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1955• Edificio Tabaré

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1955•  El edificio de vivienda Tabaré fue diseñado por los arquitectos Martín Vegas y José Miguel Galia dos años antes de que se completara su construcción. Está ubicado en la Av. Francisco Fajardo entre Av. Sorocaima y Av. Los Proceres de la urbanización San Bernardino.

El edificio tiene una sencilla volumetría, un claro planteamiento estructural, un correcto uso de los materiales empleados, muy buenos detalles constructivos y un notable sistema de protección solar.

El edificio dispone de planta baja para comercio (que nunca fue utilizado como tal), cuatro pisos tipo (cada uno de ellos con cuatro apartamentos) y el nivel techo de diferente tratamiento.

Los apartamentos son de 48 y 64 m2, disponen de sala–comedor, kitchenette, un dormitorio y un baño.

A los apartamentos se les accede por medio de una escalera interna, recedida en relación a la fachada, creando un pequeño balcón en el descanso, que garantiza la ventilación e iluminación. No se previó ascensor.

 Los arquitectos consideraron inicialmente como esquema la posibilidad de crear solo dos apartamentos por piso y utilizar ascensor, sin embargó esta modalidad se descartó por ser, en aquel momento, mucho mejor inversión los apartamentos de menor tamaño.

El volumen resultante del edificio es un cubo, con estructura de concreto armado a la vista y muros exteriores construidos con bloques de cemento sin frisar. Los ventanales de la fachada principal están enmarcados con una sencilla línea de ladrillos de arcilla que separan los materiales usados y marcan delicadas sombras.
El sistema de cerramientos fue diseñado conjuntamente con el ingeniero aeronáutico Felipe Echaniz, dueño del edificio. Cada ventanal de la sala-comedor esta provista de un marco de aluminio, dividido horizontalmente en dos. La parte superior tiene internamente vidrios que se deslizan sobre rieles.

Externamente estos vidrios están protegidos del sol tropical por una romanilla pivotante horizontal, también de aluminio, las cuales al abrirlas cumplen la función de parasoles. La parte baja de cada ventana está dotada de romanillas de aluminio y una fina malla metálica en el interior como protección contra los insectos.
Con este novedoso diseño se garantiza de forma natural la ventilación, la protección solar, el control de la temperatura interna de cada vivienda y las vistas. Las variaciones de luz y sombra producidas por las romanillas del edificio, su tamaño y proporciones denotan y resaltan la calidad del diseño.

Habría que insistir que este edificio es una pieza clave entre las construidas en esa década en Caracas, bien sea por la utilización racional de los materiales y los novedosos apartamentos de marcado carácter urbano, de reducidas dimensiones, sin áreas de servicio ni lavandero, concebidos para parejas o solteros, todo lo cual produce un resultado funcional, tecnológico y formal excelente.

Fotografías- Paolo Gasparini / Fuente consultada – Archivo J.M. Galia

HVH

 

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 400

Gustavo Legórburu Rodríguez (1930-2013), arquitecto venezolano de una sólida y dilatada trayectoria caracterizada por la honestidad, la sencillez, la sobriedad, la austeridad y el sabio manejo de las variables espaciales, climáticas y constructivas del lugar, tuvo pocas oportunidades de proyectar edificios de oficinas para el sector privado.

Recientemente reconocida con la publicación del libro Gustavo Legórburu y la conciencia del lugar de José Humberto Gómez y Víctor Sánchez Taffur (2023), primero de una colección dedicada a los Premios Nacionales de Arquitectura, su obra se desplegó fundamentalmente hacia la arquitectura residencial y la institucional, y se alejó de la llamada arquitectura comercial. Sin embargo, la indagación llevada a cabo para la cristalización del valioso texto deja en el ensayo titulado “Sobre la obra de Legórburu”, con el que se inicia el segundo bloque, suficientes elementos de análisis y reflexión como para considerar que, en su conjunto, la obra del maestro presenta rasgos que permiten desmontarla a partir de una mirada que parte de lo global hasta lo local pasando por lo regional, dejando en claro la persistencia de una serie de ideas que a modo de mantra cruzan transversalmente la producción “legorburiana”. Con ello en mente será más fácil comprender primero y describir después la Torre del Banco del Orinoco, edificio cuya potente imagen hoy engalana dignamente nuestra postal nº 400.

