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LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

Los ejidos de la ciudad de Caracas entre 1594-1864

Izaskun Landa D.

Ediciones FAU UCV/Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico

2010

Con la publicación el año 2010 de Los ejidos de la ciudad de Caracas entre 1594-1864 de Izaskun Landa, investigación financiada por dos “Ayudas menores” otorgadas por el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la Universidad Central de Venezuela, se logró concretar una nueva alianza ente dicha entidad y Ediciones FAU UCV como parte de la política de apoyo a la divulgación de la labor indagatoria llevada adelante por el cuerpo profesoral de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo.

Incorporada a la Colección Estudios/Arquitectura y Urbanismo, el libro se sumaba a un grupo de trabajos editados como parte de la alianza ya mencionada, que se inició con la aparición de La tectónica en la obra de Carlos Raúl Villanueva. Aproximación en tres tiempos de Nancy Dembo (2006) y continuó con Venezuela y el problema de su identidad arquitectónica de Azier Calvo Albizu (2007), Los jardines de la Casa del Real Amparo de José Enrique Blondet (2009) y De Catedral a San Jacinto. Una sede para el mercado principal en la Caracas del siglo XIX de Mariana Iribarren (2010).

La palabra ejido, según el Diccionario de la Lengua Española, proviene del latín “*exītus, por exĭtus ‘salida’”, y se define como “campo común de un pueblo, lindante con él, que no se labra, y donde suelen reunirse los ganados o establecerse las eras” y tiene por sinónimos “campo, campiña, pradera, campillo”. Por tanto, se trata de tierras que no han sido reservadas para asentamientos humanos, ni asignadas como parcelas siendo consideradas áreas comunes del vecindario de una población, utilizadas por la comunidad para actividades agrícolas y de pastoreo.

1. Los ejidos de Caracas en 1594, imagen incorporada al capítulo II del libro de Landa, donde la autora los ha resaltado sobre el plano levantado por Eduardo Röhl en 1918, aparecido en el libro Contribución al estudio de los planos de Caracas de Irma De Sola Ricardo (1967).

En ese contexto, Izaskun Landa dirige su investigación a evaluar el origen y transformación de las funciones específicas y generales de los ejidos de la ciudad de Caracas desde 1594, fecha en la que fueron señalados mediante decreto del Gobernador Don Diego de Osorio buscándose proveer a Santiago de León de reservas de tierras para bosques, aguas y pastos, bajo el entendido de que se trataba de terrenos comunales, inalienables e imprescriptibles, destinados para el crecimiento de la población y la expansión ordenada de la ciudad, hasta 1864 cuando se crea por parte de la Asamblea Constituyente de la Federación el Distrito Federal en la provincia de Caracas.

Landa acotará, a objeto de orientar la comprensión de su trabajo indagatorio, que “el cambio parcial de las funciones específicas de los ejidos … se inicia a finales del siglo XVI con su ocupación y cesión a privados”, práctica que se “legitima en 1825 y se consolida durante los gobiernos de la República de Venezuela”.

2. Plano de Caracas en 1578, mandado a levantar por el gobernador Juan de Pimentel, incorporado al capítulo II del libro de Landa.

La investigadora justifica la escogencia de los ejidos como objeto de estudio basada en que su análisis “es fundamental para comprender el factor de la tierra urbana como uno de los componentes esenciales del proceso de urbanización”, factor que “ha sido prácticamente ignorado en la mayor parte de los estudios y análisis sobre el crecimiento urbano de las ciudades de Venezuela”.

Particularmente, en Caracas, “los ejidos fueron un factor esencial de la expansión urbana de la ciudad… entre 1594 y aproximadamente 1930”. De allí que el trabajo se encuentre básicamente acompañado por las imágenes intervenidas provenientes de planos que muestran cronológicamente el crecimiento de la ciudad. Ellos son los de 1578, 1772, 1801, 1810, 1843, 1852, 1865 y 1874.

3. Caracas en 1772. Exato mapa de la ciudad de Caracas levantado por Juan Vicente Bolívar, incorporado al capítulo II del libro de Landa.

Tras aclarar que el estudio, pese a que la recopilación y análisis de la información existente apunta al examen de la normativa jurídica relativa al tema de los ejidos, ofrece un enfoque más orientado por la formación como arquitecto y urbanista de la autora, ésta precisa que la investigación ”se sustenta fundamentalmente en la consulta de fuentes primarias editadas, de fuentes secundarias, terciarias y en casos especiales en documentos inéditos”, por lo que “los alcances de este proyecto son de carácter limitado, ya que no incluyen la selección de documentación original no publicada y localizada en diversos archivos de la capital”.

Editado en un formato de 15.5 x 22.5 cm, el libro cuenta con 247 páginas, fue impreso en papel bond en los talleres de Venegraf C.A. y tuvo un tiraje de 500 ejemplares.

4. Plan de la Ville de Caracas elaborado por Francisco Depons en 1801, incorporado al capítulo II del libro de Landa.

Como siempre suele ocurrir, el índice es la mejor guía para conocer los derroteros que siguió la investigación y la manera como fue estructurada. En tal sentido, cuenta con una esclarecedora “Introducción” para luego dividirse en dos grandes bloques: “Los ejidos de Caracas entre 1594 y 1830” y “Los ejidos de Caracas entre 1830 y 1864”, dejando claro la autora que para los períodos comprendidos entre 1810-1830 y 1857-1864 “se localizó escasa información de fuentes primarias editadas, debido a que estos lapsos coinciden con la Guerra de Independencia y la Guerra Federal”.

5. Plano de la ciudad de Santiago de León de Caracas de 1810, el cual, intervenido por Landa incorporando los límites impuestos por la ordenanza de 1820, aparece en el capítulo III del libro.

El primer bloque, a su vez, abarca tres capítulos, a saber: “Los ejidos en las indias” que comprende la “definición de los ejidos en Las Indias” y la “evolución de los ejidos en Las Indias”; “Los ejidos de Caracas durante el régimen colonial”; y “Los ejidos de Caracas entre 1810 y 1830”, es decir,  durante la fase independentista “en la cual el territorio pasa por fases alternativas de vida republicana y monárquica y en la cual se produjeron cambios relacionados con las tierras comunales y se sancionó una nueva normativa jurídica relacionada con los ejidos”.

