Se anuncia para noviembre el II Congreso Internacional de Calidad Académica.
Tomado de @embafrancia
El 4 de junio desde la Sala de Ciencias de la Biblioteca Central de la UCV, las principales casas de estudio del país —la UCV, la UCAB y la UNIMET— junto al histórico apoyo de la Embajada de Francia en Venezuela, presentaron oficialmente el congreso que marcará un hito en la transformación académica de la región.
Esta alianza estratégica es clave para elevar los estándares de estas universidades a nivel internacional, consolidar acreditaciones globales y construir una educación de vanguardia.
Los 4 ejes temáticos que guiarán el congreso:
Diseño y Gestión del Currículo por Competencias.
Didáctica Inclusiva y Justicia Social.
Digitalización, Integridad Académica y Calidad Institucional.
Gobernanza Académica, Aseguramiento de la Calidad y Acreditación.
¿Por qué este evento es diferente?
No es un congreso más. Es una apuesta concreta para repensar la innovación universitaria desde la complejidad actual. El objetivo es optimizar la calidad académica que ya tenemos para lograr una cohesión curricular global con una mirada inclusiva, innovadora y de excelencia.
¿Cuándo?
Del 2 al 6 de noviembre de 2026.
¿Dónde?
En la majestuosa Aula Magna de la Ciudad Universitaria de Caracas (UCV).
El futuro de las universidades se construye en equipo y con aliados internacionales de primer nivel.
El Centro de Investigaciones de la Vivienda y el Hábitat -CIVHA- de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de Los Andes -FADULA- invita a participar en las III Jornadas de Investigación 2026, “+ ARQUITECTURA + DISEÑO, Hábitat y Sustentabilidad que tendrán lugar desde el 14 al 16 de octubre del presente año en la ciudad de Mérida, Venezuela.
El evento tiene por objetivo contribuir con la difusión de propuestas que poseen una visión sustentable asociadas al diseño y a los temas del hábitat, entendido como un territorio o espacio geográfico en el cual se cumplen las condiciones más adecuadas para la satisfacción de las necesidades y expectativas sociales, de acuerdo con los principios del desarrollo sostenible. En este sentido, resulta fundamental considerar el rol del diseño industrial, ya que es la disciplina encargada de producir objetos en serie y en las cantidades requeridas por la industria, por lo tanto, la incorporación de criterios de sustentabilidad en sus procesos y propuestas adquiere una importancia central.
En este contexto, el CIVHA plantea como objetivos específicos reconocer los atributos del hábitat sustentable para contribuir a alcanzar mayores niveles de calidad de vida; compartir políticas públicas y experiencias que favorecen los procesos pertinentes; difundir el conocimiento generado por los actores del desarrollo y fomentar las alianzas para la construcción de relaciones más armónicas entre el hombre y el ecosistema. Sus líneas de investigación incluyen el hábitat y vivienda, el hábitat sustentable, la gestión de riesgos, el urbanismo, la arquitectura, el diseño industrial, la tecnología, el turismo sustentable, la educación para la sustentabilidad, la inteligencia artificial aplicada y docencia.
Dirigido a:
Personal docente y de investigación; estudiantes de pregrado y postgrado de todas las universidades, instituciones gubernamentales y no gubernamentales, así como al sector privado y la ciudadanía en general.
Formas de participación:
Ponencias: Versan sobre investigaciones en proceso o culminadas en los temas antes mencionados.
Capítulos del libro electrónico:“+ ARQUITECTURA + DISEÑO 2026”: los investigadores que deseen publicar su trabajo en el mismo podrán consignar sus artículos en extenso en las fechas pautadas para ser sometidos a un proceso de arbitraje tipo doble ciego. El libro contará con el aval del Consejo de Desarrollo Científico, Humanístico, tecnológico y de las Artes –CDCHTA- y será publicado en 2027.
Público en general: toda persona que desee asistir al evento.