1. Cubierta del libro Gustavo Legórburu y la conciencia del lugar (2023) de José Humberto Gómez y Víctor Sánchez Taffur.

Así, el ejercicio teórico que acompaña el acercamiento a la obra de Legóburu realizado por Gómez y Sánchez Taffur se inicia con una hipótesis que permite ubicar su arquitectura como parte de las sutilezas que se esconden en los pliegues de lo que Charles Jenks definió como la “tardomodernidad”. Se trata, dentro de su especificidad, de una arquitectura de las que se apela “al manifiesto moderno, pero en un sentido mucho más puro y regresivo” y se apuesta “por la fortaleza de las formas universales de limpia geometría hundiendo sus dientes, no en el recurso y exceso tecnológico … sino en el carácter de sus espacios, en la materia y en el desarrollo local del lenguaje propuesto por arquitecturas auténticamente modernas de la posguerra”. Dicha arquitectura se distanciará del refinamiento de los volúmenes blancos del período de entreguerras y se decantará a “favor de una arquitectura un tanto más gris, más cruda y áspera, de fachadas espesas, profundas (¿brutalistas?)”.

En otro momento, Gómez y Sánchez Taffur encuadran la obra de Legóburu dentro de lo que califican como “arquitectura abstracta: aquella que proclama la condición trascendental de los sólidos elementales en desmedro de los híbridos; en la que criterios atados a la ética, eficiencia, modulación y al orden matemático prevalecen como una sintaxis propia cerrada que, en la generalidad de los casos, deja por fuera elementos figurativos. No hay espacio para la distorsión, dualidad, ambigüedad o confusión”.

2. Cuatro de los libros utilizados como referencia por Gómez y Sanchez Taffur en su aproximación a la obra de Gustavo Legórburu.

La idea de que nos encontramos ante una obra gobernada por el pragmatismo, “donde la cautela con que se acercaba al uso del material y su alejamiento de cualquier sumisión a priori e irrestricta al contexto” hablan por sí solas, puede sumarse a otra que enfatiza la pulcritud, precisión, limpieza y economía de esfuerzos para lograr el máximo efecto, donde “no hay espacio para la especulación injustificada” ni para los excesos o los alardes estilísticos, materiales o tecnológicos. Dentro de esta línea, las palabras del propio Legóburu resuenan: ““Yo no podía concebir la arquitectura como un divertimento. No era cuestión de regodearme en buscar formas bonitas, presumiblemente impactantes, que elevaran tu ego y el de tu contratante, no; el arquitecto tenía una señalada responsabilidad social, especialmente si era ciudadano de eso que denominan Tercer Mundo, devaluada porción del planeta Tierra, con el mayor índice de aumento poblacional, pero también con los más significativos problemas en salud, educación y vivienda y todo concentrado, en general, en regiones de clima tropical”.

3. Dos referentes considerados por Gustavo Legórburu en el diseño de la Torre del Banco del Orinoco ubicados ambos en Park Avenue, New York. Izquierda: Seagram Building. Mies van der Rohe (1958). Derecha: Lever House. Gordon Bunsshaft/Skidmore, Owings and Merril (1951-1952)

Un último eslabón asumido por Gómez y Sánchez Taffur les permite calificar la arquitectura de Legórburu como “silente porque, contraviniendo a Jenks, lo que en ella se respira es calma, sosiego; incluso cierta soledad”.

Considerado Legórburu como “un creador recurrente” que, aunque “no necesariamente fue siempre el mismo arquitecto” ni buscó realizar “una arquitectura-manifiesto con ataduras ideológicas”, se puede afirmar que la Torre del Banco del Orinoco, reúne gran parte de las señales que Gómez y Sánchez Taffur han logrado tipificar.

4. Banco del Orinoco. Vista axonométrica (izquierda) y despiece (derecha)

El edificio, ubicado sobre la avenida Francisco de Miranda, sector La Floresta, Municipio Chacao, cuya primera versión data del año 1979, tenía por finalidad construirse y venderse sin asumir el rol representativo de empresa alguna. Sin embargo, no renuncia a la importancia de adquirir una identidad propia que se inscribe en la consistente línea de trabajo desarrollada por su arquitecto.

