COTA MIL 5

El impacto del meteorito

Gonzalo Tovar Ordaz

Con frecuencia se menciona la migración como un fenómeno venezolano de los años recientes; sin embargo, tenemos como país una larga historia -de por lo menos un siglo- en esta materia y nuestra ocupación del territorio y la conformación de nuestras ciudades tiene mucho que ver con ese proceso. Sin quitar importancia a lo acontecido en estas últimas décadas, los venezolanos comenzamos a migrar desde hace un siglo, no pocos de nuestros abuelos y padres se desplazaron el siglo pasado por el país en búsqueda de trabajo, servicios públicos y, en general, oportunidades. Por ejemplo, mis padres nacieron en la Isla de Margarita y, antes de llegar a Caracas en los años 60s, mi madre vivió en Tucupita y los campos petroleros de San Tomé al sur de Anzoátegui; mi padre vivió, primero, en Paraguaná, y luego en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, antes de llegar a Caracas con la intención de estudiar en el Instituto Pedagógico.

Con la aparición protagónica del petróleo en nuestra historia, los venezolanos comenzamos a migrar, pasando de ser un país predominantemente rural a uno urbano. Si en 1920 el 96% de la población del país residía en el lugar de nacimiento[i], ya en esa misma década en la que el petróleo pasó a ser la primera fuente de ingreso nacional, esa proporción comenzó a cambiar de manera acelerada a través de la migración del campo a la ciudad. Medio siglo después, en 1970, aproximadamente el 75% de los jefes de familia que habitaban en ranchos en ciudades de más de 20 mil habitantes había nacido fuera de la localidad donde habitaban[ii].

Lo novedoso de las décadas recientes es la migración al exterior. Venezuela fue a lo largo del siglo XX un país atractor de población migrante, mientras en lo que va de este siglo nos convertimos en expulsores de población.  ACNUR estima que 7,7 millones de habitantes abandonaron el país en el período 2014-2021, otras fuentes elevan esa cifra hasta alrededor de 9 millones de personas.  Al interior del país también se produjo en años recientes una migración relevante, que algunos investigadores han estimado en 1,9 millones de habitantes[iii], siendo las entidades receptoras la región Capital, Portuguesa, Lara, Zulia y Nueva Esparta. Las principales motivaciones para esas migraciones internas son el empleo, la búsqueda de apoyo familiar y los servicios públicos.

De acuerdo con el Alto Comisionado de la ONU para los refugiados, aproximadamente un tercio de los migrantes venezolanos al exterior estaría dispuesto a regresar al país en caso de un cambio político y/o una mejora económica, con la particularidad de que la disposición a regresar es inversamente proporcional al nivel educativo y a la condición socioeconómica del migrante, es decir, que mientras más pobres y menor calificación educativa de los encuestados, mayor es la disposición a regresar al país.

Las asimetrías en la deficitaria oferta de servicios públicos y oportunidades laborales entre las distintas regiones del país pueden hacer revivir los importantes flujos migratorios internos vividos entre 1920-1970. Problemas severos de disponibilidad de agua potable, como los observados recientemente en Sucre y Nueva Esparta, por ejemplo, pueden inducir desplazamientos internos de población. Los migrantes que eventualmente retornen del exterior probablemente se quedarán en aquellas zonas que concentran la oferta de servicios y oportunidades. Esa realidad posible a corto y mediano plazo hace relevante la pregunta siguiente: En un país con elevados déficits de información básica y pérdida de la cultura de planificación ¿se ha estimado el impacto que esta situación, la migración interna de la población atraída por los proyectos petroleros y el eventual retorno de 2,5 millones de migrantes, podría suponer sobre la vivienda y los servicios públicos?

