Este libro pretende ofrecer una visión concisa y crítica de la arquitectura española moderna y contemporánea, centrada principalmente en el siglo XX, pero extendida desde la Ilustración del siglo XVIII hasta las primeras décadas del siglo XXI.
Se trata de una ‘historia crítica’, pues David Cohn entiende que la arquitectura de un lugar y un periodo determinados puede entenderse mejor cuando se analiza dentro del contexto más amplio de las fuerzas culturales e históricas que la moldean y la condicionan. Como estadounidense afincado en España, el autor ha podido examinar con cierta distancia algunas posturas ideológicas aparentemente incompatibles con un grado de ecuanimidad y novedad que no siempre estarían al alcance de quienes han vivido más cerca esa historia.
Esta concepción de la ‘historia crítica’ implica además la lectura analítica y detallada de obras y trayectorias profesionales, sus influencias, sus interacciones y su relación con el contexto histórico. En este enfoque analítico y contextual, la ‘historia’ se convierte en un tejido de fuerzas que interactúan en diferentes niveles a lo largo del tiempo; que están en línea con el debate intergeneracional y con el desarrollo de las ideas y los movimientos arquitectónicos, dentro de una matriz de influencias locales, nacionales e internacionales, además de ideológicas, formales o técnicas; y que actúan en consonancia con otros campos, como el arte o la literatura de su periodo histórico.
En vez de encaminarse hacia una visión o una conclusión únicas, este método observa patrones recurrentes de actividad que van surgiendo a lo largo del tiempo.
Esta edición incluye un prólogo de Justo Isasi, profesor emérito y antiguo catedrático de Proyectos Arquitectónicos en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid.
Para Francis Kéré, la arquitectura surge de situaciones, de historias, de lugares que ya existen y anhelan ser comprendidos. En Francis Kéré. Building Stories (Francis Kéré. Construyendo historias), publicado por TASCHEN, describe en gran medida este enfoque. El volumen, que reúne 26 proyectos y se acompaña de una amplia selección de bocetos, fotografías, dibujos y textos complementarios inéditos, ilustra una comprensión de la arquitectura que trasciende los límites de una sola disciplina: como un proceso de aprendizaje y de vivir, en el que confluyen muchas más perspectivas que las del arquitecto.
La especial atención que Francis Kéré dedica a un lugar no es un enfoque teórico, sino que tiene sus raíces en su propia historia. Nacido en 1965, el arquitecto, galardonado con el Premio Pritzker de Arquitectura en 2022, creció en Gando, un pueblo de Burkina Faso, en África Occidental, y describe este origen como una influencia que aún moldea su perspectiva. Para él, el paisaje, el clima, la comunidad y los rituales constituyen los requisitos fundamentales para la construcción. Cuando escribe que un lugar se compone «principalmente de personas», no es una simple observación, sino una clave de su obra. De ahí se deduce por qué su arquitectura siempre considera las relaciones inherentes a un lugar.
Cuando Kéré diseñó su primer edificio escolar para Gando a finales de la década de 1990, este origen biográfico se convirtió en un elemento central de su pensamiento. El proyecto evoca recuerdos de su infancia, de clases en aulas estrechas y sofocantes, y los conecta con su regreso a su pueblo, donde la escuela existente ya presentaba grietas y fallas estructurales. Esta experiencia despertó en él el deseo de crear un espacio que ofreciera luz, ventilación y protección, y que, al mismo tiempo, surgiera de los recursos locales. Kéré describe con precisión cómo, mediante la interacción con las estaciones lluviosas, la disponibilidad de materiales, el conocimiento artesanal y los procesos sociales, emerge un diseño que no puede reducirse a un mero gesto formal. El edificio de Gando es, por tanto, mucho más que un proyecto inicial. Ya muestra de forma muy concreta en qué girará su obra durante los próximos 25 años.
Por lo tanto, resulta muy apropiado que Kéré no se presente como un autor distante de sus edificios, sino como alguien que experimenta, corrige y continúa trabajando. «Mi única preocupación es que mi obra tenga un impacto positivo en las comunidades en las que se inserta», escribe en el prólogo. Poco después, condensa esta afirmación en una frase tan simple como concisa: «¿Para quién hacemos todo esto? Para los seres humanos. Se trata de las personas». Esta misma idea otorga peso a los pasajes personales de su vida. Kéré escribe sobre las incertidumbres, sobre la resistencia en el pueblo, sobre el arduo camino de la financiación y sobre la paciencia necesaria para que crezca la confianza, dejando así claro cuán estrechamente ligada está su obra a su compromiso personal.
