
NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Alphabetical Playground
Alphabetical Playground
Nigel Cottier
Slanted Publishers
2025
Idioma: inglés
Sinopsis
Impulsado por la fascinación por el alfabeto como vehículo para conceptos, sistemas y lenguajes visuales ilimitados, Alphabetical Playground explora una amplia gama de temas relacionados con la expresión textual. Presenta una serie de experimentos gráficos que investigan y manipulan los elementos básicos del lenguaje. Partiendo de una serie de experimentos continuos con tipografía variable, conceptos de proyectos descartados y reinterpretaciones lúdicas de tipografías existentes, el libro busca consolidar estas diversas ideas en una colección lúdica de alfabetos, una muestra de hasta dónde podemos llevar el medio del diseño y la estructura tipográfica.
Tras el éxito de Letterform Variations, Nigel Cottier presenta un estudio del alfabeto como medio en su nuevo libro Alphabetical Playground. De este estudio surge un catálogo de numerosos alfabetos y formas de letras (aproximadamente 7000 formas únicas), todas creadas mediante una serie de sistemas, códigos y temas para generar expresión y forma dentro de los límites del código alfabético. Con un tema o sistema para cada letra del alfabeto, el libro es una exploración de sistemas dentro de sistemas, un código dentro de un código.

Reseña
«Alphabetical Playground» es un nuevo libro sobre gráficos experimentales y formas tipográficas abstractas.
La nueva monografía de Nigel Cottier, «Alphabetical Playground», explora los límites creativos de la tipografía contemporánea, adentrándose en la abstracción geométrica impulsada por la tecnología.
Por Jonathan Bell
Tomado de https://www.wallpaper.com
Publicado el 23 de septiembre de 2025
Este nuevo libro explora los límites de la tipografía experimental, teniendo en cuenta el rango dinámico que se puede obtener de la tipografía moderna al combinar variaciones tecnológicas con técnicas tradicionales.
«Alphabetical Playground» ha sido creado y diseñado por el tipógrafo Nigel Cottier y publicado por la editorial alemana especializada en diseño gráfico Slanted. Cottier lo describe como una «investigación sobre cómo podemos usar el alfabeto como contenedor de innumerables sistemas gráficos, ideas conceptuales y un juego sin fin».
Con un prólogo del diseñador Hamish Muir, cofundador de 8vo y de la agencia MuirMcNeill, este nuevo libro es la continuación de la monumental obra de Cottier de 2021, Letterform Variations (también publicada por Slanted).
Cottier, quien además gestiona la excelente cuenta de Instagram @Process.Pattern, es diseñador y tipógrafo experimental con una amplia experiencia comercial y un interés constante en descubrir patrones, formas y nuevos enfoques del diseño tipográfico mediante programación, código y fórmulas. Su trabajo principal es el de director de diseño en la agencia de diseño de marcas Accept & Proceed, donde ha supervisado importantes proyectos para clientes como la NASA, Rapha, Apple, BMW, Google y Nike: una impresionante lista de grandes corporaciones creativas de principios del siglo XXI.