Así como la industria petrolera generó en el siglo pasado nuevos centros poblados o convirtió caseríos en ciudades en pocos años, atrayendo trabajadores para sus proyectos e inyectando importantes recursos para la dotación de servicios y vivienda en esas ciudades, también atrajo migrantes por expectativas, muchos de los cuales no lograron incorporarse a la economía formal. Cuando se habla hoy de la reactivación de proyectos petroleros, es de prever que los mismos generarán, como en el pasado, expectativas que atraigan migrantes a su entorno, más en la realidad actual donde no abundan otras oportunidades.

En el pasado las universidades nacionales jugaron un rol importante en el análisis de esos procesos desde el punto de vista demográfico y urbanístico. Centros de investigación como el Instituto de Urbanismo de la UCV y el Instituto de Estudios Regionales y Urbanos de la USB, entre otros, desarrollaron líneas de investigación sobre el impacto urbano de los grandes proyectos, la ordenación del territorio y la planificación urbana en general. Por ejemplo, en el IERU-USB, desde finales de los años 80s y hasta la primera década de este siglo se analizaron los posibles impactos urbanos de grandes proyectos de infraestructura o de petróleo y gas, como el Cristobal Colón, el complejo industrial de Jose, la faja petrolífera del Orinoco, la apertura petrolera o el desarrollo en el flanco Sur Andino. Sin embargo, hoy esos centros de investigación cuentan con recursos muy limitados para volver a realizar esa labor, llegando al extremo del IERU-USB, técnicamente cerrado desde la pandemia y con un entorno institucional notablemente degradado.

Hay quienes piensan que ante la gravedad de todo lo vivido en el país estas últimas décadas ya nos pasó todo lo malo que pudiese pasarnos, que el meteorito ya cayó. Hay quienes creen, en tono de conseja de autoayuda, que el país ya tocó fondo y el camino por venir, aunque cuesta arriba, solo es posible en el sentido de las mejoras como un destino ineludible, como cuando se decía el siglo pasado que Venezuela estaba “condenada al éxito”. Sin embargo, otro escenario posible es el del meteorito que aún no cae, ese escenario en el cual el deterioro vivido en los servicios públicos ha sido terrible, pero pudo haber sido peor (y podría serlo en el futuro), porque la salida de un tercio de la población del país y la destrucción del sector industrial disminuyó de manera importante la demanda sobre los deteriorados servicios públicos puntuales y de red. El retorno de una parte de esa población migrante, movimientos migratorios internos y la reactivación progresiva de la actividad económica supondrá una presión adicional sobre servicios básicos que hoy en día funcionan muy por debajo de sus niveles deseables y cuya recuperación seguramente llevará años, dado el grado de deterioro, por ejemplo, de los sistemas eléctrico y de aguas en el país, haciendo que las crisis de servicios de los años pasados sean aún peores en el futuro. Sin esperar grandes cambios, ya en algunas zonas del país, según se comenta en redes sociales, que la reactivación puntual y aún de pequeña escala de actividades petroleras está deteriorando aún más el servicio eléctrico o la disponibilidad de agua potable en zonas donde esos servicios ya presentaban grandes deficiencias.

Semanalmente se habla en medios de comunicación y redes sociales de nuevas inversiones, firma de acuerdos y contratos, pero en este país tutelado, huérfano de datos oficiales y planes urbanos actualizados, escaso de presupuestos públicos transparentes, con instituciones débiles y escasez de recursos para la magnitud de los retos por venir, desconectado de instituciones multilaterales y lastrados por deudas enormes, entre otras deficiencias ¿hay alguna institución estimando el impacto urbano de esos proyectos que se aprueban y esos acuerdos que se firman para, por lo menos, tener claro que es lo que deberíamos tener y no tenemos o cuál sería la mejor forma de afrontar los impactos urbanos que esos proyectos generarán?, o, por el contrario, solo se sacan cuentas de ingresos o pagos de deuda sin entender a la cabalidad las implicaciones de esos proyectos. ¿Habrá alguna institución, de esas que firman estos días acuerdos y contratos, preguntándose qué es lo que deberíamos hacer para que la situación no se haga peor de lo que ha sido en años recientes?

