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60 AÑOS DE UN LIBRO DE REFERENCIA

1. Carátula de la versión original en italiano de L’architettura della città de Aldo Rossi, publicada en 1966 por Marsilio Editori.

L’architettura della città

(La arquitectura de la ciudad)

Aldo Rossi

Marsilio Editori

1966

1966 se considera un año bisagra en la historiografía de la arquitectura moderna. La publicación simultánea de Complejidad y contradicción en la arquitectura (Complexity and Contradiction in Architecture) de Robert Venturi (editado por el MoMA de Nueva York) y de La arquitectura de la ciudad (L’architettura della città) de Aldo Rossi (lanzado por Marsilio Editori en Padua), constituyó por coincidencia una ofensiva teórica “coordinada” a ambos lados del Atlántico que puso en jaque de manera contundente los postulados del Movimiento Moderno. Desde coordenadas culturales y geográficas distintas, y pese sus notables diferencias metodológicas, Venturi y Rossi compartían diagnósticos críticos muy similares sobre la crisis del diseño contemporáneo lo que les permitió formular una sólida crítica al funcionalismo dogmático y con ello abrirle las puertas a la posmodernidad arquitectónica.

Al libro de Venturi ya le hemos dedicado una nota en el Contacto FAC nº 478 del 30 de agosto de este año (ver https://fundaayc.com/2026/08/30/60-anos-de-un-libro-de-referencia/). Hoy nos corresponde repasar el texto de Rossi cuya importancia radica en haber propuesto un cambio de paradigma que devolvía a la ciudad y a la arquitectura su densidad histórica, su autonomía disciplinar y su dimensión colectiva.

2. Aldo Rossi (1931-1997).
3. Izquierda: Ernesto Nathan Rogers (1909-1969) director de la revista Casabella-Continuità entre 1953 y 1965. Derecha: nº 245 de Casabella-Continuità, noviembre 1960.

Aldo Rossi (1931-1997), nació en Milán donde su padre se dedicaba a la fabricación de bicicletas. Durante su infancia y adolescencia, en plena Segunda Guerra Mundial, Rossi cursó sus primeros estudios en el lago de Como y, posteriormente, en Lecco. En 1949 ingresó a la Facultad de Arquitectura del Politécnico de su ciudad natal de donde se graduó en 1959. Siendo aún estudiante, ingresó en 1955 al equipo de redacción de la prestigiosa revista Casabella-Continuità, bajo la dirección del arquitecto Ernesto Nathan Rogers (1909-1969) donde trabajó como redactor hasta 1964. Durante casi diez años escribió decenas de artículos donde abordó temas que luego serían pilares de su obra. Además, desde Casabella-Continuità, dirigida por Rogers entre 1953 y 1965, se acuñó el término preassistenze ambientali (preexistencias ambientales) como parte de una vuelta de tuerca de la modernidad, mediante el cual se instaba a los arquitectos a proyectar respetando la continuidad histórica y la memoria del entorno construido.

4. Izquierda: Aldo Rossi, Prefabbricazione e architettura, en «Comunità» n.22, 1953. Derecha: Etienne Louis Boullée, Architettura. Saggio sull’arte, con introducción de Aldo Rossi, Marsilio, Padova 1967.

A modo de antesala de lo que sería la aparición de La arquitectura de la ciudad, entre 1963 y 1965, como profesor e investigador en el Istituto Universitario di Architettura di Venezia (IUAV) y en el Politécnico de Milán, Rossi elaboró varios textos pedagógicos y ponencias colectivas. Uno de los más relevantes fue el estudio Aspetti dell’architettura milanese (1964), redactado junto a otros jóvenes arquitectos, donde comenzó a formalizar el análisis morfo-tipológico del tejido urbano de Milán. También cabe señalar que poco después de publicar su libro, Rossi tradujo e introdujo en Italia el tratado clásico del arquitecto visionario francés Étienne-Louis Boullée (Arquitectura. Ensayo sobre el arte), autor al que ya había estudiado y que influyó directamente en su concepción del carácter autónomo, geométrico y monumental de la arquitectura.

5. Istituto Universitario di Architettura di Venezia. Carlo Aymonino (ed.). Izquierda: AA.VV. Aspetti e problemi della tipologia edilizia. Documenti del corso di caratteri distributivi degli edifici. Anno Accademico 1963-64. Derecha: AA.VV. La formazione del concetto di tipologia edilizia. Atti del corso di caratteri distributivi degli edifici. Anno Accademico 1964-65.

Por tanto, si bien aquellos artículos de revista, ponencias e informes de investigación, elaborados en medio de la coyuntura del debate arquitectónico italiano, tuvieron carácter fragmentario, podría decirse que La arquitectura de la ciudad, considerada su primera obra importante, logró recoger todas las intuiciones, lecturas de geografía humana, historia urbana y análisis tipológicos que había ensayado dispersamente durante una década, estructuradas como un tratado general, sistemático, coherente e integral sobre el objeto urbano.

Tampoco estaría de más señalar que La arquitectura de la ciudad aparece como respuesta a las profundas transformaciones socioeconómicas, urbanas y culturales de la Europa de posguerra, cuya reconstrucción se articuló bajo los principios plasmados en la Carta de Atenas: zonificación funcional rigurosa (zoning), vivienda masiva, erradicación del tejido histórico y primacía del automóvil, mostrando ya para los años 60 resultados evidentes de su fracaso: periferias anodinas, destrucción del patrimonio y fragmentación del espacio urbano tradicional. La disolución de los CIAM en 1959 sería el principal síntoma que reflejó la urgente necesidad de un nuevo enfoque que, entre otros, Rossi logra construir.

6. Sarcelles, París, 1955-70. 12.400 viviendas en bloques de 3 a 14 plantas. El episodio de los grands ensembles puede verse como uno de los productos más emblemáticos del urbanismo público francés. El gran número de conjuntos construidos es un reto adicional que se suma a la excesiva estandarización de las soluciones arquitectónicas y a la gran escala.

Coincidiendo con lo mencionado, en Italia, el boom económico de la década de 1950 impulsó una rápida industrialización y migraciones masivas del sur hacia el norte (Milán, Turín, Génova). Las ciudades crecieron mediante una especulación inmobiliaria voraz y se evidenció en la expansión incontrolada de periferias informales. Rossi presenció cómo este desarrollo desordenado amenazaba la identidad formal e histórica de la ciudad italiana, otro aspecto central que trató de reivindicar.

De forma resumida, podría decirse que los conceptos fundamentales en torno a los cuales se elaboró La arquitectura de la ciudad fueron los siguientes:

7. Aldo Rossi, La città analoga, 1976.
  • La ciudad como un artefacto histórico: Rossi rechaza la visión de la ciudad como un mero organismo biológico o el resultado exclusivo de dinámicas socioeconómicas. Para él, la ciudad es un producto construido a lo largo del tiempo, un gran artefacto artificial dotado de una personalidad propia que se manifiesta en su morfología y en sus monumentos.
  • La autonomía de la arquitectura: Frente a la subordinación de la arquitectura a la sociología o a la economía imperante en los años 60, Rossi defiende que la disciplina arquitectónica posee sus propias leyes, formas, lógica y permanencias internas, las cuales no se reducen estrictamente a la satisfacción inmediata de una función utilitaria.
8. Aldo Rossi. Sudliche Friedrichstadt. Berlín, Alemania, 1976.
  • La tipología por encima de la función: Este es quizás el concepto más influyente del libro. Rossi argumenta que la función es mudable, pero el tipo permanece. Un edificio puede cambiar de uso a lo largo de los siglos (por ejemplo, un palacio renacentista que se convierte en museo o tribunal), pero la estructura tipológica esencial sobrevive y sostiene la continuidad formal y urbana. El tipo es la idea misma de la arquitectura, una estructura lógica previa a la forma.
  • El Locus y la Memoria Colectiva: La arquitectura está arraigada a un lugar específico (locus) que le otorga singularidad. Los monumentos y los espacios urbanos actúan como catalizadores de la memoria colectiva de los ciudadanos; la ciudad es, en esencia, la memoria de su pueblo hecha forma física.

Como ya hemos asomado, uno de los grandes méritos de Rossi fue construir una teoría urbana que trascendió la propia arquitectura, nutriéndose de la geografía, la sociología, la historia y la filosofía. En esa línea se pueden considerar como sus principales puntos de referencia y soportes conceptuales:

A. La Geografía Humana y la Morfología Urbana Francesa

Rossi recurrió extensamente a los geógrafos franceses para definir la ciudad como una entidad física y social:

9. De izquierda a derecha: Maximilian Sorre (1880-1962), Pierre George (1909-2006) y Jean Tricart (1920-2003).
  • Maximilian Sorre, Pierre George y Jean Tricart: De ellos adoptó los métodos de análisis del suelo, el sitio (site) y la noción de paisaje urbano. Le permitieron conceptualizar el suelo no como un soporte técnico, sino como una construcción civil dotada de escala y estructura.
10. Pierre Lavedan (1885-1982). Géographie des villes, 1936.
  • Pierre Lavedan: Su Géographie des villes le aportó el estudio riguroso del trazado de las calles y la evolución de la manzana.

