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¿SABÍA USTED…

… que en el mes de diciembre de 1951 es inaugurado el Velódromo Teo Capriles?

1. Vista general del velódromo (c.1951).

Después del derrocamiento de Rómulo Gallegos en noviembre de 1948, la Junta Militar que tomó el mando, encabezada por Carlos Delgado Chalbaud, asumió la responsabilidad de organizar en Venezuela los III Juegos Deportivos Bolivarianos de 1951, una vez finalizados en Lima los correspondiente a su segunda edición aquel mismo año que Gallegos cae. Sería la primera competencia multidisciplinaria celebrada en Venezuela con el aval del Comité Olímpico Internacional (COI).

A tal efecto, se decide dar un importante empuje a la prosecución de las obras que desde 1945, mientras gobernaba Isaías Medina Angarita, se venían realizando para la construcción de la Ciudad Universitaria de Caracas y, en especial, acelerar la realización de sus dos instalaciones deportivas de mayor envergadura: el Estadio Olímpico y el Estadio Universitario de Beisbol, cuyas ubicaciones ya estaban previstas en el primer plano de conjunto de 1944 realizado por Carlos Raúl Villanueva como remate al este del eje que lo estructuraba.

2. Izquierda: Plano de conjunto de la Ciudad Universitaria de Caracas (1944) publicado en la prensa en fechas próximas a la apertura de los Juegos Bolivarianos. Derecha: Vista general de los estadios de la UCV. En primer plano, el Universitario de béisbol, inaugurado el 12 de diciembre de 1951 y, en segundo plano, el Olímpico, inaugurado el 5 de diciembre de 1951.
3. Izquierda: Afiche elaborado con motivo de la celebración en Caracas de los III Juegos Deportivos Bolivarianos. Derecha: Dos imágenes de la ceremonia inaugural llevada a cabo en el estadio Olímpico de la UCV el 5 de diciembre de 1951.

Las obras de los estadios se terminarán en 1950, correspondiéndole al Olímpico (con capacidad para 30.000 personas), al inaugurarse el 5 de diciembre de 1951, el honor de albergar ese día la ceremonia de apertura con delegaciones de Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela. También, durante el evento, allí se escenificarían las competencias de pista y campo junto a las de fútbol. Así, el campus de la UCV se convirtió en el epicentro de los juegos al decidirse, además, utilizar las residencias estudiantiles (finalizadas en 1949) como albergue para los atletas.

4. María Lionza. Alejandro Colina (1950-1951). Dos imágenes de su ubicación inicial cuando se utilizó como pebetero de los Juegos Bolivarianos.
5. El atleta. Francisco Narváez (1951). Creado especialmente con motivo de la celebración de los Juegos.

Recordemos, adicionalmente, que la creación de un pebetero para recibir y mantener el fuego olímpico que flamearía durante los Juegos le sería encargado por el Comité organizador en 1950 al escultor venezolano Alejandro Colina, quien, fiel a su vocación indigenista y americanista, se inspiró en la mítica india yaracuyana María Lionza para realizar la escultura que conocemos y que con sus brazos en alto, sostenía una vasija, especie de ánfora, depositaria del fuego que ardería durante los 16 días que duraba el evento. Originalmente la obra fue colocada al lado del puente que cruza el río Guaire entre los estadios junto con “El atleta” de Francisco Narváez (también realizado para la ocasión) buscándose así sublimar el deporte.

Pues bien, el conjunto de obras que completaban las instalaciones de los III Juegos Deportivos Bolivarianos, terminadas y/o acondicionadas todas a tiempo, estaba conformado por: canchas de tenis (ubicadas también en la Ciudad Universitaria); piscinas para las competencias de natación y saltos ornamentales (Escuela Militar de El Valle); polígono de tiro y gimnasio cubierto con cancha de madera (Fuerte Tiuna); canchas de golf (Caracas Country Club); deportes bajo techo (salones del Club Venezuela); levantamiento de pesas (Auditorio del Liceo Fermín Toro); deportes ecuestres (Estadio Olímpico, Cuartel Ambrosio Plaza y terrenos de la Escuela Militar de El Valle); basquetbol y volibol (Nuevo Circo); y, finalmente, competencias ciclísticas, en La Vega, sobre la prolongación de la avenida Páez de El Paraíso (hoy avenida Teherán o intercomunal de Montalbán) a realizarse en un nuevo  velódromo con capacidad para 12.000 espectadores.

6. Vista general del Velódromo Teo Capriles (c.1951)

Impulsada por el destacado desempeño del ciclismo nacional en eventos internacionales y a la popularidad adquirida por este deporte en nuestro país, la decisión de construir el velódromo (inaugurado también durante las fechas de realización de los Juegos Bolivarianos), vino acompañada con la de colocarle el nombre de Teo Capriles el más destacado deportista venezolano de esa disciplina hasta la fecha amén de insigne nadador. El proyecto fue realizado por el ingeniero de origen suizo Hermann Blasser.

7. Hermann Blaser. Planta y corte del proyecto del velódromo.

De la descripción elaborada por Blasser en octubre 1952 titulada “Radrennbahn in Caracas” aparecida en la publicación Schweizerische Bauzeitung, revista politécnica suiza que dedicó dos artículos a Venezuela, se desprende que para la construcción del velódromo se contaba con un lote de 4,3 hectáreas y que la propuesta estuvo integrada por 4 elementos: la pista de carreras, la tribuna norte, la tribuna sur y una serie de elementos y servicios de apoyo.

La pista de carreras, construida en concreto armado atendiendo a las normas internacionales en todo lo relacionado a su peraltaje y dimensiones, se desarrolló entre dos semicírculos concéntricos de 34 y 49,40 mts en los extremos que se conectan con dos rectas de 82 mts cada una lo cual da una longitud total de 400 mts. Tiene un ancho total de ocho metros que ofrece la capacidad suficiente para desarrollar series de hasta siete competidores. La orientación del eje longitudinal del velódromo es exactamente este-oeste.

8. Velódromo Teo Capriles. Tribuna norte. Vista desde la calle/acceso principal (izquierda). Vista hacia la pista (derecha)

La tribuna norte se encuentra techada por una hermosa cubierta de concreto armado de 16 metros en voladizo pensada para no perturbar las visuales hacia la pista. Su parte posterior conforma la fachada principal que da hacia la calle. En la planta baja, donde se produce el acceso principal del conjunto, se tiene un gran salón con dos bares, área para masajes y baños públicos. Allí se ubican las escaleras para acceder a la tribuna propiamente dicha. El piso superior contiene dos pasillos con un bar cada uno, una sala de reuniones, una oficina para la administración, otros locales para los clubes de bicicletas y se corresponde con el nivel destinado al público que tiene capacidad para 3000 espectadores sentados, previéndose espacios especiales para la prensa e invitados de honor.

La tribuna sur, destechada, solo tiene un piso bajo ella que contiene un gran espacio con bar donde los espectadores se pueden proteger contra la lluvia y el calor si es necesario. También se encuentra un local para la conserjería y doce salas para los diversos clubes. La tribuna tiene capacidad para 2600 personas y está realizada en concreto armado.

9. Velódromo Teo Capriles. Espléndida vista de la tribuna norte desde la pista.

Vale señalar que las dos tribunas están conectadas a la pista de carreras a través de un túnel con el propósito de poder acceder al centro del campo. Este campo sirve también para realizar juegos y eventos.

Los elementos y servicios de apoyo están conformados por las vías de acceso, un espacio ubicado en la parte posterior de la pista con capacidad para estacionar 250 vehículos y los pasos de los ciclistas a la pista a través de un túnel de 5 metros de ancho.

La construcción tuvo un costo de alrededor de ocho millones de bolívares, lo que equivale para la época a aproximadamente 2,5 millones de dólares o 13 millones de francos suizos.

10. Ubicación en el contexto y vista cenital del Velódromo Teo Capriles en la actualidad.

La instalación una vez inaugurada pasó a albergar la sede del Instituto Nacional de Deportes (IND).

11. Imágenes de los trabajos de remodelación a los que fue sometido el velódromo con motivo de la realización en 2023 de los Juegos del Alba.

El velódromo, tras haber formado parte de las instalaciones para los Juegos Panamericanos de 1983, también lo fue para para los Juegos del Alba 2023, momento en que fue objeto de una importante remodelación que incluyó la repavimentación de la pista, la actualización de las instalaciones y la construcción de un nuevo velódromo de BMX.

Hoy es un establecimiento multipropósito usado habitualmente para la práctica de diversos deportes además del ciclismo o el patinaje, en virtud del aprovechamiento dado a espacio central que bordea la pista. También es utilizado para actividades sociales y culturales diversas.

Notas

12. Tres obras importantes en las que intervino Hermann Blasser. Izquierda arriba: Hospital Municipal Psiquiátrico de Lídice, Caracas. Izquierda abajo: Grupo Escolar Francisco de Paula Reina, Colón, estado Táchira. Derecha: Escuela Experimental Venezuela, Los Caobos, Caracas.

Hermann Blasser también figura como proyectista de importantes obras en el país, tales como: el Hospital Municipal Psiquiátrico, edificado en el sector Manicomio, Lídice, Caracas, diseñado junto a Carlos Raúl Villanueva entre los años 1931 y 1933 y finalizado en 1938; la Escuela Experimental Venezuela, Los Caobos, Caracas, conjuntamente con Willy Ossott (1939); los proyectos del Hospital tipo “A” (no construidos) junto a Carlos Raúl Villanueva; el internado de orientación Buena Vista en los Teques (1940-1942), el Grupo Escolar Gran Colombia, urbanización Prado de María y el Grupo Escolar Francisco de Paula Reina, Colón, estado Táchira (ambos de 1950), diseñados con el apoyo de la Sala de Proyectos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) mientras trabajó allí.

Blasser se encontraba entre los profesores contratados cuando se crea la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV el 20 de octubre de 1953 donde dictaba la materia dibujo arquitectónico.

13. Anuncio de prensa (c.1951)

Los III Juegos Bolivarianos finalizarían el 21 de diciembre de 1951. Carlos Delgado Chalbaud, uno de sus principales promotores, recordemos, fue asesinado el 13 de noviembre de 1950 en lo que se conoce como el único magnicidio perpetrado en Venezuela, por lo que no tuvo la oportunidad de inaugurar ni las instalaciones ni el evento. Le correspondería hacerlo a German Suárez Flamerich, quien lo sucedió como presidente de la Junta de Gobierno entre 1950 y 1952.

ACA

Procedencia de las imágenes.

1 y 12. Colección Crono Arquitectura Venezuela

2. Javier González @javiergon56 (https://twitter.com/javiergon56/status/1734500524563579375); y Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Estadio_Universitario_(UCV))

3. III Juegos Bolivarianos: espejo del alma (http://blog.banesco.com/iii-juegos-bolivarianos-espejo-del-alma/); y Venezuela inmortal @ Vzla_Inmortal (https://twitter.com/vzla_inmortal/status/724995544444182529)

4. Marisol Gilabert (https://www.pinterest.com/pin/453667362455483005/); y Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Lionza_(estatua))

5. «El atleta» que Francisco Narváez eternizó en la UCV (https://iamvenezuela.com/2019/09/el-atleta-que-francisco-narvaez-eternizo-en-la-ucv/#prettyPhoto)

6, 7, 8 y 9. Hermann Blasser, “Radrennbahn in Caracas”. En: Schweizerische Bauzeitung (octubre 1952.

