Archivo de la etiqueta: uso mixto

1992• Torre David, Barquisimeto

1992• Luego de 13 años de iniciada su construcción se concluye la Torrre David, ubicada en la Calle 26 entre las Carreras 15 y 16, Barquisimeto, estado Lara, en el casco histórico de la ciudad, a pocos metros de la Plaza Bolívar de la capital del estado y a trescientos cincuenta metros del Teatro Juares.

El proyecto lo realizó el arquitecto Paolo D’Ongia Barcarola (Facultad de Arquitectura, LUZ 1989; M. Sc. Gerencia de la Construcción, UCLA – Universidad Florida EEUU).
El edificio, uno de los más altos de la ciudad, cuenta con un total de 20 plantas, 5 de ellas de uso comercial, 15 de oficinas, más 4 niveles de sótanos para estacionamiento y servicios. La Torre se complementa con un salón de convenciones y teatro, con un aforo de 320 puestos, una sala de exposiciones y un restaurante en uno de sus pisos altos, el cual tiene una excelente vista de la ciudad.

Foto Lara- En Redes / @alexjesux

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 424

Dentro de la arquitectura moderna venezolana del siglo XX y muy particularmente la que se desarrolla en los años 50, el Centro Profesional del Este, proyectado por la oficina Arquitectura y Urbanismo C.A. integrada por Jorge Romero Gutiérrez (1924-1997), y los profesionales de origen alemán Pedro Neuberger (1923-2011) y Dirk Bornhorst (1927-2019), ocupa, sin duda un lugar destacado.

Romero Gutiérrez, egresado en 1948 de la primera promoción de arquitectos de la escuela de arquitectura de la UCV, reconocido por su incansable actividad como promotor e impulsor de proyectos de diversa índole que coparon de manera importante la década de 1950, a comienzos de dicho decenio se encontraba asociado a Ernesto Fuenmayor (compañero de estudios y de promoción), cuya oficina atendía diversos encargos y se encontraba ubicada en el edificio Araure, sobre la Calle Real de Sabana Grande, donde también operaban otras dos importantes firmas: Carbonell & Sanabria y Carpio & Suárez.

1. Jorge Romero Gutiérrez (en el centro) con Pedro Neuberger (a su derecha) y Dirk Bornhorst (a su derecha) y el equipo de Arquitectura y Urbanismo C.A. en una sesión de trabajo en la oficina que ocupaban en el Centro Profesional del Este (c.1957)

En 1951, ya algo alejado de Fuenmayor y con la urbanización Charallavito a punto de ser concluida, conoce Romero Gutiérrez, primero, a Pedro Neuberger, recién llegado a Venezuela procedente de Buenos Aires con una interesante experiencia en la ejecución de proyectos y en la gerencia de obras y, luego, a Dirk Bornhost quien ese año se había graduado de arquitecto en la Universidad de California, Berkeley, USA, a los que propone en ese orden participar como accionistas en la compañía que había creado: Arquitectura y Urbanismo C.A., en la que también participan Carlos Pietri Martínez como gerente, José Luis Gómez como urbanista y Humberto Vera Barrios como arquitecto. Así se conjugarían la gran personalidad y talento en la producción de ideas de avanzada de Romero Gutiérrez, la experiencia constructiva acumulada por Neuberger y el manejo del oficio personificado en Bornhorst, que tendría como primeros productos de importancia el desarrollo de la urbanización Prados del Este y el Centro Profesional del Este y como punto culminante El Helicoide de la Roca Tarpeya.

