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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 387

El proyecto-programa de los Espacios Culturales Comunitarios (ECC) impulsado desde el Viceministerio de la Cultura y el CONAC entre 2000 y 2002, cuando Manuel Espinoza ocupaba el cargo, permitió al tándem conformado por Juan Pedro Posani y el equipo profesional de OTIP, C.A. (José Adolfo Peña y Carmen Yánez), acompañados de un grupo de talentosos arquitectos jóvenes que con Posani formaban parte de la Dirección de Edificaciones Culturales del Viceministerio, plasmar lo que Kenneth Frampton exponía acerca de la tectónica: sin estructura, es decir, sin modo y forma de construir, no hay arquitectura.

Tal y como expresa Posani en el artículo escrito por José Adolfo Peña titulado “Espacios Culturales Comunitarios en Venezuela. Concepción tecnológica. Tecnología CONCAPREGO & SANCOCHO”, publicado en la revista Informes de la Construcción, Vol. 56, nº 491, mayo-junio 2004, desde el momento mismo de poner en marcha el programa “nació la idea de diseñar un sistema extremadamente sencillo, flexible y económico, que pudiera multiplicarse rápidamente por todo el país y que fuera capaz de responder adecuadamente a las condiciones contextuales del trópico. El problema de encontrar solución a un conjunto de condiciones extremas tan típicamente complejas, nos pareció que debía de llevarse necesariamente al terreno de las modalidades constructivas. Al tema de cómo construir se le añadía el de la respuesta ambiental. El primero implicaba la elección de un sistema de prefabricación liviana, el segundo exigía colocar en primer plano el mundo físico del trópico húmedo y caluroso que nos pertenece y que nos afecta con todas sus múltiples características”.

Ello se lograría a través del diseño de un grupo de edificaciones destinadas a ubicarse especialmente en las pequeñas localidades de provincia y en los barrios pobres de las grandes ciudades, dotadas de una serie de espacios en los cuales se podrían desarrollar actividades culturales los cuales serían administrados directamente por las comunidades.

Concebidas como variaciones sobre el mismo tema y con un mismo programa, cada respuesta estaba conformada por una serie de volúmenes organizados en torno a un patio y articulados por corredores. El programa establecía la existencia de una sala de usos múltiples con camerinos, espacios de talleres, oficinas, sanitarios y un local para una emisora FM. El espacio de usos múltiples sería siempre considerado como el de mayor jerarquía.

Los variados resultados obtenidos, muy próximos a imágenes procedentes de la arquitectura popular de la que sin duda se nutre sin perder de vista su compromiso con la contemporaneidad, remiten a la manera como Carlos Raúl Villanueva, Jimmy Alcock y Fruto Vivas (entre otros) dan respuesta interpretativa a las variables climáticas. El levantar aunque sea levemente las construcciones del suelo, el facilitar permanentemente la ventilación cruzada gracias a la participación del juego de cubiertas inclinadas que se quiebran y de pieles horizontales que protegen del sol y la lluvia, otorgan expresividad propia a estos edificios y una gran proximidad y empatía con sus usuarios.

Al respecto, Posani afirma: “Es importante destacar que la estrecha relación que pudiera aparecer con conocidas familias de formas tradicionales no es el resultado de una búsqueda intencional de una arquitectura supuestamente de carácter nacional (búsqueda demostradamente inútil y paralizante), sino de la explotación de los muy ricos resortes funcionales que plantea el acto de construir en el trópico venezolano. Por otra parte, cabe recordar el derecho universal a la apropiación cultural, autónoma y madura (en todas las direcciones, verticales: las memorias y las vanguardias, y horizontales: las geografías), bien distinta de la imitación sin criterio, que reconoce el mundo contemporáneo”.

