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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 336

Sin habérselo propuesto, a Gustavo Guinand Van der Walle (1920-c.2004) le correspondió desde 1946, cuando aún se denominaba “Carretera del Este”, ser protagonista principal del tramo que transcurría entre Chacaíto y Campo Alegre de la que luego sería a partir de 1954 la avenida Francisco de Miranda.

Hijo de Ernesto Guinand Guinand y Margarita Van der Walle, Gustavo decide cursar ingeniería en la facultad del mismo nombre de la UCV. Tras desempeñarse mientras estudiaba (1940) como dibujante en la Dirección de Urbanismo de la Gobernación del Distrito Federal, Guinand Van der Walle egresa en 1942 (luego cursaría arquitectura obteniendo el título en 1967) y ya como profesional participa como ingeniero jefe de inspección en el Banco Obrero (B.O.) en la Reurbanización El Silencio (1943). Luego, en 1946 se le presentará la oportunidad de diseñar y construir el cine Lido, primera instalación de lujo de la zona este de la capital con un aforo de 712 puestos en un solo nivel, sin balcón. Ubicado en el lado sur sobre la “carretera” que luego sería “avenida” a la altura de Campo Alegre, este cine contaba con una fachada acristalada orientada hacia el noroeste, que permitía ver a través del amplio y alto vestíbulo el mural de figuras femeninas danzantes, pintado por el artista de origen francés, Charles Ventrillón-Horber (1889-1997). Luego de cerrar sus puertas en 1977, el cine Lido sería demolido en 1978 para dar paso a construcción del Centro Lido inaugurado en 1992.

1. Gustavo Guinand Van der Walle. Izquierda: Cine Lido (1946). Derecha: Edificio Galipán (1952), ambos demolidos

La segunda presencia de Guinand en el eje vial ya mencionado (también del lado sur) se daría cuando se le designa como proyectista del edificio Galipán (1950-1952), cuya imponente presencia se levantaría a la altura de la urbanización El Rosal. Con sus 28.000 m2 de construcción y 14 pisos, en los cuales Guinand Van der Walle desarrolló 135 apartamentos, 29 locales comerciales, 24 oficinas, un bar-restaurante en el último nivel, un garage con estación de servicios para 80 vehículos y estacionamientos al aire libre, el Galipán se constituyó durante décadas en referencia en el este de Caracas tras ser calificado como “una de las operaciones de mayor confianza urbana de la época” y “la unidad de vivienda más avanzada de Latinoamérica”. Su silueta y detalles constructivos lo emparentarían con otro edificio icónico que Guinand Van der Walle terminaría en 1953 asociado con la firma norteamericana (Chicago) Holabird & Root & Burgee: el hotel Tamanaco en Las Mercedes. El Galipán correría el año 2000 la misma suerte que el cine Lido: sería demolido para construirse en su terreno el Centro Empresarial que paradójicamente tiene su mismo nombre.

2. La recién estrenada avenida Francisco de Miranda vista desde Chacaíto hacia el este (c.1955). El edificio Easo luce sobrio y elegante en el centro a la derecha. Al fondo en el centro se logra distinguir el edificio Galipán.

Será con el proyecto del edificio Easo fechado en 1951, cuya imagen, tomada en momentos en que, recién terminado, se promocionaba su venta, ilustra nuestra postal del día de hoy, que Guinand Van del Walle tendrá una nueva ocasión de hacerse presente en la importante avenida que ya se estaba construyendo. En 1952, seguidamente a la finalización del Galipán, el Easo, ubicado en el cruce de la Av. Francisco de Miranda con la Av. Principal de Las Mercedes, El Rosal, es terminado por la C.A. Construcciones Caleya y la Constructora Raymond, C.A. para la Inmobiliaria Unión, S.A. Concebido como un centro empresarial, su distinción y sobriedad sumadas a su presencia, proporciones y acabados amén de la correcta resolución de su disposición en esquina, lo convirtieron casi de inmediato  en punto de mira como sede de importantes empresas y destacados profesionales.