Esta nueva monografía es una crónica de los experimentos gráficos de Cottier, que parten de los elementos básicos del alfabeto, filtrados a través del concepto de tipografía variable y tipologías de letras idealizadas. El resultado final es un rico recorrido visual a través de la inmensa diversidad de expresión creativa que los diseñadores tienen a su alcance mediante un enfoque exclusivamente tipográfico.
«En última instancia, aunque no siempre sea evidente a primera vista, todo en estas páginas es lenguaje», escribe Cottier. «Este trabajo demuestra cómo el texto nos permite incorporar nuestros pensamientos, creencias y sistemas: un código dentro de un código, un juego dentro de un juego, un sistema dentro de un sistema».
ACA
NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Brutalist Asia
Bob Pang y Derek Lamberton (eds.)
Blue Crow Media
2026
Idioma: inglés
Ensayos de Bob Pang, John Barr, Bhawna Dandona, Christele Harrouk, Kyung Taek Lee, Caryn Paredes-Santillan, Pinai Sirikiatikul, Soroush Mohajery y Amirhosein Rad.
Sinopsis
Brutalist Asia es el primer estudio exhaustivo de la arquitectura brutalista en todo el continente asiático. Abarcando veintiocho países, desde Japón hasta Líbano, este libro combina historia de la arquitectura, fotografía e investigación regional para explorar cómo los arquitectos de Asia reinterpretaron el lenguaje arquitectónico del brutalismo en respuesta a los climas, materiales, culturas y condiciones políticas locales.
En lugar de presentar el brutalismo como un único estilo internacional, este volumen, ricamente documentado, revela una extraordinaria diversidad de expresión arquitectónica. Reúne obras emblemáticas, como el Palacio de la Asamblea de Le Corbusier en Chandigarh, el Gimnasio Nacional Yoyogi de Kenzo Tange en Tokio y el Edificio Interdesign de Khalil Khoury en Beirut, junto con muchas obras importantes, pero poco conocidas que rara vez se han publicado.
Ocho ensayos originales de arquitectos, historiadores e investigadores exploran la historia arquitectónica de Japón, Corea, Hong Kong, Tailandia, Filipinas, India, Irán y Líbano. Junto con más de 150 fotografías, ofrecen un análisis riguroso de la arquitectura brutalista en Asia. Impreso en papel premium sin estucar y encuadernado en tapa dura, Brutalist Asia es una obra sustancial de investigación arquitectónica y una referencia esencial sobre uno de los movimientos arquitectónicos más importantes del siglo XX.
Brutalist Asia continúa la aclamada serie de libros y mapas de Blue Crow Media que explora la arquitectura brutalista y modernista en todo el mundo.
Bob Pang es un arquitecto en ejercicio afincado en Londres cuya investigación se centra en el patrimonio arquitectónico de Hong Kong. Su trabajo ha sido reconocido con premios del Instituto de Arquitectos de Hong Kong, el Instituto Americano de Arquitectos (Capítulo de Hong Kong) y Dezeen. Es autor de «Unknown Brutalism: Architecture in Hong Kong» (2023) y de nuestro mapa «Brutalist Hong Kong Map» (2024).
ACA
ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 476

En nuestro periódico recorrido a través de casas verdaderamente significativas que se encuentran dentro del paisaje urbano caraqueño, hoy nos detendremos en una pieza ubicada al norte de la urbanización Los Chorros que le ha permitido a su proyectista/propietario/constructor convertirla en lugar para expresar una manera de entender la arquitectura y en ejemplo de cómo abordar las diferentes variables que la acompañan. Nos referimos a “La Comarca” de Felipe Delmont que data de 1983, pudiéndose decir que hasta hoy todavía ofrece signos de no estar del todo acabada, siendo esta (su adaptabilidad y mutabilidad en función de las necesidades requeridas por el núcleo familiar que ha acogido a lo largo del tiempo), una de las múltiples aristas bajo las cuales puede ser analizada.

Sin duda, es la reconocida dramaturga, directora y actriz de teatro venezolana Lupe Gehrenbeck, compañera de Delmont durante más de cuarenta años, quien ofrece la mejor bienvenida a quien quiera interesarse en conocer esta vivienda levantada sobre una parcela de 270 m2 y que tiene aproximadamente 360 m2 de construcción. Para ella, según se recoge en la página oficial del arquitecto, “La Comarca es una casa viva que cambia al ritmo de la vida de sus habitantes, del barrio, del país. Una casa que no tiene miedo, de puertas abiertas a fauna y flora, patio de vecinos, que se multiplica como si fuera arte de magia, dándole hogar al que lo necesita. La Comarca es la piel de mi familia que se reproduce en otras comarcas”.


Para Delmont, el reto que pensar y construir él mismo su propia casa lo llevó, una vez seleccionada la privilegiada parcela a las faldas del Ávila que adquirió (muy próxima a la quebrada Tócome), a irse planteando sucesivos desafíos. Ellos se encuentran claramente expresados en la memoria con la que la acompañó al presentarla en 1987 en la VIII Bienal Nacional de Arquitectura (que sus organizadores acompañaron con el subtítulo “La arquitectura del lugar”), texto que junto a la cita de Gehrenbeck se convierte en la mejor guía para comprender su morfología y para evaluar si, en efecto, se lograron plasmar los objetivos trazados. Allí, se resume y describe a “La Comarca” de la siguiente manera:

CASA SOÑADA
La casa producto de lo subjetivo. Ubicada primero en el sueño infantil, reconstrucción del vientre materno, cabaña-refugio del niño, castillo poderoso del adolescente, casa-nido, casa-seducción del joven adulto. Casa “propia” del adulto.
La casa por lo tanto se empieza a construir “sobre” los árboles, inaccesible; el terreno se delimita con muros altos y se vuelve territorio.

CASA-EDÉN
Se reconstruye aquí la casa patio, la casa jardín, la casa placentera y paradisíaca pero protegida-escondida a los ojos ajenos, sorpresa del visitante, mundo-refugio ante lo “inapropiado” de la ciudad.
Es la casa-pueblo con su propia plaza, con sus jardines, con su propio “espacio exterior” controlado, ordenado, amable e íntimo.
Es la casa perimetral que se edifica en los “retiros” preservando un jardín interior, espacio vivo y natural, porción capturada del mundo exterior, imagen del edén siempre soñado.

