NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Francis Kéré. Building Stories

Nina Tescari (ed.)

Taschen

2026

Nota de los editores

Con Francis Kéré. Building Stories, publicado por TASCHEN, el propio Kéré formula una forma de pensar que ordena la vida cotidiana, crea dignidad, preserva el conocimiento, abre encuentros y da forma espacial a lo comunitario, mostrando así que la buena arquitectura, como la buena lectura, comienza donde la gente se encuentra dentro de ella.

Para Francis Kéré, la arquitectura surge de situaciones, de historias, de lugares que ya existen y desean ser comprendidos. Francis Kéré. Building Stories, publicado por TASCHEN, describe en gran medida este enfoque. El volumen, que reúne 26 proyectos y se acompaña de una amplia selección de bocetos, fotografías, dibujos y textos complementarios inéditos, ilustra una comprensión de la arquitectura que trasciende los límites de una sola disciplina: como un proceso de aprendizaje y de vivir, en el que confluyen muchas más perspectivas que las del arquitecto.

Reseña

Por la misma razón

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Para Francis Kéré, la arquitectura surge de situaciones, de historias, de lugares que ya existen y anhelan ser comprendidos. En Francis Kéré. Building Stories (Francis Kéré. Construyendo historias), publicado por TASCHEN, describe en gran medida este enfoque. El volumen, que reúne 26 proyectos y se acompaña de una amplia selección de bocetos, fotografías, dibujos y textos complementarios inéditos, ilustra una comprensión de la arquitectura que trasciende los límites de una sola disciplina: como un proceso de aprendizaje y de vivir, en el que confluyen muchas más perspectivas que las del arquitecto.

La especial atención que Francis Kéré dedica a un lugar no es un enfoque teórico, sino que tiene sus raíces en su propia historia. Nacido en 1965, el arquitecto, galardonado con el Premio Pritzker de Arquitectura en 2022, creció en Gando, un pueblo de Burkina Faso, en África Occidental, y describe este origen como una influencia que aún moldea su perspectiva. Para él, el paisaje, el clima, la comunidad y los rituales constituyen los requisitos fundamentales para la construcción. Cuando escribe que un lugar se compone «principalmente de personas», no es una simple observación, sino una clave de su obra. De ahí se deduce por qué su arquitectura siempre considera las relaciones inherentes a un lugar.

Cuando Kéré diseñó su primer edificio escolar para Gando a finales de la década de 1990, este origen biográfico se convirtió en un elemento central de su pensamiento. El proyecto evoca recuerdos de su infancia, de clases en aulas estrechas y sofocantes, y los conecta con su regreso a su pueblo, donde la escuela existente ya presentaba grietas y fallas estructurales. Esta experiencia despertó en él el deseo de crear un espacio que ofreciera luz, ventilación y protección, y que, al mismo tiempo, surgiera de los recursos locales. Kéré describe con precisión cómo, mediante la interacción con las estaciones lluviosas, la disponibilidad de materiales, el conocimiento artesanal y los procesos sociales, emerge un diseño que no puede reducirse a un mero gesto formal. El edificio de Gando es, por tanto, mucho más que un proyecto inicial. Ya muestra de forma muy concreta en qué girará su obra durante los próximos 25 años.

Por lo tanto, resulta muy apropiado que Kéré no se presente como un autor distante de sus edificios, sino como alguien que experimenta, corrige y continúa trabajando. «Mi única preocupación es que mi obra tenga un impacto positivo en las comunidades en las que se inserta», escribe en el prólogo. Poco después, condensa esta afirmación en una frase tan simple como concisa: «¿Para quién hacemos todo esto? Para los seres humanos. Se trata de las personas». Esta misma idea otorga peso a los pasajes personales de su vida. Kéré escribe sobre las incertidumbres, sobre la resistencia en el pueblo, sobre el arduo camino de la financiación y sobre la paciencia necesaria para que crezca la confianza, dejando así claro cuán estrechamente ligada está su obra a su compromiso personal.

