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LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

1. Portada y contraportada del libro Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas de Teresa Guevara Pérez, coeditado por Ediciones FAU-UCV y el Fondo Editorial Sidetur.

Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas

Teresa Guevara Pérez

Ediciones FAU-UCV / Fondo Editorial Sidetur

2012

Tras lo acontecido el pasado 24 de junio, sus implicaciones y sus graves consecuencias, esta semana hemos decidido dedicar nuestra periódica revisión de las publicaciones impulsadas desde el sello editorial de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, por su vigencia, pertinencia y gran valor, al libro Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas de la arquitecta y doctora venezolana Teresa Guevara Pérez, coeditado en el año 2012 entre Ediciones FAU UCV y el Fondo Editorial Sidetur.

Fue la feliz coincidencia entre una importante etapa dentro de la línea de investigación desarrollada por la autora, y las buenas relaciones que existían entre la editorial académica y la importante empresa dedicada al procesamiento y producción de elementos acero que sirven de apoyo a la industria de la construcción, lo que generó el interés de esta última en el trabajo que Guevara tenía prácticamente concluido en 2010. Cabe agregar que el auspicio ofrecido por Sidetur para darle visibilidad a un producto académico ya tenía un claro antecedente en la publicación en 2009 de la tesis doctoral Estructuras metálicas en la arquitectura venezolana 1874-1935. El carácter de la técnica de Mónica Silva Contreras.

Más allá de ser feliz, se trató de una virtuosa coincidencia la que impulsó la salida del libro que hoy nos ocupa. Teresa Guevara, egresada de la Universidad de Los Andes (ULA), Venezuela (1972), con Diploma de Posgrado en Construcción Industrializada en la Architectural Association (AA) de Londres, Inglaterra (1975), Máster en Arquitectura (1986) y Doctorado en Arquitectura con especialización en Edificaciones Sismorresistentes (1989) por la Universidad de California en Berkeley, EE. UU., ya era considerada, en virtud de su actividad como investigadora, como consultora independiente y como docente de postgrado en diversas universidades, una de las referentes más destacadas de América Latina en el campo de la arquitectura sismorresistente, la reducción de la vulnerabilidad urbana y el diseño estructural enfocado en la mitigación de desastres.

2. Parte del trabajo publicado por Teresa Guevara Pérez en revistas arbitradas, simposios y otros medios, producto de su actividad investigativa.

Su línea de trabajo, forjada a partir de sus estudios de cuarto nivel, había arrojado como resultado la elaboración de su tesis doctoral Architectural Considerations in the Design of Earthquake-Resistant Buildings: Influence of Floor-Plan Shape on the Response of Medium-Rise Housing to Earthquake (Consideraciones arquitectónicas en el diseño de edificaciones sismorresistentes: Influencia de la forma de la planta en la respuesta de viviendas de mediana altura ante sismos),dirigida y asesorada por los distinguidos profesores Henry J. Lagorio, Christopher Arnold y, muy particularmente, Vitelmo V. Bertero (profesor emérito de la Universidad de California en Berkeley), que ha dado pie a la elaboración de numerosos artículos arbitrados (ver https://www.researchgate.net/profile/Teresa-Guevara-Perez).

3. Portada del libro Arquitectura moderna en zonas sísmicas de Teresa Guevara Pérez publicado por la editorial Gustavo Gili en 2009.

Punto culminante de esa primera etapa de trabajo continuo lo fue la publicación en 2009 por parte de Gustavo Gili del libro Arquitectura moderna en zonas sísmicas, texto de referencia indispensable en las facultades de arquitectura e ingeniería de Iberoamérica. Aquí, Guevara parte de una paradoja histórica: los grandes principios de la arquitectura moderna (la planta libre, la fachada transparente, la independencia de la estructura respecto al cerramiento, los pilotis, las formas asimétricas y los volúmenes volados) revolucionaron la espacialidad contemporánea, pero introdujeron patrones de severa vulnerabilidad física cuando se construyeron en zonas de alta amenaza sísmica.

Es así como, en otra vuelta de tuerca a las indagaciones previas realizadas por Guevara, Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012) es el fruto de la exploración iniciada en 2003 con la supervisión y apoyo del profesor Vitelmo Bertero, y constituye la continuación y ampliación de Arquitectura moderna en zonas sísmicas. Mientras que su obra de 2009 analizaba el problema desde el objeto arquitectónico aislado, el libro de 2012 amplía la escala hacia la morfología urbana, el trazado de las ciudades y la responsabilidad de las normativas de zonificación. En su acuciosa labor que le ha permitido no sólo ir registrando los eventos sísmicos que se iban produciendo a lo largo del planeta sino ir recopilando los efectos causados por la manera en que los edificios modernos eran concebidos, Guevara extendió la consideración de dichos problemas hacia la configuración de la urbe contemporánea.

4. Solapas del libro Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).

El libro de 374 páginas en formato tamaño carta (21,5 x 28 cms), tapa blanda (rústica) con solapas anchas, donde se incluye la síntesis biográfica de la autora y el marco institucional de la investigación, fue impreso en papel bond. La Coordinación editorial estuvo a cargo de Miguel Ángel Álvarez, la Corrección de textos la realizó María Enriqueta Gallegos, el Diseño y Producción Gráfica es de Diseño Guayaba Digital, C.A. y se reprodujo en Impresos Venegraf.