CASA TROPICAL
En oposición con los patrones propios de países con clima frío, donde la casa se vuelve cápsula, “apartamento” concentrando los ambientes bajo un mismo techo y entre cuatro paredes, aislándose del espacio exterior y aislándolos entre sí, para garantizar un mínimo de intimidad.
Aquí la naturaleza se integra a la casa. El espacio abierto penetra en ella integrando los ambientes, a la vez que los separa como elemento de transición garantizando su intimidad. La casa se ventila, respiran sus “apartamentos”, eliminando las humedades y el sopor del verano tropical.

CASA INACABADA
Por su tipología meteorizada en varias edificaciones, y por la “rusticidad” de sus materiales, acabados y técnicas constructivas, la casa puede constantemente ser transformada, adaptándose a las necesidades y evolución de la familia que la habita, manteniéndose en un estado crónico de remodelación.

Dicho lo anterior, el ejercicio propuesto de ir asociando sensaciones a las diferentes maneras de permanecer, recorrer o examinar su disposición, forma y manera de construirse puede conducir, si de aproximarnos a analizar ”La Comarca” se trata, a sumar a las ya mencionadas nociones otras como: “estar siempre afuera”, “edén urbano”, “casa paraje”, “casa pajarera”, “casa flotante”, “casa vertical”, “casa desnuda”, “casa a cielo abierto”, junto a otros calificativos como “acogedora”, “fecunda”, ”fresca”, “escenográfica”, “oxigenante”, “lúdica” u “orgánica”, muchos de los cuales utiliza Faitha Nahmens en la excelente reseña publicada en el portal Prodavinci el 01/04/2021 que se encuentra acompañada de fotografías de Gaby Oráa.

Para 1987, la vivienda podría decirse que cerró una primera etapa en la que en torno a su patio central se agruparon los componentes funcionales que permitieron a una pareja con cuatro hijos pequeños albergar también, entre sueños y rutinas, los espacios donde poder cocinar, trabajar, descansar, estar, contemplar y jugar, y donde el crecimiento y la adaptación iban de la mano con la propia exploración constructiva.

Nahmens lo expresará así: “Casa escenográfica, casa para ver, es una proyección de sus dueños. Luz pertinaz que permiten los guiños del diseño a cielo abierto, parece el teatro donde Lupe recrea sus textos. Casa orgánica que exuda vida, hecha de infinitos trazos, como el juego de palitos chinos, crece, se reinventa y muta. Pícaros pasillos y laberintos que conducen a opciones poco convencionales de entrepisos, terrazas voladoras y habitaciones secretas, la última casa del callejón es puesta en escena que se prolonga hasta el asfalto”.

En medio de un aparente desorden que, sin embargo, obedece a un serio rigor constructivo, son las fotografías que la muestran la mejor carta de presentación de la casa las cuales, hay que decirlo, se encuentran hoy en día muy bien complementadas con el trabajo de reconstrucción gráfica llevado a cabo a través del blog Catálogos de Arquitectura (https://catalogosdearquitectura.wordpress.com), donde el modelo 3d y dibujos fueron elaborados por Natasha Mahmud y la edición de imágenes por Ramón Fermin.

“La Comarca” y su proyectista fueron incorporados por William Niño Araque como representativos de la segunda de las cuatro «éticas tendenciales de actuación» (“La atmósfera del espacio interno como fundamento de una estética figurativa”) que desarrolla en el texto “Escuela de Caracas. Reflexiones breves para una primera aproximación a la Arquitectura Contemporánea en Venezuela”, recogido en la revista Estilo, año 3, nº 12 (1992).

Esta tendencia es explicada por Niño Araque de la siguiente forma: “Uno de los elementos más abruptos y conflictivos de la reflexión arquitectónica se da a comienzos de los ochenta con el abandono del propósito de explicar el proyecto arquitectónico como un todo funcional y de coherencia compositiva y visible: la ruptura de la unidad de la obra en aspectos diversos, controlados por criterios arbitrarios o de distinta naturaleza, la autonomía formal de los cerramientos y fachadas respecto a la organización espacial, y la búsqueda paciente de una atmósfera figurativa que hable del lugar -búsqueda a veces matizada con intenciones vernaculares-, dibujan los rasgos teóricos fundamentales de esta opción.

