1949• Se concluye la construcción de la Planta Embotelladora de la empresa de gaseosas Canada Dry de Venezuela, ubicada en Chacaíto, Caracas, proyectada por la firma Velutini y Bergamín, C.A. integrada por el arquitecto español exiliado Rafael Bergamín (1891-1970) (Escuela de Arquitectura de Madrid-1918 / Revalida su título en la UCV en 1939) y el ingeniero civil Rafael Emilio Velutini (1911-1987) (F. Ingeniería UCV, 1936).
1954• En varias ocasiones escuché a los arquitectos José Miguel Galia y Martín Vegas afirmar que teniendo listo, “permisado” y ya en construcción el proyecto del Edificio Polar y el Teatro del Este (diseñado teniendo como referencia el Edificio Municipal, primer proyecto de Vegas & Galia Arquitectos Asociados, completado en 1951), recibieron en su oficina a representantes y vendedores de los cristales Saint-Gobain (ofrecidos como aislantes y absorbentes de la radiación solar) y de ACO, S.A. distribuidores y también representantes de la compañía norteamericana ALCOA (Aluminum Company of America), quienes les ofrecieron utilizar sus productos para cubrir la fachada del Edificio Polar, complementándose entre ellos para ser empleados como «muro cortina” o “curtain wall».
Los jóvenes arquitectos encontraron atractiva la propuesta y modificaron las cuatro fachadas de la torre, para incorporar el nuevo sistema, produciendo el primer edificio en Venezuela revestido con vidrio y láminas ornamentales de aluminio.
Al respecto el arquitecto y crítico de la arquitectura, profesor Alberto Sato, escribió en su libro GALIA arquitecto (Ediciones Instituto de Urbanismo, FAU UCV, 2002) lo siguiente: «Introdujeron la modificación con las cuatro fachadas acristaladas y la imagen de la torre resultó más radical que las de Nueva York, porque ninguna de las dos famosas torres norteamericanas de esos años –el Seagram y la Lever House- se habían resuelto de esta manera».
Al Dr. Galia le agradaba completar esta historia con una anécdota. Contaba que teniendo la oficina de Vegas & Galia en el recién inaugurado Edificio Polar, un día en el cual hubo una torrencial lluvia tropical, recibió una llamada telefónica de Tomás Sanabria, vecino, quien también había traslado su oficina al edificio. Tomás le dice, «José Miguel, está lloviendo afuera y adentro, en nuestra oficina», a lo que le responde Galia, «Tranquilo. Aquí también».
La utilización del sistema «muro cortina” o “curtain wall» era para ese momento aún una tecnología novedosa y aquí en nuestro país no se controlaba su colocación técnica a la perfección. Sato afirma al respecto: «La estructura de concreto de la torre ya se había ejecutado de acuerdo con el proyecto original, pero la voluntad de cambio y el desafío tecnológico fue un verdadero estímulo para los arquitectos. En efecto, sobre esta estructura se habría de aplicar un muro cortina de cristal, aluminio y acero que obligó al diseño de muchos detalles para adecuar piezas con los materiales disponibles en el mercado, que exigía adaptar las tolerancias del concreto armado respecto de las piezas metálicas. La aplicación de láminas de acero sobre los bordes de las placas permitió absorber las diferencias y dar una retícula homogénea a las fachadas».
HVH
1954• Edificio Polar, Plaza Venezuela. Vegas y Galia Arquitectos Asociados. Técnica Constructora C.A. (A. Rodriguez L. Pietri y E. Pardo Morales).
HVH
1954• Publicidad Técnica Constructora C.A. Edificio Polar, en la Revista CIV 217. abril 1954.
HVH
1954• Publicidad de ALCOA, Edif Polar. En la Revista CIV.
1960•El arquitecto Julio Coll Rojas (1933-2002) (FAU UCV promoción 10/1960) concluye la construcción de su casa familiar ubicada en Caracas, utilizando cúpulas de concreto alabeadas, de planta cuadrangular, soportadas por esbeltas columnas.
1955•Se concluye la construcción del Edificio Las Cumbres, ubicado en la Av. Ciudad Universitaria, Los Chaguaramos, Parroquia San Pedro, cuyo diseño es atribuido al arquitecto de origen italiano Antonio Montini y construido por el ingeniero Cesar Rodríguez Vicentini. El edificio residencial de 10 pisos de altura tiene dos cuerpos en ángulo entre sí, articulados por la circulación vertical. A nivel de la calle el edificio tiene dos volúmenes bajos de uso comercial que definen el espacio de acceso al conjunto.
Los textos que conforman esta selección, ligeros a la vez que lúcidos y que habitualmente se considerarían menores (presentaciones de conferenciantes, prólogos, artículos periodísticos y algunos ensayos breves), permiten a Iñaki Ábalos (Catedrático de Proyectos en la ETSAM, Chair del Departamento de Arquitectura de la GDS de Harvard entre 2012 y 2016, destacado arquitecto y prolífico autor), sondear cómo podría ser la arquitectura del s XXI y cuál será el papel de los “arquitectos de la vida moderna”. En estos escritos habla de aquellos de su misma generación que están consolidando posturas teóricas y prácticas novedosas (Johnston & Marklee, Sergison & Bates, Lacaton & Vassal, Amid.cero9, Lateral, Christ & Gantenbein, Liu Yichun, David Adjaye, Ciro Najle, Beigel, Christou, Moe …), revisita críticamente a sus maestros, unas veces heterodoxos y otros injustamente olvidados (Taut, Hilberseimer, Mies, Fuller, Goldsmith, Le Ricolais, Price, Branzi, Cook, Higueras, Peña Ganchegui …) e ignora elegantemente al star-system.
De la mano de la acelerada transformación social, cultural, económica y tecnológica producida en estas dos últimas décadas, que ha dejado obsoletos muchos planteamientos y desplazado la producción arquitectónica lejos de Europa e incluso de EEUU, hacia nuevos focos de poder en Asia, Latinoamérica y pronto África, cuestiones como tardocapitalismo, reciclaje, obsolescencia, energías, recursos, infraestructuras, rascacielos, metrópolis y paisaje han pasado a primer plano.
En este contexto, Ábalos entiende el pragmatismo como un valioso filón de pensamiento y detecta productivas bases para la acción en la instrumentalidad del proyecto entendido como laboratorio de ideas. Polémicamente, las nuevas técnicas disponibles (usadas sin ingenuidad) y la aparición de una arquitectura termodinámica (en lugar de tectónica) le hacen defender la autonomía disciplinar en estos tiempos de contaminaciones disciplinares, a la búsqueda de una nueva belleza basada en la escala inevitable de lo enorme, el pintoresquismo divertido de lo anecdótico y la sublimidad aterradora de lo técnico.
Iñaki Ábalos es Arquitecto (1978) y Doctor Arquitecto (1991) por la ETSAM. Socio fundador de los estudios Ábalos & Herreros (1984-2006) y Ábalos + Sentkiewicz Arquitectos (desde 2006). Actualmente es RIBA International Felowship, Catedrático de Proyectos en la ETSAM y ha sido Chair del Departamento de Arquitectura del GSD de Harvard (2012-2016). Ha sido profesor en las prestigiosas universidades de Columbia, Architectural Association, Princeton y Cornell. Es autor de los libros La Buena Vida, Campos de Batalla, Atlas Pintoresco (vol. I y II), Naturaleza y Artificio y con J. Herreros de Le Corbusier. Rascacielos, Técnica y Arquitectura y Natural-Artificial. Su obra profesional, merecedora de más de 40 premios en concursos y casi 20 premios a la obra construida, ha sido ampliamente divulgada en publicaciones internacionales y exhibida en numerosas exposiciones individuales y colectivas.