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¿SABÍA USTED…

… que en 1928 la Caribbean Petroleum Co., empresa matriz de la Royal Dutch Shell, construye en Maracaibo el campo petrolero llamado Colonia Las Delicias?

1. Vista aérea desde el norte del sector residencial de la Colonia Las Delicias, Maracaibo (c. 1928).

Desde su primera fundación el 8 de septiembre de 1529 por el explorador alemán Ambrosio Alfinger (más allá de su refundación en 1569 por Alonso Pacheco y su fundación definitiva en 1574 por Pedro Maldonado), Maracaibo, capital del estado Zulia, tuvo un crecimiento si se quiere controlado en torno a su ubicación original en la orilla oeste de la garganta del lago al que dio su nombre. Su privilegiada localización la convirtió, durante el período colonial, en puerto importante para la salida de los productos cultivados en el piedemonte andino hacia España; condición que se consolida en el siglo XIX, al convertirse en el segundo puerto comercial del país y dominar el intercambio de mercancías entre el occidente venezolano y norte de Colombia con Europa y Norteamérica.

2. Mapa de Maracaibo de 1759. La cuadrícula fundacional de la ciudad se sintetiza en un cuadrado, cuyo centro es la Plaza Mayor (hoy Plaza Bolívar) y se extiende en dirección este y oeste.
3. Mapa de la ciudad de Maracaibo dibujado por el venezolano Manuel S. Soto y publicado en 1889 por la Imprenta Nacional de Venezuela. El plano, orientado con el norte en la parte superior, muestra el tamaño de la ciudad a finales del siglo XIX, cuando no llegaba a los 50.000 habitantes. En el momento de la publicación de este mapa, Maracaibo se encontraba en crecimiento, tal y como lo atestigua la presencia de las dos primeras líneas de tranvía en el mapa. La primera, inaugurada en 1883, iba desde el centro, rodeando la bahía por el sur, hacia Los Haticos. La segunda, inaugurada en 1886, recorría la costa en dirección contraria, hacia Empedrados.

“Maracaibo, para 1891 era una ciudad de 34.740 habitantes, dividida en los municipios Bolívar, Santa Bárbara, Chiquinquirá, Santa Lucía y Cristo de Aranza. Su extensión era un poco mayor a la del pasado hispano; había crecido principalmente hacia el norte con las áreas del Saladillo y el Empedrado. Hacia finales del siglo XIX, algunos de los servicios que la ciudad no pudo dar cabida se ubicaron en las afueras: el Matadero al final de Bella Vista (1891) y depósitos de agua como el pozo de la Hoyada (1895) en ese mismo sector o el Cementerio de Las Delicias (1879); las rutas de los tranvías: Bella Vista, Delicias, Milagros y Haticos produjeron una estructura tentacular que anunciaba el futuro crecimiento urbano”, apuntará Elisa Quijano en “La dualidad urbana y social en la Maracaibo petrolera (1920-1940)”, artículo publicado en el nº2, 2004 de Registros, Revista de Investigación Histórica de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina.

Las afueras al norte de la ciudad, que incipiente, desordenada y tímidamente se fueron convirtiendo en su zona de expansión a comienzos del siglo XX, dada la preferencia por parte de las elites herederas de la actividad agroexportadora para construir allí sus mansiones, presagio del abandono del centro de la ciudad, serían las que definitivamente asimilarían el impacto de produjo el Reventón del pozo Barroso nº2, el 14 de diciembre de 1922. Dicha circunstancia que dio inicio al boom petrolero, cambiaría de pronto el ritmo urbano el cual estuvo acompañado por un incremento en su población que pasó de 46.706 habitantes en 1920 a 83.893 en 1926, incremento que estaría compuesto grosso modo por personal contratado por las empresas petroleras por un período de tiempo definido que luego regresaban a su lugar de origen, por quienes venían a probar suerte en la nueva industria y buscaban un modo de vida más estable y, también, por un grupo que buscó aprovecharse del caos existente para sobrevivir al margen de la ley.

Convertida en el centro de operaciones de la disruptiva industria petrolera, la situación agravó males ya existentes a los que se sumaron “la especulación, el aumento del costo de la vida, el desorden, los abusos de las compañías, el enriquecimiento fácil y una economía que fluctuaba constantemente produciendo un verdadero desequilibrio”, señalará Quijano.

4. Izquierda: Maracaibo a finales del siglo XIX. Derecha: Plano de Maracaibo de 1927. Al norte, en lo que se denominó como «la otra ciudad», aparece dibujado en líneas punteadas –señalando que responde a una planificación, no construida aún- una trama cuadriculada que uniría los enclaves de las colonias petroleras con las vías de tranvía ya establecidas, las cuales los enlazarían a la ciudad tradicional.

La expresión más significativa de esa transformación fue el surgimiento de un asentamiento de población, separado y diferenciado de la ciudad tradicional, tanto por su localización geográfica como por la morfología del tejido urbano. Maracaibo, “que había permanecido compacta durante siglos, atraviesa por el primer proceso de desintegración, que se manifiesta tanto en su estructura espacial como en la forma de usar la ciudad por sus habitantes: el nuevo asentamiento concentraría las residencias de los ejecutivos petroleros y la elite comercial maracaibera acompañada de actividades complementarias como clubes, escuelas, entre otros, todas ellas conformaban un espacio urbano de anchas avenidas y edificios aislados; mientras el resto de las actividades continuaban concentradas en la ciudad histórica que mantenía la estructura heredada de la cuadrícula hispana y las edificaciones continuas desarrolladas durante el siglo XIX”, afirmarán Quijano y Ethel Rodríguez-Espada en ocasión de publicar “Petroleum city planning. Study case: Maracaibo, Venezuela”, en las memorias de Petroleum City Planning: Maracaibo, 42nd ISoCaRP Congress 2006.

Ante ese panorama, la división territorial de la urbe distinguiría tres zonas: “la zona urbana, densamente edificada, cuyos límites coincidía con la ciudad decimonónica; la zona del ensanche, que abarcaba los terrenos pertenecientes a la ciudad; y la zona rural; la zona del ensanche se distinguía como un barrio residencial periférico, mientras la zona urbana tradicional seguía manteniendo el control de la dinámica administrativa de la ciudad”, añadirán Quijano y Rodríguez-Espada.

Así, la zona del ensanche acogerá los asentamientos que quedarían fuera del trazado colonial consolidado. Ello se podría interpretar como el resultado de un proceso sinérgico de acumulación de las decisiones de ordenamiento urbano del gobierno municipal y de las necesidades de alojamiento cuadros ejecutivos principales de las empresas petroleras. “Su materialización responde a lo dispuesto en el plano de la ciudad del año 1927, en el cual aparece dibujado en líneas punteadas –señalando que responde a una planificación, no construida aún- una trama cuadriculada que uniría los enclaves de las colonias petroleras con las vías de tranvía ya establecidas, las cuales los enlazarían a la ciudad tradicional”. Por otro lado, “mientras para la zona urbana se establecen normativas de índole higienistas y se determina el tipo de construcción en alineación con la calle y de manera continua; en la zona de ensanche se opta por construcciones aisladas en la parcela, con retiros en sus cuatro lados y se prevé anchas avenidas urbanas acompañadas de arboledas”.

5. Detalle del Plano de Maracaibo de 1927 donde se puede apreciar mejor la trama cuadriculada que uniría los enclaves de las colonias petroleras en lo que se llama «La otra ciudad».

Este proceso de ordenación daría pie a la aparición de las ‘colonias’ o campamentos petroleros de Maracaibo a finales de la década de 1920 donde concesionarias transnacionales como la Royal Dutch Shell (vía Caribbean Petroleum Company), la Standard Oil (vía Lago Petroleum Corporation luego Creole Petroleum Corporation) y la Venezuela Gulf Oil Co.(vía Mene Grande Oil Company), crearon las condiciones para alojar a su personal técnico y centralizar sus operaciones administrativas en la región en las colonias Las Delicias y Bella Vista (Shell), Lago o Creole (Standard Oil) y Mene Grande (Gulf). A lo establecido por la Ordenanza las colonias petroleras añadirían, dadas sus características de “asentamientos tipo enclave, de uso exclusivo para el sector gerencial petrolero, autosuficientes e independientes, con equipamientos y servicios adecuados a la jerarquía de los mismos, una condición de aislamiento que las separaba del espacio urbano a través de un cerco metálico que restringía el acceso a los habitantes locales y se acompañaban de una arquitectura de edificios aislados con un lenguaje de manufactura extranjera, desconocido para los maracaiberos”.

6. Ubicación de la Colonia Las Delicias dentro de la trama actual de Maracaibo.

La Colonia Las Delicias, a la que nos dedicaremos hoy particularmente, ejemplo pionero en la ciudad, se edificó en 1928 en la zona del ensanche conectándose inicialmente con la carretera real que comunicaba Maracaibo con Rio de Hacha (Colombia) a través de un eje este-oeste que originaría la calle 77 (hoy 5 de julio). El campo conformado por alrededor de 65 viviendas unifamiliares tuvo una escuela, cooperativas de consumo, iglesia, un hospital, club social, así como los laboratorios y el edificio administrativo donde funcionaron las oficinas centrales de la empresa Venezuela Oil Concessions (V.O.C.), filial de la Shell.

7. La Calle 77 (hoy avenida 5 de julio) en los años 1950.

Se desarrolló en el sector hoy conocido como Tierra Negra, en sentido norte sur, entre la mencionada calle 77 y la calle 70 y las avenidas 9 y 10 (donde la avenida 9B pasa por la mitad), ocupando 14 manzanas trazadas ortogonalmente. A ellas deben sumarse otras tres cuadras: dos al este entre las avenidas 8 y 9 y las calles 74 y 76, ubicándose en la manzana limitada por las calles 75 y 76 el hospital Caribbean (hoy conocido como Centro Médico de Occidente, terminado en 1931), con acceso desde la avenida 8; y en la esquina noreste de la manzana ubicada entre las calles 74 y 75 la iglesia (Christ Church, inaugurada en 1930). La tercera manzana que escapa al trazado central de la colonia se encuentra al oeste entre las avenidas 10 y 11 y las calles 71 y 72 y es de uso residencial. La escuela se ubicaba entre las avenidas 9B y 10 y las calles 70 y 71 donde hoy funciona el Colegio Claret, y el centro social y la cooperativa en manzanas interiores. Sobre la calle 77 como frente del conjunto se ubicarían el edificio administrativo (conocido como “Las Laras”) y el de los laboratorios geológicos (conocido como “Los Chaguaramos”).

8. Colonia Las Delicias. Izquierda: Límites. Derecha: Localización de los usos de apoyo.

Como ya se adelantó, al igual que el resto de las colonias petroleras, Las Delicias tuvo en la insularidad y la autosuficiencia dos características claras que acompañaron la ruptura drástica con las costumbres de la ciudad tradicional.

A diferencia del crecimiento histórico marabino, alineado de cara al puerto y la costa, Las Delicias se edificó de forma deliberada en una zona no costera y completamente aislada, rodeada en sus inicios por una densa vegetación silvestre.

Segregada físicamente del resto de Maracaibo mediante cercados y garitas de control, adentro se llevaba un estilo de vida ajeno a la realidad local, estructurado de forma jerárquica para albergar principalmente al staff de directivos y técnicos extranjeros. No dependía de la precaria red de servicios de la Maracaibo de los años 20 ya que tenía sus propios sistemas independientes de acueductos, tendido eléctrico y saneamiento.

9. Vista aérea desde el norte del sector residencial de la Colonia Las Delicias, Maracaibo (c. 1928). En primer plano se puede observar un grupo de viviendas aisladas, alargadas, de un piso y con techo a dos aguas, organizadas en torno a una redoma. En segundo plano se ve otra tipología en la que las casas, más compactas, de dos pisos y con techos a cuatro aguas se encuentran en medio de una zona arbolada. Al fondo, a lo lejos, se encuentra en centro histórico de la ciudad de Maracaibo.

En resumen, la colonia contó con “una localización ambiental ventajosa, al emplazarse en cotas elevadas, ventiladas y de visuales abiertas, …siguiendo el patrón del suburbio norteamericano y de las llamadas villas marabinas. De hecho, las unidades de vivienda respondían a criterios de ‘ciudad jardín’, con retiros que impedían la construcción adosada. Crearon un frente discontinuo donde lo urbano sólo era perceptible por la presencia de una acera perimetral. Las viviendas se resolvían con diseños compactos, siendo extrovertidas, sin patios y rodeadas de jardines, y con materiales propios de la arquitectura petrolera como hierro, aglomerados y chapas. Muchas de ellas eran totalmente de madera, prefabricadas, o presentaban algunos componentes o elementos de este tipo, ya que dicha tecnología respondía a las urgencias constructivas que generaba la necesidad de cobijar rápidamente a un número importante de técnicos y operativos”, comentará Henry Vicente en “La arquitectura venezolana del siglo XX en proceso de apertura. Estratos petroleros y travesías de ida y vuelta” texto publicado en el portal Prodavinci el 28/11/2021. Cabría añadir que las viviendas adoptaron además rasgos de la arquitectura anglocaribeña adaptada al clima local en la que destacan corredores periféricos, grandes aleros, persianas de madera y techos de gran altura para la ventilación cruzada.

10. Colegio de la Colonia Las Delicias (c.1950).
11. Vista aérea del Edificio Los Chaguaramos (c.1960) donde funcionaron los laboratorios geológicos de la Shell (hoy demolido).
12. Colonia Las Delicias. Iglesia Christian Church (1930).

Ante la desaparición casi completa de las casas que la caracterizaron y de algunas edificaciones de apoyo, quedan aún, como vestigios, dos que imponen su presencia. Es el caso del edificio Las Laras y del hoy conocido como Centro Médico de Occidente.

13. Edificio Las Laras (c.1953). Fachada principal hacia la Calle 77 (avenida 5 de julio).

El Edificio Las Laras, construido en 1928, constituye el testimonio arquitectónico administrativo más representativo del inicio del auge petrolero en el estado Zulia. Situado sobre la avenida 5 de Julio (avenida 77), funcionó (según lo ya expresado) como la sede ejecutiva y operativa principal de la Shell en Maracaibo antes de la reorganización de sus oficinas a mediados del siglo XX. Se levanta en un momento en que a raíz de la expansión masiva de la extracción petrolera en la cuenca del Lago de Maracaibo durante la década de 1920, la Caribbean Petroleum Company (filial de la Shell) necesitaba un centro de comando urbano para coordinar sus actividades de exploración, transporte, asuntos legales y relaciones laborales. El nombre “Las Laras” proviene de los ejemplares de lara (samanes) plantados en el terreno xerófito que rodeaba la instalación, integrando el edificio en un entorno arbolado y ajardinado dentro de la naciente Colonia Las Delicias.