Serán los sistemas de prefabricación liviana desarrollados por el ingeniero José Adolfo Peña y su experto equipo de colaboradores, el soporte material de la realización conceptual y física de los ECC. Adaptándose a las características espaciales requeridas por la sala de usos múltiples y los talleres (gran altura y consideración de la ventilación cruzada) y para dar respuesta a los servicios y alojar las oficinas, los sanitarios y la cafetería, se diseñaron dos tipos de módulos. Así, Peña, en el artículo ya citado explicará: “Para la construcción de los talleres y módulos de servicio, se propuso la tecnología SANCOCHO, que se basa en la producción de elementos prefabricados planos de 3 cm de espesor, de hormigón armado y de manejo manual, los cuales poseen en sus bordes perfiles metálicos, especialmente diseñados; estos elementos se unen a un sencillo esqueleto de tubos estructurales de acero, igualmente prefabricado” (…) Para la construcción del salón de usos múltiples, se aplica la tecnología CONCAPREGO, la diferencia radica que los componentes prefabricados, en este caso, se manejan haciendo uso de grúas, con una capacidad de 10 toneladas”.

Como señalará en algún momento Posani, “las piezas modulares en hierro-concreto se producen en planta según el diseño y luego se transportan y se montan en el sitio determinado soldándolas a un sencillo esqueleto estructural igualmente prefabricado. Las edificaciones, siendo extraordinariamente rígidas y ligeras, carecen de fundaciones masivas, son sismorresistentes, son relativamente económicas y se levantan en cuestión de tres o cuatro meses”.

La mirada de Posani, si bien en lo conceptual se apoyaba, como ya asomamos, en lo publicado por Frampton que finalmente vería luz en su libro Studies in Tectonic Culture: The Poetics of Construction in Nineteenth and Twentieth Century Architecture (1995), traducido al español en 1999 como Estudios sobre cultura tectónica. Poéticas de la construcción en la arquitectura de los siglos XIX y XX, se complementaba con el seguimiento que desde hacía un buen tiempo venía haciendo sobre la obra que en Australia estaba desarrollando Glenn Murcutt, tanto por sus consideraciones a los aspectos climáticos como por su honestidad constructiva arraigada a valores propios del lugar.

Ejemplos de una política que buscaba dignificar la actividad cultural y llevarla a la mayor cantidad de personas que por lo general no la disfrutan, Posani buscó en todo momento hacer de estos espacios ejemplos demostrativos de que la calidad formal constituye un factor de excepcional importancia sin menoscabo de los aspectos funcionales y económicos.

El programa fue elegido el año 2002 como representación de Venezuela en la VIII Muestra internacional de arquitectura Bienal de Venecia bajo el título de “Otro mundo es posible. El programa de los Espacios Culturales Comunitarios”, donde fungió de comisario Juan Pedro Posani, de vicecomisarios Javier Cerisola y Miriam Castellanos y como coordinador de la museología Cristobal Roig, siendo acompañado el montaje con un hermoso catálogo diseñado por ABV Taller de Diseño, Waleska Belisario e impreso por el Grupo Editorial Arte/Soluciones Gráficas.

El proyecto de los ECC, que llegó a contar con 14 trabajos entre los terminados, casi terminados o en proceso de planificación, y que aspiraba llegar a todos los municipios y barrios marginales del país, como tantos otros, no tuvo la continuidad necesaria.

Sin embargo, fueron destacables las propuestas realizadas para San Sebastián de los Reyes (estado Aragua), San José de Guaribe (estado Guárico), Andresote, Palmarejo (estado Yaracuy), Barinas (estado Barinas) y Antímano (Caracas), las tres primeras inauguradas en 2002 y las dos últimas en 2004 y 2007 respectivamente, muestra clara de que las aspiraciones que se buscaron lograr desde un comienzo eran alcanzables más allá de que se hayan visto truncadas.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2, 3, 5 y 7. Viceministerio de Cultura/CONAC. Otro mundo es posible. El programa de los Espacios Culturales Comunitarios, Catálogo de la exposición que representó a Venezuela en la VIII Muestra internacional de Arquitectura Bienal de Venecia, 2002.

4. Viceministerio de Cultura/CONAC. Otro mundo es posible. El programa de los Espacios Culturales Comunitarios, Catálogo de la exposición que representó a Venezuela en la VIII Muestra internacional de Arquitectura Bienal de Venecia, 2002 y Peña, J. A. “Espacios Culturales Comunitarios en Venezuela. Concepción tecnológica. Tecnología CONCAPREGO & SANCOCHO”. Revista Informes de la Construcción, Vol. 56, nº 491, mayo-junio 2004.

