Archivo de la etiqueta: uso mixto

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 247

El Centro Rental Profesional Las Acacias “La Parábola”, como llegó a ser conocido el proyecto realizado por los arquitectos Guido Bermúdez, Pedro Lluberes y Carlos Brando junto al ingeniero J.O. Cárdenas, actuando Rino Levi como arquitecto consultor y el ingeniero Johanes Johannson como asesor estructural, fue encargado por sus propietarios Rivero-Rodríguez Ingenieros S.A. para ser ubicado frente al distribuidor de tránsito de Las Acacias y en el cruce de la Avenida Victoria con la futura Norte-Sur 7 y la Avenida Nueva Granada. Ampliamente documentado en la revista Integral nº 3, 1956, el anteproyecto mostraba la intención de convertirse en uno de los centros comerciales más importantes de la Caracas de los años 50.

1. Centro Rental Profesional Las Acacias “La Parábola”. Planta baja
2. Centro Rental Profesional Las Acacias “La Parábola”. Corte longitudinal

Como guía para la toma de decisiones, los arquitectos habían llegado a la conclusión “de que la mejor inversión estaba representada en el diseño de un conjunto grande de Oficinas con un Centro Comercial en las dos primeras plantas el cual incluirá todos los servicios anexos a las Oficinas: bancos, venta, exhibición de materiales, venta de útiles, copiadoras, barbería, baños turcos, restaurant, etc., y, además otros tipos de Comercio de acuerdo a las condiciones excepcionales de ubicación del terreno en relación a la vialidad metropolitana. Finalmente, y como complemento adecuado a semejante uso de la tierra, se planteó la necesidad de dos grandes Estacionamientos: uno subterráneo para personas que trabajan en el edificio y otro exterior para los visitantes al Centro Comercial.”

Pero lo verdaderamente interesante, más allá de las condiciones programáticas y el respeto a la normativa urbana, terminó siendo, por un lado, el estudio llevado a cabo sobre diferentes alternativas y, muy particularmente, la forma parabólica que adquirió dentro del conjunto definitivo el edificio de oficinas: de carácter laminar, orientación franca norte-sur, acentuada verticalidad (22 niveles) y original perfil que, como si emergiera de la tierra, se complementaba con el cuerpo comercial, estructuralmente independiente, de 3 niveles (con una parte a doble altura) y un espacio central provisto de vegetación. Las áreas totales de construcción se discriminaban así: “centro comercial”, 5.848 m2 y “parábola”, 1.7741,84 m2.

3. Centro Rental Profesional Las Acacias “La Parábola”. Plantas de la torre de oficinas y su variación en la medida que el edificio aumenta en altura

La “solución” ofrecía “flexibilidad en las áreas de oficinas” que se originaba no tanto en la tradicional subdivisión de plantas uniformes, sino en la oportunidad que provee la misma forma del edificio que se va reduciendo en la medida que se eleva. Así, el piso 1 de oficinas cuenta con un área rentable de 912 m2 y el 19 con 397,10.  Ello permite disponer de espacios que van desde los 50 m2 hasta los 500 m2, de acuerdo a lo que determina la ubicación del módulo de circulación vertical y de servicios, el cual, vale decir, disminuye también su dimensión en función del área de la planta y en consecuencia es menor en los pisos superiores.

En cuanto a lo que los proyectistas llaman “estética”, que no es otra cosa que la justificación de la escogencia del partido formal de la torre de oficinas, se buscaba “lograr un conjunto que represente un valor para el sitio, es decir, que sea el edificio lo que aumente el valor del sitio y no sólo que éste valorice el edificio. En base a ello, la solución parabólica, que ya había sido estudiada por Rino Levi para el caso especial del gabarito, se adaptaba a perfección a las condiciones requeridas del proyecto. Con esto surgía un verdadero ‘huevo de Colón’, es decir, la parábola como expresión de diversidad de las áreas, pues cada piso es diferente manteniéndose un principio básico de circulación central, y tres oficinas por piso, lo cual permite mayor variedad de áreas.”

