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VALE LA PENA LEER

Durante el período de confinamiento estricto a que obligó la pandemia ocasionada por el COVID-19 entre 2020 y 2021, muchas fueron las manifestaciones que buscaron dar salida a una situación totalmente inédita en lo relativo a las maneras como abordamos nuestras rutinas de trabajo y como nos relacionamos con los ambientes en los que tuvimos que hacerlo. La inmovilidad convirtió nuestros hogares en lugares polifuncionales para lo cual no estaban pensados, obligó a una convivencia para la que no estábamos preparados y significó para muchos la oportunidad de ocupar su tiempo y a la vez dar salida a angustias vinculadas a lo que estaba pasando de muy diferentes maneras.

En este marco se produjo el reencuentro a distancia entre la laureada periodista y escritora chilena María José Ferrada y el diseñador gráfico, ilustrador y artista plástico mallorquín Pep Carrió que tuvo como feliz resultado el libro Casas, publicado por primera vez en México por Editorial Alboroto en 2021 y vuelto a lanzar en abril de este año por Nordicalibros, Madrid.

El lenguaje de las cosas, 2011 y La tristeza de las cosas, 2017 textos de María José Ferrada e ilustraciones de Pep Carrió.
Ilustraciones plasmadas en algunas de las agendas Moleskine en las que Pep Carrió fue desarrollando el proyecto Diario visual.

Carrió, quien ya había participado en la ilustración de dos libros de Ferrada (El lenguaje de las cosas, Jinete Azul, 2011 y La tristeza de las cosas, Amanuta, 2017), venía desde 2007 registrando diariamente, a modo de juego, en el formato que le imponían las páginas de la agenda Moleskine, una imagen hecha en cualquier técnica, juegoque continuó en otros cuadernos en los años siguientes, convirtiéndose en un proyecto de nombre Diario visual y haciendo del cuaderno una herramienta que Pep considera un ‘laboratorio portátil’, un reverso de ese territorio mesurado y obediente que ha de ser todo proyecto desarrollado por encargo”, como recoge Alicia Guerrero Yeste en la estupenda reseña “ ‘Casas’, de María José Ferrada y Pep Carrió” publicada en su blog Un trabajo tartamudo el 27 de septiembre de 2022, apoyada en entrevistas hechas a los autores del libro en mayo y junio de 2022 (https://untrabajotartamudo.wordpress.com/2022/09/27/casas-de-maria-jose-ferrada-y-pep-carrio/).

Siendo casas y edificios algunos de los elementos que se repetían en sus cuadernos,en representaciones que él considera enteramente brotadas del inconsciente”, en medio del desarrollo de su “laboratorio portátil”, llegó el confinamiento y con él “la obligación de permanecer en el interior de nuestra casa como forma extrema de protección ante un virus sumamente contagioso y potencialmente mortal”. Así, Pep pasó a compartir diariamente sus imágenes a través de su cuenta de Instagram.

María José Ferrada y Pep Carrió.
Algunos dibujos que durante la pandemia Pep Carrió fue publicando en su página de Instagram.

Fue entonces, en plena pandemia, que Carrió (instalado en Madrid) le propuso a Ferrada (ubicada en Santiago de Chile) llevar adelante, revirtiendo el orden que habían seguido en los dos libros publicados anteriormente entre ambos, una actividad (o juego) que finalmente desembocaría en Casas. En otras palabras, si anteriormente le correspondió a Pep ilustrar los libros de María José buscando “generar un poema visual que acompañara al texto, pero poseyera una entidad propia”, en esta ocasión sería ella, con base en los dibujos de él, la que inventaría una serie de relatos y personajes. “Yo enseñaba casas y ella escribía sobre los habitantes de esas casas. Habitantes totalmente variopintos. Todo es ficción”, comentará Carrió en una de las entrevistas que sostuvo con Alicia Guerrero Yeste.

“Esas breves ficciones surgían de una pregunta que María José se formuló acerca de aquella extraña realidad en la que de repente todos amanecimos un día y permanecimos durante largas semanas. ‘Muchísimas personas dentro de su casa, que no estaban saliendo en absoluto de ella. Mi pregunta era: ¿Cómo estará viviendo esa gente en su casa?’ (…) El propio hecho de que dos personas, situadas en sendos lejanos puntos del mundo, emprendieran ese juego cotidiano con imágenes y textos era en sí mismo una respuesta a esa pregunta. ‘Se convirtió en una especie de herramienta de supervivencia para sentirnos ilusionados con algo’, dice Pep. ‘En esos días en que todo eran noticias negativas, estas casas eran una forma de recordar que podíamos seguir riendo y creando, aunque estuviésemos sumidos en una situación de incertidumbre muy grande’, dice María José”.

