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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 461

La conocida como “Tragedia de Vargas”, ocurrida en diciembre de 1999, representa el desastre meteorológico de mayor magnitud en la historia contemporánea de Venezuela, dejando una huella imborrable en la infraestructura y el tejido social del litoral central. Uno de los epicentros de esta devastación fue la cuenca de Camurí Grande, donde se asienta el Núcleo Universitario del Litoral (NUL) de la Universidad Simón Bolívar (USB). Este evento no solo destruyó el 80% de la planta física de la institución, sino que obligó a una redefinición total de su modelo académico y de su relación con un entorno geológico altamente dinámico.

1. Toma de posesión de los Terrenos del Núcleo Universitario Litoral el 15 de septiembre de 1975. El Rector de la USB Ernesto Mayz Vallenilla protagoniza el acto.

Quizás valga la pena recordar que el NUL inició su andadura formal en la década de los setenta, un periodo de expansión para la USB, cuya sede principal en Sartenejas ya se perfilaba como un referente de excelencia científica. La necesidad de atender el litoral central, una zona estratégica por su actividad portuaria y turística llevó a la elaboración por parte de la universidad de un proyecto académico basado en ofrecer carreras técnicas enfocadas en áreas administrativas, tecnológicas y de servicios, con una duración de 3 años. Como espacio idóneo para su funcionamiento le fueron entregados a la institución el 15 de septiembre de 1975 los terrenos de lo que fue la Hacienda Camurí Grande que sumaban en total 112 hectáreas. Este lugar, caracterizado por su alto valor escénico y su ubicación en la estrecha franja entre la cordillera de la costa y el Mar Caribe, presentaba tanto oportunidades como desafíos para la planificación urbana.

2. El Trapiche (arriba) y la antigua Casa de Hacienda de Camurí Grande (abajo, conocida luego como la Casa de Vargas) construcciones del siglo XVII ubicadas en la colina norte del valle donde se construyó el Núcleo del Litoral de la USB.

La aprobación institucional por parte del Consejo Nacional de Universidades (CNU) el 16 de enero de 1976 marcó el inicio de la construcción de una planta física que debía ser funcional y adaptable. El modelo académico, exigía una infraestructura que priorizara los espacios de práctica, como talleres y laboratorios, por encima de las grandes aulas de conferencias teóricas.

3. Vista de los Pabellones, construidos en la parte baja del valle de Camurí Grande, donde se iniciaron formalmente las actividades docentes en el Núcleo Universitario del Litoral de la USB en 1977.

Al iniciar formalmente sus actividades el 12 de febrero de 1977 (ya habiéndose creado el 4 de febrero de 1976 el Decanato de Investigaciones), el NUL contaba con una planta física aún en construcción, donde destacaban las edificaciones coloniales del siglo XVII de la antigua casa de la Hacienda Camurí Grande (inmueble testimonio de la arquitectura colonial venezolana y residencia del Dr. José María Vargas tras su regreso de Puerto Rico en 1824, que luego se convertiría en la sede administrativa) y el trapiche (testimonio del pasado incorporado al paisajismo norte en proceso de realización), a las que se añadieron 4 pabellones (similares a los utilizados en la primera etapa del desarrollo de la sede de Sartenejas) en los que se centró la actividad docente (aulas y laboratorios) y algunas oficinas administrativas, encontrándose el quinto en vías de ser concluido.

Con el paso del tiempo se irían completando paulatinamente el resto de los edificios y el paisajismo que terminaron de darle forma definitiva al campus: se concluyó el pabellón V y se levantó el VI; también desde el Decanato de Investigaciones se impulsó la construcción de la infraestructura de laboratorios (grupo de naves industriales equipadas con tecnología de punta para la época); se fueron añadiendo una serie de edificaciones aisladas de apoyo que albergaron la Casa del Estudiante, la Casa del Profesor, la Casa del Empleado, el puesto de guardabosques, un invernadero y depósitos de mantenimiento; y hacia finales de la década de los noventa se había iniciado la construcción de un edificio de aulas de mayor escala para centralizar la formación teórica de las nuevas licenciaturas que se estaban abriendo.

4. Camurí Grande y zonas aledañas días después de la tragedia del 99. En la parte superior se observa, arrasado por la crecida de la quebrada Camurí Grande, el valle en el que ubicaron inicialmente las edificaciones del Núcleo del Litoral de la USB.
5. Condiciones en las que quedó la puerta de acceso al Núcleo del Litoral después del deslave de diciembre de 1999.

