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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 275

Uno de los materiales de los que se habla muy poco y que sin embargo fue de los más utilizados tanto dentro del conjunto de la Ciudad Universitaria de Caracas como en muchas obras importantes de arquitectura realizadas durante los años 1950 y 1960 en Venezuela, es la baldosa de vinyl (o vinilo) usada fundamentalmente para pisos. Su rol de acompañante elegido para cubrir zonas de trabajo y salones de clase dejando que fuese la cerámica, el mármol o el granito los que apareciesen selectivamente en los lugares de mayor lustre, es tal vez una de las razones por las que poco se reconoce el rendimiento y durabilidad de un producto que noblemente ha soportado, al menos en la UCV, los duros embates que han sufrido sus instalaciones desde su apertura hasta nuestros días.

Tratando de ubicar los antecedentes históricos del vinilo como material para pisos, tiende a remitirse al uso de baldosas de caucho (a las cuales luego sustituyó o con las cuales compitió) como uno de sus precedentes marcando particularmente su desarrollo el descubrimiento del cloruro de polivinilo (PVC), uno de sus componentes fundamentales. Otras veces se habla de linóleo como su sinónimo o se deriva la atención hacia su uso en la industria de la música en la fabricación de discos de acetato.

1. Izquierda: Henri Victor Regnault (1810-1878). Centro: Eugen Baumann (1846-1896). Derecha: Fritz Klatte (1880-1934).

En todo caso, teniendo como antecedente el descubrimiento en Giessen, Alemania 1835, del monómero del cloruro de vinilo por Justus Von Liebig quien cede a Henri Victor Regnault (estudiante francés que se encontraba de paso por su laboratorio) el crédito del hallazgo, encontramos, por un lado, en https://www.thoughtco.com/history-of-vinyl-1992458 que 37 años después, de nuevo, “el cloruro de polivinilo o PVC fue creado … por el químico alemán Eugen Baumann en 1872. (…) El cloruro de polivinilo o PVC nunca se patentó hasta 1913 cuando el alemán Fritz Klatte inventó un nuevo método de polimerización de cloruro de vinilo utilizando la luz solar”. Por otro lado, en la página https://bo.wikiqube.net/wiki/vinyl_composition_tile aparece que “el linóleo se inventó y patentó en 1845. Se fabricó por primera vez en Escocia en la década de 1860, y la primera planta de EE.UU. se construyó en 1872. El linóleo siguió siendo popular hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se introdujo un piso de vinilo fácil de mantener y duradero”.

2. Izquierda: Frank Furness (1839-1912). Derecha: Waldo Semon (1898-1999)

En la misma página se expresa que “en 1894, el arquitecto de Filadelfia Frank Furness patentó un sistema para baldosas de caucho. Estas baldosas eran duraderas, insonorizadas, fáciles de limpiar y fáciles de instalar. Sin embargo, se tiñeron fácilmente y se deterioraron con el tiempo debido a la exposición al oxígeno, el ozono y los solventes, y no eran adecuadas para su uso en sótanos donde había humedad alcalina”. Y se añade que “en 1926, Waldo Semon, trabajando en los Estados Unidos, inventó el cloruro de polivinilo plastificado. El cloruro de polivinilo (PVC) es un plástico que contiene carbono, hidrógeno y cloro. Se produce mediante el proceso de polimerización. (…) Revestimientos para pisos a base de cloruro de polivinilo (PVC), comúnmente conocidos como vinilos, causaron un gran revuelo cuando se exhibió un mosaico (…) en la Exposición Century of Progress en Chicago (1933). Debido a la escasez de vinilo durante los años de guerra, los pisos de vinilo no se comercializaron ampliamente hasta finales de la década de 1940, convirtiéndose finalmente en la opción más popular para pisos en casi cualquier aplicación de superficie dura”. Cabe destacar que en 1947, nació en Suecia el primer suelo de vinilo «Tarkett».

