1978•Aparece Galpón Cinco, publicación periódica de la Carrera de Arquitectura de la Universidad Simón Bolívar (USB). La revista de carácter académico concebida para salir trimestralmente fue una iniciativa eminentemente estudiantil.
En ese primer número se explican las razones del reconocimiento de la excelencia de esa escuela, ilustrándola con los mejores trabajos realizados por los alumnos durante el periodo académico anterior.
1954• Se concluye en la Ciudad Universitaria de Caracas la construcción de la Caseta de bombas y transformadores y el pasillo abovedado en voladizo de acceso desde la Plaza Venezuela, proyectado por el maestro Carlos Raúl Villanueva y la empresa Precomprimido, C.A. (Juan Otaola P. y Oscar Benedetti P.).
Nota elaborada con información tomada de la página web de la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España
El magazine ALGO, que llevaba por subtítulo el de “semanario ilustrado enciclopédico y de buen humor”, aparece en Barcelona (España) a partir del 30 de marzo de 1929, bajo la dirección del periodista, crítico teatral y dramaturgo guipuzcoano Manuel Jiménez Moya, con la única pretensión de agradar y entretener de las “mil preocupaciones” al público, tanto español como hispanoamericano. ALGO, cuya cubierta la ocupa siempre un dibujo a color y su interior está estructurado en varias secciones, será una revista ajena completamente a la política o a los asuntos conflictivos, bélicos o sociales. Ni su grafismo humorístico, ni sus textos ni fotografías traspasarán en lo más mínimo la barrera de lo enciclopédico, divulgativo, curioso y ameno. Nunca se verá perturbado este carácter ni por la dictadura, ni la dictablanda ni la instauración republicana, ni la propia guerra civil consiguiente. Pues bien, en su entrega nº 39 del 21 de diciembre de 1929, cuando en Barcelona se podía contemplar el despliegue de la Exposición Internacional donde Alemania es representada por el pabellón diseñado por Mies van der Rohe, la publicación que hoy nos ocupa, influenciada e impactada sin duda por el talante innovador que la arquitectura del maestro alemán mostraba, dedica su portada al “Rascacielos de cristal” que Mies “ha concebido y está en vías de realizarlo”.
No sólo llama la atención la imagen “nocturna” que a modo de ilustración se nos presenta de este proyecto y la certeza con que se afirmaba la posible construcción del edificio, sino la manera como es presentada la noticia al asiduo lector del magazine que no es otro que el típico ciudadano de a pie. Así, al adentrarnos en las páginas centrales notamos que el tema abordado pasa a ser algo más general: “Edificios de cristal”, evidenciándose un claro interés por mostrar las bondades de un material que aunque ya llevaba casi un siglo de moderna utilización sorprende por otra clase de ventajas que lo acompañan. El otro edificio reseñado como complemento al rascacielos de Mies es una “casa campestre de cristal” “en forma de estrella” de Peter Behrens (pionero del Movimiento Moderno con quien, como sabemos, Mies trabajó en sus años mozos), de la cual aparece un boceto (que no nos permite ubicarla con claridad cronológicamente) y cuya descripción resalta las variadas posibilidades que el vidrio ofrece. En el marco de la crisis que se vive a causa de la Guerra Civil, ALGO, el 27 de febrero de 1937 cambia completamente su formato y edición y «se publicará en tanto no podamos resolver las dificultades que hoy nos resultan insolubles”. El último número, registrado en la Biblioteca Nacional de España es el 428, edición especial de 1938, ya por cumplir su décimo año en circulación. Estaba a cargo de la Sociedad General de Publicaciones, empresa en ese momento “colectivizada”.
… el 11 de junio de 1994 aparece en las páginas centrales del nº 64 de Arquitectura HOY el veredicto y las imágenes del proyecto ganador del Concurso Nacional de Ideas para Sede de la Junta Parroquial de la Parroquia Catedral y Centro Deportivo del Liceo Fermín Toro, realizado por el arquitecto Joel Sanz Pino (1947-2013).