Francis Kéré. Building Stories se presenta, pues, como el testimonio de un arquitecto que entiende la construcción como un servicio a la comunidad. Esto se hace particularmente evidente en el capítulo sobre la Escuela Secundaria Naaba Belem Goumma. Kéré describe los años a partir de 2011, durante los cuales su trabajo entre Berlín, la docencia, los proyectos internacionales y la responsabilidad de Gando se volvió cada vez más exigente. Al mismo tiempo, relata la muerte de su padre, quien había sido el primero en enviarlo a la escuela. Tras su fallecimiento, se esperaba que Kéré asumiera el rol de jefe de la aldea. Decidió no hacerlo y se aferró a la arquitectura como su forma de asumir responsabilidades.
Este principio se mantiene incluso cuando Kéré escribe sobre proyectos internacionales. Para el Pabellón Serpentine de Londres, por mencionar solo un ejemplo, diseñó un espacio abierto que acoge a la gente, ofrece protección contra las inclemencias del tiempo y, al mismo tiempo, nos recuerda las necesidades fundamentales. Kéré describe explícitamente el pabellón, que recoge el agua de lluvia, crea sombra y da forma al espacio, como un lugar de encuentro que solo se completa con las personas que se reúnen bajo él. Los espacios deben proporcionar refugio, facilitar el movimiento y posibilitar la vida comunitaria.
A pesar de la intimidad y el carácter personal que las propias palabras de Kéré imprimen a este volumen de 444 páginas, una clasificación filosófica externa complementa de forma natural esta perspectiva tan directa. En el ensayo «La tarea existencial de la arquitectura», Juhani Pallasmaa interpreta los edificios de Kéré como una arquitectura que permanece ligada a la experiencia vivida, la percepción y la realidad humana, y en este contexto cita también la frase de Wittgenstein: «La arquitectura inmortaliza y glorifica algo». El propio Kéré resume su historia de forma mucho más directa y accesible, sin elaboradas teorías: «Mi historia comienza en un pueblo del África subsahariana y llega a mil lugares».
Con Francis Kéré. Building Stories, publicado por TASCHEN, Kéré formula una forma de pensar que ordena la vida cotidiana, crea dignidad, preserva el conocimiento, propicia encuentros y da forma al espacio.
Un manifiesto de catorce puntos para llevar la arquitectura al siglo XXI.
La arquitectura, tal como la conocemos, está en crisis. La autoridad de los arquitectos se desmorona y sus métodos ya no son sostenibles. En una introspección sumamente crítica, el arquitecto y escritor Reinier de Graaf explora las difíciles decisiones que se avecinan y el curso de acción que debe seguirse. Arquitectura contra la arquitectura exige que reconsideremos tanto cómo como por qué construimos. Con ingenio y perspicacia, De Graaf expone el futuro de la profesión, desafiando a los lectores a cuestionar los supuestos fundamentales de la disciplina. ¿Cómo acabar con la veneración feudal de los arquitectos estrella? ¿Cuándo reconocerán finalmente los arquitectos que lo que más les conviene es sindicalizarse? ¿Por qué no hay más estudios de arquitectura de propiedad colectiva? ¿Por qué tantos arquitectos mayores de sesenta y siete años se niegan a jubilarse? ¿Cómo evitar que los edificios sean objeto de derechos de autor? ¿Qué quedará de la arquitectura tras la IA? ¿Qué puede impedir que las estructuras emblemáticas se vean envueltas en el blanqueo de dinero? Y la pregunta crucial: ¿Qué proyectos deberían rechazar los arquitectos por motivos éticos?
Reseña
Divertido, inquietante, provocador: el libro de Reinier de Graaf sobre el tema tabú de la arquitectura
En su nuevo libro, «Arquitectura contra la arquitectura», el arquitecto y socio de OMA hace balance del sector y analiza su presente y futuro.
El arquitecto y socio de OMA, Reinier de Graaf, quiso abordar el reto de analizar el presente y el futuro del mundo de la arquitectura de forma «agresiva», según afirma, y en su último libro, «Arquitectura contra la arquitectura: Un manifiesto», publicado recientemente por Verso, sin duda cumple con creces. La obra es un análisis fascinante del sector, donde de Graaf examina el estado actual de la arquitectura.
Aborda con elocuencia algunos de los temas clave del sector, desde la cultura de los «arquitectos estrella» hasta la IA, la propiedad intelectual, la sostenibilidad y el poder (y quién lo ostenta). El resultado es una lectura vibrante y refrescantemente directa, que aborda ejemplos de la vida real y las experiencias personales del arquitecto, lo que sin duda invitará a la reflexión, sea o no arquitecto.
Descubre «Arquitectura contra la arquitectura» de Reinier de Graaf
«Arquitectura contra la arquitectura» se divide en dos secciones (cada una con siete puntos principales y sus respectivos capítulos). La primera se centra en los arquitectos y la segunda, en la arquitectura en su conjunto. Es una lectura provocadora, ya que, en cierto modo, aborda aspectos del sector que, sobre todo si trabajas en él, quizás ya hayas presenciado o ante los que hayas tenido que responder, como las largas jornadas laborales de los arquitectos y su remuneración a menudo desproporcionada; o la ética y los desafíos que plantea con quién debería colaborar un estudio de arquitectura. Sin embargo, como afirma de Graaf, lo que hace especial a este libro es su edición y el hecho de que todos los elementos que conforman los desafíos actuales del mundo de la arquitectura se aborden de frente, juntos y en un mismo lugar.
