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¿SABÍA USTED…

… que el 16 de noviembre de 1954 se inauguró el teatro París?

1. El teatro París en fechas cercanas a su inauguración cuando se presentaba «La furia de los condenados» de Don Siegel de 1954

Formando parte de lo que acertadamente Guillermo Barrios denominó como “Inventario del olvido”, libro que publicara en 1992 con el subtítulo “la sala de cine y la transformación metropolitana de Caracas”, el teatro París (hoy prácticamente desaparecido) engrosa el importante número de instalaciones diseñadas con el mayor cuidado, los mejores materiales e importantes aforos que con el pasar del tiempo, asociados al auge de otros medios de entretenimiento y sin poder competir con las salas ubicadas en centros comerciales, por su baja rentabilidad han cambiado de uso o han debido dar paso a la demolición, una vez sus propietarios sacaron cuentas del valor del terreno sobre el que se encontraban, no sin antes transitar una terrible agonía.

2. Plano de ubicación del teatro París en la urbanización La Campiña, Caracas.
3. Dos de los posters elaborados para la película “Sublime Obsesión” (Magnificent obsession) de 1954, con la que se estrenó el teatro París.

El París, ubicado en el cruce de las avenidas Maturín (o El Mirador) con Cantaura, urbanización La Campiña, Caracas se inaugura el 16 de noviembre de 1954, con la proyección de la película “Sublime Obsesión” (Magnificent obsession) de 1954, dirigida por Douglas Sirk, producida por Ross Hunter para Universal y protagonizada por Jane Wyman, Rock Hudson, Barbara Rush y Agnes Moorehead, basada en la novela homónima de Lloyd C. Douglas que ya había dado pie a una primera versión fílmica en 1935. También durante la noche del estreno hubo actuaciones de ballet y danza en su escenario y un preludio de órgano.

De esa manera el teatro diseñado por el arquitecto méxico-venezolano Gustavo Gutiérrez-Otero y Rodríguez (1911-1976), con 914 butacas dispuestas sólo en localidad de “patio” (sin “balcón”) se incorporaba al circuito caraqueño, ofreciéndose como recinto en el que, además de proyecciones cinematográficas, podían presentarse funciones de opereta y zarzuela.

4. Complejo Woga, Universum-Kino, Berlín. Erich Mendelsohn. 1927-1928. Remodelado en 1981 y retocado en 2018

En su diseño, Gutiérrez-Otero tomó como referencia directa el perfil del teatro Universum de Berlín de Erich Mendelsohn de 1928, recientemente remodelado en 2018 a noventa años de su apertura. Diseñado como parte del complejo Woga (compuesto por un gran cine, un café-teatro, una calle de tiendas, edificios de viviendas y un hotel), la mayor propuesta constructiva urbana para el centro de Berlín durante la República de Weimar, y previsto para ser el cine más grande de la ciudad en ese momento (1800 butacas), el edificio en forma de herradura sufrió graves daños durante la Segunda Guerra Mundial. A partir de 1946, fue reconstruido gradualmente y pasó por varias transformaciones, incluyendo un club de baile y un lugar para teatro musical. De 1978 a 1981, el arquitecto berlinés Jürgen Sawade tras una cuidadosa intervención convirtió el edificio en un teatro multifuncional de última generación y escenario para el conjunto Schaubühne.

También destaca como otro ejemplo importante considerado por Gutiérrez-Otero para el diseño del teatro París el Radio City Music Hall de Nueva York, del que tomó el techo curvo reproducido en la apertura del proscenio.

5. Dos imágenes, una de 1975 cuando en el aún denominado teatro París se presentó el grupo Aditus (izquierda), y otra cuando ya transformado en teatro La Campiña se presentó Ricardo Montaner en 1995 (derecha).
6. Algunas de las placas al estilo del Paseo de la Fama de Hollywood colocadas en la entrada del teatro cuando ya había dejado de proyectar películas.

Bastante alejado en cuanto a la capacidad de su contraparte berlinesa y sin contar con su vitalidad urbana dada su ubicación dentro de un sector básicamente residencial, el París luego de situarse entre los cines de mayor categoría de Caracas donde se presentaban los más novedosos estrenos (se recuerda como dato curioso la premier en simultáneo con el Teatro del Este de la película venezolana, rodada en los llanos venezolanos y colombianos, Séptimo Paralelo -o Tierra Brava- de José Natalio Estrada producida por Elia Marcelli en 1962), fue cerrado en 1978 como sala de cine, transformándose en el Teatro La Campiña y luego, en 1990, en estudio de Radio Caracas Televisión, hasta el cierre de este canal en el año 2007. Durante ese proceso fueron colocadas en el piso de la entrada placas con los nombres de los más destacados artistas que por allí pasaban al estilo del Paseo de la Fama en Hollywood en Los Ángeles.

7. El teatro París iluminado de noche en fechas cercanas a su apertura cuando se proyectaba la clásica película «Intermezzo» (izquierda). Diseño de parte de los pisos de granito en el interior (derecha).

Además de su aspecto exterior mendelsohniano, donde destacaba su impactante iluminación nocturna, los pisos del París, para los que se ha mencionado sin demasiada certeza a Mateo Manaure como su diseñador, hechos a base de terrazzo (acabado muy similar al granito del cual se usa como sinónimo), fueron realizados por el Sr. Lauro Bertolini, experto granitero de origen italiano radicado por aquel entonces en Venezuela.

8. Obelisco de Barquisimeto. Gustavo Gutiérrez-Otero y Rodríguez. 1952.

En un local ubicado en un segundo piso del edificio del teatro, en la fachada norte, funcionó durante muchos años “El Dragón Verde”, reconocido restaurante de comida oriental.

Como otro dato adicional, vale la pena señalar que el arquitecto Gutiérrez-Otero antes de proyectar el París diseñó el Obelisco conmemorativo del Cuatricentenario de la fundación de la ciudad de Barquisimeto, el cual fue construido por la empresa Técnica Constructora, C.A. (Alfredo Rodríguez Delfino, Luis Pietri Lavié y Enrique Pardo), encargándose directamente de la obra el ingeniero Rodriguez Delfino, e inaugurado en 1952 por los integrantes de la Junta de Gobierno, presidida por el doctor Germán Suárez Flamerich, acompañado de los coroneles Marcos Pérez Jiménez y Luis Felipe Llovera Páez.

9. Diversas imágenes del teatro tomadas el año 2007 en fechas cercanas al desalojo de que fue objeto Radio Caracas Televisión. Se puede observar la importante alteración de las proporciones de la fachada del edificio que ocurrieron cuando fue ocupado por la televisora, al convertirse su ligera marquesina en un pesado volumen añadido.

Indefectiblemente asociado a su ocupación como estudio de Radio Caracas Televisión, luego de la clausura de la planta en 2007 e incautación de bienes por parte del gobierno, las instalaciones del entonces conocido como Teatro La Campiña quedaron abandonadas siendo sometidas a partir de 2015 a un paulatino proceso de desmantelamiento y demolición que aún no ha finalizado del todo, tal y como lo testimonian las imágenes tomadas por Cheo Carvajal en 2020 montadas en https://ciudlab.com/interacciones/entre-los-cedros-y-la-campina/.

10. Varias tomas del desmantelamiento y mutilación progresivos de que fue objeto el edificio desde 2007 a 2020

De acuerdo a la página http://fundamemoria.blogspot.com/2019/09/558-municipio-chacao-parroquia-chacao.html y como una de tantas paradojas que nos ofrece la ciudad, “el Teatro Paris fue registrado por la Fundación de la Memoria Urbana para el Instituto del Patrimonio Cultural y el CONAC en el Preinventario Arquitectónico, Urbano y Ambiental Moderno de Caracas 2005/2006 de acuerdo al Convenio de Financiamiento Cultural 2003, No. 293 de fecha 30 de septiembre de 2003, suscrito entre la Fundación de la Memoria Urbana y el CONAC, Contrato No. CONV.CJ-003/2005, como Bien Preinventariado, y consignado ante la Alcaldía de Chacao. Merece ser reconstruido, restaurado y conservado”.

