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VALE LA PENA LEER

La casa del silencio / Natura Futura Arquitectura

Enfriamiento y eficiencia energética: una nueva era en el diseño de edificios

Escrito por Fabian Dejtiar

Publicado el 31 de octubre, 2023

Tomado de https://www.archdaily.cl

El mundo acaba de presenciar los meses más calurosos de la historia registrada, y las perspectivas están lejos de ser optimistas. Las temperaturas en aumento están generando una mayor demanda de refrigeración, lo que amenaza con desencadenar un ciclo vicioso de mayor consumo de electricidad y emisiones de carbono. En un planeta que enfrenta simultáneamente una urbanización sin precedentes y una crisis climática, la intersección entre la eficiencia energética de los edificios y las tecnologías de refrigeración nunca ha sido más crucial.

«Los edificios, tradicionalmente importantes consumidores de energía, ahora se enfrentan al desafío dual de proporcionar ambientes interiores confortables al tiempo que minimizan su huella ambiental», dijo Clara Camarasa, analista de política de eficiencia energética de la Agencia Internacional de Energía (AIE). «La demanda cada vez mayor de refrigeración ha llevado al uso generalizado de sistemas de aire acondicionado que consumen mucha energía, lo que contribuye significativamente tanto a la demanda máxima de electricidad como a las emisiones de gases de efecto invernadero. Lograr un equilibrio entre el confort interior y la conservación de energía se ha convertido en una misión urgente».

Los esfuerzos para crear edificios y sistemas de refrigeración eficientes desde el punto de vista energético requieren una estrategia integral. El diseño integrado de edificios tiene en cuenta factores esenciales como la orientación del edificio, el sombreado, el aislamiento y la ventilación natural para minimizar la necesidad de refrigeración mecánica. Priorizar los métodos de diseño pasivo permite a los edificios aprovechar los elementos naturales para mantener ambientes interiores confortables.

Técnicas de enfriamiento pasivo

En áreas caracterizadas por climas templados, las estrategias de refrigeración pasiva ofrecen alternativas ecológicas a los enfoques tradicionales. Estrategias como la purga nocturna, la ventilación cruzada y la refrigeración evaporativa aprovechan el flujo de aire natural y las variaciones de temperatura, ofreciendo condiciones interiores óptimas sin necesidad de equipos de refrigeración intensivos en energía. Por ejemplo, la ventilación cruzada optimiza el flujo de aire para reemplazar el aire caliente con brisas frescas del exterior. La refrigeración evaporativa aprovecha el efecto de enfriamiento del agua, ofreciendo un método eficiente y de bajo consumo energético para mantener el confort.

La casa del silencio / Natura Futura Arquitectura

Combinar el diseño de edificios eficientes desde el punto de vista energético con fuentes de energía renovable crea una sinergia poderosa. Los paneles fotovoltaicos, los aerogeneradores y los sistemas solares térmicos producen energía limpia para alimentar los sistemas de refrigeración, reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles y acelerando la transición hacia la neutralidad de carbono.

Casa de Verano / DDAANN

Tecnología e innovaciones en materiales

Los desafíos para lograr una demanda de refrigeración eficiente desde el punto de vista energético requieren soluciones innovadoras. La renovación de estructuras existentes es un desafío común, pero los avances en materiales y tecnologías están facilitando esta tarea. Los materiales de construcción de alto rendimiento con propiedades de aislamiento superiores y el control térmico permiten que los edificios antiguos adopten diseños eficientes desde el punto de vista energético, reduciendo la necesidad de extensas modificaciones estructurales.

Casa CB / Alventosa Morell Arquitectes

Cambiar los comportamientos de los usuarios es otro desafío, ya que los hábitos de los ocupantes pueden afectar la eficiencia de refrigeración. Las tecnologías innovadoras, como termostatos inteligentes y sensores de ocupación, ayudan a los usuarios a adoptar prácticas sostenibles sin esfuerzo. Estos dispositivos permiten ajustes automatizados, aprendiendo de las preferencias de los usuarios y los patrones de ocupación para optimizar el confort mientras se conserva energía. Al abordar estos desafíos con enfoques creativos, podemos garantizar que la refrigeración eficiente desde el punto de vista energético se convierta en la norma, fomentando un entorno construido sostenible y confortable.

Casa CB / Alventosa Morell Arquitectes

Sistemas HVAC inteligentes y eficientes

Los sistemas eficientes de calefacción, ventilación y aire acondicionado inteligentes (HVAC) están revolucionando la refrigeración en los edificios. Estos sistemas utilizan sensores avanzados, análisis de datos y automatización para optimizar la refrigeración en función de la ocupación, el clima y las cargas térmicas. Este ajuste dinámico no solo conserva energía, sino que también garantiza el confort de los ocupantes. Se adaptan a los patrones de ocupación, reduciendo la refrigeración innecesaria cuando los espacios están vacíos, y responden a las condiciones climáticas cambiantes para mantener el confort sin un uso excesivo de energía.

Paul Chávez, asociado de Experiencia del Usuario y Tecnología en ARUP, sugiere que los edificios podrían volverse significativamente más inteligentes aprovechando el conocimiento y las acciones colectivas de sus ocupantes. Encabezando el proyecto BREO (Building Resource Expression and Optimization), Chávez destaca el potencial sin explotar de involucrar a los ocupantes en la conservación activa de energía en los edificios. El proyecto crea un sistema receptivo que comunica el uso de recursos en tiempo real. El sistema dota a los edificios de datos «expresivos» de sistemas eléctricos, confort térmico, calidad del aire, agua, gas natural, iluminación y audiovisuales a través de salidas sensoriales.

BREO – Pantallas de luz

Políticas y compromisos

Las regulaciones gubernamentales e incentivos desempeñan un papel crucial en la promoción de esta refrigeración eficiente desde el punto de vista energético, y muchas naciones ya han establecido objetivos ambiciosos de neutralidad de carbono y eficiencia energética, incluido el objetivo de emisiones netas cero. Los responsables de la formulación de políticas en todo el mundo están comprendiendo que lograr estos objetivos requiere un cambio de paradigma en las prácticas de refrigeración, enfatizando la sostenibilidad y la conservación de energía. Además, estas iniciativas están en plena sintonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

«Objetivos como el ODS 7, que busca garantizar una energía asequible y no contaminante, y el ODS 13, centrado en la acción climática, subrayan la urgencia de la transición hacia tecnologías de refrigeración ecológicas. Al priorizar la refrigeración eficiente desde el punto de vista energético y fomentar la colaboración entre las partes interesadas, creamos una oportunidad para cumplir con estos objetivos internacionales al tiempo que garantizamos un futuro en el que la refrigeración sea sostenible y confortable», señala Clara Camarasa.

Barcelona prepara refugios climáticos para mantener frescos a los residentes durante los meses de verano (2022).
Mobiliario efímero en la Plaza de Les Glòries

En resumen, la clave para crear un entorno construido sostenible radica en combinar técnicas de refrigeración eficientes desde el punto de vista energético, tecnología de vanguardia y fuentes de energía renovable. Mediante la implementación de políticas creativas y trabajando juntos, podemos acelerar nuestro camino hacia los objetivos de emisiones netas cero, lo que supone una contribución significativa a un mundo más consciente del medio ambiente y resiliente al clima.

ACA

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1. Portada de la primera edición en inglés de El Manantial.

A propósito de los 80 años de El Manantial de Ayn Rand.

The Fountainhead (El Manantial en su traducción al español), desde su aparición en 1943, se convirtió en un libro que, proveniente de la literatura, por la trama que sigue y los temas que toca fue leído con avidez por los arquitectos de la época produciendo un importante impacto en el pensamiento y quehacer profesional durante años.

Mucho se ha escrito a partir del momento en que Ayn Rand, seudónimo de la escritora Alisa Zinóvievna Rosenbaum (San Petersburgo, 2 de febrero de 1905-Nueva York, 6 de marzo de 1982), se valió de la obra para plasmar buena parte de su postura filosófica: el objetivismo, corriente que no admite coerciones que menoscaben la libertad individual, más allá del respeto a la libertad de los demás, y que la propia Rand expondrá como una filosofía formulada “para vivir en la tierra” y que “es, en esencia, el concepto del hombre como un ser heroico, con su propia felicidad como propósito moral de su vida, con el logro productivo como su actividad más noble y con la razón como su único absoluto”.

2. Ayn Rand y dos de sus libros de corte ensayístico traducidos al castellano. La virtud del egoísmo (1961) e Introducción a la epistemología objetivista (1979)

De manera concisa, tal y como recogemos de Wikipedia, Rand construye una metafísica basada en la realidad objetiva (“los hechos son los hechos, independientemente de los sentimientos, deseos, esperanzas o miedos de los hombres”); propugna una epistemología sustentada en la razón (“la facultad que identifica e integra las percepciones provistas por los sentidos de los hombres”), entendida “como único medio de percepción de la realidad del hombre, su única fuente de conocimiento, su única guía para la acción, y su medio básico de supervivencia”; defiende el concepto de “egoísmo racional” donde “el hombre -cada hombre- es un fin en sí mismo, no el medio para los fines de otros. Debe existir por sí mismo y para sí mismo, sin sacrificarse por los demás ni sacrificando a otros. La búsqueda de su propio interés racional y de su propia felicidad es el más alto propósito moral de su vida”; y entenderá al capitalismo laissez-faire como sistema político ideal: “un sistema en el cual los hombres tratan unos con otros no como amos y esclavos, sino como comerciantes, mediante intercambio libre y voluntario, en beneficio mutuo. Es un sistema en el cual ningún hombre puede obtener ningún valor de otro mediante el uso de la fuerza física, y ningún hombre debe iniciar el uso de la fuerza física contra otros”.