B. La Sociología Francesa y la Memoria Colectiva

11. Maurice Halbwachs (1877-1945). La mémoire collective, 1950.
  • Maurice Halbwachs: Es una de las influencias conceptuales más determinantes del libro. A través de su obra La mémoire collective (1950), Rossi extrae la idea de que la memoria de un pueblo no es abstracta, sino que necesita de puntos fijos espaciales para sostenerse. La ciudad, sus calles y sus monumentos son el recipiente físico de esa memoria colectiva.

C. El Racionalismo Ilustrado Francés

  • Étienne-Louis Boullée y Claude-Nicolas Ledoux: Rossi admiraba la búsqueda iluminista de una geometría pura y monumental, capaz de transmitir significado por sí misma sin depender de ornamentos o funciones efímeras. La traducción que hizo Rossi del tratado de Boullée consolidó su defensa de la autonomía formal de la arquitectura.

D. La Teoría de la Tipología y la Lingüística

12. Antoine Quatremère de Quincy (1755-1849). Dictionnaire d’Architecture, 1832.
  • Antoine Quatremère de Quincy: Rossi rescata de su Dictionnaire d’Architecture (1832) la célebre distinción entre Tipo (una noción abstracta, regla o idea lógica) y Modelo (la copia exacta de un objeto).
13. Ferdinand de Saussure (1857-1913). Cours de linguistique générale, 1916.
  • La Lingüística Estructural (Ferdinand de Saussure): De manera análoga al lenguaje, donde existen reglas gramaticales permanentes que sostienen el habla contingente, Rossi concibió el tipo como la estructura gramatical profunda de la arquitectura, independiente de sus variaciones históricas o funcionales.

E. La Tradición Historiográfica e Histórica Italiana

14. Nuova Pianta di Roma. Giambattista Nolli, 1748.
  • El estudio del plano de Roma de Giambattista Nolli (1748) y el método analítico de historiadores como Giulio Carlo Argan permitieron a Rossi entender la ciudad como un continuo donde la figura del monumento y el fondo de la trama residencial coexisten en equilibrio dialéctico.

La primera edición de L’architettura della città de Aldo Rossi, publicada en 1966 tiene entre sus aspectos editoriales más sobresalientes el hecho de haber aparecido como el volumen inaugural de la emblemática colección Biblioteca di architettura e di urbanistica de Marsilio Editori, joven y pujante casa editorial veneciana/paduana vinculada al entorno intelectual del Istituto Universitario di Architettura di Venezia (IUAV), donde Rossi ejercía como docente.

Impreso en un formato de octavo/mediano de 24 cm x 16 cm, rústico, con solapas, el libro consta de 217 páginas de texto continuo, seguidas por un cuerpo final no paginado con notas e índices, sumando un total bibliográfico de unas 220–224 páginas, más un pliego de 12 láminas fuera de texto. Fue impreso en papel mate de gramaje medio con una composición tipográfica sobria y densa en tinta negra, propia del diseño racionalista italiano de los años sesenta.

15. La primera edición de L’architettura della città de Aldo Rossi, publicada en 1966.

La portada original de 1966 huyó de la fotografía arquitectónica tradicional. Presentaba una maquetación gráfica austera en tonos neutros/crema con una imagen central basada en una reproducción analógica de un plano histórico urbano o collage morfológico de una ciudad (que reflejaba visualmente el concepto del fatto urbano). Las solapas interiores contenían la presentación sintética del libro redactada dentro del entorno del autor y la editorial.

A diferencia de los libros de arte ornamentados, la primera edición incluyó una selección muy rigurosa y austera de esquemas tipológicos, cartografías históricas y grabados (como el célebre Palazzo della Ragione de Padua o planos de Nolli) intercalados en el texto y concentrados en las 12 láminas finales. Las escasas imágenes fotográficas incluidas no tenían una función decorativa sino analítica, funcionando como «evidencia morfológica».

16. Segunda edición de L’architettura della città llevada a cabo por Marsilio Editori en 1970 que contiene la famosa «Introduzione alla seconda edizione». Marsilio imprimió el libro un total de tres veces en esa primera etapa (la primera edición de 1966 y dos reimpresiones/reediciones posteriores. Luego los derechos pasarían a otras casas editoriales como CLUP en 1978, CittàStudi en 1995, Quodlibet en 2011 o Il Saggiatore en 2018.

Cabe destacar que la edición princeps de 1966 no contiene la famosa «Introduzione alla seconda edizione» que Rossi redactó para la reimpresión de 1970, donde hace un balance de la recepción crítica del libro y aclara conceptos teóricos clave formulados tras la publicación inicial.

17. Las cuatro casas editoriales que continuaron editando en italiano el libro. De izquierda a derecha: CLUP (1978), CittàStudi (1995), Quodlibet (2011) y Il Saggiatore (2018).

En consecuencia, el texto estuvo dividido en una Introducción (titulada “Fatti urbani e teoría della città”) y 4 capítulos principales, estructura que ha conservado a través de 8 ediciones en italiano (dos de Marsilio y seis de otros sellos con sus respectivas reimpresiones) que han aparecido:

  • La struttura dei fatti urbani.
  • Gli elementi primari e l’area.
  • L’architettura della città; il locus.
  • La dinamica dei fatti urbani / La politica come scelta.

Por otra parte, la primera edición en castellano de La arquitectura de la ciudad fue publicada por la Editorial Gustavo Gili (Barcelona) en 1971, firma que aún conserva la exclusividad de las sucesivas reimpresiones. Constituyó el canal definitivo a través del cual las ideas de Rossi y la Tendenza italiana se difundieron por España y América Latina.

18. Portada de la primera edición en castellano de La arquitectura de la ciudad, editorial Gustavo Gili, 1971.

La obra se publicó dentro de la célebre Colección Arquitectura y Crítica, línea editorial dirigida por el historiador y crítico Ignasi de Solà-Morales, convirtiéndose en el foro de debate teórico más avanzado en lengua castellana durante los años 70. Luego, en 1976, formaría parte de la Colección Punto y Línea.

La edición contó con el célebre prólogo de Salvador Tarragó Cid (quien también realizó la traducción junto con Josep Maria Ferrer-Ferrer), un texto que contextualizó la obra de Rossi dentro del debate del tardofranquismo y la revisión de la ciudad histórica en España.

A diferencia de la princeps italiana de Marsilio (1966) que solo contenía el texto original, la edición castellana de Gustavo Gili de 1971 tuvo el valor añadido de ser una versión actualizada e integrada ya que incluyó la ya mencionada Introducción a la segunda edición (1970) elaborada por Rossi.

19. Tres reediciones de La arquitectura de la ciudad llevadas a cabo por Gustavo Gili. La de la derecha es la más reciente y data de 2015.

Fue impresa en un formato de aproximadamente 15,5 x 21 cms., tapa blanda, con aproximadamente 240 páginas. La portada de esta primera etapa destacaba por un diseño gráfico geométrico y minimalista con tipografías rotundas sans-serif (Helvética/Futura), manteniendo la coherencia cromática y gráfica de la colección Arquitectura y Crítica. A partir de 2015, la edición en castellano fue “remozada” y actualizada su diagramación.

A seis décadas de su publicación, La arquitectura de la ciudad mantiene una vigencia notable en el debate contemporáneo sobre el espacio urbano, el patrimonio y el diseño. Aunque las dinámicas globales de la metrópoli han cambiado drásticamente, las reflexiones de Rossi siguen sirviendo como marco conceptual para responder a crisis actuales del entorno construido.