Reseña biográfica

Gonzalo Tovar Ordaz. Urbanista (USB) con postgrados en planificación y gestión urbana y en sistemas de información, ha sido consultor, investigador, profesor universitario y gerente en diversas empresas e instituciones en varios países desde 1990. Ha participado como consultor o coordinador en más de 200 proyectos y estudios relacionados con urbanismo y ordenación del territorio en más de 25 países de América, Asia, África y Europa. Actualmente es el vicepresidente de la Sociedad Venezolana de Urbanistas y presidente de la firma TDR Urbanistas y asociados.

Fuente de la imagen

Imagen creada mediante IA en fecha 27/06/2026 mediante la herramienta Google Gémini usando el prompt: «barriada, petróleo, Venezuela».


[i] Suarez, María Matilde y Ricardo Torrealba. Las migraciones internas en Venezuela 1926-1971. Boletín de Estudios Latinoamericanos y del Caribe #28. Centro de documentación para el estudio de Latinoamérica. Junio, 1980. https://www.jstor.org/stable/25675057.

[ii] CORDIPLAN y ONU. La urbanización en Venezuela. Proyecto VEN-11. Caracas, 1971.

[iii] Alvarez C.M. y Luis Maldonado. Migración interna en Venezuela en busca de oportunidades antes y durante la crisis. Banco Interamericano de Desarrollo. 2024. https://doi.org/10.18235/0013084.

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Mundos secundarios.

Arquitectura, escenarios y cosmogramas

Juan Elvira

Ediciones Asimétricas

2026

Sinopsis

En un mundo atravesado por la crisis climática y la incertidumbre global, «Mundos secundarios» invita a pensar la arquitectura como una herramienta para construir otras realidades posibles. Frente al uso recurrente del término worldmaking, Juan Elvira recupera la idea de «mundo secundario» y lo traslada al campo del proyecto arquitectónico. Con ella describe construcciones que, lejos de ser meras ficciones, operan como sistemas coherentes capaces de rearticular nuestra relación con el mundo y abrirse a nuevas formas de sentido. Con un enfoque transdisciplinar, el libro recurre a formatos especulativos como los escenarios, que permiten anticipar futuros posibles, y los cosmogramas, artefactos que hacen visible la complejidad de los ensamblajes que configuran un mundo. «Mundos secundarios» ofrece claves para aproximarse a un presente incierto para proyectar futuros más diversos, ecológicos y compartidos.

ACA

HA SIDO NOTICIA

Níall McLaughlin recibe la Medalla de Oro Real RIBA 2026 de Arquitectura

Escrito por Reyyan Dogan

Publicado el 29 de enero de 2026

Tomado de https://www.archdaily.com

El Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA) anunció el pasado mes de enero que el arquitecto, educador y escritor irlandés Níall McLaughlin recibirá la Medalla de Oro Real 2026 de Arquitectura. Otorgada en nombre de Su Majestad el Rey, la Medalla de Oro Real es una de las distinciones internacionales más importantes en arquitectura, y reconoce una contribución constante al avance de la disciplina a través de la obra construida, la educación y el discurso crítico. Al anunciar el premio, el RIBA destacó la dilatada influencia de McLaughlin en la práctica y la pedagogía arquitectónicas, citando una trayectoria profesional de más de tres décadas que refleja un compromiso constante con las dimensiones culturales, ambientales y sociales de la arquitectura.

The Fishing Hut, Hampshire, England, 2011-2014.
Saltmarsh House, Isle of Wight, 2023.

