
NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Peasants
Makers of the Modern World
Maryam Aslany
Bloomsbury Publishing
2026
Idioma: inglés
Descripción
Durante siglos, los campesinos se encontraban en el corazón de la sociedad humana: alimentando imperios, liderando revoluciones, construyendo estados modernos. La modernidad industrial los forzó a las sombras, reemplazada en nuestra imaginación por máquinas y megagranjas. Pero la eliminación del campesinado es un mito. Hoy en día, los campesinos constituyen aproximadamente una cuarta parte de la humanidad. Apoyan la economía mundial, estabilizan los sistemas alimentarios y protegen los ecosistemas frágiles. Los campesinos sostienen el mundo moderno, sin embargo, su trabajo y voces se han ocultado a plena vista, hasta ahora.
En este libro histórico, Maryam Aslany restaura al campesinado al centro de nuestra historia global. Se embarca en un viaje épico a través de tres continentes a algunos de los lugares más remotos de la tierra, desde los campos de caña de azúcar de la India hasta las llanuras de arroz de Camboya, los valles de cocaína de Perú y el cinturón de cacao de Ghana, viajando profundamente en los paisajes donde comienzan las cadenas de suministro globales. Aquí, ella descubre las vidas detrás de algunas de las mercancías más vitales del mundo. Habla con agricultores, trabajadores migrantes y traficantes. Los hombres se sienten obligados al extremismo o al suicidio por los medios de subsistencia que fallan, y las mujeres obligadas a soportar la carga del trabajo agrícola. Familias al borde de la supervivencia.
A medida que nuestra demanda de bienes baratos se intensifica, nuestra fuerza laboral más vital e innovadora está siendo impulsada hacia el colapso. Las consecuencias ya están empezando a mostrar: inseguridad alimentaria, migración masiva, colapso ecológico. Lejos de ser una reliquia de nuestro pasado, el campesinado es esencial para nuestro futuro.
ACA
INVITACIÓN

La junta directiva de la Fundación Empresas Polar, en el marco de la celebración del Día Mundial del Hábitat, tiene el agrado de invitar a la presentación del libro
LA HABILITACIÓN DE LOS BARRIOS
Principios, historia, metodología
Autores:
Josefina Baldó Ayala
Federico Villanueva Brandt
Día: Lunes 05 de octubre de 2026
Hora: 3:30 p.m.
Lugar: Biblioteca Central, planta baja.
Universidad Central de Venezuela, Caracas
ACA
ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 477

La presentación como tema de nuestra postal del día de hoy de los resultados del “Concurso para el Diseño de estaciones de servicio”, convocado por la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP) el año 1961, publicados en la revista SVA, nº 4 de octubre de ese mismo año, nos servirá de excusa para indagar, aunque sea brevemente, en torno a una tipología edilicia propia del siglo XX vinculada inexorablemente a la cultura del automóvil, que ha tenido un curioso origen y una clara evolución a lo largo del mismo, mostrándose como territorio fértil para detectar aportes de importancia.
Comencemos diciendo que la evolución de las estaciones de servicio se inicia con puntos de despacho rudimentarios de combustible los cuales paulatinamente se irán transformando en nodos de servicios, consumo y carga energética sustentable. Su origen está absolutamente ligado a la aparición del automóvil aunque, curiosamente, en los albores que lo vieron nacer no existían las gasolineras.

En tal sentido, lo que puede considerarse como la primera «gasolinera» del mundo está asociada al primer viaje de larga distancia en automóvil (de Mannheim a Pforzheim, Alemania) realizado en agosto de 1888 por Bertha Benz a bordo del Patent-Motorwagen de su esposo Carl Benz. Al quedarse sin combustible, compró ligroína (un éter de petróleo usado como solvente de limpieza) en la farmacia de la ciudad de Wiesloch, convirtiendo simbólicamente a este comercio en el primer punto de repostaje de la historia. Por otro lado, se sabe que a finales del siglo XIX, la gasolina se vendía en latas, tambores o bidones en ferreterías, talleres de bicicletas, hoteles y tiendas generales y que los propios conductores debían verter el líquido a través de embudos con filtros de tela.

