1903• Por iniciativa del presidente Cipriano Castro (1858-1924) con la intención de honrar al prócer de la independencia José Antonio Páez (1790-1873), «en nombre de la gratitud nacional», se devela el 24 de julio de 1903 una escultura ecuestre del que fuera además quinto presidente de Venezuela, en la Plaza La República (denominada poco tiempo después Plaza Páez) en la urbanización El Paraíso. La obra en bronce fue realizada por el escultor Eloy Palacios (1847-1919). El diseño de la plaza inaugurada incluía fuentes y áreas verdes con abundantes árboles.
1989• El Presidente de la República Carlos Andrés Pérez acompañado con el Presidente de Francia François Mitterrand (1916-1996), reinauguran la Plaza Altamira rebautizándola como Plaza Francia. Durante la visita de 48 horas del Presidente Mitterrand a Caracas se firmaron acuerdos de cooperación energética (PDVSA-Total-Elf Aquitaine), técnicos y médicos (área de ingeniería ferroviaria y medicina de emergencias), así como la apertura de una línea de crédito de 500 millones de dólares para financiar la expansión de las líneas del Metro de Caracas y proyectos de infraestructura.
La Comisión de Desarrollo Urbano y Territorial de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat en alianza con el Instituto de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela invita a participar en la segunda sesión del Ciclo de Conferencias on line 2025 sobre el Desarrollo Territorial y Urbano de Venezuela
II. EL ESPACIO PÚBLICO COMO ESTRUCTURADOR DE LA CIUDAD
Ponente: Arq. Maritza Rangel
Modera: Urb. Ariana Tarhan
Comentaristas: Arq. Franco Micucci y Urb. Zulma Bolívar
Jueves 15 de mayo
9:30 – 11:00 am hora Caracas
VIA ZOOM ID: 822 9314 6820 Passcode: 417882
Nota
La ponencia será de 40 minutos, 10 minutos para cada comentarista y 30 minutos de intercambio con los participantes.
Cuando en 1977 el Comité Olímpico Venezolano presentó ante el Congreso de la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA), reunido en San Juan de Puerto Rico, la postulación de Caracas como sede de los IX Juegos Deportivos Panamericanos a celebrarse en 1983, tuvo que enfrentarse a las serias aspiraciones que la ciudad de Hamilton (Canadá) también mostró. La exposición hecha y la argumentación esgrimida por la delegación venezolana lograron que los asistentes a la asamblea, luego de una cerrada deliberación, votaran a favor de que fuera nuestro país el que organizara el evento que sigue en jerarquía a los Juegos Olímpicos lo cual, sin duda, lo colocaba ante un reto de gran envergadura, recogiendo el testigo que le entregaba San Juan de Puerto Rico donde se habían montado los VIII Juegos de 1979.
1. 5 de diciembre de 1951. Ceremonia de apertura de los III Juegos Deportivos Bolivarianos en el Estadio Olímpico de la UCV que también abría sus puertas.2. 1 de julio de 1979. Ceremonia de apertura de los VIII Juegos Deportivos Panamericanos en el Estadio Hiram Bithorn, San Juan, Puerto Rico.
Caracas, que sólo contaba como antecedente en la realización de eventos de esta naturaleza a escala internacional el correspondiente a los III Juegos Deportivos Bolivarianos en 1951, ocasión que sirvió para inaugurar los estadios Olímpico y Universitario de la Universidad Central de Venezuela así como el velódromo Teo Capriles, entendió que se le presentaba una oportunidad de oro para evaluar el estado de sus instalaciones y, a partir de allí, actualizar las que aún ofrecieran posibilidades para lograrlo o, en su defecto, construir las que hicieran falta ajustándose en ambos casos a los estándares exigidos por los organismos internacionales.