10. Capturas de Google Earth.

11. Envial acondiciona Velódromo Teo Capriles para juegos del Alba 2023 (https://www.mppt.gob.ve/2023/envial-acondiciona-velodromo-teo-capriles-para-juegos-del-alba-2023/)

13. Juegos Deportivos Bolivarianos 1951 (http://mariafsigillo.blogspot.com/2012/09/juegos-deportivos-bolivarianos-dic-1951.html)

1910• Se crea el Instituto de Obras Públicas y Aseo

1910• Juan Vicente Gómez crea por decreto el Instituto de Obras Públicas y Aseo, primera institución nacional dedicada a la limpieza de calles y su mantenimiento, cuya primera sede en Caracas estuvo ubicada en la esquina de Alcabala, San Martín.

El vertedero e incineración de la basura recolectada se hacía en terrenos en donde años después se construiría la urbanización 23 de enero.

A pocos meses de constituida la institución de aseo urbano ya está contaba con una cuadrilla de 225 hombres armados de carritos con pipotes, palas y escobas.

Fuente consultada: La Caracas Inolvidable. Víctor Carrión

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 398

Si algo salta a la vista cuando se observa el desarrollo urbano de Caracas a lo largo del siglo XX es el descuido y abandono de que han sido objeto sus diferentes cursos de agua, elementos fundamentales dentro de sus características topográficas y ambientales. Tanto el río Guaire como las diferentes quebradas que procedentes de montañas y colinas permiten explicar la conformación orográfica e hidrográfica del valle donde se asentó la capital, se fueron socavando, hundiendo, embaulando y tapando convirtiéndose en espacios objeto de expoliación, ocupación, acumulación de basura y desechos, drenaje de aguas servidas y cloacas al aire libre.

Es por esta razón por la que cualquier reflexión que vaya en la dirección de reimaginar un mejor futuro para la ciudad que conlleve propuestas integrales de mejoras urbanas y ambientales, no debe pasar por alto la recuperación de una de los elementos esenciales del locus caraqueño constitutivo de su razón de ser.

1. Hidrografía de Caracas.

En consecuencia, el constatar que la situación actual de Caracas presenta un gran déficit de áreas verdes por habitante, según las normas internacionales, sumado a la falta en la continuidad del sistema espacial urbano en sentido norte-sur, es lo que permite, a partir del reconocimiento de la estructura hidrológica de la ciudad, ver allí la posibilidad de concretar y mejorar su conectividad a escala metropolitana.

2. Caracas: corredores del espacio público. Ejes estructurantes.

Es en esa dirección que desde finales del del siglo XX se formuló como línea de investigación a ser desarrollada dentro del Instituto de Urbanismo de la FAU UCV la consideración de la recuperación de los cauces de agua presentes en Caracas trastocados en ejes temáticos-ambientales generadores de propuestas a escala urbana de espacios públicos.

Bajo el liderazgo del profesor Frank Marcano, la mencionada línea de investigación y la metodología que la acompañaba tuvieron la oportunidad de ser puestas a prueba, valoradas y visualizadas a través de los Talleres de la Maestría de Diseño Urbano, abiertos como parte de las cohortes respectivas a partir del año 2003. Es el ensamblaje preparado por los cursantes del Taller III de la Maestría el año 2016, como resultado de desarrollar 7 ejes ambientales teniendo como base otras tantas quebradas del sector norte de Caracas, el que ilustra nuestra postal del día de hoy.

3. Izquierda: Frank Marcano. Las Constelaciones de la Serpiente y el Colibrí. Metáfora del espacio abierto de Caracas, Ediciones FAU UCV, 2011. Derecha: Frank Marcano. Bóveda celeste del espacio público de Caracas. Constelación de los colibríes. Ejes norte-sur

Como apoyo, desde el punto de vista conceptual tanto a la línea de investigación como a la labor desarrollada en los talleres, Marcano elaboró en 2005 un texto con visos poéticos titulado “Las Constelaciones de la Serpiente y el Colibrí. Metáfora del espacio abierto de Caracas” (publicado como libro en 2011 por Ediciones FAU UCV), donde identifica siete quebradas de las más de 22 que descienden del Ávila a las que da el nombre de siete constelaciones que corresponderían a otras siete especies de colibríes (Nuca Blanca-Quebrada de Tacagua, Cola de Hoja-Quebrada de Catuche, Tijereta-Quebrada Anauco, Cola Azul-Maripérez, Topacio Candela-El Pedregal/Chacaíto, Pico Lezma-Quebrada Sebucán/Agua de Maíz y Hada Orejazul-Quebrada La Julia/Tócome). Todas ellas junto al lugar en el que desembocan (el río Guaire, que Marcano asocia a la constelación de la serpiente), constituyen figuras evocadoras y simbólicas que pueden ser usadas como instrumentos reorganizadores de la lectura del plano de la ciudad capital tal y como las constelaciones son propuestas como ordenadores del aparente caos estelar.

4. Cuadro de las investigaciones desarrolladas en la Maestría de Diseño Urbano (2003-2008) dentro de la línea «Espacios Abiertos en Caracas, Las constelaciones del colibrí» .

De allí que las propuestas acumuladas a lo largo de las diversas cohortes de la Maestría en Diseño Urbano (de la cual la de 2016 en una clara muestra), hayan sido desarrolladas (con algunas variantes) como respuesta a la necesidad de generar relaciones a través de las quebradas que recorren la ciudad en sentido norte sur, y conformar a partir de ellas diversos espacios públicos orientados a afianzar la geografía y potenciar el paisaje de la capital. Se trata, por tanto, de una aproximación que pretende “coser” la ciudad a partir de los cauces de agua históricamente ignorados, tanto transversal como longitudinalmente. Además, los proyectos abordan temas espaciales y de infraestructura, centrándose en la generación de zonas verdes de uso público, nuevos ámbitos urbanos y potenciales pulmones verdes de escala metropolitana, así como las rutas de aves sobre el valle.

5. Portada y contraportada de la publicación digital «7 ejes ambientales para Caracas. Propuestas urbanas de espacio público. Espacio público, sistema hídrico y riesgos» preparada por los cursantes del Taller de Diseño Urbano 3 de la Maestría en Diseño Urbano, cohorte 2016

No es menos importante, a efectos propositivos, el que los cursantes hayan detectado en mayor o menor medida, junto a la discontinuidad espacial, la presencia de problemas a enfrentar como la inseguridad, la carencia de transporte público, la aparición de usos no conformes y la presencia de asentamientos informales, entre otros, a los cuales se busca responder generando posibles soluciones.

Los arquitectos que participaron en el Taller de Diseño III de la Maestría en Diseño Urbano, cohorte 2016, fueron: Vanesa Malpica (quebrada Maripérez-Colibrí Cola Azul), Estefanía López (río Guaire sector Las Mercedes-Serpiente), Adrian Rivas (quebradas Chacaíto-Colibrí Topacio Candela), Darianna Urbina (quebrada Agua de Maíz-Colibrí Pico Lezma), Jefferson Cottin (quebrada Tócome-Colibrí Hada Orejazul), Orlando Vásquez (quebrada La Julia- Colibrí Hada Orejazul) y Carlos Soto (quebrada Caurimare- Colibrí Hada Orejazul). Ellos lograron organizarse para presentar de forma coordinada en una publicación digital sus correspondiente propuestas que se puede consultar en https://www.plataformaurbana.cl/archive/2016/10/28/7-ejes-ambientales-propuestos-para-recuperar-los-espacios-publicos-de-caracas/

6. Páginas interiores de la publicación digital «7 ejes ambientales para Caracas. Propuestas urbanas de espacio público. Espacio público, sistema hídrico y riesgos».

Cabe destacar que en las propuestas se incorporaron estudios previos realizados por Margarita Jardín y Franco Micucci y el taller contó con el apoyo del Instituto de Urbanismo y la Fundación Fondo Andrés Bello. Jardín, egresada de la Maestría, publicó su trabajo final titulado “Sistema de espacios abiertos en la ciudad de Caracas: una mirada desde el territorio y los senderos del verde. Caso de estudio: el eje norte-sur del Ávila a las colinas del sur” dentro de la colección de libros digitales de Ediciones FAU UCV.

7. Páginas interiores de la publicación digital «7 ejes ambientales para Caracas. Propuestas urbanas de espacio público. Espacio público, sistema hídrico y riesgos».

Podría decirse, en resumen, que la iniciativa llevada a cabo dentro de la Maestría en Diseño Urbano del Instituto de Urbanismo y los resultados obtenidos forman parte del deseo de los caraqueños por consolidar nuevos espacios urbanos en la capital a partir de sus cauces de agua, hechos geográficos que históricamente han sido ignorados y negados, y que fueron decisivos en su fundación y desarrollo.

8. Páginas interiores de la publicación digital «7 ejes ambientales para Caracas. Propuestas urbanas de espacio público. Espacio público, sistema hídrico y riesgos».

Luego de más de un siglo conviviendo con quebradas ignoradas, y un río contaminado y abandonado, hechos que retratan a nuestra sociedad y denotan una preocupante actitud de descuido ante el medio ambiente, este tipo de búsquedas, con algún grado de esperanza y nostalgia, aspira a rescatar algunos de los elementos más maltratados dentro del paisaje urbano, y que sin duda son fundamentales en la construcción de su identidad.

9. Páginas interiores de la publicación digital «7 ejes ambientales para Caracas. Propuestas urbanas de espacio público. Espacio público, sistema hídrico y riesgos».

Frank Marcano en “Rescate de las quebradas, la Zona Rental, espacio público y cultura” texto publicado en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) plantea con claridad meridiana, en absoluta coherencia con lo que desde hace años viene sosteniendo, lo cual nos va a permitir cerrar esta nota: “Mejorar la ciudad significaría entonces utilizar las quebradas como espacio público y conectarlos al eje central que es el río Guaire, que debe ser recuperado. (…) Es necesario mejorar el movimiento urbano en Caracas, no solo de autopistas, o de sistemas complejos de distribución o sistemas subterráneos de transporte. Organizarlos alrededor de ejes marcados por la naturaleza, la topografía, la vegetación, para lograr una oferta variada y rica de sistemas de movimiento. (…) Para mejorar la calidad de vida de Caracas, es importante reconocer los cursos del agua como senderos caminables, como espacios de peregrinaje urbanos de recreo y de encuentro. El río Guaire es la arteria principal y allí hay que empezar a estudiar con detenimiento sus posibilidades”.

IGV/ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 5, 6, 7, 8 y 9. «7 ejes ambientales para Caracas. Propuestas urbanas de espacio público. Espacio público, sistema hídrico y riesgos». (https://issuu.com/arqjcontin/docs/7_ejes_ambientales_para_caracas?utm_medium=referral&utm_source=www.plataformaurbana.cl)

1 y 2. Caracas + H2O (http://ccsh2o.blogspot.com/2012/?view=classic)

3. Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2017/06/28/2011-se-publica-las-constelaciones-de-la-serpiente-y-el-colibri-metafora-del-espacio-abierto-de-caracas/); y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

4. Margarita Jardín. “Sistema de espacios abiertos en la ciudad de Caracas: una mirada desde el territorio y los senderos del verde. Caso de estudio: el eje norte-sur del Ávila a las colinas del sur” (https://www.fau.ucv.ve/trienal2011/cd/documentos/cs/CS-13.pdf)

1951• Hotel Residencias Montserrat

Hotel Montserrat 2.jpg

1951•  Se termina de construir el Hotel Montserrat o Residencias Monserrat, ubicado frente a la zona sur de la Plaza Altamira, proyecto de Carlos Guinand Baldó (1925–1982) (UCV, 1948), Moisés Benacerraff (1924-1998) (Yale, 1947) y Emile Vestuti (1927–1998) (Yale, 1949).

Hotel Montserrat.jpgPoco tiempo después de su construcción, el edificio fue objeto de una ampliación que alteró considerablemente sus proporciones para la cual utilizando el mismo esquema, se agregaron dos módulos estructurales hacia el norte, permitiendo ello contar con cuatro apartamentos adicionales por piso (dos a cada lado de su circulación central) que se sumaron a los seis ya existentes, incorporándose a la fachada norte un pequeño balcón  (en lugar de la ventana existente en el volumen original) que permite rematar e iluminar el pasillo central de circulación que conduce a los apartamentos.
Los arquitectos proyectistas en combinación con el cliente crearon un novedoso edificio no existente en el mercado venezolano en esos años, que estaba compuesto de apartamentos de área reducida, para solteros o parejas sin hijos, totalmente amueblados. Esto implicó que se concibiera a base de espacios mínimos, de usos múltiples, muy funcionales, fáciles de mantener, con mobiliario diseñado para cada sitio y con la escala adecuada, de forma tal que se aprovechara totalmente.

Hotel Montserrat 3.jpg

La parcela sobre la cual se construyó el edificio resultante es un rectángulo orientado norte–sur. El programa contempló diez apartamentos por piso, cada uno con tres ambientes para funciones claramente definidas: estar–comer–dormir, cocina con mueble que combina gabinete de servicio y bar, y baño–vestuario. Para poder lograr un programa tan compacto se tuvo que recurrir a el uso de la ventilación artificial.
Con la estructura se planteó un sistema modular, sencillo y económico, cuyas columnas tenían el mismo ancho que los muros, evitando salientes.
Para el diseño de las fachadas los proyectistas dieron diferentes respuestas. La norte y sur, se diseñaron más cerradas ante la eventualidad de la construcción de otros edificios (solo dejando aberturas del ancho del corredor de circulación para iluminación y en la del norte, un pequeño balcón). La este y oeste tienen, por una parte, un juego de llenos y vacíos, muros calados y balcones, que plásticamente permiten reconocer al edificio desde lejos, transparencia y visuales urbanas desde adentro y, por la otra, una muy adecuada protección solar, básica en nuestro trópico.

Hotel Montserrat 4.jpg

El edificio se continúa utilizando hoy con su función original.

Hotel Redidencias Montserrat, Plaza Sur Altamira, arquitectos Carlos Guinand, Moisés Benacerraf y Emile Vestuti. Planta de una habitación con muebles.
Hotel Residencias Montserrat, Plaza Sur Altamira, arquitectos Carlos Guinand, Moisés Benacerraf y Emile Vestuti. Vista a través de la sala hacia el balcón con el mobiliario diseñado por Cornelis Zitman.
Hotel Residencias Montserrat, Plaza Sur Altamira, arquitectos Carlos Guinand, Moisés Benacerraf y Emile Vestuti. Vista de la sala equipada con el mobiliario diseñado por Cornelis Zitman.
Hotel Residencias Montserrat, Plaza Sur Altamira, arquitectos Carlos Guinand, Moisés Benacerraf y Emile Vestuti. Vista del comedor equipado con mobiliario diseñado por Cornelis Zitman

El mobiliario original, obra de Cornelis Zitman (1926-2016), diseñador industrial y notable artista plástico, se fabricó en su totalidad en el país con maderas nacionales y telas importadas. Al haber trabajado con los arquitectos se logró un equipamiento muy adecuado, funcional y contemporáneo.

En el año 1955 el arquitecto, historiador, crítico y profesor universitario Henry-Russell Hitchcock (1903-1987), responsable de la selección de los 49 edificios que integraron la exposición Latin American Architecture since 1945 en el Museo de Arte Moderno MoMA de Nueva York, entre noviembre 1955 y febrero 1956, publicó un extenso libro con igual nombre que la exhibición (Arquitectura Latinoamericana desde 1945) en donde incluye ( pp. 156-157) el edificio Residencias Monserrat, ilustrado con dos fotografías de Roger Halle, NY y la planta tipo.

1951. Hotel Residencias Monserrat, av. Ávila, Plaza Sur Altamira. Una vista nocturna del edificio. foto Roger Halle, NY (MoMA Archivo Fotográfico)

Hitchcock afirma sobre el edificio Residencias Monserrat en su libro: “Este pequeño bloque de lujosos apartamentos de una habitación está hábilmente diseñado, logrando en cada unidad espacios bien articulados … Los apartamentos son aún una novedad en Caracas, sin embargo la mayoría de los ya construidos son corrientes y de poca calidad”.

HVH

TAL DÍA COMO HOY…

…se celebra el Día Mundial de la Salud.

Hoy 7 de abril, cuando estamos a las puertas de un importante eclipse solar total que será visible en Norteamérica, y se recuerda que en Venezuela se desmanteló en 1928 una conspiración contra Juan Vicente Gómez con participación estudiantil, posterior a la represión y encarcelamiento de 214 universitarios a raíz de la celebración de la Semana del Estudiante, lo que marcó el inicio de una incorporación más activa de los jóvenes en la lucha política, nos ha parecido de interés centrar la atención en la celebración del Día Mundial de la Salud, decretado el 7 de abril de 1950 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en reconocimiento de la entrada en vigencia de la conformación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 7 de abril de 1948, con la finalidad de concientizar a los distintos gobiernos alrededor del mundo sobre los graves asuntos sanitarios que afectan a los habitantes de todo el planeta.

1. Hospital Universitario de Los Andes, Mérida (1973). Augusto Tobito.

El dirigir nuestra mirada hacia esta celebración nos permitirá, por un lado, mostrar la manera como es enfocada por parte de la ONU y el énfasis que pondrá durante el presente año y, por el otro, indagar un poco acerca de la relación existente entre salud y arquitectura, reflejada en el desarrollo de toda una serie de obras que albergan instalaciones y servicios dirigidos a atender a la población cuya planificación, programación, diseño y construcción se ha constituido en una rama especializada dentro del territorio arquitectónico.

Así, tenemos que, siendo la salud un derecho fundamental del ser humano, se ha visto en todo el mundo cada vez más amenazada. Como bien se menciona en la página de la Organización Panamericana de la Salud (PAHO, según sus siglas en inglés), además de las enfermedades, son varias factores los que ocupan un lugar importante como causantes de muerte e incapacidad: los desastres naturales, los conflictos bélicos y, particularmente, la quema de combustibles fósiles (causante en gran medida de la crisis climática), que ha afectado el derecho a respirar aire limpio, registrándose con alarma que “la contaminación del aire interior y exterior se cobra una vida cada cinco segundos”.

Como complemento, el Consejo de la OMS sobre Economía de la Salud para Todos “ha descubierto que al menos 140 países reconocen la salud como un derecho humano en su constitución. Sin embargo, los países no están aprobando ni poniendo en práctica leyes que garanticen que sus poblaciones tengan derecho a acceder a los servicios de salud. Esto respalda el hecho de que al menos 4.500 millones de personas (más de la mitad de la población mundial) no estaban completamente cubiertas por servicios de salud esenciales en 2021”. De allí que para abordar este tipo de desafíos se ha decidido que el tema del Día Mundial de la Salud 2024 sea «Mi salud, mi derecho».

2. Hospital Universitario de Maracaibo (1960). Hakon Ahlberg (Svenska Entreprenad AB).

Por otro lado, como ya asomamos, con la celebración del Día Mundial de la Salud, además de señalarse la importancia de los aspectos generales que giran alrededor de ella, también pareciera pertinente recalcar la relevancia no sólo de los distintos servicios médicos y el acceso a la medicina, sino también el valor que tienen las instalaciones donde se llevan a cabo dichos servicios englobados todos dentro del término “arquitectura hospitalaria”, que abarcaría lo relacionado a la temática médico-asistencial y que tiene tanto en todo el mundo como en nuestro país una interesante evolución histórica.

No pretendemos desarrollar en este limitado espacio un tema tan atractivo como extenso, el cual ha sido objeto de investigación dentro de nuestras universidades. Sin embargo, si nos ha parecido procedente en conmemoración de un día como hoy, dar a conocer por su valor pedagógico y divulgativo el ensayo realizado por Lorenzo González Casas titulado “Cuerpo sano en arquitectura sana: hospitales y clínicas caraqueñas”, publicado en el portal Prodavinci el 6 de diciembre de 2017, que forma parte de una línea de investigación sobre la modernidad venezolana desarrollada en el área de la teoría e historia de la arquitectura y el urbanismo de la Universidad Simón Bolívar.

3. Hospital Universitario de Caracas (1943-1956). Carlos Raúl Villanueva.

González Casas, dejando claro que “los resultados estadísticos muestran una enorme transformación en la prevención y control de enfermedades y en el mejoramiento de la calidad de vida de la gente”, y mencionando “que en el país la esperanza o expectativa de vida al nacer ascendió de unos 38 años en la década de 1930 a cerca de 75 años en tiempos recientes … aunque muy posiblemente este valor va a descender en el futuro próximo”, señala la importancia de “una constelación de actuaciones, campañas, ideas terapéuticas, esquemas de gestión y construcción de edificaciones” que permitieron que ello ocurriera, dedicando a esto último su ensayo.

4. Izquierda: El plano para la abadía de Saint Gall (fundada el año 719). En la parte inferior izquierda, dentro de un óvalo, las estancias de enfermería. Derecha: Ospedale Maggiore de Milán, Filarete 1456.

Apelando a la afinidad que existe por su raíz latina común (hospes) entre hospital, hospicio y hotel, y por su cualidad de tener en común la actividad receptiva, González Casas se remonta a lo que pudieron ser los primeros espacios asistenciales en Egipto, albergados luego por ciertas edificaciones en los casos de Grecia y Roma, y concentrados en ciertos lugares (como la isla de Cos), entendidos como gran destino de curación, invitando a leer La ciudad en la historia. Sus orígenes, transformaciones y perspectivas de Lewis Mumford escrito en 1961.

5. Izquierda: Vista del Royal Naval Hospital de Plymouth a finales del siglo XVIII. Derecha: Auditorio de la Escuela de Cirugía de París proyectado por Jacques Gondouin entre 1771 y 1786, según grabado de Poullea.

Dentro de la evolución tanto del uso como de los edificios que albergan la actividad hospitalaria, González Casas se detiene también en las enfermerías presentes en algunos monasterios medievales y en “los grandes hospitales de Milán y Plymouth … considerados ejemplares para su época, como manifestó Jean-Nicolas-Louis Durand en su Compendio de Lecciones de Arquitectura, donde tomaba partido por el entonces novedoso esquema de pabellones. De ese momento deriva la combinación de actividades médicas y docentes en la Escuela de Cirugía de París, uno de los conjuntos iniciales del Neoclasicismo en arquitectura”, que abarcará todo el siglo XIX.

6. La Iglesia de San Pablo y sus establecimientos hospitalarios aledaños, en la imagen de la “Sampablera” del año 1859.
7. Hospital Vargas, Caracas (1891). Jesús Muñoz Tébar.

Con limitaciones para documentar “el tratamiento de aspectos relacionados con la salud durante el período precolombino y los primeros años de la colonia en América”, González Casas señala en el caso particular de Caracas cómo “la atención en el periodo colonial era realizada en hospitales o asilos de caridad”. Luego, “en el siglo XVIII aparecieron los primeros hospitales especializados”, y en el XIX, junto a la formalización definitiva de los estudios de medicina se construirá el Hospital Vargas proyectado por Jesús Muñoz Tébar siguiendo el modelo por pabellones del hospital Lariboisière de París (M. P. Gauthier,1839), puesto en funcionamiento en 1891, cubriendo primero la demanda del servicio y luego convirtiéndose en centro de enseñanza a partir de 1895 condición que aún mantiene.

8. Los tipos edilicios en transformación: claustros, pabellones, bloques.

El siglo XX permitirá constatar en la evolución de la tipología de las edificaciones hospitalarias y su correspondiente especificidad, el regreso a instalaciones concentradas. En el interín se había pasado por revolucionarias exploraciones de plantas en cruz y formas radiales (recogidas por Nikolaus Pevsner en A History of Building Types, 1976) y por la ya mencionada disposición en pabellones. Sin embargo, la forma concentrada predominante durante el siglo pasado incorporará esquemas verticales donde las áreas de hospitalización se localizarán en los niveles superiores mientras en el basamento o podio aparecerán los servicios, consultorios y áreas de emergencia. “En el constante oscilar de los tipos edilicios, la segunda mitad del siglo trajo esquemas menos centralizados, distribuciones horizontales con patios del tipo mat building o conjuntos de edificaciones cuasi independientes interconectadas semejando pequeños sectores urbanos, con lo cual se retornó a la dialéctica de bloques y pabellones, a veces sintetizada en un mismo edificio. Más recientemente, con nuevas formas de representación y construcción, es posible superponer volúmenes liberados de la tradicional regulación geométrica y cromática…”, concluirá González Casas.

El repaso a lo acontecido en nuestro país muestra el despegue de la profesionalización de la medicina a partir de 1936 cuando se crea el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (MSAS). Con ello, González Casas destaca, ante la escasa cantidad de nuevos edificios hospitalarios construidos en Caracas, el aporte de las empresas petroleras en la ejecución de instalaciones de calidad ubicadas dentro o cerca de los centros de extracción. Subraya cómo también 1936 marca un antes y un después que, ligado a “la necesidad de modernizar los servicios de salud del país estimuló el desarrollo de programas de investigación y creación de instituciones especializadas, muchas de las cuales contaron con el apoyo técnico y financiero internacional”. Dicha institucionalización también se verá reflejada en el inicio de la planificación por parte del Estado de las edificaciones dedicadas a la atención de la salud.

9. Carlos Guinand Sandoz. Izquierda: Hospital Civil de Maracay (también conocido como Clínica Maracay (1930). Derecha: Sanatorio Antituberculoso Simón Bolívar de El Algodonal (1939).
10. Fernando Salvador Carreras/Sección de Arquitectura Sanitaria del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (MSAS). Izquierda: Hospital Central de Valencia, Carabobo (1940-1949). Derecha: Hospital José María Vargas, La Guaira (1950).

Larga es la lista de edificios y autores que menciona González Casas como eslabones de un cadena que tiene como precursores y referentes fundamentales a Carlos Guinand Sandoz y el exiliado logroñés Fernando Salvador Carreras.

También apunta González Casas que será a partir de la sinergia que se estableció entre el MSAS y el Ministerio de Obras Públicas (MOP) desde mediados de siglo, a través de la División de Ingeniería Sanitaria del primero y la Dirección de Edificaciones Médico Asistenciales del segundo, que se formará un cuerpo técnico especializado en la arquitectura para la salud influyendo en la elaboración de normas y en la organización de “una red sanitaria que iba desde unidades de menor jerarquía o dimensión como la medicatura rural y el centro de salud hasta los hospitales generales con más de 300 camas y los hospitales especiales”, a los cuales se les dará un particular impulso entre 1950 y 1970.

11. Centro Médico de San Bernardino, Caracas (1941-1946). Luis Tani (Stelling & Tani), bajo la asistencia técnica de los ingenieros Thomas Ponton y Edgar Martín ambos de Chicago, Illinois.

La atención pública y la atención privada durante muchos años ofrecieron a los venezolanos servicios de salud de calidad que se complementaban en función del poder adquisitivo de la población. Frente a los hospitales levantados en la década de 1930 como la Maternidad Concepción Palacios (ampliada en 1956) y el Hospital Municipal de Niños (ampliado en 1957 y renombrado como J.M. de los Ríos) o en la década de 1940 como el complejo médico de la Ciudad Universitaria encabezado por el Hospital Clínico, aparecerán el San Juan de Dios, la Clínica Santa Ana de San Bernardino y el Centro Médico de San Bernardino, punto de referencia por ser el primero que concentró todas las especialidades y un grupo de calificados médicos, “inspirados en el modelo de la Clínica Mayo de Nueva York”.

12. Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo (1955-1960). Atribuido a Luis Malaussena.

La contraparte la ofrecerán, siempre en Caracas, “los hospitales Médico-Quirúrgicos de Catia y Valle-Coche y el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo (1955-60)…”.

13. Izquierda arriba: Hospital Central «Dr. Antonio Maria Pineda», Barquisimeto (1954). Ministerio de Obras Públicas. Izquierda abajo: Hospital Central de San Cristóbal (1958). Fernando Salvador Carreras/Sección de Arquitectura Sanitaria del Ministerio de Sanidad. Derecha arriba: Hospital «Juan Domingo Luciani», El Llanito (1969-1987). Elena Seguías y Nelson Douahi. Derecha abajo: Hospital «Miguel Pérez Carreño», El Pescozón, Caracas (1970). Ministerio de Obras Públicas.

Apunta González Casas que en la década de 1960, bajo la figura de un Plan Nacional, se incorporaron 27 nuevos grandes hospitales en el país, de los cuales se construyeron en Caracas el José Gregorio Hernández en los Magallanes de Catia y el Pérez Carreño en La Yaguara sumándose en el este el Juan Domingo Luciani en El Llanito finalizado en 1987 y en 1974 el Hospital Materno Infantil de Caricuao.

Continúa señalando que “El sector privado no se quedó atrás; una paleta amplia destaca nombres como los de las clínicas Santa Sofía, Sanatrix, Ávila, La Floresta, Vista Alegre, Atias, Las Mercedes, San Román, Santa Cecilia, Santiago de León, Metropolitana y Leopoldo Aguerrevere… Ese esfuerzo conjunto del sector público y privado rindió sus frutos, como se ha visto en la elevación de indicadores de calidad de vida. Ello vino en paralelo con la disponibilidad de una arquitectura para la atención primaria y la hospitalización; en 1935 había apenas 3.644 camas en 51 hospitales, en 1946 se llegó a 12.700 camas, a 21.500 en 1956 y a unas 48.000 en 1990, de las cuales alrededor de 11.000 pertenecían a instalaciones del sector privado. En años posteriores se redujo la construcción de grandes piezas, dedicando mayores recursos a la atención primaria, con cerca de 300 ambulatorios en el país”.

14. Cuatro clínicas caraqueñas. Izquierda: Centro Clínico de Maternidad Leopoldo Aguerrevere (1972). Julián Ferris, Elena Seguías y Carlos Pons. Centro arriba: Policlínica Metropolitana. Primera etapa (1975). Alfredo Carmazzi. Centro abajo: Clínica Santa Sofía (1977). Isaac Abadí. Derecha: Hospital de Clínicas Caracas (1980). Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger con la colaboración de Pablo Nascimento y asesoría de Elena Seguías, Carlos Pons y José Pecchio.

Pese a la ejecución a finales del siglo XX de parte del sector privado del Hospital de Clínicas Caracas en San Bernardino (1980) y el Centro Médico Docente en La Trinidad (1985) ampliado con torre de hospitalización (2008), y del Cardiológico Infantil de Montalbán (2005) y sus Residencias vecinas (2007) por parte del sector público, el siglo XXI se verá afectado por la irrupción de un sistema de atención primaria paralelo al existente traducido en “la construcción de edificaciones de poca presencia arquitectónica, si las comparamos con otras del mismo tipo en países vecinos”.

15. Izquierda: Hospital Cardiológico Infantil, Montalbán (2005). Carlos Pou, Lucas Pou y Giampiero Pierucci. Derecha: Residencias Hospital Cardiológico Infantil, Montalbán (2007). Edgar Aponte y Linda Pérez.

Las importantes transformaciones aparecidas en tiempos recientes en el mundo de la medicina, junto a “nuevos medicamentos y técnicas no intrusivas permiten que no sean requeridos grandes periodos de hospitalización, dándose mayor difusión a la atención de tipo ambulatoria, con lo cual el índice de demanda de camas per cápita ha ido reduciendo y con ello la dimensión de muchos centros”. Ante tal escenario, a los esfuerzos adelantados desde la atención privada por mantenerse al día, el sector público tiene entre sus manos un cuantioso número de edificaciones desactualizadas, de gran tamaño y costoso mantenimiento.

Ello, sumado al éxodo del personal médico y paramédico, a la reaparición de enfermedades que se suponía superadas, la reducción al mínimo de las campañas sanitarias, la escasez de insumos y medicamentos y al insuficiente presupuesto que se le destina permite afirmar que, pese a su ilustre pasado, al igual que la educación, el sector salud y todo lo que engloba vive días de mengua en Venezuela.

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado. PAHO (https://www.paho.org/es/campanas/dms-2024)

1, 2, 3, 11, 13. Arquitectura Venezuela (https://www.facebook.com/photo/?fbid=1915849281963741&set=a.1915849265297076; https://www.facebook.com/photo/?fbid=1917354701813199&set=a.1915849265297076 ; https://www.facebook.com/photo/?fbid=1915849955297007&set=a.1915849265297076); ( (https://www.facebook.com/photo/?fbid=1932472080301461&set=a.1915849265297076); (https://www.facebook.com/photo/?fbid=1917354671813202&set=a.1915849265297076); (https://www.facebook.com/photo/?fbid=2957815354433790&set=a.1915849265297076); (https://www.facebook.com/photo/?fbid=1927047957510540&set=a.1915849265297076); y (https://www.facebook.com/photo/?fbid=815323930508186&set=a.1915849265297076)

4. Prodavinci (https://prodavinci.com/cuerpo-sano-en-arquitectura-sana-hospitales-y-clinicas-caraquenas/) ; y Quim Bonastra. «Las formas de la reforma asistencial. El nacimiento de los lazaretos y de los hospitales renacentistas» (https://books.openedition.org/pupvd/3606)

5. ResearchGate (https://www.researchgate.net/figure/FIGURA-3-Vista-del-Royal-Naval-Hospital-de-Plymouth-a-finales-del-siglo-XVIII_fig2_38035924); y Prodavinci (https://prodavinci.com/cuerpo-sano-en-arquitectura-sana-hospitales-y-clinicas-caraquenas/)

6, 8 y 12. Prodavinci (https://prodavinci.com/cuerpo-sano-en-arquitectura-sana-hospitales-y-clinicas-caraquenas/)

7. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (http://guiaccs.com/obras/hospital-vargas/)

9. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Prodavinci (https://prodavinci.com/cuerpo-sano-en-arquitectura-sana-hospitales-y-clinicas-caraquenas/)

10. Arquitectura Venezuela (https://www.facebook.com/photo/?fbid=815324793841433&set=a.1915849265297076); y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

14. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Arquitectura Venezuela (https://www.facebook.com/photo/?fbid=2961521937396465&set=a.1915849265297076)

15. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Caracas del valle al mar. Guía de Arquitectura y Paisaje (http://guiaccs.com/obras/residencias-hospital-cardiologico-infantil-latinoamericano/)