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¿SABÍA USTED…

… que el 16 de noviembre de 1954 se inauguró el teatro París?

1. El teatro París en fechas cercanas a su inauguración cuando se presentaba «La furia de los condenados» de Don Siegel de 1954

Formando parte de lo que acertadamente Guillermo Barrios denominó como “Inventario del olvido”, libro que publicara en 1992 con el subtítulo “la sala de cine y la transformación metropolitana de Caracas”, el teatro París (hoy prácticamente desaparecido) engrosa el importante número de instalaciones diseñadas con el mayor cuidado, los mejores materiales e importantes aforos que con el pasar del tiempo, asociados al auge de otros medios de entretenimiento y sin poder competir con las salas ubicadas en centros comerciales, por su baja rentabilidad han cambiado de uso o han debido dar paso a la demolición, una vez sus propietarios sacaron cuentas del valor del terreno sobre el que se encontraban, no sin antes transitar una terrible agonía.

2. Plano de ubicación del teatro París en la urbanización La Campiña, Caracas.
3. Dos de los posters elaborados para la película “Sublime Obsesión” (Magnificent obsession) de 1954, con la que se estrenó el teatro París.

El París, ubicado en el cruce de las avenidas Maturín (o El Mirador) con Cantaura, urbanización La Campiña, Caracas se inaugura el 16 de noviembre de 1954, con la proyección de la película “Sublime Obsesión” (Magnificent obsession) de 1954, dirigida por Douglas Sirk, producida por Ross Hunter para Universal y protagonizada por Jane Wyman, Rock Hudson, Barbara Rush y Agnes Moorehead, basada en la novela homónima de Lloyd C. Douglas que ya había dado pie a una primera versión fílmica en 1935. También durante la noche del estreno hubo actuaciones de ballet y danza en su escenario y un preludio de órgano.

De esa manera el teatro diseñado por el arquitecto méxico-venezolano Gustavo Gutiérrez-Otero y Rodríguez (1911-1976), con 914 butacas dispuestas sólo en localidad de “patio” (sin “balcón”) se incorporaba al circuito caraqueño, ofreciéndose como recinto en el que, además de proyecciones cinematográficas, podían presentarse funciones de opereta y zarzuela.

4. Complejo Woga, Universum-Kino, Berlín. Erich Mendelsohn. 1927-1928. Remodelado en 1981 y retocado en 2018

En su diseño, Gutiérrez-Otero tomó como referencia directa el perfil del teatro Universum de Berlín de Erich Mendelsohn de 1928, recientemente remodelado en 2018 a noventa años de su apertura. Diseñado como parte del complejo Woga (compuesto por un gran cine, un café-teatro, una calle de tiendas, edificios de viviendas y un hotel), la mayor propuesta constructiva urbana para el centro de Berlín durante la República de Weimar, y previsto para ser el cine más grande de la ciudad en ese momento (1800 butacas), el edificio en forma de herradura sufrió graves daños durante la Segunda Guerra Mundial. A partir de 1946, fue reconstruido gradualmente y pasó por varias transformaciones, incluyendo un club de baile y un lugar para teatro musical. De 1978 a 1981, el arquitecto berlinés Jürgen Sawade tras una cuidadosa intervención convirtió el edificio en un teatro multifuncional de última generación y escenario para el conjunto Schaubühne.

También destaca como otro ejemplo importante considerado por Gutiérrez-Otero para el diseño del teatro París el Radio City Music Hall de Nueva York, del que tomó el techo curvo reproducido en la apertura del proscenio.

5. Dos imágenes, una de 1975 cuando en el aún denominado teatro París se presentó el grupo Aditus (izquierda), y otra cuando ya transformado en teatro La Campiña se presentó Ricardo Montaner en 1995 (derecha).
6. Algunas de las placas al estilo del Paseo de la Fama de Hollywood colocadas en la entrada del teatro cuando ya había dejado de proyectar películas.

Bastante alejado en cuanto a la capacidad de su contraparte berlinesa y sin contar con su vitalidad urbana dada su ubicación dentro de un sector básicamente residencial, el París luego de situarse entre los cines de mayor categoría de Caracas donde se presentaban los más novedosos estrenos (se recuerda como dato curioso la premier en simultáneo con el Teatro del Este de la película venezolana, rodada en los llanos venezolanos y colombianos, Séptimo Paralelo -o Tierra Brava- de José Natalio Estrada producida por Elia Marcelli en 1962), fue cerrado en 1978 como sala de cine, transformándose en el Teatro La Campiña y luego, en 1990, en estudio de Radio Caracas Televisión, hasta el cierre de este canal en el año 2007. Durante ese proceso fueron colocadas en el piso de la entrada placas con los nombres de los más destacados artistas que por allí pasaban al estilo del Paseo de la Fama en Hollywood en Los Ángeles.

7. El teatro París iluminado de noche en fechas cercanas a su apertura cuando se proyectaba la clásica película «Intermezzo» (izquierda). Diseño de parte de los pisos de granito en el interior (derecha).

Además de su aspecto exterior mendelsohniano, donde destacaba su impactante iluminación nocturna, los pisos del París, para los que se ha mencionado sin demasiada certeza a Mateo Manaure como su diseñador, hechos a base de terrazzo (acabado muy similar al granito del cual se usa como sinónimo), fueron realizados por el Sr. Lauro Bertolini, experto granitero de origen italiano radicado por aquel entonces en Venezuela.

8. Obelisco de Barquisimeto. Gustavo Gutiérrez-Otero y Rodríguez. 1952.

En un local ubicado en un segundo piso del edificio del teatro, en la fachada norte, funcionó durante muchos años “El Dragón Verde”, reconocido restaurante de comida oriental.

Como otro dato adicional, vale la pena señalar que el arquitecto Gutiérrez-Otero antes de proyectar el París diseñó el Obelisco conmemorativo del Cuatricentenario de la fundación de la ciudad de Barquisimeto, el cual fue construido por la empresa Técnica Constructora, C.A. (Alfredo Rodríguez Delfino, Luis Pietri Lavié y Enrique Pardo), encargándose directamente de la obra el ingeniero Rodriguez Delfino, e inaugurado en 1952 por los integrantes de la Junta de Gobierno, presidida por el doctor Germán Suárez Flamerich, acompañado de los coroneles Marcos Pérez Jiménez y Luis Felipe Llovera Páez.

9. Diversas imágenes del teatro tomadas el año 2007 en fechas cercanas al desalojo de que fue objeto Radio Caracas Televisión. Se puede observar la importante alteración de las proporciones de la fachada del edificio que ocurrieron cuando fue ocupado por la televisora, al convertirse su ligera marquesina en un pesado volumen añadido.

Indefectiblemente asociado a su ocupación como estudio de Radio Caracas Televisión, luego de la clausura de la planta en 2007 e incautación de bienes por parte del gobierno, las instalaciones del entonces conocido como Teatro La Campiña quedaron abandonadas siendo sometidas a partir de 2015 a un paulatino proceso de desmantelamiento y demolición que aún no ha finalizado del todo, tal y como lo testimonian las imágenes tomadas por Cheo Carvajal en 2020 montadas en https://ciudlab.com/interacciones/entre-los-cedros-y-la-campina/.

10. Varias tomas del desmantelamiento y mutilación progresivos de que fue objeto el edificio desde 2007 a 2020

De acuerdo a la página http://fundamemoria.blogspot.com/2019/09/558-municipio-chacao-parroquia-chacao.html y como una de tantas paradojas que nos ofrece la ciudad, “el Teatro Paris fue registrado por la Fundación de la Memoria Urbana para el Instituto del Patrimonio Cultural y el CONAC en el Preinventario Arquitectónico, Urbano y Ambiental Moderno de Caracas 2005/2006 de acuerdo al Convenio de Financiamiento Cultural 2003, No. 293 de fecha 30 de septiembre de 2003, suscrito entre la Fundación de la Memoria Urbana y el CONAC, Contrato No. CONV.CJ-003/2005, como Bien Preinventariado, y consignado ante la Alcaldía de Chacao. Merece ser reconstruido, restaurado y conservado”.

Nota

Un asiduo lector de nuestra página nos ha informado con certeza que el teatro París fue encargado por el empresario monaguense José Jacinto Ramirez Molinos (1896-1990), quien estuvo muy involucrado en el desarrollo del sector de la urbanización La Campiña donde se encuentra. Ramírez Molinos, además, colócó el nombre a las dos calles en cuya esquina está el teatro (Maturín y Cantaura) en remembranza de su tierra natal y construyó varios edificios residenciales que tienen nombres de lugares de oriente del país (Caicara o Cantaura) o de la combinación de su apellido con el nombre de su esposa Carmenza Perez Guevara de Ramirez como es el caso del edificio RAMCA.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

2. http://fundamemoria.blogspot.com/2019/09/558-municipio-chacao-parroquia-chacao.html.

3. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

4. http://intranet.pogmacva.com/es/obras/67290 y https://www.metalocus.es/es/noticias/renovacion-de-la-zona-de-recepcion-del-schaubuhne-berlin-por-barkow-leibinger-anterior-teatro-universum-de-erich-mendelsohn

5. https://twitter.com/aditusonline/status/1139203875465039876?lang=gu y https://ar.pinterest.com/pin/437623288774477282/

6 y 9. http://cinematreasures.org/theaters/38577/photos/

7. http://fundamemoria.blogspot.com/2019/09/558-municipio-chacao-parroquia-chacao.html y http://cinematreasures.org/theaters/38577/photos/

8. https://correodelara.com/http-bit-ly-2lmenku/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

10. https://venezuelaaldia.com/2018/05/23/logro-la-revolucion-teatro-la-campina-esta-ruinas/, https://twitter.com/alfonsocarove/status/862409247715467265 y https://twitter.com/gfdevenezuela/status/882713760116420609

1938• Sala de Lectura – Ateneo del Táchira, San Cristóbal,

1938• Se concluye la construcción de la Sala de Lectura – Ateneo del Táchira, ubicada en la esquina de la Calle 9 con Carrera 6, San Cristóbal, estado Táchira, proyectada en estilo neo colonial por el arquitecto Luis Eduardo Chataing (1906-1971) e inaugurada el 1º de abril del mismo año.
El Ministerio de Obras Públicas MOP había iniciado la construcción de la edificación en septiembre de 1935, bajo la supervisión del ingeniero Carlos Ferrero.
El financiamiento de la obra y su posterior dotación fue realizada por el gobierno del presidente Eleazar López Contreras.
El edificio del Ateneo del Táchira tiene dos niveles, los cuales totalizan 1890 m2 de construcción.
El arquitecto Chataing organizo sus plantas entorno a un patio central, sobre el cual dispuso un salón para actos con un aforo de 500 personas, una biblioteca, un archivo, una sala de exposiciones y un vestíbulo.
El Salón de Lectura – Ateneo del Táchira fue fundado en 1907, razón por la cuál se le conoce como el más antiguo de Venezuela, mereciendo la calificación de Patrimonio Cultural de La Nación.
En el año 2016 la Gobernación del Estado Táchira realizó una remodelación del edificio aportando Bs 140 millones de Bolívares para revitalizar este vital espacio cultural regional.


Fuentes consultadas
@ateneotachira
Táchira News
Gobierno del Táchira

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 298

“El Grupo de Conservación de Centros Históricos y Monumentos de la Facultad de Construcción de la Universidad de Camagüey, Cuba, en 1989, decidió convocar la I Conferencia Internacional de Centros Históricos y Patrimonio Edificado Iberoamericano, con el propósito de reunir a los especialistas del ámbito universitario que hubieran venido realizando un trabajo sistemático de estudio y preservación del patrimonio edificado. Convocada nuevamente en Camagüey la segunda conferencia en 1990, por iniciativa de la Universidad de Guadalajara, se consideró conveniente constituir el Consejo Académico Iberoamericano (CAI), como órgano encargado de garantizar la continuidad de estos encuentros y del cumplimiento de los acuerdos emanados de cada conferencia.

La III Conferencia tuvo lugar en la Universidad de Guanajuato, México, en julio de 1991, aportando una doble experiencia en su sede y metodología, al iniciar el circuito por otros países de América y establecer a priori un tema central de debate.

En 1992, la Conferencia retornó a su sede fundacional, Camagüey, bajo el tema ‘La Península Ibérica en la arquitectura y urbanismo latinoamericanos’, y en 1993 tuvo como escenario la ciudad de Alcalá de Henares, tratándose el tema ‘La ciudad del saber’.

Este año el CAI propuso a la Ciudad Universitaria de la Universidad Central de Venezuela en Caracas como sede de la VI Conferencia Internacional de Centros Históricos y Patrimonio Edificado Iberoamericano para debatir sobre el tema”.

Con esta detallada explicación publicada en la página 4 del encartado Arquitectura HOY el sábado 2 de julio de 1994, que sirve de abreboca y coloca en contexto lo que sería la convocatoria del evento que se realizaría entre el 24 y 30 de julio, el Consejo Académico Iberoamericano al seleccionar como tema “La Conservación de la Arquitectura Moderna”, abrió la posibilidad de incorporar al debate del rescate y la preservación, hasta aquel momento centrado en la arquitectura tradicional, a aquella que se había desarrollado a todo lo largo del siglo XX la cual respondía a patrones muy diferentes a los comúnmente considerados. Ello implicaba enfrentar el reto que significaba revisar los principios, las teorías y los métodos que permitían identificar, catalogar y conservar ese importante patrimonio construido que ofrece agudas diferencias conceptuales y técnicas a las aplicadas a la arquitectura antigua. En tal sentido, para abrir el debate y el intercambio sobre este impostergable tema, ampliado al de la conservación de la ciudad moderna, no se podía escoger mejor escenario que la Ciudad Universitaria de la capital venezolana ejemplos ambos paradigmáticos de los asuntos que interesaba discutir.

Así, será la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV) donde se designó a un equipo encabezado por Henrique Vera H. y Ciro Caraballo P. (quienes asumieron la Coordinación Ejecutiva del encuentro), la encargada de organizar el evento con base en una programación que contemplaba las siguientes actividades:

  • Conferencias magistrales sobre arquitectura del siglo XX y su preservación.
  • Ponencias
  • Panel de discusión: mesa redonda.
  • Exposiciones
  • Visitas a edificaciones y conjuntos arquitectónicos modernos en la ciudad de Caracas y sus zonas vecinas.
  • Talleres de arquitectura.
1. Convocatoria y programa aparecido en la prensa de la VI Conferencia Internacional de Centros Históricos y Patrimonio Edificado Iberoamericano

La inauguración, fue llevada a cabo con la conferencia magistral de apertura titulada “La arquitectura del siglo XX y su preservación”, dictada en el Aula Magna, mientras la FAU albergaba durante una intensa semana a más de 600 delegados, entre académicos, profesionales y estudiantes procedentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España, México y Venezuela, y brindó los espacios tanto de su auditorio como de las diferentes aulas anfiteátricas a las 68 ponencias que se presentaron.

La convocatoria contó con la presencia de delegaciones de 31 universidades americanas (extendidas desde Tierra del Fuego hasta Norteamérica), nueve españolas, tres portuguesas y dos de otros países europeos y tuvo un temario conformado por cuatro áreas de interés:

  • EL OBJETO ARQUITECTÓNICO A PRESERVAR Y SU ENTORNO
    • Relación objeto-entorno.
    • La adecuación y adaptación del objeto a preservar a nuevos usos y exigencias.
  • EL DETERIORO DE LA ARQUITECTURA MODERNA
    • Causas que intervienen en su destrucción.
    • Preservación de materiales contemporáneos. El cemento armado: Patología y preservación.
  • INCIDENCIA DEL CRECIMIENTO URBANO SOBRE LAS ZONAS DE CARÁCTER HISTÓRICO AMBIENTAL
    • La nueva arquitectura en los contextos antiguos.
    • Las demandas por una mayor intensidad del uso de la tierra.
    • Aspectos económico-financieros de los Planes de Desarrollo Urbano.
  • CONCIENTIZACIÓN Y CAPACITACIÓN PROFESIONAL
    • La impartición de la disciplina a nivel universitario.
    • La formación de Instituciones y Organismos que se avoquen a la problemática de la preservación.
2. Los cinco lugares o edificaciones que fueron objeto de intervención en los Talleres orgnizados como parte del evento. Arriba: La Ciudad Universitaria y la quinta Las Guaicas. Centro: El Silencio y el edificio Las Laras. Abajo: La Casa del Obrero

La otra actividad de importancia planteada dentro de la convocatoria, los Talleres de Arquitectura, se organizó en un número de cinco con el objetivo de “sensibilizar a jóvenes arquitectos en el campo de la conservación e intervención de las edificaciones de alto valor patrimonial, integrando a este campo ‘La arquitectura moderna’”, y estuvieron dirigidos cada uno por un invitado especial, “seleccionado entre arquitectos iberoamericanos cuyas trayectorias los ha colocado en importantes posiciones dentro de la arquitectura contemporánea”.

Realizados cuatro de ellos en la FAU UCV y el último en la Facultad de Arquitectura y Diseño (FAD) de la Universidad del Zulia (LUZ) durante las dos primeras semanas de julio, con suficiente antelación a la Conferencia de modo que los resultados formaran parte de las exposiciones abiertas para la misma, los Talleres se orientaron a abordar los siguientes problemas:

  • TALLER I.

Inserción de una nueva edificación en la Ciudad Universitaria de Caracas, diseñada por el arquitecto Carlos Raúl Villaueva durante los años 50.

Invitado especial: arquitecto Rogelio Salmona.

  • TALLER II.

Restauración y cambio de uso de la quinta “Las Guaicas”, situada en la urbanización Campo Alegre, Caracas, diseñada por el arquitecto Manuel Mujica Millán a inicios de los años 30.

Invitado especial: arquitecto César Portela.

  • TALLER III.

Restauración y cambio de uso de la “Casa del Obrero”, situada en la urbanización Propatria, Caracas, diseñada por el arquitecto Carlos Guinand Sandoz a inicios de los años 40.

Invitado especial: arquitecto Enrique Capablanca.

  • TALLER IV.

Reinterpretación de “El Silencio”, conjunto residencial diseñado en Caracas por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva en 1941.

Invitado especial: arquitecto Jesús Tenreiro.

  • TALLER V.

Rehabilitación y reciclaje de “Las Laras”, antigua sede de la empresa Caribbean Petroleum Corporation en Maracaibo, estado Zulia.

Invitado especial: arquitecto Fernando Rodríguez.

3. Parte de la cobertura que le dio el semanario Arquitectura HOY al evento

Desde antes de su inicio hasta su terminación la Conferencia fue cubierta por Arquitectura HOY que dedicó tres números (el 69 del 16/07/94, el 71 del 30/07/94 y el 72 a recoger artículos, reflexiones e información valiosa relacionados con los temas que se debatían además de promover la asistencia e inscripción. Dicho interés no fue gratuito. Juan Pedro Posani, Coordinador General de la publicación, quien había recibido el Premio Nacional de Arquitectura en 1993, fue nombrado en 1994 presidente y fundador del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), cargo que desempeñó hasta 1999.

De entre lo publicado en Arquitectura HOY vale la pena destacar los siguientes textos directa o indirectamente ligados con la temática del encuentro: “Cómo vivir en un monumento y no morir en el intento” de Juan Pedro Posani y La Ciudad Universitaria, una interpretación japonesa/I” de Alberto Sato (16/07/94), “Plan rector de la Ciudad Universitaria” (16/07/94), “La destrucción del patrimonio arquitectónico de la UCV” de Abner Colmenares (16/07/94), “El Consejo Académico Iberoamericano. Una respuesta universitaria a la integración latinoamericana” de Ciro Caraballo Perichi (30/07/94), “Fundamentos de rehabilitación, conservación y restauración y el patrimonio urbano de Caracas” de Melín Nava (30/07/94), “El patrimonio moderno en Venezuela, según los premios nacionales de arquitectura” (30/07/94), “Lo moderno entre su destrucción y su conservación” de Juan Pedro Posani (06/08/94) y “La conservación de la Arquitectura Moderna” (06/08/94) que recoge “El Acta de Caracas” o, en otras palabras, las conclusiones a las que se llegó tras realizarse el evento.

4. Páginas 1 y 4 de Arquitectura HOY del 6 de agosto de 1994 con los que el semanario cerró la cobertura del evento. A la izquierda el artículo «Lo moderno entre su destrucción y su conservación» de Juan Pedro Posani y a la derecha «El Acta de Caracas» elaborada por el Consejo Académico Iberoamericano (CAI).

De “El Acta de Caracas”, redactada por el CAI, conviene destacar que se organizó con base en las cuatro consideraciones fundamentales provenientes directamente del temario que derivaron en sendas recomendaciones dirigidas a las universidades iberoamericanas.

Producto de la reunión realizada en Caracas en 1994 también fue la creación por parte del CAI del “Instituto Iberoamericano de Estudios del Patrimonio Edificado y la Ciudad” el cual contó con el respaldo de los 48 centros de estudios de nivel superior que para entonces lo integraban.

La VI Conferencia Internacional de Centros Históricos y Patrimonio Edificado Iberoamericano, junto al Foro-Taller «La Ciudad Universitaria de Caracas como patrimonio cultural» celebrado en 1992 en el Museo de Bellas Artes por iniciativa del profesor Carlos Delgado Bruzual, sin lugar a dudas sirvió de preámbulo al trabajo que posteriormente derivó en la Declaratoria de la Ciudad Universitaria de Caracas como Patrimonio Mundial el año 2000, centenario del nacimiento de Villanueva. A ella le siguieron la VII que se realizaría en la Universidad de Camagüey, Cuba en 1995 sobre el tema “Turismo y patrimonio” y la VIII en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México en 1996 dedicada a “Renovación urbana y patrimonio edificado”.

Desde entonces la frecuencia anual empezó a mermar por los problemas económicos que afectaron toda la región. Como dato al respecto sólo señalar que le hubiera correspondido de nuevo a la UCV organizar la que en 2004 fuera la XII Conferencia dedicada al tema “Ciudad y Universidad. Educación y Patrimonio” que finalmente pudo realizarse en Córdoba, Argentina, donde al menos se pudo apreciar la exposición itinerante “Ciudad Universitaria de Caracas. Patrimonio Mundial” elaborada con motivo de ese importante acontecimiento.

El CAI pese a haber languidecido, mantuvo desde su creación en 1990 y durante más de dos décadas viva la llama, que como bien señaló Ciro Caraballo Perichi en el texto ya citado, permitió “reconocer y compartir problemas comunes de Latinoamérica en lo referente a la conservación de los bienes patrimoniales y su inserción en la dinámica urbana contemporánea (y) al mismo tiempo, descubrir el potencial de colaboración académica de las universidades regionales en tan actual temática”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela

1, 3 y 4. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

2. Colección Crono Arquitectura Venezuela, https://steemit.com/venezuela/@helyorsini/magical-and-historical-places-where-i-lived-el-silencio-caracas y https://www.facebook.com/PDVSALaEstanciaOficial/photos/pdvsa-la-estancia-maracaiboel-edificio-las-laras-fue-construido-entre-los-a%C3%B1os-1/305808792875573/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 276

Dentro del grupo de casas que forman parte de un selecto catálogo que retrata la entrada definitiva de nuestra arquitectura a la modernidad, “Hato Hamburgo” ocupa un lugar especial por diversas razones.

En primer lugar porque se constituye en clara muestra de lo que significó durante los años 50 del siglo XX “colonizar” el entonces inexplorado y lejano sureste de Caracas cuando Jorge Romero Gutiérrez acomete alrededor de 1948, desde su sociedad con Ernesto Fuenmayor, primero la urbanización Charallavito (sobre la carretera vieja de Baruta) y luego, con la experiencia acumulada, desde 1951 el diseño a través de la oficina “Arquitectura y Urbanismo C.A” (en la que lo acompañan Carlos Pietri Martínez, gerente; José Luis Gómez, urbanista; Pedro Neuberger, Dirk Bornhorst y Humberto Vera Barrios como arquitectos), y mediante la empresa “Inversiones Planificadas”, la promoción y venta primero de la urbanización Prados del Este y posteriormente de Terrazas del Club Hípico y “La Ciudad Satélite” de La Trinidad. Así, como demostración de que aquello era posible Bornhorst y Neuberger, construirán las que serán sus viviendas en estos desarrollos: el primero en Charallavito donde proyecta justamente “Hato Hamburgo” (1956-1957) inicialmente diseñada para su hermana y ocupada por el arquitecto y su familia en 1962, y el segundo años después primero en Prados del Este (quinta “Tacalí”, 1963) y luego en Terrazas del Club Hípico (quintas “Tanolo” y “Yarín”, 1977).

También porque “Hato Hamburgo” marca un momento importante dentro de la primera etapa de la trayectoria de Dirk Bornhorst (1927-2019), conformada por un ramillete de quintas, algunas proyectadas en sociedad con Pedro Neuberger, en la que no sólo manejó de manera brillante una espacialidad plenamente contemporánea y un impecable funcionalismo sino porque ya empezaba a dar lecciones del significado de respetar y convivir con el medio donde se insertaban: consideración por la vegetación, adaptación a la topografía, apertura hacia las visuales largas y adecuado control solar.

1. Tres quintas proyectadas por la oficina Bornhorst-Neuberguer. Arriba izquierda: “Altamira” (Altamira, 1955). Arriba derecha: “Lida” (Lomas de San Román, 1955). Abajo: “Dunsterville” (Oripoto, 1958).
2. Dirk Bornhorst, Quinta «Lubeca» (Altamira, 1954).

De aquella primera etapa son producto de su sociedad con Neuberger: “Altamira” (Altamira, 1955), “Las Mercedes” (San Román,1955), “Villasmar” (Prados del Este, 1955), “Lida” (Lomas de San Román, 1955) y “Dunsterville” (Oripoto, 1958) como punto culminante, pudiéndose referir todas a la quinta “Lubeca” (Altamira, 1954), primera vivienda propia diseñada y construida por Bornhorst para su familia, como posible punto de partida.

“Hato Hamburgo”, cuyo nombre rememora una entrañable propiedad de una hectárea que los Bornhorst tenían en El Milagro, a orillas del Lago de Maracaibo, adquirida tras emigrar a Venezuela desde Lübeck (Alemania), donde Dirk pasó su infancia y parte de la adolescencia (entre 1927 y 1941), está concebida a partir del paisaje y las condiciones topográficas del terreno donde se implanta en la que “se trató de moldear la forma y silueta de la casa a las líneas suaves de las colinas que la rodean”, tal y como se recoge en la ficha elaborada para el catálogo de la exposición “La casa como tema. Primera aproximación antológica de la casa en Venezuela”, organizada bajo la curaduría de la Fundación Museo de Arquitectura en los espacios del Museo de Bellas Artes entre octubre y noviembre de 1989. Allí también se señala que “para lograrlo se utilizó el recurso, innovador en la Caracas de los años cincuenta, de un techo-jardín que pareciera hacer de la casa una emanación de la propia colina surgida por la fuerza telúrica de una necesidad de cambio funcional y plástico en la concepción propia de la tierra.”

3. «Hato Hamburgo». Ubicación en la urbanización Charallavito
4. «Hato Hamburgo». Plantas
5. «Hato Hamburgo». Vistas exteriores
6. «Hato Hamburgo». Entrada principal y espacios interiores.

En otra buena referencia, el artículo “Todo paisaje presume una edificación”, publicado por Henry Vicente el 23 de junio de 2002 en la revista Todo en domingo que acompañaba los fines de semana al diario El Nacional, el análisis de “Hato Hamburgo” remite a resonancias provenientes de El Helicoide, el cual se diseñaba casi en simultáneo, en algunas de las decisiones formales que asociadas a lo funcional se toman para proyectar la vivienda: “Un eco del manto espiral que envuelve a la Roca Tarpeya aparece en la nueva casa… Un significativo cilindro, alternado de luz y sombra, según las distintas horas del día, actúa como bisectriz que concreta la célebre recomendación de Le Corbusier, separar claramente la circulación vehicular de la peatonal. La suave pared curva nos adentra en un micromundo apacible, en el que Caracas se divisa a lo lejos y en el que la arquitectura recrea el lugar y lo rubrica al poner sobre él las señas de una herencia interpretada y adaptada a un momento dado”.

Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) señala que “Hato Hamburgo” es de “dos plantas independientes, amoblada y distribuida bajo criterios modernos, está cubierta con un techo a dos aguas que cubre el último nivel percibido lateralmente. En planta baja, se ubican las áreas sociales abiertas al jardín y al Ávila, a través de grandes ventanales y líneas sinuosas, mientras que la planta superior destinada a las habitaciones se desarrolla en un bloque ortogonal”. Cabe añadir que también en la planta baja se ubicaron las áreas de servicio, el estacionamiento techado con depósito y área de mantenimiento para vehículos. También se ubicó en este nivel al área de cocina-comedor y la sala que se conecta directamente con el jardín y la biblioteca-estudio. En la segunda planta se encuentran tres habitaciones y un pequeño apartamento que incluye una cocina, sala-comedor, una habitación y su baño privado. Este segundo nivel cuenta con la particularidad de tener una losa curva que funciona a su vez como techo del estacionamiento y que fue cubierto con vegetación logrando así funcionar como aislante térmico. El segundo nivel está rodeado de terrazas y jardines a los cuales se pueden acceder directamente desde las habitaciones.

El tema de la casa será para Bornhorst, tal y como ya apuntáramos en el Contacto FAC nº 129 (09/06/2019) objeto de reflexión y desarrollo a lo largo de su extensa carrera. Del “Prólogo” escrito por Bornhorst para el libro Del modernismo a lo transpersonal. Casas. Arquitecto Dirk Bornhorst (1994) de Omar Seijas, vale la pena volver a citar lo siguiente: “La Casa como tema siempre ha acompañado a los proyectos grandes elaborados en nuestro taller de arquitectura. En proyectos de casas, más personales, más íntimos y humanizados, libres de influencias comerciales, he podido desarrollar ideas estéticas y arquitectónicas con mucho más soltura y libertad que en grandes conjuntos, donde las restricciones económicas y las múltiples influencias de tantas personas involucradas, tendían muchas veces a debilitar los intentos de aportes frescos y novedosos. (…) En la casa yo trataba con una sola familia, resolvía sobre todo los múltiples aspectos de la vida humana en contacto con el jardín y la naturaleza, lo que siempre resulta en una programación compleja pero estimulante. La difícil topografía del valle de Caracas aumentaba el reto y ofrecía al mismo tiempo una gran diversidad de soluciones.”

7. Izquierda. Dos libros de Dirk Bornhorst. Arriba: Valores Perennes en la Arquitectura (2001). Abajo: Arquitectura, Ciencia y Tao:
el nuevo pensar ecológico, bio-cibernético y holístico, más allá de espacio-tiempo, en la ciencia y en el diseño (1999).
Derecha: Del modernismo a lo transpersonal. Casas. Arquitecto Dirk Bornhorst (1994) de Omar Seijas.

Más adelante, como también decíamos entonces, Bornhorst confesará cómo lo que siempre le ha fascinado de este tema ha sido “su calidad de espejo en la búsqueda de los valores más profundos y trascendentes de la arquitectura”, que le llevaron a “investigar y escribir en los años setenta, un trabajo de escalafón, … en la UCV en 1981 titulado: Una búsqueda de los valores permanentes en la fase mental-creativa y material-expresiva de la arquitectura”, el cual luego fue revisado y publicado como libro bajo el título de Valores Perennes en la Arquitectura (2001). Dichos valores, “independientes de estilos y de modas, traté de definirlos y clasificarlos según los cinco sentidos involucrados; traté de descubrir si estas calidades estéticas fueron captadas por la intuición o por el intelecto”, generándose así una especie de guía con la cual poder adentrarse en sus proyectos y obras.

Posteriormente, esa visión gestáltica, herencia de su estadía durante siete años entre 1941 y 1947 en Asia y de sus estudios  de arquitectura en Berkeley (de donde egresa en 1951), se ampliará cuando entre en contacto con investigaciones científicas más recientes provenientes de la física cuántica, más alejadas de las leyes racional-mecánicas, hasta llegar a niveles transpersonales, dando pie a la aparición del libro Arquitectura, Ciencia y Tao: el nuevo pensar ecológico, bio-cibernético y holístico, más allá de espacio-tiempo, en la ciencia y en el diseño (1999). Sobre su pensamiento y obra, Omar Seijas, quien fuera su discípulo y socio desde 1986, publicará en 1994 el ya mencionado libro Del modernismo a lo transpersonal. Casas. Arquitecto Dirk Bornhorst. En 2011 saldrá a la luz Dirk Bornhorst arquitecto. Mi vida en maqueta con la que se cerraba el prolífico capítulo reflexivo de un importante profesional.

Dentro de este marco, y para concluir, Henry Vicente subrayará: “en … Hato Hamburgo, lejos de la clonación de la vieja casa de familia, se pretendió construir una relación familiar con una atmósfera extinta y venerada, que asume el relieve como la condición más inmediata y determinante de la arquitectura, a tal punto que la casa semeja nacer de la misma colina en la que se encuentra incrustada. (…) De esta forma, la obra escapa del previsible ejercicio contemplativo del paisaje, y lo recrea más allá del simple espectáculo, para convertirlo en campo de acción. Una relación con el paisaje que es viva y que se acentúa a través del verdor de la vegetación que substancia la terraza y los muros, y que parece arrancado de un entorno natural idílico, como si el paisaje proveyera los materiales de la arquitectura”.

Bornhorst no sólo actuó como colono en Charallavito donde, ubicado al final de una calle ciega, durante mucho tiempo no tuvo vecinos, sino que también habitó en “Hato Hamburgo”, convertida con los años en lugar de peregrinaje, durante 57 años hasta su fallecimiento en 2019.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. http://guiaccs.com/obras/hato-hamburgo-2/

1. AA.VV. Pedro Neuberger. Arquitecto, 2014.

2. Omar Seijas. Del modernismo a lo transpersonal. Casas. Arquitecto Dirk Bornhorst. 1994.

3. http://fundamemoria.blogspot.com/2008/06/

4 y 6. https://www.instagram.com/arquitecturavzl/.

5. http://guiaccs.com/obras/hato-hamburgo-2/, Colección Crono Arquitectura Venezuea y https://www.instagram.com/arquitecturavzl/

7. Colección Fundación Arqutectura y Ciudad