Páginas interiores del libro Casas correspondientes al relato «Noel Cocteau» (casa 34)

Y subrayará Guerrero Yeste: “Desde la obvia e inescapable circunstancia ‘de que en ese momento había muchas personas dentro de su casa y que no estaban saliendo en absoluto de ella’ (cualquiera de nosotros era una de esas personas), cada una de las vidas microrrelatadas por María José a partir de las imágenes de Pep es la creación de una respuesta a la pregunta: ‘¿Cómo estará viviendo esa gente en su casa?’. Su mecanismo de creación de esas ficciones tomaba para su arranque otra pieza más de referencia en lo real, una localización en alguna parte del mundo, para después adquirir su propia libertad y deriva. ‘Decidí -dirá María José- ir situando a personas en distintos lugares, países o continentes. Esto era algo que me podía venir sugerido por el dibujo. Quizá, si en la ilustración de Pep predominaba el amarillo, esto me transmitía la impresión de calor y me hacía pensar en África. Elegía un país de ese continente y buscaba entonces un nombre típico de él. Un nombre típico para un niño del Congo, un apellido. Obtenía esa información de Internet. Buscaba también una ciudad al azar y, empleando Google Maps, la miraba para tomar alguna idea sobre el ambiente, por si en la imagen aparecía alguna persona… A partir de todo eso escribía el relato. Lo hacía esforzándome por estar libre de las restricciones que me hubiera impuesto de haber pensado que los textos iban a ser sólo leídos por adultos o por niños, de no coartarme preguntándome que iba a hacer un adulto leyendo sobre un duende o un niño leyendo una cita de Hegel’”.

Por tanto, Casas se trata de un “serial instagrámico” convertido imprevistamente en un libro y que a su vez permitió a sus autores sobrellevar la pesada carga impuesta por la pandemia del cual la reseña de Guerrero Yeste ofrece una disección atinada y profunda. De sus reflexiones sobre la publicación y su contacto con los autores hemos decidido transcribir párrafos que vale la pena compartir.

Páginas interiores del libro Casas correspondientes al relato «Aparicio Silva» (casa 22)

El vínculo afectuoso con los amigos y seguidores que aguardaban cada día la publicación era un estímulo optimista, pero puede considerarse que esa comunicación era también un medio con el que establecer una apertura necesaria, un canal con el que reconstruir en esa circunstancia el sentido del adentro y afuera de la casa. Un sentido del que no sólo depende nuestra relación interna y externa con el espacio, sino también con el tiempo, con la inconsciente confianza en su trayectoria en avance del presente hacia el futuro. Y seguramente, más allá de todas las lecturas que antes hubiéramos hecho sobre esos asuntos, fue algo que sólo en esa práctica forzosa comprendimos, por fin, verdadera y enteramente: el tiempo es materia activa en la construcción de nuestro espacio vital. Y que en esa materia es tan igual de fundamental la capa donde se hace el presente cotidiano, cualquier día común, como esas otras del presente constante, más volátiles y complejas, estratificadas en nuestro espacio interior”.

(…)

Páginas interiores del libro Casas correspondientes al relato «Toshio Hiraoka» (casa 4)

“Importa pensar en la forma de conexión entre la literalidad cotidiana y la profunda subjetividad de la casa que se establece en este proyecto, así como la espontaneidad y naturalidad que lo sostuvieron, y que en suma hicieron de él algo con un valor que trasciende la intención de cordial pasatiempo con que fue propuesto. Haber inventado con cierta deliberación un proyecto cuyo planteamiento fuera pensar la casa desde el suceso de un acontecimiento que forzara a una inhabitual forma de permanencia dentro de ella habría dado a esos dibujos y esas ficciones otro carácter, habría podido reducir la espontánea honestidad y despreocupada inteligencia con que fue haciéndose y ofrece esas imaginaciones que nos sitúan en un espacio en el que meditar sobre qué es habitar y la casa donde estamos y la casa (o casas, tal vez) donde somos, y que está a cierta distancia de la alta sublimación en que a menudo nos es imposible no incurrir cuando consideramos la casa”.

(…)

Páginas interiores del libro Casas correspondientes al relato «Luis Pereira» (casa 1).