5. Páginas de créditos de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).

En el diseño de las carátulas participaron Ana Luisa Ces, Teresa Guevara, Sergio Lange y Enrique Vila. De entre ellas destaca la portada ilustrada por una impactante fotografía de Takahisa Enomoto que capta los daños en un complejo residencial en Dali, Taiwan, a causa del sismo de Chi-Chi del 21 de septiembre de 1999, que recuerda con crudeza casi literal lo sucedido en el litoral guaireño venezolano el 24 de junio de 2026.

6. Índice y primera página de los prólogos de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).

La publicación está organizada con base en: dos Prólogos (elaborados por el Ing. Luis Enrique García Reyes y el Arq. Urb. Germán Samper Gnecco, ambos colombianos); Introducción; Diez capítulos (1. La ciudad contemporánea y su origen histórico, 2. La vulnerabilidad sísmica de la ciudad contemporánea, 3. Las configuraciones contemporáneas generadoras de vulnerabilidad sísmica, 4. El edificio singular colindante con edificaciones contiguas, 5. La irregularidad geométrica en alzado, 6. La irregularidad geométrica en planta, 7. El piso blando y el piso débil, 8. La irregularidad torsional en plantas geométricamente regulares, 9. La columna cautiva y la columna corta, y 10. Un nuevo paradigma: la ingeniería sísmica basada en el desempeño y la idoneidad); un Comentario Final; una Bibliografía, dos Anexos y un CD conformado por los Documentos consultados y dos Artículos complementarios al texto principal. Posteriormente, se elaboró una versión digital que elevó el número de páginas a 489 que incorporó el material contenido en el CD, la cual puede ser descargada en https://www.academia.edu/123681340/Configuraciones_urbanas_contempor%C3%A1neas_en_zonas_s%C3%ADsmicas.

7. Presentación y algunas de las páginas del capítulo 1 de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).

El valor editorial del libro destaca por su cuidada producción gráfica y clara organización orientadas a la docencia e investigación. El texto, elaborado con rigor y fácil comprensión, está acompañado por abundantes diagramas axonométricos y tridimensionales así como por esquemas dibujados exprofeso para representar volumetrías urbanas, fenómenos de choque entre edificaciones y deformaciones en alzado; también se apoya en un amplio registro fotográfico de campo constituido por imágenes históricas y contemporáneas en alta resolución de colapsos estructurales reales producidos por sismos en diversas partes del mundo (Caracas, Ciudad de México, Kobe, Turquía, El Salvador, entre otros); y, como complemento, se recurre a una muy bien seleccionada planimetría y cartografía urbana que incluye mapas y esquemas morfológicos ilustrativos de tejidos de manzanas urbanas, retiros obligatorios y configuraciones de lotes colindantes. Cabe añadir que, aunque los capítulos están relacionados entre sí por un hilo conductor que permite leerlos secuencialmente, al mismo tiempo, cada uno en sí mismo constituye una monografía que puede ser abordada independientemente.

8. Presentación y una de las páginas del capítulo 2 de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).
9. Presentación y algunas de las páginas del capítulo 3 de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).

La premisa principal de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas apunta directamente de manera crítica a la práctica tradicional de delegar la mitigación del riesgo sísmico exclusivamente en los ingenieros estructurales. En tal sentido sostiene que:

1. La vulnerabilidad nace en la mesa de dibujo partiendo de que las decisiones tipológicas, formales, volumétricas y de implantación tomadas por arquitectos y urbanistas condicionan el comportamiento mecánico de la ciudad ante un terremoto.

2. Las ordenanzas de zonificación urbana y las regulaciones de construcción tradicionales suelen ignorar criterios de física dinámica, promoviendo configuraciones espaciales que incrementan el riesgo (como el adosamiento de edificios sin junta de dilatación o la concentración de «pisos blandos» comerciales), detectándose, por tanto, un grave vacío normativo e institucional.

3. Es indispensable establecer un puente entre disciplinas comúnmente aisladas: el urbanismo y la planificación (centrados en la densidad, usos del suelo y estética urbana); la ingeniería sísmica (preocupada básicamente en el cálculo numérico y la resistencia de materiales); y la gestión pública y de desastres (atenta fundamentalmente en la respuesta posterior a la emergencia).

A modo ilustrativo se podría afirmar que en Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas se analizan los siguientes conceptos clave:

10. Presentación y algunas de las páginas del capítulo 4 de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).

1. El «efecto de martilleo» en parcelas colindantes: En ciudades con tejido denso y edificaciones continuas, los edificios contiguos suelen construirse sin la junta de separación adecuada. Durante un sismo, al tener distintas alturas, masas o períodos de vibración, las estructuras oscilan a diferentes ritmos y chocan entre sí, provocando daños severos o el colapso de los pisos superiores sobre los inferiores.

11. Presentación y algunas de las páginas del capítulo 5 de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).

2. La trampa del «piso blando» comercial: Un patrón común en la arquitectura urbana contemporánea es el uso de la planta baja diáfana para comercios o estacionamientos (estructura de pórticos de concreto sin cerramientos), sobre la cual se apoyan pisos superiores densamente tabicados. Esto genera una discontinuidad drástica de rigidez que concentra las deformaciones y los esfuerzos cortantes en el nivel inferior, siendo una de las causas más recurrentes de colapso urbano.

12. Presentación y algunas de las páginas del capítulo 6 de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).

3. La responsabilidad de la ordenanza urbana: Guevara demuestra cómo regulaciones municipales aparentemente inofensivas —como la exigencia de retiros frontales obligatorios, límites de altura por parcelas estrechas o alineaciones de fachada obligatorias— fuerzan soluciones arquitectónicas que resultan mecánicamente desfavorables si no contemplan el riesgo telúrico.