3. Ediciones recientes en castellano de las tres novelas más importantes de Ayn Rand. Los que vivimos (1936), El Manantial (1943) y La rebelión de Atlas (1957)

Por tanto, El Manantial, su trama, sus personajes y los diferentes roles que asumen no puede entenderse sin conocer la manera como Ayn Rand construye su polémico y radical andamiaje filosófico. De tal manera, la novela se revela como “una oda al individuo frente a la masa,…una defensa del individualismo frente al colectivismo, del egoísmo racional frente al altruismo, de la integridad frente a la inexistencia de dignidad, de la autorrealización personal frente al sacrificio por los demás, de la razón frente al misticismo, del desarrollo del ingenio frente a la mediocridad, de la expresión del amor a través de la aportación de valor y la mutua admiración frente a las historias de amor basadas en la necesidad”, como se expone en el blog Desde fuera de la pecera en su entrega del 2 de mayo de 2014 titulada “El Manantial de Ayn Rand o de la historia de un hombre libre enfrentándose a la masa”.

La elección por parte de Rand de la arquitectura como universo en torno al cual aglutinar el argumento de la obra, debido a su indudable potencia como símbolo de progreso, su cruce de expresión artística y función práctica y su dialéctica indudable de arte por encargo, hicieron de ella el vehículo ideal para el conflicto ideológico que su autora deseaba construir a partir de sus postulados objetivistas.

4. Gary Cooper interpretando a Howard Roark en la película El Manantial (1949) de King Vidor basada en el libro de Ayn Rand.

Howard Roark, arquitecto que no terminó la carrera por no compartir los criterios que esgrimían sus profesores y que reivindica al hombre creador que razona por sí mismo, es el protagonista del libro. Desde su profesión, a la que ama, encarnará los valores propugnados por Rand (traducidos en independencia, integridad, honestidad, justicia, productividad y orgullo), y luchará indoblegable contra una sociedad en la que el ego -en el sentido de la autorrealización- se anula a favor del grupo. Roark, hombre de gran fortaleza -física y mental-, que toda su vida estuvo relacionado de alguna manera con la construcción, ya sea ejerciendo de albañil hasta llegar a hacerlo de arquitecto, que sigue su camino, que no es políticamente correcto, simplemente quiere edificar sus ideas. “No quiere construir para satisfacer el deseo de los clientes, sino que quiere tener clientes para poder construir. Tiene su propio criterio y no está dispuesto a mostrar en sus construcciones copias del pasado. Concibe la arquitectura como una disciplina que debe cumplir la función de generar calidad de vida en los clientes -una función útil- y que debe, a su vez, ser una continuación coherente de la personalidad del que habita el espacio. Sus construcciones son producto del uso que hace de la razón para lograr esos objetivos, y por tanto, no van recargadas de adornos inútiles que no cumplen ninguna función como puedan ser columnas dóricas de adorno, cornisas, o algún resto del pasado griego. Si alguien intenta incluir en sus proyectos este tipo de cuestiones, Howard es implacable y se niega a realizarlo. No gasta ninguna energía en dar sus explicaciones o convencer al cliente; ‘sólo’ rechaza el proyecto y sigue su camino”, acotan en Desde fuera de la pecera.

5. Howard Roark (Gary Cooper) y Peter Keating (Kent Smith) en una escena de la película El Manantial.
6. Fotograma de la película intervenido señalando el tipo de arquitectura que planteaban Howard Roark y Peter Keating.

Su contraparte dentro de la trama de la novela la constituirá Peter Keating, estrella del mundo de la arquitectura de Nueva York, rico y famoso. Graduado con honores complaciendo a sus profesores, al contrario que Roark, no quiere tener clientes para construir sino para lograr el reconocimiento público, pasando la arquitectura a un segundo plano. Si Roark encarna de manera ejemplar, íntegra y no espectacular a través de su individualismo los ideales de la modernidad, construyendo un estilo relacionado con un modo de hacer y no con una herencia de lenguajes y formas, Keating se vende al mejor postor y acepta realizar mediocres edificios eclécticos y espectaculares llenos de concesiones al pasado. Se beneficia del trabajo de Roark quien desarrolla proyectos a su nombre con tal de verlos finalizados siempre que se siga al pie de la letra sus planteamientos que sólo busca verlos hechos realidad. Un punto culminante dentro de la trama lo constituye el momento en que Roark diseña un proyecto de viviendas encargado por Keating que sufre numerosas modificaciones sin que éste haga nada por detener a quienes las incorporan. Finalmente, una vez construido el conjunto en tales condiciones, Roark lo dinamitará asumiendo todas las consecuencias.

7. Los personajes de la novela y sus intérpretes dentro del reparto de la película.

Otros personajes que complementan el elenco de la novela son: Ellsworth Toohey, influyente crítico de arquitectura, encarnación del altruismo (en el que Roark no cree) y quien desde su tribuna elabora estrategias que van a favor de la masa y en contra del individuo e impone sigilosamente pensamientos, modas, valores y todo aquello que fomenta la uniformidad y la mediocridad en lugar del mérito y la excelencia. Considerado el villano de la obra, Toohey tendrá siempre a Roark en la mira de sus malintencionadas intervenciones. Gail Wynard, magnate dueño del periódico Banner y de otras muchas empresas, rico y muy inteligente. Pasó de condiciones de vida miserables, casi indigentes, en los suburbios de Nueva York, a controlar gran parte de los medios impresos de la ciudad. Mientras Wynand comparte muchas de las cualidades de Roark, su éxito depende de su habilidad para complacer a la opinión pública, un defecto que finalmente lo lleva a su caída. Dominique Françon, eje de la trama amorosa, considerada por Rand como «la mujer para un hombre como Howard Roark”, aunque lo admira y se entrega a él terminará casándose con Keating. Es la hija de Guy Françon, un arquitecto exitoso pero poco creativo. Ha sido testigo de cómo grandes creadores o grandes hombres y mujeres han sido hundidos por la masa, han sido perseguidos por ser excelentes en su trabajo, han sido comprados o chantajeados por gente como Gail Wynard.

El libro, que Ayn Rand dedicó a su esposo Frank O’Connor, gran apoyo afectivo y moral a lo largo de su exitosa y a veces difícil carrera de escritora, se estructura en cuatro partes que llevan los nombres de los personajes principales. La primera de 15 capítulos se denomina Peter Keating; la segunda, también de 15 apartados lleva por nombre Ellsworth M. Toohey; la tercera con 9 episodios se llama Gail Wynard; y la cuarta y última se dedica al protagonista principal Howard Roark con 20 secciones. La obra verá su primera edición en español en 1958.

8. Posters promocionales de la película en castellano y en inglés.

El Manantial amplió en 1949 su influencia aún más gracias a la producción de Warner Bros Pictures en blanco y negro de la película del mismo título, protagonizada por Gary Cooper acompañado por Patricia Neal, Raymond Massey, Kent Smith, Robert Douglas, Henry Hull, Ray Collins, Moroni Olsen, Jerome Cowan y dirigida por King Vidor, con guion de la propia Rand quien logró controlarlo minuciosamente de una forma completamente desacostumbrada en Hollywood, donde los estudios se toman todo tipo de libertades con los guiones originales. Bien realizada, fiel a lo esencial de la trama argumental de la novela y con énfasis en elementos que acentuaban las tesis objetivistas de su autora, el filme, que no cubrió del todo sus expectativas, sin embargo, apuntaló una obra de referencia para liberales y conservadores, que compartían sus profundas lecciones filosóficas sobre el poder del individuo frente al conformismo de las masas.

9. Diseños de Edward Carrere presentes en la película de la mano de Howard Roark. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Tienda, granja, fábrica y residencia.

Rand intentó incorporar la participación de Frank Lloyd Wright (de quien se dice existen muchas similitudes con el protagonista) para la creación de las propuestas de los edificios que saldrían en el largometraje. Los elevados honorarios que Wright exigió hicieron imposible su inclusión, lo cual provocó que recayera la responsabilidad de elaborar los diseños que vemos en el film en el director artístico Edward Carrer, quien logró dotarlos de características y elementos de la arquitectura racionalista como son los voladizos, los muros cortina, los materiales industriales, así como la escasa ornamentación, la asimetría o la planta libre.

Después de 80 años y ya en pleno siglo XXI no sería descabellado rescatar de El Manantial buena parte de los principios que a partir de sus personajes y sus actuaciones mantienen plena vigencia y son susceptibles de formar parte de cualquier discusión que involucre tanto la enseñanza con el ejercicio de la arquitectura. Preguntas como ¿qué significa la integridad?, ¿qué es ser coherente?, ¿qué implica tener una práctica profesional ética? o disquisiciones sobre el peso de la libertad individual y su sumisión a lo que se impone desde lo colectivo, del papel que juegan la creación y la innovación o el impacto que en todo ello pueda tener la globalización y la preocupación por el cambio climático, quedan en el aire para quienes se aventuren a leer las más de 750 páginas de un libro que, luego del rechazo recibido por una docena de editoriales antes de ser finalmente publicado, se convirtió rápidamente en un best-seller habiéndose vendido más de 6,5 millones de copias en todo el mundo.

Ayn Rand todo un personaje público y “la pensadora liberal más influyente de todos los tiempos”, a pesar de su éxito como escritora (su obra La rebelión de Atlas -1957- es el segundo libro más vendido en los Estados Unidos después de la Biblia), siempre fue poco valorada por los amantes de la gran literatura.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://en.wikipedia.org/wiki/The_Fountainhead

2. https://es.wikipedia.org/wiki/Ayn_Rand y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

3 y 8. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

4. https://arqa.com/destacados-uruguay/el-manantial-1949.html, https://www.elespectadorimaginario.com/el-manantial/ y https://www.carrilloarquitectos.com/el-manantial-fountainhead/

5. https://www.elespectadorimaginario.com/el-manantial/

6. https://elpezvolador.wordpress.com/2009/08/10/el-manantial-de-ayn-rand-i/

7. https://www.lavanguardia.com/peliculas-series/peliculas/el-manantial-24650

9. https://cinefagosmuertos.wordpress.com/2019/06/11/el-manantial-la-forma-sigue-a-la-funcion/

VALE LA PENA LEER

(a propósito de la “nueva monumentalidad”)

Le Corbusier. Palacio de la Asamblea, Chandigarh.