5. Planta baja

Sin poseer la escala para ser considerado un rascacielos, ni la estridencia o la búsqueda de protagonismo que a veces caracteriza a las sedes corporativas, el planteamiento desarrollado por Legóburu busca, por un lado, aprovechar al máximo las variables urbanas permitidas para el desarrollo del terreno, y, por el otro ofrecer una respuesta que incorpora la generación de un espacio público, pese a las apremiantes limitaciones que el contexto establecía, su escaso frente a la avenida Francisco de Miranda y la quebrada que en su parte posterior lo delimita.

6. Planta tipo (izquierda). Planta nivel P.H. (derecha)

Para ello recurre a desarrollar un partido en que se hacen presentes la verticalidad de una torre y la horizontalidad de un cuerpo bajo que le sirve de transición. La torre termina ubicándose en la parte sur del lote que permitía mayor desarrollo mientras  el cuerpo bajo, más comprometido con el lindero oeste permite, gracias a su aproximación a la calle, resuelve la segregación entre el acceso peatonal (logrado a través de una pequeña plaza) y el vehicular.

7. Fachada norte (izquierda) y Corte norte-sur (derecha)

La elegante y bien proporcionada estructura vertical aporticada (donde funcionan las oficinas) tiene quince niveles –once plantas tipo y las de base y remate, ambas de doble nivel-. Por su parte, el cuerpo secundario destinado al uso comercial posee sólo dos plantas, ofreciéndose su techo como área visitable abierta a las visuales de los alrededores. El prisma, de base rectangular, orienta y transparenta sus caras más largas al norte y al sur, recediendo sus cerramientos a un segundo plano protegidos por la prolongación del envigado de borde a modo de alero que junto a la partición vertical le dan profundidad y un particular claroscuro a las correspondientes fachadas. El este y el oeste se cierran utilizándose como recubrimiento panelas de arcilla vitrificada que durante el día toma un atractivo tono cobrizo.

8. Cuerpo bajo y acceso al edificio

Puesto en funcionamiento en 1984, el Banco del Orinoco recoge los valores esenciales y atemporales que atraviesan toda la producción de Legórburu. Aquí, consecuente como solía serlo, recurre a uno de los rasgos más consuetudinarios de su ejercicio: la fachada fuerte, profunda y celosamente modulada, usada en otros proyectos, certera apreciación que hacen Gómez y Sánchez Taffur. También apela al uso fuerte y limpio de la geometría desde el punto de vista compositivo que facilita la correcta percepción de la forma, “tal vez pensada … para resistir con solvencia tanto el castigo del tiempo como las intervenciones o modificaciones que, como es natural, van apareciendo gradualmente”.

9. Izquierda arriba: Detalle de la fachada sur. Izquierda abajo: Hall de ascensores. Centro: Fachada este. Derecha: Vista noroeste desde la avenida Francisco de Miranda.

“Definido por una gruesa y elaborada armadura termodinámica pensada en sus cuatro costados para protegernos de las exigentes condiciones ambientales del trópico y, también (si consideramos que la escalera principal al sur de la torre es absolutamente abierta), para coexistir sin tantos prejuicios con él”, como expresan Gómez y Sánchez Taffur, el Banco del Orinoco da así un paso al frente como manifestación de la que puede considerarse como la preocupación más importante dentro de la arquitectura de Legóburu.

Los autores del recomendable libro que hasta aquí nos ha acompañado, cierran diciendo sobre el edificio, ante la tentación de considerarlo como un hito y no como un eslabón dentro de una cadena que “…de una u otra forma, Legórburu va y viene sobre sí mismo, lo que … es también una forma tácita y respetable de decirnos que tal vez no estaba muy interesado en concebir hitos, sino en cuidar la consistencia general de su obra”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 5, 6, 7, 8 y 9. Revista ESPACIO, nº 3, 1988

1 y 2. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

3. PHAIDON (https://www.phaidon.com/agenda/architecture/articles/2019/october/24/ezra-stoller-s-modern-america-the-seagram-building/) ; y Sobrearquitecturas (https://sobrearquitecturas.wordpress.com/2014/06/17/el-lever-house-de-gordon-bunshaft/)

