Archivo de la etiqueta: vivienda multifamiliar

¿SABÍA USTED…

…que en 1958 finalizó la construcción del edificio La Isla en la urbanización Las Mercedes, Caracas?

1. Edificio La Isla, Las Mercedes. Vista desde la calle Orinoco.

El origen de Las Mercedes se encuentra profundamente anclado en la estructura de las antiguas haciendas que ocupaban el valle de Caracas. Antes de que el asfalto definiera sus límites, el territorio hacia el sureste estaba compuesto por unidades productivas de gran importancia, destacando las haciendas Las Mercedes, Valle Abajo y La Trinidad. Estas tierras eran propiedad de familias de rancio abolengo caraqueño, como los Eraso, los Mendoza y los Casas, siendo la más determinante para el futuro desarrollo inmobiliario la familia Eraso.

2. Detalle del «Plano de Caracas y sus alrededores» de Eduardo Röhl de 1934 en el que se señala el espacio ocupado por la hacienda Las Mercedes.
3. Hacienda «Las Mercedes» (c.1930).

Durante el primer tercio del siglo XX, el crecimiento de Caracas hacia el este se mantenía contenido al norte del río Guaire. El río funcionaba no solo como un límite físico, sino como una barrera psicológica que separaba la ciudad consolidada de los terrenos baldíos y agrícolas del sureste. Mientras del lado norte urbanizaciones como el Caracas Country Club, aledaña a la quebrada Chacaíto, comenzaban su andadura en 1929, Las Mercedes permanecía como un espacio de transición rural dedicado fundamentalmente al cultivo.

Sin embargo, la necesidad de expansión urbana, impulsada por la explosión de la economía petrolera que transformó a Venezuela, exigió la conquista de nuevos territorios para una clase media y alta emergente que buscaba alejarse del centro tradicional. En este contexto, la familia Eraso vislumbró el potencial de sus tierras para el parcelamiento urbano, siguiendo el éxito previo de urbanizaciones cercanas como El Rosal desarrollada entre 1937 y 1940 por la empresa Venezolana de Inversiones C.A. (VICA).

4. Dos momentos de lo que fue el puente que permitía el acceso a la Hacienda Las Mercedes y a la vieja Carretera de Baruta. La foto de la derecha es cercana a 1929.
5. Fotografía tomada en fechas cercanas a 1955 donde se puede apreciar, en primer plano, el Puente Las Mercedes; en segundo plano, la recién inaugurada Autopista del Este; y en tercer plano la urbanización El Rosal.

La integración definitiva de estos terrenos al tejido metropolitano fue posible gracias a una obra de ingeniería civil de trascendencia histórica: el puente Las Mercedes. Inaugurado en 1941, este puente fue diseñado por el arquitecto Carlos Guinand Sandoz con un estilo Art Déco que simbolizaba la modernidad que la ciudad aspiraba alcanzar. La construcción de esta estructura de concreto armado, que sustituyó a un precario puente de hierro, permitió la conexión directa entre El Rosal y Las Mercedes, cruzando el río Guaire y habilitando el flujo de vehículos y servicios hacia el sur. Sin este conector, que a modo de cordón umbilical alimentó el crecimiento vertiginoso del sureste de Caracas en las décadas subsiguientes, el desarrollo de Las Mercedes habría quedado relegado a una expansión marginal.

6. Detalle del plano de «Caracas y sus alrededores» publicado por la Esso en 1946. Una vez completado El Rosal, VICA y la familia Eraso deciden asociarse para desarrollar Las Mercedes y Valle Arriba.

Paralelamente a la construcción del puente, la transformación formal de la hacienda Las Mercedes en urbanización comenzaría en la década de 1940, bajo la dirección de la ya mencionada VICA, siendo después de El Rosal su segunda incursión como desarrolladora urbana. La compañía, liderada por el ingeniero civil mexicano Gustavo San Román, se convertiría así en promotora financiera y operativa no sólo de Las Mercedes sino también de Valle Arriba. San Román, quien había llegado a Venezuela atraído por el auge promovido por el petróleo, detectó que el mercado inmobiliario ofrecía oportunidades sin precedentes para desarrollar viviendas que cumplieran con los estándares de confort exigidos por los ejecutivos extranjeros y la burguesía local.

7. Maqueta original de de Las Mercedes, 1940. Entre otros detalles puede apreciarse en la parte superior el Paseo Río de Janeiro, con su alameda doble.

El diseño urbanístico original de las 121 hectáreas que aproximadamente conformaban Las Mercedes fue encomendado a Francisco Iñiguez de Luis y Amós Salvador Carreras, urbanistas de origen vasco, quienes aplicaron conceptos que guardaban una estrecha relación con el movimiento internacional de la «ciudad-jardín». Esta propuesta buscaba armonizar la vida urbana con la naturaleza, promoviendo el uso de viviendas unifamiliares aisladas rodeadas de amplios jardines y retiros. El trazado, que contó con la presencia de un eje central que en sentido noroeste-sureste conectaba el puente Las Mercedes con la base de la colina donde se luego desarrollaría el hotel Tamanaco (punto en el que colocó una rotonda), contempló su mayor desarrollo hacia el norte, creando una retícula rectangular conformada por un sistema de calles paralelas al río Guaire y sus perpendiculares, mientras que hacia el sur el paralelismo de otra retícula similar se dio con respecto al eje principal. Como parte de las decisiones más curiosas y duraderas de esta etapa, el sistema de nomenclatura de las calles adoptó el nombre de ciudades de países extranjeros como las cosmopolitas Nueva York, París, Londres, Madrid o Río de Janeiro o las que rememoran el origen azteca del urbanizador (Monterrey, Jalisco, California y Veracruz), salpicadas del sabor local que aportan Orinoco, Mucuchíes, La Trinidad o Caroní, lo que otorgó a la zona una clara identidad.