Si quisiéramos resaltar aquellos ámbitos donde la obra conserva plena vigencia podríamos señalar los siguientes:

20. Aldo Rossi, Ignazio Gardella y Fabio Reinhart. Restauración y reconstrucción del Teatro Carlo Felice. Génova, Italia, 1991.
  • La reutilización adaptativa y la sostenibilidad: En una era marcada por la crisis climática, donde la edificación sostenible exige priorizar la rehabilitación sobre la demolición (el edificio más ecológico es el que ya está construido), la máxima rossiana de que la función es mudable, pero la forma permanece cobra un valor pragmático esencial. Rossi demostró que la arquitectura flexible y bien estructurada puede albergar múltiples usos a lo largo del tiempo sin perder su identidad.
21. Aldo Rossi boceto titulado «Il grande cantiere di Fukuoka» (1987), el cual representa una vista conceptual para el proyecto del Hotel Il Palazzo en Fukuoka, Japón.
  • La crítica a la «gentrificación» y la pérdida de memoria urbana: Frente a la sustitución acelerada del tejido urbano por desarrollos especulativos o genéricos (el fenómeno de las «ciudades globales» intercambiables), el concepto de locus y la defensa de la memoria colectiva de Rossi sirven como herramienta crítica de resistencia. Apoyan las reivindicaciones comunitarias por preservar el valor patrimonial y simbólico de los barrios frente a la homogeneización del mercado.
22. Aldo Rossi. Cementerio de San Cataldo. Módena,Italia, 1985.
  • El debate sobre la vivienda y la tipología: La distinción rossiana entre los monumentos (hechos urbanos primarios) y el tejido residencial sigue siendo fundamental para entender la planificación de la vivienda colectiva. Hoy en día, los arquitectos siguen acudiendo al estudio de la tipología residencial para resolver el problema del hábitat denso en metrópolis contemporáneas sin recurrir a modelos suburbanos insostenibles.
23. Aldo Rossi. Quartier Schützenstrasse. Berlín, Alemania, 1997.
  • El resurgimiento de la morfología urbana frente a la «ciudad dispersa»: En el marco de teorías urbanas recientes como la Ciudad de los 15 minutos o el Nuevo Urbanismo, se reivindican elementos que Rossi defendió incansablemente: la densidad, la manzana, la delimitación clara del espacio público y la continuidad de la calle frente a la dispersión propia del urbanismo del automóvil.

Sin embargo, La arquitectura de la ciudad, también muestra ciertos aspectos que requieren relectura o actualización, a saber:

  • La irrupción de las infraestructuras digitales: Rossi analizó la ciudad a través de su materialidad física (piedra, concreto, trazado de calles). Hoy, la experiencia urbana está fuertemente mediatizada por flujos virtuales, plataformas digitales de movilidad y comercio electrónico, elementos intangibles que reconfiguran el locus de formas que la teoría tradicional no anticipó.
  • La escala hipermetropolitana: Las megalópolis globales contemporáneas y los asentamientos informales de rápido crecimiento desafían la visión rossiana basada fundamentalmente en la ciudad histórica europea. Comprender estos fenómenos requiere integrar variables sociológicas y económicas complejas que el enfoque meramente morfológico no alcanza a abarcar por sí solo.
24. Grupo de dibujos de Aldo Rossi, una de sus facetas más conocidas.

Aldo Rossi, quien se distinguió como teórico, autor, artista, profesor y arquitecto, tanto en su Italia natal como a nivel internacional, obtuvo el Premio Pritzker en 1990. En la página web del prestigioso premio, en el texto que resume su biografía, se recoge la siguiente cita de Rafael Moneo cuando en Harvard presentó a Rossi el 15 de marzo de 1989 cuando le correspondió dictar la Conferencia Walter Gropius: «Cuando los futuros historiadores busquen una explicación de por qué cambiaron las tendencias destructivas que amenazaban a nuestras ciudades, el nombre de Rossi aparecerá como uno de los que ayudaron a establecer una actitud más sabia y respetuosa».

El reconocido arquitecto milanés visitó Venezuela en octubre de 1980 circunstancia que recogiéramos en el Contacto FAC nº 219 del 11 de abril de 2021 (https://fundaayc.com/2021/04/11/visitas-memorables-16/) el cual sugerimos consultar como complemento a lo señalado en la reseña de hoy.

Nota

El presente artículo fue elaborado con el apoyo de Gemini de Google, asistente de inteligencia artificial.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 9, 10-13 y 15-19. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

2. BAZAAR (https://www.harpersbazaar.com/it/lifestyle/design/a40008248/aldo-rossi-chi-e-design/)

3. DOMUS (https://www.domusweb.it/en/biographies/ernesto-nathan-rogers.html); y L’Arengario (https://www.arengario.it/opera/casabella-continuita-n-245-numero-speciale-dedicato-alla-scuola/)

4 y 5. Florencia Natalia Andreola. ARCHITETTURA INSEGNATA. Aldo Rossi, Giorgio Grassi e l’insegnamento della progettazione architettonica. (1946-1979) (file:///C:/Users/PC%20de%20Azier/Downloads/scribd.pdfdownloaders.com_architettura-insegnata-aldo-rossi-giorgio-grassi-e-l-x27-insegnamento-della-progettazione-architettonica-1946-1979.pdf)

6. Javier Monclús y Carmen Díez. «El legado del Movimiento Moderno. Conjuntos de vivienda masiva en ciudades europeas del Oeste y del Este. No tan diferentes…». Revista Indexada de Textos Académicos (rita), nº 3, abril 2015 (file:///C:/Users/PC%20de%20Azier/Downloads/Dialnet-ElLegadoDelMovimientoModernoConjuntosDeViviendaMas-5094555.pdf)

7. ResearchGate (https://www.researchgate.net/figure/Aldo-Rossi-La-citta-analoga-1976-coleccion-privada-courtesy-Fondazione-Aldo-Rossi-C_fig2_298453542)

8, 22 y 23. Aldo Rossi (https://www.epdlp.com/arquitecto.php?id=142)

14. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Giovanni_Battista_Nolli-Nuova_Pianta_di_Roma_(1748)_05-12.JPG)

20. ArchDaily (https://www.archdaily.com/es/1182789/20-proyectos-creativos-de-reutilizacion-adaptativa)

21. TECNNE (https://tecnne.com/arquitectura/el-relato-analogo-de-aldo-rossi/)

24. Aldo Rossi. Obras y proyectos, Peter Arnell y Ted Bickford (eds.), Gustavo Gili, 1985.

60 AÑOS DE UN LIBRO DE REFERENCIA

1. Carátula de la versión original en inglés de Complejidad y contradicción en la arquitectura publicada en 1966 por el MoMA en asociación con la Graham Foundation for Advanced Studies in the Fine Arts de Chicago, como el nº1 de una colección titulada «Papers on Architecture».

Complexity and Contradiction in Architecture

(Complejidad y contradicción en la arquitectura)

Robert Venturi

The Museum of Modern Art

1966

Publicado por el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York en 1966, Complexity and Contradiction in Architecture cuya traducción al castellano fue Complejidad y contradicción en la arquitectura, de Robert Venturi (1925-2018), es considerado el manifiesto teórico más influyente de la segunda mitad del siglo XX y una de las referencias capitales más aludidas, citadas y reproducidas de la literatura arquitectónica de los tiempos recientes. No en vano, el historiador Vincent Scully en la “Introducción” del libro lo destacó como «probablemente el texto más importante sobre arquitectura desde Hacia una arquitectura de Le Corbusier en 1923”.

2. Tres libros que permiten palpar el momento que se vivía en torno al debate sobre arquitectura y ciudad en los años previos a la aparición de Complejidad y contradicción en la arquitectura en el contexto norteamericano. De izquierda a derecha: The Death and Life of Great American Cities de Jane Jacobs (1961), God’s Own Junkyard de Peter Blake (1964) e Intentions in Architecture de Christian Norberg-Schulz (1965).

Su aparición se dio en años en los que el debate sobre la vigencia de los postulados del Movimiento Moderno se encontraba sobre el tapete y empezaban a aparecer nuevas posiciones desde las que aproximarse a las cuestiones de la práctica, la teoría y la historia de la arquitectura, particularmente en el ámbito norteamericano que siguió a la II Guerra Mundial. Entonces, “muchos arquitectos se sintieron escépticos ante la capacidad del Estilo Internacional dominante para responder a las demandas sociales o humanísticas -un sentimiento magnificado por la pérdida de tantas vidas durante las grandes guerras-, y buscaban nuevas aproximaciones. La arquitectura racional auto-justificada no reflejaba la riqueza de la experiencia humana, irracional en muchas ocasiones. Y las múltiples llamadas a la ‘expresión’ y la ‘monumentalidad’ arquitectónicas revelaban la necesidad de un compromiso más humano que el que se entendía que ofrecía el Estilo Internacional”, dirá con propiedad Raúl Rodríguez García en su tesis doctoral titulada ROAD TO 1966. Caminos hacia «Complejidad y contradicción en la arquitectura”, en la cultura arquitectónica de la segunda posguerra en EE.UU., presentada en la Universidad Politécnica de Madrid en 2016, referencia inevitable sobre el tema que hoy nos ocupa.

3. Vincent Scully en la “Introducción” del libro destacó a Complejidad y contradicción en la arquitectura como «probablemente el texto más importante sobre arquitectura desde Hacia una arquitectura de Le Corbusier en 1923”.

Su valor, más allá de la particular manera como Venturi se plantó ante el discurso arquitectónico de la más rancia modernidad, no reside necesariamente en pretender ser el origen primigenio de parte de las grandes transformaciones de la arquitectura de los últimos 60 años (con el postmodernismo a la cabeza), sino en la capacidad que tuvo su autor de recoger, hilar y recomponer una rica cronología intelectual que lo precedió.