A lo largo de más de 30 años de trayectoria profesional, McLaughlin ha desarrollado una cartera diversa que abarca proyectos culturales, educativos, religiosos, sanitarios y de vivienda. A pesar de las variaciones en escala y tipología, su obra se caracteriza por una meticulosa atención al lugar, la materialidad, la artesanía, la luz y la calidad espacial, así como por un interés en las geometrías elementales y las paletas de materiales sobrias. El jurado de los Premios RIBA Honors 2026, presidido por el presidente del RIBA, Chris Williamson, e integrado por Kazuyo Sejima de SANAA, Anna Liu de Tonkin Liu, Isabel Allen y Victoria Farrow, lo describió como una figura clave en la arquitectura contemporánea, destacando que sus proyectos desafían los enfoques convencionales de la arquitectura y la regeneración urbana, al tiempo que priorizan las consideraciones ambientales y culturales y la experiencia de los usuarios.

The International Rugby Experience, Ireland, 2022.
Magdalene College Library, Cambridge, 2021.

Entre los proyectos citados por el RIBA se incluyen el quiosco de música de Bexhill (2001), el Centro de Respiro para Enfermos de Alzheimer en Dublín (2011), la Capilla del Obispo Edward King en Oxford (2013) y la Nueva Biblioteca del Magdalene College de Cambridge (2021), galardonada con el Premio Stirling del RIBA en 2022. Si bien difieren en ambición y programa, estas obras comparten un enfoque que concibe la arquitectura como un proceso colectivo e iterativo, en lugar de la producción de objetos singulares. Esta postura también se evidencia en el proyecto de viviendas de McLaughlin en Darbishire Place para Peabody en Londres (2014), finalista del Premio Stirling en 2015 y frecuentemente citado en debates sobre el futuro de la vivienda social en el Reino Unido.

The Sultan Nazrin Shah Centre, Oxfordshire, 2017.
House at Goleen, Cork, Ireland, 2009.

Además de su obra construida, ha impartido clases en la Bartlett School of Architecture durante más de 25 años y ha sido profesor visitante en la Universidad de California, Los Ángeles (2012-2013), y en la Universidad de Yale como Profesor Visitante Lord Norman Foster de Arquitectura (2014-2015). El RIBA también destacó su defensa de los arquitectos noveles, la transparencia en la práctica profesional y la apertura en torno a las condiciones laborales y la salud mental, posicionando su labor pedagógica como estrechamente alineada con su enfoque práctico.

Bishop Edward King Chapel, Oxfordshire, 2013.

A través de la práctica, hemos aprendido que la arquitectura no es la producción de objetos singulares, sino un proceso continuo de desarrollo, transformación y reinvención a través de la experiencia vivida. En una época de acelerado cambio tecnológico en el diseño y la construcción, seguimos insistiendo en los rituales humanos y las prácticas materiales que constituyen la esencia de nuestra disciplina. Construir es un acto, no un objeto. La arquitectura reside en su creación y en la forma en que moldea el aprendizaje, la cultura y la vida comunitaria. – Niall McLaughlin

Faith Museum, Bishop Auckland, UK, 2023.
Darbishire Place, Whitechapel, East London, UK, 2014.

McLaughlin ofreció una conferencia pública en Londres el 30 de abril de 2026. Entre los recientes galardonados con la Medalla de Oro Real se encuentran SANAA, premiada en 2025 por sus contribuciones a la arquitectura contemporánea a través de la claridad, la luz y el refinamiento espacial; Lesley Lokko, homenajeada en 2024 por su influencia como educadora, curadora y defensora de la descolonización del discurso arquitectónico; Yasmeen Lari, reconocida en 2023 por su trabajo en viviendas autoconstruidas con cero emisiones de carbono para comunidades desplazadas; y Balkrishna Doshi, quien recibió la medalla en 2022 por su trayectoria profesional dedicada a la arquitectura y el urbanismo, integrando los principios modernistas con las tradiciones locales.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 470

En las bibliotecas que recogen documentación planimétrica antigua, pocos personajes evocan tanto respeto como Jacques-Nicolas Bellin (1703-1772), primer ingeniero hidrógrafo de la marina francesa y cartógrafo oficial del rey Luis XV.