4. José Humberto Gómez y Víctor Sánchez Taffur. Gustavo Legórburu y la conciencia del lugar (2023)

1998• Centro Otassca (Caracas Teleport)

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1998•  Se concluye la construcción del Centro Otassca (Caracas Teleport), ubicado en un terreno con frentes hacia el Paseo Colón y la Transversal Colón, urbanización Maripérez, Caracas, diseñado por los arquitectos José Miguel Galia y Alfredo Sucre Fabre, con la colaboración de Magalí Ruz Brewer. Se trata de un conjunto que estaría integrado por dos edificios, uno al norte de la parcela y en el sur, el que se llegó a construir. El edificio realizado tiene 15.256 m2, descansa sobre seis niveles de estacionamiento, compartidos en tres niveles por comercios, que conforman un «mall» de triple altura, atravesado por un fuerte eje de circulación, concebido para vincular los dos edificios del conjunto. Sobre el último nivel de estacionamiento se ubicó una planta neutra en la cual están los equipos de aire acondicionado y sobre éstos, la torre de oficinas de once pisos.

El edificio ocupa la totalidad de la superficie de la parcela, concentrando los servicios hacia su fachada oeste y dejando unas hermosas y largas visuales urbanas hacia el norte, este y sur. El juego y fragmentación volumétrica del edificio fue característico de los últimos proyectos desarrollados por el Dr. Galia.

El Centro Otassca obtuvo en el año 2000 la certificación de edificio inteligente que otorga la World Teleport Association, al ser único edificio de Venezuela que reúne cuatro tecnologías de enlace y transmisión de datos: ISDN; IP; V.35; y Satelital. Todas sus oficinas cuentan con acceso a Internet banda ancha a través de conexión de fibra óptica, además de disponer de conexiones para microondas, red paralela eléctrica para sistemas UPS y aterramiento. Razón por la cual en el año 2008 fue adquirido por el gobierno nacional para sede por el Consejo Nacional Electoral (CNE).

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 392

Cuando aún la avenida Libertador no se había construido y la vía era conocida como calle La Línea, muchas de las edificaciones que sobre ella se construyeron desde finales de los años 40 y comienzos de los 50 del siglo XX, ya habían empezado a tomar en cuenta que la arteria se ampliaría en función a lo estipulado por el Plan Municipal de Vialidad de 1951, que la consideraba una de las 9 obras imprescindibles dentro de las 19 que incluía. También, el Plano Regulador de Caracas de ese mismo año la sumaba al “sistema del este” junto a las avenidas Andrés Bello, Lincoln (antigua Calle Real de Sabana Grande) y Francisco de Miranda. Esta previsión tomada por los proyectistas de los edificios, permitió la construcción sin contratiempos de la avenida que, sin embargo, sí expropió y demolió numerosas construcciones que la poblaban desde finales del siglo XIX cuando por allí se trazó la ruta del Ferrocarril Central de Venezuela.

1. Izquierda: La avenida Libertador dentro de la trama urbana de Caracas donde se resalta la ubicación del edificio Sausalito. Derecha: La avenida Libertador en plena construcción donde se puede observar arriba a la derecha el edificio Sausalito.

Una de esas edificaciones que se ubicaría en la avenida principal de la urbanización El Bosque, con frente a la calle La Línea sería el Sausalito, cuya imagen engalana nuestra postal del día de hoy.

2. Izquierda: Intersección de la avenida principal de El Bosque y la avenida Libertador. Derecha: Los cuatro edificios ubicados en la intersección: Arriba: Edificio Viulma. Centro: Edificio Sausalito. Abajo: Edificio Santillana. Derecha: Edificio El Castillito.

Proyectado en 1952 por el ingeniero Héctor Machado Rivero y terminado de construir en 1953, este notable edificio residencial con comercio en planta baja conformará, junto al Santillana (de 1946, proyecto de Manuel Mujica Millán), El Castillito (de 1951, proyectado por Raffaele Mazzeo y calculado por Gaetano Dimase) y el Viulma (de 1954, diseñado por Guido Bermúdez), una de las intersecciones más notables que posee la moderna avenida caraqueña. El Sausalito ocupará la esquina sureste, el Santillana la noreste, El Castillito la noroeste y el Viulma la suroeste, y juntos se constituirán en una variada muestra de estilos y maneras de cómo enfrentar la solución del encuentro entre dos vías.

