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NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

La arquitectura moderna en España

Una historia crítica, 1750-2015

David Cohn

Prólogo de Justo Isasi

Traducción y edición de Jorge Sainz

Editorial Reverté

2026

Nota de los editores

Este libro pretende ofrecer una visión concisa y crítica de la arquitectura española moderna y contemporánea, centrada principalmente en el siglo XX, pero extendida desde la Ilustración del si­glo XVIII hasta las primeras décadas del siglo XXI.

Se trata de una ‘historia crítica’, pues David Cohn entiende que la arquitectura de un lugar y un periodo determinados puede entenderse mejor cuando se analiza dentro del contexto más amplio de las fuerzas culturales e históricas que la moldean y la condicionan. Como estadounidense afincado en España, el autor ha podido examinar con cierta distancia algunas posturas ideológicas aparentemente incompatibles con un grado de ecuanimidad y novedad que no siempre estarían al alcance de quienes han vivido más cerca esa historia.

Esta concepción de la ‘historia crítica’ implica además la lectura analítica y detallada de obras y trayectorias profesionales, sus influencias, sus interacciones y su relación con el contexto histórico. En este enfoque analítico y contextual, la ‘historia’ se convierte en un tejido de fuerzas que interactúan en diferentes niveles a lo largo del tiempo; que están en línea con el debate intergeneracional y con el desarrollo de las ideas y los movimientos arquitectónicos, dentro de una matriz de influencias locales, nacionales e internacionales, además de ideológicas, formales o técnicas; y que actúan en consonancia con otros campos, como el arte o la literatura de su periodo histórico.

En vez de encaminarse hacia una visión o una conclusión únicas, este método observa patrones recurrentes de actividad que van surgiendo a lo largo del tiempo.

Esta edición incluye un prólogo de Justo Isasi, profesor emérito y antiguo catedrático de Proyectos Arquitectónicos en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid.

ACA

MERECIDO RECONOCIMIENTO

El Doctor Oscar Olinto Camacho Angulo será distinguido con la Orden Universidad Central de Venezuela

Tomado de @fauucv

La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela celebra el otorgamiento de la Orden Universidad Central de Venezuela al Dr. Oscar Olinto Camacho Angulo, arquitecto egresado de la FAU-UCV y Doctor en Filosofía por el University College de la Universidad de Londres.

Profesor jubilado de nuestra Casa de Estudios, fundador del Área de Estudios Urbanos de la FAU-UCV e individuo de número de la Academia Nacional de Ingeniería y Hábitat, el Dr. Camacho Angulo ha dedicado más de cinco décadas al estudio, la investigación y la enseñanza del urbanismo en Venezuela.

Su trayectoria ha sido fundamental para la formación de generaciones de especialistas y para la consolidación de los estudios urbano-regionales en el país. Entre sus aportes destacan sus investigaciones sobre regularización de la tenencia de la tierra, captación de plusvalías urbanas y asentamientos informales, así como su contribución al diseño de políticas habitacionales desde el Consejo Nacional de la Vivienda (CONAVI), institución que presidió entre 1992 y 1994.

Desde la academia, la investigación y el servicio público, su obra ha contribuido a pensar una ciudad más justa e incluyente, con especial atención a los habitantes de los barrios populares y a los desafíos del hábitat urbano venezolano.

Este reconocimiento honra una carrera ejemplar y reafirma el valor de quienes, desde la Universidad, han puesto el conocimiento al servicio del país.

Acto de otorgamiento

Día: Martes 16 de junio de 2026

Lugar: Rectorado UCV

Hora: 9:00 a. m.

Traje formal

Extendemos nuestras más sinceras felicitaciones al profesor Dr. Oscar Olinto Camacho Angulo por esta merecida distinción.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 469

Cuando a finales del año 1998 la Asociación Israelita de Venezuela convocó el concurso privado de arquitectura para la sede del Museo Sefardí de Caracas “Morris E. Curiel”, se despertó un notable entusiasmo de parte de los participantes y un inusitado interés en el gremio por conocer los resultados de lo que podía constituirse en una de las contadas excepciones en las que un evento de esta naturaleza tendría como desenlace final la construcción del edificio, en vista de las continuas decepciones que habían traído consigo los concursos promovidos por el Estado. Con ello, se reactivaba, una vez más, la esperanza que siempre ha acompañado a estos certámenes de constituirse en camino idóneo para promover la buena arquitectura asociada a edificaciones de valía para la sociedad y se aspiraba a que, auspiciado en esta oportunidad por una entidad de reconocida solvencia económica y social, la feliz finalización estuviese garantizada.

La iniciativa de llamar a concurso, sin duda, estuvo ligada al hecho de ser la comunidad sefardí en Venezuela una de las más antiguas de América Latina, caracterizada por una temprana presencia clandestina, un rol clave en la independencia y un legado cultural imborrable. A diferencia de los judíos asquenazíes (provenientes de Europa Central y Oriental) que llegaron en el siglo XX, los sefardíes sentaron las bases del judaísmo en el territorio nacional. Por ello no es de extrañar que historiadores y estudios genealógicos modernos sugieran que en el flujo constante de conversos se encuentre la huella genética de muchas familias de la aristocracia criolla.

1. Mapa que recoge los lugares de España y Portugal donde se ubicaron, tras ser decretada su expulsión en 1492, los «judíos secretos», «nuevos cristianos», «judíos conversos» o «criptojudíos», así denominados porque, aunque continuaron practicando su religión clandestinamente eligieron convertirse para evitar su expulsión o ser entregados a la Inquisición. El registro abarca hasta 1930 cuando se da la emancipación de la judería en España, posterior a la producida en Portugal en 1910.