El laboratorio moderno: Explorando la arquitectura de Le Corbusier y Louis Kahn en la India

Escrito por Maria-Cristina Florian

Traducido por Piedad Rojas

Publicado el 27 de junio, 2023

Tomado de https://www.archdaily.cl

Al inicio de 2022, la curadora Lesley Lokko anunció el título de la 18ª Exposición Internacional de Arquitectura – La Biennale di Venezia: «El Laboratorio del Futuro». La intención del tema es destacar al continente africano como protagonista del futuro, un lugar «donde convergen y se fusionan todas estas cuestiones de equidad, raza, esperanza y miedo», en palabras de la curadora. Como el continente de más rápido crecimiento urbano, África se ve como una tierra de potencial, pero también de desafíos, donde las cuestiones de equidad racial y justicia climática se juegan con un impacto significativo en el mundo en general.

Sin embargo, a fines de la década de 1950, otro laboratorio del futuro estaba tomando forma, uno donde las nuevas ideas del modernismo producían grandes diseños monumentales y estructuras urbanas completas a una escala sin precedentes: India. En busca de una imagen moderna y democrática, el país recién independizado dio la bienvenida a maestros de la arquitectura occidental como Le Corbusier y Louis I. Kahn y les confió una amplia gama de comisiones, desde el diseño urbano de Chandigarh y sus principales edificios gubernamentales hasta universidades, museos y proyectos residenciales de menor escala. El resultado es una mezcla de culturas, influenciándose mutuamente para obtener resultados inesperados.

Le Corbusier. El Palacio de la Asamblea de Chandigarh, en primer plano, frente al Tribunal Superior, al fondo.
Le Corbusier. Tribunal Superior, Chandigarh.

El estatus de India después de 1947 y la búsqueda de una nueva imagen establecieron las premisas para la construcción de una de las mayores asambleas modernistas y experimentos urbanos. Nombrada en honor a la diosa hindú del poder, Chandigarh fue elegida como sede de la nueva capital estatal de Punjab, creada para encarnar la agenda de modernización y los valores seculares de la recién fundada república. Desde el principio, el ingeniero jefe de Punjab, P. L. Varma, y el administrador estatal de obras públicas, P. N. Thapar, se propusieron traer a profesionales occidentales, en parte debido al deseo de crear una ciudad moderna y eficiente y debido a la capacitación profesional limitada. Previamente Albert Meyer, un urbanista estadounidense, fue invitado a diseñar la nueva ciudad, y Matthew Nowicki, un joven arquitecto que trabajó con Le Corbusier, fue seleccionado para crear la arquitectura de las nuevas instituciones democráticas. Después de la inesperada muerte de Nowicki en 1950 en un accidente de avión, Thapar y Varma se pusieron en contacto e invitaron a Jane Drew y Maxwell Fry, quienes recomendaron una colaboración con Le Corbusier, como se explica en el libro de William J R Curtis Le Corbusier: Ideas and Forms.

Al principio, Le Corbusier dudó, pero aceptó la comisión y se convirtió en el exclusivo diseñador de los edificios del Capitolio y consultor para la disposición de la ciudad, aún liderado oficialmente por Mayer, pero eclipsado por la fuerte visión de Le Corbusier. Jane Drew y Maxwell Fry también fueron empleados, concentrando su atención en las áreas residenciales, desarrolladas con equipos de jóvenes arquitectos indios. El sector de la vivienda se informó con prototipos vernáculos indios y contenía elementos como logias y terrazas para dormir. En 1951, Le Corbusier también invitó al joven arquitecto indio Balkrishna Doshi a unirse a su estudio en París, quien aportó una comprensión más profunda de la cultura y el clima indios al equipo, teniendo una influencia significativa en la planificación de la nueva ciudad, las áreas residenciales y la creación de espacios abiertos. Más tarde, en 2018, Balkrishna Doshi se convirtió en el primer arquitecto de India en recibir el Premio Pritzker, el mayor honor en arquitectura.

Le Corbusier. Palacio de la Asamblea, Chandigarh.

A escala urbana, la planificación de Chandigarh retuvo algunos de los principios de Le Corbusier, como la separación de áreas para vivir, trabajar y disfrutar del tiempo libre, y los grandes ejes monumentales, pero dejó de lado los rascacielos, optando en su lugar por edificios de baja y media altura, en una adaptación a los estilos de vida y las costumbres locales. En su libro, Curtis señala que en la búsqueda de una gramática india moderna, Le Corbusier cambió su enfoque para ver a India como «un país que debe evitar el voraz industrialismo de la primera era de la máquina, forjando una nueva cultura sobre la base moral de un equilibrio entre lo mecanizado y lo rústico, lo secular y lo sagrado, lo local y lo universal».

En el diseño de los cuatro principales edificios gubernamentales, las investigaciones de Le Corbusier sobre cosmología y tradiciones se combinaron con adaptaciones a las condiciones específicas del clima local para producir elementos arquitectónicos escultóricos y simbólicos. Se emplean variantes de celosías para proporcionar la sombra necesaria, mientras que los pórticos y los muros perforados permiten que el aire circule y ventile las estructuras. El hormigón era el material preferido. Aunque almacena e irradia calor, su bajo coste y fácil disponibilidad lo convirtieron en una elección fácil. Las herramientas rudimentarias de que disponían los trabajadores en la obra dieron lugar a formas potentes y superficies rugosas, lo que hizo que la arquitectura fuera «intemporal pero de su tiempo».

Le Corbusier. Edificio de la Secretaría como parte del complejo del Capitolio, Chandigarh.

La influencia de Le Corbusier no se limita a Chandigarh. Tras su primera visita a la India en 1951, fue invitado a Ahmedabad, importante centro comercial del noroeste del país. Con su potente industria textil, la ciudad se consideraba un modelo potencial para una «Nueva India», ya que desempeñó un papel importante en la lucha por la independencia. La nueva élite urbana, formada por comerciantes y propietarios de fábricas, deseaba afianzar su posición alineándose con los ideales modernos representados en la obra del arquitecto. Aunque no todos los encargos tuvieron éxito, Le Corbusier construyó cuatro edificios en Ahmedabad: el Museo, el edificio de la Asociación de Propietarios de Molinos, las residencias Shodhan y una casa privada para Manorama Sarabhai.

Le Corbusier. Edificio de la Asociación de Propietarios de Molinos, Ahmedabad.

El edificio de la Asociación de Propietarios de Molinos es un pequeño palacio, auténtico testimonio de una arquitectura para los tiempos modernos ajustada al clima de la India. Con los demás edificios de Ahmedabad… será un verdadero mensaje hacia una arquitectura india.

Le Corbusier, 1953 (citado en Le Corbusier: Ideas and Forms de William J R Curtis)

Le Corbusier. The Open Hand Monument, Chandigarh.

A principios de la década de 1960, cuando se elaboraron los planes para crear el Indian Institute of Management (IIM), una escuela de negocios de posgrado en Ahmedabad, se consultó a Balkrishna Doshi recomendando al arquitecto estadounidense Louis Kahn, a quien había conocido gracias a su puesto de profesor en Filadelfia. Kahn aceptó el encargo por la oportunidad de trabajar en un campo influido por Le Corbusier con la condición de que Doshi se uniera a él como asociado, según explicó Doshi en una entrevista en vídeo.

Louis Kahn. Instituto Indio de Gestión de Ahmedabad (IIMA).

El campus universitario supuso para Kahn la oportunidad de diseñar un entorno completo para el aprendizaje, un ideal que sólo se había hecho realidad parcialmente con su trabajo en Estados Unidos en Erman Hall y el Instituto Salk. El subcontinente demostró ser un campo de pruebas receptivo para los esfuerzos arquitectónicos de Kahn. Poco después de que comenzara la construcción en Ahmedabad, recibió otro encargo para un proyecto aún mayor en la nueva capital de Dhaka, Bangladesh. El edificio de la Asamblea Nacional de Bangladesh se terminó en 1982, convirtiéndose en una de sus obras más reconocidas y apreciadas.

Louis Kahn. Instituto Indio de Gestión de Ahmedabad (IIMA).

El campus de Ahmedabad fue una oportunidad para que Kahn explorara las propiedades del ladrillo, un material local que le prescribió el cliente debido a las limitaciones económicas. En el ladrillo, Kahn descubrió un sistema de construcción robusto, atractivo por su honestidad estructural directa. En conversaciones con sus alumnos en Estados Unidos, a menudo escenificaba este diálogo mantenido con el material, como se cita en el libro de David B. Brownlee y David G. De Long, Louis I. Kahn: In the Realm of Architecture:

Le dices al ladrillo: «¿Qué quieres, ladrillo?» Y el ladrillo te dice: «Me gusta un arco». Y tú le dices al ladrillo: ‘Mira, yo también quiero uno, pero los arcos son caros, y puedo usar un dintel de hormigón sobre ti, sobre una abertura’. Y tú le dices: «¿Qué te parece, ladrillo?» Y el ladrillo responde: «Me gusta un arco».

Louis Kahn

Louis Kahn. Instituto Indio de Gestión de Ahmedabad (IIMA).

En su búsqueda de una imagen moderna y democrática, la India se convirtió en una tierra de posibilidades donde el lenguaje, los ideales y los principios abstractos modernistas podían ponerse a prueba a una escala sin precedentes, pero no en el vacío. Aquí, dos de los pioneros del Modernismo encontraron una nueva expresividad a través de la influencia de una cultura en principio distante de ellos. La cultura, las costumbres, el modo de vida y la relación con los materiales y la tierra de la India influyeron no sólo en la obra de Le Corbusier y Louis Kahn, sino también en la imagen del Modernismo y de la arquitectura del siglo XX en general.

