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LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico

María Eugenia Sosa/Geovanni Siem

Ediciones FAU UCV

2013

Creado en 1975, enmarcado dentro del proceso de transformación académica y administrativa que se produjo en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV) durante la década de 1970 como consecuencia de la Renovación, el Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC), aprovechando la experiencia de sus fundadores tras lo alcanzado en la Sección de Diseño en Avance del Banco Obrero (1969-1974), sentó sus bases en el desarrollo de sistemas constructivos industrializados, la investigación aplicada, la búsqueda de soluciones técnicas para el déficit habitacional y de infraestructura escolar, la interdisciplinariedad y la formación de postgrado, alejándose así de la visión puramente estética o artesanal de la arquitectura que privaba en la educación arquitectónica, aspirando, además, a servir de puente entre la academia y el sector de la construcción.

1. Los principales impulsores de la creación del Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC). De izquierda a derecha: Carlos Becerra, Alfredo Cilento y Henrique Hernández.

Desde la creación del instituto, Henrique Hernández (uno de sus fundadores junto a Alfredo Cilento y Carlos Becerra), si bien aportó la base metodológica que soportó la conceptualización de los «sistemas constructivos» fundados en la industrialización y la experimentación técnica, ya planteaba que el diseño tecnológico no podía separarse de las «condiciones ambientales». Así, en los primeros años del IDEC, la “habitabilidad” ya estaba implícita en la línea de “Investigación y Desarrollo de Componentes y Sistemas”, donde se buscaba que las viviendas populares no solo fueran baratas, sino climáticamente aptas para el trópico.

El impulso cobrado por el tema de la habitabilidad, arropada también por una visión sistémica que sumaba a las consideraciones ambientales el confort térmico, la eficiencia (traducida en ahorro energético) y la flexibilidad, alcanza su madurez y cobra fuerza propia a mediados de los años 1980 con la incorporación al IDEC de Ernesto Curiel y sus investigaciones sobre clima y diseño y, sobre todo, a comienzos de los 1990 de la mano de investigadores pioneros como María Elena Hobaica, quien comienza a publicar trabajos fundamentales (como su “Validación experimental de un modelo de térmica de edificaciones en clima tropical húmedo”, Tecnología y Construcción, nº7/8, 1992), que sentaron las bases científicas para separar el estudio del «objeto construido» (la estructura) del «sujeto que habita» (el confort), permitiendo que el IDEC pasara de un enfoque puramente constructivo y tecnológico a uno centrado en el bienestar del ser humano dentro del espacio arquitectónico, una de las estrategias fundamentales para el mejoramiento de la sostenibilidad de la construcción.

2. Artículo “Validación experimental de un modelo de térmica de edificaciones en clima tropical húmedo” publicado por María Elena Hobaica en la revista Tecnología y Construcción, nº7/8, 1992. Se trata de un resumen de su tesis doctoral presentada en París en 1991.

Con antecedentes que se podrían ubicar en los documentos consultados durante sus estudios doctorales realizados en la Universidad Pierre et Marie Curie (París VI), donde estuvo estrechamente vinculada al CSTB (Centre Scientifique et Technique du Bâtiment) y obtuvo el título de Doctora en Ciencias Físicas e Ingeniería Civil en 1991 (de cuya de tesis “Validación experimental…” es un resumen), publicados por figuras clave en el área de la termodinámica y la física de la edificación, uno de los mayores aportes de Hobaica fue el rigor metodológico en la medición de variables ambientales que desarrolló a través de trabajos críticos para la validación de modelos térmicos, lo que permitió predecir con exactitud cómo se comportarían los materiales y los diseños antes de ser construidos. También logró conformar paulatinamente un equipo de investigadores que integrarían Ernesto Curiel, María Eugenia Sosa, Geovanni Siem y Luis Rosales.

3. Portada y una de las páginas interiores de la publicación del Código Nacional de Habitabilidad para la Vivienda y su Entorno, 2002.

Un momento decisivo en la evolución del Área de Habitabilidad lo constituyó la publicación el año 2002 del Código Nacional de Habitabilidad para la Vivienda y su Entorno (CNH), un proyecto gestado entre los años 2001 y 2002 liderado por el IDEC (junto al CONAVI) con el acompañamiento del Instituto de Urbanismo que ganó el Premio Nacional de Investigación en Vivienda en 2001, representando un hito en la investigación académica aplicada a la política pública en Venezuela. A diferencia de las ordenanzas municipales tradicionales que se centran en el urbanismo (retiros, densidades, alturas), el CNH es un compendio de criterios técnicos destinados a garantizar que la vivienda y su entorno inmediato cumplan con condiciones mínimas de dignidad y eficiencia.

4. Dos de las páginas interiores del Código Nacional de Habitabilidad para la Vivienda y su Entorno, 2002.

Diseñado para servir como una guía nacional unificada para entes públicos, arquitectos e ingenieros y municipios, su enfoque, se divide en: Exigencias Humanas: Define estándares basados en necesidades fisiológicas, psicológicas y sociológicas del habitante. No se trata solo de tener «techo», sino de que el espacio permita el desarrollo de la vida familiar y comunitaria; Desempeño Técnico: Establece requisitos de seguridad estructural, protección contra incendios y calidad de materiales; y Racionalidad Energética: Incluye recomendaciones de arquitectura bioclimática para el trópico (iluminación natural, ventilación cruzada) con el fin de reducir el consumo eléctrico y mejorar el confort térmico.

5. Dos de los productos derivados del trabajo «Técnicas de Reducción del Gasto Energético en Edificaciones» elaborados por el mismo equipo con el auspicio de FONACIT y La Electricidad de Caracas. Izquierda: Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico (2002). Derecha: Guía del consumidor de energía eléctrica en viviendas y oficinas (2003).
6. Otra publicación elaborada por el Área de Habitabilidad del IDEC, como consecuencia del trabajo «Técnicas de Reducción del Gasto Energético en Edificaciones», para el Ministerio de Energía y Minas: la Guía de operaciones de ahorro de energía eléctrica en edificaciones públicas (2002).

