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¿SABÍA USTED…

… que en 1956 se inaugura la plaza Andrés Bello?

1. La plaza Andrés Bello (c.1965)

Con la inauguración en 1956 de la plaza Andrés Bello se completó una operación a escala urbana que tenía dos grandes objetivos: el primero era el dotar a la avenida concluida en 1952 (que finalmente tomó el nombre del prócer) de un importante espacio público del cual carecía; y el segundo, convertirse en la cara hacia la ciudad o en la puerta de entrada del desarrollo denominado Unidad Vecinal Simón Rodríguez, proyectado por los arquitectos José Manuel Mijares y Carlos Raúl Villanueva desde el Taller de Arquitectura del Banco Obrero (TABO), como parte del Plan Nacional de Vivienda (y en particular del Programa Presidencial para Erradicar la Vivienda Insalubre) para el año 1957. De esa manera Bello y Rodríguez, los dos mentores claves en la formación del Libertador, se estarían dando la mano.

2. Fotografía aérea tomada por Edmundo Pérez en 1951 del Barrio Independencia (Tiro al Blanco), donde se puede observar la accidentada topografía y su ocupación por viviendas informales.
3. Croquis del proyecto para recondicionamiento del Barrio Independencia en tres terrazas. La primera etapa y la plaza Andrés Bello estaban concluidas para el 23 de enero de 1957.
4. Impactante vista de los trabajos de movimiento de tierra en el lugar donde se ubicaba el Barrio Independencia (c.1952).

En tal sentido, la plaza formó parte de la intervención planificada de la cual fue objeto a partir de 1955, previo desalojo de las viviendas informales que lo ocupaban, el escarpado sector conocido como Barrio Independencia o Tiro al Blanco, ubicado a las faldas del Ávila colindante con la Calle Real de Los Cortijos de Sarría y aledaño a Maripérez. La zona se incorporaba así, de manera indirecta a otras dos iniciativas de gran valor destinadas a potenciar el futuro del noreste de la ciudad: la construcción de la estación del teleférico, que conectaría Caracas con el Litoral Central y facilitaría el acceso a lo alto de la montaña (lugar destinado para ser ocupado por el hotel Humboldt); y la apertura del primer tramo de la Cota Mil, una vía de 500 metros de longitud entre Tiro al Blanco y Maripérez, hecha con el propósito de facilitar la ejecución de la estación inaugurada en diciembre de 1955.

El plan para desarrollar Simón Rodríguez contempló, mediante la realización de un impresionante movimiento de tierra a cargo del Ministerio de Obras Públicas (MOP), la conformación de tres terrazas: las dos ubicadas más al norte se destinarían al desarrollo de la primera y la segunda etapa de la Unidad Vecinal (que contarían con amplias visuales tanto hacia la ciudad como hacia El Ávila), y la tercera al sur, colindando con la avenida Andrés Bello, se destinaría a la construcción del espacio público que hoy nos ocupa.

5. Planta de conjunto de la primera etapa de la Unidad Vecinal Simón Rodríguez (izquierda) y vista general en momentos en que se
estaba terminando la construcción de su primera fase (1956) al mismo tiempo que la plaza Andrés Bello (derecha).
6. Simón Rodríguez visto desde el noreste (Cota Mil) en fechas cercanas a 1957.

Antes de dedicarnos a comentar la plaza quizás valga la pena señalar que el conjunto de viviendas de Simón Rodríguez fue diseñado para la clase media y obrera. Se planteó utilizando una macromanzana a la cual se le accede con una vialidad periférica principal (que se conecta con la avenida Andrés Bello a través de la avenida Trujillo, abierta para tal fin) y calles internas que no la atraviesan, contando con una excelente relación entre áreas libres y ocupadas. En ella se construyeron en 1956, como primera fase de la primera etapa, cuatro superbloques Diego de Losada -DL Modificado-1956 de 15 pisos cada uno (iguales a los empleados en la segunda etapa del 2 de diciembre o 23 de enero, diseñados por Carlos Brando), que sumaron un total de 600 apartamentos complementados con: un grupo escolar para 600 alumnos, tres pre-escolares y tres parques infantiles, una guardería, dos edificios para comercio, una iglesia y un mercado cubierto, plazas públicas, edificios administrativos estacionamientos y campos deportivos. Para concluir la primera etapa, al año siguiente (1957), se realizó la segunda fase, consistente de otros cuatro superbloques (DL Modificado-1957) con 780 apartamentos, un cine con fuente de soda y doce locales comerciales, con lo cual la Unidad Vecinal Simón Rodríguez totalizó 1.380 apartamentos en lo que se tenía originalmente previsto como primera etapa.

7. Foto de archivo de la empresa Fibrocemento, encargada de la construcción de la plaza Andrés Bello en momentos en que se ejecutaba la obra.
8. Foto tomada en enero de 1965 donde puede observarse en la parte superior la primera etapa de la urbanización Simón Rodríguez concluida, en la parte inferior la plaza Andrés Bello y en el centro centenares de viviendas informales construidas en el área que estaba acondicionada para desarrollar la segunda etapa de los superbloques.

En lo concerniente a la plaza Andrés Bello, separada del desarrollo concluido en 1957 por la terraza que contemplaba la realización de su segunda etapa, se concibió como un amplio espacio que ofrece hacia la avenida su aspecto más formal, presidido por una escultura del ilustre escritor y educador caraqueño, en la que predominan los pisos de mármol italiano acompañados de dos fuentes de forma circular, jardines verdes y el correspondiente equipamiento. Hacia el norte, formando un conjunto con la parte sur, se desarrolló un parque con caminerías y juegos infantiles que originalmente serviría de transición con la Unidad Vecinal Simón Rodríguez una vez ésta se completara.

9. c.1957. Frente sur de la plaza Andrés Bello (izquierda) y vista hacia el edificio Las Fundaciones (derecha)
10. Tres tomas de la estatua de Andrés Bello en diferentes momentos.

El espacio, construido por la firma FIBROCEMENTO, estuvo acompañado desde su nacimiento por un vecino de lujo: el edificio Las Fundaciones de Diego Carbonell, finalizado en 1955, y al otro lado de la calle por el Centro Diagnóstico Integral Andrés Bello (antigua Tienda por Departamentos VAM) y el edificio Andrés Bello que, sumados a la culminación en 1969 del Centro Andrés Bello (iniciado en 1957) de Raúl Garmendia, le otorgan a ese segmento de la avenida una calidad urbana que no posee en ninguna otra parte.

Tentados a afirmar (sin tener certeza documental sobre ello) que fue diseñada por el TABO y a repetir (sin que tampoco sea del todo cierto) que la escultura de Bello la realizó Ernesto Maragall, la plaza se vio fuertemente afectada cuando, a raíz de la caída de la dictadura en 1958, la segunda etapa de Simón Rodríguez fuese casi de inmediato invadida y ocupada por construcciones precarias. Ello, sumado a la falta de mantenimiento, trajo como consecuencia el que las fuentes dejaran de funcionar, que la maleza creciera indiscriminadamente y que no se repusiera periódicamente el alumbrado lo cual la convirtió en un lugar descuidado e inseguro.