4. Robert Venturi con William Shellman (joven profesor de Princeton) en las cubiertas de la Catedral de Chartres (julio de 1948).

Nacido en Filadelfia en 1925, Venturi se matriculó en el Departamento de Arte y Arqueología de la Universidad de Princeton en 1944, donde se graduó en 1947 con máximos honores. Sin embargo, desarrolló su carrera como docente y arquitecto en su ciudad natal, particularmente en la Universidad de Pennsylvania (Penn). Ambas circunstancias influirían notablemente en su relación con la disciplina y con el debate suscitado desde finales de los años 40 y los 50. Había conocido a Louis Kahn en verano de 1947 y entre este año y 1950 realizó un máster de especialización en Arquitectura en la Graduate School of Architecture de Princeton que le sirvió para obtener su título de arquitecto con el trabajo de investigación (Master in Fine Arts Thesis) que denominó “El contexto en la composición arquitectónica”, para cuyo tribunal evaluador invitó tanto a Kahn, como al arquitecto de Filadelfia George Howe. En 1948 tuvo la suerte de viajar durante dos meses por Europa, pasando por Inglaterra, Francia e Italia, “momento en el que, influido por sus maestros beauxartianos de Princeton, así como por sus clases de Historia, fue a visitar las obras de autores como Brunelleschi, Miguel Ángel, Palladio, Bernini, Borromini, Hawksmoor, Vanbrugh o Wren, al tiempo que también las de los más recientes maestros como Le Corbusier, Aalto, Brazini, Moretti… A la luz de la lista de ilustraciones que se recogen en Complejidad y contradicción, parece más que significativa la importancia de este viaje en la gestación del libro…”, señalará Rodríguez García.

La actividad docente de Venturi se inicia en 1953 cuando Kahn le pidió que colaborara con él en Yale como su “ayudante de profesor”. En 1954 logró ganar la prestigiosa Beca de Arquitectura para ir a la Academia Americana de Roma, donde pasó los cursos 1954-1955 y 1955-1956. De regreso “se reincorporó como colaborador en el estudio de Kahn, donde trabajó otros nueve meses. En ese mismo año, Kahn dejó la docencia en Yale para asentarse al año siguiente, en 1957, en la Universidad de Pennsylvania, ocasión en la que volvió a sugerirle a Venturi que también le acompañase como profesor ayudante en Penn, a lo que éste aceptó”. También en 1957 Venturi abandonó el estudio de Kahn para establecerse por su cuenta.

5. Robert Venturi (en el centro) participa en 1970 en una mesa redonda sobre arquitectura y el futuro de Chestnut Hill junto a Romaldo Giurgola (segundo por la izquierda) y Louis Kahn (segundo por la derecha). La mesa redonda fue organizada por la Sociedad Histórica de Chestnut Hill y moderada por Evan Turner (a la izquierda). También estuvo presente Nancy Hubby, miembro fundadora de la sociedad histórica. La discusión versó en cómo el histórico barrio de Filadelfia podía crecer y recibir nuevos desarrollos inmobiliarios sin perder su esencia arquitectónica y natural. Kahn, Giurgola y Venturi en ese momento liderizaban la célebre «Escuela de Filadelfia». En la década de 1960, cada uno había diseñado emblemáticas residencias en ese mismo vecindario: Venturi la casa Vanna Venturi para su madre (1964), Giurgola la casa Dorothy Shipley White (1964) y Kahn la casa Margaret Esherick (1961).

Para entonces, “además de Venturi, el equipo de profesores que en esos momentos impartían sus clases en el Programa de Arquitectura de Penn (encabezado por Kahn) estaba compuesto por casi toda la plana mayor de los miembros de la ‘Escuela de Filadelfia’, en unos años de gran intensidad constructiva, tanto en la ciudad como fuera de ella”.

6. Campus de Penn University. Arriba: sede principal. Abajo: Monumento a Cristóbal Colón diseñado por Venturi, Scott Brown and Associates (VSBA) en 1992.

La llegada de Venturi a Penn le significó ser tomado en cuenta, para dar impulso definitivo a los primeros cursos de Teoría de la Arquitectura dentro del programa de la carrera, concebidos inicialmente por el decano G. Holmes Perkins. “Ese primer curso de Teoría a cargo de Venturi fue impartido en la primavera de 1962, y repetido en 1963. Para ello, éste tuvo que trabajar muy duro, preparando las notas de aquellas clases: ocho horas a la semana, para el primer curso, y unas cuarenta para el segundo, según relataba Scott Brown”, apuntará Rodríguez García, quien también revela que con casi con total seguridad serían los primeros cursos de Teoría de la Arquitectura impartidos en los Estados Unidos de América donde hasta entonces predominaban únicamente los de Diseño.

7. Denise Scott Brown y Robert Venturi, 1968. Se habían casado el año anterior en Santa Mónica, California. Robert Venturi había sido contratado como profesor en Penn en 1957 y, finalmente, Scott Brown completó su máster en el Departamento de Urbanismo, graduándose en 1960, y convirtiéndose igualmente en personal docente en 1961. Se conocieron en las reuniones de profesores en las que coincidieron. Scott Brown quien en 1965 había emigrado de Penn para trasladarse a la Universidad de California en Berkeley tuvo una importancia enorme en la génesis de Complejidad y contradicción en la arquitectura no sólo por el peso de su personalidad e ideas, sino porque, además, a lo largo de los dos años académicos que van desde 1962 a 1964, ambos colaboraron juntos en la preparación de las sesiones del curso de Teoría de la Arquitectura que Venturi impartió en Penn.

Así, será la publicación de las notas con las que Venturi preparó sus clases de Teoría el origen directo del texto de Complejidad y contradicción en la arquitectura. Éste comenzó a gestarse en la primavera de 1962 gracias a la concesión de una beca que Venturi había solicitado el 15 de febrero a la Graham Foundation for Advanced Studies in the Fine Arts de Chicago, cuyo director, a la sazón, era John D. Entenza. Fue escrito mayoritariamente entre 1961 y 1962 en medio del ciclo de conferencias ofrecido desde 1961 hasta 1965, como ya se ha adelantado. El manuscrito fue escogido por Arthur Drexler, director del Departamento de Arquitectura y Diseño en el Museo de Arte Moderno, para inaugurar una colección sobre textos de teoría de la arquitectura moderna independiente de la publicación de los catálogos de las exposiciones. Aunque Venturi firmó el libro como único autor, ha reconocido la ayuda y opiniones decisivas de Denise Scott Brown, Vincent Scully y, el que ya por entonces era el estudiante editor jefe de la revista de la escuela de Arquitectura de Yale, Robert A. M. Stern.

8. Páginas interiores de la primera edición de Complejidad y contradicción en la arquitectura (1966) donde se aprecia el criterio usado para su diagramación.

La primera edición del libro, en tapa dura (encuadernado en tela gris con sobrecubierta), de 144 páginas y con 350 ilustraciones en blanco y negro, medía aproximadamente 6 x 8 pulgadas (15.2 x 20.3 cms.). Estaba compuesto por una “Advertencia” escrita por Arthur Drexler, una “Introducción” de Vincent Scully, “Prólogo” y 11 capítulos, donde Venturi dedica el último a mostrar obras y proyectos por él realizados hasta entonces. Encabezados por “Un suave manifiesto en favor de una arquitectura equívoca” (presentado como primer capítulo) el título dado a los restantes 9 primeros apartados son un desglose de las principales ideas asomadas en la declaración: “La complejidad y la contradicción versus la simplificación o el pintoresquismo”, “La ambigüedad”, “Niveles contradictorios: El fenómeno ‘lo uno y lo otro’ en la arquitectura”; “Continuación de los niveles contradictorios: El elemento de doble-función”, “La adaptación y las limitaciones del orden: El elemento convencional”, “La contradicción adaptada”, “La contradicción yuxtapuesta”, “El interior y el exterior” y “El compromiso con el difícil conjunto”.

9. Cuatro libros de referencia en torno al tema de la complejidad. De izquierda a derecha: Bachelard, Gaston. La formation de l’esprit scientifique: contribution à une psychanalyse de la connaissance objective (1934) ; Althusser, Louis. Pour Marx (1965); Foucault, Michel. Les mots et les choses, une archéologie des sciences humaines (1966); y Kuhn, Thomas. The Structure of Scientific Revolutions (1962).