Será en 1905 cuando, perfeccionando el surtidor de queroseno inventado en 1885 (patentado en 1887), Sylvanus Bowser creó en Fort Wayne, Indiana, el primer surtidor de bombeo seguro para medir y dispensar queroseno y gasolina. Su diseño utilizaba un tanque metálico aspirado por una bomba manual que permitía transferir el combustible directamente sin necesidad de verterlo mediante embudos. Esta innovación empezó a garantizar el despacho masivo que se disparó tras la aparición en 1908 del Ford T. Entonces los surtidores se ubicaban directamente en las aceras, frente a talleres mecánicos o ferreterías. Los coches se estacionaban en la vía pública obstaculizando el tráfico, mientras se bombeaba el combustible a mano desde tanques subterráneos.

Sin embargo, en 1905, en la ciudad de St. Louis, Missouri, EE. UU., ya había abierto el que es considerado el primer expendio de gasolina del mundo dirigido a abastecer exclusivamente automóviles, creado por la Automobile Gasoline Company. Disputándose la primacía, en 1907, la empresa Standard Oil of California, será la encargada de crear la primera estación de servicio, en Seattle, Washington.

1913 marca el nacimiento de la estación de servicio moderna cuando para descongestionar las calles y ofrecer mejor atención, surgió el concepto de drive-in (ingreso vehicular fuera de la vía pública). Le corresponderá a la Gulf Refining Company inaugurar en Pittsburgh, Pensilvania el primer establecimiento bajo ese concepto diseñado específicamente para automóviles: contaba con una estructura con marquesina para proteger de la lluvia, rampas de acceso pavimentadas, suministro de aire y agua gratuitos, venta de lubricantes y mapas de carreteras.



A partir de 1920 las grandes compañías petroleras (Standard Oil, Shell, Texaco) comenzaron a estandarizar la arquitectura de sus estaciones utilizando estilos como el Art Déco, el Streamline Moderne o el Mission Revival, acompañados de letreros luminosos con su identidad visual y los icónicos globos de cristal sobre los surtidores. Se popularizó el servicio completo (full service), donde empleados uniformados limpiaban el parabrisas, verificaban, sin costo, el nivel de aceite y la presión de los neumáticos mientras llenaban el tanque a lo cual se sumaba el obsequio de mapas de carreteras.



Durante las décadas de 1930 a 1950, la estación de servicio se convirtió en un pilar del estilo de vida centrado en el automóvil. Junto a la consolidación del full service, aparecerán los surtidores con cilindro de vidrio graduado («surtidores visibles») que permitían al cliente verificar la pureza del combustible antes de despacharlo, seguidos por los surtidores mecánicos de marcación numérica. Además, se popularizó la adición de fosa o elevador para mantenimiento rápido, cambio de aceite y venta de repuestos.

En Venezuela, que como se sabe se transformó de golpe en la década de los años 1920 en importante país productor de petróleo, circunstancia que conllevó a un viraje hacia la consideración del automóvil como medio de transporte preponderante, la comercialización de carburantes se comenzó a producir sin una clara planificación en cuanto a la aparición de los lugares de expendio.

Dichos lugares, que en nuestra cultura adoptaron la denominación de “bombas de gasolina”, nombre derivado de los aparatos originalmente utilizados para prestar el servicio de llenado de los tanques, evolucionaron, al igual que en el resto del mundo y con rezago con relación a los Estados Unidos, desde la ubicación de los surtidores a orillas de las vías al ya mencionado esquema drive-in, destinándose para ello espacios en los que, además de permitirse la maniobra de vehículos sin interrupción del tránsito, se incorporaba una pequeña edificación de apoyo donde se comercializaban lubricantes y se llevaba la administración del negocio ahora vinculado a alguna de las grandes transnacionales de los hidrocarburos. En este esquema el “pabellón” por lo general tenía las características propias de lo que se construía en el momento (más próximas a lo vernáculo) sin mayores pretensiones arquitectónicas. En simultáneo, se fue sumando el elemento identificativo de la compañía petrolera concesionaria de la bomba y, en ocasiones, alguna cubierta para proteger el área de surtidores.