Formato de presentación del resumen:
Título: Breve título informativo (título y subtítulo máximo de cincuenta -50- palabras).
Autores: Nombres de los autores y breve reseña curricular con los datos más relevantes (nivel académico, dependencia a la cual está adscrito, cargos actuales, línea de investigación, números telefónicos y correo electrónico).
Resumen y palabras clave: Resumen no mayor a trescientas (300) palabras, donde se deberá especificar el objetivo, las teorías manejadas, la metodología empleada y los resultados obtenidos. Las palabras clave, entre tres (3) y cinco (5).
Deberá ser enviado al correo electrónico del CIVHA, civha@ula.ve, utilizando el formato anexo.
Fechas límites:
Ponencias:
Consignación de resumen de artículo hasta el 29 de junio de 2026.
Aceptación de resumen de artículo: 13 de julio de 2026.
Consignación de ponencia en PDF: hasta el 1 de octubre de 2026.
Consignación del artículo en extenso: hasta el 28 de septiembre de 2026.
Inscripciones:
Para Estudiantes y Público en general: Del 30 de septiembre hasta el 13 de octubre de 2026, deberán realizar el depósito correspondiente y llenar un formulario de registro, donde indicará sus datos y anexará la copia de la cédula, esto para efecto de los certificados.
Para ponentes: Los ponentes podrán inscribirse al recibir el correo de aceptación de su artículo, deberán realizar el depósito correspondiente y llenar un formulario de registro.
El Pabellón Serpentine 2026, titulado «Una serpentina», diseñado por el estudio de arquitectura LANZA atelier, con sede en Ciudad de México, abrirá sus puertas al público el 6 de junio de 2026 en Serpentine South, Londres. Las imágenes de los días previos a la inauguración muestran la estructura terminada antes de su activación estacional, que se extenderá hasta el 25 de octubre de 2026 e incluirá el programa anual de eventos públicos de Serpentine. En su 25ª edición, el Pabellón Serpentine marca un hito para esta iniciativa anual, que se lanzó por primera vez en el año 2000 con el proyecto inaugural de Zaha Hadid. Para conmemorar el aniversario, las Galerías Serpentine colaborarán con la Fundación Zaha Hadid y la Architectural Association en un programa paralelo que reflexionará sobre el legado del Pabellón y su papel en el discurso arquitectónico contemporáneo.
El estudio LANZA, fundado por Isabel Abascal y Alessandro Arienzo, desarrolló el Pabellón en torno a la tipología arquitectónica del muro serpenteante. Tradicionalmente presente en Suffolk y con origen en antiguas técnicas de construcción posteriormente adaptadas en Europa, este muro se compone de curvas alternas que proporcionan estabilidad estructural a la vez que reducen el uso de materiales. En el Pabellón de 2026, este principio se reinterpreta como un recurso espacial que organiza la circulación, enmarca las vistas y media entre cerramiento y apertura. Un segundo muro curvo se sitúa en relación con la arboleda circundante, permitiendo que la estructura se integre en el paisaje del parque en lugar de definir un límite fijo.
Una cubierta translúcida abarca toda la composición, apoyándose en columnas de ladrillo dispuestas para evocar la densidad y el ritmo de una arboleda. La configuración permite que la luz y el aire penetren en el interior, suavizando la transición entre el espacio interior y exterior. El ladrillo se utiliza como material principal, estableciendo una referencia tanto a las tradiciones de los jardines ingleses como a la fachada adyacente de la Serpentine South Gallery. El sistema repetitivo de columnas transita gradualmente de lo sólido a lo poroso, generando una variación continua en la transparencia espacial.