La historia señala cómo tras la expulsión de España decretada por los Reyes Católicos en 1492, muchos judíos conversos o criptojudíos llegarían integrados en las expediciones de conquista españolas, ocultando su fe ante el temor ser descubiertos y procesados por la Inquisición. Más adelante (1693), un grupo de sefardíes procedentes de Livorno y establecidos en la colonia holandesa de Curazao fundó un importante asentamiento comercial en Tucacas: construyeron casas, comerciaron cacao y tabaco, y erigieron una sinagoga. Sin embargo, en 1720, las fuerzas españolas destruyeron el lugar acusándolos de contrabando.

2. Mordechai Ricardo (1771-1842) abogado judío sefardí nacido en Amsterdam, que protegió a Simón Bolívar y a sus hermanas en Curazao tras las victorias realistas iniciales. Fue uno de los primeros en leer el Manifiesto de Cartagena.

A comienzos del siglo XIX durante la guerra de emancipación, islas como Curazao y Saint Thomas (con alta población sefardí) sirvieron de refugio para los patriotas y también se sabe que sefardíes prominentes apoyaron financieramente y con armamento la causa republicana.

Lograda la Independencia, al consolidarse la República de Venezuela después del triunfo de Carabobo en 1821, se abolió oficialmente el tribunal de la Inquisición, cesó definitivamente la persecución y se abrió el camino para la libertad de culto.

3. El Cementerio Judío de Coro, abierto en 1824.

Ya en plena República, hacia 1824, debido a la crisis económica que atravesaba Curazao y atraídos por las nuevas leyes venezolanas, decenas de familias sefardíes se asentaron legalmente en Santa Ana de Coro. Esta comunidad fundó el Cementerio Judío de Coro en 1832, el camposanto israelita en uso continuo más antiguo de toda América del Sur. De esta migración surgieron apellidos plenamente integrados a la venezolanidad como Curiel, Maduro, Capriles, Fonseca o Henríquez y muchos miembros se asimilaron con el tiempo debido a los matrimonios mixtos.

4. En 1939 por iniciativa de la Asociación Israelita de Venezuela (creada el año anterior) se inaugura la Sinagoga de El Conde, ubicada en el Nº 25 de la calle Sur 17, urbanización El Conde, Parroquia San Agustín, proyectada por los arquitectos Alfredo Jahn y Carlos Guinand Sandoz. Fue demolida en 1954.

A finales del siglo XIX y principios del XX, el foco económico se trasladó a la capital, encontrándonos con que el 29 de junio de 1930 los sefardíes caraqueños formalmente organizados fundan la Asociación Israelita de Venezuela (AIV) con la finalidad de preservar sus ritos y tradiciones. Fortalecida económicamente con la llegada a partir de mediados del siglo XX de sefardíes procedentes del norte de África (Marruecos) y del Medio Oriente (Siria, Líbano), la comunidad fue consolidando instituciones como sinagogas, escuelas y organizaciones culturales que han servido como pilares para preservar su identidad.

5. Samuel Eskenazi y José Benzaquén. Sinagoga Tiféret Israel. Avenida principal de Maripérez con Paseo Colón. 1963.

Destaca en tal sentido la inauguración y apertura al público en 1963 de la Sinagoga Tiféret Israel, la más grande del país, cuya primera piedra se había colocado en 1956. Ubicada en el cruce de la avenida principal de Maripérez con el Paseo Colón, próxima a la Plaza Venezuela, fue diseñada por los arquitectos Samuel Eskenazi y José Benzaquén y vino a remplazar a la que funcionó en la Urbanización El Conde desde 1939, demolida en 1954 como parte de la construcción de la Avenida Bolívar. Hoy en día en Caracas se cuenta además con otro lugar de culto: la Sinagoga Tiféret Israel del Este ubicada en Los Palos Grandes.

6. Morris E. Curiel (1920-2007).

Dentro de esta breve reseña debe resaltarse la figura de Morris E. Curiel (1920-2007), destacado empresario y banquero venezolano, descendiente de una distinguida familia sefardí de Curazao, que desarrolló una gran obra filantrópica de apoyo a la educación y la cultura y cuyo nombre llevaría el edificio convocado a concurso.

7. Ubicación del terreno destinado a la realización del concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel sobre el Paseo Colón próximo a la Plaza Venezuela.
8. El Centro Otassca o Caracas Teleport (hoy CNE) y el monumento a Colón (cuya escultura fue derribada en 2004), conformaron parte de los elementos referenciales del lugar a ser considerados por lo concursantes.

Para el desarrollo de la edificación destinada al museo fue adquirido un terreno entre medianeras ubicado a menos de una cuadra de la sinagoga de Maripérez, sobre el llamado “eje cultural” de la ciudad, limitado en su lindero Este con construcciones blandas, con posibilidades de desarrollo mínimas de acuerdo a las dimensiones de las parcelas que ocupan y, por el Oeste, con el recién inaugurado Centro Otassca o Caracas Teleport (José Miguel Galia y Alfredo Sucre Fabre, 1998), poseedor de un muy particular desarrollo formal, lo que lo convirtió en elemento referencial del lugar. El Sur se abría a un paisaje que contenía el monumento a Colón y la extensión del parque Los Caobos en un primer plano, y el Jardín Botánico junto a Ciudad Universitaria a distancia. El Norte se encontraba comprometido por la posibilidad de desarrollos futuros en las parcelas colindantes.

El programa estaría conformado por tres componentes principales: el museo propiamente dicho, actividades comunitarias y actividades administrativas (apoyadas todas por estacionamientos y servicios comunes), a los que se les exigía una cierta independencia operativa.

Para la evaluación de las propuestas se contó con un calificado jurado integrado por: Celina Bentata, Carlos Gómez de Llarena, Jimmy Alcock, Julio Maragall, Federico Vegas, Isaac Abadí, David Bassan, William Niño y David Gouverneur el cual, a finales de marzo de 1999, falló a favor del proyecto presentado por los arquitectos Andrés Makowski y Lea Dojc, otorgando 4 menciones a las propuestas entregadas por: Pablo Lasala; Guillermo Frontado; Enrique Larrañaga y Vilma Obadía; y Susana Merenfeld.