Hoy en día la plaza pertenece a la Parroquia El Recreo y colinda con Simón Rodríguez, Pinto Salinas y Pedro Camejo nombres que asumieron las zonas ocupadas por la informalidad a partir de 1958. Recuperada luego de ser atendida entre 2002 y 2008 ofrece, a 12 años de su puesta al día, algunas señales de desgaste que requieren de atención.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. http://viejosrecuerdos.eklablog.com/plaza-andres-bello-a127262154

2. Colección Crono Arquitectura Venezuela

3, 4 y 8. http://orachapellincaracasvenezuela.blogspot.com/2010/11/blog-post.html

5. Beatriz Meza. «Superbloques y masificación: vivienda Banco Obrero en Venezuela (1955-1957)». TECNOLOGÍA Y CONSTRUCCIÓN, Vol. 24-I, 2008 I y http://orachapellincaracasvenezuela.blogspot.com/2010/11/blog-post.html

6. https://www.pinterest.com/pin/283937951486707600/

7. https://www.pinterest.com/pin/451134087652015738/

9. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad y https://www.pinterest.es/pin/373165519129697296/

10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad y https://www.facebook.com/lavenezuelainmortal/posts/948333841932216

¿SABÍA USTED…

… que en 1936, tras dos años de trabajos, se reinaugura el Parque Carabobo?

1. Carlos Raúl Villanueva y Francisco Narváez. Parque Carabobo (1934-1936).

Para llevar a cabo una nota lo más completa posible sobre el espacio público que hoy conocemos como Plaza o Parque Carabobo, pareciera necesario remontarse, como mínimo al último cuarto del siglo XVIII cuando en la manzana que ocupa se comenzó a gestar la posibilidad de construir la Casa de Misericordia, nombre, por cierto, que quedó en la memoria urbana para denominar la esquina noroeste del predio actual.

Así, de acuerdo al artículo publicado por María Dolores Fuentes en Chronica Nova (1986) titulado “Una institución benéfica venezolana: La Casa de Misericordia de Caracas (1787-1797)”, es en el período señalado que se pueden encontrar nuevas realizaciones dedicadas al área de la salud dentro de la ciudad colonial. De entre ellas “la Casa de Misericordia, conocida en la época por diversos nombres (Casa Hospicio, Casa de Recogimiento, Cárcel de Corrección, etc.) alusivos a la evolución que experimenta en su corto periodo de existencia … a diferencia de los anteriores, …respondía al modelo de hospicio general”.

2. Plano de la Ciudad de Santiago de León de Caracas en el año 1810 (Autor: Enrique Mendoza Solar), donde hemos resaltado la ubicación de la manzana donde estaba ubicada la Casa de la Misericordia identificada en la leyenda con el nº 57. Allí también se identifca en la manzana al norte la «Casa de corrección» (nº 58) y aledaño, al este, el «Campo- Santo» (nº 61) donde hoy se encuentra el Liceo Andrés Bello.

Aunque Fuentes habla de “un gran edificio que nunca llega a hacerse”, para el cual el ingeniero Fermín de Rueda había elaborado un plano en 1788 a instancias del gobernador Juan de Guillelmi, asumiendo que por las dificultades económicas y prioridades presentes en la época seguramente el hospicio terminó funcionando “en las casas allí existentes”, Rosario Salazar Bravo en su Tesis Doctoral en Arquitectura (FAU UCV) “Caracas, 1753-1810. Morfología y funciones urbanas desde la cotidianidad”, aprobada el año 2013, pareciera insinuar la efectiva construcción del edificio de Fermín de Rueda.

Salazar Bravo señala lo siguiente: “Del año 1788 datan las primeras negociaciones realizadas a fines de adquirir un terreno adecuado donde construir la instalación que se conocería como la Casa de La Misericordia; su ubicación se decidió en el barrio de La Candelaria, una vez descartados otros lugares como la calle de San Juan, la cuadra perteneciente a las Monjas de la Concepción ubicada en Santa Rosalía”.

3. Proyecto para la Casa de Misericordia en el barrio La Candelaria. Ingeniero Fermín de Rueda (1788).

En todo caso el proyecto del ingeniero de Rueda se trataba de “un edificio de planta cuadrada articulado según un eje de simetría bilateral que le dividía en dos secciones, una para cada sexo, similar a las características del hospital de San Lázaro. Entre sus principales dependencias figuraban los dormitorios, cuartos para locos, para incorregibles y una capilla común. Dado que el concepto de su diseño estuvo influido por las ideas de uno de sus principales impulsores, el obispo Fray Juan Antonio de la Virgen María y Viana, y éste aducía que no sólo debía darse acogida a los pobres sino que convenía acostumbrarles al trabajo decente ejerciendo algún oficio, se previó de antemano la posibilidad de que en la casa se procesara algodón, motivo por el que se le habilitaron estancias donde se hilase, tejiese y cosiese”.

La Casa de Misericordia, de accidentada trayectoria y permanentes estrecheces económicas, “a causa de la premura de su fundación o tal vez porque nunca se la dotó de ordenanzas donde quedaran claramente fijados sus objetivos, … evoluciona sensiblemente a lo largo de los diez años en que aparece documentada”, afirmará Fuentes. Así, en sus inicios se pensó como “casa hospicio” para socorrer a los verdaderamente necesitados, diferenciándose entre “los mendigos de verdad y los de oficio”. Luego “se concibe el asilo tanto para unos como para otros” y se le empieza a conocer como “Casa de Misericordia”. “El cuarto estadio de su evolución se corresponde con la ‘Casa’ o ‘Cárcel de Corrección’ y sus inquilinos pasan a conocerse como ‘reos de corrección’, lo que revela que se ha operado en este corto periodo un cambio profundo”, señalará Fuentes. Fue, además, la primera institución para el cuidado de los enajenados en la ciudad. También funcionó como casa de acogida de niños no deseados, depositados por sus madres para que fuesen criados por la institución.

En estas condiciones transitará la entidad el final de la época colonial y toda la Independencia, con la particularidad de que Manuel Landaeta Rosales en Una calle histórica de Caracas (1907) señalará lo siguiente: “En 1810, se fraguó en la misma casa de Misericordia, la Revolución que tuvo lugar el 19 de abril de 1810 que fue la base de la independencia Suramericana”, reclamando para el lugar un respeto patrimonial e histórico que como veremos no fue valorado.

4. El Parque de La Misericordia (luego Parque Carabobo) tras la intervención propuesta por Ricardo Razetti en 1911.

El hecho es que a Antonio Guzmán Blanco en 1881, durante su segundo mandato, con motivo de la conmemoración de los 60 años de la realización de la Batalla de Carabobo, le correspondió ordenar la demolición de la Casa de la Misericordia y destinar la manzana por ella ocupada a crear una plaza ornamental que desde entonces adquirió el nombre de la batalla que selló nuestra independencia. El también llamado inicialmente Parque de la Misericordia contó con una “fontana indígena” que luego estuvo rodando por diversos lugares de Caracas según http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/10/la-plaza-de-la-misericordia-y-algo-mas.html.

Tal y como reseñan María Isabel Peña e Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015): “El diseño inicial integraba con diagonales ocho jardines y un círculo central, donde se implantaron seis bustos fundidos en París (de los cuales sólo se conservan dos) obra de los venezolanos Andrés Pérez Mujica (1873-1920) y Lorenzo González (1876-1948)”. Los bustos mencionados, de los cuales sólo se señalan cuatro dedicados a héroes participantes en Carabobo: Ambrosio Plaza, Thomas Ilderton Farriar, Pedro Camejo (El Negro Primero) y Manuel Cedeño en el blog de María Sigillo ya mencionado, aparecieron con motivo de la celebración en 1911 del primer centenario de la Independencia, cuando el ingeniero Ricardo Razetti (1868-1932), Director de Edificios y Ornato de poblaciones en el despacho de Obras Públicas, “modernizará el área poblada de árboles”.