2. Edificio Easo. Ubicación
4. Vista desde el noroeste y fachada oeste del edificio Easo.

De acuerdo a la descripción que preparara Iván González Viso para Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), el Easo se trata de “uno de los más emblemáticos edificios de oficinas de la ciudad”. Los dos volúmenes muy bien articulados que lo constituyen están conformados por “un prisma vertical orientado hacia el norte y otro más bajo orientado hacia el sur, vinculados por un cuerpo horizontal sobre un basamento que ocupa toda la parcela. El cuerpo horizontal alberga una planta baja comercial y mezzanina. El elegante edificio de limpios detalles exhibe una riqueza de materiales (vidrio, mármol, piedra y metal), una estudiada modulación de fachada en vidrio espejo y planos horizontales azules, que se complementan con planos verticales que parecen flotar desprendidos de la fachada y que protegen del sol del poniente. El plano vertical del cuerpo alto (recubierto de mosaiquillos vitrificados de cerámica en color gris blanquecino), que exhibe el nombre EASO (y conforma su fachada oeste), se abre ligeramente … enriqueciendo el volumen. El cuerpo bajo se remata con un techo ligeramente inclinado que se recede del plano de fachada abierto al sur. La torre incorporó un moderno estacionamiento vertical con elevadores muy popular en su época. Un recurso para ahorrar espacio muy utilizado en otros grandes proyectos en Caracas en los años 60 y 70, como en la Torre Selemar. El sistema, que hoy constituye una rareza, se mantiene en pleno funcionamiento como una atracción mecánica”.

5. Edificio Easo. Izquierda: Vista desde el noreste. Centro: Vista desde el noroeste. Derecha: vista cercana de la torre desde el noroeste.

No es de menos importancia señalar que en la planta baja del Easo se exhibe la escultura “Policromía” realizada por el reconocido artista venezolano Alejandro Otero en 1959.

En cuanto al nombre que posee el edificio, el mismo remite a la manera como es conocida la ciudad de San Sebastián (Donostia en euskera), ubicada en Guipúzcoa, País Vasco, a la que se conoce como “La Bella Easo”. Dicha denominación, de acuerdo al portal https://purodreams.com “viene de la creencia de que la ciudad romana de Oiasso (Easo) estaba ubicada en el lugar donde está ahora la población vasca. Pero parece que en realidad esa ciudad romana se encontraba en el lugar en el que está ahora Irún. El caso es que San Sebastián es conocida por ese nombre, incluso uno de los gentilicios usados para definir a los habitantes es ‘easonense’”. Desconocemos si sus propietarios originales tomaron en consideración este dato (o poseían alguna vinculación con tierras vascas) a la hora de nombrar la edificación.

6. Chacaíto años 1980. En el centro el edificio Easo.

El edificio EASO, que forma parte del sector oeste de la denominada “milla de oro” (ver https://lamilladeoroccs.wordpress.com/la-milla-de-oro-2/), fue registrado por el Municipio Chacao en el Catálogo de Edificios con Valor Arquitectónico de Chacao y declarado por el Instituto del Patrimonio Cultural como Bien de Interés Cultural de la Nación, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N. 38.234 de fecha 22 de julio de 2005 como una de las manifestaciones tangibles registradas en el I Censo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2005.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 1. Colección Crono Arquitectura Venezuela

2. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

3. http://fundamemoria.blogspot.com/2013/03/306-municipio-chacao-parroquia-chacao.html

4. https://nicelocal.com.ve/caracas/mall/edif_easo/reviews/ y https://www.facebook.com/greetingsccs/photos/edificio-easoes-una-edificaci%C3%B3n-de-uso-administrativo-y-comercial-fue-dise%C3%B1ada-e/1896097220639720/

5. http://guiaccs.com/obras/edificio-easo/ y https://www.conlallave.com/propiedades/alquiler-oficina-en-torre-easo-en-el-rosal-52111107.html

6. https://www.pinterest.com/pin/462604192948592415/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 333

Como propietario de uno de los terrenos más extensos de cuantos pertenecen a la trama urbana de Caracas (38.668,06 m2 o en otras palabras, casi 4 hectáreas) y sin duda el que mayores deudas posee con el paisaje urbano de la Avenida Victoria (o Presidente Medina), objeto de numerosas propuestas tanto desde el seno de la propia entidad como desde la Academia, el Instituto de Previsión y Asistencia del Ministerio de Educación (IPASME) decidió el año 2004 promover un Concurso Nacional de Arquitectura a objeto de obtener planteamientos concretos sobre los cuales poder emprender un desarrollo que permitiese dar respuesta a las aspiraciones y necesidades de vivienda de sus afiliados.