3. Ubicación y planta baja.
4. Izquierda: acceso y parte de la fachada norte. Derecha arriba: vista que muestra la fachada oeste y la fachada sur. Derecha abajo: vista que muestra la fachada este y parte de la norte.

Ejemplo de una interesante tipología edilicia explorada en la Caracas de los años 50, la implantación del edificio (orientado norte-sur con las fachadas este-oeste ciegas), buscó beneficiar a los residentes de una adecuada ventilación y vista hacia el norte, dejando un jardín como separación de la calle. Tiene dos cuerpos desfasados entre sí dispuestos asimétricamente, articulados por un núcleo de servicios y la circulación vertical compuesta por una escalera en tijera, que se observa a través de un tramo acristalado de fachada, y un ascensor. Un cuerpo (el este) tiene cinco plantas, el otro (el oeste) cuatro, dejando originalmente la planta baja como estacionamiento y el techo, como terraza visitable.

Ambos cuerpos del edificio disponen de una correcta protección solar, que acentúa la verticalidad y la horizontalidad de cada volumen.

Su estructura en concreto, pisos de granito, paredes de piedra, ventanas corridas y losas prolongadas para colaborar en aminorar las inclemencias del clima, conforman un lenguaje propio de la época manejado en este caso por el ingeniero Héctor Machado River haciendo gala de armoniosas proporciones reflejadas en el manejo de su volumetría.

5. Aproximaciones a las fachadas del edificio.

Como bien apunta Bernadette Guzmán en la nota dedicada al edificio publicada en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), “la planta tipo posee cuatro apartamentos de tres tipologías distintas que incluyen entre 2 y 4 habitaciones, que suman un total de 20 unidades. El nombre ‘Sausalito’ (que remite a una ciudad del área de la Bahía de San Francisco en el condado de Marin, California, cuyo significado es “pequeña arboleda de sauces”), colocado en forma vertical sobre la fachada con una clara tipografía, denota la importancia de la nomenclatura como elemento de arquitectura. La edificación muestra una composición formal propia de la arquitectura internacional, donde los planos verticales, muros de bloque calado y fachadas continuas de romanillas de vidrio que favorecen la ventilación y la iluminación natural, sumados a la calidad de materiales nobles como el concreto, la piedra y el granito, construyeron el espíritu de la época”.

6. Planta baja y dos aproximaciones a la fachada oeste .

En el año 1963 los hermanos Aldo y Salvatore Tarantino, italianos de origen, excelentes pasteleros, montaron en la planta baja del edificio la reconocida panadería-pastelería Selva, colocando el aviso comercial de local en la fachada oeste, aviso que con el tiempo se convirtió en un punto de referencia urbano. También otra parte de la planta baja está ocupada por una marquetería de tradición dentro de los comercios de la ciudad.

De acuerdo a lo recogido en el blog Caracas Moderna. (1900-1977), “el edificio Sausalito fue registrado por el Municipio Chacao en el Catálogo de Edificios con Valor Arquitectónico de Chacao y declarado por el Instituto del Patrimonio Cultural como Bien de Interés Cultural de la Nación, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N. 38.234 de fecha 22 de julio de 2005 como una de las manifestaciones tangibles registradas en el I Censo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2005. Merece ser protegido y conservado”.

Nota

Sobre la obra del ingeniero Héctor Machado Rivero podemos decir que hemos encontrado en Las Mercedes otro edificio de su autoría llamado “Tahiti” construido en 1957 y diseñado con características similares al Saulalito. Está ubicado en la Calle Madrid, entre Av. Veracruz y Av. Orinoco, en una parcela de 784,90 m2 con un área total de 1256,23 m2 que incluye un semi-sótano, planta baja, 2 pisos y pent house. En total tiene 7 apartamentos de aproximadamente 120 m2 c/u y 2 pent houses de aproximadamente 120 m2 c/u. Como tantos otros edificios de esa zona está a la venta y sin destino cierto.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 1. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

2. Captura de Google Earth; Construido en Caracas (https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/06/09/edif-viulma/); y Colección Crono Arquitectura Venezuela