Nota

Un asiduo lector de nuestra página nos ha informado con certeza que el teatro París fue encargado por el empresario monaguense José Jacinto Ramirez Molinos (1896-1990), quien estuvo muy involucrado en el desarrollo del sector de la urbanización La Campiña donde se encuentra. Ramírez Molinos, además, colócó el nombre a las dos calles en cuya esquina está el teatro (Maturín y Cantaura) en remembranza de su tierra natal y construyó varios edificios residenciales que tienen nombres de lugares de oriente del país (Caicara o Cantaura) o de la combinación de su apellido con el nombre de su esposa Carmenza Perez Guevara de Ramirez como es el caso del edificio RAMCA.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

2. http://fundamemoria.blogspot.com/2019/09/558-municipio-chacao-parroquia-chacao.html.

3. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

4. http://intranet.pogmacva.com/es/obras/67290 y https://www.metalocus.es/es/noticias/renovacion-de-la-zona-de-recepcion-del-schaubuhne-berlin-por-barkow-leibinger-anterior-teatro-universum-de-erich-mendelsohn

5. https://twitter.com/aditusonline/status/1139203875465039876?lang=gu y https://ar.pinterest.com/pin/437623288774477282/

6 y 9. http://cinematreasures.org/theaters/38577/photos/

7. http://fundamemoria.blogspot.com/2019/09/558-municipio-chacao-parroquia-chacao.html y http://cinematreasures.org/theaters/38577/photos/

8. https://correodelara.com/http-bit-ly-2lmenku/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

10. https://venezuelaaldia.com/2018/05/23/logro-la-revolucion-teatro-la-campina-esta-ruinas/, https://twitter.com/alfonsocarove/status/862409247715467265 y https://twitter.com/gfdevenezuela/status/882713760116420609

¿SABÍA USTED…

… que en 1944 se inaugura el hotel Waldorf?

1. Postal de finales de los años 1940 donde se aprecia el hotel Waldorf a la derecha. En primer plano la esquina Puente Anauco ocupada por un edificio de vivienda.

El Waldorf, que ocupó inicialmente una edificación ubicada en la avenida Norte 17 (hoy Las Industrias) entre las avenidas Este 1 (hoy avenida Urdaneta) y Este 0, o, dicho de otra manera, entre las esquinas de Campo Elías y Puente Anauco, Parroquia La Candelaria, es uno de los hoteles que formó parte del proceso de “americanización” de que fue objeto la zona de San Bernardino a raíz de su conversión en lo que Henry Vicente califica como el primer distrito petrolero de la ciudad en “Distritos Petroleros en CCS”, texto aparecido en el portal Prodavinci el 8 de agosto de 2017. Dicha “americanización” fue iniciada con la construcción del hotel Ávila (1942) y continuada con el Waldorf (1944), el Potomac (1949) y el Astor (1950), y estuvo acompañada por la ejecución en 1944 de la primera edificación sede en Venezuela de la Creole Petroleum Corporation en la Plaza Mohedano; la instalación de la Embajada de los Estados Unidos en el edificio Valderrey (1948) en San Bernardino; la ocupación por parte de la Mene Grande Oil Company del edificio Vulcania, también en San Bernardino; y de cinco pisos del recién construido Edificio Phelps (1946), obra del arquitecto estadounidense Clifford C. Wendehack, ubicado entre las esquinas de Veroes a Ibarras, por la Sinclair Venezuelan Oil Company. Adicionalmente se construirán el Centro Médico (1947), obra de Stelling, Tani & Cía., con asesoría de Edgar D. Martin, de Chicago; y luego la Shell contratará a Badgeley & Bradbury, una compañía de arquitectura de Nueva York, para la elaboración del proyecto de su edificio sede que terminará de levantarse en 1950 como remate de la avenida Vollmer.

2. Plano de San Bernardino con la señalización en rojo de los cuatro hoteles allí construidos entre 1942 y 1950. Al norte el Ávila (1942), al oeste el Astor (1950), al este el Potomac (1949) y al sur el Waldorf (1944)

Por tanto, la actividad hotelera se convirtió en apoyo de primer orden al movimiento que en torno al negocio de los hidrocarburos se dio en el mencionado “distrito” y la influencia norteamericana se ve claramente reflejada en los nombres que las instalaciones asumen, buscando el Waldorf remitir directamente al neoyorquino Waldorf Astoria, imponente hotel que ocupa un rascacielos de 47 pisos construido en estilo art déco en 1931 sobre la prestigiosa Park Avenue.

En sus tiempos de esplendor el Waldorf estuvo a cargo del reconocido operador e inmigrante austríaco llegado a Venezuela tras la muerte de Gómez, Federico Schlesinger, quien había trabajado previamente en el Potomac al que también colocó en un nivel muy alto. Como relata María F. Sigillo en “Remembranzas de la Hotelería Caraqueña” a partir de un texto tomado de la página Viejas Fotos Actuales (publicado en el 2006), reproducido en su blog Caracas en retrospectiva el 23 de septiembre de 2012, “Schlesinger se concentró en El Encantado y el Waldorf: a mediodía estaba en el restaurant de La Electricidad y de noche despachaba hasta altas horas en el Waldorf, en cuyas paredes del comedor colgaban obras de maestros de la alta pintura europea del siglo XIX y comienzos del XX pues invertía en arte parte de las ganancias como hostelero profesional. (…) Schlesinger tenía humor, pasión por el trabajo. Detrás del comedor, había un espacio de regulares dimensiones en donde semanalmente se reunían rotarios, los miembros del Serra Club, la asociación de damas presidida por Margot Boulton. La comida, tanto en El Encantado como el Waldorf, era buena y ambos establecimientos contaban con un equipo que se desempeñaba con profesionalismo y esmero en la atención pues estaba compenetrado con la manera de ser y entendía la generosidad del patrono, quien hacía gala de su afabilidad. Como decimos al comienzo de estas líneas, merece ser tomado en cuenta cuando se escribe de gastronomía y hostelería venezolana de la segunda mitad del siglo XX”.

3. Aviso de prensa donde la administración del hotel Waldorf invitaba al «Grandioso baile de nochebuena de pascua» (años 1950)

A lo anterior y a la usanza de la época, debe añadirse que el Waldorf también era uno de los puntos en los que la sociedad caraqueña tenía la oportunidad de celebrar fiestas y disfrutar de noches bailables en un ambiente sobrio, quedando para la posteridad un anuncio en el que se promociona la invitación a pasar la nochebuena al son de la muy conocida orquesta de Luis Alfonzo Larrain.

Al parecer, según se publicó en la página de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios. La Cámara de Caracas https://camaradecaracas.com/por-aqui-pasaron/trompeta-de-louis-armstrong-supero-el-racismo-en-caracas/ bajo el título “La trompeta de Louis Armstrong superó el racismo en Caracas”, fue al Waldorf y no al hotel El Conde donde se dirigió el famoso trompetista norteamericano junto a su esposa Lucille y siete músicos luego de haber sido discriminado por la administración del hotel Tamanaco, donde tenía reservaciones para su visita a Caracas en noviembre de 1957. Esta versión se contrapone a la hecha “de memoria” por Nikolajs Sodorkovs que recogiéramos en el Contacto FAC 263 (13-3-2022) según la cual “Satchmo” había recalado en el Hotel El Conde, donde fue “considerándolo Huésped de Honor, ya que en ese tiempo ya era una figura legendaria, le dieron la Suite Presidencial”. También la página de La Cámara de Caracas desmiente el hecho de que “cuando Armstrong regresó a principios de los años sesenta, una vez cambiado el Gobierno, en lugar del Hotel Tamanaco previsto fue directamente a Hotel El Conde”, afirmando que el trompetista vino a nuestro país sólo una vez. Sin tomar partido por ningún de las dos versiones quisimos dejarlas aquí plasmadas para que el lector evalúe en todo caso la importancia que en su momento tuvieron ambas instalaciones hoteleras.