8. Vista de la avenida principal de Las Mercedes a comienzos de los años 1950. Al fondo puede observarse el Hotel Tamanaco en construcción.

El éxito de VICA radicó en su capacidad para ofrecer un modelo de suburbio que «saltaba» el río pero mantenía la cercanía con el eje comercial y financiero sobre el que se desarrollaría la Calle Real de Sabana Grande y la futura avenida Francisco de Miranda. En 1947, Las Mercedes ya era reconocida como un testimonio del mejor urbanismo moderno caraqueño, integrando servicios básicos de vanguardia y una infraestructura vial diseñada para el automóvil. También comenzó a ofrecer oportunidades de vivienda y alojamiento confortables a altos gerentes y profesionales vinculados a la industria petrolera.

9. La avenida principal de Las Mercedes en fechas cercanas a 1953 poblada de quintas de estilo «neovasco» y con el hotel Tamanaco terminado.
10. La calle Nueva York de Las Mercedes en la década de 1950. Al final se puede apreciar la Redoma Nicolás Copérnico.

El otro elemento identitario que caracterizó Las Mercedes provino de la influencia de los arquitectos y constructores españoles, particularmente vascos, que tras llegar a Venezuela huyendo de la Guerra Civil y la dictadura de Franco, fueron contratados por VICA para realizar las edificaciones. Este grupo de profesionales trajo consigo una estética que, aunque rural en sus orígenes en el País Vasco, se adaptó con asombrosa plasticidad a la modernidad caraqueña de los años 40 y 50 confiriendo a la urbanización un carácter peculiar. La cabeza visible de lo que se ha conocido como el “estilo neovasco” fue el arquitecto donostiarra Miguel Salvador Cordón (1910-2008), quien arribó a Venezuela en 1939 y permaneció en el país hasta finales de la década de 1970.

11. Izquierda: Edificios Okendo y Elkano. Derecha: Edificio Donosti.
12. Izquierda: Edificio Aralar. Derecha: Edificio Amayur.

Esta arquitectura de amplios techos de tejas a dos aguas y detalles artesanales convivió con un incipiente racionalismo, creando un paisaje urbano ecléctico que hoy, lamentablemente, ha desaparecido en gran medida bajo la presión impulsada por una nueva ordenanza la cual ha conducido a su demolición para realizar nuevos proyectos de alta densidad. Sin embargo, aún persisten en el paisaje de la urbanización como muestras de la convivencia señalada algunas quintas y obras de valor como los edificios Okendo y Elkano (Lorenzo de Basagoiti, 1948), Yuruari y Cuyuní (Lorenzo de Basagoiti, 1948), Donosti (Miguel Salvador Cordón, 1949), Aralar (Urbano de Manchobas, 1950) y Amayur (José Abásolo, 1953).

13. Izquierda: Edificio La Hacienda. Derecha: Edificio San Carlos.

Así, a medida que avanzaba la década de 1950, el lenguaje arquitectónico de Las Mercedes comenzó a virar desde el pintoresquismo neovasco hacia un funcionalismo más riguroso, influenciado por la formación internacional de arquitectos locales, la presencia de firmas norteamericanas y de arquitectos de otras nacionalidades que habían migrado a nuestro país. Ejemplos notables de este viraje lo representan el Hotel Tamanaco Intercontinental (Gustavo Guinand y la firma norteamericana Holabird & Root & Burgee, 1953), y los edificios San Carlos (Tomás José Sanabria, 1954), La Hacienda (Diego Carbonell, 1957) y La Isla (Doménico Filippone, 1958) del cual nos ocuparemos con detalle el día de hoy.

14. Vista aérea de la urbanización Las Mercedes en la actualidad con la ubicación resaltada del Edificio La Isla.
15. Edificio La Isla, Las Mercedes. Vista desde la esquina de las calles París con Caroní.

Proyectado en 1956 por el arquitecto italiano Doménico Filippone Maggio (Nápoles, 1903; Caracas, 1970) y terminado de construir en 1958, el edificio residencial La Isla ubicado en la calle París con calle Caroní y avenida Orinoco, ocupa una parcela triangular única localizada al este dentro del trazado de Las Mercedes, la cual ya insinúa la denominación que el inmueble adoptó. “Aislado…flotando en el maremágnum urbanístico de la ciudad, recogido en el monólogo interno de una arquitectura que sólo de trecho en trecho llega a insinuar hacia la calle las riquezas de su doble personalidad, el edificio La Isla acusa en su planteamiento las ambigüedades, a veces ventajosas de la Arquitectura Moderna”, apuntará Hannia Gómez en el texto que describe el edificio dentro de la publicación La vivienda multifamiliar / Caracas 1940-1970, editada por el Instituto de Arquitectura Urbana (IAU) y FONDUR en 1983.

