Cuando en 1993 aparece Hotelería y turismo en la Venezuela gomecista se llena otro importante vacío sobre un tema que nuestra historiografía había dejado de lado hasta ese momento.
Concebido como un ambicioso proyecto, auspiciado por la Corporación de Turismo de Venezuela, que a su vez originó una minuciosa investigación acompañada de un denso acopio documental, este libro “tapa dura” de 378 páginas, con formato tamaño carta y características de “coffee table”, permite a su autor, el profesor Ciro Caraballo Perichi, dejarnos en las manos una sustanciosa obra fácil de leer que además se convierte en referencia por su manera de repasar tanto la historia del tópico que aborda como los avatares asociados a sus temas fundamentales.
Prologada por el reconocido geógrafo Pedro Cunill Grau, quien, al adentrarse en las profundidades de la investigación resalta, “sin desconocer las innegables virtudes que tiene esta obra para la arquitectura y la historia”, su “aporte básico para la geohistoria del brutal cambio de la Venezuela prepetrolera a la Venezuela petrolera”, la publicación desarrolla una extensa “Introducción” necesaria para colocar a la hotelería y al turismo en contexto, tanto en cuanto al origen y evolución de ellos como protagonistas de la historia que se narra como en el momento histórico que interesó escudriñar: la Venezuela gomecista.
La “Introducción” está integrada por tres partes: A “Del albergue para viajeros al gran hotel”, compuesta a su vez por “Revolución Industrial: Revolución de la hotelería”, y “De la terma de salud a la terma de placer”; B “Del viaje de salud al viaje de aventura”, contando como oportunidad para explayarse a través de “Las elegantes ciudades-balnearios a orillas del mar”, “El contacto con la prístina naturaleza salvaje”, “Comercio y aventura en los enclaves coloniales”, y “Los hoteles de veraneo en América Latina”; y C “Turismo, un fenómeno del siglo XX”, desarrollado mediante “Organizando el fenómeno turístico”, “Teoría y práctica de la ciencia turística” y “América Latina: ¿un exótico destino alternativo?”.
Al enjundioso texto introductorio se añadirán para conformar el cuerpo central de la obra seis grandes capítulos:
el I “Venezuela: El Hotel Comercial Republicano”, subdividido a su vez en otros dos subcapítulos, el A “Comercio y hotelería: un binomio del siglo XIX” y el B “Caracas: del ‘León de Oro’ al ‘Gran Hotel Klindt’ ”;
el II “Salud y alojamiento: Venezuela siglo XIX”, conformado por A “Sitios de temperar: el ferrocarril como medio”, B “Balnearios de mar y río”, y C “Baños hidroterapéuticos y sitios termales”;
el III “El turismo y la empresa privada”, compuesto por A “Venezuela, un destino en los circuitos turísticos”, y B “La respuesta de la hotelería”;
el IV “Hotelería oficial: un ambiguo nacimiento”, integrado por A “El hotel termal: primogénito de los hoteles nacionales”, y B “El Miramar: inicio de la política oficial de turismo”;
el V “Maracay, corazón turístico de Venezuela”, completado por A “Maracay, refulgente capital del gomecismo”, B “Maracay,: principal polo de atracción turística”, y C “Las instalaciones hoteleras en Maracay”;
y el VI “El Turismo: una política oficial”, complementado por A “El gobierno gomecista como promotor del turismo”, B “Los hoteles nacionales: promoción y funcionamiento”, y C “Turismo y gomecismo: ideas y proyectos inconclusos”.
Cierra el libro con un “Epílogo” que reflexiona sobre “Permanencia, decadencia y mutación” y se complementa con “A modo de conclusión”; exponiendo finalmente las “Fuentes” y un apetitoso “Anexo documental”, todos ellos material de consulta obligada sobre el tema.