El Pabellón da continuidad a la investigación del estudio LANZA sobre artesanía, sistemas de materiales y procesos de diseño a escala. El ladrillo se emplea no solo por sus propiedades estructurales, sino también por su capacidad para articular cambios graduales en la apertura a lo largo de la estructura. El estudio también diseñó el mobiliario del Pabellón, incluyendo sillas y taburetes fabricados en madera de sapele. Las piezas extienden la lógica arquitectónica del Pabellón a la escala de los objetos, reflejando el enfoque del estudio hacia la arquitectura y el mobiliario como parte de un proceso de diseño unificado.
De junio a octubre, «a serpentine» funcionará como espacio para el programa público de la Serpentine, acogiendo charlas, performances, proyecciones, talleres y eventos interdisciplinarios. El espacio también servirá de escenario para Park Nights, la serie anual de encargos artísticos en vivo de la Serpentine Gallery. El programa de 2026 incluirá una serie de eventos públicos que comenzarán con una conversación entre el taller LANZA y el director artístico de la Serpentine Gallery, Hans Ulrich Obrist, el 5 de junio. Otras actividades incluirán visitas guiadas, talleres familiares y eventos de temporada programados durante todo el verano.
La edición de 2026 sigue la línea del Pabellón de la Serpentine de 2025, diseñado por la arquitecta bangladesí Marina Tabassum, que continuó con el enfoque del encargo en un diseño adaptable al clima y al espacio. Entre los encargos recientes también se incluyen «Archipiélago Vacío» de Minsuk Cho, «À table» de Lina Ghotmeh, «Capilla Negra» de Theaster Gates, «Contraespacio» de Sumayya Vally, el pabellón de 2019 de Junya Ishigami, el pabellón de 2018 de Frida Escobedo, el pabellón de 2017 de Francis Kéré y el pabellón de 2016 del Grupo Bjarke Ingels.
Un ecosistema multidisciplinario que pone el diseño, el urbanismo y el comercio en el centro de la ciudad
Por primera vez, la agenda incluirá recorridos y foros dedicados a repensar el diseño de la ciudad, demostrando cómo la planificación urbana es vital para mejorar la calidad de vida, incentivar el turismo y construir un mejor país.
La capital venezolana se prepara para vivir la cuarta edición del Caracas Design Week (CCSDW), la plataforma urbana que ha revolucionado la manera de experimentar, transitar y consumir el diseño en el país. Consolidada como una vitrina de excelencia, la edición 2026, impulsando el turismo urbano, la reactivación comercial y la educación bajo un poderoso hilo conductor: “Intención en movimiento, conexiones reales”.
Entendiendo el diseño como una herramienta estratégica para construir ciudadanía y hacer país, el evento sigue creciendo de manera indetenible, expandiendo su huella a través de intervenciones artísticas, laboratorios de co-creación y experiencias en espacios privados e icónicos que invitan al venezolano a redescubrir su ciudad.
Este año, el CCSDW rompe sus propios esquemas al ofrecer una agenda que abarca todas las tipologías del sector. Los asistentes podrán sumergirse en lo mejor del Diseño de Moda, Diseño Gráfico, Diseño de Experiencias, Diseño de Servicios y el emergente Food Design. El gran hito de esta cuarta edición es la incursión protagónica del Urbanismo. Por primera vez, la agenda incluirá recorridos y foros dedicados a repensar el diseño de la ciudad, demostrando cómo la planificación urbana es vital para mejorar la calidad de vida, incentivar el turismo y construir un mejor país.
Para entusiasmar a la capital, la organización ha adelantado cifras de su vibrante programación, que incluye:
Más de 4 destacados conversatorios y charlas académicas, abordando temas desde la crítica de la moda hasta el alma de los espacios interiores.
3 experiencias inmersivas y visitas urbanas, destacando proyectos innovadores como los “Espejos Cinéticos Urbanos” y el “Sensorama Urbano”, una intervención que disuelve las barreras entre el espectador y la ciudad a través de paisajes sonoros y mapping arquitectónico y “Paréntesis, una estructura itinerante propone un paréntesis dentro del caos: un recorrido diseñado para conducir al ciudadano desde la aceleración urbana hacia un espacio de conexión, de contemplación del movimiento.
