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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 467

Quienes se han aproximado al estudio de la obra de Carlos Raúl Villanueva coinciden en establecer su última etapa en los años que transcurren entre el fin de la experiencia de la Ciudad Universitaria de Caracas y poco antes de su fallecimiento en 1975. Más allá de la estimación cronológica y de la detección de algunas características propias de un período que ofrece una limitada cantidad de obras de diversas escala y temáticas, lo que más resalta del lapso señalado es la incesante inquietud del Maestro por experimentar y el compromiso por innovar dando cabida al uso de nuevos materiales y técnicas constructivas vinculadas con la industrialización de sistemas y componentes. Así, búsquedas de diversa índole dentro de esta actitud son las que se presentan, por ejemplo, tras el brutalismo acompañado del postensado como parte del sistema estructural, propios de la segunda ampliación del Museo de Bellas Artes de Caracas (1966-1976), o el minimalismo alcanzado gracias a la ligereza del acero y el revestimiento modular en aluminio de los tres cubos que conforman el Pabellón de Venezuela para la Expo de Montreal (1967).

1. Carlos Raúl Villanueva. Izquierda: Pabellón de Venezuela en la Exposición Universal de Montreal, Canadá (1967). Derecha: Segunda Ampliación del Museo de Bellas Artes de Caracas, Venezuela (1966-1976).

Como parte de este último trecho transitado por Villanueva, se encuentra la propuesta para la Casa del Estudiante (Maison du Vénézuéla) de la Ciudad Universitaria de París (1969) de la cual hemos tomado un corte esquemático para ilustrar nuestra postal del día de hoy.

Tres son los aspectos que pondremos de relieve en nuestra aproximación al edificio: el primero tiene que ver con el sitio donde le correspondía ubicarse: la Cité Internationale Universitaire de Paris (CIUP); el segundo con las particularidades del encargo, las características del lote asignado y las variables urbanas que debían ser consideradas; y el tercero con la propuesta propiamente dicha y el partido arquitectónico asumido, apareciendo como datos importantes la respuesta al lugar y al programa, las referencias de las que Villanueva echa mano presentes en su propia trayectoria, y la actitud que se asume con respecto a su imagen y materialidad. Para abordar el primero nos apoyaremos en el artículo “La constitution du domaine de la Cité internationale universitaire de Paris”, publicado por Brigitte Blanc en el nº17 de la revista In Situ de 2011. El segundo y el tercero los trabajaremos con el valioso apoyo del texto “Explicando la caja brillante de Villanueva: El proyecto de la Fundación Fina Gómez (Maison du Venezuela) para la Cité International Universitaire de Paris, 1969” de José Javier Alayón González, incorporado en arquiteturarevista, Vol. 14, nº1, enero-junio 2018.

2. Plano de los bastiones 81, 82 y 83, entre la Porte de Gentilly y la rue de la Tombe Issoire, cedidos por la ciudad de París al Estado para la creación de la Cité Universitaire, 1921.

Brigitte Blanc nos explica que “La Cité Internationale Universitaire de Paris se creó inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial para fomentar el intercambio y la interacción entre estudiantes de todo el mundo. De acuerdo con el convenio firmado en 1921 entre la ciudad de París y la Universidad de París, se construyó en los límites del Parc Montsouris, en terrenos ubicados en el emplazamiento de las antiguas fortificaciones de Thiers. (…) …fue diseñada para ofrecer alojamiento digno a miles de jóvenes de todo el mundo. Esta iniciativa filantrópica, concebida para facilitar la vida estudiantil, fue también un proyecto educativo que buscaba contribuir a la paz entre las naciones; sus fundadores asignaron a este ‘mundo en miniatura’ un papel fundamental en la formación cívica de los jóvenes. Más de 5500 estudiantes convivieron en estrecha proximidad, fomentando la comprensión y la amistad, en una comunidad que abarcaba más de 130 nacionalidades”.

3. Plano general que representa el emplazamiento inicial de la Cité con el diseño del parque y la Fundación Deutsch de la Meurthe, en BECHMANN, L. La Cité universitaire de Paris, 1923.
4. La Fundación Émile y Louise Deutsch de la Meurthe: el pabellón central flanqueado por un campanario y el pabellón Poincaré.

El meticuloso trabajo de Blanc permite establecer que el lote inicial de 9 hectáreas asignado en 1921 empezó a ocuparse a partir de 1923 cuando se colocó la primera piedra de la Fundación Deutsch, y que para 1927 la mitad de la finca estaba subdividida. Para 1929 ya se encontraban construidas las casas de Canadá, Argentina, Bélgica, Inglaterra y Japón y en construcción el Instituto Agronómico, alcanzando entre todos a albergar 1200 estudiantes, ocupando casi 4 hectáreas de las 9. “Sin embargo, la Fundación Nacional fue recibiendo múltiples solicitudes -de Estados Unidos, Italia, España, Suecia, Países Bajos, Checoslovaquia, Grecia, Brasil, Colombia y Venezuela- sin mencionar los proyectos desarrollados para estudiantes franceses, a los que parecía imposible dar seguimiento si el campus no se ampliaba de inmediato”.

5. Plano general de la Ciudad Universitaria con sus sucesivas ampliaciones, 1929; en 1930, el terreno del depósito de remonta (E) se integrará a la finca, que entonces abarcará algo más de 42 ha; solo la parcela C quedará pendiente de anexión. Justamente, el terreno del depósito de remonta (E) será el destinado para ubicar la Maison du Vénézuéla.
6. Plano general, circa 1960; el trazado de la futura circunvalación se muestra en rosa; los edificios, ya terminados o proyectados, ocupan el bloque oriental y el antiguo terreno «Gentilly» al sur. El terreno en el que se proyectaría la Maison du Vénézuéla (arriba a la izquierda) se encontraba ocupado por la École de Sevres o École Normale Supérieure de Jeunes Filles (construida en 1949) y tenía proyectado al lado el Nuevo Hospital Universitario.

Ante la presión, el terreno creció en 10 años, luego de tres adquisiciones sucesivas, a un poco más de 29 hectáreas quedando delimitado “al oeste por la rue Émile-Faguet, al este por las calles Alexandre-de-Humboldt y Benoît-Malon, al norte por el Boulevard Jourdan y al sur por una ‘ruta de aislamiento’ que separa el área de la comuna de Gentilly, (…) Esta fase de extensión termina después de la Segunda Guerra Mundial y la creación del bulevar periférico amputa la Ciudad por dos hectáreas en su fachada sur”.