6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

8. Viceministerio de Cultura/CONAC. Otro mundo es posible. El programa de los Espacios Culturales Comunitarios, Catálogo de la exposición que representó a Venezuela en la VIII Muestra internacional de Arquitectura Bienal de Venecia, 2002 y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

50 AÑOS DE LA CASA DE LA ÓPERA DE SIDNEY (SYDNEY OPERA HOUSE)

1. La Casa de la Ópera de Sidney el día de su inauguración el 20 de octubre de 1973.

Rememorar los 50 años de uno de los edificios más famosos y distintivos del siglo XX permite, con la brevedad de caso, repasar el interesante proceso que le dio origen, cómo se produjo su gestación y las vicisitudes que envolvieron su construcción, hasta derivar en su rimbombante inauguración el 20 de octubre de 1973, con la presencia de la reina Isabel II de Inglaterra y la ausencia prácticamente forzada de su creador: el arquitecto danés Jørn Utzon (1918-2008). También nos lleva a constatar que, una vez superados los traumas que acompañaron los 14 años que demoró su ejecución y las polémicas por ello suscitadas, finalmente la obra, tal y como la vislumbró quien la concibió, se convirtió en ícono de la ciudad y atracción turística para visitantes procedentes de cualquier lugar del planeta.

Para empezar, vale la pena recordar que correspondió al entusiasmo desplegado por Joseph Cahill, Primer Ministro del partido laborista de Nueva Gales del Sur, Australia, convocar en 1956 un concurso de ideas a nivel internacional con un premio de 100.000 dólares, dirigido a posicionar su capital, Sidney, en el circuito de las más importantes ciudades musicales del mundo, y destinado a albergar un edificio especializado para la ejecución de ópera que a su vez sirviera de casa permanente a la orquesta sinfónica y contemplara el montaje grandes producciones teatrales.

2. El emplazamiento escogido para ubicar la Casa de la Ópera de Sidney cuando aún estaba ocupado por el Fort Macquarie construido allí en 1817.

El emplazamiento escogido por los organizadores fue privilegiado: la península Bennelong Point a la entrada de la bahía de Sídney donde por razones de defensa se había construido en 1817 el fuerte llamado Fort Macquarie. En cuanto al programa se debía prever una gran sala para conciertos y ópera con 3.000 ó 3.500 asientos, una sala de menor tamaño para 1.200 espectadores y un salón para música de cámara con 300 butacas, así como salones para ensayos, un restaurante, un teatro experimental con 400 asientos y la última palabra en maquinaria para la escena. Se trataba, por tanto, de una edificación compleja que superaría los 60.000m2 con pocas referencias similares previas.

Por otro lado, como señalará Félix Candela en un punzante artículo publicado en la revista Arquitectura del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) en diciembre de 1967, titulado “El escándalo de la Ópera de Sidney”: “Las bases del concurso no estaban muy claras ni precisas, como ocurre a menudo, y el programa tenía importantes lagunas que nunca fueron debidamente corregidas y completadas al elaborar el programa definitivo por los dos organismos posteriormente nombrados para ello”, origen de una serie de problemas que luego aparecerían.

3. El jurado del concurso en plena deliberación. Eero Saarinen es el tercero de izquierda a derecha.
4. Dibujos presentados por Utzon para el concurso. Arriba: Croquis con la solución inicial. Centro: Perspectiva (izquierda), corte (derecha arriba) y fachada (derecha abajo). Abajo: Planta de techos con sombra (izquierda) y planta del podio (derecha).

Otro dato interesante (convertido en leyenda) surge asociado al proceso de selección de la propuesta ganadora de entre los 223 trabajos presentados provenientes de 32 países. El jurado del concurso, formado por los arquitectos Harry Ingham Ashworth, Leslie Martin, Cobden Parkes y Eero Saarinen, con la ausencia del último quien se dice llegó con retraso el día de las decisiones finales, ya había seleccionado 10 trabajos como finalistas. Una vez presente, Saarinen recupera entre los 213 proyectos descartados el de Jørn Utzon para convencer al resto de evaluadores del valor de la propuesta, quienes se acabarán pronunciando de forma favorable y por unanimidad ante lo presentado por el arquitecto danés.