Conscientes de que se estaba a las puertas de promover una de las operaciones urbanas más importantes de cuantas quedaban pendientes en la ciudad, la convocatoria se hizo con base en las siguientes premisas programáticas que hemos extraído de la publicación “Concurso Nacional de Arquitectura 2004 para el desarrollo de un conjunto residencial, recreativo y cultural del IPASME. Av. Presidente Medina/Caracas/Venezuela (accesible en https://issuu.com/kaparunakis/docs/concurso_20ipasme.compressed):

  1. “Reconocer la pertinencia de orientar principalmente la inversión inmobiliaria hacia la satisfacción de la principal necesidad de los afiliados del IPASME, que es la vivienda”. En tal sentido se dejaba en manos de los participantes al concurso establecer “la cantidad y características del uso residencial… en función de las limitaciones que pudiera establecer la normativa urbana y otras necesidades de la institución”. No obstante, se estimó que “podría plantearse en un área de 2,3 hectáreas (de las 4 con que cuenta el lote), un número de hasta 460 apartamentos de 3 habitaciones de 80 m2 cada uno”, aproximadamente, pudiéndose manejar una oferta alternativa de apartamentos de dos habitaciones.
  2. En el marco de hacer uso de forma moderada de la ocupación del terreno, se planteaba “construir en un área aproximada de 1,5 hectáreas un conjunto de espacios de carácter recreativo y cultural, que puedan dar servicios de esparcimiento al conjunto de los habitantes”. Se estimó de parte de la Comisión Organizadora que “el porcentaje de construcción de estas áreas no debería estar por encima del 50%”. Sin embargo, sería parte de las variables del concurso darle definición y especificidad a estas áreas. Así mismo, se podrían “incorporar áreas comerciales al conjunto en forma complementaria a las ya establecidas”.
1. Ubicación del terreno del concurso.

En definitiva, se apostaba a alcanzar a través de las propuestas que se presentasen, alto nivel cualitativo que superase lo realizado en décadas anteriores por conjuntos en los que prevalecía el uso de vivienda, colocándose ahora como principal prioridad la calidad ambiental. Los organizadores, para dar referencias a los concursantes, señalaban cómo “en otras latitudes el tema de la vivienda pública es territorio de experimentación para arquitectos inquietos. En Europa la realización periódica del concurso EUROPAN, dirigido a jóvenes profesionales, se centra en la resolución de casos reales, garantizando la calidad arquitectónica para los nuevos conjuntos de viviendas de protección social”.

2. Carlos Raúl Villanueva. Reurbanización de El Silencio (1941-1945).

Bajo la convicción de que se trataba de una de las escasas oportunidades en las que un importante proyecto de viviendas de promoción pública se sometía a concurso, se reafirmaba una y otra vez la necesidad de poner sobre el tapete el debate sobre cuál debe ser la arquitectura adecuada para estos conjuntos, “bajo el acuerdo necesario de que es necesario detener el retroceso de su calidad”, para lo cual el primer referente importante debe ser la Reurbanización de El Silencio (1941-1945) en cuanto a su concepción urbana y ambiental, y como ejemplo de rescate de una zona degradada del centro de la ciudad, logrado con la adaptación a las condiciones del lugar, sin renunciar estar a tono con los postulados mostrados por las corrientes de la arquitectura internacional.