1. En noviembre de 1720 Luis XV y su Conseil de Marine (Consejo de Marinos) crearon el Dépôt des cartes et plans de la Marine (Depósito de los mapas, planes y periódicos de la Marina) donde Jacques-Nicolas Bellin ingresó con apenas 17 años.

A diferencia de muchos cartógrafos de su época que trabajaban de manera independiente o comercial, Bellin desarrolló casi toda su carrera dentro del aparato militar e institucional francés al servicio del Dépôt des cartes et plans de la Marine (el Archivo oficial de mapas navales de la Marina) donde ingresó en 1720 con apenas 17 años. Fue el responsable directo de dotar a la armada francesa de la cartografía oficial necesaria para sus rutas comerciales, su expansión colonial y sus operaciones de guerra durante el Siglo de las Luces.

2. Jacques-Nicolas Bellin (1703-1772).

Su monumental obra abarca más de 1.400 mapas y cartas náuticas, además de cientos de textos enciclopédicos. Su corpus completo de publicaciones se divide principalmente en tres grandes categorías: sus atlas marítimos esenciales, sus obras de geografía regional y sus aportaciones científicas-literarias.

Dentro de primera categoría nos interesa resaltar tres obras fundamentales:

3. Carátula y página de presentación de la versión original de Le Neptune François ou Atlas Nouveau des Cartes Marines, publicado en 1693 bajo el reinado de Luis XIV (el Rey Sol), impulsado por el ministro Colbert que Bellin actualizaría en 1753 desde el Dépôt des cartes et plans de la Marine.
4. Dos de las cartas de 650 x 540 mm incluidas en Le Neptune François publicado por el Dépôt de la Marine en 1753.
  • Le Neptune François (1753): Atlas de gran formato especializado en las cartas de navegación costera de Francia y las potencias europeas vecinas. Es el trabajo con el cual Bellin une a las dos grandes épocas de la cartografía naval francesa, ya que la obra original nació en 1693 bajo el reinado de Luis XIV (el Rey Sol) impulsada por el ministro Colbert, correspondiéndole a Bellin, cuando ya lideraba el Dépôt de la Marine, intervenirla y actualizarla en 1753 convirtiéndola en una herramienta científica de vanguardia para el siglo XVIII. Comprende las costas de Europa sobre el Océano Atlántico, desde Dronthem en Noruega, hasta el Estrecho de Gibraltar.
5. Dos de las cartas de 650 x 540 mm que forman parte de L’Hydrographie Française (1753).
  • L’Hydrographie Française (1753): Se trata de su obra cumbre y más ambiciosa en términos de navegación pura recopilada a lo largo de décadas: un atlas monumental con cartas de gran formato destinadas al uso real en los barcos de guerra, eliminando distorsiones geográficas previas basándose en nuevas mediciones astronómicas. Este proyecto no nació como un libro cerrado, sino como una colección viva y dinámica que el Dépôt de la Marine iba publicando y actualizando bajo la estricta supervisión de Bellin. Puede considerarse como la pareja perfecta (el «volumen complementario») de Le Neptune François.
6. Los cinco tomos de Le Petit Atlas Maritime, 1764. Las dimensiones entre 31 y 34 cm de alto por 24 y 26 cm de ancho, varían ligeramente entre ejemplares debido al proceso artesanal de encuadernación del siglo XVIII.
  • Le Petit Atlas Maritime (1764): Su obra más famosa y accesible. Consolida todo su conocimiento acumulado en cinco volúmenes enfocada en planos urbanos, bahías y fortificaciones costeras de todo el mundo, pensada para la portabilidad y la estrategia militar.