4. La Casa de Italia, Doménico Filippone, 1957, junto a su vecino el hotel Waldorf, 1944.

En los años 1950, más precisamente en 1957, al lado norte del Waldorf se ubicó La Casa de Italia notable edificio diseñado por Doménico Filippone que aún hoy se conserva en buen estado y es referencia en la zona. Eran aquellas fechas en las que ya se venía dando la transición que terminó apuntando hacia el este de Caracas como zona en la que se desarrollaría un nuevo distrito petrolero y con ello la paulatina decadencia del hotel.

5. El Waldorf a finales del siglo XX.

Las líneas modernas que caracterizaron el diseño original de la fachada del Waldorf, de quien Martín J. Padrón en el Dossier titulado “De la posada al hotel. El devenir del alojamiento turístico en Venezuela”, aparecido en la revista entre rayas nº 131 de septiembre de 2019 dedicada al tema, supone (junto al Astor y al Potomac) ser proyectado por algún arquitecto norteamericano “de menor renombre al reconocido Wallace Harrison del Hotel Ávila”, aguantaron los embates del tiempo pero cada vez menos la competitividad del hotel con respecto a edificaciones más modernas que se empezaron a construir en el resto de la ciudad, lo cual se tradujo en un paulatino deterioro que llegó a su punto culminante en la década de los años 1990.

6. Recuperación y ampliación del hotel Waldorf, Nikolajs Sidorkovs, 2007-2017.
7. Diversas tomas de la ampliación y recuperación del hotel Waldorf.

Será entre 2007 y 2017 cuando, tras ser adquiridas las dos edificaciones contiguas que al igual que el Waldorf tenían declaratoria de bien de interés cultural, se emprenda desde el sector privado una estrategia inédita en la ciudad dirigida a la recuperación de edificaciones de valor patrimonial. Como apunta Martín J. Padrón, dicha estrategia “implicó la integración al nuevo hotel de dos edificaciones de vivienda muy deterioradas adosadas al hotel, densificando la nueva parcela con un bloque de habitaciones de cinco niveles adicionales desplazados de la fachada original. La operación permitió recuperar la imagen urbana de la conformación de la tradicional esquina de Puente Anauco. La audaz propuesta (ajustada) a los requerimientos del Instituto de Patrimonio Cultural…implicó la demolición interior de los restos desvencijados de las edificaciones (declaradas bien de interés cultural)… para construir la nueva…manteniendo la primera crujía de la fachada original, una estrategia que permite pensar en la posibilidad de intervención de muchas edificaciones de la primera modernidad caraqueña que todavía conservan la imagen urbana original, pero requieren actualizar y mejorar su estructura interior. El proyecto de esta experiencia de recuperación del Hotel Waldorf lo dirigió el arquitecto Nikolajs Sidorkovs con el apoyo del ingeniero Alonso Olivares en el área de restauración y desarrollo estructural, contando con la orientación de conservación integral restaurativa del arquitecto Gregory Vertullo desde el Instituto de Patrimonio Cultural”.

Quienes quieran leer una aproximación algo sesgada y no necesariamente positiva de la intervención hecha en el Waldorf pueden consultar el escrito “Ampliación de pobres resultados” del arquitecto José E. Martínez G. publicado en https://construidoencaracas.wordpress.com/2016/07/31/hotel-waldorf/.

Para conocer el nuevo programa, facilidades, ventajas y servicios que ofrece el nuevo “Waldorf Hotel Boutique”, dotado de salones, piscina, sky bar, restaurante, centro de negocios, gimnasio, wifi gratis y estacionamiento privado gratuito, amén de 118 habitaciones de cuatro tipos con aire acondicionado, escritorio, caja fuerte, TV de pantalla plana y baño privado con ducha, nada mejor que visitar https://waldorfhotelboutique.com/.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.pinterest.com/pin/462604192952677067/

2. Colección Crono Arquitectura Venezuela y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

3. https://entrerayas.com/2016/06/los-tiempos-hoteleros-de-caracas-en-la-memoria-de-nikolajs-sidorkovs/

4. https://voce.com.ve/2018/10/24/360689/el-legado-de-los-arquitectos-italianos/

5. https://construidoencaracas.wordpress.com/tag/libertador/

6 y 7. https://planetofhotels.com/es/venezuela/caracas/waldorf-hotel-boutique

¿SABÍA USTED…

… que en 1955 se concluyen los trabajos de remodelación de la Plaza La Candelaria?

1. “Plan de la Ciudad de Caracas, con división de sus Barrios” (1775) de Joseph Carlos resaltando la ubicación de la iglesia y la plaza de La Candelaria.

Dentro de lo que fue la ampliación del damero fundacional de Caracas, consistente en la prolongación directa de las calles y en dar igual medida a la dimensión de las manzanas, se registra ya en el idealizado “Plan de la Ciudad de Caracas, con división de sus Barrios” de 1775 de Joseph Carlos de Agüero, la presencia al extremo este, próximo a la quebrada Anauco que establecía el límite urbano, del señalamiento “Par. de Candelaria”. Dicha señal fue colocada junto a lo que parecía ser una iglesia dentro de un sector que por su color azul establecía la existencia de la Parroquia Candelaria, una de las ocho divisiones proporcionales en las que se dividió la ciudad, gestionada cada una por el correspondiente “alcalde de barrio”. Como bien señalan Iván González Viso y Federico Vegas al referirse al plano de 1775 en el ensayo “Historia de Caracas a través de sus planos”, que sirve de introducción a Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015): “Cada uno de estos ‘barrios’ mantiene las mismas proporciones, funciones y leyes de crecimiento que el resto de la trama, incluyendo una plaza y una iglesia en su centro. Existe un criterio urbano de continuidad, homogeneidad y legibilidad entre las partes y el todo. Al mismo tiempo, el caraqueño encuentra una unidad de menor escala a la cual referirse. Es un ciudadano y también un vecino, un parroquiano”.

2. Camille Pisarro (1830-1903). Iglesia de La Candelaria después del terremoto de 1812. Dibujo a lápiz de 1854.
3. Ferdinand Bellermann (1814-1889). Izquierda: Parte de Caracas destruida por el terremoto de 1812 (c.1842). Derecha: Ruinas de la iglesia de Nuestra Señora de Las Mercedes (c.1842). Ambas: Óleo sobre tela

Y es que, en efecto, ya desde mucho antes, en el sector que se constituyó en parroquia en 1750, se había ido congregando una comunidad conformada por un importante número de oriundos de las Islas Canarias (a quienes se les denominaba “blancos de orilla”), la cual formó parte fundamental dentro de la estructura social colonial y cuya patrona justamente dio el nombre a la parroquia. En tal sentido, el 14 de diciembre de 1708 se finaliza, con la participación de maestros de cantería emigrantes de “las islas”, la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria, iniciada en 1703, costeada por venezolanos naturales del archipiélago español, quienes ya habían traído desde allá una imagen de la virgen. Frente al templo, casi al unísono, se definió una plaza que tomó el mismo nombre y, hacia finales de siglo, se consiguió que el gobernador Juan Guillelmi ordenara la construcción allí de una fuente, con el objetivo que los pobladores de la zona no tuvieran que recorrer largas distancias en busca de agua potable.

4. Fachada (c.1950) y dos tomas interiores recientes de la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria.

Luego del terremoto de 1812 y durante las guerras de Independencia y Federal, la parroquia tuvo por muchos años una imagen de devastación y ruinas. La recuperación comenzó durante el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, reconstruyéndose en la Candelaria, entre otras edificaciones, la iglesia, colocándose al frente de la obra a los ingenieros Pablo Miguel González, Lorenzo Melencio Osío, Jesús Muñoz Tébar, Santiago Aguerrevere, Juan Hurtado Manrique y Pablo Castillo quienes refaccionaron la fachada entre 1868 y 1872 y, respetando su planta rectangular, la dotaron de una distribución espacial de tres naves divididas entre sí por columnas de orden dórico. Cabe añadir que el templo ya se había desplomado en 1742 lo que ameritó su reconstrucción y tras el sismo de 1766 sufrió daños importantes a los que se sumaron los ocasionados en 1812.