En tal sentido cualquier exploración que un concursante emprenda debía, según los organizadores, “concentrarse en tres temas: la ciudad, la calidad de la vivienda y el trópico”.
El proyecto del nuevo conjunto del IPASME, tendría que incorporar estos temas, como parte inseparable de la búsqueda, a través de la formulación de tres objetivos:

  1. “Plantear la posibilidad de mejorar la experiencia urbana y ambiental del lugar”, como demostración de que es posible “el rescate de una zona de indudable valor urbano”.
  2. “Aprovechar la oportunidad para recuperar el carácter experimental de la concepción de la vivienda multifamiliar en el proyecto arquitectónico”, teniéndose siempre “como marco de comprobación las condiciones particulares de nuestro clima”.
  3. “Rescatar, a partir de la singularidad de habitar en la condición extrema del trópico, la indagación de las formas adecuadas que constituyan un discurso propio de la arquitectura, evitando la definición de un patrón estilístico o normativo”.
3. Tres referencias sugeridas a los concursantes. De izquierda a derecha: Centro Comercial San Ignacio, Caracas (Carlos Gómez de Llarena); Árbol para vivir, Lechería, Anzoátegui (Fruto Vivas); y Pabellón cubierto para gimnasia, San Carlos, Cojedes (Jorge Rigamonti)
4. Juan Pedro Posani. Bocetos de un proyecto para Espacios Culturales Comunitarios.

Finalmente, se colocan como otras tantas referencias a las cuales remitirse sobre los temas ciudad, calidad de la vivienda y trópico, las soluciones alcanzadas respectivamente por: el Centro Comercial San Ignacio de Carlos Gómez de Llarena, el polémico conjunto de viviendas para trabajadores petroleros en Lechería, Anzoátegui, de Fruto Vivas y el pabellón cubierto para Gimnasia en San Carlos, Cojedes, de Jorge Rigamonti. Como síntesis conclusiva se cita un párrafo del texto “La Arquitectura en Venezuela. Una proposición Metodológica” publicado por Juan Pedro Posani en Otro mundo posible. El proyecto de los Espacios Culturales comunitarios, Catálogo de la VII Muestra Internacional de Arquitectura Bienal de Venecia (2002).

5. De izquierda a derecha: propuestas que obtuvieron el primero, segundo y tercer premio del Concurso, respectivamente.

Pues bien, estando tan bien servida la mesa, se logró una importante convocatoria que rompió una vez más con los tabúes relacionados a que este tipo de retos no interesa a los arquitectos formados en nuestras universidades, la cual arrojó como resultado el otorgamiento de tres premios y diez menciones a otras tantas proposiciones. Los ganadores fueron los arquitectos Joao De Freitas y Roberto Castillo quedando como primer finalista el trabajo de los arquitectos Edwing Otero, Alfredo Sanabria, José Antonio Carrasquel, María Carolina Espinal y Enrique Pérez y la colaboración de las bachilleres María Vanessa Otero y Carla Mora; y como segunda finalista la propuesta presentada por los arquitectos Ernesto Meléndez, Yaireth Revilla, Gilberto Rodríguez y Luis Vargas con los bachilleres Francisco Montilla y Carolina Orellana como colaboradores.

6. Láminas presentadas a concurso por los ganadores: Joao De Freitas y Roberto Castillo.

La propuesta de De Freitas y Castillo, de lo que se deriva de la memoria publicada como acompañamiento a los planos en el link ya señalado, ofreció “como respuesta al planteamiento general de viviendas y usos públicos (una) posición menos comprometida: usos públicos en una estructura de espacios en Planta Baja unidos a los estacionamientos y a partir de cierta cota, niveles de viviendas agrupadas en plantas tipo eficientes”. De tal manera, “la construcción de planta baja se constituye en un basamento con distintos tipos de espacios desde el nivel 0:00 hasta el +15:00 que se establece como una rasante para todo el conjunto. En este nivel se desarrollarán los espacios de carácter comunitario. La secuencia espacial se hace reconociendo el ascenso de la pendiente natural de la parcela. A partir del nivel +19:20 se desarrollarán los niveles de vivienda”.