13. Presentación y algunas de las páginas del capítulo 7 de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).

El libro, que puede ser considerado un claro referente puede dentro de la literatura sobre planificación urbana y gestión de riesgos en el mundo hispanohablante, como ya hemos adelantado posee como valor fundamental y principal aporte el haber trasladado el problema del riesgo telúrico de la escala del edificio individual a la escala de la morfología de la ciudad, la manzana y el espacio público. En tal sentido, la autora demuestra que los edificios en la ciudad no responden de manera independiente, sino que interactúan con su entorno inmediato.

14. Presentación y una de las páginas del capítulo 8 de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).
15. Presentación y algunas de las páginas del capítulo 9 de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).

Otro aporte de interés lo constituye ver cómo a través de análisis de casos reales, diagramas tridimensionales y fotografías de eventos históricos, la obra ofrece un catálogo claro de «patologías urbanas» accesible tanto para autoridades municipales como para estudiantes y profesionales del diseño. En tal sentido, ofrece apoyo a proyectistas, planificadores urbanos y autoridades municipales en la revisión y redacción de normativas de zonificación urbana alineadas con la gestión de riesgos y la resiliencia comunitaria.

16. Presentación y una de las páginas del capítulo 10 de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).

En consonancia con lo dicho en el párrafo anterior, Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas puede servir como manual de referencia para las Facultades de Arquitectura y Urbanismo, promoviendo la creación de asignaturas específicas de configuración sismorresistente en las carreras de diseño.

17. Presentación y algunas del Comentario final de Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas (2012).

En conclusión, a más de una década de su publicación, el libro mantiene una clara vigencia crítica, reforzada por los acontecimientos sísmicos y las tendencias del desarrollo urbano contemporáneo, a saber:

1. Lecciones reconfirmadas por desastres recientes.

Los patrones de colapso urbano descritos por Guevara se siguen repitiendo en el siglo XXI con una precisión alarmante:

18. Dos imágenes de los daños causados por el terremoto de Turquía y Siria (2023).
  • Terremoto de Turquía y Siria (2023): La destrucción masiva de avenidas comerciales enteras se debió en gran medida al colapso en cadena de «pisos blandos» (locales comerciales con frentes de vidrio en P.B. debajo de varios pisos de vivienda), exactamente la patología tipológica urbana advertida en el libro.
19. Dos imágenes de los daños causados por el terremoto de Puebla-CDMX (México, 2017).
  • Terremoto de Puebla-CDMX (México, 2017): El colapso de múltiples edificios en sectores densos como las colonias Roma y Condesa evidenció el impacto del «efecto de martilleo» entre estructuras colindantes con diferentes alturas y períodos de vibración.

2. La presión por la densificación y renovación urbana.

En la actualidad, la necesidad de frenar la expansión horizontal de las ciudades ha impulsado políticas de densificación vertical e infill urban (construcción en parcelas de relleno dentro de tejidos consolidados). Sin un criterio sismorresistente explícito, esta densificación rápida en parcelas estrechas y adosadas está multiplicando el riesgo de colindancia y sobrecarga en infraestructuras existentes.

20. Dos imágenes de los daños causados por el terremoto de Haití (2010).

3. Alineación con las agendas internacionales de Resiliencia.

El enfoque de la obra coincide plenamente con los marcos globales vigentes sobre desarrollo sostenible:

  • El Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres (2015-2030): Enfatiza que la gestión de riesgos debe ser preventiva e integrada en la planificación del territorio, superando la visión meramente reactiva.
  • El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 11 de la ONU: Busca lograr que las ciudades sean «inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles», meta imposible de alcanzar en regiones tectónicamente activas sin aplicar los criterios expuestos por Guevara.

4. La urgencia de reformar las ordenanzas municipales.

En América Latina y muchas regiones en desarrollo, la mayoría de las ordenanzas de zonificación local siguen sin contemplar variables de riesgo físico dinámico. Como ya se dijo, el libro mantiene su valor como una herramienta de auditoría normativa y de política pública, proporcionando a los gobiernos locales las bases conceptuales para redactar códigos urbanos que no pongan en riesgo la vida de sus ciudadanos.

21. Imágenes de los daños causados por los terremotos de San Juan en el Litoral Central y Caracas (24 de junio 2024).

No dudamos de que ya Teresa Guevara esté recabando información sobre lo acontecido en Venezuela el 24 de junio de 2026, a efectos de analizar los dramáticos resultados en función de su ya dilatada experiencia en estas lides, poniendo a prueba una vez más las premisas que sustentan su línea de trabajo. Creemos que merece la pena estar pendientes para conocer su opinión.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 4-17. Teresa Guevara Pérez. Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas, Ediciones FAU-UCV / Fondo Editorial Sidetur, 2012

2. Teresa Guevara Pérez (https://www.researchgate.net/profile/Teresa-Guevara-Perez)

3. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

18. El País (https://elpais.com/internacional/2023-02-12/terremotos-en-turquia-y-siria-ultima-hora-de-las-labores-de-rescate-en-directo.html); y Universidad del Norte (https://www.uninorte.edu.co/web/grupo-prensa/w/que-dice-el-primer-reporte-cientifico-sobre-el-terremoto-de-turquia-y-siria)

19. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_Puebla_de_2017)

20. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_Hait%C3%AD_de_2010)