9. Nº301 del semanario Arquitectura HOY del viernes 15 de junio de 1999.

Del proyecto de Makowski y Dojc, hemos seleccionado una foto de la maqueta que elaboraron como parte del trabajo presentado a concurso para engalanar nuestra postal del día de hoy. Cabe añadir que el mismo fue publicado a espacio completo en el nº301 del semanario Arquitectura HOY del viernes 15 de junio de 1999, donde se mostraron algunos de los elementos presentados en las láminas que constituyeron la entrega y una memoria que explica con total claridad la manera como se concibió y desarrolló el proyecto haciendo mención a sus referentes, sus planteamientos conceptuales, los temas a los que se les dio importancia y la manera como se generó la forma.

10. Izquierda: Vitrales de Marc Chagall para la sinagoga Abbell de Hadassah-Ein Kerem del ‘Centro Médico de Hadassah’ en Jerusalén, 1962. Derecha: Daniel Libeskind. Museo Judío de Berlín, 1997-1999.

Señalan Makowski y Dojc, para introducir su planteamiento lo siguiente: “La imagen de la comunidad judía a lo largo de la historia, ha sido interpretada y posteriormente construida a través de los ojos de diversos arquitectos y artistas, desde los vitrales de Chagall para la sinagoga del ‘Centro Médico de Hadassah’ en Jerusalén, hasta el ‘Museo Judío de Berlín’ de Daniel Libeskind. De esta forma, visiones particulares enriquecen el patrimonio de miles de años de historia. El valor de estas presentaciones está en la multiplicidad y simultaneidad de visiones, en la dinámica de la interpretación de la simbología y los valores. Este ‘modus operandi’ permite a una minoría comunicarse con el resto de la sociedad, por medio de códigos reconocidos y a su vez, dejar un legado acorde a su tiempo”.

11. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Maqueta.

Bajo estas premisas, la proposición presentada tuvo siempre presente la necesidad de la convivencia de dos escalas de contenido: una material y una simbólica. La primera sería asumida a través de la relación del edificio con el lugar y, en consecuencia, con la ciudad; la segunda estaría dirigida a reconocer el pasado y la tradición que acompaña a la comunidad judía: “Así el Museo como institución, se presenta como un vinculante entre sociedad y comunidad”, subrayarán los arquitectos.

12. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Maqueta.

Por otro lado, la inevitable consideración del museo como contenedor, buscó traducirse en permanencia asumida por “los elementos que configuran el espacio y que a su vez están cargados de contenido simbólico, valores más allá de los exclusivos a su estructura. De esta manera, términos no arquitectónicos, como son los símbolos, se construyen o materializan, convirtiéndolos en elementos del presente, que rigen la lógica tanto espacial como retórica del proyecto”.

13. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Maqueta.
14. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Corte.

Las intenciones expresadas se traducirían en una edificación que buscó, mediante una imagen sobria, congeniar su relación con el entorno “expandiendo” el museo con la incorporación de espacios públicos y, a la vez, “apropiándose” del espacio circundante, sin dejar de considerar el asumir un “diálogo por oposición” con la expresividad manifiesta de su vecino: el Centro Otassca.

15. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Plantas niveles -3 (izquierda) y 0.00 (derecha) .

La formulación del programa, que de entrada sugería, dada la independencia funcional de sus partes, el tener que lidiar con una imagen fragmentada hacia la ciudad como respuesta, llevó a Makowski y Dojc a “construir una ‘pieza intermedia’ entre el museo y el edificio administrativo, que aparte de permitir al museo figurar emblemáticamente a la escala de la ciudad, se incorporaba como estructurante de éstos. Entendía simultáneamente el problema de la doble escala que el proyecto presentaba, construyendo una imagen sólida y unitaria del programa solicitado”.

16. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Plantas niveles +4 (izquierda) y +9 (derecha).

El dilema sobre el protagonismo del contenedor sobre el contenido, propia de todo museo contemporáneo, “se trató de resolver de la forma más ortodoxa, vale decir, creando espacios claros y secuenciales, capaces de contener y exhibir lo propio de los museos, introduciéndolos en el sistema o contenedor que se exhibe a sí mismo. Un Vacío, en el que sus partes estructurantes, vale nombrar, columnas, muros, suelos y cubiertas adquieren una capacidad expresiva propia, permitiendo variadas percepciones simultáneas durante los recorridos”.

17. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Plantas niveles +14 (izquierda) y planta tipo edificio administrativo (derecha).

El resultado final contempló la creación de un volumen en contacto con la calle y alineado con el cuerpo bajo del Centro Otassca que contendría en el sótano (nivel -3): servicios generales, depósitos, talleres de montaje, carga y descarga, seguridad, oficinas, tienda, cocina y un patio de café del cual surgen una serie de elementos verticales manejados con criterios de sala hipóstila, en torno al cual se organiza el edificio.

El nivel 0.00 se caracteriza por ser el acceso peatonal y a la vez funcionar como nodo de distribución y relacionador espacial ya que contiene: el ingreso hacia las actividades comunitarias (sala de usos múltiples, centro de documentación, salón de creatividad), ubicadas en el nivel +4; el hall de entrada al museo que se desarrolla en un total de 3 pisos de alturas generosas y espacios secuenciales entrelazados con diversos sistemas de circulación mayormente concentrados en el ala Este; el hall de acceso al edificio administrativo; y el ingreso al estacionamiento ubicado en la parte posterior de la parcela (con alturas de entrepiso menores a las correspondientes al museo), desarrollado a medios niveles abarcando hasta 7 pisos en total.

18. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Cortes.

El otro componente del conjunto es el edificio administrativo de 11 pisos contados a partir del último nivel de los estacionamientos (sobre los cuales se ubica), y que funciona como telón de fondo del museo alcanzando la altura del Centro Otassca.

19. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Fachada sur.
20. Dos ejemplos de «parohet».
21. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Maqueta.

El frente hacia el Paseo Colón está gobernado por la fachada sur, lograda mediante una trama que evoca al “parohet” (“cortina ricamente ornamentada que se coloca delante del Aron Hakodesh -el Arca Sagrada- en una sinagoga, la cual contiene los rollos de la Torá”): “representa la protección, regula la apertura y la interrelación con el exterior, representa el movimiento, la posibilidad de transformación de la forma, pero permanencia en esencia”, argumentarán los proyectistas. Frente a ella, producto del retraimiento del vacío del museo y el alargamiento de su ala Este, se produce una pequeña plaza que refuerza la idea de considerar el edificio como “integrante activo del contexto, una institución que no sólo es un contenedor que exhibe arte e historia, sino que define la calle, anima el contexto con un nuevo contenido y ofrece un nuevo espacio público a los visitantes”.

22. Vista aérea actual del sector en el que se ubica el terreno objeto del concurso.
23. Aproximación desde el Este al terreno objeto del concurso en la actualidad.

Las expectativas iniciales que apuntaban a la construcción del edificio se toparon con circunstancias que llevaron a la Asociación Israelita de Venezuela a abandonar la empresa. Si recordamos que el llamado a concurso coincidió con los meses previos a las elecciones de finales de 1998 ganadas por Hugo Chávez, y la emisión del veredicto con los días posteriores a su juramentación en febrero de 1999 (poco antes de la aprobación del referéndum para la creación de una Asamblea Nacional Constituyente), convirtiéndose el año 1999 en un punto de inflexión histórico en Venezuela que implicó un cambio radical que a su vez trajo consigo una profunda inestabilidad institucional y un cambio total en las prioridades del Estado y de los mecenas culturales, podemos entender las razones de la decisión asumida. En ese contexto, los proyectos de la comunidad judía venezolana, que solían contar con ciertos apoyos o licencias fluidas, entraron en un terreno de gran incertidumbre política que los llevó a aplazar indefinidamente el desarrollo del proyecto y la obra del Museo Sefardí y decantarse por mantener las instituciones ya existentes como la Sinagoga Tiféret Israel o el Centro de Estudios Sefardíes.

24. Acceso, espacios y parte de la colección del Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel.

Ello no impidió que se creara aquel año de 1999 el “Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel” como Asociación Civil sin fines de lucro ni que, a una escala y con una repercusión urbana muy diferentes a la que se previó como programa para la realización del concurso, el 20 de junio de 2010 se inaugurase, de manos de otros proyectistas, “la Primera Etapa de su Sede: la Sala de Exposiciones, ubicada junto a la Sinagoga Tiféret Israel, que se integra al recorrido expositivo. Seguidamente, sus Oficinas Administrativas en nivel superior y la Sala para Conversatorios e Investigación en Dramaturgia, Ensayos de Poesía y Teatro, que lleva el nombre de Isaac Chocrón, la cual forma parte de la Sala de Exposiciones”, tal y como se recoge en https://www.museosefardidecaracas.org.ve/historia.html. Por otro lado, el terreno donde se desarrollaría la propuesta de Makowski y Dojc aún hoy se encuentra desocupado.

Al igual que cuando se hizo la convocatoria en 1998: “El Museo define su misión como la de conformar, conservar, estudiar y difundir un patrimonio de Judaica: documentos, libros, objetos y obras de arte que den testimonio de la historia, la cultura y los valores del Pueblo Judío, con énfasis en la comunidad establecida en Venezuela por más de dos siglos”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 7, 11-19 y 21. Cortesía de Lea Dojc y Andrés Makowski

2. @lahistoria200 (https://www.instagram.com/p/CkrJ9l-OnVQ/)

3. IAM Venezuela (https://iamvenezuela.org/2017/02/__trashed-2/)

4 y 5. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

6 y 24. Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel (https://www.museosefardidecaracas.org.ve)

8. @arquitecto_simongonzalo (https://www.instagram.com/p/C43KIKnOPGw/?hl=es-la&img_index=2)

9 y 23. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

10. La Luz (https://revistalaluz.com.ar/2022/02/04/los-vitrales-de-marc-chagall-cumplen-60-anos-en-el-centro-medico-hadassah/); y UrbiPedia (https://www.urbipedia.org/hoja/Museo_Jud%C3%ADo_de_Berl%C3%ADn)

20. Jewish Museum of Greece (https://jewishmuseum.gr/en/antikeimeno-tou-mina/silk-parohet/) y (https://artifacts.jewishmuseum.gr/artifacts/parohet-34/)

22. Captura de Google Earth.

TAL DÍA COMO HOY…

7 de junio de 1868, nace en Glasgow, Escocia, Charles Rennie Mackintosh.

1. Charles Rennie Mackintosh (1868-1928).

Las efemérides dedicadas a la arquitectura que se recogen a través de internet señalan como “el evento más trágico y trascendental de la historia de la arquitectura” un hecho ocurrido un 7 de junio de 1926 (hace hoy justamente 100 años), cuando se produjo el accidente que le costó la vida a Antoni Gaudí. Aquel día el genial arquitecto catalán fue atropellado por un tranvía de la línea 30 mientras cruzaba la Gran Vía de las Cortes Catalanas en Barcelona cuando “iba de camino, como cada tarde, a la iglesia de Sant Felip Neri para rezar y confesarse”.

2. Antoni Gaudí (1852-1926).

La crónica relata que, “debido a su aspecto descuidado en sus últimos años de vida -vestía ropas viejas y desgastadas, iba desaliñado y no llevaba documentos-, la gente y los taxistas de la zona lo confundieron con un mendigo y no le prestaron auxilio inmediato. Finalmente, un policía lo trasladó al Hospital de la Santa Creu (un centro para indigentes) donde recibió una atención médica muy básica. No fue reconocido hasta el día siguiente por el capellán de la Sagrada Familia, pero sus heridas ya eran fatales. Gaudí falleció tres días después, el 10 de junio de 1926”, fecha en la que se conmemorará el centenario de este suceso.

