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¿SABÍA USTED…

… que en 1955 se concluyen los trabajos de remodelación de la Plaza La Candelaria?

1. “Plan de la Ciudad de Caracas, con división de sus Barrios” (1775) de Joseph Carlos resaltando la ubicación de la iglesia y la plaza de La Candelaria.

Dentro de lo que fue la ampliación del damero fundacional de Caracas, consistente en la prolongación directa de las calles y en dar igual medida a la dimensión de las manzanas, se registra ya en el idealizado “Plan de la Ciudad de Caracas, con división de sus Barrios” de 1775 de Joseph Carlos de Agüero, la presencia al extremo este, próximo a la quebrada Anauco que establecía el límite urbano, del señalamiento “Par. de Candelaria”. Dicha señal fue colocada junto a lo que parecía ser una iglesia dentro de un sector que por su color azul establecía la existencia de la Parroquia Candelaria, una de las ocho divisiones proporcionales en las que se dividió la ciudad, gestionada cada una por el correspondiente “alcalde de barrio”. Como bien señalan Iván González Viso y Federico Vegas al referirse al plano de 1775 en el ensayo “Historia de Caracas a través de sus planos”, que sirve de introducción a Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015): “Cada uno de estos ‘barrios’ mantiene las mismas proporciones, funciones y leyes de crecimiento que el resto de la trama, incluyendo una plaza y una iglesia en su centro. Existe un criterio urbano de continuidad, homogeneidad y legibilidad entre las partes y el todo. Al mismo tiempo, el caraqueño encuentra una unidad de menor escala a la cual referirse. Es un ciudadano y también un vecino, un parroquiano”.

2. Camille Pisarro (1830-1903). Iglesia de La Candelaria después del terremoto de 1812. Dibujo a lápiz de 1854.
3. Ferdinand Bellermann (1814-1889). Izquierda: Parte de Caracas destruida por el terremoto de 1812 (c.1842). Derecha: Ruinas de la iglesia de Nuestra Señora de Las Mercedes (c.1842). Ambas: Óleo sobre tela

Y es que, en efecto, ya desde mucho antes, en el sector que se constituyó en parroquia en 1750, se había ido congregando una comunidad conformada por un importante número de oriundos de las Islas Canarias (a quienes se les denominaba “blancos de orilla”), la cual formó parte fundamental dentro de la estructura social colonial y cuya patrona justamente dio el nombre a la parroquia. En tal sentido, el 14 de diciembre de 1708 se finaliza, con la participación de maestros de cantería emigrantes de “las islas”, la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria, iniciada en 1703, costeada por venezolanos naturales del archipiélago español, quienes ya habían traído desde allá una imagen de la virgen. Frente al templo, casi al unísono, se definió una plaza que tomó el mismo nombre y, hacia finales de siglo, se consiguió que el gobernador Juan Guillelmi ordenara la construcción allí de una fuente, con el objetivo que los pobladores de la zona no tuvieran que recorrer largas distancias en busca de agua potable.

4. Fachada (c.1950) y dos tomas interiores recientes de la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria.

Luego del terremoto de 1812 y durante las guerras de Independencia y Federal, la parroquia tuvo por muchos años una imagen de devastación y ruinas. La recuperación comenzó durante el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, reconstruyéndose en la Candelaria, entre otras edificaciones, la iglesia, colocándose al frente de la obra a los ingenieros Pablo Miguel González, Lorenzo Melencio Osío, Jesús Muñoz Tébar, Santiago Aguerrevere, Juan Hurtado Manrique y Pablo Castillo quienes refaccionaron la fachada entre 1868 y 1872 y, respetando su planta rectangular, la dotaron de una distribución espacial de tres naves divididas entre sí por columnas de orden dórico. Cabe añadir que el templo ya se había desplomado en 1742 lo que ameritó su reconstrucción y tras el sismo de 1766 sufrió daños importantes a los que se sumaron los ocasionados en 1812.

5. 1901. Plaza de La Candelaria en momentos en que pasó a llamarse «Plaza de la Democracia», donde se aprecia la estatua erigida en honor a José Tadeo Monagas.

Desde su creación, la plaza de La Candelaria había servido como lugar de encuentro, para realizar corridas de toros y para la celebración de fiestas de la comunidad canaria o sus descendientes que, como ya señalamos, era una de las colonias más numerosa de entre los españoles que poblaban mayoritariamente el sector. Luego de la Independencia las corridas se terminaron en la plaza y sólo se celebraban fiestas patrias. En 1895, con motivo del centenario del nacimiento del General José Gregorio Monagas (a quien correspondió abolir definitivamente la esclavitud en el país en 1854), se decidió cambiarle el nombre a “Plaza de la Democracia”. Años después la estatua pedestre de Monagas erigida entonces en el espacio fue desmontada y la plaza retornó a su nombre original.

6. Vista al sur del espacio conformado por la plaza Urdaneta (en primer plano) y la plaza La Candelaria (en segundo plano) según proyecto realizado por Vegas & Galia en 1952 terminado de construir en 1955.

A raíz de la realización de las obras que entre 1952 y 1953 convirtieron la avenida Este-Oeste 1 en avenida Urdaneta, fue demolida la edificación que por años ocupó el frente norte de la plaza La Candelaria, entre las esquinas de Candilito y Urapal, dándose origen a la creación de la plaza Urdaneta a modo de ampliación de aquella. Finalizado en 1955, el proyecto realizado por los arquitectos José Miguel Galia y Martín Vegas con la colaboración del arquitecto suizo Richard Binggeli, buscó la integración de ambos espacios: el correspondiente a la Urdaneta se plantearía pavimentado, con carácter ceremonial, urbano, y estaría presidido por una escultura del prócer realizada por Francisco Narváez (1905-1982); el de La Candelaria tendría connotaciones más locales, prevalecería la sombra ofrecida por la vegetación y estaría destinado darle desahogo a la iglesia y al descanso, recreación y disfrute de la comunidad de los alrededores.

El alcance del proyecto realizado por Vegas & Galia, de 4.460 m2, incluyó un estacionamiento subterráneo para 300 vehículos, un pequeño edificio que funciona como concha acústica y la Jefatura Civil de la parroquia, construida al lado de la iglesia.

7. Tres tomas de la estatua ecuestre de Rafael Urdaneta realizada por Francisco Narváez en 1952.

Con respecto a la estatua ecuestre de Urdaneta realizada por Narváez, hemos sabido por el portal https://iamvenezuela.com/2015/08/estatua-ecuestre-de-rafael-urdaneta-de-francisco-narvaez/ que se ejecutó en 1952, y que “el artista se trasladó a Pistoia, Italia, donde vivió durante 6 meses mientras supervisaba su fundición. Esta estatua originalmente estaba destinada a la Plaza O’Leary, que inicialmente se iba a llamar Plaza Urdaneta. Se le contrató a Narváez en 1949 para El Silencio. Sin embargo, en vista de que para ese momento se construía también la Avenida Urdaneta (ensanchando la Avenida Este-Oeste 1), se decidió ubicarla en una Plaza anexa a la tradicional Plaza La Candelaria. Es así como la estatua de Narváez se ve finalmente erigida en la Nueva Plaza Urdaneta”.

8. Axonometría del conjunto de las plazas Urdaneta y La Candelaria.

Las plazas de La Candelaria y Urdaneta constituyen el gran vacío de la manzana que abarca las esquinas de La Cruz, Candilito, Urapal y Alcabala. Los llenos están conformados por la iglesia, la jefatura civil, una serie de pequeños edificios ubicados sobre la avenida Urdaneta y la avenida Sur 15 (entre Alcabala y Urapal, ubicados al este de la calle de servicios que permite el acceso a la iglesia), y el edificio París (1948, esquina de Alcabala) del arquitecto Luis Malaussena, también rodeado por otra calle que sirve a la plaza y a la iglesia.

9. Detalle de los planos de Caracas de 1810 (arriba izquierda), 1852 (arriba derecha) y 1929 (abajo) donde se muestra la evolución de la condición de la esquina de Alcabala como puerta de entrada y salida de Caracas.

Recordemos que el nombre dado a la esquina de Alcabala recuerda cómo en la colonia allí existió una de las cinco estaciones de control y pago de peaje que daba entrada y salida a la ciudad. Sería solo en 1776 que se logró construir un poco más adelante el Puente Anauco el cual permitió el paso hacia el este del valle. A principios del siglo XX, allí estuvo una de las estaciones del tranvía que conectaban con el centro y con la terminal Santa Rosa del Ferrocarril Central de Venezuela.

Como es de todos conocido, en el presbiterio de la Iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria reposan desde 1975 (traslados desde el Cementerio General del Sur) los restos del Dr. José Gregorio Hernández, recientemente canonizado como beato el 30 de abril de 2021 y parte importante de la devoción venezolana. La decisión de llevar las cenizas del “Médico de los pobres” a este templo tiene que ver con requerimientos solicitados por la Santa Sede para su proceso de canonización (iniciado en 1949 y ratificado en 1972 cuando se le concedió, como primer paso, el título de Siervo de Dios), con su veneración en las Islas Canarias y con el hecho de que Doña Josefa Cisneros, madre del ilustre y piadoso médico, era de origen canario.

10. Imágenes recientes del espacio conformado por las plazas Urdaneta y La Candelaria. En la de la derecha se puede observar las modificaciones incorporadas en la Plaza Urdaneta tras las refracciones de las que ha sido objeto.

Para finalizar, añadir que en 2002 se inició un programa de refracción de la Plaza Urdaneta por iniciativa de la Alcalía Metropolitana y la Fundación Francisco Narváez, y que en 2016 al espacio se le sustituyó el pavimento original y se eliminaron las pocas jardineras y bancos que poseía acrecentando, si cabe, su condición inhóspita.

Por su parte, la iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria afectada en 1967 por el terremoto de Caracas fue posteriormente reparada, registrándose su más reciente restauración en 2013 a cargo de la Dirección de Patrimonio de la Cancillería de la República.

Además, en la plaza, frente al templo, fue develado en 1973 un busto del educador y escritor José Manuel Núñez Ponte, obra del escultor Santiago Poletto. Núñez Ponte fue autor en 1924 de la biografía de José Gregorio Hernández.

El 2 de agosto de 1960 la iglesia de La Candelaria es declarada Monumento Nacional, declaratoria extendida a todos los templos construidos antes de 1830, mediante Resolución de la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-de-la-colonia/

2 y 5. https://curadas.com/2021/10/21/la-candelaria-historia-de-una-patrona-que-se-convirtio-en-parroquia/

3. https://curadas.com/2021/10/21/la-candelaria-historia-de-una-patrona-que-se-convirtio-en-parroquia/ y https://www.pinterest.de/pin/290200769720892485/

4. https://www.pinterest.com/pin/384917099385654365/ y https://uma.edu.ve/periodico/2018/03/29/nuestra-senora-candelaria/

6 y 8. http://guiaccs.com/obras/plaza-la-candelaria-o-plaza-urdaneta/

7. https://iamvenezuela.com/2015/08/estatua-ecuestre-de-rafael-urdaneta-de-francisco-narvaez/, http://estatuasdecaracas.blogspot.com/2010/05/general-rafael-urdaneta.html y https://mapio.net/pic/p-45939280/

9. http://guiaccs.com/planos/el-plano-de-mendoza-solar/, https://www.researchgate.net/figure/Figura-26-Primeros-perfiles-topograficos-del-Valle-de-Caracas-Revenga-y-Mendez-1852_fig4_260017256 y http://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/

10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

2022• Cruz-Diez en la plaza pública de acceso a la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Bogotá

2022•  El día 30 de marzo se inaugura en la plaza pública de acceso a la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Bogotá, Colombia, la obra “Anillo de Inducción Cromática, París 2012” del maestro Carlos Cruz-Diez (1923-2019).

La obra de Cruz-Diez, concebida especialmente para este espacio público, donada por él en el año 2014, fue instalada utilizando más de 400.000 piezas de cerámica especialmente fabricada en Francia e instalada con la participación del Atelier Cruz-Diez París.
La plaza de la universidad tiene 4.368 m2 y está ubicada entre las carreras 3ª y 4ª con calles 22 y 23. Forma parte del conjunto universitario proyectado por Bermúdez Arquitectos: el Edificio de Postgrados Guillermo Rueda Montaña (Primer Premio Nacional de Arquitectura 1998) y el Edificio Biblioteca-Auditorio-Rectoría.
La universidad honra al llevar su nombre a Jorge Tadeo Lozano (1771-1816), noble neogranadino, que se destacó por sus aportes científicos en botánica y química, así como por su participación política, al haber llegado a ser una figura clave en la independencia de Colombia.

El maestro Cruz-Diez ha realizado varias obras más en Colombia, entre otras: los vitrales de la Iglesia San Norberto en Bogotá, proyectada por Carlos Campuzano Castelló y consagrada en el 2011; en el Cerro Nutibara, en Medellín, una “Cromoestructura vegetal” realizada con el color de flores y plantas; pasos peatonales en Barranquilla y CalI.
En otros países también creo notables pasos peatonales, como los de Los Ángeles y Miami, EEUU; Mahón, Menorca, las Islas Baleares, España; Lima, Perú y los de Chacao, Caracas.
Carlos Cruz-Diez realizó y participó en obras de arquitectura tales como: la Residencia Gamero, en Caracas, en 1974, proyectada por Jorge Castillo y Ralph Erminy; en 1975. Interviene los dos silos de 35 metros de altura y 4.000 m2, construidos por la empresa de ingeniería Guinand & Brillembourg, ubicados en las instalaciones del Puerto de La Guaira, adyacentes a la Av. Soublette; también en 1975 concluye su Muro de Color Aditivo a lo largo del río Guaire, en Caracas, hecho sobre la pantalla estructural que soporta la Autopista Francisco Fajardo: en 1976 se instala su “Physichromie double face”, en la Plaza Venezuela, París 16, Francia. La obra es una cinta ondulante de 18 metros de longitud y 3 metros de altura; en 1988 incorpora su obra “Inducción Cromática” de 43 metros de altura y 7 metros de ancho en la fachada de la Torre Stratos, en Valencia, estado Carabobo, proyectada por los arquitectos Carlos Yáñez Carpinello (Universidad de Chile) y Juan Carlos Láncara (USB 1982). Este mural fue realizado utilizando piezas cerámicas especialmente fabricadas para el artista plástico por Cerámica Carabobo; en 1989 se inaugura la Redoma del Sol Naciente, ubicada en la intercepción de la Avenidas Los Leones, Libertador y Herman Garmendia, de la cuidad de Barquisimeto, estado Lara. La obra tiene 32 paneles rectangulares, de color negro y amarillo, dispuestos radialmente en una circunferencia de 80 metros de diámetro, los cuales cambian de color dependiendo de la hora del día; en noviembre de 1997 el Presidente de la República, inaugura con presencia del maestro Cruz-Diez, la obra “Arco de Inducción Cromática para la Margarita”, ubicada en la Av. Rómulo Betancourt, Porlamar, Isla de Margarita. La obra está formada por tres arcos metálicos, interrumpidos, de 7 metros de altura, que reflejan el juego cromático característico del artista.
En 1997 honrando la vida y trayectoria del maestro se inaugura el Museo de la Estampa y del Diseño Carlos Cruz Diez, ubicado en el Paseo Vargas de Caracas, el cual tiene entre sus objetivos básicos proyectar el talento emergente nacional. Este museo fue diseñado por el arquitecto Horacio Corse Forteza (FAU UCV promoción 36B / 1989).


Fuentes consultadas: Cruz-Diez Foundation (www.cruzdiezartfoundation.org); El Espectador, Daniela Cristancho Serrano, Internet; archivo Crono Arquitectura Venezuela

HVH

¿SABÍA USTED…

… que el 2 de agosto de 1891 es inaugurado el Pasaje Linares?

1. Postal que recoge una imagen del Pasaje Linares a comienzos del siglo XX. La toma sur-norte muestra al fondo el Mercado Municipal de San Jacinto y más atrás El Ávila.

Dentro de los postulados de las Leyes de Indias que rigieron la fundación de ciudades a todo lo largo y ancho de la América Hispana, la manzana junto a la calle y la plaza era considerada como elemento estructurante y pilar fundamental en la morfología urbana. En el caso de Caracas, según el plano de 1578, cada manzana estaría dividida en cuatro partes destinada cada una para ser ocupada por una casa, salvo cuando se le abría espacio a la colocación de la una iglesia (como es el caso de la Catedral frente a la Plaza Mayor), o cuando una entera se destinaba a la ubicación de una edificación de cierta envergadura (como fue el convento de San Francisco, por ejemplo). La estructura del damero fundacional de 25 cuadras, se mantuvo prácticamente inalterada durante la colonia, registrándose posteriormente modificaciones en las que la manzana, aunque empezó a perder su condición cuatripartita original, conservó su integridad como bloque continuo rodeado por cuatro calles.

2. Izquierda: Damero fundacional 1578. Derecha: Detalle del plano de Ricardo Razetti de 1897 donde ya aparece el Pasaje Linares en la manzana resaltada.

Las características arriba descritas se verán alteradas por primera vez en 1891 cuando, por iniciativa del comerciante, empresario, banquero, filántropo, político y promotor Juan Esteban Linares se produce una ruptura de la manzana tradicional del casco fundacional para comunicar en sentido norte-sur la plaza de San Jacinto (creada en 1610 en el cuadrante noroeste de la cuadra, aledaña al convento del mismo nombre, cuya importancia creció cuando en 1809 remplazó a la Plaza Mayor como mercado), con la avenida Este 4 (hoy Universidad). Linares, propietario de buena parte de la manzana, construirá, apegado a lo que se recoge a través de la definición de “pasaje” adaptado a tradición europea, un paso público que, a modo de paseo comercial a cielo abierto, estará definido por edificaciones continuas enfrentadas de tres plantas cada una, que albergarán actividades comerciales.

3. Dos imágenes del Paseo Linares del primer cuarto del siglo XX.

Con la altura que se le dio a los edificios que conforman el bien proporcionado espacio, se produciría una segunda ruptura con los cánones tradicionales, ya que se trataba de la primera ocasión que una construcción de carácter privado alcanzaba los tres pisos en el centro de la ciudad. Así, teniendo ambos inmuebles su fachada sur hacia la avenida Este 4, el primero, de mayor envergadura ubicado al oeste, daría su frente tanto al pasaje (caracterizado por la sucesión de altos vanos de puertas y ventanas con arcos rebajados y balcones de metal ornamentados), como al tramo que va de Traposos a San Jacinto, ubicando su fachada oeste de cara a la Casa Natal del Libertador, y su fachada norte sobre la Plaza San Jacinto. El segundo inmueble, menos voluminoso, ofreció su fachada oeste (con elaborados balcones de hierro) al pasaje, apareándose con la edificación contigua ubicada al este dando su cara norte hacia el antiguo Mercado Municipal de Caracas.

Linares quien da su apellido para nominar el espacio, nacido en La Guaira en 1847, todo un optimista en una época como lo fue el fin de siglo XIX venezolano que para nada alentaba el optimismo, será según Eduardo Casanova en “El Pasaje Linares: Caracas se quema, se quema Caracas…” artículo publicado el 20 de agosto de 2010 en https://www.facebook.com/eduardo.casanova.s, “todo un potentado de su época, muy parecido a lo que en la nuestra será Eugenio Mendoza Goiticoa”. A los diecisiete años, en 1864, cuando acababa de terminar la Guerra Federal, Linares se inició en el comercio y “a sus treinta años (1877) …ya figura públicamente, quizá por el apellido del sucesor de Guzmán Blanco, el Presidente Linares Alcántara… convertido en un empresario, fundando en Caracas y otras ciudades varias Panaderías Municipales, que recibían subsidios y vendían a precios regulados, lo cual, sin duda, es un excelente negocio”.

4. Izquierda: Juan Esteban Linares en 1896 retratado por Martín Tovar y Tovar. Derecha: Edificio sede del Banco de Venezuela de Sociedad a Traposos en 1924.

Para 1883 Linares ya no era panadero. “Hizo excelentes negocios que lo convirtieron en un rico de verdad… Visto que Guzmán tenía manía por lo francés, don Juan Esteban montó una casa de importación y exportación, J.E. Linares & Cía., con sucursal en París. En 1883 está entre los que acompañan al general Manuel Antonio Matos, primer concuñado de la república, en la promoción del Banco Comercial de Venezuela, cuya finalidad inicial es la de satisfacer las necesidades del sector privado pero ya en 1884 recibe autorización para trabajar con cuentas del gobierno. Es ese el banco que en 1890 se convierte en el Banco de Venezuela, y en él tiene Linares grandes intereses. También es de los fundadores de la Cervecera Nacional y de la Electricidad de Caracas”. En 1893, dando salida a su vena filantrópica, Linares edificaría el primer hospital de niños de Caracas: el hospital Linares, hoy hospital Carlos Bello, perteneciente a la Cruz Roja Venezolana.

Cuenta Casanova que finalizado el último mandato de Guzmán Blanco y derribadas las efigies que el Ilustre Americano erigiese a su persona, “la cabeza de una de las estatuas de Guzmán, el Manganzón de El Calvario, fue a tener a la casa de Juan Esteban Linares, que con mucho humor le puso una gorra de hojalata, como para que todo el que la viera recordara lo débiles que son los andamios que los políticos arman para trascender, para que sus nombres queden grabados en la piedra de la eternidad, que dura apenas unos años más que ellos mismos, si es que duran”.

5. Diferentes vistas del Pasaje Linares. Arriba: último cuarto del siglo XX. Abajo: luego de 2011

Desde su apertura a finales del siglo XIX el pasaje se convirtió en uno de los puntos de mayor vitalidad urbana durante las primeras décadas del XX, pudiéndose considerar como pionero de los centros comerciales de la ciudad. Entre los distintos negocios que allí se ubicaban se encontraban «El Casquillo de Oro», «La Vela de Oro», «El Cirio de Oro» o el «Cinco de Oro». También estaban el «Bar Nube Azul», «El Detal Español» y el «Restaurante El Faro», “muy conocido para la juventud de entonces, quienes frecuentaban este lugar para almorzar y además compartir con el resto de comensales sus propias creaciones literarias y crear tertulias de este tipo entre poetas y escritores y cualquiera que estuviese presente”, según hemos podido recoger del artículo “El Pasaje Linares: la historia antes de los paraguas” publicado en el blog La Guía de Caracas el 15 de junio de 2019 (http://laguiadecaracas.net/28673/el-pasaje-linares-antes-de-los-paraguas/). Más adelante, ese dinámico espacio urbano llegó a conocerse como “la calle de las piñatas”, ya que “hubo una época en la que la actividad comercial de esta zona giraba en torno a ese rubro, y las piñatas se convirtieron en un ícono del lugar. Muchos de estos locales permanecen y se encuentran dentro del mercado, pero otros fueron cerrados”, se apunta en el artículo ya citado.

6. Dos tomas del «Cielo de sombrillas» colocado en el Pasaje Linares en 2019.

Cerrado definitivamente al tránsito vehicular en 1975, las fachadas del Pasaje Linares fueron rehabilitadas en 2011 luego del incendio que lo afectó severamente en 1996. Más recientemente, en 2019, se convirtió de nuevo en noticia debido al “Umbrella sky” (o «Cielo de sombrillas») con el que fue cubierto por iniciativa de la Alcaldía de Caracas, siguiendo la iniciativa emprendida por la ciudad portuguesa Agueda, que en 2011 creó una decoración barata y a la vez llamativa para las zonas comerciales, tendencia que se expandió y se encontraría luego en varias ciudades de Francia, España y Estados Unidos. En aquel momento más de 200 paraguas decoraron y dieron sombra al lugar convirtiéndolo en atracción para transeúntes y curiosos, siendo objeto de custodia por efectivos de los cuerpos de seguridad a diferencia de otras zonas del centro de la ciudad.

Ante la pregunta formulada desde el blog La Guía de Caracas: “¿Cómo recuerdas y reconoces al Pasaje Linares? ¿Como el pasaje de los paraguas o como un importante centro comercial con valor histórico y patrimonio de la ciudad?”, que apunta a valorar el pasado sin quitar importancia a las iniciativas respetuosas que puedan surgir en el presente, no cabe duda que en este lugar nos encontramos con el claro testimonio de una época en la que la influencia europea en la concepción de la arquitectura de la capital era notable.

El pasaje, que se inserta dentro del Conjunto Urbano de San Francisco, fue declarado Bien de Interés Cultural según Gaceta Oficial nº 36.762 del 11 de agosto de 1999.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://twitter.com/caracascuentame/status/1255207515350085633

2. http://guiaccs.com/planos/el-primer-dibujo-de-caracas/ y http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-de-razetti/

3. https://www.pinterest.com/pin/367536019588552689/ y https://m.facebook.com/caracasretro/photos/el-fuego-devel%C3%B3-alcurnia-del-pasaje-linares-con-105-a%C3%B1os-de-construido-el-pasaje/428817442210/

4. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

5. https://ar.pinterest.com/pin/707417053950145501/, http://guiaccs.com/obras/pasaje-linares/, http://portaldelahistoriadecaracas.blogspot.com/2010/06/pasaje-linares.html y https://www.facebook.com/TE-ADORO-Venezuela-139521676204628/

6. https://elsumario.com/paraguas-multicolores-embellecen-el-pasaje-linares-en-caracas/ y https://www.facebook.com/SitiosVenezuela2018/posts/383325075717536/

¿SABÍA USTED…

… que en 1928 es inaugurada la que hoy se conoce como Plaza Sucre en Catia?

1. Inauguración de la Plaza «Juan Crisóstomo Gómez» (hoy Plaza Sucre), 1928.

La determinación del origen formal del espacio urbano ocupado por lo que hoy se conoce como la Plaza Sucre, al comienzo de la avenida del mismo nombre en Catia, merece como mínimo una explicación. Se trata, en principio, del punto por el cual primero la carretera abierta en 1845 (inaugurada por el presidente Carlos Soublette) y luego el ferrocarril La Guaira-Caracas puesto en funcionamiento en 1883 por Guzmán Blanco hacían su entrada en la capital, y donde este último tras culminar su ascenso, tomaba rumbo a la estación Santa Inés en Caño Amarillo. La carretera hacia La Guaira, que contará con un nuevo trazado a partir de 1920 cuando Juan Vicente Gómez la reinaugura con entrada en Plan de Manzano, se empalmaría con el “Viejo camino del Oeste” para marcar el eje sobre el que se construiría luego la avenida Sucre. Esta circunstancia marcó un sostenido crecimiento demográfico del lugar produciendo en la zona de Catia un considerable aumento en la migración hacia allí y la consolidación de caseríos y barrios ya existentes.

2. Izquierda: Trazado del Ferrocarril La Guaira-Caracas inaugurado en 1883. Derecha: Trazado de la carretera Caracas-La Guaira reinaugurada por Juan Vicente Gómez en 1920.
3. Izquierda: Juan Crisóstomo Gómez, desde 1915 Gobernador del Distrito Federal y desde 1922 Primer Vicepresidente de Venezuela. Derecha: Fotografía del día del entierro de Juancho Gómez en 1923 con el Benemérito en el centro.

Pero no será sino hasta 1923 cuando, según acuerdo del Concejo Municipal del Distrito Federal, se decrete “por disposición del Presidente Constitucional de la República” la construcción de “una Plaza en el extremo occidental de la ‘Avenida Sucre’ denominada ‘Plaza General Juan C. Gómez’”. Inaugurada finalmente en 1928 de acuerdo a “los planos e indicaciones del Ingeniero Municipal” que incluían la ubicación en el centro del espacio de un busto en bronce, con la creación de la plaza Juan Vicente Gómez buscaba reivindicar la figura de su hermano Juan Crisóstomo (“Juancho”), asesinado en su habitación del Palacio de Miraflores en 1923 cuando ostentaba los cargos de Primer Vicepresidente de la nación y de gobernador del Distrito Federal. Cabe destacar que los cinco años transcurridos entre la perpetración del crimen de Juancho Gómez y la inauguración de la plaza sirvieron al Benemérito para confirmar las sospechas, luego de determinarse que el capitán Isidro Barrientos fuese el autor material del hecho, del involucramiento de quien fuera su primera concubina, Dionisia Bello, en el mismo y con ello su destierro a Francia poco después del asesinato, siguiéndole los pasos en 1925 su hijo Juan Vicente inmiscuido también en el magnicidio.

4. Trazado de la Nueva Caracas proyectada en los terrenos de Catia en 1929 mostrado en el Plano de Caracas y sus alrededores de 1941.

Tal y como recogen María Isabel Peña e Izaskun Landa en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), cuando “en 1929, el Sindicato Nueva Caracas promueve en la zona la construcción de un gran trozo de ciudad, en un terreno plano luego de atravesar un cuello entre cerros, desde el casco fundacional y en sentido noroeste, donde se desarrollaron unas 58 manzanas (rectangulares y cuadradas) diseñadas por el ingeniero Oscar Ochoa”, será el espacio ocupado por la plaza “Juan Crisóstomo Gómez” el que articulará el eje central del trazado en sentido noroeste-suroeste constituido por la avenida España, con el “Viejo Camino del Oeste” conocido como avenida Sucre desde 1922, que se desarrollaba hacia el este y permitía la llegada desde Catia al centro de Caracas.

5. La Plaza Sucre en la década de los años 40 del siglo XX cuando aún no había sido trasladada la estatua ecuestre del Gran Mariscal de Ayacucho.

Tras la muerte de Gómez a finales de 1935, la plaza “Juan Crisóstomo Gómez”, por presión popular que culminará con el derribo del busto que la presidía, pasa a denominarse “Agustín Codazzi”. Cuando en 1936, junto a San Agustín, Catia y sus alrededores son finalmente convertidos por el Concejo Municipal del Distrito Federal en la parroquia Sucre, se da pie para que dicha entidad acuerde el 11 de noviembre de 1941 “denominar Plaza Sucre, la llamada hasta ahora Plaza Agustín Codazzi”, lo cual no impidió que dejase de ser conocida popularmente como “plaza Catia”.

Será después de 1951 que el espacio pasará a estar presidido por una imponente estatua ecuestre del Mariscal de Ayacucho, realizada en París en 1922, obra del reconocido escultor venezolano Lorenzo González (1876-1948). La escultura estuvo colocada desde su llegada a Venezuela en 1922 en el cruce de la avenida San Martín con la 19 de diciembre (luego 9 de diciembre y hoy Washington) que conduce tras pasar el Puente 9 de diciembre hacia El Paraíso, y allí se mantuvo al menos hasta que finalizó la construcción del edificio Sede de la Junta de Beneficencia Pública del Distrito Federal, inaugurado en 1951 y diseñado por el arquitecto Doménico Filippone.

6. Foto de la estatua ecuestre de Antonio José de Sucre, obra de Lorenzo González, ubicada en el cruce de la avenida San Martín con 9 de diciembre al inaugurarse en 1951 el edificio sede de la Junta de Beneficencia Pública del Distrito Federal, diseñado por el arquitecto Doménico Filippone.

La afirmación de que la escultura de Sucre muy probablemente haya pasado casi 30 años en su ubicación original al norte del Puente 9 de diciembre hasta su traslado a la plaza Catia, tiene asidero en la fotografía tomada en 1951 en momentos en que se inauguraba el edificio de la Beneficencia. De su pedestal neoclásico original en mármol se desconoce el destino ya que cuando es reubicada se diseña y construye uno nuevo que es el que hoy conocemos.

De la información obtenida del blog “Caracas cuéntame” y en particular de la entrada titulada “Catia existía mucho antes a la fundación de Santiago de León de Caracas”, de gran utilidad para la elaboración de esta nota, con respecto al lapso transcurrido entre el cambio de nombre de la plaza Agustín Codazzi por Plaza Sucre (1941) y el traslado del monumento ecuestre de Sucre a dicho lugar (1951) no se tiene información de si allí existió “una estatua o busto alusivo al Héroe de Ayacucho, antes de la colocación de la obra del escultor Lorenzo González. (…) La duda surge puesto que en el acuerdo de cambio de denominación de nombre de la plaza Agustín Codazzi por la de Sucre, no se hace mención alguna sobre la colocación de una escultura distinta a la que posee actualmente”.

7. Dos tomas recientes de la Plaza Sucre.

Desde 1983 con la inauguración de la Línea 1 del Metro de Caracas (Propatria-Palo Verde) la plaza Sucre, donde se encuentra una de las estaciones del subterráneo, marca el inicio del Bulevar de Catia (construido en lo que fue la avenida España), red de espacios públicos superficiales que llega hasta La Silsa, e incluye la plaza Pérez Bonalde.

La plaza a la que hoy hemos dedicado esta nota fue remodelada por completo y reinaugurada en 2008 anexándosele un espacio de 600 m2. En diagonal a una de sus esquinas, al sureste, se encuentra ubicado el Teatro Catia, abierto al público en 1940.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. http://epaleccs.info/catia-rebelde-en-febrero/

2. https://www.pinterest.com/lrgarater/ferrocarril-la-guaira-caracas/ y https://www.facebook.com/LaguairaenRetrospectiva/photos/mapa-carretera-vieja-caracas-la-guaira/354417928028809/

3. https://correodelara.com/http-bit-ly-2makoyk/ y https://camaradecaracas.com/ocurrio-aqui/magnicidio-en-el-palacio/

4. http://guiaccs.com/zona-2/

5 y 6. Colección Crono Arquitectura Venezuela

7. https://mapio.net/pic/p-76234086/ y http://guiaccs.com/obras/plaza-sucre/

¿SABÍA USTED…

… que en 1956 se inaugura la Plaza Los Símbolos en el Paseo Los Ilustres?

1. Plaza y Paseo Los Símbolos el día de su inauguración.

Lo que se conoce en Caracas como el “Sistema Urbano La Nacionalidad” tuvo a lo largo del tiempo, desde que se gestó hasta que se culminó, un desarrollo y significado bastante desiguales. Definido su trazado, se inicia su realización con el tramo conformado por el Paseo Los Ilustres (parte de la antigua avenida Las Acacias que comienza a su vez en la Plaza Las Tres Gracias), proyectado al unísono con los albores de la Ciudad Universitaria de Caracas, a comienzos de la década de 1940, durante el mandato de Isaías Medina Angarita. Dedicado a rendirle tributo a los hijos insignes de la Nación y pensado como parte del ordenamiento urbanístico impulsado por el gobierno de Medina, el Paseo Los Ilustres se diseñó bajo la premisa de estar flanqueado por viviendas para la clase media para las cuales era su natural desahogo.

El resto del Sistema contemplaba terminar de conectar un sector en el que lo civil (encabezado por la máxima casa de estudios del país) era el leit motiv, con otro polo en el que lo castrense sería el tema predominante. Allí se ubicaría, una vez encargado su proyecto en 1945 (también por el gobierno de Medina) al reconocido arquitecto Luis Malaussena, el conjunto formado por las sedes de la Escuela Militar y la Escuela de Aplicación.

Así, el estrecho vínculo entre uso habitacional y espacio público que caracteriza al Paseo Los Ilustres no se conservará al momento de continuar el desarrollo del eje que conectaría la Ciudad Universitaria y la Escuela Militar y que tiene justamente a la Plaza Los Símbolos como punto de inflexión. Desde este lugar el Sistema se va desprendiendo paulatinamente de su compromiso con las áreas aledañas y del hacer ciudad bordeando el río Valle, hasta convertirse finalmente en el monumental Paseo Los Próceres poco después del cruce con el distribuidor La Bandera.

2. Sistema Urbano La Nacionalidad iniciando en la parte superior con la Plaza Las Tres Gracias (entrada a la Ciudad Universitaria) y rematando en la parte inferior en la Escuela Militar.

Este importante cambio en el carácter del gran paseo coincide justamente con el momento en que, derrocado Medina en octubre de 1945 y continuada la visión civilista de lo urbano por el llamado “Trienio adeco” (1945-1948), toma el  poder, tras el golpe de Estado a Rómulo Gallegos, la Junta Militar encabezada por Carlos Delgado Chalbaud, pero fundamentalmente a partir del 2 de diciembre de 1952 cuando el mando se concentra en la figura de Marcos Pérez Jiménez como dictador y presidente de lo que aún se llamaba los Estados Unidos de Venezuela.

La clave de la transformación experimentada en el Sistema Urbano La Nacionalidad se encuentra recogida en el libro Escrito de memoria (1967) de Laureano Vallenilla-Lanz Planchart (Ministro de Relaciones Interiores durante la dictadura) quien, citado por Silvia Hernández de Lasala en Malaussena. Arquitectura académica en la Venezuela moderna (1990) transcribirá el mensaje que Pérez Jiménez le transmitiera a Malausenna (encargado de realizar también los proyectos finales): “El general Medina, quería edificar algo modesto y los adecos una cosa más modesta aún. No, manifesté al doctor Luis Malaussena, no. Vea grande. La Escuela Militar debe disponer de medios y de espacio suficiente para formar una élite intelectual, física y moral. Un oficial egresado de ese Instituto habrá de estar capacitado para cualquier misión castrense o civil”.

Y a partir de allí continúa Hernández de Lasala: “De las palabras de Marcos Pérez Jiménez se deduce el cambio de actitud que mostrará Malaussena, del conjunto de la Escuela Militar y la Escuela de Aplicación al del Paseo de Los Precursores y el Círculo de las Fuerzas Armadas. (…) La austeridad en el uso de los recursos que se observa en el conjunto proyectado durante el gobierno de Isaías Medina Angarita dará paso a la utilización de materiales costosos característicos de las obras del complejo que se diseñan y construyen en la década de 1950: el Círculo de las Fuerzas Armadas y el Paseo de los Precursores”.

De tal manera, a la conclusión del conjunto de las dos escuelas en 1947 y de la primera parte del Sistema La Nacionalidad (Paseo Los Ilustres y Paseo Los Símbolos) seguiría el desarrollo del monumento a Los Próceres y el Paseo de los Precursores al que se adosó el Círculo de las Fuerzas Armadas, dentro del afán por darle a Caracas un lugar gobernado por el lenguaje académico y el eclecticismo en el que la monumentalidad buscaría hacer recordar el urbanismo francés del siglo XIX. Como bien señala Hernández de Lasala “con su retórica expresa una versión particular de lo que hoy somos, en función de una valoración singular de los héroes de la Patria; a la vez que intenta  justificar la presencia del régimen dictatorial de Marcos Pérez Jiménez, asociando su ejercicio a las hazañas de los héroes de la independencia”.

3. Vista aérea de la Plaza y Paseo Los Símbolos cerca de 1953 a la espera de la colocación del pavimento de la plaza y del grupo escultórico Memoria de los venezolanos a los símbolos patrios de Ernesto Maragall. Al fondo el Paseo Los Próceres aún en movimeinto de tierra.
4. Dos tomas del Paseo Los Ilustres en fechas cercanas a su inauguración

Inaugurado todo el Sistema por Pérez Jiménez en 1956, corresponderá a la Plaza Los Símbolos articular los austeros paseos “medinistas” de Los Ilustres y Los Símbolos y resolver el cambio de dirección hacia el suroeste del primero cuando continua hacia el segundo. El diseño de ambos, ubicados al centro de una avenida de dos canales a cada lado con sistemas de refugio para el transporte público, con un ancho aproximado de 10m, acusa una extrema sencillez. Están conformados por una sección continua pavimentada originalmente en baldosas de mosaicos vitrificados destinada a la circulación peatonal, que se ensancha para dar cabida a áreas de descanso las cuales cuentan con bancos de concreto y postes de iluminación de metal vaciado ornamentado y se separa de la calle mediante espacios para jardines arbolados.

La Plaza en sí se trata de una rotonda o redoma que permite resolver el cambio de dirección ya mencionado liberando la prolongación de la avenida Las Acacias que hoy conocemos como avenida Roosevelt en su ruta hacia Los Rosales y El Cementerio. Dada su condición circular, Malaussena recurrió a insertar en el interior un cuadrado sobre el que se generó una limpia superficie pavimentada con un mínimo de equipamiento que contenía a su vez, como remate del eje proveniente del Paseo Los Ilustres, un espejo de agua donde se ubicó el grupo escultórico Memoria de los venezolanos a los símbolos patrios, realizado por el artista catalán, residenciado en nuestro país desde 1937, Ernesto Maragall Noble (1903-1991), cuyo arte ya había hecho anteriormente acto de presencia en la ciudad. El espacio sobrante entre el cuadrado interno y el círculo externo fue tratado como área verde con el objeto de acentuar el aislamiento del tráfico vehicular que el interior de la plaza exigía.

5. Arriba. Izquierda: Ernesto Maragall. Derecha: Ernesto Maragall en su estudio con Susana Duijm (1956). Abajo: El monumento a los símbolos en el taller de Viareggio, Italia (1957) donde se puede apreciar la escala de la obra.
6. Memoria de los venezolanos a los símbolos patrios en una foto reciente
7. Tres aproximaciones al monumento a Los Símbolos

La imponente obra concebida y realizada por Maragall en bronce para el espacio de la plaza fue encargada por Guillermo Pacanins, gobernador del Distrito Federal, al igual que los monumentos a Los Precursores y Los Próceres. Imbuída en el espíritu nacionalista que terminó cobrando todo el Sistema Urbano y que ya había hecho acto de presencia en su obra anterior, la pieza recoge la figura de tres indígenas (una mujer y dos hombres) que representan los emblemas patrios: la bandera, el escudo y el himno.

Si La Nacionalidad en su totalidad fue inaugurado por Pérez Jiménez en 1956, la obra de Maragall no se instaló en la plaza hasta 1957 a la espera de su llegada de Viareggio (Italia) donde fue fundida. Su presencia logró inyectarle al apacible lugar donde se ubicó buena parte de la grandilocuencia con que fue trabajada la etapa final del Sistema donde el artista, como ya se asomó, también participó creando los bajorrelieves ubicados en las caras largas de los dos monolitos de Los Próceres que recogen las cuatro batallas de la independencia: Carabobo, Pichincha, Boyacá y Ayacucho, y en todo el tratamiento escultórico del Paseo de los Precursores donde destaca la pieza de un indígena a caballo.

Galardonado en 1943 con el Premio Nacional de Escultura por su escultura en bronce Auyucama, y en 1953 con la Orden el Libertador Simón Bolívar, el artículo dedicado a Ernesto Maragall Noble elaborado por Judit Subirachs Burgaya publicado en el Diccionario de la Real Academia de la Historia de España, destaca: “La mayor parte de las obras que Maragall dejó en Venezuela son de carácter nacionalista épico, de concepción monumentalista y de formas robustas y estáticas. (…) Sin embargo, nunca olvidó los cánones propios de sus orígenes mediterráneos, produciendo obras en las que el orden y el equilibrio fueron aplicados a un mundo frondoso y enigmático”. Si bien buena parte de su producción más relevante está concentrada en el lugar que hemos reseñado, no olvidemos que Maragall es también el autor de los Titanes de Venezuela de la Fuente Monumental Venezuela ubicada inicialmente en la Plaza Venezuela y hoy en el Parque Los Caobos, y que también realizó recién llegado al país Mestiza, localizada al borde del estanque en el patio central del Museo de Bellas Artes y, ya al final de su carrera, el monumento conmemorativo A los caídos de la generación del 28 (1978-1979) para los jardines de la Universidad Central de Venezuela.

8. Arriba: trabajos de restauración del Paseo Los Ilustres llevados a cabo en 2019. Abajo: foto reciente del paseo

Inmersos durante años en un proceso de creciente abandono y deterioro lo que hizo que ello fuera recogido en 2007 por el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) en su Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano, tanto el Paseo Los Ilustres como la Plaza Los Símbolos y el paseo que lleva el mismo nombre a partir de 2015 han sido objeto de sucesivas intervenciones no todas respetuosas de las condiciones originales que su diseño ofrecía, que condujeron a la reposición del pavimento, el mobiliario urbano y la vegetación, mostrando en la actualidad un aceptable estado de conservación, siendo Fundapatrimonio el ente encargado de su mantenimiento. Es así como la zona ha recuperado su condición de lugar de descanso y recreación de quienes viven en sus alrededores y de los caraqueños en general como parte de un sistema que constituye uno los sitios de mayor aceptación y vitalidad de cuantos existen en la ciudad.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 5. Hannia Gómez. Catálogo de la exposición Suite Iberia. La arquitectura de influencia española en Caracas, 2015

2. http://guiaccs.com/obras/sistema-urbano-de-la-nacionalidad/

3. https://www.pinterest.com/pin/384917099383815605/

4. https://www.pinterest.com/pin/384917099385454527/ y Colección Fundació Arquitectura y Ciudad

6. https://www.pinterest.com/pin/351210470921778074/

7. https://iamvenezuela.com/2015/10/plaza-los-simbolos-paseo-los-simbolos/

8. y Colección Fundació Arquitectura y Ciudad y http://guiaccs.com/obras/sistema-urbano-de-la-nacionalidad/

¿SABÍA USTED…

… que en 1921 se inaugura la plaza Washington en El Paraíso, Caracas?

1. Foto tomada por Luis Felipe Toro en la que probablemente quedó registrada la inauguración de la Plaza Washington en El Paraíso el 19 de abril de 1921.

El Paraíso, primera expansión de Caracas hacia el suroeste iniciada a finales del siglo XIX y a la vez primer suburbio residencial de la alta burguesía caraqueña, se fue desarrollando gracias al empuje que le diera, por un lado, la firma del contrato acordado en 1891 entre la administración del presidente Raimundo Andueza Palacios y la empresa Tranvía de Caracas (compradora de los terrenos de la antigua hacienda Echezuría) y, por el otro, los temores que ocasionara el terremoto acaecido en 1900 en los ocupantes del centro de la capital con el presidente Cipriano Castro a la cabeza, quien adquirió y remodeló en 1904 Villa Zoila para convertirla en su residencia.

Aunque en 1891 se inauguraba la Avenida Principal y se iniciaban en firme los trabajos tendientes a urbanizar la zona dotándola de vialidad y servicios, los mismos fueron paralizados durante 4 años al estallar la Revolución Legalista, retomándose en 1895 cuando, con motivo del Centenario de Antonio José de Sucre, se organizó en sus predios la Exposición Agrícola e Industrial de Venezuela. El sector donde se produjo la primera ocupación sería el más próximo al centro de la ciudad (parroquia San Juan) con el que se conectaría mediante un puente una vez salvado el obstáculo que ofrecía el río Guaire. El desarrollo se extendería hasta la intersección de la Avenida Principal (a la que se acompañó con otro eje paralelo) con la que se conocía como Avenida Castro (que comunicaba hacia el este con el Rincón del Valle y con los puentes Sucre y de Hierro), cuya prolongación hacia el oeste daría pie a la Avenida Carabobo y a su continuación conocida como Avenida de la Vega que terminaba justamente en ese lugar.

2. Detalle de dos de los Planos de Caracas de Ricardo Razetti que muestran la evolución de la primera etapa de El Paraíso.
Izquierda: 1897. Derecha: 1906.
3. Detalle del «Plano de Caracas» de Ricardo Razetti de 1929 donde se pueden apreciar al sureste del primer desarrollo las plazas República -hoy Páez- (1905) y 19 de abril de 1810 (1911) -hoy Madariaga-, al oeste el Hipódromo Nacional (1908) y, próximo a él, sobre la avenida Carabobo al suroeste, la segunda localización del «Monumento a Carabobo» o «La India del Paraíso» (1921).

La comparación entre los planos de Ricardo Razetti de 1897, 1906 y 1929 muestra a las claras el desarrollo del que fue objeto El Paraíso desde su primer trazado hasta que paulatinamente lo fueron ocupando “quintas” o “viviendas unifamiliares aisladas”, aparecen la Plaza República -hoy Plaza Páez- (1905) en el cruce entre la Avenida Principal y la  Avenida Castro, el Hipódromo Nacional (1908), gran detonante del proceso, y se realizan diversas intervenciones vinculadas a las celebraciones del Centenario de la Independencia (1910-1911) ubicadas sobre el eje Avenida Carabobo-Avenida de La Vega (hoy  Avenida José Antonio Páez).

A tan magna conmemoración obedece la inauguración en 1911 de la Plaza 19 de abril de 1810 (donde se devela la escultura de Emilio Gariboldi, “Monumento a Francisco Salias y José Cortés de Madariaga”) contigua a la Plaza República y ese mismo año del “Monumento a Carabobo” del escultor Eloy Palacios, mejor conocido como La India de El Paraíso, que originalmente Cipriano Castro había encargado para ser ubicada en la llanura donde se libró la batalla con motivo del 90 aniversario del evento, pero que luego Gómez (debido a la desnudez de la figura que protagoniza el monumento lo cual consideró un “irrespeto a la majestad de los próceres”), destinaría para ornamentar a la pujante urbanización caraqueña. La India debía ser inaugurada por el Benemérito el 24 de junio de 1911, como prolongación de las festividades del Centenario coincidiendo con los 90 años del triunfo en Carabobo, pero por el empeño en incorporar la inscripción “Unión, Paz y Trabajo” (lema de su gobierno) terminó develándose el 21 de agosto, según se recogió en el nº 474 de El Cojo Ilustrado.

4. Ceremonia inaugural del «Monumento a Carabobo» el 21 de agosto de 1911, recogida por El Cojo Ilustrado, N° 474, 15 septiembre de 1911. La pieza del escultor Eloy Palacios, según la revista, fue «levantada en la avenida 19 de diciembre» siendo esta, por tanto, su primera ubicación.
5. Detalle del Plano de Caracas de Ricardo Razetti de 1929 donde se puede apreciar en el cruce de las Avenidas de la Vega y 19 de diciembre el emplazamiento original del «Monumento a Carabobo» (1911) posteriormente ocupado por la estatua de George Washington (1921).
6. Escultura de George Washington en su emplazamiento original (1883) entre la Basílica de Santa Teresa y el Teatro Nacional.
7. Estatua de George Washington ubicada en la Avenida de La Vega con 19 de noviembre en fechas cercanas a su mudanza en 1921 desde el espacio que ocupaba entre la Basílica de Santa Teresa y el Teatro Nacional.

Es, sin embargo, el plano de 1929 de Razetti el que nos informa de dos situaciones interesantes. La primera es que ya aparece la conexión de la Avenida de La Vega con la Avenida San Martín (sector El Empedrado, Artigas) mediante la Avenida 19 de diciembre y en dicho encuentro, en el centro de la Avenida de La Vega, se visualiza la redoma donde inicialmente se había ubicado en 1911 y en solitario el “Monumento a Carabobo”. La segunda es que ya en 1929 la mencionada obra había sido trasladada (probablemente en 1921, año del centenario de la batalla, 111 del 19 de abril y 110 de la Firma del Acta de la Independencia) a un costado del Hipódromo sobre la Avenida Carabobo, presidiendo un espacio conformado por dos plazas gemelas “de equilibrada simetría, con elaborados jardines y caminerías sinuosas situadas a ambos lados del monumento, diseñadas por el ingeniero Ricardo Razetti y ubicadas transversalmente a la avenida…”, como nos indican María Isabel Peña y Gregory Vertullo en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015). Cabría añadir, por tanto, que el emplazamiento actual de La India, en la redoma situada al final de la Avenida Páez en el cruce con la O’Higgins (en las entradas de La Vega y Montalbán), obedeció a un segundo traslado del monumento realizado en 1966 en momentos en que se construyó el Distribuidor La Araña, hecho que afectó severamente el lugar donde se había emplazado por segunda vez en 1921.

Pues bien, es en la intersección de la Avenida de La Vega con la 19 de Diciembre, en el espacio dejado libre por La India, donde en 1921, cumpliéndose 111 años del 19 de abril, se colocará la escultura de George Washington realizada por el artista estadounidense William Rudolf O’Donovan (1844-1920), procedente de su ubicación original entre la Basílica de Santa Teresa y el Teatro Nacional, lugar que ocupaba desde 1883, espacio que desde 1888 pasó a denominarse como Plaza Washington. Simultáneamente, ese mismo día, se “descorrió el velo” de la estatua de Bolívar en el Central Park de Nueva York (del escultor venezolano Nicolás Veloz) según relata Enrique Bernardo Núñez, cronista de la ciudad, en su libro La ciudad de los techos rojos (Calles y esquinas de Caracas) (1947).

8. Detalle del «Plano de Caracas y sus alrededores» (1934) de Eduardo Röhl donde aún no aparece la que hoy se conoce como Plaza Washington. Por tanto, todavía la escutura del prócer estadounidense se encontraba ubicada en el eje de la hoy denominada avenida Páez.
9. Plaza Washington (circa 1960).
10. Plaza Washington. Detalles de la escultura de William Rudolf O’Donovan y del pedestal con la inscripción que se le colocó.
11. Plaza Washington. Planta (izquierda arriba) y dos imágenes recientes (circa 2015).

Será, por tanto, más adelante (después de 1939, momento en que aparece el espacio en uno de los planos del Plan Rotival y luego en el de Caracas y sus alrededores de 1941) que se diseñará la plaza triangular que hoy conocemos como Plaza Washington en El Paraíso y se reubicará allí la obra inicialmente colocada en 1921 en el cruce de vías. Sobre ella Gregory Vertullo en Caracas del valle al mar… señalará: “La configuración triangular de la plaza es el resultado de una intervención desarrollada en la década de los 40 por el arquitecto Tomás José Sanabria, cuando el arquitecto cursaba estudios de ingeniería civil, y que posteriormente fue intervenida en la década de los 50 … El perfil de mayor longitud de la plaza se encuentra definido por la avenida José Antonio Páez, rematando en su extremo este en un ángulo…” que apunta a la intersección donde inicialmente se ubicaron tanto La India como la escultura del prócer norteamericano. “Al centro de la plaza se encuentra la estatua pedestre del (primer) presidente estadounidense …, vaciada en bronce apoyada sobre un pedestal de mármol…”. La inscripción del pedestal dice: «El Gobierno y el Pueblo de Venezuela a JORGE WASHINGTON, fundador de la República del Norte. Erigido en el Centenario del Libertador Simón Bolívar, 1883». Será el fechas posteriores al diseño de la plaza que se le dará el nombre de Avenida Washington a la que hasta entonces se denominaba 19 de Diciembre la cual, curiosamente, se había empezado a nombrar como 9 de diciembre como lo testifica el Plano de Caracas y sus alrededores elaborado por la Esso en 1946. Dicho plano también le otorga el nombre de Urbanización Washington a la zona aledaña a la plaza.

Con relación al escultor William Rudolf O’Donovan quizás valga la pena señalar, con el auxilio de Wikipedia, que “nació en el condado de Preston, Virginia (ahora Virginia Occidental) y aprendió a esculpir por sí mismo. Después de la Guerra Civil, en la que O’Donovan sirvió en el ejército confederado, abrió un estudio en la ciudad de Nueva York y se hizo conocido como escultor, especialmente de piezas conmemorativas. En 1878, O’Donovan se convirtió en asociado de la Academia Nacional de Diseño. George Washington era uno de sus temas favoritos (elaboró, además de la escultura que tenemos en Caracas, una colosal estatua de bronce que corona el Monumento a la batalla de Trenton, New Jersey -1891-93- o la que se encuentra en la Torre de la Victoria, Newburgh, New York -1886-87-) y publicó una serie de artículos sobre retratos de Washington. Durante las décadas de 1870 y 1880 colaboró con Maurice J. Power, político, escultor y propietario de la Fundición Nacional de Bellas Artes en la producción de muchas obras de arte público”.

La plaza Washington fue declarada «Bien de Interés Cultural» el 25 de septiembre de 2009 por el Instituto del Patrimonio Cultural.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://twitter.com/elarchivove/status/1358422766559592455

2, 3, 5 y 8. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

4. https://twitter.com/cojoilustrado/status/1275866935000006657

6 y 9. http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/04/la-plaza-del-padre-sojo-y-washington.html

7. Colección Crono Arquitectura Venezuela

10. http://guiaccs.com/obras/plaza-washington/ y https://steemit.com/spanish/@wladimircarrera/recorrido-por-4-plazas-y-monumentos-emblematicas-en-caracas-venezuela-situacion-actual

11. http://guiaccs.com/obras/plaza-washington/ y https://www.pinterest.com/pin/453667362446218916/