2. Centro Profesional del Este. Perspectiva del proyecto (izquierda) y Plano de conjunto (derecha)
3. Vista aérea desde el noreste del Centro Profesional del Este y sus alrededores (c.1958)

El Centro Profesional del Este, obra que hoy nos ocupa y de la cual una de sus más emblemáticas fotografías, tomada desde el norte por Paolo Gasparini en fechas cercanas a su apertura en 1953, engalana nuestra postal del día de hoy, fue concebido y desarrollado a nivel de proyecto entre 1951 y 1952 proponiéndose como como un novedoso lugar orientado a integrar diferentes servicios profesionales cuyo trabajo está relacionado con la planificación e industria de la construcción. La descripción publicada en el nº 1 de la revista Integral (septiembre 1955) precisa que “tanto en el sentido de creación como en el de realidad utilizable, ha sido concebido como un todo armónico que pueda satisfacer, no sólo las necesidades de tipo técnico, sino aquéllas de correlación de actividades afines desde el punto de vista económico, social y cultural”. Otro de sus valores reside en ser el pionero de una serie de edificaciones de la misma naturaleza y de promover el modelo del sistema de propiedad horizontal para oficinas.

4. Corte del Centro Profesional del Este en el que se ubican los componentes fundamentales del programa.

Dentro de ese espíritu, su programa contemplaba tres actividades fundamentales: Trabajo (oficinas de de 165, 68 y 49 m2 y local para el funcionamiento de la oficina principal del Banco de la Construcción, financista principal de la obra); Descanso-Cultura (sala de recepciones y exposiciones, auditórium, local para una revista técnica, cafetería, restaurante, bar, club gimnástico, gimnasio, piscina. baños turcos y vestuarios; y Servicios-Estacionamiento (depósitos particulares, depósito general, estación de servicio, copias heliográficas, expendición de artículos de ingeniería y arquitectura, barbería y administración del Centro Profesional).

5. Centro Profesional del Este. Planta baja (arriba), planta tipo torre de oficinas (centro) y planta nivel penthouse (abajo)

Compuesto por una torre de 13 niveles (12 plantas tipo y penthouse, más estrechas en los extremos que en el centro) con orientación norte-sur, un cuerpo bajo perpendicular a la torre de dos pisos dividido en dos partes y un sótano de tres niveles, la primera estaría destinada fundamentalmente a las oficinas (previstas como “planta libre” que podría, sin embargo, contemplar seis por piso de tres tamaños diferentes con las mayores ubicadas a los extremos); el segundo albergaría, por un lado, el local bancario que se prolonga hacia el norte (provisto del primer drive-in bank de la ciudad donde los conductores podían depositar o retirar dinero directamente desde sus carros a sus cuentas bancarias, cubierto con un techo inclinado que, a modo de peineta, remata con una pérgola resultante de los nervios de la estructura, protegiendo la fachada), y, por el otro, las áreas de descanso-cultura contempladas, unas, en la planta baja de la torre que posee un vestíbulo de generosas dimensiones, varias salas de exposiciones y un café-restaurante con bar y baile, y, otras, en un ala independiente construida hacia el sur que alberga una sala de conferencias en conexión con las salas de exposición; y el tercero (logrado aprovechando el desnivel de la parcela con fuerte pendiente al sur) que incorpora el club gimnástico y la piscina de las áreas de descanso-cultura, sumándose las de servicios-estacionamiento donde los últimos ocupan los dos niveles inferiores y tienen una capacidad para 208 vehículos.

6. El Centro Profesional del Este visto desde la urbanización San Antonio-oeste (izquierda), desde el sur (derecha arriba) y desde el norte (derecha abajo).

“Se entra en el complejo de edificios por el norte y se llega primero a una amplia plaza que sirve tanto de aparcamiento como de salida y entrada a dos rampas que conducen a un garaje subterráneo de tres plantas. Transversalmente a esta espaciosa plaza se encuentra la torre de oficinas, … mientras que las salas del banco para la financiación de la construcción se encuentran a lo largo de la pared de la plaza”, se comentará en Bauen & Wohnen, nº 11, octubre 1957. Por otro lado Henrique Vera en la nota que acompaña la edificación en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) señalará: “El volumen de la torre, ciego al este y al oeste, exhibe en la fachada sur ventanales en sus extremos y concentra la circulación en un bloque central y en la norte los mismos cerramientos sin interrupciones. Avances técnicos se muestran en la ventanería en aluminio fabricada en Italia por la empresa Kraftmetal. La planta baja exhibe obras de Carlos González Bogen (1920-1992)”.