3. Izquierda: Anuncio de baldosas de vinilo de amianto marca Kenflex (años 1950). Derecha: Catálogo de Hule Feltol Floor, 1923.
4. El siglo XX le dio al linóleo la oportunidad de desarrollarse como material de múltiples usos. Durante la década de 1950, la
introducción del vinilo amenazó de muerte al linóleo que resurgiría a finales de la centuria llevado por una ola de conciencia
ambiental.

La década de 1950 marcó la expansión y experimentación en el uso de este nuevo material. Sus características (durabilidad extrema, manejo flexible, posibilidades de diseño) lo convirtieron en una opción atractiva y rentable para la producción en serie de todo tipo de objetos industriales y domésticos. Es entonces cuando las empresas en América del Norte y Europa comenzaron a fabricar pisos de vinilo surgiendo en Estados Unidos las marcas Duraflex y Kenflex y en Francia Tapiflex, pudiéndose hablar ya desde 1957 de la posibilidad de reciclar reduciéndose el impacto de los desechos que se desperdiciaban.

De https://hogar.tarkett.es/es_ES/node/la-historia-de-los-suelos-de-vinilo-4493 rescatamos que “la década de 1960 es sinónimo de la creciente popularidad del vinilo que se usaba en todas partes, desde materiales de construcción, componentes de automóviles, empaques de alimentos hasta equipos médicos e incluso ropa. La producción mundial de vinilo explotó de 220.000 toneladas por año en 1950 a 6 millones de toneladas en 1970. El suelo de vinilo fue apreciado por su resistencia a la humedad, las manchas y al impacto, así como su durabilidad a lo largo del tiempo. Estas cualidades técnicas lo convirtieron en un suelo muy popular y práctico en hospitales, escuelas, oficinas y viviendas en todo el mundo. (…) Desde la cocina, el baño, el dormitorio y la sala de estar … el vinilo ha conquistado el diseño de interiores desde la década de 1960 para convertirse en uno de los tipos de suelos más utilizados. Su economía y una amplia variedad de opciones de diseño, desde madera, losetas, piedra hasta impresionantes efectos gráficos, han seducido a consumidores y profesionales por igual. La facilidad de instalación y mantenimiento del vinilo lo ha convertido en un suelo conveniente y que ahorra tiempo para los estilos de vida actuales. Y la innovación también ha continuado con las ventajas para la salud y el medio ambiente”.

Lo cierto es que la utilización del vinilo como componente de baldosas para pisos trajo un gran beneficio al combinarse con el asbesto dando como resultado un producto de alta resistencia y durabilidad, en el que el quebradizo pero aguantador amianto se fusionó con el flexible derivado del petróleo. A ello se sumó su competitividad proveniente de su bajo costo comparativo con otros materiales del mismo rubro.

Presente durante muchos años en Venezuela bajo la marca Duraflex, cuyo anuncio publicado en 1959 en el nº 10-11 de la revista Integral sirve para ilustrar nuestra postal del día de hoy, las baldosas, mezcla de vinyl y asbesto, eran fabricadas bajo patente norteamericana por Productos General, división de Cauchos General, cuya sede administrativa, diseñada por Emile Vestuti en 1955 dentro de la oficina de Carlos Guinand Baldó y Moisés Benacerraf para complementar la nave industrial, estuvo ubicada en Chacao en los terrenos que hoy ocupa el Centro Comercial Sambil.

5. Utilización de baldosas de vinyl en diferentes ambientes de la Ciudad Universitaria de Caracas
6. Muestrario de baldosas de vinyl en la actualidad por parte de una empresa proveedora del material.

La propaganda de Duraflex habla de baldosas de “resistente belleza” y “riqueza decorativa” siendo el “piso básico para una decoración integral”. También se ofrecen “10 colores básicos para un millón de estilos y diseños”. La distribución de Duraflex se llevaba a cabo por I.M.C.A. (Caracas), S.A.V.E.R. Guinand (Caracas), Arias, Irago & Cía. (Caracas), Vinyl S.A. (Caracas), Matinco C.A. (Valencia), Matco (Barquisimeto), Exclusivas Vimax (Maracaibo) y Boulton Bros. S.A. (Puerto La Cruz) y el anuncio señala que “las baldosas Duraflex ahora se venden al detal en Sears Roebuck de Venezuela”, lo cual habla a las claras que se trataba de un material de uso extendido que contaba con amplias garantías no sólo para su empleo sino además para su reposición. Valga añadir que la gama de colores ofrecidos fue utilizada con muy buen tino en los espacios de trabajo y salones de clase de la Ciudad Universitaria lo cual debe haber ayudado y mucho a su generalización en diversas obras construidas por aquellos años.

