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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 309

El Concurso Nacional de Propuestas de Espacios Públicos “Amenidades Urbanas”, avenida Bolívar, Caracas, convocado a inicios de 2015, podríamos decir que, pese a la escala aparentemente inocua de las intervenciones que involucraba, marca una ineludible polémica con respecto a cómo debe entenderse la planificación y el diseño urbano, el rol que en todo ello debe jugar tanto la participación ciudadana como la profesional, y la manera cómo ha sido tratado en medio del discurso político el que ha sido considerado históricamente uno de los espacios públicos emblemáticos dentro de la trama urbana caraqueña.

En tal sentido, es ineludible remontarse a 1939 cuando es publicado el Plan Monumental de Caracas o Plan Rotival para encontrar allí el germen de una serie de decisiones que transformaron el hasta entonces apacible centro de la capital. Dicho plan, al plantear la intervención de las manzanas comprendidas entre las avenidas Este-Oeste 6 y Este-Oeste 8 con el objeto de crear en medio un eje flanqueado por edificaciones, dentro de una propuesta general que privilegiaba la vialidad vehicular, aportaría a la bisoña capital venezolana el boleto de entrada a la modernidad.

1. Plan Rotival, 1939. Proyecto de la avenida principal. Perspectiva.

Aunque no nos detendremos a analizar al detalle los lineamientos generales de aquel plan, si vale la pena resaltar que dentro de su espíritu académico no dejó de contemplar la importancia de entender el eje central como punto neurálgico de un sistema del que partían toda una serie de intervenciones y como elemento ordenador del mismo. Tampoco es menos importante el considerar que la avenida que allí se proponía, pese a su carga compositiva, sus dimensiones y su condición de elemento separador del casco histórico, tenía unas connotaciones muy distintas a las que finalmente se le dio en cuanto a la consideración del tránsito y la forma urbana, cuya desvirtualización, que derivó en su conversión en una vía expresa, se inició en 1947 al crearse la Compañía Anónima Obras Avenida Bolívar (con el objetivo inicial justamente de impulsar el proyecto de urbanización derivado del llamado Plan Rotival) y cuando luego se proyecta y construye el Centro Simón Bolívar a partir de 1949.

2. c. 1947. Cipriano Domínguez. Maqueta del desarrollo de la avenida Bolívar a partir del proyecto del Centro Simón Bolívar siguiendo las pautas del Plan Rotival.
3. La avenida Bolívar en 1955.
4. La avenida Bolívar en 1967.

En todo caso, para comprender de manera integral el origen, evolución y planes desarrollados sobre el eje de la avenida Bolívar y hacerse una opinión propia con relación al tema, no existe mejor documento que el libro El Plan Rotival. La Caracas que no fue. 1939-1989. Un plan urbano para Caracas, coordinado por Marta Vallmitjana, con la participación de Marco Negrón, Ciro Caraballo, Juan José Martín Frechilla, María Fernanda Jaua, Silvia Hernández de Lasala, Max Pedemonte y Jesús Sanoja Hernández, publicado en 1991 luego de que se montara en 1989, como conmemoración de los 50 años del mencionado plan, una excelente exposición en los espacios de la FAU UCV.

De lo que no cabe duda es que las expropiaciones que dieron origen a la demolición de las manzanas afectadas según lo establecido por el Plan Rotival, pero muy particularmente el haber convertido en vía rápida a la avenida Bolívar (acentuado cuando luego se terminó empalmando con la Autopista del Este, hoy Francisco Fajardo), hicieron que el importante eje junto a los terrenos aledaños que conformarían su borde se convirtieran con el pasar de los años en “tierra de nadie”, pasando a ser objeto de múltiples planes y proyectos de muy desigual talante que nunca lograron resolver el tema del carácter que en definitiva debía cobrar como espacio urbano metropolitano.

5. Carlos Gómez de Llarena y Moisés Benacerraf. Maqueta y plan general del Parque Vargas. 1984.
6. De izquierda a derecha: Les Champs Elysées (París), Paseo La Castellana (Madrid) y Parque Vargas (Caracas).

Será en 1984 cuando, mediante decreto presidencial, quedó instituido el uso de parque para los terrenos propiedad del Centro Simón Bolívar ubicados al norte y al sur de la avenida, a lo que se sumaría posteriormente una normativa que reglamentaría en detalle dicho uso durante diez años. Ello, traducido en la elaboración de un Plano General a cargo de los arquitectos Carlos Gómez de Llarena y Moisés Benacerraf, retomará el interés por entender el espacio como una totalidad. Así, el planteamiento de lo que se denominó como Parque Vargas, entre otras cosas, buscó minimizar dentro de lo posible la condición expresa de la avenida abriendo la posibilidad de rescatar las conexiones norte sur que el Plan Rotival siempre consideró de vital importancia para dar continuidad a la trama urbana fundacional. Pero lo que particularmente conviene resaltar de él es que, si bien se aleja visiblemente los lineamientos originales del Plan Monumental en cuanto a la definición del borde mismo de la avenida con volúmenes relativamente importantes, otorgándole un aspecto parecido a otros espacios similares en el mundo en los que predomina la vegetación (las referencias a Les Champs Elysées de París o el Paseo de La Castellana en Madrid son inevitables), dejó sembrada la semilla “de su propia aniquilación, o tal vez, de su propia revitalización, en tanto que se deja propuesta, para el futuro, la posibilidad de redensificar los bordes actualmente propuestos, tanto desde el punto de vista de los volúmenes edificables posibles, como desde el punto de vista de los usos que eventualmente requería una Avenida de esa naturaleza”, afirmará premonitoriamente Silvia Hernández de Lasala en el ensayo “Violaciones sucesivas. Notas sobre la arquitectura de la avenida Bolívar de Caracas, después del Plan Monumental de 1939”, publicado en el libro que ya citamos.

7. Edificios de la Gran Misión Vivienda Venezuela construidos sobre la avenida Bolívar a partir de 2011.

El Parque Vargas con el transcurrir del tiempo pasaría a denominarse “paseo” y acarrearía, a causa de la no implementación de las medidas correspondientes, una situación de indefinición para la otra mitad de la manzana que había quedado sin desarrollar a lo largo del eje de la avenida Bolívar, lo cual sin duda afectó la revitalización del espacio y aceleró su deterioro. Es así como sorpresivamente desde el gobierno, sin que mediara un necesario debate sobre el destino de la avenida que, valga decirlo, anteriormente tampoco se había dado, se toma la polémica decisión de ubicar allí desde 2011 el desarrollo de una parte importante de las edificaciones de la Gran Misión Vivienda Venezuela, una vez que se hubo consumado la desaparición del Centro Simón Bolívar. El trecho comprendido entre el Nuevo Circo y Parque Central, tanto al norte como al sur de la avenida, sería ocupado por bloques habitacionales sin servicios complementarios adecuados, que buscarían alojar a los damnificados de las lluvias de 2011 e incorporar dicho uso en los terrenos más importantes de la ciudad, acrecentando así su condición de colcha de retazos en la que poco a poco se ha convertido.

Es bajo lo que se podría considerar, siguiendo a Hernández de Lasala, como una nueva “violación sobre la violación”, que los terrenos ocupados por lo que pudo desarrollarse del Parque Vargas empezaron a ser vistos como posibles espacios de esparcimiento y desahogo de las viviendas construidas, asumiéndose como escala de referencia un ámbito intermedio entre la local y la metropolitana. Y es dentro de este contexto que hay que entender el llamado que el 12 de enero de 2015 se dirige a “colectivos, oficinas o estudios venezolanos de arquitectura y/o afines” (a los que se podrían sumar jóvenes estudiantes y colectividad en general), quedando “exentas, en su defecto, firmas personales o representaciones individuales”, para participar en el Concurso “Amenidades Urbanas”.

Fueron por tanto muy elaborados los argumentos y debatibles las justificaciones cargadas de ideología que los organizadores del concurso (Pico Estudio y PGRC, apoyados en la Gran Misión Saber y Trabajo y con el patrocinio del Gobierno del Distrito Capital, la Alcaldía de Caracas y el Movimiento por la Paz y la Vida) debieron redactar para dar soporte a un evento que, sin embargo, tuvo una significativa participación de hasta 366 trabajos del más variado nivel.

En tal sentido, a sabiendas de que se estaban contraponiendo dos visiones de ciudad, de su planificación y de la manera como se concibe, proyecta y construye el espacio público, no es extraño encontrar en los documentos elaborados tanto por los organizadores como en el propio veredicto del jurado (que se pueden revisar en https://amenidadesurbanas.tumblr.com/), frases, algunas polivalentes y otras discutibles, como las siguientes: “El objetivo de este Concurso es despertar el interés en enriquecer a la urbe caraqueña, con intervenciones arquitectónicas que vitalicen los espacios en desuso para transformarlos en lugares de encuentro, que mejoren la convivencia ciudadana e inviten al sano esparcimiento”; “El modelo de gestión para el desarrollo de los Proyectos de Arquitectura estará relacionado a la metodología del diseño participativo, a partir de fórmulas de trabajo que implican la ampliación de información, aprendizaje, acuerdos y cooperación basados en el intercambio y transferencia de conocimientos y experiencias con la comunidad y diversos actores de la ciudad”; “Amenidades Urbanas consiste en una estrategia de vitalización urbana basada en el principio del Derecho a la Ciudad, para la activación de dinámicas que inviten a la ocupación colectiva del espacio público, a partir de la generación de una oferta permanente de servicios para el disfrute cotidiano desde lo lúdico, relacionada al esparcimiento, la recreación, el descanso, la educación y el deporte”; y, la que tal vez llama más la atención, “Amenidades Urbanas no es tanto un concurso destinado a una búsqueda de proyectos cerrados sino de potencialidades, por lo cual está diseñado para convertirse en un semillero de proposiciones abiertas y no de intervenciones ya terminadas, totalmente preparadas para ser construidas de manera inmediata, sin ser refrendadas por otros procesos más allá de nuestra evaluación. Entendemos que es por eso por lo que el concurso no aparece con un plan general ordenador diseñado apriorísticamente sino que tiene una vocación de ir construyéndolo a partir de esas potencialidades, derivadas de las propuestas premiadas o mencionadas en el veredicto del jurado”.

8. Parte de la entrega ganadora del lote B1 (Deporte): Ricardo Sanz, Rodrigo Marín, Anastasia Carvallo y Sergio Fernández (Caracas).
9. Parte de la entrega ganadora del lote D1 (Artes): Ricardo Sanz, Rodrigo Marín, Anastasia Carvallo y Sergio Fernández (Caracas).
10. Parte de la entrega ganadora del lote C3 (Deporte): Daniel Madrid, Andrés Rengifo, Orlando Rosales, César Figueroa, Claudia Millán, Andrés Benítez, Silvia Uzcátegui, Robert Montilla, Genesis Loizaga, Rafael Suarez, Freddy Mendoza, Gerardo González, Carlos Alcalá, José Sulbarán, Mariano García, Luis Morillo y Cristóbal Mendoza (Barquisimeto)

El jurado convocado para evaluar los trabajos entregados el 30 de marzo de 2015, integrado por: Antonio Salas, Alejandro Haiek, Melissa Parra, Marcos Coronel, José Naza Rodriguez, Diego Peris (España), David Barragán (Ecuador) y Carmelo Rodríguez (España), con el apoyo como consejeros de Juan Pedro Posani y Domingo Álvarez, declaró ganadores, dentro de las diferentes zonas y modalidades sometidas a escrutinio, a los siguientes grupos: lotes B1 (Deporte) y D1 (Artes): Ricardo Sanz, Rodrigo Marín, Anastasia Carvallo y Sergio Fernández (Caracas); lote C3 (Deporte): Daniel Madrid, Andrés Rengifo, Orlando Rosales, César Figueroa, Claudia Millán, Andrés Benítez, Silvia Uzcátegui, Robert Montilla, Genesis Loizaga, Rafael Suarez, Freddy Mendoza, Gerardo González, Carlos Alcalá, José Sulbarán, Mariano García, Luis Morillo y Cristóbal Mendoza (Barquisimeto); y lote D3 (Descanso); Antonio Bockh, Marco Henríquez, Gabriel Martín y David Tovar (Puerto La Cruz). Además, se otorgaron siete menciones. Cabe añadir que, más allá de no haberse logrado cubrir todas las variantes previstas, el concurso previó no sólo premiar a los ganadores y menciones sino también otorgar una bonificación a todos los trabajos que, cumpliendo con las bases, fueron entregados.

11. Amenidades Urbanas. Master plan.

Después de realizado el evento, en 2018, se constituyó la oficina “Amenidades Urbanas” que tuvo la responsabilidad de elaborar (a posteriori y tras consulta pública con la contribución de expertos, investigadores, comunidades del entorno e instituciones públicas) un plan maestro a cargo de Camilo González (director) y el apoyo de Verónica Rodríguez, Damián Castillo, Rafael Solano, Miguel León, Guillermo León, Ana Vielma, Aurynes Rojas, Ángel Rodríguez, Javier Barrios, Fabricio Mora y Génesis Lozada. Desde allí se le ha dado curso a la realización del proyecto del grupo ganador encabezado por Ricardo Sanz y Rodrigo Marín (del cual recogemos uno de los dibujos entregados para ilustrar nuestra postal del día de hoy), que tuvo por objetivo proponer espacios culturales y una plataforma deportiva. También a los proyectos de un dispositivo de juegos (Rafael Suárez de 439 estudio) y de un mercado itinerante (Marcos Colina, Gresly Monsalve y Darianna Urbina de Abono arquitectura).

12. Ricardo Sanz y Rodrigo Marín. Lote deportivo.
13. Ricardo Sanz y Rodrigo Marín. Lote cultural.
14. Marcos Colina, Gresly Monsalve y Darianna Urbina de Abono arquitectura. Mercado.

El trabajo de Sanz y Marín fue publicado por https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/906383/amenidades-urbanas-sector-deportivo-ricardo-sanz-sosa-and-rodrigo-marin-briceno y del texto remitido por los autores rescatamos lo siguiente: “La obra aquí publicada corresponde al lote deportivo, y para su desarrollo, decidimos comprometernos con las actividades de recreación y ejercitación más comunes del ciudadano venezolano, entendidas más como dinámicas de tipo lúdico que fomenten el espíritu de cohesión comunitaria y de salud, que de competencia y formación deportiva profesional.(…) En efecto, en un lote que, por sus dimensiones, difícilmente podía asumirse la práctica deportiva de forma estricta, tenía más sentido ofrecer un conjunto de actividades, que, articuladas de manera flexible, respondieran a los distintos intereses de los habitantes del sector. (…) Los dos elementos que se utilizaron de forma sistemática fueron el concreto para las superficies, y el acero, para los dispositivos.(…) El primero, busca construir una topografía de discretos desniveles, que resuelve, las conexiones entre la calle y la edificación, las jardineras, los asientos y los anclajes para las estructuras livianas; propone también el tema de la rampa de patinaje, y el tenis de mesa, como una pieza escultórica maciza que pueda resistir el impacto del uso público.(…) El segundo por su parte, se presenta como una estructura de tubería continua que recorre la plaza, baja, sube, circunda un árbol, y que va determinando el espacio, orientando los recorridos y sugiriendo sus usos. Unas barras paralelas, una baranda, un riel para patinar; hay una estructura que sostiene un aro de baloncesto, y unos columpios protegidos tras una reja para mecerse suavemente, y mirar la ciudad (o el juego) sin temor de recibir un pelotazo. (…) La multiplicidad y flexibilidad, busca satisfacer a todas las edades. Los jóvenes y adultos que persiguen mejorar su condición física tienen un espacio en la figura de gimnasio a cielo abierto, pero la ambigua articulación de límites, construye esa plataforma de juegos capaz de albergar la siempre cambiante aspiración del niño, que, de un momento a otro pasa de ir tras una pelota a treparse sobre algo, en inquieta e inagotable emoción”.

15. La avenida Bolívar en la actualidad.

Como corolario de este polémico evento quedará flotando la pregunta acerca de si se debe participar o no en concursos sesgados ideológicamente o formulados bajo premisas que pudieran estar equivocadas y añadir las siguientes ¿Qué competencia arquitectónica no peca de ello? o ¿Concursar significa necesariamente compartir los lineamientos de los promotores o más bien aprovechar las pocas oportunidades que se presentan para ofrecer posturas, ejercitar la imaginación, darse a conocer, abrir una fuente de trabajo u ofrecer resultados viables y atractivos que logren convencer a un jurado?

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 8, 9, 10 y 11. https://amenidadesurbanas.tumblr.com/resultados.

1 y 2. https://oscartenreiro.com/2013/12/21/una-pequena-historia-necesaria/

3. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-326471/ad-classics-torres-de-el-silencio-cipriano-dominguez

4. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

5. https://sancheztaffurarquitecto.wordpress.com/2010/08/27/carlos-gomez-de-llarena-arquitecto-espanol-premio-nacional-de-arquitectura-1976-venezuela/fotos16/

6. http://hanniagomez.blogspot.com/2007/03/1993-13-crnicas-quirrgicas.html, http://hanniagomez.blogspot.com/2016/02/retroceso.html y https://www.vayacamping.net/francia/ile-de-france-es/paris-es-es/campos-eliseos-champs-elysees

7. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

12 y 13. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/906383/amenidades-urbanas-sector-deportivo-ricardo-sanz-sosa-and-rodrigo-marin-briceno/5bf5fba608a5e566ee000046-amenidades-urbanas-sector-deportivo-ricardo-sanz-sosa-and-rodrigo-marin-briceno-diagrama-01?next_project=no

14 y 15. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/904161/amenidades-urbanas-corredor-de-espacios-publicos-en-venezuela/5bc776d3f197cc6b220001a9-amenidades-urbanas-corredor-de-espacios-publicos-en-venezuela-foto?next_project=no

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 308

Es inevitable percibir a través de la imagen que recoge el espacio central de la quinta “Mágica” de Alejandro Pietri (1924-1992) que engalana nuestra postal del día de hoy, la presencia de la fantasía y la imaginación desbordada que en diversas ocasiones mostró este talentoso arquitecto venezolano a lo largo de su trayectoria. El uso del color tanto en la cubierta acristalada que filtra y refleja la luz, como en los peldaños de la impactante escalera en caracol que protagoniza el ambiente y cerramientos del mismo, su verticalidad y proporciones, a lo que se suma el tratamiento de los diversos elementos presentes entre los cuales destacan las esbeltas columnas que sostienen en parte los niveles superiores, remiten por un lado a la arquitectura islámica y por el otro al barroquismo que siempre vinculó a Pietri con su maestro en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Oklahoma: Bruce Goff.

Esta obra, cuyo proyecto fue realizado en el año 1990, terminó de construirse en 1992 poco después del fallecimiento de su autor, por lo que puede ser considerada como obra póstuma. El encargo provino de un sobrino de Pietri y la finalización le correspondió llevarla a cabo al constructor Iñaki Odriozola.

1. Plantas y tomas del espacio interior de la quinta «Mágica».

Ubicada en una parcela de 2.383,8m² en la calle Vicuña del Valle Arriba Golf Club en Caracas, la quinta “Mágica” se concibe en torno al espacio que hemos descrito y su escalera, la más importante de una serie de ellas que aparecen a lo largo de la planta, comunica el área social y los diferentes niveles directamente con la terraza jardín que funge de remate y desahogo del edificio. De allí cuelgan una serie de plantas ubicadas en jardineras que aportan otro toque particular al espacio a doble altura cubierto por la cúpula central. Los niveles intermedios fueron destinados a albergar las zonas privadas y sus servicios de apoyo siempre cuidando el contacto e integración con el exterior.

2. Quinta «La Margarita» (1963).
3. Quinta «Girahara» (1970).

La “Mágica” conforma junto a “La Margarita” (su vivienda personal ubicada en San Román, de 1963) y la “Girahara” (diseñada también para su sobrino Andrés Sosa Pietri en Santa Paula, 1970) una trilogía residencial que los arquitectos dominicanos Omar Rancier y Juan Mubarak en el texto “Alejandro Pietri. Un arquitecto redescubierto”, publicado en https://arquitexto.com/2019/04/alejandro-pietri/, no dudarán en calificar como “fantástica de antología”. Y añadirán: “En estas tres residencias es que se evidencia de una manera más clara la influencia de Bruce Goff por la imaginería y los efectos aleatorios en términos de materiales, luces y parafernalia. La Mágica, convertida en su legado póstumo, es arquitectura en su más profunda expresión lúdica, las vidrieras, las rejas, los muros, la conformación de sus espacios es poesía tridimensional y exagerada. Las imágenes de este exuberante diseño basta para explicar la bizarría de Pietri”.

Por otro lado, la quinta «Mágica» cierra un interesante recorrido vital que se hizo visible, permitiéndonos determinar su envergadura, gracias al libro Alejandro Pietri. Arquitecto, de Silvia Hernández de Lasala en colaboración con Alfredo Brillembourg Tamayo, publicado en 1995 por la Fundación A.S.P.

4. Alejandro Pietri. Arquitecto, de Silvia Hernández de Lasala en colaboración con Alfredo Brillembourg Tamayo, publicado en 1995 por la Fundación A.S.P.
5. Encabezamiento del trabajo «Alejandro Pietri. Un arquitecto redescubierto» de Omar Rancier y Juan Mubarak con imágenes del pabellón venezolano diseñado por Pietri para la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre de Santo Domingo de 1955.

La obra de Pietri “redescubierta” en República Dominicana por el interés que despertó el rescate del pabellón venezolano por él diseñado para la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre de 1955 realizada en ese país, ha permitido ratificar la condición de arquitecto “difícil” o “incómodo” que en su momento develara la publicación del libro dedicado a su obra. En particular, el ya mencionado Omar Rancier, decano de la Facultad de Arquitectura y Artes de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), en la página ya señalada de Arquitexto que se dedicó a rescatar y sensibilizar sobre la obra de Pietri, firma, a modo de colofón luego de repasar su trayectoria, apoyándose en el libro de Hernández de Lasala, un discutible artículo titulado “Lo fractal en la arquitectura de Pietri”, de donde hemos decidido extraer los siguiente: “En los últimos años hemos estado interesados por la geometría de la naturaleza y sus posibles aplicaciones a la arquitectura y al urbanismo. Pocas veces hemos encontrado un arquitecto con un catálogo tan avanzado en los términos que actualmente conocemos como teoría fractal o de la filosofía contemporánea aplicada a la arquitectura como el que encontramos en Pietri. Todas las formas de iteración fractal o de autosemejanza estructural, así como los pliegues deleuzianos los descubrimos en la sombrilla organicista en que se forma y en la cual se regodea Pietri en su obra que data de muchos años antes de que Mandelbrot popularizara su interesante propuesta de una geometría alternativa. Y esto lo explica Brillembourg sin la más mínima conciencia de ello cuando escribe: ‘En todos los proyectos de Alejandro, bien sean estructurados de forma circular o una combinación de éstas, existe un desinterés por la demanda convencional de la simetría’”.

Pietri, alineado como mencionáramos con la arquitectura organicista y bizarra de Goff, “de alguna forma, continua la tradición personalísima y barroca de Antonio Gaudí” comentará Rancier. A ellos podrían sumarse en un segundo nivel sus preferencias (de cuando estudiaba en Oklahoma entre 1947 y 1950) manifestadas por Frank Lloyd Wright, Eric Mendelson y Oscar Niemeyer. Y, en tercer lugar, aparecerían Le Corbusier y Mies van der Rohe producto de las enseñanzas impartidas por Carlos Raúl Villanueva, Martín Vegas y José Miguel Galia cuando termina su carrera en 1955 en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV.

6. Teleférico del Ávila. Estación Maripérez (1956).

Se podría decir que prácticamente recién graduado se presenta lo más prolífico e interesante de la producción arquitectónica de Pietri. En tiempos de dictadura será el encargado de proyectar las estaciones de Maripérez y El Cojo (Macuto) del Teleférico al Ávila (1956), tres pabellones con los que Venezuela estaría representada en sendas ferias internacionales: dos de ellos construidos (Bogotá -1954- y Santo Domingo -1955-) y uno no construido (Damasco -1957-), y será el encargado de proponer el plan maestro y proyectar las más importantes edificaciones a partir de 1956 para la frustrada Exposición Internacional que se llevaría a cabo en Caracas en 1960.

7. De izquierda a derecha: edificio Los Morochos (1956), edificio Moros I (1971) y Centro Residencial Plaza (1970).

Tres edificios residenciales de Pietri pueden encontrarse dentro del paisaje urbano caraqueño con acentos muy diferentes en cuanto a lo que proponen, lo que habla sin duda de su versatilidad: el Centro Residencial Plaza en Los Palos Grandes (1970), el edificio Moros I en la urbanización San Antonio (1971) y el edificio Los Morochos en El Paraíso (1956), este último toda una lección en el manejo espacial y estructural de la tipología, digno de ser tomado en cuenta.

Pietri, reiterará Rancier, “es uno de los ‘arquitectos difíciles’ cuya obra, incomprendida se ha olvidado, y que se comienza a descubrir y colocar en el sitial que se merece, como sucedió en su momento con Terragni o con Asplund, por mencionar dos arquitectos europeos revalorizados al ser redescubiertos”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2, 3 y 6. Silvia Hernández de Lasala. Alejandro Pietri. Arquitecto, 1995

4. Colección Crono Arquitectura Venezuela

5. https://arquitexto.com/2019/04/alejandro-pietri/

7. Colección Crono Arquitectura Venezuela y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 307

No diríamos nada nuevo al afirmar que la industria de la cerámica es la más antigua de la humanidad, y que se fue desarrollando a través de los siglos. En los sitios donde no había piedra para construir, había arcilla y esto permitió su uso en diversas ramas de la industria.

Así nacieron los primeros alfareros, que utilizaban la arcilla para realizar las primeras piezas de cerámica, que perduran todavía. Y en la construcción, aparecieron los primeros ladrillos cerámicos, que utilizaron las primeras civilizaciones sedentarias.

Con una evolución lenta pero constante, el uso de la arcilla en la elaboración de productos utilizados en la albañilería (bloques, tejas y ladrillos) y en la fabricación, convertida en cerámica, de piezas sanitarias o baldosas de los más diversos formatos, llega a la actualidad como un elemento insustituible en la construcción. Usada como revestimiento para pisos y paredes con una amplia gama de formatos, su alta resistencia, fácil limpieza, bajo mantenimiento y su valor decorativo, hacen que esté presente en los más variados ambientes y que nunca pase de moda. La encontramos en baños, escaleras, techos, fachadas, piscinas, jardines y obras de arte, por solo mencionar algunos de sus usos. Como todos los materiales, ha evolucionado con las nuevas tecnologías, logrando más duración y resistencia.

Es así como, en un nicho dominado durante años por productos importados que suplieron la muy activa industria de la construcción durante las décadas de los 40 y 50 del siglo XX, Cerámica Carabobo (cuyo anuncio publicitario aparecido en la revista Espacio nº 4 ilustra nuestra postal el día de hoy), irrumpe en el mercado venezolano en 1956 ofreciendo baldosas utilizadas como acabados de alta calidad y valor estético, posicionándose con el transcurrir del tiempo como la más importante fábrica de su tipo en el país.

1. Vista aérea de la planta de Cerámica Carabobo 2012.

Fundada por Janos Magasrevy, Andrés Boulton y un grupo de empresarios quienes crean la empresa Compañía Anónima Cementos Carabobo Sucesora, inicia actividades en la Planta Parella o Planta Baldosas, ubicada en la Av. Lisandro Alvarado de Valencia, capital carabobeña, en 1957 con una capacidad instalada anual de 180.000 m2 de revestimientos cerámicos para pisos y paredes. Con visión de futuro en cuanto a la potencial demanda de productos cerámicos, Magasrevy, ingeniero químico húngaro que arribó a Venezuela en plena posguerra y primer presidente de la empresa, fue determinante en la decisión de ubicar la planta en función de las buenas condiciones naturales por la disposición cercana de materias primas de comprobada calidad, lo cual respaldado por un calificado recurso humano produjo casi de inmediato excelentes resultados.

2. Publicidad reciente de Ceramica Carabobo «la piel de tu hogar…»
3. Algunos productos del catálogo de Cerámica Carabobo.

De la línea de tiempo publicada en https://ceramica-carabobo.com/ extraemos que en 1967 se crea el laboratorio central, considerado para entonces el laboratorio cerámico más completo de Suramérica; en 1977 inician las actividades de la planta Pisagres, ubicada en el municipio Guacara, destacada por su novedoso sistema de monococción. Hoy en día estas instalaciones son conocidas como la Planta de Gres Guacara; en 1981 continuando con su proyección y crecimiento sostenido, Cerámica Carabobo construyó una sofisticada planta para la fabricación de baldosas de pared por el método de bicocción, en sociedad con Ceramiche Piemme, empresa italiana de gran prestigio por la excelencia de sus diseños, incorporando esta marca al portafolio de productos comercializados por la empresa en el mercado venezolano; en 1983 se adquiere una considerable participación de la empresa distribuidora norteamericana, Pan American Ceramics Inc. para así comenzar a exportar a EEUU y Canadá; en 1998 cierra la planta inicial de baldosas ubicada en Valencia, y en su lugar se establece una nueva fábrica de cerámicas de piso: Gres Valencia, con una capacidad productiva de 4.3 millones de m2 al año; en 2011 Cerámica Carabobo adquiere una de las primeras máquinas con tecnología Inkjet e impresión digital de la industria cerámica latinoamericana. Así mismo se inicia un proceso de automatización en importantes áreas productivas; en 2012 Cerámica Carabobo, con el fin de actualizar todas sus plantas, compra un horno de alta tecnología para la planta ubicada en Guacara y otra máquina de tecnología Inkjet para la producción de paredes en la planta Piemme; en 2013 continúa el proceso de inclusión de tecnologías, actualizando procesos e incorporando productos de gran valor comercial y belleza. Se inicia la producción de paredes en formato 30×60 en la planta Piemme, el formato más innovador para revestimiento en el mercado venezolano; en 2015 se moderniza la Planta de GRES GUACARA y en agosto de ese mismo año, se imprimen las primeras piezas con tecnología digital en GRES GUACARA; en 2016 Cerámica Carabobo una vez más marca la pauta cerámica en el país siendo la primera fábrica en incorporar productos para pisos en 60×60 en la Planta de Gres Guacara.

4. Izquierda arriba: Vista aérea de la panta de Balgres. Izquierda abajo: Anuncio de Balgres de los años 1980 . Derecha: Edificio
Balgres o Torre Lamaletto.

En medio del boom constructivo que vuelve a darse en el los años 70, aparecen otras empresas que se convertirán en una seria competencia de Cerámica Carabobo. De entre ellas la más importante será Balgres C.A. (creada en 1977 por Gaetano Lamaletto), que con una importante inversión en la construcción de su planta ubicada en la Carretera Nacional Ocumare del Tuy vía San Francisco de Yare, la elaboración de piezas de gran formato, elevada calidad e impecable acabado, y una muy agresiva campaña publicitaria tras el eslogan “belleza con resistencia de piedra”, ocupará un importante lugar en la preferencia de arquitectos y constructores. Balgres inicia sus operaciones de producción en 1981 elaborando 3.000 m2 diarios y, en la medida que la demanda fue aumentando llegó a producir en 1990 unos 30.000 m2 de baldosas de gres realizadas bajo el proceso de monococción de diferente formato y color. Entrado el siglo XXI problemas judiciales que involucraron a la familia de sus fundadores se tradujeron en una importante merma de su producción. Sólo recientemente se ha podido ver alguna actividad en su portal web desdepués de cuatro años de silencio.

Vale añadir que la planta de Balgres ocupa un área superior a los 250.000 m2, en los cuales tiene desarrollados todos los servicios requeridos: vialidad interna, área de estacionamiento, áreas de carga y descarga, depósitos, agua, e instalaciones eléctricas y sanitarias. También que en 1999 la firma inauguraría en la avenida Venezuela, El Rosal, Caracas, el edificio Balgrés (o Torre Lamaletto, como también fue conocida), proyectada en 1988 por el Estudio Arquilam, S.R.L. bajo la resposabilidad de la arquitecto Marcela Leigh Samaniego, con cálculo estructural de Martín Meiser, Andrés Prypcham y Jorge Castelo.

Volviendo a la empresa cuya propaganda ocupa nuestra postal del día de hoy, Cerámica Carabobo (“La piel de tu hogar…) es en la actualidad la mayor fabricante de productos cerámicos y refractarios en el país. Mediante sus seis plantas industriales produce una amplia gama de baldosas para revestimiento de pisos y paredes, una línea completa de ladrillos y especialidades refractarias, así como una variada línea de vajillas de loza para uso familiar y hotelero. Además, en cada planta de Cerámica Carabobo funcionan laboratorios de control de calidad. Los trabajos de investigación se realizan en el Laboratorio Central ubicado en Valencia, el cual está equipado con los más modernos instrumentos.

En reconocimiento a estas condiciones, la Comisión Venezolana de Normas Industriales COVENIN otorgó en 1975 al Laboratorio Central su aprobación oficial.

La empresa cumple con todos los procedimientos y normas nacionales e internacionales, entre otros, DIN 18155, EN 87, UNI 6776-70 TCA 137, SS-T-308, R61-61, BSI 1281, COVENIN 956-86.

5. Dos vistas del mural “Conductores de Venezuela” de Pedro León Zapata.

La calidad de los productos de Cerámica Carabobo y la versatilidad que le ha dado la permanente actualización de los procesos de elaboración, permitieron a la empresa involucrarse como proveedora de la materia prima en la realización en 1999 del mural “Conductores de Venezuela” de Pedro León Zapata, ubicado en la autopista Francisco Fajardo bajo el Gimnasio Cubierto de la UCV. La obra fue ensamblada con 45.000 baldosas de gres de 20 x 20 cm cada una, y preparadas por Ricardo Ceruzzi en la Planta Piemme usando hornos de monococción. La ejecución del proyecto estuvo bajo la gerencia de Fundarte, y fue patrocinado por la sucursal de Philips en Venezuela.

6. Vista parcial del mural “Jardín lumínico” de Patricia Van Dalen.

Cerámica Carabobo también donó el costo de la construcción y fabricó las losas de cerámicas en la Planta Piemme de Valencia para las dos etapas del mural “Jardín lumínico” de Patricia Van Dalen. La obra surgió como complemento de la propuesta ganadora del “Concurso de ideas para el acondicionamiento paisajístico de la autopista Prados del Este” convocado en 2001 por la Alcaldía de Baruta, ganado por BAK Estudio de Arquitectura. Según recogemos de https://iamvenezuela.com/2017/02/jardin-luminico-de-patricia-van-dalen/, “este proyecto incluyó la incorporación del arte al espacio urbano, mejoras en la movilidad, iluminación, paradas de bus, forma de presentación de la publicidad y áreas verdes. La propuesta contemplaba, de manera general, la intervención artística del tramo Santa Inés-Santa Rosa de Lima. En este espacio solo había muros de contención y una rampa de concreto sin mayor colorido con grafitis, para comienzos de 2001”.

BAK Estudio de Arquitectura diseñó una vía peatonal a un lado de la autopista que iba desde Santa Inés hasta Santa Rosa de Lima. El espacio artístico iría debajo de esta estructura y en la rampa de acceso a Santa Rosa de Lima. La Alcaldía de Baruta decidió hacer otra convocatoria a concurso, en este caso por invitación, para escoger la obra que ocuparía este espacio, resultado ganadora Jardín lumínico.

“La primera etapa de la obra, el mural A, se hizo en 2004, debajo de la rampa de acceso a la urbanización Santa Rosa de Lima. La segunda etapa, compuesta por los murales B y C, fue construida en 2005, comienza en Santa Inés y termina en Santa Rosa de Lima. La empresa Publicidad Latina gestionó el pago de la construcción con el aporte de L’Oreal para el mural B y Empresas Polar para el mural C. Los tres murales fueron construidos con piezas de cerámicas hechas por Cerámica Carabobo bajo el mismo proceso de bicocción. Se fabricaron 2.400 metros cuadrados de losas. Los colores que exigía el mural no eran parte de la gama regular de Cerámicas Carabobo, así que la empresa debió escoger pigmentos especiales para conseguir los catorce tonos de Jardín lumínico”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Revista ESPACIO, nº4, 1989

1, 2 y 3. https://ceramica-carabobo.com/

4. https://ar.pinterest.com/pin/310889180533123558/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela

5. https://es.wikipedia.org/wiki/Conductores_de_Venezuela y https://twitter.com/laguiadecaracas/status/1264496535087218688

6. https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Mural_autopista.jpg