El resultado es introspectivo y sumamente crítico, provocando inquietud en ocasiones y carcajadas en otras. De Graaf escribe en su conclusión y llamado a la acción: «Acabemos con la obsesión por las figuras representativas; demos la bienvenida a los sindicatos; colectivicemos la práctica; jubilémonos a los 67; abolamos la autoría; confiemos en la IA para cuestiones de gusto; eliminemos la distinción entre teoría y práctica; liberemos la arquitectura del concepto de arte; conectemos con los usuarios, eliminemos a los intermediarios; dejemos de construir hasta que se agote el parque arquitectónico existente; perdonemos todo lo construido; planifiquemos para la obsolescencia; adaptémonos al cambio climático, dejemos de afirmar que lo mitigamos; ¡trabajemos no para tener clientes, sino para trabajar!».
¿Son estos puntos evidentes o radicales? ¿Y quién es responsable de cambiar las cosas? Hablamos con De Graaf sobre el libro, su pasión por la escritura y el futuro de la arquitectura.
Wallpaper*: Cuéntanos sobre el libro. ¿De qué trata?
Reinier de Graaf: El libro es un conjunto de recomendaciones. Lo llamo manifiesto, pero es una introspección sobre la naturaleza de nuestra propia profesión. Cómo se organizan los estudios de arquitectura, cómo se organizan los arquitectos, esa es la primera parte, y la segunda trata sobre una serie de preocupaciones que creo que los arquitectos deberían abordar con mayor determinación. Escribí el libro porque, en mi opinión, nuestra profesión, a la que amo profundamente, está en serios problemas, y si no los afrontamos de verdad, creo que es muy probable que dentro de diez años la profesión de arquitecto ya no exista. Quizás haya quienes se autodenominen arquitectos, pero la profesión con una base sólida y cierta capacidad de acción en un mundo complejo no existirá, y eso me preocupa profundamente. El libro no es una crítica cínica de mi propia profesión. Todo lo contrario.
Reinier de Graaf
W*: Disfruté de su franqueza y me gustó que esté tan arraigado en la experiencia. Sé que no es tu primer libro. ¿Tus libros anteriores tienen un estilo similar?
RdG: En cierto modo, este libro es una reacción a las reacciones que suscitaron mis libros anteriores. Mis libros nunca tratan sobre obras de arquitectura, sino sobre el trabajo de un arquitecto. En ellos, escribo observaciones desde el terreno. Analizo la realidad tal como es. Lo que la gente decía de mis libros anteriores era: «Son buenos análisis, pero nos dices cómo son las cosas, sin proponer soluciones». Decidí aceptar ese reto por puro gusto, y lo plasmé en forma de manifiesto. Mi primer libro fue una colección de ensayos, el segundo una novela y el tercero un diccionario.
W*: ¿Siempre te atrajo la escritura?
RdG: Sí, incluso antes de estudiar arquitectura. Y luego, claro, escribí muchos textos para concursos cuando empecé a trabajar en OMA, pero esos textos no se publican con tu nombre. Comencé a escribir columnas para diversos medios de comunicación cuando algo me irritaba enormemente o cuando algo me entusiasmaba mucho, y eso me llevó a mi primera propuesta de libro.
W*: ¿Y cómo surgió Arquitectura contra la Arquitectura?
RdG: El título inicial de este libro era «Elefantes en la habitación». Pensé que sería interesante empezar a escribir capítulos y ensayos sobre todo aquello que, como arquitectos, sabemos que es cierto, pero de lo que preferimos no hablar; aquello que preferimos mantener a distancia porque resulta profundamente inquietante. ¿Y si todos esos «elefantes» marcharan en la misma dirección? Luego el título cambió a «La escritura en la pared», que [se refería a] todo aquello que debería preocuparnos pero de lo que nunca hablamos, y entonces surgió la idea de un manifiesto. Me dije: ¿y si abrazo todo lo que se está gestando? El Manifiesto Comunista del siglo XIX proporcionó un marco teórico para diversas formas de anarquía y descontento, que ya existían; en cierto modo, sirvió de contenedor para todo. Esto es lo que esperaba lograr con el libro. A veces me incomoda porque, en cuanto a algunas de las recomendaciones del libro, en mi puesto actual, poco ganaría si se llevaran a cabo. Sin embargo, eso no significa que piense que no son válidas. Sabes, siempre me sorprende que los arquitectos hablen tanto de modernización. Siempre se ven a sí mismos como arquitectos modernos. Celebran los movimientos modernos. Pero nuestra propia profesión es notablemente poco moderna. Pensé que sería interesante escribir un libro sobre ello, como una especie de terapia de exposición, confrontando todo aquello que uno quiere reprimir.