Sobre la última de las señaladas cuyo título completo es Le Petit Atlas Maritime: Recueil De Cartes et Plans Des Quatre Parties Du Monde (El Pequeño Atlas Marítimo: Colección de Mapas y Planos de las Cuatro Partes del Mundo), vale la pena añadir que fue publicada en París y es considerada una de las piezas cumbres de la cartografía náutica e hidrográfica del siglo XVIII, destacando tanto por su monumental escala técnica como por su belleza estética. Y es justamente el equilibrio entre la cartografía a gran escala y el detalle del plano urbano-portuario lo que hace del Petit Atlas Maritime una obra extraordinaria que muestra perfiles de costa para la navegación con sus respectivas rosas de los vientos y líneas de rumbo, permitiendo a Bellin introducir una ingente cantidad de material nuevo y actualizaciones de mapas anteriores en formatos reducidos.

7. Muestras de las escalas que abarca Le Petit Atlas Maritime.

El atlas también es famoso por sus minuciosos planos de bahías, ensenadas y ciudades fortificadas. En una sola mirada, un navegante o un estratega militar podía entender la profundidad de un canal de acceso, la ubicación de los bancos de arena y la disposición de los baluartes y baterías de artillería que protegían los puertos caribeños o asiáticos. Las cartelas o cartouches decorativas que acompañaban cada mapa ocupando un lugar destacado, grabadas magistralmente por artesanos, añadían un elemento artístico característico de la obra de Bellin, priorizando la claridad de la información técnica y la legibilidad de la tipografía.

8. Cartas correspondientes al Tomo I de Le Petit Atlas Maritime.
9. Cartas correspondientes al Tomo III de Le Petit Atlas Maritime.

A pesar del adjetivo «Petit» en su nombre (que hacía referencia a su formato de lectura en cuarto, más manejable y portátil que los pesados atlas de folio utilizados en los escritorios oficiales), la obra es colosal. Conformado por 581 cartas que abarcan las costas y las principales ciudades portuarias del mundo conocido, Le Petit Atlas Maritime se dividió (como ya se adelantó) en cinco tomos: el primero dedicado a “América del Norte y el Caribe”; el segundo a “América del Sur: México continental, Brasil, Perú, Chile”; el tercero a “Asia y África”; el cuarto a “Europa y sus Estados constituyentes”; y el quinto a “Las Costas de Francia”. Fue comisionado formalmente por el Duque de Choiseul, Ministro de Guerra y Marina de Francia en un contexto de intensas rivalidades coloniales y comerciales anglo-francesas, donde contar con un registro exacto de las líneas de costa, las entradas de los puertos y las fortificaciones del mundo entero era un asunto de estricta seguridad nacional y estrategia comercial.

10. Carta del Golfo de México y de las Antillas correspondiente al Tomo II de Le Petit Atlas Maritime. Abarca también Centroamérica y el norte de Sudamérica como parte de la costa del Mar Caribe.

Es en ese marco que, formando parte del Tomo II del Petit Atlas Maritime y más específicamente bajo el número 23, la “Carte des Provinces de Caracas, Comana, et Paria” (Carta de las Provincias de Caracas, Cumaná y Paria), que hoy presentamos ilustrando nuestra postal, no solo es un objeto de colección, sino un testimonio gráfico de una era donde la precisión técnica comenzó a desplazar a la fantasía en los mapas del Nuevo Mundo. Sus características permiten afirmar que se trató del mapa que definió el Caribe venezolano en el siglo XVIII y, además, de una verdadera joya para quienes surcaban el Mar de las Antillas. El ejemplar original tiene unas dimensiones de 21 x 30 cm, una escala de 1:3,067,313 y se encuentra catalogado en las colecciones más prestigiosas del mundo, incluyendo el National Maritime Museum.

11. La imágen de nuestra postal del día de hoy: “Carte des Provinces de Caracas, Comana, et Paria” (Carta de las Provincias de Caracas, Cumaná y Paria).

Sobre Bellin, debe agregarse que no fue un cartógrafo cualquiera. Como Ingeniero de la Marina Real de Luis XV, su misión era dotar a la flota francesa de herramientas exactas para navegar por territorios que, aunque bajo dominio español, eran vitales para el equilibrio de poder en Europa. Este mapa, como todos los del Petit Atlas Maritime, grabado originalmente en cobre, es un ejemplo perfecto de la estética de la Ilustración: limpio, racional y desprovisto de los monstruos marinos que poblaban los mapas de siglos anteriores.