6. Plano topográfico de la ciudad de Caracas de 1843 elaborado por Ángel Jesurún, incorporado al capítulo IV del libro de Landa.

El segundo bloque, está conformado también por tres capítulos, que engloban el análisis de los ejidos de Caracas durante diversas fases de la vida republicana. Así “Los ejidos de Caracas entre 1830 y 1847” se cubre el lapso en el cual “se estructuran las bases de la nación independiente y se modifican los atributos de las tierras ejidales”; en “Los ejidos de Caracas entre 1848 y 1857” se detectan “cambios en las actuaciones políticas y jurídicas sobre las tierras ejidales”; y en “Los ejidos de Caracas entre 1857 y 1864” se presenta “un momento de inestabilidad militar, política y de violencia social en el país que condujeron a la Guerra Federal”

El libro cierra con unas “Conclusiones provisionales” que estás seguidas de “Fuentes documentales”, “Fuentes hemerográficas”, “Bibliografía” y un “Glosario de términos”.

7. Plano Topográfico de la ciudad de Caracas e 1852 elaborado por Lino de Revenga y Gregorio Méndez, incorporado al capítulo V del libro de Landa.

Debatiéndose entre ser considerados como una simple fuente de recursos fiscales o como áreas de reserva para el crecimiento de la ciudad, los ejidos de Caracas durante el período estudiado, según Landa, “definidos en el sentido asignado por las Leyes de Indias, es decir, la banda de tierras colindante con la retícula urbana, cumplieron cabalmente la función primordial de ser reservas de tierras para la expansión urbana, a pesar de que una parte de esta banda fue ocupada a censo para actividades agrícolas y otra fue utilizada como tierra comunal como pasto del ganado”.

8. Plano de Caracas de 1865 publicado por la Imprenta de Federico Madriz, incorporado al capítulo VI del libro de Landa.

Por otro lado, Landa también concluye que mientras la introducción de la ideología liberal durante la vida republicana independiente privilegió desde el poder central el carácter rentista de las tierras públicas, en el ámbito del poder local “se mantuvieron formas comunales de propiedad y controles que lograron conservar una reserva de tierras”.

9. Plano Topográfico de la ciudad de Caracas de 1874 levantado por Felipe Tejera, incorporado al capítulo VI del libro de Landa.

Para finalizar recogemos lo siguiente como corolario del trabajo: “…el principal factor que produjo la extinción de los ejidos fue su desconocimiento. La mayor parte de las tierras ejidales señaladas por Osorio (en 1594) se perdió en los libros de los archivos de los distintos cabildos y concejos municipales que administraron las propiedades patrimoniales de la población y el municipio. Pudo haber sido la falta de diligencia, el encubrimiento de propiedades fraudulentas o la complejidad de indagar y rastrear los diversos títulos, pero lo cierto es que la mayor parte de las tierras concejiles permaneció incógnita y por lo tanto sus posibles beneficios para la ciudad desaparecieron. (…) Por este motivo, los principales procesos de expansión urbana de Caracas que se llevan a cabo durante las primeras décadas del siglo XX no se realizan sobre tierras ejidales sino sobre tierras de propiedad privada, a diferencia de otros centros urbanos latinoamericanos…”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas. Landa, Izaskun. Los ejidos de la ciudad de Caracas entre 1594-1864. Ediciones FAU UCV/Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico. 2010.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 435

Cuando en 1977 el Comité Olímpico Venezolano presentó ante el Congreso de la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA), reunido en San Juan de Puerto Rico, la postulación de Caracas como sede de los IX Juegos Deportivos Panamericanos a celebrarse en 1983, tuvo que enfrentarse a las serias aspiraciones que la ciudad de Hamilton (Canadá) también mostró. La exposición hecha y la argumentación esgrimida por la delegación venezolana lograron que los asistentes a la asamblea, luego de una cerrada deliberación, votaran a favor de que fuera nuestro país el que organizara el evento que sigue en jerarquía a los Juegos Olímpicos lo cual, sin duda, lo colocaba ante un reto de gran envergadura, recogiendo el testigo que le entregaba San Juan de Puerto Rico donde se habían montado los VIII Juegos de 1979.

1. 5 de diciembre de 1951. Ceremonia de apertura de los III Juegos Deportivos Bolivarianos en el Estadio Olímpico de la UCV que también abría sus puertas.
2. 1 de julio de 1979. Ceremonia de apertura de los VIII Juegos Deportivos Panamericanos en el Estadio Hiram Bithorn, San Juan, Puerto Rico.

Caracas, que sólo contaba como antecedente en la realización de eventos de esta naturaleza a escala internacional el correspondiente a los III Juegos Deportivos Bolivarianos en 1951, ocasión que sirvió para inaugurar los estadios Olímpico y Universitario de la Universidad Central de Venezuela así como el velódromo Teo Capriles, entendió que se le presentaba una oportunidad de oro para evaluar el estado de sus instalaciones y, a partir de allí, actualizar las que aún ofrecieran posibilidades para lograrlo o, en su defecto, construir las que hicieran falta ajustándose en ambos casos a los estándares exigidos por los organismos internacionales.

3. Logotipo y afiche de los IX Juegos Deportivos Panamericanos, Caracas, 1983.

Le correspondería al gobierno presidido por Luis Herrera Campíns llevar adelante a lo largo de toda su gestión (1979-1983) la planificación, puesta a tono y construcción de la infraestructura requerida, así como organizar toda la logística propia del evento que tendría por eslogan “compromiso de todos”, dejando las decisiones más importantes en manos del Comité Organizador de los Juegos (COPAN’83) presidido por Carlos Lovera Osío.

Es así como, con el año 1983 en mente (que coincidiría con el Bicentenario del natalicio de Simón Bolívar), en 1980 se elaboraron el “Estudio para generar el Plan Estratégico Global de los IX Juegos Deportivos Panamericanos” y el “Estudio sobre el Sistema Urbano Panamericano” que hacían presagiar no sólo la consideración de la dotación correspondiente a las instalaciones deportivas que servirían de escenario, sino también el poder llevar a cabo intervenciones a nivel de la ciudad que las entrelazaran desde una visión totalizadora.