Aquella planta física, indisolublemente ligada a su entorno natural, que equilibraba el rigor industrial con la preservación del patrimonio histórico ocupó, sin embargo, la zona más vulnerable del valle surcado por la quebrada Camurí Grande. Salvo las edificaciones históricas (la Casa de Vargas y el trapiche de la hacienda) que se ubicaron (dada la sapiencia constructiva de la arquitectura tradicional) en zonas altas no inundables, el resto ocupó abanicos aluviales, una formación geológica propia de la zona donde los ríos depositan sedimentos al llegar a la costa. De allí que, pese a que la universidad realizaba esfuerzos constantes de mantenimiento de drenajes y sistemas de canalización para proteger los laboratorios y aulas de las crecidas estacionales de los ríos adyacentes, la crecida originada por las extraordinarias precipitaciones que cayeron entre el 14 y el 17 de diciembre de 1999 haya arrasado, como ya se dijo, el 80% de los edificios lo cual obligó a actuar con premura para tratar de restablecer prácticamente desde cero las actividades en el Núcleo.

Dada la magnitud del desastre, las labores de canalización de los cauces, la remoción de escombros y la reconstrucción del Núcleo pasaron a ser primera prioridad dentro de los planes trazados por la Autoridad Única de Área del Estado Vargas (AUAEV), creada inmediatamente después del evento, cuyo brazo ejecutor en lo relativo a las realización de obras civiles (recuperación, infraestructura y vivienda, entre otras) sería CORPOVARGAS (Corporación para la Recuperación y Desarrollo del Estado Vargas) creada en junio de 2000.

6. Plano topográfico donde se puede apreciar en el centro la «meseta» o «terraza» producto del movimiento de tierra llevado a cabo por la contratista a la que se le asignaron los trabajos de remoción de escombros y reacondicionamiento de los terrenos del Núcleo del Litoral de la USB. También se resalta en líneas gruesas las obras de canalización de la quebrada Camurí Grande.

Los apuros y negociados (generalmente asociados a las premuras como excusa), que se generaron alrededor de las obras, condujeron a la contratación por parte de CORPOVARGAS de un grupo de empresas que abordarían las obras de recuperación e infraestructura ligadas al Núcleo. Como parte de ellas se develó la presencia de un grupo de arquitectos e ingenieros a quienes correspondió elaborar un esquema general que establecía la localización y disposición de las nuevas edificaciones en una meseta producto de un agresivo movimiento de tierra hecho en la fila o estribo norte de la montaña que confina el valle, lugar que ofrecía la mayor seguridad en caso de producirse un nuevo deslave.

El impacto ambiental ocasionado y la escasa calidad arquitectónica de lo propuesto por la firma contratista se hizo eco al interior de la USB y en particular entre el profesorado de la Carrera de Arquitectura, lográndose la aprobación por parte del Consejo Directivo de la institución de una Comisión evaluadora (coordinada por el entonces Jefe del Departamento de Diseño, Arquitectura y Artes Plásticas el profesor Luis Emilio Pacheco), que llegó a la conclusión de que lo más adecuado para canalizar correctamente la reconstrucción del NUL era convocar un concurso interno cuyo objetivo no sería otro sino el de producir un plan maestro y una estrategia de desarrollo para las nuevas obras arquitectónicas.

El Concurso de Ideas, cuyo llamado se hizo el 6 de junio de 2001 y que debió entregarse en un tiempo perentorio, contó con la participación de 7 profesores que formaban parte de la planta de la Carrera de Arquitectura tuvo, paradójicamente, que adaptarse al movimiento de tierra ya ejecutado y contra el cual se había reaccionado dando pie a la convocatoria.

7. Izquierda: Portada del nº6 de la revista Galpón 5 (2001) que recoge las propuestas presentadas para el Concurso de Ideas Sede USB Litoral. Derecha: Página interior con parte del trabajo ganador entregado por el equipo integrado por los arquitectos Alfredo Sanabria, Edving Otero y Hugo D’Enjoy.
8. Páginas interiores del nº6 de la revista Galpón 5 donde se recogen las otras seis propuestas presentadas a concurso.

