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¿SABÍA USTED…

… que en 1936, tras dos años de trabajos, se reinaugura el Parque Carabobo?

1. Carlos Raúl Villanueva y Francisco Narváez. Parque Carabobo (1934-1936).

Para llevar a cabo una nota lo más completa posible sobre el espacio público que hoy conocemos como Plaza o Parque Carabobo, pareciera necesario remontarse, como mínimo al último cuarto del siglo XVIII cuando en la manzana que ocupa se comenzó a gestar la posibilidad de construir la Casa de Misericordia, nombre, por cierto, que quedó en la memoria urbana para denominar la esquina noroeste del predio actual.

Así, de acuerdo al artículo publicado por María Dolores Fuentes en Chronica Nova (1986) titulado “Una institución benéfica venezolana: La Casa de Misericordia de Caracas (1787-1797)”, es en el período señalado que se pueden encontrar nuevas realizaciones dedicadas al área de la salud dentro de la ciudad colonial. De entre ellas “la Casa de Misericordia, conocida en la época por diversos nombres (Casa Hospicio, Casa de Recogimiento, Cárcel de Corrección, etc.) alusivos a la evolución que experimenta en su corto periodo de existencia … a diferencia de los anteriores, …respondía al modelo de hospicio general”.

2. Plano de la Ciudad de Santiago de León de Caracas en el año 1810 (Autor: Enrique Mendoza Solar), donde hemos resaltado la ubicación de la manzana donde estaba ubicada la Casa de la Misericordia identificada en la leyenda con el nº 57. Allí también se identifca en la manzana al norte la «Casa de corrección» (nº 58) y aledaño, al este, el «Campo- Santo» (nº 61) donde hoy se encuentra el Liceo Andrés Bello.

Aunque Fuentes habla de “un gran edificio que nunca llega a hacerse”, para el cual el ingeniero Fermín de Rueda había elaborado un plano en 1788 a instancias del gobernador Juan de Guillelmi, asumiendo que por las dificultades económicas y prioridades presentes en la época seguramente el hospicio terminó funcionando “en las casas allí existentes”, Rosario Salazar Bravo en su Tesis Doctoral en Arquitectura (FAU UCV) “Caracas, 1753-1810. Morfología y funciones urbanas desde la cotidianidad”, aprobada el año 2013, pareciera insinuar la efectiva construcción del edificio de Fermín de Rueda.

Salazar Bravo señala lo siguiente: “Del año 1788 datan las primeras negociaciones realizadas a fines de adquirir un terreno adecuado donde construir la instalación que se conocería como la Casa de La Misericordia; su ubicación se decidió en el barrio de La Candelaria, una vez descartados otros lugares como la calle de San Juan, la cuadra perteneciente a las Monjas de la Concepción ubicada en Santa Rosalía”.

3. Proyecto para la Casa de Misericordia en el barrio La Candelaria. Ingeniero Fermín de Rueda (1788).

En todo caso el proyecto del ingeniero de Rueda se trataba de “un edificio de planta cuadrada articulado según un eje de simetría bilateral que le dividía en dos secciones, una para cada sexo, similar a las características del hospital de San Lázaro. Entre sus principales dependencias figuraban los dormitorios, cuartos para locos, para incorregibles y una capilla común. Dado que el concepto de su diseño estuvo influido por las ideas de uno de sus principales impulsores, el obispo Fray Juan Antonio de la Virgen María y Viana, y éste aducía que no sólo debía darse acogida a los pobres sino que convenía acostumbrarles al trabajo decente ejerciendo algún oficio, se previó de antemano la posibilidad de que en la casa se procesara algodón, motivo por el que se le habilitaron estancias donde se hilase, tejiese y cosiese”.

La Casa de Misericordia, de accidentada trayectoria y permanentes estrecheces económicas, “a causa de la premura de su fundación o tal vez porque nunca se la dotó de ordenanzas donde quedaran claramente fijados sus objetivos, … evoluciona sensiblemente a lo largo de los diez años en que aparece documentada”, afirmará Fuentes. Así, en sus inicios se pensó como “casa hospicio” para socorrer a los verdaderamente necesitados, diferenciándose entre “los mendigos de verdad y los de oficio”. Luego “se concibe el asilo tanto para unos como para otros” y se le empieza a conocer como “Casa de Misericordia”. “El cuarto estadio de su evolución se corresponde con la ‘Casa’ o ‘Cárcel de Corrección’ y sus inquilinos pasan a conocerse como ‘reos de corrección’, lo que revela que se ha operado en este corto periodo un cambio profundo”, señalará Fuentes. Fue, además, la primera institución para el cuidado de los enajenados en la ciudad. También funcionó como casa de acogida de niños no deseados, depositados por sus madres para que fuesen criados por la institución.

En estas condiciones transitará la entidad el final de la época colonial y toda la Independencia, con la particularidad de que Manuel Landaeta Rosales en Una calle histórica de Caracas (1907) señalará lo siguiente: “En 1810, se fraguó en la misma casa de Misericordia, la Revolución que tuvo lugar el 19 de abril de 1810 que fue la base de la independencia Suramericana”, reclamando para el lugar un respeto patrimonial e histórico que como veremos no fue valorado.

4. El Parque de La Misericordia (luego Parque Carabobo) tras la intervención propuesta por Ricardo Razetti en 1911.

El hecho es que a Antonio Guzmán Blanco en 1881, durante su segundo mandato, con motivo de la conmemoración de los 60 años de la realización de la Batalla de Carabobo, le correspondió ordenar la demolición de la Casa de la Misericordia y destinar la manzana por ella ocupada a crear una plaza ornamental que desde entonces adquirió el nombre de la batalla que selló nuestra independencia. El también llamado inicialmente Parque de la Misericordia contó con una “fontana indígena” que luego estuvo rodando por diversos lugares de Caracas según http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/10/la-plaza-de-la-misericordia-y-algo-mas.html.

Tal y como reseñan María Isabel Peña e Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015): “El diseño inicial integraba con diagonales ocho jardines y un círculo central, donde se implantaron seis bustos fundidos en París (de los cuales sólo se conservan dos) obra de los venezolanos Andrés Pérez Mujica (1873-1920) y Lorenzo González (1876-1948)”. Los bustos mencionados, de los cuales sólo se señalan cuatro dedicados a héroes participantes en Carabobo: Ambrosio Plaza, Thomas Ilderton Farriar, Pedro Camejo (El Negro Primero) y Manuel Cedeño en el blog de María Sigillo ya mencionado, aparecieron con motivo de la celebración en 1911 del primer centenario de la Independencia, cuando el ingeniero Ricardo Razetti (1868-1932), Director de Edificios y Ornato de poblaciones en el despacho de Obras Públicas, “modernizará el área poblada de árboles”.

5. Parque Carabobo (c.1950).
6. Fuente central de Parque Carabobo con el conjunto de cinco piezas tituladas «Las indígenas», obra del escultor margariteño Francisco Narváez.
7. Detalles de «Las indígenas» en el Parque Carabobo.

El espacio sufrió otra modificación en 1924 hasta que, en 1934, Carlos Raúl Villanueva, a cargo de la Dirección de Obras Públicas y Ornato del Ministerio de Obras Públicas, rediseña la plaza. “Villanueva proyecta una fuente de planta circular y coloca en su interior un conjunto escultórico de Francisco Narváez (1905-1982), formado por cinco grupos de figuras humanas, que exaltan la belleza mestiza. La participación de Narváez en esta obra crea fuertes vínculos entre ambos, que luego los llevará a trabajar juntos en múltiples monumentos públicos que demuestran su afinidad y talento. La plaza, sombreada con árboles de amplias copas, resuelve las diferencias topográficas existentes de un extremo y otro, y ofrece distintas áreas de permanencia. En 1983, sufre una modificación en su cuadrante noroeste, eliminándose la jardinería para ubicar la estación de Metro que lleva su nombre”, precisarán Peña y González Viso.

8. Parque Carabobo. Planta de conjunto.
9. Placa colocada en el Parque Carabobo que rememora el sitio donde estuvo ubicada la Casa de Misericodia y remite al confinamiento allí de Joaquina Sánchez, esposa del precursor de la Independencia José María España.

Ubicado entre las esquinas Pelelojo, Las Queseras, Ño Pastor y Misericordia, limítrofe con el Liceo Andrés Bello al este, la avenida Universidad al norte, la avenida Sur 13 al oeste y la Escuela de Artes Visuales Cristóbal Rojas al sur, sobre el pasado del lugar sólo nos resta añadir que lo único que ha quedado como remembranza de lo que fue la Casa de la Misericordia, aparte de la esquina que lleva su nombre, ha sido una placa de mármol fechada en 1997, colocada a los pies de las escaleras de la plaza que remite a su condición de ser uno de los primeros centros de acogida en Caracas que atendía a pacientes psiquiátricos además de recibir a personas sin hogar, huérfanos y enfermos, pero sobre todo a muchos presos políticos, a los que la Corona hacía pasar por locos. Como señalará en el portal https://eldiario.com/2022/07/24/historias-esquinas-emblematicas-caracas/: “Una de estas víctimas fue Joaquina Sánchez, esposa del precursor independentista José María España. Ella no solo apoyó su causa, sino que además diseñó el pabellón de su movimiento, que ahora es la bandera del estado Vargas. Al fracasar la revolución de su esposo, él fue ejecutado en la Plaza Mayor, mientras ella fue internada en esa casa por ocho años”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 6. Colección Crono Arquitectura Venezuela

2. http://guiaccs.com/planos/el-plano-de-mendoza-solar/

3. Rosario Salazar Bravo, “Caracas, 1753-1810. Morfología y funciones urbanas desde la cotidianidad”, Tesis Doctoral en Arquitectura (FAU UCV) aprobada el año 2013

4. María F. Sigillo, Caracas en retrospectiva, «La Plaza de la Miseicordia y algo más» visitable en http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/10/la-plaza-de-la-misericordia-y-algo-mas.html

5. https://mobile.twitter.com/Asi_era_Caracas/status/1425955397857431556

7. https://www.flickr.com/photos/jsg2/33783790226

8. http://guiaccs.com/obras/carabobo-park/

9. http://ppr-aracamuni.blogspot.com/2017/06/esquina-de-la-misericordia.html

1936• Parque Carabobo

1936• Luego de cuatro años de trabajos el Ministerio de Obras Públicas MOP concluye e inaugura el Parque Carabobo, espacio público que ocupa una manzana de la urbanización La Candelaria, ubicado en la Avenidas México, entre las esquinas Pelelojo, Las Queseras, Ño Pastor y Misericordia, proyectado por Carlos Raúl Villanueva (1900-1975) con la colaboración de Francisco Narváez (1905-1982).

Foto anónima tomada de una postal de la época.
Foto más reciente con el mismo encuadre de la anterior. Anónima tomada de Internet.

El diseño del maestro Villanueva, quien para el momento se desempeñaba como Director de Edificaciones y Obras de Ornato del MOP, lo realizo modificando sustancialmente la Plaza Carabobo, conjunto de jardines creados en 1881 durante el mandato de Antonio Guzmán Blanco. Su remodelación incluyo como pieza central el conjunto de cinco esculturas tituladas «Las indígenas», obra del escultor margariteño Francisco Narváez. Este fue el primer proyecto conjunto entre Villanueva y Narváez entre muchos que realizaron.

HVH

1958• Firma del decreto que crea el Parque Nacional El Ávila

1958• El 12 de diciembre el presidente de la República Dr. Edgar Sanabria (1911-1989) firma el decreto Nº 473 creando el Parque Nacional El Ávila, el cual cuenta con 66.192 hectáreas y una altura que supera los 2 mil metros, buscando con ello “conservar las bellezas escénicas, su fauna, flora y biodiversidad”.
Sus límites se extienden desde el estado Miranda hasta el estado Vargas pasando por el Distrito Capital y parte de Aragua.
El Dr. Sanabria en el corto lapso en que presidió la Junta de Gobierno Nacional luego de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez sanciono la Ley de Impuesto Complementario (elevando la tasa impositiva a las empresas petroleras del 50 al 60%), la Ley de Universidades (estableciendo la autonomía universitaria y la inviolabilidad de sus recintos por ningún organismo de seguridad del estado) y el 9 de febrero de 1959 emitió el Decreto Nº 521 creando el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas IVIC.
Fuente consultada: Wikipedia

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 253

La propuesta para el Complejo Urbano y Arquitectónico del Museo de Petróleo, Cabimas, Edo. Zulia, ganadora de un concurso convocado en 1983 por Petróleos de Venezuela S.A. y desarrollada en 1984, le ofreció a Jorge Rigamonti (1940-2008) la oportunidad de incorporar en su resolución todo el contenido metafórico que el tema petrolero podía encerrar.

Buscándose en todo momento ofrecer un desarrollo turístico importante de escala nacional e internacional para la costa oriental del Lago de Maracaibo, dentro del cual el Museo se convertiría en el punto focal, se asumió en todo momento un relevante papel didáctico en cuanto mostrar el pasado, presente y prometedor futuro de la industria petrolera venezolana.

1. Maqueta del Museo del Petróleo – Vista Superior del Museo; el anfiteatro a cielo abierto; el parque con áreas dedicadas para exhibiciones al aire libre, ferias, juegos infantiles, invernaderos y un paseo costero; y, el complejo hotelero con el muelle sobre el Lago de Maracaibo.

En la completa reseña publicada en https://www.behance.net se explica que “El proyecto urbano comprende: una plaza en conmemoración de ‘El Reventón’ de 1922, ya construida, donde el pozo Barroso II marcó el inicio de la explotación comercial a gran escala del petróleo en Venezuela; el edificio sede del Museo del  Petróleo  (con un área de construcción de 55.144 m2); un complejo hotelero con un malecón; un anfiteatro; y un parque de 500.000 m2, con áreas para exposiciones industriales, ferias, umbráculos, un parque recreacional, y un paseo costero.” Cabe señalar que el tratamiento paisajístico estuvo a cargo de Maciá Pintó y María Luisa Acosta.

Tuvo particular relevancia para el proyectista en su planteamiento el tomar en cuenta los aspectos funcionales, espaciales y constructivos y la posibilidad de remitir a una secuencia de imágenes que fuesen motivadoras y cargadas de memoria y arraigo. De tal forma aparecen referencias al Lago de Maracaibo, a los ancestrales palafitos que lo ocupaban a la llegada de los conquistadores y a las más actuales instalaciones petroleras; también a la posterior y más novedosa aparición de refinerías en nuestro territorio; y a la oportunidad de incorporar una semblanza de lo venezolano a través de tepuyes, vegetación tropical recreada tanto en el parque como en la edificación en clara alusión a la idea de Uslar de “sembrar el petróleo”.

2. Maqueta del Museo del Petróleo – Vista de la Entrada Principal

De imagen poderosa a la vez que compleja pero trabajada con un rigor geométrico exquisito, que pone en evidencia un claro planteamiento estructural a cargo de Josef Dragula, el edificio del museo se maneja con claro protagonismo y teatralidad asumiendo su condición de centro geométrico del parque. Para ello Rigamonti apela a la idea de hacerlo surgir del agua y rodearlo a la vez de áreas verdes, metáfora que remite al rol jugado por el hombre en la transformación de la tierra en energía. Su concepción obedece a una sucesión de cuerpos autónomos donde se le da singular relevancia a las relaciones que garanticen su percepción como un todo volumétrico debidamente articulado. “Este concepto permite resolver en concreto armado, las áreas de exposición y servicio que necesitan aislamiento térmico y aire acondicionado. Los elementos de unión, como corredores y escaleras, son livianos, en aluminio y generan los movimientos de un cuerpo a otro, están siempre rodeados de agua  y/o vegetación. Los equipamientos técnicos se ubicaron, siempre perimetralmente a la edificación, tanto en el cuerpo horizontal como en el vertical, y también en todo el nivel inferior, facilitando la operatividad general y las operaciones de mantenimiento, sin entorpecer los movimientos del público. Los elementos mecánicos utilizados por la industria petrolera son generalmente simétricos y de formas puras. En el museo la simetría permite relacionar enfáticamente las formas primarias utilizadas: círculo y cuadrado, cilindro y cubo. El paseo costero ‘La Rosa’ da presencia al lago y relaciona lo urbano con el parque y el museo”.

Cuidadas todas la variables relacionadas a lo museístico y su compromiso pedagógico con un público amplio, el cuerpo horizontal fue concebido para albergar las exposiciones buscando mostrar «¿Qué es, en dónde está, cómo se extrae, y cómo se transporta el petróleo?». También se ofrece allí material de interés para personas que manejen mayor información sobre el tema. Los seis módulos prismáticos que lo conforman, construidos con paredes de concreto armado, se organizan en torno a un patio que es en realidad un espejo de agua “del cual brota el ‘Túnel Geológico’ y se apoya la cabria petrolera”, y se comunican a través de corredores de rejillas metálicas.

3. Museo del Petróleo. Arriba izquierda: Sección transversal axonométrica del cuerpo horizontal que muestra la salida del «Túnel geológico» a la plataforma central y la torre de perforación inclinada. Arriba derecha: Sección transversal vertical de los cuerpos horizontal y vertical que muestra el «túnel geológico», la torre de perforación de petróleo inclinada y la «torre de destilación de la refinería» central con su ascensor interior. Abajo: Dibujo de fachada, que muestra la “malla” tridimensional tubular liviana cúbica con enredaderas (plantas trepadoras) organizadas en un patrón similar a un tablero de ajedrez.

El patio de hace presente permanentemente a lo largo del recorrido del público.
La ubicación de los servicios, como ya se adelantó, es perimetral al cuerpo horizontal encontrándose conectados por una calle de apoyo que se disimula por taludes de tierra y grama, utilizados, además, para aportarle presencia y escala al edificio en relación a la dimensión del parque. La zona administrativa, talleres de mantenimiento y depósitos, situados en un piso inferior completan el contenido de este cuerpo.

Por su parte, el volumen vertical está destinado a alojar la exposición «El Petróleo, energía útil al hombre». Inspirado en la imagen de una refinería, está formalmente constituido por un cilindro cuyo centro (que contiene “la torre de fraccionamiento”) funge de patio el cual a su vez contiene una rampa de exhibición. La torre “se recorre verticalmente, por medio de un elevador de paredes transparentes que permite observar el proceso básico de refinación, al llegar a la parte superior, se sale en medio del patio vertical, definido por paredes de vidrio reflejante que producen el efecto de una refinería infinita”. Siguiendo una clara secuencialidad, es desde allí desde donde se pasa, para descender, a la exposición en la rampa “donde se observa, la refinería infinita en el exterior y las múltiples aplicaciones y productos del petróleo, en el interior”.

Finaliza la detallada descripción del proyecto explicando la manera como cierra el meditado recorrido en el vulumen vertical: “Este cilindro elevado en concreto, está rodeado por una malla tubular tridimensional que soporta los servicios, los corredores de mantenimiento, y planos de hiedra organizados en forma de damero en las fachadas. Un sistema hidropónico alimenta dicha hiedra que cumple una función climática (reduciendo la temperatura interna). Una cafetería con terrazas y miradores panorámicos, completan el cuerpo vertical. El recorrido del público, bajando por la rampa en espiral, termina en las terrazas mirador ubicadas sobre el cuerpo horizontal.  Desde allí el público puede ir, cruzando el espejo de agua, a las exposiciones exteriores, los umbráculos, el vivero exposición, el parque recreacional, el complejo hotelero, el malecón y tomar paseos en lancha por el lago”.

4. Maqueta del Museo del Petróleo. Izquierda: Vista Nocturna desde la Av. La Rosa con Reflejo en el Estanque de Agua. Derecha: Vista superior

El que hoy hayamos recurrido a describir este impactante edificio, para lo cual ha sido de gran ayuda el excelente material gráfico que también se aporta desde https://www.behance.net, donde Rigamonti pone de relieve sus dotes de talentoso arquitecto, tiene por un lado la finalidad de mostrar la manera como es asumido con absoluto profesionalismo y credibilidad el reto de llevar a delante una propuesta compleja y retadora y, por el otro, el poder encontrar en este proyecto urbano buena parte de las preocupaciones que lo acompañaron a lo largo de su carrera: ofrecer soluciones funcionales e innovadoras, no perder de vista el fin social de las edificaciones, tener siempre presente las condiciones ambientales, uso de estructuras metálicas que creaban exteriores permeables a la luz y al viento, junto con jardines verticales, destinados a generar un agradable microclima natural en el trópico.

Cabe resaltar que en 1987, el museo recibe el premio de “Mejor Proyecto No Construido” en la VIII Bienal Nacional de Arquitectura, Venezuela. También fue exhibido en 1985 en la Bienal de Arquitectura de Buenos Aires, Argentina y en la muestra “Décadas de progreso” celebrada con motivo del 80 aniversario de American Cyanamid Co., Wayne, New Jersey, Estados Unidos, 1987. Apareció publicado en el nº 334 de la revista CIV (1987) y en el catálogo de la VIII Bienal Nacional de Arquitectura. La arquitectura del lugar (1987). El trabajo fue completado cumpliendo con el contrato que así lo establecía con todos los detalles de ingeniería para la construcción en 1984. Pero tal y como ha ocurrido tantas veces a lo largo de nuestra historia, terminado el período presidencial del gobierno que lo impulsó (el de Luis Herrera Campins), no formó parte de los intereses del siguiente por lo que la obra nunca se inició.

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas. https://www.behance.net/gallery/12089553/Petroleum-Museum-of-Venezuela

adquisición de parte de la hacienda mosquera (futuro parque los caobos)

1925• El gobierno nacional adquiere parte de la Hacienda Mosquera, ubicada en Quebrada Honda, vieja hacienda colonial en donde se cultivaba cacao a la sombra de enormes caobos. El general Juan Vicente Gómez para evitar que fueran talados sus árboles, realizó la expropiación por 400.000 Bs. y la transformó en el Parque Sucre, en homenaje al Mariscal Antonio José de Sucre.

El parque fue inaugurado el 9 de diciembre del año 1925, 101 años después de su gloriosa victoria durante la Batalla de Ayacucho.
En 1937 el Gobierno designa a la vía que atraviesa el parque como Avenida Mosquera, pero popularmente este pulmón verde de Caracas es conocido como Parque Los Caobos.



Bajo la Presidencia de Isaías Medina Angarita, en 1943, es donado por la nación a la Municipalidad del Distrito Federal. En esa época el parque abarcaba más de 20 hectáreas. Actualmente son 17,62, donde están sembrados más de cuatro mil árboles.

HVH

HOTELES NACIONALES

1. Vista aérea del hotel Rancho Grande, Parque Henry Pittier

Hotel Rancho Grande

Con el hotel Rancho Grande cerramos el repaso a la red de instalaciones que a partir de 1930, bajo la coordinación del Despacho de Turismo, constituyeron una prometedora infraestructura tendiente a atender la demanda de visitantes que poco a poco se incrementaba en el país. Recordemos que dicha red se comienza a conformar cuando en 1920 abre sus puertas el “Gran Hotel Termal de los Baños” de San Juan de los Morros, se amplía en 1928 con la incorporación del “Hotel Miramar” en Macuto y culmina con la inauguración en 1930 del “Hotel Jardín” en Maracay. Como bien señala Ciro Caraballo Perichi en Hotelería y turismo en la Venezuela gomecista (1993), en 1931 “a este sistema de hoteles se incorporaría el nuevo ‘Pabellón del Hipódromo’ del Paraíso, en Caracas, el cual si bien no era propiamente un hotel, brindaba una amplia gama de servicios recreativos que estaban en concordancia con la oferta de la red hotelera estatal y se sumaría como último eslabón el hotel Rancho Grande, proyectado en 1933, al igual que el Pabellón del Hipódromo, por el ingeniero André Potel.

Esta limitada gama de opciones, sin embargo, en algún momento se pensó complementar con otras edificaciones que abarcarían buena parte del territorio nacional, cuya entusiasta exposición aparece en un artículo publicado en El Nuevo País del 15 de octubre de 1931 titulado “Rutas de Turismo. La Industria Hotelera Nacional”, firmado por el Dr. Alfredo Nepustil, citado por Caraballo. Allí se recoge como “… el Gobierno Nacional -animado por el esfuerzo de hacer el mayor número de lugares atrayentes- tiene el magnífico propósito de desarrollo de la industria hotelera… y está en proyecto: construir un hotel en Caracas, para alojar 600 turistas, uno en el Puerto de Turiamo, hoteles en Puerto Cabello, Barquisimeto, Trujillo, Mérida y San Cristóbal. Además será reconstruido el hotel de los baños termales de San Juan de los Morros y erigido un balneario en la isla de Otama -Lago de Valencia- que tiene una playa hermosa de arena, con un pabellón para fiestas”. Aunque lo señalado por Nepustil apunta de forma marcada a cubrir el centro y occidente del país, no dejaba de ser auspiciosa en cuanto a traducir una clara política de atención al viajero nacional e internacional.

Junto a la propuesta de ampliar la oferta hotelera se manejaba como detonante para reactivar la construcción de instalaciones de ese tipo por parte del Estado la idea de crear cercano a Maracay (consolidada durante el gomecismo como centro del poder político-militar nacional), un puerto internacional, que minimizara la dependencia de La Guaira y Puerto Cabello, a ser ubicado en Turiamo, bahía de aguas profundas ubicada a 35 kilómetros de la capital de Aragua, muy cercana a Ocumare. Gómez quien visitara la zona por primera vez en 1920 ya había visualizado en esa “obra maravillosa de la Naturaleza” la posibilidad de convertirse a futuro en pieza clave para “el desarrollo del comercio mundial”.

2. Vista satelital de una parte del estado Aragua donde se muestra el parque Henry Pittier y la costa hacia el Caribe

El macroproyecto encargado al ingeniero A. Lebel, pensado para hacer de Turiamo “el más grande, moderno y mejor equipado complejo portuario que hubiera existido en Venezuela”, permitiría, por tanto, atender el redimensionado intercambio comercial vinculado a las nuevas condiciones de la Venezuela petrolera así como el tráfico de turistas.

En 1929 se concluían los estudios técnicos contemplándose como parte del proyecto: ”un puerto libre de derechos aduanales, con playas, hoteles y recreaciones, moderno urbanismo, sumado todo ello a la directa conexión con Maracay -núcleo del naciente turismo nacional- a través de una carretera, un cable aéreo y un servicio de hidroaviones”, según nos relata Caraballo. El puerto en sí estaría dotado de “todas las instalaciones y equipos de rigor: dique, aduana, almacenes, talleres, etc.; contaría además con una refinería petrolera desde la cual un oleoducto surtiría el producto a los barcos tanqueros para su exportación. Al este del puerto se ubicaría la nueva ciudad, erigida de acuerdo a un patrón urbanístico que combinaba la cuadrícula con calles radiales de imagen decimonónicas y un gran bulevar costero. Contaba con áreas destinadas a los edificios administrativos, el hospital, la catedral, el mercado, una escuela, plazas y jardines públicos. De igual manera tenía espacios para una urbanización obrera, la cual iba a ser emplazada entre la ciudad y el puerto, inmediata a la zona industrial. (…) Al oeste del desarrollo, inmediato a la desembocadura del río Turiamo, la costa estaba destinada para alojar las instalaciones del ‘Balneario de Turiamo’. Frente a las playas se encontraban los terrenos para los espacios de diversión y entretenimiento de la ciudad: el cinematógrafo y el ‘Gran Hotel Turiamo’. (…) Para finales de 1933 se concluían los primeros muelles y para 1934, llegaban a Turiamo los primeros cruceros con turistas. El sueño de Gómez parecía ser una realidad. Un nuevo atractivo en Aragua, corazón turístico de la Venezuela de los años treinta”.

Dentro de este panorama, la posibilidad de contar a mitad de camino entre Maracay y Ocumare, en medio de la exuberante vegetación que acompañaba la carretera, con una instalación que pudiese ofrecer otro tipo de disfrute al turista que se desplazada entre esos dos puntos, sirvió de soporte para convencer al Benemérito de construir un hotel que contase con todas las comodidades requeridas, decretándose el 1º de enero de 1933 la construcción del mismo. Para la determinación de su ubicación mucho tuvo que ver el aprovechamiento del asentamiento de una antigua propiedad denominada “Rancho Grande” en la que se instaló el campamento de obra del MOP desde donde se dirigió la construcción de la carretera, localizada en el kilómetro 22 de la misma a 1.100 metros de altura, a poca distancia del abra de Portachuelo, desde donde se ofrecían amplias visuales hacia la ciudad de Maracay, el Lago de Valencia e incluso los Morros de San Juan.

3. Vista de Maracay desde el Parque Henry Pittier
4. André Potel. Hotel Rancho Grande. Planta y fachada
5. El hotel Rancho Grande en plena construcción

Como ya se adelantó, le correspondería al ingeniero André Potel la realización del proyecto. Potel, quien había tenido a su cargo la coordinación en 1929 de las obras de la “Ciudad Jardín”, debió enfrentar las serias dificultades que ofrecía el lugar entre las cuales se encontraban las fuertes pendientes, el estar cruzado por una quebrada y poseer una elevada humedad, todo lo que llevaba a resolver difíciles problemas de ingeniería. Por otro lado, el programa arquitectónico demandaba atender dos tipos de visitantes: aquellos que estarían de paso en la travesía Ocumare/Turiamo – Maracay y los que habrían escogido el sitio para permanecer más tiempo, descansar apaciblemente y aprovechar las bondades que ofrecía el contacto directo con la naturaleza.

Potel, tal y como narra Caraballo, “… aprovechó la explanada donde se encontraba la antigua construcción, la cual fue demolida para levantar allí el cuerpo destinado a salones y servicios, de planta rectangular. A partir de este punto la edificación se adaptó a la montaña, desarrollándose el cuerpo de habitaciones en forma de semicírculo abierto; dicho cuerpo pasa sobre la antigua quebrada, la cual fue canalizada, y abre sobre una amplia terraza artificial en su parte delantera, construida mediante muros de contención en piedra y relleno de tierra desplazada de la montaña. La forma resultante es la de un signo de interrogación”.

Se incluyeron en total 90 habitaciones, todas con baño privado, desarrolladas en tres pisos, los cuales contaban con mecanismos que impedían a los visitantes de paso el dirigirse hacia ellas. También con base a esta premisa se situaron las oficinas de manera que vieran sobre la entrada del hotel controlando en único punto de acceso a las habitaciones, la entrada al bar y al comedor. Por otro lado se les ofrecía un grupo de servicios diferentes a los que simplemente estarían allí por un rato. La descripción que nos ofrece Caraballo señala lo siguiente: “El cuerpo destinado a los salones y servicio, de planta rectangular y tres pisos de altura, fue diseñado teniendo como centro el gran comedor para los viajeros de paso, espacio con doble altura. En el frente se ubicó el amplio corredor de acceso, con grandes ventanales hacia las visuales, y un bar. La cara que da a la montaña fue destinada a la cocina y un patio para los servicios de lavandería y habitaciones de empleados. Un acceso controlaba el paso hacia los espacios destinados a los huéspedes fijos; éstos disponían de un corredor privado, espacios de estar y un corredor delantero panorámico de tres metros de ancho…”.

En resumen, por las dificultades que presentaba el lugar y los inconvenientes para realizar los movimientos de tierra (más de 33.000 metros cúbicos fueron desplazados a mano), la ejecución de las obras se prolongó por más de tres años. Su estructura en concreto armado representó en buena parte los avances que ya se daban en cuanto al uso de ese material el cual permitía su utilización tanto para muros de carga como para pórticos de vigas y columnas con voladizos de hasta tres metros. Se procedieron a talar 8,5 Há de bosque alrededor del edificio “donde se construyeron caminos y se realizó la siembra de 12.000 ‘pinos’, de manera de lograr el verdadero ambiente de montaña que imagina todo turista”.

Ya para diciembre de 1934 un alto porcentaje de las obras civiles del Hotel Rancho Grande se habían terminado, tomándose todo el año 35 para la realización de acabados, frisos, pisos y carpintería así como del cableado eléctrico e instalación de equipos.

Caraballo concluirá su relato de la siguiente manera: “Con un área de construcción de 8.600 m2 y una inversión cercana al medio millón de bolívares, el Hotel Rancho Grande nunca llegó a concluirse. Las noticias de la muerte de Gómez en diciembre de 1935, llegarían de inmediato a la nublada selva tropical, borrando todo el desbordante entusiasmo mostrado por sus constructores. El olvido era ahora la consigna”.

6. Henry Pittier (izquierda) y William Beebe (derecha)
7. Selva Nublada de Rancho Grande, Parque Nacional Henri Pittier.
8. Varias tomas de las condiciones en que se encuentra actualmente la estructura de lo que hubiera sido el hotel Rancho Grande, convertida en la Estación Biológica de Rancho Grande “Dr. Alberto Fernández Yépez”

En 1937 el gobierno del general Eleazar López Contreras decreta la zona montañosa donde se insertaba el hotel como el primer Parque Nacional del país dándole también el nombre de “Rancho Grande” que posteriormente (1953) será cambiado a “Henri Pittier” en honor al ingeniero, geógrafo, pintor, naturalista y botánico suizo (1857-1950) que llegó en 1917 a Venezuela e hizo de la zona, su flora y su fauna objeto de sus principales estudios que culminan con la clasificación de más de 30 mil plantas.

“Para 1945 arribaba al país el naturalista norteamericano William Beebe (1867-1962), a fin de realizar estudios de los tipos de vida en las selvas húmedas, encontrando la oportunidad de establecer un centro de investigación en la abandonada construcción gomecista de Rancho Grande, ideal para excursiones de estudio en sus alrededores. (…) La estadía de Beebe (recogida en el libro High Jungle de 1949) … sentaría las bases para la transformación del edificio en una Estación Biológica, a partir de 1950, dependiente del Ministerio de Agricultura y Cría. (…) Para finales de la década de los cincuenta, el edificio comenzó a ser utilizado para labores de docencia e investigación por la Universidad Central de Venezuela, cuyas facultades de Veterinaria y Agronomía habían sido establecidas en Maracay”. Para la década de los 60 el edificio empieza a ser compartido por el MAC (responsable de la Estación Biológica) y la Facultad de Agronomía de la UCV que en 1966 logra inaugurar los «Laboratorios de Botánica y Zoología de Rancho Grande» nombrándose como su director al Dr. Alberto Fernández Yépez cargo que ejercería intermitentemente hasta 1970. Cabe señalar que el Dr. Fernández Yépez fue uno de los principales artífices para que el Ministerio de Agricultura y Cría cediera a la UCV parte de los espacios del edificio.

Litigios que giraron a partir de la creación en 1975 del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables (MARNR) que involucraban a la Dirección de Investigaciones de dicho ente, el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES) y la Facultad de Agronomía de la UCV, derivaron en el desmantelamiento del Museo de Fauna de Rancho Grande creado en los años 50 por el MAC bajo la dirección del biólogo Gonzalo Medina Padilla, y su uso cada vez menos frecuente con el consecuente deterioro de las instalaciones acentuado por la humedad reinante en el ambiente y el vandalismo.

Sin embargo, la UCV no abandonó del todo las instalaciones y entre 1984 y 1995, se registra la mejor época de la Estación dadas las excelentes relaciones que se establecen con INPARQUES, que ocupaba buena parte del edificio. Desde 1987 la Estación Biológica de Rancho Grande lleva por nombre “Dr. Alberto Fernández Yépez” y en 1990 se iniciaron nuevos planes de rescate recuperándose en gran medida el cuerpo central del edificio. Hoy en estado de marcado deterioro a duras penas tanto INPARQUES como la Estación Biológica se aferran al viejo edificio inconcluso que los alberga y que constituyó el último episodio de la historia de cuando el país por primera vez se creyó que el turismo podía ser una de sus principales fuentes de ingresos.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 4 y 5. Ciro Caraballo Perichi, Hotelería y turismo en la Venezuela gomecista (1993)

2, 3 y 8. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad .

6 izquierda. https://venezuelaehistoria.blogspot.com/2017/01/henri-francois-pittier.html

6 derecha. https://www.findagrave.com/memorial/18371425/charles-william-beebe

7. https://wsimag.com/es/ciencia-y-tecnologia/34078-andy-field