2024• En los espacios de exposición de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela se inauguró el día 23 de septiembre la exposición fotográfica «La Ciudad Universitaria de Caracas: Patrimonio de la Humanidad en la lente de Leo Matiz», auspiciada la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe) y la FAU UCV.
En línea con los objetivos estratégicos de promover las expresiones artísticas y culturales en la región, la CAF auspició esta notable exposición itinerante del reconocido fotógrafo colombiano, que gracias a las gestiones del Decano Javier Caricatto y Marina Fernández, Coordinadora de Extensión de la FAU UCV, pudimos disfrutar.
Leo Matiz (1917-1998) fotógrafo colombiano reconocido internacionalmente compartió durante 40 años el crecimiento urbano, social y económico del país, dejando hermosas imágenes tomadas durante ese lapso. Entre ellas las de la Ciudad Universitaria de Caracas, obra del Maestro Carlos Raúl Villanueva, las cuales algunas de ellas fueron hechas entre 1950 y 1952, momento en el cual se estaba concluyendo la construcción de los edificios del Conjunto Central Académico-Administrativo (Plaza del Rectorado, Edificio del Rectorado, el Paraninfo, la Plaza Cubierta, el Aula Magna, la Sala de Conciertos y la Biblioteca Central), los arcos de acceso a la universidad, los pasillos cubiertos, los primeros edificios de la Facultad de Medicina, las áreas verdes y la integración vanguardista de las obras de los artistas nacionales e internacionales: Jean Arp, , Alexander Calder, Mateo Manaure, Antoine Pevsner, Francisco Narváez, Victor Vasarely, André Bloc, Fernand Leger y Oswaldo Vigas, entre otros. Los textos del excelente catálogo de la exposición «Leo Matiz en Venezuela, 1950-1990» fueron realizados por Osbel Suárez y Alejandra Matiz (hija del fotógrafo colombiano). Durante la exposición se proyectó el documental «Leo Matiz en Caracas¨.
Una vista panorámica tomada por Leo Matiz alrededor del año 1954 desde la Biblioteca Central, donde se puede observar algunos de los nuevos edificios para la Facultad de Medicina, «El Pastor de Nubes» de Jean Arp y el techo del Paraninfo.Esta imagen «Formas continuas del Aula Magna y edificio de la Biblioteca Central» (Leo Matiz, 1954), fue tomada del catálogo de la exposición fotográfica «La Ciudad Universitaria de Caracas: Patrimonio de la Humanidad en la lente de Leo Matiz», publicado para exhibición por la CAF, Uruguay.Leo Matiz capta la marquesina del edificio del Rectorado y algunos vehículos estacionados en la Plaza.
Está contemplado que la exposición, tenga carácter itinerante. Nos llegó desde el Uruguay y luego de la clausura en la FAU UCV partirá hacia Colombia.
Vista en primer plano de la fachada este del edificio del Rectorado de la UCV y al fondo la poderosa estructura del Aula Magna, entre ellos el acceso a la Plaza Cubierta. Fotografía de Leo Matiz, 1954.
Leo Matiz fue reconocido en el año 1949 por la prensa internacional como uno de los diez mejores fotógrafos del mundo.
Techo de la Sala de Conciertos, CUC UCV, obra del Maestro Carlos Raúl Villanueva. Foto de Leo Matiz, 1953.
En días pasados, el arquitecto Lesmes Castañeda, quien en varias oportunidades ha colaborado con esta página, nos hizo llegar un texto fechado en diciembre de 2024, elaborado con las pautas propias de una publicación de carácter académico, titulado “La reintegración cromática de los edificios de la Ciudad Universitaria de Caracas. El caso de la Facultad de Ingeniería”, vinculado a los trabajos adelantados por la Comisión Presidencial para la recuperación de la UCV de la cual Castañeda ha formado parte como experto.
En virtud del interés que posee y de la explicación de los criterios estrictamente técnicos utilizados en la obra señalada, nos ha parecido procedente publicar el escrito íntegramente a fin de que sea aprovechado por quienes no conocen a plenitud el proceso que debe seguirse en trabajos restaurativos de esta naturaleza.