Francis Kéré. Building Stories se presenta, pues, como el testimonio de un arquitecto que entiende la construcción como un servicio a la comunidad. Esto se hace particularmente evidente en el capítulo sobre la Escuela Secundaria Naaba Belem Goumma. Kéré describe los años a partir de 2011, durante los cuales su trabajo entre Berlín, la docencia, los proyectos internacionales y la responsabilidad de Gando se volvió cada vez más exigente. Al mismo tiempo, relata la muerte de su padre, quien había sido el primero en enviarlo a la escuela. Tras su fallecimiento, se esperaba que Kéré asumiera el rol de jefe de la aldea. Decidió no hacerlo y se aferró a la arquitectura como su forma de asumir responsabilidades.

Este principio se mantiene incluso cuando Kéré escribe sobre proyectos internacionales. Para el Pabellón Serpentine de Londres, por mencionar solo un ejemplo, diseñó un espacio abierto que acoge a la gente, ofrece protección contra las inclemencias del tiempo y, al mismo tiempo, nos recuerda las necesidades fundamentales. Kéré describe explícitamente el pabellón, que recoge el agua de lluvia, crea sombra y da forma al espacio, como un lugar de encuentro que solo se completa con las personas que se reúnen bajo él. Los espacios deben proporcionar refugio, facilitar el movimiento y posibilitar la vida comunitaria.

A pesar de la intimidad y el carácter personal que las propias palabras de Kéré imprimen a este volumen de 444 páginas, una clasificación filosófica externa complementa de forma natural esta perspectiva tan directa. En el ensayo «La tarea existencial de la arquitectura», Juhani Pallasmaa interpreta los edificios de Kéré como una arquitectura que permanece ligada a la experiencia vivida, la percepción y la realidad humana, y en este contexto cita también la frase de Wittgenstein: «La arquitectura inmortaliza y glorifica algo». El propio Kéré resume su historia de forma mucho más directa y accesible, sin elaboradas teorías: «Mi historia comienza en un pueblo del África subsahariana y llega a mil lugares».

Con Francis Kéré. Building Stories, publicado por TASCHEN, Kéré formula una forma de pensar que ordena la vida cotidiana, crea dignidad, preserva el conocimiento, propicia encuentros y da forma al espacio.

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

The Architectural Review

AR 1531

Alpes

Mayo 2026

Portada

 El glaciar del Ródano, en los Alpes suizos, ha perdido el 60 % de su volumen desde 1850. En respuesta, los habitantes y las empresas locales cubren el glaciar con geotextiles durante el verano para reflejar el sol. Si bien es eficaz a nivel local, el método ha sido criticado por ser costoso y perjudicial para el medio ambiente en general. Crédito: Keystone / Urs Flüeler.

Sinópsis

La tasa de calentamiento global en los Alpes duplica el promedio mundial. Aquí, el impacto de la emergencia climática se hace visible en los glaciares que se reducen cada vez más y en las pistas de esquí sin nieve; un asombroso 90% de las pistas italianas dependen ahora de máquinas de nieve artificial.

Los turistas que buscan nieve garantizada se ven obligados a ascender a las cumbres, donde estaciones como Avoriaz se vuelven más caras y exclusivas. A medida que las regiones imponen límites al turismo para evitar la masificación, la construcción también se enfrenta a restricciones: un nuevo refugio en las crestas de los Dolomitas solo podría construirse sobre los cimientos del anterior.

Desde las condiciones extremas de las cumbres hasta los valles y estribaciones remotas, construir en los Alpes siempre ha sido un desafío. A menudo se reutilizan las estructuras existentes y se recolectan materiales cercanos por necesidad. Una casa de campo en Bregenzerwald se ha transformado en museo, construido con madera de abeto local y conocimientos ancestrales, para preservar la historia cultural con la mirada puesta en el futuro.