5. 1901. Plaza de La Candelaria en momentos en que pasó a llamarse «Plaza de la Democracia», donde se aprecia la estatua erigida en honor a José Tadeo Monagas.

Desde su creación, la plaza de La Candelaria había servido como lugar de encuentro, para realizar corridas de toros y para la celebración de fiestas de la comunidad canaria o sus descendientes que, como ya señalamos, era una de las colonias más numerosa de entre los españoles que poblaban mayoritariamente el sector. Luego de la Independencia las corridas se terminaron en la plaza y sólo se celebraban fiestas patrias. En 1895, con motivo del centenario del nacimiento del General José Gregorio Monagas (a quien correspondió abolir definitivamente la esclavitud en el país en 1854), se decidió cambiarle el nombre a “Plaza de la Democracia”. Años después la estatua pedestre de Monagas erigida entonces en el espacio fue desmontada y la plaza retornó a su nombre original.

6. Vista al sur del espacio conformado por la plaza Urdaneta (en primer plano) y la plaza La Candelaria (en segundo plano) según proyecto realizado por Vegas & Galia en 1952 terminado de construir en 1955.

A raíz de la realización de las obras que entre 1952 y 1953 convirtieron la avenida Este-Oeste 1 en avenida Urdaneta, fue demolida la edificación que por años ocupó el frente norte de la plaza La Candelaria, entre las esquinas de Candilito y Urapal, dándose origen a la creación de la plaza Urdaneta a modo de ampliación de aquella. Finalizado en 1955, el proyecto realizado por los arquitectos José Miguel Galia y Martín Vegas con la colaboración del arquitecto suizo Richard Binggeli, buscó la integración de ambos espacios: el correspondiente a la Urdaneta se plantearía pavimentado, con carácter ceremonial, urbano, y estaría presidido por una escultura del prócer realizada por Francisco Narváez (1905-1982); el de La Candelaria tendría connotaciones más locales, prevalecería la sombra ofrecida por la vegetación y estaría destinado darle desahogo a la iglesia y al descanso, recreación y disfrute de la comunidad de los alrededores.

El alcance del proyecto realizado por Vegas & Galia, de 4.460 m2, incluyó un estacionamiento subterráneo para 300 vehículos, un pequeño edificio que funciona como concha acústica y la Jefatura Civil de la parroquia, construida al lado de la iglesia.

7. Tres tomas de la estatua ecuestre de Rafael Urdaneta realizada por Francisco Narváez en 1952.

Con respecto a la estatua ecuestre de Urdaneta realizada por Narváez, hemos sabido por el portal https://iamvenezuela.com/2015/08/estatua-ecuestre-de-rafael-urdaneta-de-francisco-narvaez/ que se ejecutó en 1952, y que “el artista se trasladó a Pistoia, Italia, donde vivió durante 6 meses mientras supervisaba su fundición. Esta estatua originalmente estaba destinada a la Plaza O’Leary, que inicialmente se iba a llamar Plaza Urdaneta. Se le contrató a Narváez en 1949 para El Silencio. Sin embargo, en vista de que para ese momento se construía también la Avenida Urdaneta (ensanchando la Avenida Este-Oeste 1), se decidió ubicarla en una Plaza anexa a la tradicional Plaza La Candelaria. Es así como la estatua de Narváez se ve finalmente erigida en la Nueva Plaza Urdaneta”.

8. Axonometría del conjunto de las plazas Urdaneta y La Candelaria.

Las plazas de La Candelaria y Urdaneta constituyen el gran vacío de la manzana que abarca las esquinas de La Cruz, Candilito, Urapal y Alcabala. Los llenos están conformados por la iglesia, la jefatura civil, una serie de pequeños edificios ubicados sobre la avenida Urdaneta y la avenida Sur 15 (entre Alcabala y Urapal, ubicados al este de la calle de servicios que permite el acceso a la iglesia), y el edificio París (1948, esquina de Alcabala) del arquitecto Luis Malaussena, también rodeado por otra calle que sirve a la plaza y a la iglesia.

9. Detalle de los planos de Caracas de 1810 (arriba izquierda), 1852 (arriba derecha) y 1929 (abajo) donde se muestra la evolución de la condición de la esquina de Alcabala como puerta de entrada y salida de Caracas.

Recordemos que el nombre dado a la esquina de Alcabala recuerda cómo en la colonia allí existió una de las cinco estaciones de control y pago de peaje que daba entrada y salida a la ciudad. Sería solo en 1776 que se logró construir un poco más adelante el Puente Anauco el cual permitió el paso hacia el este del valle. A principios del siglo XX, allí estuvo una de las estaciones del tranvía que conectaban con el centro y con la terminal Santa Rosa del Ferrocarril Central de Venezuela.

Como es de todos conocido, en el presbiterio de la Iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria reposan desde 1975 (traslados desde el Cementerio General del Sur) los restos del Dr. José Gregorio Hernández, recientemente canonizado como beato el 30 de abril de 2021 y parte importante de la devoción venezolana. La decisión de llevar las cenizas del “Médico de los pobres” a este templo tiene que ver con requerimientos solicitados por la Santa Sede para su proceso de canonización (iniciado en 1949 y ratificado en 1972 cuando se le concedió, como primer paso, el título de Siervo de Dios), con su veneración en las Islas Canarias y con el hecho de que Doña Josefa Cisneros, madre del ilustre y piadoso médico, era de origen canario.

10. Imágenes recientes del espacio conformado por las plazas Urdaneta y La Candelaria. En la de la derecha se puede observar las modificaciones incorporadas en la Plaza Urdaneta tras las refracciones de las que ha sido objeto.

Para finalizar, añadir que en 2002 se inició un programa de refracción de la Plaza Urdaneta por iniciativa de la Alcalía Metropolitana y la Fundación Francisco Narváez, y que en 2016 al espacio se le sustituyó el pavimento original y se eliminaron las pocas jardineras y bancos que poseía acrecentando, si cabe, su condición inhóspita.

Por su parte, la iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria afectada en 1967 por el terremoto de Caracas fue posteriormente reparada, registrándose su más reciente restauración en 2013 a cargo de la Dirección de Patrimonio de la Cancillería de la República.

Además, en la plaza, frente al templo, fue develado en 1973 un busto del educador y escritor José Manuel Núñez Ponte, obra del escultor Santiago Poletto. Núñez Ponte fue autor en 1924 de la biografía de José Gregorio Hernández.

El 2 de agosto de 1960 la iglesia de La Candelaria es declarada Monumento Nacional, declaratoria extendida a todos los templos construidos antes de 1830, mediante Resolución de la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-de-la-colonia/

2 y 5. https://curadas.com/2021/10/21/la-candelaria-historia-de-una-patrona-que-se-convirtio-en-parroquia/

3. https://curadas.com/2021/10/21/la-candelaria-historia-de-una-patrona-que-se-convirtio-en-parroquia/ y https://www.pinterest.de/pin/290200769720892485/

4. https://www.pinterest.com/pin/384917099385654365/ y https://uma.edu.ve/periodico/2018/03/29/nuestra-senora-candelaria/

6 y 8. http://guiaccs.com/obras/plaza-la-candelaria-o-plaza-urdaneta/

7. https://iamvenezuela.com/2015/08/estatua-ecuestre-de-rafael-urdaneta-de-francisco-narvaez/, http://estatuasdecaracas.blogspot.com/2010/05/general-rafael-urdaneta.html y https://mapio.net/pic/p-45939280/

9. http://guiaccs.com/planos/el-plano-de-mendoza-solar/, https://www.researchgate.net/figure/Figura-26-Primeros-perfiles-topograficos-del-Valle-de-Caracas-Revenga-y-Mendez-1852_fig4_260017256 y http://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/

10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

¿SABÍA USTED…

… que en 1952 se concluye la construcción de la avenida Andrés Bello?