Como es costumbre en la época, se subraya permanentemente la racionalidad que existe tras cualquier toma de decisiones entre las cuales se encuentra, entre infinitas posibilidades, la elección del “volumen parabólico que se conjugará mejor en las condiciones del sitio, requisitos de planta, altura, etc.”, para concluir de manera un tanto curiosa, a sabiendas de las reacciones que podía producir la polémica escogencia formal,  manifestando: “Sólo integrando la planta, el volumen, la plástica, los detalles constructivos, etc.; podemos hacer un examen equilibrado de cualquier solución, porque dentro de una misma forma, sea un cilindro, una parábola, un rectángulo o una elipse, existen soluciones malas y soluciones buenas.”

4. Izquierda: Diagramas de fuerzas para un edificio de forma parabólica. Derecha arriba: Rino Levi y Roberto Cerqueira César (arquitecto asociado), proyecto para dos edificios de oficinas gemelos de forma parabólica en São Paulo. Derecha abajo: Concurso para el Jefferson National Expansion Memorial en la ciudad de San Luis, Estados Unidos, realizado en 1947 cuyo resultado se dio en 1948, ganado por Eeero Saarinen & Associates

A la propuesta estructural se le dedica un buen espacio de la reseña aparecida en Integral. Allí se revelan, aparte de los criterios usados en los cálculos, los referentes que se tomaron en cuenta para llevar a cabo el trabajo: el primero corresponde a los dos arcos asimétricos paralelos de forma parabólica propuestos por Rino Levi y Roberto Cerqueira César (arquitecto asociado), como respuesta en São Paulo para dos edificios de oficinas gemelos que conectan, a través del espacio dejado entre ellos como centro comercial, dos vías publicas; el segundo remite al Concurso para el Jefferson National Expansion Memorial en la ciudad de San Luis, Estados Unidos, realizado en 1947 cuyo resultado se dio en 1948, ganado por Eeero Saarinen & Associates, quien seleccionó como ícono representativo del monumento, que posteriormente lo ha sido de la ciudad, justamente un arco parabólico. Al respecto, los autores de la propuesta realizada en Venezuela comentan lo siguiente: “El proyecto de Saarinen, cuyo mayor interés es la solución urbanística, optó para el monumento por un inmenso arco de forma parabólica, cuyo diseño fue expuesto en más de cien dibujos desde distintos puntos de vista, que sirvieron a su vez para estudiarlo, en sus relaciones con el paisaje con distintos efectos atmosféricos y para refinar su trazado que culminó en la adopción de una sección triangular del arco parabólico introducido como un refinamiento escultural.”

Con relación a los autores del proyecto valga la pena señalar que dos de ellos Bermúdez y Brando venían de haber participado activamente en el Taller de Arquitectura del Banco Obrero (TABO), coordinado por Carlos Raúl Villanueva, que realizó el Plan Nacional de Vivienda 1951-55. Bermúdez, quien fue el primero en unirse al TABO, logró que se incorporara al Plan su trabajo final con el que obtuvo el grado de arquitecto que derivó en el proyecto y construcción de la Unidad de Habitación Cerro Grande (1952-54), ubicada en El Valle. Además fue proyectista dentro del TABO de la edificación de 15 pisos denominada Multicelular (MC) utilizada en el Plan Extraordinario de Viviendas Cerro Piloto. Por su parte, Brando también logró aportar el trabajo procedente de su formación académica que originó el diseño dentro del TABO del superbloque tipo DL que se repitió con modificaciones en la Comunidad 2 de diciembre (hoy 23 de enero), la Unidad Vecinal Simón Rodríguez y la Unidad Vecinal 24 de Noviembre (Pariata).