«El patrimonio no es una limitación, sino una palanca para la transformación», escribe Naïri Arzoumanian-Rumin sobre el nuevo ayuntamiento de Val-d’Illiez, donde las fachadas de un chalet histórico se conservaron meticulosamente y cada planta se elevó a mano antes de reconstruir por completo la estructura interna.

Las cordilleras que separan pueblos, regiones y países dan forma a un lenguaje arquitectónico. Sin embargo, los Alpes trascienden su geografía; como un imaginario idílico, han viajado a través de cuadernos de bocetos, postales y réplicas a escala real. Pero las repercusiones del calentamiento y el deshielo de los Alpes se sentirán en todas partes.

Contiene trabajos de:

Atelier d’Architecture d’Avoriaz | Senoner Tammerle | Devaux & Devaux | Enrico Sassi | Robida | Madeleine Architectes | François Nantermod | Innauer Matt | Peter Zumthor

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 467

Quienes se han aproximado al estudio de la obra de Carlos Raúl Villanueva coinciden en establecer su última etapa en los años que transcurren entre el fin de la experiencia de la Ciudad Universitaria de Caracas y poco antes de su fallecimiento en 1975. Más allá de la estimación cronológica y de la detección de algunas características propias de un período que ofrece una limitada cantidad de obras de diversas escala y temáticas, lo que más resalta del lapso señalado es la incesante inquietud del Maestro por experimentar y el compromiso por innovar dando cabida al uso de nuevos materiales y técnicas constructivas vinculadas con la industrialización de sistemas y componentes. Así, búsquedas de diversa índole dentro de esta actitud son las que se presentan, por ejemplo, tras el brutalismo acompañado del prostensado como parte del sistema estructural, propios de la segunda ampliación del Museo de Bellas Artes de Caracas (1966-1976), o el minimalismo alcanzado gracias a la ligereza del acero y el revestimiento modular en aluminio de los tres cubos que conforman el Pabellón de Venezuela para la Expo de Montreal (1967).

1. Carlos Raúl Villanueva. Izquierda: Pabellón de Venezuela en la Exposición Universal de Montreal, Canadá (1967). Derecha: Segunda Ampliación del Museo de Bellas Artes de Caracas, Venezuela (1966-1976).

Como parte de este último trecho transitado por Villanueva, se encuentra la propuesta para la Casa del Estudiante (Maison du Vénézuéla) de la Ciudad Universitaria de París (1969) de la cual hemos tomado un corte esquemático para ilustrar nuestra postal del día de hoy.

Tres son los aspectos que pondremos de relieve en nuestra aproximación al edificio: el primero tiene que ver con el sitio donde le correspondía ubicarse: la Cité Internationale Universitaire de Paris (CIUP); el segundo con las particularidades del encargo, las características del lote asignado y las variables urbanas que debían ser consideradas; y el tercero con la propuesta propiamente dicha y el partido arquitectónico asumido, apareciendo como datos importantes la respuesta al lugar y al programa, las referencias de las que Villanueva echa mano presentes en su propia trayectoria, y la actitud que se asume con respecto a su imagen y materialidad. Para abordar el primero nos apoyaremos en el artículo “La constitution du domaine de la Cité internationale universitaire de Paris”, publicado por Brigitte Blanc en el nº17 de la revista In Situ de 2011. El segundo y el tercero los trabajaremos con el valioso apoyo del texto “Explicando la caja brillante de Villanueva: El proyecto de la Fundación Fina Gómez (Maison du Venezuela) para la Cité International Universitaire de Paris, 1969” de José Javier Alayón González, incorporado en arquiteturarevista, Vol. 14, nº1, enero-junio 2018.

2. Plano de los bastiones 81, 82 y 83, entre la Porte de Gentilly y la rue de la Tombe Issoire, cedidos por la ciudad de París al Estado para la creación de la Cité Universitaire, 1921.