21. Univisión (https://www.univision.com/noticias/america-latina/terremotos-en-venezuela-dejaron-danos-por-19-600-millones-de-dolares-estima-el-banco-mundial); Correo del Caroní (https://correodelcaroni.com/pais-politico/mujer-que-confronto-a-nicolas-maduro-guerra-hay-un-desgobierno-y-es-el-miedo-que-tenemos/); Efecto Cocuyo (https://efectococuyo.com/opinion/la-guaira-ventana-critica-vulnerabilidad-estructural/); Correo del Caroní (https://correodelcaroni.com/region/sucesos/rescatistas-de-al-menos-cinco-paises-llegaran-a-venezuela-en-las-proximas-horas/); y El País (https://elpais.com/america/2026-07-18/la-nueva-normalidad-en-caracas-se-vive-entre-el-trauma-y-el-duelo.html)

LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico

María Eugenia Sosa/Geovanni Siem

Ediciones FAU UCV

2013

Creado en 1975, enmarcado dentro del proceso de transformación académica y administrativa que se produjo en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV) durante la década de 1970 como consecuencia de la Renovación, el Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC), aprovechando la experiencia de sus fundadores tras lo alcanzado en la Sección de Diseño en Avance del Banco Obrero (1969-1974), sentó sus bases en el desarrollo de sistemas constructivos industrializados, la investigación aplicada, la búsqueda de soluciones técnicas para el déficit habitacional y de infraestructura escolar, la interdisciplinariedad y la formación de postgrado, alejándose así de la visión puramente estética o artesanal de la arquitectura que privaba en la educación arquitectónica, aspirando, además, a servir de puente entre la academia y el sector de la construcción.

1. Los principales impulsores de la creación del Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC). De izquierda a derecha: Carlos Becerra, Alfredo Cilento y Henrique Hernández.

Desde la creación del instituto, Henrique Hernández (uno de sus fundadores junto a Alfredo Cilento y Carlos Becerra), si bien aportó la base metodológica que soportó la conceptualización de los «sistemas constructivos» fundados en la industrialización y la experimentación técnica, ya planteaba que el diseño tecnológico no podía separarse de las «condiciones ambientales». Así, en los primeros años del IDEC, la “habitabilidad” ya estaba implícita en la línea de “Investigación y Desarrollo de Componentes y Sistemas”, donde se buscaba que las viviendas populares no solo fueran baratas, sino climáticamente aptas para el trópico.

El impulso cobrado por el tema de la habitabilidad, arropada también por una visión sistémica que sumaba a las consideraciones ambientales el confort térmico, la eficiencia (traducida en ahorro energético) y la flexibilidad, alcanza su madurez y cobra fuerza propia a mediados de los años 1980 con la incorporación al IDEC de Ernesto Curiel y sus investigaciones sobre clima y diseño y, sobre todo, a comienzos de los 1990 de la mano de investigadores pioneros como María Elena Hobaica, quien comienza a publicar trabajos fundamentales (como su “Validación experimental de un modelo de térmica de edificaciones en clima tropical húmedo”, Tecnología y Construcción, nº7/8, 1992), que sentaron las bases científicas para separar el estudio del «objeto construido» (la estructura) del «sujeto que habita» (el confort), permitiendo que el IDEC pasara de un enfoque puramente constructivo y tecnológico a uno centrado en el bienestar del ser humano dentro del espacio arquitectónico, una de las estrategias fundamentales para el mejoramiento de la sostenibilidad de la construcción.

2. Artículo “Validación experimental de un modelo de térmica de edificaciones en clima tropical húmedo” publicado por María Elena Hobaica en la revista Tecnología y Construcción, nº7/8, 1992. Se trata de un resumen de su tesis doctoral presentada en París en 1991.

Con antecedentes que se podrían ubicar en los documentos consultados durante sus estudios doctorales realizados en la Universidad Pierre et Marie Curie (París VI), donde estuvo estrechamente vinculada al CSTB (Centre Scientifique et Technique du Bâtiment) y obtuvo el título de Doctora en Ciencias Físicas e Ingeniería Civil en 1991 (de cuya de tesis “Validación experimental…” es un resumen), publicados por figuras clave en el área de la termodinámica y la física de la edificación, uno de los mayores aportes de Hobaica fue el rigor metodológico en la medición de variables ambientales que desarrolló a través de trabajos críticos para la validación de modelos térmicos, lo que permitió predecir con exactitud cómo se comportarían los materiales y los diseños antes de ser construidos. También logró conformar paulatinamente un equipo de investigadores que integrarían Ernesto Curiel, María Eugenia Sosa, Geovanni Siem y Luis Rosales.

3. Portada y una de las páginas interiores de la publicación del Código Nacional de Habitabilidad para la Vivienda y su Entorno, 2002.

Un momento decisivo en la evolución del Área de Habitabilidad lo constituyó la publicación el año 2002 del Código Nacional de Habitabilidad para la Vivienda y su Entorno (CNH), un proyecto gestado entre los años 2001 y 2002 liderado por el IDEC (junto al CONAVI) con el acompañamiento del Instituto de Urbanismo que ganó el Premio Nacional de Investigación en Vivienda en 2001, representando un hito en la investigación académica aplicada a la política pública en Venezuela. A diferencia de las ordenanzas municipales tradicionales que se centran en el urbanismo (retiros, densidades, alturas), el CNH es un compendio de criterios técnicos destinados a garantizar que la vivienda y su entorno inmediato cumplan con condiciones mínimas de dignidad y eficiencia.

