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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 424

Dentro de la arquitectura moderna venezolana del siglo XX y muy particularmente la que se desarrolla en los años 50, el Centro Profesional del Este, proyectado por la oficina Arquitectura y Urbanismo C.A. integrada por Jorge Romero Gutiérrez (1924-1997), y los profesionales de origen alemán Pedro Neuberger (1923-2011) y Dirk Bornhorst (1927-2019), ocupa, sin duda un lugar destacado.

Romero Gutiérrez, egresado en 1948 de la primera promoción de arquitectos de la escuela de arquitectura de la UCV, reconocido por su incansable actividad como promotor e impulsor de proyectos de diversa índole que coparon de manera importante la década de 1950, a comienzos de dicho decenio se encontraba asociado a Ernesto Fuenmayor (compañero de estudios y de promoción), cuya oficina atendía diversos encargos y se encontraba ubicada en el edificio Araure, sobre la Calle Real de Sabana Grande, donde también operaban otras dos importantes firmas: Carbonell & Sanabria y Carpio & Suárez.

1. Jorge Romero Gutiérrez (en el centro) con Pedro Neuberger (a su derecha) y Dirk Bornhorst (a su derecha) y el equipo de Arquitectura y Urbanismo C.A. en una sesión de trabajo en la oficina que ocupaban en el Centro Profesional del Este (c.1957)

En 1951, ya algo alejado de Fuenmayor y con la urbanización Charallavito a punto de ser concluida, conoce Romero Gutiérrez, primero, a Pedro Neuberger, recién llegado a Venezuela procedente de Buenos Aires con una interesante experiencia en la ejecución de proyectos y en la gerencia de obras y, luego, a Dirk Bornhost quien ese año se había graduado de arquitecto en la Universidad de California, Berkeley, USA, a los que propone en ese orden participar como accionistas en la compañía que había creado: Arquitectura y Urbanismo C.A., en la que también participan Carlos Pietri Martínez como gerente, José Luis Gómez como urbanista y Humberto Vera Barrios como arquitecto. Así se conjugarían la gran personalidad y talento en la producción de ideas de avanzada de Romero Gutiérrez, la experiencia constructiva acumulada por Neuberger y el manejo del oficio personificado en Bornhorst, que tendría como primeros productos de importancia el desarrollo de la urbanización Prados del Este y el Centro Profesional del Este y como punto culminante El Helicoide de la Roca Tarpeya.

2. Centro Profesional del Este. Perspectiva del proyecto (izquierda) y Plano de conjunto (derecha)
3. Vista aérea desde el noreste del Centro Profesional del Este y sus alrededores (c.1958)

El Centro Profesional del Este, obra que hoy nos ocupa y de la cual una de sus más emblemáticas fotografías, tomada desde el norte por Paolo Gasparini en fechas cercanas a su apertura en 1953, engalana nuestra postal del día de hoy, fue concebido y desarrollado a nivel de proyecto entre 1951 y 1952 proponiéndose como como un novedoso lugar orientado a integrar diferentes servicios profesionales cuyo trabajo está relacionado con la planificación e industria de la construcción. La descripción publicada en el nº 1 de la revista Integral (septiembre 1955) precisa que “tanto en el sentido de creación como en el de realidad utilizable, ha sido concebido como un todo armónico que pueda satisfacer, no sólo las necesidades de tipo técnico, sino aquéllas de correlación de actividades afines desde el punto de vista económico, social y cultural”. Otro de sus valores reside en ser el pionero de una serie de edificaciones de la misma naturaleza y de promover el modelo del sistema de propiedad horizontal para oficinas.

4. Corte del Centro Profesional del Este en el que se ubican los componentes fundamentales del programa.

Dentro de ese espíritu, su programa contemplaba tres actividades fundamentales: Trabajo (oficinas de de 165, 68 y 49 m2 y local para el funcionamiento de la oficina principal del Banco de la Construcción, financista principal de la obra); Descanso-Cultura (sala de recepciones y exposiciones, auditórium, local para una revista técnica, cafetería, restaurante, bar, club gimnástico, gimnasio, piscina. baños turcos y vestuarios; y Servicios-Estacionamiento (depósitos particulares, depósito general, estación de servicio, copias heliográficas, expendición de artículos de ingeniería y arquitectura, barbería y administración del Centro Profesional).

5. Centro Profesional del Este. Planta baja (arriba), planta tipo torre de oficinas (centro) y planta nivel penthouse (abajo)

Compuesto por una torre de 13 niveles (12 plantas tipo y penthouse, más estrechas en los extremos que en el centro) con orientación norte-sur, un cuerpo bajo perpendicular a la torre de dos pisos dividido en dos partes y un sótano de tres niveles, la primera estaría destinada fundamentalmente a las oficinas (previstas como “planta libre” que podría, sin embargo, contemplar seis por piso de tres tamaños diferentes con las mayores ubicadas a los extremos); el segundo albergaría, por un lado, el local bancario que se prolonga hacia el norte (provisto del primer drive-in bank de la ciudad donde los conductores podían depositar o retirar dinero directamente desde sus carros a sus cuentas bancarias, cubierto con un techo inclinado que, a modo de peineta, remata con una pérgola resultante de los nervios de la estructura, protegiendo la fachada), y, por el otro, las áreas de descanso-cultura contempladas, unas, en la planta baja de la torre que posee un vestíbulo de generosas dimensiones, varias salas de exposiciones y un café-restaurante con bar y baile, y, otras, en un ala independiente construida hacia el sur que alberga una sala de conferencias en conexión con las salas de exposición; y el tercero (logrado aprovechando el desnivel de la parcela con fuerte pendiente al sur) que incorpora el club gimnástico y la piscina de las áreas de descanso-cultura, sumándose las de servicios-estacionamiento donde los últimos ocupan los dos niveles inferiores y tienen una capacidad para 208 vehículos.

6. El Centro Profesional del Este visto desde la urbanización San Antonio-oeste (izquierda), desde el sur (derecha arriba) y desde el norte (derecha abajo).

“Se entra en el complejo de edificios por el norte y se llega primero a una amplia plaza que sirve tanto de aparcamiento como de salida y entrada a dos rampas que conducen a un garaje subterráneo de tres plantas. Transversalmente a esta espaciosa plaza se encuentra la torre de oficinas, … mientras que las salas del banco para la financiación de la construcción se encuentran a lo largo de la pared de la plaza”, se comentará en Bauen & Wohnen, nº 11, octubre 1957. Por otro lado Henrique Vera en la nota que acompaña la edificación en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) señalará: “El volumen de la torre, ciego al este y al oeste, exhibe en la fachada sur ventanales en sus extremos y concentra la circulación en un bloque central y en la norte los mismos cerramientos sin interrupciones. Avances técnicos se muestran en la ventanería en aluminio fabricada en Italia por la empresa Kraftmetal. La planta baja exhibe obras de Carlos González Bogen (1920-1992)”.

7. Centro Profesional del Este. Vista de la plaza de acceso con detalle de la pérgola que protege el volumen bajo ubicado al este (izquierda) y de la planta baja de la torre con los murales de Carlos González Bogen (derecha)

El edificio con un área de construcción de 18.350 m2, levantado por la compañía Ingeniería Nacional C.A. en un terreno de 6.600 m2, ubicado al final de la calle Villaflor, urbanización San Antonio, Sabana Grande, parroquia El Recreo, Municipio Libertador, se convirtió para Romero Gutiérrez y su equipo desde su inauguración no sólo en la sede de su oficina, sino en el centro de mayor actividad gremial y cultural del momento y el sitio desde donde se empezaron a gestar empresas que iban más allá de lo que una mente conservadora pudiese imaginar, todo ello imbuido en los aires de una época que permitía soñar en Venezuela desde lo más alto.

8. Dos excelentes fotografías del Centro Profesional del Este tomadas desde el noreste (izquierda) y desde el sureste (derecha).
9. Toma cercana de la fachada norte (izquierda) y dibujo de proyecto del detalle de las ventanas (derecha)

Desde allí, en total sintonía con las aspiraciones que impulsaron al Centro Profesional y las ambiciosas iniciativas de Romero Gutiérrez, fueron editados los 16 números de la revista Integral publicados entre 1955 y 1954, segunda entre las publicaciones de arquitectura aparecidas en el país (recordemos que la primera fue a, hombre y expresión de 1954). Cabe añadir que Integral tuvo como claro precedente la sección de Arquitectura e Ingeniería (ampliada posteriormente al urbanismo y artes plásticas) de la revista Cruz del Sur propuesta por Romero Gutiérrez a los responsables de editarla (los hermanos Violeta y Alfredo Roffé), la cual apareció por primera vez (a modo de separata) en las páginas centrales del número 6 (agosto 1952). No por casualidad Violeta Roffé sería la primera coordinadora de Integral.

Bajo un concepto totalmente diferente y digno de ser considerado a efectos comparativos por su afinidad tipológica, casi al mismo tiempo que el Centro Profesional del Este se propone, desarrolla y construye que la Torre Polar de Vegas & Galia.