Brigitte Blanc nos explica que “La Cité Internationale Universitaire de Paris se creó inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial para fomentar el intercambio y la interacción entre estudiantes de todo el mundo. De acuerdo con el convenio firmado en 1921 entre la ciudad de París y la Universidad de París, se construyó en los límites del Parc Montsouris, en terrenos ubicados en el emplazamiento de las antiguas fortificaciones de Thiers. (…) …fue diseñada para ofrecer alojamiento digno a miles de jóvenes de todo el mundo. Esta iniciativa filantrópica, concebida para facilitar la vida estudiantil, fue también un proyecto educativo que buscaba contribuir a la paz entre las naciones; sus fundadores asignaron a este ‘mundo en miniatura’ un papel fundamental en la formación cívica de los jóvenes. Más de 5500 estudiantes convivieron en estrecha proximidad, fomentando la comprensión y la amistad, en una comunidad que abarcaba más de 130 nacionalidades”.

3. Plano general que representa el emplazamiento inicial de la Cité con el diseño del parque y la Fundación Deutsch de la Meurthe, en BECHMANN, L. La Cité universitaire de Paris, 1923.
4. La Fundación Émile y Louise Deutsch de la Meurthe: el pabellón central flanqueado por un campanario y el pabellón Poincaré.

El meticuloso trabajo de Blanc permite establecer que el lote inicial de 9 hectáreas asignado en 1921 empezó a ocuparse a partir de 1923 cuando se colocó la primera piedra de la Fundación Deutsch, y que para 1927 la mitad de la finca estaba subdividida. Para 1929 ya se encontraban construidas las casas de Canadá, Argentina, Bélgica, Inglaterra y Japón y en construcción el Instituto Agronómico, alcanzando entre todos a albergar 1200 estudiantes, ocupando casi 4 hectáreas de las 9. “Sin embargo, la Fundación Nacional fue recibiendo múltiples solicitudes -de Estados Unidos, Italia, España, Suecia, Países Bajos, Checoslovaquia, Grecia, Brasil, Colombia y Venezuela- sin mencionar los proyectos desarrollados para estudiantes franceses, a los que parecía imposible dar seguimiento si el campus no se ampliaba de inmediato”.

5. Plano general de la Ciudad Universitaria con sus sucesivas ampliaciones, 1929; en 1930, el terreno del depósito de remonta (E) se integrará a la finca, que entonces abarcará algo más de 42 ha; solo la parcela C quedará pendiente de anexión. Justamente, el terreno del depósito de remonta (E) será el destinado para ubicar la Maison du Vénézuéla.
6. Plano general, circa 1960; el trazado de la futura circunvalación se muestra en rosa; los edificios, ya terminados o proyectados, ocupan el bloque oriental y el antiguo terreno «Gentilly» al sur. El terreno en el que se proyectaría la Maison du Vénézuéla (arriba a la izquierda) se encontraba ocupado por la École de Sevres o École Normale Supérieure de Jeunes Filles (construida en 1949) y tenía proyectado al lado el Nuevo Hospital Universitario.

Ante la presión, el terreno creció en 10 años, luego de tres adquisiciones sucesivas, a un poco más de 29 hectáreas quedando delimitado “al oeste por la rue Émile-Faguet, al este por las calles Alexandre-de-Humboldt y Benoît-Malon, al norte por el Boulevard Jourdan y al sur por una ‘ruta de aislamiento’ que separa el área de la comuna de Gentilly, (…) Esta fase de extensión termina después de la Segunda Guerra Mundial y la creación del bulevar periférico amputa la Ciudad por dos hectáreas en su fachada sur”.

7. Vista aérea desde el noreste de la Ciudad Universitaria hacia 1950 (parte central): los «terrenos de Gentilly» todavía están vacantes; más allá de la rue de Montrouge, la Maison des Arts et Métiers (inaugurada en noviembre de 1950) está en construcción.
8. Le périphérique (la circunvalación) de París en plena construcción, c.1956. Arriba a la izquierda el borde sur de la Ciudad Universitaria.

