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¿SABÍA USTED…

… que en 1962 se concluye la construcción del edificio Amazonas, diseñado por el arquitecto Fruto Vivas y calculado por el ingeniero Alfredo Ayala?

1. Fruto Vivas. Edificio Amazonas, Chuao, Caracas (1962). Fotografía: Ramón Paolini (c.1980).

Dentro de la prolífica obra acumulada por el arquitecto venezolano Fruto Vivas (1928-2022) que ha servido para acompañar las notas y reseñas asociadas a su reciente desaparición física, llama la atención la escasa mención hecha a una pieza que, modestamente, consideramos debe rescatarse y observarse con detenimiento dados los valores que posee y las diversas enseñanzas que encierra.

2. Ubicación del edificio Amazonas dentro de la urbanización Chuao, Caracas.

Se trata del edificio Amazonas, unidad de vivienda multifamiliar ubicada en la avenida Río de Janeiro con calle Amazonas, urbanización Chuao, Caracas, frente al Aeródromo La Carlota, emprendimiento privado que Vivas, como generalmente solía hacer, asumió como oportunidad para experimentar con creatividad en torno a temas que desde muy temprano le interesaron.

3. Diagrama de la concepción estructural y volumétrica del edificio Amazonas

Concebida como una pieza autónoma dentro de la esquina que ocupa el terreno, aislada lo más posible del entorno algo hostil que la rodea, con el Amazonas logra Vivas gestar una edificación que recoge la idea de racionalidad y exploración de los tipos estructurales propios de la época en la que se realizó y que, indirectamente, se inscribe y desarrolla en sintonía con las propuestas de tecnologías de producción masiva de edificaciones de vivienda asumidas por el Programa Experimental de Vivienda del Banco Obrero, cuya punta de lanza fue la Unidad de Diseño en Avance (o Sección de Diseño en Avance e Investigación) entre 1964 y 1969, que en el caso de Vivas abarcaron desde el año 1957 al año 1965.

4. Edificio Amazonas. Izquierda: Planta baja. Derecha: Planta tipo «B» (pisos pares)
5. Edificio Amazonas. Corte.
6. Edificio Amazonas. Fachada.
7. Edificio Amazonas. Diagramas que muestran la flexibilidad de las plantas y el rol de los patios para garantizar la ventilacion cruzada.

Para poner en práctica su cometido, sin dejar de atender a un grupo social que demandaba apartamentos holgados a ser vendidos en propiedad horizontal, Vivas plantea un sistema estructural en concreto armado (calculado por el ingeniero Alfredo Ayala), conformado por 16 columnas en forma de “L” espaciadas cada 6,80 mts con volados de 3,40 mts, que le permite configurar cuatro volúmenes de seis niveles (contentivos de cuatro apartamentos de 140 m2 por nivel, sin pent-house), articulados por un quinto cuerpo que alberga la circulación vertical -dos ascensores y una escalera- y horizontal -pasillo de acceso a cada unidad- y genera dos patios verticales garantes de la ventilación cruzada y la iluminación de las zonas de servicio de las viviendas. La solución adoptada permite, además, liberar la planta baja que, ligeramente elevada, se destina al acceso y áreas comunes y ofrece una gran flexibilidad en la distribución de cada unidad de vivienda. La conserjería y otros servicios se ubican en un semisótano aprovechándose el resto del terreno para estacionamiento y jardines.

Los apartamentos, resueltos con base en modulaciones de 3,40 y 1.70 mts, distribuyen su área de la siguiente manera, la cual incluye la circulación: áreas privadas 55 m2, sala-comedor y terraza 49 m2 y cocina más áreas de servicio 36 m2.

8. Edificio Amazonas. Planta tipo «A» (pisos impares) y valorización en fachada de las áreas privadas (llenos).
9. Edificio Amazonas. Planta tipo «B» (pisos pares) y valorización en fachada de las terrazas (vacíos).
10. Edificio Amazonas. Render que permite apreciar el resultado volumétrico final.