5. Parque Carabobo (c.1950).
6. Fuente central de Parque Carabobo con el conjunto de cinco piezas tituladas «Las indígenas», obra del escultor margariteño Francisco Narváez.
7. Detalles de «Las indígenas» en el Parque Carabobo.

El espacio sufrió otra modificación en 1924 hasta que, en 1934, Carlos Raúl Villanueva, a cargo de la Dirección de Obras Públicas y Ornato del Ministerio de Obras Públicas, rediseña la plaza. “Villanueva proyecta una fuente de planta circular y coloca en su interior un conjunto escultórico de Francisco Narváez (1905-1982), formado por cinco grupos de figuras humanas, que exaltan la belleza mestiza. La participación de Narváez en esta obra crea fuertes vínculos entre ambos, que luego los llevará a trabajar juntos en múltiples monumentos públicos que demuestran su afinidad y talento. La plaza, sombreada con árboles de amplias copas, resuelve las diferencias topográficas existentes de un extremo y otro, y ofrece distintas áreas de permanencia. En 1983, sufre una modificación en su cuadrante noroeste, eliminándose la jardinería para ubicar la estación de Metro que lleva su nombre”, precisarán Peña y González Viso.

8. Parque Carabobo. Planta de conjunto.
9. Placa colocada en el Parque Carabobo que rememora el sitio donde estuvo ubicada la Casa de Misericodia y remite al confinamiento allí de Joaquina Sánchez, esposa del precursor de la Independencia José María España.

Ubicado entre las esquinas Pelelojo, Las Queseras, Ño Pastor y Misericordia, limítrofe con el Liceo Andrés Bello al este, la avenida Universidad al norte, la avenida Sur 13 al oeste y la Escuela de Artes Visuales Cristóbal Rojas al sur, sobre el pasado del lugar sólo nos resta añadir que lo único que ha quedado como remembranza de lo que fue la Casa de la Misericordia, aparte de la esquina que lleva su nombre, ha sido una placa de mármol fechada en 1997, colocada a los pies de las escaleras de la plaza que remite a su condición de ser uno de los primeros centros de acogida en Caracas que atendía a pacientes psiquiátricos además de recibir a personas sin hogar, huérfanos y enfermos, pero sobre todo a muchos presos políticos, a los que la Corona hacía pasar por locos. Como señalará en el portal https://eldiario.com/2022/07/24/historias-esquinas-emblematicas-caracas/: “Una de estas víctimas fue Joaquina Sánchez, esposa del precursor independentista José María España. Ella no solo apoyó su causa, sino que además diseñó el pabellón de su movimiento, que ahora es la bandera del estado Vargas. Al fracasar la revolución de su esposo, él fue ejecutado en la Plaza Mayor, mientras ella fue internada en esa casa por ocho años”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 6. Colección Crono Arquitectura Venezuela

2. http://guiaccs.com/planos/el-plano-de-mendoza-solar/

3. Rosario Salazar Bravo, “Caracas, 1753-1810. Morfología y funciones urbanas desde la cotidianidad”, Tesis Doctoral en Arquitectura (FAU UCV) aprobada el año 2013

4. María F. Sigillo, Caracas en retrospectiva, «La Plaza de la Miseicordia y algo más» visitable en http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/10/la-plaza-de-la-misericordia-y-algo-mas.html

5. https://mobile.twitter.com/Asi_era_Caracas/status/1425955397857431556

7. https://www.flickr.com/photos/jsg2/33783790226

8. http://guiaccs.com/obras/carabobo-park/

9. http://ppr-aracamuni.blogspot.com/2017/06/esquina-de-la-misericordia.html

¿SABÍA USTED…

… que en 1962 se concluye la construcción del edificio Amazonas, diseñado por el arquitecto Fruto Vivas y calculado por el ingeniero Alfredo Ayala?

1. Fruto Vivas. Edificio Amazonas, Chuao, Caracas (1962). Fotografía: Ramón Paolini (c.1980).

Dentro de la prolífica obra acumulada por el arquitecto venezolano Fruto Vivas (1928-2022) que ha servido para acompañar las notas y reseñas asociadas a su reciente desaparición física, llama la atención la escasa mención hecha a una pieza que, modestamente, consideramos debe rescatarse y observarse con detenimiento dados los valores que posee y las diversas enseñanzas que encierra.

2. Ubicación del edificio Amazonas dentro de la urbanización Chuao, Caracas.

Se trata del edificio Amazonas, unidad de vivienda multifamiliar ubicada en la avenida Río de Janeiro con calle Amazonas, urbanización Chuao, Caracas, frente al Aeródromo La Carlota, emprendimiento privado que Vivas, como generalmente solía hacer, asumió como oportunidad para experimentar con creatividad en torno a temas que desde muy temprano le interesaron.

3. Diagrama de la concepción estructural y volumétrica del edificio Amazonas

Concebida como una pieza autónoma dentro de la esquina que ocupa el terreno, aislada lo más posible del entorno algo hostil que la rodea, con el Amazonas logra Vivas gestar una edificación que recoge la idea de racionalidad y exploración de los tipos estructurales propios de la época en la que se realizó y que, indirectamente, se inscribe y desarrolla en sintonía con las propuestas de tecnologías de producción masiva de edificaciones de vivienda asumidas por el Programa Experimental de Vivienda del Banco Obrero, cuya punta de lanza fue la Unidad de Diseño en Avance (o Sección de Diseño en Avance e Investigación) entre 1964 y 1969, que en el caso de Vivas abarcaron desde el año 1957 al año 1965.

4. Edificio Amazonas. Izquierda: Planta baja. Derecha: Planta tipo «B» (pisos pares)
5. Edificio Amazonas. Corte.
6. Edificio Amazonas. Fachada.
7. Edificio Amazonas. Diagramas que muestran la flexibilidad de las plantas y el rol de los patios para garantizar la ventilacion cruzada.

Para poner en práctica su cometido, sin dejar de atender a un grupo social que demandaba apartamentos holgados a ser vendidos en propiedad horizontal, Vivas plantea un sistema estructural en concreto armado (calculado por el ingeniero Alfredo Ayala), conformado por 16 columnas en forma de “L” espaciadas cada 6,80 mts con volados de 3,40 mts, que le permite configurar cuatro volúmenes de seis niveles (contentivos de cuatro apartamentos de 140 m2 por nivel, sin pent-house), articulados por un quinto cuerpo que alberga la circulación vertical -dos ascensores y una escalera- y horizontal -pasillo de acceso a cada unidad- y genera dos patios verticales garantes de la ventilación cruzada y la iluminación de las zonas de servicio de las viviendas. La solución adoptada permite, además, liberar la planta baja que, ligeramente elevada, se destina al acceso y áreas comunes y ofrece una gran flexibilidad en la distribución de cada unidad de vivienda. La conserjería y otros servicios se ubican en un semisótano aprovechándose el resto del terreno para estacionamiento y jardines.

Los apartamentos, resueltos con base en modulaciones de 3,40 y 1.70 mts, distribuyen su área de la siguiente manera, la cual incluye la circulación: áreas privadas 55 m2, sala-comedor y terraza 49 m2 y cocina más áreas de servicio 36 m2.

8. Edificio Amazonas. Planta tipo «A» (pisos impares) y valorización en fachada de las áreas privadas (llenos).
9. Edificio Amazonas. Planta tipo «B» (pisos pares) y valorización en fachada de las terrazas (vacíos).
10. Edificio Amazonas. Render que permite apreciar el resultado volumétrico final.

Pero si hay algo que conviene valorar dentro del proyecto del edificio Amazonas es la destreza que mostró Vivas para dinamizar su volumetría, sin alterar en lo más mínimo el área de los apartamentos y la ubicación de la zona de servicios. Dentro de la libertad provista por el planteamiento estructural y las modulaciones utilizadas, fue capaz de llevar a cabo dos distribuciones en planta que jugaron con la ubicación de dos de las habitaciones y la terraza de manera de irlas alternando en la medida que el edificio se desarrollaba en vertical, alcanzando una rica percepción volumétrica. La terraza aportó hacia la fachada el valor del vacío de lado a lado y las habitaciones el del lleno perforado únicamente por las ventanas que permiten iluminarlas y ventilarlas.

Otras de las lecciones que pueden extraerse de la experiencia del edificio Amazonas, entendido como modelo, tienen que ver con la posibilidad que ofrecía de ser replicado como pieza para desarrollar conjuntos, de crecer en altura de acuerdo a las circunstancias (recordemos que no posee pent-house y por ende un remate claro) y de permitir la prefabricación de sus partes gracias a su condición modular.

11. Edificio Amazonas. Izquierda: Detalle del acceso. Derecha: Vista de un segmento de la fachada.
12. Edificio Amazonas. Dos vistas recientes.

El edificio, declarado Bien de Interés Cultural de la Nación en 2005 por el Instituto del Patrimonio Cultural, con el paso del tiempo le ha dado la razón al partido asumido por Vivas, en el sentido que ha conservado casi intacta su fachada pese a las transformaciones internas que ha sufrido, ya insinuadas desde un principio por el propio diseñador. Es decir, ha demostrado que es transformable en lo individual sin que ello haya implicado modificaciones notorias como conjunto.

13. Fruto Vivas. Izquierda: “Árbol para Vivir”, Lecherías, estado Anzoátegui (1990). Derecha: Gran Misión Vivienda Venezuela, Conjunto Santa Rosa, avenida Libertador, Caracas (2011-2012)

Si la retina de quienes empiezan a conocer o se han topado recientemente con obras de Fruto Vivas, particularmente relacionadas al tema de la vivienda multifamiliar, ha quedado marcada por conjuntos como el “Árbol para Vivir” de Lecherías, estado Anzoátegui o el desarrollado para la Gran Misión Vivienda Venezuela en Santa Rosa al final de la avenida Libertador, Caracas, los invitamos de nuevo a revisar el edificio Amazonas como punto de partida ponderado, sobrio, controlado e igualmente valiente e imaginativo que se ubica en los albores de una rica trayectoria llena de altibajos.

Nota

Para la elaboración de esta reseña hemos recurrido a las siguientes fuentes:

González Viso, Iván. Peña, María Isabel. Vegas, Federico. Caracas del valle al mar. Guía de Arquitectura y Paisaje (2015).

Instituto de Arquitectura Urbana (IAU). La vivienda multifamiliar / Caracas 1940-1979 (1983).

Paola Carvallo y María Valentina Guerrero, Industrializar, transformar, individualizar, USB, accesible en https://www.youtube.com/watch?v=c0YS7pUadaI, de donde proviene la mayor parte de los gráficos utilizados.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 4 y 5. Instituto de Arquitectura Urbana (IAU). La vivienda multifamiliar / Caracas 1940-1979 (1983)

2. Captura de Google Earth.

3, 6, 7, 8 ,9, 10, 11 y 12. Paola Carvallo y María Valentina Guerrero, Industrializar, transformar, individualizar, USB, accesible en https://www.youtube.com/watch?v=c0YS7pUadaI

13. https://www.archdaily.cl/cl/758152/clasicos-de-arquitectura-arbol-para-vivir-fruto-vivas y https://co.pinterest.com/pin/313352086553754347/

¿SABÍA USTED…

… que en 1971 se pone en servicio una nueva etapa de la “Cota Mil”, renombrándola como Avenida Boyacá?

1. La Avenida Boyacá (c.1976).

El rápido y descontrolado crecimiento que experimentó Caracas hacia el este del valle, cuyos inicios datan de finales de los años 1920, aunado a la posibilidad de ordenar y planificar su futuro desarrollo fueron, entre otros, los detonantes que llevaron a la Gobernación del Distrito Federal, con Elbano Mibelli al frente, no sólo a crear la Dirección de Urbanismo sino también a proceder a la contratación en 1938 del equipo conformado por Henri Prost, Jacques Lambert, Maurice Rotival y el joven Wegenstein, para la formulación del Plan Monumental (publicado en 1939 y que sería conocido como Plan Rotival), origen del primer plano regulador de la ciudad doce años más tarde.

2. “Plano de la circulación futura por las nuevas avenidas y calles”. Plan Monumental de Caracas o Plan Rotival (1939).

Dentro de la documentación presentada en el Plan Monumental cobró particular relevancia el “Plano de la circulación futura por las nuevas avenidas y calles”, marcando la importancia que desde entonces ha tenido la vialidad dentro de la ordenación urbana de la capital. En dicho plano se puede detectar con toda claridad la presencia al norte de una arteria de carácter perimetral ubicada a las faldas del Ávila que “parte de la entrada a ‘El Retiro’, en Catia, asciende con una pendiente aproximada del 6%, pasando al sur del Manicomio, y continúa hacia la Puerta de Caracas, donde se unirá con la Calle Sur 10. Continúa hacia el Este, pasando al norte de Sarría, Campo de Tiro, Maripérez, para llegar a la urbanización San Rafael al norte de La Florida (…) Está destinada a unir toda la región del Ávila entre Maripérez y el Country Club, y también las futuras urbanizaciones del este…». Más adelante, al referirse a otra vía, se asienta que ésta ha de “Unirse con la carretera que bordea el Ávila y formar con ella una vía de Circunvalación que será, sin duda, una de las más interesantes vías turísticas de la ciudad» (citas obtenidas del texto “Breve recuento de la Cota Mil” publicado por María F. Sigillo en http://mariafsigillo.blogspot.com/2016/04/breve-recuento-de-la-cota-mil.html).

3. Junta Militar de Gobierno-Gobernación del Distrito Federal. Plan Municipal de vialidad, 1951.
4. MOP-Comisión Nacional de Urbanismo. Plano Regulador de Caracas, 1951.

De tal manera, será a partir del Plan Monumental (pensado para una ciudad que no debía superar el millón de habitantes) que se comenzará a incorporar cada vez con mayor insistencia la idea de realizar el proyecto de una vía rápida que, a modo de cornisa, se ubicaría en la cota mil sobe el nivel del mar y que, además de llevar implícita la contemplación paisajística como parte de sus características, aliviaría el tránsito automotor absorbiendo el 20% de la circulación. Aunque la avenida formaba parte de la red no es incluida como prioridad dentro del Plan Municipal de Vialidad de 1951 (donde sí figura la “Cota 905” al oeste de la ciudad), siendo sin embargo recogida por el Plano Regulador del mismo año junto a las avenidas La Vega-Coche, Atlántico y la ya mencionada Cota 905 como integrante del «sistema de circunvalación», lo cual marca el inicio de su planificación.

En 1952 se intensificaron los estudios y levantamientos lo cual hará que la Primera Convención Nacional de Conservación Urbana reunida aquel año recomendara en su “Acta Final” a la Gobernación del Distrito Federal “…que en los estudios que se llevan a cabo en relación con la construcción de la avenida proyectada sobre la Cota Mil, se extremen las previsiones que requiere la buena conservación de la falda del Ávila”. También recomendó en esa oportunidad, al Ejecutivo Federal, que se declarara Parque Nacional a las serranías del Ávila, en sus vertientes norte y sur, incluyendo el Pico Naiguatá, que terminará cristalizando en 1958.

Sin embargo, no será sino hasta que el 11 de diciembre de 1955 se inaugure la estación del Teleférico de Maripérez y se ponga en servicio el 19 de abril de 1956, cuando tímidamente se abran los primeros mil trescientos metros de la Cota Mil, que unirían Maripérez (avenida Principal) con La Florida (avenida Los Pinos), parte ínfima de un proyecto que marchaba lentamente y contemplaba tener una longitud total de aproximadamente 22 kilómetros entre Catia y La Urbina.

5. Plano de Caracas de 1967 elaborado con motivo de la celebración del cuatricentenario de la ciudad. Aunque para ese momento sólo se había construido el tramo entre San Bernandino y La Florida de la Cota Mil, se puede observar que se muestra el trazado completo del proyecto de la vía.
6. Cota Mil. Tramo Maripérez-La Florida abierto en 1956 y rectificado en 1962.

A partir de 1958 se le dará el espaldarazo definitivo a la realización de las obras correspondientes a una nueva etapa de la avenida: en 1962 se amplía su recorrido hasta San Bernardino y se rectifica en primer tramo entre Maripérez y La Florida para unificarlos en cuanto a medidas y criterios.

Más adelante, en 1971, con motivo del 152 aniversario de la batalla que selló la independencia de la hermana República de Colombia, se completarán 6 kilómetros más que, conectados con el trazado anterior, unirán, iniciándose en La Florida, las urbanizaciones La Castellana y El Marqués, renombrándose desde entonces como Avenida Boyacá. Para ese momento la arteria vial alcanzaría los 11 kilómetros. También se inaugurará el Monumento ubicado al margen de la vía dedicado a conmemorar la batalla que garantizó el éxito de la Campaña Libertadora de Nueva Granada, diseñado por los arquitectos Edmundo Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas.

7. La avenida Boyacá en fechas cercanas a 1971 cuando se llevó desde La Castellana hasta El Marqués .
8. Monumento a la Batalla de Boyacá. Edmundo Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas. 1971.
9. Avenida Boyacá. El Viaducto Adolfo Ernst que pasa sobre el Parque Los Chorros.

El tramo abierto en 1971 incluyó accesos controlados en los distribuidores La Castellana, Altamira, Sebucán, Boleíta y El Marqués y dos estructuras elevadas: el Viaducto Adolfo Ernst (que pasa por Los Chorros) y el Viaducto Altamira.

Para la ejecución del Viaducto de Los Chorros, diseñado y construido por ingenieros venezolanos, se utilizó el método de volados sucesivos, lo que implicó evitar andamiajes, preservando las 4,5 hectáreas verdes del Parque Los Chorros y el Río Tócome, que lo atraviesa.

El último tramo construido por el Ministerio de Obras Públicas y concluido en 1973 correspondió al segmento entre San Bernardino y la Avenida Baralt que incluyó el distribuidor con ese nombre, donde se utilizaron por primera vez en el país vigas prefabricadas construidas a pie de obra de sección T (con salientes solo en su borde superior), postensadas y luego colocadas en sitio.

10. Avenida Boyacá. Distribuidor Avenida Baralt. 1973.
11. Último proyecto de extensión de la avenida Boyacá desde el Distribuidor Avenida Baralt hasta el enlace con la autopista CaracasLa Guaira.

Alcanzaría entonces la avenida Boyacá alrededor de 14 kilómetros de longitud quedando pendientes aproximadamente otros 5 que la llevarían a conectarse con la autopista Caracas-La Guaira a través de un túnel de 2,8 kilómetros y un viaducto de 1.8 km., obra planificada desde 1988 que pasó por una serie de alternativas hasta que, con base en la última (ver http://aventuravila.blogspot.com/2012/09/extension-de-la-cota-mil-costara-1200.html), se inició en 2013 y que actualmente se encuentra paralizada (ver https://elestimulo.com/destacados/2020-06-24/un-elefante-rojo-se-ahoga-en-la-cota-mil/).

En resumen, la avenida a todo su largo está diseñada con tres canales de 3 metros por cada sentido con el respectivo hombrillo de 2,4 metros. El radio mínimo de curvas es de 240 metros y la pendiente máxima del 5,5%. Cuenta con un total de 8 distribuidores (de oeste a este: Baralt, Maripérez, Alta Florida, La Castellana, Altamira, Sebucán, El Marqués y Metropolitano) y 2 alimentadores (San Bernardino y Boleíta).Una vez emprendida en firme la construcción de la Cota Mil tuvo particular relevancia el debate acerca del rol que ella jugaría tanto como límite del crecimiento de la ciudad y protección del Parque Nacional el Ávila, como por la manera como fue construida. En cuanto a lo primero no caben dudas de que ha cumplido a cabalidad su cometido, pero sobre lo segundo surgieron voces autorizadas que colocaron el acento sobre la falta de una verdadera actitud respetuosa del ambiente que no estaría acorde con el criterio de asentar la calzada mayoritariamente en un sistema de cortes muy agresivos para con la falda de la montaña.

12. Tomás José Sanabria. Tesis «Respeto al Ávila y a la ciudad» (c.1970).
13. Aerofotografía de Caracas, 2009. La avenida Boyacá funcionando como claro contenedor del crecimiento de la ciudad hacia el norte y como protección del Ávila.

Tomás José Sanabria sería quien justamente dirigiría una de sus “tesis” sobre numerosos temas críticos que ameritaban atención en el desarrollo de Caracas, a mostrar la manera cómo debió ser contemplada la construcción de la Cota Mil, prefigurando la avenida como un viaducto continuo siguiendo el ejemplo de lo previsto en el tramo que salva el Parque Los Chorros, puesto en práctica en diferentes partes del mundo. Dicha “tesis” de finales de los años 1960 que titularía “Respeto al Ávila y a la ciudad”, basada en criterios medioambientales y paisajísticos, permitiría preservar la continuidad de la ladera del cerro sin interrupciones. Siendo su construcción mucho más costosa que la asumida, se justificaría en momentos en que Venezuela contaba con recursos “de sobra” y tendría como añadido la reducción al mínimo del mantenimiento. Consumado el hecho, queda sin embargo el testimonio de Sanabria como posible orientación a la hora de acometer obras de una envergadura y condiciones similares.

Finalmente, ejecutada durante las vacaciones escolares del año 2015, la avenida Boyacá fue ampliada añadiéndole un tercer canal, en aproximadamente 1 kilómetro, desde El Marqués hasta Boleíta buscando descongestionar dicho tramo que al momento se había tornado altamente crítico para quienes usaban la vía como entrada y salida de la capital.

14. La avenida Boyacá un domingo en la mañana.

Hoy en día, la vía sigue cumpliendo un importante rol en la conservación del cerro El Ávila, como desahogo vial y como lugar de recreación ya que los días domingo en la mañana desde 1983, cuando gobernaba Luis Herrera Campíns, se cierra al tránsito vehicular para disfrute de los caraqueños.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. http://mariafsigillo.blogspot.com/2016/04/breve-recuento-de-la-cota-mil.html

2. Revista Municipal del Distrito Federal. Noviembre de 1939. Año 1. Número 1. Caracas-Venezuela

3. Juan José Martín Frechilla. Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna (2004)

4. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-zonificada/

5. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-moderna/

6. https://www.flickr.com/photos/joan_rodes/6223542305

7. https://notiglobo.com/18/08/2021/venezuela-se-cumplen-48-anos-de-la-inauguracion-de-la-avenida-boyaca-o-cota-mil/ y Revista Punto, nº44, septiembre-octubre 1971

8 y 10. Colección Crono Arquitectura Venezuela

9. Colección Crono Arquitectura Venezuela, Revista Punto, nº44, septiembre-octubre 1971 y https://caracashermosadotcom.wordpress.com/2016/05/11/9-autopistas-de-caracas/cota-mil-foto-de-giovanichacon/

11. http://aventuravila.blogspot.com/2012/09/extension-de-la-cota-mil-costara-1200.html

12. Galería de Arte Nacional. Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra (1995)

13. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-la-busqueda-de-un-centro/

14. http://www.temporadista.com/scripts/articulos/cotal-mil.asp y https://www.minube.com/rincon/avenida-boyaca-a3614577

¿SABÍA USTED…

… que el 21 de julio de julio de 1950 abrió sus puertas el Teatro Junín?

1. El Teatro Junín en la actualidad visto desde la plaza O’Leary.
2. Ubicación del Teatro Junín en el centro de Caracas.

Con la inauguración del Teatro Junín, ubicado en la esquina de Aserradero (Sur 9 con Oeste 6), Parroquia Catedral, Caracas, se da un decidido paso en la construcción de teatros de lujo en la capital venezolana y en la revitalización de una parte importante del centro de la ciudad iniciada con la Reurbanización de El Silencio (1942-1945).

3. John Eberson. Exterior e interior del Teatro Majestic, Houston, Texas, EE.UU. (1926), primer teatro con «estilo atmosférico» (demolido).

Reflejo de la pujante economía petrolera de los años cincuenta del siglo XX, el Junín fue proyectado por uno de los más reconocidos diseñadores de instalaciones teatrales a nivel internacional, el arquitecto John Adolf Emil Eberson (1875-1954), nacido en Czernowitz, Bukovina, Austria-Hungría (que hoy forma parte de Ucrania), educado entre Dresden y Viena (donde obtiene el título de ingeniero eléctricista en 1896), que emigra a los Estados Unidos en 1901. Creador en 1909 del llamado “estilo atmosférico” inspirado en los viajes que solía hacer Eberson a la Florida, caracterizado por la incorporación de “opulentos y exóticos paisajes, con ‘patios’ internos bordeados de villas y follaje tropical, cubiertos por techos pintados para parecer el cielo con nubes y estrellas”, en el Junín también participa como arquitecto su hijo Drew Calvin Eberson (1904-1989), formado en la Universidad de Pensilvania, con quien se asoció desde 1928 creando la firma John & Drew Eberson, radicada en Nueva York, a la que se le acredita el diseño de un centenar de teatros a lo largo de los Estados Unidos, tal y como apunta Hannia Gómez en Our Architects en Caracas. Arquitectura norteamericana en Caracas. 1925-1975, catálogo de la exposición del mismo nombre abierta en la Sala TAC del Trasnocho Cultural, Paseo Las Mercedes, en 2017.

4. Teatro Junín. Planta alta, nivel balcón (arriba). Planta baja, nivel patio (abajo).
5. Teatro Junín. Corte longitudinal.

Lo complicado del lote en esquina y entre medianeras donde fue proyectado, permite constatar no solo la maestría con la que fue resuelto tanto el acceso (ubicado justamente en la esquina) como el programa previsto para albergar 1.218 espectadores en dos niveles (patio con pasillo central -714 butacas- y lujoso balcón -504 butacas-), sino también la impecable construcción llevada a cabo por la reconocida firma Velutini & Bergamín. Cabe acotar que en planta baja hacia la avenida Oeste 6, el teatro posee un acceso adicional, que atraviesa al edificio que da frente y borde dicha calle, el cual está integrado a los usos del teatro.

6. Teatro Junín. Lobby.
7. Teatro Junín. Plafón luminico del lobby.
8. Teatro Junín. Escaleras y detalles de la herrería.

El hecho de que el Junín fuera concebido también como un cine le permitió a Eberson alejarse un tanto de la saga de “teatros atmosféricos” que con gran profusión construyó. Sin embargo, ello no le impidió, tal y como señala Gómez, con el apoyo de la investigación realizada por Nicolajs Sidorkovs plasmada en el libro Los cines de Caracas en los tiempos de los cines (1994), incorporar “muchos de los elementos de su legendaria arquitectura: el emblemático lobby de doble altura, con la hollywoodense escalera en cascada; el juego de plafones iluminados tipo Ziegfeld Follies, único en la ciudad, y los pisos decorados con las siglas TJ en medio de la rosa de terrazzo”. Así, el Junín logró mantener en buena medida su condición de “templo de ilusión” con que fue asociada buena parte de la obra de Eberson, a través de un cuidadoso estudio de la iluminación de su fachada que, a modo de faro lumínico, impactó a la ciudadanía desde la misma noche cuando se estrenó con la proyección del clásico animado de Walt Disney “La Cenicienta”, el 21 de julio de 1950, sumándose a la transformación metropolitana de Caracas.

9. Teatro Junín. Sala.
10. Teatro Junín. La boca de la escena.

Por su parte, Iván González Viso en la nota escrita sobre el teatro aparecida en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), subraya la valoración que el edificio hace del espacio urbano de la Plaza O’Leary ocupando la única esquina que no forma parte del conjunto residencial de El Silencio de Carlos Raúl Villanueva. Ello lo hace a través “de un cuerpo vertical curvo de seis plantas, soportado por tres columnas que permiten el acceso al hall de doble altura. Bajo la marquesina, el acceso conduce a un vestíbulo circular. Una magnífica escalera lleva al foyer del balcón. El preciosismo de los detalles se muestra en las butacas tapizadas y en las barandas y pasamanos con soportes Art Deco, acordes con la espiral de luz que iluminaba el hall. La atmósfera interior es el resultado de receder la (cuadrada) boca del proscenio tras de una pieza curva, con dos cajas falsas en los extremos” que asemejan dos palcos. Cabe añadir que el cine, una de las últimas obras que John Eberson realizara en vida, “estaba equipado con un órgano (cuya marca y estilo no han llegado a nuestro conocimiento) que fue inaugurado por Steve Weltner”, de acuerdo a la información encontrada en https://www.trekearth.com/gallery/South_America/Venezuela/West/Distrito_Federal/Caracas/photo562577.htm.

11. Teatro Junín. Perspectiva nocturna del proyecto (izquierda). Iluminado de noche tras su restauración (derecha).
12. Tres momentos del Teatro Junín. En fechas cercanas a su inaguración (izquierda). En el momento de su mayor deterioro (centro). Luego de su restauración (derecha).
13. El Teatro Junín en 2015.

Luego de años en los que se evidenció un marcado nivel de deterioro en la edificación por la falta de mantenimiento, a lo que se sumó la degradación de la zona donde se encuentra, el Teatro Junín, siendo ya propiedad pública, fue sometido en 2012 a una restauración que no tuvo el rigor que una edificación, declarada como Patrimonio el año 2010, requería. De tal manera, “gran parte de las luminarias, colores, mobiliario, molduras y detalles desaparecieron”, reclamó con razón Hannia Gómez. La reinauguración que se produjo en 2015 dejó, sin embargo, el edificio en muy buenas condiciones.

El teatro, que sus propietarios pensaron denominar “Urdaneta” cuando encargaron el proyecto, se terminó llamando “Junín” en honor a la batalla del mismo nombre, uno de los últimos enfrentamientos que sostuvieron los ejércitos realistas y patriotas en el proceso de la independencia del Perú, el 6 de agosto de 1824.

Sus planos originales forman parte del John and Drew Eberson Architectural Records Archive, el cual se puede consultar en The Wolfsonian Florida International University Museum.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 2, 4 y 5. https://www.ccscity450.com/obra/teatro-junin/

3. https://hmong.es/wiki/John_Eberson y https://www.researchgate.net/figure/Majestic-Theater-Houston-Etats-Unis-John-Eberson-arch-1923-Lun-des-premiers_fig15_327849282

6. http://guiaccs.com/obras/teatro-junin/

7, 8, 9 y 10. Hannia Gómez. Our Architects en Caracas. Arquitectura norteamericana en Caracas. 1925-1975 (2017).

11. Hannia Gómez. Our Architects en Caracas. Arquitectura norteamericana en Caracas. 1925-1975 (2017) y http://guiaccs.com/obras/teatro-junin/

12. https://www.ccscity450.com/obra/teatro-junin/, https://www.trekearth.com/gallery/South_America/Venezuela/West/Distrito_Federal/Caracas/photo562577.htm y https://es.wikipedia.org/wiki/Teatro_Jun%C3%ADn_%28Caracas%29

13. http://guiaccs.com/obras/teatro-junin/

¿SABÍA USTED…

… que el 6 de mayo de 1953 se inauguró el Pasaje Zingg?

1. Foto tomada el día de la inauguración del Pasaje Zingg. En el centro el empresario Gustavo Zingg propietario del edificio y a su lado derecho Marcos Pérez Jiménez.

La palabra “pasaje” tiene, según el Diccionario de la Lengua Española (DLE), hasta trece acepciones. De la que nos interesa hablar hoy para dar inicio a nuestra nota es de aquella que lo define como “paso público entre dos calles, algunas veces cubierto” estrechamente relacionada con otras dos: “acción de pasar de una parte a otra” y “sitio o lugar por donde se pasa”.

Para evitar confusiones pensando que cualquier calle pueda ser considerada un pasaje, hay que tomar en cuenta que, como mínimo, debe cumplirse la condición de que se haya aparecido a modo de añadidura a la trama original de cualquier ciudad, si es que no forma parte de su razón de ser. En tal sentido otras de sus características, el que sea cubierto o a cielo abierto y el que sea peatonal o vehicular, ha permitido con el tiempo acotarlo aún más privando para la segunda situación el hecho de que predomine lo peatonal, sumándosele otra que en cierta medida garantice su animación: el uso comercial.

Es así como este particular espacio público que puede ser detectado desde muy temprano dentro de la trama histórica de las ciudades, irrumpe con fuerza como hecho impuesto fundamentalmente a finales del siglo XVIII en Europa, convirtiéndose a partir de entonces en toda una tipología que dio pie a espacios memorables, apareciendo en muchos casos estrechamente vinculado con la noción de «galería» la cual, a diferencia de su pariente no siempre conecta dos calles sino que puede ser un espacio confinado.

Si nos quedamos con que un pasaje “es una calle generalmente estrecha y peatonal, que pasa por debajo o entre varios edificios y enlaza dos o más calles entre sí”, podemos confirmar parte de lo que hemos adelantado e ir precisando no sólo su identidad sino la manera como históricamente se hace presente en las ciudades. Si partimos de la ciudad medieval como el modelo, en el que el pasaje surge de manera espontánea por necesidad de dar acceso a más viviendas o aquellas que por su emplazamiento no tenían acceso desde una calle, encontramos que no será sino desde fines de 1700, cuando al aparecer la preocupación por introducir el espacio público dentro del bloque de la manzana, que el pasaje empieza a ser un elemento planificado. En este sentido, no es de menor importancia recordar que este concepto era totalmente ajeno a la planificación que imperó en toda Latinoamérica basada en el damero regulado según las Leyes de Indias, otro importante modelo que vale la pena considerar y estudiar a la luz de lo expresado.

2. Dos galerías del siglo XIX europeo. Izquierda: Galleria Vittorio Emanuele II, Milán (1861-1877). Derecha: Galleria Umberto I, Nápoles (1887-1890)

Así, como bien señala María Marta Lupano en “Ruptura de la trama urbana: los pasajes y las calles cortadas”, artículo publicado en 1998 en el nº98 de Seminario de Crítica, revista del Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas (IAA), Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires, “desde fines del 1700, en Europa comenzó una preocupación por el diseño de nuevos tipos arquitectónicos, a partir del trabajo integral sobre sus células: los bloques amanzanados. Se edificaron entonces los ‘pasajes’ que se introdujeron como calles semipúblicas en el bloque cerrado, para llevar el frente hasta el rincón más alejado a través de patios o jardines que a la manera del Palais Royal de Paris quedaron en el corazón de la manzana y la transformaron en el centro de su espacio. Las pequeñas manzanas paralelas con calles o plazoletas, mejoraron la relación frente-fondo y el asoleamiento de los edificios”.

La evolución y transformación de pasajes en galerías techadas de carácter eminentemente comercial (los “passages” franceses, las “galleries” italianas o los “passagem” alemanes), entendidas como calles cubiertas para peatones, va de la mano con el desarrollo del intercambio de mercancías a nivel internacional y tienen su apogeo entre 1790 y 1860. En París, por ejemplo, “la gran mayoría fue inaugurada en los quince años siguientes a 1822, utilizándose techos de cristal”, convirtiéndose en centros de mercaderías suntuarias e instaurándose como tipología en casi todo el mundo.

3. Dos pasajes bonaerenses: el General Paz (izquierda) y el Santamarina (derecha).
4. Dos pasajes en el centro de Santiago de Chile.

El efecto que trajo la tendencia a irrumpir en las manzanas para crear pasajes llega a Latinoamérica a finales del siglo XIX teniendo una particular repercusión en ciudades como Buenos Aires y Santiago de Chile donde prevalecerá la denominación tradicional incorporándose en Buenos Aires el término “cortadas”. Las galerías, por su parte, pasarán a estar asociadas a la opulencia.

En Venezuela, dado el rezago que el país vivió durante el siglo XIX, no será sino hasta 1891 que verá en Caracas la aparición del primer paseo comercial a cielo abierto: el Pasaje Linares, comentado en el Contacto FAC nº266 del 3 de abril de 2022.

5. Pasaje Capitolio, Caracas, c.1930.

Sólo será finalizando los años 1920 que se detecte, siempre en Caracas, la tímida llegada de otro espacio de estas características, el Pasaje Capitolio, que comunicó la avenida Oeste 2 (hoy bulevar Capitolio) con su paralela avenida Oeste, permitiendo recortar camino entre Padre Sierra y la esquina El Conde. La operación que dio origen a la concreción final de este espacio nace cuando la familia Boulton adquiere la casona que perteneció al Conde de la Granja (ubicada al sureste de la esquina El Conde) para, luego de demolerla, destinar una parte del terreno a completar el segmento norte del Pasaje, quedando el resto destinado a la construcción del hotel El Conde en 1948.

Dada su condición entre medianeras, su presencia como espacio público, su uso comercial y su condición techada-acristalada soportada en una estructura de cerchas metálicas que aporta luz natural al espacio, podría decirse que el Pasaje Capitolio fue la primera galería caraqueña, aunque no contó con la fastuosidad de sus pares europeos. Sin embargo, cabe agregar, como se señala en el Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano. Municipio Libertador. 2004-2007 del Instituto del Patrimonio Cultural IPC, que “la fachada principal refleja la función volumétrica de los locales comerciales que se encuentran a los lados, como también del pasaje urbano en su espacio central. Este espacio queda resaltado por un portal de mayor altura decorado con rejas forjadas al estilo Art Nouveau. Estas rejas son de figuras curvas alusivas a formas vegetales. En este portal también se pueden apreciar grandes ventanales con marcos metálicos, herrería decorada, y cornisas con molduras en su borde superior”.

5. El edificio Zingg visto desde la Avenida Este 4 (hoy Universidad) en fechas cercanas a su nauguración en 1940

Será más de veinte años después de que se popularizara el Pasaje Capitolio, que se dará otro evento importante en la hasta entonces breve historia de los espacios caraqueños con esta tipología. Sin que la precisión nos acompañe del todo, nos aventuraríamos a decir que cuando en entre 1951 y 1953 se construye bajo el edificio Zingg (inaugurado en 1940) el pasaje que lleva el mismo nombre, se produce un importante impulso y un punto de inflexión en lo que a galerías comerciales se refiere en la ciudad capital.

En el momento en que el empresario alemán Gustavo Zingg decide trasladar a Caracas en 1932 la sede central de su reconocida casa comercial G. Zingg & Co. fundada en 1930, radicada inicialmente en Maracaibo, contrata en 1939 al ingeniero Oskar Herz el proyecto para construir una edificación corporativa exclusiva entre medianeras, a ubicarse entre las avenidas Este 6 (entre las esquinas Camejo y Colón) y Este 4 -hoy Av Universidad- (entre las esquinas de Sociedad y Traposos), la cual fue ejecutada por la Oficina Técnica Blaschitz e inaugurada en 1940. La edificación contaría con dos cuerpos que dan frente hacia cada una de las dos avenidas dejando entre ellos un espacio libre usado para los estacionamientos.

El sobrio edificio de rasgos clásicos, acabados de primera y fachadas recubiertas en mármol, supuso para el momento de su construcción un avance dentro de la incipiente modernidad arquitectónica del país, ya que fue la primera edificación de acero planificada para resistir sismos en Caracas.

6. El edificio (visto desde la Avenida Este 6) y el Pasaje Zingg en fechas cercanas a su apertura

Once años después de su puesta en funcionamiento, el edificio Zingg volverá a sacudir a la capital, ahora en un sentido distinto al de su novedad estructural, al liderizar una importante operación urbana que se puso a tono con el impacto que incorporó la realización de la avenida Bolívar. Dicha operación consistió en modificar las plantas bajas del edificio, ocupar el área de estacionamientos y salvar el desnivel entre las avenidas que lo confinan, con un novedoso pasaje comercial, conectando así el corazón de la capital con las obras que venía realizando el Centro Simón Bolívar. Le corresponderá al arquitecto de origen turco Arthur Kahn (1910-2011) realizar la propuesta y concretar el proyecto.

El planteamiento resolvió el recorrido en dos tramos y en dos secciones que, como ya se señaló, implicaron modificar las plantas bajas originales de los dos cuerpos del edificio sede y ocupar el resto de la parcela. La primera sección, nivelada con la avenida Universidad, se encuentra techada en su parte central por una cubierta a dos aguas que la provee de luz cenital natural, relacionándose espacialmente con la segunda sección, el nivel inferior que se comunica con la avenida Este 6, mediante un espacio central que posee una cúpula acristalada. Para vencer la diferencia de altura entre las calles se recurrió a la utilización de las primeras escaleras mecánicas de Caracas (otra novedad), que hoy permanecen y caracterizan este espacio.

7. Pasaje Zingg. Planta
8. Tres tomas del interior del Pasaje Zingg.

El Pasaje contenía 40 locales comerciales (librerías, papelerías, venta de plumas fuentes, cafeterías, barberías, perfumerías, agencias de viaje, tiendas de modas) y servicios complementarios, tales como: un correo, telégrafo, radio y teléfonos, un restaurante, sanitarios públicos (con elegantes y lujosos tocadores para damas) y la agencia bancaria de The Royal Bank of Canada.

“La publicidad de la época promovía al Pasaje Zingg como un verdadero centro comercial, que contaba con cuarenta de las tiendas más lujosas de Caracas lo cual lo aproximaba en gran medida a una galería parisina. Esta estrategia tuvo gran impacto urbano, generando una nueva vía pública peatonal. Para mediados de los cincuenta, había llegado a ser un icono urbano”, señalarán Iván González Viso y María Isabel Peña en la nota dedicada al Pasaje Zingg en Caracas del Valle al Mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015).

Por su parte, Lorenzo González Casas en “Compraventas en CCS: De la bodega esquinera al mall”, ubicable en http://www.ccscity450.com.ve/ensayo/compraventas-en-ccs-de-la-bodega-esquinera-al-mall/, afirmará lo siguiente: “La llegada de la escalera mecánica tuvo su acto inaugural en el Pasaje Zingg de la avenida Universidad, de Arthur Kahn, entre 1951 y 1953. Amén de las novedosas escaleras, allí se establecieron baños públicos, como había hecho cuatro décadas antes Harry Gordon Selfridge en sus almacenes, con intención de prolongar la estadía del público, en especial el femenino. Junto con el Pasaje Zingg, a inicios de la década de 1960 existían en Caracas otros 21 pasajes comerciales cubiertos, lo cual indica la expansión de esta tipología”.

9. Foto del 2015 del edificio Zingg visto desde la avenida Universidad con la entrada al pasaje cerrada.
10. Fotos recientes del edificio y el Pasaje Zingg.

Pasaje, galería, bulevar techado, centro comercial, apelativos todos que se le han endilgado al Pasaje Zingg, permiten, sea como sea, detectar también, como subraya Henry Vicente en “Pasaje de ida y vuelta”, artículo aparecido en el encartado de El Nacional “Todo en domingo” el 16 de junio de 2002, uno de los primeros casos en los que un edificio caraqueño evolucionó con el tiempo calificando la intervención hecha por Kahn, junto a su respuesta a la topografía, “como una simple caverna o un túnel inseridos en el edificio precedente, cuyos límites y bordes, tanto laterales como verticales, no sufren mayor variación”.

Allí, Vicente concluirá, con plena vigencia: “Hoy en día, en el que conceptos como evolución nos resultan tan de capa caída, la situación del Pasaje Zingg nos remite a un previsible desgaste en el tiempo, que preserva en sí, quizás desfigurados, los rasgos que le dieron prestigio urbano en el marco de una Caracas ávida de modernidad. (…) No deja de perseguirnos la frase con la que Susan Sontag sentenció la modernidad: ‘La modernidad es un mundo cuyo pasado se ha vuelto caduco y cuyo presente produce antigüedades instantáneas’”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 9. http://guiaccs.com/en/obras/pasaje-zingg-2/

2, 3, 4 y 10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

5. http://mariafsigillo.blogspot.com/2011/05/datos-sobre-el-pasaje-zingg-caracas.html

6. http://mariafsigillo.blogspot.com/2011/05/datos-sobre-el-pasaje-zingg-caracas.html y http://guiaccs.com/en/obras/pasaje-zingg-2/

7. Henry Vicente. “Pasaje de ida y vuelta”, El Nacional. Todo en domingo, 16 de junio de 2002.

8. Henry Vicente. “Pasaje de ida y vuelta”, El Nacional. Todo en domingo, 16 de junio de 2002 y https://www.helpmecovid.com/ve/56346_pasaje-zingg