7. Centro Profesional del Este. Vista de la plaza de acceso con detalle de la pérgola que protege el volumen bajo ubicado al este (izquierda) y de la planta baja de la torre con los murales de Carlos González Bogen (derecha)

El edificio con un área de construcción de 18.350 m2, levantado por la compañía Ingeniería Nacional C.A. en un terreno de 6.600 m2, ubicado al final de la calle Villaflor, urbanización San Antonio, Sabana Grande, parroquia El Recreo, Municipio Libertador, se convirtió para Romero Gutiérrez y su equipo desde su inauguración no sólo en la sede de su oficina, sino en el centro de mayor actividad gremial y cultural del momento y el sitio desde donde se empezaron a gestar empresas que iban más allá de lo que una mente conservadora pudiese imaginar, todo ello imbuido en los aires de una época que permitía soñar en Venezuela desde lo más alto.

8. Dos excelentes fotografías del Centro Profesional del Este tomadas desde el noreste (izquierda) y desde el sureste (derecha).
9. Toma cercana de la fachada norte (izquierda) y dibujo de proyecto del detalle de las ventanas (derecha)

Desde allí, en total sintonía con las aspiraciones que impulsaron al Centro Profesional y las ambiciosas iniciativas de Romero Gutiérrez, fueron editados los 16 números de la revista Integral publicados entre 1955 y 1954, segunda entre las publicaciones de arquitectura aparecidas en el país (recordemos que la primera fue a, hombre y expresión de 1954). Cabe añadir que Integral tuvo como claro precedente la sección de Arquitectura e Ingeniería (ampliada posteriormente al urbanismo y artes plásticas) de la revista Cruz del Sur propuesta por Romero Gutiérrez a los responsables de editarla (los hermanos Violeta y Alfredo Roffé), la cual apareció por primera vez (a modo de separata) en las páginas centrales del número 6 (agosto 1952). No por casualidad Violeta Roffé sería la primera coordinadora de Integral.

Bajo un concepto totalmente diferente y digno de ser considerado a efectos comparativos por su afinidad tipológica, casi al mismo tiempo que el Centro Profesional del Este se propone, desarrolla y construye que la Torre Polar de Vegas & Galia.

10. Vista aérea con la ubicación del Centro Profesional del Este en Caracas.

El icónico edificio hoy en día sometido al impacto de los desarrollos que se han producido a su alrededor y la degradación de la zona, fue distinguido con el Premio de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (SVA) en la Primera Bienal de Arquitectura de 1963 donde el Premio Nacional le fue otorgado a Carlos Raúl Villanueva por el conjunto de su obra.

11. El Centro Profesional del Este y su entorno hoy en día.

Además de su ya señalada aparición el nº 1 de Integral (1955), en Bauen & Wohnen, nº 11, octubre 1957, y en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015, el Centro Profesional del Este apareció reseñado por Revista Cruz del Sur, nº 9, septiembre 1953; L’architecture d’aujourd’hui, nº 67-68, octubre 1956; Informes de la Construcción, Vol. 10, nº 96, diciembre de 1957; Revista SVA, nº 12, julio-agosto 1963 y en la Guía de edificaciones contemporáneas de Venezuela. Caracas. Parte 1 de Mariano Goldberg, 1980.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 4, 5 y 7. Hidden Architecture (https://hiddenarchitecture.net/centro-profesional-del-este/)

1. fdelgadomontero (@hechoscriollosoficial) (https://www.instagram.com/fdelgadomontero/p/C-Nk4uAuJRi/?img_index=4)

2. Revista Integral, nº 1, septiembre 1955.

3. Marisol Gilabert (https://www.pinterest.com/pin/453667362448128700/)

6. Hidden Architecture (https://hiddenarchitecture.net/centro-profesional-del-este/); y Gral. Perejil Meme (https://www.facebook.com/GralPerejilMeme/posts/centro-profesional-del-este-1953proyectado-entre-1951-y-1952-y-culminado-en-1953/2417891528513875/)

7. Hidden Architecture (https://hiddenarchitecture.net/centro-profesional-del-este/); y MutualArt (https://www.mutualart.com/Artwork/Centro-Profesional-del-Este–Caracas/97C9C1604E52E7492C20E459E34C9704)

9. Centro Profesional del Este, Sabana Grande (https://www.youtube.com/watch?v=LYZhd_PA1Ys); y Revista Integral, nº 1, septiembre 1955.