5. Bermúdez y Lluberes. Izquierda: 1957, junto a Cipriano Domínguez y Carlos Brando, proyecto para el Palacio Arzobispal de Caracas, ubicado entre las esquinas de Gradillas y San Jacinto. Derecha: 1967-70, junto a Brando, Centro Nacional de Telecomunicaciones CANTV, ubicado en la Avenida Libertador, Caracas

Por otro lado, Bermúdez y Lluberes, ambos graduados en la segunda promoción de la Escuela de Arquitectura de la UCV en 1951, socios en una oficina de arquitectura muy activa durante los años 50 y 60 (en la que Brando participaba esporádicamente en algunos trabajos), habían ganado en 1956 el Concurso por invitación para el Proyecto de la Escuela de Formación de Oficiales de las Fuerzas Armadas de Cooperación (EFOFAC), la cual sería construida en los terrenos de la Hacienda Caricuao, Caracas; en 1957 junto a Cipriano Domínguez y Carlos Brando concluyeron el proyecto (no construido) para el Palacio Arzobispal de Caracas, ubicado entre las esquinas de Gradillas y San Jacinto; en 1959 participan en el Concurso por invitación para el diseño del edificio de la Biblioteca Nacional, Los Caobos, Caracas y en 1962 obtienen el segundo premio (compartido) en el Concurso Nacional para seleccionar el Pabellón venezolano que iría a la Feria Mundial de Nueva York de 1964-65; en 1961 ganan el concurso para el anteproyecto del Centro de Profesionales Universitarios de Aragua, construido en 1964 en la avenida Las Delicias, Maracay; y entre 1967 y 1970 junto a Brando proyectan el Centro Nacional de Telecomunicaciones CANTV, ubicado en la Avenida Libertador, Caracas, que se termina de construir en 1973.  Cabe añadir que  Lluberes y Brando ya había trabajado con Bermúdez en el proyecto del centro comercial que acompañó la Unidad de Habitación Cerro Grande.

6. Rino Levi y tres de sus proyectos más conocidos. Arriba derecha: Casa Olivo Gomes, São Paulo (1949). Abajo izquierda: Hospital Israelita Albert Einstein, São Paulo (1958). Abajo derecha: Propuesta presentada en el Concurso para el Plan Piloto de Brasilia (1957)

Rino Levi (1901-1965) brasileño hijo de italianos, nació en São Paulo y murió en Bahía, estudio en Milán y Roma, y era representante de la llamada “Escuela Paulista” de arquitectura moderna. De la nota aparecida en el número 25 (1965) de la revista Punto a raíz de su fallecimiento, encontramos que en 1957 Levi vino por primera vez a Venezuela invitado para dictar entre los meses de enero y febrero un total de once conferencias en la FAU UCV. “En 1959 volvió a ser invitado actuando como profesor visitante y dictando conferencias sobre hospitales en los talleres de Composición Arquitectónica. Fue invitado por la Gobernación del Disrito Federal para asesorar algunos proyectos de Hospitales. La Sociedad Venezolana de Arquitectos lo nombró Miembro Honorario de la misma.” También formó parte de los colaboradores especiales en el exterior de la revista Integral a partir del número 5.

Dentro de su extensa obra cabe destacar el Edificio Guarani, São Paulo (1936), el Cine Art Palacio, Recife (1936), el Cine Iparanga, São Paulo (1941), la Casa Olivo Gomes, São Paulo (1949), la Casa Milton Guper, São Paulo (1951), el Hospital Antonio Cándido Camargo, São Paulo (1947) y el Centro Cívico, Santo André, São Paulo (1965). El proyecto de la Maternidade Universitária (Maternidad Universitaria) de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo, 1944, si bien no se concreta, obtiene un enorme reconocimiento entre sus pares, y por él recibe el Premio para Proyecto de Edificio de Uso Público en la 1ª Bienal Internacional de São Paulo, 1951. Levi también participó en el concurso de Brasilia (1957) y su proyecto se clasificó en la 3ª posición.