3. Caracas Moderna. (1900-1977) (http://fundamemoria.blogspot.com/2013/05/337-municipio-chacao-parroquia-chacao.html); y Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (http://guiaccs.com/obras/edificio-sausalito/)

4. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (http://guiaccs.com/obras/edificio-sausalito/); Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Construido en Caracas (https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/06/09/edif-sausalito/)

5. Flickr (https://www.flickr.com/photos/caracasmoderna/6466595759/in/photostream/) ; Flickr (https://www.flickr.com/photos/caracasmoderna/6466591057/in/photostream/); Fickr (https://www.flickr.com/photos/caracasmoderna/6466592283/in/photostream/); y Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (http://guiaccs.com/obras/edificio-sausalito/)

6. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (http://guiaccs.com/obras/edificio-sausalito/); Flickr (https://www.flickr.com/photos/caracasmoderna/6466594371/in/photostream/) ; y Jimmy Villalta photography (https://jimmyvillalta.photoshelter.com/gallery-image/Fotos-del-Bosque-Country-Club-Campo-Alegre-Chacao-Caracas/G0000VaiFGugWDz0/I0000Yzeii7zfLfI)

1973• Torre La Primera

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1973•  Se termina la construcción y empieza a ser ocupado el edificio de oficinas Torre La Primera, ubicado en el cruce de la Av. Francisco de Miranda con la 2º Av. de la Urbanización Campo Alegre, diseñado por la arquitecto Celina de Bentata (FAU UCV, promoción 11 B/1961).
El edificio tiene 2 sótanos (que albergan 190 vehículos); un semisótano; planta baja y mezzanina, las cuales son la sede de La Primera Entidad de Ahorro y Préstamo; una primera planta tipo, con terraza; catorce plantas tipo que conforman la torre con 700 m2 cada una y como remate un pent-house.

La arquitecto Bentata planteó el núcleo de circulación y de servicio del edificio en el centro de la planta, decisión que facilitó la sub-división de las oficinas y el uso de los 3 ascensores más uno de carga, la escalera, ductos de basura y los sanitarios.

La protección solar de los ventanales del edificio, en las fachadas sur y norte, se logró con una segunda piel, separada del prisma habitado, apoyada sobre las extensiones de vigas. Las dos fachadas restantes son ciegas.

El ingreso al edificio se hace desde la Av. Miranda a través de jardineras dispuestas a manera de transición.

Por este proyecto la arquitecto Bentata obtuvo una Mención de Honor del Concejo Municipal del Distrito Federal en la V Bienal de Arquitectura de Venezuela.

Este fue el primer edificio de oficinas realizado por la Constructora Sambil del ingeniero (FI-UCV 1951) Salomón Cohen Levy (1927-2018)

HVH

1975• Torre ABA

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1975• Se termina la construcción del edificio de oficinas Torre ABA, ubicado en la Avenida Veracruz de la Urbanización Las Mercedes, diseñado un año antes por el arquitecto Julio Maragall y el ingeniero Jaime Luschinger.

Para la construcción del edificio se utilizaron diversas novedosas tecnologías. Se levantaron 9 torres de concreto armado, utilizando encofrados metálicos deslizantes. Se proyectó una de las torres con mayor dimensión para resolver dentro de ella la circulación vertical (los ascensores y la escalera). Las restantes torres son las columnas que configuran el edificio dentro de las cuales se ubicaron los sanitarios y depósitos.

A ellas se fijaron los 12 pisos del edificio fabricados con tridilosas. El esquema permitió tener plantas libres, con estructura solo en el perímetro de la planta.

Fotografía tomada de FB de Harry J. Wallis Landáez

La planta baja del edificio, resuelta a doble altura, tiene a manera de cielo raso una obra del artista venezolano Carlos Cruz Diez denominada «Ambientación Cromática», que mide 11 por 40 metros, producida en su atelier de París específicamente para el edificio. Este año 1975 fue de intensa producción para el Maestro Cruz-Diez habiendo participado con una “Inducción Cromática” en los doce silos de 35 metros de altura (más de 4.000 m2 de superficie) en la de rehabilitación del Puerto de La Guaira y con su “Muro de Color Aditivo” a lo largo del río Guaire, en Caracas, hecho sobre la pantalla estructural que soporta la Autopista Francisco Fajardo.

HVH