ACA

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1. De izquierda a derecha: Josep Lluis Sert, Fernand Léger y Sigfried Giedion.

80 años de la publicación de “Nueve puntos sobre monumentalidad”.

A finales de la Segunda Guerra Mundial (1943) un arquitecto catalán, un pintor francés y un crítico e historiador suizo, coinciden en Nueva York para dar cuerpo a un breve escrito, redactado a modo de manifiesto, que recogió un sentir y propuso la manera de canalizar una inquietud latente durante mucho tiempo dentro del desarrollo de la arquitectura del Movimiento Moderno: la capacidad de incorporar la monumentalidad como categoría a ser considerada por los edificios o conjuntos urbanos desde allí gestados.

2. Izquierda: Portada de Memorials that Live, publicado por la American Commission for Living War Memorials en 1944. Derecha: Paul Ludwig Troost. Haus der Deutschen Kunst (Casa del Arte Alemán) en Münich (1933-37)

En momentos en que los postulados canónicos de la modernidad ya estaban dando síntomas de agotamiento, en que se había impuesto como una clara deformación el Estilo Internacional, en que los Estados Unidos habían asumido el liderazgo del debate en cuanto a la relación que podría establecerse entre arquitectura y conmemoración, y en el que se empiezan a formular preguntas acerca  de ¿por qué a la gente no le gustan y qué está mal en las ciudades?, Josep Lluis Sert (Barcelona 1902, Barcelona 1983), Fernand Léger (Argentan 1881, Gif-sur-Yvette 1955) y Sigfried Giedion (Praga 1888, Zurich 1968) postulan 9 puntos que le abren la puerta a una nueva manera de entender lo monumental donde los objetos arquitectónicos y los espacios públicos pudiesen colaborar a desarrollar sentimientos de arraigo a las comunidades para las que estuviesen dirigidos.

3. Vista y carátula del libro The culture of cities de Lewis Mumford (1938) y primera página del texto “The death of the monument” (1937) allí
incorporado.

Ubicándose desde otra perspectiva con respecto a lo señalado en 1937 con relación al tema por el historiador y urbanista estadounidense Lewis Mumford (1895-1990), quien a través del artículo “The death of the monument” (“La muerte del monumento”), incorporado al año siguiente (1938) dentro de su influyente libro The Culture of Cities, había sentenciado que “La misma noción de monumento moderno es una contradicción en sus términos: si es un monumento, no puede ser moderno, y si es moderno, no puede ser un monumento”, Sert, Léger y Giedion apelando a la misma autoridad con que Mumford consideraba incompatible modernidad y monumentalidad, encontrarán un resquicio para afirmar: “Los monumentos son expresión de las más altas necesidades culturales del hombre. Están destinados a satisfacer el ansia eterna del pueblo por traducir en símbolos su fuerza colectiva. Los monumentos realmente vivientes son los que dan expresión a esa fuerza colectiva”.

4. Ilustraciones de Osbert Lancaster del concepto de monumentalidad en la Alemania nazi y en la URSS estalinista, 1938. Incluidas en Sigfried Giedion, “The Need for a New Monumentality”, tal y como fue publicado en Architecture you and me: The diary of a development (1958).

La declaración, muy alejada de la asociación que Mumford hacía de monumento con estatismo y muerte, como un elemento opuesto a la vitalidad, flexibilidad y renovación propios de la dinámica urbana, reclamaba para la arquitectura moderna la posibilidad de transmitir aspectos simbólicos, en lugar de limitarse a resolver problemas funcionales y exponía que el academicismo del siglo XIX se había apropiado de las formas de la arquitectura clásica para recrear una monumentalidad carente de significado que sólo podía ser calificada de “pseudo-monumentalidad”. Así, la “nueva monumentalidad” se podía asumir como un paso más en la evolución lógica del lenguaje de la modernidad, que permitiría abordar la realización de nuevos programas como museos, teatros, universidades, iglesias o salas de conciertos, programas que había que rescatar definitivamente de las soluciones academicistas por las que el habitante común había desarrollado una falsa preferencia, con la clara intención de despertar su gusto por la estética moderna.

5. Josep Lluis Sert. Diagrama incluido en “The Human Scale in City Planning” (dentro de la publiacación New Architecture and City
Planning
), en el que la banda central se define como centro cívico.

Convertidos en el escenario de la vida colectiva de la gente, donde se desarrollarían los episodios lúdicos de la comunidad, aunque no se dijera de manera explícita, los centros cívicos, considerados como los recintos donde se podía desarrollar la “nueva monumentalidad” eran, además, el espacio natural para las instituciones democráticas, y en ellos se debía producir la formación del individuo en los valores que la democracia implica. Ámbitos y no objetos reclama en particular Sert siendo siempre muy cuidadoso en no promover la réplica de aquello a lo cual se enfrentaba o, en otras palabras, un nuevo academicismo.

6. De izquierda a derecha, ediciones alemana (1956), inglesa (1958) y castellana (1957) de Arquitectura y comunidad.

El texto “Nueve puntos sobre monumentalidad” demoró 13 años en aparecer publicado de manera masiva. Es sólo en 1956 cuando verá la luz al ser incorporado como parte del capítulo 2 del libro de Sigfried Giedion Architektur und gemeinschaft (traducido en 1958 al inglés como Architecture you and me y al español como Arquitectura y comunidad en 1957).

7. Izquierda: Carátula del libro producto del simposio New architecture and city planning organizado en 1944. Derecha:
Ilustración del artículo de Louis Kahn “Monumentality”, tal y como fue publicada en el libro.

Sin embargo, en ese intervalo, Giedion quien asumió con ahínco la responsabilidad de dar difusión a las ideas allí contenidas, no perdió tiempo en hacerlo por otras vías. En tal sentido, se registra como primer paso su participación en el simposio New architecture and city planning organizado en 1944 bajo la coordinación de Paul Zucker en Nueva York, donde presentó la muy difundida ponencia titulada “The need for a new monumentality” (“La necesidad de una nueva monumentalidad”), que luego será también incorporada a Arquitectura y comunidad como preámbulo al manifiesto. Otros participantes en el evento, en el que se buscaba responder preguntas como ¿tenemos una nueva concepción de las ciudades? o ¿hay formas de hacer que las ciudades sean lugares mejores y más saludables para vivir?, que dio pie a una publicación de 694 páginas, serían George Nelson (“Stylistic trends in contemporary architecture”), Louis Kahn (“Monumentality”) o José Luis Sert (“The Human Scale in City Planning”). Cabe añadir que, más allá de la de Sert, la coincidencia de Kahn (a su manera) con los planteamientos expresados en el manifiesto era plena.

8. Anuncio del simposio In Search of a New Monumentality e índice del nº 104 de The Architectural Rewiew.

“The need for a new monumentality” le servirá a Giedion, también, para dictar una conferencia magistral en el Royal Institute of British Architects en 1946. Dos años más tarde, su insistencia en la necesidad de ventilar el tema dará pie a otro simposio titulado In Search of a New Monumentality (1948) organizado por los editores de The Architectural Review -recogido como un capítulo completo del nº 104, agosto de 1948, de la revista- donde además de Giedion, participaron ponentes de la talla de Gregor Paulsson, Henry-Russell Hitchcock, William Holford, Walter Gropius, Lucio Costa y Alfred Roth. Allí cada uno expuso su particular visión sobre el significado de “nueva monumentalidad” y su posible encaje dentro del panorama internacional de la disciplina en aquel instante. Solo Paulsson se colocará, como ya lo había anticipado Mumford, en la acera opuesta con respecto a su aceptación del término

9. Izquierda: Axonometría del proyecto presentado al concurso del Palacio de la Sociedad de Naciones en Ginebra por Le Corbusier y Pierre Jeanneret (1927). Derecha: Ministerio de Educación y Salud de Rio de Janeiro (1936-1943) de Lúcio Costa en colaboración con Oscar Niemeyer, Affonso Reidy, Carlos Leão, Ernani Vasconcelos y Jorge Machado Moreira que contó con la asesoría de Le Corbusier.

El intervalo entre 1943 y 1956 también le permitió a Giedion ampliar la mirada y encontrar apoyo a sus argumentos en proyectos como el presentado por Le Corbusier y Pierre Jeanneret para el concurso del Palacio de la Sociedad de Naciones en Ginebra (1927) u obras como el Ministerio de Educación y Salud de Rio de Janeiro (1936-1943) de Lúcio Costa en colaboración con Oscar Niemeyer, Affonso Reidy, Carlos Leão, Ernani Vasconcelos y Jorge Machado Moreira que contó con la asesoría de Le Corbusier (incluidos ya en 1944 en la publicación de “The need for a new monumentality”), o la Ciudad Universitaria de Caracas de Carlos Raúl Villanueva donde para 1953 se había construido el Conjunto Central y había cristalizado otro ideal planteado en el manifiesto: la integración de las artes.

10. Carátulas de dos libros publicados por Sigfried Giedion (izquierda) y Josep Lluis Sert (derecha) en 1941.

Giedion, curiosamente, había publicado dos años antes de la redacción de “Nueve puntos sobre monumentalidad” su célebre libro Espacio, tiempo y arquitectura (1941), exaltación del período heroico del Movimiento Moderno y, por ende, del “maquinismo” impulsado por algunas de sus figuras, postura que a partir de 1943 y en futuras reediciones tenderá a matizar en busca de mostrar un mínimo de coherencia con la nueva mirada de la modernidad que estaba propiciando.

