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LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

Los tiempos del espacio

 Alberto Sato Kotani

Ediciones FAU UCV/Los Libros de El Nacional

2010

Los tiempos del espacio es la segunda publicación del sello Ediciones FAU UCV que vio luz como producto del convenio marco de Cooperación Interinstitucional firmado entre la C.A. Editora El Nacional y la Universidad Central de Venezuela. La primera había sido Altopía. Otros lugares de José Ignacio Vielma lanzada el año 2008 como parte de la Colección “Minerva” (Manuales universitarios).

Edición venezolana de Los tiempos del espacio (junio 2010)

Se realiza a partir de la revisión y puesta a tono con fines editoriales de la tesis con la que su autor, el arquitecto Alberto Sato Kotani (Universidad Nacional de La Plata, 1972 y reválida en la Universidad Central de Venezuela, 1980), obtuvo el título de doctor el año 2006 con Mención Honorífica. Fue incluida dentro de la Colección “Universitarios y Profesionales”, de Los Libros de El Nacional engrosando para entonces una lista de hasta 12 títulos bajo el formato de 15,5 x 21,5 cms. Contó con 238 páginas sin ilustraciones, tuvo un tiraje de 1.500 ejemplares y fue bautizado el 22 de junio de 2010 en las instalaciones del diario El Nacional ubicadas en Los Cortijos de Lourdes.

Es quizás el resumen de la tesis doctoral entregada por Sato en febrero de 2006 lo que mejor puede ubicarnos con respecto a la temática tratada, la forma cómo es abordada y la metodología utilizada. En aquel momento se precisaba: “La presente tesis aborda la hipótesis central de que la noción de Espacio es moderna, en tanto que objeto y propósito de la arquitectura moderna y forma parte sustantiva de los procesos de abstracción. (…) El trabajo pertenece al campo de la historia de la arquitectura y cubre los aspectos científico-filosóficos que proporcionan estatus conceptual al término a partir del pensamiento del llamado Siglo de Oro de la filosofía de la naturaleza; aspectos histórico-estéticos y artísticos donde se formula que la Arquitectura es el arte del Espacio; aspectos histórico-arquitectónicos, donde se registran textos de la vanguardia arquitectónica que ponen de manifiesto que dicha noción ha sido plenamente incorporada. Finalmente, se abordaron aspectos referidos a (la) construcción de la arquitectura moderna, donde subyace que la arquitectura es una disciplina del espacio”.

La tesis, estructurada con base en una Introducción y cinco capítulos, cerraría con unas extensas y muy bien clasificadas Fuentes Bibliográficas. Sin embargo, desde el momento en que fue presentada (2006) y luego entregada para ser revisada por el Comité Editorial de Ediciones FAU UCV (2009) que le daría el visto bueno para posteriormente ser enviada a la Editora El Nacional (2010) para ser publicada, su autor, consciente de que el destino sería ahora un lector no necesariamente especializado, toma varias decisiones que vale la pena subrayar.

El primer “retoque” que lleva a cabo Sato, no menor, es el correspondiente al título dado al libro (Los tiempos del espacio) que como tesis se había denominado “Espacio y modernidad”. El segundo consistió rehacer la Introducción y eliminar la explicación de aspectos de orden metodológico. Y el tercero lo llevó a aumentar el número de capítulos y, como detalle de gran importancia, a alterar el orden con que habían sido presentados como documento académico afinando su redacción. Lo que fue evaluado (tal y como dijimos) como un trabajo dividido en cinco partes, terminó convirtiéndose en un escrito de siete que adoptó decididamente la figura de un ensayo. Así, el que había sido presentado como Capítulo 3 de la tesis (Acción de las Vanguardias) se convierte en el 1 (Acción de la Vanguardia, en singular); el 4 (La construcción de la Historia de la Arquitectura Moderna) en el 2; el 5 (Abstracciones) en el tres; el 1 (La filosofía de la naturaleza allana el camino) en el 4; y el 2 (Ideas, conceptos y nociones de Espacio en la Arquitectura) en el 5. Los otros dos capítulos añadidos bajo el formato de libro serían: Primera convergencia: 1893 (Capítulo 6) y Paradigma (Capítulo 7).