En la medida que se produjo la expansión de ciudades como Caracas, Maracaibo, Valencia y Barquisimeto, las estaciones de servicio se emplazaron estratégicamente en los bordes de los cascos centrales, en los umbrales de acceso a las nuevas urbanizaciones, en las entradas y salidas ubicadas en las periferias y, a una distancia entre sí racionalmente medida en función del consumo, en las carreteras y vías que llevaban de un poblado a otro en el interior del país privando en las instalaciones, por lo general, más la practicidad que la estética.

Las transnacionales, al igual que ocurrió en otros lugares, empezaron a importar modelos de “pabellones”, abriéndose en algunos casos a la posibilidad de la intervención de arquitectos locales en su diseño, donde primaba la presencia de un volumen racionalista y la incorporación de servicios de lavado y engrase (próximos al de un taller mecánico) integrados al cuerpo principal que continuaba fungiendo de oficina con servicios sanitarios y venta de insumos automotrices.


La dupla edificio de servicio-zócalo operacional (techado o no) donde se ubican los surtidores, visualizada como la suma de elementos independientes, se mantuvo hasta los años 1950 donde la cubierta que ya había aparecido para proteger el área de surtidores con total autonomía formal, comienza a transformarse en una marquesina vinculadora de ambos usos, cobrando en algunos casos escala monumental. De esta fase, donde en el caso norteamericano la tendencia también se movió a subordinar los edificios a la velocidad de las autopistas, actuando la propia estructura como valla publicitaria tridimensional, aparecieron tímidamente algunos ejemplos en nuestro país, pero ninguno con la exuberancia con la que se prodigaron en los Estados Unidos y alguna que otra parte del mundo.

Correspondiéndose con esta etapa en la que la tipología de las estaciones de servicio estaba ya integrada por los tres elementos ya señalados: la isla, la marquesina y el pabellón y donde los servicios a ofrecer en este último se habían ampliado a la exhibición de productos, accesorios y repuestos y venta de los mismos; oficina de administración; sitio de descanso para clientes (con venta de refrescos o dulces en expendedores automáticos); caseta para teléfono público; sanitarios para damas; sanitarios para caballeros; lockers y sanitarios para empleados; garaje de engrase y servicio con puente; garage para lavado de vehículos; sala de herramientas y máquinas, compresor de aire; y depósito, es que, con la clara vocación de “obtener un proyecto … para que en la mejor forma se puedan introducir y distribuir sus productos en el territorio nacional”, la Corporación Venezolana del Petróleo, entrando a competir con la transnacionales que dominaban el negocio (Creole y Shell), convoca el concurso que anunciamos en las primeras líneas.
Sería bueno saber que la CVP fue creada el 19 de abril de 1960 durante el mandato de Rómulo Betancourt por iniciativa del entonces ministro de Minas e Hidrocarburos, Juan Pablo Pérez Alfonzo, como el primer instrumento del Estado venezolano para participar de manera directa en las operaciones de la industria petrolera, sirviendo de antesala a la nacionalización. Nació en el marco de la política de «no más concesiones» a las empresas extranjeras y de la fundación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que cristalizaría el 14 de septiembre de 1960. Buscaba, también, otorgar al Estado una presencia activa en el negocio petrolero (exploración, explotación, refinación y comercialización) que hasta entonces estaba dominado en su totalidad por concesionarias multinacionales.

Por tanto, no es de extrañar que al convocar el concurso la CVP buscase obtener un proyecto para sus estaciones de servicio “que, fuera de las facilidades comunes a este tipo de establecimiento, … cumpla con las siguientes funciones: expresar por su forma o concepto arquitectónico, por los materiales empleados o por otro medio, el carácter nacional, es decir ‘Venezolano’, de la empresa. Ser, desde todo punto de vista, un proyecto práctico, de fácil construcción en cualquier sitio o región del país. Prestarse a modificaciones de tamaño o construcción por etapas sin perder por ello su carácter esencial. Ser fácilmente adaptable a las diversas condiciones climatológicas de Venezuela”. Además, “debido a que hasta el presente la Corporación Venezolana del Petróleo no tiene definido el emblema para distinguir sus productos es necesario que el participante incluya en el diseño una sugerencia sobre el particular, e igualmente deberá escoger el color o colores que caracterizarán a la empresa y sus establecimientos”.