Exposiciones de alto impacto, entre ellas la Bienal Cruz-Diez y la muestra inmersiva “Espectra”, Tramas sin fronteras de Mongui Handcraft., El eco de las manos de Socieven.
Lanzamientos, obras de arte en vivo y moda
Laboratorio de Materiales: un espacio para inspirarnos y conocer las tendencias en revestimientos.
Educación, Arte Participativo e Impacto Internacional:
La agenda fusiona el talento local con tendencias globales de primer nivel. Entre los proyectos más destacados se encuentra:
Infoexperiencias con Pau García: El renombrado experto español en Big Data e Infomateria, fundador de Domestic Data Streamers, llega a Venezuela para liderar el proyecto “Datos, Plaza y Fuego” en alianza con la UCAB y Hacienda La Trinidad. Una muestra que humaniza la información y transforma estadísticas en narrativas visuales.
Proyecto ENCUENTRO: El Instituto de Diseño de Caracas (IDC) y el exitoso estudio gráfico Chocotoy tomarán la Plaza La Castellana con inflables de gran formato. Una intervención lúdica diseñada para celebrar la unión, la esperanza y la resiliencia.
Concurso Crearoreña: Sangría Caroreña de Bodegas Pomar retará a estudiantes de diseño y arquitectura a proyectar una barra móvil modular, impulsando la innovación técnica de la próxima generación.
Alianzas que construyen país
El impacto comercial, cultural y social del CCSDW es el resultado de la sinergia entre la organización, diversas fundaciones (fundaprocura, Socieven, Fundación Flor de la esperanza, Conunion, Fundación Govea) que se suman este año para promover la inclusión y el bienestar, y un robusto grupo de empresas que apuestan por el desarrollo nacional. El evento cuenta con el respaldo de sus patrocinantes fundamentales: Banco Plaza, Festejos Mar en La Esmeralda, Pomar y Toyomotor asi como de la Administradora Orion y sus espacios en el Cubo Negro quienes nos permiten intervenirlos con instalaciones, exposiciones y espacio para el encuentro y networking.
A este esfuerzo se le suma un extraordinario grupo de marcas y espacios participantes que se activarán para ofrecer experiencias de diseño y fomentar el encuentro, aprovechando el masivo flujo de visitantes para proyectar su marca y maximizar sus oportunidades de negocio.
Muestra de trabajos de estudiantes de arquitectura de la UCV, USB y UCAB abierta en el Cubo Negro desde el viernes 5 de junio.
La Ciudad en un clic: Lanzamiento de la App Oficial
Para garantizar una experiencia fluida, curada y libre de estrés, el Caracas Design Week introduce este año su Aplicación Móvil Interactiva. Esta herramienta digital permitirá a los visitantes personalizar su agenda, geolocalizar eventos cercanos, filtrar actividades por categorías y conectar directamente con el WhatsApp y redes de las marcas, democratizando el acceso a la vasta oferta del circuito. El tradicional mapa impreso evoluciona para convertirse en una pieza de arte coleccionable intervenida por el artista venezolano Burner Wong. Este mapa funcionará también como un pasaporte: los visitantes podrán sellar con calcomanías al visitar las diferentes tiendas, completando así su recorrido.
El Caracas Design Week 2026 es una invitación abierta a caminar, contemplar y conectar. Somos un ecosistema donde todos cabemos y donde el diseño es la excusa perfecta para celebrar las buenas noticias que Venezuela tiene para dar.
Para más información, registro de actividades y descarga de la App oficial, visite nuestras plataformas digitales @caracasdesignweek y el portal web del evento https://caracasdesignweek.com/
Transitar por Caracas siempre ha significado atravesar fragmentos. Fragmentos sociales, territoriales, económicos y simbólicos que conviven dentro del valle sin necesariamente encontrarse entre sí. Durante décadas, la ciudad produjo una extraordinaria diversidad urbana y cultural, pero también consolidó profundas desigualdades espaciales que limitaron la circulación de oportunidades entre ciudadanos. El problema de Caracas nunca fue únicamente la pobreza, ni siquiera la desigualdad. El problema ha sido, sobre todo, la desconexión.