Intentando una aproximación apresurada, puede decirse que el libro de Venturi se interpreta de forma convencional como una expresión temprana potente de la postmodernidad no sólo como término aplicado a la arquitectura, sino a la cultura en general y al igual que su propio título se convirtió en una descripción popular de la condición posmoderna. Si bien a Venturi se le puede tener como “padrino” de los cambios de la arquitectura de los últimos tiempos quizás la clave del éxito más bien estriba en el haber detectado una serie de incipientes hechos entre mediados de los cuarenta y los cincuenta, tanto de la arquitectura como de la ciencia o de la sociedad, que tienen que ver con la complejidad y la contradicción. El argumento del libro, sin embargo, no es en todos los sentidos congruente con lo que ha llegado a ser considerado como el pensamiento posmoderno, y su relación con este fenómeno invita a un análisis riguroso. Situado en el contexto intelectual y cultural de su tiempo, explorar su relación con la diversidad de pensamientos que pueden estar marcados por lo posmoderno a la vez que la identificación de sus conexiones (y contradictorias) a otras tendencias intelectuales pasa a ser fundamental.

10. Dos textos que abordan el tema de la contradicción. Izquierda: Gyorgy Kepes. Language of Vision (1944). Derecha: Albert Bush-Brown. “The Architectural Polemic” (1959).

Su condición de manifiesto que desafió la ortodoxia del Movimiento Moderno puede resumirse en:

  • La crítica al funcionalismo al atacar los dogmas como “la forma sigue la función” y particularmente la máxima atribuida a Mies van der Rohe («menos es más»), proponiendo en su lugar las célebres frases «menos es aburrido» (less is a bore) y «más no es menos».
  • La defensa de una arquitectura que debía reflejar la ambigüedad, la paradoja y la superposición de significados reales de la experiencia humana, en lugar de buscar una pureza formal artificial.
  • Haber abierto la puerta al posmodernismo arquitectónico, validando el uso de la ironía, la historia, el eclecticismo y los elementos de la cultura popular y comercial frente al purismo racionalista.
  • La reivindicación de la vitalidad del paisaje urbano caótico y cotidiano como fuente legítima de inspiración arquitectónica.
11. Tres libros de referencia en torno al tema de la ambigüedad. De izquierda a derecha: William Empson. Seven Types of Ambiguity (1930); Stanley Edgar Hyman. The Armed Vision (1947); y Umberto Eco. Opera Aperta (1962).

Es justamente la experiencia del paisaje urbano, formado caóticamente por la superposición de elementos cargados de simbolismo, o las propias aportaciones de los usuarios respecto al orden y la simplicidad en la ciudad y la vivienda, la que llevó a Venturi a proponer un programa de diseño fundamentado en los valores de la experiencia, la pluralidad funcional y la ambigüedad significativa. Venturi trató asimismo de recontextualizar la arquitectura en una época donde los nuevos medios de comunicación exigían repensar y limitar su campo de actuación.

12. Søren Kierkegaard en 1843 escribió su primer gran libro: Enten/Eller cuya primera edición en inglés traducido como Either/Or fue en 1946. «Lo uno y lo otro» versus «lo uno o lo otro» fue uno de los temas tratados por Venturi en Complejidad y contradicción en la arquitectura.

Una vez publicado el libro, prácticamente la totalidad de los grandes nombres internacionales de la crítica y la historia de la arquitectura se hicieron eco de él y, con independencia de las valoraciones personales que cada uno de los autores emitieron sobre la obra, se puede dar por cierto el hecho de que la publicación causó un impacto inmediato, al menos por la atención que se le prestó.

13. Raúl Rodríguez García en su tesis doctoral ROAD TO 1966. Caminos hacia «Complejidad y contradicción en la arquitectura”, comenta cómo, influenciada por el discurso semiótico de los años cincuenta y sesenta, «… la arquitectura era considerada como un lenguaje o un texto, una concepción que beneficiaba su riqueza (de significados, formas y contenidos) gracias a las nuevas categorías de Venturi, origen directo de la teoría de los signos arquitectónicos propuesta por el mismo Venturi, Denise Scott-Brown y Steven Izenour, en Aprendiendo de Las Vegas en 1972».

En cuanto a su consideración como el manifiesto que inicia y fomenta el Movimiento Postmodernista, entendido éste último como aquella arquitectura de la segunda mitad del siglo XX que adoptó el lenguaje, las formas y materiales de la antigüedad clásica, cabe reiterar que ello nada tiene que ver con las tesis y argumentos de Venturi, tal y como él mismo fue repitiendo durante muchos años.

14. Segunda edición ampliada y reformateada de Complejidad y contradicción en la arquitectura (1977).
15. Primeras páginas de los 11 capítulos de la segunda edición en inglés del libro en los que se aprecia la diagramación adoptada.

En 1977 se produjo la segunda edición del libro en inglés que sería reformateado, con la finalidad de que las ilustraciones resultasen más legibles, a 10.9 x 8.4 x 0.4 pulgadas (27.69 x 21.34 x 1.02 centímetros) y ampliado a excepción de los proyectos y obras del capítulo 11. Tanto Scully como Venturi añadirían sendas notas a la Introducción y el Prólogo, respectivamente, que buscaron incorporar, después de 11 años, ideas que pudiesen complementar sus planteamientos iniciales. Esta edición ha sido el punto de partida de todas las reimpresiones hechas hasta la actualidad.

16. Portadas de la primera y segunda ediciones en castellano del libro de Venturi, publicadas por Gustavo Gili en 1972 y 1974, respectivamente, basadas en la primera edición en inglés.

Por su parte, las ediciones en castellano de Complejidad y contradicción en la arquitectura, siempre publicadas por Gustavo Gili en formato rústico de 15, 5 x 21 cms. tapa blanda, 234 páginas y con una compaginación y diseño gráfico distintos a la versión original norteamericana editada por el MoMA, se dividen en dos grupos: las de 1972 y 1974 traducidas de la primera edición en inglés, y la de 1978 y sucesivas que remiten a la segunda edición ampliada. Su lanzamiento en nuestro idioma estuvo asociado a la figura del prestigioso arquitecto y teórico catalán de Ignasi de Solá-Morales i Rubió a quien hacia 1968 contactó Gustavo Gili Torra para encargarle la traducción de otro libro: Changing Ideas in Modern Architecture, de Peter Collins, que había sido publicado en Londres el año de 1965. Más tarde se le pidió asumir la dirección de la Colección Arquitectura y Crítica, lanzada en 1972 con dos libros icónicos La arquitectura de la ciudad de Aldo Rossi y Complejidad y contradicción en la arquitectura de Robert Venturi.

17. Izquierda: Portada de la primera versión en castellano de la segunda edición en inglés (1978). Centro e izquierda: Portadas de las reediciones de 1992 y 2021, respectivamente.
18. Diagramación adoptada por todas las ediciones realizadas por Gustavo Gili.

Con relación al libro de Venturi, Solà-Morales confesó que era conocido en los círculos iniciados españoles: de hecho, relató cómo en el último de los Pequeños Congresos, celebrado en 1967, había una traducción mecanografiada, de uso doméstico, que había encargado Luís Peña Ganchegui -animado a leer el libro por los miembros del Studio Per-, que corría de mano en mano entre los asistentes. Precisamente, Solà-Morales contactó con Peña Ganchegui -además de con el MoMA- a la hora de publicar la edición española del libro, cosa que no fue difícil. Lo del MoMA resultó bastante más complicado, dada la “desconfianza que en aquel momento suscitaban las ediciones españolas de los libros de arquitectura”. Finalmente, la traducción fue hecha por Antón Aguirregoitia Arechavaleta y Eduardo de Felipe Alonso correspondiéndole a Esteva Riambau I Saurí encargarse de la ampliación de la segunda edición. Cabe añadir que el libro ha sido traducido a 16 idiomas.

Transcurridos 60 años podemos afirmar que Complejidad y contradicción en la arquitectura fue un antídoto imprescindible contra el agotamiento del modernismo tardío y uno de sus mayores logros residió en desmantelar la pretensión de verdad única del Movimiento Moderno. Su trascendencia radica en haber devuelto la diversidad, la ambigüedad y la historia al debate disciplinar. No obstante, su legado práctico demostró que sustituir el rigor espacial y tectónico por el juego simbólico corre el riesgo de convertir la arquitectura en mera comunicación gráfica o decoración de superficie.

19. En 2019 luego de haberse celebrado en 2016 el 50 aniversario de la publicación del libro de Venturi, el MoMA lo reeditó incorporado a una caja que contiene un segundo tomo con ensayos académicos recientes derivados del simposio celebrado en 2016.

Su vigencia no radica hoy en la estética posmoderna de los años 80, sino en su marco metodológico: una actitud crítica que rechaza los dogmas puristas para operar en un mundo intrínsecamente ambiguo y saturado de capas históricas, ambientales y sociales. Su clave está en que el pensamiento desarrollado por Venturi pretendió, según sus propias palabras “ser sugestivo más bien que dogmático”.