Las condiciones en cuanto a la ubicación de las propuestas estuvieron fijadas, en vista de la diversidad de sitios en los que podrían situarse, con base en “una parcela teórica de dos mil metros cuadrados, rectangular, de 40.00 mts. x 50.00 mts., teniendo por su frente (de 50.00 mts.) una carretera de doble vía y de 25.00 mts. de ancho y por su lado (de 40.00 mts.) una calle también de doble vía de 14.00 mts. de ancho”. También se debía incluir “un diagrama esquemático de ubicación de la construcción y ubicación de las islas de servicio sobre parcelas de similar tamaño pero con las variantes de una sola calle por el frente, calles por tres costados y como última posibilidad, la parcela rodeada de calles. Para fines de uniformidad se ubica el lado corto de la parcela al norte geográfico. (…) El tipo de estación escogida para el concurso es de tres islas de servicio con tres bombas cada una”.

Ante tan atractivo reto, que tuvo como aliciente la contratación del proyecto completo de la obra para quien obtuviese el primer premio, 5.000 bolívares en efectivo para el segundo y 3.000 bolívares en efectivo para el tercero, con base en claros requisitos de presentación, se conformó el jurado integrado por: los arquitectos Martín Vegas y Fruto Vivas en representación de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (SVA); el Presidente de la CVP o su representante; el Dr. Carlos Rojas Dávila, Director General de la CVP; el Dr. Humberto Peñaloza; el Dr. Luis Wannoni; y el Sr. J. M. Otero Rodríguez.


Emitido el veredicto, el primer premio le correspondió a los arquitectos José Miguel Galia y Jimmy Alcock; el segundo a los arquitectos Dirk Bornhorst y Pedro Neuberge; y el tercero al arquitecto Raúl Garmendia quien tuvo como colaborador a Alexander Deiters.


La propuesta ganadora, cuya perspectiva engalana nuestra postal del día de hoy, estuvo basada en la escogencia de un módulo cuadrado conformado por una sección de paraboloide hiperbólico tipo paraguas con apoyo central, de 8 metros de lado, que repetido permitía cubrir y dar respuesta a las variables exigidas por los promotores. Este recurso arquitectónico ya se había convertido durante la última década en recurso utilizado por diversos proyectistas, en particular por el exiliado español radicado en México Félix Candela quien por las mismas fechas desarrolló un sistema similar para las estaciones de servicio de Petróleos Mexicanos (PEMEX), basado en investigaciones previas iniciadas en el Pabellón de Rayos Cósmicos de la Ciudad Universitaria de México (1950).



También por aquellas fechas la firma Coto y Loperena Arquitectos (Alvaro Coto Asenjo y José Gabriel Loperena) había desarrollado a través de la empresa Cubiertas Ala de Venezuela, C.A. (filial de la homónima Cubiertas Ala creada por Candela en México), diversos proyectos que incorporaban el uso de paraboloides.


Que sepamos, posteriormente a la realización del concurso no se ejecutó ninguna bomba completa de acuerdo con los lineamientos fijados en las bases que dieron origen al posterior proyecto. Sí se registra el uso de paraboloides como cubiertas de la zona de surtidores en algunas gasolineras de los cuales hoy en día no quedan sino uno o dos en pie con la paradójica circunstancia de que algunos fueron utilizados por la Shell.


Por su parte, la evolución tipológica de las estaciones de gasolina continuó su camino siempre con los Estados Unidos a la vanguardia. Entre 1960 y 1980, la marquesina ya se había impuesto como el elemento de trabajo por excelencia para diseñadores y arquitectos quienes nunca se cansaron de diseñarla, con la finalidad de reforzar la imagen de marca visual y crear hitos memorables, mientras que el quiosco o tienda de conveniencia se mantuvo fiel a la imagen de una caja rectangular común con interiores funcionales.