En Meditación de la Técnica, José Ortega y Gasset propone una idea que hoy adquiere nueva vigencia: la técnica no debe entenderse simplemente como un conjunto de herramientas o máquinas, sino como el modo en que el ser humano transforma su circunstancia para ampliar sus oportunidades de producción, bienestar y vinculación social.¹ El ser humano, nos dice Ortega (así como, también Gasset), no se limita a adaptarse pasivamente al entorno; modifica el medio para ampliar sus posibilidades de existencia. La técnica, en ese sentido, no es únicamente eficiencia, es construcción de mundo.
Tal vez allí se encuentre una de las preguntas fundamentales para pensar la reconstrucción venezolana: ¿cuál es el rol del espacio urbano y de las nuevas tecnologías en la construcción de circunstancias capaces de generar oportunidades más inclusivas?
La crisis venezolana suele interpretarse exclusivamente desde la política o la economía. Sin embargo, también podría entenderse como una crisis de circunstancias. Una crisis en la capacidad de construir sistemas espaciales, institucionales y urbanos donde distintos sectores de la sociedad puedan encontrarse, cooperar y producir oportunidades compartidas.
La falta de conectividad urbana en Venezuela no comenzó en el siglo veintiuno. Caracas era una ciudad profundamente desigual antes del chavismo. Sin embargo, el proyecto revolucionario reinterpretó esa fractura desde una lógica binaria que terminó reforzando nuevas formas de exclusión. Paradójicamente, un movimiento que surgió denunciando la exclusión histórica del país terminó construyendo mecanismos políticos y simbólicos que dificultaron la conexión entre múltiples sectores de la sociedad. La inclusión partidista terminó funcionando, casi siempre, desde la exclusión del otro.
Esa lógica también encontró una traducción espacial. La polarización reorganizó los territorios, debilitó los espacios de encuentro y transformó la ciudad en una suma de fragmentos cada vez más desconectados entre sí. Pero el problema no es la existencia de fragmentos. Toda gran ciudad contemporánea es heterogénea. La diversidad urbana puede ser una extraordinaria fuente de creatividad, intercambio y producción cultural. El problema comienza cuando esos fragmentos dejan de conectarse mediante sistemas de movilidad, espacio público, intercambio económico o reconocimiento mutuo.
Como recuerda Donna J. Haraway, todo conocimiento es situado.² Podríamos extender esa intuición al campo urbano: toda política ocurre en el espacio. La exclusión no es únicamente una condición ideológica o institucional; también produce geografías, distancias y formas urbanas específicas. La ciudad no es un escenario neutral donde ocurre la vida colectiva. La ciudad organiza posibilidades de encuentro, intercambio y cooperación.
Por eso el espacio urbano puede encarar un rol profundamente democrático. No porque determine automáticamente las relaciones humanas, sino porque condiciona sus posibilidades de conexión. Una ciudad democrática no elimina diferencias; construye las condiciones para que esas diferencias puedan encontrarse y producir nuevas oportunidades compartidas.
En este sentido, las llamadas economías de aglomeración descritas por Ivan Turok permiten comprender cómo la proximidad espacial puede multiplicar capacidades sociales y económicas.³ Cuando múltiples actores logran conectarse dentro de redes urbanas densas, las oportunidades circulan con mayor facilidad: el conocimiento se comparte, la innovación emerge y nuevas formas de cooperación se vuelven posibles. El espacio deja entonces de ser solamente forma física para convertirse en infraestructura de oportunidades.
Allí la técnica adquiere una nueva dimensión.