Con relación a los edificios de apartamentos, se asumió “la tipología de bloque continuo con dos opciones: perimetral con patio y lineal quebrado, intentando representar dos tendencias en la concepción urbana: la del vacío como figura contrastando la del lleno como figura, una más propia de la ciudad histórica, la otra más propia de la utopía moderna del objeto aislado. La forma estática del bloque perimetral define un centro de manzana, que en el conjunto se traduce en un gran patio central dividido entre el vacío de la plaza comercial pública y la masa que producen los estacionamientos. (…) Tanto el club, como el auditorio y la escuela, se proponen como edificaciones unidas al basamento, pero independientes en uso. El club, en forma de cuña, vincula morfológicamente las dos partes más importantes del conjunto. La escuela y el auditorio conforman el frente hacia la Avenida Presidente Medina, asociándose con sus dimensiones al resto de edificaciones en dicha Avenida. La tensión entre ellos genera el paso hacia el gran patio central público desde la avenida”.

7. Lámina correspondiente al proyecto elaborada por los ganadores del concurso.

En cuanto a la resolución de los bloques de vivienda propiamente dichos, “la idea de los edificios es rescatar el descubrimiento tipológico del concepto de quinta aérea, construido en Caracas cerca de la redoma de la India, Urbanización La Paz de El Paraíso. En este caso se plantea una superestructura de losas ubicadas a doble altura, donde la estructura amalgamada en una franja atravesada de servicio establece por repetición un espacio vacío” que varía su modulación de acuerdo a los tipos de apartamentos, dependiendo si son de dos o tres habitaciones.

En cuanto a la resolución de los bloques de vivienda propiamente dichos, “la idea de los edificios es rescatar el descubrimiento tipológico del concepto de quinta aérea, construido en Caracas cerca de la redoma de la India, Urbanización La Paz de El Paraíso. En este caso se plantea una superestructura de losas ubicadas a doble altura, donde la estructura amalgamada en una franja atravesada de servicio establece por repetición un espacio vacío”, que varía su modulación de acuerdo a los tipos de apartamentos, dependiendo si son de dos o tres habitaciones.

8. Lámina correspondiente al proyecto elaborada por los ganadores del concurso.

Finalizan los ganadores exponiendo que: “Esta propuesta de menos altura edificatoria e intensidad de construcción permite una mejor integración del conjunto con su entorno construido, predominantemente correspondiente a edificaciones multifamiliares de pequeño a mediano tamaño, y ofrece una implantación en el terreno que facilita el que, aún siendo un conjunto singular dentro del corredor de la Avenida Presidente Medina por la superficie de la parcela en cuestión, no introduzca distorsiones relevantes en la morfología urbana del sector, la cual ha sido valorada positivamente por diversos especialistas y ha sido objeto de estudio por parte del Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), entre otras instituciones, como un área de valor coral representativa de las iniciativas de la arquitectura y el urbanismo moderno en Venezuela.

El proyecto ganador, que llegó a ser desarrollado al detalle con toda la ingeniería, quedó como tantas otras veces sin construirse y tanto la ciudad como los afiliados al IPASME sin obtener los beneficios derivados de ello.

ACA

Pocedencia de las imágenes

Postal, 1, 5 y 6. https://issuu.com/kaparunakis/docs/concurso_20ipasme.compressed

2. Carlos Raúl Villanueva. Caracas en tres tiempos, 1966.

3. https://www.pinterest.es/pin/640848221951045921/, https://www.conlallave.com/propiedades/apto.-arbol-para-vivir-55809752.html y https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/86/Gymnastics_Arena_of_San_Carlos_from_Arch_Jorge_Rigamonti_-interior-_2003.jpg

4. Juan Pedro Posani en Otro mundo posible. El proyecto de los Espacios Culturales comunitarios, Catálogo de la VII Muestra Internacional de Arquitectura Bienal de Venecia (2002).