Las propuestas presentadas por Guillermo Frontado, Oswaldo Lares, Flor Crespo, Alejandro Borges, Enrique Cilia, Maricarmen Sánchez y el equipo conformado por Alfredo Sanabria, Edwing Otero y Hugo D’Enjoy, cuya base programática sería, grosso modo, la que para el momento de la tragedia ya poseía el Núcleo, serían evaluadas por un jurado integrado por la Comisión Evaluadora: Luis Emilio Pacheco, Carlos Reimers, Tomás Cervilla y Alberto Tucker. Finalizadas las deliberaciones el 13 de julio de 2001, resultó ganador el trabajo entregado por Sanabria-Otero-D’Enjoy cuya lámina correspondiente a la “planta techo con sombra” engalana nuestra postal del día de hoy.

El jurado, por otro lado, recomendaría a los ganadores tomar en cuenta una serie de observaciones  e incorporar algunas ideas provenientes de otras propuestas presentadas siendo la más notoria el asumir como base para la realización del proyecto de paisajismo el trabajo entregado por el profesor Oswaldo Lares.

9. Plano de conjunto de la propuesta ganadora presentada por Sanabria-Otero-D’Enjoy.

De la publicación de los resultados del concurso en la revista Galpón Cinco nº6 de finales de 2001, extraemos la siguiente cita que expone los aspectos más relevantes que soportan el planteamiento ganador:

10. Sanabria-Otero-D’Enjoy. Propuesta ganadora del concurso para la Reconstrucción del Núcleo del Litoral de la USB. Planta nivel 0.00 y Corte longitudinal B-B’.
11. Sanabria-Otero-D’Enjoy. Propuesta ganadora del concurso para la Reconstrucción del Núcleo del Litoral de la USB. Planta nivel 4.50 y Corte longitudinal A-A’.

La Solución concebida con la intención de satisfacer los requerimientos planteados, propone la construcción de una compacta ciudadela que al igual que emplazamientos semejantes del pasado (…), sepa integrar las diferentes edificaciones del programa en un sistema continuo de espacios públicos que las concatenen y que al implantarse en el lugar les permitan establecer íntima relación con el paisaje y con la topografía.

12. Sanabria-Otero-D’Enjoy. Propuesta ganadora del concurso para la Reconstrucción del Núcleo del Litoral de la USB. Planta nivel 9.00 y Corte longitudinal B-B.

La Idea propone que, partiendo de la creación de un basamento común, se puedan vincular las diferentes edificaciones del conjunto a lo largo del eje que trazan los dos extremos más notables del terreno. Estos son: al Este la Casona Colonial de alargada planta y al Oeste el tope de la colina que limita la explanada.

13. Sanabria-Otero-D’Enjoy. Propuesta ganadora del concurso para la Reconstrucción del Núcleo del Litoral de la USB. Axonométricas conjunto.

En el caso que nos ocupa y dado lo alargado del lote se ha concebido un sistema de espacios peatonales abiertos que se articulan a lo largo del eje longitudinal. Estos se estructuran a la vez entre dos grandes áreas de dimensiones y características diferentes. Al Este el área Institucional y al Oeste el área Recreacional, ambas se vinculan con un amplio espacio arbolado que hemos llamado Bulevar.

(…)

14. Sanabria-Otero-D’Enjoy. Propuesta ganadora del concurso para la Reconstrucción del Núcleo del Litoral de la USB. Axonometrías + Vista de aulas.

A ambos lados de dicho eje se encuentran los bloques que aglutinan las principales actividades del nuevo Núcleo Universitario, las Aulas y los Talleres de Mecánica Aeronáutica y Naval.

15. Sanabria-Otero-D’Enjoy. Propuesta ganadora del concurso para la Reconstrucción del Núcleo del Litoral de la USB. Imágenes rectorado.
16. Sanabria-Otero-D’Enjoy. Propuesta ganadora del concurso para la Reconstrucción Sanabria-Otero-D’Enjoy. Propuesta ganadora del concurso para la Reconstrucción del Núcleo del Litoral de la USB. Imágenes rectorado. Fotos de la maqueta elaborada por Carlos Gago.