Office condition 1950s
W*: Tu manifiesto, con todos sus capítulos, es casi como una lista de verificación de cosas que necesitan arreglarse, o al menos considerarse. ¿Se entiende?
RdG: Exactamente. Es una lista de verificación, con la excepción de la crítica arquitectónica, porque ese fue un capítulo que omití. Pero en mi opinión, es relativamente completo.
W*: También eres arquitecto en ejercicio y formas parte de un estudio más grande. ¿Fue difícil abordar algunos de los aspectos del libro sobre el trabajo de los arquitectos?
RdG: Lo maravilloso de escribir es que, cuando estás en medio de la acción, no piensas en nada de esto. Escribo bajo mi nombre real. Sí, soy socio de un estudio muy grande, y ese estudio es una parte importante del mundo de la arquitectura. Así que, si critico el mundo de la arquitectura, inevitablemente eso incluye a mi estudio; sería muy hipócrita si no fuera así. Pero me niego a que el estudio me defina por completo, del mismo modo que el estudio se niega a ser definido por mí. Existe una dinámica independiente en la escritura.
W*: ¿Tenías en mente a un lector ideal? ¿Sería un arquitecto? ¿Crees que este libro lo leerán personas que no sean arquitectos?
RdG: El libro tiene una dedicatoria al principio. Dice «para mis colegas», y supongo que ese es el grupo más inmediato al que me dirijo. Utilizo la arquitectura como lente porque está a la vanguardia de la globalización. Trata temas muy turbios, y siempre he pensado que la arquitectura es una lente perfecta para hablar del mundo. Así que siempre espero que mis lectores sean de todo el mundo, ¡solo para descubrir que cada vez que presento un libro, son todos arquitectos los que lo encuentran! Sería genial que estos libros pudieran contribuir a que la arquitectura vuelva a estar un poco más presente en el panorama general. W*: ¿Qué capítulo fue el más divertido de escribir? RdG: Fue el capítulo sobre IA.
W*: ¿Hubo algún capítulo que te resultara un reto?
RdG: Empecé el libro escribiendo el último capítulo [que trata sobre el poder y la moralidad], y al final lo revisé [y lo escribí al final]. Me pareció particularmente difícil, porque tardé casi un año en escribirlo, y por muy rápido que escribas, es casi imposible seguir el ritmo de la realidad. Hablo de que ya no existen países buenos ni malos. Así que, si no hay moralidad en dónde trabajamos ni para quién trabajamos, solo la hay en lo que hacemos cuando nos encontramos trabajando donde trabajamos y para quién terminamos trabajando. Pero no es fácil escribir sobre eso, porque hay muchos matices. El otro capítulo que me resultó difícil es el anterior, titulado «Olvidemos la sostenibilidad». Trata sobre el hecho de que el cambio climático es inevitable. En cada conferencia sobre el clima, se reconoce que no se han alcanzado los objetivos de las conferencias anteriores y que nos dirigimos hacia el cambio climático. Así pues, la verdadera vanguardia arquitectónica quizás no se base en la vana esperanza de poder mitigar o prevenir el cambio climático, sino en los prototipos que podamos desarrollar para coexistir con él de una forma bastante extrema. ¿Qué es la arquitectura en la era del Antropoceno, cuando todo lo que encontramos, incluso la naturaleza, es resultado de las acciones humanas? No son temas fáciles; es una tarea ardua. No descarto que mi próximo libro sea simplemente una profundización en esos dos últimos capítulos.
W*: ¿Considera radical la tesis del libro?
RdG: La gente me pregunta: ¿Cuál es la propuesta radical que plantea aquí? No planteo una propuesta radical, pero el sentido común y la obviedad se perciben como radicales. Creo que eso es significativo, y probablemente sea la esencia del libro. Es una súplica por condiciones normales en un entorno que, de alguna manera, se niega mágicamente a ellas en contra de su propio juicio y de su propio interés. Ese es el mensaje del libro. Ojalá nos esforzáramos por alcanzar el nivel básico de solidaridad que tienen otros profesionales, lo cual, de hecho, los fortalece enormemente. Por eso, creo que el primer llamado es para que los arquitectos se unan —aunque suene a cliché— para comprender que la solidaridad es, en realidad, un medio para alcanzar el poder, que la voluntad de poder y la solidaridad son dos caras de la misma moneda. Y entonces, una vez que lo hagan, creo que el mundo nos escuchará. Ese podría ser el primer paso para integrarnos en la corriente principal, y entonces los principios del libro podrían servir de inspiración para otros y otros ámbitos también.
Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico
María Eugenia Sosa/Geovanni Siem
Ediciones FAU UCV
2013
Creado en 1975, enmarcado dentro del proceso de transformación académica y administrativa que se produjo en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV) durante la década de 1970 como consecuencia de la Renovación, el Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC), aprovechando la experiencia de sus fundadores tras lo alcanzado en la Sección de Diseño en Avance del Banco Obrero (1969-1974), sentó sus bases en el desarrollo de sistemas constructivos industrializados, la investigación aplicada, la búsqueda de soluciones técnicas para el déficit habitacional y de infraestructura escolar, la interdisciplinariedad y la formación de postgrado, alejándose así de la visión puramente estética o artesanal de la arquitectura que privaba en la educación arquitectónica, aspirando, además, a servir de puente entre la academia y el sector de la construcción.
1. Los principales impulsores de la creación del Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC). De izquierda a derecha: Carlos Becerra, Alfredo Cilento y Henrique Hernández.
Desde la creación del instituto, Henrique Hernández (uno de sus fundadores junto a Alfredo Cilento y Carlos Becerra), si bien aportó la base metodológica que soportó la conceptualización de los «sistemas constructivos» fundados en la industrialización y la experimentación técnica, ya planteaba que el diseño tecnológico no podía separarse de las «condiciones ambientales». Así, en los primeros años del IDEC, la “habitabilidad” ya estaba implícita en la línea de “Investigación y Desarrollo de Componentes y Sistemas”, donde se buscaba que las viviendas populares no solo fueran baratas, sino climáticamente aptas para el trópico.
El impulso cobrado por el tema de la habitabilidad, arropada también por una visión sistémica que sumaba a las consideraciones ambientales el confort térmico, la eficiencia (traducida en ahorro energético) y la flexibilidad, alcanza su madurez y cobra fuerza propia a mediados de los años 1980 con la incorporación al IDEC de Ernesto Curiel y sus investigaciones sobre clima y diseño y, sobre todo, a comienzos de los 1990 de la mano de investigadores pioneros como María Elena Hobaica, quien comienza a publicar trabajos fundamentales (como su “Validación experimental de un modelo de térmica de edificaciones en clima tropical húmedo”, Tecnología y Construcción, nº7/8, 1992), que sentaron las bases científicas para separar el estudio del «objeto construido» (la estructura) del «sujeto que habita» (el confort), permitiendo que el IDEC pasara de un enfoque puramente constructivo y tecnológico a uno centrado en el bienestar del ser humano dentro del espacio arquitectónico, una de las estrategias fundamentales para el mejoramiento de la sostenibilidad de la construcción.
2. Artículo “Validación experimental de un modelo de térmica de edificaciones en clima tropical húmedo” publicado por María Elena Hobaica en la revista Tecnología y Construcción, nº7/8, 1992. Se trata de un resumen de su tesis doctoral presentada en París en 1991.
Con antecedentes que se podrían ubicar en los documentos consultados durante sus estudios doctorales realizados en la Universidad Pierre et Marie Curie (París VI), donde estuvo estrechamente vinculada al CSTB (Centre Scientifique et Technique du Bâtiment) y obtuvo el título de Doctora en Ciencias Físicas e Ingeniería Civil en 1991 (de cuya de tesis “Validación experimental…” es un resumen), publicados por figuras clave en el área de la termodinámica y la física de la edificación, uno de los mayores aportes de Hobaica fue el rigor metodológico en la medición de variables ambientales que desarrolló a través de trabajos críticos para la validación de modelos térmicos, lo que permitió predecir con exactitud cómo se comportarían los materiales y los diseños antes de ser construidos. También logró conformar paulatinamente un equipo de investigadores que integrarían Ernesto Curiel, María Eugenia Sosa, Geovanni Siem y Luis Rosales.
3. Portada y una de las páginas interiores de la publicación del Código Nacional de Habitabilidad para la Vivienda y su Entorno, 2002.
Un momento decisivo en la evolución del Área de Habitabilidad lo constituyó la publicación el año 2002 del Código Nacional de Habitabilidad para la Vivienda y su Entorno (CNH), un proyecto gestado entre los años 2001 y 2002 liderado por el IDEC (junto al CONAVI) con el acompañamiento del Instituto de Urbanismo que ganó el Premio Nacional de Investigación en Vivienda en 2001, representando un hito en la investigación académica aplicada a la política pública en Venezuela. A diferencia de las ordenanzas municipales tradicionales que se centran en el urbanismo (retiros, densidades, alturas), el CNH es un compendio de criterios técnicos destinados a garantizar que la vivienda y su entorno inmediato cumplan con condiciones mínimas de dignidad y eficiencia.