7 y 8. https://www.youtube.com/watch?v=czQO16Tw9f4

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 328

El edificio Las Fundaciones, cuya fotografía tomada en fechas cercanas a su inauguración en 1955 engalana nuestra postal del día de hoy, es uno de los primeros trabajos realizados por Diego Carbonell Parra (1923-2000), tras disolverse la sociedad que mantuvo con Tomás José Sanabria entre 1949 y 1953, la cual dejó una fructífera producción entre obras y proyectos. También es la segunda edificación de importancia realizada por el empresario Eugenio Mendoza Goiticoa (1906-1979) en la avenida Andrés Bello. La primera, de 1945, fue el Hospital Ortopédico Infantil, proyectado en un terreno aledaño por Carlos Guinand Sandoz en conjunto con la firma norteamericana conformada por Wallace Harrison, Jacques-André Fouilhoux y Max Abramovitz. El hospital está vinculado a la Fundación Venezolana para la Parálisis Infantil creada en 1942 por Mendoza, primera de dos que hallarían cobijo y se beneficiarían de la rentabilidad del edificio diseñado por Diego Carbonell que hoy nos ocupa.

1. Eugenio Mendoza Goiticoa (1906-1979) y su primera gran obra filantrópica: el Hospital Ortopédico Infantil (1945), aledaño al edificio Las Fundaciones.

La labor filantrópica de Mendoza, compartida con la creación de empresas de diferente tenor, seguirá con la gestación en 1951 junto su esposa Luisa Rodríguez Planas de la Fundación Eugenio Mendoza (la segunda vinculada a la obra de Carbonell) dedicada a 3 fines primordiales: la ayuda al niño, a la agricultura y a la cultura y, en 1958, con la creación de la Fundación de la Vivienda Popular, completada en 1961 con el Banco Hipotecario de la Vivienda. Más adelante, en 1964, Mendoza se convertirá en el principal propulsor y partícipe en la Declaración de Responsabilidad Social de la Libre Empresa, que daba piso principista a la organización y al concepto del Dividendo Voluntario para la Comunidad, basado en la participación del empresariado nacional, mediante el aporte de un tanto por ciento de los beneficios anuales de cada empresa, a fin de llevar a cabo con más posibilidades una acción social de mayor alcance para resolver los problemas de la población más necesitada. Anteriormente, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, Mendoza había sido llamado por el presidente de la República general Isaías Medina Angarita, para encargarse del Ministerio de Fomento (1942-1943) y en 1958, a la caída del régimen de Marcos Pérez Jiménez, es designado miembro de la nueva Junta de Gobierno pero renuncia a los pocos meses.

2. El edificio Las Fundaciones visto esde la plaza Andrés Bello en la década de 1960 (izquierda). Plano de conjunto (derecha).
3. El edificio Las Fundaciones visto desde el sureste por el lente de Leo Matiz en fechas cercanas a su puesta en funcionamiento.

El edificio proyectado por Carbonell para Mendoza, situado al lado norte de la avenida Andrés Bello entre la plaza dedicada al prócer (inaugurada en 1956) y el Hospital Ortopédico Infantil, se concibió basado en dos cuerpos: el bajo, alargado a lo largo del eje oeste-este del terreno (lo que acentúa su horizontalidad); y una torre de oficinas de planta rectangular, con el eje mayor también en sentido oeste-este, ubicada en el extremo oeste. Los criterios que justificaron la asunción de este partido arquitectónico están aclarados plenamente en la Memoria Descriptiva publicada en el nº 4 de la revista Integral (junio de 1976) junto al resto del proyecto. Allí se explica que las masas generales del edificio “fueron definidas por las condiciones del subsuelo formado sustancialmente por grandes rellenos provenientes de la construcción de la Avenida. Así, en el extremo oeste se colocó la torre de oficinas, la cual comprende sótano, planta baja y mezanine, ocho plantas de oficinas y departamento ejecutivo en la planta superior. En el extremo este el relleno alcanza un máximo de dieciocho metros, lo que planteaba un difícil problema en el aspecto relativo a fundaciones; en ese extremo se desarrolla una planta comercial con mezanine parcial, y para solucionar el problema de las fundaciones se adoptó una estructura liviana, constituida por losas onduladas de seis centímetros de espesor”.

4. Edificio Las Fundaciones. Planta baja comercial y de acceso a la torre de oficinas (arriba) y sótano (abajo).
5. Edificio Las Fundaciones. Corte en sentido norte-sur de los comercios.

Así, el cuerpo bajo contiene en planta baja 13 locales comerciales 12 con mezzanina y sólo ocho de ellos con sótano de tal forma que hay dos que por no tener sótano son de mayor tamaño en planta baja. También el programa contemplaba una “sala expositiva de arte” (sin mezzanina) ubicada entre los locales 9 y 10 con la misma área que éstos en planta baja pero con un amplio sótano donde se podían realizar exposiciones. La cubierta ondulada de concreto que los cubre se encuentra inclinada de menos a más en sentido norte-sur para permitir la existencia hacia la avenida Andrés Bello de las ya mencionadas mezzaninas que a su vez protegen un pasillo abierto al exterior que comunica los comercios entre sí. El extremo este fue rematado por un local de mayor tamaño (el nº13) que originalmente estuvo destinado a ser concesionario de automóviles de la marca DeSoto (fabricada por Chrysler Corporation de 1928 a 1960). El local nº1, ubicado en el extremo oeste, con mezzanina, sótano, una amplia vitrina a doble altura y la cubierta ondulada colocada en sentido perpendicular a la del resto del cuerpo bajo, contribuye a definir el atrio que da acceso al edificio. En él, en algún momento funcionó otro concesionario de vehículos en este caso de la marca Renault. Por otra parte, la “sala expositiva de arte” estuvo ocupada durante muchos años por la Sala Mendoza vinculada directamente a los intereses filantrópicos del propietario del edificio. Los estacionamientos de todo el edificio fueron resueltos al aire libre, al norte, en la parte posterior del terreno donde también se colocó un jardín de infancia.

6. Edificio Las Fundaciones. Corte por la torre de oficinas mostrando el hall de acceso.
7. Edificio Las Fundaciones. Planta tipo torre de oficinas (arriba). Planta nivel pent house (abajo)
8. Edificio Las Fundaciones. Vista desde el suroeste donde se puede apreciar el atrio de acceso a la torre de oficinas y el cambio en la dirección de la cubierta ondulada del cuerpo bajo.

El acceso a la torre de oficinas (en cuyo pent house se encontraba la sede de las dos fundaciones) tiene la particularidad de que está marcado por un atrio conformado por el cambio de sentido de la cubierta ondulada del que se beneficia igualmente el local nº1, como ya se indicó.

9. Edificio Las Fundaciones. Vista desde el pent house hacia el este de la ciudad.
10. Edificio Las Fundaciones. Vista desde el interior de la fachada sur y corte-detalle de la misma.

De la Memoria Descriptiva publicada en Integral también se recoge lo siguiente: “Toda la torre de oficinas está dotada de aire acondicionado. En el sótano se instaló el equipo de enfriamiento de agua, la cual es bombeada a los equipos de ventiladores instalados en cada piso. Los ductos son exteriores y están colocados en la fachada norte, formando los antepechos de las ventanas y sirviendo de protección contra la lluvia y el sol”. Ese particular tratamiento de la fachada norte estuvo acompañado de una preocupación climática similar para la fachada sur pero en este caso más cuidadosa de mostrar el carácter de una edificación ubicada en el trópico. Así, “para controlar el soleamiento en la fachada sur, se estudiaron unos dispositivos especiales formados por láminas verticales de asbesto, de sesenta centímetros de profundidad y un centímetro de espesor, y bóvedas horizontales de aluminio de dos milímetros de espesor y ciento veinte centímetros de profundidad, que unen las láminas verticales de asbesto”. Cabe destacar que todas las ventanas (en las que se colocaron cristales “Solex”) pueden abrirse en caso de que se presenten fallas en el sistema de aire acondicionado.

11. Edificio Las Fundaciones. Planta tipo de oficinas con la ampliación de 1979.
12. Vista desde el sureste del edificio Las Fundaciones con la ampliación de la que fue objeto en 1979.

En 1979, año que coincide con el de la muerte de Eugenio Mendoza, se concluye la construcción del proyecto de Bernardo Borges, Francisco Pimentel y Pablo Lasala, para ampliar en 20.000 m2 el edificio Las Fundaciones. La ampliación, que eliminó el atrio de acceso de la edificación original desvirtuando su concepción arquitectónica, y añadió una escalera contra incendios en el extremo este del volumen diseñado por Diego Carbonell, está conformada por una torre adosada de 19 pisos que no contempló transición formal alguna con la obra preexistente.

El edificio Las Fundaciones fue expropiado por Fogade como parte de la crisis bancaria que afectó el sistema financiero venezolano a finales de los años 1990. Actualmente es la sede del Ministerio del Poder Popular para la Alimentación.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 12. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

  1. https://www.ccscity450.com/obra/hospital-ortopedico-infantil/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

2. http://viejosrecuerdos.eklablog.com/plaza-andres-bello-a127262154 y Revista Integral nº 4, junio de 1976.

3. https://twitter.com/materialesamv/status/1116063605215170562

4, 5, 6, 7, 9 y 10. Revista Integral nº 4, junio de 1976.

8. https://www.facebook.com/DOCOMOMO.VE/photos/diego-carbonell-parra-edificio-las-fundaciones-avenida-andres-bello-caracas-1950/1088015867905109/

11. Mariano Goldberg. Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. Caracas. Parte 1, 1980

1962• Edificio Corpa

Imagen tomada de: “Caracas año 1964. Ciudad de la Eterna Primavera“ https://youtu.be/re-0L0_Fd3I

1962• Se concluye la construcción del edificio CORPA, ubicado en una parcela entre las avenidas Araure y Rio de Janeiro, urbanización Chuao, proyectado por el arquitecto Julio Volante, arquitecto graduado en la Universidad de Buenos Aires donde fue profesor de Acústica. Master of Science de la Universidad de Columbia, EE.UU. y Reválida de su título en FAU UCV.
El edificio, construido en una parcela con zonificación C2- Comercio Vecinal, tuvo sótano para estacionamiento de 50 vehiculas, planta baja comercial de 272 m2 y cinco plantas tipo para oficinas con un área total de 1.346 m2.
El arquitecto Volante dedicó especial cuidado en el diseño de las fachadas, para las cuales especificó ventanas verticales en un plano y elementos prefabricados alternados en otro plano exterior, para el control solar sin que se impidiera la ventilación. El color verde de la edificación lo distinguía de los demás edificio alineados en la avenida Araure, así como un espejo de agua sembrado con papiros.
El edificio fue sede por poco tiempo de la empresa Corporación Publicitaria Nacional C.A. CORPA, la cual había sido creada en 1948 y de la cual tomó su nombre.
En el año 1974 cuando durante la gestión presidencial del Dr. Rafael Caldera se amplía la avenida Rio de Janeiro, uniendo a las urbanizaciones Chuao y Las Mercedes con un trazado vial a lo largo de la ribera sur del Rio Guaire, momento en el cual se redujo la dimensión del terreno del edificio, se remodeló una primera vez y se le dio por nombre Don Julián.

En el año 2003 la empresa Grupo Rescarven adquiere el edificio y logra gestionar ante la Alcaldía el cambio de zonificación de C-2: Comercio Vecinal a Uso Asistencial con Hospitalización, no obstante, las protestas y manifestaciones públicas de los vecinos a través de Asochuao.
La remodelación hecha en ese momento por Rescarven por los nuevos propietarios modifico en su totalidad la edificación. Se añadieron pisos, se ampliaron las plantas eliminando la protección solar y se construyeron volúmenes adicionales para incorporar servicios.

Hoy día Rescarven dispone de Clínicas en Chuao, Santa Cecilia y El Paraíso y un Centro Clínico de Diagnóstico, totalizando entre estas facilidades: 121 habitaciones privadas, 9 camas de terapia intensiva, 7 quirófanos, 26 camas de emergencia, 3 salas de trauma shock, 2 salas de parto con retén de niños sanos y sala de cuidados intermedios.


Fuente: https://www.rescarven.com


HVH