4. Dos de las páginas interiores del Código Nacional de Habitabilidad para la Vivienda y su Entorno, 2002.

Diseñado para servir como una guía nacional unificada para entes públicos, arquitectos e ingenieros y municipios, su enfoque, se divide en: Exigencias Humanas: Define estándares basados en necesidades fisiológicas, psicológicas y sociológicas del habitante. No se trata solo de tener «techo», sino de que el espacio permita el desarrollo de la vida familiar y comunitaria; Desempeño Técnico: Establece requisitos de seguridad estructural, protección contra incendios y calidad de materiales; y Racionalidad Energética: Incluye recomendaciones de arquitectura bioclimática para el trópico (iluminación natural, ventilación cruzada) con el fin de reducir el consumo eléctrico y mejorar el confort térmico.

5. Dos de los productos derivados del trabajo «Técnicas de Reducción del Gasto Energético en Edificaciones» elaborados por el mismo equipo con el auspicio de FONACIT y La Electricidad de Caracas. Izquierda: Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico (2002). Derecha: Guía del consumidor de energía eléctrica en viviendas y oficinas (2003).
6. Otra publicación elaborada por el Área de Habitabilidad del IDEC, como consecuencia del trabajo «Técnicas de Reducción del Gasto Energético en Edificaciones», para el Ministerio de Energía y Minas: la Guía de operaciones de ahorro de energía eléctrica en edificaciones públicas (2002).

También cabe señalar que en 2002 es entregado el Informe Final-Programa Agenda Ciudad titulado «Técnicas de Reducción del Gasto Energético en Edificaciones», elaborado desde 1998 con recursos provenientes del CONICIT (luego FONACIT), por el equipo conformado por María Eugenia Sosa, María Elena Hobaica, Geovanni Siem y Luis Rosales (investigadores del IDEC), Nelson Hernández (Departamento de Hidrometeorología, Facultad de Ingeniería/UCV), Ibelise Rojas y Carlos Reyes (C.A. La Electricidad de Caracas), basado fundamentalmente en la aplicación de los principios de la arquitectura bioclimática y la física de la edificación adaptadas específicamente al contexto tropical venezolano con el objetivo de buscar alternativas para la disminución del consumo eléctrico, una de las piedras angulares para la posterior publicación del Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico, libro al que hoy dedicamos esta nota.

Así, el Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico, cuyos autores son María Eugenia Sosa y Geovanni Siem, contó para su elaboración con la colaboración del mismo equipo que elaboró el informe «Técnicas de Reducción del Gasto Energético en Edificaciones», al cual habría que agregar como asistentes a los bachilleres Edwin Acacio y Ernesto Lorenzo (ambos de la FAU UCV).

7. Páginas de créditos de las ediciones digital -2002- (izquierda) e impresa -2013- (derecha) del Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico.

Diseñado por Laura Morales Balza (Impressum C.A.), el Manual sería publicado originalmente en formato digital el año 2004 con el auspicio del Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología (FONACIT) y la C.A. La Electricidad de Caracas. Posteriormente, revisado y sometido a un proceso de arbitraje, con la producción editorial de Mayoira Flores, se imprimiría en formato 21 x 25 cms. (160 páginas) bajo el sello Ediciones FAU UCV y el patrocinio de Taurel & Cia. Sucrs., C.A. en 2013.

Encabezado por un “Prologo” escrito por Ernesto Curiel, el Manual tiene una “Introducción” y tres partes: “Fundamentación”, “Recomendaciones de diseño arquitectónico” y “Recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos”. Además, cuenta con un “Glosario”, “Referencias bibliográficas”, “Referencias bibliográficas en internet por país” y dos “Apéndices”: el “Mapa de Zonas climáticas de Venezuela” y “Propiedades termofísicas de materiales y componentes constructivos”.

Indisolublemente ligado al Código Nacional de Habitabilidad para la Vivienda y su Entorno, mientras éste establece el «qué» debe cumplirse obligatoriamente para considerar una vivienda como «digna», el Manual ofrece el «cómo» lograr la eficiencia.

8. Índice del Manual y primera página del Prólogo.

Ernesto Curiel en el “Prólogo” resalta cómo la arquitectura, disciplina con vocación integral donde las haya, es fácilmente asociable al concepto de ambiente entendido como sinónimo de totalidad, por lo que “es fácil inferir la extrema consistencia de las relaciones ambiente-arquitectura. Este vínculo es tan estrecho y obvio que hablar de arquitectura contextualizada, como diría Mario Botta, es tan redundante como hablar de música fónica”. También señala cómo “el excesivo culto por las imágenes que ha prevalecido en ciertas etapas de la práctica profesional de la arquitectura –en detrimento de los conceptos acerca de lo que debe ser una edificación acoplada a su contexto– ha desvirtuado el gran potencial integrador de esta profesión”. Pero, “afortunadamente, existen también tendencias dentro de la arquitectura que bajo diversas denominaciones (arquitectura orgánica, arcología, arquitectura verde, cibertectura, arquitectura sostenible, arquitectura bioclimática, «baubiologie», etc.) han logrado preservar en el tiempo este carácter esencial del oficio. En el caso de la arquitectura bioclimática se le exige al diseñador el manejo de nociones tan disímiles como pueden ser las relativas a climatología, termodinámica o fisiología humana, así como sus necesarias vinculaciones con aquellas otras funciones con las cuales también debe cumplir una edificación (económicas, simbólicas, de contención y ordenamiento de actividades, etc.). Adicionalmente, la concreción del diseño requiere del manejo de tecnologías constructivas incorporadas a las grandes tendencias actuales que procuran des-materializar y des-energizar el entorno artificial, apoyándose para ello en el uso de técnicas intensivas en conocimiento”.