10. Capturas de Google Earth

11. Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Sabana_Grande_Caracas._Avenida_Casanova_con_Calle_Villaflor,_Centro_Empresarial_del_Este_y_Torre_Am%C3%A9rica._Foto_de_Vicente_Quintero.jpg)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 408

Caracas entre los años 40 y finales de los 50 del siglo XX, como todos sabemos, se caracterizó por sufrir un crecimiento urbano desenfrenado, que tuvo asociado la necesidad de construir un número tal de edificaciones que sobrepasaba la capacidad de los arquitectos en ejercicio para realizar los correspondientes proyectos.

Dicha demanda, encabezada fundamentalmente por edificios residenciales, fue cubierta en gran parte por constructores que recurrían a practicantes no titulados y a ingenieros capacitados legalmente para firmar los planos que se introducían en las ingenierías municipales quienes suplían las carencias legales de los primeros.

Sectores como San Bernardino, Las Acacias, La Carlota, Los Caobos, Los Palos Grandes, La Paz, Puente Hierro, Chacao, El Rosal, Las Mercedes o Colinas de Bello Monte, entre otros, son testigos de ese fenómeno que, sin embargo, ofrece la posibilidad de reconocer altos valores en cuanto a su diseño de muchas de las piezas levantadas.

El edificio “Excelsior” (1955), cuya fotografía engalana la postal del día de hoy, ubicado en el cruce de las avenidas Caura y Caroní, de la urbanización Colinas de Bello Monte es un claro ejemplo de lo que en líneas anteriores hemos esbozado.

1. Vistas aéreas de la urbanización Colinas de Bello Monte (c.1955). En la foto de la izquierda se señala la ubicación del edificio Excelsior.

Comencemos apuntando que, cuando en 1949 la sucesión Casanova, dueña de los terrenos, planificó el desarrollo de Colinas de Bello Monte y a comienzos de los años 50 se comienzan a urbanizar con el promotor cultural Inocente Palacios a la cabeza y el arquitecto italiano Antonio Lombardini como su mano derecha, se plantea hacerlo en dos etapas: la primera que ocuparía las áreas más planas próximas al río Guaire estaría conformada principalmente por edificios residenciales con comercio en la planta baja regidos de acuerdo a las ordenanzas vigentes; y la segunda, destinada a la vivienda unifamiliar, que se ubicaría en la zona de más escarpada topografía.

2. Localización del edificio Excelsior en Colinas de Bello Monte.
3. La avenida Caroní de Colinas de Bello Monte vista hacia el norte desde la esquina con la avenida Chama.

Así, dentro del trazado previsto, las avenidas Caroní y Caurimare marcan con su parelelismo y moderado sentido ascendente la transición que en esta urbanización se establece entre las dos zonas anteriormente descritas. La Caroní, por su parte, se encuentra poblada en su primer tramo por edificaciones aisladas de 4 a 7 pisos, producto de la generalización en el sector a mediados del siglo XX de una variada oferta de apartamentos en alquiler. Estas construcciones, muchas de ellas proyectadas por geómetras o delineantes cuando no por ingenieros que las avalaron con su firma, forman parte de una tendencia que se manifestó simultáneamente, como ya señalamos, en otras partes de la ciudad, caracterizada por la libertad en el uso de variados códigos estilísticos provenientes de las más diversas latitudes, sin que medie, por lo general, la calidad de diseño como antídoto a la nostalgia o al pragmatismo. En medio de este contexto, la presencia del edificio Excelsior destaca como pieza que muestra una actitud y compromiso muy distantes de los intereses que manifiestan sus vecinos inmediatos.

4. Izquierda: El edificio Excelsior visto desde el noreste. Derecha: La solución volumétrica de la esquina de las avenidas Caroní y Chama.
5. Izquierda: El edificio Excelsior visto desde el suroeste. Derecha: Aproximación a la esquina noreste del edificio.