16. La «doble personalidad» del edificio La Isla.
17. Edificio La Isla, Las Mercedes. Fachada principal hacia la avenida Orinoco.

Dicha ambigüedad se hace presente, por un lado, cuando notamos que hacia el exterior la obra está gobernada por una severa apariencia que transmite la imagen de un bloque de apartamentos que adopta volumétricamente la forma de la parcela, y se expresa a través de sus fachadas enfatizando su horizontalidad remarcada con platabandas, romanillas y barandas, acompañantes de una clara división entre basamento, cuerpo y remate personificados en el semisótano, las plantas tipo y el penthouse.

18. Tomas de la planta baja del edificio La Isla.

Sin embargo, lo que aparenta ser todo orden, coherencia y claridad se trastoca al descubrir en su interior que aquello que asociamos a un bloque continuo, se trata de la conjunción de cuatro pequeñas torres sabiamente articuladas por la prolongación de las vigas de las placas, y “que de su fraccionamiento inesperado surge un magnífico espacio interno a triple altura, poblado de puentes y escaleras, cuya violencia espacial y formal pareciera ser parte de una arquitectura completamente distinta”.

Y, concluirá Gómez: “El expresionismo con que están diseñadas las diferentes plantas de los apartamentos, así como la línea extravagante e ingeniosa de las escaleras y los puentes, van permitiendo el paso de la luz hasta los estacionamientos; y, apuntan hacia la tensa rivalidad entre la vivienda interna y la expresión externa del edificio, bloque continuo, casi perimetral, hacia la calle, espacio comunal, sumatoria de edificaciones, hacia adentro”.

19. Edificio La Isla, Las Mercedes. Corte.
20. Edificio La Isla, Las Mercedes. Plantas. De izquierda a derecha: planta baja, planta tipo y planta terraza (penthouse).

En resumen, La Isla consta de un semisótano destinado a estacionamiento al que se le accede desde la calle Caroní y se relaciona visualmente con el espacio central; tres niveles de apartamentos (planta baja, primero y segundo piso) y un nivel terraza que contiene el penthouse. En cada nivel entre la planta baja y el segundo piso se desarrollan cuatro apartamentos (uno en cada una de las cuatro partes en que se encuentra dividido el edificio) de tres habitaciones y dos baños, sala-comedor con balcón, habitación de servicio con baño, cocina y lavadero, lo cual da un total de 12 unidades. El amplio penthouse consta de tres habitaciones, tres baños incluido el de servicio, áreas sociales, cocina-lavadero, habitación de servicio, habitación auxiliar y una espaciosa terraza.

21. Edificio La Isla, Las Mercedes. Escaleras y detalles.

Verticalmente, el inmueble se conecta a través de dos hermosas escaleras que van de la planta baja al segundo nivel, y de un ascensor. Una de las dos escaleras principales comunica con el semisótano y otra más pequeña e independiente lleva del segundo piso al penthouse.

22. Tomas del interior del edificio La Isla.

La fluidez espacial y el manejo de la luz, dos de los grandes atributos del edificio, se suman a la sensación, una vez que se penetra a su interior de estar en presencia de un vecindario compuesto por los apartamentos y sus conexiones.

23. Dos aproximaciones a la fachada del edificio La Isla.

Resguardado por la frondosa vegetación que lo rodea y por la particular condición geométrica de la parcela, pese a estar rodeado por un intenso tráfico vehicular y afectado por el creciente cambio de uso y densificación que presentan los terrenos vecinos, La Isla sobrevive con coraje gracias al esfuerzo de algunos de sus vecinos y propietarios empecinados en no dejarse llevar por la vorágine que se ha apropiado de la urbanización Las Mercedes a partir de los cambios que se han dado en su zonificación.

24. Toma de enero de 2023 que ilustra los efectos del cambio de zonificación en Las Mercedes. Pese a que la foto apunta en dirección al lugar en el que se encuentra el edificio La Isla, es prácticamente imposible ubicarlo con precisión.

En tal sentido, es importante acotar que fue en 1998 cuando se aprobó para la urbanización una de las ordenanzas base que permitió el cambio de uso de residencial a comercial/oficinas; que en mayo de 2011 hubo una reforma parcial significativa; y que de septiembre de 2015 data la última reforma integral vigente específicamente para la urbanización que se complementará en 2019 con el Plan Especial del Eje Norte (Colinas de Bello Monte-Las Mercedes-Chuao). Los jugosos incentivos que la ordenanza promueve han conducido a la paulatina desaparición de las quintas y edificios de baja altura que poblaron inicialmente la zona y ha permitido la proliferación de objetos que desprecian el espacio público y compiten por mostrarse a cuál más “novedoso”.

25. El edificio La isla y su entorno inmediato en la actualidad.

Así, erigido en símbolo de resistencia en medio un verdadero torbellino urbanístico, conviene observar las fotos de La Isla en fechas cercanas a su construcción frente a imágenes actuales, para explicar el cambio de escala de la zona. Originalmente, destacaba por encima de las quintas unifamiliares de una o dos plantas que lo rodeaban, siendo uno de los primeros ejemplos de densidad media residencial en los albores de la aprobación de la Ley de Propiedad Horizontal de 1958. Hoy ha quedado rodeado por las nuevas torres corporativas de cristal lo que genera un contraste evidente entre dos formas de concebir la ciudad y su arquitectura.

26. Dos vistas recientes del exterior del edificio La Isla.

Debido a sus excepcionales valores arquitectónicos, el edificio La Isla goza de un doble blindaje legal de protección: fue declarado Bien de Interés Municipal por la Alcaldía de Baruta en el año 2005 (Decreto N. 181); y, ese mismo año, el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC) lo registró como Bien de Interés Cultural de la Nación (Gaceta Oficial N. 38.234).

Nota.

27. Doménico Filippone Maggio (Nápoles, 1903; Caracas, 1970).

Para conocer un poco más sobre la vida y obra de Doménico Filippone y su importante trayectoria en nuestro país, invitamos a visitar los siguientes enlaces:

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Caracas del valle al mar. Zona 8. 293. Edificio La Isla (https://guiaccs.com/obras/edificio-la-isla/)

2. Caracas del valle al mar. La ciudad del caballo (https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/)

3. CARACAS en retrospectiva II (https://www.facebook.com/groups/24371473543/posts/10161113767588544/)

4. Bitácora Venezuela Plus (https://www.facebook.com/BitacoraDeAgora/photos/a.112659453742221/287367976271367/?type=3); y Venezuela Inmortal (https://www.facebook.com/lavenezuelainmortal/photos/a.192793934152881/922602524505348/?type=3&locale=es_LA)

5. Desde la memoria urbana (https://hanniagomez.blogspot.com/2016/02/puente-de-paz.html)

6. Caracas del valle al mar. Petróleo, automóvil y turismo (https://guiaccs.com/planos/petroleo-automovil-y-turismo/)

7. Desde la memoria urbana (https://hanniagomez.blogspot.com/2019/04/puente-de-guerra.html)

8. La Caracas Inolvidable (https://www.facebook.com/groups/586879391415561/posts/9472716419498436/)

9. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Las_Mercedes_en_la_d%C3%A9cada_de_1950.jpg)

10. Venezuela y sus recuerdos (https://www.facebook.com/groups/121930817952147/posts/4180258918785963/)

11. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

12. Memorias urbanas de la redoma Nicolás Copérnico (https://www.elnacional.com/2023/07/memorias-urbanas-de-la-redoma-nicolas-copernico/): y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

13. @arquitecturavzla (https://www.instagram.com/p/Cx_3R0rt-y_/?img_index=1); y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

14 y 25. Capturas de Google Earth.

15 y 26. Construido en Caracas (https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/05/26/edif-la-isla/)

16, 17, 19 y 20. La vivienda multifamiliar / Caracas 1940-1970, Instituto de Arquitectura Urbana (IAU)/FONDUR. 1983.

18. @francomicucci (https://www.instagram.com/p/DDNKqFnvjIf/?img_index=1)

21. @francomicucci (https://www.instagram.com/p/DDNKqFnvjIf/?img_index=1); y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

22. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

24. BBC News Mundo (https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-64034920)

27. Venezuela e Historia (https://venezuelaehistoria.blogspot.com/2020/10/domenico-filippone-maggio.html)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 456

La tipología del “superbloque”, desarrollada ampliamente como respuesta al déficit de vivienda de interés social por el Taller de Arquitectura del Banco Obrero (TABO) entre 1951 y 1958, en momentos en que la dictadura de Marcos Pérez Jiménez declaraba la “guerra contra el rancho” a través del “Programa Presidencial para Erradicar la Vivienda Insalubre en Venezuela” (que se desplegó fundamentalmente en Caracas y el Litoral), tal vez por su connotación e imagen ligadas a edificios multifamiliares de alta densidad dirigidos a personas de escasos recursos, contó con pocas manifestaciones que puedan servir de ejemplo desde el ámbito inmobiliario privado.

1. Unidad de habitación Cerro Grande, El Valle (1952-1954). Guido Bermúdez con la colaboración de Pedro Lluberes y Carlos Brando. Inspirado en la Unidad de Habitación de Marsella ((1947-1952) de Le Corbusier, es considerado el primer superbloque construido en Caracas perteneciente al Plan Nacional de Vivienda del Banco Obrero (1951-1955) desarrollado desde el TABO.

Como excepción que confirma la regla, hoy hemos querido dedicar la postal nº456 y la nota que la acompaña al edificio Junín, proyectado, calculado y construido en 1958 por el ingeniero Oscar Urreiztieta Botger (1925-2008), ubicado en el sector La Paz de la urbanización El Paraíso, en la Calle Junín, entre la Calle Boyacá y la Calle B, a una cuadra del final al oeste de la avenida José Antonio Páez.

2. Unidad Residencial El Paraíso (1952-1955). Carlos Raúl Villanueva y Carlos Celis Cepero con la colaboración de José Manuel Mijares. Junto a la Unidad de Habitación Cerro Grande formó parte de las primeras iniciativas emprendidas por el Banco Obrero en Caracas como parte del Plan Nacional de Vivienda (1951-1955). Terminó siendo dirigido a la clase media.
3. Izquierda: Las Quintas Aéreas (cuya denominación formal es edificio Las Torres), Natalio Yunis (1958). Derecha: Edificio Los Morochos, Alejandro Pietri (1956-1959). Dos claros ejemplos presentes en El Paraíso en los que la vivienda multifamiliar se convirtió en laboratorio experimental durante los años 1950.

De inicio, parece pertinente recordar que, pese a su condición de ser históricamente la primera urbanización trazada al sur del río Guaire, ejemplo de suburbio para familias pudientes que querían alejarse del “bullicioso” centro de la capital construyendo allí amplias viviendas unifamiliares que fueron denominadas “quintas”, el desarrollo urbano de El Paraíso derivó en cambios importantes de las condiciones iniciales que la originaron conllevando a modificar radicalmente su zonificación abriéndole la puerta, entre otros cambios, a la aparición, de desarrollos de viviendas multifamiliares. Cabe destacar que, dentro de este marco, el sector se convirtió durante la década de los 50 en laboratorio arquitectónico de edificios habitacionales de gran calidad dirigidos a la clase media entre los que sobresalen: la Unidad Residencial El Paraíso (superbloque diseñado por Carlos Raúl Villanueva y Carlos Celis Cepero con la colaboración de José Manuel Mijares para el TABO que cambió su perfil social inicial,1954), las Quintas Aéreas (Natalio Yunis, 1958) y el edificio Los Morochos (Alejandro Pietri, 1956-1959), a los cuales habría que sumar el edificio Junín.

4. Ubicación del edificio Junín (resaltado en amarillo) en el contexto y relación de proximidad con las Quintas Aéreas (resaltadas en amarillo ocre).

Urreiztieta adaptó la propuesta a las condiciones longitudinales de la parcela en la que debió realizar el proyecto (con orientación favorable norte-sur), aprovechando al máximo las ventajas que le ofrecía la ordenanza, adoptando las condiciones establecidas en la Ley de Propiedad Horizontal que estaba a punto de aprobarse (promulgada el 15 de septiembre de 1958) y enfocando su solución hacia una clase media y profesional emergente.

En tal sentido, se decantó por prefigurar un contenedor prismático puro que se ubicaría paralelo a la calle Junín próximo al lindero norte de la parcela, creciendo en altura hasta configurar un paralelepípedo laminar con planta baja libre, el cual estaría acompañado por un cuerpo bajo ubicado al sur (definiendo el frente hacia la calle Junín), donde se colocarían áreas sociales, rentales y de servicios.

5. Fachada sur del edificio Junín.

El volumen vertical fue dividido en dos partes de desigual dimensión en planta separados por la circulación vertical (escalera y dos ascensores) que acentúa la asimetría: el localizado hacia el este de 9 pisos (más corto) y el oeste de 10 (más largo).

6. El edificio Junín visto desde el sureste.

Sin embargo, más allá de lo descrito, el interés consistió en manejar el programa mediante unidades habitacionales de 2 pisos que ocupan todo el ancho y que, por estar desplazadas verticalmente, le permitieron a Urreiztieta generar un muy interesante dinamismo en la fachada sur en la cual se pueden leer, tras los paños de bloque calado, los pasillos de acceso a los apartamentos, utilizando como recursos adicionales las perforaciones de las ventanas de las habitaciones y baños así como unos pequeños balcones que surgen tanto en medio de los calados como en ciertas áreas de los propios apartamentos. El dinamismo se acrecienta gracias al desfase vertical que aprovecha la diferencia de un piso entre uno y otro cuerpo lo cual permite tener paradas no secuenciales de los ascensores y acceder a algunos apartamentos por la planta baja y a otros por la planta alta. De más está decir que la usada al sur se trata de una envolvente que responde con absoluta pertinencia a la orientación a la que está expuesta.

7. El edificio Junín visto desde el noroeste. Los grandes ventanales acusan la presencia de las áreas sociales de los apartamentos que aprovechan a su vez las vistas lejanas hacia el norte.

Por su parte, la fachada norte, más austera, refleja, con grandes ventanales que aprovechan la vista lejana, la ubicación de las áreas sociales y, en un perfecto juego rítmico, la presencia de los dormitorios mediante las perforaciones de las ventanas.

8. Vista cercana de la fachada sur del edificio Junín en la que se puede apreciar el impecable manejo y coordinación geométrica con la cual se proyectó basada en la utilización de bloques de concreto sin frisar y bloques de ventilación que determinaron el tamaño de las aberturas (ventanas y balcones).

También cabe destacar como dato resaltante el impecable manejo y coordinación geométrica con la cual se proyectó el edificio: paredes construidas con bloques de concreto sin frisar, sólo pintados, en número exacto de piso a techo, al igual que los bloques de ventilación, dentro de cuyos paños se colocan los marcos para ventanas y puertas que conducen a los pequeños balcones cuyos antepechos prefabricados están enmarcados con barandas metálicas.

La estructura se encuentra modulada con luces de aproximadamente seis metros en sentido longitudinal y diez en sentido transversal con volados de dos metros, mostrándose las vigas y columnas en las fachadas laterales evidenciándose allí la disminución de sección de las últimas a medida que el cuerpo se eleva.

9. Edificio Junín. Vista cercana del módulo de circulación vertical donde destaca el ligero desarrollo de la escalera y el revestimiento del volumen de los ascensores.

El núcleo de circulación vertical está resuelto casi como un añadido, libre, donde las escaleras parecen flotar suspendidas al exterior sostenidas por columnas y pasamanos metálicos. Este volumen de circulación, dos niveles más alto que el ala oeste del edificio, está recubierto de cerámica, de un color contrastante que realza la limpieza de diseño de este.

10. Vista cercana que muestra el acceso y parte de la cubierta que cubre el frente sur del edificio Junín .

Confesando que no hemos podido obtener información gráfica (plantas y cortes) del edificio y que nuestras apreciaciones proceden de la lectura que ofrecen las fotografías publicadas por internet y de la información que hemos obtenido de la página de la Bolsa Inmobiliaria de Caracas donde se ofrece un apartamento en venta de los que componen el Junín, nos aventuramos a resumir que consta de un total de 28 apartamentos dúplex de aproximadamente 120 m2 cada uno: 16 ubicados en el ala oeste entre el piso 2 y el piso 9 (donde en el piso uno se detecta la presencia de otros 2 de un nivel también de 120 m2 cada uno); 12 ubicados en el ala este entre el piso 1 y el piso 8; siendo ocupados los pisos 9 al este y 10 al oste por los pent houses a un nivel: el del este de aproximadamente 240 m2 y el del oeste de 360 m2.

11. Sala-comedor en la planta baja de uno de los apartamentos dúplex del edificio Junín que se ofrece actualmente en venta.
12. Dos de las habitaciones ubicadas en la planta alta.
13. La cocina y uno de los baños.

Serían en total 32 unidades de vivienda compuestas por: sala-comedor, cocina-lavadero, 3 habitaciones, dos baños, correspondiéndoles un puesto de estacionamiento (ver https://bolsainmobiliariacaracas.com/apartamento-venta-el-paraiso-caracas-libertador/9470048).

Como ya adelantamos, la planta baja de la torre y el retiro del norte se dispusieron para estacionamientos correspondiéndole a la interesante cubierta que cubre el lindero norte el contener las áreas ya señalas y definir el acceso.

14. Parte de la planta baja del edificio Junín destinada a estacionamiento (izquierda) y parque infantil ubicado en la esquina sureste del terreno (derecha).

De la nota publicada en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), redactada por Iván González Viso, rescatamos lo siguiente: “El carácter austero y sobrio del edificio, cuya expresividad se muestra en las variaciones con que se construye su rica fachada, lo señala como uno de los edificios modernos más contundentes de la ciudad, cuyo carácter contrasta con el colorido de las Quintas Aéreas” (su vecino al sur). Vale la pena agregar que su condición actual en cuanto a mantenimiento nos presenta una obra en buen estado gracias a la escogencia de los materiales que la componen.

Oscar Ureiztieta, de quien sólo tenemos registrado el edificio Junín como obra suya en lo relacionado a la arquitectura, estuvo junto a Gustavo Larrazábal, a cargo de la ejecución del emblemático Hotel Humboldt de Caracas, diseñado por Tomás José Sanabria. Fue, además, el responsable de todos los cálculos estructurales que fueron necesarios para construirlo.

15. Imágenes del hotel Humboldt (Tomás José Sanabria, 1956-1957) en construcción del cual Oscar Ureiztieta fue el responsable del cálculo estructural.

Loly, la hija de Tomás Sanabria, al comentar el momento en el que su padre se reunió por primera vez con Pérez Jiménez para plantearle sus ideas respecto al hotel y le son rechazadas (“trece habitaciones que no fueran vistas desde Caracas, un mirador para disfrutar de la amplia visual y un casino que justificara los costos de servir en ese mágico sitio”), remarca la importancia que cobró la incorporación de Oscar Urreiztieta como calculista de la nueva propuesta: una torre de 16 pisos y de una serie de cubiertas onduladas intersecadas que contenían los cuerpos bajos, donde la estructura se convirtió en parte fundamental del proyecto, resultando en una fluida y valiosa relación interdisciplinaria entre arquitecto e ingeniero. “Papá siempre decía que, sin Oscar, no hubiera logrado este proyecto”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 2, 7, 8 y 9. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

1. Julio César Mesa @juliotavolo (https://www.flickr.com/photos/juliocesarmesa/26335962106/sizes/z/)

3. Colección Arquitectura y Ciudad; y Julio César Mesa @juliotavolo (https://www.epdlp.com/edificio.php?id=11247)

4. Captura de Google Earth; y Recorrd El Paraiso 15 6 24 PDF (https://es.scribd.com/document/764739850/Recorrd-El-Paraiso-15-6-24-pdf)

5 y 10. Julio César Mesa @juliotavolo (https://www.flickr.com/photos/juliocesarmesa/15267443461/sizes/c/)

6. CONSTRUIDO EN CARACAS (https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/06/30/edif-residencias-junin/)

11, 12, 13 y 14. Bolsa Inmobiliaria de Caracas (https://bolsainmobiliariacaracas.com/apartamento-venta-el-paraiso-caracas-libertador/9470048)

15. Tomás José Sanabria. Arquitecto (https://tomasjosesanabria.com/2016/06/20/hotel-humboldt-caracas/); IAM Venezuela (https://iamvenezuela.org/2018/02/el-hotel-humboldt-la-joya-que-corona-el-avila/); y archdaily.com (https://www.archdaily.cl/cl/768218/clasicos-de-arquitectura-hotel-humboldt-tomas-jose-sanabria)

1963• Edificio El Progreso

Edificio El Progreso.jpg

1963•  Se termina la construcción e inicia la venta en régimen de propiedad horizontal del Edificio El Progreso, ubicado en la esquina de la Av. Victoria (hoy Presidente Medina) con la Calle El Progreso, Urbanización Las Acacias, diseñado por el arquitecto José Miguel Galia.

El edificio de planta rectangular, de 14 pisos de altura, tiene una planta de comercio (por debajo del nivel de la avenida), una planta libre en la que se encuentran los ascensores, la escalera, los servicios generales, la conserjería y el estacionamiento, al cual se accede lateralmente por la Calle El Progreso.

Galia distribuye claramente el apartamento en tres áreas, la del acceso y servicio, la social y la privada. Esto criterio se repite en cada uno de los 24 apartamentos del edificio. Al entrar esta ubicada la cocina, el lavandero y un área de faena. Enfrente una habitación con baño incorporado que bien puede ser utilizada como dormitorio o estudio.
La segunda área, la social, está compuesta por el comedor con acceso desde la cocina y el salón con un balcón, dispuestos con orientación norte-sur lo cual facilita la ventilación cruzada y una buena iluminación.
En la tercera área, con independencia y privacidad, el arquitecto dispuso 3 habitaciones, la principal con un sanitario incorporado y dos habitaciones más compartiendo el sanitario.

La estructura del edificio fue realizada en concreto armado dejando columnas, vigas y antepechos de los balcones a la vista, sobredimensionando estos últimos para que produzcan protección solar a el balcón del apartamento inferior. Los cerramientos fueron revestidos en el exterior con ladrillos de arcilla dejados en obra limpia.

HVH

 

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 416

Difícil de catalogar, la obra de Alejandro Pietri (1924-1992) ofrece la oportunidad de encontrar un arquitecto que supo desenvolverse con personalidad propia dentro de lo que fue el período más interesante y fértil de la arquitectura venezolana: los años 50 del siglo XX.

1. Alejandro Pietri. Estación Maripérez del Teleférico Caracas-El Ávila-Macuto.
2. Alejandro Pietri. Estación El Cojo del Teleférico Caracas-El Ávila-Macuto.
3. Alejandro Pietri. De izquierda a derecha los pabellones venezolanos para Bogotá, Santo Domingo y Damasco.
4. Alejandro Pietri. Exposición Internacional de Caracas de 1960. Izquierda: Corte, fachada y planta del Ministerio de Producción para ser ubicado en el sector oeste de La Carlota. Derecha arriba: Bocetos del Serpentarium (arriba) y Aviarium (abajo). Derecha abajo: Plano de ubicación del Aviarium y el Acuarium.

Seguirle los pasos a Pietri (con estudios de arquitectura en la Universidad de Oklahoma 1950 y título de arquitecto de la UCV en1955), significa ver cómo se presentan en simultáneo diversas búsquedas que tienen que ver con lo tipológico, lo estilístico y lo estructural, siendo esta tercera vertiente, en la línea de la experimentación con sistemas no convencionales, la que logró poner en evidencia con mayor fuerza habida cuenta de que suyas son las dos estaciones terminales del Teleférico Caracas-El Ávila-Macuto (la de Maripérez y la de El Cojo, ambas de 1956), así como los Pabellones venezolanos para las Ferias Internacionales de Bogotá (1954), Santo Domingo (1955) y Damasco (1957, no construida) y los proyectos de los edificios (1957-1958) que formarían parte de la frustrada Exposición Internacional de Caracas de 1960.

5. Alejandro Pietri. Edificio Los Morochos. Ubicación en la urbanización El Paraíso.

Es así como, teniendo como antecedente directo el diseño elaborado para el rascacielos que se ubicaría en el sector oeste de La Carlota (previsto dentro del Plan Maestro de la Exposición Internacional de Caracas de 1960), destinado a albergar el Ministerio de la Producción, primer paso en la creación de un nuevo polo de concentración del poder fuera del casco histórico de la ciudad, Pietri aborda durante la misma época (1956) el encargo que se le hace para diseñar un edificio de viviendas en la entonces prestigiosa urbanización de El Paraíso sobre la avenida D (hoy Lucas Manzano) en el cruce con la avenida F, a una cuadra de la Iglesia de Nuestra Señora de Coromoto.

6. Edificio Los Morochos. Corte-perspectiva (izquierda) y despiece isométrico (derecha)

Pietri afronta el proyecto buscando alterar la lectura tradicional que se tiene de un bloque de apartamentos poniendo en marcha varias operaciones. La primera consiste en soportarlo en una columna central, hueca, en concreto armado, dentro de la cual ubicó la circulación vertical (una escalera de desarrollo curvo y un ascensor) y los servicios, dejando la planta baja techada y libre para ubicar el acceso y los estacionamientos, quedando los pisos superiores en volado. La segunda, consecuencia de la anterior, fue liberar el diseño interior de los apartamentos de columnas dotándolos, en principio, de la máxima flexibilidad para lograr diversos acomodos internos ya que los sanitarios se adosaron al núcleo central. Y la tercera apuntó a unificar el tratamiento de las cuatro fachadas mediante la utilización de una piel continua conformada por una retícula que, asemejando una colmena, proveería de iluminación por igual a las áreas sociales e íntimas de cada uno de los dos apartamentos que ocupaban cada una de las siete plantas tipo que el inmueble posee.

7. Edificio Los Morochos. Fachada sur, avenida Lucas Manzano (izquierda). Dos aproximaciones a la envolvente (derecha).

Se trata, en resumen, de un paralelepípedo regular de base cuadrada de 15 x 15 mts, rematado en su octavo piso (que se presume está destinado a una gran área común) con un techo piramidal. Los elementos prefabricados que conforman las fachadas fueron realizados en concreto con base en un módulo de 0,50 x 0,50 mts de cerca de 1 metro de profundidad dentro de los cuales se colocaron ventanas de dos hojas, repartidas alternadamente entre basculantes y batientes. Consecuentemente con las especificaciones del arquitecto Pietri, algunos de los vidrios de estas ventanas tienen color. Con este detalle de diseño se logró que el interior de la vivienda esté muy bien iluminado y ventilado, contando a la vez con una reducida insolación directa.

8. Edificio Los Morochos. Dos imágenes del interior. Izquierda: Escalera principal. Derecha: Sala-comedor de uno de los apartamentos.

Como único elemento que permite establecer la separación entre los pisos en medio de la abstracta y uniforme fachada, Pietri colocó en las cuatro esquinas unos pequeños balcones que sirven de desahogo a las áreas sociales y las habitaciones principales, siendo éste el único elemento de contacto con el exterior. Así, los dos apartamentos que ocupan cada piso (de aproximadamente 100 m2 cada uno) se distribuyeron preliminarmente para tener dos habitaciones más una de servicio, un baño principal y uno auxiliar, cocina, sala-comedor y dos balcones.

9. Edificio Los Morochos. Acceso.

La ubicación del simétrico volumen en el terreno previó el uso de los retiros también como área de estacionamiento, permitiendo como único gesto de reconocimiento de la esquina la localización sobre la avenida Lucas Manzano del acceso peatonal, que se resuelve acompañado de un muro perpendicular a la dirección de entrada, donde se colocó la identificación del arquitecto proyectista y la fecha de terminación del edificio (noviembre de 1959).

10. Alejandro Pietri. Izquierda: Centro Residencial Plaza en Los Palos Grandes. Derecha: Edificio Moros I en la urbanización San Antonio de Sabana Grande.

Además del edificio que hoy nos ha ocupado, otras dos son los dedicados a vivienda multifamiliar diseñados por Pietri que pueden encontrarse dentro del paisaje urbano caraqueño, cada una con acentos muy diferentes en cuanto a lo que proponen, lo que habla sin duda del espíritu libre que lo caracterizaba y su versatilidad como buen arquitecto que era: el Centro Residencial Plaza en Los Palos Grandes (1970), el edificio Moros I en la urbanización San Antonio de Sabana Grande (1971).

En el caso de Los Morochos, que gracias a la nobleza de su construcción ha podido sortear en gran medida problemas de mantenimiento, lamentablemente, en fecha posterior a su inauguración, se eliminó la hermosa planta baja libre, colocando allí un invasivo local comercial, que existe hasta el día de hoy.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Julio César Mesa. Instagram (@juliotavolo)

1. 2.bp.blogspot.com (https://www.pinterest.com/pin/AcT-EbMYzsa1A_YOorwOhdNWg2N2yF9BhMY2uB_RsmqidC7cA-r_keQ/) ; y Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (https://guiaccs.com/obras/estacion-teleferico/)

2. Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2018/05/06/1956-estacion-el-cojo-del-teleferico-caracas-litoral-central-macuto/); y La Guaira en Retrospectiva (https://www.pinterest.com/pin/468092954999947640/)

3. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

4. Carola Barrios, Caracas: Ciudad Moderna y Museo. Intersecciones inacabadas en el paisaje de los años cincuenta (Tesis Doctoral presentada en la Universidad Politécnica de Cataluña, Barcelona, 2005)

5. Capturas de Google Earth.

6. FIG Projects (https://www.facebook.com/photo/?fbid=4643088059082341&set=pcb.4643088169082330)

7. Julio César Mesa. Instagram (@juliotavolo); y Alexandra Salas. Instagram (@alexandrasalasr)

8. Alexandra Salas. Instagram (@alexandrasalasr)

9. leonardo finotti architectural photographer (http://www.leonardofinotti.com/projects/edificio-los-morochos/image/5821-140622-006d); FIG Projects (https://www.facebook.com/photo/?fbid=4643088059082341&set=pcb.4643088169082330); y Alexandra Salas. Instagram (@alexandrasalasr)

10. Julio César Mesa. Instagram (@juliotavolo); y revistaentrerayas (https://www.instagram.com/revistaentrerayas/p/CnACqoVrQy2/?img_index=2)