“En sí mismos y en su interacción esas imágenes de casas de arquitectura arquetípica, venidas del inconsciente, y esos relatos donde los modos poéticos y fantásticos en que individuos inventados piensan, sienten y habitan, enseñan de qué habla Bachelard cuando habla de la casa y la afirma como ‘uno de los mayores poderes de integración para los pensamientos, los recuerdos y los sueños del hombre’; corroboran cómo somos seres ‘que participan en espacios de los que la física nada sabe’, como señala Sloterdijk, una idea que María José deja escrita en un relato de forma más precisa y comprensible: ‘Las casas no caben en el interior de las cabezas’ y que es algo enteramente cierto, porque la casa es un ser potente, racional o irracional, salvaje o domesticado, protector o adversario, liberador u opresor, controlado o inabarcable, que no se explica únicamente con base a los factores tangibles con que es gestada por el arquitecto. Y esto concierne no sólo a la casa que es pensada y sentida dentro de la filosofía o penetrada a través de la poesía, el cuento, el relato de memorias, la experiencia artística…, sino también, como muestra Perec, a esa en donde todos los días dormimos, nos duchamos, comemos y fregamos los platos… y sobre la que una atención consciente y puramente objetiva de su espacio, los elementos que hay en él y la cotidianeidad que cobija abre un campo de juego inmenso para la mente”.

(…)

Páginas interiores del libro Casas correspondientes al relato «Familia O’Sullivan» (casa 25)

“El dibujo y la escritura son medios a través de los que construir y habitar la arquitectura de ese espacio interior. Con los que explicar (…) cómo hay casas que se llevan cargadas a la espalda, que caben en la palma de una mano, que flotan sobre olas agitadas o se elevan sobre quietas aguas nocturnas, que son portátiles, que están hechas de aire, que albergan en su interior otras casas y habitaciones secretas, que hay casas que son cabezas y cabezas que son casas o suelo sobre el que se levantan bloques residenciales, que hay casas en bosques y bosques en casas, que hay personas que viven en un edificio de varios pisos que está dentro de sí mismos o en los sueños de otros… Metáforas que nos traen ecos de experiencias fenomenológicas que, en recuerdos y sueños, la lectura o la mirada, nos han hecho inquilinos o visitantes de aposentos, jardines, cocinas, salas, antiguas mansiones, pisos destartalados, desvanes, tramos de escalera, pasillos…, volviendo familiares lugares extraños y extraños lugares familiares, reconsiderar la extensión de la superficie de nuestro ser y la dimensión de nuestra escala física y psíquica dentro de él, y que aquí se nos reaproximan como heterodoxas realidades, no como irrealidades ni imposibilidades, sino dando una confirmación a la idea de que habitar es construir algo que está (siempre) más allá del esquema y volumen que un arquitecto define y materializa”.

(…)

Páginas interiores del libro Casas correspondientes al relato «Joao Almeida» (casa 28)

Y, finalmente:

“En La Poética del Espacio, Bachelard hace ver cómo el estado de conciencia de la infancia es el más afinado perceptor del espacio, el más virtuoso constructor de arquitectura interior, de sus muros y habitaciones más indestructibles. También, en consecuencia, podría pensarse, tal vez su más legítimo habitante. Ese estado de conciencia es un fundamento de trabajo para María José, del mismo modo que acceder al flujo de lo inconsciente lo es para las imágenes de Pep, ya que los niños ‘transitan por lugares muy libres, porque todavía no tienen muy fijos esos marcos de seguridad de los que los adultos se valen’. Es por ese motivo por el que al tener Casas entre las manos, aunque posiblemente reverberarán las impresiones y sensaciones de lecturas e imágenes en los que hemos reconocido con mayor claridad los andamios de nuestras propias arquitecturas interiores, es sobre todo importante volver a ver y sentir el extrañamiento del niño de cuatro años ante todo eso que lo rodea. Recuperar incluso el recuerdo de nuestra conciencia de pequeñez física respecto a casi todas las personas y cosas. (…) Esto último, que puede ser la permanente moraleja de Casas, no despista ni hace caer en lo ingenuo el sentido de un proyecto que surgió como pequeña vía de alivio en medio de una situación gravísima, sino que, al contrario, acentúa la trascendencia de llevar a cabo una extensa reflexión consciente sobre nuestra vivencia física y mental del espacio para exigir a la arquitectura que dé protección sana a toda nuestra libertad y fragilidad”.

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Casas

María José Ferrada y Pep Carrió

Nordicalibros

2023

Resumen

Casas es un viaje literario por distintas formas de habitar esos espacios que denominamos «casa». Por la autora ganadora del Premio Cervantes Chico Iberoamericano 2022.

Los autores de este libro nos llevan a un viaje por las distintas formas de habitar una casa. Partiendo de ilustraciones de Pep Carrió realizadas con marcadores acrílicos, la escritora María José Ferrada recurre al lenguaje poético y al humor para proponer un conjunto de microrrelatos que invitan a los lectores a observar sus propias formas de habitar el mundo. «La casa tiene que ver con el espacio físico, pero también con el espacio interior que uno habita. Puedes estar muy tranquilo en una vivienda muy pequeña y muy agobiado en otra enorme en mitad del campo. Una misma casa de treinta metros cuadrados puede ser un hogar plácido para un individuo y una celda asfixiante para otro», dice María José Ferrada.

Nota

Nos ha parecido pertinente, por lo complementario, transcribir también pero en otra entrada, el artículo “¿Qué es una casa?” publicado el 11 de abril en el diario El País por Anatxu Zabalbeascoa en su columna Del tirador a la ciudad, dedicado al libro que hoy nos ha ocupado.

ACA

Procedencia de las imágenes

https://www.domestika.org/es/projects/125580-el-lenguaje-de-las-cosas

La tristeza de las cosas

https://www.facebook.com/photo/?fbid=2544273522344956&set=a.284138575025140

https://www.instagram.com/diariovisual_pepcarrio/

«Casas», de María José Ferrada y Pep Carrió

Casas

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

José Antonio Coderch

Un texto y una conversación

José Antonio Coderch

Puente Editores

2023

Nota de los editores

José Antonio Coderch no se prodigaba demasiado escribiendo, y podríamos decir que, en su parquedad, solo escribía cuando lo creía estrictamente necesario. Este libro recoge uno de sus textos más conocidos, «No son genios lo que necesitamos ahora», texto aún vigente que ha sido leído y releído por varias generaciones, junto con la ya mítica entrevista que mantuvo con Enric Soria en la década de 1970. Al leer estos textos podremos llegar a entender mejor la compleja figura del gran maestro de la arquitectura moderna española.

ACA

VALE LA PENA LEER

¿Qué es una casa?

El ilustrador Pep Carrió y la escritora María José Ferrada intercambiaron durante la pandemia imágenes y el resultado es el libro ‘Casas’, que demuestra que es un término relativo y cambiante

Anatxu Zabalbeascoa

Una ilustración de Pep Carrió de la casa de Joan Arnau, que cambia de lugar.

El País

11 de abril de 2023

Una misma casa puede asfixiar a una persona y liberar a otra. La misma. En el mismo lugar. ¿Por qué? Puede que porque la mente también es una casa. Seguramente el refugio más seguro. O, en ocasiones, ¿también la mente puede ser una cárcel insalvable?

El ilustrador Pep Carrió y la escritora María José Ferrada han pensado mucho, con viajes de ida y vuelta, lo que significa, o esconde implícitamente, la palabra, el concepto más bien, casa. Así, hablando y compartiendo ideas y dibujos, idearon, cada uno en su propia vivienda, el libro Casas, que ahora ha publicado la editorial Nórdica. Del intercambio de dibujos y palabras nació este volumen que explica lo que son las casas para una serie de personajes tan reales como imaginarios.

Así se hizo el libro. En su apartamento de Madrid, Pep Carrió dibujaba. Pintaba en libretas de tapas negras. Lo hace a diario. Le interesan sobre todo los árboles, el mar y las casas. Al otro lado del Atlántico, en Santiago de Chile, María José Ferrada tenía una de esas libretas de tapas negras repletas de dibujos. Y la leía. Imaginaba a los habitantes de los hogares que dibujaba Carrió. Luego llegó el encierro doméstico, durante la pandemia. Y ese tiempo entre paredes sembró el tono ajustando, y cambiando, la definición de hogar. Hay casas por todo el mundo. Pero siempre son casas de personas. Es decir, van de lo colectivo externo a lo personalizado interno. Por eso para ellos, las casas tienen más que ver con quien las habita que con el lugar que los edificios ocupan. Y así contradicen a un postulado básico de la arquitectura: el de atender al contexto. Para Carrió y Ferrada, el contexto son los habitantes de las viviendas, los que las terminan de construir. De dibujar. De imaginar. ¿O no?

Lo que Luis Pereira le dejó claro al arquitecto Oliverio Sánchez es que en su casa debía haber una ventana en la zona de la corteza prefrontal, donde se guardan los recuerdos. Es evidente que el cliente, Pereira, había confundido una vivienda con un cuerpo. Pero él se dispuso a diseñarla. “Una casa, para bien o para mal, significa rutina, así que cada mañana, después de leer el diario, Luis abre la ventana y observa su pasado”.

La casa de Camilo Márquez que prometió a Diego García que si alguna vez lo necesitaba lo llamaría y lo hizo 50 años después.

Es María José la que busca en el pasado de Pereira, claro. Y lo hace impulsada por los dibujos de Pep. No corren, se suceden los días lentos de la pandemia. Pep dibuja en Barcelona. María José escribe en Chile. Y así hablan. Casi todos los días. De lo que hacen los dueños de las casas que, entre los dos, imaginan. La familia del arquitecto, Oliverio Sánchez, está llena de marinos mercantes. Por eso él sabe que “si el suelo de la casa se hace con tablas de barco, la casa navega”. Irina Popov es una inventora “de habitaciones para albergar el vacío”. Por eso creó la casa matrioska en un congreso. Toshio Hiraoka construye netsukes: casas que caben en la palma de la mano, es decir, microcosmos: “Piedras o maderas que hablan de la mente”.

Ernesto Barros construyó su casa con sus propias manos. Por eso la sentía como una extensión de sí mismo. No la podía abandonar. Cuando se hartó del ruido, se la llevó. ¿Cómo? El libro lo deja dudando entre poner una rueda en cada esquina o desarmarla y subirla a un carro.

Hay mucho más: Hao Wang que, “tal como correspondía al tercer hijo, se hizo lo suficientemente pequeño para compartir la casa con un canario”.

La casa de Roberta Santos donde amanece al revés.

Hay muchos más habitantes y, por lo tanto, casas. El hombre-casa vive en una caja de cartón. Y nadie lo ve. Camilo Márquez y Diego García hablaron durante más de cincuenta años desde sus casas en Santiago de Chile y San Pedro de Marcorís (en República Dominicana) antes de conocerse. O Roberto López que coopera con una ONG danesa encargada de revivir recuerdos de infancia. La de Roberta Santos no sabemos dónde está, pero sí que una vez al año amanece al revés. Ese día utiliza una ventana como puerta.

La casa de Joan Arnau está sobre un caracol. En ella se vive lento, pero cuando cambia de lugar puede viajar de Ciudad del Cabo a Colonia. Estos cambios repentinos le producían angustia que “ha aprendido a manejar, ayudado por la lectura de los clásicos japoneses”. Todos hablan de la impermanencia de las cosas. Cuesta pensarlo cuando hay tanta gente sin casa. Pero que las casas cambien y no permanezcan, ¿es malo? ¿O es bueno?

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Climate Inheritance

Rania Ghosn & El Hadi Jazairy / DESIGN EARTH

Actar Publishers

2023

Idioma: inglés

Nota de los editores

Climate Inheritance (Herencia climática) es una publicación de investigación de diseño especulativo que considera la complejidad del mundo y el patrimonio en el Antropoceno. Los impactos del cambio climático en los sitios patrimoniales, desde las inundaciones de Venecia hasta la extinción en las Islas Galápagos, han atraído la atención empática de los medios en un paisaje que, de otro modo, no ha logrado comunicar la urgencia de la crisis climática.

En una subversión estratégica del aura mediática del patrimonio, DESIGN EARTH presenta diez sitios del Patrimonio Mundial como figuras narrativas para visualizar los riesgos climáticos generalizados: aumento del nivel del mar, extinción, sequías, contaminación del aire, derretimiento de los glaciares, vulnerabilidad material, turismo descontrolado y la masiva desplazamiento de comunidades y artefactos culturales, todo mientras se sitúa la emergencia actual dentro de los escombros de otros confines del mundo, repletos de salvamentos del extractivismo, el racismo y el colonialismo de colonos. Las posibilidades de tales herencias climáticas se narran en trípticos y mitologías dibujadas que legan otros mundos y valores.

Con aportes de Lucía Allais, David Gissen, Rodney Harrison y Colin Sterling

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Supertight

Models for Living and Making Culture in Dense Urban Environments

Graham Crist & John Doyle

Actar Publishers

2022

Idioma: inglés

Nota de los editores

Las grandes ciudades de Asia en rápido crecimiento son fundamentales para comprender nuestra huella futura. Las ciudades asiáticas brindan información sobre nuevas formas de estar densamente urbanizadas. El subproducto de esta convergencia metropolitana sin precedentes será el surgimiento de nuevos urbanismos y nuevas arquitecturas, nuevos modelos para vivir y hacer cultura.

El Supertight se refiere a los espacios pequeños, intensos, robustos e hipercondensados que surgen como subproducto de los niveles extremos de densidad urbana. La estrechez surge como consecuencia de la densidad, pero la estrechez en sí misma no es densidad. La estrechez es una serie de prácticas sociales, económicas y culturales que se han desarrollado en las ciudades como respuesta al rápido crecimiento y consolidación de las ciudades.

Si bien los modelos arquitectónicos de densidad han sido ampliamente explorados, este proyecto investiga la cultura de la estrechez que ha surgido en las ciudades asiáticas durante los últimos treinta años, y el papel que juegan los diseñadores en los comportamientos materiales y sociales de la estrechez. Ser apretado es ser pequeño y constreñido, pero también estar abierto a las economías y la intimidad social de estar cerca. En última instancia, este proyecto tiene como objetivo desempaquetar y transmitir tanto el placer como la dificultad que surge a través de la ocupación cercana de las grandes ciudades.

Con aportes de Yoshiharu Tsukamoto / Atelier Bow-wow, Atelierco, Rafael A Balboa con Yasemin Sahiner, Sanuki Daisuke, Drawing Architecture Studio, Desiree Grunewald, Sue Hajdu, Tohru Horiguchi, Alban Mannisi, Yazid Ninsalam, Charles Anderson, Minsuk Cho / Mass Studies, New Office Obras, Archie Pizzini, Andrew Stiff, Superposición, Taishin Shiozaki / Shiozaki Lab, WOHA.

ACA

EL ACERVO EDITORIAL DE LA FAU UCV

Villanueva

Los pasos cubiertos y la idea de ciudad

Rodrigo Pérez de Arce

Ediciones Facultad de Arquitectura y Urbanismo

Colección Incertidumbres y Discordancias.

2004

Reconstruir las circunstancias que hicieron posible la publicación el año 2004 de Villanueva. Los pasos cubiertos y la idea de ciudad de Rodrigo Pérez de Arce, permite repasar parte de la pequeña historia que se oculta detrás de la aparición de un libro en el contexto de una institución académica que en aquel entonces mostraba una interesante vitalidad.

En primer lugar, hay que decir que el texto contenido en el sencillo pero muy atractivo producto impreso por Ediciones Facultad de Arquitectura y Urbanismo (cuyo concepto editorial correspondió a Iván González Viso y diseño gráfico a Metaplug C.A., Eduardo López y Lucas García), se inició con la convocatoria el año 2000 del II Concurso Internacional Carlos Raúl Villanueva, Mención Ensayo, en medio de las celebraciones del centenario del nacimiento del Maestro venezolano, del cual el escrito de Pérez de Arce resultó ganador en muy buena lid. Esta segunda versión del certamen se produjo casi treinta años después de que la revista Punto organizara la primera en momentos en que preparaba una edición especial dedicada a Villanueva, asignatura que tenía pendiente desde hacía mucho tiempo. Aquel llamado dio como resultado el que fuera seleccionado como triunfador el evocador escrito enviado en inglés por el arquitecto japonés Makoto Suzuki titulado “El concepto de espacio cubierto”, que sería traducido al español por Ana Brumlik y saldría publicado en la mencionada edición especial que ocupó el nº46 (junio de 1972). El segundo premio le correspondería a Bruno Vayssiere con el artículo “Carlos Raúl Villanueva”.

1. Primero y segundo premios del I Concurso Internacional de artículos sobre la obra de Carlos Raúl Villanueva, publicados en la revista Punto nº46, junio 1972.
2. Primero y tercer número de la Colección «Incertidumbres y Discordancias» publicados, al igual que el nº2, en 2004.

Lo segundo que cabe apuntar es que el trabajo enviado por Pérez de Arce se incorporó a una prometedora colección que bajo el título de “Incertidumbres y Discordancias”, impulsada por la Comisión de Estudios de Postgrado de la FAU UCV a instancias de las profesoras Carmen Dyna Guitián y Milena Sosa, y más específicamente desde la Maestría en Diseño Arquitectónico (coordinada en aquel entonces por José Rosas Vera), permitió agrupar tres trabajos del cual el que nos ocupa tomaría el número 2. El número uno le correspondería al texto Arte abstracto y Arquitectura moderna de Helio Piñón Payarés y el número tres aI de Alberto Sato titulado La caja del arte (Los museos de Carlos Raúl Villanueva), que obtuvo mención en el concurso ganado por Pérez de Arce.

Con el lanzamiento en 2004 de la colección, que Rosas Vera calificó como “un conjunto de reflexiones teóricas realizadas por destacados autores en temas que nos son propios y que además intentan exponer y recoger problemas emergentes en la arquitectura, diferencias y polarizaciones teóricas diversas y plurales que abran el debate sobe una disciplina y profesión contraída”, también se dio un importante paso para la consolidación de lo que un año más tarde sería la presentación oficial del sello Ediciones FAU UCV (a través del libro conmemorativo Facultad de Arquitectura y Urbanismo UCV. 1953-2003. Aportes para una memoria y cuenta), cuyo primer eslabón lo constituyó la creación en 2003 de un Comité Editorial que debía encargarse de coordinar la amplia diversidad de productos impresos de valor académico que dentro de la institución se generaban.

3. Números 5 y 7 de la Colección «Ensayos de Postgrado», continuación de «Incertidumbres y Discordancias» a partir de la creación de Ediciones FAU UCV.

Ubicados en la transición que se dio en la política editorial de la FAU, también conviene mencionar que los tres primeros números de “Incertidumbres y Discordancias” fueron aprovechados para formar parte de la celebración en 2003 del 50 aniversario de la institución. Además, manteniendo la inercia de su importante impulso, la colección se mantendría luego arropada por Ediciones FAU UCV cambiando su denominación por el de “Ensayos de Postgrado”, dando pie a la aparición de otros cinco libros que mantendrían el mismo formato de 14 x 21 cms, aunque debieron paulatinamente renunciar a algunos aspectos del interesante concepto inicial de diseño de la colección (un cuadernillo encuadernado mediante una espiral recubierto por una tapa plegable de cartulina), ideado por Metaplug C.A. de la mano de Eduardo López y Lucas García.

4. Diseño de la carátula del nº2 como muestra del asumido por la Colección «Incertidumbres y Discordancias».

En lo que concierne al contenido de Villanueva. Los pasos cubiertos y la idea de ciudad, se trata de un sustancioso y muy sugerente ensayo de 68 páginas que Pérez de Arce, aprovechando la flexibilidad que ofrece el género, desarrolla incorporando muy interesantes referencias y asociaciones que enriquecen una lectura amena, ordenada y fluida. Coincidiendo temáticamente con el trabajo de Suzuki publicado en 1972, el texto de Pérez de Arce está conformado por una Introducción y nueve partes que ya desde el índice señalan con claridad la ruta que decidió seguir en su reflexión: Dos propuestas; Pórticos y claustros; Desmembramiento: pabellón y pasos cubiertos; Pabellones, pórticos y jardines; Paisaje lleno, paisaje vacío; Cáscaras y volúmenes; Hebras y urdimbres; Pórticos, andenes y marquesinas; El equilibrio como tema; Bóvedas y parques; y Universidad, pórtico y ciudad.

5. Páginas interiores de Villanueva. Los pasos cubiertos y la idea de ciudad de Rodrigo Pérez de Arce.

En la propia introducción, donde el autor establece una estrecha relación entre la Ciudad Universitaria de Caracas de Villanueva y el Cementerio del Bosque de Gunnar Asplund, en su condición de obras cuyo desarrollo y construcción abarca la vida entera de ambos profesionales, y en las que detecta  procesos similares de maduración que se traducen en el paso desde lo académico y lo profesional, su indudable dimensión urbana y su condición de enclaves relativamente autónomos, Pérez de Arce resalta por sobre todo el hecho de que trata de obras que construyen un «paisaje complejo y cohesivo” y que postulan “una relación integrada de arquitectura y paisaje de un talante poco común en obras modernas de esta envergadura”.

Apuntando hacia el eje que vertebra el trabajo, Pérez de Arce, precisará con relación a la Ciudad Universitaria que “si bien la expectativa de su formulación académica inicial asegura al menos formalmente un nivel de cohesión urbana del conjunto mediante la alusión a los modelos formales de la ciudad tradicional, los ingredientes cohesivos de la fase moderna son más inciertos o al menos no tan predecibles en sus formas ni tampoco tan fácilmente anticipables en sus resultados”.

6. Páginas interiores de Villanueva. Los pasos cubiertos y la idea de ciudad de Rodrigo Pérez de Arce.

Luego, dejará servida la mesa para que el lector disfrute de la lectura del trabajo, develando desde el punto de vista conceptual la esencia de la exploración que emprenderá relacionada con el título del ensayo: “Claustro y Universidad se confunden en una misma expresión: en su relación con el claustro la idea de universidad evoca un formato espacial concreto cuya tipología perfectamente identificable se materializa en patios y pórticos. Estos ámbitos quedan entonces reconocidamente vinculados a la búsqueda del saber. El claustro universitario remite a la institución a su origen programático e histórico -cuya localización primera es el monasterio- aportando con ello una asociación tipológica y programática de doble faz. Este vínculo es importante a la hora de realizar un nuevo proyecto de Universidad; Villanueva parece recogerlo recurriendo en su proyecto al porticado, elemento constitutivo del claustro. Villanueva lo desprende figurativamente de su soporte, aislándolo de la masa edificada a la cual está usualmente asociado y lo emplaza en los jardines en plena autonomía como una figura libre para cumplir su función conectora. Esta operación, sus alcances y significados constituyen el argumento central de este escrito”, concluirá.

7. Rodrigo Pérez de Arce y sus dos últimos libros publicados.

Rodrigo Pérez de Arce Antoncich, destacado arquitecto chileno graduado en la Pontificia Universidad Católica de Chile (1972) con Graduate School Diploma en la Architectural Association de Londres (1975), a raíz de su vinculación con Venezuela, tomó la decisión de cursar el Doctorado en Arquitectura de la FAU UCV del que egresó en 2011 tras aprobar la tesis titulada “Materia Lúdica (juego, ciudad, arquitectura)”. Ha sido reconocido por su desempeño como jurado en concursos internacionales y nacionales, a los cuales fue convocado por su destacada labor profesional y académica. También ha dictado conferencias en Chile y en el extranjero y participado en diversos encuentros disciplinares en torno a la educación académica. Ha sido profesor en distintas escuelas entre ellas la Architectural Association Diploma School, la Universidad de Bath, y profesor invitado en la Universidad de Pensylvania. Paralelo a todo ello ha publicado en diferentes medios nacionales y extranjeros, destacando libros como: Escuela de Valparaíso. Ciudad abierta (Tanais Ediciones, 2003) junto a Fernando Pérez Oyarzun, Domicilio Urbano (Ediciones ARQ, 2006 y 2012), Hecho a Mano/Breve historia de la amnesia (Ediciones ARQ, 2016 y 2019), City of Play (Bloomsbury, 2018) y Valparaíso: un balcón urbano (Ediciones UC, 2019).

8. Rodrigo Pérez de Arce. Propuesta ganadora del concurso para la Remodelación de la Plaza de Armas (izquierda) y Centro Cultural Estación Mapocho (derecha) ambos en Santiago de Chile.

Otra de sus facetas está relacionada con el desarrollo de obras públicas como el Centro Cultural Estación Mapocho con Montserrat Palmer, Teodoro Fernández y Ramón López (1994), la remodelación de la Plaza de Armas con Sebastián Bianchi, Leonor Camaño, Álvaro Salas (2000), la Cripta de la Catedral Metropolitana con Patricio Mardones y Sebastián Bianchi (2006) y Jardín de Niebla con Christian Juica y Javier Basualdo (2012), entre otros. Actualmente se desempeña como profesor titular en la Universidad Católica en el taller de iniciación y el taller de magister. Recientemente ha sido reconocido entrelos ganadores de los Premios CA 2022,uno de los reconocimientos más importantes de Chile que otorga el Colegio de Arquitectos de ese país, con el premio Sergio Larraín García-Moreno, categoría: Ámbito académico o de investigación.

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado, 2 y 3. http://www.edicionsfau.com.

  1. Revista Punto, nº46, junio 1972.

4, 5 y 6. Rodrigo Pérez de Arce, Villanueva. Los pasos cubiertos y la idea de ciudad. Ediciones Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Colección Incertidumbres y Discordancias. 2004

7. https://marquc.cl/rodrigo-perez-de-arce/ y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

8. https://archivospatrimoniales.uc.cl/handle/123456789/379 y https://www.monumentos.gob.cl/monumentos/monumentos-historicos/estacion-mapocho