También cabe señalar que en 2002 es entregado el Informe Final-Programa Agenda Ciudad titulado «Técnicas de Reducción del Gasto Energético en Edificaciones», elaborado desde 1998 con recursos provenientes del CONICIT (luego FONACIT), por el equipo conformado por María Eugenia Sosa, María Elena Hobaica, Geovanni Siem y Luis Rosales (investigadores del IDEC), Nelson Hernández (Departamento de Hidrometeorología, Facultad de Ingeniería/UCV), Ibelise Rojas y Carlos Reyes (C.A. La Electricidad de Caracas), basado fundamentalmente en la aplicación de los principios de la arquitectura bioclimática y la física de la edificación adaptadas específicamente al contexto tropical venezolano con el objetivo de buscar alternativas para la disminución del consumo eléctrico, una de las piedras angulares para la posterior publicación del Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico, libro al que hoy dedicamos esta nota.

Así, el Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico, cuyos autores son María Eugenia Sosa y Geovanni Siem, contó para su elaboración con la colaboración del mismo equipo que elaboró el informe «Técnicas de Reducción del Gasto Energético en Edificaciones», al cual habría que agregar como asistentes a los bachilleres Edwin Acacio y Ernesto Lorenzo (ambos de la FAU UCV).

7. Páginas de créditos de las ediciones digital -2002- (izquierda) e impresa -2013- (derecha) del Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico.

Diseñado por Laura Morales Balza (Impressum C.A.), el Manual sería publicado originalmente en formato digital el año 2004 con el auspicio del Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología (FONACIT) y la C.A. La Electricidad de Caracas. Posteriormente, revisado y sometido a un proceso de arbitraje, con la producción editorial de Mayoira Flores, se imprimiría en formato 21 x 25 cms. (160 páginas) bajo el sello Ediciones FAU UCV y el patrocinio de Taurel & Cia. Sucrs., C.A. en 2013.

Encabezado por un “Prologo” escrito por Ernesto Curiel, el Manual tiene una “Introducción” y tres partes: “Fundamentación”, “Recomendaciones de diseño arquitectónico” y “Recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos”. Además, cuenta con un “Glosario”, “Referencias bibliográficas”, “Referencias bibliográficas en internet por país” y dos “Apéndices”: el “Mapa de Zonas climáticas de Venezuela” y “Propiedades termofísicas de materiales y componentes constructivos”.

Indisolublemente ligado al Código Nacional de Habitabilidad para la Vivienda y su Entorno, mientras éste establece el «qué» debe cumplirse obligatoriamente para considerar una vivienda como «digna», el Manual ofrece el «cómo» lograr la eficiencia.

8. Índice del Manual y primera página del Prólogo.

Ernesto Curiel en el “Prólogo” resalta cómo la arquitectura, disciplina con vocación integral donde las haya, es fácilmente asociable al concepto de ambiente entendido como sinónimo de totalidad, por lo que “es fácil inferir la extrema consistencia de las relaciones ambiente-arquitectura. Este vínculo es tan estrecho y obvio que hablar de arquitectura contextualizada, como diría Mario Botta, es tan redundante como hablar de música fónica”. También señala cómo “el excesivo culto por las imágenes que ha prevalecido en ciertas etapas de la práctica profesional de la arquitectura –en detrimento de los conceptos acerca de lo que debe ser una edificación acoplada a su contexto– ha desvirtuado el gran potencial integrador de esta profesión”. Pero, “afortunadamente, existen también tendencias dentro de la arquitectura que bajo diversas denominaciones (arquitectura orgánica, arcología, arquitectura verde, cibertectura, arquitectura sostenible, arquitectura bioclimática, «baubiologie», etc.) han logrado preservar en el tiempo este carácter esencial del oficio. En el caso de la arquitectura bioclimática se le exige al diseñador el manejo de nociones tan disímiles como pueden ser las relativas a climatología, termodinámica o fisiología humana, así como sus necesarias vinculaciones con aquellas otras funciones con las cuales también debe cumplir una edificación (económicas, simbólicas, de contención y ordenamiento de actividades, etc.). Adicionalmente, la concreción del diseño requiere del manejo de tecnologías constructivas incorporadas a las grandes tendencias actuales que procuran des-materializar y des-energizar el entorno artificial, apoyándose para ello en el uso de técnicas intensivas en conocimiento”.

9. Dos de las páginas de la Fundamentación.

Si por un lado existen edificios “inteligentes”, aquellos con “capacidad para adaptarse en forma automatizada a los cambios ambientales mediante el uso de sofisticadas tecnologías”, por el otro, para Curiel “existen también edificaciones que gracias a sus características intrínsecas (orientación, configuración, disposición de aberturas, tratamiento de fachadas, etc.) logran un excelente comportamiento bioclimático a menores costos, menor consumo energético y menor dependencia tecnológica, a las cuales pudiera considerárseles igualmente inteligentes y, quizás, hasta sabias”. Es teniendo como referencia la obra de Carlos Raúl Villanueva, Fruto Vivas, Tomás y Eduardo Sanabria, Gustavo Legórburu y Jimmy Alcock, “junto a los aportes en el plano teórico iniciados a mediados del siglo pasado por autores como D. Lee, G. Atkinson, J. Page, D. Oakley, O. Koenigsberger, B. Givoni, V. Olgyay y S. Szokolay en torno a los atributos que deben poseer las edificaciones en el trópico, (quienes) influyeron notablemente en los primeros intentos hechos en nuestras escuelas de arquitectura por incorporar y sistematizar la enseñanza de estos importantes aspectos del diseño”, que se conforma el marco dentro del cual se inscribe el Manual.

10. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico.

Ubicados en la línea de la investigación aplicada y como parte de una tradición de investigadores que busca soluciones específicas para el clima cálido-húmedo, alejándose de los modelos importados de países con estaciones (climas templados), Sosa y Siem apuntan a proponer recomendaciones que ayuden a disminuir el consumo eléctrico y a ofrecer una respuesta técnica que colabore racionalmente a reducir la demanda energética mediante el diseño pasivo antes de recurrir a sistemas mecánicos. Su premisa es clara: la energía más barata y eficiente es la que no se consume.