4. Dos de las páginas interiores del Código Nacional de Habitabilidad para la Vivienda y su Entorno, 2002.
Diseñado para servir como una guía nacional unificada para entes públicos, arquitectos e ingenieros y municipios, su enfoque, se divide en: Exigencias Humanas: Define estándares basados en necesidades fisiológicas, psicológicas y sociológicas del habitante. No se trata solo de tener «techo», sino de que el espacio permita el desarrollo de la vida familiar y comunitaria; Desempeño Técnico: Establece requisitos de seguridad estructural, protección contra incendios y calidad de materiales; y Racionalidad Energética: Incluye recomendaciones de arquitectura bioclimática para el trópico (iluminación natural, ventilación cruzada) con el fin de reducir el consumo eléctrico y mejorar el confort térmico.
5. Dos de los productos derivados del trabajo «Técnicas de Reducción del Gasto Energético en Edificaciones» elaborados por el mismo equipo con el auspicio de FONACIT y La Electricidad de Caracas. Izquierda:Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico (2002). Derecha:Guía del consumidor de energía eléctrica en viviendas y oficinas (2003).6. Otra publicación elaborada por el Área de Habitabilidad del IDEC, como consecuencia del trabajo «Técnicas de Reducción del Gasto Energético en Edificaciones», para el Ministerio de Energía y Minas: la Guía de operaciones de ahorro de energía eléctrica en edificaciones públicas (2002).
También cabe señalar que en 2002 es entregado el Informe Final-Programa Agenda Ciudad titulado «Técnicas de Reducción del Gasto Energético en Edificaciones», elaborado desde 1998 con recursos provenientes del CONICIT (luego FONACIT), por el equipo conformado por María Eugenia Sosa, María Elena Hobaica, Geovanni Siem y Luis Rosales (investigadores del IDEC), Nelson Hernández (Departamento de Hidrometeorología, Facultad de Ingeniería/UCV), Ibelise Rojas y Carlos Reyes (C.A. La Electricidad de Caracas), basado fundamentalmente en la aplicación de los principios de la arquitectura bioclimática y la física de la edificación adaptadas específicamente al contexto tropical venezolano con el objetivo de buscar alternativas para la disminución del consumo eléctrico, una de las piedras angulares para la posterior publicación del Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico, libro al que hoy dedicamos esta nota.
Así, el Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico, cuyos autores sonMaría Eugenia Sosa y Geovanni Siem, contó para su elaboración con la colaboración del mismo equipo que elaboró el informe «Técnicas de Reducción del Gasto Energético en Edificaciones», al cual habría que agregar como asistentes a los bachilleres Edwin Acacio y Ernesto Lorenzo (ambos de la FAU UCV).
7. Páginas de créditos de las ediciones digital -2002- (izquierda) e impresa -2013- (derecha) del Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico.
Diseñado por Laura Morales Balza (Impressum C.A.), el Manual sería publicado originalmente en formato digital el año 2004 con el auspicio del Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología (FONACIT) y la C.A. La Electricidad de Caracas. Posteriormente, revisado y sometido a un proceso de arbitraje, con la producción editorial de Mayoira Flores, se imprimiría en formato 21 x 25 cms. (160 páginas) bajo el sello Ediciones FAU UCV y el patrocinio de Taurel & Cia. Sucrs., C.A. en 2013.
Encabezado por un “Prologo” escrito por Ernesto Curiel, el Manual tiene una “Introducción” y tres partes: “Fundamentación”, “Recomendaciones de diseño arquitectónico” y “Recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos”. Además, cuenta con un “Glosario”, “Referencias bibliográficas”, “Referencias bibliográficas en internet por país” y dos “Apéndices”: el “Mapa de Zonas climáticas de Venezuela” y “Propiedades termofísicas de materiales y componentes constructivos”.
Indisolublemente ligado al Código Nacional de Habitabilidad para la Vivienda y su Entorno, mientras éste establece el «qué» debe cumplirse obligatoriamente para considerar una vivienda como «digna», el Manual ofrece el «cómo» lograr la eficiencia.
8. Índice del Manual y primera página del Prólogo.
Ernesto Curiel en el “Prólogo” resalta cómo la arquitectura, disciplina con vocación integral donde las haya, es fácilmente asociable al concepto de ambiente entendido como sinónimo de totalidad, por lo que “es fácil inferir la extrema consistencia de las relaciones ambiente-arquitectura. Este vínculo es tan estrecho y obvio que hablar de arquitectura contextualizada, como diría Mario Botta, es tan redundante como hablar de música fónica”. También señala cómo “el excesivo culto por las imágenes que ha prevalecido en ciertas etapas de la práctica profesional de la arquitectura –en detrimento de los conceptos acerca de lo que debe ser una edificación acoplada a su contexto– ha desvirtuado el gran potencial integrador de esta profesión”. Pero, “afortunadamente, existen también tendencias dentro de la arquitectura que bajo diversas denominaciones (arquitectura orgánica, arcología, arquitectura verde, cibertectura, arquitectura sostenible, arquitectura bioclimática, «baubiologie», etc.) han logrado preservar en el tiempo este carácter esencial del oficio. En el caso de la arquitectura bioclimática se le exige al diseñador el manejo de nociones tan disímiles como pueden ser las relativas a climatología, termodinámica o fisiología humana, así como sus necesarias vinculaciones con aquellas otras funciones con las cuales también debe cumplir una edificación (económicas, simbólicas, de contención y ordenamiento de actividades, etc.). Adicionalmente, la concreción del diseño requiere del manejo de tecnologías constructivas incorporadas a las grandes tendencias actuales que procuran des-materializar y des-energizar el entorno artificial, apoyándose para ello en el uso de técnicas intensivas en conocimiento”.
