1968• Una vez vendidos los 50.000 m2 de terreno que conformaban parte de la antigua Hacienda Sans Souci, se destinan 33.000 m2 para vivienda y 23.000 m2 para un centro comercial, separando ambos lotes por una vía que comunica la Av Principal de la Urbanización El Bosque con la Urbanización Las Delicias, Sabana Grande.
En el lote destinado a comercio se construye e inaugura en 1968 el Centro Comercial, que limita por el sur con la Avenida Principal de Sabana Grande, por el norte con la Av. Solano López y por el oeste con la Quebrada Chacaíto, límite natural entre el Distrito Federal y el Estado Miranda.
La obra fue proyectada en 1965 por Antonio Pinzani (1927-2009) arquitecto graduado en la Universidad de Venecia, Italia, en 1953. Revalidó en la FAU UCV recibiendo su título en la promoción 12C /1963. El diseño estructural fue realizado por los ingenieros Sergio Piccín y Antonio Froyo.
El diseño original proponía la construcción de una torre de oficinas sobre el centro comercial, la cual fue desechada. Los 23.000 m2 construidos, aprovechan el desnivel existente entre las dos avenidas para desarrollar tres niveles comerciales con estacionamiento más un sótano de uso múltiple. El centro comercial, ubicado en un punto neurálgico de la ciudad, punto de interconexión de transporte público, facilitó el desarrollo y éxito de comercios ancla, fuentes de soda, restaurantes, librerías, agencias bancarias, cines, discotecas, automercados, etc. El diseño del arquitecto Pinzani privilegió al peatón, desagregando la vialidad vehicular, concibiendo un centro comercial que verdaderamente daba respuesta a construir en el trópico.
Inicialmente tuvo 97 tiendas y dos estacionamientos, uno de ellos ubicado en el sótano, ofreciendo entre ellos 600 puestos, la mayoría techados.
HVH
Centro Comercial Chacaíto. Antonio Pinzani. Patio interno descubierto.
Centro Comercial Chacaíto. Antonio Pinzani. Una vista nocturna del estacionamiento descubierto del segundo nivel de comercios.
Centro Comercial Chacaíto. Antonio Pinzani. Estacionamiento descubierto en el segundo nivel de comercios.
Centro Comercial Chacaíto. Antonio Pinzani. Vista noctura de la edificación.
1960•Se concluye y consagra el templo Masónico de la Logia Unanimidad Nº 3, ubicado en la avenida Soublette, Sector El Cantón, frente a los muelles del puerto de La Guaira, Litoral Central (hoy Estado Vargas), declarado en años recientes patrimonio histórico de Vargas.
El edificio-templo de planta baja y cuatro pisos, cuenta con los espacio propios para el culto, y con otros arrendados a dos casas comerciales: una empresa aduanera y otra de servicios aeronáuticos.
Este templo vino a sustituir al construido e inaugurado en 1858, primero edificado con esta finalidad en nuestro país, el cual estuvo ubicado a orilla del mar, cercano al Antiguo Mercado de La Guaira, en pleno Litoral Central, demolido en 1953, con la construcción de la actual Avenida Soublette.
1948•Abre sus puertas al público el Cine Diana ubicado en la avenida San Martín, proyectado y construido por la firma Velutini y Bergamín, C.A., integrada por el ingeniero civil Rafael Emilio Velutini y el arquitecto Rafael Bergamín (1891-1970).
En este proyecto Bergamín utiliza el mismo esquema proyectual empleado en el diseño del Teatro Ávila (1939), colocando en la planta baja el acceso a la sala de espectáculos (cine o teatro) y comercios complementarios y en la planta alta viviendas.
Este popular cine con un aforo para 1.200 espectadores estuvo en funcionamiento durante veintidós años hasta que fue demolido para construir en el terreno que ocupaba el edificio La Palma.
El desaparecido edificio Galipán, cuya impactante estampa engalana nuestra postal del día de hoy, fue la primera intervención de envergadura que se realizara en la avenida Francisco de Miranda, vía que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) terminó de construir en 1954 sobre el trazado del antiguo Camino Real de Petare en el trecho de 8,2 kilómetros que transcurre desde Chacaíto hasta esa población.
Tardó el Galipán 20 meses en construirse (agosto 1950 a marzo 1952) bajo la responsabilidad de la Compañía Anónima Edificaciones Galipán, presidida por Carlos Rodríguez Landaeta, en una manzana de 8.600 m2 de extensión que limita con la avenida Francisco de Miranda por el Norte, la calle El Parque por el Este, la avenida Tamanaco por el Sur y al Oeste con la calle Mohedano, de la urbanización El Rosal. Su diseño fue realizado por el ingeniero-arquitecto Gustavo Guinand Van der Walle (FI UCV, 1942; FAU UCV, 1967).
1. Edificio Galipán, Gustavo Guinand Van der Walle. 1952. Arriba: planta tipo (apartamentos). Abajo: planta baja (comercios)
Estaba integrado por tres torres enlazadas, y fue considerado en su momento “la unidad de vivienda mas avanzada de Latinoamérica”. Tuvo 14 pisos que totalizaban 36 metros de altura (la más alta de la capital, pudiéndose divisar el valle de Caracas en toda su extensión), 28.000 m2 de construcción, en los cuales Guinand desarrolló 135 apartamentos, 29 locales comerciales, 24 oficinas, un bar-restaurante en el último nivel, un garage con estación de servicios para 80 vehículos y estacionamientos al aire libre.
Fue construido a un costo de 14 millones de bolívares por varias empresas, entre las que se destacaron Técnica Constructora C.A., quien realizó la estructura de concreto armado antisísmica; Martínez y Salegui responsable de la albañilería; Briceño y Rodríguez de las instalaciones sanitarias y José García de las instalaciones eléctricas.