ACA

Nota

Si por alguna razón Complejidad y contradicción en la arquitectura tuvo un fuerte impacto en su momento fue por la manera provocadora como comienza. Su primer capítulo titulado “Un suave manifiesto a favor de una arquitectura equívoca” es utilizado por Venturi para abrirle la puerta a los dos impactantes términos con los que titula el libro, rompiendo lanzas a favor de la riqueza y la ambigüedad que también posee la experiencia moderna, a pesar de que la desnuda por la manera esquemática en que había sido divulgada y expresada.

Por la claridad en que se expresa y lo contundente de su contenido, el cual hay que contextualizar como parte de una obra cuyo peso estriba en el valor de sus teorías generales sobre la forma arquitectónica y su alejamiento de todo dogma, hemos decidido transcribir en su totalidad a continuación el «bombazo» con el que Venturi recogió para la historia parte del sentir del momento en que fue escrito.

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20. Robert Venturi. Casa Vanna Venturi. Chestnut Hill, Filadelfia, Pensilvania, EE. UU. (1962–1964).

Un suave manifiesto a favor de una arquitectura equívoca

Me gusta la complejidad y la contradicción en arquitectura. Pero me desagrada la incoherencia y la arbitrariedad de la arquitectura incompetente y las complicaciones rebuscadas del pintoresquismo o el expresionismo. En su lugar, hablo de una arquitectura compleja y contradictoria basada en la riqueza y la ambigüedad de la experiencia moderna, incluyendo la experiencia intrínseca al arte. En todas partes, excepto en la arquitectura, la complejidad y la contradicción se han reconocido; desde la demostración de Godel de la incompatibilidad final de las matemáticas al análisis de la poesía ‘difícil’ de Tomas Stearns Eliot y a la definición de las características paradójicas de la pintura de Joseph Albers.

Pero la arquitectura es necesariamente compleja y contradictoria por el hecho de incluir los tradicionales elementos vitruvianos de comodidad, solidez y belleza. Y hoy las necesidades de programa, estructura, equipo mecánico y expresión, incluso en edificios aislados en contextos simples, son diferentes y conflictivas de una manera antes inimaginable. La dimensión y escala creciente de la arquitectura en los planteamientos urbanos y regionales aumentan las dificultades. Doy la bienvenida a los problemas y exploto las incertidumbres. Al aceptar la contradicción y la complejidad, defiendo tanto la vitalidad como la validez.

Los arquitectos no pueden permitir que sean intimidados por el lenguaje puritano moral de la arquitectura moderna. Prefiero los elementos híbridos a los ‘puros’, los comprometidos a los ‘limpios’, los distorsionados a los ‘rectos’, los ambiguos a los ‘articulados’, los tergiversados que a la vez son impersonales, a los aburridos que a la vez son ‘interesantes’, los convencionales a los ‘diseñados’, los integradores a los ‘excluyentes’, los redundantes a los sencillos, los reminiscentes que a la vez son innovadores, los irregulares y equívocos a los directos y claros. Defiendo la vitalidad confusa frente a la unidad transparente. Acepto la falta de lógica y proclamo la dualidad.

Defiendo la riqueza de significados en vez de la claridad de significados; la función implícita a la vez que la explicita. Prefiero ‘esto y lo otro’ a ‘o eso o lo otro’, el blanco y el negro, y algunas veces el gris, al negro o al blanco. Una arquitectura válida evoca muchos niveles de significados y se centra en muchos puntos: su espacio y sus elementos se leen y funcionan de varias maneras a la vez.

Pero una arquitectura de la complejidad y la contradicción tiene que servir especialmente al conjunto; su verdad debe estar en su totalidad o en sus implicaciones. Debe incorporar la unidad difícil de la inclusión en vez de la unidad fácil de la exclusión. Más no es menos.

Procedencia de las imágenes

1, 2, 3, 8, 13, 16, 17, 18 y 19. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

4, 9, 10 y 11. Raúl Rodríguez García, ROAD TO 1966. Caminos hacia «Complejidad y contradicción en la arquitectura”, en la cultura arquitectónica de la segunda posguerra en EE.UU., tesis doctoral presentada en la Universidad Politécnica de Madrid en 2016. Archivo Digital UPM (https://oa.upm.es/40333/1/RAUL_RODRIGUEZ_GARCIA_01.pdf)

5. Chesnut Hill Local (https://www.chestnuthilllocal.com/stories/robert-venturis-influence-on-chestnut-hills-future,11745)

6. PennState World Campus (https://www.chestnuthilllocal.com/stories/robert-venturis-influence-on-chestnut-hills-future,11745); y Raúl Rodríguez García, ROAD TO 1966. Caminos hacia «Complejidad y contradicción en la arquitectura”, en la cultura arquitectónica de la segunda posguerra en EE.UU., tesis doctoral presentada en la Universidad Politécnica de Madrid en 2016. Archivo Digital UPM (https://oa.upm.es/40333/1/RAUL_RODRIGUEZ_GARCIA_01.pdf)

7. METALOCUS (https://www.metalocus.es/es/noticias/no-al-premio-pritzker-para-denise-scott-brown)

12. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%B8ren_Kierkegaard); y Raúl Rodríguez García, ROAD TO 1966. Caminos hacia «Complejidad y contradicción en la arquitectura”, en la cultura arquitectónica de la segunda posguerra en EE.UU., tesis doctoral presentada en la Universidad Politécnica de Madrid en 2016. Archivo Digital UPM (https://oa.upm.es/40333/1/RAUL_RODRIGUEZ_GARCIA_01.pdf)

14 y 15. SCRIBD (https://es.scribd.com/document/1030330668/Venturi-Complexity-and-Contradiction-in-Architecture)

20. Robert Venturi. Complexity and Contradiction in Architecture, MoMA, 1966.

LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

Metarquitectura

La agenda conceptual y discursiva en la era posmoderna

José Humberto Gómez

Ediciones FAU UCV/TAU

2021

Metarquitectura. La agenda conceptual y discursiva en la era posmoderna de José Humberto Gómez, es el más reciente libro publicado por el sello Ediciones FAU UCV. Como su autor indica desde el mismo primer párrafo del “Introito” que lo abre, el texto tiene como detonante el hecho de que durante sus tres décadas dedicadas al campo de la arquitectura, como estudiante y docente, ha sido recurrentemente testigo de “la incapacidad o incomodidad de responder clara y solventemente cuando se nos interroga acerca del marco conceptual o la fundamentación teórica asociados a nuestro proyecto”.

Con base en ofrecer caminos y luces para la consolidación de una formación más sólida en aspectos teóricos que permitan superar la deficiencia detectada, Gómez encuentra en Ludovico Quaroni,  y muy particularmente en Proyectar un edificio, ocho lecciones de arquitectura (1980), la clave para  para emprender su tarea y para titular el libro.

Así, es en aquello que el teórico italiano denomina como “metaproyectación” o en otras palabras al acto de “proyectar el proyecto”, utilizada “para referirse a aquella instancia del proyecto en la que el conjunto de sus operaciones se anticipan y ordenan en conformidad con una idea o doctrina unificadora, con la intención de ejercer el control general de los procesos ulteriores”, donde Gómez ve la posibilidad de  comenzar a hablar de una “arquitectura de la arquitectura … un proyecto dentro de otro… una esfera intangible del proyecto desde la cual se podrán explicar ciertas lógicas operativas, estructurales y formales”. De aquí a la denominación “metarquitectura” sólo hay un paso, así como a la posibilidad de convertir en objeto de estudio el campo conceptual y discursivo que abarca la compleja y diversa era posmoderna, en la cual indefectiblemente Gómez se halla inmerso.

1.Página del Índice (o Agenda) de Metarquitectura. La agenda conceptual y discursiva en la era posmoderna.

Por un lado convencido de que es viable “establecer los supuestos epistemológicos que pueden, según el caso, explicar o incidir en las operaciones del proyecto” y, por el otro, confiado de “la existencia de la dimensión conceptual y discursiva que, sin abrirse por completo al escrutinio de la razón o elevarse al plano de lo indiscutible, ciertamente es una opción que muchos arquitectos prefieren ante el riesgo de la inmediatez”, Gómez se distanciará de posturas como la de Helio Piñón que consideran la creación como acto sintético que “instala una legalidad singular y autónoma en la obra de arquitectura” y, por ende, niegan la existencia de una instancia discursiva reguladora del proyecto.

Más allá de este debate que no tiene visos de solución, es indudable que durante las seis décadas contadas a partir de la posguerra se ha podido encontrar que la disciplina ha generado un sinfín de doctrinas que han intentado revelar su base epistemológica. Y es justamente apuntando a mostrar los principales paradigmas del pensamiento de la era posmoderna hacia donde apunta el trabajo publicado por Gómez.