Ubicado sobre una esquina, justo en el límite en que cambia la zonificación de la avenida Caroní, el Excelsior muestra los atributos de una modernidad sensible al entorno cargada de una potente expresividad. Su prismática, esbelta y bien proporcionada volumetría da cabida a un interesante juego de planos, colores y texturas, llenos y vacíos, que permiten resolver el compromiso urbano y poner en evidencia las partes que lo conforman. El diseño de sus fachadas está signado por la influencia de códigos propios del neoplasticismo arquitectónico, evidente en la manera como el edificio se compone para responder a la esquina, en el dinámico y diverso manejo de las superficies plegadas de sus balcones en voladizo, en la verticalidad que aportan sus muros texturados en ladrillo y en el recubierto con baldosas donde destaca el nombre del inmueble. Cabe valorar, además, la lograda definición del acceso al bloque de apartamentos: una elegante escalera que salva el desnivel de la calle, cuya ligera inclinación se contrapone a la ortogonalidad de la implantación y que refuerza la gestualidad buscada mediante una marquesina, prolongación del alero de los comercios que se ubican en la planta baja y sutil transición con el primer nivel. Su calidad constructiva, nobleza de los materiales utilizados, fluido contacto con la calle y contundente estampa permiten aun apreciar al Excelsior con una fidelidad tal que nos remonta gratamente al momento de su construcción.

6. La fachada este.

Capítulo aparte lo constituye el proceso que llevó a determinar su autoría lo cual permitió abrir una pesquisa, sobre la cual ya algunos investigadores han dado sólidos pasos, consistente en develar los entretelones de un período algo confuso en cuanto a poder determinar con precisión a quién correspondía el diseño de una obra o quién fungía como profesional responsable, cuestión que sólo puede dirimirse indagando a fondo en las correspondientes ingenierías municipales y consultar los permisos respectivos.

7. La solución de la esquina y la definición del acceso.

Para el caso del Excelsior, durante mucho tiempo se atribuyó su autoría al ingeniero Narciso Bárcenas “El Especialista”, profesional que firmó los planos de una estela de buenas realizaciones en los años 50 ejecutadas por anónimos arquitectos, delineantes o geómetras, que escondían la impronta de estar acompañadas de una manera peculiar de dinamizar las fachadas de correctos edificios multifamiliares, compuestos de plantas de apartamentos iguales entre sí (ver para ampliar información al respecto https://fundaayc.com/2019/02/10/sabia-usted-34/).

Sería cuando se emprendió la elaboración de la ficha del edificio que finalmente apareció en Caracas del valle al mar. Guía de Arquitectura y paisaje (2015) que, una vez constatado el número de la parcela dentro de la urbanización (la 220) y revisados los libros de la Ingeniería Municipal del Distrito Sucre (1955), se encontró como dato interesante que el ingeniero firmante de los planos del Excelsior, propiedad de José Sansón, era Ramiro Cárdenas y no Narciso Bárcenas. En tal sentido y de acuerdo a lo que fue costumbre en la época, o bien estamos en presencia de un autor desconocido a quien Cárdenas le firmó los planos, al cual habría que seguirle la pista dada la calidad del Excelsior, o bien con el propio Cárdenas se abre otro capítulo digno de ser develado como lo ha sido el de Bárcenas. Entre tanto al no contarse con familiares o conocidos vinculados a los propietarios o constructores del edificio que podrían ayudar a despejar la ecuación, se ha optado por otorgar la autoría del Excelsior a Ramiro Cárdenas, corriendo el riesgo de que el “firmante” asuma (hasta nuevo aviso) el protagonismo de ser el “proyectista”.