Para entender cómo Bellin y sus contemporáneos lograban esa precisión sin satélites, debemos imaginar los barcos de la época como laboratorios flotantes. En 1764, determinar la posición en mar abierto era una mezcla de matemáticas puras, observación astronómica y resistencia física.

Los dos pilares de esa «magia» científica eran la latitud y la longitud. Calcular la latitud (la posición Norte-Sur) era la parte «fácil» gracias a la geometría. Los navegantes utilizaban el sextante o el octante para medir el ángulo exacto entre el horizonte y un cuerpo celeste. Mientras que de día se medía la altura del Sol al mediodía (su punto más alto), de noche se tomaba como referencia la Estrella Polar en el hemisferio norte. Con el ángulo obtenido y unas tablas matemáticas llamadas náuticas, aplicaban una fórmula de trigonometría esférica que les daba su posición con un margen de error sorprendentemente bajo.

12. Mapa Mundi de Bellin, 1778. Aunque Bellin falleció en 1772, esta carta náutica mundial es una evolución de las realizadas en 1753 y 1754 por el cartógrafo francés y representa la culminación de sus planchas matemáticas actualizadas y revisadas, sirviendo como un atlas definitivo para la Marina Real Francesa.

Por otro lado,, calcular la longitud (la posición Este-Oeste) era el mayor reto científico del siglo XVIII. Como la Tierra gira 360 grados cada 24 horas, cada hora de diferencia respecto a un punto fijo equivale a 15 grados de longitud. El problema era: ¿cómo saber qué hora es en París o Cádiz mientras estás en mitad del Caribe? En la época de este mapa, coexistían dos métodos: utilizar las distancias Lunares es decir, medir la distancia entre la Luna y ciertas estrellas que requería horas de cálculos manuales complejos; o mediante una pieza de tecnologia, el Cronómetro Marino, que no se desajustaba con el balanceo del barco ni los cambios de temperatura.

Dicho lo anterior, es importante notar que Jacques-Nicolas Bellin rara vez subía a los barcos. Su genialidad residía que recibía los «diarios de bitácora» de cientos de capitanes que regresaban de América. Si tres capitanes reportaban que un cabo estaba en una coordenada y un cuarto decía algo distinto, Bellin aplicaba un filtro de veracidad basado en la reputación del navegante y la calidad de sus instrumentos. Así, con puntos y trazos de tinta, se construyeron joyas como este plano: un rompecabezas de miles de observaciones individuales unificadas por la lógica de un hombre en una oficina de París.

13. Detalle de la cartela decorativa de la “Carte des Provinces de Caracas, Comana, et Paria”.

El documento destaca por su cartela decorativa, un recuadro elegante donde se lee el título, y por el uso de pequeños trazos de sombreado para representar el relieve montañoso de la Cordillera de la Costa.

Esta pieza resulta clave para entender la administración de las provincias de la Capitanía General de Venezuela. El mapa delimita con precisión las regiones de Caracas, Cumaná y Paria, áreas que en 1764 eran los uno de los motores económicos del imperio gracias a la exportación de cacao y tabaco. Así, identifica numerosos asentamientos y accidentes geográficos, como el Golfo de Paria, y precisa accidentes como ríos y cadenas montañosas.

14. Plano de la ciudad de San Francisco de Quito registrado con en nº 84 del Tomo II de Le Petit Atlas Maritime de Bellin.

Un detalle que suele sorprender a los entusiastas es la referencia al Meridiano de París. En aquel entonces, la hegemonía científica se disputaba en cada línea de longitud, y Bellin, fiel a su corona, situaba el «punto cero» en la capital francesa, décadas antes de que la convención internacional se rindiera ante el Meridiano de Greenwich.