3. Logotipo y afiche de los IX Juegos Deportivos Panamericanos, Caracas, 1983.
Le correspondería al gobierno presidido por Luis Herrera Campíns llevar adelante a lo largo de toda su gestión (1979-1983) la planificación, puesta a tono y construcción de la infraestructura requerida, así como organizar toda la logística propia del evento que tendría por eslogan “compromiso de todos”, dejando las decisiones más importantes en manos del Comité Organizador de los Juegos (COPAN’83) presidido por Carlos Lovera Osío.
Es así como, con el año 1983 en mente (que coincidiría con el Bicentenario del natalicio de Simón Bolívar), en 1980 se elaboraron el “Estudio para generar el Plan Estratégico Global de los IX Juegos Deportivos Panamericanos” y el “Estudio sobre el Sistema Urbano Panamericano” que hacían presagiar no sólo la consideración de la dotación correspondiente a las instalaciones deportivas que servirían de escenario, sino también el poder llevar a cabo intervenciones a nivel de la ciudad que las entrelazaran desde una visión totalizadora.
4. Dos de las edificaciones existentes que se reacondicionaron y adaptaron para albergar los IX Juegos Panamericanos. El Gimnasio Cubierto de la UCV (izquierda) y el Poliedro de Caracas (derecha).
Determinadas las instalaciones que serían objeto de actualización, readaptación, reacondicionamiento o reconstrucción y las que serían construidas ex novo, formarían parte del primer grupo: los estadios Olímpico y Universitario de la UCV (el primero sería el lugar donde se llevaría a cabo la inauguración y clausura de los juegos así como las competencias atléticas de pista y campo, y el segundo las de béisbol), el Poliedro de Caracas (baloncesto), el Gimnasio de la Academia Militar (esgrima), el Gimnasio Cubierto de la UCV (gimnasia y tenis de mesa), las canchas del Caracas Sport Club (hockey sobre hierba), el estadio Palo Verde (béisbol), el Gimnasio del Instituto Nacional de Deportes (judo y lucha), el Embalse la Mariposa (remo), las canchas del Altamira Tenis Club (tenis) y el Polígono El Libertador (tiro).
5. Nuevas construcciones realizadas para los IX Juegos Panamericanos. Parque Naciones Unidas: Complejo de piscinas (izquierda) y Gimnasio (derecha).6. Nuevas construcciones realizadas para los IX Juegos Panamericanos. Estadio Nacional Brígido Iriarte (izquierda) y Gimnasio José Joaquín «Papá» Carrillo -Parque Miranda- (derecha).
El segundo grupo (nuevas construcciones) estaría conformado por: el Gimnasio Parque Naciones Unidas (boxeo), la pista del Velódromo Teo Capriles (ciclismo), las Canchas Fuerte Tiuna (equitación), el Estadio Brígido Iriarte (fútbol), el Gimnasio Vertical IND (levantamiento de pesas y sambo), el Complejo de Piscinas Parque Naciones Unidas (natación, nado sincronizado y clavados), el Estadio Mampote (softbol), el Polígono El Libertador (tiro con arco) y el Gimnasio Parque Miranda (voleibol). A todo ello habría que agregar la construcción de la Villa Panamericana en Guarenas.
7. Los cuatro elementos que conformarían el «Eje Paraíso» del «Sistema Urbano Panamericano». De izquierda a derecha el Velódromo Teo Capriles, el Estadio Brígido Iriarte, el Parque Naciones Unidas y los estadios de la UCV.8. El Velódromo Teo Capriles (izquierda) y los estadios de la UCV (derecha), todos inaugurados en 1951, elementos claves en la memoria deportiva construida de la ciudad.
Es dentro de lo que en el “Sistema Urbano Panamericano” se consideró como el “Eje Paraíso” que reconocía la memoria deportiva de la ciudad e iría desde las instalaciones del IND en La Vega, pasando por el Estadio Brígido Iriarte y el Parque Naciones Unidas prolongándose hasta las instalaciones de la UCV en el centro geográfico de la ciudad, proveyendo de una completa dotación deportiva de alta competencia al suroeste de la ciudad, que quizás se encuentre el origen de la decisión que llevó a concebir la plaza que uniría el Estadio Olímpico y el Universitario, incorporando a éste último al campus de la UCV del cual siempre estuvo separado por la avenida Las Acacias. Además, la plaza serviría como marco previo a los actos de inauguración, celebración de competencias y clausura que atraerían una importante cantidad de personas que en las condiciones existentes no contaban con el confort requerido.