9. Dos de las páginas de la Fundamentación.

Si por un lado existen edificios “inteligentes”, aquellos con “capacidad para adaptarse en forma automatizada a los cambios ambientales mediante el uso de sofisticadas tecnologías”, por el otro, para Curiel “existen también edificaciones que gracias a sus características intrínsecas (orientación, configuración, disposición de aberturas, tratamiento de fachadas, etc.) logran un excelente comportamiento bioclimático a menores costos, menor consumo energético y menor dependencia tecnológica, a las cuales pudiera considerárseles igualmente inteligentes y, quizás, hasta sabias”. Es teniendo como referencia la obra de Carlos Raúl Villanueva, Fruto Vivas, Tomás y Eduardo Sanabria, Gustavo Legórburu y Jimmy Alcock, “junto a los aportes en el plano teórico iniciados a mediados del siglo pasado por autores como D. Lee, G. Atkinson, J. Page, D. Oakley, O. Koenigsberger, B. Givoni, V. Olgyay y S. Szokolay en torno a los atributos que deben poseer las edificaciones en el trópico, (quienes) influyeron notablemente en los primeros intentos hechos en nuestras escuelas de arquitectura por incorporar y sistematizar la enseñanza de estos importantes aspectos del diseño”, que se conforma el marco dentro del cual se inscribe el Manual.

10. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico.

Ubicados en la línea de la investigación aplicada y como parte de una tradición de investigadores que busca soluciones específicas para el clima cálido-húmedo, alejándose de los modelos importados de países con estaciones (climas templados), Sosa y Siem apuntan a proponer recomendaciones que ayuden a disminuir el consumo eléctrico y a ofrecer una respuesta técnica que colabore racionalmente a reducir la demanda energética mediante el diseño pasivo antes de recurrir a sistemas mecánicos. Su premisa es clara: la energía más barata y eficiente es la que no se consume.

De tal manera, los autores, tras detectar un vacío de herramientas prácticas que permitieran a los proyectistas tomar decisiones desde las etapas iniciales del diseño, concibieron el Manual para ofrecer una serie de directrices técnicas.

11. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Implantación y forma».

La primera recomendación es «leer» el lugar antes de trazar la primera línea o, en otras palabras, obtener a partir del análisis del sitio una correcta orientación y captación del viento.

12. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Ambientes interiores».

La segunda señala la importancia de controlar la radiación solar mediante el diseño de una piel protectora que contemple el uso de aleros, persianas, celosías o «brise-soleil»; el uso de colores claros o acabados reflectivos en techos y paredes externas y de cámaras de aire ventiladas o techos con aislamiento térmico para evitar que el calor se transmita al interior. También, partiendo de que en climas cálido-húmedos, el movimiento del aire es innegociable, se promueve la ventilación cruzada, incorporar el “efecto chimenea” y la utilización aperturas que garanticen áreas de ventilación generosas.

13. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Techos».

La tercera recomendación apunta contemplar en el entorno inmediato de las edificaciones el uso de barreras vegetales (hacia el este y el oeste preferentemente) y de superficies permeables para los pavimentos.

14. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Paredes».

Finalmente, se promueve el cálculo de una iluminación natural eficiente que busque reducir el uso de bombillos durante el día sin introducir calor, que utilice la luz indirecta y que se vea beneficiada por el diseño de plantas no demasiado profundas para que la luz natural llegue al centro de las habitaciones.

Estas recomendaciones transforman la edificación en un organismo reactivo que aprovecha los recursos gratuitos del entorno para garantizar que la vida en su interior sea confortable y responsable con el consumo de energía.

15. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Ventanas y otras aberturas».

Rescatando asuntos que ya hemos esbozado, podría decirse que el concepto de habitabilidad en el Manual no se limita a la simple existencia de un refugio, sino que se define a través de la relación armónica entre el clima, la edificación y el bienestar del ser humano. Para Sosa y Siem, una edificación es habitable en el trópico solo si logra niveles de confort térmico utilizando el mínimo de energía artificial y que la habitabilidad está dictada por el manejo del calor y la humedad, para lo cual el manual establece que el diseño debe trabajar para mantener al cuerpo humano dentro de una «zona de confort» en la que los principales protagonistas pasan a ser la ventilación natural y el control de la humedad que se deben alcanzar mediante estrategias de diseño pasivo.

16. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos.
17. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos eléctricos.
18. Tres de las páginas de las Recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos mecánicos (izquierda), sanitarios (centro) y otros (derecha).

En cuanto a las recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos los autores se centran en la optimización del consumo residual. El manual sostiene que solo se debe recurrir a sistemas mecánicos una vez que el diseño arquitectónico ha agotado sus posibilidades de enfriamiento natural. Dicho en otras palabras: ningún equipo, por más eficiente que sea, puede compensar un mal diseño pasivo. Por tanto, el diseño de las instalaciones y equipos eléctricos, de las instalaciones y equipos mecánicos y de las instalaciones y equipos sanitarios debería ser el «ajuste final» y no el salvavidas de un edificio mal orientado o sin protección solar. En todo caso siempre será recomendable la utilización de equipos ahorradores de bajo consumo y la racionalidad en cuanto al diseño y aprovechamiento eficiente de los mismos.