LA REINTEGRACIÓN CROMÁTICA DE LOS EDIFICIOS DE LA CIUDAD UNIVERSITARIA DE CARACAS. EL CASO DE LA FACULTAD DE INGENIERÍA.
Lesmes Manuel Castañeda Hernández
Arquitecto Especialista en Restauración de Monumentos
Caracas, diciembre 2024
RESUMEN
Para devolverle la autenticidad que ameritan los edificios de carácter patrimonial, como es el caso de los pertenecientes a la Ciudad Universitaria de Caracas, campus declarado en el año 2000 por la Unesco Patrimonio Mundial, se requiere una línea de trabajo de indagación documental y procesamiento de la información obtenida en el sitio, que permita la restitución del cromatismo original del edificio, responsable importante en la conservación de su imagen.
Dentro de los propósitos de los trabajos de recuperación de la Ciudad Universitaria de Caracas (CUC), que se han adelantado, aparte de la rehabilitación de los distintos edificios que la constituyen, mediante la restitución de su funcionalidad y la actuación conservativa sobre los distintos componentes constructivos que los conforman, está la restitución de la imagen de los mismos, que junto con otros importantes valores arquitectónicos, urbanos, paisajísticos y artísticos de este campus, le han hecho merecedor de la condición que actualmente ostenta de “Patrimonio Mundial”.
PRINCIPIOS
En la restitución de la imagen de los edificios, ya sea externa o interna, además de las acciones de profilaxis espacial que se han requerido y las acciones de restitución de las propiedades de los distintos materiales y acabados que presenta, está la actuación sobre los cerramientos y otros elementos constructivos, a los que en el desarrollo de los proyectos elaborados por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva a mediados del siglo XX, le fueron asignados determinados colores y que en el transcurso del tiempo fueron alterados.
Para recuperar la autenticidad de la imagen requerida en la conservación de estos edificios patrimoniales, el Hospital Clínico de la Ciudad Universitaria, y los distintos edificios pertenecientes a la Facultad de Medicina, han merecido particular atención. También está el caso de los edificios de la Facultad de Ingeniería que nos ocupa en esta ocasión.
ANTECEDENTES
En estos edificios, a lo largo de 70 años, en los distintos trabajos de mantenimiento realizados en los cerramientos que poseen revestimientos de frisos destinados a recibir acabados de pintura, ya sean externos o internos, fueron casi todos pintados de color blanco o con otros colores en forma arbitraria, ya sea por desconocimiento de la información planimétrica preexistente que en el proyecto bien los especifica o por la dinámica de improvisación que muchas veces caracteriza a estos trabajos. Similar situación sucedió con otros componentes constructivos, tales como la herrería de ventanas, los marcos metálicos de puertas, la tabiquería metálica en los sanitarios y las distintas tuberías de instalaciones que en el proyecto fueron previstas a la vista.
ACTUACIÓN
De esta manera, se trató de determinar el tono y matiz del color, tipo de pintura y brillo, especificado para cada componente constructivo, basándose en el archivo de los planos originales del antiguo Instituto Ciudad Universitaria (ICU) que actualmente reposan en las instalaciones de la Casona Ibarra. Cuando esta información por alguna razón no estuvo presente en los referidos planos, se recurrió a la técnica del decapado de pintura sobre el componente sujeto a recuperar su color original.
IDENTIFICACIÓN DE LOS COLORES
Ahora bien, la especificación de colores aparecida en los planos de los edificios de Ingeniería. está expresada en un tono genérico en el texto (ej. gris, negro o amarillo, etc) mientras que el detalle del matiz se indica con un código alfanumérico perteneciente a un catálogo comercial especifico, en este caso identificado como Pabco, (Figura 5) (ej. PINTURA GRIS 193A). Para los colores blanco y negro, este código se omite por razones obvias. Ver ejemplo de la especificación en la fachada norte del cuerpo Oeste del edificio de Petróleo, Química y Geología (Figura 1).