De tal manera, los autores, tras detectar un vacío de herramientas prácticas que permitieran a los proyectistas tomar decisiones desde las etapas iniciales del diseño, concibieron el Manual para ofrecer una serie de directrices técnicas.

11. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Implantación y forma».

La primera recomendación es «leer» el lugar antes de trazar la primera línea o, en otras palabras, obtener a partir del análisis del sitio una correcta orientación y captación del viento.

12. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Ambientes interiores».

La segunda señala la importancia de controlar la radiación solar mediante el diseño de una piel protectora que contemple el uso de aleros, persianas, celosías o «brise-soleil»; el uso de colores claros o acabados reflectivos en techos y paredes externas y de cámaras de aire ventiladas o techos con aislamiento térmico para evitar que el calor se transmita al interior. También, partiendo de que en climas cálido-húmedos, el movimiento del aire es innegociable, se promueve la ventilación cruzada, incorporar el “efecto chimenea” y la utilización aperturas que garanticen áreas de ventilación generosas.

13. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Techos».

La tercera recomendación apunta contemplar en el entorno inmediato de las edificaciones el uso de barreras vegetales (hacia el este y el oeste preferentemente) y de superficies permeables para los pavimentos.

14. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Paredes».

Finalmente, se promueve el cálculo de una iluminación natural eficiente que busque reducir el uso de bombillos durante el día sin introducir calor, que utilice la luz indirecta y que se vea beneficiada por el diseño de plantas no demasiado profundas para que la luz natural llegue al centro de las habitaciones.

Estas recomendaciones transforman la edificación en un organismo reactivo que aprovecha los recursos gratuitos del entorno para garantizar que la vida en su interior sea confortable y responsable con el consumo de energía.

15. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño arquitectónico correspondientes a «Ventanas y otras aberturas».

Rescatando asuntos que ya hemos esbozado, podría decirse que el concepto de habitabilidad en el Manual no se limita a la simple existencia de un refugio, sino que se define a través de la relación armónica entre el clima, la edificación y el bienestar del ser humano. Para Sosa y Siem, una edificación es habitable en el trópico solo si logra niveles de confort térmico utilizando el mínimo de energía artificial y que la habitabilidad está dictada por el manejo del calor y la humedad, para lo cual el manual establece que el diseño debe trabajar para mantener al cuerpo humano dentro de una «zona de confort» en la que los principales protagonistas pasan a ser la ventilación natural y el control de la humedad que se deben alcanzar mediante estrategias de diseño pasivo.

16. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos.
17. Dos de las páginas de las Recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos eléctricos.
18. Tres de las páginas de las Recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos mecánicos (izquierda), sanitarios (centro) y otros (derecha).

En cuanto a las recomendaciones de diseño de instalaciones y equipos los autores se centran en la optimización del consumo residual. El manual sostiene que solo se debe recurrir a sistemas mecánicos una vez que el diseño arquitectónico ha agotado sus posibilidades de enfriamiento natural. Dicho en otras palabras: ningún equipo, por más eficiente que sea, puede compensar un mal diseño pasivo. Por tanto, el diseño de las instalaciones y equipos eléctricos, de las instalaciones y equipos mecánicos y de las instalaciones y equipos sanitarios debería ser el «ajuste final» y no el salvavidas de un edificio mal orientado o sin protección solar. En todo caso siempre será recomendable la utilización de equipos ahorradores de bajo consumo y la racionalidad en cuanto al diseño y aprovechamiento eficiente de los mismos.

19. Página de Apéndices que recoge el «Mapa de zonas climáticas de Venezuela».

Para finalizar, el Manual (descargable en https://www.fau.ucv.ve/idec/racionalidad/pdf/manual_energia.pdf), uno de los productos más importantes surgidos del Área de Habitabilidad del IDEC, es una guía de gran utilidad en momentos en que la sostenibilidad (concepto que se encuentra presente como gran telón de fondo) debe ser incorporada como uno de los ejes transversales de mayor importancia en la formación de profesionales vinculados a mundo de la construcción.

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado y 8-19. María Eugenia Sosa/Geovanni Siem. Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico, Ediciones FAU UCV, 2013.

1. entrerayas (https://entrerayas.com/carlos-becerra-papi-1933-2014/)

2. Ediciones FAU UCV (https://www.edicionesfau.com/index.php?main_page=page&id=19&chapter=0)

3, 4, 5, 6. FAU UCV. Racionalidad energética (https://www.fau.ucv.ve/idec/racionalidad/index.html)

7. María Eugenia Sosa/Geovanni Siem. Manual de diseño para edificaciones energéticamente eficientes en el trópico (https://www.fau.ucv.ve/idec/racionalidad/pdf/manual_energia.pdf) y (file:///C:/Users/PC%20de%20Azier/Downloads/Manual%20de%20dise%C3%B1o%20para%20edificaciones%20energeticamente%20eficientes%20en%20el%20tropico-2.pdf)

ES NOTICIA

Abre la Milan Design Week

La Semana del Diseño de Milán 2026 se celebra del 20 al 26 de abril e incluye la 64ª edición del Salone del Mobile. Milano en Rho Fiera y los eventos Fuorisalone en toda la ciudad bajo el lema «Sé el proyecto». Entre los eventos más destacados se encuentran Alcova en Villa Pestarini y el Hospital Militar de Baggio, Lina Ghotmeh en el Palazzo Litta y la intervención de Marni en la Pasticceria Cucchi. Se esperan más de 1900 expositores centrados en el diseño sostenible y experiencial.

Información y eventos clave (20-26 de abril de 2026):

Salone del Mobile. Milano (Rho Fiera): La 64.ª edición se celebra del 21 al 26 de abril y cuenta con más de 1900 marcas y 169 000 metros cuadrados de espacio de exposición, incluyendo la bienal EuroCucina y la Exposición Internacional de Baños.