1. Avenida Andrés Bello, sector Sarría-Guaicaipuro, años 1950. Vista hacia el este. A la derecha se distingue el Santuario Nacional de María Auxiliadora y la entrada al Colegio San Francisco de Sales de la Congregación de los Salesianos.

La apertura definitiva de la avenida Andrés Bello en 1952 colaboró de manera importante al descongestionamiento del centro de la ciudad de Caracas y a conectarlo con las urbanizaciones que comenzaron desde 1929 a desarrollarse hacia el noreste: La Florida (1929), San Bernardino (1939) y Los Caobos (1939). En tal sentido, se concibió como la prolongación de la avenida Este-Oeste 1 que casi simultáneamente se estaba ampliando y transformando en la avenida Urdaneta, inaugurada pomposamente en 1953.

Sobre el trazado de la que sería la avenida ya se habían comenzado a construir desde finales del siglo XIX (1897), en Sarría, el Colegio San Francisco de Sales de la Congregación de los Salesianos (cuya primera edificación terminada el mismo año fue proyectada por el padre Gerónimo Gordini), y el Santuario Nacional de María Auxiliadora (de Pedro S. Castillo y Luis B. Castillo, terminada en 1909), vinculado al Colegio que, entre 1940 y 1942, construye el edificio escolar, el más voluminoso del conjunto. Más adelante, en la misma zona, la Cruz Roja Venezolana (que ya funcionaba desde 1931 en el antiguo hospital Linares, inaugurado en 1892 sobre la avenida Este 0), decide levantar su sede en 1947 según proyecto del arquitecto Diego Carbonell.

2. Avenida Andrés Bello, años 1950. Dos tomas, una hacia el norte y otra hacia el este que muestran el encuentro con la avenida Vollmer de San Bernardino.
3. Avenida Andrés Bello, años 1950. Vista hacia el oeste que muestra el punto de contacto con la avenida Urdaneta.

Como referencia de lo que sería el lugar de llegada de la vía se tomó en cuenta la existencia desde 1930 de la sede del Club La Florida (atribuido a Manuel Mujica Millán, para el que Carlos Raúl Villanueva había presentado un proyecto a concurso en 1928), donde posteriormente, en 1958, se erigiría la iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá y luego el colegio San Antonio de La Florida. También a mitad de camino, a la altura de Maripérez, se construyó en 1946 la sede de otro club social, el Casablanca, que posteriormente se convertiría en la Hermandad Gallega.

4. Plano de Caracas y sus alrededores, 1941, donde puede observarse la propuesta de prolongación directa de la avenida Andrés Bello hacia el este.
5. Plan Municipal de vialidad, 1951. Gobernación del Distrito Federal. Dirección de Obras Municipales. Hacia el centro en la parte superior se puede observar la propuesta de conectar la avenida Andrés Bello con la Cota Mil.
6. Plano Regulador de Caracas, 1951. Comisión Nacional de Urbanismo.

Con los indicios que aportaban las incursiones más antiguas sobre el sector, que ya habían sido tomadas en cuenta en el “Plano general de la distribución de las nuevas avenidas, calles y carreteras” de 1936 (anexo al Plan Monumental de Caracas de 1939), no sería casual que la avenida Andrés Bello fuese incorporada por el Plan Municipal de Vialidad de 1951 como una de las 9 obras imprescindibles dentro de las 19 que allí se incluían y por el Plano Regulador de Caracas de aquel mismo año, como elemento importante de uno de los seis sistemas internos estructurantes (el este), junto a las avenidas Libertador, Lincoln y Francisco de Miranda. En particular, la Andrés Bello, como ya se ha dicho, se pensó para desahogar el casco central, pero además para enlazar y servir los sectores de San Bernardino, La Candelaria (este), Guaicaipuro, Maripérez, Los Caobos, Colina de Los Caobos (La Colina), Las Palmas y La Florida y para conectar de forma directa con uno de los sistemas de circunvalación pensado desde entonces para servir la ciudad: la avenida Cota Mil.

La avenida, que marcaba su inicio en la intersección con la Vollmer de San Bernardino, donde se conformaba una redoma que en algunas de las numerosas postales de la época se denominaba como “Plaza Estrella”, fue considerada dentro de las 19 obras imprescindibles establecidas por el señalado Plan Municipal de Vialidad de 1951. Sin embargo, como acota Juan José Martín Frechilla en Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna (2004), la Andrés Bello hizo perder “el característico ambiente de zona residencial a las urbanizaciones ‘Guaicaipuro’, ‘La Florida’, ‘Los Caobos’ y ‘Country Club’”, y quizás por ello mismo fue ejercida una importante presión para que, según Pedro Pablo Azpúrua (respaldado en el Acta de la sesión nº 210 del 19 de junio de 1951 de la Comisión Nacional de Urbanismo), citado en el mismo libro, al presentarse el Plan ante dicho ente “varios miembros de la Comisión emitieron opinión al respecto y después de larga deliberación sobre el particular, la Comisión resolvió aprobarlo y recomendarlo al ciudadano Gobernador del Distrito Federal por estar todo lo proyectado en él tal y como ha sido previsto en el Plano Regulador elaborado por esta Comisión con la salvedad de agregar la prolongación de la Avenida Andrés Bello hasta su empalme con la Cota Mil”. Es aquí donde se encuentra el origen del final abrupto y sin mayores consecuencias de la avenida y la razón por la que nunca se haya llevado a cabo su prolongación, cosa que sin duda afectaría de forma determinante a La Florida, La Campiña, el Country Club y demás urbanizaciones al este, tal y como se puede observar en el Plano de Caracas y sus alrededores de 1941.

Posteriormente, al terminarse los trabajos de construcción de la Cota Mil (hoy avenida Boyacá) a la altura de La Florida a finales de los años 60, parte del plan se retoma al decidirse que sea la avenida Los Mangos la que dirija de manera directa hacia el norte el tráfico proveniente de la Andrés Bello, pero sin resolverse de forma clara y firme la conexión entre ambas. Con relación a una posible unión expedita hacia el este con la Libertador (avenida terminada en 1965), más allá de su enlace directo a la altura del Mercado Guaicaipuro, ella se fue diluyendo a través de las transversales que comunican ambas arterias: Principal de Maripérez, Santiago de Chile y Buenos Aires (Los Caobos), Principal de Las Palmas, y Las Acacias, Los Samanes y Los Jabillos (La Florida).

7. Avenida Andrés Bello. Vista hacia el este del sector Sarría-Guaicaipuro, posterior al año 1957 cuando ya se había abierto la conexión con la
avenida Libertador.
8. Avenida Andrés Bello. Dos tomas similares de la avenida Andrés Bello en el sector Sarría-Guaicaipuro mirando hacia el oeste, posteriores a 1953 y con pocos años de diferencia entre sí.
9. Izquierda: Colegio Salesiano y Santuario Nacional de María Auxiliadora en la actualidad. Derecha: interior del Mercado Guaicaipuro.
10. Edificio sede de la Cruz Roja Venezolana.
11. De izquierda a derecha: sede del Banco Provincial, Torre Mercantil y Centro Financiero Confinanzas

Tras su apertura “oficial” en 1952, la avenida Andrés Bello además de cortar el terreno de la escuela y del oratorio del Colegio de los Salesianos, empezó a mostrar un comportamiento muy dispar en su desarrollo y vitalidad urbana. Al comienzo, en el sector oeste (San Bernardino) se produce un aumento significativo de la densidad y la aparición de una serie de sedes corporativas e institucionales: la del Banco Provincial (Gustavo Machado, John Machado y Félix Paván, 1982, al sureste en el cruce con la avenida Vollmer) y la Torre Mercantil (Manuel Fuentes y Tony Mas Lara, 1983, al norte en el cruce con la avenida El Lago). A ello se sumó al suroeste el Centro Comercial Sambil La Candelaria en 2008. Más tarde sobre la acera norte, al lado de la Torre Mercantil, se construirá el inconcluso Centro Financiero Confinanzas (Enrique Gómez Arquitectos Asociados, 1994, mejor conocido como “Torre de David”), y más hacia el este los edificios de la Fundación del Niño (actual Fundación Nacional “El Niño Simón», ARQUINA, S.R.L., 1982) y de la Contraloría General de la República, este último frente al Mercado Periférico (hoy Municipal) de Guaicaipuro (proyecto de la Oficina Técnica Carlos Blaschitz, 1953).