9. Vista aérea de los estadios de la UCV con el Universitario en primer plano cuando aún se encontraban separados por la avenida Las Acacias. A la izquierda sobre la avenida se aprecia la pasarela diseñada por Carlos Raúl Villanueva para salvar la vía.10. Planta del conjunto de los dos estadios, la plaza que los integra y el estacionamiento estructural que los sirve.
El proyecto que data de 1980, elaborado por Bernardo Borges y Jacobo Koifman (socios de Francisco Pimentel), tenía como principal operación a ejecutar el hundimiento de la avenida Las Acacias a su paso por entre los estadios y la construcción de un estacionamiento techado con capacidad para un rango de entre 2000 y 2500 vehículos. Tras la realización de tres estudios preliminares se decidió, a partir del tercero de ellos, que el estacionamiento estuviera contenido en un edificio paralelo a la autopista Valle-Coche con acceso desde la trinchera de Las Acacias (donde operaría una zona de transporte público para 25 autobuses) y desde la calle conocida como la PETA (por estar allí ubicada la Planta Experimental de Tratamiento de Aguas de la Facultad de Ingeniería). Justamente un boceto del planteamiento hecho por Borges y Koifman ilustra nuestra postal del día de hoy.
11. Reacondicionamiento del Estadio Olímpico para los IX Juegos Panamericanos. Corte tribuna cubierta con nivel mezzanina, rampas y nuevo nivel de servicios anexos.12. Reacondicionamiento del Estadio Universitario.
Los trabajos realizados por el Ministerio de Desarrollo Urbano (MINDUR), que también contemplaron el reacondicionamiento de los dos estadios ajustándolos y actualizándolos a los requerimientos exigidos para competencias de alto nivel, arrojó como resultado en lo concerniente a la plaza pública, el sustituir la pasarela de anteriormente unía los dos estadios por una amplia superficie de cemento coloreado y modulada semejando adoquines, con tres grandes perforaciones circulares que marcaban el paso por debajo de la avenida Las Acacias, mediante la cual se lograban conexiones peatonales amplias y un espacio a nivel de ingreso de las dos instalaciones, que serviría como receptor del público proveniente de los estadios, del estacionamiento y de los diferentes sistemas de transporte colectivo. De acuerdo a la descripción publicada en el artículo “Proyecto de remodelación del Complejo Deportivo U.C.V.”, publicado en la revista Croquis nº7, octubre 1982, los proyectistas preveían que el logrado fuese un espacio urbano “de gran vivencia diaria, representada por el flujo peatonal de estudiantes y personal universitario que haga uso de los estacionamientos, así como en los momentos de eventos, evitando la situación conflictiva actual, debida a la carencia de un espacio público que discrimine vehículos y peatones”.
13. Vista aérea de los dos estadios, la plaza que los integra y el estacionamiento estructural que los sirve.
Pues bien, los buenos presagios que anunciaba una planificación a tiempo asociada a los juegos y que tendría a la ciudad como objeto de atención, comenzaron a desdibujarse al agudizarse una importante crisis económica a nivel nacional sumada a una mala administración de los recursos destinados al evento, lo cual derivó en demoras en la ejecución, apresuramiento en la terminación de muchas obras e incluso recortes en la finalización de algunas como es el caso del estacionamiento de los estadios al cual no se le terminó de construir un piso entero reduciendo su capacidad a 1700 puestos bajo techo. Recordemos, además, que el 18 febrero de 1983 (pocos meses antes de la inauguración de los juegos) se produce la devaluación abrupta del bolívar frente al dólar conocida como el “viernes negro”, colapso que estuvo precedido por una salida masiva de capitales en 1982.