Las tecnologías contemporáneas —particularmente la inteligencia artificial y los sistemas de información geográfica— poseen la capacidad de procesar relaciones complejas entre actores, territorios, movilidades y necesidades urbanas. Sin embargo, su valor democrático no reside en sustituir la decisión humana ni en automatizar la política, sino en ampliar nuestra capacidad de comprender la complejidad de la ciudad contemporánea.
Hélène Landemore propone, desde la idea de Democracia Abierta, que las sociedades democráticas deben expandir radicalmente sus capacidades de inclusión colectiva.⁴ Frente a modelos políticos cerrados o partidistas, Landemore plantea sistemas capaces de incorporar múltiples inteligencias, experiencias y necesidades dentro de los procesos de toma de decisiones. En este contexto, la inteligencia artificial podría facilitar nuevas formas de procesamiento colectivo de información urbana, permitiendo visualizar relaciones invisibles, identificar oportunidades de conexión y ampliar la inclusión territorial dentro de los procesos de reconstrucción urbana.
Durante mi investigación doctoral en la Harvard Graduate School of Design, estas preguntas comenzaron a explorarse mediante el concepto de Oportunidades Espaciales: una metodología apoyada en tecnologías de información geográfica orientada a maximizar conexiones urbanas minimizando inversiones territoriales.⁵ La premisa era relativamente simple: pequeñas intervenciones estratégicas pueden producir grandes transformaciones cuando logran conectar redes humanas previamente aisladas. Sin embargo, esas oportunidades no dependen únicamente de infraestructura o datos. También dependen del deseo de las personas de decidir libremente cómo, dónde y con quién conectarse.
Allí reside quizás el desafío más importante para la reconstrucción venezolana. La pregunta ya no es únicamente cómo reconstruir edificios, avenidas o servicios, sino cómo construir circunstancias urbanas capaces de facilitar conexiones más abiertas entre ciudadanos diversos. Una reconstrucción que no parta de la inclusión corre el riesgo de repetir las mismas lógicas de desconexión que hicieron fracasar los proyectos anteriores de modernización, desarrollo y promesa democrática.
En este sentido, la inteligencia artificial, las tecnologías espaciales y las formas abiertas de democracia no deberían entenderse como herramientas aisladas, sino como parte de una nueva técnica orientada a la construcción de circunstancias inclusivas. Una técnica capaz de ampliar conexiones, multiplicar oportunidades y facilitar formas más complejas de coexistencia urbana.
Tal vez allí resida hoy la vigencia más profunda de Ortega y Gasset. Comprender que toda sociedad termina definiéndose por las circunstancias que es capaz de construir para sí misma y para los otros.
Referencias
José Ortega y Gasset, Meditación de la técnica (Madrid: Revista de Occidente, 1939).
Donna J. Haraway, “Situated Knowledges: The Science Question in Feminism and the Privilege of Partial Perspective,” Feminist Studies 14, no. 3 (1988): 575–99.
Ivan Turok, “The Evolution of National Urban Policies: A Global Overview,” Urban Research & Practice 9, no. 1 (2016): 76–94.
Hélène Landemore, Open Democracy: Reinventing Popular Rule for the Twenty-First Century (Princeton: Princeton University Press, 2020).
Ignacio Cardona, Spatial Opportunities for Self-Produced Environments (doctoral dissertation, Harvard University Graduate School of Design, 2021).
Reseña Biográfica
Ignacio Cardona es arquitecto, Doctor of Design por Harvard University y Associate Professor of Architecture en Wentworth Institute of Technology. Su trabajo explora la relación entre espacio urbano, democracia ecosistémica, tecnología e inclusión territorial. Es autor de la tesis Spatial Opportunities for Self-Produced Environments y desarrolla investigaciones sobre oportunidades espaciales, participación y reconstrucción urbana en América Latina.
Créditos de la Imagen
CARACAS: UNA Y MÚLTIPLE. Enrique Larrañaga. 1994.
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.