1948•Abre sus puertas al público el Cine Diana ubicado en la avenida San Martín, proyectado y construido por la firma Velutini y Bergamín, C.A., integrada por el ingeniero civil Rafael Emilio Velutini y el arquitecto Rafael Bergamín (1891-1970).
En este proyecto Bergamín utiliza el mismo esquema proyectual empleado en el diseño del Teatro Ávila (1939), colocando en la planta baja el acceso a la sala de espectáculos (cine o teatro) y comercios complementarios y en la planta alta viviendas.
Este popular cine con un aforo para 1.200 espectadores estuvo en funcionamiento durante veintidós años hasta que fue demolido para construir en el terreno que ocupaba el edificio La Palma.
El desaparecido edificio Galipán, cuya impactante estampa engalana nuestra postal del día de hoy, fue la primera intervención de envergadura que se realizara en la avenida Francisco de Miranda, vía que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) terminó de construir en 1954 sobre el trazado del antiguo Camino Real de Petare en el trecho de 8,2 kilómetros que transcurre desde Chacaíto hasta esa población.
Tardó el Galipán 20 meses en construirse (agosto 1950 a marzo 1952) bajo la responsabilidad de la Compañía Anónima Edificaciones Galipán, presidida por Carlos Rodríguez Landaeta, en una manzana de 8.600 m2 de extensión que limita con la avenida Francisco de Miranda por el Norte, la calle El Parque por el Este, la avenida Tamanaco por el Sur y al Oeste con la calle Mohedano, de la urbanización El Rosal. Su diseño fue realizado por el ingeniero-arquitecto Gustavo Guinand Van der Walle (FI UCV, 1942; FAU UCV, 1967).
1. Edificio Galipán, Gustavo Guinand Van der Walle. 1952. Arriba: planta tipo (apartamentos). Abajo: planta baja (comercios)
Estaba integrado por tres torres enlazadas, y fue considerado en su momento “la unidad de vivienda mas avanzada de Latinoamérica”. Tuvo 14 pisos que totalizaban 36 metros de altura (la más alta de la capital, pudiéndose divisar el valle de Caracas en toda su extensión), 28.000 m2 de construcción, en los cuales Guinand desarrolló 135 apartamentos, 29 locales comerciales, 24 oficinas, un bar-restaurante en el último nivel, un garage con estación de servicios para 80 vehículos y estacionamientos al aire libre.
Fue construido a un costo de 14 millones de bolívares por varias empresas, entre las que se destacaron Técnica Constructora C.A., quien realizó la estructura de concreto armado antisísmica; Martínez y Salegui responsable de la albañilería; Briceño y Rodríguez de las instalaciones sanitarias y José García de las instalaciones eléctricas.
Los pisos del edificio fueron de granito y las paredes de los accesos y espacios de circulación estaban recubiertos con mármol de Carrara. La circulación vertical se realizaba a través de 12 escaleras y 6 ascensores (dos de ellos de carga). El tanque subterráneo de agua tenia una capacidad de 500.000 litros y estaba equipado con 4 bombas de 25 hp cada una.
2. Dos vistas exteriores del edificio Galipán3. Edificio Galipán, Gustavo Guinand Van der Walle. 1952. Fachada norte
Citando a Hannia Gómez en el artículo “Flores al Galipán”, aparecido inicialmente en la sección Arquitectura del diario El Nacional en 1999 (que hoy se puede releer en http://fundamemoria.tripod.com/id37.html), “La avenida como dijéramos una vez en un libro del Instituto de Arquitectura Urbana, luciría ‘nueva y flamante’, prácticamente construida para el uso exclusivo de la ‘gigantesca megaestructura en medio de grandes lotes baldíos de terreno’. El edificio se asienta majestuosamente a su orilla como un ‘mundo urbano en sí mismo, como un pedazo aislado de ciudad’. En aquel entonces lo habíamos escogido entre los 10 mejores edificios de vivienda multifamiliar de los años cincuenta y le redibujamos cariñosamente sus plantas, sus secciones y sus alzados, cuidando mucho en delinear bien cada antepecho, cada baranda, cada alero (que tanta familiaridad tienen con los de su notable pariente, el Hotel Tamanaco, otra espléndida obra del arquitecto Gustavo Guinand), a fin de salvarlos para la posteridad, erigiéndolo con nuestro devoto esfuerzo en un sitial de honor: una de las operaciones de mayor confianza urbana de la época. Arriba en el último piso, un amplio restaurante coronaría la corpulenta fábrica a lo largo de una terraza sobre la curvatura central del volumen, rutilante de luces festivas y repleta de gente, y desde cada uno de los dos penthouses en las cinco puntas del edificio, los inquilinos, todos gente muy chic que se daban codazos para conseguir aquí apartamentos para rentar, abrían sus elegantemente decorados balcones a la vista de la nueva Caracas”.
Referencia durante años por su calidad arquitectónica, respuesta urbana y el alto estándar de las firmas que ocupaban sus espacios comerciales, los propietarios del Galipán afectados por el hecho de haber sido construido antes de que se sancionara la Ley de Propiedad Horizontal y por la posterior aplicación de la Ley de Inquilinato, habían ido descuidando paulatinamente su mantenimiento y cambiando forzadamente su uso, presentando innumerables problemas con quienes como inquilinos ocupaban sus espacios. Adicionalmente, se empezaba a ver afectado por la presión de una ordenanza que permitía en el área que ocupaba un mayor porcentaje de construcción del que poseía.
En medio de este panorama, en julio de 1999 el Concejo Municipal de Chacao aprobó un acuerdo mediante el cual se lo declaraba patrimonio histórico del municipio. Sin embargo, meses después, los mismos concejales inexplicablemente, con sólo un voto salvado, derogaron el decreto facilitando la posibilidad de su demolición.
4. Nº 324 del 3 de diciembre de 1999 de Arquitectura HOY, dedicado a encontrar salidas a al inminente demolición del edificio Galipán
El escándalo que acompañó todo el proceso que terminó con el derrumbe forzado del edificio, constituyó a finales de los años 90 del siglo XX todo un testimonio del despertar de un sentir que se venía desarrollando por la preservación del patrimonio construido de la ciudad, altamente afectado en lo correspondiente a su pasado colonial y republicano al cual ya se habían empezado a sumar importantes piezas de arquitectura moderna. También de la frustración que acompañó el no poder evitar su anunciado destino a pesar de los pesares y de los altibajos esperanzadores que fueron surgiendo una vez que la sentencia fue decretada.
Las voces levantadas desde diferentes frentes (académicos o de divulgación), si bien avivaron la polémica y abrieron los ojos al ciudadano común de que se trataba de una pelea desigual entre Mercado Inmobiliario y Conservación del Patrimonio, dejaron en claro que ante el primero mientras no exista una opinión pública solida y que se manifieste al unísono será difícil evitar que la segunda vaya observando la desapareción paulatina de su acervo. La actitud ambigua que en su momento manifestaron el Colegio de Arquitectos de Venezuela que declaró que “el edificio es insalvable”, el silencio del Instituto de Patrimonio Cultural, e incluso las declaraciones proclives al desahucio del arquitecto del edificio, alentaron a los nuevos propietarios a llevar adelante su objetivo de obtener la mayor rentabilidad posible en un terreno que lo permitía sin reparar en lo que sobre él estaba construido.
5. Imagen de la demolición del edificio Galipán el año 2000
El 10 de febrero del año 2000 comenzó la demolición del edificio de parte de la constructora propiedad del Sr. Salomón Cohen, levantándose allí un conjunto o “centro empresarial” que irónicamente lleva el nombre de la obra destruida. A casi 20 años del suceso, de lo que hubo ya nos hemos paulatinamente olvidado.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal, 2 y 5. Colección Crono Arquitectura Venezuela
1, 3 y 4. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad
1969•Se concluye la construcción del Edificio Sede de Venezolana Internacional de Aviación, S.A. VIASA, ubicado en la Calle Oscar Machado Zuloaga con Plaza Morelos, urbanización Los Caobos, proyectado por los arquitectos Julián Ferris, Jaime Hoyos y Carlos Pons.
El edificio está compuesto de planta baja a doble altura, doce pisos tipo, penthouse y dos sótanos de estacionamiento.
1982• Con promoción y gerencia de proyectos de la firma ARQUINA, S.R.L. se concluye la construcción de los 20.900 m2 del edificio sede de la Fundación del Niño, ubicado en la Av. Andrés Bello con calle Real de Sarría, Caracas, proyectado por el arquitecto Elías Nagel (FAU UCV, promoción 2/1951).
El edificio tiene una planta baja, una mezzanina, 4 niveles de estacionamiento, 14 plantas tipo y último nivel con equipos.
La Fundación fue creada el 27 de septiembre de 1966 por la Sra. Carmen A. Fernández de Leoni, primera dama de ese momento, con el nombre de Fundación Festival del Niño. En 1975 la llamaron Fundación del Niño y en abril del 2008 según la Gaceta Oficial 38.902 se le vuelve a cambiar de nombre por el que actualmente tiene: Fundación Nacional “El Niño Simón”.
1949• Se termina la construcción del Edificio Teatro Venezuela ubicado en la Av. Sucre, esquina con la 2da Calle La Industria, Ciudad Industrial, Catia, Caracas, diseñado por Heriberto González Méndez (1906-1992) (arquitecto graduado en la École Spéciale des Travaux Publics en 1934 y con reválida de su título en la UCV en 1940).
El edificio fue proyectado de forma tal que el volumen que conforma la sala del teatro o sala de proyección del cine, no se evidencia desde las calles adyacentes. Solo queda marcado el acceso de este en la esquina del edificio, la cual fue resuelta con una fachada curva y ventanales lineales que acentúan la horizontalidad. Se accede a través de un número reducido de escalones que permiten resolver la sueve pendiente del terreno.
El edificio tiene sobre la planta baja dos pisos que bordean el espacio del teatro. En esta estrecha franja el arquitecto González Méndez ubicó 5 locales comerciales, dos de ellos con acceso desde la Av. Sucre y los tres restantes con frente hacia la 2da Calle La Industria,
Al acceder al teatro se pasa a un vestíbulo desde donde se llega por medio de una escalera al balcón que tiene una capacidad de 100 puestos aproximadamente; y también a la sala de proyección. La sala propiamente dicha cuenta con unos 300 puestos, está dotada de unos reducidos vestuarios, foso para músicos y tramoya y sanitarios para el público. Los asientos de «patio» están divididos en seis zonas, existiendo cuatro corredores de circulación con dos salidas laterales hasta las calles
El arquitecto, ingeniero y urbanista González Méndez fue un decidido opositor político al gobierno del dictador Juan Vicente Gómez habiendo sufrido exilio en varias ocasiones.
En México realizó el primer catastro de Puebla y también diseñó el Hotel del Prado, Barranquilla, Colombia,
En nuestro país proyecto más de 250 obras entre las que se destacan: el Grupo Escolar de Margarita, el Hotel Maturín y el Edifico Manhathan, ubicado en la esquina El Cují de Caracas. Fue también el proyectista de la urbanización San Bernardino y Miembro Fundador de la Sociedad Venezolana de Arquitectos y de la Cámara de la Construcción de Caracas.
HVH
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.