La forma arquitectónica se descompone ahora en 3 aspectos independientes y a veces enfrentados a la pura visibilidad: organización, imagen e interioridad. La arquitectura depende, para su percepción y creación, de la experiencia pasada y de la asociación emotiva, y estos elementos simbólicos y representativos suelen entrar en contradicción con la forma, la estructura y el programa a los que van asociados en el mismo edificio; la arquitectura se transforma así en la secuencia de espacios o hipótesis que solamente se pueden descubrir o descifrar a partir del tránsito”.

Observados a través de este lente, los primeros pasos que da Felipe Delmont tras graduarse en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Montreal, Canadá en 1973 y hacerlo luego en la FAU UCV en 1979, caracterizados por una intensa actividad profesional signada por la exploración de aspectos ligados con el lenguaje de la arquitectura, la tradición y el concepto del “construir”, se verán reflejados en “La Comarca”: “… una suerte de manifiesto de arquitectura no-moderna, en la que se expresan los conceptos de libertad, anarquía, neurosis y remodelación, que amarran la idea de la casa, y el enfrentamiento entre las visiones estéticas de la imagen ingenua con la imagen profesional referidas al tema del habitar”, según palabras de Niño Araque.

A lo cual añadirá, tomando parte de las ideas expresadas por Delmont en la memoria de la Bienal del 87: “El interés de Delmont no se dirige a la costumbre sino a una forma de conocimiento del pasado, racionalmente considerado como precedente: el recurrir a la arquitectura histórica como principio de autoridad bajo el argumento de ‘lo popular’, exige por primera vez en la arquitectura venezolana reconocer la continuidad de los aspectos esenciales (y no ideológicos). La rusticidad de sus acabados, las técnicas constructivas y los materiales, unida a la idea de una casa tropical, bucólica e inacabada en un estado crónico de remodelación, propone el arquetipo de la ‘cabaña primitiva’ como casa de los sueños. La casa, por lo tanto, se empieza a construir sobre los árboles, inaccesible: el terreno se delimita desde lo interno con muros altos y se vuelve territorialidad”.

Casa de autor diseñada para sí mismo, que a la vez evoca imágenes arquetípicas como la casa en el árbol, que invita a establecer comparaciones, aunque sea algo forzadas, con la Casa del puente de Amancio Williams o Falling Water de Wright en cuanto a la manera como se incorpora al diseño un curso de agua, e incluso con la idea del “árbol para vivir” de Fruto Vivas, y que invita a revisar La casa de Adán en el paraíso de Joseph Rykwert, lo cierto es que “La Comarca” debe ser estudiada conectando sus dimensiones físicas, ambientales, constructivas y poéticas.

El diálogo que establece con el paisaje del Ávila en una zona históricamente caracterizada por su frescura y humedad cercana a la quebrada Tócome; la optimización del uso de la parcela recurriendo a la ocupación de los retiros y a la verticalidad; la disolución de los límites entre el interior y el exterior a favor de una permeabilidad total donde la naturaleza invade el espacio habitable; el recorrido a través de escaleras y puentes abiertos, emulando la sensación de habitar una «casa en el árbol» o un micro barrio que se ajusta a su condición de casa-patio y su verticalidad; su particular tectónica asociada al origen de sus componentes a través de la cual se integran materiales rescatados de demoliciones de la ciudad: losas de pisos antiguos, puertas desechadas y ventanas coloniales; el contraste constructivo entre la estructura portante y el uso de técnicas tradicionales como cielorrasos de caña brava, celosías fijas y la desnudez de sus acabados que permiten que la edificación envejezca de forma natural en el trópico; la disposición de las fachadas y los cerramientos permeables (celosías y vanos abiertos) que aprovechan las corrientes de aire descendentes del Ávila, eliminando la necesidad de climatización mecánica; el uso de la propia masa vegetal como tamiz solar que regula la luz y disminuye la temperatura interna; y su condición de organismo vivo y mutante que también se vincula con la vecindad a la que pertenece, hacen de “La Comarca” un ejemplo poco convencional lleno de lecciones a aprender.


Para Delmont “La Comarca” significó en inicio en firme de una “arquitectura armada de la honesta potencia del sentido del goce” que “tiene la escala de lo vecinal, lo colectivo, lo concertado en respeto del libre albedrío individual”, tal y como se recoge en https://www.felipedelmont.com/. Como urbanista, es creador de la teoría de La Ciudad de los Caminos Cortos un modelo de desarrollo urbano a escala humana que mantiene una relación estrecha y equilibrada con su entorno rural o natural, que busca reducir las distancias de desplazamiento cotidiano, priorizando la sostenibilidad, la gobernanza y la conservación del patrimonio cultural y natural y que propone que la ciudad no se separe de su territorio de sustento y de su contexto histórico. Esta teoría ha servido para la mejor comprensión de los retos urbanos que enfrentan diversos sitios patrimoniales protegidos por la denominación UNESCO en el mundo, entidad con la que Delmont trabaja desde 2002 como experto en ciudades patrimoniales, planificación y paisajes urbanos históricos.


