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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 213

Desde que en 1946 se toma la decisión de destinar las aproximadamente 103 hectáreas que abarcaba la hacienda La Carlota para ser usadas inicialmente como aeropuerto civil y posteriormente combinándose con el uso militar, cosa que se corroborará cuando el 17 de marzo de 1950 se firme el Decreto nº 491 reservando sus terrenos para la Nación, todavía colindaba al norte con las haciendas Sosa (hoy urbanización La Floresta), San José (donde se desarrolló el Parque del Este) y Santa Cecilia (que dio origen al asentamiento de la urbanización del mismo nombre), y al sur con la hacienda Chuao que sería el lugar donde se desarrollaría la urbanización homónima.

Sin embargo, es bueno saber que cuando en mayo de 1950 la Junta Militar presidida por Carlos Delgado Chalbaud decreta la creación del Parque Nacional del Este, siguiendo las sugerencias de la Comisión Nacional de Urbanismo, uso que es confirmado en el Plan Regulador de 1951, dicha condición sumada a la importante extensión de La Carlota es aprovechada cuando a partir de 1956 se impulse “la organización para 1960 de una Exposición Internacional de Primera Magnitud en Caracas, con el fin de exponer los logros alcanzados por el Nuevo Ideal Nacional”, tal y como expresa Carola Barrios Nogueira en “Caracas: ciudad moderna y museo. Intersecciones inacabadas en el paisaje de los años cincuenta”, Tesis Doctoral que presentó y aprobó en la UPC de Barcelona en 2005.

1. Plan Maestro de la Expo Internacional de Caracas. Alejandro Pietri. Arriba: Etapa exposición. Abajo: Etapa post-exposición

De tal forma, cuando se desarrolla el Plan Maestro de la Expo a cargo del arquitecto Alejandro Pietri, se puede observar con claridad que el destino que se le da a La Carlota será el de albergar durante el evento diferentes zonas expositivas y recreativas con el acompañamiento de numerosos pabellones, diseñados en su mayoría por Pietri, que se asociarían a diversas áreas: Nacional, Universal, Ciencias y Artes, Espectáculos y Recreo, y Memorial Bolivariano y, en la fase “Post-Exposición”, se prevería la ubicación de diferentes instalaciones gubernamentales, deportivas y culturales. “La idea del gobierno sería trasladar un cuerpo de ministerios fuera del casco histórico de la ciudad, creando en esta zona un nuevo polo de concentración del poder con un gran rascacielos como futuro Ministerio de la Producción en la afirmación del mito simbólico de la urbe industrializada y motorizada”, afirmará Barrios, apoyada en lo expresado por Juan José Martín Frechilla en Planes, planos y proyectos para Venezuela: 1908-1958 (Apuntes para una historia de la construcción del país) -1994-: “… que la parte que actualmente ocupa el Parque Nacional quede libre de edificaciones gubernamentales y en la parte que ocupa actualmente el Aeropuerto La Carlota, dentro de lo que es propiedad nacional, se distribuya así: inmediatamente al sur del Parque las edificaciones para los Ministerios de la Producción y el Palacio de Exposiciones; al oeste las construcciones la Zona Olímpica y en la parte este los servicios generales tipo Helipuerto, etc.”.

2. Expo Internacional de Caracas. Alejandro Pietri. Junto al Plan Maestro (centro izquierda y extremo derecho) se muestran planos del rascacielos del Ministerio de la Producción (izquierda) y fotos de la maqueta del aquarium (centro derecha)

Como dato complementario, Barrios apuntará: “Además de la localización de los Ministerios de la Producción en la zona de La Carlota, Pérez Jiménez pensaba traer a Venezuela los Juegos Olímpicos de 1964, los que se efectuarían luego en Tokio: ‘Para eso, hacia el Este, se iba a hacer la Villa Olímpica y un gran Stadium Olímpico con capacidad para 80 a 100.000 espectadores’. Para la Villa se tenía planificado construir, además un Palacio de Deportes, una Piscina Olímpica, un Estadio de Base-ball así como una serie de instalaciones de uso público integrados a través de espacios abiertos, plazas, lagos y áreas verdes como elementos de unión”, información extraída de la entrevista que Oscar Tenreiro le hiciera al General en febrero de 1995 aparecida en la revista Ciudad a finales de ese mismo año.

Del testimonio dado por el propio Pérez Jiménez a Tenreiro, se deduce que el uso de La Carlota como aeropuerto estuvo desde muy temprano cuestionado por su régimen, pese a que posteriormente le sirvió al dictador como vía de escape al momento de su derrocamiento el 23 de enero de 1958. Los argumentos a favor de lo que posteriormente fue su consolidación como base aérea en términos estratégicos de defensa y eventuales catástrofes, fueron los que llevaron a La Carlota a convertirse en 1962 en sede del Destacamento Aéreo Especial, elevado en 1966 a Base Aérea acompañándose de la denominación “Generalísimo Francisco de Miranda” y, finalmente, en recinto para la Comandancia General de la Aviación Militar desde 1970 hasta la actualidad. No obstante, conviene acotar que la actividad aeroportuaria que dio origen a dicho uso en La Carlota se origina, como ya se mencionó, en 1946 con la creación del Aeroclub Caracas, entidad de carácter civil impulsada por una serie de jóvenes entusiastas de la aviación, cuya sede se encuentra allí desde 1957, pese a que ya en 1964 la directiva ve la necesidad de construir el Aeropuerto Caracas como alivio (abierto definitivamente en 1980). Luego, en 2002, la Base es declarada zona de seguridad Militar, en 2005 se cierra al uso público y para 2008, paradójicamente, se acuerda su transformación progresiva en un espacio público, prohibiéndose en 2014 los vuelos, utilizándose sólo para ciertos fines militares y vuelos aeromédicos (EMS). Cabe añadir que el Instituto de Patrimonio Cultural la declara bien de interés cultural en 2007.

3. Vista aérea del Aeródromo de La Carlota

El correcto destino del espacio ocupado por La Carlota, sin embargo, ha sido objeto a través del tiempo de una encendida polémica que, teniendo en mente su enorme potencial como desahogo recreativo y cultural de carácter público de una ciudad que lo requiere, ha girado entre su consideración como lugar estratégico de uso militar incompatible con lo civil, la necesidad de  conservarse como pista de aterrizaje auxiliar ante cualquier emergencia y la peligrosidad que ello conlleva, su apertura e integración plena hacia la ciudad y su consideración primordialmente como área verde con un mínimo de edificaciones.

En torno a esos debates en los que siempre se habla de “sacar La Carlota”, manifestándose ante ello defensores y detractores, hemos registrado, siguiéndole los pasos a Oscar Tenreiro a través de “La Carlota: una historia de ambigüedades”, aparecido en el blog Entre lo cierto y lo verdadero el 03/04/2008, una serie de eventos que los han ido nutriendo. Tenreiro, convencido de que la permanencia de una pista de aterrizaje no es para nada necesaria, suma a lo ya señalado en torno a la visión que se tuvo durante la dictadura y a la creación del Aeropuerto Caracas como señales de que no se trata de un uso imprescindible, algunos apuntes complementados por nosotros: el que en los años sesenta en medio de una “parada aérea” uno de los aviones “se estrella en Las Mercedes y cunde la alarma general: el aeropuerto debe ser eliminado. Se moviliza el Aeroclub: se queda el aeropuerto”; como consecuencia se regula el tamaño de los aviones que podrían aterrizar, y se abona la tesis de que La Carlota es fundamental ya que ante cualquier eventualidad o emergencia “los helicópteros no son suficientes” y “que se necesita la pista para aviones de mayor tamaño”; a comienzos de los 90 “vuelve a surgir la preocupación ciudadana por La Carlota. Se producen argumentos defensivos e incluso fatuos en torno a la idea de dejar el aeropuerto. Se habla de estudios que no se hacen… se queda el Aeropuerto”; en 1995, en las universidades “se producen trabajos de interés que nos enseñan mucho. Puede quedarse el helipuerto (y la Fuerza Aérea, incluso), puede haber conexiones viales Norte Sur sin alterar la continuidad espacial Este-Oeste. Predomina el Parque activo y pasivo, pero con sedes institucionales culturales o recreativas y actividad urbana en sus bordes. Y puede ser una operación auto-sostenible económicamente. Dejar la pista de aterrizaje (que técnicamente es lo mismo que dejar el aeropuerto) es un obstáculo para cualquier aprovechamiento racional del área. Eran tiempos de la Cuarta, pero se han seguido proponiendo esquemas de uso durante la Quinta”; el saber que, inexplicablemente, la línea 4 del Metro no propone ninguna estación para La Carlota (luego se supo que se debió a presiones de los militares), y que durante el deslave de Vargas (1999) con el uso de helicópteros se pudo haber resuelto el transporte de heridos y damnificados ya que en La Carlota no aterrizó ningún avión grande; el anuncio en 2001 por parte de Hugo Chávez de “regalarle” a Caracas los terrenos de la base aérea, entusiasmado por unos dibujos rápidos provenientes de un cuaderno que Fruto Vivas tenía archivados, que muestran cómo de vería el espacio ocupado por lagunas y cultivos donde habría un helipuerto y la pista se mantenía para emergencias; la tentación surgida en 2006 por construir en La Carlota desarrollos de vivienda por parte del entonces Alcalde del Municipio Chacao, Leopoldo López, para lo cual se apoya en la propuesta elaborada por Alberto Manrique; la idea, muerta al nacer en 2007, de construir un Parque Científico Tecnológico que incluía la construcción de 620 apartamentos y que sin embargo derivó en la instalación en 2010 de una fábrica de ensamblaje de celulares; la exposición en 2007 dentro de los espacios de la FAU UCV de los resultados de una experiencia de postgrado impulsada por el Instituto de Urbanismo titulada “Propuestas para La Carlota” que dio origen a otro interesante artículo de Tenreiro titulado “Un resumen de reflexiones sobre La Carlota” (Entre lo cierto y lo verdadero, 17/10/2007); la esperada decisión por parte de Hugo Chávez en 2008 de eliminar el aeropuerto (que sí se da) y trasladar la sede de la Fuerza Aérea a Maracay (lo cual no ocurre); las amenazas siempre latentes de desarrollar La Carlota por partes y de construir viviendas; la contratación de un Plan Maestro en 2008 a una empresa de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV; una nueva decisión de Chávez en julio de 2011 de convertir La Carlota en un parque (Parque Bolívar) con la incorporación en 2012 de un circuito de Fórmula 1 a ser inaugurado en 2016, que originó otro Plan Maestro elaborado por la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (OPPPE), con Farruco Sesto a la cabeza, y derivó únicamente en la construcción de una desproporcionada pasarela de conexión con el Parque del Este; y, finalmente el lanzamiento el 20/03/2012 en el marco del 445 aniversario de la fundación de Caracas, por parte de la Alcaldía del Área Metropolitana de Caracas, conjuntamente con organizaciones representantes de la sociedad civil, academias, gremios, alcaldías de los municipios integrantes del Área Metropolitana de Caracas, la Gobernación de Miranda, el Colegio de Arquitectos de Venezuela, el Colegio de Ingenieros de Venezuela y el Cabildo Metropolitano, del “Concurso Público de Ideas para transformar la Base Aérea La Carlota en Parque Verde Metropolitano”.

4. Vista general de la Propuesta ganadora del Concurso público de ideas para transformar la Base Aérea de La Carlota en Parque Metropolitano. Manuel Delgado Arteaga y Jorge Pérez Jaramillo
5. Dos imágenes de la propuesta presentada por Enlace Arquitectura (Elisa Silva, Inés Casanova y Leonardo Robleto) que pasó a la segunda etapa del Concurso público de ideas para transformar la Base Aérea de La Carlota en Parque Metropolitano.
6. Dos imágenes de la propuesta presentada por COLECTIVO 1061 (Ariadna Weisshaar, Natalia Linares, Mariana Otero, Ricardo Avella) que pasó a la segunda etapa del Concurso público de ideas para transformar la Base Aérea de La Carlota en Parque Metropolitano.

Todo ese largo preámbulo es lo que alimenta y a la vez contextualiza la convocatoria del Concurso que hoy nos ocupa ganado por Manuel Delgado Arteaga (Venezuela), Jorge Pérez Jaramillo (Colombia) y OPUS-Oficina de Proyectos Urbanos (Colombia) de cuya presentación hemos seleccionado la imagen que ilustra nuestra postal del día de hoy.

El certamen, no exento de polémica en cuanto a las bases que acompañaron el llamado en cuanto al énfasis que se buscaba dar a la noción de “parque verde”, fue desarrollado en dos etapas habiendo sido seleccionados para pasar a la segunda el equipo ya mencionado junto a ENLACE ARQUITECTURA (Elisa Silva, Inés Casanova y Leonardo Robleto) y COLECTIVO 1061 (Ariadna Weisshaar, Natalia Linares, Mariana Otero, Ricardo Avella).

Recibieron Menciones Honoríficas: AREPA (Jefes de proyecto: Ignacio Cardona y Francisco Paúl), GLOCALSTUDIO (Kunckel Asociados+Stefan Gzyl), Lasala & Lasala Design Studio (Ana Lasala, Isabel Lasala, Angela Capasso, Gerardo Rojas, Eduardo Kairuz), LAP (Juan David Hoyos, Sebastián Monsalve, Edgar Mazo, Sebastián Mejía), y MA+ Micucci arquitectos asociados (Arquitectura y Diseño Urbano: Franco Micucci, María Isabel Espinosa).

De una u otra manera todos los equipos realizaron una cabal interpretación de lo solicitado por los organizadores: “Las 103 hectáreas ocupadas por la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda (Aeropuerto “La Carlota”) cumplieron un claro objetivo en el pasado reciente, pero es evidente que la dinámica de la Caracas metropolitana del tercer milenio obliga a repensar su uso, las condiciones de su desarrollo y su inserción en la estructura citadina. La pauta la establece el Plan Estratégico Caracas Metropolitana 2020, que propone el logro de una Ciudad Ambientalmente Sustentable, Segura e Integrada, donde “La Carlota” se constituye como la pieza fundamental del Sistema de Espacios Públicos Metropolitanos de la capital. Dentro de las iniciativas para responder a esos retos, Caracas Metropolitana abre sus puertas a equipos multidisciplinarios de estudiosos de lo urbano dispuestos a competir con el objetivo de producir la mejor Idea de Parque para el espacio que hoy ocupa el aeropuerto, sostenible en lo ambiental, pero también en lo económico, y que responda a las expectativas de los habitantes de la ciudad, particularmente en materia de integración social y cultural”.

Los posibles temores sobre lo restrictivos que podían ser los lineamientos, las expectativas en cuanto a cómo manejar el tema de la pista de aterrizaje o la capacidad de lograr un parque activo integrado a la ciudad y no uno pasivo, aislado, gobernado por la vegetación, fueron totalmente disipados una vez presentadas las propuestas las cuales ofrecían un amplio abanico sobre el cual poder actuar a futuro. Tenreiro en otro artículo titulado “Sobre el concurso de La Carlota” (Entre lo cierto y lo verdadero, 04/08/2012), escrito una vez que se dieron los resultados de la primera etapa, salvo sus reparos sobre el hecho de que casi todas las propuestas premiadas hayan dejado la pista “como una especie de tótem” y se haya idealizado la verdadera condición del río Guaire (que no pasa de ser “un torrente” o “un canal de alta velocidad”), reconoció que “el concurso ha permitido, pese a todo, obtener elementos para el mejor conocimiento del tema.

7. Dos imágenes de la Propuesta ganadora del Concurso público de ideas para transformar la Base Aérea de La Carlota en Parque Metropolitano. Manuel Delgado Arteaga y Jorge Pérez Jaramillo

Los ganadores fueron conocidos en acto público el 28 de noviembre de 2012. De acuerdo a lo publicado en https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-177323/proyecto-seleccionado-en-concurso-parque-metropolitano-la-carlota-delgado-perez-leon-opus: “La propuesta seleccionada aprovecha el espacio del antiguo aeropuerto, para recuperar y restituir los elementos naturales estructurantes del espacio-paisaje urbano, tomando en cuenta la especial condición del valle: el Cerro del Ávila, el Río Guaire y las quebradas que los conectan, entendiéndolos como una cuenca, un sistema natural complejo de escala metropolitana y complementándolo con un sistema de parques que promueven y protegen la biodiversidad y la interacción social; una oportunidad para el reencuentro y la reconciliación de los caraqueños.

Como acciones a destacar, se conserva una parte de la pista como espacio para convocatorias masivas y como alternativa funcional para atención de emergencias con helipuerto de gran formato, esto permite recupera el corredor original del rio y su relieve, generando niveles de inundación que mitigan los riesgos asociados al agua. También se dota el espacio de equipamientos culturales y recreativos de diferentes jerarquías, junto con otros aspectos fundamentales de la propuesta, que buscan reintegrar la ciudad y La Carlota”.

Según sus autores se trata, en resumen, de proponer “el aprovechamiento máximo de un espacio de gran potencial ecosistémico, social y urbano, mediante la puesta en marcha de cinco estrategias interrelacionadas, que redundarán en nuevas relaciones y significados de este espacio para la ciudad: Equilibrio ambiental, Dinámica urbana, Encuentro ciudadano, Nuevos desarrollos inmobiliarios sostenibles y Modelo de gestión.”

Luego del Concurso, convertida desde hace años en una especie de contrapunteo innecesario de carácter político, La Carlota fue objeto en 2013 de otro certamen, en este caso promovido por la OPPPE denominado “Concurso Recinto Ferial de Caracas” que tomó como base el Plan Maestro 2011.

Desde entonces La Carlota ha vuelto a quedar esperando una posible solución y la ciudad una necesaria consideración. En todo caso no es difícil concluir que sigue sin haber voluntad política para llevar adelante las acciones que permitan visualizar un verdadero aprovechamiento de toda la experiencia acumulada en torno a este importantísimo lugar de nuestra capital. Aún no se ha hecho realidad del todo la decisión de eliminar el aeropuerto y el gobierno se llena la boca hablando de sostenibilidad sin creer en ella.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 4 y 7. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-177323/proyecto-seleccionado-en-concurso-parque-metropolitano-la-carlota-delgado-perez-leon-opus

1 y 2. Carola Barrios Nogueira, “Caracas: ciudad moderna y museo. Intersecciones inacabadas en el paisaje de los años cincuenta”, Tesis Doctoral, UPC, Barcelona, 2005.

3. https://oscartenreiro.com/2008/04/03/la-carlota-una-historia-de-ambiguedades/

5. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-229472/mencion-segunda-etapa-parque-metropolitano-la-carlota-enlace-arquitectura

6. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-181053/finalista-concurso-parque-metropolitano-la-carlota-ricardo-avella

2004• Parque Justicia y Paz, Chacao

Parque Justicia y Paz Chacao.jpg

2004•  La Dirección de Obras Públicas (OLPU) de la Alcaldía de Chacao concluye la construcción de los 240 m2 del Parque Justicia y Paz, ubicado al lado del Ambulatorio, en la avenida Mohedano (frente a la Plaza Bolívar), Chacao, Caracas, proyectado por el arquitecto Carlos Agell (FAU UCV, promoción ) dos años antes.
Este espacio urbano, claramente influenciado por el Paley Park de Nueva York, proyecto de los arquitectos Zion y Breen de 1967, ubicado en la calle 53 entre Madison y la Quinta Avenida, busca otorgarle al ciudadano un sitio de retiro y sosiego alejado del bullicio de la ciudad.

HVH

visitas memorables

Richard Rogers (Florencia, 1933)

Cuando Richard Rogers llega a Caracas en enero de 2014, lo hace con el objetivo de firmar el contrato para la realización del proyecto para el Parque “Hugo Chávez” a ser ubicado en terrenos de La Rinconada, aledaños al Hipódromo Nacional y en las proximidades del Poliedro y del Museo de Artes Visuales Alejandro Otero.
Las características del encargo, solicitado por el Gobierno Nacional para rendir un homenaje más a quien fuera jefe de Estado entre 1999 y 2013 a un año de su fallecimiento, y manejado por la Alcaldía del Municipio Libertador a través de la Fundación Parque Hugo Chávez, tiñeron lo que debía ser un importante aporte para los anales de nuestra arquitectura en manos de una de las firmas más renombradas a nivel mundial, de un cariz político del que le fue muy difícil zafarse, dado el manejo fundamentalmente propagandístico que se le otorgó a la visita y a las actividades, presentaciones y posterior desarrollo de una obra que se inició en 2013, se prometió finalizar para 2015 y hoy se encuentra prácticamente paralizada.

Realmente Rogers no tenía nada que demostrar al venir a Venezuela (ya con 81 años) en cuanto a la capacidad y talla que como arquitecto había alcanzado. Su crecimiento se inicia cuando trabaja como aprendiz con su primo Ernesto Nathan Rogers en Milán; continúa tras su graduación con un master’s degree de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Yale en 1962; sigue al asociarse con Norman Foster (al que conoció en Yale), con quien creó el Team 4 (junto a sus respectivas esposas) experiencia que duró hasta 1967; se eleva a nivel mundial tras ganar en 1971 con Renzo Piano (con quien se asoció sólo para este trabajo), el concurso para el Centro Cultural del plateau Beaubourg (bautizado posteriormente como Centro Georges Pompidou) inaugurado en 1977; y se solidifica al fundar ese mismo año, en compañía de Marco Goldschmied y Mike Davies, Richard Rogers Partnership, que se transforma desde 2007 en Rogers Stirk Harbour + Partners (al asociarse con Ivan Harbour y Graham Stirk, quienes ya se habían unido a Richard Rogers Partnership en 1985 y 1983 respectivamente), lo que le permite cargar a sus espaldas la realización de más de 60 proyectos y obras a lo largo y ancho de todo el mundo entre las que destacan: el edificio Lloyd’s en Londres (1979-84), la Corte Europea de los Derechos Humanos en Estrasburgo (1984), la Terminal 4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas (hoy Adolfo Suárez) en Madrid (1997-2006),  One Hyde Park en Londres (2007-2009) o la Torre BBVA Bancomer en Ciudad de México (2009-2015) en sociedad con Legorreta + Legorreta, por citar sólo unos pocos. Además, en 1985 ya le había sido conferida la Medalla de Oro del RIBA, en 2000 el Praemium Imperiale del Japón y en 2007 el Premio Pritzker.

Quizás haya sido el activismo que asume desde que regresa a Londres desde Italia en 1977 (una vez concluido en Centro Georges Pompidou), manifiesto tras su empeño por mejorar la red urbana de la capital británica y su relación con el Támesis mediante propuestas innovadoras, o a través de sus batallas en defensa del espacio público y contra todas las formas de gueto (tanto para los pobres en los suburbios como para los ricos en sus comunidades cerradas), su afán por impulsar la idea de una ciudad compacta servida por transporte público y respetuosa con el medio ambiente (que lo llevó a chocar directamente con el “campeón de todos los reaccionarios arquitectónicos” -el príncipe Carlos-), traducido en figuración política como militante activo del partido laborista y como Miembro de la Cámara de los Lores (Rogers es nombrado, siendo italiano de nacimiento, Lord a comienzos de los años 90), junto a su visión progresista, que pudo poner en práctica como asesor primero de Tony Blair y luego como director para la arquitectura y el urbanismo del Greater London Authority, lo que despertó su interés hacia la Venezuela de Hugo Chávez que se acrecentó al conocerlo personalmente años atrás en el exterior y verse atraído tanto por el personaje como por la idea que le transmitiera de diseñar un parque recreacional que ayudara a los habitantes de Caracas.

De esta manera, el 17 de enero de 2014 (sin que se hiciera público el pago acordado) se firma el contrato mencionado al inicio entre Rogers Stirk Harbour + Partners (representada por Richard Rogers) y la Fundación Parque Hugo Chávez (representada por Jorge Rodríguez), que permitiría a la firma británica desarrollar el plan maestro y los proyectos para los estadios de futbol y de béisbol y que finalmente se redujo a la realización del correspondiente al “Estadio Nacional de Fútbol de Venezuela”, el único trabajo ampliamente reseñado en la página web de la oficina de arquitectura británica (https://www.rsh-p.com/projects/estadio-nacional/).

1. Imágenes del proyecto para el Estadio de fútbol ubicado en el Parque Hugo Chávez, La Rinconada, Caracas. Rogers Stirk Harbour + Partners

Del proyecto del estadio (supuestamente “en proceso” de desarrollo desde 2013) se puede señalar que tiene un costo estimado de 325 millones de dólares, un área de 121.000 m2 de construcción y una capacidad para 50.000 espectadores. También que tuvo como arquitecto asociado a Simon Smithson y la colaboración de más de 17 personas, que la estructura de la cubierta estuvo a cargo de la firma de ingenieros Schlaich Bergermann und partner, la ingeniería estructural quedó en manos de ARUP y la arquitectura paisajista fue propuesta por la oficina Arquitectura y Agronomía.
La instalación deportiva, en forma de tazón, ubicada en una colina con excelentes vistas hacia la ciudad cuenta, según los proyectistas, “… con terrazas cortadas en la ladera que dan paso a una serie de explanadas flotantes que brindan acceso a los distintos niveles: es una adición liviana a la topografía circundante, con huecos deliberados en la estructura para proporcionar vistas espectaculares de la ciudad al noreste. Un techo de dosel de rueda de bicicleta de colores brillantes se cierne sobre el complejo, que será certificado por la FIFA y será la sede del Caracas FC.”

2. Estado de avance de las obras del Parque Hugo Chávez, La Rinconada, Caracas

Del trabajo publicado el 11 de abril de 2018 por elestímulo.com titulado “Las mentiras repetidas del Parque Hugo Chávez” (http://elestimulo.com/climax/las-mentiras-repetidas-del-parque-hugo-chavez/) hemos podido saber y corroborar cómo “el parque metropolitano más grande de toda Sudamérica” albergaría “la edificación de un estadio de fútbol con aforo para 53.200 espectadores y un campo de béisbol para más de 30.000 asistentes, con especificaciones de Grandes Ligas, (convirtiéndose) entonces en la carta de presentación —y principal promesa— del eje deportivo y recreativo del proyecto, que abarca el levantamiento de, al menos, una decena de estructuras con fines educativos y de transporte.”

También allí se recoge cómo la Fundación Parque Hugo Chávez se encargaría de la ejecución del estadio de fútbol mientras Fundapatria 2000 haría lo propio con el de beisbol (al cual se le dio la mayor prioridad en virtud de ser el deporte favorito de Chávez), cuyo proyecto quedó en manos de la firma Landscape Vision Corporation S.A. (Lanvicorp), empresa panameña con sede en Venezuela cuya “filial caraqueña fue creada en julio de 2013 y, en menos de un mes, estaba suscribiendo su primer acuerdo con el gobierno venezolano. En marzo de 2014 se le asignó la construcción del estadio de pelota. Otros proyectos en los que trabaja, según informa su página web, son gimnasios verticales en 15 localidades del país, la recuperación del Hotel Caribe (antiguo Meliá) en Caraballeda, estado Vargas; y la del Hotel Gaicamacuto, en la misma población. Todas son obras acordadas con el Estado. Los hoteles tampoco han sido terminados.”

Tras la erogación de ingentes cantidades de dinero y las promesas sucesivas de inauguración, sólo el estadio de beisbol pareciera avanzar a paso lento sin que aún se sepa, luego de más de seis años de iniciadas la obras cuándo definitivamente se terminará. Menos aún se conoce sobre el destino final del estadio de fútbol proyectado por Rogers.

3. Richard Rogers en Caracas. Izquierda: Recibiendo las llaves de la ciudad. Derecha: Conferencia dictada en el Museo de Arquitectura (MUSARQ)

En lo que concierne a la visita a Caracas del personaje que nos ocupa el día de hoy, Rogers, tal y como se recoge en https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-329284/richard-rogers-participara-en-diseno-de-parque-hugo-chavez-en-caracas del 24 de enero de 2014, “recibió las llaves de la ciudad de las manos del alcalde. En esta ceremonia expresó a los asistentes: ‘Creo que lo importante está en rescatar espacios para la recreación, para el buen vivir de la gente. Que los habitantes de la ciudad sientan que disfrutan del ambiente, bien sea con los paseos, solos o en grupos, y en esos rescates se encuentran los estadios, porque de lo contrario dirán que vine por política y no por ejercer mi labor de arquitecto en búsqueda de beneficios que se encuentran en el ambiente’. Finalizado el evento, el arquitecto se dirigió a hacer una inspección al terreno donde se edificará el parque Hugo Chávez y también participó en la inspección de las obras del Proyecto Integral Santa Rosa en El Recreo, complejo urbanístico diseñado por el arquitecto venezolano Fruto Vivas.”

También dio, siempre arropado por las autoridades gubernamentales, una conferencia para todo público titulada “Richard Rogers. Edificios y ciudades” el 17 de enero en la sede del Museo de Arquitectura (MUSARQ). Ninguna aproximación a la academia o a los gremios y cero contacto con los estudiantes en su relampagueante viaje. De esta manera, el paso de Richard Rogers por Caracas, trascendente pero a la vez sesgado como tantas otras situaciones que, buscando otras finalidades, se manipulan políticamente, quedará registrado como una modalidad y claro ejemplo de la presencia de importantes figuras de la arquitectura que, obedeciendo a diferentes intereses, han hecho de Venezuela un país atractivo desde hace mucho tiempo por muy diversas razones.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-329284/richard-rogers-participara-en-diseno-de-parque-hugo-chavez-en-caracas y https://www.rsh-p.com/projects/estadio-nacional/

2. https://www.rsh-p.com/projects/estadio-nacional/ y http://elestimulo.com/climax/las-mentiras-repetidas-del-parque-hugo-chavez/

3. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 147

La decisión de crear el Parque del Este se produce mediante decreto firmado el 19 de mayo de 1950 por Carlos Delgado Chalbaud cuando aún presidía la junta militar que gobernaba el país. Se daba así curso a uno de los lineamientos expuestos por la Comisión Nacional de Urbanismo relacionados a cubrir las necesidades higiénicas y recreativas de la ciudad preservando un área verde de carácter forestal ocupada por los terrenos agrícolas de la hacienda “San José”.

El lugar seleccionado, uno de las últimas superficies planas de gran extensión sin construir en el valle, contenía un exuberante bosque de árboles tropicales centenarios que a todas luces habría que conservar. De las tierras, pertenecientes a la sucesión Díaz-Rodríguez, se expropiarían setenta y cinco hectáreas para el parque, colindando al norte con la línea del tren y la carretera del este, por el sur con los terrenos del Fundo “La Carlota”, por el este con el Fundo “La Casona” y con la Hacienda “Sosa” por el oeste, como se desprende de la información contenida en Contribución al estudio de los planos de Caracas de Irma De Sola Ricardo (1967). Cabe añadir que los límites del futuro parque quedarían claramente definidos dentro de la Comunidad 6 de Petare en la zonificación establecida por el Plano Regulador de 1951.

1. Plano de ubicación de los terrenos del Parque Nacional del Este en integración con los del Aeropuerto La Carlota previstos para ser la sede de la Exposición Internacional de Caracas de 1961. Extracto del plano de la Shell elaborado en 1961

No obstante contar con tan importante decisión, los terrenos destinados al Parque del Este no serían objeto de atención sino hasta principios de 1956 cuando el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, dando un paso más en su interés por mostrar los logros alcanzados por el Nuevo Ideal Nacional, emprende, a través del Ministerio de Fomento, la organización para 1960 de una Exposición Internacional de Primera Magnitud que sucedería a la que en 1958 se terminaría montando en Bruselas. Al proyecto se le añadiría el área correspondiente al Fundo “La Carlota” (donde terminada la exposición se localizarían diferentes instalaciones gubernamentales, deportivas y culturales, apuntándose a la creación de un nuevo polo de concentración del poder), y se sumaría a la transformación que se pensaba dar a la zona como corazón de negocios de la ciudad vinculado a la industria petrolera, toda vez que se preveía la construcción en La Floresta (en terrenos de la vecina Hacienda “Sosa”) del edificio de la Mobil Oil Company y la sede de la embajada de los Estados Unidos (ambos de Don Hatch, 1959 y 1958 respectivamente) y se proyectaría en la urbanización Los Palos Grandes el futuro Centro Petrolero de Caracas (a cargo de Angelo Di Sapio, 1957).

2. Izquierda:Afiche de la Exposición Internacional de Caracas. Derecha: Plan maestro de la Expo elaborado por el arquitecto Alejandro Pietri. Arriba, distribución orgánica de los pabellones e infraestructuras, y jardines de la Exposición. Abajo, desarrollo de la fase Post-Exposición y la ubicación de las diferentes instalaciones gubernamentales, deportivas y culturales en el área de La Carlota

Para llevar adelante la organización de la Exposición Internacional de Caracas 1960, se nombrará a partir de agosto de 1956 una Comisión Ejecutiva presidida por el ingeniero Ibrahim Velutini conformada por seis representantes de los diferentes despachos ministeriales involucrados. Velutini coordinará el proyecto mediante una comisión integrada por los arquitectos Alejandro Pietri (responsable de diseñar el Plan Maestro y parte de su arquitectura), y Carlos Guinand Sandoz (coordinador del desarrollo de los bosques y jardines de la Expo, base para el futuro Parque del Este). También se convocará a distintas personalidades como asesoras en diferentes áreas destacando la presencia del renombrado arquitecto paisajista brasileño Roberto Burle Marx y Asociados (Mauricio Monte, Julio César Pessolani, John Stoddart y Fernándo Tábora), el ictiólogo Dr. Agustín Fernández Yépez, los Sres. William y Katy Phelps, el ornitólogo norteamericano George Scott, el ofidiólogo Luis A. Rivas, el botánico Leandro Aristiguieta y J.M. Cruxent quien era el encargado de las colecciones del Museo de Ciencias.

Los objetivos de la exposición contemplaban no sólo permitir mostrar la actividad económica sino, de acuerdo al informe elaborado por la comisión encargada del proyecto que aparece en la Memoria y Cuenta del Ministerio de Fomento del año 1956, dar cabida a “otras manifestaciones del espíritu y la actividad humana”, ampliando su objeto “a lo social, lo artístico, lo científico y en general a todas las creaciones del hombre”. Así, el Plan Maestro y sus componentes arquitectónicos contemplarían la división en distintas áreas: Nacional, Universal, Ciencias y Artes, Espectáculos y Recreo, y Memorial Bolivariano agrupando las diferentes zonas expositivas en dos etapas previstas por los organizadores: Exposición y Post-Exposición, manteniéndose en ambas la idea de preservar para el Parque del Este la infraestructura que se realizara en el sector originalmente destinado para él.

Los avances que se dieron para llevar a cabo la realización de la Expo dan cuenta del importante rol jugado por Guinand Sandoz en preservar el área del parque y en insistir que el desarrollo de la parte destinada a exponer la flora nacional estuviese a cargo de Burle Marx y Asociados, quedando en manos de Alejandro Pietri lo relacionado a las edificaciones más emblemáticas destinadas a exponer nuestra rica fauna.

3. Arriba: dibujo hecho por Fernando Tábora del conjunto de la Exposición Internacional de Caracas. Abajo dibujos de Fernando Tábora y Roberto Burle Marx de dos de los patios no realizados

Así, cuando desde un comienzo Burle Marx y Asociados empiezan a darle vueltas al concepto de diseño para los espacios libres y jardines que les correspondería diseñar dentro de la Expo 60, como bien relata Fernando Tábora en Dos parques. Un equipo (2007) notan que “el primer problema (…)  fue el de encontrar un tema de diseño que tuviera una relación directa con la cultura venezolana y que al mismo tiempo fuera un atractivo especial para los visitantes. Para responder a este reto era necesario conocer más profundamente los valores que persistían en su sociedad. En aquel momento, la sociedad venezolana le estaba dando la espalda a la tradición y confiaba en un cambio hacia lo moderno sin mucha conciencia de lo que con esto se estaba perdiendo. Nuevamente Guinand se encargó de buscarnos ejemplos de lo que para él era lo mas representativo de estos valores, permitiéndonos visitar las casonas coloniales de la familia Vollmer en El Paraíso y de los Brandt en La Carlota, hoy residencia presidencial. Fue después de estas vistas que Burle Marx decidió que el tema principal de las áreas exteriores de la Exposición sería Jardines Amurallados o Patios. (…) La riqueza de posibilidades que estos espacios permitían, los ejemplos clásicos greco-romanos y árabes que pasaron directamente a la casa colonial española y la relación con una flora tan rica como la venezolana, constituyeron un incentivo a la creatividad que fue inmediatamente aprovechado por Burle Marx. La dificultad residía en cómo resolver espacialmente, la interminable serie de grandes y pequeños patios que él imaginaba: el patio del agua y paredes de azulejos, el patio de las xerófitas, el de las plantas umbrófilas, el de las orquídeas, el de las plantas perfumadas, el de las hojas coloridas, el de las fuentes y cascadas y muchos más”.

De esta manera fueron apareciendo los bocetos y maquetas que empezaron a dar cuenta de la manera como este sistema de espacios cobraría forma dentro del área de la Exposición y que posteriormente (reducidos a tres) pasarían a formar parte fundamental del área de acceso al Parque del Este cuando, caída la dictadura en 1958, se vinieran abajo los planes de que Venezuela entrase en el circuito de la Exposiciones Universales, se superase la incertidumbre acerca del destino de los terrenos y, a instancias de Guinand Sandoz, el gobierno de Rómulo Betancourt contratase el proyecto definitivo del más importante espacio recreacional de la ciudad a Burle Marx y Asociados.

4. Izquierda: plano topográfico del Parque del Este luego de su construcción. Derecha arriba: maqueta de los jardines amurallados. Derecha abajo: salida del Patio de los Azulejos hacia el Patio de los Muros Rojos

Acerca del diseño del área de acceso principal al Parque del Este (inaugurado oficialmente en 1961 como Parque “Rómulo Gallegos”, pasando luego a denominarse Parque “Rómulo Betancourt” en 1983 para finalmente a partir de 2002 adquirir su nombre actual de Parque “Generalísimo Francisco de Miranda”), ubicada sobre el lindero norte, que también coincide con decisiones que ya se habían tomado en el Plan Maestro de la Expo 60, y la manera como los patios se conciben como un mundo aparte formando parte de la transición que debía lograrse entre el ruido y la contaminación de la ciudad y el recogimiento y tranquilidad que requerían las zonas verdes recreativas, Fernando Tábora lleva a cabo una minuciosa descripción en su libro. Allí da cuenta de cómo se llegó a su disposición, dimensiones y tratamiento definitivo y de cómo se lleva a cabo la aproximación a ellos desde el acceso principal dando pie a un hermoso despliegue cargado de sensaciones que permiten descubrir, dentro de un cuidadoso manejo de la topografía, la incorporación de tres recintos de características particulares, siendo el Patio de los Azulejos (cuyo dibujo elaborado por Burle Marx ilustra nuestra postal del día de hoy) el que marca la pauta para el inicio del recorrido principal que en este sector se puede emprender, permitiéndonos pasar al Patio de los Muros Rojos para finalmente rematar en el de la Cortina de Agua.

5. Dos vistas del sector Los Patios del Parque del Este.

También el Patio de los Azulejos, en sus más de 2.200 metros cuadrados de superficie, cuya zona pavimentada está tratada con dos tipos de lajas de piedra y acompañada de una extensa hilera de bancos de concreto, ofrece la oportunidad a Burle Marx de dejar constancia de su impronta como artista plástico mediante el tratamiento de las paredes en forma de murales tridimensionales, que acompaña de 21 bandejas desde donde surgen láminas de agua y recubre de mosaico de 13 x 13 cms., rindiendo a su vez homenaje a una técnica tradicional de Brasil desarrollada como herencia proveniente de Portugal introducida allí por los árabes. Cabe destacar que la idea de contar con un “patio del agua y paredes de azulejos”, como vimos, ya estaba presente desde la etapa proyectual de la Expo 60 pasando el agua a ser el tema que vincula los tres espacios que en definitiva se realizarán. Los patios, aunque fueron tal vez los primeros elementos conceptualmente considerados para formar parte del tratamiento espacial del Parque del Este, fueron los últimos en terminar de construirse por discrepancias en el carácter que debía tener el de la Cortina de Agua, inaugurándose el 16 de diciembre de 1964. El descuido y falta de mantenimiento obligaron a emprender un cuidadoso reacondicionamiento realizado bajo la supervisión de John Stoddart, para, luego de dos años de trabajo, ser reabiertos al público en julio de 2014 devolviéndoles buena parte de sus condiciones originales y el de ser recinto donde el agua en movimiento juega un papel fundamental en su vivencia tanto de día como de noche. Ellos dan cuenta de una rica exploración acerca del significado que tiene un elemento espacial esencial dentro de nuestra tradición permitiéndonos experimentar de múltiples maneras el estar dentro y el estar fuera, sumado a la fluidez y continuidad de un recorrido que ofrece múltiples oportunidades de ser emprendido, donde la sensación de vernos siempre confrontados a la presencia de espacios dentro de otros espacios, llenos de texturas y colores, los convierten en una lección permanente de cómo iniciarse en la comprensión de la arquitectura y en uno de los lugares más hermosos que tiene la ciudad de Caracas.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 3 y 4. Fernando Tábora, Dos parques. Un equipo, 2007

1 y 2. Carola Barrios, Caracas: Ciudad Moderna y Museo. Intersecciones inacabadas en el paisaje de los años 50, Tesis Doctoral presentada en la UPC ATSAB, 2005

5. https://entrerayas.com/2014/07/fotos-rehabilitacion-integral-de-los-patios-ornamentales-del-parque-miranda/

1988• Parque de la Navidad, Puerto Ordaz, estado Bolívar

Parque de la Navidad.jpg

1988•  La empresa C.V.G. Venezolana de Aluminio – Venalum concluye la construcción e inaugura el viernes 2 de diciembre el Parque de la Navidad, ubicado en la intersección de la avenida Guayana con la avenida Las Américas, Altavista, Puerto Ordaz.
El elemento central de este parque temático concebido para la recreación infantil, es un árbol de navidad rotativo creado para C.V.G. Venalum por el artista venezolano Alejandro Otero (1921-1990), nacido en Piar, estado Bolívar, fabricado por la empresa Hidroeléctrica Construcción C.A.
Complementan el parque diferentes juegos para niños, caminerías, áreas verdes y la escultura de un «troll» donado por niños de Noruega.

HVH

2012• Rehabilitación y remodelación del Parque del Oeste

Rehabilitación y remodelación del Parque Alí Primera.jpg

2012  Culmina el proceso de rehabilitación y remodelación del Parque Alí Primera o Parque del Oeste (conocido como Parque Jóvito Villalba hasta el año 2007), ubicado en la avenida Sucre Caracas, con acceso aledaño a la Estación Gato Negro del Metro de Caracas.
Fue creado por decreto en diciembre de 1979 e inaugurado el 16 de noviembre de 1983, de acuerdo al proyecto paisajístico de los arquitectos A. Gregory White y Elsa Salas de White.
El parque tiene 46 hectáreas de extensión, de las cuales 14 están ocupadas por el Museo Jacobo Borges, la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, el Grupo Escolar y Escuela Normal Miguel Antonio Caro (Monumento Histórico Nacional, hoy Sede Rectoral de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador -UPEL-) y el Liceo Miguel Antonio Caro. Dentro de sus áreas verdes cuenta con canchas deportivas, juegos infantiles, una laguna artificial, anfiteatro y concha acústica, cafetín, kioscos y caminerías, así como con varias obras de arte creadas por jóvenes y consagrados artistas nacionales, destacándose en el límite oeste del parque con la Autopista Caracas-La Guaira, “Los Cerritos” de Alejandro Otero y Mercedes Pardo, 1967; y en la Av. Sucre, Estación del Metro Gato Negro “El colibrí y la culebra” de Doménico Silvestro, de 1984.

HVH