Fuorisalone Theme: El tema de 2026, «Sé el Proyecto», enfatiza el diseño participativo y basado en procesos, con eventos concentrados en los distritos de Brera, Tortona e Isola.

Alcova 2026: Se extiende a dos ubicaciones: Villa Pestarini (con Patricia Urquiola para Cassina) y el Hospital Militar de Baggio, centrándose en el diseño experimental y el patrimonio.

Palazzo Litta: Acoge a la arquitecta Lina Ghotmeh con la instalación «Metamorfosis en Movimiento».

Colaboraciones especiales: Marni se asocia con Pasticceria Cucchi para una residencia especial, y Dimorestudio se asocia con Bonacina.

Tendencias clave: Énfasis en el «presente continuo», la investigación de materiales y la integración del patrimonio arquitectónico con instalaciones modernas.

Distritos: Activaciones clave en el Distrito de Diseño de Brera, Tortona y el Distrito de Diseño de Isola, que se centrarán en la sostenibilidad y la comunidad.

Los asistentes pueden seguir los canales oficiales del Salone del Mobile (https://www.milanodesignweek.co/) y del Fuorisalone (https://www.fuorisalone.it/it/2026/eventi) para consultar el programa completo y actualizado de 2026, así como el mapa.

Para los que estamos lejos nada mejor que visitar las páginas:

https://www.wallpaper.com/design-interiors/design-events/milan-design-week-2026-what-to-see#:~:text=Architect%20Lina%20Ghotmeh%20takes%20over,space%20of%20reception%20and%20representation.

ACA

INVITACIÓN

Territorios de sombra.

6 casas en el trópico

Tomado de @sancheztaffur

La Sala Mendoza presenta, el próximo 23 de abril, a las 4:30 p.m., “Territorios de sombra. 6 casas en el trópico”, una muestra del trabajo realizado por el estudio Sánchez Taffur Arquitectos (STA).

Esta exposición reúne seis obras de vivienda unifamiliar que pueden leerse como episodios de una investigación arquitectónica sostenida en el tiempo a lo largo de dos décadas.

La muestra propone a través de croquis, planos, maquetas e imágenes, una mirada profunda a una arquitectura determinada de manera decisiva por la temperatura y la intensidad de la luz propias del trópico. Las obras revelan la capacidad de equilibrar el orden y rigor geométrico con el apropiado y necesario manejo lumínico que la arquitectura en estas latitudes demanda.

Fecha y hora: 23 de abril de 2026, 4:30 p.m.

Dirección: Sala Mendoza: Nivel Mezzanina, Edif. Eugenio Mendoza Goiticoa, Universidad Metropolitana, Urb. Terrazas del Ávila, Caracas.

Acerca de la exposición (nota enviada por STA Arquitectos)

Esta muestra reúne seis ejercicios de vivienda unifamiliar que, a lo largo de dos décadas, han servido como laboratorios para explorar sobre las posibilidades del proyecto. Para STA, proyectar es un acto de reflexión, resistencia y adaptación, en donde la sombra no es la ausencia de luz, sino la materia prima con la que se manifiestan las atmósferas en nuestros espacios. La arquitectura en el trópico no es solo una respuesta al clima, sino una negociación constante sobre el cómo habitar bajo esta cultura en el caribe.

Existen elementos comunes que se repiten en cada una de las obras presentadas: el umbral y un zaguán revisitado, como espacios de transición necesarios entre lo público y lo íntimo, entre el afuera y el adentro. El patio aparece de manera recurrente, como el pulmón que organiza la vida de cada vivienda y permite que el viento y la luz cenital bañen el interior sin vulnerarlo. El alero, el balcón y el quiebra-sol, dejan de ser ornamentos para convertirse en medios de control de temperatura y protección; en unas fachadas que buscan una tridimensionalidad habitable. También se ponen de manifiesto el uso de la doble piel o el filtro térmico y lumínico, donde celosías, romanillas y muros calados con distintas materialidades, actúan como un tamiz que protege del sol tropical mientras genera penumbra, intensidades, y zonas de calma. Finalmente, las cubiertas ligeras, perforadas y apergoladas, ayudan a definir zonas de permanencia, sin necesidad de delimitar físicamente los espacios.

Esta filosofía de trabajo apuesta por un pensamiento desde lo constructivo: el material y su textura: el concreto puro y pesado, la calidez de la madera, la inercia de la piedra y la precisión del hierro o el aluminio. Busca un equilibrio entre la gravedad y la transparencia, donde lo sólido del basamento se encuentra con la transparencia, fluidez y perspectivas largas de plantas que desdibujan los límites del objeto para proyectar el habitar hacia el paisaje. Territorios de sombra es, en esencia, un homenaje a nuestra luz y a esos espacios intermedios que definen aquella arquitectura venezolana que tanto admiramos.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 465

En nuestro periódico repaso dedicado a las revistas de mayor relevancia tanto en Latinoamérica como en el resto del mundo, hoy centraremos nuestra atención en Arquitectura/México considerada la más influyente publicación periódica de ese país durante el siglo XX.

1. Mario Pani Darqui (1911-1993).
2. Izquierda: Arturo Pani Arteaga (1880-1962). Derecha: Vladimir Kaspé (1910-1996).

Fundada en 1938 como una iniciativa privada por el arquitecto Mario Pani Darqui (1911-1993), quien como director estuvo acompañado de su padre el ingeniero Arturo Pani Arteaga (1880-1962) en la gerencia y del arquitecto Vladimir Kaspé (1910-1996) en la jefatura de redacción (compañero de estudios de Pani, que fungía como corresponsal en París), Arquitectura/México no fue meramente un catálogo de edificios, sino un motor ideológico que definió, promovió y consolidó el paradigma de la modernidad en un país que buscaba con apremio una identidad propia tras la convulsión de la Revolución Mexicana. A lo largo de sus cuarenta años de existencia (su último número, el 119, aparecería en noviembre-diciembre de 1978), la revista actuó, siempre bajo la dirección de Pani, como un puente entre las vanguardias internacionales y las necesidades pragmáticas de un Estado en pleno proceso de institucionalización en medio de la urbanización acelerada del territorio.

3. La denominación del nombre de la revista en los tres momentos en que se dio.
4. Los cambios de denominación y los momentos en que son registrados en el Sumario de la revista.

En sus inicios, la revista (de periodicidad trimestral) apareció bajo el nombre de Arquitectura con el subtítulo “Selección de Arquitectura, Urbanismo y Decoración”. La portada del nº1 (diciembre de 1938) que ilustra nuestra postal del día de hoy así lo confirma, conservándose de esa manera hasta el número 20 (abril de 1946). Entre los números 21 al 25 se presentó tan solo con el título de Arquitectura, indicando “México” en la parte inferior, para después juntar ambos a partir del número 26 en enero de 1949. Por otro lado, fue en el número 27 (abril de 1949) cuando, tras 10 años de circulación ininterrumpida, quitaron el subtítulo original en el sumario señalándose además a la recién estrenada empresa propietaria (“Editorial Arquitectura, S.A.», constituida por un reducido grupo de arquitectos), y en el número 34 de junio de 1951 se agregaría México como subtítulo en el sumario. En todo caso la tipografía de la palabra Arquitectura siempre sería la predominante.

Para comprender el surgimiento de Arquitectura/México en diciembre de 1938, es necesario reconstruir el panorama cultural y profesional de las décadas previas. Tras el fin de la lucha armada, el México de los años veinte se enfrentaba a una reconstrucción física y simbólica. En ese momento, la arquitectura se convirtió en la herramienta predilecta del Estado para materializar los ideales de progreso, higiene y educación pública. No obstante, el gremio carecía de una plataforma editorial robusta que pudiera canalizar las discusiones teóricas y técnicas que el nuevo orden demandaba.

Antes de 1938, existieron esfuerzos significativos pero intermitentes por establecer una cultura impresa especializada. La primera revista de arquitectura en México fue El Arte y la Ciencia (1899-1911), dirigida por el arquitecto Nicolás Mariscal. Esta publicación, aunque fundamental para la cultura ecléctica del régimen de Porfirio Díaz, mantenía una visión academicista y una estructura que vinculaba todavía la arquitectura con las bellas artes tradicionales y la ingeniería decimonónica.

5. Tres revistas de arquitectura mexicanas que precedieron a Arquitectura/México.

Tras el paréntesis revolucionario, surgió la revista El Arquitecto (1923-1927), impulsada por la Sociedad de Arquitectos Mexicanos (SAM) y dirigida por Alfonso Pallares. Aunque representó un logro por rescatar la memoria de un periodo poco documentado, su alcance era limitado y su estética visual no lograba romper con los formatos tradicionales de la prensa gremial. Considerando que en la década de los veinte los periódicos Excelsior y El Universal, incluyeron secciones de arquitectura, construcción, decoración y urbanismo, serían publicaciones como Planificación (1927-1936), editada por Carlos Contreras, o Tolteca (1928-1932) -y su predecesora Cemento (1925-1930)-, de corte empresarial, dirigidas por Federico Sánchez Fogarty, las que comenzaron a abrir el camino hacia una conciencia arquitectónica y urbana.

6. Dos revistas francesas claves e influyentes dentro del la concepción de Arquitectura/México.

Sin embargo, los estudiosos de la vida y obra de Pani (entre quienes destaca Louise Noelle), han relacionado estrechamente la aparición de la revista con el momento en que regresa a México en 1934 recién graduado de la Escuela de Bellas Artes de París y la influencia que ejerció en él la nueva arquitectura que había conocido de primera mano en su época de estudiante en Europa. A ello debe sumarse el hecho de haber tenido contacto durante ese período, tanto con los veintinueve números de L’Esprit Nouveau publicados entre 1920 y 1925 por Le Corbusier, como con el lanzamiento en noviembre 1930 de la revista L’Architecture d´Aujourd´hui, fundada por Marcel Eugène Cahen y André Bloc.

7. La exposición “Modern Architecture. International Exhibition” y el libro The International Style: Architecture since 1922 ambos a cargo de Henry-Russell Hitchcock y Philip Johnson, de claro impacto en el seno de la arquitectura mexicana de los años 1930.

Agreguemos, por último, el impacto que ya había causado entre los profesionales de su país la “Modern Architecture. International Exhibition” montada en el Museo de Arte Moderno de Nueva York en 1932 (dirigida por Henry-Russell Hitchcock y Philip Johnson), y las «Pláticas sobre arquitectura» organizadas por Carlos Obregón Santacilia, como Presidente de la Sociedad de Arquitectos Mexicanos en 1933, evento que marcó la fractura definitiva entre los defensores del «espíritu de la nación» y los promotores de la «técnica constructiva».

8. Reimpresión del año 2001 realizada por la Facultad de Arquitectura de la UNAM de «Pláticas sobre arquitectura. México 1933» (Sociedad de Arquitectos Mexicanos, 1934), ampliada con una «Presentación» y tres ensayos preliminares.

En este sentido, no es difícil convenir que el contacto con Le Corbusier imprimió una intención de proselitismo al nacimiento de la revista Arquitectura/México, pero que también el haber visto el nacimiento de L’Architecture d´Aujourd´hui colocó a Pani en sintonía con el interés de reseñar la nueva arquitectura tanto a nivel nacional como internacional, y el afán de ofrecer una propuesta en la que informar y documentar, deberían ser más importantes que tan solo el hecho de señalar tendencias y posturas teóricas. Por otro lado, la tensión entre lo vernáculo y lo moderno, entre la estética y la función, proveniente del debate mexicano liderizado por Juan O’Gorman y Juan Legarreta, quienes definieron las bases de una arquitectura racionalista y radical que buscaba el máximo beneficio social con el mínimo costo, sería un tema central que Arquitectura/México retomaría, aunque bajo una óptica más sofisticada y menos radical.

9. Las dos páginas de la «Presentación» elaborada por Mario Pani para el nº1 de Arquitectura/México.

Como respaldo a lo señalado, la «Presentación» del primer número dice textualmente: «El extraordinario desarrollo que en los últimos tiempos han alcanzado las comunicaciones, empequeñeciendo al mundo, ha acercado los pueblos los unos a los otros… La habitación del hombre se uniformiza… La arquitectura se internacionaliza. De ahí la idea de esta Revista. Su fin es mostrar, con una visión lo más amplia posible, obras de todos los países, para que el último progreso, el resultado más reciente, esté al alcance de los que se interesan por la arquitectura». Y, además: “Desprendiéndose de toda doctrina exclusiva, de todo sectarismo, su tarea principal será la de selección; la de una selección rigurosa, para dar cabida dentro de sus estrechos límites sólo a la verdadera arquitectura… No pretende señalar un camino; imponer una tendencia, sino documentar. (…) No es su intención la de poner modelos para que se copien, sino la de mostrar… lo mejor que en el mundo se hace sobre ramas tan interesantes para la humanidad…”.

10. Dos de las páginas de propaganda del nº1 de Arquitectura/México.

Así, aquel primer número de la revista, nacido con la ambición de ser el espejo de la modernidad mexicana, empezó por establecer una calidad de producción superior a la de sus contemporáneas. Tenía un formato vertical (similar al de L’Architecture d´Aujourd´hui) de aproximadamente 23 x 30 cm. ligeramente más grande que el tamaño carta estándar de la época, lo que le permitía una mayor espectacularidad en la diagramación de fotografías y planos.  Adicionalmente, se presentaba con lomo cuadrado (pegada y cosida), lo que le confería una apariencia de libro o anuario. Esto facilitaba que los suscriptores las coleccionaran y las conservaran en bibliotecas. En cuanto a su extensión el ejemplar tuvo 60 páginas de contenido y 15 de propaganda distribuidas al inicio y al final. Se utilizaba papel de buen gramaje, generalmente couché (satinado) para las secciones fotográficas, lo que garantizaba que las imágenes de edificios y las reproducciones artísticas tuvieran un alto contraste y nitidez, algo fundamental para la estética moderna que Pani promovía.

11. «Sumario» del nº1 de Arquitectura/México y primera página de la «Encuesta» elaborada por Vladimir Kaspé.

Del “Sumario” del número 1 de Arquitectura/México vale la pena resaltar, además de la “Presentación” de Pani ya citada, una interesante «Encuesta» conformada por once preguntas elaborada por Vladimir Kaspé quien como corresponsal en París la hizo llegar a cuatro de los más grandes arquitectos internacionales -de tendencias diferentes, a veces opuestas, pero que coinciden en su entusiasmo por nuestro grande arte- (Georges Gromort, Roux-Spitz, Auguste Perret y Le Corbusier), con la intención de obtener opiniones “sobre los temas de mayor trascendencia relativos a la arquitectura actual y a la de todos los tiempos”.

12. Páginas interiores del nº1 de Arquitectura/México.

Otro aspecto que destaca es la presencia mayoritaria de obras realizadas en Europa (recopiladas por Kaspé), una aún tímida presencia de arquitectura mexicana (en la que destaca el Instituto Nacional de Cardiología de José Villagrán García) y una sección de decoración. Las obras seleccionadas, huelga decirlo, se identificaban con lo que Pani consideraba como “la verdadera arquitectura”, proyectos que rompían con el academicismo, enfocándose en el incipiente funcionalismo que tenían en las buenas fotografías de gran formato su principal respaldo.

13. Páginas interiores del nº1 de Arquitectura/México.

Con el tiempo el promedio de páginas de Arquitectura/México se ubicaría entre las 80 y las 120 manteniendo como rasgo distintivo la gran cantidad de espacio dedicado a la publicidad técnica e industrial (cemento, acabados, mobiliario), que en ocasiones representaba hasta un 30% o 40% del volumen total de la revista. El cuerpo central de artículos y reportajes fotográficos solía ocupar unas 60 a 70 páginas de contenido neto. Por otro lado, iría aumentando el espacio ocupado por la arquitectura realizada en México (cobrando protagonismo las grandes obras públicas y abriéndole el paso a las realizaciones de José Villagrán García, Juan O’Gorman, Luis Barragán, Enrique del Moral, Augusto H. Álvarez, Félix Candela, Pedro Ramírez Vázquez, Abraham Zabludovsky, Teodoro González de León, y el propio Pani, entre otros); se incorporaría paulatinamente la crítica y la teoría; se impulsaría la integración entre arquitectura y arte así como entre las vanguardias globales y locales; se abriría el debate acerca de la planificación, desarrollo y crecimiento de las ciudades (en particular las latinoamericanas); y se buscaría estar al día en los principales avances tecnológicos ligados a la industria de la construcción, temas con los que se empezarían a consolidar secciones fijas que se complementarían con una ventana abierta al mundo académico conformada por noticias relevantes y la reseña de las publicaciones más recientes de editoriales europeas y estadounidenses, manteniendo a los arquitectos locales actualizados sobre la teoría internacional.

14. Páginas interiores del nº1 de Arquitectura/México.

Es muy curioso el hecho de que, siendo la revista un laboratorio de vanguardia para el diseño editorial y un claro ejemplo de diseño gráfico moderno y audaz, que la convirtió en un objeto de colección y estudio para estudiantes y profesionales desde Bogotá hasta Buenos Aires, en ningún momento aparecieran los créditos correspondientes en algún ejemplar. Para Pani este importante rubro no fue sino el resultado de una colaboración interdisciplinaria que integró a diversos especialistas. Sin embargo, cabría resaltar la presencia en diferentes momentos de Vladimir Kaspé (responsable de incorporar el novedoso formato de publicaciones europeas como L’Architecture d’Aujourd’hui), el fotógrafo Guillermo Zamora referente dentro de la insistencia por crear una narrativa visual, los arquitectos Enrique del Moral y Salvador Ortega garantes de la integración de planos, análisis técnicos y publicidad industrial dentro de un lenguaje visual coherente, y Mathias Goeritz quien como artista aportó a partir de la década de los cincuenta una visión crítica y estética que ayudó a transitar de la rigidez funcionalista a una propuesta visual más experimental y emocional en las páginas y portadas de la publicación.

15. La revista comienza a cambiar su aspecto.
16. Dos portadas diseñadas por Pablo Cruz.
17. Dos portadas diseñadas por G. Coronado.

Sumando otra curiosidad ligada a lo anterior, no será sino a partir del nº 60 (diciembre de 1957) que los autores de las portadas empiezan a ser reconocidos. Así, apelando a recursos compositivos, Pablo Cruz diseñará las carátulas de los números que van del 60 al 65, Mathias Goeritz tendrá la responsabilidad de las que irán entre los números 66 y 69, M. de Alva se encargará de las que van desde el 70 l 77, I. Lozano de la 78 y G. Coronado de las correspondientes a los números 79 y 80. A partir del nº 81 (marzo de 1983) será una fotografía o un motivo gráfico los que ocuparán toda la portada como protagonistas. También se experimentará en tres ocasiones con la utilización de logos realizados a partir de las letras A y M: el primero de ellos aparecerá entre los números 81 y 84, el segundo entre el 85 y 92 (diseñado por Ernesto Paulsen) y el tercero entre el 86 y el 99.

18. La fotografía comienza a predominar en el diseño de las portadas y se intenta jugar con las letras A y M para complementar la identidad de la revista.

Arquitectura/México se convirtió en receptáculo de artículos memorables como: la serie “Apuntes para un estudio” de José Villagrán García publicada en cinco entregas entre 1939 y 1942 (números 3, 4, 6, 8 y 1), donde el “padre de la arquitectura moderna en México” sentó las bases de su pensamiento teórico, que luego Enrique del Moral complementará con «Villagrán García y la evolución de nuestra arquitectura» (nº 55, septiembre 1956); la traducción de «Grottesco messicano» de Bruno Zevi (nº 62, junio 1958), publicado originalmente en el nº 2 de L’Architettura. Cronache e storia (diciembre de 1955), en el que lanza duras críticas contra la monumentalidad y barroquismo de la Ciudad Universitaria de la UNAM; o el no menos polémico titulado “El escándalo de la Ópera de Sidney” de Félix Candela (nº 98, tercer trimestre de 1967), entre otros.

19. En el nº56 se publica un reportaje fotográfico de la Ciudad Universitaria de Caracas y en el 98 el artículo “El escándalo de la Ópera de Sidney” de Félix Candela.

No podemos dejar de mencionar la aparición en el número 56 (diciembre de 1956) de un amplio reportaje fotográfico de la “Ciudad Universitaria de Caracas” enviado a la redacción por Carlos Raúl Villanueva que fue acompañado de un breve comentario.

También hubo números especiales que, por la magnitud de los proyectos o la profundidad de la investigación, se convirtieron en documentos históricos de consulta obligatoria. Entre ellos se encuentran:

20. Números 1 y 15.
  • El número 1 (diciembre, 1938). Manifiesto fundacional. Define la línea editorial hacia el funcionalismo y la modernidad técnica.
  • El número 15 (abril 1944). Especial sobre Hospitales. Publicado en el contexto de la creación del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social), muestra la arquitectura al servicio de la salud pública.
21. Números 30 y 39.
  • El número 30 (febrero 1950). Centro Urbano Presidente Alemán (CUPA). Documenta el primer gran hito de vivienda colectiva de Mario Pani, inspirado en Le Corbusier. Fue utilizado por Pani junto al nº 31 para hacer pedagogía sobre la «Supe
  • El número 39 (septiembre 1952). Ciudad Universitaria (UNAM). Considerado el número más importante. Describe el plan maestro y la colaboración de decenas de arquitectos.
22. Números 40 y 60.
  • El número 40 (septiembre 1952). Centro Urbano Presidente Juárez. Documenta ampliamente este conjunto diseñado por Mario Pani y Salvador Ortega con murales de Carlos Mérida.
  • El número 60 (diciembre 1957). Satélite y Urbanismo. Presenta las Torres de Satélite (Barragán/Goeritz) y la planificación de l Ciudad Satélite de Pani.
23. Números 63 y 72.
  • El número 63 (septiembre 1958). Sistema de Escuelas. Presenta el sistema constructivo diseñado por Pedro Ramírez Vázquez y se detalla cómo el CAPFCE (Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas) había logrado crear escuelas prefabricadas.
  • El número 72 (diciembre 1960). Nonoalco-Tlatelolco. Monográfico sobre el conjunto habitacional más grande de la época, diseñado por Mario Pani junto con Luis Ramos Cunningham y Ricardo de Robina, detallando su infraestructura y servicios.
24. Número 100.
  • El número 100 (abril 1968). Número Centenario. Una retrospectiva crítica de 30 años de arquitectura mexicana, con ensayos de teóricos internacionales.
25. Números 67, 92 y 111 dedicados a Mario Pani, Le Corbusier y «Jóvenes arquitectos», respectivamente.
26. En la oficina de Mario Pani con la colección de Arquitectura/México como «telón de fondo», se encuentra en arquitecto flanqueado por Francisco Treviño, Alberto González Pozo y Federico Pani, y el grupo de jóvenes arquitectos cuya obra se publicó en el número 111 de la revista.

Hacia el final de su vida editorial, la periodicidad de la Arquitectura/México, que había logrado mantener un ritmo trimestral desde sus inicios (aunque la producción de los números temáticos a veces causaba retrasos en la salida, convirtiéndolos en volúmenes más gruesos y detallados), se volvió mucho más errática, pasando a ser semestral o incluso anual, hasta que finalmente, como ya se ha mencionado, cesó su producción en 1978 con el número 119. A pesar de estas variaciones, la revista logró mantener una numeración correlativa que hoy permite rastrear la evolución de la arquitectura moderna de forma ininterrumpida, convirtiéndose en el registro histórico más importante de su tipo en el país.

Para concluir vale la pena reiterar que la revista Arquitectura/México fue mucho más que una crónica de edificios; fue el espejo donde la sociedad mexicana del siglo XX se miró para convencerse de que era moderna. Mario Pani no solo fundó una revista, sino que creó un foro de mediación entre lo cosmopolita y lo local, entre el poder estatal y la práctica profesional, logrando que la arquitectura mexicana fuera reconocida en el escenario mundial como una disciplina de enorme calidad y originalidad.

27. Los tres últimos números de Arquitectura/México (117, 118 y 119) publicados el año 1978.

Su desaparición cerró cuarenta años de actividad que fueron de enorme importancia para el campo. Hoy, su legado sobrevive en el archivo Raíces Digital. Fuentes para la historia de la arquitectura mexicana, auspiciado por la Facultad de Arquitectura de la UNAM (https://fa.unam.mx/editorial/wordpress/wp-content/Files/raices/RD06/6.pdf) y, sobre todo, en la arquitectura de las ciudades, que sigue respondiendo a las preguntas que se plantearon por primera vez en aquellas páginas satinadas, fuente documental indispensable para entender cómo se construyó el México moderno.

Nota

El presente artículo fue elaborado con el apoyo de Gemini de Google, asistente de inteligencia artificial.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 3, 4, 9-25 y 27. Raíces Digital. Arquitectura México (https://fa.unam.mx/editorial/wordpress/wp-content/Files/raices/RD06/6.pdf)

1 y 26. Raíces Digital. Arquitectura México (https://fa.unam.mx/editorial/wordpress/wp-content/Files/raices/RD06/CONTENIDOS/ESTUDIO_INTRODUCTORIO.pdf)

2. Grandes casas de México (https://grandescasasdemexico.blogspot.com/2019/09/la-casa-de-arturo-pani-arteaga-y.html); e INBAL (https://inba.gob.mx/prensa/22172/organizan-mesa-redonda-en-homenaje-al-arquitecto-vladimir-kaspe)

5. UNAM. Facultad de Arquitectura (https://fa.unam.mx/editorial/wordpress/wp-content/Files/raices/RD10/ANO_11/volumen11_no2.pdf); UNAM. Facultad de Arquitectura (https://fa.unam.mx/editorial/wordpress/wp-content/Files/raices/RD03/revista_04.pdf); y Editorial RM (https://editorialrm.com/producto/casa-ogorman-1929/)

6. Wikipedia. L’Esprit Nouveau (https://es.wikipedia.org/wiki/L%27Esprit_Nouveau); y Livre Rare Book (https://www.livre-rare-book.com/book/5472345/169357)

7. MoMA (https://www.moma.org/calendar/exhibitions/2044); y BIBLIO (https://www.biblio.com/book/international-style-architecture-since-1922-hitchcock/d/1035096643)

8. SCRIBD (https://es.scribd.com/document/268567193/Platicas-Sobre-Arquitectura-Mexico-1933)

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

entrerayas

la Revista de Arquitectura

Digital nº1

Marzo 2026

COTILLARQ

Conversando entre mujeres

La edición digital número 1 de marzo de 2026 de la revista venezolana de arquitectura Entre Rayas, titulada COTILLARQ: Conversando entre mujeres, apareció con motivo de la celebración el pasado 8 de marzo del del Día Internacional de la Mujer y se enfoca en el liderazgo, gestión de éxito y el panorama de las mujeres arquitectas en Venezuela.

Editorial

El Fin del Pie de Página

Aida Limardo

Hablar de arquitectura ha sido, durante demasiado tiempo, un ejercicio de ventriloquía. Se escuchaba una voz, pero el diseño lo sostenían muchas manos. En esta edición virtual de entre rayas, decidimos que la arquitectura no se puede seguir difundiendo como un hecho cultural si no se reconoce, con nombre y apellido, a la mitad de sus protagonistas.

Durante décadas, la historia oficial de nuestra disciplina se escribió en los márgenes. Los nombres de Denise Scott Brown, Lilly Reich o Charlotte Perriand no eran protagonistas de los capítulos principales, sino sombras persistentes en los pies de página de los “Grandes Maestros”. Se nos enseñó a admirar el ángulo de una silla o la curvatura de una fachada, omitiendo que la ergonomía, la calidez y la funcionalidad de esas piezas nacieron de una visión femenina que entendía el espacio no como un monumento, sino como un escenario para la vida.

Una Genealogía de la Permanencia

No estamos ante una “incursión” reciente de la mujer en la construcción. Estamos ante una presencia histórica que siempre estuvo allí: desde las acuarelas de Marion Mahony que dieron vida al estilo Prairie, hasta el funcionalismo humano de Aino Aalto. Estas mujeres no solo diseñaron estructuras; diseñaron las herramientas para que hoy, en nuestras ciudades, la arquitectura sea un lenguaje de empatía.

En las páginas que siguen, encontrarán entrevistas y proyectos de arquitectas que hoy, en cada rincón de nuestro país, levantan muros y gestionan realidades complejas. La perspectiva de la mujer arquitecta es, por definición, una perspectiva de la complejidad. Es la capacidad de articular el rol de profesional, creadora, gestora y cuidadora en un solo trazo. Esa “mirada enredada” de la que a veces se habla no es más que una comprensión profunda de que la vida no ocurre en líneas rectas.

La Ciudad que nos Incluye a Todos

Una ciudad diseñada por mujeres no es un gueto segregado; es, por el contrario, la ciudad más amable para todos los seres humanos. Es el urbanismo que piensa en el cochecito del bebé, en la seguridad de la acera iluminada, en la distancia caminable y en la escala que no intimida. Cuando la mujer diseña, el centro de la ecuación deja de ser el objeto y pasa a ser el sujeto.

Desde Entre Rayas, bajo la dirección del Arq. Jesús Yépez, reafirmamos un compromiso que no caduca con el calendario. No nos interesa celebrar un día de marzo para luego volver al silencio los otros 364 días. Este número es un manifiesto: la arquitectura del futuro será inclusiva, o simplemente no será arquitectura. Es hora de cerrar los libros de historia que solo cuentan la mitad del cuento. Bienvenidos a una edición donde las protagonistas finalmente ocupan el centro del plano.

ACA