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2001• Se publica la casa de Max Pedemonte en Mérida

2001 La revista Architectural Digest AD publica en su número de agosto la restaurada casa de hacienda del arquitecto y escultor Max Pedemonte, ubicada en las cercanías a la ciudad de Mérida, estado Mérida.
La casa que data de los inicios del siglo XIX, de techo de tejas españolas y caña, de gruesas paredes de tapia, fue intervenida por Pedemonte manteniendo su carácter original, haciéndola más luminosa e introduciéndole color.

Casa de hacienda restaurada por Max Pedemonte, ubicada en las cercanías de Mérida, estado Mérida. Vista de uno de los patios interiores.

Max Pedemonte se graduó de arquitecto en la FAU UCV en la promoción 10 /1960. Obtuvo el Premio Nacional de Escultura en 1962, se incorporó en 1968 al equipo del Metro de Caracas, coordinando el conjunto de operaciones realizadas para construir y complementar la infraestructura peatonal a lo largo de las rutas de sistema de transporte subterráneo de la capital, por lo cual se le reconoce y honra con el Premio Nacional de Arquitectura en 1987.

Casa de hacienda restaurada por Max Pedemonte, ubicada en las cercanías de Mérida, estado Mérida. Vista interior.


Fotografías de Tuca Reines, SP, Brasil, 2001 para AD Architectural Digest.

HVH

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Una reparación respetuosa.

Rehabilitación de la Neue Nationalgalerie por David Chipperfield

José Juan Barba

29 de abril 2021

Tomado de metalocus.es

Tras seis años de cierre y meticulosas obras de rehabilitación, la Neue Nationalgalerie de Berlín, icono de la modernidad construido entre 1965 y 1968 por el arquitecto Mies van der Rohe, reluce de nuevo remozada por el estudio de arquitectura de David Chipperfield. En un acto parco y sin público por la pandemia, el estudio entrega hoy las llaves del edificio a la Fundación Patrimonio Cultural Prusiano (SPK), que empezará a trasladar las obras del siglo XX de la colección –que han pasado estos años en varios depósitos–, y a preparar las muestras para reabrir al público en agosto. En principio, el edificio seguirá cerrado hasta entonces, si bien hay esperanza de poder celebrar una jornada de puertas abiertas los días 28, 29 y 30 de mayo.

David Chipperfield, británico, es un arquitecto muy vinculado a Berlín, donde tiene una de sus oficinas. En octubre del 2009 recibió el encargo para  recuperar el Neues Museum de la Isla de los Museos, cuyas instalaciones llevaban décadas en una situación lamentable. Las obras se completaron, en diciembre del 2018, con la realización de la Galería James Simon, utilizada como acceso al complejo museístico de la isla.

Proyectado y construido entre 1963 y 1968, la Neue Nationalgalerie de Berlín es el único edificio diseñado por Mies van der Rohe en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial luego de su emigración a los Estados Unidos. Después de casi cincuenta años de uso intensivo, el edificio protegido requirió una reforma integral. En 2012, David Chipperfield Architects Berlin fue designado para renovar el edificio.
Ludwig Mies van der Rohe (Aquisgrán, 1886-Chicago, 1969) concibió su singular edificio como una estructura en tres partes que se apoyan entre sí: el templo superior de acero y vidrio, la base de piedra y hormigón –sobre la que se sustenta el templo, y que en su parte subterránea alberga galerías para exponer–, y el jardín de las esculturas.

Cuando fue construido, con la ciudad dividida en dos, el museo se ubicaba en el extremo de Berlín Oeste, alzándose en casi total soledad. “El edificio tiene dos historias: una es la de su arquitectura, es un icono en la historia de la arquitectura moderna –señala Chipperfield–. Pero también es un edificio importante en la historia de la Alemania Occidental, porque fue concebido junto a la Filarmonía y a la Biblioteca Estatal para reemplazar en Berlín Oeste a los monumentos que habían quedado en Berlín Este”.

La estructura del edificio existente se ha renovado y actualizado a los estándares técnicos actuales con un mínimo de compromiso visual con la apariencia original del edificio. Las mejoras funcionales y técnicas incluyen aire acondicionado, iluminación artificial, seguridad e instalaciones para visitantes, como guardarropa, cafetería y tienda del museo, además de mejorar el acceso para discapacitados y el manejo del arte.

La necesidad de una reparación extensa de la carcasa de hormigón armado y la renovación completa de los servicios técnicos de la edificación requirieron una intervención en profundidad. Alrededor de 35.000 componentes originales del edificio, como el revestimiento de piedra y todos los accesorios interiores, fueron desmontados para hacer visible la estructura de la construcción. Cuando fue necesario, tras su restauración y modificación, se reinstalaron nuevamente en sus posiciones originales. Las obras han costado 140 millones de euros.

La clave del complejo proceso de organización de este proyecto fue encontrar un equilibrio adecuado entre la conservación patrimonial y el uso del edificio como museo moderno. Las inevitables intervenciones en la estructura original dentro de este proceso debían conciliarse con la conservación de la mayor cantidad posible de la esencia original. Aunque las adiciones esenciales permanecen subordinadas al proyecto existente del edificio, son discretamente legibles como elementos contemporáneos.

El proyecto de rehabilitación no representa una nueva interpretación sino una reparación respetuosa de este emblemático edificio del estilo internacional.

«Desmantelar un edificio de tan indiscutible autoridad ha sido una experiencia extraña pero un privilegio. La Neue Nationalgalerie es una piedra de toque para mí y para muchos otros arquitectos. Ver detrás de su exterior ha revelado tanto su genio como sus defectos, pero en general solo ha profundizado mi admiración por la visión de Mies. Por lo tanto, nuestro trabajo fue de naturaleza quirúrgica, abordando cuestiones técnicas para proteger esta visión. Ciertamente, llevar a cabo una tarea de este tipo en un edificio que no deja lugar para esconderse es abrumador, pero esperamos haber devuelto a este querido paciente aparentemente intacto, excepto porque funciona mejor.»

David Chipperfield

ACA

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El Centro Pompidou de París cerrará tres años para someterse a una “renovación total”

Las obras comenzarán a finales de 2023 y se prolongarán hasta que acabe 2026, estima el museo. Tendrán un costo estimado de 200 millones

Por Silvia Ayuso

26/01/2021

Tomado de elpais.com

El cierre de museos, esa estampa inédita que la pandemia ha convertido en habitual en muchas partes del mundo, especialmente en Francia, tendrá una continuación no sanitaria en París. A finales de 2023, cuando se espera que el coronavirus no sea más que un mal recuerdo, el Centro Pompidou volverá a cerrar sus puertas durante tres años para someter a una “renovación total” el icónico edificio diseñado por Renzo Piano, Richard Rogers y Gianfranco Franchini que abrió sus puertas en enero de 1977. La idea es que el profundo lavado de cara interior y exterior del edificio situado en el corazón de París y famoso, entre otros aspectos, por su escalera exterior en forma de oruga, esté a punto para celebrar su 50 aniversario a comienzos de 2027.

“Las obras son una garantía para el futuro del Centro Pompidou”, dijo en un comunicado el presidente de la institución, Serge Lasvignes. “Se trata de preservar nuestra primera obra maestra, el edificio, que no ha sido sometido a ninguna renovación profunda desde 1977”.

El principal objetivo de las obras es eliminar totalmente el amianto de la fachada para “responder a las normas de seguridad”, según el Pompidou. También se procederá a un cambio de todas las vidrieras y se tratará la corrosión que sufre la estructura principal y toda la cerrajería metálica. Además, se renovarán la pintura y los suelos y se cambiarán o modernizarán los ascensores, montacargas y escaleras metálicas del foro, entre otros.

Más barato y en menos tiempo

Asimismo, se aprovechará para realizar las renovaciones necesarias para que el edificio, visitado en 2019 por 3,2 millones de personas, “responda a las normas de seguridad, técnicas y energéticas en vigor, así como a las normas de accesibilidad para el público con discapacidades”.
Las obras tendrán un costo estimado de 200 millones de euros. Según dijo la ministra de Cultura francesa, Roselyne Bachelot, al diario Le Figaro, que adelantó el lunes la noticia del cierre del Pompidou, “había dos opciones sobre la mesa: una era restaurar el Centro manteniéndolo abierto, la otra era un cierre total. Elegí la segunda, porque duraba menos y era algo menos cara”. Realizar las obras por etapas manteniendo el acceso al público habría prolongado el proyecto hasta siete años.

La biblioteca del Centro, principal sala de lectura pública de París, será trasladada a un local provisional. Lasvignes quiere aprovechar además el cierre de la sede principal del museo para reforzar sus filiales e impulsar las “colaboraciones” nacionales e internacionales. “Trabajamos ya duramente en proyectos ambiciosos. El periodo de cierre no significará una pausa de nuestras misiones, ¡todo lo contrario!”, sostuvo en el comunicado.

En declaraciones a la Agencia France Presse, el director del Centro Pompidou reconoció aun así el “desafío” que supone cerrar un museo como este en pleno centro de París. Sobre todo cuando otros espacios que constituyen una potencial competencia esperan su estreno. Así ocurre con la colección Pinault en la antigua Bolsa de París, cuya inauguración el pasado sábado ha tenido que ser pospuesta sine die por la pandemia, pero se espera sea inmediata en cuanto el Gobierno permita reabrir los museos y monumentos públicos, cerrados desde el comienzo del segundo confinamiento, el 30 de octubre. No obstante, Lasvignes considera que el Pompidou no podía esperar más para renovarse. “Las obras son indispensables para que siga siendo ese icono mundial de la modernidad y la arquitectura contemporánea que atrae cada año a millones de visitantes. Me felicito de esta decisión que nos permitirá festejar a lo grande nuestros 50 años y que inscribe plenamente el Centro en el Siglo XXI”, sostuvo.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 237

El Concurso Nacional de Ideas «La Cultura Libera al San Carlos. La transformación del cuartel San Carlos en Centro Nacional de Culturas”, promovido por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el Consejo Nacional de la Cultura (CONAC) y el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), presidido por el arquitecto Leopoldo Provenzali y asistido por el también arquitecto Javier Cerisola, se inscribe en un año en el que la realización de eventos de ese tipo se vio particularmente revitalizada. Así, en el 2000 se llevaron a cabo, además del ya señalado: el Concurso de Ideas por invitación para el Edificio Sede de la Cinemateca Nacional, Los Caobos, Caracas; el Concurso privado convocado por la Fundación UCV para la Propuesta de Recuperación de la Plaza Simón Bolívar, ubicada entre los estadios de la UCV, Caracas; el Concurso Conservación y Rehabilitación del Área Central de Valencia, estado Carabobo (5 elementos de mobiliario urbano); y, Coordinados por INSURBECA con el patrocinio de CONAVI, FONDUR y FUNDACOMUN-CAMEBA, se organizaron como parte del Programa de Habilitación Física de las Zonas de Barrios de la Ley de Política Habitacional, dos Concursos de Ideas correspondientes a diferentes estados del país.

1. El Cuartel San Carlos con el Panteón Nacional al fondo. 1920
2. El Cuartel San Carlos. Planta y vista exterior de comienzos del siglo XX
3. Cuartel San Carlos. Patio principal

El Cuartel San Carlos, puesto militar que permitía albergar hasta 2000 soldados, construido sobre la planicie de La Trinidad, al Norte de Caracas, por orden del entonces gobernador de la Provincia de Venezuela, don Luis de Unzagay Amenzaga, en 1787, constituiría, como bien señala Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) “el punto final del sistema de fortificaciones que punteaba la ruta entre el puerto de La Guaira y Caracas, que formaban parte de la estrategia defensiva del territorio diseñada por el ingeniero militar y brigadier de las Fuerzas Reales, el belga Agustín Cramer. Su primera etapa fue concluida en 1790 y su construcción finalizó en 1792, con espacios destinados al entrenamiento militar, resguardo de armas, dormitorios, calabozos y áreas comunes. El edificio, cuya dimensión original era un cuadrado de 75 por 75 metros, era una pieza única en el área para ese entonces, ya que, por Real Cédula, se prohibían construcciones en su entorno.”

Su nombre rinde honor al rey Carlos III siendo conocido también a través del tiempo como Cuartel de Veteranos, Cuartel de La Trinidad y Cuartel de Santa Ana. “Está construido con muros de tapia y posee un patio de armas rodeado de corredores o galerías con arcadas. El diseño era de dos plantas, con garitas de vigilancia en cada esquina. La estructura fue también utilizada como prisión militar y política” entre 1945 y 1994 pero diferentes fugas de presos llevadas a cabo en la década de 1970 “pusieron en entredicho su seguridad a la hora de albergar prisioneros”.

Durante el terremoto de 1812 el cuartel se vio seriamente afectado quedando sepultada en sus escombros “una tropa de línea compuesta por soldados de Artillería y Zapadores”, según relata la antropóloga Mariana Flores en “Cuartel San Carlos. Yacimiento veterano”, artículo aparecido en Memorias, Revista Digital de Historia y Arqueología desde el Caribe, nº 7, 2007. “No es sino hasta finales del s. XIX, en el año de 1884, cuando se restaura completamente su estructura, aunque sus reparaciones se iniciaron en 1839 en el Gobierno del General Carlos Soublette. El poco presupuesto nacional y el mantenimiento del control interno durante el inicio de la República, no permitieron su culminación sino hasta la época de Antonio Guzmán Blanco. El alojamiento de las tropas durante este siglo, funcionó en el Cuartel de Milicias, Cárcel Pública, y en los Conventos de San Jacinto y San Francisco. (…) En el año de 1900 otro terremoto destruye nuevamente parte del edificio, incluyéndose esta vez durante la reconstrucción, la prolongación de las Naves Este y Oeste y la construcción del edificio de enfermería y de las cuatro garitas de las esquinas, mientras que en 1946 se inserta el edificio de la Comandancia, localizado en el Patio Central”, apuntará Flores.

4. Vista aérea del Cuartel San Carlos

La edificación, que había sido declarada monumento histórico nacional en 1986 por la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, es objeto en 1988 del Decreto N° 2.487, emanado de la Presidencia de la República, que destinaba sus instalaciones para sede del Museo Nacional de la Historia, bajo custodia y conservación de la Academia Nacional de la Historia.

En 1995, se ratificó lo pautado en el Decreto 2.487 y, por ende, su condición de “sede del mencionado Museo y demás fines que sean compatibles, de acuerdo a lo que decida el Consejo Nacional de la Cultura”; en el mismo documento se encarga de su restauración al Instituto del Patrimonio Cultural «para devolverlo, en lo posible, a su estado prístino». Cabe destacar que para el momento del llamado a concurso los trabajos de rescate del edificio patrimonial estaban ya en marcha. Se habían iniciado durante la gestión de Juan Pedro Posani como presidente del IPC y continuados sin detenerse por Leopoldo Provenzali, quien lo sucedió en el cargo.

Con el Concurso de Ideas se buscaba mediante un proyecto integral proponer la creación de áreas de exposiciones, auditorios, salas de usos múltiples, aulas y talleres, áreas para oficinas, servicios y depósitos, espacio para un centro de documentación audiovisual y de archivos, servicios gastronómicos y áreas de comercialización de bienes culturales. Se pretendía, así, convertir el antiguo recinto militar en el “Centro Nacional de Culturas”; espacio integrador de las expresiones plurales de todas las regiones de Venezuela.

La Comisión Organizadora del evento estuvo conformada por Guillermo García Ponce, Benito Irady y Carlos Pou habiéndose inscrito, en virtud de las amplias bases que se plantearon para el mismo, más de un centenar de personas.

5. Número 343 del semanario Arquitectura HOY del 30 de junio de 2000 donde se recogen los resultados del «Concurso Nacional de Ideas. La transformación del cuartel San Carlos en Centro Nacional de Culturas».

El numeroso jurado, integrado por Héctor Navarro, Manuel Espinoza, Gustavo Pereira, Gladys Meneses, Jorge Rigamonti, José Manuel Rodríguez, Pedro Romero, Ana María Marín, Marcos Sanoja y Hugo Segawa como invitado internacional, seleccionó como propuesta ganadora la presentada por el equipo integrado por los arquitectos Joel Sanz y Juan Carlos Parilli, con la colaboración de Claudia Hernández, Omar Ladera y Roberto Castillo, formando parte de la información gráfica presentada el material con el que ilustramos nuestra postal del día de hoy. El segundo premio fue ganado por el mismo grupo sumándose como colaboradores Sergio Colombo y Juan José Carrillo; y el tercero por los arquitectos Rafael Mattar Neri, Garam Mattar Neri y Darwing Suárez Bustamante. Así mismo, el jurado otorgó tres Menciones de Honor: la primera para el equipo conformado por Edwing Otero García, Alfredo Sanabria Corrales y Hugo José D´Enjoy Ochoa, con la colaboración de María José Sedales y Natascha Gergoff B.; la segunda para Arturo Lares, José Miguel Fernández Avilán y Yudmar R. Reyes Ramírez; y la tercera para Pablo Lasala Ferrer, Isabel Lasala Hernández y Ana Lasala Hernández con la colaboración de Claudia Ruiz Santana. Adicionalmente otros once trabajos fueron reconocidos con Mención Publicación.

Tal y como fue recogido en el número 343 del semanario Arquitectura HOY del 30 de junio de 2000, los ganadores presentaron unos lineamientos generales donde se subraya la necesidad de crear “un ambiente integrado a la ciudad, un conjunto urbano más que un edificio, que promueva y estimule junto con la necesaria planificación de actividades, la indispensable espontaneidad que hace de estos lugares espacios exitosos, en donde la cultura se acerca a la vida cotidiana de la ciudad a través de espacios interiores y exteriores que permitan su apropiación de manera informal para actividades y eventos difícilmente previsibles en una programación planificada”.

Tal declaración de intenciones se acompaña de una “propuesta urbana” y una “propuesta arquitectónica”. La primera se encuentra respaldada por una serie de acciones “dirigidas a revitalizar la zona, que en parte por su ubicación periférica, y en parte por decisiones erradas de diseño urbano, se ha convertido en un lugar deprimido cuyos problemas deben ser resueltos, trascendiendo los límites del edificio del Cuartel e incluso de la poligonal urbana objeto del concurso”. Para ello la operación principal consistirá en convertir la fachada norte, hoy en día abandonada, en su frente principal, acompañándola con la creación de un atractivo espacio público que le servirá de acceso al edificio.

La segunda propuesta, consecuencia y a la vez acompañante necesario de la primera, “consiste en la creación de un recinto urbano bien definido e identificable, conformado espacialmente por nuevas construcciones que rodean la edificación del Cuartel y a una serie de espacios exteriores (plazas anfiteatros y terrazas), destinados a actividades públicas, formales e informales relacionadas con el uso cultural”. Además se propone la eliminación de todos los anexos (interiores y exteriores) que con el tiempo se le han añadido al edificio, en busca de recuperar las características originales del mismo, evitándose adosar ningún otro cuerpo o edificación “a excepción de un área de acceso y distribución que se construirá en la antigua fachada posterior (ahora principal), entre los dos apéndices construidos en el siglo XIX”.

6. Imágenes del Estudio Arqueológico del Cuartel San Carlos (EACUSAC) del Instituto de Patrimonio Cultural llevado a cabo por EXARCON (Excavaciones Arqueológicas Consultores. C. A.)

Como suele suceder en Venezuela, la solución formulada por los vencedores del certamen quedó en el papel. Posteriormente (2006) sólo sabemos que se emprendió el Estudio Arqueológico del Cuartel San Carlos (EACUSAC) del Instituto de Patrimonio Cultural llevado a cabo por EXARCON (Excavaciones Arqueológicas Consultores. C. A.), que abarcó las áreas Traspatio, Patio Central y las Naves Este y Oeste de la edificación, «encontrándose en el sitio una amplia muestra de materiales que reseñan un estilo de vida cotidiana militar, así como las dinámicas sociales internas ocurridas en el San Carlos», del cual el ya mencionado artículo de Mariana Flores da cuenta con lujo de detalles.

7. Portada de la publicación publicación editada por los entes organizadores del concurso que lleva por título justamente «La Cultura Libera al San Carlos. Concurso Nacional de Ideas. La transformación del cuartel San Carlos en Centro Nacional de Culturas” (2000)

El concurso, su concepción, organización, desarrollo y desenlace fue recogido en una publicación editada por los entes organizadores que lleva por título justamente «La Cultura Libera al San Carlos. Concurso Nacional de Ideas. La transformación del cuartel San Carlos en Centro Nacional de Culturas”, siendo uno de los pocos documentos que se han hecho para registrar evento alguno de este tipo realizado en el país y por tanto referencia en dicha área temática. El libro está estructurado con base en una “Introducción” conformada por cuatro textos de Héctor Navarro, Manuel Espinoza, Leopoldo Provenzali y Benito Irady; tres capítulos (“El Cuartel San Carlos” -reseña histórica, cronología del edificio, levantamiento planimétrico y registro fotográfico-, “La cultura libera al San Carlos” -seis artículos de Guillermo García Ponce, Carlos Pou Ruan, Gustavo Pereira, Pedro Romero, Jorge Rigamonti, Hugo Segawa, Christian Valles y Francisco Sesto- y “Concurso Nacional de Ideas. Resultados”); y un “Apéndice” que contiene las bases, los documentos de referencia, el veredicto y la lista de participantes. Cabe destacar que buena parte de la información que manejamos para elaborar esta nota la hemos obtenido de esta cuidada y relevante edición.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 5. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

  1. http://viejosrecuerdos.eklablog.com/cuartel-san-carlos-a117884288

2 izquierda. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

2 derecha. https://www.pinterest.com/pin/384917099387254655/

3. http://guiaccs.com/obras/cuartel-san-carlos/

4. http://viejosrecuerdos.eklablog.com/cuartel-san-carlos-a107384020

6. file:///Users/aziercalvo/Downloads/Dialnet-CuartelSanCarlosYacimientoVeterano-2321930.pdf

7. https://www.lasalaylasala.net/la-cultura-libera-a-san-carlos

restauración de la Iglesia Santa Rosa de Lima

1983• La C.A. Metro de Caracas como parte de la intervención urbana que realiza en Quebrada Honda, simultáneamente con la construcción de la Estación Colegio de Ingenieros, restaura integralmente la Iglesia Santa Rosa de Lima, de acuerdo al proyecto realzado para esta institución por el arquitecto Oscar Bracho Malpica (FAU UCV promoción 18/C, 1969. La iglesia había sido construida en 1906, y casi destruida con el sismo que afectó a Caracas en 1967. La restauración fue de tal magnitud que solo se preservó la fachada, reconstruyéndose y modificándose el interior del templo, lugar que goza de la devoción de la población peruana que vive en el país.

HVH

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Comienza el delicado desmontaje del andamio de Notre-Dame de París

El andamio, colocado antes del incendio para restaurar la aguja de la catedral, está formado por 40.000 piezas y tiene un peso de 200 toneladas

Beatriz Juez

8 de junio 2020

Tomado de https://www.elmundo.es

La delicada operación de desmontaje del andamio de 200 toneladas, severamente deteriorado en el incendio de la catedral de Notre-Dame de París, comenzó hoy y se espera que dure todo el verano. Los operarios deberán retirar con mucho cuidado las piezas del andamio sin que toda la estructura se venga abajo, evitando así que se derrumben los muros de la catedral gótica, cuya estructura también quedó muy dañada en el siniestro.

Las llamas devoraron el 15 de abril de 2019 el techo de la catedral, la aguja que coronaba el edificio se desplomó y parte de la bóveda quedó destruida en el incendio. Pero los muros de Notre-Dame y el andamiaje se mantuvieron en pie y se salvaron los rosetones y las reliquias de la catedral.

El andamio había sido colocado antes del siniestro para restaurar la flecha de la catedral que coronaba el edificio y que fue construida por el arquitecto Eugène Viollet-le-Duc en el siglo XIX. El andamiaje había sido montado de muro a muro y no se apoyaba ni en el techo de madera ni en la aguja de la catedral, por lo que durante el incendio se evitó que hubiera un efecto dominó y se mantuvo en pie.

La estructura metálica resistió el desplome de la aguja, pero las llamas la deformaron. El andamiaje, que pesa 200 toneladas, está compuesto por 40.000 piezas, la mitad de las cuales están situadas a más de 40 metros de altura. El fuego soldó las piezas unas con otraspor lo que no se pueden desmontar como normalmente se haría. Para retirar el andamio hay que cortar las piezas y retirarlas una a una.

«Esta operación inédita y compleja ha sido minuciosamente preparada», explica en un comunicado de prensa el organismo público encargado de la conservación y restauración de la catedral de Notre-Dame de París.

En los últimos meses se ha consolidado el andamio incendiado y se han colocado vigas metálicas en tres niveles para estabilizarlo y evitar así cualquier riesgo de desmoronamiento. También se instaló un segundo andamiaje, a mayor altura que el antiguo, y una pasarela para facilitar las labores de desmontaje. Y se han colocado redes de protección en tres niveles para frenar la caída de los tubos o de los trabajadores durante la operación.

Dos equipos de cinco trabajadores se turnarán para descender con cuerdas hasta las partes calcinadas del andamio y cortarán con ayuda de sierras los tubos metálicos que se fundieron entre sí durante el incendio. Estas piezas serán retiradas gracias a una grúa de 80 metros de altura que se montó junto a la catedral el pasado mes de diciembre. Las partes más accesibles de la estructura serán desmontadas por especialistas en montaje y desmontaje de andamios.
El rector de la catedral de Notre-Dame de París, Patrick Chauvet, explicó que la gran dificultad en estos momentos en las obras de la catedral es el desmontaje del andamio incendiado.»Cuando haya terminado, podremos decir que la catedral está salvada al cien por cien», dijo a mediados de abril monseñor Chauvet a la prensa francesa.

La catedral de Notre-Dame de París permanece cerrada al público desde el día del incendio y lo seguirá estando durante el tiempo que duren las obras de restauración. El 31 de mayo se abrió al público la plaza de la catedral, que había estado rodeada de vallas desde el siniestro.
En este último año, solo se han celebrado dos misas a puerta cerrada y sin fieles en el interior de la catedral. La última misa que se celebró fue la del Viernes Santo en abril en pleno confinamiento por la pandemia de covid-19.

Hasta ahora las obras de Notre-Dame han sufrido continuos retrasos. Fueron paralizadas en varias ocasiones por los riesgos de exposición de los trabajadores al plomo, por las huelgas, por el mal tiempo y por el confinamiento de la población por la epidemia de coronavirus. El presidente francés Emmanuel Macron se marcó el ambicioso objetivo de restaurar Notre-Dame en cinco años, justo a tiempo para los Juegos Olímpicos de París 2024.

ACA