El Mercado, que junto al colegio de los salesianos se vio afectado por la conexión abierta hacia la avenida Libertador en 1957, marca dentro del sector de Sarría-Guaicaipuro un límite donde a partir de él se mantuvo una densidad baja con viviendas unifamiliares que con el tiempo han sufrido un proceso creciente de degradación.

12. Izquierda: Hospital Ortopédico Infantil. Derecha: Edificio Las Fundaciones
13. Plaza Andrés Bello con el edificio Las Fundaciones a la derecha y el Centro Diagnóstico Integral Andrés Bello (antigua Tienda por Departamentos VAM) junto al edificio Andrés Bello a la izquierda.

Es la construcción en la acera norte, primero del Hospital Ortopédico Infantil (Carlos Guinand Sandoz asociado con los profesionales norteamericanos Wallace K. Harrison, Jacques-André Fouilhoux y Max Abramovitz, 1940-1945), y luego del edificio Las Fundaciones (Diego Carbonell, 1955 y ampliación de Bernardo Borges, Francisco Pimentel y Pablo Lasala de 1979, donde funciona actualmente el Ministerio de Alimentación) -iniciativas ambas del empresario Eugenio Mendoza Goiticoa- lo que le dará al sector próximo a Maripérez un nuevo impulso que estará acompañado al sur por el Centro Diagnóstico Integral Andrés Bello (lo que en los años 60 y 70 fue la Tienda por Departamentos VAM y en los 80 la Proveeduría OCP). También al norte en la misma zona en 1956 se inaugurará la Plaza Andrés Bello, espacio público que marcará el acceso mediante la avenida Trujillo a Pinto Salinas y a la Unidad Vecinal Simón Rodríguez, desarrollo proyectado para el barrio Tiro al Blanco en el Taller de Arquitectura del Banco Obrero (TABO) por José Manuel Mijares, bajo la supervisión de Carlos Raúl Villanueva, construido justamente en 1956. Frente a la plaza, al sur, se levantará años más tarde el edificio Centro Andrés Bello (arquitecto Raúl Garmendia e ingeniero Luis Alfonso Oberto, 1957-1969).

14. Vista al sur del encuentro de la avenida Andrés Bello y la Principal de Maripérez. A la izquierda el Parque Arístides Rojas. A la derecha la Hermandad Gallega.
15. Izquierda: Torre Andrés Bello. Derecha: edificio Cattleya.

Adentrándonos en el sector de Maripérez aparecen al norte, en el cruce con la avenida principal que termina desembocando en la estación del teleférico, la ya mencionada sede de la Hermandad Gallega y el Parque Arístides Rojas (Luis Jiménez Damas, 1961-1963), uno de los espacios verdes más interesantes y poco publicitados de la capital. Más hacia el este, en la urbanización Los Caobos se ubica al sur la sede del Colegio Nacional de Periodistas y en la urbanización Las Palmas al norte, ya en zona residencial, se encuentran la Torre Andrés Bello (Manuel Rodríguez del Villar con la colaboración de Nikolajs Sidorkovs, 1969), la Policlínica Méndez Gimón y el Colegio Cervantes en el cruce con la Principal de Las Palmas. Hacia el final, en la urbanización La Florida, en la esquina suroeste con la avenida Los Samanes, destaca el edificio de vivienda multifamiliar Cattleya (José Miguel Galia, 1967).

16. Postal de la avenida Andres Bello, años 1950.
17. La iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá y el Colegio San Antonio de La Florida.

El fin de la vía, como ya hemos dicho, lo marca la presencia entre las avenidas Los Samanes y Los Jabillos, en los terrenos que fueron del Club La Florida hasta 1942 y luego del Instituto Escuela hasta 1945, de la iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá (proyecto de Edgar Pardo Stolk con la colaboración de Frederich Schwertle Stegerer) y el Colegio San Antonio de La Florida.

La desigual avenida Andrés Bello (como gran parte de las principales arterias de Caracas) hoy muestra signos claros de un deterioro muy distante a las imágenes que las apacibles postales tomadas durante sus primeros años presentaban. Al total desfiguramiento de su contacto con la avenida Urdaneta protagonizado por un lamentable “elevado”, sus aceras e importantes espacios públicos (la plaza Andrés Bello y el parque Arístides Rojas) sufren de un preocupante abandono que se traduce en inseguridad, dejando en la boca, una vez más, el sabor de la espera por la llegada de tiempos mejores.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.pinterest.com/pin/453667362444923170/

2. https://twitter.com/GuerreroPablo9/status/655900462646996992 y VIEJOS RECUERDOS – Eklablog

3. https://twitter.com/caracasdelayer/status/570030155256750080?lang=es

4. http://guiaccs.com/planos/caracas-mitad-del-siglo/

5. Juan José Martín Frechilla. Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna (2004)

6. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-zonificada/

7. https://twitter.com/caracascuentame/status/1364946715393073156

8. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

9. https://www.facebook.com/ColegioSFSccs/photos/breve-rese%C3%B1a-hist%C3%B3rica-de-nuestro-colegioel-20-de-noviembre-de-1894-llegaron-a-v/299093670797007/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela

10, 11, 12 y 15. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

13. https://twitter.com/caracascuentame/status/1266449895512248320?lang=ar-x-fm

14. Captura de Google Earth

16. https://www.pinterest.com/pin/453667362445125295/

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¿SABÍA USTED…

… que el 6 de septiembre de 1940 es inaugurado el Teatro Boyacá?

El sobrio y elegante Teatro Boyacá, proyectado por Carlos Guinand Sandoz (1889-1993) con la colaboración del arquitecto de origen belga Henry Brons, fue considerado como una de las más notables edificaciones de su tipo en la ciudad desde el momento mismo de su apertura.

1. Ubicación del Teatro Boyacá en la urbanización San Agustín del Norte sobre la avenida Este 10.

Se ubicó sobre la avenida Este 10 (hoy Lecuna) entre las avenidas Sur 11 y Sur 9 (muy cerca del Nuevo Circo de Caracas) en la ya para entonces consolidada urbanización clase media San Agustín del Norte, iniciativa del Sindicato Prolongación de Caracas, constituido por Juan M. Benzo, Santiago Alfonso Rivas, Tomás Sarmiento, Luis Roche y Juan Bernardo Arismendi Lairet, quienes adquieren terrenos que formaban parte de la antigua Hacienda La Yerbera y de las vegas del Río Guaire. Igualmente, su proximidad a la urbanización El Conde lo convirtió en sitio de reunión de los pobladores de las que fueron dos de las primeras ampliaciones de la trama urbana del centro de la ciudad de Caracas hacia el este.

Guinand, quien se gradúa en el Technische Hochschule, Munich, Alemania, en 1913, regresa a Venezuela en 1915, y revalida su título de arquitecto en la Universidad Central de Venezuela en 1936, diseña el teatro en estilo art-déco constituyéndose en referencia de dicha tendencia dentro del uso cinematográfico para el que estuvo destinado.

Su fachada, en la que predomina la presencia del volumen cúbico que contiene la sala de espectadores, se aligera a partir del vacío conformado por un pórtico que contiene, simétricamente dispuestas, cuatro columnas cilíndricas separadas delicadamente por paños de bloque de vidrio que iluminan el foyer, lográndose definir una ventana urbana de proporciones monumentales que apela a un ritmo emparentado con la arquitectura clásica.