7. Maqueta del Helicoide de la Roca Tarpeya donde se incluye la propuesta del Centro Rental Profesional Las Acacias “La Parábola”.
8. Fotomontaje de la maqueta del proyecto del Centro Rental Profesional Las Acacias “La Parábola” que formó parte de la muestra venezolana en la Exposición Internacional de la Construcción de Berlín de 1957 (Interbau 57)

Tal vez dando la sensación de que nos encontrábamos en un período en el que se asumían riesgos y el arrojo era parte importante en la toma de decisiones por parte de los arquitectos, el Centro “La Parábola”, dada su proximidad con el Helicoide de la Roca Tarpeya, fue incluido en la maqueta realizada donde se mostraba el contexto y servía para promover ambos proyectos cuyos destinos caminaron en sentidos muy distintos. Para finalizar, es bueno señalar que el impactante edificio formó parte de las obras que se expusieron en el pabellón que representó a Venezuela en la Exposición Internacional de la Construcción de Berlín de 1957 (Interbau 57) cuyo proyecto fue realizado por uno de sus autores, Guido Bermúdez y calculado también por Johanes Johannson.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2 y 3. Revista Integral nº 3, 1956

4 y 6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

5. Colección Crono Arquitectura Venezuela

7. https://twitter.com/proyhelicoide/status/430343094181969920

8. https://twitter.com/materialesamv/status/551711892184772608

Demolición del pequeño centro comercial ubicado frente a Sears de Bello Monte

1970• Se inicia la demolición del pequeño centro comercial ubicado en el cruce de la Avenida Principal de Bello Monte y la Calle Lincoln (frente a la tienda por departamentos Sears), atribuido al arquitecto norteamericano Don Hatch, para iniciar la construcción de la Torre Bello Monte, diseñada por Manuel Fuentes (FAU UCV, promoción 14A, 1965), Carlos Gómez de Llarena (FA ULA, 1967) y Moisés Benacerraf (1924-1998) (Universidad de Yale, 1947).

El proyecto fue distinguido en marzo del año 1971, en la Quinta Bienal de Arquitectura con el Premio Municipal del Distrito Sucre.
(Fotografía de Julio César Mesa.)

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 216

El Centro Comercial Mata de Coco, cuya imagen muy cercana al momento de su inauguración en 1959 ocupa nuestra postal del día de hoy, dada su ubicación en un sector denominado San Marino, fronterizo entre Chacao, Campo Alegre y el Country Club, entre la avenida Blandín y la San Marino, colindante por el norte con lo que eran los campos deportivos del Colegio San Ignacio de Loyola (donde posteriormente se desarrolló en Centro San Ignacio), constituye una de las primeras muestras de lo que un arquitecto, de común acuerdo con las autoridades municipales, puede lograr desde la perspectiva de visualizar a futuro un sector en plena transformación a través de una propuesta de diseño urbano. Esta actitud consistente en ver la ciudad como oportunidad permanente de ser renovada, es un sello que distinguirá siempre la manera como Tomás José Sanabria (1922-2008) entendía la relación edificio-contexto, presente a lo largo de toda su carrera profesional que tiene en el proyecto de este centro comercial una primera oportunidad de mostrarse.

1. Tomás José Sanabria. Centro Comercial Mata de Coco. Arriba. Izquierda: Plano de ubicación. Derecha: Esquema de la planta de acceso. Abajo. Izquierda: Perspectiva del conjunto. Derecha: Boceto de la volumetría inicial

El problema consistía inicialmente en diseñar diez casas en diez lotes separados a solicitud de Enrique Siblesz y Juan Bernardo Arismendi propietarios de los terrenos. Sanabria narra de acuerdo a lo recogido en la ficha P-261 del portal Tomás José Sanabria. Arquitecto (https://tomasjosesanabria.com/) cómo “una vez que tuve la información hice visitas al sitio y luego de analizar el lugar, llamé al Ing. Siblesz para hacerle la siguiente proposición. En lugar de construir las viviendas proponía crear un ‘hito urbano’ que representaría un cambio, una mejora ambiental en una zona donde me preocupaba seguir haciendo lo mismo, que a la larga representaría un deterioro. Hablé con Siblesz quien recibió la proposición con agrado, luego me dijo que lo había considerado con su socio (Arismendi) quien también lo tomó con agrado. (…) Lo elevé a consulta a la autoridad Municipal quien también lo aprobó. (…) Con este gran estímulo comencé a trabajar en el proyecto, cada día me sentía mas contento con la idea, proponía en el notable terreno, una sala de cine, un centro comercial, una pequeña torre de oficinas integrada a una cafetería con vista al Ávila. El pequeño conjunto quedaba rodeado por estacionamientos y amplios espacios donde el peatón podría caminar libremente, creando un oasis en el espacio habitado por viviendas.”