En otros planos, las especificaciones de colores internos aparecen señaladas en perspectivas elaboradas a mano alzada como las del detalle del plano 22-A-10 (Figura 3). En ella aparecen también las especificaciones de los colores de los mosaicos vidriados identificados con el subíndice «T» (taquitos) cuyos colores en este espacio se han mantenido inalterados debido a las propiedades del material.
Los mosaicos vidriados, en los colores amarillo, gris, blanco o negro, caracterizan gran parte de las fachadas de la mayoría de los edificios de Ingeniería en las superficies de paramentos que no posean revestimiento de frisos o acabados de concreto a la vista. La reintegración cromática por causa de las alteraciones que han sufrido estos acabados, requiere de un tratamiento aparte debido a su naturaleza y complejidad.
Figura 1. Detalle del plano ICU 22-A-9 que indica los colores de la fachada norte del cuerpo oeste de la Escuela de Petróleo, Química y Geología.Figura 2. Imagen actual del cuerpo oeste de la Escuela de Petróleo, Química y Geología.Figura 3. Detalle en perspectiva del plano ICU 22-A-10 .Figura 4. Imagen actual de la entrada principal del edificio de Ingeniería de Petróleo, Química y Geología, correspondiente al punto de vista aproximado de la perspectiva de la Figura 3.
ESPECIFICACIÓN DE LOS COLORES A APLICAR
Es de señalar que la empresa estadounidense de pinturas Pabco, desapareció del mercado hace algún tiempo, por lo cual fue necesario adquirir el muestrario en repositorios comerciales de ese país. De esta manera, una vez obtenido el muestrario de colores e identificado en él el código señalado en los planos, se procedió a determinar por simple comparación visual, el código equivalente en los catálogos comerciales existentes y que las empresas de pintura nacionales estén en capacidad de producir. En este caso se utilizó el catálogo GLIDDEN The Master Palette (Figura 6) empleado por la empresa Montana. De esta manera, tomando como ejemplo la especificación COLOR GRIS 193 A del catálogo Pabco, corresponde a la especificación de pinturas Montana: Seal Grey, Specify #00NN 25/000, Order #A201.
Figura 5. Catálogo Pabco.Figura 6. Catálogo Glidden.
Métodos más exactos para establecer el color de una superficie, emplean equipos como el Colorímetro o el Espectrofotómetro. Estos equipos nos permiten obviar las distorsiones perceptivas del metamerismo. [1]
Cabe mencionar que en el campo de la restauración a nivel internacional, se suele emplear el patrón de colores denominado Pantone, creado originalmente para las artes gráficas, elaborado por una empresa con ese nombre con sede en Estados Unidos. Sin embargo, algunos países emplean un sistema de códigos específicos diferentes.
OTRAS ESPECIFICACIONES
En cada situación se especificó, además del código comercial equivalente en el mercado nacional, si la pintura es para interiores o para exteriores, la naturaleza de la misma, ya sea en base a agua o en base a aceite y además el tipo de brillo, ya sea brillante, satinado o mate. En todos los casos se especificó que la calidad de la pintura sea de clase A.
Adicionalmente, en la mayoría de las especificaciones aparecidas en los planos de los edificios de la CUC, la pintura en paredes y techos, cuando se trata de pintura en base a agua, se especifica con brillo mate. En la herrería de ventanas, barandas y marcos de puertas y tabiques sanitarios, en base a aceite, se especifica satinada, mientras que en las tuberías de instalaciones a la vista, también en pintura en base a aceite, se especifica brillante. Sin embargo en estos trabajos, para los espacios internos de tipo público, tales como pasillos, aulas o sanitarios, por razones de mantenimiento y mayor lavabilidad de su superficie, nos hemos atrevido a especificar la pintura en paredes en base a agua, en brillo satinado, dejando el acabado mate para los techos de todos los espacios y las paredes de los más privados, tales como oficinas y otras áreas administrativas.