“Nuestro principal objetivo…, no tiene que ver con demostrar la existencia de aquello sobre lo que razonablemente se puede dudar. Preferimos remitirnos a las evidencias, a las declaraciones de algunos de los protagonistas que han edificado la propia narrativa sobre el tema. Sus ideas están allí, al alcance de todos para su libre lectura y análisis. Así las cosas, con Metarquitectura nos adentramos propiamente en el terreno de la posmodernidad, la era de los grandes relatos o metadiscursos, las intertextualidades, las transdisciplinariedades, el mundo de las referencias, analogías, metáforas o metonimias que arribaron para dar inicio a la etapa de la arquitectura posfuncional”, expondrá Gómez.

2. Dos de los dibujos elaborados por José Humberto Gómez que ilustran las páginas interiores de Metarquitectura.

Convirtiendo, pues, en objeto de estudio un período plagado de corrientes que han intentado desplazar tanto la historiografía como la narrativa moderna, Gómez apuesta a mostrar sus manifestaciones más palpables develando sus nudos teóricos fundamentales como creyente que es de la teoría de la arquitectura entendida como práctica de mediación.

Textos, autores y comentaristas van apareciendo en el libro junto a desplazamientos que van del marxismo y la semiótica hasta el posestructuralismo y la deconstrucción, demostrando de parte de Gómez una importante acuciosidad en su tratamiento y la no muy frecuente habilidad de explicar temas complejos y opacos de manera sencilla y muy didáctica. Pone ante nuestros ojos la manera cómo “la función mediadora de la teoría posmoderna de la arquitectura establece alianzas y puntos en común inadvertidos entre diferentes realidades que se pensaba que pertenecían a las afueras de la disciplina”.

3. Dos de los dibujos elaborados por José Humberto Gómez que ilustran las páginas interiores de Metarquitectura.

Más allá del “Introito” que sintetiza y aclara en buena medida los planteamientos conceptuales que lo soportan, Metarquitectura está dividido en tres partes con objetivos particulares pero dependientes entre sí. La primera, denominada “Hombros posmodernos” se esfuerza por “presentar la topografía del intrincado paisaje teórico dominante en la era posmoderna”; la segunda que lleva por nombre “Útiles” busca “definir las nociones fundamentales para enfrentar y sostener el hilo discursivo y filosófico de esta revisión; “la tercera parte y la más extensa ’60 años de paradigmas’, es propiamente la reconstrucción cronológica de las principales líneas doctrinarias que fueron emergiendo en nuestra narrativa desde la posguerra hasta nuestros días, a partir del comentario sucinto tanto de una selección de autores y textos originarios como de comentaristas”.

El libro, impreso en papel bond en los talleres de Impresos Cosmoprint C.A. en septiembre de 2021, tiene un formato de 21 x 21 cms. Además de los textos, José Humberto Gómez es el autor de las ilustraciones que lo acompañan las cuales fueron digitalizadas por Marlys Uzcátegui. El diseño gráfico estuvo a cargo de Sergio Fernández Orta y las correcciones las realizó Ana García Julio.

Metarquitectura, como ya se insinuó, forma parte de la etapa más reciente que transita Ediciones FAU UCV, caracterizada por dar salida a productos propios de su perfil en una fórmula de ganar-ganar, que involucra la participación directa de los autores en el financiamiento de buena parte de la cadena de producción, pero sobre todo en la impresión, a cambio de obtener el aval de un sello de prestigio académico, lo cual le ha permitido abrir un nicho de sobrevivencia.

4. Dos de los dibujos elaborados por José Humberto Gómez que ilustran las páginas interiores de Metarquitectura.

Por otra parte, cabe destacar que José Humberto Gómez es arquitecto egresado de la Universidad Simón Bolívar (1993), MSc. en Diseño Urbano del Instituto de Urbanismo (2005) y Doctor en Arquitectura de la FAU UCV (2019), docente e investigador de la EACRV de la FAU UCV desde el año 2000 y actualmente Director de la Escuela de Arquitectura en Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

Para Gómez, Metarquitectura. La agenda conceptual y discursiva de la era posmoderna, sin pretender convertirse en una antología definitiva sino más bien en “un repaso cartográfico para organizar algunas líneas del pensamiento arquitectónico que han sido consideradas trascendentes en este período”, busca mediante su lectura “aclarar algunas nociones espesas de la era en cuestión y, si es posible, comprender mejor el orden de los acontecimientos de ese período y las relaciones teoréticas que de allí se desprenden necesariamente” pudiendo verse, no sólo “como una cordial invitación a acercarse a la obra de ciertos autores sino a pensar con ellos, a cuestionarlos, interrogarlos y, sobre todo, a preguntarnos: ¿cuánto de aquello, después de todo, habita aún en nosotros?”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas. José Humberto Gómez. Metarquitectura. La agenda conceptual y discursiva de la era posmoderna (2021)

TAL DÍA COMO HOY…

… 12 de marzo, en 2015, fallece Michael Graves.

Cuando el arquitecto norteamericano Michael Graves, nacido en 1934 en Indianápolis, dejó de existir hace exactamente ocho años, el obituario publicado por el New York Times lo describió como “uno de los más prominentes y prolíficos arquitectos estadounidenses de finales del siglo XX, con más de 350 edificios construidos alrededor del mundo”, lo cual no es poca cosa.

Graves se graduó de la escuela secundaria Broad Ripple de Indianápolis en 1950 y obtuvo una licenciatura en arquitectura en 1958 de la Universidad de Cincinnati. Posteriormente aprobó una maestría en arquitectura de la Universidad de Harvard en 1959. En 1960 recibió el premio de Roma y trabajó durante dos años como ayudante de la Academia Americana en la capital italiana. En 1962, de regreso a los Estados Unidos, inicia su carrera como docente en Princeton University (de la que se retirará en 2001 como profesor emérito), y en 1964 también en Princeton, Nueva Jersey, abre su oficina particular Michael Graves & Associate desde la que ejercerá la profesión el resto de su vida.

1. Izquierda: “The New York Five”, Revista Vanity Fair de 1996. De izquierda a derecha: Michael Graves, Charles Gwathmey, Richard Meier y Peter Eisenman (John Hejduk no aparece en la fotografía). Derecha: Portada del libro Five Architects (Arthur Drexler, Colin Rowe y Keneth Frampton), 1972
2. Michael Graves. Izquierda: Residencia Hanselman, Fort Wayne, Indiana (1967). Derecha: anexo a la Residencia Benacerraf, Princeton, New Jersey (1969)

Su nombre salta a la palestra a finales de los años 1960, cuando Colin Rowe lo sumó a Peter Eisenman, Charles Gwathmey, John Hejduk y Richard Meier para presentarlos como los New York Five, grupo cuyo trabajo apareció en una exposición del Museo de Arte Moderno (MoMa) organizada por Arthur Drexler en 1967, y en el libro subsiguiente titulado Five Architects publicado en 1972 por Oxford University Press. En la muestra, Graves presentó dos de sus primeros trabajos: la Residencia Hanselman (1967) y el anexo a la Residencia Benacerraf (1969) las cuales, en la publicación, son contextualizadas y analizadas críticamente por William La Riche (profesor de Princeton) mediante el texto “¿La Arquitectura como un Mundo Nuevo?”, que bien vale la pena revisar para entender cómo ya desde muy temprano Graves recurre a la cita y la metáfora como dos figuras que cultivará y desarrollará durante toda su trayectoria.

En el texto en que los presentaba, Rowe decía que, si bien era difícil generalizar el trabajo de los cinco, “hay un punto en común que es simplemente este: en vez de constantemente apoyar el mito revolucionario [de la arquitectura moderna], resulta más razonable y más modesto reconocer que, en los primeros años del siglo XX, ocurrieron grandes revoluciones en el pensamiento que tuvieron como resultado profundos descubrimientos visuales que aún deben explicarse”, con lo que podría decirse que Rowe, de alguna manera, ya abría la posibilidad de un revisionismo post-moderno de la tradición, moderna en este caso, hacia la que los “five” apuntaban y que Helio Piñon años más tarde (1984) incorporará con sentido crítico como parte del libro Arquitectura de las neovanguardias.

Por otra parte, Charles Jencks quien publica en 1977 El lenguaje de la arquitectura posmoderna, un verdadero best seller en el que ofrece argumentos para dar por muerta a la arquitectura moderna, y le abre la puerta a diferentes manifestaciones que dentro del panorama internacional mostraban maneras diferentes de superar en lo expresivo el discurso de la modernidad, también incorpora la obra temprana de Graves de la que resalta la reelaboración mediante una sintaxis barroca de diversos elementos procedentes de la experiencia vanguardista de los años XX.