2. Tomás José Sanabria. Centro Comercial Mata de Coco. Perspectiva aérea del conjunto

Así, la propuesta quedó conformada por tres cuerpos: el centro comercial propiamente dicho al norte, la sala de cine al sur y la torre de oficinas como elemento articulador de ambos con sus fachadas largas orientadas norte-sur. En total, inicialmente, se trabajó con un porcentaje de ubicación del 21% (quedando un 79% para el tratamiento de las áreas exteriores y estacionamientos) y un 74% de área de construcción del cual un 28% (13.540 m2) correspondía a la torre.

La solución permite vincular peatonalmente la avenida Blandin (al norte) con la San Marino (al sur) siendo servidas ambas por sendos estacionamientos. Muy bien adaptada a la topografía, su composición sigue el esquema de prisma vertical alargado elevado sobre pilotis y cuerpo bajo horizontal generándose un espacio de transición entre la volumetría del cuerpo bajo y la torre que da como resultado una amplia terraza en el techo del centro comercial con vistas al Ávila. Para la resolución del prisma vertical Sanabria recurre a un lenguaje típicamente corbusiano protegiendo las fachadas norte y sur con un sistema de parasoles que recuerda el tratamiento dado a los edificios diseñados por Sanabria para la Electricidad de Caracas a comienzos de los años cincuenta. A diferencia de aquellos, los brise-soleils de Mata de Coco fueron realizados en asbesto por “asuntos de economía” como señala irónicamente el arquitecto.

3. Tomás José Sanabria. Centro Comercial Mata de Coco. Izquierda: Planta nivel acceso y comercios. Derecha: Vista exterior desde el estacionamiento de la planta baja comercial y parte de la torre de oficinas
4. Tomás José Sanabria. Centro Comercial Mata de Coco. Izquierda: Fachada oeste. Derecha: Corte longitudinal en sentido norte-sur
5. Tomás José Sanabria. Centro Comercial Mata de Coco. Izquierda: Vista aérea del conjunto. Derecha: Vista interior del auditorio
6. Tomás José Sanabria. Centro Comercial Mata de Coco. Vista aérea del conjunto.

La planta baja comercial, caracterizada por el uso del concreto obra limpia en los acabados exteriores de los volúmenes, se comporta espacialmente como un sistema de calles y patios entrelazados rememorando una pequeña ciudad. El cuerpo del cine, recubierto de ladrillo trabajado al detalle que deja a la vista el esqueleto estructural en concreto, está acompañado de una plaza al este que le sirve de desahogo formando parte importante del recorrido externo que se desarrolla a lo largo del eje norte-sur del terreno, lo que refuerza la vocación urbana del conjunto. Bajo la plaza se ubica un espacio comercial en el que la zona de depósito ocupa su mayor porcentaje. Como dato curioso vale la pena señalar que cuando Sanabria escoge el mismo acabado del cine para las fachadas este y oeste de la torre de oficinas su costo tuvo que ponerlo de su bolsillo, “reduciendo los ‘honorarios’ que recibí, pues los propietarios se negaron a hacer ese gasto que representaba un aumento no previsto. Sacrificio que hice por sentir que la propuesta que hice demandaba una imagen que perdurara en el tiempo”.