7. Vista aérea desde el noreste de la Ciudad Universitaria hacia 1950 (parte central): los «terrenos de Gentilly» todavía están vacantes; más allá de la rue de Montrouge, la Maison des Arts et Métiers (inaugurada en noviembre de 1950) está en construcción.
8. Le périphérique (la circunvalación) de París en plena construcción, c.1956. Arriba a la izquierda el borde sur de la Ciudad Universitaria.

Las gestiones (mencionadas por Blanc) adelantadas por el gobierno de Venezuela para construir una residencia en los terrenos del campus, datan de 1926 y, como señala José Javier Alayón, en 1947 a ellas se sumaron los gobiernos de Ecuador y Colombia, para promover “La Maison de la Grande Colombie”, renombrada como “Fondation de Bolivar” a instancias de André Honnorat, Presidente de la CIUP para ese momento, “para poder ajustarse a las normas de la Cité y salvar la dificultad de una residencia financiada por varios países”.

Finalmente, aquellos fallidos intentos tomarán un nuevo impulso a comienzos de los años 60 bajo la batuta de la Fundación Fina Gómez, institución cultural y de mecenazgo dedicada a facilitar el intercambio cultural entre artistas latinoamericanos y europeos, especialmente entre Francia y Venezuela, a través de becas de estudio, constituida en junio de 1951 en Ginebra por la destacada fotógrafa, coleccionista y filántropa venezolana Josefina «Fina» Gómez Revenga (1920–1997), nieta del general Juan Vicente Gómez.

9. Lugar que se destinaría para ubicar la Maison du Vénézuéla. Izquierda: Plano del depósito de remonta, que muestra, a un lado, los barracones del centro de alojamiento y, al otro, los potreros, establos y picadero. En azul, la parcela afectada por el trazado; circa 1930. Derecha: Detalle del Plano general de la de la CIUP, circa 1960.

Así, el proyecto para la “Maison du Vénézuéla”, que Alayon reconstruye con datos provenientes de los archivos de la CIUP y de la Fundación Villanueva, le será encargado por la Fundación Fina Gómez a Carlos Raúl Villanueva quien contará con Juan Pedro Posani como su colaborador. Alayón precisa que “para 1962, la Cité ya tenía comprometida las últimas cuatro plazas dentro del ámbito que había ocupado desde sus inicios. Por ese motivo y ante otras solicitudes, el Consejo de la CIUP tenía previsto extender el campus en dos terrenos próximos. El más viable sería el ocupado por la École Normale Supérieure de Jeunes Filles, en el número 48 del bulevar Jourdan, frente a la esquina noroeste del campus”. Se situaría así en una parcela de 15.680 m² dentro de un lote de 4,63 ha, entre el bulevar al sur, la calle de la Tumba Issoire al oeste y la avenida Reille, que ya había sido asignado a la Cité en 1929.

A las imprecisiones con relación al terreno (un levantamiento fiable nunca fue entregado), se sumarán las relativas al programa: “No hay constancia del encargo de la Fundación a Villanueva. Como dijimos, al inicio de la negociación el proyecto agrupaba a tres gobiernos. Ronze, director del ‘Grupo de Universidades y Grandes Escuelas de Francia para las relaciones con América Latina’, proponía un número de 100 habitaciones, que sin embargo el presidente Honnorat creía conveniente aumentar a 125 o 150, además de biblioteca y salas de reunión comunes, cuyo presupuesto calculaba estaría entre los 70 y 80 millones de francos franceses del momento”.

10. Carlos Raúl Villanueva. Boceto de posible alternativa para la Maison du Vénézuéla. c.1968.
11. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Esquema de configuración eficiente.

“A finales de octubre de 1968, Villanueva ya se encuentra trabajando en el ‘plan d’ensemble’ y, en carta del 15 de febrero del año siguiente, explica a Pierre Marthelot, Delegado general de la CIUP, que (…) ‘la solución debe ser económica de implementar, y el plan debe ser muy flexible, permitiendo cualquier cambio necesario, en caso de que usted lo considere pertinente’, previendo una respuesta favorable”.

12. Carlos Raúl Villanueva. Boceto del emplazamiento de la Maison du Vénézuéla. c.1968.
13. El proyecto de la Fundación Fina Gómez en la implantación prevista, París, 1969.
14. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Planta de conjunto.

La propuesta, consistente en un edificio en altura de 67 metros (21 niveles), previsto para contener 760 habitaciones (destinadas a alojar estudiantes de 4 nacionalidades), que Villanueva había desarrollado tomado en cuenta el Plan d’Urbanisme Directeur (PUD) de París y los dictámenes provenientes de la Carta de Atenas para justificar su concentración y magnitud, más allá de sus bondades, dejó atónito a Marthelot, quien la sometió al consejo directivo de la CIUP siendo rechazada. “Parte de las objeciones técnicas de los directivos de la CIUP estaban fundamentadas justamente en aspectos higienistas y el problema que significaría para el vecino Hôpital International Université de Paris una torre de tal envergadura, además del riesgo de deshumanización que supondría un edificio para 700 personas. Con esos argumentos le emplazan a que respete el programa propuesto y los lineamientos generales de la Cité, en tanto lo ideal sería la construcción de cinco pequeñas residencias, con un planteamiento común, pero sin caer en la monotonía”, apuntará Alayón.

15. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Maqueta.

Ante la desaprobación, Villanueva manifestó su disconformidad señalando en carta enviada el 22/04/1969 “que todos estamos perdiendo una magnífica oportunidad de construir algo nuevo, juvenil y emocionante, algo que habría honrado su Campus Universitario, el nuevo urbanismo emergente y, sobre todo, la ciudad de París, a la que todos amamos”. En la misiva también ofrecía enviar “a través de la Sra. Fina Gómez dos nuevas propuestas, que se presentarán en forma de bocetos”, de las cuales no quedó constancia de su entrega. “En noviembre de 1974, se retoman los contactos entre Marthelot y Fina Gómez, ante la inminencia del desalojo de los terrenos de la École normale, hecho que nunca llegó a producirse”.

16. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Esquema de sección.

La entrega de los documentos que se conservan de la propuesta estuvo acompañada de una “memoria explicativa” de 11 páginas firmadas por Villanueva “redactada de una manera secuencial, como declaración de los criterios seguidos en la concepción arquitectónica. El discurso gráfico es prueba de la jerarquización equilibrada de los principios básicos vitruvianos que Villanueva evocaba, primando en este caso claramente el vector de la funcionalidad sobre la forma y la construcción, aunque el espacio, el gran espacio interior que siempre fue su principal interés, condensa y articula todas las variables”, subrayará Alayón.

17. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Esquema de distribución por piso.

El edificio concentraba el programa habitacional, compuesto por cuatro alas idénticas organizadas en torno a un patio central, en un solo prisma de base cuadrada, suspendido, soportado por los volúmenes ubicados en sus cuatro esquinas que contienen los núcleos sanitarios y cuyo apilamiento refuerza la verticalidad.

18. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Unidad básica y su agrupación.

Los niveles inferiores (planta baja y mezzanina) en los que el volumen se amplía, contendrían, con acceso directo desde el bulevar Jourdan, una plaza cubierta con cafetín, facilidades para reuniones, convenciones y recitales, servicios, restaurante, museo y una sala de exposiciones.

Del piso 2 al 19 se ubicarían las habitaciones colocándose en el piso 1 las áreas administrativas y en el remate (piso 20) un grupo de talleres con lucernarios en forma de sierra, orientados al noreste. Las circulaciones horizontales de cada piso del edificio se ubicaron en torno al vacío del espacio central.

19. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Esquema de sección.

Este espacio central se cerraría con una claraboya soportada por una estructura metálica cubierta de vidrio que permitiría el paso de la luz del día. Su condición de plaza cubierta o patio de proporciones urbanas, lugar de la sombra y propiciador del encuentro, recuerda la experiencia adelantada con sabiduría en el conjunto central de la Ciudad Universitaria.

20. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Habitación.

Las habitaciones, que contemplaban espacios para dormir, estudiar, reunirse y aseo personal, podrían ser arregladas por cada estudiante a su conveniencia. “Una vez definidas en sus dimensiones interiores de 4,5 x 2,75 m (12,38 m²), la suma de diez, más un núcleo de ascensores, una cocina colectiva y un núcleo de aseo para duchas e inodoros estandarizados configurará ‘una unidad’ de crujía simple”, complementará Alayón.

21. Carlos Raúl Villanueva. Izquierda: Maison du Vénézuéla, 1969. Esquema de sección con «Penetrable» de Soto. Derecha: Croquis del Cubo Dos del Pabellón de Montreal que muestra el protagonismo de la escultura de Soto al centro del espacio, rodeada por una rampa y suspendida sobre un espejo de agua.
22. La escultura de Soto expuesta en el interior del Cubo Nro. 2, 1967. Expo 67, Montreal, Canadá.

Se previó la participación de artistas, tanto venezolanos como extranjeros, en una propuesta de integración del arte al edificio, previéndose para el espacio central la instalación de una obra cinética (penetrable) de Jesús Soto, reminiscencia de la colaboración artista-arquitecto experimentada en el Pabellón de Montreal.

La toma de partido por una configuración cerrada, concentrada, que se sumerge en la parcela respetando su geometría y no una abierta, de volúmenes articulados, que se adapte a ella, se encuentra claramente ilustrada a través de bocetos que acompañan la “memoria”, mostrando el proceso reflexivo seguido para decantarse por el conjunto cerrado en función de su economía y eficiencia.

23. Izquierda: Le Corbusier proyectó dos residencias estudiantiles en la Ciudad Universitaria de París, (arriba) el Pabellón Suizo con Pierre Jeanneret (1930-1933) y (abajo) la Maison du Brésil junto a Lucio Costa (1952-1959). Siendo dos edificaciones de talante absolutamente moderno no sobrepasaron una altura mayor a los 6 pisos. Derecha: La Maison de l’Iran proyectada por Claude Parent, Lossem Foroughi y Hedar Ghiai (1967-1969), aunque alcanzó los 38 metros de altura, sirvió de patrón para establecer una cota máxima de 37 metros para los edificios ubicados en la periferia de la Cité por el Plan d’Urbanisme Directeur. Recordemos que la Maison du Vénézuéla se preveía que tuviera 67 metros aproximadamente, prácticamente el doble.

En torno a la decisión de proponer un edificio alto y autónomo que altera el perfil circundante, Villanueva muestra una clara vertiente moderna en medio de un campus tradicional sumándose a los dos ejemplos planteados por Le Corbusier dentro del conjunto de la Cité: el Pabellón Suizo (1930-1933) y la Casa de Brasil (1952-1959). También remite a la condición de hito que ya poseía el rascacielos proyectado para la zona rental de la Ciudad Universitaria de Caracas.

Por otro lado, para Alayón, “la recuperación de la unidad habitacional -largamente implantada en Caracas dos décadas antes- y su agrupación en una unidad superior en París, mucho más densa y alta, es un paso más en su investigación tipológica en el tema de la vivienda colectiva”.

24. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Elementos de fachada y baños para los que se recomienda «aprovechar la experiencia y el talento de un eminente tecnólogo de la construcción: Jean Prouvé».
25. Jean Prouvé. Izquierda: Sistema de cerramiento de la CIMT (Compagnie Industrielle du Matériel de Transport) en Neuilly sur Seine 1. c.1964. Derecha: Institut de l’environnement de París, 1969.