14. 14 de agosto de 1983. Ceremonia de apertura de los IX Juegos Deportivos Panamericanos en el Estadio Olímpico de la UCV.
En todo caso, los juegos finalmente se celebraron entre el 14 y el 29 de agosto de 1983 con la participación de 3426 atletas de 36 países en 23 modalidades, en los que Venezuela obtuvo un meritorio quinto lugar, teniendo al Estadio Olímpico de la UCV como protagonista, cumpliendo tanto la intervención realizada para generar la desde entonces denominada Plaza Simón Bolívar como el estacionamiento con los objetivos inicialmente trazados.
15. Vista de la Plaza de Los Estadios o Plaza Simón Bolívar.
Con el transcurrir del tiempo, lamentablemente, la animación que los proyectistas deseaban para la plaza no se dio sino en las contadas ocasiones en que se fueron realizando eventos deportivos a escala metropolitana. Su condición árida e inhóspita y la inexistencia de usos permanentes que pudieran inyectarle vida, la han convertido sólo en lugar de paso, desvinculado de su entorno y tierra de nadie ubicado en las afueras de la universidad. El estacionamiento, por su parte, nunca terminó de integrarse a la vida cotidiana de la UCV dada su lejanía, pese a que su capacidad justificó el cierre de varios espacios de esa naturaleza en el interior del campus entre 1984 y 1988. El nivel inferior al espacio público tampoco fue aprovechado con el potencial de terminal urbano con que fue concebido.
16. Henrique Hernández con la colaboración de Carlos Henrique Hernández. Imágenes de la propuesta ganadora del concurso para la “Recuperación de la Plaza Simón Bolívar” (2000)
En consideración a lo anterior, el año 2000 la Fundación UCV convocó un Concurso privado para obtener propuestas para la “Recuperación de la Plaza Simón Bolívar”, el cual fue ganado por Henrique Hernández con la colaboración de Carlos Henrique Hernández. De acuerdo a la página web del Grupo Estran C.A. “el planteamiento se basa en mejorar las condiciones actuales de la Plaza y su contexto inmediato, apoyado en las obras que actualmente se están realizando como la estación del Metro; además de un cambio de imagen utilizando elementos de construcción ligeros, como son las cubiertas textiles, el metal y el vidrio, los cuales demarcan el espacio de forma suave, armoniosa y agradable. (…) El proyecto consta de un programa de áreas, que involucra actividades de gran atractivo y que convierten a la Plaza en un componente del espacio urbano propicio para la congregación y permanencia. Propone áreas de comercio, comida, exposición, áreas de descanso y relajación, servicios públicos como transporte, teléfonos, kioscos y sanitarios; todo esto unido a un programa de seguridad y vigilancia que cuenta con áreas destinadas a la ubicación de cámaras (circuito cerrado) y personal especializado”.
Transcurridos ya casi 25 años de la realización del concurso las condiciones de soledad, inseguridad y deterioro siguen siendo características de la plaza Simón Bolívar y el estacionamiento estructural sin que se vean salidas cercanas a tan deplorable situación.
… que en julio de 1983 se inauguró la Plaza Bicentenario?
1. Vista aérea de la Plaza Bicentenario desde el noroeste (c.1983)
1983 se inició en Venezuela con el decreto gubernamental que oficializaba la entrada en el “Año Bicentenario del Natalicio del Libertador”, lo cual, aunado al hecho de que se trataba del último de la gestión de Luis Herrera Campíns como presidente de la República y, por ende, año electoral, presagiaba una agitada agenda de actos, inauguraciones y eventos en general. Es así como, por ejemplo, el propio 2 de enero el Metro de Caracas inicia sus funciones al público con la inauguración por todo lo alto del primer tramo de la Línea 1 entre las estaciones Propatria y La Hoyada.
2. 1983. 2 de enero. Acto de inauguración del tramo Propatria-La Hoyada de la Línea 1 del Metro de Caracas.
Sin embargo, con lo que no contaba el gobierno, que había programado la realización ese año de los IX Juegos Deportivos Panamericanos en Caracas entre el 14 y el 29 de agosto, es con que el 18 de febrero el bolívar sufriera una abrupta devaluación de casi un 75% en su valor frente al dólar estadounidense (pasando de 4,30 Bs. a 7,50 Bs. por dólar), primera de una serie que se repetiría a lo largo del tiempo y estaría acompañada de otros hechos que minaron la estabilidad de la moneda, deterioraron el poder adquisitivo de la población y derivaron en la implantación de un control de cambio, razones por las que aquel día es recordado como el Viernes Negro.
3. 1983. Son inaugurados el Ateneo de Caracas (izquierda) y el Teatro Teresa Carreño (derecha)
Pese a tener que afrontar semejante carga sobrevenida, no obstante, el 4 de marzo el gobierno continúa su marcha “bicentenaria” inaugurando el 4 de marzo la nueva sede del Ateneo de Caracas; el 25 de marzo el Hipódromo de Valencia; y el 19 de abril el Teatro Teresa Carreño con un concierto de la Orquesta Sinfónica de Venezuela.
4. 1983. Dos obras inauguradas con motivo de la realización de Caracas de los IX JUegos Deportivos Panamericanos. Transformación del Estadio Nacional Brígido Iriarte (izquierda) y Gimnasio José Joaquín «Papá» Carrillo (derecha)
Con ocasión de los Juegos Panamericanos ya en 1981 se había puesto en servicio la Plaza Simón Bolívar y el estacionamiento estructural que complementaron el acondicionamiento de los estadios Olímpico y Universitario, sedes principales del evento, junto al Poliedro de Caracas, el Parque Naciones Unidas (otra obra inaugurada en 1983), el Estadio Nacional Brígido Iriarte (reabierto aquel año luego de una importante transformación) y el Gimnasio José Joaquín «Papá» Carrillo.
También, en el marco del Bicentenario, la Unesco y el Gobierno de Venezuela crearon conjuntamente el Premio Internacional Simón Bolívar, destinado a reconocer las actividades e iniciativas que hayan contribuido a lograr y reforzar la libertad, la independencia y la dignidad de los pueblos. Por otro lado, el 28 de julio es creada la Universidad Pedagógica Experimental Libertador y el 24 de agosto la Academia Nacional de Ciencias Económicas.
5. 1983. Se inaugura la Plaza Caracas.
Otras cinco obras vale la pena señalar como parte de la agitación constructiva que acompañó aquel año electoral que culminó con el triunfo de Jaime Lusinchi: la inauguración de la Torre Este de Parque Central y del Monumento a la Virgen de la Paz en Trujillo (el 21 de diciembre); la consagración de la Iglesia de San José de San Cristóbal, cuya realización había durado 43 años; y la apertura de dos importantes espacios públicos: la Plaza Caracas, recuperación para el peatón de la superficie ubicada entre los dos cuerpos bajos del Centro Simón Bolívar, que incorporó una escultura de Simón Bolívar denominada El Genio del artista español Victorio Macho (7 de noviembre); y la Plaza Bicentenario localizada al sur del Palacio de Miraflores y al norte del Liceo Fermín Toro, cruce de las avenidas Sur 8 con Oeste 2 (de Solís a Camino Nuevo y de Solís a Caño Amarillo, respectivamente) en la parroquia Catedral, la cual, en particular, hemos decidido reseñar.
6. Sector objeto del plan para el Parque Cultural de Caracas.
Empecemos diciendo que la Plaza Bicentenario formó parte de un proyecto mayor a escala urbana urbana que incluía una red de espacios públicos denominado “Parque Cultural de Caracas”, que comenzaba en la Plaza Bolívar, pasaba al sur del Palacio de Miraflores, incorporaba el sector de Caño Amarillo y que “yendo en dirección oeste precede a un accidente topográfico que estrecha la ciudad en ese punto y abre el casco histórico hacia la zona de Catia característicamente popular”, señalará Oscar Tenreiro en Todo llega al mar (2020). La propuesta y su nombre se originan en “una iniciativa del Cabildo Caraqueño de comienzos de la década de los setenta”, que dio pie a la elaboración por parte de la Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano (OMPU) de un estudio para el sector que recoge la idea de los legisladores de convertirlo en receptor de actividades culturales y preservar algunos monumentos que pertenecen a la historia de la ciudad: la capilla de Nuestra Señora de Lourdes y el Arco de la Federación (ambos del período guzmancista), la iglesia de Pagüita, el Viaducto Unión (primer puente de estructura metálica construido en la ciudad), la Villa Santa Inés (residencia de Joaquín Crespo) y la antigua Escuela Militar (de los tiempos de Juan Vicente Gómez).
7. Versión final de la propuesta para el Parque Cultural de Caracas (c.1981).
Es así como en 1980 comenzó a gestarse en la oficina del arquitecto Oscar Tenreiro con la participación de Francisco Sesto e Isabel Sánchez, la idea de desarrollar el Parque Cultural de Caracas, el cual contó con el apoyo de la Gobernación del Distrito Federal (GDF) con Enrique Pérez Olivares al frente, quien les permitió hacer una presentación en la que se utilizaron “recursos exploratorios y de expresión muy poco convencionales”. En el “Anteproyecto para el Parque Cultural de Caracas” entregado a la GDF en julio de 1982, que reflejaba claros aires posmodernos, “propusimos … edificios-escenografía capaces de generar espacio público complementario al espacio público natural de la zona, es decir, al que ya existía por estar libre de construcciones o por su vocación formal. (…) El conjunto se iniciaba en lo que llamamos Plaza del Natalicio, parte de los servicios del Palacio Presidencial. Seguían al Oeste espacios públicos hasta llegar a la estación del Metro, punto central alrededor del cual sugerimos -y se aceptó- construir la nueva sede de la Galería de Arte Nacional (y a su lado el Teatro del Oeste). Avanzando hacia el Oeste continuaban los edificios institucionales expresados por volúmenes que figuraban dimensiones pero que no albergaban programa alguno y finalmente hacia el norte con la vivienda construida sobre la línea superficial del Metro”, apuntará Tenreiro.
8. «Primera sugerencia acerca de una Plaza del Natalicio, frente a Miraflores» (c.1980)9. «La relación peatonal con la Plaza Bolívar, el centro del casco histórico de Caracas».10. «Espacios peatonales adyacentes a la Plaza Bicentenario».
De tal manera, lo que inicialmente se denominó como Plaza del Natalicio (propuesta, según lo ya dicho, como parte de los servicios del Palacio Presidencial), ubicada en un lugar estratégico dentro del plan, trocó con el apoyo de la presidencia de la República, en Plaza Bicentenario tomándose la decisión de realizar su proyecto e iniciar las obras en 1981 con miras a que estuviese finalizada para el 24 de julio de 1983 cuando se celebraban los 200 años del nacimiento de Simón Bolívar.
11. Plaza Bicentenario. Maqueta del proyecto.12. «Planta nivel calle, a la izquierda la Galería de la Reminiscencia, luego Talleres, dormitorios y zona reservada para la flota Presidencial. Las dos plantas del edificio de servicios son de facilidades para seguridad, depósitos y áreas de servicios generales. En la planta superior funcionó inicialmente un pre-escolar para los hijos de los empleados».13. Planta Nivel Plaza.14. Izquierda (de arriba a abajo): plantas tercer, segundo y primer pisos. Derecha arriba: Detalle de la fuente y de la escalera de entrada a la plaza. Derecha abajo: Vista sobre la cascada desde el balcón triangular.
