1936• El ingeniero Edgar Pardo Stolk, profesional adscrito al Ministerios de Obras Públicas (MOP), redacta las primeras Normas para la Construcción de Edificios. En ellas se hacían sugerencias sobre mezclas de concreto y mortero, construcción de estructuras, muros y paredes, instalaciones eléctricas, sanitarias y de conexión de tubos empotrados, obras de herrería y ebanistería. En 1941 el MOP publica las Normas para el Cálculo de Edificios, estableciendo que son de obligatorio cumplimiento por parte de lo constructores.
Fuente consultada: A. Cilento 1982; Arcila Farías, 1974
1929• El II Congreso Internacional de Arquitectura Moderna (CIAM II) se celebró en Fráncfort sobre el Meno (Alemania) en octubre de 1929. A diferencia del congreso fundacional de La Sarraz, que tuvo un carácter más declarativo y organizativo, el CIAM II fue el primer congreso temático y práctico, centrado en resolver uno de los problemas más urgentes de la posguerra europea: la vivienda social masiva. El congreso se desarrolló bajo el título general de «Die Wohnung für das Existenzminimum» (La vivienda para el nivel de vida mínimo).
1. El Contexto: Fráncfort como Laboratorio Urbano La elección de Fráncfort como sede no fue casual. Durante la República de Weimar, la ciudad se había convertido en el epicentro de la vanguardia residencial europea gracias al programa «Das Neue Frankfurt» (El Nuevo Fráncfort), dirigido por el arquitecto y urbanista Ernst May. May, quien fungió como el organizador local del congreso, demostró a los delegados internacionales cómo era posible aplicar de forma masiva los principios de estandarización industrial, prefabricación y racionalización en las famosas Siedlungen (urbanizaciones de vivienda social) como Römerstadt o Westhausen. Durante el congreso, los asistentes pudieron visitar estas obras en construcción, lo que dotó al evento de un carácter marcadamente empírico.
2. El Debate Central: Existenzminimum (La Vivienda Mínima) El objetivo del CIAM II no era definir una vivienda «barata» en el sentido de baja calidad, sino establecer científicamente las dimensiones mínimas indispensables que un hogar requería para garantizar la dignidad, la higiene, la luz del sol y la ventilación natural de una familia trabajadora, reduciendo al máximo los costos de producción. El debate técnico se polarizó en dos posturas principales sobre cómo lograr esta reducción sin sacrificar las condiciones de vida: La postura funcionalista/biológica (Walter Gropius y Le Corbusier): Defendían que el tamaño de las habitaciones individuales podía reducirse sustancialmente si a cambio se optimizaba el diseño del mobiliario, se mejoraba la entrada de luz y aire, y se compensaba la falta de espacio privado con la dotación de servicios colectivos (lavanderías comunes, guarderías, áreas verdes públicas). Gropius presentó allí su célebre ponencia sobre los beneficios higiénicos y económicos de los edificios altos de vivienda (Hochbau) frente a las casas bajas. La postura sociopolítica radical (Hannes Meyer, para entonces director de la Bauhaus): Criticaba las aproximaciones que dependían excesivamente de un refinamiento estético o de soluciones individuales. Meyer argumentaba que la vivienda mínima debía responder estrictamente a un cálculo sociológico y económico de los ingresos de la clase proletaria, enfocándose en la producción puramente colectiva y masiva controlada por el Estado.
3. Aportes Técnicos y Metodológicos El CIAM II introdujo herramientas metodológicas que transformaron la práctica profesional de la arquitectura de la vivienda: Estandarización de Planos: Por primera vez, los arquitectos de diferentes países presentaron sus proyectos de vivienda utilizando las mismas escalas (1:100) y convenciones gráficas. Esto permitió una comparación rigurosa y científica de la eficiencia de las plantas arquitectónicas, analizando variables como el área útil por habitante y el coeficiente de circulación. La Cocina de Fráncfort: El congreso sirvió para consagrar el impacto de la cocina diseñada por Margarete Schütte-Lihotzky en 1926 para los proyectos de Ernst May. Concebida bajo estudios de tiempos y movimientos (taylorismo), demostró cómo un espacio sumamente reducido y prefabricado optimizaba las tareas domésticas y liberaba metros cuadrados para el resto de la vivienda.
4. Publicación y Trascendencia Los resultados, ponencias y el catálogo de plantas comparativas del congreso se publicaron en 1930 bajo el título oficial Die Wohnung für das Existenzminimum. Los estándares e investigaciones sobre la célula habitacional mínima debatidos en Fráncfort en 1929 se convirtieron en el manual de cabecera para los departamentos de proyectos de los organismos de vivienda pública de todo el mundo. Décadas más tarde, instituciones como el Taller de Arquitectura del Banco Obrero (TABO) aplicarían en Venezuela a partir de los años cuarenta.estas mismas nociones de economía de espacio, ventilación cruzada obligatoria y optimización de las áreas de servicio serían adoptadas plenamente por el Taller de Arquitectura del Banco Obrero (TABO) en el desarrollo de la vivienda multifamiliar venezolana.