Pese a algunos atisbos relacionados con la voluntad de incorporar sistemas prefabricados como apoyo a la construcción del edificio (incontrastables con la información encontrada en los archivos y deducible sólo a partir de las fotos de las maquetas), Alayón resalta cómo “la única referencia constructiva de la memoria es un dibujo de elementos prefabricados de fachada y una cápsula sanitaria, señalando su intención de ‘aprovechar la experiencia y el talento de un eminente tecnólogo de la construcción: Jean Prouvé’. (…) En efecto, el elemento de fachada se asemeja mucho al desarrollado por el ingeniero francés en 1963, en aluminio (280 x 120 x 6,5 cm), para la CIMT (Compagnie Industrielle du Matériel de Transport) en Neuilly sur Seine, y también al de 1969, en aluminio y vidrio (268 x 178,5 x 6 cm), para el Institut de l’environnement de París. No obstante, ni los dibujos ni la maqueta tienen el nivel de detalle para identificar un cerramiento de ese tipo. Aunque podría tratarse de una doble piel, con cámara ventilada, como la que acababa de implementar Prouvé con gran éxito en el muro cortina de la Tour Nobel, en el distrito de La Défense. Lo que sí muestra la maqueta con claridad es el acabado brillante del cerramiento, propio de materiales reflectantes como el aluminio y el vidrio, otra excepción en la trayectoria moderna de Villanueva, construida en hormigón mate. Una caja brillante por fuera y vibrante por dentro”.

26. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Maqueta.
27. Carlos Raúl Villanueva. Maison du Vénézuéla, 1969. Fotomontaje de la maqueta sobre una vista de la época.

Para finalizar, sólo añadir junto a Alayón, que el proyecto para la Maison du Vénézuéla en la Cité internationale universitaire de Paris ofrece una excelente oportunidad de constatar “una poética de la construcción que en Villanueva siempre estuvo opuesta tanto a la forma casual como a la ideal, centrado en el espacio interior. (…) Alejado del hormigón opaco que moldeó de múltiples formas bajo la luz tropical, este edificio septentrional explora una nueva tecnología, pero su reflexión sigue siendo sobre el espacio -verdadero conocimiento trascendente-, sobre cómo relacionarse con el perfil de París, pero sobre todo cómo vivir bajo su cielo gris y mate. Como afirma Carlos Martí, la ciencia trata de explicar el mundo, el arte de comprenderlo. La caja brillante de Villanueva pareciera un último, inacabado, y en cierto modo fallido, intento por explicar científicamente su mundo artístico”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 10-20, 24, 26 y 27. José Javier Alayón González. “Explicando la caja brillante de Villanueva: El proyecto de la Fundación Fina Gómez (Maison du Venezuela) para la Cité International Universitaire de Paris, 1969”, arquiteturarevista, Vol. 14, nº1, enero-junio 2018 (https://revistas.unisinos.br/index.php/arquitetura/article/view/arq.2018.141.05/60746277).

1 y 22. Juan Pedro Posani. «Expo 67. Villanueva, Soto. Un cubo, dos cubos, tres cubos»», Boletín del CIHE, nº8, octubre 1967; y Revista PUNTO, nº40-41, enero-marzo 1970.

2-9. Brigitte Blanc. “La constitution du domaine de la Cité internationale universitaire de Paris”, revista In Situ, nº17, 2011 (https://journals.openedition.org/insitu/855).

21. José Javier Alayón González. “Explicando la caja brillante de Villanueva: El proyecto de la Fundación Fina Gómez (Maison du Venezuela) para la Cité International Universitaire de Paris, 1969”, arquiteturarevista, Vol. 14, nº1, enero-junio 2018 (https://revistas.unisinos.br/index.php/arquitetura/article/view/arq.2018.141.05/60746277) ; y Moisés Orlando Chávez Herrera. «Jesús Soto en el Pabellón venezolano de 1967: el ‘Volumen suspendido'», ARS (São Paulo) 17 (37), septiembre-diciembre 2019 (https://www.scielo.br/j/ars/a/YHTZN4crGbwyJ4msDqvXKPq/?format=html&lang=es).

23. ArchDaily (https://www.archdaily.cl/cl/02-257999/clasicos-de-arquitectura-pabellon-suizo-le-corbusier/51890b79b3fc4b639d0000c6); UrbiPedia (https://www.urbipedia.org/hoja/Casa_de_Brasil_en_la_Ciudad_Universitaria_de_Par%C3%ADs); y Hidden Architecture (https://hiddenarchitecture.net/maison-de-liran/)

25. @jeanprouvearcuitecture (https://www.instagram.com/p/DQtqCnDAaEe/?img_index=2); y JEAN PROUVÉ (https://www.jeanprouve.com/fiche/1969-6)

INVITACIÓN

Celebración del 25° Aniversario de la inclusión de la Ciudad Universitaria de Caracas en la Lista de Patrimonio Cultural Mundial de la UNESCO

La Ciudad Universitaria de Caracas, obra maestra del arquitecto Carlos Raúl Villanueva, símbolo de modernidad y de la integración de las artes, fue inscrita en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO el 2 de diciembre de 2000. Solo cinco campus universitarios ostentan tal distinción, a saber, el de Virginia, el de Alcalá de Henares, la Ciudad Universitaria de Caracas, el campus central de la Universidad Nacional Autónoma de México y el de Coímbra.

La programación diseñada para la celebración de este Aniversario está compuesta por un Seminario Universitario “Preservación de la Ciudad Universitaria de Caracas” a realizarse en la Sala de Conciertos, un Concierto de Gala, y dos exposiciones, una ubicada en la Biblioteca Central y la otra en la Galería Universitaria de Arte. Con ello los Ucevistas inician un año de actividades de promoción, difusión y estudio de este Patrimonio de la Humanidad.

SEMINARIO UNIVERSITARIO

“Preservación de la Ciudad Universitaria de Caracas”

La Ciudad Universitaria de Caracas (CUC), sede principal de la Universidad Central de Venezuela (UCV), celebrará los días 2 y 3 de diciembre de 2025, el 25º Aniversario de la inclusión en la lista de Patrimonio Cultural Mundial de la UNESCO (año 2000). Durante la semana de celebración, se incluirán actividades académicas y culturales: iniciaremos con el Seminario Universitario, dedicado a dialogar sobre la gestión del COPRED, su Ente Gestor en la preservación de la Ciudad Universitaria de Caracas, ocasión especial para celebrar y visibilizar los esfuerzos en torno a la conservación del campus caraqueño y rendir homenaje a su diseñador principal, Carlos Raúl Villanueva. El evento se realizará en la Sala de Conciertos. Para la inscripción favor registrarse en el siguiente formulario https://forms.gle/DToRYgD1fENPN5Dj8

CONCIERTO DE GALA

Para esta gran celebración bajo las Nubes de Calder del Aula Magna de la UCV, la Orquesta Sinfónica Venezuela bajo la dirección del maestro Felipe Izcaray ofrecerá un emotivo concierto que incluye composiciones musicales de Johannes Brahms, Edvard Grieg, Inocente Carreño y Evencio Castellanos, además de suite de Onda Nueva y aguinaldos tradicionales venezolanos. Esperamos contar con su presencia en esta invitación tan especial, pedimos confirmar su asistencia al correo prensadirecciondeculturaucv@gmail.com antes del lunes 1ro. de diciembre.