4. Dos de las edificaciones existentes que se reacondicionaron y adaptaron para albergar los IX Juegos Panamericanos. El Gimnasio Cubierto de la UCV (izquierda) y el Poliedro de Caracas (derecha).

Determinadas las instalaciones que serían objeto de actualización, readaptación, reacondicionamiento o reconstrucción y las que serían construidas ex novo, formarían parte del primer grupo: los estadios Olímpico y Universitario de la UCV (el primero sería el lugar donde se llevaría a cabo la inauguración y clausura de los juegos así como las competencias atléticas de pista y campo, y el segundo las de béisbol), el Poliedro de Caracas (baloncesto), el Gimnasio de la Academia Militar (esgrima), el Gimnasio Cubierto de la UCV (gimnasia y tenis de mesa), las canchas del Caracas Sport Club (hockey sobre hierba), el estadio Palo Verde (béisbol), el Gimnasio del Instituto Nacional de Deportes (judo y lucha), el Embalse la Mariposa (remo), las canchas del Altamira Tenis Club (tenis) y el Polígono El Libertador (tiro).

5. Nuevas construcciones realizadas para los IX Juegos Panamericanos. Parque Naciones Unidas: Complejo de piscinas (izquierda) y Gimnasio (derecha).
6. Nuevas construcciones realizadas para los IX Juegos Panamericanos. Estadio Nacional Brígido Iriarte (izquierda) y Gimnasio José Joaquín «Papá» Carrillo -Parque Miranda- (derecha).

El segundo grupo (nuevas construcciones) estaría conformado por: el Gimnasio Parque Naciones Unidas (boxeo), la pista del Velódromo Teo Capriles (ciclismo), las Canchas Fuerte Tiuna (equitación), el Estadio Brígido Iriarte (fútbol), el Gimnasio Vertical IND (levantamiento de pesas y sambo), el Complejo de Piscinas Parque Naciones Unidas (natación, nado sincronizado y clavados), el Estadio Mampote (softbol), el Polígono El Libertador (tiro con arco) y el Gimnasio Parque Miranda (voleibol). A todo ello habría que agregar la construcción de la Villa Panamericana en Guarenas.

7. Los cuatro elementos que conformarían el «Eje Paraíso» del «Sistema Urbano Panamericano». De izquierda a derecha el Velódromo Teo Capriles, el Estadio Brígido Iriarte, el Parque Naciones Unidas y los estadios de la UCV.
8. El Velódromo Teo Capriles (izquierda) y los estadios de la UCV (derecha), todos inaugurados en 1951, elementos claves en la memoria deportiva construida de la ciudad.

Es dentro de lo que en el “Sistema Urbano Panamericano” se consideró como el “Eje Paraíso” que reconocía la memoria deportiva de la ciudad e iría desde las instalaciones del IND en La Vega, pasando por el Estadio Brígido Iriarte y el Parque Naciones Unidas prolongándose hasta las instalaciones de la UCV en el centro geográfico de la ciudad, proveyendo de una completa dotación deportiva de alta competencia al suroeste de la ciudad, que quizás se encuentre el origen de la decisión que llevó a concebir la plaza que uniría el Estadio Olímpico y el Universitario, incorporando a éste último al campus de la UCV del cual siempre estuvo separado por la avenida Las Acacias. Además, la plaza serviría como marco previo a los actos de inauguración, celebración de competencias y clausura que atraerían una importante cantidad de personas que en las condiciones existentes no contaban con el confort requerido.

9. Vista aérea de los estadios de la UCV con el Universitario en primer plano cuando aún se encontraban separados por la avenida Las Acacias. A la izquierda sobre la avenida se aprecia la pasarela diseñada por Carlos Raúl Villanueva para salvar la vía.
10. Planta del conjunto de los dos estadios, la plaza que los integra y el estacionamiento estructural que los sirve.

El proyecto que data de 1980, elaborado por Bernardo Borges y Jacobo Koifman (socios de Francisco Pimentel), tenía como principal operación a ejecutar el hundimiento de la avenida Las Acacias a su paso por entre los estadios y la construcción de un estacionamiento techado con capacidad para un rango de entre 2000 y 2500 vehículos. Tras la realización de tres estudios preliminares se decidió, a partir del tercero de ellos, que el estacionamiento estuviera contenido en un edificio paralelo a la autopista Valle-Coche con acceso desde la trinchera de Las Acacias (donde operaría una zona de transporte público para 25 autobuses) y desde la calle conocida como la PETA (por estar allí ubicada la Planta Experimental de Tratamiento de Aguas de la Facultad de Ingeniería). Justamente un boceto del planteamiento hecho por Borges y Koifman ilustra nuestra postal del día de hoy.

11. Reacondicionamiento del Estadio Olímpico para los IX Juegos Panamericanos. Corte tribuna cubierta con nivel mezzanina, rampas y nuevo nivel de servicios anexos.
12. Reacondicionamiento del Estadio Universitario.

Los trabajos realizados por el Ministerio de Desarrollo Urbano (MINDUR), que también contemplaron el reacondicionamiento de los dos estadios ajustándolos y actualizándolos a los requerimientos exigidos para competencias de alto nivel, arrojó como resultado en lo concerniente a la plaza pública, el sustituir la pasarela de anteriormente unía los dos estadios por una amplia superficie de cemento coloreado y modulada semejando adoquines, con tres grandes perforaciones circulares que marcaban el paso por debajo de la avenida Las Acacias, mediante la cual se lograban conexiones peatonales amplias y un espacio a nivel de ingreso de las dos instalaciones, que serviría como receptor del público proveniente de los estadios, del estacionamiento y de los diferentes sistemas de transporte colectivo. De acuerdo a la descripción publicada en el artículo “Proyecto de remodelación del Complejo Deportivo U.C.V.”, publicado en la revista Croquis nº7, octubre 1982, los proyectistas preveían que el logrado fuese un espacio urbano “de gran vivencia diaria, representada por el flujo peatonal de estudiantes y personal universitario que haga uso de los estacionamientos, así como en los momentos de eventos, evitando la situación conflictiva actual, debida a la carencia de un espacio público que discrimine vehículos y peatones”.