El II Congreso Internacional de Arquitectura Moderna (CIAM II), celebrado en Fráncfort en 1929 bajo el tema de la «Vivienda Mínima» (Existenzminimum), contó con la participación de varias de las figuras más influyentes de la vanguardia arquitectónica europea e historiadores que ayudaron a consolidar teóricamente el movimiento. Los principales arquitectos e historiadores que participaron o presentaron trabajos fundamentales en este congreso fueron:
1. Historiadores y Críticos de Arquitectura Sigfried Giedion (Suiza): Como Secretario General de los CIAM (cargo que asumió desde la fundación en La Sarraz en 1928), Giedion fue la pieza clave en la organización y en la estructuración teórica del congreso. Fue el gran cronista del movimiento, articulando las discusiones técnicas con la narrativa histórica de la modernidad.
2. Arquitectos Organizadores y Anfitriones Ernst May (Alemania): Arquitecto y urbanista en jefe de Fráncfort, fue el anfitrión del evento. Presentó a los delegados los resultados prácticos del programa Das Neue Frankfurt y sus propuestas de vivienda racionalizada y prefabricada. Karl Moser (Suiza): Primer presidente del CIAM, quien continuó ejerciendo las funciones de liderazgo institucional durante las sesiones de debate en Alemania.
3. Principales Arquitectos y Conferencistas (Presentaron ponencias clave) Walter Gropius (Alemania): El fundador de la Bauhaus presentó una de las ponencias más célebres del congreso: «Sociological Premises for the Minimum Dwelling» (Premisas sociológicas para la vivienda mínima), defendiendo las ventajas de los edificios en altura (Hochbau) con servicios comunes. Le Corbusier (Francia/Suiza): Junto con su socio Pierre Jeanneret, presentó propuestas rigurosas de organización celular y plantas funcionales para la vivienda mínima. Victor Bourgeois (Bélgica): Tuvo a su cargo la ponencia de apertura sobre la organización general y los propósitos del congreso frente al problema social de la vivienda. Hans Schmidt (Suiza): Presentó una importante intervención enfocada en los aspectos económicos de la construcción y en la necesidad de reformas estructurales en los métodos de financiamiento público.
4. Otros Arquitectos Participantes y Delegados Nacionales El congreso reunió delegaciones técnicas de varios puntos de Europa, entre los que destacaron: Alemania: Hannes Meyer (entonces director de la Bauhaus), Margarete Schütte-Lihotzky (creadora de la Cocina de Fráncfort), Hugo Häring y Marcel Breuer. Países Bajos (Holanda): Mart Stam (figura muy activa en el debate de la vivienda social) y Gerrit Rietveld. Austria: Josef Frank. España: Fernando García Mercadal (el principal enlace de la vanguardia española con los CIAM, quien más tarde fundaría el GATEPAC). Suiza: Werner Max Moser y Rudolf Steiger. Polonia: Szymon Syrkus y Helena Syrkus (líderes del grupo polaco Praesens).
Este grupo de profesionales logró convertir el CIAM II en un verdadero laboratorio internacional, estableciendo métodos de análisis gráfico y patrones de habitabilidad que moldearon las políticas públicas de vivienda en todo el mundo en las décadas siguientes.
1928• El Primer Congreso Internacional de Arquitectura Moderna (CIAM I) se celebró en el Castillo de La Sarraz (Château de La Sarraz), ubicado en el cantón de Vaud, Suiza. Este evento, fundado en junio de 1928, es considerado el acta de nacimiento institucional del Movimiento Moderno a escala internacional, donde se consolidaron las bases teóricas y pragmáticas que definirían el urbanismo y la arquitectura de la vanguardia europea (y posteriormente global) durante la mitad del siglo XX.
Contexto y Convocatoria La iniciativa de organizar el congreso surgió principalmente de la necesidad de responder colectivamente al polémico concurso del palacio de la Sociedad de Naciones en Ginebra (1927), donde los proyectos modernos (incluido el de Le Corbusier) fueron rechazados a favor de propuestas academicistas y neoclásicas. La mecenas suiza Hélène de Mandrot puso a disposición su castillo en La Sarraz para reunir a un grupo selecto de arquitectos de vanguardia. La organización y el liderazgo ideológico del evento recayeron sobre Le Corbusier, el historiador y crítico Sigfried Giedion (quien se convirtió en el secretario general de los CIAM) y el arquitecto suizo Karl Moser (nombrado primer presidente).
Principales Asistentes Al congreso asistieron 28 arquitectos procedentes de diversos países europeos, conformando el núcleo duro de la vanguardia: Francia / Suiza: Le Corbusier, Pierre Jeanneret, André Lurçat, Alberto Sartoris. Alemania: Ernst May, Hugo Häring (en representación de Der Ring). Walter Gropius no pudo asistir pero envió su adhesión, y se incorporaría activamente en los siguientes congresos. Países Bajos: Mart Stam, Gerrit Rietveld, Hendrik Petrus Berlage (quien asistió como una figura histórica de respeto, aunque mantenía posturas más conservadoras). Bélgica: Victor Bourgeois. Austria / España: Josef Frank, Gabriel Guévrékian.