19. Página de Apéndices que recoge el «Mapa de zonas climáticas de Venezuela».

Para finalizar, el Manual (descargable en https://www.fau.ucv.ve/idec/racionalidad/pdf/manual_energia.pdf), uno de los productos más importantes surgidos del Área de Habitabilidad del IDEC, es una guía de gran utilidad en momentos en que la sostenibilidad (concepto que se encuentra presente como gran telón de fondo) debe ser incorporada como uno de los ejes transversales de mayor importancia en la formación de profesionales vinculados a mundo de la construcción.

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado y 8-19. María Eugenia Sosa/Geovanni Siem. Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico, Ediciones FAU UCV, 2013.

1. entrerayas (https://entrerayas.com/carlos-becerra-papi-1933-2014/)

2. Ediciones FAU UCV (https://www.edicionesfau.com/index.php?main_page=page&id=19&chapter=0)

3, 4, 5, 6. FAU UCV. Racionalidad energética (https://www.fau.ucv.ve/idec/racionalidad/index.html)

7. María Eugenia Sosa/Geovanni Siem. Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico (https://www.fau.ucv.ve/idec/racionalidad/pdf/manual_energia.pdf) y (file:///C:/Users/PC%20de%20Azier/Downloads/Manual%20de%20dise%C3%B1o%20para%20edificaciones%20energeticamente%20eficientes%20en%20el%20tropico-2.pdf)

LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

Los ejidos de la ciudad de Caracas entre 1594-1864

Izaskun Landa D.

Ediciones FAU UCV/Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico

2010

Con la publicación el año 2010 de Los ejidos de la ciudad de Caracas entre 1594-1864 de Izaskun Landa, investigación financiada por dos “Ayudas menores” otorgadas por el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la Universidad Central de Venezuela, se logró concretar una nueva alianza ente dicha entidad y Ediciones FAU UCV como parte de la política de apoyo a la divulgación de la labor indagatoria llevada adelante por el cuerpo profesoral de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo.

Incorporada a la Colección Estudios/Arquitectura y Urbanismo, el libro se sumaba a un grupo de trabajos editados como parte de la alianza ya mencionada, que se inició con la aparición de La tectónica en la obra de Carlos Raúl Villanueva. Aproximación en tres tiempos de Nancy Dembo (2006) y continuó con Venezuela y el problema de su identidad arquitectónica de Azier Calvo Albizu (2007), Los jardines de la Casa del Real Amparo de José Enrique Blondet (2009) y De Catedral a San Jacinto. Una sede para el mercado principal en la Caracas del siglo XIX de Mariana Iribarren (2010).

La palabra ejido, según el Diccionario de la Lengua Española, proviene del latín “*exītus, por exĭtus ‘salida’”, y se define como “campo común de un pueblo, lindante con él, que no se labra, y donde suelen reunirse los ganados o establecerse las eras” y tiene por sinónimos “campo, campiña, pradera, campillo”. Por tanto, se trata de tierras que no han sido reservadas para asentamientos humanos, ni asignadas como parcelas siendo consideradas áreas comunes del vecindario de una población, utilizadas por la comunidad para actividades agrícolas y de pastoreo.

1. Los ejidos de Caracas en 1594, imagen incorporada al capítulo II del libro de Landa, donde la autora los ha resaltado sobre el plano levantado por Eduardo Röhl en 1918, aparecido en el libro Contribución al estudio de los planos de Caracas de Irma De Sola Ricardo (1967).

En ese contexto, Izaskun Landa dirige su investigación a evaluar el origen y transformación de las funciones específicas y generales de los ejidos de la ciudad de Caracas desde 1594, fecha en la que fueron señalados mediante decreto del Gobernador Don Diego de Osorio buscándose proveer a Santiago de León de reservas de tierras para bosques, aguas y pastos, bajo el entendido de que se trataba de terrenos comunales, inalienables e imprescriptibles, destinados para el crecimiento de la población y la expansión ordenada de la ciudad, hasta 1864 cuando se crea por parte de la Asamblea Constituyente de la Federación el Distrito Federal en la provincia de Caracas.

Landa acotará, a objeto de orientar la comprensión de su trabajo indagatorio, que “el cambio parcial de las funciones específicas de los ejidos … se inicia a finales del siglo XVI con su ocupación y cesión a privados”, práctica que se “legitima en 1825 y se consolida durante los gobiernos de la República de Venezuela”.

2. Plano de Caracas en 1578, mandado a levantar por el gobernador Juan de Pimentel, incorporado al capítulo II del libro de Landa.

La investigadora justifica la escogencia de los ejidos como objeto de estudio basada en que su análisis “es fundamental para comprender el factor de la tierra urbana como uno de los componentes esenciales del proceso de urbanización”, factor que “ha sido prácticamente ignorado en la mayor parte de los estudios y análisis sobre el crecimiento urbano de las ciudades de Venezuela”.

Particularmente, en Caracas, “los ejidos fueron un factor esencial de la expansión urbana de la ciudad… entre 1594 y aproximadamente 1930”. De allí que el trabajo se encuentre básicamente acompañado por las imágenes intervenidas provenientes de planos que muestran cronológicamente el crecimiento de la ciudad. Ellos son los de 1578, 1772, 1801, 1810, 1843, 1852, 1865 y 1874.

3. Caracas en 1772. Exato mapa de la ciudad de Caracas levantado por Juan Vicente Bolívar, incorporado al capítulo II del libro de Landa.