EXPOSICIONES

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NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Villanueva y los extravíos poéticos de Juan Pedro Posani

Carlos Pou Ruan

Monte Ávila Editores Latinoamericana

2025

Sinopsis

Este libro está escrito en el espíritu de quien quiere apropiarse de una realidad compleja en su estructura epistémica, pero que no renuncia a ser expresión genuina de lo que históricamente ocurrió. Nos planteamos, entonces, a través de dos espacios redaccionales distintos, como son el ensayo y la escritura teatral, transitar un hilo discursivo común que nos permitiera la percepción de múltiples dimensiones sobre Villanueva y Posani, intentando descifrar, en la dimensión heurística y especulativa, lo que Paul Ricoeur reconoce como adecuadas y oportunas resonancias entre la historia y la ficción, donde se asume, cual telón de fondo, real o imaginario, el tercer protagonista de este libro, que es la ciudad de Caracas.

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ASEDIO A LA CIUDAD: EL PLAN MAESTRO DE LA ZONA RENTAL PLAZA VENEZUELA Y LOS INTENTOS POR DINAMITARLO

Marco Negrón

1. Plano de Caracas con la ubicación en el centro de la imagen de la Zona Rental de la Universidad Central de Venezuela en la Plaza Venezuela.

La Zona Rental Plaza Venezuela (ZRPV) es un polígono de 10,3 hectáreas localizado en el corazón mismo de la ciudad de Caracas, propiedad de la Fundación Fondo Andrés Bello para el Desarrollo Científico de la UCV (FFAB)[1], una institución de derecho privado sin fines de lucro cuya misión específica es la de generar recursos para promover la investigación científica y humanística en la UCV, nuestra principal y más antigua universidad.

2. Izquierda: Plano de las relaciones urbanas de la ZRPV con el contexto inmediato. Derecha: Vista de la Plaza Venezuela y los edificios que la rodean.

En 1978 fue designado su primer Consejo Directivo, presidido por el Ing. Héctor Isava, quien había sido el primer Decano de la Facultad de Ingeniería de la UCV electo después del restablecimiento de la democracia. Sin embargo, durante varios años ella no contó con un plan, ni siquiera con unos lineamientos para su desarrollo, permaneciendo ocupada, pese a su estratégica localización, por construcciones precarias que en su mayoría alojaban actividades poco relevantes y pagaban arrendamientos insignificantes.

En 1987 el Concejo Municipal del Distrito Federal aprobó el Plan Maestro de Desarrollo y Diseño Urbano (PMDDU) y la respectiva Ordenanza de Zonificación[2], asignándole usos propios de centro urbano con un potencial máximo de construcción de 635% (unos 650.000 m2) sobre el área bruta del terreno, debiendo reservarse un área libre para el uso público no menor del 50 por ciento del área neta[3].

3. Izquierda: En el año 1957 se dio inicio a la construcción del Edificio Rental de la UCV proyectado por C. R. Villanueva. Derecha: La Plaza Venezuela y en la ZRPV la primera etapa del Centro Comercial.

Como para esas fechas era impensable que, a diferencia de lo que había ocurrido medio siglo antes con la magnífica Ciudad Universitaria, un proyecto de esa magnitud pudiera ser asumido directamente por el Estado, el Plan fue concebido de manera que se lo pudiera desarrollar en alianza con inversores privados y por etapas, en lapsos no predecibles con suficiente anticipación. De esta manera, además de su potencial para fortalecer la autonomía universitaria, abría una oportunidad excepcional para reconstituir la alicaída capitalidad caraqueña y, en particular, recuperar la vitalidad del centro tradicional de la ciudad, debilitada por el prolongado predomino de la actividad inmobiliaria hacia el este. Sin embargo, diez años después la situación permanecía inalterada.

Varios factores conspiraban contra su puesta en ejecución, entre ellos el escuálido presupuesto de la Fundación y la dificultad de disponer de un terreno con las dimensiones requeridas: como se señaló, aún desde antes de la creación de la Fundación, la superficie de la ZRPV había ido siendo saturada por una multitud de pequeñas edificaciones que, aunque pagaban modestos arrendamientos, representaban para 1997 el 83 por ciento de su presupuesto (316 mil dólares al cambio de entones), por lo que también sus posibilidades de aportar recursos a la universidad eran insignificantes y ponían en entredicho el cumplimiento de su misión.

La estrategia implementada ese mismo año para desbloquear la situación[4] hizo posible el despeje de las 2,8 hectáreas de la llamada Unidad Sur y abrió las puertas para la puesta en ejecución del Plan. El Consejo Directivo acordó proceder a la asignación del terreno en usufructo mediante oferta pública en un proceso que culminó en abril de 2001 con el otorgamiento del mismo a la empresa Desarrollos CATIVEN, S.A.; esta, con una inversión de 80 millones de dólares, se proponía la construcción de un complejo comercial y recreativo de 180.000 m2 cancelando a la Fundación una renta de seis dólares al mes por metro cuadrado de terreno, ajustable por inflación, durante todo el tiempo de duración del contrato. Esto comportaba un ingreso para la Fundación seis veces superior a su presupuesto de 1997 y equivalente aproximadamente al 25 por ciento del presupuesto para investigación de la UCV de ese mismo año[5].

Otra decisión crucial del Consejo Directivo consistió en que el proyecto arquitectónico no se asignara directamente sino mediante concurso por invitación, con participantes designados paritariamente, al igual que el jurado evaluador, por la Fundación y el inversionista. El veredicto, emitido en marzo de 2002, reconoció como ganador el anteproyecto presentado por el equipo Mendoza, Dávila y Gómez de Llarena[6]

4. Render del anteproyecto ganador de concurso para el Centro Comercial del equipo Mendoza, Dávila y Gómez de Llarena.
5. Render de Centro Comercial de la ZRPV.
6. Vista desde la UCV de la primera etapa construida del Centro Comercial.

A causa de la fuerte inestabilidad política y económica del momento hubo que esperar hasta 2007 para dar inicio a las obras, concluyéndose la primera etapa, el mayor y más moderno hipermercado de la ciudad, en 2009.

7. Izquierda: Caminería mecánica de acceso al Centro Comercial. Derecha: El presidente Hugo Chávez inaugurando el efímero Abasto Bicentenario del Centro Comercial en la ZRPV.

Este primer éxito preludiaba el arranque de una dinámica que, en plazos razonables, podía conducir al completo desarrollo de la ZRPV, lo que no sólo se traduciría en un considerable robustecimiento de la autonomía de la UCV sino que además contribuiría a elevar la calidad del medio urbano caraqueño en un área especialmente crítica, reafirmando con ello su capitalidad.

En junio de 2004, con el patrocinio del Colegio de Arquitectos de Venezuela y la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos, se convocó el concurso internacional de ideas y propuestas para la Gran Plaza Central[7], una pieza fundamental del Plan Maestro que la concibe como el elemento relacionador de todos los espacios y edificios del conjunto.

8. La Plaza Central del Proyecto de la ZRPV.

Con un total de cincuenta propuestas provenientes del país y el exterior la respuesta del mundo profesional fue relevante, pero el Jurado estimó que ninguna de ellas satisfacía los requisitos para ser reconocida como ganadora, acordando, sin embargo, asignar los montos establecidos en las bases entre las tres que consideraron más interesantes[8]. El Consejo Directivo de la Fundación, por su parte, se comprometió a invitar a sus autores a participar en un concurso privado para el desarrollo del proyecto de la Gran Estación Central, estrechamente vinculado con el diseño definitivo de la plaza. Lamentablemente este ofrecimiento no se concretó.

El contratiempo, sin embargo, no impidió que en 2007 la empresa Terminal Plaza Venezuela, C.A. obtuviera la buena pro para desarrollar un Intercambiador Modal de Transporte con Galerías Comerciales en la Unidad Central, encargando el proyecto al Arq. Oswaldo Molina Mirabal, ganador del correspondiente concurso celebrado en agosto del mismo año.

9. Propuesta para el Intercambiador Modal de Transporte de la Zona Rental Norte Plaza Venezuela, fachada. Arq. Oswaldo Molina Mirabal ganador del concurso.
10. Terminal Estación Central, planta nivel sótano 1. Arq. Oswaldo Molina.
11. Terminal Estación Central, render del proyecto del arq. Oswaldo Molina (2007).

El impulso se mantuvo, de modo que en 2009 las empresas Promociones 5ZR, C.A. y Promociones e Inversiones ZRPV, C.A. ganan la licitación para la construcción de un hotel de 4 estrellas y otro de 5 en la Unidad Este; en septiembre de ese mismo año, atendiendo la invitación de la Fundación, tres reputadas oficinas de arquitectura[9] presentaron sus propuestas y el 30 de octubre el jurado proclamó ganadora la presentada por Pimentel y Capiello.

12. Propuesta ganadora del Concurso de un hotel de 4 y otro de 5 estrellas. Arquitectos Francisco Pimentel y Oscar Capiello.
13. Izquierda: Propuesta del Concurso de un hotel de 4 y otro de 5 estrellas. Arquitectos Dieterich y Béla Kunckel. Derecha: Propuesta del Concurso de un hotel de 4 y otro de 5 estrellas. Arquitecto Hélène de Garay.

Desde 2003 la Fundación y la C. A. Metro de Caracas (CAMETRO) sostenían conversaciones con la finalidad de ver las posibilidades de que esta última construyera su sede administrativa y centro de control en la ZRPV, convertida en el principal nodo del Sistema Metro.  Para la Fundación era una opción atractiva, porque la localización en ella de una empresa pública que todavía gozaba de un alto prestigio vendría a refrendar la exitosa operación cerrada con Desarrollos CATIVEN en 2001, afianzando la imagen de la ZRPV como elemento fundamental del centro de la ciudad del siglo XXI.

Como quiera que la empresa no consideraba conveniente levantar su sede sobre un terreno ajeno del cual eventualmente pudiera ser desalojada, se llegó finalmente a un acuerdo para hacerlo sobre una parcela de la Unidad Norte expropiada por causa de utilidad pública (2005). El proyecto fue desarrollado en la Gerencia de Proyectos de la empresa por el Arq. Héctor Giménez, concluyéndose la construcción del edificio en 2008.

14. Edificio proyectado originalmente para ser la sede de la C.A Metro de Caracas, diseñado por el arquitecto Héctor Giménez y la Gerencia de Proyectos de CAMETRO, pero asignado, inconsulta y arbitrariamente, al Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN).

Sorpresivamente, poco antes de su terminación, el propio Presidente de la República decidió cambiar su destino asignándolo al Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), un organismo policial, un tipo de institución claramente incompatible con la idea que había alimentado el acuerdo de la Fundación con CAMETRO.

A lo anterior se sumó que, en enero de 2010, apenas terminada la primera etapa del centro comercial, el Ejecutivo Nacional amagó con expropiar el edificio para instalar en él un hipermercado de la Red de Abastos Bicentenario. Tal amenaza, finalmente, no se concretó, resolviéndose en la adquisición por parte del Estado del 81 por ciento de las acciones de Desarrollos CATIVEN; en agosto de 2012, en cadena nacional de radio y televisión, Chávez en persona procedió a su apertura al público, anunciando además que en dos años se concluiría la segunda etapa del edificio.

Estos dos incidentes, del todo imprevistos, prendieron las alarmas de los demás inversionistas ya comprometidos, que, comprensiblemente, solicitaron una pausa hasta tanto se clarificara la situación pero que terminaron retirándose.

Y es que, en efecto, antes que clarificarse ella no hizo más que oscurecerse y complicarse con el paso del tiempo: transcurridos menos de cuatro años de la pomposa inauguración del hipermercado, la promesa de terminar la construcción del edificio no sólo no se cumplió sino que se ordenó la “reestructuración” de toda la Red, porque, en palabras del propio Presidente de la República, había sido carcomida por la corrupción; con esta excusa, en una operación caracterizada por la opacidad y presumiblemente incumpliendo el contrato firmado con la FFAB, el inconcluso edificio fue puesto en manos de Salva Foods, una empresa desconocida, que instaló en él unas denominadas Tiendas CLAP[10].

Esta situación se profundizó a partir de 2015, cuando el Gobierno dejó de cancelar la renta por el usufructo del terreno con el argumento de que el Banco Central, incumpliendo con su propia ley, dejó de publicar las cifras sobre inflación, por lo que, estando vinculada la renta a esta, no se podía determinar su monto. Las múltiples gestiones de la Fundación para llegar a un acuerdo razonable se han estrellado contra el muro de silencio de un Ejecutivo atrincherado en la impunidad[11]. Siendo esa la principal fuente de ingresos de la Fundación, además de reducir al mínimo las transferencias a la Universidad, ella se ha visto obligada a recortar radicalmente sus gastos operativos.

Pese a ello, en ningún momento sus autoridades han abandonado los contactos con los órganos de gobierno, sean estos nacionales o locales, explicando con detalle, cada vez que ha sido necesario, los beneficios que la cabal ejecución del Plan aportaría tanto al desarrollo de la ciencia nacional como a la elevación de la calidad del medio urbano capitalino. Con eso se ha tratado no sólo de revertir las situaciones negativas ya ocurridas sino, como aspiración mínima, evitar actuaciones que pudieran distorsionarlo o bloquearlo cuando las circunstancias sean favorables a su reinicio.

Lamentablemente, los abusos y desafueros oficialistas no han cesado: comenzando 2025 la Alcaldía Municipal, haciendo oídos sordos a las denuncias de la Fundación y de la misma UCV, procedió a la precipitada construcción de un terminal de autobuses en una parcela de la Unidad Norte.

La paradoja es que, como se vio en párrafos anteriores, entre los proyectos abortados por las erráticas acciones gubernamentales se contaba con mucho más que eso: un intercambiador modal de transporte concertado con CAMETRO; el proyecto, regularmente aprobado por la Ingeniería Municipal y que, conforme a la práctica de la FFAB, había sido seleccionado mediante concurso, se encontraba en la fase final de elaboración y no implicaba erogación de dineros públicos puesto que corría por cuenta de la empresa ganadora de la licitación.

15. Izquierda: Lo que proponía el Plan Maestro: Terminal de la Estación Central. Andén de llegada. Proyecto del arq. Oswaldo Molina. Derecha: Lo que por su cuenta y riesgo construyó la Alcaldía de Libertador: Terminal de Paso Rápido. Plaza Venezuela.

Simultáneamente y siempre en la Unidad Norte, con inusitada rapidez y la extravagante pretensión de conmemorar los ochenta años de la victoria del ejército ruso sobre el nazismo, se procedió a levantar una versión, cronológica desfasada y geográficamente desubicada, de las peores manifestaciones del realismo socialista, localizada en un entorno urbano en el cual, desde hace muchos años, brillan obras de algunos de los más destacados artistas plásticos del siglo XX, entre otros Cruz Diez, Soto y Otero en Plaza Venezuela, Arp, Lobo, Calder y Laurens en la Ciudad Universitaria. Pero, además, la plaza sobre la que se alza el monumento es un auténtico reventadero de sol, una placa reflectante que, al funcionar como una isla de calor, empeorará las ya deplorables condiciones ambientales del sector. La continuidad de esas acciones y el silencio oficial ante las denuncias obligan a pensar que no se trata de errores aislados de algún funcionario desaprensivo, sino de una deliberada operación de demolición del PMDDU y, por ende, de la aspiración de la UCV a fortalecer su autonomía.

16. Izquierda: La anacrónica Plaza del Triunfo Ruso, Plaza Venezuela (2025). Derecha: Fisicromía Cóncava-Convexa Carlos Cruz-Diez, Monumento a Andrés Bello, Plaza Venezuela (1982).

Desde luego, no se puede ignorar que todo ello se inscribe en la crisis humanitaria compleja que, con efectos devastadores en todos los aspectos de la vida, azota al país desde hace poco más de una década[12]; de la multitud de aspectos que ella abarca cabe destacar, para los fines que aquí interesan, un éxodo de población sin precedentes, el virtual colapso del sector construcción de la economía y el grave deterioro de la UCV, que ya ni siquiera dispone de presupuesto propio, de modo que el cuadro adquiere connotaciones apocalípticas.

Ciertamente, se trata de un contexto que no deja demasiado espacio al optimismo, pero es esencial entender que, pese a todos los obstáculos y contratiempos, el PMDDU no ha perdido vigencia, como no la ha perdido la capitalidad caraqueña; pero urge diseñar una estrategia que permita retomarlo cuando cambie el viento, que inevitablemente cambiará. Caracas y la UCV se lo merecen.

Bibliografía:

Deniz, Roberto (2018), “Los CLAP son una ‘franquicia’ y ya tienen dueño”, en Armando.Info.

Fundación Fondo Andrés Bello (2023), https://ffabucv.org/libro-digital-publicaciones-1994-2023/

Negrón, Marco (2024), “La Zona Rental de la UCV, el sueño elusivo. Una memoria personal”, en https://tropicoabsoluto.com/author/marco-negron/


Notas

[1] Creada en 1974 por el Ejecutivo Nacional, entregándole, como patrimonio inicial, “los terrenos integrantes de la llamada zona rental de lo Ciudad Universitaria” (Gaceta Oficial Nº 30.616).

[2] Redactado por el Instituto de Urbanismo de la UCV bajo la coordinación del Arq. Fernando Gonzalo, el Plan con su Ordenanza fue aprobado por el Concejo Municipal en noviembre de 1987 (Gaceta Municipal del Distrito Federal, Extra 720-C).

[3] Sirva como comparación la experiencia de Potsdamer Platz, en Berlín, quizá la más importante intervención urbanística en la Europa de la década de 1990, 340.000 m2 de construcción sobre una superficie bruta terreno de 75.000 m2

[4] El detalle de la misma en Negrón (2024).