Las gestiones (mencionadas por Blanc) adelantadas por el gobierno de Venezuela para construir una residencia en los terrenos del campus, datan de 1926 y, como señala José Javier Alayón, en 1947 a ellas se sumaron los gobiernos de Ecuador y Colombia, para promover “La Maison de la Grande Colombie”, renombrada como “Fondation de Bolivar” a instancias de André Honnorat, Presidente de la CIUP para ese momento, “para poder ajustarse a las normas de la Cité y salvar la dificultad de una residencia financiada por varios países”.

Finalmente, aquellos fallidos intentos tomarán un nuevo impulso a comienzos de los años 60 bajo la batuta de la Fundación Fina Gómez, institución cultural y de mecenazgo dedicada a facilitar el intercambio cultural entre artistas latinoamericanos y europeos, especialmente entre Francia y Venezuela, a través de becas de estudio, constituida en junio de 1951 en Ginebra por la destacada fotógrafa, coleccionista y filántropa venezolana Josefina «Fina» Gómez Revenga (1920–1997), nieta del general Juan Vicente Gómez.

9. Lugar que se destinaría para ubicar la Maison du Vénézuéla. Izquierda: Plano del depósito de remonta, que muestra, a un lado, los barracones del centro de alojamiento y, al otro, los potreros, establos y picadero. En azul, la parcela afectada por el trazado; circa 1930. Derecha: Detalle del Plano general de la de la CIUP, circa 1960.

Así, el proyecto para la “Maison du Vénézuéla”, que Alayon reconstruye con datos provenientes de los archivos de la CIUP y de la Fundación Villanueva, le será encargado por la Fundación Fina Gómez a Carlos Raúl Villanueva quien contará con Juan Pedro Posani como su colaborador. Alayón precisa que “para 1962, la Cité ya tenía comprometida las últimas cuatro plazas dentro del ámbito que había ocupado desde sus inicios. Por ese motivo y ante otras solicitudes, el Consejo de la CIUP tenía previsto extender el campus en dos terrenos próximos. El más viable sería el ocupado por la École Normale Supérieure de Jeunes Filles, en el número 48 del bulevar Jourdan, frente a la esquina noroeste del campus”. Se situaría así en una parcela de 15.680 m² dentro de un lote de 4,63 ha, entre el bulevar al sur, la calle de la Tumba Issoire al oeste y la avenida Reille, que ya había sido asignado a la Cité en 1929.

A las imprecisiones con relación al terreno (un levantamiento fiable nunca fue entregado), se sumarán las relativas al programa: “No hay constancia del encargo de la Fundación a Villanueva. Como dijimos, al inicio de la negociación el proyecto agrupaba a tres gobiernos. Ronze, director del ‘Grupo de Universidades y Grandes Escuelas de Francia para las relaciones con América Latina’, proponía un número de 100 habitaciones, que sin embargo el presidente Honnorat creía conveniente aumentar a 125 o 150, además de biblioteca y salas de reunión comunes, cuyo presupuesto calculaba estaría entre los 70 y 80 millones de francos franceses del momento”.

10. Carlos Raúl Villanueva. Boceto de posible alternativa para la Maison du Vénézuéla. c.1968.
11. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Esquema de configuración eficiente.

“A finales de octubre de 1968, Villanueva ya se encuentra trabajando en el ‘plan d’ensemble’ y, en carta del 15 de febrero del año siguiente, explica a Pierre Marthelot, Delegado general de la CIUP, que (…) ‘la solución debe ser económica de implementar, y el plan debe ser muy flexible, permitiendo cualquier cambio necesario, en caso de que usted lo considere pertinente’, previendo una respuesta favorable”.

12. Carlos Raúl Villanueva. Boceto del emplazamiento de la Maison du Vénézuéla. c.1968.
13. El proyecto de la Fundación Fina Gómez en la implantación prevista, París, 1969.
14. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Planta de conjunto.