Con la descripción de la operación llevada a cabo por Sato no se pretende, ni mucho menos, restarle valor al resultado sino más bien resaltar la validez de la labor de adaptación realizada a favor de hacer más digerible la compleja investigación original, de la cual logró despojarse de varios resabios propios de su origen, desarrollo y presentación como trabajo indagatorio de índole académica, sin dejar de mostrar claras señales de erudición. También asoma con ello, tras la utilización de un lenguaje sugerente y ameno, la posibilidad cierta de leer cada apartado del libro independientemente sin necesariamente seguir el orden establecido.

Como ampliación del enfoque asomado en el resumen de la tesis, es bajo el entendimiento de la noción de Espacio en Arquitectura como objeto disciplinar que está determinado históricamente y lleva implícita una condición epocal, que, según Sato, no puede ser trasvasado como parte del análisis de arquitecturas de un pasado en el cual no estuvo nunca presente. En otras palabras, “… carece de sentido buscar Espacio en arquitectura(s) donde éste no ha sido pensado ni, en consecuencia, formulado. En efecto, si una noción no fue construida en un momento del desarrollo disciplinar, introducirla significaría proveer de ideas a unos actores que disponían y construían otra estructura de nociones, y en virtud de ello confunde la comprensión de fenómenos históricos. Por esta razón, aquí se propone colocar la noción de Espacio en arquitectura en un momento determinado, para dar cuenta del papel que juega en su producción de ideas y realizaciones: se trata de la arquitectura del siglo XX, arquitectura de la modernidad”. Con este planteamiento sin duda polémico, Sato, teniendo al espacio como protagonista, “desafía las verdades instaladas que la historiografía nos ha entregado”, tal y como han afirmado algunos críticos que han disfrutado de la lectura del libro.

De la excelente Presentación al libro realizada por Sandra Pinardi, quien también asumió esa labor el día en que fue bautizado, rescatamos la idea de que se trata de “… una genealogía cultural de la noción del espacio, en las que encontramos referencias, interrogantes y cuestionamientos que transitan de la filosofía a la psicología, de la teoría del arte a la epistemología, de la historiografía a las ciencias de la naturaleza”. Y sigue: “Una genealogía cultural de la concepción moderna de espacio, en la que lo primero que se pone en evidencia es la complejidad de esa noción aparentemente tal cercana -siempre de alguna manera presupuesta-. En este sentido, Sato, al desprenderla de su condición de supuesto y al convertirla en un ‘problema’ descubre cómo en ella, -y desde ella- podemos reconocer algunos de los principios que guían nuestro modo -moderno- de comprender e imaginar el mundo, y de comprendernos e imaginarnos en él. La idea de espacio, entonces, adquiere -o recupera- en este texto su densidad: es decir, se presenta como una idea que no sólo describe una realidad física, sino que fundamentalmente permite al hombre vincularse con la realidad, tanto constructiva como sensiblemente. En este sentido, el minucioso trabajo arqueológico que se expone en estas páginas hace patente uno de los dilemas más importantes de la época moderna, uno con el que todavía lidiamos, no sólo en la arquitectura o las artes, sino en la vida cotidiana misma. En efecto, en su búsqueda del ‘significado’ del espacio, Sato logra mostrar esa dialéctica irresuelta entre formalidad y experiencia que subyace en los distintos proyectos modernos”.

De acuerdo a lo expresado por Sato el día en que fue bautizado, “el libro es una especie de retribución con la gente, una manera de pasar el conocimiento que se produce en las universidades a las personas” a lo que añadió acertadamente: “lo que se celebra aquí es la posibilidad que un texto tan complejo y pesado como este, pueda tener la idea de lo masivo”. Creemos que así ha sido.

Nota

Edición argentina de Los tiempos del espacio (septiembre 2010).

Curiosamente, el mismo año en que es publicado Los tiempos del espacio en Venezuela la editorial argentina Nabuco (en conjunto con la Sociedad Central de Arquitectos y dentro de la Colección SCA: Teoría y crítica de la arquitectura), lanza otra edición casi en paralelo, imaginamos que para atender a los lectores del sur del continente donde Sato, para entonces decano de la Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño de la Universidad Andrés Bello en Chile, es ampliamente conocido. A ese tiraje, impreso bajo demanda, mediante tecnología digital Xerox, se le cambia la portada, se elimina la presentación elaborada por Sandra Pinardi para la edición venezolana, se le incluyen dos prólogos uno realizado por Jorge Sarquis y el otro por Alberto Guillermo Ranea y se retoca la Introducción escrita por el propio autor.