10. Vista aérea con la ubicación del Centro Profesional del Este en Caracas.

El icónico edificio hoy en día sometido al impacto de los desarrollos que se han producido a su alrededor y la degradación de la zona, fue distinguido con el Premio de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (SVA) en la Primera Bienal de Arquitectura de 1963 donde el Premio Nacional le fue otorgado a Carlos Raúl Villanueva por el conjunto de su obra.

11. El Centro Profesional del Este y su entorno hoy en día.

Además de su ya señalada aparición el nº 1 de Integral (1955), en Bauen & Wohnen, nº 11, octubre 1957, y en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015, el Centro Profesional del Este apareció reseñado por Revista Cruz del Sur, nº 9, septiembre 1953; L’architecture d’aujourd’hui, nº 67-68, octubre 1956; Informes de la Construcción, Vol. 10, nº 96, diciembre de 1957; Revista SVA, nº 12, julio-agosto 1963 y en la Guía de edificaciones contemporáneas de Venezuela. Caracas. Parte 1 de Mariano Goldberg, 1980.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 4, 5 y 7. Hidden Architecture (https://hiddenarchitecture.net/centro-profesional-del-este/)

1. fdelgadomontero (@hechoscriollosoficial) (https://www.instagram.com/fdelgadomontero/p/C-Nk4uAuJRi/?img_index=4)

2. Revista Integral, nº 1, septiembre 1955.

3. Marisol Gilabert (https://www.pinterest.com/pin/453667362448128700/)

6. Hidden Architecture (https://hiddenarchitecture.net/centro-profesional-del-este/); y Gral. Perejil Meme (https://www.facebook.com/GralPerejilMeme/posts/centro-profesional-del-este-1953proyectado-entre-1951-y-1952-y-culminado-en-1953/2417891528513875/)

7. Hidden Architecture (https://hiddenarchitecture.net/centro-profesional-del-este/); y MutualArt (https://www.mutualart.com/Artwork/Centro-Profesional-del-Este–Caracas/97C9C1604E52E7492C20E459E34C9704)

9. Centro Profesional del Este, Sabana Grande (https://www.youtube.com/watch?v=LYZhd_PA1Ys); y Revista Integral, nº 1, septiembre 1955.

10. Capturas de Google Earth

11. Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Sabana_Grande_Caracas._Avenida_Casanova_con_Calle_Villaflor,_Centro_Empresarial_del_Este_y_Torre_Am%C3%A9rica._Foto_de_Vicente_Quintero.jpg)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 423

Hoy en día es difícil cuestionar la importancia que tiene el uso del vidrio templado en la industria de la construcción.

El noble material, “transparente pero hermético, aislante pero traslúcido, inalterable e inerte, reciclable, indeformable, resistente, económico, higiénico…”, del cual el vidrio templado es considerado una variante, de acuerdo a la interesante página “Materiales. Una historia sobre la evolución humana y los avances tecnológicos” de la Universidad de Burgos (https://historiamateriales.ubuinvestiga.es), ya desde hace 100.000 años se asocia a la utilización de la obsidiana (conocido también como vidrio volcánico), primer hito que marca su presencia en el Paleolítico para fabricar lascas y otras herramientas de piedra y, luego, cuchillos y puntas de flechas. Sin embargo, su verdadero surgimiento se registra en Mesopotamia alrededor del año 5000 a.C. cuando se procedió a fundir arenas y otros materiales silíceos que dieron origen a pequeñas piezas que fueron agujereadas para fabricar pequeñas cuentas de collar. “A partir de ese momento, se empezaron a controlar los procesos de fundición para crear nuevas texturas, colores y brillos. Las piezas de ornamento personal e institucional, como cuentas de color, amuletos y recipientes de vidrio, comenzaron a ser consideradas elementos de gran valor”, se afirma en la página mencionada.

1. Izquierda: Lascas y nódulo de obsidiana (5000 a.C.). Centro: Vasija portland de vidrio camafeo (25 d.C.). Derecha: Técnica del soplado de vidrio (100 a.C.)

La evolución del vidrio en la antigüedad permite ubicarlo en el zigurat iraní de Chogha-Zanbil, donde “se han localizado restos de vidrios con más de 4.000 años de antigüedad”; en Egipto donde los artesanos vidrieros de dicha civilización elaboraron ya desde hace unos 5000 años “recipientes de vidrio con fines suntuarios y cosméticos, además de pequeñas urnas de ámbito funerario”; y, como parte de su fabricación industrial, hacia el 1800 a.C. se detecta ya en el año 2000 a.C. la presencia de los centros productivos de Tiro y Sidón, en el actual Líbano.

Su expansión por el Mediterráneo se generaliza a partir del siglo VI a.C. apareciendo el año 300 a.C. “la técnica del vidrio mosaico o millefiori, típico de la ciudad de Alejandría”, que “alcanzó su máximo apogeo en el siglo II a.C.”. No será sino en el año 100 a.C. que se descubrirán en la costa fenicia las primeras muestras del “soplado de vidrio”, que “permitía fabricar vidrio hueco, por lo que fue considerada la innovación técnica más importante en este campo de toda la Antigüedad. Esto permitía hacer paredes más finas y una mayor velocidad de producción con menor cantidad de vidrio, además de suponer una ampliación del catálogo de formas para crear recipientes y objetos”.

2. Izquierda: Vidrio nazarí de la-Alhambra de Granada (1300-1492). Centro: Vaso de vidrio opal blanco veneciano (siglos XVI-XVII). Derecha: -Matraz de Erlenmeyer (1861)
3. Izquierda: Conrad von Soest, ‘Brillenapostel’ (1403). Centro: Portada de “Uso de los Anteojos” del licenciado Benito Daza de Valdés (1623). Derecha: Binocular microscopio Stanley (c. 1880).

Sin ánimo de extendernos excesivamente en un paseo a todas luces atractivo, la página que nos auxilia determina el año 100 de nuestra era como el origen de una comercialización que se servía principalmente de la importación de vidrio primario de Oriente, a través del Mediterráneo; y el 700 será en el que su uso dentro de la sociedad romana “dejó de estar reservado a los círculos de lujo. Se incorporó al ámbito doméstico, sustituyendo a recipientes de metal o cerámica, en forma de vasos, pequeñas ventanas o incluso mosaicos”. El año 1000 verá la aparición del “vidrio plano, aquel formado por láminas sobre superficies estañadas o moldes” que sería utilizado masivamente a partir del siglo XII. De la unión de vidrios planos surgirán las grandes vidrieras románicas cuya máxima expresión se verá plasmada en la conformación de paredes enteras en las catedrales góticas que tendrá a la Sainte-Chapelle de París (1248) como punto culminante. La utilización en lámparas en el mundo islámico; el desplazamiento de la primacía en la industrialización del vidrio de Oriente a Italia en el siglo XIII (donde Murano, Venecia, de convertirá en epicentro); la aplicación científica en la óptica que dará origen a lentes correctivos para la visión a partir de 1300, de los primeros anteojos en el siglo XVI y del primer microscopio en el siglo XVII; el desarrollo del “gusto por el vidrio” potenciado por la Ilustración que influyendo en la realeza favoreció la aparición de la industria vidriera en Francia y España a inicios del siglo XVII; su conversión durante los siglos XVIII y XIX, en material indispensable para la química, la medicina y las farmacéuticas condición que se mantiene hasta nuestros días; y la mecanización del vidrio plano, patentado por Henry Bessemer en 1848 que hizo posible la creación de vidrios de gran tamaño y grosor, aprovechado magistralmente por Joseph Paxton en el Crystal Palace de la Exposición Universal de Londres de 1851; y el progreso en los sistemas de fusión alcanzados gracias al uso en la industria de combustibles como el carbón y la hulla y luego del petróleo para conseguir un vidrio de mayor calidad, se convierten en referencias importantes para comprender su presencia en el art nouveau, la elaboración de vidrio en pequeños hornos con fines artísticos, pero, sobre todo, en el camino que transcurre de los “vidrios irrompibles” a la “fibra óptica” transitado a lo largo del siglo XX e inicios del XXI.

4. Uso del vidrio plano. Izquierda: Interior de la Sainte-Chapelle de París (1248). Derecha: Interior del Crystal Palace de Joseph Paxton. Exposición Universal de Londres (1851)

En todo caso, el capítulo en el que se incorpora el vidrio templado como una variante particular de ese material, cuyo proceso de formación ha sido estudiado casi desde tiempos del Imperio Romano, tiene en el fenómeno conocido como “las gotas del Príncipe Ruperto” un curioso precedente. Este fenómeno que el príncipe Ruperto del Rin informó al rey Carlos II de Inglaterra alrededor de 1660, se produce dejando caer el vidrio fundido en un balde de agua, lo que lo enfría rápidamente formándose perlas que parecen lágrimas del material con una alta resistencia. Sin embargo, se tiene al francés Francois Barthelemy Alfred Royer de la Bastie (1830-1901), como el personaje a quien se le atribuye el desarrollo por primera vez de un método para templar vidrio enfriándolo casi fundido en un baño caliente de aceite o grasa en 1874, método que fue patentado en Inglaterra el 12 de agosto de aquel mismo año. Posteriormente, el químico austríaco Rudolph A. Seiden (1900-1965) patentaría el proceso completo de fabricación del vidrio templado, en la primera mitad del siglo XX. Su desarrollo y perfeccionamiento en diversas ramas de la industria (electrodomésticos, industria farmacéutica, energía solar, electrónica, óptica, telefonía celular e industria del automóvil, entre otras) serían luego liderizados por Jenaer Glaswerk Schott & Gen a través empresa de origen alemán Schott AG.

Brevemente se puede decir que el vidrio templado (también conocido como cristal templado) es un tipo de vidrio, utilizado normalmente para elementos destinados a la seguridad. Se obtiene tras el procesado a través de tratamientos térmicos o químicos del vidrio, consiguiendo así aumentar su resistencia en comparación con el vidrio normal. Esto se logra poniendo las superficies exteriores en compresión y las superficies internas en tracción.

5. Productos que han resultado de la evolución en el desarrollo del vidrio templado. Izquierda arriba: Jarra medidora de Pyrex (c.1980). Izquierda abajo: Retrorreflector láser instalado en la luna por el Apolo 11 (1969) . Derecha: Vidrio Gorilla-Glass (2008)

De la página de IKT Glas (https://iktglobal.com/ikt-glass/vidrio-templado/) hemos conocido que “para fabricar vidrio templado térmicamente, el vidrio flotado se calienta gradualmente hasta una temperatura de reblandecimiento de entre 575 y 635 ºC para después enfriarlo muy rápidamente con aire. De esta manera se consigue que el vidrio quede expuesto en su superficie a esfuerzos de compresión y en el interior esfuerzos de tensión, confiriéndole mayor resistencia estructural y al impacto que el vidrio sin tratar, teniendo la ventaja adicional de que en caso de rotura se fragmenta en pequeños trozos inofensivos (por lo cual se le considera uno de los tipos de vidrio de seguridad). Todas las manufacturas, ya sean cortes de dimensiones, canteados o taladros deberán ser realizados previamente al templado. De realizarse posteriormente, se provocaría la rotura del vidrio. (…) El vidrio cuando es templado, aparte de lo comentado anteriormente, adquiere otras propiedades importantes. La resistencia a la flexión del vidrio recocido al templarlo aumenta desde 400 kp/cm2 hasta 1.200-2.000 kp/cm2, lo que equivale de 4 a 5 veces la resistencia de un vidrio normal. La resistencia al choque térmico (diferencia de temperatura entre una cara y otra de un paño que produce la rotura de éste) pasa de 60 °C a 240 °C, por lo que es recomendado en puertas de hornos de cocina y lámparas a la intemperie”.

6. Proceso de fabricación del vidrio templado.

Tal y como iniciamos esta nota, el uso del vidrio templado en la industria de la construcción ha pasado a ser relevante dada sus condiciones de resistencia, seguridad y maleabilidad durante su producción amén de permitir cubrir grandes superficies. Puertas correderas, contrapuertas, entradas de edificios, mamparas de baños y duchas, paredes interiores, escaleras, fachadas de edificios son algunas de sus aplicaciones. Por otro lado, el vidrio templado puede durar décadas sin mostrar signos de deterioro significativo.

7. Comportamiento del vidrio templado al estallar o ante cualquier impacto fuerte.

Es particularmente recomendable su utilización en áreas de intenso uso público donde hay altas posibilidades de impacto y como parte del recubrimiento de fachadas donde, debidamente manejado, presenta una mayor resistencia al choque térmico. Como dato de interés sería bueno saber que el “espesor estándar” para un panel de cristal templado puede ser de 10 a 12 mm de grosor (3/8 de pulgada a ½ pulgada) en edificios altos. Y que si se trata de un sistema de muro cortina, el grosor compuesto será de 1”, con dos paneles de 6 mm (1/4”) y ½ pulgada de separación entre ellos. También que un vidrio templado de un espesor estándar de 10mm, puede resistir el impacto de una bola de acero de 1% kg, que cae desde una altura de 2m.

8. Willis Polk. Edificio Hallidie, San Francisco, California (1915-1917)
9. Lever House (izquierda) y Seagram Building (derecha)

Históricamente, se tiene registrado al edificio Hallidie (1915-1917) en San Francisco, EE.UU. del arquitecto Willis Polk, como el primero en implementar la tipología del muro de cortina en su fachada recurso que posteriormente de la mano de Gordon Bunshaft para Skidmore, Owings & Merril y Mies van der Rohe se convertirá en símbolo de estatus para torres de oficina como la Lever House (1951-1952) y el Seagram Building (1954-1958).

10. Página entera de la propaganda de «Templex» publicada en la revista SVA, nº 11, junio 1963.

En Venezuela, el vidrio templado en arquitectura empieza a ser utilizado en medio del boom de la construcción que se desata a partir de los años 1950 del siglo XX. Desde entonces la casi totalidad de los edificios que empezaron a usarlo tanto en cerramientos como en puertas y demás separaciones o como parte del mobiliario y decoración lo hicieron aprovechando la presencia en el país de la empresa “Templex”, firma que con una fábrica instalada en La Victoria, estado Aragua, desde entonces se convirtió en sinónimo del material. Su propaganda aparecida en la revista del Colegio de Ingenieros de Venezuela en septiembre de 1979, ilustra nuestra postal del día de hoy.

11. Vegas & Galia. Evolución de la envolvente de la Torre Polar.

Pese a que en la actualidad la marca no opera en el país, la aparición de otras firmas como «Blindex» o «Pyrex» a escala internacional no ha hecho olvidar a “Templex”, cuyo nombre desde hace 32 años ha sido asumido por una empresa colombiana del mismo ramo y también por otra diferente que opera en Perú. Vale recordar, como nota al margen, que fue la Torre Polar de Vegas & Galia (finalizada en 1954) el primer edificio en nuestro país que utilizó el “curtain wall” en sus cuatro fachadas, aunque en este caso los cristales provinieron de la compañía Saint-Gobain (ofrecidos como aislantes y absorbentes de la radiación solar) y el sistema de soporte de ACO, S.A., distribuidores y también representantes de la compañía norteamericana ALCOA (Aluminum Company of America).

12. Diversas formas en las que el vidrio templado es usado en arquitectura.

De acuerdo a la página Mordor Intelligence (https://www.mordorintelligence.com/es/industry-reports/tempered-glass-market), en la actualidad Saint-Gobain, AGC Inc., GSC GLASS LTD, CARDINAL GLASS INDUSTRIES, INC, Guardian Industries Holdings son las principales empresas que operan en el mercado de vidrio templado, estimándose la región Asia-Pacífico como la que mayor crecimiento tendrá en los próximos años, previéndose una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del mercado superior al 6% durante el período 2024-2029. De acuerdo a la demanda, el mercado se segmenta en automoción, construcción, electrónica y otras industrias de usuario final.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal.

1, 2, 3 y 5. Universidad de Burgos. Blog “Materiales. Una historia sobre la evolución humana y los avances tecnológicos” (https://historiamateriales.ubuinvestiga.es)

4. La Saint Chapelle (https://www.timographie360.fr/nos-realisations/la-sainte-chapelle-42) ; y archdaily (https://www.archdaily.com/397949/ad-classic-the-crystal-palace-joseph-paxton)

6. Vidrio templado (https://es.slideshare.net/slideshow/vidrio-templado/56802065)

7. Wikipedia. Vidrio templado (https://es.wikipedia.org/wiki/Vidrio_templado); y ACRILFRASA (https://www.acrilfrasa.mx/blog/protege-tu-pantalla-con-vidrio-templado/)

8. The RIBA Journal (https://www.ribaj.com/culture/hallidie-building-san-francisco-willis-polk-parting-shot)

9. Sobrearquitecturas (https://sobrearquitecturas.wordpress.com/2014/06/17/el-lever-house-de-gordon-bunshaft/); y METALOCUS (https://www.metalocus.es/en/news/seagram-plaza)

10. Revista SVA, nº 11, junio 1963.

11. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (http://guiaccs.com/obras/torre-polar-y-teatro-del-este/)

12. ACRILFRASA (https://www.acrilfrasa.mx/blog/protege-tu-pantalla-con-vidrio-templado/); Barrio Glass (https://barrioglass.com/2019/03/26/vidrio-templado-que-es-fabricacion-y-caracteristicas/); Grand Design Stairs (https://www.granddesignstairs.com/glass-for-balustrades/); y Ramos Industria del Vidrio (https://ramosiv.es/ventajas-del-vidrio-templado-para-cocina/)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 422

La imagen que acompaña nuestra postal de hoy hace referencia al “Proyecto del sistema de parques y jardines” para Caracas desarrollado por la Junta Ejecutiva “ad honorem” creada el 30 de marzo de 1959, a solo dos meses del inicio del gobierno de Rómulo Betancourt. El plan elaborado para la Gobernación del Distrito Federal bajo la gestión de Francisco Carrillo Batalla, intentó darle un impulso al desarrollo de la ciudad, entendiendo los problemas de áreas verdes y los espacios públicos como un gran proyecto capitalino, destinado a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Un destacado grupo de profesionales aprovechaba así el impulso que había tenido Caracas en enero de ese mismo año, con la celebración de los VII Juegos Centroamericanos y del Caribe, para intentar promover áreas de recreación, que buscaban reforzar el espíritu moderno y vanguardista de la ciudad.

El proyecto de áreas verdes para Caracas Metropolitana, es en realidad un conjunto de proyectos de espacios públicos, elaborados por distintos arquitectos, agrupados en una suerte de informe incompleto, que conseguimos en el estante de libros de intercambio del cafetín de arquitectura, que de manera muy esquemática un poco “a mano suelta”, propone espacios verdes estratégicos en dos escalas donde están contemplados espacios recreacionales para la periferia de la ciudad y para el área urbanizada considerada como central.

De hecho, la conceptualización urbana del plan, hecho casi de manera diagramática sobre un plano de la ciudad, con trazos gruesos, se contrapone a los proyectos que le acompañan, los cuales han sido prolijamente desarrollados, en cuanto a su forma y contenido, llegando incluso a proponer especies vegetales.

El plan estuvo dirigido por Tomás Sanabria como presidente de la Junta y Eduardo Trujillo como director. Como vocales participaron Carlos Guinand, Tobías Laser, Fruto Vivas, Gustavo Wallis, Leandro Aristeguieta, Enrique Tejera, Julián Ferris, Manuel González Vale, Luis Armando Kerch García, Guillermo Vogeler, Armando Planchart, Luis Roche, William Phelps, Cecilia Branger de Pocaterra, Liliana Iturbe de Blanco, Kathy Phelps y José Miguel Galia como asesor.

El objetivo de la propuesta era investigar, analizar y programar un sistema de parques para el área metropolitana de Caracas, así como contribuir a la solución del problema recreacional del conglomerado urbano. El proyecto se propuso la utilización máxima del sistema de parques y áreas verdes, existentes y propuestas del área metropolitana para su uso cívico, relacional, recreacional y deportivo con el mínimo de horas necesarias para su correcto acondicionamiento.

Dentro de los factores considerados por el plan estaban los aspectos urbanos, sus características y necesidades, así como un plan de acción urgente de acondicionamiento básico de las zonas recreacionales existentes, como para generar un robusto sistema en la capital.

El plan aclara que su necesidad responde a tres factores: la desproporción notoria entre la oferta de zonas verdes en la ciudad y la alta demanda de la población; que los parques y las zonas públicas existentes no tienen un carácter ni uso definido; y, en tercer lugar, que existía una falta de costumbre, e interés de la población de utilizar las zonas verdes existentes como resultado de las dos condiciones anteriores.

Cómo aspecto determinante para ejecutar el plan se señalan problemas como la escasez e inadecuación de las zonas públicas existentes, el alto costo del terreno en el área metropolitana y la dificultad para la adquisición de nuevas áreas para desarrollo recreacional, así como la necesidad de utilización intensiva del sistema total mediante un balance de sus elementos en el territorio de la ciudad.

Este plan sería una doctrina básica del sistema de parques aprobado de manera preliminar en la reunión efectuada el 16 de julio de 1959, que establecía dos tipos de espacios libres para la recreación urbana en Caracas, a saber: el espacio libre activo y el espacio libre pasivo. Ambos conceptos son explicados en el informe cuyas páginas no están numeradas: “El espacio libre activo, se define como aquel en el cual la recreación y el esparcimiento se realizan por medio de la actividad física en general y el deporte en particular, mientras que contrariamente el espacio libre pasivo, es aquel en el cual la recreación y el esparcimiento se efectúan por medio del descanso, de la contemplación de la naturaleza, el paseo, la asistencia a espectáculos culturales, recreativos, espacios para la reunión y la conversación”.

Se deduce fácilmente que dentro de un sistema de parques deben existir entonces ambos tipos de espacios libres y, dentro de ellos, diferentes escalas. Simultáneamente, se deduce que los espacios libres actuales existentes dentro de la ciudad, salvo contadas excepciones, deben ser programados y desarrollados con el carácter de espacio libre pasivo, puesto que el espacio activo demanda un área mayor de difícil obtención dentro del perímetro urbano.

De esta manera, el sistema de parques metropolitanos a desarrollarse en los límites del área urbana y estarían ubicados sobre las carreteras de acceso a la ciudad, a una distancia no mayor de 20 km y con un área de 100 ha. como mínimo.

Este tipo de parque de carácter fundamentalmente activo, será el que constituya los sitios de recreación de fin de semana del conglomerado urbano y sus espacios estarán dedicados a actividades como zona de picnic con kioscos, zonas deportivas, piscinas, restaurant y fuente de soda, caballos, viveros para mantenimiento y enseñanza.

De esta forma, el sistema periurbano estaría compuesto por ocho parques ubicados sobre la carretera vieja de la Guaira, la carretera vieja de El Junquito, la carretera vieja a los Teques, la carretera Panamericana, la autopista central, la circunvalación, la carretera Santa Lucía y la carretera de Guarenas. La ubicación se indica en el plano del sistema general, así como sus respectivas alternativas. Al sistema denominado como metropolitano, se sumaba el parque nacional el Ávila, formando un conjunto orgánico.

En cuanto al sistema de parques urbanos propuesto estaría compuesto de cinco sectores acordes con las distintas zonas de la ciudad, la topografía del valle de Caracas y el uso fijado por el plan regulador. Estos sectores se establecen como: el sector central que comprende el casco central San Bernardino, los Caobos; el sector oeste de Catia; el sector sur oeste que contempla El Paraíso; el sector sur que contempla Las Acacias, Santa Mónica y el Valle; y el Sector este, que comprende de Sabana Grande a Petare.

Cada uno de estos sectores estaría compuesto de parques de carácter activo y pasivo, a manera de núcleos fundamentales y de conjuntos secundarios compuestos de espacios libres menores a la escala de las distintas comunidades que sirven. Los conjuntos secundarios estaban formados por pequeños parques, plazas, y parques infantiles, cada uno de los cuales forman un conjunto orgánico dentro de la comunidad y a su vez dentro del sistema de sector.

Por otro lado, el plan establece los llamados “parques de base”, o parques ancla, que resultan fundamentales por su ubicación: el parque Los Caobos-Andrés Bello para el sector Central, el Hipódromo-El Paraíso para del sector Suroeste, el paseo Los Próceres para el sector Sur, y el Parque del Este para dicho sector, el cual, según proyecto de Roberto Burle-Marx con la colaboración de Julio César Pessolani, Fernando Tábora y John Stoddart, recibiría gracias a las gestiones de la Junta un impulso definitivo.

El plan establecía como factor determinante para la ubicación de los espacios dentro del sector y la de sus elementos entre sí, el que su radio de acción no excediera una distancia mayor de 1 km, distancia adoptada por considerarla como óptima compatible con la escala peatonal.

De esta forma se establecieron “ocho parques de aproximadamente 100 ha. cada uno, para recreación activa de fin de semana destinando de ocho a 10 millones de metros cuadrados para una población de millón y medio de habitantes para el año 1965 dentro del sistema urbano, estimando una inversión de 20 millones de bolívares, o sea una media de 20,000 bolívares por hectárea llegando a una gran inversión total de 170 millones de bolívares”.

En el plan se detallan los proyectos emparentados con el paisajismo y la forma moderna elaborados por distintos profesionales que participaron en él. El proyecto para el parque para la Urbina fue realizado por Gustavo Legórburu y Américo Faillace; el Parque La Veguita y el parque Las Palmas por Elías Toro y equipo; la Plaza de Cotiza y el Parque de la Urbanización Gran Colombia por Raúl Garmendia; el Parque Las Américas por TEDECO, C.A. (Raúl Garmendia); el parque infantil de Valle Abajo por R. de White; y el parque del Oeste, proyectado por Roberto Burle Marx con la colaboración de Pessolani y Tábora.

El plan-informe, a pesar de estar incompleto, da cuenta de las coherentes y válidas intenciones de un grupo de profesionales, que generosamente, aportaron sus ideas para lograr desarrollar una mejor ciudad a futuro, lo cual lo convierte en un documento de gran valor referencial.

IGV

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 421

Cuando esta página transitaba su primer año de circulación, publicamos en dos números consecutivos, el 33 y el 34 del 25 de junio y el 2 de julio de 2007, respectivamente, un artículo dividido en dos entregas titulado “Los avatares de la más descuidada entre las más importantes esquinas del país”. Allí nos dedicamos a construir una breve cronología que daba cuenta de la evolución que a través del tiempo había acompañado el destino del frente norte de la Plaza Bolívar de Caracas en general, y del terreno ubicado en el cuadrante noroeste de la esquina de La Torre (diagonal a la Catedral) en particular.

1. Primer plano de Santiago de León de Caracas, 1578. Detalle del centro fundacional

Comentábamos entonces cómo desde el propio plano fundacional de la capital de la República ordenado por el gobernador Juan de Pimentel en 1578, dibujado por Antonio Muñoz Ruiz, se estableció la división de las manzanas en cuatro partes señalándose con las palabras “casas cabildo” y “casa” los usos destinados a los lotes al norte de la entonces Plaza Mayor, cosa que aconteció durante toda la colonia y casi todo el siglo XIX con la sutil diferencia de que las llamadas “casas cabildo” serían identificadas como “casa para autoridades” en el plano de 1810 y el terreno luego sería ocupado por la Oficina de Telégrafo Nacional (o Casa de Correos).

2. Vista de la antigua Plaza Mayor de Caracas hacia la esquina de Principal después de la demolición de las arcadas que la habían convertido en la Plaza del Mercado. Circa 1866. De frente se observa el edificio de dos plantas donde funcionaba la Oficina de Telégrafo Nacional (o Casa de Correos).
3. Vista de la antigua Plaza Mayor de Caracas hacia la esquina de La Torre después de la demolición de las arcadas que la habían convertido en la Plaza del Mercado. Circa 1866. A la izquierda la casona que ocupaba el cuadrante noroeste de la esquina.

Algunas fotografías cercanas a 1866, momento en el que se estaba ultimando la demolición de las arcadas del mercado colonial construido en 1755 por el gobernador Felipe Ricardos, testimonian la presencia al oeste del frente norte de la Plaza de Armas o Plaza del Mercado (próxima a convertirse en Plaza Bolívar) en el medio cuadrante correspondiente a la esquina de Principal, justamente de la edificación de dos plantas donde funcionaba la Oficina de Telégrafo; y hacia el este (en el medio cuadrante correspondiente a la esquina de La Torre) de la vivienda de una planta que lo ocupaba.

4. Izquierda: Museo de Historia Natural (1899) que luego hospedó a la Biblioteca Nacional (1903) y al Museo Bolivariano -o Boliviano- (1911). Arquitecto Alejandro Chataing. Derecha: El Gran Hotel Klindt, Esquina de La Torre, Caracas. Circa 1908.

Decíamos, también, que no será sino hasta el último lustro del siglo XIX cuando se producirían las primeras acciones tendientes a dignificar la mencionada fachada norte de la Plaza Bolívar. En 1899, en un segmento del frente asociado a la esquina de Principal, Alejandro Chataing diseñaría un pequeño, ecléctico y recargado edificio destinado a albergar el Museo de Historia Natural que luego hospedó a la Biblioteca Nacional (1903) y al Museo Bolivariano -o Boliviano- (1911), y que posteriormente fue usado, demostrando una flexibilidad muy lejana a su talante, como sede de la Prefectura de Caracas dependiente de la Gobernación del Distrito Federal (hoy ocupado por el “Gobierno del Distrito Capital”). Se producía así, sin ningún tipo de consideración histórica, la primera fragmentación del solar fundacional destinado a las “casas cabildo” de manos, casualmente, de un ente público.

Un poco antes, en 1895, ocupando el cuadrante noroeste correspondiente a la esquina de La Torre, en claro gesto de respeto por mantener la continuidad de la fachada, se había construido el Gran Hotel Venezuela que en 1906 se reacondicionó, cambió de dueño y pasó a denominarse Hotel Klindt.

5. Izquierda: Propuesta del edificio de la Gobernación de Caracas que ocuparía todo el frente norte de la Plaza Bolívar. Gustavo Wallis en colaboración con los arquitectos franceses Lahalle y Levard. 1933. Derecha: Palacio de la Gobernación de Caracas. Esquina de Principal. Gustavo Wallis, 1935.

Será en 1933, al decretarse la construcción del Palacio de la Gobernación de Caracas (proyecto de Gustavo Wallis en colaboración con los arquitectos franceses Lahalle y Levard, cuya construcción finaliza en 1935), que se demolerá lo que quedaba del mutilado edificio que albergó la Oficina de Telégrafo Nacional, y se completará el fragmento restante correspondiente a la esquina de Principal con un uso que pareciera tener visos de reivindicación histórica. Para reforzar esa apreciación valga añadir que el mencionado decreto sentaba las pautas no sólo de la construcción del Palacio sino de las cuadras adyacentes a la Plaza Bolívar, normativa que no se cumplió a cabalidad pero que, sin embargo, se ve plasmada en el dibujo de lo que sería la fachada entera al norte de la Plaza Bolívar, demostración (más allá de su marcado academicismo) de una intervención integral que preveía recuperar la dignidad y unidad que dicho frente debía tener. Para lograrlo se proponía eliminar el edificio de Chataing y el del Gran Hotel Venezuela en pro de un desarrollo que otorgaba al gobierno de la capital un estatus que hasta entonces no había poseído.

Poco antes del plan de Wallis, Lahalle y Levard, en 1931, 4 años después de la muerte de su propietario, el edificio del Hotel Klindt es vendido y remodelado para ser utilizado para oficinas, cambiando su nombre por el de Edificio Washington, el cual sería finalmente derribado en 1957 (a las puertas del inicio del período democrático), con el objetivo de construir un inmueble que complementase el funcionamiento de la Gobernación del Distrito Federal.

6. Proyecto del edificio Washington, Esquina de La Torre, Plaza Bolívar Caracas. 1957. Tomás José Sanabria. Izquierda: Fachada sur. Derecha: Perspectiva.

Es así como, asociado al derribamiento del mencionado edificio Washington, la primera propuesta de la que tenemos registro para el solar en cuestión es la que Tomás José Sanabria elabora justo con ese mismo nombre el mismo año en que el vacío se instala allí (1957). Sanabria diseña una torre de oficinas de veinte pisos, con planta baja libre a doble altura, fachada uniforme trabajada considerando la incidencia del sol y aislada dentro del terreno, que sin duda traduce una clara omisión de las variables contextuales imperantes: por un lado, suma un espacio público que no se sabe si la Plaza Bolívar agradecería y, por el otro, compite y opaca a la Torre de la Catedral, elemento que desde la colonia ha sido el protagonista de la esquina que lleva su nombre.

7. Izquierda: Vista de la Catedral y la esquina de La Torre, Plaza Bolívar, Caracas, 1967. Derecha: Vista aérea de la Plaza Bolívar de Caracas donde se puede apreciar el vacío objeto del concurso.

Aunque al día de hoy nos ha sido imposible determinar a quien correspondía la tenencia del terreno, habida cuenta de que el edificio Washington pertenecía a un particular y no sabemos si su demolición ya insinuaba un cambio de dueño, la convocatoria al Concurso Sede del Edificio Administrativo para la Gobernación del Distrito Federal (1981), cuya propuesta ganadora ilustra nuestra postal del día de hoy, marca un segundo momento de una saga de espasmódicas preocupaciones y subsiguientes frustraciones por atender la esquina de La Torre. Ahora será la presencia de un ente público de jerarquía dentro de la ciudad el que daba muestras, no sólo de ser el propietario del solar, sino de asumir la responsabilidad de atender el problema urbano allí existente. Para el momento se encontraba ocupando el valioso terreno un pequeño domo colocado allí por la propia Gobernación para publicitar su gestión dentro de la ciudad.

8. Croquis conceptuales elaborados por los arquitectos Daniel Betti, Raúl Grioni y Javier Usarraga para la propuesta ganadora del Concurso Sede del Edificio Administrativo para la Gobernación del Distrito Federal, 1981.
9. Boceto que muestra la vista de la propuesta ganadora del concurso desde la Plaza Bolívar.

Este concurso, que se convoca pocos meses después de otro que tuvo gran repercusión a nivel del gremio a escala nacional (el de la Catedral de San Tomé de Guayana), en el que se inscriben 92 equipos profesionales y se terminan entregando 52 proyectos, permitió a través de las ideas presentadas apreciar una vez más el estado del arte con respecto al tratamiento de un lugar con una importante carga patrimonial localizado en el corazón mismo de la capital.

Gracias al abordaje crítico que en torno al Concurso llevó a cabo Doménico Silvestro para el número 64 (1982) de la revista Punto, que acompañó de una valiosa información gráfica, se puede inferir de acuerdo a sus propias palabras que los trabajos presentados pueden ser agrupados en tres categorías: “el monumentalismo (retórico), el recurso tecnológico (exagerado) y el sentido común: edificaciones de altura modesta y patio interior”.

10. Concurso Sede del Edificio Administrativo para la Gobernación del Distrito Federal, 1981. Fachada sur de la propuesta ganadora presentada por los arquitectos Daniel Betti, Raúl Grioni y Javier Usarraga.
11. Concurso Sede del Edificio Administrativo para la Gobernación del Distrito Federal, 1981. Planta baja de conjunto de la propuesta ganadora presentada por los arquitectos Daniel Betti, Raúl Grioni y Javier Usarraga.
12. Concurso Sede del Edificio Administrativo para la Gobernación del Distrito Federal, 1981. Propuesta ganadora. Daniel Betti, Raúl Grioni y Javier Usarraga. Boceto de la fachada sur elaborado por Doménico Silvestro para explicar su carácter «monumental».

La propuesta ganadora a cargo de los arquitectos Daniel Betti, Raúl Grioni y Javier Usarraga, inscrita claramente dentro de la primera categoría formulada por Silvestro, a pesar de poseer un carácter monumental logrado a través de la distorsión que hace al jugar con la escala, de claras reminiscencias clásicas y ávida de protagonismo propio, puede sumarse sin mayores inconvenientes al criterio que en mayor o menor medida priva entre los participantes: el considerar la necesidad de reconstruir la esquina como un aspecto prioritario y en otorgar un valor referencial a las alturas de los edificios que conforman el frente norte de la Plaza Bolívar (las para entonces sedes de la Gobernación y de la Prefectura) y el frente este que va de Torre a Veroes a la hora de determinar rasantes, accesos, localización de usos y manejo de los de espacios públicos, así como gestos que permitieran manejar libremente las variables de un programa abierto, dotado de una clara neutralidad, conformado por un auditorio para 400 personas y áreas de oficinas para la entidad convocante.

13. Concurso Sede del Edificio Administrativo para la Gobernación del Distrito Federal, 1981. Perspectivas de las dos propuestas presentadas por Pablo Lasala
14. Concurso Sede del Edificio Administrativo para la Gobernación del Distrito Federal, 1981. Fachada sur de la propuesta presentada por Doménico Silvestro.
15. Concurso Sede del Edificio Administrativo para la Gobernación del Distrito Federal, 1981. Fachada sur de la propuesta presentada por Gorka Dorronsoro.
16. Concurso Sede del Edificio Administrativo para la Gobernación del Distrito Federal, 1981. Material presentado por Gorka Dorronsoro a la VIII Bienal Nacional de Arquitectura para optar al premio para proyecto no construido.

La proposición que Wallis, Lahalle y Levard hicieran en 1933 resuena a la hora de comprender el énfasis en el problema de la representatividad que muchos de los pre-anteproyectos presentados buscaban incorporar. Cajas neutras, podios macizos, rebatimiento de las fachadas existentes, lenguaje neoclásico, impronta moderna, énfasis en lo tecnológico, sugestiva tropicalidad o uso de elementos tradicionales, van de la mano de una diversidad de posibilidades que giran todas en torno a un compromiso asumido con la ciudad que los aires posmodernos del momento insinuaban, abriendo la esperanza de poder recuperar el perfil urbano que llevaba casi veinticinco años perdido.

17. Dos vistas renderizadas de la propuesta ganadora del Concurso de Ideas para diseñar “Un patio-jardín para la esquina de La Torre”. Jorge Rigamonti, Mario Quirós y Alfredo Caraballo.

Los promotores, quienes anunciaron con bombos y platillos que la obra se iniciaría en marzo de 1982, cosa que asomaba buenos augurios, incumplieron su promesa por lo que el domo siguió allí durante un buen tiempo con el agravante añadido de que el terreno se convertiría en un área de estacionamiento confinado tras el muro perimetral que lo empezó a bordear.

18. Izquierda: Esquina de La Torre a Principal (1900’s-2010). Derecha: Vista aérea actualizada de la Plaza Bolívar de Caracas y sus alrededores.

Pese a que en 1995 vuelve a intentarse abordar desde la Gobernación del Distrito Federal, ahora con el apoyo del Instituto de Patrimonio Cultural, la ya crónica dolencia que a la capital aquejaba en una de sus esquinas de mayor valor, con la convocatoria a un nuevo concurso de aspiraciones mucho más modestas (el diseño de “Un patio-jardín para la esquina de La Torre”, ganado por el equipo conformado por los arquitectos Jorge Rigamonti, Alfredo Caraballo y Mario Quirós), la nueva frustración de la que acompañó su no ejecución nos encuentra, transcurrido casi un cuarto del siglo XXI, con que el vacío de la que entonces denominamos como “la más descuidada entre las más importantes esquinas del país”, acompañado de un importante número de valiosas ideas para darle solución, se halla aún a la espera del digno destino que se merece.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 12, 14 y 15 . Revista Punto, nº64 (1982)

1. González Viso I.; Peña M.I.; Vegas F. Caracas del Valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015

2 y 3. Gasparini G. y Posani J. P.; Caracas a través de su arquitectura, 1969.

4. Gasparini G. y Posani J. P.; Caracas a través de su arquitectura, 1969; y Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2019/05/08/1915%E2%80%A2-apertura-del-hotel-klindt/)

5. Galería de Arte Nacional. Wallis/Domínguez/Guinand. Arquitectos pioneros de una época, 1998.

6. Tomás José Sanabria. Edificio Washington, Plaza Bolívar, P-262 (https://tomasjosesanabria.com/2016/12/20/edificio-washington/); y Galería de Arte Nacional. Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra, 1995.

7. Gasparini G. y Posani J. P.; Caracas a través de su arquitectura, 1969; y Captura de Google Earth.

8, 9, 10 y 11. «Edificio Administrativo Gobernación del Distrito Federal». Revista Croquis, nº 12, agosto 1984.

13. Isabel Lasala Hernández. Creando lugares. Entre la exaltación y la superación del objeto arquitectónico en la obra de Pablo Lasala, 2014.

16. Museo de Bellas Artes. VIII Bienal Nacional de Arquitectura. La arquitectura del lugar, Catálogo, 1987

17. Jorge Rigamonti. 1995 – Patio-Jardín (Garden-Patio) Square at “La Torre” Corner of Bolívar Square (https://www.behance.net/gallery/12163537/Garden-Patio-at-La-Torre-Corner-of-Bolivar-Square)

18. Comparativas de Caracas (https://comparativas-de-caracas.blogspot.com/); y Captura de Google Earth.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 420

De entre los ejemplos que Juan Pedro Posani destaca a la hora de desarrollar el capitulo titulado “El eclecticismo como sistema” en Caracas a través de su arquitectura (1969), basado en un trabajo anterior que lleva por nombre “El eclecticismo criollo”, publicado en el Boletín del CIHE, nº 6 (septiembre 1966), especie de corriente que florece entre las primeras generaciones de arquitectos formados en Venezuela durante los años 50 y 60 del siglo XX que se funda “1) En el uso de las formas del pasado reciente y 2) En el concepto de estilo en tanto creación esencialmente personal”, donde los referentes temporales a los que los jóvenes profesionales remiten no son otros que los grandes maestros del Movimiento Moderno, aparecen dos casas diseñadas por Gorka Dorronsoro (1939-2017) en Caracas: una ubicada en Cumbres de Curumo de 1965 y otra que Posani localiza en Los Guayabitos, cuando en realidad se encontraba en la urbanización El Placer, de 1968.

Al referirse a las dos obras, Posani establece una sutil e interesante comparación entre ellas, que creemos vale la pena reproducir como preámbulo a la nota que tiene como protagonista a la segunda de ellas: la Quinta Consuelo o Casa Garmendia, cuya fotografía tomada desde el noreste engalana nuestra postal del día de hoy.

1. Las dos casas proyectadas por Gorka Dorronsoro a las que Juan Pedro Posani hace referencia en Caracas a través de su arquitectura. Izquierda: la ubicada en Cumbres de Curumo. Derecha: la situada en Los Guayabitos (urbanización El Placer) conocida como Quinta Consuelo o Casa Garmendia.

Sobre la vivienda de Cumbres de Curumo Posani señala, siempre en el marco de lo que considera una operación de eclecticismo instrumental por parte de Dorronsoro, lo siguiente: “Esta es una obra en la cual se muestra evidentísimo el deseo de ceñirse con la mayor fidelidad al espíritu y al lenguaje formal de Le Corbusier. Pero un Le Corbusier muy particular, en el que se mezclan aspectos y sugerencias formales de los años veinte con elementos del Le Corbusier de la Maison Jaöul y del Convento de La Tuorette”. Por otro lado, sobre la Casa Garmendia expresa: “En esta otra obra refleja una notable evolución con relación a la anterior. Sin desligarse del ámbito de la cultura ecléctica (Mies, esta vez) la búsqueda se aproxima a una suerte de ‘realismo’ arquitectónico, basado sobre la identificación de las cualidades constructivas de los materiales”.

2. Otras fotografías que acompañaron la publicación de la Casa Garmendia en Caracas a través de su arquitectura.

Más allá de las diferencias que se puedan tener en cuanto a los referentes a los que apunta Posani con relación a la vivienda unifamiliar que hoy nos ocupa, lo cierto es que el proyecto, realizado en 1964, año en el Dorronsoro egresa de la FAU UCV, y se incorpora como asistente de Carlos Raúl Villanueva en la Oficina de Planificación de Construcciones de la UCV, permite apreciar que se trata de una muestra de sapiencia en cuanto a la adaptación al accidentado terreno donde debió implantarse y de reconocimiento del paisaje circundante propio de las afueras de la ciudad.

3. Plantas (arriba) y corte (abajo) de la Casa Garmendia publicados en la revista Punto nº 47 (noviembre-diciembre 1972).

Para lograr la exitosa respuesta, el arquitecto propuso insertar en el terreno de 776,83 m2 un prisma de base rectangular como volumen principal con sus lados mayores en sentido norte-sur, colocado paralelamente a las curvas de nivel de la parcela, que contiene la totalidad de los componentes del programa. Además, apela al juego de una serie de planos horizontales y verticales: los primeros enfatizados mediante una amplia terraza desarrollada longitudinalmente que se abre hacia las vistas lejanas a modo de extensión de las áreas sociales (fachada norte), reforzados con la presencia de otra terraza menor que aprovechan las habitaciones en la planta alta; y los segundos utilizados en la composición de la fachada sur donde se ubica el acceso, cuyo protagonista es un cilindro que contiene la escalera en caracol que permite subir a la planta alta.

4. Dos de las fotografías que acompañan la publicación de la Casa Garmendia en la en la revista Punto nº 47 (noviembre-diciembre 1972).

La casa, apreciable como un todo plenamente incorporado al paisaje desde la curva en pendiente de la calle que la bordea y le da acceso, combina estructuras mayormente metálicas y de concreto con el ladrillo macizo usado como cerramiento tanto de la pieza arquitectónica como del terreno que la contiene. De metal también son la ventanería y los antepechos de la terraza hacia la que se abren las habitaciones.

Proyectada, como ya se insinuó, en dos plantas, en la primera se ubica el acceso vehicular y peatonal junto a las áreas sociales (sala y comedor de miran al paisaje) y de servicio (cocina, cuarto de servicio y cuarto de lavado) más próximas a la entrada. Por medio de la ya mencionada escalera de caracol se accede a la segunda planta, con independencia del tránsito de la planta baja, donde se ubican cuatro habitaciones y dos baños, así como un estar. El balcón que une todas las habitaciones en el frente norte funciona a su vez como elemento de protección solar.

5. La casa vista desde el noreste.

Publicada por primera vez por Posani, la Casa Garmendia apareció ampliamente documentada (sin comentarios que la acompañaran) en la revista Punto nº 47 (noviembre-diciembre 1972) voluminoso ejemplar de referencia que también incorporó, entre otros: el Edificio del INCE de Tomás José y Eduardo Sanabria; el Edificio de Seguros Orinoco de José Miguel Galia; la Torre Phelps de José Puig; el Edificio Nuevo Centro de Julio Coll Rojas; el Almacén Central de Repuestos Volkswagen de Dirk Bornhorst; y una vivienda unifamiliar en Porlamar de Pablo Lasala.

6. Tres participaciones de Gorka Dorronsoro en el campus de la Ciudad Universitaria de Caracas. Edificio de Ingeniería Sanitaria (izquierda), Edificio de Ingeniería Metalúrgica (derecha arriba) y Edificio de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (derecha abajo).

Dorronsoro, incorporado como ya se dijo entre 1964 y 1972 al equipo liderado por Carlos Raúl Villanueva en la Oficina de Planificación de Construcciones de la UCV, proyectó el edificio de Ingeniería Sanitaria (1970-1975), el de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (1967-1977) y, de manera independiente, el de Ingeniería Metalúrgica (1976-1988) con la colaboración de Julio Riquezes. Además, entre 1993 y 1999, junto a Juan Pedro Posani y Frank Marcano retomará la idea de actualizar el Plan Rector de la CUC buscando darle continuidad a lo dejado por Villanueva en los años 70. Talentoso arquitecto y estupendo fotógrafo reconocido con premios en Bienales Venezolanas de Arquitectura y exposiciones de fotografía, profesor de diseño arquitectónico y conferencista en Venezuela, Puerto Rico, Colombia y Costa Rica, Dorronsoro obtuvo el Premio Nacional de Arquitectura el año 2008.

7. Fotografías recientes de la Casa Garmendia tomadas por el arquitecto Franco Micucci.

Recientemente, la Casa Garmendia ha sido objeto de atención en las páginas de Instagram de Arquitectura Venezuela (@arquitecturavzl) y Franco Micucci (@francomicucci) quien ha aportado una serie de fotografías recientes que dan cuenta del estado de buena conservación de la obra.

8. Trabajo de levantamiento y representación llevado a cabo por los estudiantes de tercer semestre de la UD 09 FAU UCV Roiner Oropeza y Onebis Castellanos, como parte del «Registro de arquitectura construida en Venezuela» guiado por el profesor Joao de Freitas.

También fue incorporada al curso conducido para alumnos de 3° semestre por el profesor de diseño Joao de Freitas en la Unidad Docente 9 FAU UCV durante primer de este año 2024, dedicado al Registro de arquitectura construida en Venezuela, donde los estudiantes Roiner Oropeza y Onebis Castellanos llevaron a cabo un estupendo trabajo de levantamiento y representación que incluyó la elaboración de una maqueta, y que se encuentra montado en la página de Instagram @jddefreitasjoao.

Desde el año 2005 la Casa Garmendia o Quinta Consuelo forma parte del catálogo de Bienes de Interés Cultural de la Nación, publicado en Gaceta Oficial N° 38.234, de igual forma la alcaldía del Municipio Baruta la declaró como Bien de Interés Municipal según Decreto N° 181.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2014/07/25/1967-casa-garmendia/)

1 y 2. Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani. Caracas a través de su arquitectura (1969)

3 y 4. Revista Punto nº 47 (noviembre-diciembre 1972)

5. Caracas Moderna (http://fundamemoria.blogspot.com/2008/07/municipio-baruta-parroquia-nuestra.html)

6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

7. Franco Micucci (https://www.instagram.com/p/C_F03q7u4kS/?img_index=7)

8. Joao de Freitas (https://www.instagram.com/p/C79L7zGOap7/?img_index=6)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 419

Sobre la vida y obra de José Lino Vaamonde Valencia (Orense, 1900 – Caracas, 1986), autor del dibujo que ilustra nuestra postal del día de hoy, ya nos hemos referido al menos en un par de ocasiones desde estas páginas. La primera al elaborar la nota sobre su papel jugado en el diseño y construcción de dos “súper estaciones” de servicio (Blandín -La Castellana- y Las Mercedes, ambas en Caracas), proyectadas la primera en 1954 y la segunda en 1955, pero abiertas al público en 1959; y la segunda al referirnos a su rol dentro del equipo que concibe el nuevo edificio de la Shell (1957-1960), también conocido como edificio La Estancia, que se ubicaría en un sector vacío de la urbanización Chuao.

1. Sección de Arquitectura de la Compañía Shell de Venezuela. Izquierda: Super Estación de Servicio Las Mercedes. Carlos Augusto Gramcko bajo la supervisión de José Lino Vaamonde, 1955. Derecha: Super Estación de Servicio Blandín, La Castellana. Rafael Valery S. bajo la supervisión de José Lino Vaamonde, 1954.

La participación de Vaamonde en las obras señaladas las lleva a cabo desde la que fue tal vez su principal actividad realizada en el país: ser el responsable de la creación y organización de los Servicios de Arquitectura de la Shell Caribbean Petroleum Co. (antecesora de la Compañía Shell de Venezuela), dependencia que se encargaría desde 1946 de atender el urbanismo y diseño de campamentos petroleros, sus viviendas y sus diferentes servicios (clubes, edificaciones educativas y de atención médica o elementos de apoyo), así como también diversas necesidades que la compañía requería y aportaba a los centros poblados próximos a los lugares donde su actividad extractiva se desarrollaba, fundamentalmente en el occidente del país. Allí, Vaamonde desempeñará diversos cargos (Jefe de la Sección de Arquitectura, primero, y de la Sección de Proyectos, después), hasta que por su valiosa labor la transnacional anglo-neerlandesa lo nombre en 1958 Arquitecto Asesor de la Compañía, el más alto cargo en su rango dentro de la empresa, de la que se retirará en 1961 tras 15 años de servicio.

2. Edificio La Estancia (antiguo edificio de la Shell), Chuao. Diego Carbonell, Miguel Salvador Díaz y José Lino Vaamonde (1957-1960).

Vaamonde, egresado en 1927 de la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid (título al que sumó los de arquitecto sanitario y aparejador en 1934), tuvo durante la República un activo desempeño gremial jugando “un destacado papel tanto en la creación de los Colegios de Arquitectos y redacción de sus estatutos fundacionales, como en los cargos, obtenidos por elección, que desempeñó: secretario de la Sociedad Central de Arquitectos los años 1929 a 1931, miembro fundador y secretario del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid desde 1931 a 1934, así como fundador y secretario general del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España entre 1932 y 1934”, de acuerdo al artículo dedicado a Vaamonde elaborado por Isabel Argerich Fernández para el portal de la Real Academia de la Historia de España (http://dbe.rah.es/biografias/44253/jose-lino-vaamonde-valencia)

3. Secundino Zuazo. Plan de Reforma Interior y Ensanche de Madrid (1929)

Siguiendo el texto de Argerich Fernández, sobresalen del período en que ejerció la profesión en la península su participación “en la construcción del Metro de Madrid (1927) y del ferrocarril Orense-Santiago (1929), dedicándose desde entonces al urbanismo. También trabajó para Secundino Zuazo en los planes de Reforma Interior y Ensanche de Madrid, Ensanche de Zaragoza y Plan Comarcal de Madrid”. En 1934 presentó a concurso del Ministerio de Obras Públicas en colaboración con Luis Pérez Mínguez y Joaquín Ortiz García un proyecto para poblados en zonas regables del Guadalquivir por el que logró mención especial del jurado. “En 1935 fue (…) premiado por su estudio Algunas aportaciones al estudio de la Vivienda Rural española; al año siguiente se distinguió con la 1ª Medalla en la Exposición de Bellas Artes de Córdoba (Sección Construcción) con el proyecto Vivienda Mínima para Obreros”. De 1928 será su escrito “La Arquitectura, función social” y de julio de 1935 el artículo “Algunas aportaciones al estudio del problema de la vivienda rural española”, publicado en la revista Administración y progreso nº 37.

4. Dos fotografías procedentes del archivo de José Lino Vaamonde que registran su participación como integrante de la Junta Central del Tesoro Artístico que llevó adelante la protección de las obras del Museo del Prado durante la Guerra Civil española (izquierda), y como Comisario General Adjunto del Pabellón Español en la Exposición Internacional de París de 1937 (derecha).

Incorporado a la gestión republicana, Vaamonde comienza una intensa actividad para la protección institucional del Tesoro Artístico español. “En octubre de 1936, fue nombrado arquitecto conservador del Museo del Prado, y vocal arquitecto de la Junta Central del Tesoro Artístico tres meses después. Como tal, dispuso medidas para la protección del Museo, y se responsabilizó de uno de los aspectos cruciales de la vasta operación de traslado de obras maestras a Valencia: su recepción y adecuada conservación en dicha ciudad” a raíz del bombardeo del centro de Madrid que causó serios daños al Museo. Finalmente, destaca su participación como Comisario General Adjunto del Pabellón Español en la Exposición Internacional de París de 1937. Por tanto, su militancia y compromiso con el gobierno de Manuel Azaña, es lo que le lleva a exiliarse en Venezuela donde arriba en 1939.

5. Izquierda: Edificio Peque, San Bernardino, Caracas. José Lino Vaamonde y Joaquín Ortíz García (1945). Derecha: Edificio de Servicio Shell para el Agricultor, Cagua. José Lino Vaamonde y Sección de Arquitectura de la Compañía Shell de Venezuela (1952)

Entre su llegada al país y su incorporación a la Shell Caribbean Petroleum Co. transcurrirán siete años en los que Vaamonde pasa un período de cierta inestabilidad profesional (común al de otros de sus colegas exiliados). Residenciado en Valencia, recién legado lleva adelante una fallida experiencia empresarial junto a Joaquín Ortiz –recién llegado de la República Dominicana– y ya en Caracas se asocia durante un corto tiempo con Javier Yárnoz y el propio Ortiz lo cual dio como resultado la construcción de varias obras todas ubicadas en la capital.

6. José Lino Vaamonde y Sección de Arquitectura de la Compañía Shell de Venezuela. Izquierda: Centro de Entrenamiento Artesanal de Lagunillas (1953). Derecha: Hotel Lagunillas (1955).
7. José Lino Vaamonde y Sección de Arquitectura de la Compañía Shell de Venezuela. Izquierda: Viviendas de campamento petrolero, Lagunillas (1955). Derecha: Club Manaure también, Cardón (1953).

Así pues, retomando el hilo con que iniciamos esta nota, el edificio administrativo proyectado por Vaamonde para la Refinería Cardón, estado Falcón, en 1959, se sumará, como bien apunta Henry Vicente Garrido en “De Venezuela: La ficticia ‘ilusión’ del destierro”, texto publicado en Arquitecturas Desplazadas. Arquitecturas del exilio español, 2007, catálogo de la exposición del mismo nombre de la cual fue director y comisario, a otra importante cantidad de trabajos realizados dentro de la Sección de Arquitectura de la Shell: los planes reguladores de Lagunillas (1954) o de Altagracia (1958), el edificio de Servicio Shell para el Agricultor, en Cagua (1952), el Centro de Entrenamiento Artesanal de Lagunillas (1953), la Unidad de Quemaduras del Hospital Shell en Maracaibo (1955) y el Club Manaure también en Cardón (1953), entre otros.

8. José Lino Vaamonde y Sección de Arquitectura de la Compañía Shell de Venezuela. Edificio de oficinas Refinería de Cardón (1959).

Por otra parte debe señalarse que, con las estaciones de servicio como preámbulo, el edificio de oficinas de la Refinería Cardón y el edificio Shell de Chuao, serán las últimas obras en las que participó Vaamonde antes de jubilarse de la petrolera, mostrando ambas un claro parentesco en lo que a su preocupación por la protección solar se refiere constituyéndose tal vez ello en su rasgo más característico.

9. Portada y páginas interiores del libro Salvamento y protección del tesoro artístico español durante la guerra, 1936-1939 publicado por José Lino Vaamonde en Caracas en 1973.

Ya retirado de la Shell, Vaamonde publicó en Caracas en 1973 una monografía titulada: Salvamento y protección del tesoro artístico español durante la guerra, 1936-1939 y, posteriormente, “Objetivo: Museo del Prado” aparecido en la revista madrileña Historia 16, nº 7, noviembre de 1976 que recogieron la su actividad y experiencia ya citadas para la protección institucional del Tesoro Artístico español durante la Guerra Civil.

Posteriormente a su fallecimiento en Caracas, la figura de Vaamonde tuvo la oportunidad de ser revalorada en su tierra de origen. Ello ocurrirá a partir del momento en que la conservadora del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), Isabel Argerich, profundiza desde el año 2000 el estudio de la trayectoria y vida del arquitecto gallego naturalizado venezolano y cuando posteriormente, actuando como comisaria de la exposición «Arte protegido» (inaugurada en 2003 en el Museo del Prado) se relataron las medidas de salvaguarda del patrimonio artístico puestas en marcha por la Junta de Protección del Tesoro Artístico durante la Guerra Civil.

10. Fotografías procedentes del archivo de José Lino Vaamonde que forman parte del libro Salvamento y protección del tesoro artístico español durante la guerra, 1936-1939 y de la donación hecha por su hijo Joselino Vaamonde el año 2001 al Instituto del Patrimonio Cultural de España.

Para todo ello tuvo vital importancia la donación que en 2001 hiciera efectiva al Instituto del Patrimonio Cultural de España su hijo, Joselino Vaamonde Horacada, consistente en 299 documentos del archivo personal del arquitecto sobre su labor ya mencionada, donde destacan sus encargos para el Museo del Prado y la Junta Central del Tesoro Artístico en Valencia, así como durante su etapa como comisario general adjunto del Pabellón de la República española en la Exposición Internacional de París de 1937, y secretario general de Propaganda.

En 2019, al cumplirse el bicentenario del Museo del Prado, se llevaron a cabo una serie de reportajes que narraron con gran objetividad la labor llevada a cabo por el arquitecto ourensano de salvaguarda y protección del tesoro artístico del Museo durante la Guerra Civil que el libro de 1973 ya había registrado pero que el franquismo se empeñó en mantener a oscuras.

En 2021 el IPCE incorporó al catálogo web del archivo del Instituto (https://catalogos.mecd.es/opac/) cerca de 700 nuevos documentos del fondo histórico sobre la protección del patrimonio artístico durante la Guerra Civil entre los que se encuentran la colección donada por Joselino Vaamonde y los procedentes de los archivos de Roberto Fernández Balbuena (Madrid, 1890-Ciudad de México, 1965).

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 5, 6, 7 y 8. Henry Vicente Garrido. «José Lino Vaampnde». Arquitecturas Desplazadas. Arquitecturas del exilio español, 2007

1. Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2020/04/04/1959-super-estacion-de-servicio-las-mercedes/) y (https://fundaayc.com/tag/estacion-de-servicio/)

2. Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2014/08/12/1960-nueva-sede-de-la-shell/); y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad (https://fundaayc.com/2014/08/12/1960-nueva-sede-de-la-shell/)

3. Lilia Maure Rubio. Secundino Zuazo Ugalde. «Una revisión del Plan de 1929 y su pretendida modernidad» (https://www.fundacioncoam.org/media/Default%20Files/fundacion/biblioteca/revista-urbanismo/docs/revista-urbanismo-n14-pag84-91.pdf)

4. Lino Vaamonde, el ourensano que salvó los cuadros del Museo del Prado (https://www.laregioninternacional.com/articulo/galicia/lino-vaamonde-ourensano-cuadros-museo-prado/20210302112108268843.html)

9. todocoleccion (https://www.todocoleccion.net/libros-segunda-mano-historia-moderna/salvamento-proteccion-tesoro-artistico-espanol-durante-guerra-1936-1939-historia-militar~x297817753) y (https://www.todocoleccion.net/libros-segunda-mano-guerra-civil-espanola/salvamento-proteccion-tesoro-artistico-espanol-durante-guerra-1936-1939-jose-lino-dedicado~x473134347)

10. Lino Vaamonde, el ourensano que salvó los cuadros del Museo del Prado (https://www.laregioninternacional.com/articulo/galicia/lino-vaamonde-ourensano-cuadros-museo-prado/20210302112108268843.html); y José Lino Vaamonde, el ourensano que salvó al Prado (https://www.laregion.es/articulo/ourense/jose-lino-vaamonde-ourensano-prado/20181230092848845042.html)