EL DECAPADO
Por otra parte, el proceso de obtener información del color original de un acabado, a falta de la especificación aparecida en los planos, se basó en la técnica del decapado como ya lo hemos señalado, que consiste básicamente, mediante procesos mecánicos y químicos, en realizar calas sucesivas (Figura 7), que permitan identificar el color y la naturaleza de las distintas capas de pintura que ha recibido una superficie en el tiempo, hasta llegar a las primeras que recibió, excluyendo la inicial en el caso de algunos edificios inicialmente pintados de blanco (ej. Hospital Clínico Universitario) y la correspondiente a la protección anticorrosiva en el caso de la carpintería metálica. Sin embargo, es posible que esta información no se pueda obtener cuando esa superficie, previo a la pintura existente, haya recibido la remoción total de las anteriores o el friso subyacente haya sido reconstruido completamente. Para evitar esta situación en el futuro, en el campo de la conservación de monumentos, cuando se deba remover la pintura existente de una pared o se reconstruya el friso completamente, se recomienda dejar intacta como testigo, una pequeña superficie en la esquina superior derecha del paramento.
Con el objeto de restituir los colores de las aulas anfiteátricas del edificio de la Escuela Básica, en ausencia de la información planimétrica requerida, se procedió a realizar una serie de calas en las paredes, que arrojaron luces sobre sus colores originales. Información que luego fue corroborada al remover los pizarrones existentes en el escenario, apareciendo dichos colores detrás de los mismos.
Figura 7. Ejemplo de cala cromática mediante decapados de pintura.
CONCLUSIONES
Se pretende que este trabajo sirva como referencia para las futuras intervenciones de carácter conservativo que deban recibir los distintos edificios de la Facultad de Ingeniería en cuanto a la definición de su cromatismo y que por extensión esta información pueda derivarse a otros edificios de la CUC.
1. Villanueva, Carlos Raul. Plano 22-A-9. Escuela de ingeniería. Laboratorios de Petróleo, Química y Geología. Fachadas-Acabado. Instituto Ciudad Universitaria Caracas, (1950)
2. Villanueva, Carlos Raúl. Plano 22-A-10. Escuela de ingeniería. Laboratorios. Colores. Instituto Ciudad Universitaria. Caracas, (1950).
[1] Metamerismo:. Fenómeno óptico que se produce cuando dos muestras de color parecen iguales bajo una determinada iluminación, pero se ven diferentes bajo otras condiciones de iluminación.
1951• El 5 de diciembre se inaugura, con motivo de la celebración de los III Juegos Deportivos Bolivarianos, el Estadio Olímpico de la Ciudad Universitaria de Caracas, sede de la Universidad Central de Venezuela, con la presencia del Dr. Germán Suárez Flamerich, presidente de la Junta de Gobierno, el coronel Marcos Pérez Jiménez y el comandante Luis Felipe Llovera Páez, autoridades deportivas nacionales e internacionales, así como de los representantes de los países participantes en el evento.
El estadio fue considerado por el Maestro Carlos Raúl Villanueva (1900-1975) como parte integrante del plan maestro para la Ciudad Universitaria y proyectado entre los años 1949 y 1950. Fue construido por la empresa danesa Christiani & Nielsen Compañia Anónima de Construcciones, en los años 1950 y 1951 a un costo de $ 16 millones EEUU.
El estadio, edificación de 35.000 m2, tuvo un aforo de 35.000 personas (6.500 en la tribuna techada y 28.500 en las graderías). En el año 2007 las instalaciones fueron renovadas, colocando en la tribuna techada sillas individuales, lo que redujo la capacidad a 24.264 personas.
Cuenta con una pista de atletismo y un campo de fútbol, vestuarios, espacios para transmisiones radiales, cabinas de sonido, prensa y tablero para anotación.