8. Tres aproximaciones a la envolvente del edificio.

Conservado aún en buen estado, de acuerdo a la página Caracas Moderna© (http://fundamemoria.blogspot.com/search/label/Ed.%20Excelsior), “el edificio Excelsior fue registrado por la Fundación de la Memoria Urbana para el Instituto del Patrimonio Cultural y el CONAC en el Preinventario Arquitectónico, Urbano y Ambiental Moderno de Caracas 2005/2006 de acuerdo al Convenio de Financiamiento Cultural 2003, No. 293 de fecha 30 de septiembre de 2003, suscrito entre la Fundación de la Memoria Urbana y el CONAC, Contrato No. CONV.CJ-003/2005, como Bien Preinventariado, y consignado ante la Alcaldía de Baruta el día 22 de noviembre de 2007. Merece ser protegido y conservado”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Caracas Moderna© (http://fundamemoria.blogspot.com/search/label/Ed.%20Excelsior)

1. La Guía de Caracas (http://laguiadecaracas.net/60271/la-creacion-de-colinas-de-bello-monte/)

2. Capturas de Google Earth.

3. Ciudad Laboratorio (https://ciudlab.com/interacciones/del-edificio-excelsior-a-la-estacion-bello-monte/)

4. Construido en Caracas (https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/06/29/edif-excelsior-colinas-de-bello-monte/)

5 y 7. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad; y Construido en Caracas (https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/06/29/edif-excelsior-colinas-de-bello-monte/).

8. minube (https://www.minube.com/rincon/edificio-excelsior-a3689162)

1955• Edificio Tabaré

Edificio Tabaré.jpg

1955•  El edificio de vivienda Tabaré fue diseñado por los arquitectos Martín Vegas y José Miguel Galia dos años antes de que se completara su construcción. Está ubicado en la Av. Francisco Fajardo entre Av. Sorocaima y Av. Los Proceres de la urbanización San Bernardino.

El edificio tiene una sencilla volumetría, un claro planteamiento estructural, un correcto uso de los materiales empleados, muy buenos detalles constructivos y un notable sistema de protección solar.

El edificio dispone de planta baja para comercio (que nunca fue utilizado como tal), cuatro pisos tipo (cada uno de ellos con cuatro apartamentos) y el nivel techo de diferente tratamiento.

Los apartamentos son de 48 y 64 m2, disponen de sala–comedor, kitchenette, un dormitorio y un baño.

A los apartamentos se les accede por medio de una escalera interna, recedida en relación a la fachada, creando un pequeño balcón en el descanso, que garantiza la ventilación e iluminación. No se previó ascensor.

 Los arquitectos consideraron inicialmente como esquema la posibilidad de crear solo dos apartamentos por piso y utilizar ascensor, sin embargó esta modalidad se descartó por ser, en aquel momento, mucho mejor inversión los apartamentos de menor tamaño.

El volumen resultante del edificio es un cubo, con estructura de concreto armado a la vista y muros exteriores construidos con bloques de cemento sin frisar. Los ventanales de la fachada principal están enmarcados con una sencilla línea de ladrillos de arcilla que separan los materiales usados y marcan delicadas sombras.
El sistema de cerramientos fue diseñado conjuntamente con el ingeniero aeronáutico Felipe Echaniz, dueño del edificio. Cada ventanal de la sala-comedor esta provista de un marco de aluminio, dividido horizontalmente en dos. La parte superior tiene internamente vidrios que se deslizan sobre rieles.

Externamente estos vidrios están protegidos del sol tropical por una romanilla pivotante horizontal, también de aluminio, las cuales al abrirlas cumplen la función de parasoles. La parte baja de cada ventana está dotada de romanillas de aluminio y una fina malla metálica en el interior como protección contra los insectos.
Con este novedoso diseño se garantiza de forma natural la ventilación, la protección solar, el control de la temperatura interna de cada vivienda y las vistas. Las variaciones de luz y sombra producidas por las romanillas del edificio, su tamaño y proporciones denotan y resaltan la calidad del diseño.

Habría que insistir que este edificio es una pieza clave entre las construidas en esa década en Caracas, bien sea por la utilización racional de los materiales y los novedosos apartamentos de marcado carácter urbano, de reducidas dimensiones, sin áreas de servicio ni lavandero, concebidos para parejas o solteros, todo lo cual produce un resultado funcional, tecnológico y formal excelente.

Fotografías- Paolo Gasparini / Fuente consultada – Archivo J.M. Galia

HVH