9. Dos de las páginas de la Fundamentación.
Si por un lado existen edificios “inteligentes”, aquellos con “capacidad para adaptarse en forma automatizada a los cambios ambientales mediante el uso de sofisticadas tecnologías”, por el otro, para Curiel “existen también edificaciones que gracias a sus características intrínsecas (orientación, configuración, disposición de aberturas, tratamiento de fachadas, etc.) logran un excelente comportamiento bioclimático a menores costos, menor consumo energético y menor dependencia tecnológica, a las cuales pudiera considerárseles igualmente inteligentes y, quizás, hasta sabias”. Es teniendo como referencia la obra de Carlos Raúl Villanueva, Fruto Vivas, Tomás y Eduardo Sanabria, Gustavo Legórburu y Jimmy Alcock, “junto a los aportes en el plano teórico iniciados a mediados del siglo pasado por autores como D. Lee, G. Atkinson, J. Page, D. Oakley, O. Koenigsberger, B. Givoni, V. Olgyay y S. Szokolay en torno a los atributos que deben poseer las edificaciones en el trópico, (quienes) influyeron notablemente en los primeros intentos hechos en nuestras escuelas de arquitectura por incorporar y sistematizar la enseñanza de estos importantes aspectos del diseño”, que se conforma el marco dentro del cual se inscribe el Manual.
10. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico.
Ubicados en la línea de la investigación aplicada y como parte de una tradición de investigadores que busca soluciones específicas para el clima cálido-húmedo, alejándose de los modelos importados de países con estaciones (climas templados), Sosa y Siem apuntan a proponer recomendaciones que ayuden a disminuir el consumo eléctrico y a ofrecer una respuesta técnica que colabore racionalmente a reducir la demanda energética mediante el diseño pasivo antes de recurrir a sistemas mecánicos. Su premisa es clara: la energía más barata y eficiente es la que no se consume.
De tal manera, los autores, tras detectar un vacío de herramientas prácticas que permitieran a los proyectistas tomar decisiones desde las etapas iniciales del diseño, concibieron el Manual para ofrecer una serie de directrices técnicas.
11. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Implantación y forma».
La primera recomendación es «leer» el lugar antes de trazar la primera línea o, en otras palabras, obtener a partir del análisis del sitio una correcta orientación y captación del viento.
12. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Ambientes interiores».
La segunda señala la importancia de controlar la radiación solar mediante el diseño de una piel protectora que contemple el uso de aleros, persianas, celosías o «brise-soleil»; el uso de colores claros o acabados reflectivos en techos y paredes externas y de cámaras de aire ventiladas o techos con aislamiento térmico para evitar que el calor se transmita al interior. También, partiendo de que en climas cálido-húmedos, el movimiento del aire es innegociable, se promueve la ventilación cruzada, incorporar el “efecto chimenea” y la utilización aperturas que garanticen áreas de ventilación generosas.
13. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Techos».
La tercera recomendación apunta contemplar en el entorno inmediato de las edificaciones el uso de barreras vegetales (hacia el este y el oeste preferentemente) y de superficies permeables para los pavimentos.
14. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Paredes».
Finalmente, se promueve el cálculo de una iluminación natural eficiente que busque reducir el uso de bombillos durante el día sin introducir calor, que utilice la luz indirecta y que se vea beneficiada por el diseño de plantas no demasiado profundas para que la luz natural llegue al centro de las habitaciones.
Estas recomendaciones transforman la edificación en un organismo reactivo que aprovecha los recursos gratuitos del entorno para garantizar que la vida en su interior sea confortable y responsable con el consumo de energía.
15. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Ventanas y otras aberturas».
Rescatando asuntos que ya hemos esbozado, podría decirse que el concepto de habitabilidad en el Manual no se limita a la simple existencia de un refugio, sino que se define a través de la relación armónica entre el clima, la edificación y el bienestar del ser humano. Para Sosa y Siem, una edificación es habitable en el trópico solo si logra niveles de confort térmico utilizando el mínimo de energía artificial y que la habitabilidad está dictada por el manejo del calor y la humedad, para lo cual el manual establece que el diseño debe trabajar para mantener al cuerpo humano dentro de una «zona de confort» en la que los principales protagonistas pasan a ser la ventilación natural y el control de la humedad que se deben alcanzar mediante estrategias de diseño pasivo.
16. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos.17. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos eléctricos.18. Tres de las páginas de las Recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos mecánicos (izquierda), sanitarios (centro) y otros (derecha).
En cuanto a las recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos los autores se centran en la optimización del consumo residual. El manual sostiene que solo se debe recurrir a sistemas mecánicos una vez que el diseño arquitectónico ha agotado sus posibilidades de enfriamiento natural. Dicho en otras palabras: ningún equipo, por más eficiente que sea, puede compensar un mal diseño pasivo. Por tanto, el diseño de las instalaciones y equipos eléctricos, de las instalaciones y equipos mecánicos y de las instalaciones y equipos sanitarios debería ser el «ajuste final» y no el salvavidas de un edificio mal orientado o sin protección solar. En todo caso siempre será recomendable la utilización de equipos ahorradores de bajo consumo y la racionalidad en cuanto al diseño y aprovechamiento eficiente de los mismos.
19. Página de Apéndices que recoge el «Mapa de zonas climáticas de Venezuela».
Para finalizar, el Manual (descargable en https://www.fau.ucv.ve/idec/racionalidad/pdf/manual_energia.pdf), uno de los productos más importantes surgidos del Área de Habitabilidad del IDEC, es una guía de gran utilidad en momentos en que la sostenibilidad (concepto que se encuentra presente como gran telón de fondo) debe ser incorporada como uno de los ejes transversales de mayor importancia en la formación de profesionales vinculados a mundo de la construcción.
ACA
Procedencia de las imágenes
Encabezado y 8-19. María Eugenia Sosa/Geovanni Siem. Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico, Ediciones FAU UCV, 2013.
7. María Eugenia Sosa/Geovanni Siem. Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico (https://www.fau.ucv.ve/idec/racionalidad/pdf/manual_energia.pdf) y (file:///C:/Users/PC%20de%20Azier/Downloads/Manual%20de%20dise%C3%B1o%20para%20edificaciones%20energeticamente%20eficientes%20en%20el%20tropico-2.pdf)
La Comisión Editorial de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat nos ha invitado a compartir el link donde se encuentra el BOLETÍN 69 ANIH, edición octubre-diciembre 2025.
Experiencias otras en la arquitectura y el urbanismo de Santiago de Chile (1950-2020)
José Ignacio Vielma Cabrujas, Iván González Viso y Felipe Corvalán Tapia
Local Ediciones SpA
2025
Sinopsis
Si la ciudad actual es con frecuencia describible como un otro inabarcable, como una acumulación contingente de materia y experiencia, este libro solo puede actuar a la manera de un índice provisional, y seguramente insuficiente para Santiago de Chile. La enseñanza o la crítica privilegian lo claro y lo legible, las genealogías precisas. Sin embargo, existen arquitecturas y experiencias urbanas que no aspiran ni pueden alcanzar estos cánones. En este volumen se han reunido algunas de estas arquitecturas encontradas, y han sido dispuestas ante estrategias de crítica y representación específicas, identificándose como territorios de exploración: una autopista, un conjunto de gasómetros, un par de caracoles santiaguinos, un enorme mercado persa, un celebrado edificio pleno de paradojas, un vacío ruinoso de la antigua infraestructura ferroviaria, una red de objetos autoproducidos para el intercambio, y algunas otras. Así, lo que presentamos como arquitecturas inusuales es un conjunto informe compuesto por veintisiete artefactos al margen de lo normalmente discutido y valorado, un conjunto de evidencias que están ausentes de un concepto común, un conjunto de experiencias otras.
Descripción
Por Iván González Viso
A veces, la arquitectura más interesante no es la que sale en las postales, sino la que rompe las reglas. El libro ‘Arquitecturas inusuales’ explora esos 27 casos que habitan en los márgenes de lo convencional en la capital chilena (1950-2020).
El libro ofrece una mirada fresca y novedosa a la ciudad y la arquitectura. Un registro visual inédito mediante fotografías, dibujos arquitectónicos complejos y descripciones de estructuras que ignoran los cánones estéticos tradicionales y que forman hoy parte de la identidad de la ciudad.
La rica selección se muestra agrupada bajo categorías ‘móviles’ como caja de sorpresas, sistemas, vacíos, modos o aplicaciones y objetos, faros y piezas, y proponen una lectura cruzada.
Un viaje necesario por el Santiago de 1950 a 2020 que nos enseña que lo ‘raro’ también forma parte de la identidad de la ciudad. El libro es el resultado de un proyecto de investigación a cargo de José Ignacio Vielma, Iván González Viso y Felipe Corvalán, posible gracias al patrocinio de los fondos concursables de FONDART, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, e Inmobiliaria Quinta Anauco.
La próxima vez que camines por Santiago, mira hacia arriba. Quizás estás frente a una ‘arquitectura otra’.
Disponible en consulta en la Biblioteca de la FAU UCV a partir de marzo.
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.