La propuesta, consistente en un edificio en altura de 67 metros (21 niveles), previsto para contener 760 habitaciones (destinadas a alojar estudiantes de 4 nacionalidades), que Villanueva había desarrollado tomado en cuenta el Plan d’Urbanisme Directeur (PUD) de París y los dictámenes provenientes de la Carta de Atenas para justificar su concentración y magnitud, más allá de sus bondades, dejó atónito a Marthelot, quien la sometió al consejo directivo de la CIUP siendo rechazada. “Parte de las objeciones técnicas de los directivos de la CIUP estaban fundamentadas justamente en aspectos higienistas y el problema que significaría para el vecino Hôpital International Université de Paris una torre de tal envergadura, además del riesgo de deshumanización que supondría un edificio para 700 personas. Con esos argumentos le emplazan a que respete el programa propuesto y los lineamientos generales de la Cité, en tanto lo ideal sería la construcción de cinco pequeñas residencias, con un planteamiento común, pero sin caer en la monotonía”, apuntará Alayón.

15. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Maqueta.

Ante la desaprobación, Villanueva manifestó su disconformidad señalando en carta enviada el 22/04/1969 “que todos estamos perdiendo una magnífica oportunidad de construir algo nuevo, juvenil y emocionante, algo que habría honrado su Campus Universitario, el nuevo urbanismo emergente y, sobre todo, la ciudad de París, a la que todos amamos”. En la misiva también ofrecía enviar “a través de la Sra. Fina Gómez dos nuevas propuestas, que se presentarán en forma de bocetos”, de las cuales no quedó constancia de su entrega. “En noviembre de 1974, se retoman los contactos entre Marthelot y Fina Gómez, ante la inminencia del desalojo de los terrenos de la École normale, hecho que nunca llegó a producirse”.

16. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Esquema de sección.

La entrega de los documentos que se conservan de la propuesta estuvo acompañada de una “memoria explicativa” de 11 páginas firmadas por Villanueva “redactada de una manera secuencial, como declaración de los criterios seguidos en la concepción arquitectónica. El discurso gráfico es prueba de la jerarquización equilibrada de los principios básicos vitruvianos que Villanueva evocaba, primando en este caso claramente el vector de la funcionalidad sobre la forma y la construcción, aunque el espacio, el gran espacio interior que siempre fue su principal interés, condensa y articula todas las variables”, subrayará Alayón.

17. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Esquema de distribución por piso.

El edificio concentraba el programa habitacional, compuesto por cuatro alas idénticas organizadas en torno a un patio central, en un solo prisma de base cuadrada, suspendido, soportado por los volúmenes ubicados en sus cuatro esquinas que contienen los núcleos sanitarios y cuyo apilamiento refuerza la verticalidad.

18. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Unidad básica y su agrupación.

Los niveles inferiores (planta baja y mezzanina) en los que el volumen se amplía, contendrían, con acceso directo desde el bulevar Jourdan, una plaza cubierta con cafetín, facilidades para reuniones, convenciones y recitales, servicios, restaurante, museo y una sala de exposiciones.

Del piso 2 al 19 se ubicarían las habitaciones colocándose en el piso 1 las áreas administrativas y en el remate (piso 20) un grupo de talleres con lucernarios en forma de sierra, orientados al noreste. Las circulaciones horizontales de cada piso del edificio se ubicaron en torno al vacío del espacio central.

19. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Esquema de sección.

Este espacio central se cerraría con una claraboya soportada por una estructura metálica cubierta de vidrio que permitiría el paso de la luz del día. Su condición de plaza cubierta o patio de proporciones urbanas, lugar de la sombra y propiciador del encuentro, recuerda la experiencia adelantada con sabiduría en el conjunto central de la Ciudad Universitaria.

20. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Habitación.

Las habitaciones, que contemplaban espacios para dormir, estudiar, reunirse y aseo personal, podrían ser arregladas por cada estudiante a su conveniencia. “Una vez definidas en sus dimensiones interiores de 4,5 x 2,75 m (12,38 m²), la suma de diez, más un núcleo de ascensores, una cocina colectiva y un núcleo de aseo para duchas e inodoros estandarizados configurará ‘una unidad’ de crujía simple”, complementará Alayón.