5 de los libros realizados por o con la participación de Alberto Sato antes de la aparición de Los tiempos del espacio.

Sato, con una amplia trayectoria académica que desarrolló durante 25 años en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, para cuando aparece Los tiempos del espacio, ya había publicado, entre otros, los siguientes títulos: Crónica gráfica de la arquitectura moderna (1972), Ciudad y utopía (1977), Detrás de las cosas. El diseño industrial en Venezuela (1995), 25 casas (1999), Debates y disquisiciones sobre el anón y el cambur, con Juan Pedro Posani (2000) Galia, arquitecto (2002) y Cotidiano (2005). Actualmente es profesor Titular en la Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño de la Universidad Diego Portales, Santiago de Chile y editor de la revista 180.

ACA

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LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

Geometría descriptiva

Ricardo Maspons, Víctor Guanchez y Bruno García

Ediciones FAU UCV/Ediciones de la Biblioteca de la UCV (EBUC)

2013

Puede afirmarse que la geometría descriptiva es una técnica que se ha utilizado desde la antigüedad como herramienta para representar el espacio tridimensional sobre una superficie bidimensional, permitiendo al hombre primero mostrar gráficamente los objetos de su entorno y más tarde los que buscaba crear. Su evolución empírica se puede seguir a través de los grafismos utilizados por sumerios y egipcios para la construcción de estatuas u obras de arquitectura, continuando con el interés de los griegos por dotar a los dibujos de contenido geométrico de la mano de Tales de Mileto y luego de Pitágoras, Euclides, Arquímedes y Apolonio de Praga, pero no será sino hasta el Renacimiento cuando las representaciones técnicas, adquieran una verdadera madurez.

Recogiendo la experiencia de tradición medieval de los canteros, quienes realizaron complejas estereotomías en tercera dimensión, o de los carpinteros que debieron dominar herramientas semejantes para realizar complicadas techumbres de grandes edificios, serán, como recogemos de Wikipedia, “los nuevos imperativos de representación del arte y de la técnica los que impulsen a ciertos humanistas a estudiar propiedades geométricas para obtener nuevos métodos que les permitan proyectar fielmente la realidad. Aquí se enmarcan figuras como Luca Pacioli, Leonardo da Vinci, Alberto Durero, Leone Battista Alberti, Piero della Francesca y muchos más. Junto a ellos destaca Filippo Brunelleschi, que codificó la perspectiva cónica a partir de las especulaciones medievales sobre la reflexión de los espejos. (…) Al descubrir la perspectiva y la sección, todos ellos crean la necesidad de implantar las bases formales en las que se asiente la nueva modalidad de geometría que ésta implica: la geometría proyectiva, cuyos principios fundamentales aparecen de la mano de Gérard Desargues en el siglo XVII. Esta nueva geometría también la estudiaron Blaise Pascal y Philippe de la Hire, pero debido al gran interés suscitado por la geometría cartesiana (geometría analítica) y sus métodos, no alcanzó tanta difusión”.

Será a finales del siglo XVIII cuando, gracias al impulso proveniente del Iluminismo, estando en sus albores la Revolución Industrial y aprovechando el desarrollo alcanzado por la física y la matemática desde el siglo XVII, se darán las condiciones para elaborar una teoría única para el dibujo y se abrirá la posibilidad de realizar una sistematización de las reglas para su confección, producto de la una generalización científica del material conocido hasta el momento en relación con los métodos de representación. Teniendo como objetivo proporcionar un lenguaje común y universal que permitiera a los diseñadores transmitir de manera exacta sus ideas a los encargados de su materialización, es que nace de la mano del matemático y geómetra francés Gaspard Monge (1746-1818), junto a la invención del sistema diédrico, la “geometría descriptiva”, teoría geométrica general que permite, como ya hemos mencionado, solucionar, en un dibujo bidimensional, los diferentes problemas que se presentan en un cuerpo tridimensional.

Tras la publicación en 1799 (otras fuentes apuntan a 1795) de su libro Geometrie descriptive. Leçons données aux écoles normales, l’an III de la République, y al hecho de estar Monge involucrado tanto en la reforma del sistema educativo francés como en la fundación de la Escuela Politécnica (donde Monge dicta la asignatura desde 1794), la geometría descriptiva pasaría muy pronto a ser materia de estudio obligado en muchos centros de enseñanza de diversos países donde se impartían carreras técnicas como la arquitectura y la ingeniería manteniendo en el tiempo una presencia ineludible. Durante el siglo XIX, considerado el siglo de oro de su desarrollo, se convertirá en detonante del despegue de los “sistemas de representación”, se constatarán avances en la geometría proyectiva en cuanto a la proyección cónica, se sistematizará el dibujo acotado y se profundizará en su condición de ciencia aplicada destinada a resolver problemas prácticos.

Desde la salida del libro de Monge hasta nuestros días ha habido innumerables versiones sobre la manera como debe ser enseñados básicamente los mismos contenidos temáticos de la geometría descriptiva, pudiéndose encontrar variadas y numerosas ediciones sobre la materia publicadas alrededor del mundo.

La escuela de arquitectura de la UCV (cronológicamente la primera del país), por formar parte al crearse en 1941 de la Facultad de Ingeniería y luego de la de Ciencias Físicas y Matemáticas, contempló ya dentro de su primer plan de estudios puesto en práctica en 1946 la presencia de la asignatura Geometría descriptiva (a la que se sumaron Perspectiva, Sombras y Estereotomía), la cual sería dictada por muchos años por el profesor Willy Ossott, quien fuera director de la escuela en 1949 y primer decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV cuando ésta se fundó en 1953.

Considerada una materia de difícil comprensión, siempre ha sido importante  tomar en cuenta la capacidad didáctica del profesor que la imparte, la claridad con que la explique y el apoyo que se le brinde al estudiante de un material didáctico que la haga más amable. Ossott memorable por el excelente nivel que imprimió al dictado de la asignatura, sin ir muy lejos, había preparado una publicación titulada “Geometría descriptiva y sus aplicaciones. Perspectiva” que nunca llegó a publicarse pero que recogía de manera ordenada las notas docentes de una materia que dominaba a la perfección.

Será en 1960, al aparecer el libro Estudio de geometría descriptiva del profesor e ingeniero Harry Osers, dedicado fundamentalmente a la proyección cilíndrica, cuando se ofrecerá por vez primera en nuestro país un texto adaptado a los contenidos de la asignatura de acuerdo a los planes de estudios vigentes tanto en ingeniería como en arquitectura. “El Osers” (como comúnmente se le conoció) considerado como un primer tomo que precedió al segundo (1964) que contenía la proyección cónica, junto al Problemario editado en 1959 (primero en orden cronológico de las tres publicaciones), se convirtió por años en el libro de texto por excelencia recomendado por quienes dictaban la materia en diferentes centros de estudio nacionales (lo que originó que se hicieran varias ediciones), sin que dejaran nunca de aparecer guías preparadas por profesores de la materia que buscaban hacer más comprensible los siempre complejos modelos de representación que la obra mostraba.

Así, el libro que hoy nos ocupa, Geometría descriptiva de Ricardo Maspons, Víctor Guanchez y Bruno García. se inserta dentro de la tradición iniciada por Willy Ossott y continuada por Harry Osers pero apuntando a mostrar una visión actualizada sobre el tema. Maspons, profesor de dilatada experiencia dictando la materia en la Escuela de Arquitectura de la UCV, señala en el “Prólogo” cómo ya para el año 2000 había preparado la primera versión del texto (en forma de fotocopia de apuntes manuscritos que circularía los años 2000 y 2001), cuyas características generales, dirigidas a diferenciarse de lo que el libro de Osers representó, serían: ofrecer “explicaciones prolijas para cada uno de los temas abordados”; “presentar los diversos problemas primeramente en el espacio para de ahí deducir el proceso a seguir, que seguidamente se presenta en proyección diédrica o triédrica ortogonal”; ampliar el capítulo dedicado a los métodos auxiliares, en especial al Método de Cambios de Proyección para suplir la poca bibliografía existente sobre él, “convirtiéndose en el más extenso y detallado que conozcamos”; “exponer los razonamientos y procesos basándose en los teoremas elementales de la geometría métrica y enunciarlos en todos los casos”; “no utilizar las propiedades de la homología y la afinidad para resolver ningún problema, exceptuando aquellos relacionados con el Método de Abatimiento”; e “indicar, siempre que fuese posible, reglas generales con las que pudiesen resolverse variados problemas de un modo automático o repetitivo”.

En 2009 se sumarán a Maspons Víctor Guanchez y Bruno García, dos de sus alumnos y preparadores de la materia con experiencia y capacidad comprobada, quienes contribuyeron de manera decisiva a proporcionar la imagen final del libro, que Ediciones FAU UCV decide incorporar dentro de su programación correspondiente al año 2010 y que, en virtud de tratarse de un libro de texto, le permitirá incursionar por primera vez en esta modalidad asociada a Ediciones de la Biblioteca de la UCV (EBUC) en busca de darle alcance universitario.

La obra en formato tamaño carta y tapa blanda de 385 páginas, que van del capítulo 1 al 9 (“Introducción a la geometría descriptiva”; “El punto”; “La recta”; “El plano”; “Relaciones entre punto, recta y plano”; “Paralelismo”; “Perpendicularidad y problemas métricos”; “Métodos auxiliares”; y “Construcción de poliedros”), más el “Apéndice” y la “Bibliografía general”, precedidas de un “Prólogo” de tres páginas, el “Índice” de nueve y ocho páginas dedicadas a la “Notación empleada”, está impresa en papel glasé de bajo gramado para garantizar la calidad de las más de 1000 figuras que contiene realizados principalmente a trazo libre, lo que le otorga “personalidad propia”, lo hace “fácilmente reconocible”, logrando “conservar la unidad perceptual” en palabras de Maspons. Salió de los talleres de Gráficas Lauki C.A., contó con la producción editorial de Mayoira Flores, corrección de textos de María Enriqueta Gallegos y diagramación de los autores. Habría que añadir que su tiraje de 500 ejemplares se agotó en el breve lapso de tres años.

Considerado como la primera etapa que contempla otras tres de un trabajo que aspira abarcar todo el contenido deseado, Maspons cierra el Prólogo señalándolas:

1.    “Ampliación del presente tomo de la obra con contenidos adicionales que suelen estar en la primera parte de la asignatura Geometría Descriptiva en algunas instituciones”.

2.    “Creación de un segundo tomo de esta obra para tratar temas de la geometría descriptiva que suelen ubicarse en un segundo curso en muchas instituciones educativas, como es el caso de temas tales como ‘iluminación y sombras’, ‘proyección acotada’, ‘desarrollos’, ‘proyecciones axonométricas’, y ‘penetración de sólidos, por citar algunos”.

3.    “Elaboración de un problemario de geometría descriptiva acorde con las ideas que han guiado a esta obra”.

Pese a que no ha podido reimprimirse ni tampoco se ha completado la totalidad del proyecto editorial formulado, sin duda, el texto de Maspons, Guanchez y García ya se ha convertido en referencial en el medio académico venezolano y ha cumplido con su rol de colocar a la geometría descriptiva como colaboradora de primer orden en el desarrollo intelectual del estudiante en dos campos distintos y complementarios: la comprensión del espacio tridimensional que rodea al individuo y el desarrollo de una estructura de pensamiento lógica, fundamentos a su vez de otras áreas del conocimiento.