Los pisos del edificio fueron de granito y las paredes de los accesos y espacios de circulación estaban recubiertos con mármol de Carrara. La circulación vertical se realizaba a través de 12 escaleras y 6 ascensores (dos de ellos de carga). El tanque subterráneo de agua tenia una capacidad de 500.000 litros y estaba equipado con 4 bombas de 25 hp cada una.
2. Dos vistas exteriores del edificio Galipán3. Edificio Galipán, Gustavo Guinand Van der Walle. 1952. Fachada norte
Citando a Hannia Gómez en el artículo “Flores al Galipán”, aparecido inicialmente en la sección Arquitectura del diario El Nacional en 1999 (que hoy se puede releer en http://fundamemoria.tripod.com/id37.html), “La avenida como dijéramos una vez en un libro del Instituto de Arquitectura Urbana, luciría ‘nueva y flamante’, prácticamente construida para el uso exclusivo de la ‘gigantesca megaestructura en medio de grandes lotes baldíos de terreno’. El edificio se asienta majestuosamente a su orilla como un ‘mundo urbano en sí mismo, como un pedazo aislado de ciudad’. En aquel entonces lo habíamos escogido entre los 10 mejores edificios de vivienda multifamiliar de los años cincuenta y le redibujamos cariñosamente sus plantas, sus secciones y sus alzados, cuidando mucho en delinear bien cada antepecho, cada baranda, cada alero (que tanta familiaridad tienen con los de su notable pariente, el Hotel Tamanaco, otra espléndida obra del arquitecto Gustavo Guinand), a fin de salvarlos para la posteridad, erigiéndolo con nuestro devoto esfuerzo en un sitial de honor: una de las operaciones de mayor confianza urbana de la época. Arriba en el último piso, un amplio restaurante coronaría la corpulenta fábrica a lo largo de una terraza sobre la curvatura central del volumen, rutilante de luces festivas y repleta de gente, y desde cada uno de los dos penthouses en las cinco puntas del edificio, los inquilinos, todos gente muy chic que se daban codazos para conseguir aquí apartamentos para rentar, abrían sus elegantemente decorados balcones a la vista de la nueva Caracas”.
Referencia durante años por su calidad arquitectónica, respuesta urbana y el alto estándar de las firmas que ocupaban sus espacios comerciales, los propietarios del Galipán afectados por el hecho de haber sido construido antes de que se sancionara la Ley de Propiedad Horizontal y por la posterior aplicación de la Ley de Inquilinato, habían ido descuidando paulatinamente su mantenimiento y cambiando forzadamente su uso, presentando innumerables problemas con quienes como inquilinos ocupaban sus espacios. Adicionalmente, se empezaba a ver afectado por la presión de una ordenanza que permitía en el área que ocupaba un mayor porcentaje de construcción del que poseía.
En medio de este panorama, en julio de 1999 el Concejo Municipal de Chacao aprobó un acuerdo mediante el cual se lo declaraba patrimonio histórico del municipio. Sin embargo, meses después, los mismos concejales inexplicablemente, con sólo un voto salvado, derogaron el decreto facilitando la posibilidad de su demolición.
4. Nº 324 del 3 de diciembre de 1999 de Arquitectura HOY, dedicado a encontrar salidas a al inminente demolición del edificio Galipán
El escándalo que acompañó todo el proceso que terminó con el derrumbe forzado del edificio, constituyó a finales de los años 90 del siglo XX todo un testimonio del despertar de un sentir que se venía desarrollando por la preservación del patrimonio construido de la ciudad, altamente afectado en lo correspondiente a su pasado colonial y republicano al cual ya se habían empezado a sumar importantes piezas de arquitectura moderna. También de la frustración que acompañó el no poder evitar su anunciado destino a pesar de los pesares y de los altibajos esperanzadores que fueron surgiendo una vez que la sentencia fue decretada.
Las voces levantadas desde diferentes frentes (académicos o de divulgación), si bien avivaron la polémica y abrieron los ojos al ciudadano común de que se trataba de una pelea desigual entre Mercado Inmobiliario y Conservación del Patrimonio, dejaron en claro que ante el primero mientras no exista una opinión pública solida y que se manifieste al unísono será difícil evitar que la segunda vaya observando la desapareción paulatina de su acervo. La actitud ambigua que en su momento manifestaron el Colegio de Arquitectos de Venezuela que declaró que “el edificio es insalvable”, el silencio del Instituto de Patrimonio Cultural, e incluso las declaraciones proclives al desahucio del arquitecto del edificio, alentaron a los nuevos propietarios a llevar adelante su objetivo de obtener la mayor rentabilidad posible en un terreno que lo permitía sin reparar en lo que sobre él estaba construido.
5. Imagen de la demolición del edificio Galipán el año 2000
El 10 de febrero del año 2000 comenzó la demolición del edificio de parte de la constructora propiedad del Sr. Salomón Cohen, levantándose allí un conjunto o “centro empresarial” que irónicamente lleva el nombre de la obra destruida. A casi 20 años del suceso, de lo que hubo ya nos hemos paulatinamente olvidado.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal, 2 y 5. Colección Crono Arquitectura Venezuela
1, 3 y 4. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad
1969•Se concluye la construcción del Edificio Sede de Venezolana Internacional de Aviación, S.A. VIASA, ubicado en la Calle Oscar Machado Zuloaga con Plaza Morelos, urbanización Los Caobos, proyectado por los arquitectos Julián Ferris, Jaime Hoyos y Carlos Pons.
El edificio está compuesto de planta baja a doble altura, doce pisos tipo, penthouse y dos sótanos de estacionamiento.
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