1992•Se concluye la construcción y equipamiento del Edificio Administrativo CVG Venalum, ubicado en la Zona Industrial de Matanzas, estado Bolívar, proyectado por un equipo coordinado por el arquitecto Azier Atela Amade (FAU UCV, reválida en la promoción 20C / 1972), con la participación del arquitecto Alberto Park Flores (FAU UCV, promoción 28/1978) como residente, todos estos vinculados a la empresa Marshall y Asociados, C.A. (Edgar G. Marshall, Presidente Ejecutivo).
La fachada del edificio fue resuelta con el sistema de ventanas UNIFEDO, siendo para el momento el octavo proyecto que esta empresa realizaba y el segundo fuera de Caracas.
1966• Luego de dos años de construcción el Centro Simón Bolívar (CSB) concluye los Edificios Camejo, sobre la avenida Este 6 y Cruz Verde, sobre la avenida Este 8, proyectados por el arquitecto José Antonio Ron Pedrique (1927-2001) (FI UCV, promoción 1/ 1948 – la primera promoción de egresados de la Escuela de Arquitectura de la Facultad de Ingeniería).
En los dos edificios gemelos, bajos de altura (seis pisos sobre el nivel de la Plaza Diego Ibarra, más los niveles adicionales para tener sus accesos directos sobre las avenidas antes citadas), los cuales fueron diseñados respetando el eje compositivo del proyecto de Cipriano Domínguez (1904-1995) y del Plan Rotival (1939), el Centro Simón Bolívar instaló como su sede en el primero al Banco Obrero -BO- (luego transformado en el Instituto Nacional de la Vivienda -INAVI-) y en el segundo la Dirección General de Cartografía Nacional del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables.
1946• Se concluye la construcción del edificio Sede del Banco Central de Venezuela, en un terreno de 6.150 m2 ubicado en el ángulo Noroeste de la esquina de Carmelitas entre las calles Norte 2 y Oeste 1, diagonal con la Santa Capilla en la avenida Urdaneta, proyectado por el ingeniero y arquitecto Gustavo Wallis Legorburu (1897-1979) en 1942 con la asistencia técnica de empresas norteamericanas.
La primera piedra del edificio se colocó el 19 de octubre de 1943 y todo el proceso de construcción fue dirigido por Gustavo Wallis, quien para la fecha había construido para el Ministerio de Obras Públicas la Cárcel El Obispo (1927-28), el Teatro Principal (1931), el Palacio para la Gobernación de Caracas (1935) y el Edificio Veroes (1938-40).
Wallis invitó a participar en el proyecto del banco al artista catalán Ernesto Maragall i Noble (1903-1991) que realizó los relieves que acompañan el nombre del banco sobre el portal de acceso, los dos medallones y las cuatro figuran que rematan en la parte superior el cuerpo central del edificio.
Ernesto Maragall, Premio Nacional de Escultura 1943, «es considerado uno de los pioneros de la estatuaria pública venezolana. Sus aportes fueron relevantes a través de monumentos integrados a la arquitectura o al paisaje, e inscritos en las tendencias oficiales de reafirmación de la nacionalidad».
Los cuatro grupos escultóricos incorporados al edificio sede del Banco Central de Venezuela representaban de forma alegórica la agricultura, el comercio (1), la industria (2), y la población.
La nueva sede proyectada y construida por Wallis, la segunda del Banco Central, en poco tiempo resultó insuficiente para su crecimiento y desarrollo, por lo que a fines de los años 1950 se encargó un nuevo proyecto al arquitecto Tomás Sanabria, que fue concebido en dos etapas,
En la primera, a construirse en el terreno ocupado por el edificio diseñado por Wallis, se haría la sede para los más altos niveles de decisión del Banco y también parte de las bóvedas de seguridad y otros servicios específicos de la Institución. Este edificio fue inaugurado en 1965, con asistencia del Presidente de la República Dr. Raúl Leoni y por su diseño, Tomás Sanabria recibió el Premio Nacional de Arquitectura 1965.
En la segunda etapa, se construyó la Torre Financiera de 26 pisos sobre el nivel de la calle, la cual fue inaugurada por el Presidente Rafael Caldera el 14 de Septiembre de 1973.
La Revista CAV 2/22 (1967), dedicada completamente a la ciudad de Barquisimeto, recoge como sección muy destacada toda la información correspondiente al llamado, selección y fallo del Concurso Nacional de Arquitectura para la sede del Concejo Municipal del Distrito Iribarren, idea pionera dentro del territorio nacional para edificaciones públicas de este tipo, lo que auguraba un prometedor futuro para este mecanismo de selección: “En septiembre de 1966 el Concejo Municipal del Distrito Iribarren en una jornada memorable y por unánime voluntad de todos sus integrantes, tomó la decisión de iniciar las gestiones para que el diseño del edificio de su futura sede fuese elegido en el marco de un certamen nacional de ideas. Nunca estará de más resaltar la significación de aquella inteligentísima iniciativa, hoy ya una realidad”.
El concurso que “fue promovido y concretado en el excepcional período de 9 semanas”, contó con la asesoría del arq. Felipe Montemayor y como miembros del jurado con el Ingeniero Municipal del Distrito Iribarren Gerardo Pérez Lugo, el arq. Enrique Gómez Marcano (representando al Concejo Municipal), el arq. Paulo Pimentel (representado al Ministerio de Obras Públicas -M.O.P.-), el arq. Américo Faillace (representando al Colegio de Arquitectos de Venezuela -C.A.V.-) y al ing. Jorge Rovatti (representado al Colegio de Ingenieros de Venezuela -C.I.V.-).
1. Fachada del anteproyecto presentado por Jesús Tenreiro en el Concurso Nacional para la sede del Concejo Municipal del Distrito Iribarren, Barquisimero, estado Lara
La exitosa convocatoria registró un total de hasta treinta y seis profesionales inscritos, de los cuales 22 entregaron anónimamente sus propuestas, pasando siete de ellas a ser consideradas como finalistas, de entre las cuales, el 13 de diciembre de 1966, por unanimidad y “con cuatro días de anticipación a la fecha prefijada”, se seleccionó como ganador el anteproyecto distinguido con la letra “V” presentado por Jesús Tenreiro Degwitz, resultando reconocido con el segundo premio el trabajo identificado con la letra “J” entregado por Ignacio Contreras Iribarren con la colaboración de Carlos Gómez de Llarena. Ambos trabajos, también, se encuentran ampliamente desplegados en la Revista CAV 2/22 que nos ha servido de apoyo a esta nota.
La voluntad firme por parte de las autoridades de que la obra se ejecutara ya preveía desde el propio momento del fallo que los planos definitivos del proyecto fueran entregados el 1 de junio del año siguiente (1967). Orgullosos, los organizadores declaraban: “Se ha dado un ejemplo singular a la nación demostrando que es posible organizar eficazmente un concurso de jerarquía en un tiempo brevísimo; que los profesionales responden con un esfuerzo a la altura de la invitación y que de todo esto el resultado es un magnífico edificio que sin duda será un orgullo nacional y un inmenso paso delante de la Arquitectura venezolana”.
2. Jesús Tenreiro. Concejo Municipal del Distrito Iribarren, Barquisimeto, estado Lara. Izquierda: detalle de la fachada. Derecha: espacio de la Cámara Municipal3. Jesús Tenreiro. Concejo Municipal del Distrito Iribarren, Barquisimeto, estado Lara. Espacio central
Y en buena medida no les faltó razón: ubicado en la carrera 17 entre calles 25 y 26, el edificio de alrededor de 6.000 metros cuadrados, ceñido al programa estipulado en las bases del concurso, resuelto con un sótano y tres niveles de oficinas donde se encuentra una Sala de Artes, una galería de Retratos de los Alcaldes del municipio Iribarren y Presidentes del Concejo Municipal a lo largo de la historia, además del Salón de Sesiones y una Sala Situacional incluyendo un auditorio, se terminó de construir impecablemente en 1968 en concreto armado obra limpia, ofreciendo una poderosa imagen exterior que dignifica el histórico contexto en el que se encuentra mediante un sabio manejo de la volumetría y el control solar, una rica espacialidad interior estructurada con base en un patio central y un control consciente y sensible de la luz que dejan atrás, a modo de simple anécdota, las influencias que sin duda existieron de la arquitectura de Louis Kahn, de quien Jesús Tenreiro (1936-2007) fue siempre un atento estudioso.
4. Jesús Tenreiro. Concejo Municipal del Distrito Iribarren, Barquisimeto, estado Lara. Vista exterior
Esta modélica experiencia sirvió, además, para ofrecerle a Tenreiro (Premio Nacional de Arquitectura en 1991) una de las pocas ocasiones de concretar en hechos su talento como proyectista a lo largo de su trayectoria, tras la paradoja de haberla podido ejecutar a través de un mecanismo que ha demostrado ser, al menos en nuestro país, objeto de sucesivas frustraciones para los profesionales de la arquitectura. Como muestra valga señalar, dentro de la misma tipología edilicia, los casos fallidos (por no pasar de la realización de los respectivos proyectos), correspondientes a los concursos para el Palacio Municipal del Distrito Federal (1970, ganado por Carlos Gómez de Llarena y Manuel Fuentes) o para el Palacio Municipal del Distrito Sucre, edo. Miranda (1985, ganado por Juan Carlos Parilli), sin mencionar otra gran cantidad de oportunidades lamentablemente perdidas. El Palacio Municipal de Barquisimeto es uno de tres monumentos (junto al edificio sede de la CVG en Puerto Ordaz y la Abadía Benedictina en Güigüe) que Tenreiro dejó como legado a la arquitectura contemporánea venezolana. También nos dejó como importante testimonio lo que le expresó en 1993 a Antonio Ochoa en una entrevista aparecida el 24 de enero en El Universal, luego de renunciar al Premio Nacional que le fuera otorgado dos años antes: “Un premio es algo muy serio, como le escribí al jurado al comunicarle mi decisión. Lo que hay es que rechazar las estructuras burocráticas, cualquiera que éstas sean, según decía Thomas Bernhard. Comparto su idea de que todos los honores que se le hacen a una persona son sospechosos.(…) Las bases fueron modificadas y se transformó en la premiación a la ‘supuesta trayectoria’, y una trayectoria no se premia con dinero sino con más obras”. Ojalá le hubieran hecho caso.