En el lapso se incorpora y masifica, gracias al desarrollo de consolas electrónicas de control remoto que permitían autorizar el flujo desde una caja central, el autoservicio (self-service). Las estaciones eliminaron personal para reducir costos operativos y ofrecer precios más competitivos por galón o litro, desplazando progresivamente al full service. Ante la reducción del margen por litro de combustible, las estaciones incorporaron tiendas de conveniencia 24 horas, convirtiendo la venta de alimentos, bebidas y abarrotes en su principal fuente de rentabilidad. En este marco la estandarización se impuso, reduciéndose la presencia de edificios de autor que tuvieron cabida en períodos anteriores erosionando gradualmente la diversidad arquitectónica en favor de la uniformidad y la comodidad.


A partir de 1990 y hasta 2010 se generalizó la integración de lectores de tarjetas directamente en el surtidor (pay-at-the-pump), agilizando el proceso de recarga. Al mismo tiempo, se aplicaron normativas ambientales estrictas que exigieron tanques de almacenamiento subterráneo de doble pared, detectores electrónicos de fugas y sistemas de recuperación de vapores de benceno.
En la actualidad, las estaciones de servicio experimentan su transición más profunda desde 1913. La transición energética está transformando las estaciones tradicionales en centros energéticos integrados. Por un lado, incorporan puntos de carga rápida y ultrarrápida para vehículos eléctricos (EV), surtidores de Gas Natural Vehicular (GNV), Gas Licuado de Petróleo (GLP) e hidrógeno. Por el otro, espacialmente, se reconfiguran con zonas de coworking, gastronomía, servicios de logística (lockers de comercio electrónico) y lavado ecoeficiente.

A modo de resumen, citaremos parte del artículo publicado en el portal ArchDaily el 10 de Abril de 2025 por Diogo Borges Ferreira titulado “La evolución de las gasolineras: de las paradas en carretera a los puntos de referencia arquitectónicos”. Allí se señala lo siguiente: “Con el tiempo, (las estaciones de servicio) dejaron de ser meras paradas utilitarias y se convirtieron en centros de servicio que integraban restaurantes, moteles y espacios de ocio, dando respuesta a las crecientes demandas del transporte contemporáneo.

Sin embargo, hacia finales del siglo XX, la estandarización generalizada de las estaciones de servicio hizo que se empezaran a percibir como «no lugares», un concepto definido por el antropólogo Marc Augé para describir espacios transitorios que carecen de significado social o cultural. Con diseños uniformes y un enfoque centrado en la eficiencia, estas estaciones se volvieron intercambiables, lo que reforzó su papel de infraestructura puramente funcional en lugar de intervenciones arquitectónicas significativas. Esta estandarización también marcó un alejamiento de la época en que las estaciones de combustible funcionaban como hitos reconocibles, contribuyendo así a un paisaje homogeneizado y desprovisto de identidad local.