2. Fachada principal (norte) del Teatro Boyacá.

El volumen cúbico ya señalado, se eleva a partir de un basamento de mármol negro diseñado con proporciones áureas, para permitir el acceso independiente desde la calle tanto al confortable hall que precedía a las localidades de patio como al balcón y la galería ubicados en la parte superior y posterior, tradición espacial impuesta durante los años treinta. A la vez, se encuentra bordeado simétricamente por tres lucernarios circulares dispuestos de lado y lado y cinco más que rematan su frontón, lográndose con ello obtener una composición equilibrada y limpia. Valga añadir que el juego compositivo utilizado en la fachada se reprodujo en un pórtico similar que se utilizó como boca del escenario interno.

3. Vista interior de la sala.

La solución estructural adoptada convirtió al Teatro Boyacá en el cine de mayor área libre y sin columnas intermedias construido hasta el momento en la capital (24 metros de luz). Tal y como se señala en la nota elaborada para el catálogo de la exposición Wallis/Domínguez/Guinand. Arquitectos pioneros de una época (1998) a cargo de Carmen Araujo y William Niño Araque, “el sistema de soporte está conformado por un conjunto de pórticos de concreto que permiten el desarrollo de esta espacialidad fluida. La inmensa viga de concreto, además de un alarde tecnológico para la época, permite recoger todo el peso del balcón a todo lo ancho de la sala, constituyendo una experiencia espacial novedosa”.

4. Detalles del espacio del vestíbulo.

Otro tema destacable dentro del diseño del Teatro Boyacá fue el esfuerzo llevado adelante para entender la edificación como un todo integrado, donde arte y arquitectura intentan fusionarse a través del uso cromático de los materiales utilizados como revestimiento, en pisos y cerramientos donde predomina el color negro. A ello se suma la incorporación de enormes murales realizados por el artista Rafael Rosales, “los cuales, pintados en dorados sobre zócalos en negro, reseñaban una referencia inmediata al edificio de la RCA del Rockefeller Center de Nueva York”. Las butacas eran de cuero de dos colores y los pisos eran de granito en diversos tonos de gris y negro.

Como no se descuidó ningún detalle, el nombre del teatro realizado en relieve, estaba perfectamente proporcionado y colocado en la fachada, acentuando su elegante y monumental aspecto.

En resumen, el Teatro Boyacá contó con un considerable aforo de 1.597 puestos: 741 en patio, 506 en balcón y 350 en una galería ubicada detrás del balcón.

Guinand, uno de los más importantes arquitectos de Venezuela durante el siglo XX, quien encabezó la generación que impulsó la modernización de Caracas entre 1920 y 1970, desde su regreso al país en 1915 hasta la construcción del Teatro Boyacá enfocó su práctica en viviendas privadas (donde destaca la suya propia en El Paraíso) predominando entonces el estilo neocolonial. Completó entre 1928-29 los diseños para la ejecución del Caracas Country Club Golf House y construyó entre 1933-1935 el conjunto original, inicialmente proyectado en mission style por el arquitecto californiano Clifford Wendehack, para la urbanización homónima. En 1930 proyecta la Policlínica Maracay, mientras en Caracas realizaba la Policlínica Caracas finalizada en 1932. En 1934 realiza la moderna edificación del Ministerio de Fomento (hoy Vicepresidencia de la República), obra encargada por el Ministerio de Obras Públicas, de corte beauxartiano. En 1935 realiza la nueva sede del Club Alemán en El Paraíso, donde evidencia sus vínculos con el art-déco y sus referencias con la arquitectura wrightiana, en especial el Templo Unitario de Oak Park (1906).

5. Carlos Guinand Sandoz. Ministerio de Fomento 1934-35.
6. Carlos Guinand Sandoz. Casa Taurel (1938-1940) y Club Alemán (1935)
7. Carlos Guinand Sandoz. Sanatorio Antituberculoso (1939).

En 1938 forma parte de la Comisión Nacional de Urbanismo, donde trabaja junto a Rotival, Lambert y Prost en el Plan Rector de Caracas publicado en 1939. Entre 1938 y 1940 proyecta y construye la Casa Taurel (art-déco) en la Urb. Los Caobos y en 1939 realizó una de las obras más ambiciosas: El Sanatorio Antituberculoso en Antímano que fue uno de los logros más importantes en materia de asistencia pública para Venezuela. De comienzos de la década de 1940 serán: la Urbanización Pro-Patria Venezolana (1939-1940) -317 casas junto con su plaza, parque deportivo, la casa-club (casa del obrero) y la capilla-, el teatro Continental (remodelación, 1941) y el puente art-déco sobre el río Guaire hacia la Urbanización Las Mercedes (1941). En la misma década proyectó y construyó importantes residencias privadas en lenguaje neohispanista, en diversas urbanizaciones de Caracas, entre ellas la Casa Gathmann en La Florida y su residencia familiar Atapaima en la Urb. Los Chorros (1943-1944 y ss.).

8. Vista del Teatro Boyacá en 1968, pocos meses antes de su demolición, agredido en su fachada principal con la colocación de un aviso luminoso de plástico.

Tras una larga agonía que también persiguió a las más importantes salas de cine de la capital, el Teatro Boyacá fue cerrado en 1963 y finalmente demolido en 1969. Ligada a su desaparición asociada a la finalización de la construcción de la avenida Lecuna en 1970, el Boyacá tuvo una vida paralela y simultánea con otra importante edificación de gran calidad ubicada pocas cuadras más hacia el este (en Puente Mohedano, El Conde) que corrió con la misma suerte: el edificio de A. Planchart y Cía. Sucr. C.A. concesionario de vehículos inaugurado en 1947 propiedad del empresario y mecenas, Armando Planchart Franklin y diseñado por el ya mencionado arquitecto norteamericano Clifford Wendehack.

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado, 2, 3, 4, 5 y 7. Galería de Arte Nacional. Catálogo de la exposición Wallis/Domínguez/Guinand. Arquitectos pioneros de una época (1998)

  1. https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/

6. Colección Crono Arquitectura Venezuela y Galería de Arte Nacional. Catálogo de la exposición Wallis/Domínguez/Guinand. Arquitectos pioneros de una época (1998)

8. Colección Crono Arquitectura Venezuela

¿SABÍA USTED…

… que el 2 de agosto de 1891 es inaugurado el Pasaje Linares?

1. Postal que recoge una imagen del Pasaje Linares a comienzos del siglo XX. La toma sur-norte muestra al fondo el Mercado Municipal de San Jacinto y más atrás El Ávila.

Dentro de los postulados de las Leyes de Indias que rigieron la fundación de ciudades a todo lo largo y ancho de la América Hispana, la manzana junto a la calle y la plaza era considerada como elemento estructurante y pilar fundamental en la morfología urbana. En el caso de Caracas, según el plano de 1578, cada manzana estaría dividida en cuatro partes destinada cada una para ser ocupada por una casa, salvo cuando se le abría espacio a la colocación de la una iglesia (como es el caso de la Catedral frente a la Plaza Mayor), o cuando una entera se destinaba a la ubicación de una edificación de cierta envergadura (como fue el convento de San Francisco, por ejemplo). La estructura del damero fundacional de 25 cuadras, se mantuvo prácticamente inalterada durante la colonia, registrándose posteriormente modificaciones en las que la manzana, aunque empezó a perder su condición cuatripartita original, conservó su integridad como bloque continuo rodeado por cuatro calles.

2. Izquierda: Damero fundacional 1578. Derecha: Detalle del plano de Ricardo Razetti de 1897 donde ya aparece el Pasaje Linares en la manzana resaltada.

Las características arriba descritas se verán alteradas por primera vez en 1891 cuando, por iniciativa del comerciante, empresario, banquero, filántropo, político y promotor Juan Esteban Linares se produce una ruptura de la manzana tradicional del casco fundacional para comunicar en sentido norte-sur la plaza de San Jacinto (creada en 1610 en el cuadrante noroeste de la cuadra, aledaña al convento del mismo nombre, cuya importancia creció cuando en 1809 remplazó a la Plaza Mayor como mercado), con la avenida Este 4 (hoy Universidad). Linares, propietario de buena parte de la manzana, construirá, apegado a lo que se recoge a través de la definición de “pasaje” adaptado a tradición europea, un paso público que, a modo de paseo comercial a cielo abierto, estará definido por edificaciones continuas enfrentadas de tres plantas cada una, que albergarán actividades comerciales.