21. Carlos Raúl Villanueva. Izquierda: Maison du Vénézuéla, 1969. Esquema de sección con «Penetrable» de Soto. Derecha: Croquis del Cubo Dos del Pabellón de Montreal que muestra el protagonismo de la escultura de Soto al centro del espacio, rodeada por una rampa y suspendida sobre un espejo de agua.
22. La escultura de Soto expuesta en el interior del Cubo Nro. 2, 1967. Expo 67, Montreal, Canadá.

Se previó la participación de artistas, tanto venezolanos como extranjeros, en una propuesta de integración del arte al edificio, previéndose para el espacio central la instalación de una obra cinética (penetrable) de Jesús Soto, reminiscencia de la colaboración artista-arquitecto experimentada en el Pabellón de Montreal.

La toma de partido por una configuración cerrada, concentrada, que se sumerge en la parcela respetando su geometría y no una abierta, de volúmenes articulados, que se adapte a ella, se encuentra claramente ilustrada a través de bocetos que acompañan la “memoria”, mostrando el proceso reflexivo seguido para decantarse por el conjunto cerrado en función de su economía y eficiencia.

23. Izquierda: Le Corbusier proyectó dos residencias estudiantiles en la Ciudad Universitaria de París, (arriba) el Pabellón Suizo con Pierre Jeanneret (1930-1933) y (abajo) la Maison du Brésil junto a Lucio Costa (1952-1959). Siendo dos edificaciones de talante absolutamente moderno no sobrepasaron una altura mayor a los 6 pisos. Derecha: La Maison de l’Iran proyectada por Claude Parent, Lossem Foroughi y Hedar Ghiai (1967-1969), aunque alcanzó los 38 metros de altura, sirvió de patrón para establecer una cota máxima de 37 metros para los edificios ubicados en la periferia de la Cité por el Plan d’Urbanisme Directeur. Recordemos que la Maison du Vénézuéla se preveía que tuviera 67 metros aproximadamente, prácticamente el doble.

En torno a la decisión de proponer un edificio alto y autónomo que altera el perfil circundante, Villanueva muestra una clara vertiente moderna en medio de un campus tradicional sumándose a los dos ejemplos planteados por Le Corbusier dentro del conjunto de la Cité: el Pabellón Suizo (1930-1933) y la Casa de Brasil (1952-1959). También remite a la condición de hito que ya poseía el rascacielos proyectado para la zona rental de la Ciudad Universitaria de Caracas.

Por otro lado, para Alayón, “la recuperación de la unidad habitacional -largamente implantada en Caracas dos décadas antes- y su agrupación en una unidad superior en París, mucho más densa y alta, es un paso más en su investigación tipológica en el tema de la vivienda colectiva”.

24. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Elementos de fachada y baños para los que se recomienda «aprovechar la experiencia y el talento de un eminente tecnólogo de la construcción: Jean Prouvé».
25. Jean Prouvé. Izquierda: Sistema de cerramiento de la CIMT (Compagnie Industrielle du Matériel de Transport) en Neuilly sur Seine 1. c.1964. Derecha: Institut de l’environnement de París, 1969.

Pese a algunos atisbos relacionados con la voluntad de incorporar sistemas prefabricados como apoyo a la construcción del edificio (incontrastables con la información encontrada en los archivos y deducible sólo a partir de las fotos de las maquetas), Alayón resalta cómo “la única referencia constructiva de la memoria es un dibujo de elementos prefabricados de fachada y una cápsula sanitaria, señalando su intención de ‘aprovechar la experiencia y el talento de un eminente tecnólogo de la construcción: Jean Prouvé’. (…) En efecto, el elemento de fachada se asemeja mucho al desarrollado por el ingeniero francés en 1963, en aluminio (280 x 120 x 6,5 cm), para la CIMT (Compagnie Industrielle du Matériel de Transport) en Neuilly sur Seine, y también al de 1969, en aluminio y vidrio (268 x 178,5 x 6 cm), para el Institut de l’environnement de París. No obstante, ni los dibujos ni la maqueta tienen el nivel de detalle para identificar un cerramiento de ese tipo. Aunque podría tratarse de una doble piel, con cámara ventilada, como la que acababa de implementar Prouvé con gran éxito en el muro cortina de la Tour Nobel, en el distrito de La Défense. Lo que sí muestra la maqueta con claridad es el acabado brillante del cerramiento, propio de materiales reflectantes como el aluminio y el vidrio, otra excepción en la trayectoria moderna de Villanueva, construida en hormigón mate. Una caja brillante por fuera y vibrante por dentro”.

26. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Maqueta.
27. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Fotomontaje de la maqueta sobre una vista de la época.

Para finalizar, sólo añadir junto a Alayón, que el proyecto para la Maison du Vénézuéla en la Cité internationale universitaire de Paris ofrece una excelente oportunidad de constatar “una poética de la construcción que en Villanueva siempre estuvo opuesta tanto a la forma casual como a la ideal, centrado en el espacio interior. (…) Alejado del hormigón opaco que moldeó de múltiples formas bajo la luz tropical, este edificio septentrional explora una nueva tecnología, pero su reflexión sigue siendo sobre el espacio -verdadero conocimiento trascendente-, sobre cómo relacionarse con el perfil de París, pero sobre todo cómo vivir bajo su cielo gris y mate. Como afirma Carlos Martí, la ciencia trata de explicar el mundo, el arte de comprenderlo. La caja brillante de Villanueva pareciera un último, inacabado, y en cierto modo fallido, intento por explicar científicamente su mundo artístico”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 10-20, 24, 26 y 27. José Javier Alayón González. “Explicando la caja brillante de Villanueva: El proyecto de la Fundación Fina Gómez (Maison du Venezuela) para la Cité International Universitaire de Paris, 1969”, arquiteturarevista, Vol. 14, nº1, enero-junio 2018 (https://revistas.unisinos.br/index.php/arquitetura/article/view/arq.2018.141.05/60746277).

1 y 22. Juan Pedro Posani. «Expo 67. Villanueva, Soto. Un cubo, dos cubos, tres cubos»», Boletín del CIHE, nº8, octubre 1967; y Revista PUNTO, nº40-41, enero-marzo 1970.

2-9. Brigitte Blanc. “La constitution du domaine de la Cité internationale universitaire de Paris”, revista In Situ, nº17, 2011 (https://journals.openedition.org/insitu/855).

21. José Javier Alayón González. “Explicando la caja brillante de Villanueva: El proyecto de la Fundación Fina Gómez (Maison du Venezuela) para la Cité International Universitaire de Paris, 1969”, arquiteturarevista, Vol. 14, nº1, enero-junio 2018 (https://revistas.unisinos.br/index.php/arquitetura/article/view/arq.2018.141.05/60746277) ; y Moisés Orlando Chávez Herrera. «Jesús Soto en el Pabellón venezolano de 1967: el ‘Volumen suspendido'», ARS (São Paulo) 17 (37), septiembre-diciembre 2019 (https://www.scielo.br/j/ars/a/YHTZN4crGbwyJ4msDqvXKPq/?format=html&lang=es).

23. ArchDaily (https://www.archdaily.cl/cl/02-257999/clasicos-de-arquitectura-pabellon-suizo-le-corbusier/51890b79b3fc4b639d0000c6); UrbiPedia (https://www.urbipedia.org/hoja/Casa_de_Brasil_en_la_Ciudad_Universitaria_de_Par%C3%ADs); y Hidden Architecture (https://hiddenarchitecture.net/maison-de-liran/)

25. @jeanprouvearcuitecture (https://www.instagram.com/p/DQtqCnDAaEe/?img_index=2); y JEAN PROUVÉ (https://www.jeanprouve.com/fiche/1969-6)

Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.