Luang Prabang, Laos, 2002. Centro de Patrimonio Mundial UNESCO / Alcaldía de Chinon.
Como conocedor del tema, Delmont “no entiende el patrimonio como algo que conservar y ‘museificar’ sino como patrimonio vivo, en tanto re-apropiado por el habitante, a su escala. El patrimonio así entendido, propone un modelo a multiplicar puesto que permite recobrar el hilo -interrumpido por la modernidad-, de la construcción orgánica milenaria de la ciudad en su paisaje urbano histórico, de la cultura que nos define como seres humanos”.

Su obra abarca países como Venezuela, México, Francia y Laos compartida entre trabajos realizados al amparo de la UNESCO y encargos individuales a nivel de arquitectura y ciudad.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal.
1. Captura de Google Earth.
2-8, 15, 16, 19, 20, 21 y 22. Felipe Delmont (https://www.felipedelmont.com/quinta-la-comarca)
9 y 10. Felipe Delmont, una casa siempre afuera (https://prodavinci.com/felipe-delmont-una-casa-siempre-afuera/)
11-13. Catálogo de arquitectura • Venezuela / Latinoamérica (https://catalogosdearquitectura.wordpress.com/felipe-delmont-1983-casa-la-comarca/)
14. Colección Crono Arquitectura Venezuela
17. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad
18. Catálogo de arquitectura • Venezuela / Latinoamérica (https://catalogosdearquitectura.wordpress.com/felipe-delmont-1983-casa-la-comarca/); y Felipe Delmont (https://www.felipedelmont.com/quinta-la-comarca)
Postal nº 476

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1953• Abre sus puertas el cine Radio City

1953• Don Zacarías Bibas Benady (1892-1969), un judío marroquí amante del cine y de Venezuela, construye y equipa el Cine Radio City, ubicado en la Calle Real de Sabana Grande (hoy Boulevard Lincoln), proyectado para él por el ingeniero civil Natalio Yunis.
El edificio de uso mixto, tiene una sala de cine para 748 espectadores y locales comerciales con frente a la calle y otro sobre la doble altura del vestíbulo del teatro, con acceso aún balcón con vista hacia la calle. El ingeniero Yunis complació a su cliente en lo relativo a estilo del cine, proyectándolo teniendo como referencia el Radio City Music Hall de Nueva York, lo cual se evidenciaba en su vestíbulo (decorado con murales en el techo), la hermosa sala (provista de un techo curvo acanalado que enfatizaba con iluminación el telón de proyección, rematado en su parte superior con un arco con las iniciales del cine), y la icónica fachada sobre la avenida (preservada aún hoy), coronada con una figura alada; pero a su vez el proyectista utilizó un novedoso esquema de planta, disponiendo las entradas a la sala desde múltiples sitios alrededor de ella y no desde los lados, como se había hecho con casi todos los cines diseñados y construidos en el país para la fecha.

Es fama que Marcos Pérez Jiménez asistía a este cine por ofrecer un palco presidencial y una entrada y salida lateral, expedita.
El ingeniero Yunis construyó otras memorables obra en Caracas, tales como la Torre Roraima, en la avenida Francisco de Miranda, El Rosal (1957), el Edificio Quintas Aéreas, en la urbanización La Paz, El Paraíso (1958) y el Edificio Águila en la Calle Veracruz de la urbanización Las Mercedes.
Don Zacarías Bibas, construyó además del Cine Radio City, el Cine Olimpo, ubicado en la avenida Miranda en Chacao y fue el pionero que introdujo en Latinoamérica el CinemaScope, sistema de proyección anamórfico iniciado por la 20th Century Fox que desplazó por su economia al Cinerama y al 3-D esteroscópico.
Durante la gestión de Juan Barreto como Alcalde de Caracas, el Cine Radio City fue expropiado. Durante su reciclaje fue fuertemente alterado su interior y destruidas mucha de su decoración original, respetándose solo la fachada sobre el Boulevard Abraham Lincoln.

De acuerdo con «Los cines de Caracas en el tiempo de los cines», obra del arquitecto Nicolás Sidorkovs, el Cine Radio City fue inaugurado el 15 de abril de 1953 con la proyección de la pelicula «Mesalina», cinta de la empresa Tropical Films, en español, con María Felix y Georges Marchal.
HVH