3. Dos imágenes del Paseo Linares del primer cuarto del siglo XX.

Con la altura que se le dio a los edificios que conforman el bien proporcionado espacio, se produciría una segunda ruptura con los cánones tradicionales, ya que se trataba de la primera ocasión que una construcción de carácter privado alcanzaba los tres pisos en el centro de la ciudad. Así, teniendo ambos inmuebles su fachada sur hacia la avenida Este 4, el primero, de mayor envergadura ubicado al oeste, daría su frente tanto al pasaje (caracterizado por la sucesión de altos vanos de puertas y ventanas con arcos rebajados y balcones de metal ornamentados), como al tramo que va de Traposos a San Jacinto, ubicando su fachada oeste de cara a la Casa Natal del Libertador, y su fachada norte sobre la Plaza San Jacinto. El segundo inmueble, menos voluminoso, ofreció su fachada oeste (con elaborados balcones de hierro) al pasaje, apareándose con la edificación contigua ubicada al este dando su cara norte hacia el antiguo Mercado Municipal de Caracas.

Linares quien da su apellido para nominar el espacio, nacido en La Guaira en 1847, todo un optimista en una época como lo fue el fin de siglo XIX venezolano que para nada alentaba el optimismo, será según Eduardo Casanova en “El Pasaje Linares: Caracas se quema, se quema Caracas…” artículo publicado el 20 de agosto de 2010 en https://www.facebook.com/eduardo.casanova.s, “todo un potentado de su época, muy parecido a lo que en la nuestra será Eugenio Mendoza Goiticoa”. A los diecisiete años, en 1864, cuando acababa de terminar la Guerra Federal, Linares se inició en el comercio y “a sus treinta años (1877) …ya figura públicamente, quizá por el apellido del sucesor de Guzmán Blanco, el Presidente Linares Alcántara… convertido en un empresario, fundando en Caracas y otras ciudades varias Panaderías Municipales, que recibían subsidios y vendían a precios regulados, lo cual, sin duda, es un excelente negocio”.

4. Izquierda: Juan Esteban Linares en 1896 retratado por Martín Tovar y Tovar. Derecha: Edificio sede del Banco de Venezuela de Sociedad a Traposos en 1924.

Para 1883 Linares ya no era panadero. “Hizo excelentes negocios que lo convirtieron en un rico de verdad… Visto que Guzmán tenía manía por lo francés, don Juan Esteban montó una casa de importación y exportación, J.E. Linares & Cía., con sucursal en París. En 1883 está entre los que acompañan al general Manuel Antonio Matos, primer concuñado de la república, en la promoción del Banco Comercial de Venezuela, cuya finalidad inicial es la de satisfacer las necesidades del sector privado pero ya en 1884 recibe autorización para trabajar con cuentas del gobierno. Es ese el banco que en 1890 se convierte en el Banco de Venezuela, y en él tiene Linares grandes intereses. También es de los fundadores de la Cervecera Nacional y de la Electricidad de Caracas”. En 1893, dando salida a su vena filantrópica, Linares edificaría el primer hospital de niños de Caracas: el hospital Linares, hoy hospital Carlos Bello, perteneciente a la Cruz Roja Venezolana.

Cuenta Casanova que finalizado el último mandato de Guzmán Blanco y derribadas las efigies que el Ilustre Americano erigiese a su persona, “la cabeza de una de las estatuas de Guzmán, el Manganzón de El Calvario, fue a tener a la casa de Juan Esteban Linares, que con mucho humor le puso una gorra de hojalata, como para que todo el que la viera recordara lo débiles que son los andamios que los políticos arman para trascender, para que sus nombres queden grabados en la piedra de la eternidad, que dura apenas unos años más que ellos mismos, si es que duran”.

5. Diferentes vistas del Pasaje Linares. Arriba: último cuarto del siglo XX. Abajo: luego de 2011

Desde su apertura a finales del siglo XIX el pasaje se convirtió en uno de los puntos de mayor vitalidad urbana durante las primeras décadas del XX, pudiéndose considerar como pionero de los centros comerciales de la ciudad. Entre los distintos negocios que allí se ubicaban se encontraban «El Casquillo de Oro», «La Vela de Oro», «El Cirio de Oro» o el «Cinco de Oro». También estaban el «Bar Nube Azul», «El Detal Español» y el «Restaurante El Faro», “muy conocido para la juventud de entonces, quienes frecuentaban este lugar para almorzar y además compartir con el resto de comensales sus propias creaciones literarias y crear tertulias de este tipo entre poetas y escritores y cualquiera que estuviese presente”, según hemos podido recoger del artículo “El Pasaje Linares: la historia antes de los paraguas” publicado en el blog La Guía de Caracas el 15 de junio de 2019 (http://laguiadecaracas.net/28673/el-pasaje-linares-antes-de-los-paraguas/). Más adelante, ese dinámico espacio urbano llegó a conocerse como “la calle de las piñatas”, ya que “hubo una época en la que la actividad comercial de esta zona giraba en torno a ese rubro, y las piñatas se convirtieron en un ícono del lugar. Muchos de estos locales permanecen y se encuentran dentro del mercado, pero otros fueron cerrados”, se apunta en el artículo ya citado.

6. Dos tomas del «Cielo de sombrillas» colocado en el Pasaje Linares en 2019.

Cerrado definitivamente al tránsito vehicular en 1975, las fachadas del Pasaje Linares fueron rehabilitadas en 2011 luego del incendio que lo afectó severamente en 1996. Más recientemente, en 2019, se convirtió de nuevo en noticia debido al “Umbrella sky” (o «Cielo de sombrillas») con el que fue cubierto por iniciativa de la Alcaldía de Caracas, siguiendo la iniciativa emprendida por la ciudad portuguesa Agueda, que en 2011 creó una decoración barata y a la vez llamativa para las zonas comerciales, tendencia que se expandió y se encontraría luego en varias ciudades de Francia, España y Estados Unidos. En aquel momento más de 200 paraguas decoraron y dieron sombra al lugar convirtiéndolo en atracción para transeúntes y curiosos, siendo objeto de custodia por efectivos de los cuerpos de seguridad a diferencia de otras zonas del centro de la ciudad.

Ante la pregunta formulada desde el blog La Guía de Caracas: “¿Cómo recuerdas y reconoces al Pasaje Linares? ¿Como el pasaje de los paraguas o como un importante centro comercial con valor histórico y patrimonio de la ciudad?”, que apunta a valorar el pasado sin quitar importancia a las iniciativas respetuosas que puedan surgir en el presente, no cabe duda que en este lugar nos encontramos con el claro testimonio de una época en la que la influencia europea en la concepción de la arquitectura de la capital era notable.

El pasaje, que se inserta dentro del Conjunto Urbano de San Francisco, fue declarado Bien de Interés Cultural según Gaceta Oficial nº 36.762 del 11 de agosto de 1999.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://twitter.com/caracascuentame/status/1255207515350085633

2. http://guiaccs.com/planos/el-primer-dibujo-de-caracas/ y http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-de-razetti/

3. https://www.pinterest.com/pin/367536019588552689/ y https://m.facebook.com/caracasretro/photos/el-fuego-devel%C3%B3-alcurnia-del-pasaje-linares-con-105-a%C3%B1os-de-construido-el-pasaje/428817442210/

4. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

5. https://ar.pinterest.com/pin/707417053950145501/, http://guiaccs.com/obras/pasaje-linares/, http://portaldelahistoriadecaracas.blogspot.com/2010/06/pasaje-linares.html y https://www.facebook.com/TE-ADORO-Venezuela-139521676204628/

6. https://elsumario.com/paraguas-multicolores-embellecen-el-pasaje-linares-en-caracas/ y https://www.facebook.com/SitiosVenezuela2018/posts/383325075717536/