Más allá de la frontera terrestre, el mapa es una herramienta náutica. Las anotaciones de profundidad (sondas) y la disposición de las Antillas Menores —como Granada y Trinidad— revelan la preocupación de Bellin por la seguridad de las rutas comerciales. Es una obra que permitió a los navegantes de la época cruzar el Atlántico con confianza, reduciendo los riesgos de naufragio en una costa tan rica como peligrosa.

15. El puerto de La Guaira (izquierda) y el curso del río Orinoco (derecha) también fueron recogidos en el Tomo II de Le Petit Atlas Maritime de Bellin.

Este mapa es, en definitiva, un puente entre dos mundos. Nos recuerda que la geografía, fue el lenguaje del poder, el comercio y la exploración científica que unió a España y América. Al igual que el resto de los planos de Bellin se trata de un documentos histórico primario insustituible para los investigadores de la evolución urbana y portuaria de América y Europa y para entender cómo eran los trazados de las ciudades coloniales y sus sistemas defensivos antes de las transformaciones del siglo XIX.

IGV

Procedencia de las imágenes

Postal, 11 y 13. David Rumsey Map Collection (https://www.davidrumsey.com/luna/servlet/detail/RUMSEY~8~1~232865~5509459?qvq=q%3Acaracas%3Bsort%3Apub_list_no_initialsort%2Cpub_list_no_initialsort%2Cpub_date%2Cpub_date%3Blc%3ARUMSEY~8~1&mi=42&trs=45Bellin,%20Jacques%20Nicolas,%201703-1772)

1. Wikipedia. Luis XV de Francia (https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_XV_de_Francia) y Dépôt des cartes et plans de la Marine (https://fr.wikipedia.org/wiki/D%C3%A9p%C3%B4t_des_cartes_et_plans_de_la_Marine)

2. New World Cartographic (https://nwcartographic.com/blogs/essays-articles/map-maker-biography-jacques-nicolas-bellin-1703-1772)

3. Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:1693_Frontispiece_To_Le_Neptune_Francois.jpg) y (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Title_Page_Le_Neptune_Francois_ou_Atlas_Nouveau.jpg)

4. IberLibro.com (https://www.iberlibro.com/maps/Neptune-Fran%C3%A7ois-I-D%C3%89P%C3%94T-CARTES-PLANS/30971888099/bd)

5. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Bellin_-_Carte_reduite_de_l%27ocean_septentrional.png); y Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Carte-des-isles-du-japon-terre-de-jesso-et-pays-voisoins-d-bellin.jpg)

6. Christie’s (https://www.christies.com.cn/zh-cn/lot/lot-5983211)

7. ebay (https://www.ebay.com/itm/147065917450); y Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Bellin_-_Ville_de_Manathe_ou_Nouvelle-Yorc.jpg)

8. Library of Congress Blogs (https://blogs.loc.gov/maps/2022/12/little-atlas-big-world/); y The Map House (https://www.themaphouse.com/artworks/251902-jacques-nicolas-bellin-north-eastern-united-states-1764/)

9. AbeBooks (https://www.abebooks.com/art-prints/Map-Hindustan-Hindostan-India-Jacques-Nicolas-Bellin/31540288619/bd); y Library of Congress Blogs (https://blogs.loc.gov/maps/2022/12/little-atlas-big-world/)

10. Library of Congress Blogs (https://blogs.loc.gov/maps/2022/12/little-atlas-big-world/)

12. AbeBooks (https://www.abebooks.com/maps/Essay-dune-Carte-Reduite-Contenant-Parties/32068515280/bd)

14. ebay (https://www.ebay.ca/itm/404533786600?_trksid=p2332490.c101224.m-1)

15. ebay (https://www.ebay.ca/itm/305182891818) y (https://www.ebay.ca/itm/295967679846?_trksid=p2332490.c101224.m-1)

Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.