Ya de por sí la lectura del índice transcrito creemos que genera la curiosidad necesaria y ofrece toda la amplitud que el tema tratado permite, por lo que no añadiremos comentarios adicionales más allá de reiterar la ligera y amena lectura que el libro comporta lo cual acrecienta su valor formativo e informativo. Sin embargo, si creemos importante señalar el fundamental apoyo y el valor instrumental que para quienes laboramos desde esta página tendrá la publicación con la finalidad de abrir a posteriori (a modo de Star Wars) un necesario preámbulo al viaje que emprendiéramos a través de la Red Hotelera Nacional, impulsada a mediados de los años 50 del siglo XX por la dictadura perezjimenista, que nos permitió mostrar, visitar y comentar las 12 piezas que la conformaron y que terminásemos de cubrir en el Contacto FAC nº 133 con el tercer texto dedicado al hotel Humboldt. Con ello queremos decir que Hotelería y turismo en la Venezuela gomecista nos servirá para abrir desde ahora otra serie de notas que nos permitirán sentar las bases de lo que aquella experiencia significó, su vinculación con ésta última, si es que ello existió, y mostrar poco a poco las edificaciones que formarían parte de esta nueva saga.
1959• Luego de dos años de construcción la empresa Guinand & Brillembourg concluye la Fábrica de Alimentos Concentrados Protinal, ubicada en Calle Chicago, Valencia, estado Carabobo, en un terreno próximo a donde años después se ubicó la llamada Redoma de San Blas.
Protinal Proagro es pionera al iniciar en el país la producción de alimentos balanceados para animales en 1942. El impulso de esta empresa a la actividad agrícola, avícola y pecuaria la convierten en un punto de referencia en el desarrollo del campo venezolano.
La empresa Protinal, compañía de alimentos concentrados para animales, había sido creada en el año 1942 por los hermanos Eugenio Mendoza Goiticoa (1906-1979), empresario, y Eduardo Mendoza Goiticoa (1917-2009), ingeniero agrónomo graduado en la Universidad de La Plata, Argentina, quien fue designado en 1945 Ministro de Agricultura y Cría por la Junta Revolucionaria de Gobierno presidida por Rómulo Betancourt (el ministro más joven de la historia de Venezuela con sólo 28 años)
En el año 2012, al cumplir 70 años de operaciones Protinal-Proagro (empresa asociada) tenía en funcionamiento en el país 61 centros operativos en 14 estados, generando 5.450 empleos directos y 52.630 indirectos.
1950• El Ministerio de Obras Públicas (MOP) concluye la construcción e inaugura en Caracas, la Avenida Nueva Granada, la cual une El Portachuelo con La Bandera, utilizando el trazado que durante la Colonia se llamó «El camino de El Valle».
Hoy día esta importante vía urbana conecta la Avenida Guzmán Blanco (Cota 905), la Avenida Fuerzas Armadas y la Avenida Victoria con la Autopista Valle – Coche y la Avenida Intercomunal de El Valle (a la altura del Distribuidor La Bandera).
1952• Durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, se concluye la construcción del Grupo Escolar «Jesús Enrique Lossada», ubicado en Chapellín, y se inician las actividades escolares el 15 de enero bajo la dirección de la docente Xoe del Valle Xiques. El plantel escolar fue proyectado por Heriberto González Méndez, quien para el momento era el director de la Oficina de Arquitectura del Ministerio de Educación.
Se le dio al Grupo Escolar el nombre de Jesús Enrique Lossada (1892-1948) para honrar al abogado, escritor, poeta, dramaturgo, periodista, educador y destacado político zuliano, quien se destacó, entre muchas otras cosas, como uno de los abanderados en lograr la apertura en octubre de 1946 de la Universidad del Zulia, siendo nombrado su primer rector en la segunda etapa de existencia de esa prestigiosa universidad autónoma.
1951• El día 8 de junio el Presidente Marcos Pérez Jiménez inaugura el Mercado de Quinta Crespo, ubicado sobre la Avenida Baralt, en la Parroquia Santa Teresa, Caracas.
Este mercado que cubre en conjunto un área aproximada de 2 hectáreas fue creado para suplir a los habitantes del casco central de la capital.
Su diseño y construcción estuvo a cargo del Ing. Carlos Blaschitz.
HVH
Otra vista del Mercado Quinta Crespo, Avenida Baralt, en la Parroquia Santa Teresa, Caracas.
Mercado Quinta Crespo. Locales con vitrinas. Avenida Baralt, en la Parroquia Santa Teresa, Caracas.
Vista interna del Mercado Municipal de Quinta Crespo, Avenida Baralt, en la Parroquia Santa Teresa, Caracas.
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.