Tras aclarar que el estudio, pese a que la recopilación y análisis de la información existente apunta al examen de la normativa jurídica relativa al tema de los ejidos, ofrece un enfoque más orientado por la formación como arquitecto y urbanista de la autora, ésta precisa que la investigación ”se sustenta fundamentalmente en la consulta de fuentes primarias editadas, de fuentes secundarias, terciarias y en casos especiales en documentos inéditos”, por lo que “los alcances de este proyecto son de carácter limitado, ya que no incluyen la selección de documentación original no publicada y localizada en diversos archivos de la capital”.

Editado en un formato de 15.5 x 22.5 cm, el libro cuenta con 247 páginas, fue impreso en papel bond en los talleres de Venegraf C.A. y tuvo un tiraje de 500 ejemplares.

4. Plan de la Ville de Caracas elaborado por Francisco Depons en 1801, incorporado al capítulo II del libro de Landa.

Como siempre suele ocurrir, el índice es la mejor guía para conocer los derroteros que siguió la investigación y la manera como fue estructurada. En tal sentido, cuenta con una esclarecedora “Introducción” para luego dividirse en dos grandes bloques: “Los ejidos de Caracas entre 1594 y 1830” y “Los ejidos de Caracas entre 1830 y 1864”, dejando claro la autora que para los períodos comprendidos entre 1810-1830 y 1857-1864 “se localizó escasa información de fuentes primarias editadas, debido a que estos lapsos coinciden con la Guerra de Independencia y la Guerra Federal”.

5. Plano de la ciudad de Santiago de León de Caracas de 1810, el cual, intervenido por Landa incorporando los límites impuestos por la ordenanza de 1820, aparece en el capítulo III del libro.

El primer bloque, a su vez, abarca tres capítulos, a saber: “Los ejidos en las indias” que comprende la “definición de los ejidos en Las Indias” y la “evolución de los ejidos en Las Indias”; “Los ejidos de Caracas durante el régimen colonial”; y “Los ejidos de Caracas entre 1810 y 1830”, es decir,  durante la fase independentista “en la cual el territorio pasa por fases alternativas de vida republicana y monárquica y en la cual se produjeron cambios relacionados con las tierras comunales y se sancionó una nueva normativa jurídica relacionada con los ejidos”.

6. Plano topográfico de la ciudad de Caracas de 1843 elaborado por Ángel Jesurún, incorporado al capítulo IV del libro de Landa.

El segundo bloque, está conformado también por tres capítulos, que engloban el análisis de los ejidos de Caracas durante diversas fases de la vida republicana. Así “Los ejidos de Caracas entre 1830 y 1847” se cubre el lapso en el cual “se estructuran las bases de la nación independiente y se modifican los atributos de las tierras ejidales”; en “Los ejidos de Caracas entre 1848 y 1857” se detectan “cambios en las actuaciones políticas y jurídicas sobre las tierras ejidales”; y en “Los ejidos de Caracas entre 1857 y 1864” se presenta “un momento de inestabilidad militar, política y de violencia social en el país que condujeron a la Guerra Federal”

El libro cierra con unas “Conclusiones provisionales” que estás seguidas de “Fuentes documentales”, “Fuentes hemerográficas”, “Bibliografía” y un “Glosario de términos”.

7. Plano Topográfico de la ciudad de Caracas e 1852 elaborado por Lino de Revenga y Gregorio Méndez, incorporado al capítulo V del libro de Landa.

Debatiéndose entre ser considerados como una simple fuente de recursos fiscales o como áreas de reserva para el crecimiento de la ciudad, los ejidos de Caracas durante el período estudiado, según Landa, “definidos en el sentido asignado por las Leyes de Indias, es decir, la banda de tierras colindante con la retícula urbana, cumplieron cabalmente la función primordial de ser reservas de tierras para la expansión urbana, a pesar de que una parte de esta banda fue ocupada a censo para actividades agrícolas y otra fue utilizada como tierra comunal como pasto del ganado”.

8. Plano de Caracas de 1865 publicado por la Imprenta de Federico Madriz, incorporado al capítulo VI del libro de Landa.

Por otro lado, Landa también concluye que mientras la introducción de la ideología liberal durante la vida republicana independiente privilegió desde el poder central el carácter rentista de las tierras públicas, en el ámbito del poder local “se mantuvieron formas comunales de propiedad y controles que lograron conservar una reserva de tierras”.

9. Plano Topográfico de la ciudad de Caracas de 1874 levantado por Felipe Tejera, incorporado al capítulo VI del libro de Landa.

Para finalizar recogemos lo siguiente como corolario del trabajo: “…el principal factor que produjo la extinción de los ejidos fue su desconocimiento. La mayor parte de las tierras ejidales señaladas por Osorio (en 1594) se perdió en los libros de los archivos de los distintos cabildos y concejos municipales que administraron las propiedades patrimoniales de la población y el municipio. Pudo haber sido la falta de diligencia, el encubrimiento de propiedades fraudulentas o la complejidad de indagar y rastrear los diversos títulos, pero lo cierto es que la mayor parte de las tierras concejiles permaneció incógnita y por lo tanto sus posibles beneficios para la ciudad desaparecieron. (…) Por este motivo, los principales procesos de expansión urbana de Caracas que se llevan a cabo durante las primeras décadas del siglo XX no se realizan sobre tierras ejidales sino sobre tierras de propiedad privada, a diferencia de otros centros urbanos latinoamericanos…”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas. Landa, Izaskun. Los ejidos de la ciudad de Caracas entre 1594-1864. Ediciones FAU UCV/Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico. 2010.