Separados de este centro y próximo al trapiche de la antigua Hacienda Camurí Grande, se implanta la escuela de Hotelería que contempla la refacción del antiguo edificio y sirve de acceso peatonal al recinto elevado. En el resto del terreno, en el valle que sirviera de asiento a los antiguos sembradíos y posteriormente a las edificaciones arrasadas por la crecida del río, se plantea la creación de terrazas con terraplenes y diques que permitan utilizar con relativa seguridad estos terrenos con fines deportivos y recreacionales, para ello se plantea rescatar las dos edificaciones más resistentes que se mantienen en pie, a fin de prestar los adecuados servicios a esta actividad.

17. Plano general de la propuesta utilizada para la Reconstrucción del Núcleo del Litoral de la USB impuesta por la empresa contratista de las obras en complicidad con la Dirección de Planta Física del Núcleo.

Finalizado el concurso ocurrió uno de esos episodios inverosímiles que ha acompañado (salvo muy pocas excepciones) a cuanto certamen de arquitectura se ha realizado en el país. Debiendo las autoridades universitarias respaldar e impulsar los resultados, cedieron a las presiones provenientes de quienes tenían en sus manos la ejecutoria de las obras civiles y de la dirección de planta física del NUL, quienes impusieron la planta de ubicación proveniente de una de las propuestas presentadas (no ganadora), con la cual se desarrollaría el conjunto de edificios a ser ubicados en la “meseta” producto del movimiento de tierra ya existente sobre el terreno.

A partir de allí los ganadores, a través de las páginas de la revista Galpón 5 ya mencionada, denunciaron graves problemas en la organización del concurso lo que, sumado a la “falta de honestidad” por parte de las autoridades universitarias y el comportamiento reñido con la ética de uno de los concursantes, se tradujo en la “construcción de un híbrido complaciente” por parte de un arquitecto perdedor y un desarrollo que ha dejado como resultado una arquitectura cuestionable, situación que les hizo pensar que el llamado a concurso fue un “parapeto” montado para finalmente entregar la responsabilidad del desarrollo del Núcleo a quien no lo merecía, perdiéndose así una oportunidad de oro para realizar un proyecto evaluado como el mejor.

18. Vista panorámica del Núcleo en la actualidad en la que se señala el sistema de obras de control para proteger a la población de Camurí Grande. Se observa una de las presas sobre el río Migueleno, la canalización de ambos cauces y los espigones en la descarga al mar. No se muestran las otras 5 presas que conforman el sistema de protección.
19. Proyecto de Recuperación y Reconstrucción de la Sede del Litoral. Plano general.
20. Proyecto de Recuperación y Reconstrucción de la Sede del Litoral. Disposición de los edificios y usos en el Sector Terraza en 2014 donde se señala las obras construidas, las que están en proceso de construcción y las que están por construir. Propuesta atribuida al arquitecto Guillermo Frontado.
21. Proyecto de Recuperación y Reconstrucción de la Sede del Litoral. Maqueta con la disposición de los edificios en el Sector Terraza. Propuesta atribuida al arquitecto Guillermo Frontado.

Quizás sean las imágenes actualizadas del NUL y sus edificaciones el mejor testimonio para evaluar cómo se desvirtuó lo que pudo ser un proceso de reconstrucción modélico, el cual, no obstante, contra viento y marea y pese a los avatares del tiempo de crisis que ha envuelto al país, ha resurgido de sus cenizas como una muestra ejemplar de superación ante la adversidad.

22. Reconocimiento otorgado en la X Bienal de Arquitectura de Caracas BAC 2001 al arquitecto Alfredo Sanabria por el trabajo «Reconstrucción de la Sede de la Universidad Simón Bolívar. Núcleo del Litoral. Camurí Grande», como parte de los proyectos presentados en el evento para la Recuperación y Desarrollo de Vargas, los cuales en conjunto fueron acreedores del Premio Nacional X Bienal de Arquitectura de Caracas.

Dentro de las diversas paradojas que este concurso encierra, también se encuentra el hecho de que, tras ser invitados Sanabria-Otero-D’Enjoy por el Colegio de Arquitectos de Venezuela a participar en la X Bienal de Arquitectura de Caracas (BAC) de 2001 para presentar la propuesta ganadora como parte de los planes y proyectos que, originadas en su gran mayoría desde las universidades, se convirtieron el aportes para la recuperación y desarrollo de Vargas, los organizadores del evento decidieron otorgar el “Gran Premio” o Premio Nacional X Bienal de Arquitectura de Caracas a la totalidad (10) de los trabajos presentados bajo tal condición. Lo curioso es que la propuesta de “Reconstrucción de la Sede de la Universidad Simón Bolívar Núcleo del Litoral. Camurí Grande”, fue el único proyecto de arquitectura que formó parte de ese reconocimiento compartido.