Sanz, egresado de la FAU UCV en 1970, Premio Nacional de Arquitectura en el año 2000, insigne profesor de proyectos, admirador de la obra de James Stirling y de la labor pedagógica de Ramón González Almeida, se caracterizó por ser un sempiterno concursante quizás siguiendo los pasos de su compañero y amigo Pablo Lasala. En esas lides, ya Sanz había logrado previamente alzarse victorioso en el Concurso de Ideas para la Nueva Sede del Centro Italiano Venezolano de Oriente, Barcelona (1989) y del Centro Comercial City Garden, Maracay (1993), acompañado en este caso por sus socios Juan Carlos Parilli y Francisco Arocha con quienes durante años conformó la firma S+P+A Arquitectos C.A. Más adelante también ganará junto a Juan Carlos Parilli, Claudia Hernández, Omar Ladera y Roberto Castillo, el Concurso Nacional de Ideas “La Cultura Libera al San Carlos” para la Transformación del Cuartel San Carlos en Centro Nacional de Culturas, promovido por el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), el Consejo Nacional de la Cultura y el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes el año 2000. El certamen que hoy nos ocupa, promovido por la Alcaldía del Municipio Libertador, cuyo veredicto fue dado a conocer el 2 de junio de 1994 en la sede del Concejo Municipal de Caracas, se proponía para dar respuesta a dos programas disímiles a los que debía preverse su construcción separada, a ser localizados en un terreno en esquina ubicado en el sector Caño Amarillo con frente hacia la Avenida Sucre en su acera oeste, muy próximo al Liceo Fermín Toro, al Arco de la Federación y a la escalinata del Parque el Calvario. La propuesta, realizada en colaboración con Juan Carlos Parilli, Francisco Arocha, María Inés Gómez, Omar Ladera, Roberto Castillo, Aleisa Mondolfi, Elizabeth Bernys, María Patricia Sabas y Ricardo Sanz, se destacó entre las 71 ideas presentadas porque, según palabras del jurado, se escoge “una implantación y una organización volumétrica que separa y hace identificables, en un espacio que les es propio y que a la vez se vincula claramente con la ciudad, a la junta parroquial y al centro deportivo, permite su fácil construcción por etapas y controla sus magnitudes, con un adecuado sentido de la escala de la intervención”. Así mismo, “el jurado valoriza el espacio arbolado entre las dos instituciones, que constituye el corazón interno del proyecto, conectando los sectores alto y bajo, dando así una respuesta contundente a una de las exigencias esenciales de las bases. Igualmente considera acertada la forma de enfrentar volumétricamente la avenida Sucre, y el hecho de que la central eléctrica de algún modo se integra a la volumetría del proyecto sin ser negada”. La claridad con que es expuesto el veredicto sin lugar a dudas tiene que ver con la composición de un calificado jurado presidido por Oscar Tenreiro que contó con el acompañamiento de Fernando Pérez Oyarzún (Chile) y Luigi Snozzi (Suiza) como invitados internacionales y Frank Marcano, Lucas Pou, Edwing Otero, José Manuel Rodríguez e Isabel Sánchez como representantes nacionales. Con este concurso se abrió de nuevo otra expectativa en la que se buscaba esperanzadoramente “que la construcción del proyecto ganador sea el primer paso de una serie de operaciones similares, generada igualmente de concursos, dirigida a convertir la arquitectura de las instituciones en tema esencial de la cultura urbana de nuestro país”. Lamentablemente tan loables intenciones no se cumplieron y finalmente el proyecto ganador del Concurso Nacional de Ideas para Sede de la Junta Parroquial de la Parroquia Catedral y Centro Deportivo del Liceo Fermín Toro no se construyó, pasando a engrosar la larga lista de iniciativas de este tipo que en nuestro país han tenido el mismo destino.
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.