También de 1941 será el libro Can our Cities Survive? de Josep Lluis Sert, un resumen documentado de las propuestas urbanas fundamentales de los CIAM que introdujo en América los postulados de la organización europea y sirvió de punto de partida para otras obras similares. De allí que Sert, Léger y Giedion, formularan sus “Nueve puntos sobre monumentalidad”, predestinados a convertirse en sumario del octavo CIAM, finalmente dedicado a The heart of the city. (subtitulado Towards the Humanisation of Urban Life), que se celebraría en 1951 en la ciudad inglesa de Hoddesdon y con ello, sin necesariamente proponérselo, acelerar el desmoronamiento de la línea dura que desde un principio controló dichos encuentros.
En resumen, la “nueva monumentalidad”, desmontando los conceptos básicos y recursos formales de la arquitectura moderna -expresividad por negación, ausencia de carácter, búsqueda de prototipos, ahistoricismo, voluntad de ruptura de las convenciones, defensa de la cubierta plana- comprobará que yendo más allá de la precisión técnica y funcional del objeto el mismo podía ser instrumento de intenciones estéticas.

Abrirá también la oportunidad para que aparezcan posturas como la de Ernesto N. Rogers quien incluirá en su discurso teórico temas como la tradición y las preexistencias ambientales, exponiendo sin inhibiciones la posibilidad de que lo moderno se exprese ya no por negación sino por voluntad propia y de que la arquitectura que de allí se derive posea carácter.

11. Arriba: Plano de conjunto del Centro Gubernamental e imagen de la Asamblea de Chandigarh.
Centro izquierda: Asamblea Nacional de Bangladesh. Centro derecha: Plaza de los tres poderes de Brasilia.
Abajo izquierda: Conjunto central de la Ciudad Universitaria de Caracas. Abajo derecha: Ópera de Sydney.

Llegado el momento y por sólo mencionar algunos ejemplos relevantes, Le Corbusier proyectará Chandigarh (1951-1963), Louis Kahn hará acto de presencia en Daka diseñando la Asamblea Nacional de Bangladesh (1961-1981), Lucio Costa y Oscar Niemayer serán protagonistas de la construcción de Brasilia (1956-1960) y Jørn Utzon verá levantarse la Ópera de Sydney (1959-1973), demostraciones fehacientes de que la “nueva monumentalidad” había llegado para quedarse.

“Nueve puntos sobre monumentalidad”, importante texto que brevemente hemos intentado contextualizar, nos ha parecido pertinente publicarlo a continuación a 80 años de su aparición con la finalidad de que nuestros lectores lo aprovechen al máximo. Contamos con que así sea.

Referencias

Cachorro Fernández, Emilio, » ‘Nine points on monumentality’: un manifiesto para la reactivación urbana Contemporánea», en URBS. Revista de Estudios Urbanos y Ciencias Sociales. Volumen 5, número 2, 2015.

Cachorro Fernández, Emilio, “Hacia una nueva monumentalidad. Revisión moderna de su simbolismo arquitectónico”, en Quintana. Revista de Estudos do Departamento de Historia da Arte, núm. 16, enero-diciembre, 2017.

Molina Iniesta, Mariano, “El debate sobre la monumentalidad en las postrimerías Segunda Guerra Mundial” (capítulo 3, subcapítulo 3.1), en La idea de Monumentalidad en la Segunda Posguerra: Debates y Propuestas, Tesis doctoral, UPM, 2015.

Montaner, Josep María, “La expresión en la arquitectura después del Movimiento Moderno”, en La modernidad superada. Ensayos sobre arquitectura contemporánea, Barcelona, Gustavo Gili, 1997.

12. Izquierda: Frank Lloyd Wright. Edificio Johnson Wax, Wisconsin (1936-1939). Derecha: Eero Saarinen. Arco Gateway, St. Louis (1947-1968)

Nueve puntos sobre monumentalidad

Josep Lluís Sert, Fernand Léger y Sigfried Giedion

“…Je donnerai Versailles,

Paris et Saint-Denis,

Les tours de Notre Dame,

Le clocher de mon pays…”

Según la antigua canción francesa

Auprès de ma blonde.

1. Los monumentos constituyen piedras miliares, en las que los hombres crearon símbolos para sus ideales, sus objetivos y sus actividades. Están destinados a sobrevivir a la época en que surgieron, son un legado para las futuras generaciones. Forman un vínculo entre el pasado y el porvenir.

2. Los monumentos son expresión de las más altas necesidades culturales del hombre. Están destinados a satisfacer el ansia eterna del pueblo por traducir en símbolos su fuerza colectiva. Los monumentos realmente vivientes son los que dan expresión a esa fuerza colectiva.

3. Toda época pretérita señalada por una verdadera vida cultural poseyó la fuerza y la capacidad para crear tales símbolos. Por consiguiente, los monumentos sólo son posibles en épocas en las que hayan surgido una conciencia y una cultura unificadoras. Las épocas que se agotaron en la vida y el afán de cada día no fueron capaces de erigir monumentos realmente perdurables.

4. Los últimos cien años fueron testigos de la desvalorización de la monumentalidad. No quiere decirse con ello que faltaran monumentos, menos todavía ejemplos arquitectónicos que pretendieran servir dicha finalidad. Pero los así llamados monumentos de un pasado reciente se revelan –salvo escasas excepciones– como cáscaras vacías. En manera alguna contienen el espíritu o el sentir colectivo de la época moderna.

5. La decadencia y el empleo indebido de la monumentalidad es el motivo principal por el cual los arquitectos de hoy desconfían de los monumentos.

Fue necesario que, como la pintura y la escultura modernas, también la arquitectura de hoy recorriera un camino difícil. Comenzó por solucionar los problemas más simples, por edificios de utilidad práctica, como habitaciones para el mínimo existencial, escuelas, oficinas u hospitales. Pero los arquitectos actuales han llegado al convencimiento de que los edificios no pueden concebirse como unidades aisladas: por el contrario, deben ordenarse dentro de una planificación edilicia más amplia. Entre la arquitectura y la planificación de ciudades no existen fronteras, como tampoco las hay entre la ciudad y la región que la rodea. Entre ambas debe existir una recíproca relación. En tales planes más amplios, son los monumentos los que proveen los acentos peculiares.

6. Nos hallamos ante una nueva etapa de la evolución. Las transformaciones de posguerra en la estructura económica total de los países habrán de entrañar la reorganización de la vida comunal dentro de la ciudad, un aspecto que hasta hoy fue descuidado.

7. De los edificios destinados a su sensibilidad social y a su vida comunal, el pueblo anhela algo más que una mera satisfacción funcional. Desea que en ellos se tenga en cuenta su ansia de monumentalidad, de alegría y de íntima exaltación.
Puede llegarse a dar cumplimiento a estas exigencias merced a los nuevos medios de expresión que tenemos a nuestro alcance, pero el problema está lejos de ser fácil.

Antes deben tomarse en cuenta los puntos siguientes: Un monumento en el que se aúnan los esfuerzos del arquitecto, el pintor, el escultor y el planeador regional, exige la estrecha colaboración de todos los que intervienen. Es esta colaboración la que se echa de menos desde hace más de cien años. La inmensa mayoría de los arquitectos modernos no ha sido preparada aún para esta especie de creación integral. Jamás se les confió el problema de una construcción monumental. Los que gobiernan al pueblo y representan sus intereses, sin desconocerles a muchos de ellos brillantes dotes dentro de su esfera, son desde el punto de vista artístico representantes del gusto dominante. Tal como el hombre de la calle, también ellos padecen de la frecuente escisión entre los métodos del pensamiento y los métodos del sentir. Por desgracia, en la mayoría de los políticos y funcionarios el sentimiento está sin educar, y sigue empapado de los seudoidilios del siglo XIX. Por esa razón son incapaces de reconocer las fuerzas creadoras de nuestra época, las únicas que podrían proyectar monumentos y edificios públicos en los que, en nuestros centros comunales, se reflejara la expresión creadora de nuestra época.

8. La situación de los monumentos debe ser planificada. Ello será posible cuando se emprenda con energía una nueva planificación de los puntos centrales de nuestras ciudades, para permitir la aparición de espacios abiertos en el caos que son hoy nuestros centros. En tales espacios abiertos hallará la arquitectura monumental el lugar que le corresponde. Entonces podrán expandirse los edificios monumentales: porque así como los árboles y las plantas, tampoco ellos pueden apiñarse en un mismo lugar. Sólo entonces podrán levantarse nuevos centros comunales.

9. Tenemos a nuestra disposición materiales modernos y nuevas posibilidades técnicas. Nuevas construcciones y materiales de diversos tipos esperan el momento de ser empleados.

Los elementos móviles pueden modificar substancialmente el aspecto de los edificios. Tales elementos móviles arrojan sombras siempre renovadas, apenas los pone en movimiento el viento o algún dispositivo mecánico y pueden convertirse en fuente de novedosos efectos arquitectónicos.

Durante la noche, es posible proyectar formas y colores sobre superficies extensas. Estas proyecciones sirven como medios de publicidad o de propaganda. En los edificios han de preverse y ordenarse arquitectónicamente las superficies aptas para tales fines. Hoy sólo existen anuncios de tipo caótico.

Con estas enormes superficies reavivadas y con semejante empleo del color y del movimiento dentro de un espíritu nuevo, se revelarán a pintores murales ya escultores zonas todavía inexploradas.

El cuadro se completará con elementos de la naturaleza, tales como árboles, plantas, agua, etc. Será posible agrupar todos estos elementos, las piedras, que siempre se han empleado, los nuevos materiales que son propios de nuestro tiempo, y los colores en toda su intensidad, esos colores por tanto tiempo descuidados como elemento arquitectónico.

El paisaje formado por la mano del hombre se confundiría con la naturaleza. Surgiría así un nuevo y amplio cuadro total, como el que nos ha revelado el avión. Un helicóptero, que flota apaciblemente en el espacio, podría ponerlo ante nuestros ojos.

Cumpliendo con estas condiciones, la arquitectura monumental cumpliría otra vez con su primer objetivo y recobraría su contenido lírico.

Estas realizaciones permitirían que la arquitectura y el urbanismo lograsen ese grado de fuerza creadora y de libertad que, en los últimos decenios, se ha puesto de relieve en el ámbito de la pintura, de la plástica, de la música y de la poesía.

Nueva York, 1943

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/sert.htm, https://www.thematthewsgallery.com/artists/153-fernand-leger/overview/ y https://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/giedion.htm

2. Molina Iniesta, Mariano, “El debate sobre la monumentalidad en las postrimerías Segunda Guerra Mundial” (capítulo 3, subcapítulo 3.1), en La idea de Monumentalidad en la Segunda Posguerra: Debates y Propuestas, Tesis doctoral, UPM, 2015 y https://www.pinterest.com/pin/293156256994170427/

3, 6 y 10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

4 y 5. Molina Iniesta, Mariano, “El debate sobre la monumentalidad en las postrimerías Segunda Guerra Mundial” (capítulo 3, subcapítulo 3.1), en La idea de Monumentalidad en la Segunda Posguerra: Debates y Propuestas, Tesis doctoral, UPM, 2015.

7. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad y https://archweb.cooper.edu/exhibitions/kahn/essays_02.html

8. https://new-monuments.tumblr.com/post/59186604046/sigfried-giedion-saw-monuments-according-to-the y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

9. https://arquine.com/los-pasos-perdidos-iii-le-corbusier/ y https://www.pinterest.es/pin/699957967061418313/

11. W. Boesiger/H. Girsberger, Le Corbusier 1910-1965, 1967 , https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Palace_of_Assembly_Chandigarh_2006.jpg, https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Sangshad_2.jpg, https://es.wikipedia.org/wiki/Plaza_de_los_Tres_Poderes#/media/Archivo:Pra%C3%A7a_dos_Tr%C3%AAs_Poderes_em_Bras%C3%ADlia.jpg, Colección Crono Arquitectura Venezuela y http://www.viprocosa.com/news/la-opera-de-sydney-un-modelo-de-construccion/

12. https://www.pinterest.com/pin/69805862946414580/ y https://www.flickr.com/photos/iamdanwormek/5732683380/

VALE LA PENA VOLVER A LEER

1. Primera edición (1923) de Vers une architecture.

Cien años de la aparición de Vers une architecture

Este 2023 se cumplen cien años desde que Les Éditions G. Crès et Cie., París, publicara por vez primera Vers une architecture (Hacia una arquitectura según su traducción al español), considerado el libro más importante dentro de la vasta producción de Le Corbusier y como verdadera pieza de teoría de la arquitectura del siglo XX.

2. Colección completa de la revista L’Esprit Nouveau (1920-1925),

Vers une architecture es una recopilación de artículos escritos entre 1920 y 1921 de manera discontinua en los primeros 16 números de L’Espirit Nouveau. Revue Internationale D’Esthétique (El Espíritu Nuevo. Revista Internacional de Estética, cuyo nº1 data el 15 de octubre de 1920), firmados por Le Corbusier-Saugnier (seudónimos asumidos por primera vez por Charles-Édouard Jeanneret-Gris y Amédée Ozenfant, respectivamente), quienes impulsaban desde la revista el movimiento purista en pintura. De tal manera, la primera edición de Vers une architecture aparecerá bajo la autoría de Le Corbusier-Saugnier, desapareciendo Saugnier en el curso de las subsiguientes reimpresiones. También vale aclarar que del material publicado que conforma los siete capítulos del libro, sólo se reconoce bajo exclusiva autoría de Le Corbusier el titulado “Arquitectura o revolución”, justamente el séptimo.

3. 20ª edición de 1931 (izquierda) y reedición de 1958 (derecha) de Vers une architecture.
4. Tres reediciones en francés de Vers une architecture (1958, 1977 y 1999)

Junto a la desaparición de Saunier de la autoría, Les Éditions G. Crès et Cie. cambiará durante las primeras reediciones del libro (que alcanzarían las 20) su dirección en la portada pasando del nº21 de la Rue Hautefeuille (1923) al nº11 de la Rue de Sevres (1931) -siempre en el VIº distrito de París- y desde entonces aparecerá como parte de la Colección «L’Esprit Nouveau».

5. Primera edición en español de Hacia una arquitectura de la Editorial Poseidon (1964)
6. Cinco reediciones en español de Hacia una arquitectura (1977, 1978, 1998 -2- y 2016)

Reeditado en varias ocasiones en francés entre 1923 y 1931 y luego a partir de 1958 (largo período en el que se estableció una “leyenda” que tergiversó, fundamentalmente en la posguerra, el principio y espíritu de la obra), Hacia una arquitectura no verá la luz en español sino hasta 1964 cuando la Editorial Poseidon de Buenos Aires lo traduce de la mano de Josefina Martínez Alinari con base en la reimpresión de 1958, cuyo Prefacio “Después de treinta y ocho años…” se incluye, así como el correspondiente a la tercera edición titulado “Temperatura”. Desde entonces, en nuestro idioma, hemos contado al menos hasta cinco reediciones, la última de 2016 por Ediciones Infinito.

En cuanto a su formato y tipo de impresión, siempre fue voluntad de Le Corbusier el autorizar las reediciones de Hacia una arquitectura “a condición de mantener su forma primera sin cambiar una línea, una palabra, ni una imagen”. Así, diseñado siguiendo la pauta de diagramación de L’Espirit Nouveau, innovadora en cuanto a la utilización de las imágenes y no solo las palabras para construir el discurso, el libro ha logrado mantener intacto su interior o tripa durante el siglo transcurrido.

Reseñado y comentado en múltiples ocasiones, traducido a diferentes idiomas, obra fundamental para la historiografía y la cultura editorial de la arquitectura del siglo XX, consideramos, sin embargo, que vale la pena consultar el muy completo tratamiento que a Vers une architecture le da Kenneth Frampton en su obra Le Corbusier, publicada en español por la editorial AKAL en 2001.

Como conmemoración de este importante aniversario, pasándonos un poco de la extensión de lo que normalmente por aquí publicamos, hemos querido transcribir el segmento titulado “Argumento” con que Hacia una arquitectura da inicio, verdadera síntesis y a la vez manifiesto que orienta al lector en el contenido de toda la obra. Pese a la particular manera como se exponen, sorprende la vigencia que aún tienen muchos de los asuntos tratados.

Esperamos lo disfruten.

7. Páginas que anteceden al tratamiento de cada capítulo del libro a las que se ha añadido la que presenta el contenido.

ARGUMENTO

ESTÉTICA DEL INGENIERO, ARQUITECTURA

Estética del ingeniero, Arquitectura, dos entes solidarios, consecutivos, el uno en pleno desarrollo, el otro en plena regresión.

El ingeniero, inspirado por la ley de la economía, y llevado por el cálculo, nos pone de acuerdo con las leyes del universo. Logra la armonía.

El arquitecto, por el ordenamiento de las formas, obtiene un orden que es pura creación del espíritu; por las formas, afecta intensamente nuestros sentidos, provocando emociones plásticas; por las relaciones que crea, despierta en nosotros profundas resonancias, nos da la medida de un orden que se siente de acuerdo con el mundo, determina reacciones diversas de nuestro espíritu y de nuestro corazón; y entonces percibimos la belleza.

TRES LLAMAMIENTOS A LOS ARQUITECTOS

EL VOLUMEN

Nuestros ojos están hechos para ver las formas bajo la luz.

Las formas primarias son las formas bellas puesto que se leen con claridad.

Los arquitectos de hoy ya no realizan las formas simples.

Guiándose por el cálculo, los ingenieros utilizan las formas geométricas, satisfacen nuestros ojos mediante la geometría y nuestro espíritu mediante la matemática; sus obras marchan por el camino del gran arte.

LA SUPERFICIE

Un volumen está envuelto por una superficie, una superficie que está dividida según las directrices y generatrices del volumen, que acusan la individualidad de dicho volumen.

Hoy los arquitectos temen los constituyentes geométricos de la superficie.

Los grandes problemas de la construcción moderna tienen que ser solucionados mediante la geometría.

Sometidos a las estrictas obligaciones de un programa imperativo, los ingenieros emplean las generatrices y las acusatrices de las formas. Crean realidades plásticas, límpidas e impresionantes.

EL PLAN

El plan es el generador.

Sin plan, sólo hay desorden y arbitrariedad.

El plan lleva en sí la esencia de la sensación.

Los grandes problemas del futuro, dictados por las necesidades colectivas, presentan de nuevo la cuestión del plan.

La vida moderna exige, espera, un nuevo plan para la casa y para la ciudad.

LOS TRAZADOS REGULADORES

La arquitectura tiene un nacimiento fatal.

La obligación del orden. El trazado regulador es un seguro contra la arbitrariedad. Procura la satisfacción del espíritu.

El trazado regulador es un medio, no una receta. Su elección y sus modalidades de expresión forman parte integrante de la creación arquitectónica.

OJOS QUE NO VEN

LOS PAQUEBOTES

Una gran época acaba de comenzar.

Existe un espíritu nuevo.

Existe una multitud de obras de espíritu nuevo que se encuentran, especialmente, en la producción industrial.

La arquitectura se ahoga con las costumbres.

Los “estilos” son una mentira.

El estilo, es una unidad de principio que anima todas las obras de una época, y que resulta de un espíritu caracterizado.

Nuestra época fija cada día su estilo.

Nuestros ojos, desgraciadamente, no saben discernirlo aún.

LOS AVIONES

El avión es un producto de alta selección.

La lección del avión está en la lógica que ha presidido el enunciado del problema y su realización.

El problema de la casa no se ha planteado.

Los elementos actuales de la arquitectura, ya no responden a nuestras necesidades.

Sin embargo existen las normas de la vivienda.

La mecánica lleva en sí el factor de economía que selecciona.

La casa es una máquina de habitar.

LOS AUTOMÓVILES

Hay que tender al establecimiento de normas para hacer frente al problema de la perfección.