Hoy en día, con el auge de los vehículos eléctricos, las estaciones de servicio —y su contraparte emergente, las estaciones de carga— están experimentando una nueva transformación. A diferencia del abastecimiento de combustible convencional, la recarga de vehículos eléctricos requiere tiempos de espera prolongados, lo que exige nuevas configuraciones espaciales. Este cambio redefine la trascendencia arquitectónica de estas infraestructuras, transformándolas de paradas fugaces en lugares de permanencia e interacción, lo que desafía a los/las arquitectos/as a replantear su papel en las redes de movilidad contemporáneas”.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal y 19-23. Revista SVA, nº 4, octubre 1961
1. Global (https://globalestacionesdeservicio.com/primera-gasolinera-del-mundo/)
2. @officialstaceydavid (https://www.instagram.com/p/C_ocVHwicAS/); y THE STATE LIBRARY PRINT SHOP (https://printshop.sl.nsw.gov.au/petrol-bowsers/)
3. Info Motor (https://www.facebook.com/photo/?fbid=1375561334615243&set=a.559185556252829); y The World’s First Service Station (https://theviewfromadrawbridge.com/2025/04/17/the-worlds-first-service-station/)
4. AI grew up in Seattle (https://www.facebook.com/groups/963620258506305/posts/1103558284512501/)
5. Revista Arquitectura, nº 100, 1927
6. reddit (https://www.reddit.com/r/Lost_Architecture/comments/j9qloh/streamline_moderne_service_station_now_site_of/); Literary Fictions (https://literaryfictions.com/2019/03/06/1939-streamline-moderne-gas-station/gulf-streamline-modern-station-built-for-the-1939-worlds-fair-on-long-island/); y TheManCaveGarage (https://se.pinterest.com/pin/846184217497009529/)
7. Julianne Clark, Agent with Charter One Realty (https://in.pinterest.com/pin/674414112983410902/); y AK (https://no.pinterest.com/pin/734790495495154038/)
8, 27 y 30-34. La evolución de las gasolineras (https://www.archdaily.com/1028278/the-evolution-of-gas-stations-from-roadside-stops-to-architectural-landmarks)
9. Postales Inventadas (http://www.postalesinventadas.com/2012/09/ethiopia-asmara-dear-ed-fantastic-fiat.html)
10. Venezuela y sus recuerdos (https://www.facebook.com/groups/121930817952147/posts/4400357373442782/)
11. La Caracas Inolvidable (https://www.facebook.com/groups/586879391415561/posts/27220583264285145/)
12. Caracas en Retrospectiva (https://www.facebook.com/caracasretro/photos/antigua-bomba-de-gasolina-en-caracas-1946renny-rangel-nos-indica-la-foto-fue-tom/21193127210/)
13. La Caracas Inolvidable (https://www.facebook.com/groups/586879391415561/posts/4977448469025276/) y (https://www.facebook.com/groups/586879391415561/posts/3050748768361932/)
14. Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2015/12/10/1959-estacion-de-servicio-la-castellana/)
15. Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2020/04/04/1959-super-estacion-de-servicio-las-mercedes/)
16. Venezuela y sus recuerdos (https://www.facebook.com/groups/121930817952147/posts/4351575581654295/)
17. El Impulso (https://www.elimpulso.com/2023/03/25/juan-pablo-perez-alfonzo-el-padre-de-la-opep-y-la-corporacion-venezolana-del-petroleo-25mar/)
18. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad
24. tumblr (https://www.tumblr.com/unavidamoderna/142705393138/gasolinera-pemex-av-chapultepec-esq-veracruz); La Cuidad de México en el Tiempo (https://www.facebook.com/laciudaddemexicoeneltiempo/posts/la-gasolinera-ubicada-en-el-cruce-de-insurgentes-y-divisi%C3%B3n-del-norte-colonia-de/1683112285044118/); EL CEO (https://elceo.com/negocios/piensas-en-invertir-asi-puedes-abrir-una-franquicia-de-pemex/); y www.sefindia.org (https://www.sefindia.org/forum/viewtopic.php?t=5495&sid=c0f04b2d0e7c9385e17de041e9682ab9)
25. Venezuela y sus recuerdos (https://www.facebook.com/groups/121930817952147/posts/4038879416257248/); y Zulia (https://www.facebook.com/groups/2132246473680087/posts/3483241875247200/)
26. @areasvellas (https://www.instagram.com/p/DYwTaOWDVi4/?img_index=2)
28. WikiArquitectura (https://es.wikiarquitectura.com/gas_station_mies_12/)
29. @kevinkwanbooks (https://www.instagram.com/p/C3CMWRMLaBO/)
Postal nº 477

Para visualizar la imagen en mejor resolución VER AQUÍ
1966• Edificio Nuevo Centro

1966• Se termina la construcción del edificio de oficinas Nuevo Centro, ubicado en la Av. Libertador, Chacao, diseñado por el arquitecto Julio Coll (FAU UCV promoción 10/1960) en el año 1963; el cálculo estructural fue realizado por el ingeniero Alfredo Clemente y las Instalaciones Sanitarias y Eléctricas por los ingenieros Enrique Palacios y Zenón Handelman, respectivamente.
El edificio ocupa una parcela de 2.700 m2, tiene 14.000 m2 de construcción y cuenta con un estacionamiento mecánico en la parte posterior de la parcela.


HVH