En cuanto a la conformación del programa, apuntará Tenreiro: “Lo que surgió del primer examen de las carencias del Palacio fue la necesidad de un estacionamiento y de una serie de dependencias de apoyo -oficinas, depósitos para el mantenimiento, central de seguridad- además de las área de tipo social para visitantes de un alto nivel con la adición de algunos espacios privados de la presidencia. A ello se sumaban los espacios para el Archivo Histórico de Miraflores, que terminaron ocupando los ambientes servidos por una Galería que servía de límite con la ciudad en el lado Sur, contrario al Palacio, la cual llamamos en su origen Galería de la Reminiscencia…”.
15. Cortes norte-sur.16. Fachada oeste.17. Fachada este.18. Corte oeste-este. Vista sobre la fachada interior.19. La Galería de la Reminiscencia. «A la derecha, detrás de las paredes con juegos de aparejos de ladrillo sólido está el Auditorio», de seguidas, las dependencias del Archivo Histórico de Miraflores.
La nota sobre la plaza, escrita por Tenreiro en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), la resume de la siguiente manera: “El conjunto consta de un edificio, de uso administrativo, una plaza sobre los estacionamientos, y una galería de conexión peatonal con Caño Amarillo. Construida con ladrillo, piedra y madera, e iluminada dramáticamente con luz natural, tiene una atmósfera que justifica su nombre original: ‘Galería de la Reminiscencia’. El techo del edificio administrativo es un jardín que prolonga los del palacio, proyecto del paisajista Fernando Tábora. La estructura de la plaza de concreto post-tensado de pórticos sucesivos es única en Venezuela. El pavimento, (fue) concebido con ladrillos de tamaño especial y juntas de grama, así como la fuente que baña el plano inclinado cubierto de ladrillo, uno de los límites de la plaza…”. Sobre la estructura cabe acotar que para su diseño contó con el apoyo de August Komendant, teniendo como contraparte a los ingenieros locales Martín Maiser y Andrés Prypchan.
20. Vistas de la plaza en fechas próximas a 1990.
Tuvo la mala fortuna la Plaza Bicentenario de que, pese a lo avanzado de su construcción, fue inaugurada inconclusa aquel año de 1983 y aunque hasta 1987 hubo varios intentos de completarla ello no terminó ocurriendo, sufriendo desde entonces “numerosas intervenciones ajenas al proyecto original” en palabras de Tenreiro publicadas en Caracas del valle al mar… quien allí también expone, con respecto al destino de la obra, cómo “pese a su importancia, ilustra bien la crisis de las áreas públicas urbanas, y pone en evidencia una gestión ineficiente, evidente en su franco deterioro. Se han ignorado las premisas que le dieron origen, entre ellas, que se constituyera en parte de un proyecto urbano que vinculara a la Plaza Bolívar con Caño Amarillo. Esta realidad se suma a una visión que mantiene la plaza cerrada y custodiada, como una fortaleza, alejada del ciudadano”.
El haber sido concebida como “plataforma escénica que mira hacia el Parque Cultural”, condición que atentó contra su accesibilidad directa desde la calle, facilitó en cierta medida el que la plaza haya pasado de ser un lugar de alegría manifiesto durante el breve tiempo en que funcionó a ser un espacio secuestrado sin mayores problemas por la Casa Militar encargada de la seguridad presidencial.
21. La esquina de Solís, punto de acceso a la plaza (c.1990).
El diseño de este importante desahogo de una zona problemática de la ciudad, significó para Oscar Tenreiro, junto al del Teatro del Oeste (otra obra inconclusa ubicada en Caño Amarillo), “verdaderos puntos de inflexión en mi vida como arquitecto. Ambas obras comenzaron a construirse en mis cuarenta y pocos años cuando lo que quería decir ya no era una pregunta constante sino asomaban ya algunas certezas. Fueron el producto de búsquedas, experiencias, aportes técnicos, reflexiones sobre la dirección a seguir, que ya tenían raíces firmes en mi conciencia de arquitecto. (…) Si todavía no podía llamarse madurez, estaba mucho más consciente de las búsquedas que debía emprender”.
ACA
Procedencia de las imágenes
1, 7, 8, 9, 10, 12, 13, 15, 20 y 21. Oscar Tenreiro. Todo llega al mar (2020)