ACA

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Encabezado, 5, 6 y 7. Maspons R., Guanchez V, y García B. Geometría descriptiva. Ediciones FAU UCV/EBUC, 2013

1. La nave gótica más osada: la Catedral de Girona (https://bauldearquitectura.wordpress.com/2015/01/04/la-nave-mas-osada-del-gotico-la-catedral-de-girona/) y Perspectiva cónica frontal, fundamentos y cálculo de distancias (https://www.dedibujo.net/perspectiva-conica/)

2. Gaspard Monge (https://es.wikipedia.org/wiki/Gaspard_Monge) y Geometrie descriptive by Monge, Gaspard, 1746-1818 (https://archive.org/details/geometriedescrip00mong_0/page/80/mode/2up)

3. Geometrie descriptive by Monge, Gaspard, 1746-1818 (https://archive.org/details/geometriedescrip00mong_0/page/80/mode/2up)

4 y 8. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

Metarquitectura

La agenda conceptual y discursiva en la era posmoderna

José Humberto Gómez

Ediciones FAU UCV/TAU

2021

Metarquitectura. La agenda conceptual y discursiva en la era posmoderna de José Humberto Gómez, es el más reciente libro publicado por el sello Ediciones FAU UCV. Como su autor indica desde el mismo primer párrafo del “Introito” que lo abre, el texto tiene como detonante el hecho de que durante sus tres décadas dedicadas al campo de la arquitectura, como estudiante y docente, ha sido recurrentemente testigo de “la incapacidad o incomodidad de responder clara y solventemente cuando se nos interroga acerca del marco conceptual o la fundamentación teórica asociados a nuestro proyecto”.

Con base en ofrecer caminos y luces para la consolidación de una formación más sólida en aspectos teóricos que permitan superar la deficiencia detectada, Gómez encuentra en Ludovico Quaroni,  y muy particularmente en Proyectar un edificio, ocho lecciones de arquitectura (1980), la clave para  para emprender su tarea y para titular el libro.

Así, es en aquello que el teórico italiano denomina como “metaproyectación” o en otras palabras al acto de “proyectar el proyecto”, utilizada “para referirse a aquella instancia del proyecto en la que el conjunto de sus operaciones se anticipan y ordenan en conformidad con una idea o doctrina unificadora, con la intención de ejercer el control general de los procesos ulteriores”, donde Gómez ve la posibilidad de  comenzar a hablar de una “arquitectura de la arquitectura … un proyecto dentro de otro… una esfera intangible del proyecto desde la cual se podrán explicar ciertas lógicas operativas, estructurales y formales”. De aquí a la denominación “metarquitectura” sólo hay un paso, así como a la posibilidad de convertir en objeto de estudio el campo conceptual y discursivo que abarca la compleja y diversa era posmoderna, en la cual indefectiblemente Gómez se halla inmerso.

1.Página del Índice (o Agenda) de Metarquitectura. La agenda conceptual y discursiva en la era posmoderna.

Por un lado convencido de que es viable “establecer los supuestos epistemológicos que pueden, según el caso, explicar o incidir en las operaciones del proyecto” y, por el otro, confiado de “la existencia de la dimensión conceptual y discursiva que, sin abrirse por completo al escrutinio de la razón o elevarse al plano de lo indiscutible, ciertamente es una opción que muchos arquitectos prefieren ante el riesgo de la inmediatez”, Gómez se distanciará de posturas como la de Helio Piñón que consideran la creación como acto sintético que “instala una legalidad singular y autónoma en la obra de arquitectura” y, por ende, niegan la existencia de una instancia discursiva reguladora del proyecto.

Más allá de este debate que no tiene visos de solución, es indudable que durante las seis décadas contadas a partir de la posguerra se ha podido encontrar que la disciplina ha generado un sinfín de doctrinas que han intentado revelar su base epistemológica. Y es justamente apuntando a mostrar los principales paradigmas del pensamiento de la era posmoderna hacia donde apunta el trabajo publicado por Gómez.

“Nuestro principal objetivo…, no tiene que ver con demostrar la existencia de aquello sobre lo que razonablemente se puede dudar. Preferimos remitirnos a las evidencias, a las declaraciones de algunos de los protagonistas que han edificado la propia narrativa sobre el tema. Sus ideas están allí, al alcance de todos para su libre lectura y análisis. Así las cosas, con Metarquitectura nos adentramos propiamente en el terreno de la posmodernidad, la era de los grandes relatos o metadiscursos, las intertextualidades, las transdisciplinariedades, el mundo de las referencias, analogías, metáforas o metonimias que arribaron para dar inicio a la etapa de la arquitectura posfuncional”, expondrá Gómez.

2. Dos de los dibujos elaborados por José Humberto Gómez que ilustran las páginas interiores de Metarquitectura.

Convirtiendo, pues, en objeto de estudio un período plagado de corrientes que han intentado desplazar tanto la historiografía como la narrativa moderna, Gómez apuesta a mostrar sus manifestaciones más palpables develando sus nudos teóricos fundamentales como creyente que es de la teoría de la arquitectura entendida como práctica de mediación.

Textos, autores y comentaristas van apareciendo en el libro junto a desplazamientos que van del marxismo y la semiótica hasta el posestructuralismo y la deconstrucción, demostrando de parte de Gómez una importante acuciosidad en su tratamiento y la no muy frecuente habilidad de explicar temas complejos y opacos de manera sencilla y muy didáctica. Pone ante nuestros ojos la manera cómo “la función mediadora de la teoría posmoderna de la arquitectura establece alianzas y puntos en común inadvertidos entre diferentes realidades que se pensaba que pertenecían a las afueras de la disciplina”.

3. Dos de los dibujos elaborados por José Humberto Gómez que ilustran las páginas interiores de Metarquitectura.

Más allá del “Introito” que sintetiza y aclara en buena medida los planteamientos conceptuales que lo soportan, Metarquitectura está dividido en tres partes con objetivos particulares pero dependientes entre sí. La primera, denominada “Hombros posmodernos” se esfuerza por “presentar la topografía del intrincado paisaje teórico dominante en la era posmoderna”; la segunda que lleva por nombre “Útiles” busca “definir las nociones fundamentales para enfrentar y sostener el hilo discursivo y filosófico de esta revisión; “la tercera parte y la más extensa ’60 años de paradigmas’, es propiamente la reconstrucción cronológica de las principales líneas doctrinarias que fueron emergiendo en nuestra narrativa desde la posguerra hasta nuestros días, a partir del comentario sucinto tanto de una selección de autores y textos originarios como de comentaristas”.

El libro, impreso en papel bond en los talleres de Impresos Cosmoprint C.A. en septiembre de 2021, tiene un formato de 21 x 21 cms. Además de los textos, José Humberto Gómez es el autor de las ilustraciones que lo acompañan las cuales fueron digitalizadas por Marlys Uzcátegui. El diseño gráfico estuvo a cargo de Sergio Fernández Orta y las correcciones las realizó Ana García Julio.

Metarquitectura, como ya se insinuó, forma parte de la etapa más reciente que transita Ediciones FAU UCV, caracterizada por dar salida a productos propios de su perfil en una fórmula de ganar-ganar, que involucra la participación directa de los autores en el financiamiento de buena parte de la cadena de producción, pero sobre todo en la impresión, a cambio de obtener el aval de un sello de prestigio académico, lo cual le ha permitido abrir un nicho de sobrevivencia.

4. Dos de los dibujos elaborados por José Humberto Gómez que ilustran las páginas interiores de Metarquitectura.

Por otra parte, cabe destacar que José Humberto Gómez es arquitecto egresado de la Universidad Simón Bolívar (1993), MSc. en Diseño Urbano del Instituto de Urbanismo (2005) y Doctor en Arquitectura de la FAU UCV (2019), docente e investigador de la EACRV de la FAU UCV desde el año 2000 y actualmente Director de la Escuela de Arquitectura en Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

Para Gómez, Metarquitectura. La agenda conceptual y discursiva de la era posmoderna, sin pretender convertirse en una antología definitiva sino más bien en “un repaso cartográfico para organizar algunas líneas del pensamiento arquitectónico que han sido consideradas trascendentes en este período”, busca mediante su lectura “aclarar algunas nociones espesas de la era en cuestión y, si es posible, comprender mejor el orden de los acontecimientos de ese período y las relaciones teoréticas que de allí se desprenden necesariamente” pudiendo verse, no sólo “como una cordial invitación a acercarse a la obra de ciertos autores sino a pensar con ellos, a cuestionarlos, interrogarlos y, sobre todo, a preguntarnos: ¿cuánto de aquello, después de todo, habita aún en nosotros?”.

ACA

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Todas. José Humberto Gómez. Metarquitectura. La agenda conceptual y discursiva de la era posmoderna (2021)