La Declaración de La Sarraz (Puntos Clave) El resultado más importante del congreso fue la redacción de la Declaración de La Sarraz, un manifiesto que fijó los objetivos de los CIAM y desvinculó la arquitectura de la mera preocupación estética o académica, ligándola directamente a los problemas socioeconómicos del Estado moderno. Los puntos fundamentales abordados fueron: La Arquitectura como hecho económico y social: Se planteó que la arquitectura debe estar al servicio de las necesidades generales de la colectividad y no de los intereses individuales o el prestigio de las clases dominantes.
La Industrialización de la construcción: Se exigió la introducción de métodos de racionalización, estandarización y producción en serie en la industria de la construcción para reducir costos y resolver el déficit de vivienda.
Relación entre Arquitectura y Estado: Se argumentó que los arquitectos debían influir directamente en la planificación pública y que el Estado debía reformar las normativas de construcción obsoletas de raíz académica.
El Urbanismo como ordenamiento funcional: Se sentaron las bases de lo que años más tarde (en el CIAM IV de 1933) se convertiría en la Carta de Atenas, definiendo el urbanismo no como una composición monumental o estética, sino como la ordenación funcional de las actividades vitales: habitar, trabajar, recrearse y circular.
El CIAM I de La Sarraz funcionó como la plataforma que estructuró el debate arquitectónico mundial durante las tres décadas siguientes, influyendo de manera directa en los planes de vivienda social y ordenamiento urbano que instituciones como el Taller de Arquitectura del Banco Obrero (TABO) aplicarían en Venezuela a partir de los años cuarenta.
1918• El arquitecto-ingeniero Alejandro Chataing (1874-1928) concluye la remodelación e intervención de una preexistente edificación ubicada en la esquina de Camejo, Caracas, para adaptarla como sede del Banco Mercantil Americano. Para ello, el arquitecto-ingeniero utilizó su característico estilo ecléctico pàra trabajar sobre una imponente casona de la época colonial (conocida en las crónicas como la «Gran Casa de la Esquina de Camejo»). Con la realización de este encargo bancario (proyectó también la sede del First National City Bank, hoy día transformado en el Citybank y la sede del Banco de Venezuela, que había sido creado en 1890 por la transformación de otras entidades bancarias previamente existentes), Chataing contribuye a la modificación arquitectónica que vivió el centro de Caracas en las primeras décadas del siglo XX, adaptando la vieja cuadrícula e infraestructura colonial a las nuevas tipologías y demandas comerciales y financieras del momento. El Banco Mercantil Americano (institución financiera de corta existencia constituida en 1917), tras diversas fusiones y transformaciones del sector financiero de la época, sirvió de base para dar origen al Banco Neerlando-Venezolano y, más tarde, en 1926, al Banco Mercantil y Agrícola (actual Banco Mercantil).
1907• En el mes de enero la empresa Tranvías Eléctricos de Caracas inaugura el primer sistema de tranvías eléctricos de Caracas, entre Caracas y El Valle. Durante el mes de octubre del año anterior se habían probado los carros Stephenson, de fabricación norteamericana. Con la intención de ampliar sus servicios la compañía Tranvías Eléctricos de Caracas ordenó durante el mismo año 1907, 30 tranvías eléctricos adicionales a Milnes Voss & Co., de Birkenhead, Inglaterra. Eran modelos de 8 asientos de madera, el carro tenía 7,3 metros de longitud y un ancho reducido de 1,6 metros debido a las curvas cerradas de las estrechas calles existentes para esa fecha en Caracas. Los carros utilizados fueron fabricados por la empresa John Stephenson Car Company, ubicada en Nueva Jersey, Estado Unidos, firma cuyo fundador, John Stephenson, había en 1832 inventado el primer carro urbano que utilizaba rieles para la línea Nueva York-Harlem; los 30 tranvías adicionales fueron de fabricación inglesa.
1909• En el mes de mayo se inaugura la Escuela Modelo 19 de abril, ubicada en la av. San Martín, esquina Plaza Capuchinos (av. Oeste 14) Parroquia San Juan, la primera y más antigua institución de su tipo de Caracas. La casa colonial en la cual empezó a funcionar esta escuela modelo había sido inicialmente un internado de niños a cargo de las hermanas del San José de Tarbes. Fue adquirida por el Estado durante el mandato del presidente Juan Pablo Rojas Paúl en 1889 para funciones educacionales y tuvo que ser reconstruida luego de ser severamente dañada por el terremoto de 1900.
El proyecto de reconstrucción se le atribuye a Alejandro Chataing (1874-1928) ingeniero-arquitecto caraqueño, egresado de la UCV, gran constructor del régimen de Cipriano Castro, autor, entre otras importantes edificaciones de la reforma el Panteón Nacional, la residencia presidencial de Cipriano Castro (Villa Zoila) y el Teatro Nacional en 1904; rediseña y modifica las fachadas de la Academia Militar de La Planicie en 1905; la Biblioteca Nacional en la Plaza Bolívar en 1910 y el Nuevo Circo de Caracas en 1919.
HVH
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