El Partenón es un producto de selección aplicado a una norma.

Las normas son cosas de lógica, de análisis y de estudio escrupuloso; se establecen sobre un problema bien planteado. La experimentación fija definitivamente la norma.

ARQUITECTURA

LA LECCIÓN DE ROMA

La arquitectura tiene que establecer, con materias primas, relaciones conmovedoras.

La arquitectura está más allá de las cosas utilitarias.

La arquitectura es plástica.

Espíritu de orden, unidad de intención.

El sentido de las relaciones; la arquitectura rige las cantidades.

La pasión hace un drama de las piedras inertes.

LA ILUSIÓN DE LOS PLANES

El plan procede de adentro a afuera; el exterior es el resultado del interior.

Los elementos arquitectónicos son la luz y la sombra, el muro y el espacio.

El ordenamiento es la jerarquía de los fines, la clasificación de las intenciones.

El hombre ve las cosas de la arquitectura con ojos que están a 1,70 metros del suelo. Sólo se puede contar con objetivos accesibles al ojo, con intenciones que utilizan los elementos de la arquitectura. Si se cuenta con intenciones que no forman parte del lenguaje de la arquitectura, se llega a la ilusión de los planes y se transgreden las reglas del plan por falta de concepción o por inclinación hacia las vanidades.

PURA CREACIÓN DEL ESPÍRITU

La proporción es la piedra de toque del arquitecto.

Este se revela artista o simple ingeniero.

La proporción está libre de toda traba.

Ya no se trata de usos ni de tradiciones, de procedimientos constructivos ni de adaptaciones a necesidades utilitarias.

La proporción es una pura creación del espíritu; atrae al plástico.

CASAS EN SERIE

Acaba de comenzar una gran época.

Existe un espíritu nuevo.

La industria, desbordante como el río que corre hacia su destino, nos trae nuevas herramientas, adaptadas a esta nueva época animada de espíritu nuevo.

La ley de la Economía rige imperativamente nuestros actos y nuestros pensamientos.

El problema de la casa es un problema de la época. El equilibrio de las sociedades depende actualmente de él. El primer deber de la arquitectura, en una época de renovación, consiste en revisar los valores y los elementos constitutivos de la casa.

La serie se basa en el análisis y la experimentación.

La gran industria debe ocuparse de la edificación y establecer en serie los elementos de la casa.

Hay que crear el estado de espíritu de la serie.

El estado e espíritu de construir casas en serie.

El estado de espíritu de habitar casas en serie.

El estado de espíritu de concebir casas en serie.

Si se arrancan del corazón y del espíritu los conceptos inmóviles de la casa, y se enfoca la cuestión desde un punto de vista crítico y objetivo, se llegará a la casa-herramienta, a la casa en serie, sana (moralmente también) y bella con la estética de las herramientas de trabajo que acompañan nuestra existencia.

Bella también por toda la animación que el sentido artístico puede dar a los órganos estrictos y puros.

ARQUITECTURA O REVOLUCIÓN


En todos los dominios de la industria se han planteado problemas nuevos, y se han creado las herramientas capaces de resolverlos. Si se coloca este hecho frente al pasado, hay una revolución.

En las edificaciones se ha comenzado la fabricación en serie; se han creado, de acuerdo a las nuevas necesidades económicas, los elementos de detalle y los elementos de conjunto; se han logrado realizaciones concluyentes en el detalle y en el conjunto. Si uno se enfrenta con el pasado, hay una revolución en los métodos y en la amplitud de las empresas.

Aunque la historia de la arquitectura evoluciona lentamente a través de los siglos, en modalidades de estructura y decoración, en cincuenta años el hierro y el cemento han aportado conquistas que son el índice de una gran potencia de construcción y el índice de una arquitectura con el código alterado. Si uno se coloca de cara al pasado, se ve que los “estilos” ya no existen para nosotros, que se ha elaborado un estilo de época; que ha habido una revolución.

********

Las mentes han percibido, consciente o inconscientemente, estos acontecimientos. Consciente o inconscientemente, han nacido necesidades.
El mecanismo social, profundamente perturbado, oscila entre un mejoramiento de importancia histórica y una catástrofe.

El instinto primordial de todo ser viviente es asegurarse un albergue. Las diversas clases activas de la sociedad no tienen ya un albergue adecuado, ni el obrero, ni el intelectual.
La clave del equilibrio actualmente roto, está en el problema de la vivienda: arquitectura o revolución.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://collections.library.yale.edu/catalog/2046569

2. https://veredes.es/blog/coleccion-completa-de-la-revista-lesprit-nouveau-1920-25/

3. http://www.fondationlecorbusier.fr/corbuweb/morpheus.aspx?sysId=13&IrisObjectId=6463&sysLanguage=en-en&sysParentId=25 y https://www.archivesdunord.com/8095–p-vers-une-architecture-p-.html

4. https://biblio.co.uk/book/vers-une-architecture-corbusier-charles-edouard/d/1328465973

5 y 7. Le Corbusier. Hacia una arquitectura. Editorial Poseidon, Buenos Aires, 1964.

6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

VALE LA PENA LEER

Durante el período de confinamiento estricto a que obligó la pandemia ocasionada por el COVID-19 entre 2020 y 2021, muchas fueron las manifestaciones que buscaron dar salida a una situación totalmente inédita en lo relativo a las maneras como abordamos nuestras rutinas de trabajo y como nos relacionamos con los ambientes en los que tuvimos que hacerlo. La inmovilidad convirtió nuestros hogares en lugares polifuncionales para lo cual no estaban pensados, obligó a una convivencia para la que no estábamos preparados y significó para muchos la oportunidad de ocupar su tiempo y a la vez dar salida a angustias vinculadas a lo que estaba pasando de muy diferentes maneras.

En este marco se produjo el reencuentro a distancia entre la laureada periodista y escritora chilena María José Ferrada y el diseñador gráfico, ilustrador y artista plástico mallorquín Pep Carrió que tuvo como feliz resultado el libro Casas, publicado por primera vez en México por Editorial Alboroto en 2021 y vuelto a lanzar en abril de este año por Nordicalibros, Madrid.

El lenguaje de las cosas, 2011 y La tristeza de las cosas, 2017 textos de María José Ferrada e ilustraciones de Pep Carrió.
Ilustraciones plasmadas en algunas de las agendas Moleskine en las que Pep Carrió fue desarrollando el proyecto Diario visual.

Carrió, quien ya había participado en la ilustración de dos libros de Ferrada (El lenguaje de las cosas, Jinete Azul, 2011 y La tristeza de las cosas, Amanuta, 2017), venía desde 2007 registrando diariamente, a modo de juego, en el formato que le imponían las páginas de la agenda Moleskine, una imagen hecha en cualquier técnica, juegoque continuó en otros cuadernos en los años siguientes, convirtiéndose en un proyecto de nombre Diario visual y haciendo del cuaderno una herramienta que Pep considera un ‘laboratorio portátil’, un reverso de ese territorio mesurado y obediente que ha de ser todo proyecto desarrollado por encargo”, como recoge Alicia Guerrero Yeste en la estupenda reseña “ ‘Casas’, de María José Ferrada y Pep Carrió” publicada en su blog Un trabajo tartamudo el 27 de septiembre de 2022, apoyada en entrevistas hechas a los autores del libro en mayo y junio de 2022 (https://untrabajotartamudo.wordpress.com/2022/09/27/casas-de-maria-jose-ferrada-y-pep-carrio/).

Siendo casas y edificios algunos de los elementos que se repetían en sus cuadernos,en representaciones que él considera enteramente brotadas del inconsciente”, en medio del desarrollo de su “laboratorio portátil”, llegó el confinamiento y con él “la obligación de permanecer en el interior de nuestra casa como forma extrema de protección ante un virus sumamente contagioso y potencialmente mortal”. Así, Pep pasó a compartir diariamente sus imágenes a través de su cuenta de Instagram.

María José Ferrada y Pep Carrió.
Algunos dibujos que durante la pandemia Pep Carrió fue publicando en su página de Instagram.

Fue entonces, en plena pandemia, que Carrió (instalado en Madrid) le propuso a Ferrada (ubicada en Santiago de Chile) llevar adelante, revirtiendo el orden que habían seguido en los dos libros publicados anteriormente entre ambos, una actividad (o juego) que finalmente desembocaría en Casas. En otras palabras, si anteriormente le correspondió a Pep ilustrar los libros de María José buscando “generar un poema visual que acompañara al texto, pero poseyera una entidad propia”, en esta ocasión sería ella, con base en los dibujos de él, la que inventaría una serie de relatos y personajes. “Yo enseñaba casas y ella escribía sobre los habitantes de esas casas. Habitantes totalmente variopintos. Todo es ficción”, comentará Carrió en una de las entrevistas que sostuvo con Alicia Guerrero Yeste.

“Esas breves ficciones surgían de una pregunta que María José se formuló acerca de aquella extraña realidad en la que de repente todos amanecimos un día y permanecimos durante largas semanas. ‘Muchísimas personas dentro de su casa, que no estaban saliendo en absoluto de ella. Mi pregunta era: ¿Cómo estará viviendo esa gente en su casa?’ (…) El propio hecho de que dos personas, situadas en sendos lejanos puntos del mundo, emprendieran ese juego cotidiano con imágenes y textos era en sí mismo una respuesta a esa pregunta. ‘Se convirtió en una especie de herramienta de supervivencia para sentirnos ilusionados con algo’, dice Pep. ‘En esos días en que todo eran noticias negativas, estas casas eran una forma de recordar que podíamos seguir riendo y creando, aunque estuviésemos sumidos en una situación de incertidumbre muy grande’, dice María José”.