De acuerdo a lo señalado por Nancy Dembo en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015): «Está conformado por dos estructuras diferenciadas: las gradas y la tribuna techada, que, aún cuando definen el contorno del campo, no llegan a hacer contacto. La geometría del conjunto define una figura conformada por dos óvalos: uno exterior mayor y otro interior y menor, ambos desplazados sobre sus ejes. La separación entre la gradería y la tribuna techada permite la apertura del campo hacia la universidad, y le da independencia a las estructuras. La tribuna cubierta tiene una forma de ‘C’, que responde a la aspiración de integrar en un mismo sistema de soporte el techo y la gradería».
También apunta Dembo: «Los grandes volados, logrados a partir de la geometría propuesta, hacen que el conjunto casi parezca flotar en el aire».
Fotografía Leo Matiz.
El Maestro Villanueva integra arte en la edificación, colocando en la entrada principal del Estadio la escultura del artista venezolano Francisco Narváez (1905-1982), «El Atleta» (1951), realizada en piedra de Cumarebo; y en las áreas de circulación peatonal de ingreso a la tribuna techada entre las costillas de la estructura, murales de los también venezolanos Armando Barrios (1920-1999), Carlos González Bogen (1920-1992) y Mateo Manaure (1926-2018).
Vista de la hermosa y elegante estructura diseñada por el Maestro Villanueva, que soporta en la parte baja a la tribuna techada y en lo alto el volado protector.Cancha de Honor y Estadio Oliímpico al fondo.
La empresa Christiani & Nielsen Compañia Anónima de Construcciones, era para ese momento la más prominente empresa danesa de ingeniería y construcción a nivel internacional. Había sido fundada en 1904 por el ingeniero civil Rudolf Christiani y el capitán naval Aage Nielsen, realizando importantes proyectos de gran complejidad constructiva tanto en Dinamarca como en otros países europeos, Asia y América del Sur, habiendo ya ejecutado para la fecha en que construyó el Estadio Olímpico de la Ciudad Universitaria: el edificio sede de la compañía petrolera Royal Dutch Shell de Venezuela o Edificio Shell en 1950, (hoy sede de la Comandancia General de la Armada); la Planta de La Cabrera, para La Electricidad de Maracay, estado Aragua en 1951; el Aula Magna también en la Ciudad Universitaria de Caracas, obra que se inició el 28 de noviembre de 1952 y se concluyo el 31 de marzo de 1953, terminado en 124 días; en 1954 una Planta Eléctrica sobre el Río Caroní en Puerto Ordaz; en 1955 la sede de los Laboratorios Abbott, C.A. ubicados en Los Ruices, proyecto de la firma Carbonell y Sanabria; para el Instituto Nacional de Obras Sanitarias INOS, la Planta Termo Eléctrica La Mariposa en 1957; y en 1958 para la empresa Molinos Nacionales C.A, MONACA, la construcción de diez Silos utilizando para ello encofrados deslizantes así como un Tanque de Agua pretensado, en Puerto Cabello, estado Carabobo.
Fuentes consultadas-
1. Juan Moreno. Cronología Documentada de la Ciudad Universitaria de Caracas. 2004 2. Iván González Viso, María Isabel Peña y Federico Vegas. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015 (http://guiaccs.com/obras/plaza-bicentenario/) 3. Recopilación Gráfica de Obras Públicas Nacionales. Años 1949-1950. Estados Unidos de Venezuela. MOP.
Fotos tomadas de Facebook; Leo Matiz y Colección Crono Arquitectura Venezuela.
Cuando en el año 2003 se celebraban los 50 años de la creación de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV y la agenda se encontraba repleta de eventos que se irían desarrollando a lo largo del año en el país, surgió la posibilidad de incorporar en ella la organización de un programa fuera de nuestras fronteras que se enfocaría en la relativamente reciente declaratoria de la Ciudad Universitaria de Caracas como Patrimonio de la Humanidad y reforzaría, a la vez, los vínculos con la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC).