La prestigiosa crítica Ada Louis Huxtable escribiría en su columna sobre arquitectura de The New York Times (citada por la revista Arquine https://arquine.com/michael-graves/ el 9 de julio de 2018), que el joven “Graves era pintor antes que arquitecto y que tanto su pintura como su arquitectura tenían méritos propios. Su obra, dice Huxtable, era al final un arte híbrido, entre pintura y arquitectura”. Y, en el mismo artículo de Arquine, encontramos lo siguiente: “Lo mismo pensaba Charles Jenks quien en la segunda edición a su Modern Movements in Architecture, de 1985, se atrevió a decir que ‘las habilidades sintéticas de Graves como pintor y diseñador le permitieron, como a Le Corbusier, reunir muchas ramas de la escena actual, en particular el contextualismo de Leon Krier, el fundamentalismo de Aldo Rossi y el historicismo colorido de Venturi y Moore”. De más está decir que el demoledor y agudo Jenks siempre tuvo una particular debilidad y condescendencia a la hora de aproximarse a la obra de Graves.

La reseña de Arquine terminará apuntando cómo Huxtable también afirmaría que “la arquitectura de Graves iba ‘considerablemente más allá de préstamos del pasado’ y que ‘lenta y trabajosamente inventaba un nuevo lenguaje formal’. En un artículo publicado en el Journal of Architectural Education en 1975, el propio Graves daba algunas pistas de sus intereses al abrir diciendo que ‘mientras las premisas del movimiento moderno del plano como generador de forma se acepta generalmente, su énfasis en la enseñanza de la arquitectura ha resultado en una relativa falta de atención a los elementos verticales’, léase a las fachadas. El texto estaba dedicado a analizar una villa diseñada por Gunnar Asplund en 1918”.

3. Michael Graves. Casa Schulman, Princeton, New Jersey (1976).
4. Izquierda: edificio para las oficinas municipales de Portland (1982). Derecha: sede de Humana en Louisville (1984).

Así, más temprano que tarde, Graves empezará a desarrollar un estilo propio que lo afianzará como uno de los puntales de la arquitectura decididamente posmoderna que empezó a recorrer el mundo a partir de la segunda mitad de la década de los años 70 del siglo XX. Será en 1975 cuando Graves experimente una enorme modificación de los principios que lo vinculaban con la arquitectura blanca corbusiana de entreguerras, para adoptar un lenguaje figurativo cargado de historicismo del que acabó siendo un indiscutible maestro. Esta etapa, cuyo inicio algunos ubican a partir de la intervención sobre las paredes exteriores de la casa Schulman (1976), tendrá en el edificio para las oficinas municipales de Portland (1982) -primera obra de gran envergadura por él diseñada- o la sede de Humana en Louisville (1984), dos íconos de la arquitectura posmoderna (en su momento, dos polémicos edificios de los que sus respectivas ciudades muestran hoy un particular orgullo), y demostraciones coincidentes a lo expuesto por Robert Venturi más de una década atrás, y a quien Graves “se adhiere en la oposición, sobre todo a la arquitectura y los conceptos de Mies van der Rohe, compartiendo un nuevo dicho: ‘menos es aburrido’, asignándole así al estilo internacional una absoluta incapacidad de comunicación”, como bien expresará Rómulo Moya Peralta en “Michael Graves: la forma como expresión máxima”, texto de 2015 publicado en https://arqa.com.

5. Izquierda: resorts Dolphin (1987) y Swan (1988) en Walt Disney World, Florida. Derecha: sede de Team Disney en Burbank, California (1986).
6. Izquierda: Biblioteca Pública de Denver (1990). Derecha: Saint Coletta of Greater Washington, Washington, D.C. (2006)

De Wikipedia rescatamos que “Graves y su firma también diseñaron varios edificios para Walt Disney Company en estilo posmoderno. Estos incluyen la sede de Team Disney en Burbank, California; los resorts Dolphin (1987) y Swan (1988) en Walt Disney World en Florida; y Disney’s Hotel New York (1989) en Disneyland París. Patrick Burke, el arquitecto del proyecto de los dos hoteles turísticos en Florida, comentó que Walt Disney Company describió los diseños de Graves como ‘arquitectura de entretenimiento’. Además de los edificios del hotel Swan y Dolphin, la firma de Graves diseñó sus interiores originales, muebles, señalización y obras de arte. Otros encargos notables de Graves para edificios que se completaron en la década de 1990 incluyen una expansión de la Biblioteca Pública de Denver (1990) y la renovación del Instituto de Artes de Detroit (1990)”.

Siempre se ha debatido acerca de la condición efímera que conllevó aquel período, cuyo auge se ubica en la década de los años 1980, lleno de escenografía figurativa, revivals indiscriminados, guiños a la cultura “pop” y manejo arbitrario de las referencias históricas en la que se apelaba en el mejor de los casos a la memoria colectiva. Sin embargo, puede decirse que Graves, protagonista junto Charles Moore, Ricardo Bofill, Phillip Johnson y Peter Eisenman, entre otros, logró sobrevivir cuando el posmodernismo convertido en estilo no dio para más, pero no pudo evitar caer muy pronto en el olvido.

Moya Peralta precisará que en la arquitectura de Graves “el espacio es un escenario en donde forma y función están separados, siendo la forma la que predomina a la función. Nuevamente apartándose del movimiento moderno que planteaba que la forma sigue a la función. Así separadas, la función se resuelve de acuerdo a ciertas necesidades prácticas, mientras que la forma corresponde al campo de lo sensible e “importante”. (…) Graves creyó que este nuevo lenguaje (neoclásico reinventado) iba a salvar a la arquitectura de la severidad moderna”.

7. Diversos dibujos de Michael Graves que forman parte de la colección adquirida por The Princeton University Art Museum en 2019.
8. Objetos diseñados por Michael Graves para Alessi.

Extraordinario dibujante (una colección de cerca de 5000 de sus obras fue adquirida por The Princeton University Art Museum en 2019), amén de diseñador y productor de muebles y objetos para el hogar “para clientes importantes como Target Corporation, Alessi, Steuben y The Walt Disney Company”, a lo largo de los años, Michael Graves Design Group, una parte de su firma de diseño, diseñó y lanzó al mercado más de 2000 productos”, encontramos en Wikipedia.

En vida, Graves fue elegido “Fellow” del American Intitute of Architects (1979); recibió el premio Golden Plate de la American Academy of Achievement (1986); fue galardonado con el Premio Americano de Arquitectura (1994); y obtuvo la Medalla Nacional de las Artes (1994) y la Medalla de Oro de AIA (2001).

Eduardo Prieto al comentar en Arquitectura Viva el 30 de junio de 2018 el más reciente libro editado sobre Graves, titulado Michael Graves: Design for Life (2017), biografía realizada rigurosamente por el periodista Ian Volner, apuntará con precisión “tres hechos que marcaron la carrera del arquitecto nacido en 1934 y fallecido en 2015: su estancia en la Academia Americana de Roma, que le abrió los ojos a la belleza intemporal del lenguaje clásico; su participación en el grupo de los Five Architects, que le dio visibilidad en el marco de la arquitectura estadounidense; y la construcción de las Oficinas Municipales en Portland, que hicieron de él en un arquitecto admirado e imitado en el mundo».

9. Algunos de los libros dedicados a recoger la obra y vida de Michael Graves.

Quien “comenzó como entregado seguidor de Le Corbusier y acólito del culto a lo blanco y terminó convertido en el desprejuiciado fautor de la estética de Disneylandia”, y siempre visualizó la arquitectura como un objeto de arte que había que cuidar hasta el más mínimo detalle, dejó a través de su obra (discutible en cuanto a estilo y pertinencia dentro del contexto urbano en el que se ha insertado), una impronta difícil de imitar. Hoy, al observarla, no deja de transmitirnos, sin embargo, cierta nostálgica alegría asociada a un particular sentido del humor asumido, por cierto, muy en serio.

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado. https://arquine.com/michael-graves/

  1. https://fabricadeideasbo.wordpress.com/2021/03/01/the-new-york-five-la-pandilla-que-gesto-el-neo-racionalismo-en-los-estados-unidos/

2. https://tecnne.com/arquitectura/michael-graves-casa-hanselmann/ y https://twitter.com/retokommerling/status/1281166493355511808/photo/4

3. https://www.facebook.com/photo/?fbid=1211290405568124&set=pcb.769560919853154

4 y 6. https://arqa.com/actualidad/colaboraciones/michael-graves-la-forma-como-expresion-maxima.html

5. https://www.michaelgraves.com/projects/swan-and-dolphin-hotels/ y https://www.latimes.com/entertainment/arts/culture/la-et-cm-michael-graves-architect-disney-20150312-story.html

7. https://www.architecturaldigest.com/story/michael-graves-drawings-acquired-princeton-university-art-museum y https://www.domusweb.it/en/architecture/2015/01/22/history_as_contraband.html

8. https://www.michaelgraves.com/projects/alessi/

9. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad