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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 380

Toda obra de arquitectura, independientemente de su magnitud, de su localización dentro de la ciudad, del uso al que esté destinada o del nivel de difusión del que haya sido objeto, tiene una historia y cobra un significado tanto para los que la habitan como para aquellos que se aproximan a ella, más aún cuando se tienen claros sus antecedentes. Con ello no estamos diciendo nada nuevo, pero creemos que puede servir de necesaria introducción a la nota que hoy dedicaremos a la casa Vega, proyectada en 1973 por los arquitectos Alberto Tucker Mellior (1937-2021) y Mario Ramañach (1917-1984).

1. Ubicación de la casa Vega dentro de la urbanización Prados del Este.

Ubicada al fondo de una calle ciega que marca el final (o el inicio, depende de cómo se mire) de la avenida Los Jardines en la urbanización Prados del Este, al sureste de Caracas, la casa significó para sus proyectistas la oportunidad no sólo de satisfacer con creces las aspiraciones de sus clientes a través de una obra de indudable calidad sino que sirvió, además, para sellar una amistad forjada durante años entre un maestro y su discípulo, quienes asumieron el reto de tomar la batuta en la aventura que se encuentra detrás de la creación y puesta en marcha de la Carrera de Arquitectura de la Universidad Simón Bolívar.

Alberto Tucker, mientras cursó estudios de arquitectura en la Universidad de Cornell a comienzos de los años 60 (regresó a Venezuela en 1964), tuvo la oportunidad de conocer a Mario Romañach, destacado arquitecto cubano con una amplia y fructífera producción de obras en su país entre 1945 y 1959 (la cual puede consultarse en https://www.urbipedia.org/hoja/Mario_Roma%C3%B1ach), lo cual permiten catalogarlo como uno de los más importantes arquitectos modernos de la isla caribeña. Cabe añadir que Romañach, quien tuvo que emprender el camino del exilio a los Estados Unidos a finales de 1959, durante su estadía en Norteamérica fue profesor de las universidades de Harvard (había conocido a Walter Gropius en La Habana), Cornell y Pennsylvania, siendo en la Escuela de Diseño de esta última (que como se sabe tenía gran peso la figura de Louis Kahn, a quien admiraba) donde desarrolló con mayor intensidad su carrera académica y en ese estado donde logró acumular cierta obra construida.

2. Algunas de las obras realizadas por Mario Romañach en Cuba entre 1945 y 1959. Arriba izquierda: Casa Noval Cueto, Cubanacán (1948-1949). Arriba derecha: Apartamentos para Evangelina Aristigueta de Vidana (1956). Abajo izquierda: Casa Evangelina Aristigueta, Cubanacán (1953). Abajo centro izquierda: Casa Ernesto Suárez, Querejeta (1959). Abajo centro derecha: Casa Rufino Álvarez, La Habana (1956-1957). Abajo derecha: Casa Manuel Saavedra, Querejeta (1951).

Pues bien, en el marco de la creación de la Universidad de Caracas, luego Simón Bolívar, alternativa a la penetración política de que había sido objeto la Universidad Central de Venezuela desde mediados de los años 60 del siglo XX, quienes la concibieron en 1967 vieron en el modelo organizativo aplicado por algunas casas de estudio de Estados Unidos y Canadá una oportunidad de romper con el rígido esquema que regía a las universidades nacionales. Dándole un carácter “experimental”, una estructura departamental que derivaba en la oferta de ”carreras” y contando con un apacible lugar para desarrollarse lejano al bullicio capitalino, Ernesto Mayz Vallenilla, rector desde 1969, encontró la oportunidad propicia para dar cuerpo a su tesis de un “humanismo planetario” el cual “encontrará su satisfacción en la huida y el retorno a un mundo virtuoso, idealizado, en un campo que se yergue sobre una colina en la que se cultivarán los hombres que subyugarán el caos urbano por el conocimiento; constructores de la nueva ciudad reformada mediante el dominio consciente de la técnica”, afirmará Carlos Olaizola en “Mario Ramañach. El arquitecto cubano que sirvió de puente entre Pensilvania y Caracas”, ponencia presentada en la Trienal de Investigación FAU 2017.

Pues bien, quiso el destino que Justo Pastor Farías (encargado entre otros de organizar los estudios de ingeniería en la USB), quien a su vez había encomendado a Gustavo Legórburu la tarea de organizar los correspondientes a arquitectura como alternativa a una “politizada” UCV que atravesaba, además, el proceso de Renovación Universitaria, se aproximarán, una vez creada la carrera en enero de 1971, a un desconocido Alberto Tucker Mellior para proponerle que fuese el primer Coordinador y terminase de armar el Plan de Estudios.

3. Mario Romañach (izquierda) y Alberto Tucker (derecha).
4. Mario Romañach al centro, en los espacios exteriores de la casa-club donde funcionó la primera sede de la carrera de Arquitectura de la USB; a la izquierda, Julio Maragall, de espalda Alberto Tucker y a la derecha Jorge Núñez.

Tucker, sin experiencia alguna en la docencia y egresado de una universidad norteamericana como Cornell, según testimonio ofrecido a Olaizola, por aquellos años se había asociado a su maestro Mario Romañach quien venía con frecuencia al país y lo animaría a que aceptara el importante desafío ofreciéndole todo su apoyo y experiencia.

Será Romañach, por tanto, quien, luego de revisar el voluminoso trabajo adelantado por Legórburu, le proponga a Tucker a través de un diagrama, de una manera sencilla, clara y directa todo lo que debería ser y contener la carrera:“… el número de años de diseño con el número de diseños que debía contemplar el plan, la cadena de estructura, en fin, todo el esquema organizativo estaba allí, en una simple hoja blanca, y me dijo, esto es todo lo que debe tener la carrera”, le confesará Tucker a Olaizola. Luego Tucker le presentará esa propuesta a Legórburu obteniendo su aprobación.

Olaizola añadirá: “Gracias a este hecho afortunado, termina Mario Romañach involucrado en la concepción del Plan de Estudios, aplicando algunas de las destrezas que lo llevaron a ser considerado el mejor arquitecto de Cuba y un ‘notable profesor en Estados Unidos’ (Dagit, 2013, p. 45); el dibujo del cual se servía para expresar sus ideas, y la capacidad de síntesis y claridad conceptual, fueron aptitudes que se harían patentes en los años sucesivos, cuando su labor tras bastidores terminará resultando clave para la consolidación de la carrera de Arquitectura de la Universidad Simón Bolívar y para la renovación de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela”.

De tal manera, el diseño de la casa Vega proyectada justo en aquellos años y el plan de estudios de la carrera de arquitectura de la USB tienen como denominador común esa feliz coincidencia.

5. Vista aérea de la casa Vega (a la derecha de la imagen).

La casa, visita de culto para estudiantes y egresados de la USB y lección de arquitectura, responde al lugar donde se encuentra (el final de una calle y una amplia parcela) y resuelve el programa convencional asignado mediante la creación de dos volúmenes: uno conformado por dos paralelepípedos desplazados los cuales, orientados en sentido noreste-suroeste, favorecen su cabal apreciación y resuelven el acceso de personas y vehículos; y otro, ubicado en el borde sureste del terreno completando un interesante juego compositivo, conformado por un cubo aislado concebido originalmente como oficina o consultorio y que funciona actualmente como casa de huéspedes.

6. Izquierda arriba: La fachada hacia la calle. Izquierda abajo: La fachada hacia el jardín. Derecha: Zaguán de entrada en el primer piso
7. Diversas vistas del interior de la casa Vega.

Hacia el frente, dejando una amplia área de estacionamiento en la planta baja, se desarrolla una imponente escalera que, finalizando en un pequeño zaguán, señala al primer piso y al lugar donde los dos volúmenes se solapan como el sitio donde se entrará formalmente a la vivienda. Ello ofrece la oportunidad de tener una muy lograda distribución funcional hacia las diversas zonas que la componen: el cuerpo más angosto contendrá las habitaciones en dos niveles; el más ancho, las áreas sociales (sala-comedor) en planta alta y la cocina junto a los servicios en la planta baja (con acceso directo también desde el exterior), que contarán con un amplio desahogo abierto hacia el generoso jardín posterior, techado por el vacío dejado bajo el propio volumen que hacia la calle, bajo una operación similar, había permitido techar parte del estacionamiento.

Construida de manera impecable en concreto obra limpia (presente tanto en el interior como en el exterior) y cerramientos en ladrillo a la vista tratado con escrupuloso cuidado que le ofrecen una atractiva textura, la casa se muestra enigmática hacia la calle y expresiva hacia el fondo desde donde se puede apreciar el Ávila a la distancia. Las habitaciones se iluminarán desde el retiro lateral noroeste dándole a ese frente un ritmo que logra diferenciar la condición presente en los dos niveles. También está llena de detalles en madera que confirman el cuidado que tuvieron sus diseñadores de no dejar nada sin contemplar.

Pasada por alto como muchas otras por la importante recopilación y curaduría que dio origen a la exposición “La casa como tema” realizada en el Museo de Bellas Artes en 1989, la casa Vega merece un lugar en un nuevo esfuerzo que se emprenda en ese sentido en algún momento, que esperamos no sea muy lejano.

Muy bien mantenida por sus propietarios sometida a pocas modificaciones de acuerdo a su programación original, la casa Vega, reiteramos, ofrece a quien la visita la oportunidad de apreciar arquitectura al más alto nivel y a los vinculados a la carrera de arquitectura de la USB un lugar que permite beber de las fuentes, mantener vivo el recuerdo de quienes fueron sus proyectistas y descubrir, aunque sea de forma lejana, el rol jugado por ellos en su formación profesional.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. https://www.instagram.com/francomicucci/

  1. Captura de Google Earth.

2. https://www.urbipedia.org/hoja/Mario_Roma%C3%B1ach

3. https://www.urbipedia.org/hoja/Mario_Roma%C3%B1ach y https://twitter.com/ealv21/status/1381771202386141187

4. Carlos Olaizola, “Mario Ramañach. El arquitecto cubano que sirvió de puente entre Pensilvania y Caracas”, Trienal de Investigación FAU 2017 (Cortesía Enrique Larrañaga)

5. Captura de Google Earth

6. https://twitter.com/ealv21/status/1381774175476518914 y https://www.instagram.com/francomicucci/

7. https://twitter.com/ealv21/status/1381774175476518914 y Cortesía Luis Emilio Pacheco

1990• William Curtis en Caracas

William Curtis en Caracas.jpg

1990•  En los días 3, 4 y 5 de diciembre el reconocido historiador y crítico de la arquitectura inglés William Curtis ofrece tres charlas en la Sala Plenaria de Parque Central, Caracas: ”Alejandro de La Sota y la arquitectura moderna en España”, “La arquitectura moderna y la idea de región” y “Le Corbusier y la India”.
Su presencia en el país así como el evento público que contó con nutrida asistencia, fue organizado y auspiciado por Nave, las Escuelas de Arquitectura de las universidades Simón Bolívar, José María Vargas y Central de Venezuela, con la colaboración de Eurobuilding y el Centro Simón Bolívar.
Para esa fecha William Curtis había publicado entre otras obras: “Modern Architecture since 1900”, Phaidom Press, 1982, Inglaterra; «L.C. Ideas & Forms», Phaidom Press, 1986, Inglaterra; y «Balkrishna Doshi. India», Rizzoli, 1988, Italia.
Posteriormente la editorial española Gustavo Gili, le publicó en el año 2004 “Barcelona 1992-2004”.

HVH

IMPORTANTE LOGRO

Estudiantes venezolanos ganan Concurso Internacional de Vivienda en Guadalajara, España

Los jóvenes Alexandra Frías y César Barbarán, cursantes del último nivel de la Carrera de Arquitectura de la Universidad Simón Bolívar (USB), resultaron ganadores del Concurso Internacional de Vivienda “Casa ecológica de balas de paja”, promovido desde el portal concursosdevivienda.com cuya finalidad es brindar la posibilidad a estudiantes de arquitectura y arquitectos de todo el mundo de ofrecer soluciones al problema presentado y abrirse paso en el mundo profesional.

Dicho portal, mediante un claro y un muy bien estructurado sistema de organización liderado por un grupo de 5 profesionales de 4 países, está dedicado a promover el diseño de viviendas con materiales naturales y energéticamente eficientes mediante la modalidad del concurso. Para ello, invitan a los interesados en obtener diversas ideas de lo que puede ser su hogar a manifestarse vía electrónica y, previo acuerdo a partir de un presupuesto global que se prepara, luego de llevar a cabo reuniones de trabajo periódicas, fungiendo de intermediarios, organizan con la información obtenida las bases de un concurso que vendrán acompañadas de toda la información técnica necesaria, y que será lanzado a través de una página web vinculada a las más prestigiosas plataformas especializadas en certámenes de arquitectura. El cliente obtendrá así una variada gama de posibilidades con garantías de calidad haciendo una sola inversión.

En las bases se publican las determinantes del proyecto, el programa, el costo de las inscripciones (en este caso 80$ para la etapa de “inscripción temprana» y 100$ para la última etapa), los premios a otorgar (que para la “Casa ecológica de balas de paja” ha sido de 2300$ a ser repartidos entre un primer premio -1500$-, un segundo premio -500$- y un tercer premio -300$-), los miembros de jurado, los requisitos de entrega y su formato, y el lapso estimado para el envío del trabajo, que normalmente no supera los 3 meses desde la fecha de “inscripción temprana”. Para la evaluación y selección del trabajo ganador se incorpora junto al jurado al cliente como figura fundamental y también al equipo organizador del concurso.

Finalizada la evaluación, los responsables del portal se comprometen a acompañar al cliente desde ese momento hasta la etapa de proyecto final y elaboración de los planos que permitirán su construcción. Los resultados del concurso permiten obtener lo que se denomina el “proyecto básico” (planos técnicos y memoria descriptiva) y concluye definitivamente cuando los ganadores, en un lapso de un mes, incorporan las observaciones y cambios sugeridos por los evaluadores.

A partir de ese momento, el proyecto será asumido por un equipo local, dependiendo de dónde se promueva el concurso, que se encargará de elaborar y coordinar las etapas de “proyecto ejecutivo” y “dirección de obra”, correspondiéndole hacer las modificaciones que considere pertinentes, diagramar, ajustar e imprimir los planos en el formato oficial para presentarlos a la entidad local correspondiente y conseguir los permisos respectivos. Por tanto, el “proyecto básico” objeto de la entrega final del concurso se desvincula de sus creadores para las dos etapas siguientes, lo que en principio facilita y agiliza su ejecución definitiva.

Los organizadores garantizarán en todo momento a los ganadores el derecho de propiedad intelectual y el derecho de autor de acuerdo al Tratado de la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) sobre Derecho de Autor. No obstante, una vez presentadas las propuestas al concurso, el material será cedido a Abouthaus para sus futuras publicaciones y promociones del concurso.

Expuesto lo anterior por lo interesante e ilustrativa que nos ha parecida esta iniciativa, vale la pena resaltar, que en el caso que nos ocupa se buscaba diseñar “Una casa construida con un sistema modular y prefabricado de balas de paja, una cubierta vegetal, un invernadero adosado y una estufa rocket. Asegurando así un alto nivel de eficiencia energética. Una contribución a la construcción natural, sostenible y eficiente”. Así, la vivienda debe convertirse en “Un refugio donde Óscar, el propietario, busca llevar una vida tranquila, saludable y estar en contacto con la naturaleza. (…) Óscar imagina su casa acogedora y saludable con un bajo consumo energético y bajo impacto en su entorno. Con toda la luz natural que permita disponer también de una buena oscuridad en las horas de descanso.(…) Abierta al exterior para aprovechar las magníficas vistas que ofrece su emplazamiento hacia la arboleda cercana y hacia el horizonte a lo lejos, y también hacia la vegetación silvestre de la propia parcela que se intentará respetar o replantar en la medida de lo posible. (…) La casa estará ubicada en la atractiva ciudad de Guadalajara, ubicada en el centro de España, muy cerca de la capital, Madrid”.

La propuesta presentada por Alexandra Frías y César Barbarán, titulada “Casa entre muros”, cuyas láminas reproducimos acompañando esta nota, se impuso sobre un total de 63 equipos inscritos de 31 países, y permitió al jurado emitir los siguientes comentarios:

“La ‘casa entre muros’ es un proyecto refrescante, nuevo y con una sutil y a la vez rotunda implantación en el terreno. (…) Su implantación se da partir de una trazas paralelas que dibujan y organizar la casa sobre el terreno con la clara intención de traer, de algún modo, el paisaje lejano a la casa. (…) Estas trazas son a la vez muros fundacionales de gran sencillez estructural, pero que además poseen una función espacial y funcional: soportan el mobiliario, el sistema estructural de balas de paja y el reciclaje de aguas.

La casa se adapta al terreno a tal punto que parece un elemento más. (…) Las cubiertas se vuelven suelo sin estar inclinadas o simular una topografía nueva. Las cubiertas vegetales ayudan a este propósito aunque el mérito es mas bien del diseño que de la cubierta vegetal como tecnología.

La inclusión de espacios intermedios, mediadores entre el interior y exterior, son de gran valor, aportando calidez y carácter a la casa. (…) El programa ha sido trabajado con sensatez y precisión, sin dejarse atraer por aumentar la superficies solicitadas, entendiendo de algún modo la forma de vivir de Óscar, el propietario.
Es una propuesta bien conceptualizada y elaborada, donde es posible apreciar una intención deliberada por generar una mínima afectación en el terreno. (…) Responde la casa entre muros a una arquitectura de bajo impacto, algo de lo cual se habla mucho, pero que pocas veces se logra proyectar”.

Sobre los ganadores, la página abierta especialmente para la promoción y organización del concurso, nos ha permitido saber que Alexandra Frías, manifiesta “un fuerte interés por las artes y cómo éstas pueden transformar y amoldarse a la vida de las personas”. También que “por un año estudió en la Universidad Tecnológica de Múnich en Alemania, en la  cual trabajó con profesores como Bruno Krucker, Stephen Bates y Francis Keré. Esto le proporcionó experiencia y la oportunidad de conocer distintas aproximaciones a la resolución de problemas de acuerdo al enfoque del diseño, realidades y localidades, tomando en consideración la sustentabilidad como un elemento esencial en el desarrollo de las propuestas y proyectos. (…) De igual forma, ha sido partícipe de varios servicios comunitarios en la ciudad de Caracas, siendo uno de ellos con el estudio de Enlace Arquitectura dirigido por Elisa Silva, en donde tuvo la primera aproximación con localidades urbanas densas, para así crear espacios públicos en pro de un desarrollo y avance de las comunidades involucradas».

Por su parte, César Barbarán, manifiesta “mucho interés en la arquitectura para el hombre y su relación con la naturaleza, sensible por las artes, frio calculador para los detalles. Ha participado en diversos concursos nacionales e internacionales, saliendo galardonado hasta la fecha en 3 de ellos, formando parte de sus respectivas difusiones en galerías y digitales”. Tuvo la oportunidad de cursar de intercambio en la Pontificia Universidad Católica del Perú, participando actualmente “en actividades comunitarias en ccscity 450 apoyando a la construcción de mobiliario a través de materiales reciclados”.

A Alexandra y César, así como a todos los involucrados en su formación, les enviamos desde aquí las más sinceras felicitaciones.

ACA