Hoy en día los pisos vinílicos, también denominados “pisos resistentes” o de “alto tráfico” están disponibles en forma de baldosas, láminas o rollos para uso comercial y residencial. Las nuevas tecnologías en los últimos años han mejorado el rendimiento del vinilo, especialmente contra arañazos, manchas y desgaste manteniendo su competitividad ante otros productos fabricados para los mismos fines. Empresas como Tarkett, líder en la producción de linóleo para pisos como resultado de 140 años de experiencia en el ramo, en  sintonía con la sostenibilidad, se ufana al declarar que en 1957 “dio sus primeros pasos en el reciclaje del vinilo a través de la reutilización de restos de producción e instalación. Esto se ha convertido en nuestro enfoque de sostenibilidad global para reutilizar continuamente los materiales y minimizar el impacto en el medio ambiente. La industria también ha explorado cómo el vinilo puede contribuir al bienestar y ambientes interiores saludables. Durante varios años, Tarkett se ha centrado en fabricar suelos con bajas emisiones para mejorar la calidad del aire interior. Nuestra nueva generación de suelos de vinilo es la más nueva de la gama de suelos de materiales múltiples de Tarkett, con emisiones 10 a 100 veces más bajas que las normativas más estrictas. La última innovación ecológica de Tarkett es la introducción de plastificantes sin ftalatos también desarrollados para contribuir a mejorar el ambiente interior”.

Duraflex paulatinamente desapareció del mercado venezolano y con él cualquier combinación de polivinilo que contenga asbesto en su composición el cual ha sido sustituido por fibras sintéticas o vegetales. Duraflex le ha dejado su espacio a otras marcas importadas como Nordic, Pavimenti Verona, Lucida USA, Achim Home Furnishings o Viking suplidas por empresas como Facility Venezuela., Linea Design o Full Piso, entre otras. Los espesores estándar disponibles son de 150 mm, 225 mm y 305 mm.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Henri_Victor_Regnault, https://es.wikipedia.org/wiki/Eugen_Baumann y https://www.deutsches-kunststoff-museum.de/kunststoff/erfinder/fritz-klatte/

2. https://en.wikipedia.org/wiki/Frank_Heyling_Furness y https://www.geni.com/people/Waldo-Semon/6000000013122937294

3, 4 y 5. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

6. https://www.thoughtco.com/history-of-vinyl-1992458

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 267

Nuestra postal del día de hoy recoge la propaganda que en la Revista Punto nº 22 (1965) hacían, dirigida directamente al mundo arquitectónico, los representantes comerciales de la empresa inglesa Pilkington de su novedoso producto Profilit donde utilizan el slogan: “vidrios para la construcción moderna”.

Wikipedia nos informa que Pilkington como empresa se fundó en 1826 con sede en St Helens, Lancashire, gracias al conocimiento técnico y la capacidad de John William Bell y el capital de tres de las familias locales más influyentes, los Bromilows, los Greenalls y los Pilkingtons. En sus inicios utilizó el nombre comercial de St Helens Crown Glass Company y tras la salida de la sociedad del último Greenall en 1845, pasó a ser conocida como «Pilkington Brothers». En 1894, la empresa se incorporó en virtud de la Ley de Sociedades de 1862 como «Pilkington Brothers Limited». Después de los avances de la industria y la expansión de la empresa en todo el mundo en la década de 1970, bajo el nombre de Pilkington Group Limited, sus acciones se cotizaron en la Bolsa de Valores de Londres y 36 años más tarde lo dejaron de hacer, convirtiéndose en una subsidiaria de propiedad total del Grupo japonés NSG (Nippon Sheet Glass), hasta el día de hoy.

Actualmente, el Grupo NSG Pilkington opera en más de 25 países del mundo, con diversas plantas productivas que abastecen tanto al sector de la construcción, al mercado automotriz y también participa en la fabricación de vidrios especiales para tablets y celulares.

1. Arriba: Instalaciones originales de Pilkington Pilkington en St Helens, Lancashire y portada del libro de T.C. Barker The Glassmakers: Pilkington: 1826–1976 (1977). Abajo: Pilkington Head Office St. Helens. Fry, drew ans Partners (1959-63)

Como complemento, el libro de T.C. Barker The Glassmakers: Pilkington: 1826–1976 (1977), luce de consulta obligada para entender el crecimiento, evolución y capacidad de innovar de esta importante compañía dedicada a la fabricación de vidrio.

Ahora bien, nuestro comentario sobre Pilkington Profilit (marca registrada), por tratarse de un producto industrial, no podía escapar a dar información de carácter técnico proveniente de quienes lo fabrican. Por tanto, diremos que se trata en esencia de vidrio fundido alcalino en forma de “U”, que se produce utilizando el proceso de laminación a máquina. Es translúcido, pero no transparente, con o sin una superficie texturada en el exterior y tiene las características de calidad del vidrio fundido. Su resistencia, debido a la forma, permite su instalación en vanos, con una gran luz vertical, sólo soportado en sus dos extremos opuestos sin travesaños horizontales intermedios. También ofrece la oportunidad de ser instalado horizontalmente. Su montaje puede ser realizado en línea recta o curva, en forma simple o doble formando una cámara de aire entre ambos lo que le aporta flexibilidad y dinamismo al esquema y lo convierte, según como se use, en un buen aislante térmico. El vidrio está disponible en una variedad de colores y texturas con translucidez variable, lo que permite el paso de la luz natural sin perder la privacidad.

2. Profilit. Detalles de arquitectura y modalidades de uso. Especificacciones.
3. Aplicaciones de Profilit como cerramiento y elemneto divisorio.

Por tratarse de un sistema de acristalamiento auto soportante, Pilkington Profilit ofrece una amplia gama de opciones de diseño y ofrece, como ya se dijo, variadas posibilidades de instalación.

Con su flexibilidad de uso significativamente más alta, es una excelente alternativa al bloque de vidrio y otros materiales translúcidos que existen en el mercado siendo utilizado en grandes fachadas de vidrio y divisiones internas durante más de 70 años, en una amplia gama de tipos de edificios, incluidos aplicaciones arquitectónicas y residenciales.

Para su colocación, por lo general, se acompaña de una estructura compuesta de un sistema básico de dos perfiles especiales de aluminio anodizado. Según la página https://www.vasa.com.ar/product/226/, “El perfil umbral se emplea para apoyar los componentes de vidrio Profilit y presenta agujeros para drenar el agua de lluvia o de condensación hacia el exterior. El perfil dintel se utiliza para retener los componentes de vidrio en la parte superior y también se lo emplea para terminaciones laterales verticales.  El sistema se complementa con cuatro perfiles de PVC que van insertos dentro de los perfiles de aluminio.

4. Profilit-Glasic. Detalles de arquitectura

Su función es brindar apoyo al vidrio para evitar su contacto con el metal y su desplazamiento. Estos perfiles varían según la forma en que se va a instalar el sistema (en simple piel o en doble piel). Se utiliza sellador de silicona aplicado entre vidrios, entre aluminio y vidrio y entre las juntas de la perfilería de aluminio y la estructura resistente”.

En cuanto a la resistencia, el producto resulta muy recomendable ya que en el caso de roturas frente a un impacto, la estructura mantiene su integridad y estabilidad y las piezas son reemplazadas con facilidad de manera individual, lo que representa una ventaja con respecto a placas de vidrio convencionales, que requerirían un cambio completo. Además, ofrece una excelente respuesta al fuego, para ello debe instalarse en doble vidrio armado con una estructura de perfiles de acero con selladores especiales.

5. Diversas aplicaciones de Profilit en importantes obras de arquitectura.

Hecha la descripción técnica extraída de publicaciones recientes, lo primero que llama la atención es la fecha en la cual aparece el aviso que escogimos para la postal (1965) y la presentación del producto aún hoy en día como “alternativa económica e innovadora a las técnicas convencionales de cerramientos con vidrio”. Ello la coloca, como ya se ha mencionado, como opción al bloque de vidrio tradicional superándolo en factores como flexibilidad y peso además que elimina, al igual que el bloque, la necesidad de emplear una carpintería convencional para cerramientos de grandes dimensiones, reduciendo notablemente la cantidad de componentes, igualando al bloque en su capacidad aislante y la privacidad que brinda sin disminuir su condición de superficie que ilumina. La pregunta es ¿por qué, al menos dentro de la arquitectura venezolana, se ha usado tan poco habiendo sido promocionado si se quiere relativamente temprano?
Aventurando una posible respuesta nos atreveríamos a decir que la clave puede estar en:

  1. Las dificultades de encontrar mano de obra especializada que pudiese asumir la instalación del producto.
  2. Lo poco atractivo que haya resultado para los diseñadores en comparación al bloque de vidrio cuya modulación se hacía más compatible con los materiales que tradicionalmente se han utilizado en la industria de la construcción venezolana, pese a ser el Profilt un producto igualmente modular.
  3. Los inconvenientes que presenta para comportarse como superficie que facilite la ventilación natural.
  4. Las escasas garantías ofrecidos por quienes comercializaban el producto en el país de contar con el apoyo técnico necesario.

Lo anterior lo asumimos a riesgo de que alguno de nuestros lectores nos haga ver que estamos equivocados mostrándonos algunas obras donde el Profilit haya sido utilizado en nuestro país y así ampliar nuestro conocimiento del tema. Por ahora, hemos recurrido para acompañar esta nota a información de tipo técnico y ejemplos provenientes todas del extranjero.

6. Steven Holl. Bloch Building del Museo Nelson-Atkins de Arte (2007)

Para corroborar lo dicho y finalizar mostramos fotos del Bloch Building del Museo Nelson-Atkins de Arte, diseñado por Steven Holl e inaugurado en 2007, cuyo proyecto le fue asignado tras ganar un concurso internacional en 1999, por tratarse de un notable ejemplo del uso del material que hoy nos ha ocupado.

ACA

  1. https://www.wikiwand.com/es/Pilkington, https://www.abebooks.com/first-edition/Glassmakers-Pilkington-rise-international-company-1826-1976/30562606290/bd y https://undiaunaarquitecta.wordpress.com/2015/05/06/jane-drew-1911-1996/drew-pilkingtonheadofficesthelens/

2 y 4. https://www.pinterest.com/pin/369084131965505401/ y https://www.pinterest.es/pin/103442122677335124/

3 y 5. https://www.pinterest.com/pin/364650901064240018/ y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

6. https://es.wikiarquitectura.com/edificio/museo-de-arte-nelson-atkins-bloch-building/ y https://www.archdaily.mx/mx/624610/museo-de-arte-nelson-atkins-steven-holl-architects

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 259

Parque Central es de por sí una estupenda excusa para realizar no uno, sino varios trabajos de investigación. De allí la dificultad de abarcar desde aquí la totalidad de temas sobre los que invita a hablar y reflexionar este complejo que buscaba convertirse, como se señala en la propaganda que ilustra nuestra postal el día de hoy, en “el nuevo centro para la Caracas del futuro”.

Proyectado desde 1969 por dos jóvenes arquitectos, Henrique Siso y Daniel Fernández-Shaw, al sur de la avenida Bolívar, en una extensión de 30 hectáreas sobre la que otrora fuera la urbanización El Conde, Parque Central para 1971 (fecha en que sale publicado el aviso publicitario que hoy nos acompaña) llevaba un año construyéndose para el Centro Simón Bolívar (presidido por Gustavo Rodríguez Amengual) por Delpre C.A. (empresa del ingeniero Enrique Delfino) y, como puede notarse en el montaje, aunque los edificios residenciales ofrecen su perfil y alturas definitivos, las que finalmente serán las dos torres que por mucho tiempo ostentarían el primer lugar entre los edificios más altos realizados en concreto armado del hemisferio occidental, ofrecían (a través de una de ellas) una imagen muy distante a la que finalmente tuvieron. Se trataba de la primera versión que derivará luego en la definitiva que hoy todos conocemos.

1. Propaganda promocional destinada a la venta de Parque Central publicada en fechas cercanas a su terminación.

Si bien la polémica siempre acompañó la realización de Parque Central, desde la propia demolición de El Conde y el procedimiento que se siguió, hasta su compaginación con los diferentes visiones que se tenían para la avenida Bolívar; desde las propuestas que lo antecedieron para el mismo lugar hasta la decisión que le permitió construirse con una altísima densidad que sin duda impactó el sector donde se implantó, lo cierto es que fue proyectado con un elevado profesionalismo, afrontando la complejidad del caso, tomando y resolviendo todas las previsiones técnicas necesarias que involucraba el estar en presencia de una ciudad dentro de la ciudad. Se buscó ofrecer los servicios y el confort que hicieran sentir a sus residentes que salir de sus confines no era necesario lo cual se acompañó de una alta calidad en el diseño arquitectónico. “En Parque Central todo está a la puerta de su casa, caminandito. El fascinante mundo que ofrece una esplendorosa ciudad moderna, como una alfombra se extiende a sus pies, invitándole a ser protagonista de una emoción sin igual”, será la frase que aparecerá en el folleto propagandístico “Cómo vivir mejor en una ciudad moderna”, publicado alrededor de 1975 por el Centro Simón Bolívar.

De tal forma, en el complejo, además de viviendas, oficinas y comercios (1.170 locales), se puede encontrar un enorme estacionamiento desarrollado en sus 3 sótanos con capacidad para 8.000 vehículos, y en sus áreas comunes (las abiertas tratadas paisajísticamente según proyecto de Roberto Burle Marx) se cuenta con museos, piscina techada, gimnasio, escuela, iglesia y centro parroquial, salas de cine, salas de teatro y espacios destinados a convenciones y eventos, usos algunos que no estaban previstos en el proyecto original.

2. Proyecto para el Centro Residencial El Conde de la oficina BMPT (Bemergui, Menéndez, Posani y Tobito), 1966
3. Arriba: Vialidad en El Conde y sus alrededores (1956). Abajo: Reestructuración de la vialidad asociada a la construcción de Parque Central (1981)
4. Conjunto Parque Central. Dibujo axonométrico.
5. Las dos etapas de Parque Central

Pensado para desarrollarse por etapas, está conformado por ocho edificios residenciales de 44 pisos y 127 metros de altura (uno de los cuales se destinó posteriormente al uso de hotel) con 317 apartamentos cada uno para albergar 3.500 familias, y dos torres gemelas de oficinas de 60 pisos y 225 metros de alto que buscarían desplazar al Centro Simón Bolívar como símbolo de la ciudad y además albergarían buena parte de la administración pública central (alrededor de 16.000 personas).

6. Arriba: Corte general del conjunto mostrando los edificios residenciales. Abajo: plantas tipo con modelos de uno de dos de los apartamentos duplex de los edificios residenciales de Parque Central
7. Fachada estrutural, planta y vista exterior de una de las torres de oficinas de Parque Central

Tal y como apunta Nancy Dembo en el artículo dedicado al conjunto dentro de Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015): “Los edificios de vivienda… fueron concebidos con sistemas de extracción de basura al vacío, suministro de agua por tuberías de cobre y aire acondicionado integral con agua helada, de avanzada para su época. La mayor parte de las fachadas están orientadas al sur o al norte”. Fueron construidos utilizando el “sistema túnel” el cual, pese a sus limitaciones, fue aprovechado para sacarle el máximo provecho logrando ofrecerse una amplia diversidad de apartamentos siendo tratado de manera inteligente al momento de resolver su llegada a las plantas inferiores. Están rematados con espacios que finalmente, a diferencia de lo proyectado inicialmente, se destinaron a guarderías. “Las torres de vivienda fueron diseñadas con un pasillo central y apartamentos a ambos lados, que combinan 28 tipos de residencias, simples o dúplex, de entre 60 y 140 metros cuadrados”. Se ofrecían soluciones de un dormitorio (46 m2), de dos (80 m2), de tres (121 m2) y de cuatro (141 m2).

Por su parte, “los edificios de oficina se construyeron con encofrados deslizantes con los cuales se levantaron los cuatro núcleos externos de circulación que, unidos entre sí por macrovigas, cada 12 ó 14 pisos, constituyen enormes pórticos. La estructura interior de los edificios es de acero, y crean un sistema de soporte de estructura liviana, muy conveniente para la condición sísmica de Caracas”, nos apuntará Dembo.

Como señala Henrique Vera en el artículo “Parque Central: un símbolo de Caracas”, aparecido en la revista CAV, nº 58 (2011), “el diseño y cálculo de la estructura de los edificios de vivienda estuvo a cargo de Mario Paparoni y Sergio Holoma. (…) La estructura de las dos torres de oficina fue calculada por el mismo Enrique Delfino, utilizando como base aportes realizados por Paparoni, Holoma, Andrés Ruiz, Castro Taguada y José Luchsinger”.

La primera de las tres etapas contempladas para la construcción de los 1.123.533 m2. de Parque Central se culminó en 1973, dándose inicio un año antes a la promoción y venta de apartamentos (de gran éxito entre profesionales y familias de la clase media), y cumplimiento a una de las condiciones que había impuesto el gobierno para otorgar su aval a la obra. Esto nos lo explica con claridad David Myers en el interesante libro Toma de decisiones sobre la renovación urbana en El Conde (1974): “Consciente de que su triunfo al terminar una década de gobierno de A. D. se debió a la división del partido de gobierno, y con la esperanza de fortalecer su partido COPEI, el nuevo Presidente buscaba oportunidades para contrastar su administración en forma favorable con la anterior… El Presidente Caldera nombró a su amigo personal y conocido contratista, Gustavo Rodríguez Amengual, como Presidente del Centro Simón Bolívar…[quien] inmediatamente re-examinó la posibilidad del complejo de vivienda multifamiliar para la clase media en El Conde… recibió instrucciones de que cualquier proyecto relacionado con El Conde debería reunir tres condiciones: (a)…retornar una ganancia sustancial y así colocar al CSB en una posición financiera fuerte; (b) la construcción tendría que realizarse lo más rápidamente posible para asegurar que sus elementos principales fueran terminados antes de las elecciones de 1973; y (c) el financiamiento tendría que hacerse aparte del presupuesto regular, para de esta manera lograr que el Congreso, controlado por la oposición, no tuviera poder para retardar o rechazar el proyecto. Dentro de éstos parámetros, Rodríguez Amengual tenía completa libertad para ejercer su criterio en cuanto a solicitud y análisis de proyecto, por cuanto el CSB constituye legalmente una compañía anónima”.

Rodríguez Amengual entra en contacto con Enrique Delfino, experimentado constructor a quien conocía desde sus tiempos colegiales, para ofrecerle la ejecución del conjunto quien le hace una tentadora propuesta que eximía al Centro Simón Bolívar de financiar la obra debiendo asumir “únicamente” el préstamo hipotecario, como propietario y beneficiario. El proyecto suponía que el conjunto llegaría a autofinanciarse, y que su administración, condominio y mantenimiento debían pasar a manos privadas en algún momento; pero esto no ocurrió nunca. Meyers agregará: “Rodríguez Amengual eligió el plan integral preparado por Enrique Delfino… Delfino propuso un proyecto en tres etapas con torres de 54 pisos, 6.800 apartamentos de clase media, espacios para oficinas y centro comerciales. El costo total, excluyendo los terrenos, ascendía a unos 500 millones… ofreció financiamiento internacional con la condición de que los activos del Centro fueran dados en garantía para respaldar los préstamos a DELPRECA, la cual era su compañía de construcción privada. A fines de 1969, Rodríguez Amengual presentó el proyecto Delfino como proyecto del CSB, iniciándose una nueva etapa en la vida urbana de la clase media de la capital”.

8. La vida en Parque Central después de su apertura
9. Imágenes del deterioro en el que se encuentra sumido Parque Central

Puesta en servicio la segunda etapa en 1979 cuando se entrega la Torre Oeste y finalizado en su totalidad en 1983 cuando se concluyó la Torre Este, año en el que durante el mes de febrero se produjo el llamado “viernes negro” (momento en el que la fortaleza del bolívar empezó a debilitarse), el funcionamiento de Parque Central fue durante más de dos décadas demostración de que el concepto original era viable. Sin embargo, el hecho de que ningún gobierno haya cedido el mantenimiento del conjunto dándolo sólo como pagos políticos a terceros en medio de una alta corruptela, aunado a su incapacidad para autofinanciarse a partir del cobro regular de las cuotas de condominio comenzó a hacer mella en la calidad de vida de sus ocupantes afectando indirectamente a sus visitantes, estando hoy en día prácticamente abandonado por el Estado a su propia suerte. Vicente Lecuna en “El nuevo modo de vivir. Violencia informal en ‘Nocturno’ de Lucas García y Parque Central”, artículo aparecido en el nº 24 de Voz y Escritura. Revista de estudios Literarios (2016) afirmará: “El Estado no pudo mantener en pie un proyecto que, entre otras cosas, daba al traste con su vecino, el barrio, y con la ciudad tradicional que nunca llegó a colonizar”.

Henrique Vera, producto de la entrevista que le realizara a Daniel Fernández-Shaw en la revista CAV, nº 58 ya citada, concluirá su artículo (escrito hace 10 años) afirmando: “Hoy día, el conjunto tiene muestras evidentes de deterioro las cuales no son irreversibles. Se requiere colocar en manos de los propietarios residentes el manejo del mantenimiento, que está a cargo del CSB, sujeto a los avatares que dicta la política, a subcontrataciones ineficientes y a corruptelas. Hay que sanear los estacionamientos, reparar los ascensores, restituir el paisajismo y otras tareas, algunas mayores y otras no, que de realizarse devolverían el esplendor de ese símbolo caraqueño que alberga diariamente una población de 50.000 personas”.

Ya el CSB desapareció y el deterioro ha continuado acrecentándose a pesar de intervenciones siempre esporádicas y desarticuladas que buscan solucionar problemas cuando llegan al límite. A ello deben añadirse los inconvenientes derivados de la inseguridad, la falta de agua y los cortes eléctricos los cuales suman puntos a la imposibilidad de ver la deseada recuperación hecha realidad.

10. Vista aérea del conjunto de Parque Central y sus alrededores en 2015

En todo caso, queda como consuelo el que Parque Central fuera seleccionado en representación de Venezuela (junto a otras importantes obras) por los curadores para estar presente en la exposición «Latin America in Construction: Architecture 1955-1980» realizada el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York entre marzo y julio de 2015.

Nota

Para tener una visión más completa sobre este complejo y sus antecedentes, así como para encontrar las fuentes de las imágenes remitimos a consultar, adicionalmente a las citadas en la nota, las siguientes referencias:

  • Revista PUNTO, nº 29 (1966)
  • Revista CAV, nº 33 (1971)
  • Revista CAV, nº 35 (1973)
  • Revista ESPACIO, nº 2 (1988)
  • Newton Rauseo, “Intervenciones urbanas en la parroquia San Agustín: de la gestión privada (Urb. El Conde) a la gestión estatal (Parque Central), 2013 (http://saber.ucv.ve/handle/123456789/3364?mode=full).
  • Oscar Tenreiro, Blog Entre lo cierto y lo verdadero, “Una pequeña historia necesaria” (13 entregas más una de conclusiones publicadas entre el 21/12/2013 y el 19/03/2014)
  • Iván González Viso, María Isabel Peña y Federico Vegas, Caracas del Valle al mar. Guía de Arquitectura y paisaje, 2015
  • Mariano Goldberg, Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. Caracas. Parte 1, 1980

ACA