[5] Según el Informe de Gestión de su presidente de septiembre de 2016, durante el año 2015 el aporte de la Fundación a la UCV fue de 18 millones de bolívares, que, a la tasa de cambio oficial de entonces (Bs. 6,30/$) equivalía a casi 2,9 millones de dólares (Marcano, 2016).

[6] Además de ellos participaron en el concurso otros dos equipos nacionales (Jorge Rigamonti y Díquez, González y Rivas) y dos extranjeros (Guérin & Pedroza, architectes y César Portela, arquitecto). El jurado estuvo integrado por Gustavo Legórburu, Fernando Gonzalo, Carlos Ferrer, Jean Pierre Enjolras y Giorgio Piccinato.

[7] En esta ocasión el jurado estuvo integrado por Manuel Solá-Morales (España), Rodrigo Pérez de Arce (Chile), Daniel Bermúdez (Colombia), Jimmy Alcock, John Stoddart y Fernando Gonzalo (suplente).

[8] Arq. Franco Micucci y asociados (Caracas), Arq. Kate John-Alder y asociados (Filadelfia) y Arq. Fabrizio Arrigoni (Roma). 

[9] Hélèn De Garay, Dieterich y Béla Kunckel, Pimentel y Capiello; el jurado estuvo integrado por los arquitectos Azier Calvo, Álvaro Rodríguez Muir, Enrique Gómez Marcano e Ítalo Balbi.

[10] Deniz (2018).

[11] Hasta 2023 había una deuda acumulada de casi 17 millones de dólares.

[12] https://reliefweb.int/report/venezuela-bolivarian-republic/crisis-regional-de-venezuela-emergencia-compleja-hoja-de-datos-no-3-ano-fiscal-af-2024-31-de-mayo-de-2024

Procedencia de las imágenes

1, 2 izquierda, 5, 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 15 izquierda. Archivo Fundación Fondo Andrés Bello.

2 derecha. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Vista_de_Plaza_Venezuela_-_Caracas.JPG)

3 izquierda. Foto de John Martínez. Publicación de Gustavo Antonio Rademaker Palm (https://www.facebook.com/photo/?fbid=10160650195601082&set=pcb.3904625343015990)

4. Archivo del arquitecto Carlos Gómez de Llarena.

6 y 7 derecha. Alba Ciudad 93.3 FM (https://albaciudad.org/2012/08/chavez-inaugura-el-abasto-bicentenario-mas-grande-del-pais-en-la-zona-rental/)

7 izquierda. Cortesía del arquitecto Henrique Vera.

14. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

15 derecha. Punto de Corte (https://puntodecorte.net/inauguran-terminal-de-paso-rapido-en-plaza-venezuela-caracas/)

16 izquierda. Diario Vea (https://diariovea.com.ve/encuestados-plaza-de-la-victoria-de-la-gran-guerra-patria-rinde-justo-honor-a-triunfo-comunista-sobre-el-nazismo-ver-video/)

16 derecha. Foto @rodrigocapriles. Venezuela, te extraño (https://www.facebook.com/photo.php?fbid=726889099483140&id=100064861681076&set=a.483438087161577)

1969• Serie «Contemporary Architects»

1969• La empresa editorial japonesa Bijyutsu Shuppan, radicada en Tokio, publica entre los años 1968 y 1969 la serie «Contemporary Architects».
Esta colección en japones, de 15 volúmenes, empastadas con tapa dura, recogió las obras más resaltantes, hasta el momento, de: Richard Neutra, Alvar Aalto, Eero Saarinen, Le Corbusier, Marcel Breuer, Minoru Yamasaki, Oscar Niemeyer, Paul Rudolph, Philip Johnson, Carlos Raúl Villanueva, Mies van der Rohe, Pier Luigi Nervi, Félix Candela, S.O.M. y Frank Lloyd Wright I y II.
Los textos sobre la obra de estos arquitectos fueron escritos por diferentes autores, mientras que todas las fotografías son de Yukio Futagawa (1932-2013), aclamado fotógrafo de arquitectura y editor japones, quien fue el fundador de la revista Global Architecture, reconocida internacionalmente por su calidad.

El volumen de la serie «Contemporary Architects» dedicado al maestro Carlos Raúl Villanueva, permitió a Juan Pedro Posani y Makoto Suzuki, arquitecto y escritor japonés, analizar y describir los aportes a la arquitectura mundial del notable Maestro venezolano, utilizando como apoyo numerosas plantas y cortes arquitectónicos de los edificios considerados representativos de su dilatada práctica profesional, ilustrados con las magníficas fotografías de Yukio Futagawa, quien acompaño al arquitecto Suzuki en su viaje a Venezuela.
En el volumen se destacan los siguientes proyectos de Maestro: el Pabellón de Venezuela en la exposición internacional Habitat 67, Montreal, Canadá; los edificios residenciales de las urbanizaciones Cerro Piloto, El Paraíso, Simón Rodríguez y el 23 de Enero, incluyendo la Iglesia La Asunción.
Además se incluyeron: la Quinta Caoma, su casa de habitación familiar, y Sotavento, la casa playera ubicada en la urbanización Caraballeda, en el Litoral Central.
De la Ciudad Universitaria de Caracas, sede de la Universidad Central de Venezuela se incorporaron: la Escuela Técnica Industrial, el Hospital Clínico Universitario, el Estadio Olímpico, el Complejo de Piscinas y Gimnasio, las Facultades de Economía, Ingeniería, Farmacia, Odontología y Arquitectura (destacando de ésta las obras de Alexander Calder), la Plaza Cubierta y sus obras de arte, el Aula Magna, el Paraninfo, la Sala de Conciertos, la Biblioteca Central y el vitral de Fernand Léger, concluyendo con la Facultad de Ingeniería y Petróleo de la Universidad del Zulia, en Maracaibo.
El arquitecto y escritor Makoto Suzuki (1935), participó en 1972 en el “Concurso Internacional de Artículos sobre la obra de Villanueva”, convocado por la División de Extensión Cultural de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV a través de la revista PUNTO, con motivo del “Homenaje al Maestro Villanueva”, obteniendo el primer premio por su trabajo “El Concepto de Espacio Cubierto», en el cual desarrolla los temas: Encuentro y descubrimiento del Espacio Cubierto, Desarrollo y evolución del Espacio Cubierto, Complejidad y contrastes.

HVH