Páginas interiores del libro Casas correspondientes al relato «Noel Cocteau» (casa 34)

Y subrayará Guerrero Yeste: “Desde la obvia e inescapable circunstancia ‘de que en ese momento había muchas personas dentro de su casa y que no estaban saliendo en absoluto de ella’ (cualquiera de nosotros era una de esas personas), cada una de las vidas microrrelatadas por María José a partir de las imágenes de Pep es la creación de una respuesta a la pregunta: ‘¿Cómo estará viviendo esa gente en su casa?’. Su mecanismo de creación de esas ficciones tomaba para su arranque otra pieza más de referencia en lo real, una localización en alguna parte del mundo, para después adquirir su propia libertad y deriva. ‘Decidí -dirá María José- ir situando a personas en distintos lugares, países o continentes. Esto era algo que me podía venir sugerido por el dibujo. Quizá, si en la ilustración de Pep predominaba el amarillo, esto me transmitía la impresión de calor y me hacía pensar en África. Elegía un país de ese continente y buscaba entonces un nombre típico de él. Un nombre típico para un niño del Congo, un apellido. Obtenía esa información de Internet. Buscaba también una ciudad al azar y, empleando Google Maps, la miraba para tomar alguna idea sobre el ambiente, por si en la imagen aparecía alguna persona… A partir de todo eso escribía el relato. Lo hacía esforzándome por estar libre de las restricciones que me hubiera impuesto de haber pensado que los textos iban a ser sólo leídos por adultos o por niños, de no coartarme preguntándome que iba a hacer un adulto leyendo sobre un duende o un niño leyendo una cita de Hegel’”.

Por tanto, Casas se trata de un “serial instagrámico” convertido imprevistamente en un libro y que a su vez permitió a sus autores sobrellevar la pesada carga impuesta por la pandemia del cual la reseña de Guerrero Yeste ofrece una disección atinada y profunda. De sus reflexiones sobre la publicación y su contacto con los autores hemos decidido transcribir párrafos que vale la pena compartir.

Páginas interiores del libro Casas correspondientes al relato «Aparicio Silva» (casa 22)

El vínculo afectuoso con los amigos y seguidores que aguardaban cada día la publicación era un estímulo optimista, pero puede considerarse que esa comunicación era también un medio con el que establecer una apertura necesaria, un canal con el que reconstruir en esa circunstancia el sentido del adentro y afuera de la casa. Un sentido del que no sólo depende nuestra relación interna y externa con el espacio, sino también con el tiempo, con la inconsciente confianza en su trayectoria en avance del presente hacia el futuro. Y seguramente, más allá de todas las lecturas que antes hubiéramos hecho sobre esos asuntos, fue algo que sólo en esa práctica forzosa comprendimos, por fin, verdadera y enteramente: el tiempo es materia activa en la construcción de nuestro espacio vital. Y que en esa materia es tan igual de fundamental la capa donde se hace el presente cotidiano, cualquier día común, como esas otras del presente constante, más volátiles y complejas, estratificadas en nuestro espacio interior”.

(…)

Páginas interiores del libro Casas correspondientes al relato «Toshio Hiraoka» (casa 4)

“Importa pensar en la forma de conexión entre la literalidad cotidiana y la profunda subjetividad de la casa que se establece en este proyecto, así como la espontaneidad y naturalidad que lo sostuvieron, y que en suma hicieron de él algo con un valor que trasciende la intención de cordial pasatiempo con que fue propuesto. Haber inventado con cierta deliberación un proyecto cuyo planteamiento fuera pensar la casa desde el suceso de un acontecimiento que forzara a una inhabitual forma de permanencia dentro de ella habría dado a esos dibujos y esas ficciones otro carácter, habría podido reducir la espontánea honestidad y despreocupada inteligencia con que fue haciéndose y ofrece esas imaginaciones que nos sitúan en un espacio en el que meditar sobre qué es habitar y la casa donde estamos y la casa (o casas, tal vez) donde somos, y que está a cierta distancia de la alta sublimación en que a menudo nos es imposible no incurrir cuando consideramos la casa”.

(…)

Páginas interiores del libro Casas correspondientes al relato «Luis Pereira» (casa 1).

“En sí mismos y en su interacción esas imágenes de casas de arquitectura arquetípica, venidas del inconsciente, y esos relatos donde los modos poéticos y fantásticos en que individuos inventados piensan, sienten y habitan, enseñan de qué habla Bachelard cuando habla de la casa y la afirma como ‘uno de los mayores poderes de integración para los pensamientos, los recuerdos y los sueños del hombre’; corroboran cómo somos seres ‘que participan en espacios de los que la física nada sabe’, como señala Sloterdijk, una idea que María José deja escrita en un relato de forma más precisa y comprensible: ‘Las casas no caben en el interior de las cabezas’ y que es algo enteramente cierto, porque la casa es un ser potente, racional o irracional, salvaje o domesticado, protector o adversario, liberador u opresor, controlado o inabarcable, que no se explica únicamente con base a los factores tangibles con que es gestada por el arquitecto. Y esto concierne no sólo a la casa que es pensada y sentida dentro de la filosofía o penetrada a través de la poesía, el cuento, el relato de memorias, la experiencia artística…, sino también, como muestra Perec, a esa en donde todos los días dormimos, nos duchamos, comemos y fregamos los platos… y sobre la que una atención consciente y puramente objetiva de su espacio, los elementos que hay en él y la cotidianeidad que cobija abre un campo de juego inmenso para la mente”.

(…)

Páginas interiores del libro Casas correspondientes al relato «Familia O’Sullivan» (casa 25)

“El dibujo y la escritura son medios a través de los que construir y habitar la arquitectura de ese espacio interior. Con los que explicar (…) cómo hay casas que se llevan cargadas a la espalda, que caben en la palma de una mano, que flotan sobre olas agitadas o se elevan sobre quietas aguas nocturnas, que son portátiles, que están hechas de aire, que albergan en su interior otras casas y habitaciones secretas, que hay casas que son cabezas y cabezas que son casas o suelo sobre el que se levantan bloques residenciales, que hay casas en bosques y bosques en casas, que hay personas que viven en un edificio de varios pisos que está dentro de sí mismos o en los sueños de otros… Metáforas que nos traen ecos de experiencias fenomenológicas que, en recuerdos y sueños, la lectura o la mirada, nos han hecho inquilinos o visitantes de aposentos, jardines, cocinas, salas, antiguas mansiones, pisos destartalados, desvanes, tramos de escalera, pasillos…, volviendo familiares lugares extraños y extraños lugares familiares, reconsiderar la extensión de la superficie de nuestro ser y la dimensión de nuestra escala física y psíquica dentro de él, y que aquí se nos reaproximan como heterodoxas realidades, no como irrealidades ni imposibilidades, sino dando una confirmación a la idea de que habitar es construir algo que está (siempre) más allá del esquema y volumen que un arquitecto define y materializa”.

(…)

Páginas interiores del libro Casas correspondientes al relato «Joao Almeida» (casa 28)

Y, finalmente:

“En La Poética del Espacio, Bachelard hace ver cómo el estado de conciencia de la infancia es el más afinado perceptor del espacio, el más virtuoso constructor de arquitectura interior, de sus muros y habitaciones más indestructibles. También, en consecuencia, podría pensarse, tal vez su más legítimo habitante. Ese estado de conciencia es un fundamento de trabajo para María José, del mismo modo que acceder al flujo de lo inconsciente lo es para las imágenes de Pep, ya que los niños ‘transitan por lugares muy libres, porque todavía no tienen muy fijos esos marcos de seguridad de los que los adultos se valen’. Es por ese motivo por el que al tener Casas entre las manos, aunque posiblemente reverberarán las impresiones y sensaciones de lecturas e imágenes en los que hemos reconocido con mayor claridad los andamios de nuestras propias arquitecturas interiores, es sobre todo importante volver a ver y sentir el extrañamiento del niño de cuatro años ante todo eso que lo rodea. Recuperar incluso el recuerdo de nuestra conciencia de pequeñez física respecto a casi todas las personas y cosas. (…) Esto último, que puede ser la permanente moraleja de Casas, no despista ni hace caer en lo ingenuo el sentido de un proyecto que surgió como pequeña vía de alivio en medio de una situación gravísima, sino que, al contrario, acentúa la trascendencia de llevar a cabo una extensa reflexión consciente sobre nuestra vivencia física y mental del espacio para exigir a la arquitectura que dé protección sana a toda nuestra libertad y fragilidad”.

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Casas

María José Ferrada y Pep Carrió

Nordicalibros

2023

Resumen

Casas es un viaje literario por distintas formas de habitar esos espacios que denominamos «casa». Por la autora ganadora del Premio Cervantes Chico Iberoamericano 2022.

Los autores de este libro nos llevan a un viaje por las distintas formas de habitar una casa. Partiendo de ilustraciones de Pep Carrió realizadas con marcadores acrílicos, la escritora María José Ferrada recurre al lenguaje poético y al humor para proponer un conjunto de microrrelatos que invitan a los lectores a observar sus propias formas de habitar el mundo. «La casa tiene que ver con el espacio físico, pero también con el espacio interior que uno habita. Puedes estar muy tranquilo en una vivienda muy pequeña y muy agobiado en otra enorme en mitad del campo. Una misma casa de treinta metros cuadrados puede ser un hogar plácido para un individuo y una celda asfixiante para otro», dice María José Ferrada.

Nota

Nos ha parecido pertinente, por lo complementario, transcribir también pero en otra entrada, el artículo “¿Qué es una casa?” publicado el 11 de abril en el diario El País por Anatxu Zabalbeascoa en su columna Del tirador a la ciudad, dedicado al libro que hoy nos ha ocupado.

ACA

Procedencia de las imágenes

https://www.domestika.org/es/projects/125580-el-lenguaje-de-las-cosas

La tristeza de las cosas

https://www.facebook.com/photo/?fbid=2544273522344956&set=a.284138575025140

https://www.instagram.com/diariovisual_pepcarrio/

«Casas», de María José Ferrada y Pep Carrió

Casas