13. Vista aérea de los dos estadios, la plaza que los integra y el estacionamiento estructural que los sirve.

Pues bien, los buenos presagios que anunciaba una planificación a tiempo asociada a los juegos y que tendría a la ciudad como objeto de atención, comenzaron a desdibujarse al agudizarse una importante crisis económica a nivel nacional sumada a una mala administración de los recursos destinados al evento, lo cual derivó en demoras en la ejecución, apresuramiento en la terminación de muchas obras e incluso recortes en la finalización de algunas como es el caso del estacionamiento de los estadios al cual no se le terminó de construir un piso entero reduciendo su capacidad a 1700 puestos bajo techo. Recordemos, además, que el 18 febrero de 1983 (pocos meses antes de la inauguración de los juegos) se produce la devaluación abrupta del bolívar frente al dólar conocida como el “viernes negro”, colapso que estuvo precedido por una salida masiva de capitales en 1982.

14. 14 de agosto de 1983. Ceremonia de apertura de los IX Juegos Deportivos Panamericanos en el Estadio Olímpico de la UCV.

En todo caso, los juegos finalmente se celebraron entre el 14 y el 29 de agosto de 1983 con la participación de 3426 atletas de 36 países en 23 modalidades, en los que Venezuela obtuvo un meritorio quinto lugar, teniendo al Estadio Olímpico de la UCV como protagonista, cumpliendo tanto la intervención realizada para generar la desde entonces denominada Plaza Simón Bolívar como el estacionamiento con los objetivos inicialmente trazados.

15. Vista de la Plaza de Los Estadios o Plaza Simón Bolívar.

Con el transcurrir del tiempo, lamentablemente, la animación que los proyectistas deseaban para la plaza no se dio sino en las contadas ocasiones en que se fueron realizando eventos deportivos a escala metropolitana. Su condición árida e inhóspita y la inexistencia de usos permanentes que pudieran inyectarle vida, la han convertido sólo en lugar de paso, desvinculado de su entorno y tierra de nadie ubicado en las afueras de la universidad. El estacionamiento, por su parte, nunca terminó de integrarse a la vida cotidiana de la UCV dada su lejanía, pese a que su capacidad justificó el cierre de varios espacios de esa naturaleza en el interior del campus entre 1984 y 1988. El nivel inferior al espacio público tampoco fue aprovechado con el potencial de terminal urbano con que fue concebido.

16. Henrique Hernández con la colaboración de Carlos Henrique Hernández. Imágenes de la propuesta ganadora del concurso para la “Recuperación de la Plaza Simón Bolívar” (2000)

En consideración a lo anterior, el año 2000 la Fundación UCV convocó un Concurso privado para obtener propuestas para la “Recuperación de la Plaza Simón Bolívar”, el cual fue ganado por Henrique Hernández con la colaboración de Carlos Henrique Hernández. De acuerdo a la página web del Grupo Estran C.A. “el planteamiento se basa en mejorar las condiciones actuales de la Plaza y su contexto inmediato, apoyado en las obras que actualmente se están realizando como la estación del Metro; además de un cambio de imagen utilizando elementos de construcción ligeros, como son las cubiertas textiles, el metal y el vidrio, los cuales demarcan el espacio de forma suave, armoniosa y agradable. (…) El proyecto consta de un programa de áreas, que involucra actividades de gran atractivo y que convierten a la Plaza en un componente del espacio urbano propicio para la congregación y permanencia. Propone áreas de comercio, comida, exposición, áreas de descanso y relajación, servicios públicos como transporte, teléfonos, kioscos y sanitarios; todo esto unido a un programa de seguridad y vigilancia que cuenta con áreas destinadas a la ubicación de cámaras (circuito cerrado) y personal especializado”.

Transcurridos ya casi 25 años de la realización del concurso las condiciones de soledad, inseguridad y deterioro siguen siendo características de la plaza Simón Bolívar y el estacionamiento estructural sin que se vean salidas cercanas a tan deplorable situación.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Banesco contigo (http://blog.banesco.com/iii-juegos-bolivarianos-espejo-del-alma/)

2. El Nuevo Día (https://www.elnuevodia.com/deportes/otros-deportes/notas/los-panamericanos-de-san-juan-1979-dejaron-una-gran-huella-deportiva/)

3. Logopedia-Fandom (https://logos.fandom.com/es/wiki/Caracas_1983); y Revista Croquis, nº 7 , octubre 1982.

4. Banesco contigo (http://blog.banesco.com/iii-juegos-bolivarianos-espejo-del-alma/); y Puente de Mando (https://www.puentedemando.com/arquitectura-de-venezuela-poliedro-de-caracas/)

5. Swim Chanel (https://swimchannel.net/la/se-organiza-un-torneo-en-venezuela-en-medio-de-los-problemas-de-la-federacion/); y Globovisión (https://www.globovision.com/nacional/4880/concierto-sabado-de-gloria-se-llevara-a-cabo-en-parque-naciones-unidas)

6. Mercedes Rangel. Estadium Brígido Iriarte (https://www.pinterest.com/pin/314055774004466042/); y Wikipedia. Gimnasio José Joaquín Papá Carrillo (https://es.wikipedia.org/wiki/Gimnasio_Jos%C3%A9_Joaqu%C3%ADn_Pap%C3%A1_Carrillo)

7. Captura de Google Earth.

8. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Archivo El Nacional (https://www.pinterest.com/pin/179299628888397222/)

9. Leo (https://www.pinterest.com/pin/462604192947348812/)

10, 11 y 12. Revista Croquis, nº 7 , octubre 1982.

13. Leo (https://es.pinterest.com/pin/290200769720091383/)

14. Líder (https://www.liderendeportes.com/noticias/mas-deportes/40-anos-de-una-inolvidable-fiesta-deportiva/)

15. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

16. Grupo Estran C.A. (http://www.grupoestran.com/portafolio/pro_arquitectura/00-po-an-ar-ucv/)

¿SABÍA USTED…

… que en julio de 1983 se completa la restauración y el cambio de uso del antiguo Ministerio de Educación, ubicado en la esquina El Conde, Caracas?

1. Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez (antigua sede del Ministerio de Educación). Esquina de El Conde, Caracas (c.1988)

Cuando el elegante edificio que hoy ocupa el noreste de la esquina de El Conde en el casco central de Caracas fue proyectado y calculado por los ingenieros Guillermo Salas y Armando Vegas en 1934, decretándose su construcción ese mismo año, tenía por destino ser el Palacio de Agricultura, sede del Ministerio de Salubridad y Agricultura y Cría del gobierno de Juan Vicente Gómez.

2. Vista aérea con la ubicación de la esquina de El Conde y en cuadrante noreste la Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez (antigua sede del Ministerio de Educación)

El inicio de las obras que abarcaron de 1935 a 1938 tuvo varias implicaciones y debió atravesar algunas vicisitudes. La primera fue la demolición de la casona colonial del Conde de San Javier que hasta entonces había ocupado el terreno donde la edificación se levantaría. La segunda fue el fallecimiento en diciembre de 1935 del “Benemérito”, el fin de su cruenta dictadura y la llegada al poder del general Eleazar López Contreras en 1936. Y la tercera fue la decisión tomada por el gobierno entrante en cuanto al destino que debía acompañar al inmueble.

3. Izquierda: 1877-1878. Litografía de Henrique Neun. Vista de la esquina de El Conde hacia la esquina de Principal con la Catedral de Caracas al fondo. La primera casa a la izquierda es la del Conde de San Javier. Derecha: La señorial portada de la casa del Conde de San Javier (c.1930)

Sobre la decisión de echar abajo la que fuera considerada una de las casas con mayor abolengo de cuantas ocupaban el cuadrilátero histórico de la capital venezolana, pocas informaciones se tienen en cuanto a posibles reacciones a lo que hoy sería considerado como una grave afrenta al patrimonio edificado. El comentario cobra sentido si se tiene en cuenta de que, más allá de la condición nobiliaria de su propietario original, Don Antonio Pacheco, Conde de San Javier, rico hacendado dueño de las mejores vegas de café y cacao, quien construyó una de las pocas viviendas de dos plantas del centro en 1736, allí se instaló la Junta Suprema de Caracas Conservadora de los Derechos de Fernando VII, el 20 de abril de 1810 y, en 1811, se congregaron en sus salones los Diputados del Primer Congreso de Venezuela, dos hechos si se quiere antagónicos desde el punto de vista político, pero de indudable trascendencia en el devenir independentista venezolano.

Sin embargo, todo ese importante bagaje se fue diluyendo y obviando en el tiempo. La propiedad pareciera que cambió de manos y también de uso hasta el punto de que allí funcionó la “Imprenta Nacional”, luego «El Eco Venezolano» y por último «El Nuevo Diario», órgano de la dictadura gomecista, lo cual habla por sí solo de su inexorable destino que culminaría con la demolición aprobada por decreto en 1934.

4. En 1938 la revista Billiken reseñaba lo siguiente: «Por sobre los techos y las azoteas del corazón de esta ciudad procera, la Torre de Catedral y el Palacio de Educación Nacional apuntan hacia el infinito su esbeltez de dama antañona, como diría un vate decadente, y la sobriedad de sus líneas impecables, el más moderno edificio que se ha construido en los últimos tiempos».

El que en medio de su construcción iniciada en 1935 el novedoso edificio ministerial se viese envuelto en la transición entre la muerte de Gómez y la llegada de López Contreras, no deja de tener una importancia simbólica en lo que se refiere a su destino inicial y posterior. Para nadie es un secreto el estancamiento y bajo nivel en el que cayó la educación a nivel nacional durante los 27 años que duró la dictadura gomecista. También es sabido el decidido impulso dado a la reactivación educativa y cultural del país por López Contreras a partir de 1936. De allí que nada mejor que designar lo que ya se percibía como un noble, moderno y elegante edificio como sede del Ministerio de Educación Nacional, punta de lanza de una de las principales líneas políticas emprendidas por el gobierno lopecista e impulsar su terminación en 1938, convirtiéndose, además, dada su escala, en uno de los hitos del inicio de la modernización de la ciudad y en el Palacio de Educación Nacional.

5. Dos vistas exteriores del edificio sede del Ministerio de Educación. Izquierda: (c.1938). Derecha: (c.2015)

Guillermo Salas, su proyectista, dotó a la edificación de cuatro pisos de altura de un indudable sello institucional, provisto de una contundente volumetría en la que predomina la línea recta y la ausencia de elementos decorativos, que acompañó con el sobrio manejo del estilo en boga: el art déco. Concebida como una totalidad arquitectónica, en la obra se dieron cita avances tecnológicos importantes e insospechados para época (estructura en concreto armado, sistema de aire acondicionado central y el primer ascensor de la ciudad), que refuerzan su cuidadoso planteamiento formal y espacial.

6. Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez (antigua sede del Ministerio de Educación). Planta baja (izquierda) y planta primer piso (derecha).

Beatriz Meza Suinaga en la nota que acompaña la obra, publicada en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), precisará lo siguiente: “El edificio de planta cuadrada y dos ejes compositivos cuenta con un notable espacio central de acceso con triple altura, cubierto por un lucernario con vitrales coloreados similares a los situados detrás de escalera principal y el ascensor. Marquetería, mármoles, bajorrelieves y altorrelieves del escultor Lorenzo González (1877-1948) se distribuyen en interiores y exteriores, ricos en referencias Art Déco tanto en la combinación de materiales, colores y la simplificación esquemática como en la geometrización, las formas angulares y los escalonamientos de las fachadas”.

7. Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez (antigua sede del Ministerio de Educación). Fachada oeste

Cabría añadir que a la aparente pesadez exterior que muestra el edificio, producto de la preponderancia del lleno sobre el vacío, se contraponen la ligereza y verticalidad que le imprimen tanto las aberturas como los paños que modulan la envolvente. La sensación de estar ante una gran pieza cúbica de piedra blanca esculpida, adaptada adecuadamente a la geometría del lugar en el que se encuentra colaboran a realzar su presencia y a reforzar la definición de la esquina.

8. Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez (antigua sede del Ministerio de Educación). Corte.

Por otro lado, el manejo de los dos ejes compositivos que denota la planta permite ver como el principal (sentido este-oeste), que va del acceso al núcleo de circulación vertical, se ve realzado gracias a la escogencia de mármol blanco como material de recubrimiento y por la posibilidad de apreciar la presencia de la luz natural procedente del lucernario que cubre el espacio central. El eje secundario (norte-sur), perpendicular al anterior, relaciona los espacios de mayor área ubicados al sur con los de apoyo situados al norte, que incluyen la presencia de un pequeño y agradable patio.

9. Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez (antigua sede del Ministerio de Educación). Dos vistas del espacio central.

Tal vez ningún aspecto del edificio es más fascinante que la presencia en cada detalle o elemento que lo compone, de la mano de un artesano o artista perfectamente coordinados en pro de un espíritu de totalidad acorde con el gusto de la época. Los vitrales (uno que cubre el espacio central y otro que cierra la cara este de la escalera), proveen a la luminosidad reinante de un moderado colorido. Los bajo y altorrelieves utilizados como motivo de remate en el encuentro de techos y paredes, el diseño de los pisos (tanto los de madera como los de mármol), las puertas, las ventanas y la herrería reafirman al edificio como una de las más importantes muestras de art déco de Caracas.

La calidad del edificio diseñado por Salas en la esquina de El Conde es tal vez la responsable del olvido en que cayó la antigua edificación que ocupó el solar por más de 200 años, por lo que se puede decir que el histórico lugar, a diferencia de otros muchos, se dignificó. Así, tras 41 años de ser ocupado por el Ministerio de Educación y una vez construida para éste una nueva sede, el inmueble es destinado, luego de ser decretado en enero de 1980 como Monumento Histórico Nacional, a albergar otro uso de similar nobleza: el de la Biblioteca Pública Central de Caracas, cabeza de la red metropolitana dentro del proceso de institucionalización del Sistema Nacional de Bibliotecas e Información de Venezuela llevado a cabo entre 1974 y 1998 liderizado por Virginia Betancourt desde el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional.

10. Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez (antigua sede del Ministerio de Educación). Vitrales.

El proyecto de restauración y remodelación que llevaba implícito un importante cambio de uso, ejecutado entre julio de 1981 y diciembre de 1983, estuvo a cargo del arquitecto Lesmes Castañeda. Al momento de su reapertura se le daría por nombre Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez.

Castañeda lleva a cabo un cuidadoso y respetuoso trabajo producto de un sensible estudio y análisis de la obra, que no deja de mostrar que se trata de una intervención acorde al tiempo que transcurre entablando un necesario diálogo sin necesidad de hacer concesiones formales al pasado. Ello conllevó a tomar medidas de acondicionamiento espacial y ambiental dirigidas a sus dos principales objetivos: los libros y los usuarios.

La incorporación visual del sistema de aire acondicionado a los ambientes que lo requieren, a través de un plafón resuelto con una malla metálica tridimensional que sostiene las luminarias, se utiliza como recurso que adicionalmente permite el reconocimiento del trabajo en yeso, presente en el techo original. Así mismo, el mobiliario y la dotación en general establecen un adecuado contrapunto con el resto de los elementos que constituyen el equipamiento, originándose, conjuntamente con la edificación, una relación de armonía por contraste.

11. Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez (antigua sede del Ministerio de Educación). Detalles art déco presentes en el edificio.

El estupendo trabajo que en su momento creó una verdadera sinergia entre el arquitecto restaurador y la obra restaurada, devolvió a la ciudadanía una hermosa edificación que ha podido realizar cabalmente las actividades para las que fue prevista e incluso adaptarse a un nivel de demanda creciente.

Su condición de Monumento Histórico y su ya tradicional vinculación con la cultura han permitido a las nuevas generaciones apreciar cómo un edificio concebido hace 90 años como Palacio de Agricultura se ha convertido en el Templo de la Cultura y la Educación.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 6, 7, 8, 9, 10 y 11. Azier Calvo Albizu. «El templo de la educación». Revista ESPACIO, nº 2, mayo-junio, 1988.

2. Captura de Google Earth.

3. Viajar y celebrar. A travel blog by Betariz ( https://www.viajarycelebrar.com/single-post/2018/03/15/la-calle-m-c3-a1s-aristocr-c3-a1tica-de-caracas-de-la-esquina-el-conde-a-la-esquina-de-ca); y Caracas en Retrospectiva (https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10150160732087211&id=19122052210&set=a.10150089384232211&locale=fo_FO)

4. Caracas en Retrospectiva. Ministerio de Educación Nacional (antigua sede) (http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/09/ministerio-nacional-de-educacion.html)

5. Caracas en Retrospectiva. Ministerio de Educación Nacional (antigua sede) (http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/09/ministerio-nacional-de-educacion.html); y CCS Caracas del valle al mar (http://guiaccs.com/obras/biblioteca-metropolitana-simon-rodriguez/)

¿SABÍA USTED…

… que en julio de 1983 se inauguró la Plaza Bicentenario?

1. Vista aérea de la Plaza Bicentenario desde el noroeste (c.1983)

1983 se inició en Venezuela con el decreto gubernamental que oficializaba la entrada en el “Año Bicentenario del Natalicio del Libertador”, lo cual, aunado al hecho de que se trataba del último de la gestión de Luis Herrera Campíns como presidente de la República y, por ende, año electoral, presagiaba una agitada agenda de actos, inauguraciones y eventos en general. Es así como, por ejemplo, el propio 2 de enero el Metro de Caracas inicia sus funciones al público con la inauguración por todo lo alto del primer tramo de la Línea 1 entre las estaciones Propatria y La Hoyada.

2. 1983. 2 de enero. Acto de inauguración del tramo Propatria-La Hoyada de la Línea 1 del Metro de Caracas.

Sin embargo, con lo que no contaba el gobierno, que había programado la realización ese año de los IX Juegos Deportivos Panamericanos en Caracas entre el 14 y el 29 de agosto, es con que el 18 de febrero el bolívar sufriera una abrupta devaluación de casi un 75% en su valor frente al dólar estadounidense (pasando de 4,30 Bs. a 7,50 Bs. por dólar), primera de una serie que se repetiría a lo largo del tiempo y estaría acompañada de otros hechos que minaron la estabilidad de la moneda, deterioraron el poder adquisitivo de la población y derivaron en la implantación de un control de cambio, razones por las que aquel día es recordado como el Viernes Negro.

3. 1983. Son inaugurados el Ateneo de Caracas (izquierda) y el Teatro Teresa Carreño (derecha)

Pese a tener que afrontar semejante carga sobrevenida, no obstante, el 4 de marzo el gobierno continúa su marcha “bicentenaria” inaugurando el 4 de marzo la nueva sede del Ateneo de Caracas; el 25 de marzo el Hipódromo de Valencia; y el 19 de abril el Teatro Teresa Carreño con un concierto de la Orquesta Sinfónica de Venezuela.

4. 1983. Dos obras inauguradas con motivo de la realización de Caracas de los IX JUegos Deportivos Panamericanos. Transformación del Estadio Nacional Brígido Iriarte (izquierda) y Gimnasio José Joaquín «Papá» Carrillo (derecha)

Con ocasión de los Juegos Panamericanos ya en 1981 se había puesto en servicio la Plaza Simón Bolívar y el estacionamiento estructural que complementaron el acondicionamiento de los estadios Olímpico y Universitario, sedes principales del evento, junto al Poliedro de Caracas, el Parque Naciones Unidas (otra obra inaugurada en 1983), el Estadio Nacional Brígido Iriarte (reabierto aquel año luego de una importante transformación) y el Gimnasio José Joaquín «Papá» Carrillo.

También, en el marco del Bicentenario, la Unesco y el Gobierno de Venezuela crearon conjuntamente el Premio Internacional Simón Bolívar, destinado a reconocer las actividades e iniciativas que hayan contribuido a lograr y reforzar la libertad, la independencia y la dignidad de los pueblos. Por otro lado, el 28 de julio es creada la Universidad Pedagógica Experimental Libertador y el 24 de agosto la Academia Nacional de Ciencias Económicas.

5. 1983. Se inaugura la Plaza Caracas.

Otras cinco obras vale la pena señalar como parte de la agitación constructiva que acompañó aquel año electoral que culminó con el triunfo de Jaime Lusinchi: la inauguración de la Torre Este de Parque Central y del Monumento a la Virgen de la Paz en Trujillo (el 21 de diciembre); la consagración de la Iglesia de San José de San Cristóbal, cuya realización había durado 43 años; y la apertura de dos importantes espacios públicos: la Plaza Caracas, recuperación para el peatón de la superficie ubicada entre los dos cuerpos bajos del Centro Simón Bolívar, que incorporó una escultura de Simón Bolívar denominada El Genio del artista español Victorio Macho (7 de noviembre); y la Plaza Bicentenario localizada al sur del Palacio de Miraflores y al norte del Liceo Fermín Toro, cruce de las avenidas Sur 8 con Oeste 2 (de Solís a Camino Nuevo y de Solís a Caño Amarillo, respectivamente) en la parroquia Catedral, la cual, en particular, hemos decidido reseñar.

6. Sector objeto del plan para el Parque Cultural de Caracas.

Empecemos diciendo que la Plaza Bicentenario formó parte de un proyecto mayor a escala urbana urbana que incluía una red de espacios públicos denominado “Parque Cultural de Caracas”, que comenzaba en la Plaza Bolívar, pasaba al sur del Palacio de Miraflores, incorporaba el sector de Caño Amarillo y que “yendo en dirección oeste precede a un accidente topográfico que estrecha la ciudad en ese punto y abre el casco histórico hacia la zona de Catia característicamente popular”, señalará Oscar Tenreiro en Todo llega al mar (2020). La propuesta y su nombre se originan en “una iniciativa del Cabildo Caraqueño de comienzos de la década de los setenta”, que dio pie a la elaboración por parte de la Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano (OMPU) de un estudio para el sector que recoge la idea de los legisladores de convertirlo en receptor de actividades culturales y preservar algunos monumentos que pertenecen a la historia de la ciudad: la capilla de Nuestra Señora de Lourdes y el Arco de la Federación (ambos del período guzmancista), la iglesia de Pagüita, el Viaducto Unión (primer puente de estructura metálica construido en la ciudad), la Villa Santa Inés (residencia de Joaquín Crespo) y la antigua Escuela Militar (de los tiempos de Juan Vicente Gómez).

7. Versión final de la propuesta para el Parque Cultural de Caracas (c.1981).

Es así como en 1980 comenzó a gestarse en la oficina del arquitecto Oscar Tenreiro con la participación de Francisco Sesto e Isabel Sánchez, la idea de desarrollar el Parque Cultural de Caracas, el cual contó con el apoyo de la Gobernación del Distrito Federal (GDF) con Enrique Pérez Olivares al frente, quien les permitió hacer una presentación en la que se utilizaron “recursos exploratorios y de expresión muy poco convencionales”. En el “Anteproyecto para el Parque Cultural de Caracas” entregado a la GDF en julio de 1982, que reflejaba claros aires posmodernos, “propusimos … edificios-escenografía capaces de generar espacio público complementario al espacio público natural de la zona, es decir, al que ya existía por estar libre de construcciones o por su vocación formal. (…) El conjunto se iniciaba en lo que llamamos Plaza del Natalicio, parte de los servicios del Palacio Presidencial. Seguían al Oeste espacios públicos hasta llegar a la estación del Metro, punto central alrededor del cual sugerimos -y se aceptó- construir la nueva sede de la Galería de Arte Nacional (y a su lado el Teatro del Oeste). Avanzando hacia el Oeste continuaban los edificios institucionales expresados por volúmenes que figuraban dimensiones pero que no albergaban programa alguno y finalmente hacia el norte con la vivienda construida sobre la línea superficial del Metro”, apuntará Tenreiro.

8. «Primera sugerencia acerca de una Plaza del Natalicio, frente a Miraflores» (c.1980)
9. «La relación peatonal con la Plaza Bolívar, el centro del casco histórico de Caracas».
10. «Espacios peatonales adyacentes a la Plaza Bicentenario».

De tal manera, lo que inicialmente se denominó como Plaza del Natalicio (propuesta, según lo ya dicho, como parte de los servicios del Palacio Presidencial), ubicada en un lugar estratégico dentro del plan, trocó con el apoyo de la presidencia de la República, en Plaza Bicentenario tomándose la decisión de realizar su proyecto e iniciar las obras en 1981 con miras a que estuviese finalizada para el 24 de julio de 1983 cuando se celebraban los 200 años del nacimiento de Simón Bolívar.

11. «Planta nivel calle, a la izquierda la Galería de la Reminiscencia, luego Talleres, dormitorios y zona reservada para la flota Presidencial. Las dos plantas del edificio de servicios son de facilidades para seguridad, depósitos y áreas de servicios generales. En la planta superior funcionó inicialmente un pre-escolar para los hijos de los empleados».
12. Planta Nivel Plaza.

En cuanto a la conformación del programa, apuntará Tenreiro: “Lo que surgió del primer examen de las carencias del Palacio fue la necesidad de un estacionamiento y de una serie de dependencias de apoyo -oficinas, depósitos para el mantenimiento, central de seguridad- además de las área de tipo social para visitantes de un alto nivel con la adición de algunos espacios privados de la presidencia. A ello se sumaban los espacios para el Archivo Histórico de Miraflores, que terminaron ocupando los ambientes servidos por una Galería que servía de límite con la ciudad en el lado Sur, contrario al Palacio, la cual llamamos en su origen Galería de la Reminiscencia…”.

13. Cortes.
14. La Galería de la Reminiscencia. «A la derecha, detrás de las paredes con juegos de aparejos de ladrillo sólido está el Auditorio», de seguidas, las dependencias del Archivo Histórico de Miraflores.

La nota sobre la plaza, escrita por Tenreiro en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), la resume de la siguiente manera: “El conjunto consta de un edificio, de uso administrativo, una plaza sobre los estacionamientos, y una galería de conexión peatonal con Caño Amarillo. Construida con ladrillo, piedra y madera, e iluminada dramáticamente con luz natural, tiene una atmósfera que justifica su nombre original: ‘Galería de la Reminiscencia’. El techo del edificio administrativo es un jardín que prolonga los del palacio, proyecto del paisajista Fernando Tábora. La estructura de la plaza de concreto post-tensado de pórticos sucesivos es única en Venezuela. El pavimento, (fue) concebido con ladrillos de tamaño especial y juntas de grama, así como la fuente que baña el plano inclinado cubierto de ladrillo, uno de los límites de la plaza…”. Sobre la estructura cabe acotar que para su diseño contó con el apoyo de August Komendant, teniendo como contraparte a los ingenieros locales Martín Maiser y Andrés Prypchan.

15. Vistas de la plaza en fechas próximas a 1990.

Tuvo la mala fortuna la Plaza Bicentenario de que, pese a lo avanzado de su construcción, fue inaugurada inconclusa aquel año de 1983 y aunque hasta 1987 hubo varios intentos de completarla ello no terminó ocurriendo, sufriendo desde entonces “numerosas intervenciones ajenas al proyecto original” en palabras de Tenreiro publicadas en Caracas del valle al mar… quien allí también expone, con respecto al destino de la obra, cómo “pese a su importancia, ilustra bien la crisis de las áreas públicas urbanas, y pone en evidencia una gestión ineficiente, evidente en su franco deterioro. Se han ignorado las premisas que le dieron origen, entre ellas, que se constituyera en parte de un proyecto urbano que vinculara a la Plaza Bolívar con Caño Amarillo. Esta realidad se suma a una visión que mantiene la plaza cerrada y custodiada, como una fortaleza, alejada del ciudadano”.

El haber sido concebida como “plataforma escénica que mira hacia el Parque Cultural”, condición que atentó contra su accesibilidad directa desde la calle, facilitó en cierta medida el que la plaza haya pasado de ser un lugar de alegría manifiesto durante el breve tiempo en que funcionó a ser un espacio secuestrado sin mayores problemas por la Casa Militar encargada de la seguridad presidencial.

16. La esquina de Solís, punto de acceso a la plaza (c.1990).

El diseño de este importante desahogo de una zona problemática de la ciudad, significó para Oscar Tenreiro, junto al del Teatro del Oeste (otra obra inconclusa ubicada en Caño Amarillo), “verdaderos puntos de inflexión en mi vida como arquitecto. Ambas obras comenzaron a construirse en mis cuarenta y pocos años cuando lo que quería decir ya no era una pregunta constante sino asomaban ya algunas certezas. Fueron el producto de búsquedas, experiencias, aportes técnicos, reflexiones sobre la dirección a seguir, que ya tenían raíces firmes en mi conciencia de arquitecto. (…) Si todavía no podía llamarse madurez, estaba mucho más consciente de las búsquedas que debía emprender”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 15 y 16. Oscar Tenreiro. Todo llega al mar (2020)

2. Caracas en Retrospectiva (http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/01/inauguracion-del-metro-de-caracas-1983.html).

3. Nuestra Histórica Caracas. Ateneo de Caracas (http://portaldelahistoriadecaracas.blogspot.com/2010/06/ateneo-de-caracas.html) ; y Wikipedia. Teatro Teresa Carreño (https://es.wikipedia.org/wiki/Teatro_Teresa_Carre%C3%B1o)

4. Mercedes Rangel. Estadium Brígido Iriarte (https://www.pinterest.com/pin/314055774004466042/); y Wikipedia. Gimnasio José Joaquín Papá Carrillo (https://es.wikipedia.org/wiki/Gimnasio_Jos%C3%A9_Joaqu%C3%ADn_Pap%C3%A1_Carrillo)

5. IAM Venezuela. Plaza Caracas (https://iamvenezuela.com/2015/09/plaza-caracas/)

6. Captura de Google Earth.

14. Iván González Viso, María Isabel Peña y Federico Vegas. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015 (http://guiaccs.com/obras/plaza-bicentenario/)