14. Edificio Las Laras. Detalle de fachada y de la galería abalconada.

Aunque no se conserva registro del arquitecto proyectista individual, la obra destaca por una hábil síntesis entre la tradición constructiva anglocaribeña y las técnicas locales de adaptación al clima tropical marabino:

  • Tipología de galería perimetral (Verandah): El volumen rectangular de dos niveles está completamente rodeado por verandas o galerías abalconadas en ambas plantas. Estos corredores sombreados protegen los muros de la radiación solar directa y evitan el sobrecalentamiento de las oficinas interiores.
15. Dos vistas del edificio Las Laras.
  • Sistema de ventilación pasiva: Su distribución espacial, estructurada en torno a un patio central, permite que las brisas crucen la totalidad del edificio desde las galerías exteriores hacia el patio interior, generando un flujo continuo de aire fresco.
16. Edificio Las Laras. Fachada principal. Acceso.
  • Relación de vanos y alturas: Cuenta con ventanales altos y gran altura libre entre pisos, favoreciendo que el aire caliente ascienda y se evacúe por la parte superior de las estancias, un principio clave bioclimático previo al uso masivo del aire acondicionado.
17. Edificio Las Laras. Patio interior.
  • Detallado técnico y carpintería: Destaca la utilización de madera en soportes, canes, balaustradas y cubiertas inclinadas, combinada con una fachada de acento monumental en su pórtico central de acceso.

Las Laras fue una de las primeras edificaciones en contar con aire acondicionado en la ciudad y también poseía un sistema de refrigeración de agua helada, que requirió de un enorme patio trasero para ubicar los aparatos que la hacían funcionar. Más adelante, dicho patio se convirtió en áreas de estacionamiento con capacidad para 400 vehículos aproximadamente.

El edificio funcionó ininterrumpidamente como búnker corporativo de la Shell hasta 1956, año en que la transnacional mudó sus operaciones principales a Caracas y a los campos de la Costa Oriental del Lago. Luego pasó a acoger diversas dependencias públicas y corporativas albergando a la CANTV, al Consejo Zuliano de Planificación (CONZUPLAN) y al Instituto de Investigaciones Petroleras de La Universidad del Zulia (LUZ). En 1991 fue declarado Monumento Histórico Nacional (Gaceta Oficial Nº 34.831) por su excepcional valor patrimonial y su significado en la memoria industrial de Venezuela.

18. Así lucía el edificio Las Laras antes de su recuperación en el año 2003 tras el voraz incendio que lo consumió el 24 de junio de 1994.

Lamentablemente, en 1994, un voraz incendio destruyó gran parte de su estructura interna de madera y tejado, dejándolo en condiciones de abandono durante casi una década. Posteriormente (año 2003), fue objeto de un riguroso proyecto de restauración para preservar su estructura original y adaptar sus áreas a actividades administrativas y culturales. Desde 2010 es sede del Centro Cultural y de Artes PDVSA La Estancia.

19. Vista aérea desde el noreste del edificio Las Laras (2007).

En cuanto al que inicialmente se denominó Hospital Caribbean que nació para la atención médica de los trabajadores de la Royal Dutch Shell y sus familias en la colonia Las Delicias, se trató de una moderna instalación hospitalaria, proyectada en Holanda, que en 1931 sustituyó un pequeño hospital de 15 camas. Se dice que el proyecto fue diseñado originalmente en 1928 en Holanda por los reconocidos arquitectos suecos Hakon Ahlberg y Andrés Tengbom para la Caribbean Petroleum Corporation pensado para ser construido en Nigeria, pudiendo ser adaptado perfectamente a Maracaibo debido a las marcadas similitudes climáticas entre ambas regiones.

20. Colonia Las Delicias. Hospital Caribbean (c.1950).

El edificio principal de dos pisos fue proyectado con una distribución geométrica en forma de H configuración que, además de ser funcional para la distribución de pasillos y salas, servía como un rasgo distintivo (una cruz o señalización visual) para evitar bombardeos al identificar claramente el complejo como un hospital. Como parte de la tipología de las construcciones de las compañías petroleras extranjeras de la época, la estructura se diseñó para mitigar el intenso calor de la región zuliana. Incluía techos altos, pasillos perimetrales y una disposición de ventanales pensada para maximizar la ventilación cruzada antes de la masificación del aire acondicionado central.

21. El Hospital Caribbean en la actualidad luego de ser remodelado y ampliado después de 1964 cuando se empezó a llamar Centro Médico de Occidente.

Tras su inauguración fue dirigido por el médico holandés Dr. Arius Van Tienhoven hasta el año 1940, cuando se designa como director al médico venezolano Dr. Luis María Salas. En 1964 la compañía Shell de Venezuela vende la instalación hospitalaria a un grupo de médicos venezolanos liderados por el Dr. Rafael Fortique, quienes la remodelan y equipan, llamándola Centro Médico de Occidente. Los nuevos propietarios dotaron al hospital con 70 camas (15 para pediatría) y cubrieron diferentes áreas médicas con 19 especialistas. A los cuatro años de funcionamiento pasó a ser la única clínica del interior del país que contaba con una bomba de cobalto para el tratamiento del cáncer, además de distinguirse en la prestación de asistencia médica en el sector privado en Venezuela.

Para finalizar, hay que agregar que el acelerado crecimiento demográfico de Maracaibo y el trazado de nuevas avenidas llevado a cabo entre los años 1950 y 1970 derrumbaron progresivamente las cercas físicas que separaban a las colonias petroleras del resto de la urbe.Tras la estatización de la industria en 1976, las colonias se incorporaron por completo al tejido residencial público, reconvirtiendo viviendas en parcelas comerciales o residenciales y recuperando inmuebles emblemáticos como patrimonio histórico y cultural.

22. Una de las contadas casas que todavía permanecen en pie de la Colonia Las Delicias fundada en 1928, ubicada en la esquina de la Calle 74 con avenida 9. La transformación del sector, por contraste, puede apreciarse en la fotografía.

Por tanto, hablar de la presencia actual de la Colonia Las Delicias en Maracaibo implica reconocer una clara paradoja urbana: su arquitectura residencial original ha desaparecido casi en su totalidad, pero su trazado morfológico sigue estructurando buena parte del centro moderno de la ciudad.

Aunque efectivamente se puede afirmar que la colonia como enclave residencial y tipología arquitectónica sufrió un proceso acelerado de erosión y sustitución, más que una desaparición absoluta, lo que ocurrió fue una metamorfosis funcional y densificación terciaria.

En síntesis, la Colonia Las Delicias no desapareció por abandono, sino por fagocitación urbana: fue absorbida y reconvertida por el propio crecimiento económico que la industria petrolera desencadenó en Maracaibo desde hace ya casi 100 años.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 9. Jesús Manuel Roa (https://www.facebook.com/photo/?fbid=505574507226286&set=gm.2885051891732871)

2. AHZulia (https://www.facebook.com/academiahez/posts/mapa-de-maracaibo-de-1759-la-cuadr%C3%ADcula-fundacional-de-la-ciudad-se-sintetiza-en/552861559545797/)

3. Mapas Milhaud (https://mapasmilhaud.com/mapas-urbanos/plano-de-maracaibo-1889/)

4. Elisa Quijano. “La dualidad urbana y social en la Maracaibo petrolera (1920-1940)”, Registros, nº2, 2004.

5. Elisa Quijano y Ethel Rodríguez-Espada. “Petroleum city planning. Study case: Maracaibo, Venezuela”, en memorias de Petroleum City Planning: Maracaibo, 42nd ISoCaRP Congress 2006.

6. Captura de Google Earth.

7. @intro.mcbo (https://www.instagram.com/p/DWXARChlCZR/)

8. Arquitectura Petrolera en Venezuela. 1920-1960 (https://es.slideshare.net/slideshow/arq-petrolera-19201960/43957513)

10. Felix J. Rivas (https://www.facebook.com/photo/?fbid=10228077037091630&set=pcb.3032945770276815)

11. Martha Gallardo Mantilla (https://www.facebook.com/photo/?fbid=6873857169327900&set=pcb.3490677661170288)

12. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

13. Venezuela y sus recuerdos (https://www.facebook.com/groups/121930817952147/posts/4252401144905073/)

14. @montiivan2017 (https://www.instagram.com/p/DY5-XwjmT3h/)

15. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Las_Laras.jpg); y El Maracucholario (https://www.facebook.com/ElMaracucholario/posts/las-laraseste-es-otro-de-los-lugares-referenciales-de-la-maracaibo-de-hace-algun/882168641890296/)

16. AEN (https://asiesnoticias.com/pdvsa-la-estancia-presentara-funcion-especial-en-cine-jardin-de-maracaibo/)

17. VTV CANAL 8 (https://x.com/VTVcanal8/status/1073789747133263872)

18. Felix J. Rivas (https://www.facebook.com/groups/2132246473680087/posts/3626424654262254/)

19. Maracaibo cenital. Fundación para la Cultura Urbana, 2007. Fotografía de Nicola Rocco.

20. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

21. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y @lucianoviajero3 (https://www.instagram.com/p/Da_wsyKNP7c/)

22. José E. Arnó Ortega (https://ca.pinterest.com/pin/384917099384526140/)

¿SABÍA USTED…

… que en 1949 se termina la construcción del edificio General Páez en la esquina de La Marrón, Parroquia Catedral, Caracas?

1. El edificio General Páez fotografiado en fechas cercanas a su apertura.

No afirmaríamos nada nuevo si dijéramos que la transformación sufrida por el casco central de Caracas a lo largo del tiempo ha sido producto de un proceso lleno de altibajos como lo ha sido la historia misma del país. El damero fundacional recogido en el plano de 1578 ordenado por el gobernador Juan de Pimentel, conformado, según las Leyes de Indias, por 25 manzanas de las cuales 24 estaban ocupadas y divididas cada una en cuatro partes, se organizaba en torno a la Plaza Mayor, caracterizándose por resaltar, en su modestia, como elementos distintivos a la catedral y el cabildo en torno al vacío central, un convento (el de San Francisco) y otras dos iglesias (la de San Mauricio y la de San Sebastián) algo más alejados.

2. Primer plano de Caracas de 1578 que se debe al gobernador Juan de Pimentel.

El lento crecimiento de la ciudad durante el siglo XVII, regido por la prolongación de las calles en el espacio contenido entre las quebradas de Caroata y Catuche y hacia el sur buscando tímidamente la ribera del Guaire, se vio violentamente afectado por el terremoto del 11 de junio de 1641 (día de San Bernabé) que azotó un poblado que apenas contaba con 2500 habitantes, arrasando prácticamente con todo, planteándose incluso la posibilidad de mudar la ciudad a otro sitio. Dicha situación que se prolongó a lo largo de todo ese siglo (la ciudad para fines de la centuria tenía sólo 6000 habitantes), no le permite a Caracas recuperarse (y reconstruirse) sino hasta entrado el siglo XVIII.

3. Imagen gráfica de Caracas c.1690.

Será Oviedo y Baños quien en su “Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela” de 1723, comenzará a describir el resurgir de una ciudad que prolongó límite este hasta la quebrada de Anauco, siendo la iglesia de la Candelaria (edificada en 1708) parte de esa periferia; periferia marcada hacia el norte por la localización del templo de Las Mercedes y al sur por la Ermita de Santa Rosalía.

Oviedo relata, con respecto a las construcciones, que las casas “son tan dilatadas en los sitios, que casi todas tienen espaciosos patios, jardines y huertas”, a lo que Graziano Gasparini añade en Caracas a través de su arquitectura (1969): “esto hace suponer que para esa fecha los solares no habían sufrido aún la progresiva parcelación en prejuicio de la superficie que, por el contrario, se aplica como norma usual en las últimas décadas del mismo siglo”.

4. Imagen gráfica de Caracas en 1772.

El siglo XVIII, además, estará signado por el papel jugado por la Compañía Guipuzcoana a la que se otorgó el monopolio del comercio, primero de la Provincia de Caracas y a partir de 1777 de todas las que integraron la Capitanía General de Venezuela y, en consecuencia, con el cambio el radical que experimentaron las actividades económicas gracias, principalmente, a la exportación del cacao.

Dichas circunstancias tendrán un claro impacto sobre el crecimiento de la ciudad y la mejoría en la calidad de sus edificaciones de entre las cuales comenzarán a aparecer casas de dos niveles pertenecientes a las familias más adineradas.

5. 3. Izquierda: 1877-1878. Litografía de Henrique Neun. Vista de la esquina de El Conde hacia la esquina de Principal con la Catedral de Caracas al fondo. La primera casa a la izquierda es la del Conde de San Javier. Derecha: La señorial portada de la casa del Conde de San Javier (c.1930).

Pese al terremoto del 21 de octubre de 1766, que afectó de manera particular a los templos, “lo cierto es que, en las décadas finales del siglo XVIII, Caracas atraviesa el período más activo, próspero y estable de su vida colonial. La eliminación de los privilegios monopólicos a la Compañía Guipuzcoana (el 12 de octubre de 1781, aunque el cese definitivo y la liquidación total de sus operaciones y bienes se ejecutó el 10 de marzo de 1785), el aumento de las actividades mercantilistas derivadas de la libertad de comercio y la relativa tranquilidad política, contribuyeron a la prosperidad de las clases dirigentes ciudadanas. Ese bienestar se refleja con moderada ostentación en las bellas portadas de arcos polilobulados que enriquecieron las sobrias fachadas de muchas casonas céntricas. Ni siquiera una sola ha sobrevivido a la transformación urbana y sus características solo las conocemos gracias al documento fotográfico”, afirmará Gasparini.

6. Francois-Raymond Joseph Depons. Plan de la Ville de Caracas, dans l’Amerique Meridionale, 1806.

Así, Caracas ve registrada su entrada al siglo XIX gracias al plano de Francisco Depons (1806), a las puertas de iniciar su lucha independentista, y a punto de ser azotada nuevamente por otro sismo demoledor: el del 26 de marzo de 1812. Guerra y sismo detienen de nuevo el crecimiento de la ciudad y diezman buena parte de sus construcciones coloniales.

7. Estevan Ricard. Plano topográfico de la ciudad de Caracas, capital de los E.E.U.U de Venezuela, 1874.

Será, como se sabe, Antonio Guzmán Blanco, quien gobernó el país en tres etapas (1870-1877; 1879-1884; y 1886-1888), el artífice de la primera intervención radical en el corazón de la ciudad marcando así su primera gran transformación. Guzmán inició el primer proyecto de modernización con el ideal positivista de «orden y progreso». Consideraba la estética colonial española como un símbolo de atraso por lo que clausuró, expropió y demolió conventos e iglesias de aquel período para dar paso a bulevares, parques y monumentos civiles (el Palacio Federal Legislativo, la Universidad, el Panteón Nacional o el Teatro Municipal a los que se suma, paradójicamente, la iglesia de Santa Teresa), de estilo neoclásico francés (su modelo a imitar), mientras la escala doméstica de la ciudad (casas bajas de adobe y tejas) se mantuvo casi intacta dentro del trazado persistente que dictaba la retícula fundacional y su prolongación.

8. Vistas panorámicas de Caracas tomadas desde El Calvario (c.1900).

El siglo XX encontrará, por tanto, a una Caracas poblada aún de “techos rojos” donde sobresalían los monumentos guzmancistas y que, en lo que se refiere a su casco central, mantenía su morfología provinciana de calles estrechas e iglesias asimiladas a ella de forma coral. El país lo gobernaba desde 1899 Cipriano Castro, el último de los caudillos decimonónicos.

9. Alejandro Chataing. Izquierda: Teatro Nacional (1905). Derecha: Ministerio de Hacienda y Crédito Público (1907).
10. Alejandro Chataing. Izquierda: Academia de Bellas Artes (1905). Derecha: Reconstrucción del edificio sede de los Tribunales de Justicia y la Gobernación para convertirlo en el Concejo Municipal de Caracas (1904-1906).

Castro, quien contará con Alejandro Chataing como figura descollante en cuanto a dar impulso a la construcción de obras de interés público, realizará solo en el casco de la capital: la Academia de Bellas Artes (1905), el Teatro Nacional (1905), la reconstrucción del edificio sede de los Tribunales de Justicia y la Gobernación para convertirlo en el Concejo Municipal de Caracas (1904-1906), y el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (1907 -demolido-). También le corresponderá a Castro vivir los efectos del fuerte terremoto de 1900, tomar medidas al respecto e impulsar el desarrollo residencial hacia las afueras de la ciudad.

Con la llegada de Gómez al poder en 1908 a costa de desplazar a su compadre, acontecen dos fenómenos que son dignos de mención para lo que será la violenta transformación que empezará a sufrir el centro de Caracas después de su muerte, aún gobernando, en 1935. Por un lado, el Benemérito, quien siempre manifestó clara aversión hacia una ciudad y una sociedad que no lo apreciaba, se instala en Maracay manteniendo “aletargada” la inversión en la capital. Por otro el otro, en 1914 se descubre petróleo en grandes cantidades en el Zumaque, estado Zulia; se producirá en 1922 el “reventón” del pozo Los Barrosos; en 1925 el petróleo desplaza al café como principal rubro de exportación; y en 1928 Venezuela ocupará el primer lugar como mayor exportador de petróleo del mundo.

11. Carlos Guinand Sandoz. Ministerio de Fomento, actual Ministerio de Relaciones Interiores, 1934.

Sin embargo, la huella del gomecismo en el centro de una Caracas aun predominantemente residencial, puede seguirse a través de otro grupo de edificaciones también diseñadas por Chataing: la Biblioteca Nacional (1910), el Archivo General de la Nación (1912), el Nuevo Circo de Caracas (1919), el Banco de Venezuela (1924), y el Teatro Ayacucho (1925). A ellos deben sumarse obras como el Ministerio de Fomento (Carlos Guinand Sandoz, 1934-1935), el Teatro Principal (Gustavo Wallis, 1928-1931), Seguros La Previsora (Gustavo Wallis, 1933) y el Palacio de la Gobernación de Caracas (Gustavo Wallis, 1933).

Es a partir de la muerte de Gómez cuando Caracas y su centro empezarán a sufrir los embates de la presión producto de la actividad económica generada por el petróleo que derivará en una transformación creciente. Pese a que los primeros pasos estuvieron controlados por la Ordenanza sobre Arquitectura Civil (1930), primera regulación técnica orientada a fiscalizar las fachadas y alturas en el casco central, será el impacto producido por el Plan Monumental de Caracas o Plan Rotival (1939) el que derivará en cambios que recogerá la Ordenanza de Arquitectura, Urbanismo y Construcciones en General (1942) y en la incorporación definitiva del automóvil al recinto histórico.

12. El Plan Rotival y sus efectos sobre el área central de Caracas.

La estocada final para el corazón de la ciudad provendrá de la aprobación del Plano Regulador y de Zonificación de Caracas (1951) y el Plan Municipal de Vialidad de ese mismo año que implicó abrir de golpe grandes arterias viales (como las avenidas Bolívar, Urdaneta, Baralt y Fuerzas Armadas) y requirió expropiar y demoler manzanas enteras de casonas de los siglos XVII, XVIII y XIX. Del primero se derivará la Ordenanza de Zonificación de Caracas (1955-1958) que, bajo el modelo del zonning norteamericano, legalizó altas densidades de construcción permitidas en el centro lo cual desencadenó la sustitución de casas solariegas coloniales por torres de oficinas y comercios de gran altura.

13. Gustavo Wallis. Edificio General Páez. Esquina de La Marrón. Vista desde el sureste.

En medio de este panorama, como resultado modélico de la aplicación de la Ordenanza de 1942, tanto en lo relativo a mostrar una densidad y volumetría acorde al lo que pudo ser el desarrollo del centro de la ciudad, respetando la importancia de la calle y la continuidad de la fachada y en cuanto a la solución moderna de un edificio en esquina, resalta el General Páez (1949) del ya mencionado Gustavo Wallis Legórburu (1897-1979).

En otras palabras, el General Páez representa el cambio de densidad que experimentó el casco central de Caracas a mediados del siglo XX. En lugar de proyectarse como una estructura aislada, Wallis concibió el edificio respetando y asumiendo un compromiso con la continuidad del tejido urbano colonial preexistente de la zona. El diseño, en el que predomina la horizontalidad, se inscribe dentro de un lenguaje racionalista que asimila rasgos del expresionismo y una aproximación sutil al art déco. Se organiza formalmente de manera tradicional en tres partes: un basamento definido por un grueso voladizo que marca la escala peatonal donde se ubican comercios y el acceso sobre la avenida Este 0, un cuerpo principal de cuatro plantas tipo con un remate escalonado de otros cuatro niveles que responde al gabarito exigido por la normativa urbana, que contienen los apartamentos, ofrecen una amplia variedad de disposiciones y aportan una sólida expresividad.

14. Ubicación del edificio General Páez sobre un detalle del plano fundacional de Caracas.

Su ubicación lo coloca en el borde este de lo que fue el damero fundacional, a dos cuadras del punto “0” fijado por la torre de la Catedral sobre la misma calle (la Este 0) y su cruce con la Norte 3, en el vértice noroeste de lo que se conoce como la esquina de La Marrón. Esta esquina, cuya historia se remonta a la época colonial, recibió su denominación (de acuerdo a las publicaciones dedicadas a la nomenclatura caraqueña) del apellido a un distinguido ciudadano de la alta sociedad llamado Don Lorenzo Marrón, quien estableció su residencia familiar en esta misma intersección durante la primera mitad del siglo XVIII. Aunque inicialmente los vecinos se referían al sitio como la «Esquina de Marrón» en honor al patriarca, la belleza de sus hijas terminó por robarse la atención de los transeúntes. Con el tiempo, el ingenio popular rebautizó coloquialmente el lugar como la esquina de «Las Marrones» o «Las Marronas», antes de consolidarse bajo su nombre actual.

15. Gustavo Wallis. Edificio General Páez. Esquina de La Marrón. Planta baja (izquierda) y planta tipo (derecha).

El General Páez ha sido reseñado y valorado en tres importantes publicaciones: La vivienda multifamiliar. Caracas 1940-1970 (Instituto de Arquitectura Urbana, 1983); el catálogo de la exposición Wallis/Domínguez/Guinand. Arquitectos pioneros de una época (Galería de Arte Nacional, 1998) y Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (Iván González Viso, María Isabel Peña y Federico Vegas, 2015). En los tres casos se resalta que originalmente el edificio fue realizado después de finalizar la construcción de la sede de Seguros La Previsora, ubicado de Conde a Principal, cuando la empresa, en su proceso de expansión recurre de nuevo a Wallis para realizar el proyecto que contemplara vivienda y comercio.

16. Gustavo Wallis. Edificio General Páez. Esquina de La Marrón. Corte este-oeste (izquierda) y fachada sur (derecha).

En Caracas del valle al mar … William Niño Araque y Diego Wallis aportarán: “La planimetría del conjunto se estructura a partir de dos patios internos que sirven de fuentes de luz y ventilación. Desde estos patios, las escaleras, los ascensores y los corredores estructuran los núcleos de circulación. En las fachadas este y sur, Wallis utiliza aleros y brise soleils para reducir el efecto del calor. Ventanales de vidrio complementan la fachada, permitiendo a la mayoría de las habitaciones tener vista hacia la calle. La planta baja comercial está protegida por un alero en concreto. El edificio General Páez combina una planta baja comercial y viviendas multifamiliares en los pisos superiores, favoreciendo la actividad urbana de la zona. Su arquitectura representa un punto culminante en la carrera de Wallis, en la cual completa el desarrollo de ideas previamente exploradas en el edificio Veroes”.  

17. Gustavo Wallis. Edificio General Páez. Esquina de La Marrón. Fachada este.

Por su parte, en Wallis/Domínguez/Guinand … William Niño Araque y Carmen C. Araujo Suárez señalarán: “General Páez se inscribe como una experiencia estructural plenamente moderna en la arquitectura venezolana. Su geometría aporticada, inserta en una clara retícula de concreto se resuelve con gran solidez al permitir el novedoso uso de extensos ventanales de vidrio, lo que le resta peso formal a la edificación. Este tratamiento señala en sus dos fachadas -este y sur- la intención de desarrollar una superficie de protección solar, lograda a través de sus fuertes aleros y quiebrasoles. (…) La ubicación en esquina, en el centro de la ciudad, ofrece claras ventajas para edificios de viviendas ya que permite que la mayoría de las habitaciones puedan abrir hacia la calle. El General Páez es un magnífico ejemplo de esta tipología aplicada a un lote rectangular”.

18. Izquierda: Teatro Junín (John Eberson, 1950, esquina Aserradero, El Silencio). Derecha: edificio Colimodio (Urbano de Manchobas, 1949, Av. Sur 21 con Av. Este 2, La Candelaria).

Junto al General Páez, dentro del casco central de la ciudad resaltan, además, como edificaciones contemporáneas que ofrecen excelentes respuestas al tema de la esquina urbana, entre otros: el edificio de Correos de Carmelitas (Luis Eduardo Chataing -reforma-, 1932, esquina de Carmelitas, Parroquia Catedral); el Ministerio de Fomento (Carlos Guinand Sandoz, 1934-35, esquina de Carmelitas, Parroquia Catedral); el edificio Manhattan (Heriberto González Méndez, 1939, esquina de Cují, Parroquia Catedral); el edificio Mercaderes (Rafael Bergamín, 1942, esquina de Mercaderes, Parroquia Catedral); el Banco Central de Venezuela (Gustavo Wallis, 1942, de Carmelitas a Santa Capilla, avenida Oeste 1, actual avenida Urdaneta -demolido-); el edificio Colimodio (Urbano de Manchobas, 1949, Av. Sur 21 con Av. Este 2, La Candelaria); o el Teatro Junín (John Eberson, 1950, esquina Aserradero, El Silencio).

19. Izquierda: edificio Manhattan (Heriberto González Méndez, 1939, esquina de Cují, Parroquia Catedral). Derecha: edificio Mercaderes (Rafael Bergamín, 1942, esquina de Mercaderes, Parroquia Catedral).

Para la década de 1960, el centro histórico de Caracas había perdido más del 80% de su fisonomía colonial original, conservándose únicamente islas patrimoniales muy puntuales alrededor de la Plaza Bolívar y el área protegida de la Casa Natal. Tras la inauguración del Metro de Caracas en 1983, en 1993 se aprobó la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural que otorgó facultades al Instituto del Patrimonio Cultural (IPC) para decretar zonas con valor histórico. Bajo esta ley, el Casco Central de Caracas recibió declaratorias de protección que impiden la demolición de las edificaciones históricas que sobrevivieron a la modernización, condicionando cualquier intervención urbana a permisos especiales.

20. Gustavo Wallis. Edificio General Páez. Esquina de La Marrón. Vista desde el sureste.

En este contexto, el General Páez se encuentra registrado desde el año 2006 con carácter legal de protección en el Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano (específicamente en los tomos correspondientes a «Lo Construido» del Municipio Libertador del Distrito Capital), bajo la tutela del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), porque “representa un hito en la transición hacia la modernidad comercial y residencial de alta densidad en el centro de Caracas”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Caracas del valle al mar. Zona 1 (https://guiaccs.com/obras/edificio-general-paez/)

2, 3, 4 y 14. Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani. Caracas a través de su arquitectura, 1969

5. Viajar y celebrar (https://www.viajarycelebrar.com/single-post/2018/03/15/la-calle-m-c3-a1s-aristocr-c3-a1tica-de-caracas-de-la-esquina-el-conde-a-la-esquina-de-ca); y Marilin Adams (https://www.pinterest.com/pin/587438345118427689/)

6. Caracas del valle al mar. La visión del viajero (https://guiaccs.com/planos/la-descripcion-del-viajero/)

7. Caracas del valle al mar. La ciudad de Guzmán Blanco (https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-de-guzman-blanco/)

8. @venezueladeayer (https://www.instagram.com/p/DWWMDmVkY5F/?img_index=1)

9. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Venezuela y sus recuerdos (https://www.facebook.com/groups/121930817952147/posts/4338759132935940/)

10. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Escuela_de_M%C3%BAsica_Jos%C3%A9_%C3%81ngel_Lamas); y Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_Municipal_de_Caracas)

11. Caracas del valle al mar. Zona 1 (https://guiaccs.com/obras/ministerio-de-fomento-actual-ministerio-de-relaciones-interiores/)

12. Entre lo cierto y lo verdadero (https://oscartenreiro.com/2013/12/21/una-pequena-historia-necesaria/); y Colección Crono Arquitectura Venezuela

13. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

15, 16 y 17. Instituto de Arquitectura Urbana. La vivienda multifamiliar. Caracas 1940-1970 , 1983

18. Caracas del valle al mar. Zona 1 (https://guiaccs.com/obras/teatro-junin/); y Colección Crono Arquitectura Venezuela

19. Caracas del valle al mar. Zona 1 (https://guiaccs.com/obras/edificio-manhattan/); y @arquitecto_simongonzalo (https://www.instagram.com/p/DMNkAjzuHfJ/)

20. La Caracas que nunca muere (https://www.facebook.com/groups/271184867665916/posts/826611225456608/)

¿SABÍA USTED…

… que en 2006 se termina la construcción de la nueva sede de la Galería Freites en Las Mercedes?

1. Galería Freites. Vista desde la avenida Orinoco, Las Mercedes.

El sistema de galerías de arte privadas, tal como lo conocemos hoy, es una estructura que se consolidó entre la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, transformando radicalmente la forma en que el arte se produce, se consume y se valora.

2. Pintura c.1651 de David Teniers el Joven representando parte de la famosa colección de arte formada por Leopoldo Guillermo de Habsburgo cuando fue Gobernador de los Países Bajos de 1647 a 1656.

Si bien se pueden señalar como pasos previos importantes a la comercialización del arte: la aparición a partir de siglos XVI y XVII de un coleccionismo con visos enciclopédicos y la apertura al público de los espacios que contenían una amplia diversidad de objetos; el debilitamiento de las estructuras de patronazgo tradicionales: la Iglesia y la Corona; el surgimiento de la burguesía como factor clave de una nueva relación de intercambio entre los artistas y el público; y la dispersión a finales del siglo XVIII de las grandes colecciones aristocráticas de la Europa continental que dieron origen en Inglaterra a la consolidación de las subastas como el mecanismo de arbitraje de precios por excelencia, será el siglo XIX el que representará la edad de oro de la profesionalización de la galería. Surgieron firmas que no solo vendían arte, sino que moldeaban el gusto de las naciones y establecían puentes transatlánticos entre la producción europea y la nueva riqueza estadounidense.

3. El Foundling Hospital (hoy demolido), primera institución londinense en abrir su colección de arte al público en la década de 1740.
4. La Dulwich Gallery ubicada en Dulwich (población dentro del condado del Gran Londres). Se inauguró en 1817 en una galería expresamente diseñada por el arquitecto John Soane, lo que fue una novedad en su época pues casi todos los museos antiguos (Louvre, Uffizi, Museo del Prado, Ermitage, etc) reutilizaban edificios ya existentes.

A mediados del siglo XIX, el mercado de arte en Francia e Inglaterra estaba dominado por las Academias, que controlaban el gusto público a través de sus exhibiciones anuales: los Salones Oficiales. Sin embargo, la rigidez de este sistema llevó a los artistas de vanguardia a buscar alternativas fuera de las instituciones estatales. Fue así como el surgimiento de sociedades de artistas independientes y galerías comerciales permitió que algunos movimientos sobrevivieran al rechazo oficial.

5. François Joseph Heim, “Charles V distribuyendo premios a los artistas al terminar el Salón de 1827”, 1824.
6. Caricatura del Salon des Refusés (Salón de los Rechazados), 1863.

Es en ese contexto donde la figura de Paul Durand-Ruel, quien apostó por el Impresionismo en la década de 1870, logró definir el modelo de galería contemporánea y a la vez convertirse en el primer «marchante» moderno ya que no sólo vendía cuadros: creaba mercados, organizaba exposiciones individuales y «apostaba» por artistas que el sistema oficial ignoraba. Su apoyo a la corriente pictórica francesa no se trató solo de un acto de gusto personal, sino de una revolución en la gestión del valor artístico. Durand-Ruel comprendió que el marchante ya no debía ser un simple tendero, sino un defensor activo y un estratega que construía la reputación del artista desde cero.

7. Paul Durand-Ruel (1831-1922). Izquierda: Fotografiado en su galería por Dornac el año 1910. Derecha: Pintado por Auguste Renoir c.1910.

Paralelamente a la evolución comercial, el espacio físico de la galería sufrió una transformación radical. Durante el siglo XIX, las galerías imitaban los interiores domésticos de la alta burguesía, con paredes cubiertas de terciopelo rojo, molduras doradas y cuadros colgados en múltiples filas. Sin embargo, a finales de esa centuria, la Secesión de Viena y arquitectos como Charles Rennie Mackintosh comenzaron a experimentar con paredes blancas y espacios despojados de ornamentación para organizar las muestras, sugiriendo que la obra de arte es un objeto autónomo, libre de influencias externas y del paso del tiempo. Al aislar la pintura en un muro blanco y vacío, la galería otorgará a la obra una autoridad casi mística. Este espacio no es neutral; es un mecanismo de validación que le dice al espectador que lo que está viendo es importante y valioso, independientemente de su contexto original.

8. Charles Rennie Mackintosh. Interior de su casa, Glasgow, c.1906.

Luego, a principios de siglo, galeristas como Ambroise Vollard y Daniel-Henry Kahnweiler (marchante de Picasso) establecieron el modelo actual: un contrato de exclusividad entre el artista y la galería, donde esta última asume el riesgo financiero a cambio de gestionar la carrera del creador. Tras la Segunda Guerra Mundial, el centro de gravedad del mundo del arte se trasladó de París a Nueva York. En este contexto, Leo Castelli emergió como la figura dominante, fusionando las estrategias de Durand-Ruel con una sensibilidad moderna hacia la cultura de masas y los nuevos medios.

9. El 28 de julio de 1872 se inaugura en el Café del Ávila, en Caracas, una exposición de arte organizada por James Mudie Spence, Leopoldo Terrero y los hermanos Ramón y Nicanor Bolet Peraza. Se basa en la colección personal de Spence y se llama Primera Exposición de Bellas Artes Venezolanas.

En lo que respecta a nuestro país, para comprender la aparición de las galerías privadas, es imperativo analizar el vacío que vinieron a llenar. Durante el siglo XIX y las primeras décadas del XX, la actividad expositiva en Caracas estaba limitada a los salones oficiales y a muestras esporádicas en lugares de sociabilidad general. Un hito fundacional se sitúa el 28 de julio de 1872, con la Primera Exhibición de Bellas Artes en el Café del Ávila, organizada por James Mudie Spence junto a los hermanos Bolet Peraza. Este evento, aunque efímero, demostró que existía un público interesado en el consumo visual fuera de las instituciones religiosas o gubernamentales.

10. El Círculo de Bellas Artes fue fundado el 3 de septiembre de 1912.
11. El 19 de octubre de 1918 se inaugura el Museo de Bellas Artes de Caracas, ubicado en un espacio de la sede de la Academia Nacional de Bellas Artes (actual Escuela de Música José Ángel Lamas).

A principios del siglo XX, el panorama seguía dominado por la Academia de Bellas Artes. Sin embargo, en 1909, la huelga de estudiantes que dio origen al Círculo de Bellas Artes, fundado en 1912, marcó el primer cisma importante contra el academicismo. Aunque el Círculo no poseía una galería comercial propia, sus integrantes realizaban exposiciones en locales alquilados o talleres particulares, sentando las bases de una autonomía creativa que más tarde requeriría de infraestructuras comerciales estables para su sustento. Durante este periodo, la figura del artista operaba bajo un modelo de encargo directo o protección estatal, una dinámica que empezaría a cambiar con la inauguración del Museo de Bellas Artes (MBA) en 1938, diseñado por Carlos Raúl Villanueva, que institucionalizó el estándar de exhibición en la ciudad.

12. El Taller Libre de Arte de Caracas es creado en 1948. Funcionó hasta 1952 en tres sedes: el 4º piso del Edificio Miranda situado en la esquina de Mercaderes (1948-1950); Edificio El Pájaro ubicado entre las esquinas de El Pájaro y Curamichate (1950-1951); y el 1er piso del Edificio Cipreses, esquina de Cipreses (1951-1952).

Hacia 1948, surge el Taller Libre de Arte de Caracas, una institución que, si bien no era una galería privada en el sentido estrictamente comercial, funcionó como el primer espacio de vanguardia real donde los artistas gestionaban su propia visibilidad comenzando a experimentar con el cubismo y el folclore, alejándose de los premios oficiales para buscar un lenguaje propio que pronto encontraría eco en el mercado privado. Este taller fue el catalizador que preparó al coleccionismo caraqueño para la transición hacia el arte moderno y la abstracción que luego liderarían Los Disidentes.

La verdadera eclosión de las galerías de arte privadas en Caracas ocurrió a partir de 1950, impulsada por un crecimiento económico sin precedentes derivado del auge de la industria petrolera, lo cual fomentó la aparición de una clase media y una élite empresarial con apetito por el arte contemporáneo internacional y nacional. En tal sentido, se registra la aparición en 1947 de la primera galería de arte con carácter comercial y privado de la ciudad: la Galería Palma, fundada por Blanca Arreaza de Alvigini. Estaba situada en el centro de la ciudad, específicamente entre las esquinas de La Palma y Santa Teresa. Luego, en 1952, en el Bloque nº 1 de la urbanización El Silencio, abriría sus puertas la Galería Cuatro Muros fundada por Mateo Manaure y Carlos González Bogen, espacio fundamental de vanguardia que introdujo el arte abstracto geométrico en Venezuela. Más tarde, en 1955, Graziano Gasparini creó la Galería de Arte Contemporáneo (GAC), primer espacio comercial que se dedicó a la actualidad plástica nacional e internacional en Caracas, ubicado en la Gran Avenida de Sabana Grande. Allí, por ejemplo, se exhibieron los primeros “coloritmos” de Alejandro Otero.

13. Edificio Las Fundaciones. Diego Carbonell, 1955. Allí en uno de sus locales funcionó entre 1956 y 2001 la Sala Mendoza.

En 1956, se funda la Sala Mendoza, que se convertiría en el pilar fundamental del mercado del arte venezolano. Aunque operaba bajo el auspicio de la Fundación Mendoza, su estructura y objetivos eran los de un espacio de vanguardia que introducía criterios de documentación, catalogación y curaduría profesional antes inexistentes en el ámbito privado. Además, fue la primera galería con iluminación profesional y elementos de montaje. La Sala Mendoza, ubicada entonces en el edificio Las Fundaciones, avenida Andrés Bello, abrió sus puertas con una exposición de Boggio y fue pionera en la promoción del arte abstracto y cinético, sirviendo como plataforma de lanzamiento para artistas que luego alcanzarían fama mundial, como Jesús Soto y Carlos Cruz-Diez.

14. Clara Diament Sujo (izquierda) y César Segnini (derecha), fundadores de las galerías Estudio Actual y Durban, respectivamente.

Tras el exitoso período de apretura relatado, el circuito artístico caraqueño se expandió rápidamente con espacios que compartían esa mezcla de rigor curatorial y espíritu privado. Así, fueron abiertas sucesivamente, entre otras: la Galería Acquavella (avenida principal de la urbanización El Bosque, edificio San Juan, 1959); la Galería El Muro (edificio San Mauricio, avenida Urdaneta, 1962); la Galería G (urbanización Chuao, calle California, edificio San Francisco, 1964); la Galería Estudio Actual (sótano del Centro Comercial Chacaíto, 1968); la Galería Conkright (avenida Francisco de Miranda, edificio Galipán, 1970); la Galería Viva México (calle El Colegio con avenida Venezuela, Sabana Grande, 1970); y la Galería Minotauro (urbanización Las Palmas, avenida Las Palmas con la calle Los Apamates, quinta Yolanda, 1978), todas con una destacada relevancia.

15. Sedes de las galerías Viva México (izquierda) y Minotauro (derecha).
16. El edificio San Carlos (Tomás José Sanabria, 1954) albergó entre 1983 y 1995 a la Galería Sotavento.

Si durante los años 60 y 70 el centro de gravedad cultural de Caracas se desplazó hacia Sabana Grande y sus alrededores, donde la Calle Real se transformó en un bulevar cosmopolita, lleno de librerías, cafés y galerías que atraían a la «intelligentsia» de la época. Luego, desde mediados de los 70 e inicios de los 80 el país experimentó una bonanza económica y cultural que consolidó un mercado de arte sumamente dinámico. En este período las galerías se expandieron hacia el este de la ciudad, especialmente hacia Las Mercedes. Entre otras, en 1970 abre la Galería Durban (calle Madrid, entre las calles New York y Trinidad); en 1974 el Centro de Arte Euroamericano (calle California entre Jalisco y Monterrey), en 1977 la Galería Freites (calle Orinoco entre Jalisco y Monterrey), y en 1985, a pesar de la contracción económica que azotó Venezuela a partir de 1983, la Galería Sotavento (calle Jalisco con California, edificio San Carlos).

17. El economista y gestor cultural Alejandro Freites durante la presentación en su galería del libro «40 años. Selección de ensayos críticos» el pasado 4 de febrero de 2026.

La Galería Freites, sobre la que ahondaremos el día de hoy, fue creada por el economista y gestor cultural Alejandro Freites junto a su esposa, Mariela Golding en medio de una época de crecimiento cultural e institucional del país donde tuvo que competir con importantes instituciones del ramo ya establecidas que eran referencia a nivel internacional. En tal sentido, asumió el compromiso de exhibir, promocionar, investigar y documentar el arte venezolano (de diferentes tendencias y diversas generaciones) que se propuso difundir con un alto sentido de responsabilidad en cada una de sus actividades. A diferencia de otros espacios de la época, la Freites se enfocó en un modelo de «galería de autor», donde la curaduría y la representación exclusiva de grandes maestros marcaron una línea de distinción.

18. Quinta ubicada sobre la avenida Orinoco, Las Mercedes, en la que funcionó la Galería Freites entre 1977 y 2006.
19. La obra de Julio Maragall expuesta en la primera sede de la Galería Freites el año 1994.

Funcionó entre 1977 y 2006 en una quinta remodelada ubicada sobre la calle Orinoco (Las Mercedes), ubicada en el mismo lugar donde construiría su nueva sede entre 2003 y 2006. El proyecto del nuevo edificio, uno de los pocos diseñados ex novo para albergar el uso expositivo desde el ámbito privado, estuvo a cargo del arquitecto y artista plástico Julio Maragall (España, 1936), hijo del escultor catalán Ernesto Maragall y de Fina McGill, por lo que pronto se vinculó al arte, y en paralelo a sus estudios universitarios, asistió a cursos de escultura, obteniendo su grado de arquitecto en la Universidad de Cornell, Estados Unidos, en 1965.

20. Ubicación de la Galería Freites dentro de la urbanización Las Mercedes.
21. Julio Maragall.

La obra, como se expresa en el catálogo preparado por la galería para promocionarse (https://issuu.com/galeriafreites/docs/a-f_catalogo._gf_2024cr15_isuu_1pag), “refleja claramente el carácter simbólico de una estructura que se erige a través de una relación neta entre arte y diseño”.

22. Dos vistas de la fachada de la Galería Freites.
23. Vista del interior de la Galería Freites.

En otro catálogo (https://issuu.com/galeriafreites/docs/maragall_2805_pp_compressed), en este caso publicado con motivo de la exposición “Julio Maragall. Arquitecto del volumen”, realizada en los espacios de la institución entre noviembre de 2023 y febrero de 2024, donde seis de sus edificios fueron los protagonistas debidamente acompañados por parte de su obra escultórica, se recoge lo siguiente: “… la Galería Freites… es un claro ejemplo de una edificación escultórica. La fachada principal está modelada por altas y sinuosas paredes curvas acabadas en tablillas de arcilla, ciegas al exterior, solo permitiendo ventanas en puntos focales. La arquitectura interior, resuelta en líneas rectas, contrasta con los inmensos volúmenes escultóricos exteriores, creando tensión en la resolución de los espacios. Los cuatro pisos se organizan en torno a una entrada central de luz natural, ubicada en la terraza, proporcionando una condición etérea a las salas inferiores, y que se decanta e ilumina cenitalmente a la escultórica escalera central ubicada en la planta de acceso. El interior, minimalista, con amplias y luminosas áreas y paredes blancas, le cede todo el protagonismo a las obras de arte”. En tal sentido, se trata de un edificio que refleja con claridad tres de las características fundamentales del lenguaje de Maragall: “Formas austeras y severas, con linealidad rítmica sostenida y movimiento; Incorporación de la luz como elemento de composición en la volumetría; y Juego de relaciones plásticas entre elevación vs. horizontalidad y tensión vs. serenidad”.

24. Galería Freites. Planta piso 3.
25. Vista del interior de la Galería Freites.
26. Tratamiento volumétrico de la Galería Freites.

La nueva galería de 1.400 metros cuadrados de construcción, diseñada para albergar obras de gran formato y soportar el peso de esculturas de enorme peso, pensada para ser emblema de la institución que contiene, sería inaugurada el 11 de junio de 2006, con una muestra individual del artista venezolano Edgar Sánchez, titulada «Piel de asfalto». Sánchez, valga decirlo, también participaría en la inauguración de la primera sede en 1977. Sus cuatro niveles incluyen: salas de exposiciones (de las cuales en las dos plantas inferiores se presentan exposiciones temporales y en los pisos superiores se muestran de obras de artistas representados), áreas de almacenamiento y servicio, jardines y una amplia terraza con vista hacia el valle caraqueño y el cerro Ávila.

27. Galería Freites. Planta techo.
28. Galería Freites. Relaciones espaciales.

A pesar de las transformaciones económicas producto de la crisis bancaria del año 1994, que significaron el fin de una era de patrocinio artístico corporativo, a lo que se sumó la notable decadencia de los museos estatales desde comienzos del siglo XXI, el circuito de galerías en Caracas ha demostrado una resiliencia notable. A partir del año 2000, el eje artístico se desplazó desde las sedes individuales en calles de Las Mercedes hacia centros culturales privados y espacios que integran naturaleza y arquitectura, mutando hacia una función de «resguardadora» del pensamiento crítico. La falta de mantenimiento, la censura ideológica y la fuga de cerebros en instituciones como el Museo de Bellas Artes o el MACC obligaron a los agentes culturales a buscar nuevos refugios geográficos y operativos en el este de la ciudad.

29. Exposiciones de Fernando Botero (arriba) y Jacobo Borges (abajo) en la Galería Freites.
30. Algunos de los catálogos que forman parte del fondo editorial de la Galería Freites.

En este contexto la Galería Freites, ha mostrado una enorme adaptabilidad y comprensión de los tiempos que corren, manteniendo un equilibrio entre la exhibición de su fondo de maestros consagrados y la apertura a nuevas tendencias, consolidándose como una parada obligatoria en el circuito cultural que aún hace vida en Las Mercedes. Desde su fundación ha organizado más de 140 exposiciones entre individuales y colectivas, que permitieron ampliar las colecciones venezolanas iniciales con obras de la escultura inglesa de la posguerra, y la de artistas trascendentales como Alexander Calder, Alexander Archipenko, Arman, Fernando Botero, Julio González, Manolo Valdés, Robert Indiana, Víctor Vasarely, Jacobo Borges, Jean Arp, Jorge Stever, Lynn Chadwick, Reg Butler, Santiago Cárdenas y Abigaíl Varela, entre otros; y con la representación exclusiva de la obra de Baltasar Lobo.

La figura de su fundador, Alejandro Freites, inseparable de la trayectoria de la galería, lo presenta como un promotor cultural que no solo se ha limitado a la venta de cuadros o la representación de artistas renombrados, sino a la creación de catálogos razonados y libros de arte de alta calidad editorial, contribuyendo a la documentación de la historia del arte en Venezuela.

31. Tres proyectos en los que participó Julio Maragall mientras estuvo como arquitecto asociado en la oficina de Julio Volante entre 1965 y 1972. Banco de Comercio en la plaza San Jacinto (izquierda), Academia Merici, en la urbanización Cerro Verde (derecha arriba) y Hotel Holliday Inn en la Isla de Margarita (derecha abajo).

Julio Maragall, por su parte, estando en Nueva York comienza su actividad profesional en 1965 en la Oficina de Arquitectura de Mario Romañach y Donald Belcher & Asociados. De regreso a Caracas ejerce como arquitecto proyectista en la Constructora Tecsa y luego, a partir de 1966, como miembro asociado de la oficina del Arq. Julio Volante. En 1972 funda Maragall & Asociados que desde su fundación y hasta la fecha, ha desarrollado diversos proyectos arquitectónicos y urbanos. En 1988 es reconocido con la Mención Vivienda Multifamiliar en la VIII Bienal Nacional de Arquitectura, y en 2022 recibe la Orden Colegio de Arquitectos de Venezuela.

32. Mario Romañach al centro, en los espacios exteriores de la casa-club donde funcionó la primera sede de la carrera de Arquitectura de la USB; a su izquierda, Julio Maragall, de espalda Alberto Tucker y a su derecha Jorge Núñez.

También en 1972, Maragall realizó un posgrado en la Universidad Simón Bolívar dictado por Mario Romañach, que le abrió las puertas para dar inicio ese mismo año a su actividad docente en la cátedra de Diseño Arquitectónico como parte del grupo pionero de la Carrera de Arquitectura junto a otros egresados de Cornell: Alberto Tucker (1964), Jorge Núñez (1966) y José Miguel Roig (1959). Entre 1984 y 1986, en esta misma universidad, ejerció la coordinación de la Carrera de Arquitectura, integrando los departamentos de Diseño Arquitectónico y Estudios Urbanos. También inaugura y asume la docencia de la cátedra de escultura.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 22, 24 y 27. Galería Freites. JULIO MARAGALL. Arquitecto del volumen. 2023 (https://issuu.com/galeriafreites/docs/maragall_2805_pp_compressed)

2. Wikipedia. Colección Privada (https://es.wikipedia.org/wiki/Colecci%C3%B3n_privada)

3. El Foundling Hospital (https://martalujan.wordpress.com/2020/09/09/el-foundling-hospital/)

4. Wikipedia. Dulwich Picture Gallery (https://es.wikipedia.org/wiki/Dulwich_Picture_Gallery)

5. My Modern Met (https://mymodernmet.com/es/salon-paris-historia/)

6. The Collector (https://www.thecollector.com/what-was-the-salon-des-refuses/)

7. Wikipedia. Paul Durand-Ruel (https://en.wikipedia.org/wiki/Paul_Durand-Ruel)

8. dwell (https://www.dwell.com/article/the-architecture-of-charles-rennie-mackintosh-9b290674)

9. @historietadevenezuela (https://www.instagram.com/p/CR35jLttzSL/)

10. steemit (https://steemit.com/spanish/@danielarndn/el-circulo-de-bellas-artes-de-caracas)

11, 13 y 16. Colección Crono Arquitectura Venezuela

12. WIKIHISTORIA DEL ARTE VENEZOLANO (http://vereda.ula.ve/wiki_artevenezolano/index.php/El_Taller_Libre_de_Arte)

14. RAGO (https://www.ragoarts.com/auctions/2023/12/a-visionary-eye-works-from-the-collection-of-clara-diament-sujo/122); y ArtNexus (https://www.artnexus.com/es/magazines/article-magazine-artnexus/60240b1d7b0dc23cd4a51d1a/103/durban-segnini-gallery)

15. Galería Viva México (https://www.facebook.com/Galeriavivamexicoccs/); y Desde la memoria urbana (https://hanniagomez.blogspot.com/2019/04/salvemos-villa-minotauro.html)

17. @galeria_freites (https://www.instagram.com/p/DU6Bcm9DnIR/)

18, 19, 23, 25, 29 y 30. Galería Freites. 2022 (https://issuu.com/galeriafreites/docs/a-f_catalogo._gf_2024cr15_isuu_1pag)

20. Capturas de Google Earth.

21. ESTILO / online (https://revistaestilo.org/2023/12/10/julio-maragall-arquitecto-del-volumen-en-galeria-freites/)

26, 28 y 31. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

32. Carlos Olaizola. «MARIO ROMAÑACH. EL ARQUITECTO CUBANO QUE SIRVIÓ DE PUENTE ENTRE PENSILVANIA Y CARACAS» (https://trienal.fau.ucv.ve/2017/publicacion/articulos/TPA/extenso/TIFAU2017_Extenso_TPA-02_COlaizola.pdf)

¿SABÍA USTED…

… que en 1961 se diseña y en 1962 se construye el Parque Miranda, Municipio Sucre, Caracas?

1. Parque Miranda (c.1962). Cafetín y sanitarios de la zona deportiva.

El crecimiento urbano de Caracas hacia el este durante las primeras décadas del siglo XX, que en 1934 quedó claramente plasmado en el hermoso “Plano de Caracas y sus alrededores” de Eduardo Röhl, ejemplifica como pocos la transformación de las haciendas que ocupaban esa parte del valle en urbanizaciones que, a modo de eslabones de una cadena, fueron apareciendo enlazadas por el camino que conectaba el casco central con Petare y que en 1947, en el tramo entre Sabana Grande y Los Palos Grandes, dio origen a la Carretera del Este.

2. Captura parcial del «Plano de Caracas y sus alrededores» de Eduardo Röhl (1934).
3. Detalle del «Plano de Caracas y sus alrededores» de Eduardo Röhl (1934) con la ubicación de la Hacienda San José.

En el plano de Röhl puede notarse justo al sur de Sebucán, entre el camino y el Guaire, la vasta extensión de terreno que ocupaba la Hacienda San José, propiedad de la familia del escritor Manuel Díaz Rodríguez dedicada al cultivo de café y caña de azúcar, lugar que sería expropiado mediante decreto del 19 de mayo de 1950 para ser destinado a la construcción de un gran parque para la ciudad.

4. Parque del Este. Plano preparado por Roberto Burle Marx y su equipo para ser presentado en la V Bienal de San Pablo, la cual se llevó a cabo en 1959. La franja ubicada al norte, separada por la avenida Francisco de Miranda, que luego se convertiría en el Parque Miranda se encuentra comunicada con el Parque del Este por un puente y se ve trabajada con criterios similares a éste en cuanto a su diseño.
5. El Parque del Este en el centro, el Museo del Transporte al este y el Parque Miranda al norte.

La inauguración en 1954 de la avenida Francisco de Miranda sobre el trazado de la antigua Carretera del Este, alargando su extensión original desde Los Palos Grandes hasta Petare; en 1955 de la prolongación de la Autopista del Este (abierta en 1953) entre La Carlota y La California Sur, y luego su correspondiente conexión con la Francisco de Miranda; y la apertura a comienzos de los años 1960, de la avenida El Samán (hoy Rómulo Gallegos), que uniría Los Palos Grandes con La Urbina, dejarían demarcado el terreno que se destinarían al Parque del Este (82 hectáreas al sur de la Francisco de Miranda hasta la autopista y al este de La Floresta hasta la conexión entre la Miranda y la autopista), quedando a la deriva dos franjas residuales: la comprendida entre la conexión autopista-Av. Miranda y la quebrada Agua de Maíz; y la ubicada entre la Miranda y la avenida El Samán desde la intersección de ambas hasta la quebrada. La primera, de aproximadamente 2 hectáreas, ocupada inicialmente por talleres y depósitos del Ministerio de Obras Públicas (MOP), terminaría albergando en sus galpones desde 1970 al Museo del Transporte. La segunda de aproximadamente 7 hectáreas, usada como apoyo a la construcción del Parque del Este y luego abandonada, daría origen al proyecto del “Parque Miranda” al cual dedicaremos la presente nota.

6. Parque Miranda (1961-62). Planta general de anteproyecto.

Así, producto de una estrecha colaboración que se daría entre la Ingeniería Municipal y Obras Públicas Municipales del Distrito Sucre del estado Miranda y la División de Obras Especiales del Ministerio de Obras Públicas (MOP), el diseño y construcción del Parque Miranda, respondería a la necesidad de rescatar unos terrenos que entre 1952 y 1961, luego de delimitar el Parque del Este, definir el trazado de la Av. Miranda y construirse la Av. El Samán, se habían convertido en “basurero público no autorizado y refugio de maleantes”.

Las aproximadamente 7 hectáreas objeto de la intervención, con una longitud de 850 metros lineales y un promedio de ancho de 65 metros, fueron proyectadas por el equipo integrado por los arquitectos Julio Coll Rojas y John Machado, el arquitecto paisajista Eduardo Robles Piquer, el ingeniero agrónomo William Rojas y el ingeniero civil Enrique Samaniego.

7. Parque Miranda (1961-62). Planta general definitiva.

De la detallada descripción titulada “El Parque Miranda o un trabajo en equipo”, publicada en la Revista SVA, nº6 junio-julio 1962, se desprende que “la topografía presentaba accidentes, pero de poca magnitud” y que “la vegetación era abundante hacia el Oeste, nula en su centro y escasa hacia el Este”.

Con las determinantes provenientes de la ubicación y características del lote, “el planteamiento que privó en el grupo, fue el que partía del principio que, teniendo como vecino inmediato al Parque Nacional del Este, cuya característica es semipasiva, se debía proyectar un parque cuya actividad fuese sumamente activa, o sea, un parque donde se puedan hacer deportes, competencias deportivas y grandes áreas destinadas a parques infantiles”.

8. Parque Miranda (1961-62). Zonificación definitiva.

El terreno, que se vio afectado en su lindero norte por la previsión de ensanche de la avenida El Samán, restándole 11 metros a todo lo largo y una disminución de alrededor de 10.000 m2, fue sectorizado en cinco zonas que guiaron su programación definitiva: una deportiva, una para juegos infantiles, una plaza, pasos peatonales y otra para estacionamiento.

Tomando en consideración la importancia de interconectar peatonalmente la zona residencial ubicada al norte en la avenida El Samán con la avenida Francisco de Miranda (eje predominante en cuanto al flujo de transporte colectivo), se decidió proponer dos pasos: uno a la altura de la urbanización Sebucán y otro frente a la urbanización Santa Eduvigis, que serían utilizados para la demarcación de las zonas del parque. “Estos pasos estaban trazados pues ya los habían delimitado los peatones dentro de aquel matorral y basurero…”, señalarán los proyectistas en su memoria.

9. Parque Miranda (c.1962). Zona de juegos infantiles.

Así, al extremo oeste, entre la intersección de las avenidas Francisco de Miranda y El Samán y el pasaje Santa Eduvigis, se desarrollaría una plaza o “zona de descanso para adultos” aprovechando la existencia de un estanque que sirvió de almacenamiento de agua, creándole niveles inferiores y sumándole una buena iluminación junto a bancos donde sentarse.

Moviéndonos hacia el este, entre el paso peatonal de Santa Eduvigis y el de Sebucán, se ubicó la “zona de juegos infantiles” en concordancia con la abundante vegetación existente. Bordeada por una malla metálica que permitía el acceso desde los pasos peatonales, en medio del trazado sinuoso de la caminería diseñada por Robles Piquer para salvar árboles de valor, se colocaron grupos de trapecios, toboganes, sube y baja, túneles y de máquinas pesadas en desuso, acompañados de dos cafetines y kioskos abiertos para la protección del agua y el sol. También se previó reforestar para aumentar la sombra.

10. Parque Miranda (c.1962). Cafetín y sanitarios de la zona de juegos infantiles.
11. Parque Miranda (c.1962). Juego infantil construido a bese de troncos de árboles hallados en el sitio.

Entre el paso peatonal de Sebucán y el límite al extremo este (la quebrada de Agua de Maíz), el sector menos arbolado y de mayor superficie, se ubicó la “zona deportiva”. Bajo criterios que respetaban la correcta orientación, generando un sistema de caminerías que los interconectaban, proveyéndolos de un adecuado sistema de iluminación nocturna, separándolos de la calle con una cerca metálica y sembrando una importante cantidad de árboles “netamente criollos”, fueron distribuidos de oeste a este: un campo para juego de béisbol infantil y sóftbol (en la zona del terreno donde no existía ningún árbol); tres canchas reglamentarias de baloncesto; tres canchas reglamentarias de voleibol; una cancha con dos cestas para practicar baloncesto y, en el extremo sureste, cuatro canchas gigantes de bolas criollas. Además, el área fue dotada de vestuario con duchas y sanitarios para damas y caballeros; cafetín con sanitarios para damas y caballeros y una casa para para el guardián del parque.

12. Parque Miranda (c.1962). Izquierda: Brocal de concreto a ras de tierra con secciones de tubos de asbesto de 2, 3 y 4 pulgadas alternadas con viguetas de monte. Derecha: Canchas para el juego de bolas criollas. Brocales de concreto con viguetas de monte embutidas.

Finalmente, como un cuerpo extraño dentro de la trama se insertó, con acceso desde la avenida El Samán, entre el parque infantil y el campo de béisbol, limitado por el paso peatonal de Sebucán, un estacionamiento con capacidad para 150 vehículos. “Aprovechando que esta zona está a nivel de las avenidas se colocaron allí dos diseños de muros en los cuales va puesto el nombre de ‘Parque Miranda’ y un asta de bandera de 30 metros de alto”, acotarán los diseñadores.

13. Parque Miranda (c.1962). Izquierda: Laberinto de escaleras tubulares policromadas. Derecha: Escalera construida con secciones de troncos.

En resumen, el proyecto definitivo que guio la construcción contempló: 28.000 m2 para la Zona Deportiva; 18.000 m2 para la Zona de Juegos Infantiles; 3.000 m2 para la Zona de Plaza; 1.500 m2 para las Zonas de Pasos Peatonales; y 4.500 m2 para la Zona de Estacionamiento, dando un total de 55.000 m2 en los que se aprovechaba la totalidad del terreno disponible.

Ante la proximidad de la temporada de lluvias correspondiente al año 1962 y con base en un estricto cronograma de obras, el parque se construyó en tan sólo 38 días.

14. Parque Miranda (c.1962). Ambiente techado. Piso de canto rodado y baldosas circulares de diferentes diámetros prefabricadas en sitio.

Una vez abierto y puesto en funcionamiento el parque incorporó al sector una considerable vitalidad producto del rescate de una zona en deterioro que se destinó a un uso público, con base en un proyecto realizado sin alardes, basado en la racionalidad, recurriendo al uso de materiales nobles y accesibles, transitable de punta a punta y que tuvo en el respeto a la vegetación existente y la reforestación sus objetivos primordiales.

15. Vista general del Parque Miranda en 1963. En primer plano el campo de béisbol infantil/sóftbol, luego el paso peatonal Sebucán, después el estacionamiento y al fondo la arbolada zona infantil.

Veinte años mantuvo el lugar su fisonomía original teniendo que soportar la falta de mantenimiento y el correspondiente deterioro propio de nuestras obras públicas. Sería a comienzos de los años 1980 cuando a lo anterior se sumaría la canibalización progresiva de las áreas que originalmente conformaban el parque hasta llegar al lamentable estado en el que hoy se encuentra.

16. Vistas exteriores del Gimnasio “José Joaquín ‘Papá’ Carrillo”.
17. Vista aérea reciente de la esquina sureste del Parque Miranda con la Plaza Miranda y el Millenium Mall a continuación.

El primer zarpazo le sería dado al decidirse la ubicación en lo que fue la zona deportiva del Gimnasio “José Joaquín ‘Papá’ Carrillo”, construido para albergar la disciplina del voleibol de los IX Juegos Deportivos Panamericanos de 1983. Con capacidad para 3.500 espectadores y sin contar con áreas de estacionamiento, el impacto que trajo a la zona, convertido luego en sede de un equipo profesional de baloncesto, ha sido altamente negativo. Adicionalmente, en el extremo este fue construida una edificación en la que la municipalidad ofrece un servicio de salud.

18. Vistas de la piscina «Alberto Figueredo».
19. Vista aérea del “Complejo Deportivo Parque Miranda”.

De 1983, formando parte de las obras para los Panamericanos, data la construcción de una piscina olímpica, conocida oficialmente con el nombre de “Alberto Figueredo”, en el lugar donde antes se ubicó el estacionamiento. La piscina, el gimnasio y el campo de béisbol infantil/sóftbol (única pieza sobreviviente del proyecto original junto al paso peatonal de Sebucán) llevan hoy el pomposo nombre de “Complejo Deportivo Parque Miranda”.

Otra nefasta intervención la constituye la construcción entre el gimnasio y el parque de béisbol infantil/sóftbol de un galpón que eventualmente funge de mercado.

20. La estación Parque del Este (hoy Miranda) vista desde la avenida Rómulo Gallegos.
21. Vista desde el oeste del Parque Miranda hoy con la estación Parque del Este en primer plano.

Situándonos ahora en el extremo oeste, otro significativo impacto se produjo al construirse en 1988 la estación Parque del Este (hoy Miranda) de la Línea 1 del Metro de Caracas sobre parte de lo que era la zona infantil. Por tratarse de una de las estaciones de mayor tamaño con una marcada presencia superficial, se procedió a eliminar toda la arborización existente lo cual se terminó de consumar al construirse más hacia el este una escuela (donde antes hubo un preescolar armónicamente integrado al lugar) y un cuartel de guardaparques, de escasa calidad arquitectónica que nada ofrecen a la ciudad.

22. Vista desde el norte del campamento abandonado por Odebrecht en lo que era la zona infantil del Parque Miranda.
23. Vista aérea del campamento abandonado por Odebrecht en lo que era la zona infantil del Parque Miranda.

Pero la estocada final a la zona más arbolada del antiguo parque se produjo en 2014 cuando la firma Odebrecht instaló allí el campamento de construcción y la fosa de la estación Miranda II, una obra que forma parte de la Línea 5 del Metro de Caracas y que se encuentra actualmente paralizada. La obra, rodeada por una pared de concreto y cercas metálicas, que solo alcanzó un 54% de ejecución antes de ser abandonada, conllevó la tala de aproximadamente 400 árboles y la desaparición de toda la fauna que allí habitaba. María Isabel Peña, apreciada profesora y vecina de la zona nos ha manifestado que junto a Diana Fernández y John Stoddart lograron documentar el ecocidio e hicieron una propuesta de reforestación (8 árboles por cada uno de los talados), que Odebrecht se comprometió a ejecutar sin cumplir su ofrecimiento, engañando por completo a toda la comunidad circundante.

24. Imagen comparativa de la planta general definitiva del proyecto del Parque Miranda de 1962 (arriba) y una vista aérea reciente. Sólo sobreviven el campo de béisbol infantil/sóftbol y el paso peatonal de Sebucán.

Por si lo anterior fuera poco, el borde sur del parque sobre la avenida Francisco de Miranda y a lo largo de su frente con el Parque del Este, se ha convertido en una parada longitudinal de autobuses que hacen rutas urbanas e interurbanas. También, sobre lo que hoy es la avenida Rómulo Gallegos, María Isabel nos comentó: “El campo de béisbol es muy activo, ¡la gente ve los juegos recostada de la reja y de sus automóviles estacionados en el borde y además tomando cerveza que venden en los comercios del edificio que está enfrente …!”. Además, que “hay otra cosa interesante: de un lado del campo de juego y lindando con el estacionamiento de la piscina hay un pasaje con un kiosko de mucho éxito y donde se reúne gente … A lo largo del muro altísimo levantado por Odebrecht con unos murales pobrísimos, recientemente aparecieron kioskos que ocupan casi toda la acera (uno de chicha muy exitoso) y al lado de los guardaparques un camioncito viejo pintado de negro con terraza en el techo… vende cochino en todos los formatos y tiene hasta acomodadores de puestos para los carros … ¡Todo un eje de entretenimiento pues …!”.

Claro ejemplo que un pedazo de ciudad rescatado en su momento de la desidia y que el tiempo ha hecho que aparezca de nuevo bajo otro formato, el Parque Miranda muestra hoy la cara de un territorio fronterizo anarquizado y degradado que pide a gritos un rescate que le devuelva la dignidad con la que por muchos años acompañó a su noble vecino el Parque del Este.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 6-14. «El Parque Miranda o un trabajo en equipo». Revista SVA, nº6 junio-julio 1962.

2 y 3. Irma De Sola Ricardo. Contribución al estudio de los planos de Caracas, Ediciones del Comité de obras culturales del Cuatricentenario de Caracas, 1967.

4. Fernando Tábora. Dos parques. Un equipo, 2007.

5, 19 y 23. Capturas de Google Earth.

15. Venezuela te extraño (https://www.facebook.com/venezuelatextra/photos_by)

16, 18 y 24. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

17. Wikipedia. Los Dos Caminos (https://es.wikipedia.org/wiki/Los_Dos_Caminos)

20 y 21. Conacero (https://conacero.com.ve/py/estacion-de-metro-parque-del-este/)

22. Cortesía de María Isabel Peña.

¿SABÍA USTED…

…que en 1958 finalizó la construcción del edificio La Isla en la urbanización Las Mercedes, Caracas?

1. Edificio La Isla, Las Mercedes. Vista desde la calle Orinoco.

El origen de Las Mercedes se encuentra profundamente anclado en la estructura de las antiguas haciendas que ocupaban el valle de Caracas. Antes de que el asfalto definiera sus límites, el territorio hacia el sureste estaba compuesto por unidades productivas de gran importancia, destacando las haciendas Las Mercedes, Valle Abajo y La Trinidad. Estas tierras eran propiedad de familias de rancio abolengo caraqueño, como los Eraso, los Mendoza y los Casas, siendo la más determinante para el futuro desarrollo inmobiliario la familia Eraso.

2. Detalle del «Plano de Caracas y sus alrededores» de Eduardo Röhl de 1934 en el que se señala el espacio ocupado por la hacienda Las Mercedes.
3. Hacienda «Las Mercedes» (c.1930).

Durante el primer tercio del siglo XX, el crecimiento de Caracas hacia el este se mantenía contenido al norte del río Guaire. El río funcionaba no solo como un límite físico, sino como una barrera psicológica que separaba la ciudad consolidada de los terrenos baldíos y agrícolas del sureste. Mientras del lado norte urbanizaciones como el Caracas Country Club, aledaña a la quebrada Chacaíto, comenzaban su andadura en 1929, Las Mercedes permanecía como un espacio de transición rural dedicado fundamentalmente al cultivo.

Sin embargo, la necesidad de expansión urbana, impulsada por la explosión de la economía petrolera que transformó a Venezuela, exigió la conquista de nuevos territorios para una clase media y alta emergente que buscaba alejarse del centro tradicional. En este contexto, la familia Eraso vislumbró el potencial de sus tierras para el parcelamiento urbano, siguiendo el éxito previo de urbanizaciones cercanas como El Rosal desarrollada entre 1937 y 1940 por la empresa Venezolana de Inversiones C.A. (VICA).

4. Dos momentos de lo que fue el puente que permitía el acceso a la Hacienda Las Mercedes y a la vieja Carretera de Baruta. La foto de la derecha es cercana a 1929.
5. Fotografía tomada en fechas cercanas a 1955 donde se puede apreciar, en primer plano, el Puente Las Mercedes; en segundo plano, la recién inaugurada Autopista del Este; y en tercer plano la urbanización El Rosal.

La integración definitiva de estos terrenos al tejido metropolitano fue posible gracias a una obra de ingeniería civil de trascendencia histórica: el puente Las Mercedes. Inaugurado en 1941, este puente fue diseñado por el arquitecto Carlos Guinand Sandoz con un estilo Art Déco que simbolizaba la modernidad que la ciudad aspiraba alcanzar. La construcción de esta estructura de concreto armado, que sustituyó a un precario puente de hierro, permitió la conexión directa entre El Rosal y Las Mercedes, cruzando el río Guaire y habilitando el flujo de vehículos y servicios hacia el sur. Sin este conector, que a modo de cordón umbilical alimentó el crecimiento vertiginoso del sureste de Caracas en las décadas subsiguientes, el desarrollo de Las Mercedes habría quedado relegado a una expansión marginal.

6. Detalle del plano de «Caracas y sus alrededores» publicado por la Esso en 1946. Una vez completado El Rosal, VICA y la familia Eraso deciden asociarse para desarrollar Las Mercedes y Valle Arriba.

Paralelamente a la construcción del puente, la transformación formal de la hacienda Las Mercedes en urbanización comenzaría en la década de 1940, bajo la dirección de la ya mencionada VICA, siendo después de El Rosal su segunda incursión como desarrolladora urbana. La compañía, liderada por el ingeniero civil mexicano Gustavo San Román, se convertiría así en promotora financiera y operativa no sólo de Las Mercedes sino también de Valle Arriba. San Román, quien había llegado a Venezuela atraído por el auge promovido por el petróleo, detectó que el mercado inmobiliario ofrecía oportunidades sin precedentes para desarrollar viviendas que cumplieran con los estándares de confort exigidos por los ejecutivos extranjeros y la burguesía local.

7. Maqueta original de de Las Mercedes, 1940. Entre otros detalles puede apreciarse en la parte superior el Paseo Río de Janeiro, con su alameda doble.

El diseño urbanístico original de las 121 hectáreas que aproximadamente conformaban Las Mercedes fue encomendado a Francisco Iñiguez de Luis y Amós Salvador Carreras, urbanistas de origen vasco, quienes aplicaron conceptos que guardaban una estrecha relación con el movimiento internacional de la «ciudad-jardín». Esta propuesta buscaba armonizar la vida urbana con la naturaleza, promoviendo el uso de viviendas unifamiliares aisladas rodeadas de amplios jardines y retiros. El trazado, que contó con la presencia de un eje central que en sentido noroeste-sureste conectaba el puente Las Mercedes con la base de la colina donde se luego desarrollaría el hotel Tamanaco (punto en el que colocó una rotonda), contempló su mayor desarrollo hacia el norte, creando una retícula rectangular conformada por un sistema de calles paralelas al río Guaire y sus perpendiculares, mientras que hacia el sur el paralelismo de otra retícula similar se dio con respecto al eje principal. Como parte de las decisiones más curiosas y duraderas de esta etapa, el sistema de nomenclatura de las calles adoptó el nombre de ciudades de países extranjeros como las cosmopolitas Nueva York, París, Londres, Madrid o Río de Janeiro o las que rememoran el origen azteca del urbanizador (Monterrey, Jalisco, California y Veracruz), salpicadas del sabor local que aportan Orinoco, Mucuchíes, La Trinidad o Caroní, lo que otorgó a la zona una clara identidad.

8. Vista de la avenida principal de Las Mercedes a comienzos de los años 1950. Al fondo puede observarse el Hotel Tamanaco en construcción.

El éxito de VICA radicó en su capacidad para ofrecer un modelo de suburbio que «saltaba» el río pero mantenía la cercanía con el eje comercial y financiero sobre el que se desarrollaría la Calle Real de Sabana Grande y la futura avenida Francisco de Miranda. En 1947, Las Mercedes ya era reconocida como un testimonio del mejor urbanismo moderno caraqueño, integrando servicios básicos de vanguardia y una infraestructura vial diseñada para el automóvil. También comenzó a ofrecer oportunidades de vivienda y alojamiento confortables a altos gerentes y profesionales vinculados a la industria petrolera.

9. La avenida principal de Las Mercedes en fechas cercanas a 1953 poblada de quintas de estilo «neovasco» y con el hotel Tamanaco terminado.
10. La calle Nueva York de Las Mercedes en la década de 1950. Al final se puede apreciar la Redoma Nicolás Copérnico.

El otro elemento identitario que caracterizó Las Mercedes provino de la influencia de los arquitectos y constructores españoles, particularmente vascos, que tras llegar a Venezuela huyendo de la Guerra Civil y la dictadura de Franco, fueron contratados por VICA para realizar las edificaciones. Este grupo de profesionales trajo consigo una estética que, aunque rural en sus orígenes en el País Vasco, se adaptó con asombrosa plasticidad a la modernidad caraqueña de los años 40 y 50 confiriendo a la urbanización un carácter peculiar. La cabeza visible de lo que se ha conocido como el “estilo neovasco” fue el arquitecto donostiarra Miguel Salvador Cordón (1910-2008), quien arribó a Venezuela en 1939 y permaneció en el país hasta finales de la década de 1970.

11. Izquierda: Edificios Okendo y Elkano. Derecha: Edificio Donosti.
12. Izquierda: Edificio Aralar. Derecha: Edificio Amayur.

Esta arquitectura de amplios techos de tejas a dos aguas y detalles artesanales convivió con un incipiente racionalismo, creando un paisaje urbano ecléctico que hoy, lamentablemente, ha desaparecido en gran medida bajo la presión impulsada por una nueva ordenanza la cual ha conducido a su demolición para realizar nuevos proyectos de alta densidad. Sin embargo, aún persisten en el paisaje de la urbanización como muestras de la convivencia señalada algunas quintas y obras de valor como los edificios Okendo y Elkano (Lorenzo de Basagoiti, 1948), Yuruari y Cuyuní (Lorenzo de Basagoiti, 1948), Donosti (Miguel Salvador Cordón, 1949), Aralar (Urbano de Manchobas, 1950) y Amayur (José Abásolo, 1953).

13. Izquierda: Edificio La Hacienda. Derecha: Edificio San Carlos.

Así, a medida que avanzaba la década de 1950, el lenguaje arquitectónico de Las Mercedes comenzó a virar desde el pintoresquismo neovasco hacia un funcionalismo más riguroso, influenciado por la formación internacional de arquitectos locales, la presencia de firmas norteamericanas y de arquitectos de otras nacionalidades que habían migrado a nuestro país. Ejemplos notables de este viraje lo representan el Hotel Tamanaco Intercontinental (Gustavo Guinand y la firma norteamericana Holabird & Root & Burgee, 1953), y los edificios San Carlos (Tomás José Sanabria, 1954), La Hacienda (Diego Carbonell, 1957) y La Isla (Doménico Filippone, 1958) del cual nos ocuparemos con detalle el día de hoy.

14. Vista aérea de la urbanización Las Mercedes en la actualidad con la ubicación resaltada del Edificio La Isla.
15. Edificio La Isla, Las Mercedes. Vista desde la esquina de las calles París con Caroní.

Proyectado en 1956 por el arquitecto italiano Doménico Filippone Maggio (Nápoles, 1903; Caracas, 1970) y terminado de construir en 1958, el edificio residencial La Isla ubicado en la calle París con calle Caroní y avenida Orinoco, ocupa una parcela triangular única localizada al este dentro del trazado de Las Mercedes, la cual ya insinúa la denominación que el inmueble adoptó. “Aislado…flotando en el maremágnum urbanístico de la ciudad, recogido en el monólogo interno de una arquitectura que sólo de trecho en trecho llega a insinuar hacia la calle las riquezas de su doble personalidad, el edificio La Isla acusa en su planteamiento las ambigüedades, a veces ventajosas de la Arquitectura Moderna”, apuntará Hannia Gómez en el texto que describe el edificio dentro de la publicación La vivienda multifamiliar / Caracas 1940-1970, editada por el Instituto de Arquitectura Urbana (IAU) y FONDUR en 1983.

16. La «doble personalidad» del edificio La Isla.
17. Edificio La Isla, Las Mercedes. Fachada principal hacia la avenida Orinoco.

Dicha ambigüedad se hace presente, por un lado, cuando notamos que hacia el exterior la obra está gobernada por una severa apariencia que transmite la imagen de un bloque de apartamentos que adopta volumétricamente la forma de la parcela, y se expresa a través de sus fachadas enfatizando su horizontalidad remarcada con platabandas, romanillas y barandas, acompañantes de una clara división entre basamento, cuerpo y remate personificados en el semisótano, las plantas tipo y el penthouse.

18. Tomas de la planta baja del edificio La Isla.

Sin embargo, lo que aparenta ser todo orden, coherencia y claridad se trastoca al descubrir en su interior que aquello que asociamos a un bloque continuo, se trata de la conjunción de cuatro pequeñas torres sabiamente articuladas por la prolongación de las vigas de las placas, y “que de su fraccionamiento inesperado surge un magnífico espacio interno a triple altura, poblado de puentes y escaleras, cuya violencia espacial y formal pareciera ser parte de una arquitectura completamente distinta”.

Y, concluirá Gómez: “El expresionismo con que están diseñadas las diferentes plantas de los apartamentos, así como la línea extravagante e ingeniosa de las escaleras y los puentes, van permitiendo el paso de la luz hasta los estacionamientos; y, apuntan hacia la tensa rivalidad entre la vivienda interna y la expresión externa del edificio, bloque continuo, casi perimetral, hacia la calle, espacio comunal, sumatoria de edificaciones, hacia adentro”.

19. Edificio La Isla, Las Mercedes. Corte.
20. Edificio La Isla, Las Mercedes. Plantas. De izquierda a derecha: planta baja, planta tipo y planta terraza (penthouse).

En resumen, La Isla consta de un semisótano destinado a estacionamiento al que se le accede desde la calle Caroní y se relaciona visualmente con el espacio central; tres niveles de apartamentos (planta baja, primero y segundo piso) y un nivel terraza que contiene el penthouse. En cada nivel entre la planta baja y el segundo piso se desarrollan cuatro apartamentos (uno en cada una de las cuatro partes en que se encuentra dividido el edificio) de tres habitaciones y dos baños, sala-comedor con balcón, habitación de servicio con baño, cocina y lavadero, lo cual da un total de 12 unidades. El amplio penthouse consta de tres habitaciones, tres baños incluido el de servicio, áreas sociales, cocina-lavadero, habitación de servicio, habitación auxiliar y una espaciosa terraza.

21. Edificio La Isla, Las Mercedes. Escaleras y detalles.

Verticalmente, el inmueble se conecta a través de dos hermosas escaleras que van de la planta baja al segundo nivel, y de un ascensor. Una de las dos escaleras principales comunica con el semisótano y otra más pequeña e independiente lleva del segundo piso al penthouse.

22. Tomas del interior del edificio La Isla.

La fluidez espacial y el manejo de la luz, dos de los grandes atributos del edificio, se suman a la sensación, una vez que se penetra a su interior de estar en presencia de un vecindario compuesto por los apartamentos y sus conexiones.

23. Dos aproximaciones a la fachada del edificio La Isla.

Resguardado por la frondosa vegetación que lo rodea y por la particular condición geométrica de la parcela, pese a estar rodeado por un intenso tráfico vehicular y afectado por el creciente cambio de uso y densificación que presentan los terrenos vecinos, La Isla sobrevive con coraje gracias al esfuerzo de algunos de sus vecinos y propietarios empecinados en no dejarse llevar por la vorágine que se ha apropiado de la urbanización Las Mercedes a partir de los cambios que se han dado en su zonificación.

24. Toma de enero de 2023 que ilustra los efectos del cambio de zonificación en Las Mercedes. Pese a que la foto apunta en dirección al lugar en el que se encuentra el edificio La Isla, es prácticamente imposible ubicarlo con precisión.

En tal sentido, es importante acotar que fue en 1998 cuando se aprobó para la urbanización una de las ordenanzas base que permitió el cambio de uso de residencial a comercial/oficinas; que en mayo de 2011 hubo una reforma parcial significativa; y que de septiembre de 2015 data la última reforma integral vigente específicamente para la urbanización que se complementará en 2019 con el Plan Especial del Eje Norte (Colinas de Bello Monte-Las Mercedes-Chuao). Los jugosos incentivos que la ordenanza promueve han conducido a la paulatina desaparición de las quintas y edificios de baja altura que poblaron inicialmente la zona y ha permitido la proliferación de objetos que desprecian el espacio público y compiten por mostrarse a cuál más “novedoso”.

25. El edificio La isla y su entorno inmediato en la actualidad.

Así, erigido en símbolo de resistencia en medio un verdadero torbellino urbanístico, conviene observar las fotos de La Isla en fechas cercanas a su construcción frente a imágenes actuales, para explicar el cambio de escala de la zona. Originalmente, destacaba por encima de las quintas unifamiliares de una o dos plantas que lo rodeaban, siendo uno de los primeros ejemplos de densidad media residencial en los albores de la aprobación de la Ley de Propiedad Horizontal de 1958. Hoy ha quedado rodeado por las nuevas torres corporativas de cristal lo que genera un contraste evidente entre dos formas de concebir la ciudad y su arquitectura.

26. Dos vistas recientes del exterior del edificio La Isla.

Debido a sus excepcionales valores arquitectónicos, el edificio La Isla goza de un doble blindaje legal de protección: fue declarado Bien de Interés Municipal por la Alcaldía de Baruta en el año 2005 (Decreto N. 181); y, ese mismo año, el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC) lo registró como Bien de Interés Cultural de la Nación (Gaceta Oficial N. 38.234).

Nota.

27. Doménico Filippone Maggio (Nápoles, 1903; Caracas, 1970).

Para conocer un poco más sobre la vida y obra de Doménico Filippone y su importante trayectoria en nuestro país, invitamos a visitar los siguientes enlaces:

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Caracas del valle al mar. Zona 8. 293. Edificio La Isla (https://guiaccs.com/obras/edificio-la-isla/)

2. Caracas del valle al mar. La ciudad del caballo (https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/)

3. CARACAS en retrospectiva II (https://www.facebook.com/groups/24371473543/posts/10161113767588544/)

4. Bitácora Venezuela Plus (https://www.facebook.com/BitacoraDeAgora/photos/a.112659453742221/287367976271367/?type=3); y Venezuela Inmortal (https://www.facebook.com/lavenezuelainmortal/photos/a.192793934152881/922602524505348/?type=3&locale=es_LA)

5. Desde la memoria urbana (https://hanniagomez.blogspot.com/2016/02/puente-de-paz.html)

6. Caracas del valle al mar. Petróleo, automóvil y turismo (https://guiaccs.com/planos/petroleo-automovil-y-turismo/)

7. Desde la memoria urbana (https://hanniagomez.blogspot.com/2019/04/puente-de-guerra.html)

8. La Caracas Inolvidable (https://www.facebook.com/groups/586879391415561/posts/9472716419498436/)

9. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Las_Mercedes_en_la_d%C3%A9cada_de_1950.jpg)

10. Venezuela y sus recuerdos (https://www.facebook.com/groups/121930817952147/posts/4180258918785963/)

11. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

12. Memorias urbanas de la redoma Nicolás Copérnico (https://www.elnacional.com/2023/07/memorias-urbanas-de-la-redoma-nicolas-copernico/): y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

13. @arquitecturavzla (https://www.instagram.com/p/Cx_3R0rt-y_/?img_index=1); y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

14 y 25. Capturas de Google Earth.

15 y 26. Construido en Caracas (https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/05/26/edif-la-isla/)

16, 17, 19 y 20. La vivienda multifamiliar / Caracas 1940-1970, Instituto de Arquitectura Urbana (IAU)/FONDUR. 1983.

18. @francomicucci (https://www.instagram.com/p/DDNKqFnvjIf/?img_index=1)

21. @francomicucci (https://www.instagram.com/p/DDNKqFnvjIf/?img_index=1); y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

22. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

24. BBC News Mundo (https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-64034920)

27. Venezuela e Historia (https://venezuelaehistoria.blogspot.com/2020/10/domenico-filippone-maggio.html)

¿SABÍA USTED…

…que el origen del eje avenida Universidad-avenida México se remonta a la fundación de Caracas?

1. Primer plano de Santiago de León de Caracas de 1578 sobre el que se señala en rojo lo que será el eje avenida Universidad-avenida México.

Al observar la copia dibujada por Antonio Muñoz Ruiz del plano original que se conserva en el Archivo de Indias, Sevilla, España, junto a la Relación de la Descripción de la Provincia de Caracas por el Gobernador Don Juan Pimentel de 1578, considerado el Primer plano de Santiago de León de Caracas, de entre las muchas cosas que llaman la atención se encuentra su escueta pero ilustrativa representación de los accidentes naturales que la acompañan en medio del valle y, sin duda, la relación y características de la trama urbana con relación al espacio geográfico. Es, como bien señalan Federico Vegas e Iván González Viso (basados en Walter Palm) en “Historia de Caracas a través de sus planos”, ensayo introductorio de Caracas del Valle al mar. Guía de Arquitectura y paisaje (2015), una representación en la que se maneja el “biproporcionalismo”, ya que, por un lado, se presenta “la superposición de dos escalas: una geográfica y una urbana” y, por el otro, existe una evidente desproporción entre ambas. “Un plano con el damero de una ciudad se ha colocado sobre el mapa de un inmenso territorio. En esta suerte de mapa y plano se propone una relación entre una ciudad y una geografía, entre un concepto de orden espacial y un espacio profano aún sin colonizar ni conocer plenamente”.

La información que provee este dibujo, que a su vez recoge el trazado encargado por Diego de Losada a Diego de Henares al momento de fundar Caracas en 1567, caracterizado por la uniformidad y simetría presente en 25 cuadras precisas e idénticas, permite apreciar, esbozadas, diferentes tipologías (iglesia, plaza, casa, calle) y, con ello, repasar su peso en el desarrollo posterior de la ciudad en el cual muchas de ellas han mantenido su ubicación y similares propósitos.

2. Detalle del Primer plano de Santiago de León de Caracas de 1578.

Hoy nos referiremos a la calle en sentido oeste-este que originalmente como todas tenía “una anchura de treinta y dos pies”, localizada una cuadra al sur de la “plaza” y que muestra como elemento resaltante la presencia de una manzana con la inscripción “San Francisco”, en la que se preveía el establecimiento de un convento y una iglesia anexa que congregaría a los primeros miembros de la orden franciscana que finalmente llegarán alrededor de 1575.

Dicha calle verá cómo los monjes fundarán su convento tan pronto arribaron (levantándolo entre 1577 y 1586) y también será testigo del inicio de la construcción en 1593 de la iglesia diseñada por Antonio Ruiz Ullán. Ya para 1772, fecha del “Exato mapa de la ciudad de Caracas”, la vía se desarrollaba entre las quebradas de Caroata y Catuche cuando su paralela, que pasaba al norte de la Plaza Mayor, ya llegaba hasta la quebrada Anauco, siendo la construcción de su puente la excusa ideal para instalar una alcabala en la Candelaria que regulaba el acceso desde el este, en momentos que despertaba el interés por ejercer el control fiscal de la urbe.

3. El eje que nos ocupa remarcado en el “Plan de la ciudad de Caracas, con división de sus Barrios” de Joseph Carlos de Agüero (1775), dos años antes de la creación de la Capitanía General de Venezuela.

Lo anterior se verá refrendado en el idealizado mapa de 1775 de Joseph Carlos de Agüero (“Plan de la ciudad de Caracas, con división de sus Barrios”) donde se presenta una ciudad colonial en un cuadrado perfecto de 16 x 16 cuadras en el que el eje que nos ocupa atraviesa las parroquias Catedral y Candelaria (cosa que se mantiene hasta el día de hoy) y ya se encuentra próximo a la quebrada Anauco. También aporta la existencia del convento de San Francisco y en la acera de enfrente del convento de La Concepción.

4. Recorte del “Plan de la Ville de Caracas, dans l’Amerique Meridionale” de Francois-Raymond Joseph Depons (1806).

El muy detallado “Plan de la Ville de Caracas, dans l’Amerique Meridionale” de 1806, elaborado por el cartógrafo francés Francois-Raymond Joseph Depons durante su estadía en Venezuela, registra con precisión el inicio de la calle al oeste a partir de la quebrada Caroata marcando su final al este con la presencia de la “Prison de Correction” mostrando, además, la presencia de los dos conventos ya mencionados.

5. Recorte del “Plano de la Ciudad de Caracas en el año 1810” elaborado por E. Mendoza Solar en 1910.

Por su parte, el “Plano de la Ciudad de Caracas en el año 1810” elaborado por E. Mendoza Solar completa lo señalado por Depons indicando cómo al sur de la “Casa de Corrección” se encuentra la “Casa de Misericordia” (hospicio que funcionó entre 1787 y 1797 y que luego tuvo diferentes destinos), en el espacio hoy ocupado por el Parque Carabobo, encontrándose más al este como vecino un “Campo-Santo” donde hoy funciona el Liceo Andrés Bello.

6. El Templo y el Convento de San Francisco en 1851 según Lessman.

Recién finalizada la Guerra de Independencia, con la aprobación en 1821 de la primera Ley de Extinción de los Conventos Menores, dirigida a comunidades masculinas con un número de frailes inferior a ocho, el antiguo Convento de San Francisco se convirtió en cuartel, hospital y sede de una escuela, antes de albergar a la Universidad Central de Venezuela (nombre que adopta la Real y Pontificia Universidad de Caracas en 1826) a partir de 1852 tras dejar el Seminario de Santa Rosa de Lima.

7. Fachada sur del Palacio Federal Legislativo, Luciano Urdaneta (1873).

Posteriormente, con la llegada de Antonio Guzmán Blanco al poder en 1870, se producirán a lo largo de la calle que nos ocupa varios hechos dignos de mencionar que la marcarán hasta el día de hoy. En primer lugar, en consonancia con su política de separación entre la Iglesia y el Estado, que limitó la injerencia eclesiástica en asuntos de gobierno y educación, el Ilustre Americano confiscó durante su primer mandato (1870-1877), entre otras propiedades, el convento de las Madres de la Inmaculada Concepción para luego, tras su demolición destinar la manzana en la que se encontraba a la construcción del Palacio Federal Legislativo (también llamado Capitolio Federal), obra proyectada por Luciano Urdaneta que se llevó a cabo entre 1872 y 1877, pero de la que ya para 1873 se había completado el ala sur con frente hacia la UCV de estilo neoclásico.

8. Fachada norte de la Universidad Central de Venezuela tras la intervención del antiguo Convento de San Francisco por Juan Hurtado Manrique (1872-1873). Aún puede verse la estatua ecuestre del «Ilustre Americano» en la plazoleta conocida como «El Saludante».

Por otro lado, en el año 1872 se ordena la demolición de todo un conjunto de construcciones que estaban adosadas del lado norte del antiguo convento de San Francisco (ya para entonces UCV), y se emprende un proyecto de remozamiento para crear una nueva imagen de estilo neogótico bajo la batuta de Juan Hurtado Manrique, quien complementará la intervención añadiendo al extremo oeste de la manzana un ala integrada a la exposición del Centenario del Natalicio del Libertador en 1883, posteriormente ocupada por la Biblioteca Nacional. Esa acción acompañada del frente sur del Palacio Federal Legislativo condujo a la creación de un nuevo espacio urbano que a partir de 1876 competiría con la plaza Bolívar (inaugurada como tal en noviembre de 1874 con el develamiento de la estatua ecuestre del Libertador), teniendo en este caso la figura del Ilustre Americano como protagonista a través de otra escultura ecuestre también conocida como “El Saludante”.

9. Antigua Plaza Carabobo (1881) -hoy Parque Carabobo- que durante algún tiempo también fue conocida como Plaza de la Misericordia.

A Guzmán también le corresponderá en 1881, durante su segundo mandato, con motivo de la conmemoración de los 60 años de la realización de la Batalla de Carabobo, ordenar la demolición de la Casa de la Misericordia y destinar la manzana por ella ocupada a crear una plaza ornamental que desde entonces adquirió el nombre de la batalla que selló nuestra independencia. Este espacio con el tiempo señalaría el fin de lo que hoy se denomina avenida Universidad y el comienzo de la avenida México.

Es el “Plano topográfico de la ciudad de Caracas, capital de los E.E.U.U de Venezuela” de 1874 levantado por Estevan Ricard, que como dirá Iván González Viso se denomina igual que los anteriores “con la diferencia de que sí es genuinamente topográfico”, el que recogerá el primer impacto de las iniciativas guzmancistas y “representa las medidas fidedignas de unas manzanas con sus formas y tamaños verdaderos”. A partir de este plano “la ciudad va tomando conciencia de su vialidad. Arístides Rojas y Cesáreo Suárez plantean un sistema cartesiano que parte de la recién bautizada plaza Bolívar y forman las avenidas Norte, Sur, Este y Oeste”, cuyo punto de origen se fijó en la esquina de La Torre, con el cual “se intenta dejar atrás los nombres de unas 264 esquinas” y que, combinando ambas nomenclaturas, será recogido por primera vez en el “Gran plano de la ciudad de Caracas conforme a la reciente numeración i división. Segunda Edición dedicada al Jeneral (sic.) Francisco Linares Alcántara” de 1877 elaborado por el ingeniero Juan de la Cruz Martínez y luego con más claridad por el “Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas” de 1889 de Vicente Mestre. Los planos de Razetti de 1897, 1906 y 1929 mantendrán la mencionada nomenclatura de calles, correspondiéndole al de 1929 ser el primero que presente un esquema aclaratorio del sistema implementado por Rojas y Suárez.

10. Detalle del “Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas” de 1889 de Vicente Mestre.
11. El Pasaje Linares, inaugurado en 1891. Avenida Este 4 entre las esquinas de Traposos y El Chorro.

Desde entonces, la calle de la que hoy nos ocupamos pasa a llamarse Oeste 4 desde la esquina de Marcos Parra hasta la esquina de Sociedad y Este 4 desde ese punto hasta el Parque Carabobo (Misericordia a Pele el Ojo), adoptando el nombre de avenida Universidad a finales de los años 1950 (tras ser ampliada) por haber contenido a la UCV desde 1856 hasta 1953, momento en el cual al mudarse ésta a la Ciudad Universitaria de Caracas, el edificio fue rehabilitado pasando a ser desde abril de 1956 la sede de las academias nacionales y a ser conocido como Palacio de las Academias.

12. Avenida Este 4, entre las esquinas Sociedad y Traposos. Edificio sede del Banco de Venezuela. Alejandro Chataing, 1924 (demolido).
13. Detalle del “Plano de Caracas” de 1929 de Ricardo Razetti.

El otro tramo que nos interesa, que transcurre más allá del Parque Carabobo, se desarrollará a partir de los años 1940 como prolongación de la avenida Este 4 y adoptará muy pronto el nombre de avenida México. La amplia calle, tras superar la quebrada Anauco, remataba en la plaza que aún se denominaba Mohedano, marcando una especie de puerta que daba salida a la ciudad hacia el este. Un poco más allá, sobre el mismo eje, se estaban terminando de construir los Museos de Bellas Artes (1935-1938) y de Ciencias Naturales (1936-1939) proyectados por Carlos Raúl Villanueva con el espacio circular que les daba acceso y establecía el inicio de la avenida Mosquera, ruta que atravesaba el antiguo Parque Sucre que ya era conocido popularmente como “Los Caobos”. Cabe añadir que el Parque Sucre, creado en 1925 durante el mandato de Juan Vicente Gómez, fue considerado hasta 1930 el límite de Caracas al este. También que la continuación de la avenida Mosquera se uniría a la Calle Real de Sabana Grande cuya continuación hasta Los Dos Caminos y luego hasta Petare daría pie a partir de 1947 a la inauguración de la Carretera del Este. De este hecho ya daba pistas el plano de Razetti de 1929 y lo reafirma el plano de “Caracas y sus alrededores” publicado por la Esso en 1946.

14. Avenida Este 4 con la avenida Norte-Sur 7, esquina Corazón de Jesús. La iglesia proyectada en 1916 por el ingeniero Luis Muñoz Tébar y terminada de levantar en 1923, donde se encontraba una pequeña capilla dedicada a la veneración del Corazón de Jesús, que había sido levantada en 1892, perdió 8 metros de longitud en sus tres naves (el primer módulo que se observa en la foto) al construirse la avenida Fuerzas Armadas en 1956. La nueva fachada que hoy conocemos fue realizada por el arquitecto de origen ruso Jan Gorecki, terminándose en 1963.
15. Esquina de San Francisco. Obras de construcción de la avenida Universidad sobre el trazado de las calles Oeste y Este 4 (c.1957).
16. Detalle del “Plano de Toponimia del damero” de 1946 publicado por Esso.
17. Detalle del plano de «Caracas y sus alrededores» publicado por Esso en 1946 donde resalta la continuidad del eje avenida Universidad-avenida México a través del Parque Los Caobos para, luego de pasar por Sabana Grande convertirse en la Carretera del Este hasta Petare. Se trata de una Caracas en la que aún no aparecen las autopistas.
18. Avenida México. Izquierda arriba: Liceo Andrés Bello. Izquierda abajo: Parque Carabobo. Derecha: Escuela Experimental Venezuela.

Así, a los ya mencionados museos habría que agregar que el parque Carabobo (modificación de la antigua plaza a cargo de Carlos Raúl Villanueva), se había terminado en 1936; la Escuela Experimental Venezuela (del lado norte, diseñada por Hermann Blasser y Willy Ossott) se inauguraría en 1939; y un poco más tarde, en 1945, al lado del Parque Carabobo se abriría el Liceo Andrés Bello (proyectado por Luis Eduardo Chataing), año en el que la plaza Mohedano comenzaría a denominarse plaza Morelos en honor al prócer mexicano José María Morelos y Pavón (1765-1815), cuando el gobierno de ese país dona la escultura que la presidiría, lo cual reforzaría el nombre dado un poco antes a la avenida. Por otra parte, en 1944 la Creole Petroleum Corporation se instalaría en un edificio que construyó como su sede frente a la plaza Mohedano el cual ocuparía hasta el año 1955 cuando pasaría a ser el centro de operaciones de la Seguridad Nacional, policía política de la dictadura de Pérez Jiménez.

19. Dos fotos, una de los años 1940 (izquierda) y otra reciente (derecha), del mismo sector de la avenida México.
20. La quinta Ramia (izquierda) y el Museo de Bellas Artes visto desde la plaza Morelos (derecha).

El trecho descrito estuvo acompañado por la construcción un grupo de viviendas unifamiliares entre las que vale la pena destacar la casa Taurel (Carlos Guinad Sandoz, 1940) y la quinta Ramia (Rafael Bergamín, 1941), lo que junto a la vocación cultural que ya mostraba convertía el lugar, prácticamente al borde de la ciudad, en zona apacible y de esparcimiento.

21. Avenida Universidad. Sector comprendido entre las esquinas de El Coliseo y Corazón de Jesús (sector La Hoyada) antes y después de la construcción de la Línea 1 del Metro de Caracas.
22. Avenida Universidad. De Traposos a Sociedad (acera sur).
23. Avenida Universidad. Izquierda: Esquina de Sociedad (noreste). Torre del Banco de Venezuela. Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger (1984). Derecha: Esquina El Chorro (sureste). Edificio Sede Grupo Unión. Carlos Gómez de Llarena y Moisés Benacerraf (1988).

Durante las décadas de 1950 y 1960 tanto la avenida Universidad como la avenida México se verían fuertemente impactadas por los cambios de zonificación y la congestión vehicular afectando de manera relevante en su funcionamiento la construcción, primero, de la avenida Bolívar, luego de las avenidas Baralt y Fuerzas Armadas y finalmente de la Libertador, hecho este que junto al cierre al tránsito del Parque Los Caobos significará el desmembramiento de la Plaza Morelos.

24. Nueva Galería de Arte Nacional.

Los años 1980, y con ellos la apertura de la Línea 1 el Metro de Caracas, contribuirán al mejoramiento urbano del eje, sobre el cual se encuentran las estaciones Capitolio, La Hoyada, Parque Carabobo y Bellas Artes impactando positivamente sus alrededores. Por otro lado, la construcción del hotel Caracas Hilton, el Ateneo de Caracas y el Teatro Teresa Carreño cambiaron definitivamente el alcance cultural inicial del sector final de la avenida México alcanzando la escala metropolitana. A la nota positiva de la construcción de la nueva Galería de Arte Nacional (Carlos Gómez de Llarena y Moisés Benacerraf, 1986-2009) se sumarán en el recorrido las asignaturas pendientes de la plaza aledaña a ella y del mercado de La Hoyada (cruce con la avenida Fuerzas Armadas) donde la avenida Universidad presenta un paisaje desolador.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 2, 3, 4, 5, 10, 13, 16 y 17. Caracas del Valle al mar. Caracas a través de sus planos (https://guiaccs.com/caracas-a-traves-de-sus-planos/)

6 y 8. Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani. Caracas a través de su arquitectura (1969)

7. Wikipedia. Palacio Federal Legislativo (https://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_Federal_Legislativo)

9. Caracas en Retrospectiva (https://mariafsigillo.blogspot.com/2013/10/la-plaza-de-la-misericordia-y-algo-mas.html)

11. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

12, 14 y 20. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

15. Un vistazo a la Caracas de ayer y de hoy (https://orachapellincaracasvenezuela.blogspot.com/2008/12/)

18. Caracas Antigua a Color (https://www.facebook.com/photo.php?fbid=758531143905206&set=a.129524430139217&type=3); y Colección Crono Arquitctura Venezuela.

19. La Venezuela de Ayer (https://www.facebook.com/100070100273892/posts/caracas-a%C3%B1os-40-avenida-m%C3%A9xico-aproximadamente-a-la-altura-de-puente-bri%C3%B3n/780740477605954/); y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

21. Marisol Gilabert (https://co.pinterest.com/pin/83387030588849434/) (https://www.pinterest.com/pin/453667362463880361/); y La Venezuela de Ayer (https://www.facebook.com/100070100273892/posts/caracasa%C3%B1os-60-avenida-universidad-circulaci%C3%B3n-oeste-este-al-fondo-a-la-derecha-/729839614421212/)

22. Venezuela y sus recuerdos (https://www.facebook.com/groups/121930817952147/posts/3726587707486422/)

23. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Caracas del valle al mar. Zona 1 (https://guiaccs.com/obras/edificio-sede-grupo-union-hoy-edificio-gubernamental-para-ministerios/)

24. Caracas del valle al mar. Zona 1 (https://guiaccs.com/obras/nueva-galeria-de-arte-nacional/)