También el calendario registra varias inauguraciones importantes un 7 de junio, desde joyas de la arquitectura teatral e institucional hasta hitos de la museografía contemporánea internacional.

3. Steven Holl. Edificio Bloch del Museo Nelson-Atkins (Kansas City, EE. UU.), 2007.

Así, el 7 junio de 2007 abrió sus puertas el edificio Bloch del Museo Nelson-Atkins (Kansas City, EE. UU.), diseñado por el reconocido arquitecto estadounidense Steven Holl, considerado una de las grandes obras de la arquitectura museística del siglo XXI. La propuesta consta de cinco «lentes» de vidrio translúcido que emergen del paisaje, contrastando con el edificio neoclásico original de 1933. Su innovador uso de la luz natural y su integración con el jardín de esculturas le valieron un reconocimiento internacional unánime.

4. George Goldammer. Teatro El Círculo (Rosario, Argentina), 1904.

Más de un siglo antes, el 7 de junio de 1904, se inauguró en Rosario, Argentina, el Teatro El Círculo, proyectado por el ingeniero-arquitecto alemán George Goldammer. Originalmente inaugurado bajo el nombre de Teatro La Ópera, este notable edificio de estilo ecléctico abrió sus puertas con la puesta en escena de Otello de Giuseppe Verdi. Destaca por las magníficas pinturas al fresco de su cúpula, realizadas por el artista italiano Giuseppe Carmignani, pero sobre todo por sus extraordinarias condiciones acústicas, catalogadas por expertos y artistas (incluido el mítico tenor Enrico Caruso) como una de las mejores del mundo para el canto lírico.

5. Sebastián Rebollar. Antiguo Gran Casino de Ciudad Real (España), 1887.

Por otra parte, será el 7 de junio de 1887, día de Corpus Christi, cuando se inaugurará formalmente el Antiguo Gran Casino de Ciudad Real (España) diseñado por el arquitecto Sebastián Rebollar, noble palacete de estilo clasicista decimonónico y una de las piezas más representativas de la arquitectura civil burguesa de finales del siglo XIX en la región.

6. Rem Koolhaas. Elements of Architecture. 14ª edición de la Bienal de Arquitectura de Venecia, 2014.

Aunque no se pueden considerar como edificios permanentes, no hay duda de que las grandes exposiciones marcan el rumbo de la disciplina. De este modo, el 7 de junio de 2014 se inauguró de forma oficial una de las ediciones más influyentes de la Bienal de Venecia (la 14ª), dirigida por el ganador del Premio Pritzker Rem Koolhaas. Bajo el título Elements of Architecture (Elementos de la Arquitectura), la muestra diseccionó la evolución global de los componentes fundamentales del diseño (suelos, techos, ventanas, escaleras, pasillos), cambiando el enfoque tradicional de «celebrar a los arquitectos» hacia «analizar la arquitectura misma».

7. Glasgow, Escocia. High Street en College Open, 1868.

Dicho lo anterior, sin embargo, consideramos que si por algo debe recordarse el 7 de junio es porque se celebra un año más del nacimiento de Charles Rennie Mackintosh (1868), el influyente arquitecto, diseñador y acuarelista escocés, figura principal del Glasgow Style, pionero fundamental del movimiento Arts and Crafts y máximo exponente del Art Nouveau en el Reino Unido, que dejó obras maestras que vale la pena repasar y a quien dedicaremos en extenso la nota del día de hoy.

Apoyados tanto en el artículo de Wikipedia dedicado a su persona como en el capítulo del libro Vidas construidas. Biografías de arquitectos de Anatxu Zabalbeascoa y Javier Rodríguez Marcos, publicado por Gustavo Gili en 1998, titulado “Charles Rennie Mackintosh (1868-1928). Demasiado extraño para un mundo extraño”, intentaremos abordar la vida y obra de quien fue una de las figuras más singulares y fascinantes de la transición del siglo XIX al XX.

8. De izquierda a derecha: Augustus Welby Northmore Pugin (1812-1852), John Ruskin (1819-1900) y William Morris (1834-1896).
9. Joseph Paxton. Crystal Palace. Exposición Universal de Londres , 1851.

Zabalbeascoa y Rodríguez Marco tras llevar a cabo una completa semblanza de lo que caracterizó el final de la era victoriana “cuando en Gran Bretaña no se reconocía todavía la profesión de los arquitectos, unos dibujantes sin oficio que ni eran artistas ni querían ser ingenieros”, período en el que destacan: el rol jugado por Northmore Pugin quien “llegó a apuntar que en la ética de los edificios no debían existir características innecesarias y que, por lo tanto, el ornamento debía constituir la propia esencia de un inmueble”; la influencia que ejercían tanto John Ruskin como William Morris; y el aporte que ofrecían los nuevos materiales y las innovadoras técnicas de una industria que amanecía, lo cual les permite decir que “los súbditos de una anciana reina Victoria eran, en realidad, los primeros modernos”, pasan a considerar a Mackintosh como “un escocés solitario” de gran talento que terminará jugando un papel fundamental como uno de los artífices del puente hacia la modernidad.

10. La Escuela de Arte de Glasgow (c.1884).

También nos aportan que Charles Rennie Mackintosh, quien lleva como segundo nombre el apellido de soltera de su madre, era el segundo de los once hijos de William Mackintosh (un inspector de policía aficionado a la jardinería ornamental) con su esposa Margaret Rennie. «A aquel joven introvertido le gustaba dibujar, pero aprendió muy temprano que las acuarelas no le darían de comer y con 16 años se empleó como aprendiz en el taller de un arquitecto (John Hutchison). A pesar del trabajo, Mackintosh no dejó nunca de pintar y por las tardes asistía a clases de dibujo en la Academia de Bellas Artes de Glasgow. La propia escuela y el favor de su director iban a tener una importancia fundamental en la formación y consolidación del más famoso arquitecto escocés”.