Pero si hay algo que conviene valorar dentro del proyecto del edificio Amazonas es la destreza que mostró Vivas para dinamizar su volumetría, sin alterar en lo más mínimo el área de los apartamentos y la ubicación de la zona de servicios. Dentro de la libertad provista por el planteamiento estructural y las modulaciones utilizadas, fue capaz de llevar a cabo dos distribuciones en planta que jugaron con la ubicación de dos de las habitaciones y la terraza de manera de irlas alternando en la medida que el edificio se desarrollaba en vertical, alcanzando una rica percepción volumétrica. La terraza aportó hacia la fachada el valor del vacío de lado a lado y las habitaciones el del lleno perforado únicamente por las ventanas que permiten iluminarlas y ventilarlas.

Otras de las lecciones que pueden extraerse de la experiencia del edificio Amazonas, entendido como modelo, tienen que ver con la posibilidad que ofrecía de ser replicado como pieza para desarrollar conjuntos, de crecer en altura de acuerdo a las circunstancias (recordemos que no posee pent-house y por ende un remate claro) y de permitir la prefabricación de sus partes gracias a su condición modular.

11. Edificio Amazonas. Izquierda: Detalle del acceso. Derecha: Vista de un segmento de la fachada.
12. Edificio Amazonas. Dos vistas recientes.

El edificio, declarado Bien de Interés Cultural de la Nación en 2005 por el Instituto del Patrimonio Cultural, con el paso del tiempo le ha dado la razón al partido asumido por Vivas, en el sentido que ha conservado casi intacta su fachada pese a las transformaciones internas que ha sufrido, ya insinuadas desde un principio por el propio diseñador. Es decir, ha demostrado que es transformable en lo individual sin que ello haya implicado modificaciones notorias como conjunto.

13. Fruto Vivas. Izquierda: “Árbol para Vivir”, Lecherías, estado Anzoátegui (1990). Derecha: Gran Misión Vivienda Venezuela, Conjunto Santa Rosa, avenida Libertador, Caracas (2011-2012)

Si la retina de quienes empiezan a conocer o se han topado recientemente con obras de Fruto Vivas, particularmente relacionadas al tema de la vivienda multifamiliar, ha quedado marcada por conjuntos como el “Árbol para Vivir” de Lecherías, estado Anzoátegui o el desarrollado para la Gran Misión Vivienda Venezuela en Santa Rosa al final de la avenida Libertador, Caracas, los invitamos de nuevo a revisar el edificio Amazonas como punto de partida ponderado, sobrio, controlado e igualmente valiente e imaginativo que se ubica en los albores de una rica trayectoria llena de altibajos.

Nota

Para la elaboración de esta reseña hemos recurrido a las siguientes fuentes:

González Viso, Iván. Peña, María Isabel. Vegas, Federico. Caracas del valle al mar. Guía de Arquitectura y Paisaje (2015).

Instituto de Arquitectura Urbana (IAU). La vivienda multifamiliar / Caracas 1940-1979 (1983).

Paola Carvallo y María Valentina Guerrero, Industrializar, transformar, individualizar, USB, accesible en https://www.youtube.com/watch?v=c0YS7pUadaI, de donde proviene la mayor parte de los gráficos utilizados.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 4 y 5. Instituto de Arquitectura Urbana (IAU). La vivienda multifamiliar / Caracas 1940-1979 (1983)

2. Captura de Google Earth.

3, 6, 7, 8 ,9, 10, 11 y 12. Paola Carvallo y María Valentina Guerrero, Industrializar, transformar, individualizar, USB, accesible en https://www.youtube.com/watch?v=c0YS7pUadaI

13. https://www.archdaily.cl/cl/758152/clasicos-de-arquitectura-arbol-para-vivir-fruto-vivas y https://co.pinterest.com/pin/313352086553754347/

¿SABÍA USTED…

… que en 1971 se pone en servicio una nueva etapa de la “Cota Mil”, renombrándola como Avenida Boyacá?

1. La Avenida Boyacá (c.1976).

El rápido y descontrolado crecimiento que experimentó Caracas hacia el este del valle, cuyos inicios datan de finales de los años 1920, aunado a la posibilidad de ordenar y planificar su futuro desarrollo fueron, entre otros, los detonantes que llevaron a la Gobernación del Distrito Federal, con Elbano Mibelli al frente, no sólo a crear la Dirección de Urbanismo sino también a proceder a la contratación en 1938 del equipo conformado por Henri Prost, Jacques Lambert, Maurice Rotival y el joven Wegenstein, para la formulación del Plan Monumental (publicado en 1939 y que sería conocido como Plan Rotival), origen del primer plano regulador de la ciudad doce años más tarde.

2. “Plano de la circulación futura por las nuevas avenidas y calles”. Plan Monumental de Caracas o Plan Rotival (1939).

Dentro de la documentación presentada en el Plan Monumental cobró particular relevancia el “Plano de la circulación futura por las nuevas avenidas y calles”, marcando la importancia que desde entonces ha tenido la vialidad dentro de la ordenación urbana de la capital. En dicho plano se puede detectar con toda claridad la presencia al norte de una arteria de carácter perimetral ubicada a las faldas del Ávila que “parte de la entrada a ‘El Retiro’, en Catia, asciende con una pendiente aproximada del 6%, pasando al sur del Manicomio, y continúa hacia la Puerta de Caracas, donde se unirá con la Calle Sur 10. Continúa hacia el Este, pasando al norte de Sarría, Campo de Tiro, Maripérez, para llegar a la urbanización San Rafael al norte de La Florida (…) Está destinada a unir toda la región del Ávila entre Maripérez y el Country Club, y también las futuras urbanizaciones del este…». Más adelante, al referirse a otra vía, se asienta que ésta ha de “Unirse con la carretera que bordea el Ávila y formar con ella una vía de Circunvalación que será, sin duda, una de las más interesantes vías turísticas de la ciudad» (citas obtenidas del texto “Breve recuento de la Cota Mil” publicado por María F. Sigillo en http://mariafsigillo.blogspot.com/2016/04/breve-recuento-de-la-cota-mil.html).

3. Junta Militar de Gobierno-Gobernación del Distrito Federal. Plan Municipal de vialidad, 1951.
4. MOP-Comisión Nacional de Urbanismo. Plano Regulador de Caracas, 1951.

De tal manera, será a partir del Plan Monumental (pensado para una ciudad que no debía superar el millón de habitantes) que se comenzará a incorporar cada vez con mayor insistencia la idea de realizar el proyecto de una vía rápida que, a modo de cornisa, se ubicaría en la cota mil sobe el nivel del mar y que, además de llevar implícita la contemplación paisajística como parte de sus características, aliviaría el tránsito automotor absorbiendo el 20% de la circulación. Aunque la avenida formaba parte de la red no es incluida como prioridad dentro del Plan Municipal de Vialidad de 1951 (donde sí figura la “Cota 905” al oeste de la ciudad), siendo sin embargo recogida por el Plano Regulador del mismo año junto a las avenidas La Vega-Coche, Atlántico y la ya mencionada Cota 905 como integrante del «sistema de circunvalación», lo cual marca el inicio de su planificación.

En 1952 se intensificaron los estudios y levantamientos lo cual hará que la Primera Convención Nacional de Conservación Urbana reunida aquel año recomendara en su “Acta Final” a la Gobernación del Distrito Federal “…que en los estudios que se llevan a cabo en relación con la construcción de la avenida proyectada sobre la Cota Mil, se extremen las previsiones que requiere la buena conservación de la falda del Ávila”. También recomendó en esa oportunidad, al Ejecutivo Federal, que se declarara Parque Nacional a las serranías del Ávila, en sus vertientes norte y sur, incluyendo el Pico Naiguatá, que terminará cristalizando en 1958.

Sin embargo, no será sino hasta que el 11 de diciembre de 1955 se inaugure la estación del Teleférico de Maripérez y se ponga en servicio el 19 de abril de 1956, cuando tímidamente se abran los primeros mil trescientos metros de la Cota Mil, que unirían Maripérez (avenida Principal) con La Florida (avenida Los Pinos), parte ínfima de un proyecto que marchaba lentamente y contemplaba tener una longitud total de aproximadamente 22 kilómetros entre Catia y La Urbina.

5. Plano de Caracas de 1967 elaborado con motivo de la celebración del cuatricentenario de la ciudad. Aunque para ese momento sólo se había construido el tramo entre San Bernandino y La Florida de la Cota Mil, se puede observar que se muestra el trazado completo del proyecto de la vía.
6. Cota Mil. Tramo Maripérez-La Florida abierto en 1956 y rectificado en 1962.

A partir de 1958 se le dará el espaldarazo definitivo a la realización de las obras correspondientes a una nueva etapa de la avenida: en 1962 se amplía su recorrido hasta San Bernardino y se rectifica en primer tramo entre Maripérez y La Florida para unificarlos en cuanto a medidas y criterios.

Más adelante, en 1971, con motivo del 152 aniversario de la batalla que selló la independencia de la hermana República de Colombia, se completarán 6 kilómetros más que, conectados con el trazado anterior, unirán, iniciándose en La Florida, las urbanizaciones La Castellana y El Marqués, renombrándose desde entonces como Avenida Boyacá. Para ese momento la arteria vial alcanzaría los 11 kilómetros. También se inaugurará el Monumento ubicado al margen de la vía dedicado a conmemorar la batalla que garantizó el éxito de la Campaña Libertadora de Nueva Granada, diseñado por los arquitectos Edmundo Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas.

7. La avenida Boyacá en fechas cercanas a 1971 cuando se llevó desde La Castellana hasta El Marqués .
8. Monumento a la Batalla de Boyacá. Edmundo Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas. 1971.
9. Avenida Boyacá. El Viaducto Adolfo Ernst que pasa sobre el Parque Los Chorros.

El tramo abierto en 1971 incluyó accesos controlados en los distribuidores La Castellana, Altamira, Sebucán, Boleíta y El Marqués y dos estructuras elevadas: el Viaducto Adolfo Ernst (que pasa por Los Chorros) y el Viaducto Altamira.

Para la ejecución del Viaducto de Los Chorros, diseñado y construido por ingenieros venezolanos, se utilizó el método de volados sucesivos, lo que implicó evitar andamiajes, preservando las 4,5 hectáreas verdes del Parque Los Chorros y el Río Tócome, que lo atraviesa.

El último tramo construido por el Ministerio de Obras Públicas y concluido en 1973 correspondió al segmento entre San Bernardino y la Avenida Baralt que incluyó el distribuidor con ese nombre, donde se utilizaron por primera vez en el país vigas prefabricadas construidas a pie de obra de sección T (con salientes solo en su borde superior), postensadas y luego colocadas en sitio.

10. Avenida Boyacá. Distribuidor Avenida Baralt. 1973.
11. Último proyecto de extensión de la avenida Boyacá desde el Distribuidor Avenida Baralt hasta el enlace con la autopista CaracasLa Guaira.

Alcanzaría entonces la avenida Boyacá alrededor de 14 kilómetros de longitud quedando pendientes aproximadamente otros 5 que la llevarían a conectarse con la autopista Caracas-La Guaira a través de un túnel de 2,8 kilómetros y un viaducto de 1.8 km., obra planificada desde 1988 que pasó por una serie de alternativas hasta que, con base en la última (ver http://aventuravila.blogspot.com/2012/09/extension-de-la-cota-mil-costara-1200.html), se inició en 2013 y que actualmente se encuentra paralizada (ver https://elestimulo.com/destacados/2020-06-24/un-elefante-rojo-se-ahoga-en-la-cota-mil/).

En resumen, la avenida a todo su largo está diseñada con tres canales de 3 metros por cada sentido con el respectivo hombrillo de 2,4 metros. El radio mínimo de curvas es de 240 metros y la pendiente máxima del 5,5%. Cuenta con un total de 8 distribuidores (de oeste a este: Baralt, Maripérez, Alta Florida, La Castellana, Altamira, Sebucán, El Marqués y Metropolitano) y 2 alimentadores (San Bernardino y Boleíta).Una vez emprendida en firme la construcción de la Cota Mil tuvo particular relevancia el debate acerca del rol que ella jugaría tanto como límite del crecimiento de la ciudad y protección del Parque Nacional el Ávila, como por la manera como fue construida. En cuanto a lo primero no caben dudas de que ha cumplido a cabalidad su cometido, pero sobre lo segundo surgieron voces autorizadas que colocaron el acento sobre la falta de una verdadera actitud respetuosa del ambiente que no estaría acorde con el criterio de asentar la calzada mayoritariamente en un sistema de cortes muy agresivos para con la falda de la montaña.

12. Tomás José Sanabria. Tesis «Respeto al Ávila y a la ciudad» (c.1970).
13. Aerofotografía de Caracas, 2009. La avenida Boyacá funcionando como claro contenedor del crecimiento de la ciudad hacia el norte y como protección del Ávila.

Tomás José Sanabria sería quien justamente dirigiría una de sus “tesis” sobre numerosos temas críticos que ameritaban atención en el desarrollo de Caracas, a mostrar la manera cómo debió ser contemplada la construcción de la Cota Mil, prefigurando la avenida como un viaducto continuo siguiendo el ejemplo de lo previsto en el tramo que salva el Parque Los Chorros, puesto en práctica en diferentes partes del mundo. Dicha “tesis” de finales de los años 1960 que titularía “Respeto al Ávila y a la ciudad”, basada en criterios medioambientales y paisajísticos, permitiría preservar la continuidad de la ladera del cerro sin interrupciones. Siendo su construcción mucho más costosa que la asumida, se justificaría en momentos en que Venezuela contaba con recursos “de sobra” y tendría como añadido la reducción al mínimo del mantenimiento. Consumado el hecho, queda sin embargo el testimonio de Sanabria como posible orientación a la hora de acometer obras de una envergadura y condiciones similares.

Finalmente, ejecutada durante las vacaciones escolares del año 2015, la avenida Boyacá fue ampliada añadiéndole un tercer canal, en aproximadamente 1 kilómetro, desde El Marqués hasta Boleíta buscando descongestionar dicho tramo que al momento se había tornado altamente crítico para quienes usaban la vía como entrada y salida de la capital.

14. La avenida Boyacá un domingo en la mañana.

Hoy en día, la vía sigue cumpliendo un importante rol en la conservación del cerro El Ávila, como desahogo vial y como lugar de recreación ya que los días domingo en la mañana desde 1983, cuando gobernaba Luis Herrera Campíns, se cierra al tránsito vehicular para disfrute de los caraqueños.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. http://mariafsigillo.blogspot.com/2016/04/breve-recuento-de-la-cota-mil.html

2. Revista Municipal del Distrito Federal. Noviembre de 1939. Año 1. Número 1. Caracas-Venezuela

3. Juan José Martín Frechilla. Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna (2004)

4. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-zonificada/

5. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-moderna/

6. https://www.flickr.com/photos/joan_rodes/6223542305

7. https://notiglobo.com/18/08/2021/venezuela-se-cumplen-48-anos-de-la-inauguracion-de-la-avenida-boyaca-o-cota-mil/ y Revista Punto, nº44, septiembre-octubre 1971

8 y 10. Colección Crono Arquitectura Venezuela

9. Colección Crono Arquitectura Venezuela, Revista Punto, nº44, septiembre-octubre 1971 y https://caracashermosadotcom.wordpress.com/2016/05/11/9-autopistas-de-caracas/cota-mil-foto-de-giovanichacon/

11. http://aventuravila.blogspot.com/2012/09/extension-de-la-cota-mil-costara-1200.html

12. Galería de Arte Nacional. Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra (1995)

13. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-la-busqueda-de-un-centro/

14. http://www.temporadista.com/scripts/articulos/cotal-mil.asp y https://www.minube.com/rincon/avenida-boyaca-a3614577

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 320

Cuando en 1962 se termina la construcción y comienza la venta de los apartamentos de las Residencias Dálmata, edificio proyectado por el arquitecto Federico Guillermo Beckhoff (1919-1982), ubicado en el inicio de la Cuarta Transversal de la urbanización Los Palos Grandes, hacía cuatro años que se había promulgado la Ley de Propiedad Horizontal, novedoso instrumento que establecía (cosa que hoy nos parece natural) que “los distintos apartamentos de un inmueble podrán pertenecer a diversos propietarios” y que, a los efectos de la Ley “sólo se considerarán apartamentos las construcciones independientes que tengan salida a la vía pública, directamente o a través de determinado espacio común, sea que ocupen todo o parte de un piso, o más de uno”. Se superaba así un período de más de treinta años donde lo común era que los edificios pertenecieran a un solo propietario y los apartamentos se ofrecieran en régimen de alquiler, práctica que aún podemos constatar en algunos inmuebles de la capital.

1. Círculo de las Fuerzas Armadas o Círculo Militar, Caracas (1954).

Beckhoff, por su parte, nacido en Lage (Alemania), egresado en 1950 de la Universidad de Carola-Wilhelmina en Brunswich, (Alemania), tal y como señala Beatriz Meza Suinaga en la nota biográfica preparada para el Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Empresas Polar sobre el arquitecto, a fines de 1949 había sido escogido para trabajar por un año con la firma Malaussena y Silveira en Venezuela a donde viaja en 1951 encargándose de los detalles en la obra del Círculo Militar y de anteproyectos como el de la Base Aérea Internacional de Palo Negro, en Maracay (estado Aragua)”. También participará formando parte de la misma firma en el diseño de los hoteles Guaicamacuto (luego Macuto Sheraton) y Maracay ambos de 1955, encargados por la CONAHOTU.

Cuando en 1952 decide radicarse en el país, se independiza y funda poco después la Oficina de Arquitectura Beckhoff, dedicándose básicamente a la construcción de edificios residenciales con un particular sello distintivo siempre respetuoso de los cánones de la arquitectura moderna: amplias terrazas que acentúan la horizontalidad de las fachadas, integración franca interior-exterior, fluidez espacial, clara funcionalidad e incorporación de la vegetación, además de uso de materiales nobles, estructura en obra limpia, revestimientos y acabados de primera e instalaciones de calidad que incluían espacios generosos, tanto para los apartamentos como para los usos comunes.

2. Tres obras tempranas de Federico Beckhoff. Izquierda arriba: Edificio Palic. Izquierda abajo: Edificio Karamata. Derecha: Sede del Ministerio de Comunicaciones

Es decir, Residencias Dálmata se ubica entre las primeras obras en las que Beckhoff ya comenzaba a despuntar como arquitecto reconocido y reconocible de las que se podrían señalar, entre otras, los edificios: Palic, Altamira (1952), sede del Ministerio de Comunicaciones, Carmelitas (1957), nueva sede del Colegio Humboldt, Alta Florida (1957), Mónaco, Altamira (1959), un pequeño Centro Comercial en Chacaíto (1959), Mochima, La Florida (1960), El Trapiche, Las Mercedes (1962), Edoval, Esquina de Mijares (1963), Albona (1962) y Karamata (1964), ambos en San Román.

3. Residencias Dálmata. Situación general.
4. Residencias Dálmata. Perspectiva.
5. Dos de las páginas del folleto promocional de Residencias Dálmata.
6. Residencias Dálmata. Algunos de los materiales y acabados.

El edificio residencial que nos ocupa, cuya imagen engalana nuestra postal del día de hoy, se levantó en un terreno de 2.500 m2 de superficie, tiene planta baja con vestíbulo de acceso y cuatro apartamentos, 9 pisos con dos apartamentos cada uno, un PH con un solo apartamento de 411 m2 y dos semi-sótanos para estacionamiento con ventilación natural.

La obra y los detalles constructivos son característicos de los proyectos y especificaciones de construcción de este arquitecto: paredes de ladrillos macizos; Travertino Romano importado, en planchas regulares, para los antepechos; cerámica importada de 2×2 cms. en parte de las fachadas; en el hall de acceso mármol de Carrara, Travertino Romano y Verde Alpi; los pisos de los apartamentos llevan mármol paladiano negro, gris oscuro y verde en las áreas sociales, parquet de vera en las habitaciones y granito con cemento gris y piedra blanca en las cocinas, bateas y áreas de servicio; el revestimiento de los baños es en cerámica importada de 2×2 cms.; cuenta con ductos especiales para tuberías con puertas de control en cada piso; y un dato muy significativo para los tiempos que vivimos: posee dos tanques subterráneos de 159.000 litros (con su respectivo sistema de bombeo), dos tanques elevados de 40.000 litros y una reserva de agua por apartamento de aproximadamente 5.000 litros diarios, datos todos que hemos obtenido del folleto promocional preparado especialmente para la venta en 1962, donde destaca el rol de Beckhoff de arquitecto y propietario el edificio.

7. Tres obras posteriores a 1970 de Federico Beckhoff. Arriba izquierda: Edificio Panaven. Arriba derecha: Clínica La Floresta. Abajo: Prado Humboldt.

Beckhoff se nacionaliza en 1954, en 1957 revalida su título de arquitecto en la Universidad Central de Venezuela y en 1968 se asocia con el grupo Neue Heimat International de Alemania, acotará Meza Suinaga. A partir de entonces desarrollará importantes conjuntos urbanísticos como Camurí Mar en el Litoral (1970), Conjunto Residencial La Montaña, Alta Florida (1974) y La Pirámide-Prado Humboldt, Prados del Este (1978-1982). También proyectará los edificios: Capricornio, La Florida (1970), Clínica La Floresta, La Floresta (1971) y Panaven, Altamira (1975).

Al igual que en otras de sus obras, la forma y tectónica del edificio Dálmata muestran una arquitectura sobria, bien implantada y en armonía con el entorno que ha logrado resistir el paso del tiempo por no haber recurrido a excesivos formalismos. Junto al resto de su producción constituye una gran lección para quienes quieren mirar un excelente ejemplo de vivienda multifamiliar.

8. Tres detalles de dos edificios de Federico Beckhoff. Izquierda y centro: Edificio Capricornio. Derecha: Residencias Mochima.

Recordando lo dicho por Jimmy Alcock, Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), señalará que “Beckhoff rompió con el esquema de apartamentos de pequeño y mediano tamaño, regulados por el mercado inmobiliario en pleno apogeo de la propiedad horizontal en los 60 y 70, para proponer viviendas de mayor metraje, nuevos estándares de modernidad, calidad y lujo, que lograron que su arquitectura se posicionara como una marca en Caracas, que perdura en el tiempo”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 3, 4 y 5: Folleto promocional de Residencias Dálmata. Cortesía de Orlando Marín Castañeda

  1. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

2. Colección Crono Arquitectura Venezuela

6. Victor Pastore (@vpastore) on Instagram: “Residencias Dálmata«

7. Colección Crono Arquitectura Venezuela y https://www.sosbrutalism.org/cms/19037071

8. Colección Crono Arquitectura Venezuela y http://guiaccs.com/obras/residencias-mochima/

1945• Inauguración del Liceo Andrés Bello

Inauguración Liceo Andrés Bello.jpg

1945• El Presidente de la República Isaías Medina Angarita, acompañado del Director de la institución académica Prof. Dionisio López Orihuela, inaugura la nueva sede del Liceo Andrés Bello, ubicada sobre la Av. Este 4, hoy Avenida México, contigua a la Plaza Carabobo, diseñado por el arquitecto Luis Eduardo Chataing (1906-1971).

El edificio tiene planta baja y dos pisos; las aulas esta dispuestas de tal forma que tienen excelente iluminación y ventilación natural, disponiendo de áreas verdes entre los cuerpos del conjunto educacional. El Auditorio remata el volumen en la fachada oeste, sobre la Plaza Carabobo.

En el acceso al Liceo el arquitecto Chataing colocó un mural en alto relieve alegórico a la educación del artista Mario Giurlani (1906-1979), artista y escultor italiano residenciado en el país desde fines de los años ´20, y en su interior dos figuras talladas en caoba, tituladas “El café” y “Las frutas”, obras del artista venezolano Francisco Narváez, las cuales estuvieron inicialmente expuestas en el Pabellón Venezuela de la Feria Mundial de Nueva York de 1939.

HVH