1938• El 17 de diciembre el Presidente de la República, General Eleazar López Contreras y el gobernador del Distrito Federal, General Elbano Mibelli, inauguran oficialmente la Maternidad “Concepción Palacios”, edificación emplazada en un terreno comprendido entre la Avenida San Martín y el río Guaire, en Caracas. El proyecto fue realizado por el joven ingeniero de 23 años, Willy Ossott, ganador del concurso organizado por esta Gobernación y construido para la Ingeniería Municipal por la “Constructora Atlas”, con recursos aportados por la Junta de Beneficencia y el propio Ejecutivo Federal. Su primer director fue el Dr. Leopoldo Aguerrevere (1892-1962), cargo que ejeció entre 1939 y 1943.
Imagen en la que se observa la construcción del nivel del edificio donde funcionó la Sala de Partos, la cual se utilizó hasta que fue trasladada a la ampliación que se construyó como un anexo. Foto tomada de FB montada por Ccs.In
1945•Abre sus puertas e inicia sus servicios la Maternidad Luisa Cáceres de Arismendi, ubicada en la carrera 15 entre calles 36 y 37, municipio Iribarren, parroquia Catedral, Barquisimeto, estado Lara.
Esta longeva y prestigiosa institución médica, una de las primeras en ofrecer servicios de maternidad en la capital larense, se destacó por ser pionera en la realización de cesáreas.
Foto: Jorge Álvarez, Colección de Gabriel Marullo, Cronista de Barquisimeto.
La construcción del Hospital Maternidad Luisa Cáceres de Arismendi se inició en 1940 durante la gestión del Dr. Honorio Sigala como Gobernador del Estado Lara y comenzó a prestar sus servicios a mediados de 1945. Para el momento fue uno de los primeros centros asistenciales del estado dedicados exclusivamente al área materno-infantil.
1947• El domingo 28 de septiembre el Presidente de la Junta Revolucionaria de Gobierno Rómulo Betancourt inauguró el Centro Médico de Caracas, ubicado en San Bernardino, proyectado y construido por la empresa C.A. Stelling-Tani (Herman Stelling 1909-1966, ingeniero civil UCV 1935 y Luigi Tani 1904-1980, ingeniero y arquitecto Escuela de Bellas Artes de Roma (c. 1926), con la asistencia técnica de los Ingenieros Thomas Ponton y Edgar Martín, de Chicago, Illinois.
Centro Médico de Caracas en 1944 durante su construcción. Fotografía: Colección- Proyecto y Construcción C.A. Constructora Stelling Tani- publicado en FB porJerjes Meléndez.
La iniciativa para la creación de un moderno hospital privado en Caracas provino del Dr. Rafael Ernesto López, quien a su regreso luego de 18 años de exilio gomecista, gestionó la fundación de la Sociedad «Centro Médico de Caracas, Compañía Anónima», adquirieron un terreno de 8.154 m2 en San Bernardino y consideraron tres anteproyectos de arquitectura: una de la empresa norteamericana Arquitectos Marcus & Nocka; la segunda del Dr. Gustavo Wallis; y la tercera, la cual fue seleccionada, del arquitecto Luis Tani de la firma Stelling-Tani. La construcción se inició en abril de 1943, en plena Guerra Mundial, dificultando la compra de materiales y equipos. Luego de otros contratiempos de índole políticos y económicos se pudo terminar el hospital en cuatro años y medio entregándose el edificio en septiembre de 1947. El costo total de la obra fue de Bs. 3.500.000. La nueva instalación médica fue puesta en servicio con 100 camas, 11 quirófanos y 91 consultorios. En la imagen la planta baja original del Centro Médico de Caracas.
La fachada Este del Centro Médico de Caracas tiene incorporado un bajorrelieve de Renzo Bianchini (1895-1961), obra de 3 metros de alto por 20 metros de ancho. Renzo Bianchini, escultor italiano, egresado de la Accademia Lucchesi di Belle Arti, realizó en Venezuela varios monumentos, a Simón Bolívar, a Abraham Lincoln, a Luis Brion y una fuente ornamental en Maturín, estado Monagas. En 1935 hizo las cuatro esculturas que simbolizan los oficios que fueron colocadas por el arquitecto Carlos Guinand Sandoz en la fachada norte de su proyecto para el Ministerio de Fomento y en 1944 elaboró junto con José Sicardi los detalles ornamentales de los portales del Bloque 1 de la Reurbanización El Silencio para el Maestro Carlos Raúl Villanueva.
Centro Médico de Caracas. Vista de la fachada sur del edificio/ Mi Caracas Antigua. Foto: Baena.
1932•El día 2 de febrero se inaugura la Policlínica Caracas, ubicada entre las esquinas de Velásquez y Santa Rosalía. La nueva clínica fue diseñada y construida por el arquitecto Carlos Guinand Sandoz. El proyecto de la clínica, su construcción y la constitución de la empresa hospitalaria propietaria fue posible «gracias al patrocinio económico del Dr. Lucio Baldó y del propio Guinand Sandoz» y «de la participación de un nutrido grupo de jóvenes médicos», tal cual afirma el arquitecto José Luis Colmenares en su libro Carlos Guinand Sandoz, 1989, Caracas, de donde se tomó la imagen que encabeza esta nota.
En la Policlínica Caracas trabajaron destacados médicos de la época: Leopoldo Aguerrevere, José Lucio Baldó, Pedro Blanco Gásperi, Fermín Díaz, Alberto Fernández, Julio García Álvarez, Bernardo Gómez, Pedro González Rincones, Martín Vegas, Gustavo Machado y Miguel Pérez Carreño, entre otros. La nueva institución médica tenía servicios de cirugía general, ginecología, nariz, garganta y oídos, puericultura. oftalmología, sistema nervioso, aparato digestivo, corazón, piel y enfermedades de la boca, entre otros.
El vestíbulo de ingreso de la Policlínica Caracas, proyectado por el Carlos Guinand Sandoz. Imagen tomada de Carlos Guinand Sandoz. José Luis Colmenares R. Claderca C.A., 1989, Caracas.
Carlos Guinand Sandoz (1889-1963), se graduó de arquitecto en la Technische Hochschule, de Munich, Alemania en 1913; revalido su título en la Universidad Central de Venezuela en 1936; fue designado Individuo de Número de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales en 1933).
Policlínica Caracas, Velásquez a Santa Rosalía, Caracas. Carlos Guinand Sandoz. Corredor a los servicios. Imagen tomada de Carlos Guinand Sandoz. José Luis Colmenares R. Claderca C.A., 1989, Caracas.
Lamentablemente el edificio donde funcionó la clínica fue demolido en 1953.
Hoy 7 de abril, cuando estamos a las puertas de un importante eclipse solar total que será visible en Norteamérica, y se recuerda que en Venezuela se desmanteló en 1928 una conspiración contra Juan Vicente Gómez con participación estudiantil, posterior a la represión y encarcelamiento de 214 universitarios a raíz de la celebración de la Semana del Estudiante, lo que marcó el inicio de una incorporación más activa de los jóvenes en la lucha política, nos ha parecido de interés centrar la atención en la celebración del Día Mundial de la Salud, decretado el 7 de abril de 1950 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en reconocimiento de la entrada en vigencia de la conformación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 7 de abril de 1948, con la finalidad de concientizar a los distintos gobiernos alrededor del mundo sobre los graves asuntos sanitarios que afectan a los habitantes de todo el planeta.
1. Hospital Universitario de Los Andes, Mérida (1973). Augusto Tobito.
El dirigir nuestra mirada hacia esta celebración nos permitirá, por un lado, mostrar la manera como es enfocada por parte de la ONU y el énfasis que pondrá durante el presente año y, por el otro, indagar un poco acerca de la relación existente entre salud y arquitectura, reflejada en el desarrollo de toda una serie de obras que albergan instalaciones y servicios dirigidos a atender a la población cuya planificación, programación, diseño y construcción se ha constituido en una rama especializada dentro del territorio arquitectónico.
Así, tenemos que, siendo la salud un derecho fundamental del ser humano, se ha visto en todo el mundo cada vez más amenazada. Como bien se menciona en la página de la Organización Panamericana de la Salud (PAHO, según sus siglas en inglés), además de las enfermedades, son varias factores los que ocupan un lugar importante como causantes de muerte e incapacidad: los desastres naturales, los conflictos bélicos y, particularmente, la quema de combustibles fósiles (causante en gran medida de la crisis climática), que ha afectado el derecho a respirar aire limpio, registrándose con alarma que “la contaminación del aire interior y exterior se cobra una vida cada cinco segundos”.
Como complemento, el Consejo de la OMS sobre Economía de la Salud para Todos “ha descubierto que al menos 140 países reconocen la salud como un derecho humano en su constitución. Sin embargo, los países no están aprobando ni poniendo en práctica leyes que garanticen que sus poblaciones tengan derecho a acceder a los servicios de salud. Esto respalda el hecho de que al menos 4.500 millones de personas (más de la mitad de la población mundial) no estaban completamente cubiertas por servicios de salud esenciales en 2021”. De allí que para abordar este tipo de desafíos se ha decidido que el tema del Día Mundial de la Salud 2024 sea «Mi salud, mi derecho».
Por otro lado, como ya asomamos, con la celebración del Día Mundial de la Salud, además de señalarse la importancia de los aspectos generales que giran alrededor de ella, también pareciera pertinente recalcar la relevancia no sólo de los distintos servicios médicos y el acceso a la medicina, sino también el valor que tienen las instalaciones donde se llevan a cabo dichos servicios englobados todos dentro del término “arquitectura hospitalaria”, que abarcaría lo relacionado a la temática médico-asistencial y que tiene tanto en todo el mundo como en nuestro país una interesante evolución histórica.
No pretendemos desarrollar en este limitado espacio un tema tan atractivo como extenso, el cual ha sido objeto de investigación dentro de nuestras universidades. Sin embargo, si nos ha parecido procedente en conmemoración de un día como hoy, dar a conocer por su valor pedagógico y divulgativo el ensayo realizado por Lorenzo González Casas titulado “Cuerpo sano en arquitectura sana: hospitales y clínicas caraqueñas”, publicado en el portal Prodavinci el 6 de diciembre de 2017, que forma parte de una línea de investigación sobre la modernidad venezolana desarrollada en el área de la teoría e historia de la arquitectura y el urbanismo de la Universidad Simón Bolívar.
3. Hospital Universitario de Caracas (1943-1956). Carlos Raúl Villanueva.
González Casas, dejando claro que “los resultados estadísticos muestran una enorme transformación en la prevención y control de enfermedades y en el mejoramiento de la calidad de vida de la gente”, y mencionando “que en el país la esperanza o expectativa de vida al nacer ascendió de unos 38 años en la década de 1930 a cerca de 75 años en tiempos recientes … aunque muy posiblemente este valor va a descender en el futuro próximo”, señala la importancia de “una constelación de actuaciones, campañas, ideas terapéuticas, esquemas de gestión y construcción de edificaciones” que permitieron que ello ocurriera, dedicando a esto último su ensayo.
4. Izquierda: El plano para la abadía de Saint Gall (fundada el año 719). En la parte inferior izquierda, dentro de un óvalo, las estancias de enfermería. Derecha: Ospedale Maggiore de Milán, Filarete 1456.
Apelando a la afinidad que existe por su raíz latina común (hospes) entre hospital, hospicio y hotel, y por su cualidad de tener en común la actividad receptiva, González Casas se remonta a lo que pudieron ser los primeros espacios asistenciales en Egipto, albergados luego por ciertas edificaciones en los casos de Grecia y Roma, y concentrados en ciertos lugares (como la isla de Cos), entendidos como gran destino de curación, invitando a leer La ciudad en la historia. Sus orígenes, transformaciones y perspectivas de Lewis Mumford escrito en 1961.
5. Izquierda: Vista del Royal Naval Hospital de Plymouth a finales del siglo XVIII. Derecha: Auditorio de la Escuela de Cirugía de París proyectado por Jacques Gondouin entre 1771 y 1786, según grabado de Poullea.
Dentro de la evolución tanto del uso como de los edificios que albergan la actividad hospitalaria, González Casas se detiene también en las enfermerías presentes en algunos monasterios medievales y en “los grandes hospitales de Milán y Plymouth … considerados ejemplares para su época, como manifestó Jean-Nicolas-Louis Durand en su Compendio de Lecciones de Arquitectura, donde tomaba partido por el entonces novedoso esquema de pabellones. De ese momento deriva la combinación de actividades médicas y docentes en la Escuela de Cirugía de París, uno de los conjuntos iniciales del Neoclasicismo en arquitectura”, que abarcará todo el siglo XIX.
6. La Iglesia de San Pablo y sus establecimientos hospitalarios aledaños, en la imagen de la “Sampablera” del año 1859.7. Hospital Vargas, Caracas (1891). Jesús Muñoz Tébar.
Con limitaciones para documentar “el tratamiento de aspectos relacionados con la salud durante el período precolombino y los primeros años de la colonia en América”, González Casas señala en el caso particular de Caracas cómo “la atención en el periodo colonial era realizada en hospitales o asilos de caridad”. Luego, “en el siglo XVIII aparecieron los primeros hospitales especializados”, y en el XIX, junto a la formalización definitiva de los estudios de medicina se construirá el Hospital Vargas proyectado por Jesús Muñoz Tébar siguiendo el modelo por pabellones del hospital Lariboisière de París (M. P. Gauthier,1839), puesto en funcionamiento en 1891, cubriendo primero la demanda del servicio y luego convirtiéndose en centro de enseñanza a partir de 1895 condición que aún mantiene.
8. Los tipos edilicios en transformación: claustros, pabellones, bloques.
El siglo XX permitirá constatar en la evolución de la tipología de las edificaciones hospitalarias y su correspondiente especificidad, el regreso a instalaciones concentradas. En el interín se había pasado por revolucionarias exploraciones de plantas en cruz y formas radiales (recogidas por Nikolaus Pevsner en A History of Building Types, 1976) y por la ya mencionada disposición en pabellones. Sin embargo, la forma concentrada predominante durante el siglo pasado incorporará esquemas verticales donde las áreas de hospitalización se localizarán en los niveles superiores mientras en el basamento o podio aparecerán los servicios, consultorios y áreas de emergencia. “En el constante oscilar de los tipos edilicios, la segunda mitad del siglo trajo esquemas menos centralizados, distribuciones horizontales con patios del tipo mat building o conjuntos de edificaciones cuasi independientes interconectadas semejando pequeños sectores urbanos, con lo cual se retornó a la dialéctica de bloques y pabellones, a veces sintetizada en un mismo edificio. Más recientemente, con nuevas formas de representación y construcción, es posible superponer volúmenes liberados de la tradicional regulación geométrica y cromática…”, concluirá González Casas.
El repaso a lo acontecido en nuestro país muestra el despegue de la profesionalización de la medicina a partir de 1936 cuando se crea el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (MSAS). Con ello, González Casas destaca, ante la escasa cantidad de nuevos edificios hospitalarios construidos en Caracas, el aporte de las empresas petroleras en la ejecución de instalaciones de calidad ubicadas dentro o cerca de los centros de extracción. Subraya cómo también 1936 marca un antes y un después que, ligado a “la necesidad de modernizar los servicios de salud del país estimuló el desarrollo de programas de investigación y creación de instituciones especializadas, muchas de las cuales contaron con el apoyo técnico y financiero internacional”. Dicha institucionalización también se verá reflejada en el inicio de la planificación por parte del Estado de las edificaciones dedicadas a la atención de la salud.
9. Carlos Guinand Sandoz. Izquierda: Hospital Civil de Maracay (también conocido como Clínica Maracay (1930). Derecha: Sanatorio Antituberculoso Simón Bolívar de El Algodonal (1939).10. Fernando Salvador Carreras/Sección de Arquitectura Sanitaria del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (MSAS). Izquierda: Hospital Central de Valencia, Carabobo (1940-1949). Derecha: Hospital José María Vargas, La Guaira (1950).
Larga es la lista de edificios y autores que menciona González Casas como eslabones de un cadena que tiene como precursores y referentes fundamentales a Carlos Guinand Sandoz y el exiliado logroñés Fernando Salvador Carreras.
También apunta González Casas que será a partir de la sinergia que se estableció entre el MSAS y el Ministerio de Obras Públicas (MOP) desde mediados de siglo, a través de la División de Ingeniería Sanitaria del primero y la Dirección de Edificaciones Médico Asistenciales del segundo, que se formará un cuerpo técnico especializado en la arquitectura para la salud influyendo en la elaboración de normas y en la organización de “una red sanitaria que iba desde unidades de menor jerarquía o dimensión como la medicatura rural y el centro de salud hasta los hospitales generales con más de 300 camas y los hospitales especiales”, a los cuales se les dará un particular impulso entre 1950 y 1970.
11. Centro Médico de San Bernardino, Caracas (1941-1946). Luis Tani (Stelling & Tani), bajo la asistencia técnica de los ingenieros Thomas Ponton y Edgar Martín ambos de Chicago, Illinois.
La atención pública y la atención privada durante muchos años ofrecieron a los venezolanos servicios de salud de calidad que se complementaban en función del poder adquisitivo de la población. Frente a los hospitales levantados en la década de 1930 como la Maternidad Concepción Palacios (ampliada en 1956) y el Hospital Municipal de Niños (ampliado en 1957 y renombrado como J.M. de los Ríos) o en la década de 1940 como el complejo médico de la Ciudad Universitaria encabezado por el Hospital Clínico, aparecerán el San Juan de Dios, la Clínica Santa Ana de San Bernardino y el Centro Médico de San Bernardino, punto de referencia por ser el primero que concentró todas las especialidades y un grupo de calificados médicos, “inspirados en el modelo de la Clínica Mayo de Nueva York”.
12. Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo (1955-1960). Atribuido a Luis Malaussena.
La contraparte la ofrecerán, siempre en Caracas, “los hospitales Médico-Quirúrgicos de Catia y Valle-Coche y el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo (1955-60)…”.
13. Izquierda arriba: Hospital Central «Dr. Antonio Maria Pineda», Barquisimeto (1954). Ministerio de Obras Públicas. Izquierda abajo: Hospital Central de San Cristóbal (1958). Fernando Salvador Carreras/Sección de Arquitectura Sanitaria del Ministerio de Sanidad. Derecha arriba: Hospital «Juan Domingo Luciani», El Llanito (1969-1987). Elena Seguías y Nelson Douahi. Derecha abajo: Hospital «Miguel Pérez Carreño», El Pescozón, Caracas (1970). Ministerio de Obras Públicas.
Apunta González Casas que en la década de 1960, bajo la figura de un Plan Nacional, se incorporaron 27 nuevos grandes hospitales en el país, de los cuales se construyeron en Caracas el José Gregorio Hernández en los Magallanes de Catia y el Pérez Carreño en La Yaguara sumándose en el este el Juan Domingo Luciani en El Llanito finalizado en 1987 y en 1974 el Hospital Materno Infantil de Caricuao.
Continúa señalando que “El sector privado no se quedó atrás; una paleta amplia destaca nombres como los de las clínicas Santa Sofía, Sanatrix, Ávila, La Floresta, Vista Alegre, Atias, Las Mercedes, San Román, Santa Cecilia, Santiago de León, Metropolitana y Leopoldo Aguerrevere… Ese esfuerzo conjunto del sector público y privado rindió sus frutos, como se ha visto en la elevación de indicadores de calidad de vida. Ello vino en paralelo con la disponibilidad de una arquitectura para la atención primaria y la hospitalización; en 1935 había apenas 3.644 camas en 51 hospitales, en 1946 se llegó a 12.700 camas, a 21.500 en 1956 y a unas 48.000 en 1990, de las cuales alrededor de 11.000 pertenecían a instalaciones del sector privado. En años posteriores se redujo la construcción de grandes piezas, dedicando mayores recursos a la atención primaria, con cerca de 300 ambulatorios en el país”.
14. Cuatro clínicas caraqueñas. Izquierda: Centro Clínico de Maternidad Leopoldo Aguerrevere (1972). Julián Ferris, Elena Seguías y Carlos Pons. Centro arriba: Policlínica Metropolitana. Primera etapa (1975). Alfredo Carmazzi. Centro abajo: Clínica Santa Sofía (1977). Isaac Abadí. Derecha: Hospital de Clínicas Caracas (1980). Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger con la colaboración de Pablo Nascimento y asesoría de Elena Seguías, Carlos Pons y José Pecchio.
Pese a la ejecución a finales del siglo XX de parte del sector privado del Hospital de Clínicas Caracas en San Bernardino (1980) y el Centro Médico Docente en La Trinidad (1985) ampliado con torre de hospitalización (2008), y del Cardiológico Infantil de Montalbán (2005) y sus Residencias vecinas (2007) por parte del sector público, el siglo XXI se verá afectado por la irrupción de un sistema de atención primaria paralelo al existente traducido en “la construcción de edificaciones de poca presencia arquitectónica, si las comparamos con otras del mismo tipo en países vecinos”.
15. Izquierda: Hospital Cardiológico Infantil, Montalbán (2005). Carlos Pou, Lucas Pou y Giampiero Pierucci. Derecha: Residencias Hospital Cardiológico Infantil, Montalbán (2007). Edgar Aponte y Linda Pérez.
Las importantes transformaciones aparecidas en tiempos recientes en el mundo de la medicina, junto a “nuevos medicamentos y técnicas no intrusivas permiten que no sean requeridos grandes periodos de hospitalización, dándose mayor difusión a la atención de tipo ambulatoria, con lo cual el índice de demanda de camas per cápita ha ido reduciendo y con ello la dimensión de muchos centros”. Ante tal escenario, a los esfuerzos adelantados desde la atención privada por mantenerse al día, el sector público tiene entre sus manos un cuantioso número de edificaciones desactualizadas, de gran tamaño y costoso mantenimiento.
Ello, sumado al éxodo del personal médico y paramédico, a la reaparición de enfermedades que se suponía superadas, la reducción al mínimo de las campañas sanitarias, la escasez de insumos y medicamentos y al insuficiente presupuesto que se le destina permite afirmar que, pese a su ilustre pasado, al igual que la educación, el sector salud y todo lo que engloba vive días de mengua en Venezuela.
1951• La Gobernación de Distrito Federal concluye la construcción e inaugura el Puesto de Socorro Periférico de Catia, Caracas.
Este primer puesto de socorro periférico de los 3 previstos en el plan de la Gobernación, que tiene por objeto contribuir a resolver el problema de los servicios asistenciales de emergencia, atendidos hasta ahora sólo en las emergencias de los hospitales Vargas y Las Mercedes, fue construido a un costo de Bs. 1.400.000.
HVH
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