El bisoño, tímido y retraído Charles resultó aplicado en los estudios y muy destacado con los pinceles. “Algunos de sus primeros diseños le valieron premios y fama en la escuela. A pesar de tan temprano reconocimiento, los dibujos del joven, como las doctrinas que propagaba Ruskin, todavía se alimentaban de arquitecturas pasadas y no tuvieron apenas importancia en la evolución del proyectista. Lo más destacado de todas aquellas pruebas y méritos fue el premio obtenido, posiblemente el mayor galardón que podía recibir un arquitecto: una inyección de historia entre el polvo de los carruajes y el vapor de los nuevos trenes. Con 21 años Mackintosh llegaba hasta la orilla del continente para iniciar su viaje a Italia. Aquél había sido el premio”.

El intenso recorrido que lo llevaría por gran parte de la geografía italiana y francesa estaría cargado de fragmentos retratados y reflexiones acerca de la autenticidad de las soluciones arquitectónicas visitadas, valorando más lo encontrado tras las piedras propias del gótico y románico franceses que lo apreciado del renacimiento italiano, todo lo cual devolvería a Escocia a una persona más instruida.

11. Detrás: Frances Mcdonald. De izquierda a derecha: Margaret Mcdonald, Katherine Cameron, Janet Aitken, Agnes Raeburn, Jessie Keppie, John Keppie. En Frente Herbert McNair, Charles Rennie Mackintosh.

Glasgow, su ciudad natal, metrópolis industrial en pleno apogeo victoriano, sería el lugar en el que Mackintosh no sólo se formaría entre la Academia de Bellas Artes y el estudio de arquitectura Honeyman & Keppie, sino desde donde impulsaría junto a las hermanas Margaret y Frances Macdonald, y su gran amigo Herbert MacNair una alianza creativa fundamental que se conocería como “The Four” (Los Cuatro) y con ello nacería la Escuela de Glasgow que se caracterizó por desarrollar un lenguaje visual propio teniendo a la naturaleza como fuente de inspiración que serviría de base, posteriormente, al uso de una geometría limpia, una rigurosa honestidad estructural y una concepción espacial que anticipó el Movimiento Moderno.

12. «Los Cuatro» de Glasgow. Arriba: Frances Macdonald (izquierda) y Herbert MacNair (derecha). Abajo: Margaret Macdonald (izquierda) y Charles Rennie Mackintosh (derecha).

Margaret y Frances ya no se separarían de Charles y Herbert. “Juntos discutían sobre la tradición y el futuro sopesando las ideas de los críticos frente a las posibilidades que ofrecía la industria. Los Cuatro realizaban composiciones gráficas que combinaban las líneas curvas de la espiritualidad con la pureza de la abstracción”, acotarán Zabalbeascoa y Rodríguez Marco.

Un dato fundamental es que, en 1900, Los Cuatro fueron invitados a exhibir en la VIII Exposición de la Secesión Vienesa. Su propuesta causó una auténtica conmoción en arquitectos como Josef Hoffmann y Koloman Moser e incluso en artistas como Gustav Klimt, hasta el punto de que fueron considerados precursores y héroes por los modernistas vieneses. Esta conexión influyó enormemente en la evolución del diseño europeo, alejándolo de la pesada estética victoriana e introduciendo elementos que derivarían en el Art Déco y el diseño moderno.

13. Margaret Macdonald. ‘The May Queen’, 1900.

Para Mackintosh, la estrecha colaboración con Margaret Macdonald, quien se convertiría en su esposa en 1900, fue determinante. Las sutiles texturas, los paneles de metal batido, el misticismo celta y el simbolismo lineal de ella se fusionaron con el rigor estructural y espacial de él. El propio Mackintosh llegó a decir: «Yo tengo talento, pero Margaret tiene genialidad».

14. Dos célebres sillas de Charles Rennie Mackintosh. La «Argyle» (1898) y la «Hill House» (1902). La primera fue creada específicamente como parte del mobiliario para los salones de té de Catherine Cranston ubicados en Argyle Street, Glasgow. La segunda fue concebida como una pieza de mobiliario exclusivo para el dormitorio principal de la mansión Hill House en Helensburgh, Escocia.
15. Silla «Willow», diseñada por Mackintosh entre 1902 y 1904, concretamente para la inauguración de los salones de té The Willow Tea Rooms en Glasgow de Catherine Cranston que abrieron al público en octubre de 1903.

La trayectoria de Mackintosh como arquitecto, revela en algunos de sus primeros trabajos una clara vinculación a su obra gráfica. “Con frecuencia, en esos diseños los elementos estructurales adquieren el aspecto de huesos retorcidos y asimétricos como la osamenta que fabrica la naturaleza. Mackintosh conseguiría así sus tempranos efectos decorativos: manipulando los componentes, la propia estructura del edificio, sin imponer nunca nuevas pieles a las construcciones. No eran las suyas construcciones decoradas, como las que defendiera Ruskin, sino más bien lo contrario: decoraciones construidas. Paralelamente a los experimentos gráficos, el joven empezaría una carrera que lo iniciaría en la arquitectura construyendo muebles. Alejadas de las líneas sensuales de los grafismos de Los Cuatro y del Art Nouveau que triunfaba en Europa, las primeras sillas de Mackintosh fueron fruto de un diseño tan sobrio como severo. Rectangulares y rígidas, oscurecidas en satén verde y construidas en maderas veladas, las butacas evitaban el uso del barniz para dejar brillar un nuevo estilo”.