El edificio de oficinas de ocho niveles ofrece la posibilidad de contar con visuales amplias sobre la ciudad. En él se ubicaron durante los primeros años una serie de despachos de arquitectura que empezaron a hacer contrapeso al predominio que hasta entonces había tenido el Centro Profesional del Este como lugar de referencia. En Mata de Coco, quizás por ser su suegro Juan Bernardo Arismendi uno de los propietarios del conjunto, Carlos Raúl Villanueva ocupó un espacio en el pent-house que se recuerda como la única ocasión en la que ejerció la profesión de forma liberal una vez terminada la experiencia de la Ciudad Universitaria de Caracas. Así mismo, el propio Tomás Sanabria ubicó allí por un tiempo su lugar de trabajo. En el pent-house (ala este) se instalaron Gustavo Legórburu, Américo Faillace, Nelson Douaihi, José Antonio Pechio y Elías Toro. Enrique Gómez y Carlos Sosa ocuparon primero otro sector del ala este del pent-house y más adelante una oficina en el piso 6.

El Centro Comercial Mata de Coco se convirtió desde su apertura en lugar de escape para los estudiantes del Colegio San Ignacio. Allí, además, se instaló la célebre librería LEA donde se podían adquirir los útiles y textos escolares que se exigían en el centro educativo. El teatro Caribe formaba junto con la fuente de soda-restaurant ubicada en la terraza superior del ala comercial y el automercado CADA que ocupaba el volumen más al norte, lugares de referencia. Debe reconocerse, sin embargo, desde muy temprano, un descontrol en la utilización de los elementos publicitarios que identificaban los locales lo que empezó a transmitir cierta anarquía contrastante a todas luces con la sobriedad y correcta planificación que lo caracterizaba.

7. Vistas recientes del Centro Comercial Mata de Coco. Arriba derecha: Vista aérea del conjunto con la presencia de la sede del SENIAT. En las otras dos se observan los efectos de las intervenciones realizadas a comienzos de los años 80

Al transcurrir del tiempo Mata de Coco fue sufriendo el impacto de la presión que ejercía el valor comercial del terreno que ocupaba en virtud de su localización. En tal sentido, primero fue objeto de una desproporcionada intervención a cargo de la oficina Volante-Monaldi y Asociados C.A. que a comienzos de los años 80 del siglo XX buscó remozarlo abusándose del uso de cubiertas basadas en estructuras tridimensionales. Es el momento en el que el teatro Caribe deja de ser cine para  convertirse en sala para presentaciones musicales y teatrales además de grabaciones. Sanabria resiente este trabajo cuando expresa: “Lo mas triste del caso es que un arquitecto (hijo de un muy apreciado colega) intervino el edificio de manera arbitraria y grotesca, acción que trajo como consecuencia que propietarios de lotes vecinos hicieran lo propio hasta llegar al caos que hoy podemos observar en este sufrido caso!”.

La estocada mortal que se le da a la integridad del conjunto surge a finales de siglo cuando en la parte norte del terreno “sin consulta ni opinión” se levanta la sede del SENIAT rompiendo por completo la concepción inicial que dio origen a la propuesta. Ya para entonces se construía en los terrenos vendidos por el Loyola correspondientes a sus campos deportivos el Centro Comercial San Ignacio (1998), lo que terminó de afectar las visuales hacia Ávila. Sobre estos dos hechos Sanabria, indignado, opina lo siguiente: “Esto (de contar con visuales libres) se mantuvo durante unos años hasta que ocurrió el gran crimen urbano, el apetito por el lucro que combinado con una nefasta asesoría al nivel de las autoridades del Colegio San Ignacio, negociaron las invalorables áreas verdes para comenzar con el brutal ‘desarrollo’ urbano que hoy en día hemos visto como ha nacido para continuar en su ‘nefasto deterioro ambiental’ «.

Sumido dentro de esta condición degradante el Centro Comercial Mata de Coco hoy pervive agredido mostrando sólo hacia el sur parte del esplendor que lo caracterizó a lo largo de más de cuatro décadas.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 3 derecha y 6. Colección Crono Arquitectura Venezuela

1, 2, 3 izquierda, 4 y 5. Catálogo de la exposición Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra. Galería de Arte Nacional, 1995

7. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad