1957•Se concluye la construcción del Centro Profesional Jacinto Lara, edificio para oficinas ubicado en el cruce de la Carrera 18 con del Calle 26, Barquisimeto, estado Lara, proyectado por el arquitecto Guido Bermúdez Briceño (FAU UCV 2º promoción / 1951).
El edificio tiene una basamento que contiene una planta baja comercial con mezzanina; una planta libre con usos comunes, cinco plantas tipo y un nivel de remate del volumen vertical con la sala de máquinas de los ascensores.
La fachada expuesta a la máxima insolación tiene, tanto en la mezzanina como en la torre, una doble piel construida con bloques de concreto de ventilación.
En años recientes el edificio fue abandonado e invadido.
1983•El Centro Simón Bolívar, bajo la presidencia del ingeniero Antonio López Acosta, concluye la construcción e inaugura el Estacionamiento Lecuna, ubicado en la Avenida Lecuna, frente al Edificio Mohedano del Parque Central, proyectado por el arquitecto Nelson Douahi (FAU UCV, promoción 8/1958).
El edificio helicoidal incorporó 700 puestos adicionales al complejo Parque Central, complementado con un taller mecánico, locales comerciales para la exhibición y venta de vehículos, un gimnasio cubierto y un helipuerto con capacidad para tres helicópteros.
La postal del día de hoy nos muestra un fotomontaje que mira hacia el este de la ciudad de Caracas del proyecto para el Centro Urbano El Recreo, una de las tres incursiones que Marcel Breuer llevó cabo en nuestro país, junto al anteproyecto de un edificio de apartamentos recreacionales diseñado para Tanaguarena en 1958 en compañía de Julio Volante (ver Contacto FAC, nº 1, 30-10-2016), y a su asistencia como invitado internacional al IX Congreso Panamericano de Arquitectos en 1955. El proyecto para el Centro Urbano El Recreo se origina en un concurso de ideas de carácter privado organizado por el Banco Unión, propietario del terreno de 40.000 m2 donde se desarrollaría, del cual resultó ganador el equipo integrado por Ernesto Fuenmayor y Manuel Sayago de entre cinco grupos participantes.
1. Planta baja del conjunto
Tal y como se señala en el acucioso trabajo llevado a cabo por Viviana Mujica, presentado en la Trienal de Investigación FAU 2014 bajo el título “El Centro Urbano El Recreo, un modelo de construcción de la ciudad”, la ambiciosa propuesta presentada por Fuenmayor y Sayago, llevó a los promotores a buscar apoyo financiero en los Estados Unidos (en particular el Colonial Trust Bank) y a proponer la incorporación de un arquitecto reconocido internacionalmente. El consorcio norteamericano recomendó dejar de lado a Alvar Aalto (con quien inicialmente los proyectistas venezolanos habrían preferido trabajar), para finalmente optar por el arquitecto húngaro, radicado en Nueva York, Marcel Breuer. Así, la empresa El Recreo, S.A. constituida para el desarrollo de la propuesta, contrató en igualdad de condiciones para efectos de reconocimiento de los créditos correspondientes al equipo conformado por los arquitectos Marcel Breuer, Ernesto Fuenmayor y Manuel Sayago, apareciendo Herbert Beckhard como asociado.
2. Vista del conjunto desde el noreste con el contexto de 1958 -1960
Breuer acepta el programa propuesto por Fuenmayor y Sayago que les permitió ganar el concurso (que incluía a actividades comerciales, recreativas, culturales y de oficinas así como amplios espacios públicos), pero incorpora para su desarrollo otro esquema de organización basado en la idea de big unit (gran unidad) que ya venía desarrollando. Tal y como recoge Viviana Mujica: “La gran unidad sugiere una manera de planificar la ciudad, que se construye a partir de conjuntos integrados por volúmenes que albergan y combinan distintas funciones, a su vez que conforman espacios en el exterior para las actividades públicas, evitando zonificar la ciudad con la separación de usos y la congestión causada por la movilización de la población hacia determinadas zonas en horas específicas del día, manteniendo el equilibrio en la ciudad. La propuesta (…) está pensada como un sistema flexible que permite adaptarse a cualquier condición de la geografía a intervenir, con principios que facilitan el desarrollo de las ideas arquitectónicas de quien la ejecute”.
3. Alzado este
El conjunto, que debía salvar 10 metros de desnivel entre la avenida Casanova y la Venezuela (en sentido norte-sur), estaba limitado hacia el este por la calle El Recreo y tenía como vecino al oeste el Centro Profesional del Este, quedó conformado (tal y como lo muestra la imagen de la postal) por dos cuerpos comerciales, dos salas de cine, cuatro torres de oficinas, una tienda por departamentos y una plaza, así como de un estacionamiento que debía albergar 3.600 vehículos, modulados a través de una retícula estructural de 10 mts. x 10 mts. que permitía relacionar los diferentes elementos que lo conforman. Como bien señala Mujica: “Se utilizó un basamento que abarca toda el área del lote, generando un plano horizontal continuo e ininterrumpido, que regulariza las diferencias topográficas del terreno al nivel de la avenida Casanova, sobre el que se disponen los distintos cuerpos y contiene los niveles de estacionamiento”. La plaza, que se desarrolla en la mitad norte, es el verdadero corazón de la propuesta. Su espacio fluye hasta los bordes del terreno bajo los volúmenes que la delimitan y se posan sobre ella dejando sus plantas bajas libres. Por otra parte, el uso del concreto armado permite a Breuer no sólo resolver la estructura del conjunto sino poner de relieve una vez más la manera escultórica como lo trabajaba en las cubiertas o cuando los soportes llegan al suelo. El tratamiento de las fachadas permite notar una clara adaptación a las condiciones climáticas de un país como el nuestro. Cuando en 1960 se concluye el proyecto ya se vivía la crisis en que se encontraba sumido el sector de la construcción luego de la caída de Pérez Jiménez, por lo que la realización del Centro Urbano El Recreo quedó paralizada. Agotados los intentos para el inicio de las obras de construcción, la compañía El Recreo, S.A. decidió plantear un conjunto de torres de viviendas y volúmenes para equipamientos a ser financiadas por una entidad de ahorro y préstamo que se le encarga a los arquitectos Fuenmayor y Sayago, del cual solo se construyeron (en la esquina sureste) los edificios Farallón y Centinela en 1963, valioso testimonio de su fructífero contacto con Breuer.
4. Ubicación del terreno en fotografía aérea de 1958
Lo que pudo haber sido una señal más de coherencia en cuanto al desarrollo urbano de un sector importante de la ciudad quedó truncada desde el mismo momento en que los propietarios deciden dividir el lote. La imagen caótica que hoy arroja la sumatoria de Farallón y Centinela con la Torre América (1979), el Hotel Meliá Caracas (1987) y el Centro Comercial El Recreo (1992), ajenos a cualquier visión de conjunto, es una clara consecuencia de ello, independientemente de los valores arquitectónicos que cada pieza pueda tener por separado.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal y 3. Trasnocho Arte Contacto (TAC). Our Architects en Caracas. Arquitectura norteamericana en Caracas, 2017
1974•Se concluye la construcción y es ocupado el edificio Sede de la IBM, ubicado en la Av. Ernesto Blohm, Chuao, Caracas, propiedad de la empresa Rofer, C.A., diseñado por los arquitectos Julián Ferris (Universidad de Sicacuse 1947/ EA-FI UCV. reválida promoción 1/1948) y Luis A. Galarraga (FAU UCV, promoción 16E /1967) con la colaboración de Luis López, Nelson Ocando y Pedro Álvarez. El cálculo estructural del edificio fue realizado por Agustín Mazzeo y Armin De Fries. Fue construido por la empresa DOF, C.A. de Construcciones (ingenieros Oscar Pacheco Pifano y Darío Lugo Román, ambos egresados de la FI UCV, 1945) y Federico Wolff.
El edificio se levantó sobre un terreno de 6.100 m2 de área, tiene una planta baja a doble altura, una planta intermedia destinada a servicios y administración del propio edificio, diez plantas tipo libres, y dos sótanos para estacionamiento con 10.000 m2 con capacidad para 270 vehículos.
La obra totaliza 25.000 m2 de construcción, mayoritariamente de concreto armado. La estructura se organizó con una retícula de nueve metros, dando como resultado la existencia de 8 pórticos longitudinales y tres transversales, con placas reticulares.
Por la eficiencia y calidad de la construcción realizada la empresa DOF, C.A. de Construcciones obtuvo el Premio Anual de Construcción otorgado por la Cámara Venezolana de la Construcción (CVC).
1951• Se inaugura el edificio para oficinas El Municipal, ubicado en la esquina oeste del Teatro Municipal, frente al Centro Simón Bolívar, diseñado por la firma Vegas & Galia el año anterior y construido por Técnica Constructora, C.A. (A. Rodríguez Delfino, L. Pietri Lavie y E. Pardo Morales).
Este proyecto, primero de los realizados por la asociación de los arquitectos Martín Vegas (1926-2012), graduado en el Illinois Institute of Technology, EEUU, en 1949 y José Miguel Galia (1919–2009), graduado en Universidad de la República, Uruguay, constituye un importante aporte en la historia de la arquitectura venezolana. Primero por ser innovador en la tipología de las edificaciones destinadas a oficinas y luego por su implantación urbana, la cual convalidó la reglamentación creada en el año 1949 en la ordenanza de la Comisión Nacional de Urbanismo que proponía el uso de pórticos cubiertos a nivel de las plantas bajas, así como también la reducción de la ubicación en los pisos altos.
Los arquitectos Vegas & Galia plantearon para un terreno de apenas 600 m2, dos plantas comerciales ocupando la totalidad de la parcela, la primera retraída del borde de la acera y cubierta por pórticos. Sobre éstas, ocupando solo el 40 % del lote, una torre esbelta con una planta neutra de separación y diez plantas tipo, cada una de 240 m2, totalmente flexibles a cualquier distribución para oficinas, que totalizan para el conjunto 3.600 m2.
La estructura del edificio está resuelta con pórticos de concreto armado, con vigas perimetrales invertidas en los antepechos de las ventanas y volados horizontales para la protección solar. Los muros laterales fueron realizados en ladrillo obra limpia, con una textura que le añade grano al volumen final.
Hoy día, con algún esfuerzo se puede hacer abstracción del deterioro que ha sufrido el edifico y la zona urbana en el cual se encuentra, evidenciando los valores que llevaron al equipo proyectista a «considerarlo una de nuestras realizaciones más correctas».
1952•La Oficina Técnica C. Blaschitz (del ingeniero de origen austriaco Carlos Blaschitz) concluye para la empresa Gustavo Zingg & Co. la construcción del Edificio IMEX, S.A.
Es un edificio de esquina de cuatro niveles: PB con 7 locales comerciales con acceso desde la calle, uno de ellos de mayor área y en la esquina; dos plantas tipo, cada una con 22 oficinas y el cuarto nivel, una planta libre con posibilidad de ser subdividida.
HVH
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