23. Dos tomas aéreas recientes de las instalaciones del Núcleo Universitario del Litoral de la USB.

En la actualidad, podría decirse que, signado por una planificación defectuosa, el Núcleo ha logrado el objetivo fundamental de reubicar la actividad académica en zonas seguras, protegiendo la vida de la comunidad mediante la ocupación de la meseta. La recuperación de edificaciones emblemáticas como la Casa Vargas ha permitido salvar la identidad histórica del recinto, mientras que la incorporación del Edificio ELE sitúa al núcleo en la ruta de las energías sostenibles.

24. Vistas generales recientes de los edificios del Sector Terraza del Núcleo Universitario del Litoral de la USB.

Sin embargo, la misión de reconstrucción del Núcleo sigue inconclusa. El auditorio en obra gris, el comedor inhabilitado y la sedimentación de las presas de protección son recordatorios de que la infraestructura universitaria requiere de una inversión sostenida que trascienda la planificación inicial. La colaboración entre la academia, las empresas privadas como Krill Energy y la Asociación de Egresados de la USB (AEUSB) se perfila como el modelo necesario para garantizar la operatividad y el crecimiento de una sede que, habiendo sobrevivido a la mayor tragedia natural de Venezuela, continúa siendo un símbolo de excelencia y resiliencia en el litoral central.

Nota.

Para la realización de esta reseña contamos con el importante y desinteresado apoyo de los arquitectos y profesores Alfredo Sanabria y Luis Emilio Pacheco para quienes va nuestro sincero agradecimiento.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 6, 9-17 y 22. Cortesía de Alfredo Sanabria.

1. CENDA USB (https://www.cenda.usb.ve/node/31)

2. Caracas del valle al mar (https://guiaccs.com/obras/casa-de-hacienda-y-trapiche/)

3, 19, 20 y 21. 45 aniversario USB Sede del Litoral (https://sites.google.com/usb.ve/45-aniversario-usb-sede-del-li/un-recorrido-por-la-sede-del-litoral)

4. Club Camurí Grande (https://camurigrande.com/wp-content/uploads/2014/09/Eduardo-Valera-Informe-T%82cnico.pdf#:~:text=El%20Club%20Camur%C3%AD%20Grande%20se%20encuentra%20en,sin%20la%20presencia%20del%20cono%20de%20deyecci%C3%B3n.)

5. La desigual vulnerabilidad de las poblaciones
ante catástrofes naturales: el caso del Desastre
de Vargas (Venezuela) en 1999 (file:///C:/Users/PC%20de%20Azier/Downloads/Dialnet-LaDesigualVulnerabilidadDeLasPoblacionesAnteCatast-4999322-2.pdf)

7 y 8. Revista Galpón 5. Universidad Simón Bolívar. Nº 6 (2001)

18. José Luis López. «APRENDIENDO DEL DESASTRE DE VARGAS. Una visión crítica y constructiva sobre las medidas adoptadas para la mitigación del riesgo», BOLETÍN de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat, nº50, marzo 2021 (https://acading.org.ve/wp-content/uploads/2023/02/BOLETIN_50.pdf)

23 y 24. Capturas de «Sobrevolando la USB. Sede del Litoral» (https://www.youtube.com/watch?v=w7X0C0Zxdd4)