16. John Honeyman (1831-1914) y John Keppie (1862-1945).
17. Charles Rennie Mackintosh. Escuela de Bellas Artes de Glasgow (1896-1904).

1896 será un año que marcará la valía de Mackintosh como arquitecto, cuando tras 15 años de trabajo en la firma de Honeyman and Keppie, le es asignado el diseño de la nueva escuela de arte para Glasgow, proyecto que llevaría hasta su realización final en 1909 y que es considerada como su obra maestra indiscutible y “que lo iba a calificar, en muy poco tiempo, como uno de los pocos grandes de la historia de la arquitectura”, según Zabalbeascoa y Rodríguez Marco. En el interín (1904) Mackintosh fue nombrado socio del estudio de arquitectura en el que llevaba veinte años trabajando. La empresa pasó a llamarse Honeyman, Keppie & Mackintosh lo que sirvió para que culminara exitosamente la ampliación y el acondicionamiento progresivo de la Academia.

18. Charles Rennie Mackintosh. Iglesia de Queen’s Cross, Glasgow, 1899.
19. Charles Rennie Mackintosh. Windy Hill (Kilmacolm, Escocia), 1900-1901.

Luego, en 1900, recién casado y tras haber diseñado y construido en 1899 la Iglesia de Queen’s Cross, Glasgow, el comerciante William Davidson le encargaría su casa (conocida como Windy Hill), ubicada en Kilmacolm, Escocia, en la que Mackintosh no solo diseñó la vivienda, sino también, con Margaret Macdonald, su decoración, muebles y accesorios, incluyendo chimeneas, paneles, vidrieras y luces. También diseñaron el jardín de 2 acres (0,81 ha). El inmueble sería terminado y ocupado en 1901.

20. Charles Rennie Mackintosh. Hill House (Helensburgh, Escocia), 1902-1904.

Windy Hill atraerá en 1902 la atención de otro cliente, el editor Walter Blackie, para quien la pareja Mackintosh-Macdonald proyectaría, como claro signo de evolución de su antecesora y obra maestra de arquitectura, la que es conocida como Hill House, ubicada en Helensburgh, Escocia. Se dice que antes de iniciar la etapa proyectual, Mackintosh pasó unos días en la ex casa de los Blackies para observar la vida cotidiana y así construir desde adentro hacia afuera. También que los pocos requisitos impuestos por el cliente y su postura no tradicional, así como su gusto ornamental permitieron a los Mackintosh dar vida plena a sus ideas de diseño, desde el tratamiento exterior carente de ornamentos y su configuración totalmente asimétrica en la que utilizan diferentes niveles de cubiertas y formas, hasta el cuidadoso tratamiento del interior y todos sus detalles, de entre los cuales la silla Hill House será uno de sus productos más conocidos. La casa se concluiría en 1904.

21. Charles Rennie Mackintosh y Margaret Macdonald. Diseño de casa para un amante del arte, 1901, presentada para un concurso convocado por la revista alemana Zeitschrift für Innendekoration. La casa sería construida en Bellahouston Park, Escocia, entre 1989 y 1996 de acuerdo a los planos y dibujos originales de Mackintosh.

Valga añadir que ambas viviendas, junto a la casa en Bellahouston Park (también conocida como «Casa para un amante del arte»), son una demostración de Gesamtkunstwerk (obra de arte total): para Mackintosh, un edificio no era una carcasa vacía, sino un organismo vivo donde la fachada, la estructura, los muebles, las lámparas, la cubertería y hasta los detalles de los vestidos de los habitantes debían diseñarse bajo una misma visión unificada.

Aunque desde 1896 ya Mackintosh había establecido contacto con la empresaria Catherine Cranston cuando intervino en el salón de té de Buchanan Street, encargándose específicamente de crear los murales decorativos estarcidos, y ampliado en 1898 en Argyle Street su rol diseñando el icónico mobiliario de respaldo alto, como la Silla Argyle, será en 1903 al realizar Willow Tearooms en Sauchiehall Street, cuando se produciría el escenario perfecto para desplegar el interiorismo a su máxima expresión. El Salon de Luxe, con sus sillas de respaldos altísimos y pantallas de vidrio tintado, transformaba el acto social de tomar el té en una experiencia estética de vanguardia. Es aquí también donde hace acto de presencia la ligereza, simplicidad lineal y claridad espacial de la estética tradicional japonesa, que influyó profundamente en Glasgow debido a las rutas comerciales de la época. “Desde el grafismo de las cartas a la disposición de las flores en la mesa, las líneas y maderas de la sillería, los dibujos de las vidrieras, el tacto de los manteles, el sonido de las cerámicas y hasta el uniforme de las camareras, todos los diseños para los salones de la señorita Cranston pasarían por manos de Charles R. Mackintosh y de … Margaret Macdonald”, completarán Zabalbeascoa y Rodríguez Marco.

22. Charles Rennie Mackintosh. Willow Tearooms (Sauchiehall Street, Gasglow), 1903.

Mackintosh permanecería asociado con Honeyman y Keppie hasta 1913, momento en que rompe por “desacuerdo ante la línea de diseño que empezaba a interesar a su empresa”, un vínculo que le garantizó durante 30 años el sustento diario y le permitía ocupar sus ratos libres en los encargos que redondearon su fama.

A partir de entonces, “solo y sin proyectos, empezó a beber. Después de un año sin recibir encargo alguno, el matrimonio Mackintosh cerró su casa de Glasgow y se trasladó a vivir e Walberswick, un pueblo en la costa de Suffolk donde un grupo de artistas había formado una colonia. Allí, se dedicaron al estudio de las flores que pintaban del natural. Mientras dibujaban y descansaban sopesando posibilidades para el futuro, estalló la Primera Guerra Mundial y todos los proyectos desaparecieron de un golpe. No se trataba ya de decidir sino de sobrevivir. Todavía mantenía correspondencia con los secesionistas vieneses y, por un momento, pensó en trasladarse a Austria. Pero no llegarían tan lejos. En Londres se instalaron en dos habitaciones alquiladas en el barrio de Chelsea y gracias a los encargos de muebles y decorados lograron subsistir algún tiempo”.

23. Charles Rennie Mackintosh. Izquierda: Bouleternère, 1926. Acuarela y lápiz sobre papel. Derecha: The Road Through the Rocks, Port-Vendres, c. 1927. Acuarela y lápiz sobre papel.

Luego de subsistir elaborando estampados para la industria textil y tras una serie de intentos malogrados para poder construir, frustrados, en 1923, Charles y Margaret (él con 45 y ella con 59 años) se irían a vivir a Port Vendres al sur de Francia, donde transcurrieron sus últimos años en los que Charles volcaría casi por completo su tiempo a pintar acuarelas. “Llevaba cuatro años pintando junto al sol salado de la costa francesa cuando sintió un repentino dolor de garganta. En el pueblo le aconsejaron que regresara a Londres. En la capital reconocieron el cáncer que, desde la lengua, había empezado a extenderse. Tras unos meses de radioterapia, Mackintosh ingresó en un hospital en el que pocos días después moría, el 10 de diciembre de 1928”, precisarán Zabalbeascoa y Rodríguez Marco.

La paradoja de Mackintosh (misántropo e intransigente, solitario y siempre al borde de la pobreza) es que su influencia fue mucho más inmediata y profunda fuera de Gran Bretaña que en su propia tierra. Mientras que el público británico de la época eduardiana prefería el eclecticismo neoclásico o el Arts and Crafts más rústico, la vanguardia de la Europa continental vio en él un faro.

24. Algunas de las numerosas publicaciones dedicadas a la obra de Charles Rennie Mackintosh.

Mackintosh no llegó a romper el cordón umbilical con el simbolismo y el romance del pasado, pero sus soluciones espaciales abrieron las puertas a lo que vendría después. Su manejo de las ventanas corridas, la asimetría de los alzados según la función interna y la desmaterialización del mobiliario influyeron indirectamente en el movimiento racionalista europeo y en la Bauhaus.

Hoy en día, su trascendencia no radica únicamente en la belleza de sus icónicos grafismos o sus estilizadas rosas, sino en haber demostrado que la arquitectura es un arte total capaz de moldear la experiencia humana desde la escala de una habitación hasta la escala del monumento.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. GoNOMAD (https://www.gonomad.com/211334-glasgow-mackintosh)

2. AD (https://www.admagazine.com/articulos/antoni-gaudi-biografia-trayectoria-proyectos-y-datos-curiosos-del-arquitecto)

3. ArchDaily (https://www.archdaily.cl/cl/624610/museo-de-arte-nelson-atkins-steven-holl-architects?ad_medium=gallery)

4. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Teatro_El_C%C3%ADrculo_panorama_1.jpg); y flickr (https://www.flickr.com/photos/ralfseeber/13219314504)

5. Turismo Ciudad Real (https://turismo.ciudadreal.es/project/antiguo-casino/); y Turismo y cultura en Ciudad Real (https://www.ciudad-real.es/turismo/casino.php)

6. ArchDaily (https://www.archdaily.cl/cl/02-343030/bienal-de-venecia-2014-fundamentals-koolhaas-revela-ultimos-detalles?ad_medium=gallery) y (https://www.archdaily.cl/cl/625558/elementos-de-rem-koolhaas-descubriendo-los-origenes-de-la-arquitectura-asegurando-su-futuro?ad_medium=gallery)

7. FLASHBAK (https://flashbak.com/thomas-annans-powerful-photographs-of-the-old-closes-and-streets-of-glasgow-1868-426273/)

8. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Augustus_Welby_Northmore_Pugin00.jpg), (https://es.wikipedia.org/wiki/John_Ruskin) y (https://es.wikipedia.org/wiki/William_Morris)

9. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/The_Crystal_Palace)

10, 11 y 12. CIRCARQ (https://circarq.wordpress.com/2015/11/23/los-4-de-glasgow/)

13. VEIN (https://vein.es/margaret-macdonald-creadora-esencial-del-estilo-glasgow/)

14, 16 y 24. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

15. Cassina (https://www.cassina.com/ww/en/products/willow-1.html#312-willow-1_56307)

17. UrbiPedia (https://www.urbipedia.org/hoja/Escuela_de_Bellas_Artes_de_Glasgow)

18. Wikipedia (https://en.wikipedia.org/wiki/Queen%27s_Cross_Church,_Glasgow)

19. Arts and Crafts Living (https://www.facebook.com/ArtsAndCraftsLiving/posts/interior-of-windy-hill-kilmacolm-scotland-designed-by-charles-rennie-mackintosh-/1659884924125558/); y The Herald (https://www.heraldscotland.com/news/15331036.pictures-look-inside-3-million-charles-rennie-mackintosh-house-sale-kilmacolm/)

20. dezeen (https://www.dezeen.com/2018/06/04/charles-rennie-mackintosh-hill-house-helensburgh-architecture/); y HISTORIC ENVIRONMENT SCOTLAND (https://www.historicenvironment.scot/archives-and-research/online-exhibitions/great-scottish-interiors/the-hill-house-helensburgh/)

21.(https://josemgghistoriadeldiseno.wordpress.com/2014/03/30/house-for-an-art-lover/)

22. Simpson & Brown (https://www.simpsonandbrown.co.uk/architecture/museums-galleries-visitor-centres/the-willow-tea/); y World Architecture (https://worldarchitecture.org/architecture-news/ecpzn/-mackintosh-at-the-willow-glasgow-is-awarded-scotland-s-project-of-the-year.html)

23. @mmerbilhaa (https://www.instagram.com/p/DP07zb3DnGm/); y National Galleries Scotland (https://www.nationalgalleries.org/art-and-artists/159840)