El importante esfuerzo que permitiría trasladar a un destacado grupo de académicos venezolanos a Santiago para debatir por primera vez en el exterior diversos tópicos relacionados con el conjunto arquitectónico más relevante del país, coordinado en Caracas por el profesor Henrique Vera y que contó con el apoyo de la profesora Paulina Villanueva (quien puso a disposición los fondos de la Fundación Villanueva), se estructuró con base en un seminario que en Chile fue organizado, como parte del programa de Patrimonio Arquitectónico, Urbano y del Paisaje, por un equipo encabezado por Fernando Pérez Oyarzun en el que participaron Marcelo Sarovic y Andrea Masuero. Le correspondió al profesor José Rosas Vera servir de enlace entre las dos universidades involucradas. Valga añadir que sirvió como marco para la cristalización de la actividad, el Convenio de intercambio académico que desde 1993 existía entre las dos entidades académicas del cual ya se habían desprendido numerosos proyectos y una larga historia de encuentros.
1. Programa y breve reseña de los invitados al Seminario.
El evento titulado “Seminario Internacional. Patrimonio Moderno una herencia reciente. CIUDAD UNIVERSITARIA DE CARACAS. Patrimonio de la Humanidad”, se desarrolló los días 7, 8, 9 y 10 de octubre de 2003 en la Sala La Capilla del Campus Lo Contador de la PUC y se le fijó un costo de inscripción discriminado para el público en general y los estudiantes. Estuvo auspiciado por la Embajada de Venezuela en Chile, el Hotel Neruda, Eurest Alfin y Viña Santa Carolina. Como complemento del encuentro se realizó en el Campus Lo Contador una exposición fotográfica (obviamente) de la Ciudad Universitaria de Caracas.
2. Las primeras páginas de las ponencias presentadas por Juan Pedro Posani, Nancy Dembo y Ana Loreto.
Participaron como invitados venidos de Caracas los profesores Juan Pedro Posani, Nancy Dembo, Ana Loreto, Frank Marcano, Ana María Marín, Silvia Hernández de Lasala y Alberto Sato Kotani. Posani y Dembo se presentaron en la sesión inaugural el martes 7, previas palabras introductorias de Fernando Pérez Oyarzun; Loreto y Marcano lo harían el miércoles 8; Marín y Hernández de Lasala el jueves 9; cerrando Sato el viernes 10 dándose luego la oportunidad de tener una Mesa Redonda de intercambio entre los ponentes y los asistentes.
3. Las primeras páginas de las onencias presentadas por Frank Marcano, Ana María Marín, Silvia Hernández de Lasala y Alberto Sato Kotani.
Las disertaciones, llevadas a cabo con estricto rigor, permitieron a Posani presentar “La Ciudad Universitaria de Caracas en la obra de Carlos Raúl Villanueva”; a Dembo “La Ciudad Universitaria de Caracas, laboratorio de ingenierías”; a Loreto “COPRED: un laboratorio para la gestión del patrimonio”; a Marcano “La ciudad ideal de la modernidad: una lectura desde lo urbano”; a Marín “Postulación de la Ciudad Universitaria de Caracas a la lista de Patrimonio Mundial, anatomía del proceso”; a Hernández de Lasala “Incesante alteración: Villanueva y la arquitectura de la Ciudad Universitaria de Caracas”; y a Sato “La síntesis de Carlos Raúl Villanueva”, cuyos textos e imágenes fueron compaginados por los estudiantes del Taller de Investigación Ciudad Universitaria de Caracas, Patrimonio de la Humanidad, de la Escuela de Arquitectura de la PUC dirigidos por el profesor Fernando Pérez Oyarzun, dando origen a una cuidada publicación producida y diagramada por Andrea Masuero, cuya portada engalana nuestra postal del día de hoy. Posteriormente, la revista URBANA dedicaría un número especial (el 33, julio-diciembre 2003) al tema del patrimonio que recogería también, con editorial de Frank Marcano (“Habitar un patrimonio. Ciudad Universitaria de Caracas”) y crónica de José Rosas Vera el material presentado en el evento chileno.