1963• Proyecto de restauración de la Cuadra de Bolívar

1963• El Centro Simón Bolívar completa el proyecto de restauración de la Cuadra de Bolívar e inicia el proceso de recuperación de la edificación en colaboración con el Ministerio de Relaciones Interiores a través de la Dirección del Ceremonial y Acervo Histórico el cual se completó para su inauguración como museo en 1967.
La edificación, propiedad rural de la familia Bolívar Palacios desde 1750, está ubicada entre las esquinas de Piedras y Bárcenas (Av. Oeste 18 con Sur 2). En esta casa transcurrió parte de la infancia y de la juventud del Libertador Simón Bolívar.
En 1959 la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación la declaró Monumento Histórico Nacional, momento en el cual el Centro Simón Bolívar adquiere las construcciones que existían hasta la esquina de Bárcenas, donde se hallaba una cochera, y donde originalmente estaba ubicada la cocina, los lavaderos y las caballerizas. Como puede apreciarse en la imagen para ese momento la Cuadra se encontraba en deplorables condiciones.
Afortunadamente el proceso de restauración se hizo respetando la arquitectura original. Se pudo recuperar muestras de la cerámica y ladrillos utilizados remplazándolos por otros de ruinas del XVIII y XIX. Se logró decapar paredes encontrando frescos de vivos colores y el color añil utilizado en las casas de campo en la colonia. Se pudo reconstruir los techos de caña y mangle, y colocar tejas también recuperadas de otras edificaciones antiguas. Siguiendo el trazado de las bases de las fundaciones se pudo demoler paredes y rehacer muros y reconstruir la fuente del patio gracias a un brocal de piedra desenterrado. Se sembraron a la usanza de esos años, limoneros, sauces, granadas, un ciprés, un cedro y un totumo, naranjos dulces y agrio, cacao, mangos y una higuera hija de la sembrada por Simón Bolívar en la quinta Magdalena en Lima.

Una vez que el Centro Simón Bolívar concluyó los trabajos de restauración patrimonial de la Cuadra de Bolívar esta se inauguró el día 23 de julio de 1967, solo tres días antes del terremoto que afectó seriamente a Caracas, causando grandes daños al nuevo museo, razón por la cual se tuvo que cerrar para restaurar el conjunto y reinaugurarla el 24 de junio de 1971.


Fuente: Museo Virtual de América y el Caribe. Cuadra de Bolívar. Centro Nacional de Historia.

HVH

1993• Recuperación y restauración del Teatro El Paraíso

Restauración del Teatro El Paraiso.jpg

1993•  Durante la gestión de José Antonio Abreu como Presidente del Consejo Nacional de la Cultura (CONAC), luego de un año de arduos trabajos se concluye la recuperación y restauración del Teatro El Paraíso, ubicado en la Avenida Santander de la urbanización homónima, para ser entregado como Sede al Teatro Profesional de Venezuela.
El Teatro fue originalmente el auditorio de la Casa Sindical, la cual había sido proyectada por el arquitecto Enrique García Maldonado (1905-1990) (reválida UCV, 1936) e inaugurada y puesta en uso en 1954. Fue construida por el Ministerio de Obras Públicas a solicitud del Ministerio del Trabajo durante el gobierno del general Marcos Pérez Jiménez.
Al concluirse el teatro fue considerado el segundo más importante de Latinoamérica y por supuesto el primero del país.
El Conjunto Casa Sindical-Teatro tenia en sus 6.200 m2 de construcción: el teatro propiamente dicho con un aforo de 700 puestos entre platea y mezzanina, áreas sociales, piscina, restaurante, áreas de usos múltiples, zonas verdes, estacionamiento, habitaciones para huéspedes, con sus respectivos servicios. Fue durante muchos años sitio predilecto de reuniones y asambleas del movimiento obrero.
Luego de 34 años de abandono y falta absoluta de mantenimiento fue necesario una recuperación completa, restituyendo el uso de los espacios originales, restaurando los acabados y materiales (frisos, pinturas, maderas, luminarias, pasamanos, sustituyendo los elementos de aluminio de las fachadas, las instalaciones eléctricas y sanitarias, modernizando la tramoya, así como una fuerte intervención en las áreas exteriores.
El proyecto integral fue realizado por el arquitecto Pedro W. Guédez Rojo (FAU UCV, promoción 26A / 1978, quien contó con la participación de la empresas constructoras: OMNIUM (Ing. Leopoldo Márquez); BEN y SAM Construcciones (Ing. José Garcé); PHASEAUDIO (Ing. Antonio Violano); y AG7 Arquitectos Constructores (Arq. Leonor Montero).
Para el momento el Teatro Profesional de Venezuela estaba presidido por
José Ignacio Cabrujas, con Iraida Tapias como Directora General y Moisés Guevara Director de Programación y Producción.
Actualmente la Casa Sindical del Paraíso es la Sede Central del INCRET (Instituto Nacional de Capacitación y Recreación de los Trabajadores).
El Teatro tiene un aforo de 450 puestos y cuatro salones para reuniones, uno para 400 personas, dos para 150 y una para 100.

HVH

1984• Izcaragua Country Club

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1984•  Se concluye la construcción y el paisajismo del Izcaragua Country Club, ubicado en el Km. 18 de la Autopista Petare – Guarenas, estado Miranda, cuya organización y edificación fue promovida desde el año 1979 por los señores Tulio Pérez Planchart, Martín Feo, Francisco Sucre y Miguel Vegas S., de acuerdo a un Plan Maestro de Desarrollo elaborado por la firma Zubizarreta-Montemayor Consultores Asociados, integrada por los arquitectos Ignacio Zubizarreta (FAU UCV, revalida promoción 9 / 1959) y Felipe Montemayor (1937-2015) (FAU UCV, promoción 11A / 1961).
Dicho Plan Maestro se realizó entre los años 1982 y 1983 para las 200 hectáreas de la Hacienda Izcaragua, incluyendo la Casa Club como parte de los 10.000 m2 de construcción contemplados y un campo de golf de 18 hoyos.
La Hacienda Izcaragua data de 1715. Fue establecida como plantación de la Compañía Guipuzcoana cerca del año 1828 sembrándose, en diferentes momentos, uvas, tabaco y caña, para luego ser dedicada a la producción de café, el cual se exportaba a España.
La Casa de Hacienda, que había sido remodelada la primera vez en 1831, se le dio para su recuperación y transformación en la Casa Club al arquitecto e historiador Graziano Gasparini (1925) (FAU UCV, promoción 13C / 1965), respetado y reconocido restaurador de la arquitectura colonial. El proyecto alcanzó un área de 3.470 m2, si tomamos en consideración las áreas techadas, patios y anexos.
Los terrenos del Club tienen como límite natural al norte la Cordillera de la Costa, razón por la cual estos se caracterizan por tener abundante y rica vegetación, muchos riachuelos y agua, así como venados, babas, garzas, culebras y perros de agua.
En este magnífico escenario el arquitecto Joseph (Joe) Lee (1921-2002), quien diseñó más de 50 campos, proyectó el de Izcaragua: 18 hoyos, 13 de los cuales tienen agua, lo cual lo hace difícil y exigente, habiendo sido escenario de competencias y campeonatos nacionales e internacionales. Los campos están rodeados, al igual que otras áreas verdes del paisajismo realizado por el arquitecto brasileño Roberto Burle-Marx (1909-1994).
El club cuenta con dos piscinas, restaurante, cafetines, terrazas, salas de juego, vestuarios y demás facilidades.

HVH

2006• Recuperación de la Plaza El Buen Maestro, Maracaibo

Recuperación Plaza El Buen Maestro.jpg

2006•  Concluye luego de once meses de trabajo las obras de recuperación de la Plaza El Buen Maestro, ubicada en la avenida El Milagro, Maracaibo, estado Zulia, realizadas durante la gestión del alcalde Gian Carlo Di Martino.
Este histórico espacio público fue construido e inaugurado en 1927, por iniciativa de Vicencio Pérez Soto, expresidente del Estado, durante la dictadura del general Juan Vicente Gómez.

HVH

1990• Remodelación de la Sede del Instituto Municipal de Crédito Popular

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1990•  La empresa Constructora INHERCA culmina los trabajos de recuperación y remodelación de la Sede del Instituto Municipal de Crédito Popular (IMCP), ubicada en el Bloque 1 de El Silencio, Caracas, de acuerdo al proyecto realizado por la arquitecto Maricarmen Sánchez (FAU UCV, promoción 15A / 1966).
El local comercial se encuentra en el conjunto diseñado por el maestro Carlos Raúl Villanueva, en el propio eje Av. Bolívar – El Silencio, frente a la Plaza O´Leary, habiendo sido propiedad del IMCP desde la entrega de los locales por parte del Banco Obrero, al término de la construcción en 1945.
El proceso de construcción se realizó sin la paralización de las actividades de la institución crediticia y bajo la supervisión estrecha de la arquitecto Sánchez. Se fue saneando el local, a la vez que se «descubrían» materiales, acabados y detalles originales, tales como paredes de bloques de vidrio intactas, barandas de hierro con pasamanos de bronce, letreros metálicos originales, lucernarios y molduras.
Se mejoró la disposición funcional del Instituto en una organización departamental que se reflejó en el diseño. Se adecuaron las dimensiones de los espacios y se les dotó de mobiliario de planta abierta.

HVH