Utzon, quien para entonces contaba con sólo 37 años, y con una corta pero sólida trayectoria desarrollada en Dinamarca recurre, atendiendo una sugerencia de los organizadores del concurso, a solicitar los servicios del reconocido ingeniero estructural británico Ove Orup (1895-1988), importante compañía en el camino de “llevar a la realidad” su atractiva idea: “…poco más de un croquis de funcionamiento, con varias perspectivas a mano alzada, muy graciosamente dibujadas, por cierto- (que) mostraba lo que parecía ser un grupo de grandes velas blancas desplegadas al viento de la bahía”, según la escéptica apreciación de Félix Candela.

5. Primera página de los artículos escritos para la revista Arquitectura por Félix Candela (izquierda) y Rafael Moneo (derecha)

Quizás sea el artículo del experimentado arquitecto y constructor hispano-mexicano la mejor guía para seguir la ruta crítica recorrida por la propuesta de Utzon desde que fue presentada hasta que, por razones de índole política, tuvo que acelerar su conversión en proyecto “construible” y todo su traumático andar en ese sentido, que desembocaría en la separación del arquitecto de la dirección de la obra en 1966 a raíz del cambio de rumbo producido en el gobierno de Nueva Gales del Sur y el elevado costo que alcanzaba la obra con relación a su previsión inicial. Para ese momento estaba a punto de ser culminada la segunda etapa donde se encontró la solución idónea que permitió calcular y levantar todo el sistema de bóvedas externas que caracterizan al edificio.

También, como contrapartida, es fundamental leer otro artículo elaborado por el entonces joven de 30 años Rafael Moneo, participante como integrante de la oficina de Utzon en parte del desarrollo de la solución geométrica del proyecto entre 1961 y 1962, quien responde a Candela en enero de 1968 (también a través de la revista Arquitectura) con el texto “Sobre el escándalo de Sidney”, reivindicando la figura de su maestro.

6. Izquierda: Primera página de The Sydney Morning Herald del 30 de enero de 1957 anunciando el veredicto del concurso, señalándose que la propuesta ganadora era «la más económica de construir». Derecha: Portadas de los dos libros publicados por Utzon relacionados al proyecto de la Casa de la Ópera de Sidney. Red Book (arriba) y Yellow Book (abajo)

Otra ruta interesante para aproximarse a lo que sin duda fue un polémico edificio cuya construcción se valoró, en la fase de concurso, en 7 millones de dólares, que en 1966 el presupuesto empleado ya sobrepasaba los 40 millones, y que su costo final en 1973 rebasó los 100 millones (costos que, paradójicamente se vieron incrementados por la marcha de Utzon), es consultar, como lo hace Guillem Carabí-Bescós en “De la mancha a la geometría: Jørn Utzon y la Casa de la Ópera de Sydney”, artículo publicado en arquiteturarevista, julio-diciembre 2017, por un lado, los artículos de prensa publicados por el Sydney Morning Herald durante todo el proceso que acompañó la selección de la idea y la construcción y, por el otro, los dos libros testimoniales publicados por Utzon: el “Libro Rojo” (Red Book, 1958, dedicado fundamentalmente a mostrar la propuesta presentada a concurso), y el “Libro Amarillo” (Yellow Book, 1962, donde se registra todo el proceso que condujo a la solución constructiva y la geometría que permite desarrollar las cubiertas como elementos de una misma matriz).

7. Maqueta en corte mostrando la estructura de las cubiertas (izquierda arriba). Forma esquemática de la procedencia a partir de la geometría de la esfera de las bóvedas en forma de concha de la cubierta (izquierda abajo). Versiones sucesivas de la solución de formas para la cubierta (derecha)
8. El podio -primera etapa- (arriba) y las cubiertas -segunda etapa- (centro y abajo), en pleno proceso constructivo.
9. Jørn Utzon (izquierda) y vista aérea de la Ópera de Sidney y su contexto (derecha)

Si bien la propuesta conceptual de Utzon era nítida: un podio o zócalo que se “socava” para resolver las áreas de espectadores de las salas junto a todos los servicios, y una cubierta posada sobre aquel que asumiría tanto los retos acústicos como el carácter simbólico del edificio en su emplazamiento, esto último se convirtió en su gran dolor de cabeza debido a la disociación inicial entre proyecto y estructura dada la manera cómo inicialmente fue concebida, y la solución que se dio finalmente con la finalidad de “simplificar” su construcción. “Tras más de 5 años de estudios de la ingeniería (del 57 al 61), la estructura tal cual se concibió hubo de transformarse en un abanico cuya geometría esférica, pese a favorecer su prefabricación y racionalidad constructiva, desplazaba la promesa del concurso hacia unas conchas más ‘picassianas’. El descubrimiento de esta solución esférica, celebrado con maquetas conceptuales y metáforas orgánicas, iniciaba una lógica en el proyecto que daría las pautas del resto de decisiones de su desarrollo posterior, desde los paneles cerámicos de recubrimiento, hasta los desgraciadamente no ejecutados estudios para las carpinterías y para los techos de los auditorios”, apuntará Alberto Peñín en “La transformación del proyecto arquitectónico durante el proceso constructivo. La Ópera de Sidney y el Centro Pompidou de París”, publicado en Proyecto, progreso, arquitectura, nº 7, Sevilla, 2012. Penín realiza un interesante análisis comparativo entre dos obras emblemáticas muy disímiles pero que siguieron procesos parecidos, donde la segunda aprendió de muchos de los errores cometidos en la primera y donde se cumple aquello de que “el concurso define el guion, la obra, el desenlace”.

10. Imágenes de detalles y espacios de la edificación terminada (tercera etapa) realizada sin la presencia en obra de Utzon bajo la responsabilidad de Peter Hall, DS Littlemore y Lionel Todd.

Mucho se escribió y se ha continuado escribiendo sobre esta incontestable demostración del talento humano que es la Casa de la Ópera de Sidney. Cubre 1.8 hectáreas; tiene 183 metros de largo y alrededor de 120 metros en su parte más ancha; y se apoya en 580 pilares hundidos hasta una profundidad de 25 metros bajo el nivel del mar.

Finalizada con un retraso de 10 años con relación a lo previsto inicialmente, la segunda etapa fue concluida y asumida toda la tercera (diseño interior, acabados, revestimientos y cerramientos) por un equipo de arquitectos locales nombrados por el gobierno australiano a la salida de Utzon de la dirección de la obra (Peter Hall, DS Littlemore y Lionel Todd), quienes introdujeron cambios significativos en cuanto al destino y capacidad de algunos de sus espacios más importantes a solicitud de los potenciales usuarios.

Cualquiera sea la mirada que se pose sobre ella permite develar procesos, obstáculos, actitudes que aderezan un recorrido del proyecto hasta su culminación el cual deja incontables aprendizajes. Pese a lo tormentoso del proceso que condujo a su terminación pocos son los que hoy dirían que no valió la pena: “atrae a más de 8 millones de visitantes al año y un informe realizado por Deloitte en 2013 calculó que la afluencia de turistas y excursiones culturales locales suman USD 775 millones a la economía australiana cada año”, recogemos de una nota de prensa.

11. Juegos de luces realizados con motivo de la celebración de los 50 años de la Casa de la Ópera de Sidney el pasado 20 de octubre.

Después de la Torre Eiffel y la Sagrada Familia, y antes que el Pompidou y el Guggenheim de Bilbao, la Ópera de Sidney denota, una vez más, la apuesta de una ciudad por tener un ícono que terminará siendo no sólo un elemento que resuelve problemas de equipamiento necesarios, sino que se convierte en imagen de todo un país y casi todo un continente. No olvidemos que se trata del edificio que más pronto desde su apertura fue declarado Patrimonio de la Humanidad (2007).

Sobre la solitaria, estoica y a veces mesiánica actitud asumida por Utzon se podría escribir otra extensa nota. Pero lo que deja constancia de su compromiso, convicción y capacidad de trabajo en medio de un camino sembrado de dificultades, transitado con el apoyo de Arup, es el testimonio dejado por éste acerca de su relación con el arquitecto danés: «De ninguna manera quería hacerle volver a la tierra existiendo la posibilidad, por remota que fuera, de que él me hiciera a mí subir al cielo».

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. http://www.bubblemania.fr/es/jorn-oberg-utzon-sydney-opera/

2 y 6. https://www.redalyc.org/journal/1936/193654981001/html/

3. https://upcommons.upc.edu/bitstream/handle/2117/106108/119-299-1-SM_PPA_Promesa%20y%20Construccion.pdf

4. https://www.redalyc.org/journal/1936/193654981001/html/, https://upcommons.upc.edu/bitstream/handle/2117/106108/119-299-1-SM_PPA_Promesa%20y%20Construccion.pdf y https://www.eldebate.com/cultura/20230131/opera-sidney-celebra-partida-doble-cumple-50-anos-consigue-arreglar-problemas-sonido_89697.html

5. https://www.coam.org/es/fundacion/biblioteca/revista-arquitectura-100-anios/etapa-1959-1973/revista-arquitectura-n108-Diciembre-1967 y https://www.coam.org/es/fundacion/biblioteca/revista-arquitectura-100-anios/etapa-1959-1973/revista-arquitectura-n109-Enero-1968

7. http://moleskinearquitectonico.blogspot.com/2008/05/la-pera-de-sdney.html, http://arquitextosblog.blogspot.com/2016/07/opera-de-sydney.html y https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%93pera_de_S%C3%ADdney

8. https://www.creactivistas.com/2013/11/sydney-opera-house-australia-1956-73.html y https://cnnespanol.cnn.com/2023/10/20/atraccion-mas-famosa-australia-opera-sidney-cumple-50-anos/

9. http://www.bubblemania.fr/es/jorn-oberg-utzon-sydney-opera/ y https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/6559/17Icc17de39.pdf?sequence=17&isAllowed=y

10. https://cnnespanol.cnn.com/2023/10/20/atraccion-mas-famosa-australia-opera-sidney-cumple-50-anos/, http://arquitextosblog.blogspot.com/2016/07/opera-de-sydney.html, https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%93pera_de_S%C3%ADdney, http://moleskinearquitectonico.blogspot.com/2008/05/la-pera-de-sdney.html, http://www.bubblemania.fr/es/jorn-oberg-utzon-sydney-opera/, https://www.pmi.org/learning/library/es-opera-de-sidney-12469 y https://www.elhombrequeviaja.com/opera-sidney-sydney-opera-house/

11. https://www.hola.com/actualidad/2014052671517/opera-sidney-espectaculo-luz-color/ y https://www.diariolasamericas.com/cultura/australia-celebra-el-50-aniversario-la-opera-sidney-n5345337

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 317

El Museo y Casa Parroquial Cristo del Buen Viaje, ubicado con frente al Bulevar Joaquín Maneiro y a la calle San Martín, Pampatar, estado Nueva Esparta, diseñado por el arquitecto Ángel L. Yánez, cuya imagen engalana nuestra postal del día de hoy, inaugurado el 26 de octubre de 2012, fue producto de la propuesta ganadora de un concurso público organizado en el año 2010 por el Centro de Ingenieros y Arquitectos del estado Nueva Esparta (CIENE) en el cual participaron 20 arquitectos egresados de diferentes universidades, radicados en la región.

Destinado a proveer espacios que permitieran exponer objetos, ofrendas y tributos relacionados a una veneración de larga tradición en la Isla de Margarita, las bases del concurso planteaban la exigencia de contar, además, con áreas administrativas, una cafetería y de servir de residencia para el párroco local.

1. Museo y Casa Parroquial Cristo del Buen Viaje. Fachada hacia el Bulevar Joaquín Maneiro.
2. La fachada principal del museo, el patio y el cafetín.

El resultado del desarrollo del proyecto construido es una edificación de líneas sobrias, muy bien adaptada al contexto, que resalta justamente por las consideraciones que se hicieron para respetar la escala, el carácter y las condiciones climáticas del entorno. La celosía que identifica la fachada, el alero que la enmarca y a su vez señala a modo de zaguán el ingreso, el patio y el jardín como elementos estructurantes de los espacios que conforman el programa y la utilización de los techos como remate del recorrido interno y a la vez espacio de desahogo donde se desarrollan múltiples actividades, ofrecen un resultado que finalmente llenó de calidad las expectativas puestas por quienes promovieron su realización.

3. Dos imágenes que ilustran la espacialidad interior y la circulación del museo.

De la descripción publicada cuando la obra fue presentada para participar en la Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito (BAQ) del año 2014, rescatamos lo siguiente:El patio y el jardín, como dos vacíos articulan tres actividades: una la pertinente al habitar -la casa parroquial- otra la concerniente a la difusión y cultura -las salas expositivas- y la tercera la correspondiente a las actividades de extensión -tienda, café y áreas directivas. (…) La casa parroquial se ubica de modo más controlado, con acceso directo desde la calle superior y con estacionamiento propio, las habitaciones ven hacia el jardín interior, evitando el contacto con la calle ruidosa, este cuerpo aprovecha el desnivel y se conecta por un puente con el museo. (…) Las salas Expositivas en el centro del predio, son el corazón del conjunto, la sala de los Milagros se vincula visualmente con el jardín de planta baja, y posteriormente ella es jardín ya que su techo es vegetal. (…) La tienda café y áreas directivas en el lado sur, separadas de las salas por el patio, el mismo que con una superficie continua de piso se incorpora a la zona de la tienda-café, espacio ideal para actividades culturales, la dirección y sala de juntas se ubican en la planta alta estableciendo contacto visual con dichas zonas”.

4. Vista aérea de la zona de Pampatar donde se ubican el museo y la iglesia del Santísimo Cristo del Buen Viaje.
5. Iglesia del Santísimo Cristo del Buen Viaje e imagen del patrono de Pampatar.

El museo, aunque guarda estrecha relación con la iglesia del Santísimo Cristo del Buen Viaje, patrono de Pampatar, fue construido en un terreno no colindante a ella (a unos 200 mts de distancia) lo cual ofrece a ambos edificios una total autonomía. Por su parte, el pequeño templo, ubicado frente al Castillo San Carlos de Borromeo, es a su vez una obra arquitectónica sencilla de rasgos austeros donde reposa la imagen que le da el nombre, la cual es una de las más veneradas por el pueblo neoespartano y particularmente por los pescadores quienes a diario antes de salir de faena suelen encomendarse a él y por quienes emprenden cualquier travesía que los aleje de la isla. Fue construido en 1748 bajo la dirección del Jefe del Castillo de San Carlos de Borromeo, Don Antonio de la Espada. En su interior, además de la imagen del cristo (llegada de España a comienzos del siglo XVIII) se encuentra un óleo que data de la misma época («El Juicio Final») y la obra «Animas» pintada por Juan Pedro López según opinión del crítico e historiador de arte Alfredo Boulton. La iglesia es parroquia desde 1758 y fue elevada a Santuario en 2002.

6. Dos trabajos de Ángel Yánez realizados en Margarita. Catabar (izquierda) y Hotel Isabel La Católica (derecha).

Ángel L. Yánez, arquitecto proyectista del Museo y Casa Parroquial Cristo del Buen Viaje, se graduó en la Universidad Central de Venezuela el año 1991. Fue alumno del profesor Joel Sanz y trabajó con Gorka Dorronsoro y Juan Pedro Posani, en el Plan Rector para la Ciudad Universitaria de Caracas. Fue asistente del arquitecto Rogelio Salmona, en la VI Conferencia Internacional sobre Centros Históricos y Patrimonio Moderno realizada en la UCV en 1995. También trabajó puntualmente con Jorge Castillo. Residenciado en Margarita, participó en el equipo de diseño y gerencia de obra del Puerto de Cruceros de Margarita, Puerto de la Mar, dirigido por Folco Riccio y participó como socio de la oficina de arquitectura “Arquitectos Yánez Asociados”, junto a su padre y hermano. De su obra realizada en Margarita destacan, además de la que nos ha ocupado el día de hoy, entre otras: Utopia Cafe I y II, Casa Mon, Catabar, Residencias Malibu Suites, Hotel Villa Maloka, Hotel Margarita Real y Hotel Isabel la Católica el cual también presentó en la BAQ de 2014 y fue reconocido con el premio “Categoría Turismo” de la Bienal Nacional de Arquitectura del mismo año. Además de haber sido el ganador del concurso regional que concluyó en la construcción del Museo y Casa Parroquial Cristo del Buen Viaje, Yánez ha obtenido reconocimiento en el Concurso Regional de Ideas para la Sede de la Fundación Claret, Margarita (1998), el Concurso Nacional de Ideas Junta Parroquial Fermín Toro, Caracas (1994) y el Concurso Nacional de Ideas El Mundo de los Niños, Puerto Ordaz (1993).

Edificado por la Gobernación del Estado Nueva Esparta, el Museo y Casa Parroquial Cristo del Buen Viaje se concretó a través de una inversión de 7 millones de bolívares.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal 1, 2 y 3. https://arquitecturapanamericana.com/museo-y-casa-parroquial-cristo-del-buen-viaje/

4. Captura de Google Earth

5. https://vernisalazar.wordpress.com/2016/10/06/la-iglesia-del-santisimo-cristo-del-buen-viaje-pampatar/ y https://www.venezuelatuya.com/tradiciones/el_cristo_del_buen.htm

6. https://es.foursquare.com/v/catabar/4d1bed9bfd7bb60cb0049ae1 y Colección Crono Arquitectura Venezuela

1971• Concurso Sala de Conciertos y Sede de la Orquesta Sinfónica Venezuela (Complejo Cultural «Teatro Teresa Carreño»)

Concurso Teresa Carreño.jpg

1971•  El día 17 de mayo a los arquitectos Jesús Sandoval Parra, Tomás Lugo Marcano y Dietrich Kunckel se les otorga el Primer Premio en el Concurso Sala de Conciertos y Sede de la Orquesta Sinfónica Venezuela.
La invitación al Concurso había sido realizada por el Centro Simón Bolívar, C.A. el día 28 de septiembre de 1970. Se inscribieron 56 equipos integrados por más de 100 profesionales, recibiéndose el 14 de mayo, fecha improrrogable fijada para la entrega, 19 anteproyectos para su consideración.

Los arquitectos Jesús Sandoval Parra, Tomás Lugo Marcano y Dietrich Kunkel ganadores del Concurso “Sala de Conciertos y Sede de la Orquesta Sinfónica Venezuela”, reciben en un acto protocolar el Primer Premio por su propuesta.


El Jurado Calificador estuvo integrado por los arquitectos Martín Vegas, Tomás Sanabria, Guido Bermúdez, Julio Coll y Américo Faillace, quienes contaron con la colaboración del especialista en acústica Robert B. Newman y de los destacados profesionales venezolanos Eduardo Arnal y José Miguel Rodríguez. El Complejo Cultural fue construido e inaugurado en el año 1983, con el nombre de Teresa Carreño (1853-1917), virtuosa pianista y compositora venezolana.

HVH

1938• Sala de Lectura – Ateneo del Táchira, San Cristóbal,

1938• Se concluye la construcción de la Sala de Lectura – Ateneo del Táchira, ubicada en la esquina de la Calle 9 con Carrera 6, San Cristóbal, estado Táchira, proyectada en estilo neo colonial por el arquitecto Luis Eduardo Chataing (1906-1971) e inaugurada el 1º de abril del mismo año.
El Ministerio de Obras Públicas MOP había iniciado la construcción de la edificación en septiembre de 1935, bajo la supervisión del ingeniero Carlos Ferrero.
El financiamiento de la obra y su posterior dotación fue realizada por el gobierno del presidente Eleazar López Contreras.
El edificio del Ateneo del Táchira tiene dos niveles, los cuales totalizan 1890 m2 de construcción.
El arquitecto Chataing organizo sus plantas entorno a un patio central, sobre el cual dispuso un salón para actos con un aforo de 500 personas, una biblioteca, un archivo, una sala de exposiciones y un vestíbulo.
El Salón de Lectura – Ateneo del Táchira fue fundado en 1907, razón por la cuál se le conoce como el más antiguo de Venezuela, mereciendo la calificación de Patrimonio Cultural de La Nación.
En el año 2016 la Gobernación del Estado Táchira realizó una remodelación del edificio aportando Bs 140 millones de Bolívares para revitalizar este vital espacio cultural regional.


Fuentes consultadas
@ateneotachira
Táchira News
Gobierno del Táchira

HVH