4. Portada e índice del nº 33 de la revista URBANA.
Del texto elaborado por Rosas Vera para URBANA vale la pena subrayar varios aspectos que pueden servir para ilustrar la trascendencia del evento. En primer lugar, resalta que por tratarse la Ciudad Universitaria de un hecho de la arquitectura y el urbanismo habitado y sometido a innumerables desafíos, tenía pleno sentido abrir el debate sobre el tema patrimonial y las maneras como el conjunto se relaciona con el paisaje cultural al que pertenece, dando cabida a diferentes enfoques que por primera vez confluían en un encuentro como el que se organizó.
En segundo lugar, destaca Rosas Vera la visión académica aportada por Fernando Pérez Oyarzun quien colocó a la Ciudad Universitaria como tema y materia de reflexión entre sus estudiantes del séptimo semestre de la carrera lo que contribuyó “no sólo a que viajaran a Caracas a realizar actividades de campo para sus respectivos trabajos, sino promover una cierta interacción internacional entre investigación y práctica”, que además los puso en contacto con las fuentes documentales originales, actividades que “produjeron la precondición y el pretexto para que el Seminario se efectuara posteriormente”.
5. Editorial elaborado por Frank Marcano y crónica del Seminario realizado en Chile preparada por José Rosas Vera publicados en URBANA nº 33.
En tercer lugar, valora Rosas Vera el apoyo ofrecido por el Consejo de Preservación y Desarrollo (COPRED) de la Universidad Central de Venezuela tanto al intercambio académico como al Seminario mismo. “En este sentido se debe valorar que, a pesar que las ponencias de los diferentes expositores son visiones desde distintos ángulos y que el trabajo de los estudiantes no responde a una mirada única, es posible identificar en una alta proporción de estudios el aporte documental de COPRED y también que, a pesar de las diferencias ideológicas entre los trabajos, todos tratan un mismo campo de debate”.
Resaltando de nuevo el amplio abanico de posturas presentadas en el Seminario, en torno a la importancia y sentido que tiene la Ciudad Universitaria de Caracas como proyecto y obra, Rosas Vera resume cómo “toda la reflexión que Posani, Sato y Hernández de Lasala introducen desde diferentes aristas, permiten una nueva mirada al período, al tiempo que una reconsideración cultural y estética de la obra. Desde otro flanco, Marcano nos propone una lectura desde lo urbano, específicamente desde la modernidad occidental; mientras Dembo, Marín y Loreto aportan los rastros materiales y las densas capas de representaciones que evidencian sus edificaciones que se debaten entre lo museístico y la reinvención programática”.
Para concluir, sólo subrayar que el seminario junto a los resultados que arrojó, constatables a través de la experiencia vivida, del intercambio producido y del material presentado y publicado, permiten no sólo contar con un muy completo panorama sobre el significado que tuvo la declaratoria de la Ciudad Universitaria como Patrimonio de la Humanidad y su trascendencia, sino con valiosos documentos de consulta obligada para los estudiosos del tema.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal, 1, 2 y 3. Publicación del Seminario Internacional. Patrimonio Moderno una herencia reciente. CIUDAD UNIVERSITARIA DE CARACAS. Patrimonio de la Humanidad, octubre 2003.
4 y 5. Revista URBANA, nº 33, julio-diciembre 2003.
Concurso internacional para la restauración del sistema de corredores ondulados dela Ciudad Universitaria de Caracas
El Estado Venezolano, conjuntamente con la Universidad Central de Venezuela, la Comisión Presidencial para la Recuperación de la UCV, el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), el Consejo de Preservación y Desarrollo del Patrimonio (COPRED), y con el aval de la UNESCO, hace el presente llamado a Concurso internacional para la restauración del sistema de corredores ondulados de la Ciudad Universitaria de Caracas, inscrita en la Lista de Patrimonio Mundial, para garantizar que la solución propuesta conserve el Valor Universal Excepcional (VUE) y las condiciones de integridad y/o autenticidad del bien, siguiendo los principios establecidos en la Convención para la protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de 1972.
Los interesados pueden consultar las bases y toda la información necesaria en: