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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 320

Cuando en 1962 se termina la construcción y comienza la venta de los apartamentos de las Residencias Dálmata, edificio proyectado por el arquitecto Federico Guillermo Beckhoff (1919-1982), ubicado en el inicio de la Cuarta Transversal de la urbanización Los Palos Grandes, hacía cuatro años que se había promulgado la Ley de Propiedad Horizontal, novedoso instrumento que establecía (cosa que hoy nos parece natural) que “los distintos apartamentos de un inmueble podrán pertenecer a diversos propietarios” y que, a los efectos de la Ley “sólo se considerarán apartamentos las construcciones independientes que tengan salida a la vía pública, directamente o a través de determinado espacio común, sea que ocupen todo o parte de un piso, o más de uno”. Se superaba así un período de más de treinta años donde lo común era que los edificios pertenecieran a un solo propietario y los apartamentos se ofrecieran en régimen de alquiler, práctica que aún podemos constatar en algunos inmuebles de la capital.

1. Círculo de las Fuerzas Armadas o Círculo Militar, Caracas (1954).

Beckhoff, por su parte, nacido en Lage (Alemania), egresado en 1950 de la Universidad de Carola-Wilhelmina en Brunswich, (Alemania), tal y como señala Beatriz Meza Suinaga en la nota biográfica preparada para el Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Empresas Polar sobre el arquitecto, a fines de 1949 había sido escogido para trabajar por un año con la firma Malaussena y Silveira en Venezuela a donde viaja en 1951 encargándose de los detalles en la obra del Círculo Militar y de anteproyectos como el de la Base Aérea Internacional de Palo Negro, en Maracay (estado Aragua)”. También participará formando parte de la misma firma en el diseño de los hoteles Guaicamacuto (luego Macuto Sheraton) y Maracay ambos de 1955, encargados por la CONAHOTU.

Cuando en 1952 decide radicarse en el país, se independiza y funda poco después la Oficina de Arquitectura Beckhoff, dedicándose básicamente a la construcción de edificios residenciales con un particular sello distintivo siempre respetuoso de los cánones de la arquitectura moderna: amplias terrazas que acentúan la horizontalidad de las fachadas, integración franca interior-exterior, fluidez espacial, clara funcionalidad e incorporación de la vegetación, además de uso de materiales nobles, estructura en obra limpia, revestimientos y acabados de primera e instalaciones de calidad que incluían espacios generosos, tanto para los apartamentos como para los usos comunes.

2. Tres obras tempranas de Federico Beckhoff. Izquierda arriba: Edificio Palic. Izquierda abajo: Edificio Karamata. Derecha: Sede del Ministerio de Comunicaciones

Es decir, Residencias Dálmata se ubica entre las primeras obras en las que Beckhoff ya comenzaba a despuntar como arquitecto reconocido y reconocible de las que se podrían señalar, entre otras, los edificios: Palic, Altamira (1952), sede del Ministerio de Comunicaciones, Carmelitas (1957), nueva sede del Colegio Humboldt, Alta Florida (1957), Mónaco, Altamira (1959), un pequeño Centro Comercial en Chacaíto (1959), Mochima, La Florida (1960), El Trapiche, Las Mercedes (1962), Edoval, Esquina de Mijares (1963), Albona (1962) y Karamata (1964), ambos en San Román.

3. Residencias Dálmata. Situación general.
4. Residencias Dálmata. Perspectiva.
5. Dos de las páginas del folleto promocional de Residencias Dálmata.
6. Residencias Dálmata. Algunos de los materiales y acabados.

El edificio residencial que nos ocupa, cuya imagen engalana nuestra postal del día de hoy, se levantó en un terreno de 2.500 m2 de superficie, tiene planta baja con vestíbulo de acceso y cuatro apartamentos, 9 pisos con dos apartamentos cada uno, un PH con un solo apartamento de 411 m2 y dos semi-sótanos para estacionamiento con ventilación natural.

La obra y los detalles constructivos son característicos de los proyectos y especificaciones de construcción de este arquitecto: paredes de ladrillos macizos; Travertino Romano importado, en planchas regulares, para los antepechos; cerámica importada de 2×2 cms. en parte de las fachadas; en el hall de acceso mármol de Carrara, Travertino Romano y Verde Alpi; los pisos de los apartamentos llevan mármol paladiano negro, gris oscuro y verde en las áreas sociales, parquet de vera en las habitaciones y granito con cemento gris y piedra blanca en las cocinas, bateas y áreas de servicio; el revestimiento de los baños es en cerámica importada de 2×2 cms.; cuenta con ductos especiales para tuberías con puertas de control en cada piso; y un dato muy significativo para los tiempos que vivimos: posee dos tanques subterráneos de 159.000 litros (con su respectivo sistema de bombeo), dos tanques elevados de 40.000 litros y una reserva de agua por apartamento de aproximadamente 5.000 litros diarios, datos todos que hemos obtenido del folleto promocional preparado especialmente para la venta en 1962, donde destaca el rol de Beckhoff de arquitecto y propietario el edificio.

7. Tres obras posteriores a 1970 de Federico Beckhoff. Arriba izquierda: Edificio Panaven. Arriba derecha: Clínica La Floresta. Abajo: Prado Humboldt.

Beckhoff se nacionaliza en 1954, en 1957 revalida su título de arquitecto en la Universidad Central de Venezuela y en 1968 se asocia con el grupo Neue Heimat International de Alemania, acotará Meza Suinaga. A partir de entonces desarrollará importantes conjuntos urbanísticos como Camurí Mar en el Litoral (1970), Conjunto Residencial La Montaña, Alta Florida (1974) y La Pirámide-Prado Humboldt, Prados del Este (1978-1982). También proyectará los edificios: Capricornio, La Florida (1970), Clínica La Floresta, La Floresta (1971) y Panaven, Altamira (1975).

Al igual que en otras de sus obras, la forma y tectónica del edificio Dálmata muestran una arquitectura sobria, bien implantada y en armonía con el entorno que ha logrado resistir el paso del tiempo por no haber recurrido a excesivos formalismos. Junto al resto de su producción constituye una gran lección para quienes quieren mirar un excelente ejemplo de vivienda multifamiliar.

8. Tres detalles de dos edificios de Federico Beckhoff. Izquierda y centro: Edificio Capricornio. Derecha: Residencias Mochima.

Recordando lo dicho por Jimmy Alcock, Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), señalará que “Beckhoff rompió con el esquema de apartamentos de pequeño y mediano tamaño, regulados por el mercado inmobiliario en pleno apogeo de la propiedad horizontal en los 60 y 70, para proponer viviendas de mayor metraje, nuevos estándares de modernidad, calidad y lujo, que lograron que su arquitectura se posicionara como una marca en Caracas, que perdura en el tiempo”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 3, 4 y 5: Folleto promocional de Residencias Dálmata. Cortesía de Orlando Marín Castañeda

  1. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

2. Colección Crono Arquitectura Venezuela

6. Victor Pastore (@vpastore) on Instagram: “Residencias Dálmata«

7. Colección Crono Arquitectura Venezuela y https://www.sosbrutalism.org/cms/19037071

8. Colección Crono Arquitectura Venezuela y http://guiaccs.com/obras/residencias-mochima/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 319

La imagen seleccionada para engalanar nuestra postal del día de hoy corresponde al dibujo realizado por Tomás José Sanabria (1922-2008) del proyecto de uno de los dos edificios de vivienda multifamiliar que realizó en Caracas a lo largo de su fructífera carrera: el San Carlos.

1. La Avenida Principal de Las Mercedes (c.1953).
2. Plano de la Urbanización Las Mercedes donde se señala el eje de la Avenida Principal y la ubicación del edificio San Carlos.

Ubicado en el cruce de la Av. Jalisco con la Calle California, Las Mercedes, Caracas, el trabajo le fue encargado por el Dr. Peña Uslar a comienzos de los años 50 del siglo XX (1952) y se terminó de construir en 1954, en medio de una urbanización promovida por el ingeniero de origen mexicano Gustavo San Román asociado con la familia Eraso (propietaria de la antigua Hacienda Las Mercedes) a través de su empresa Venezolana de Inversiones C.A. (VICA), integrada en su gran mayoría por quintas y edificios residenciales realizados en estilo “neo-vasco”.

Será el propio Sanabria quien el año 2007, de acuerdo a lo recogido en http://tomasjosesanabria.com/2016/12/20/edificio-san-carlos/, comentará con respecto al proyecto: “Hablé con el Dr. Peña, persona muy culta y educada, quien demostró a pesar de mi corta edad, gran respeto profesional hacia mi persona. Acto que supe responder con el mayor interés, entusiasmo y dedicación. En el momento se hacían edificios proyectados fundamentalmente por competentes dibujantes que sabían cómo manejar estilos de orden en boga en España. Estas edificaciones tenían gran aceptación y estaban ubicados en la vía principal de la Urbanización recién terminada”.

3. Edificio San Carlos. Diagrama de niveles.

Fiel a su formación, Sanabria, por contraste, diseñará la edificación en un lenguaje afín a los postulados de la arquitectura moderna donde privarán la ausencia de ornamento y la claridad formal a lo que se sumará su permanente preocupación por las variables climáticas.

Al respecto, en la misma nota señalada, el arquitecto precisará: “El terreno en cuestión estaba situado en esquina entre las Ave. Jalisco y la Calle California. La intersección de las dos calles coincidía con la línea Norte Sur, es decir que las fachadas paralelas a cada calle eran bañadas por el sol prácticamente de igual manera durante todo el año. En cuanto a la ventilación el terreno al noreste seria destinado a una bomba de gasolina, ello no bloquearía el paso del viento predominante que venía del Este. (…) Como siempre, hice todos los análisis que acostumbro realizar previos a un estudio, de día, de noche, con lluvia etc. En la manzana todavía no había construcción, esta sería la primera. En ese tiempo no era necesario protegerse de la forma que hoy vemos por doquier, muros sistemas de rejas alarmas etc. Logré proyectar … pensando en el placer que nos ha de dar, el hecho de caminar por una acera, ser libre, ser tomado en cuenta y gozar del ambiente. Hice que los espacios sociales se integrasen con la actividad citadina lo más posible, inclusive expuse el núcleo de circulación vertical para que fuese parte de la fachada, en lugar de elementos que solo adornan. (…) Mi intención fue la de aprovechar lo más que pudiera, la ventilación cruzada, la ventilación natural, por ello propuse las ventanas continuas en todo el perímetro de las fachadas. Esto sin duda le imprime una imagen muy propia al pequeño conjunto”.

4. Vista del edificio San Carlos (c.1954).
5. Vistas del edificio San Carlos (c.1954).

En otros términos, Sanabria, con la libertad que tuvo de proponer el programa y la densidad del desarrollo en función de los usuarios y la escala que debía prevalecer en la zona, plantea un objeto aislado, respetuoso de las ordenanzas, organizado a partir de dos volúmenes articulados por un núcleo de circulación vertical y de servicios presidido por una hermosa escalera, resuelta estructuralmente como una limpia superficie plegada en concreto armado, encerrada dentro de una caja de cristal. Su planta en «L» se alinea con las calles, protege el espacio interior de la parcela y define un patio. Por otro lado, su baja altura colaboró, sin duda, a la armonización con las construcciones que a futuro lo rodearían.

Los volúmenes se diferencian en forma y altura: cuatro pisos y planta rectangular hacia la calle California; tres pisos y planta cuadrada hacia la calle Jalisco. Las limpias fachadas, a pesar de responder de forma diferente hacia cada frente, no reflejan la elaborada respuesta al clima y a la insolación que caracterizará la obra posterior de Sanabria, plegándose más bien a mostrar referencias directas relacionadas con los maestros modernos que influyeron en su formación. Aquí, la presencia de “pilotis” y columnas cilíndricas patentes en el área de estacionamiento de la planta baja (calle California) o de ventanas corridas y grandes superficies acristaladas en los volúmenes de los apartamentos hacen más bien mención a algunos de los cinco puntos de Le Corbusier.

6. Edificio San Carlos. Izquierda arriba: Planta baja. Izquierda abajo: Fachada hacia la calle California. Derecha: Planta tipo.

La planta muestra la existencia desde el primer piso de un apartamento de tres habitaciones más la de servicio en el cuerpo que da frente a la calle California el cual, en planta baja, se eleva para albergar el estacionamiento y la conserjería así como para darle paso al acceso peatonal. Hacia la calle Jalisco a todo lo alto del volumen se colocaron apartamentos de dos habitaciones, contando el de planta baja con una terraza-jardín que se prolongaba prácticamente hasta la acera. En todos prevalece la idea de continuidad espacial lograda mediante el empleo de tabiques de mampostería que no tocan el techo.

Esta “gran casa”, como gustaba definirla a su autor, se enmarca en el camino de la ruptura funcional, tipológica y de lenguaje que caracterizó buena parte del espíritu de los años 50. Su claridad geométrica, la combinación de limpias superficies con paneles de cristal, el contraste entre horizontalidad y verticalidad y el uso de la planta libre le otorgan una gran expresividad plástica, que se combina con la racionalidad propia de la eficiente distribución, buena iluminación y ventilación cruzada que ofrecen los apartamentos.

7. Imágenes recientes de las agresiones que ha sufrido el edificio San Carlos.

Las alteraciones sufridas por el edificio, producto del cambio de zonificación de Las Mercedes, se han traducido en el cambio de su original color blanco y la presencia de comercios en la planta baja amén de la transformación de apartamentos en negocios u oficinas, lo cual ha alterado su sobria y serena presencia dentro de un congestionado y transitado sector de la urbanización.

El San Carlos fue declarado Bien de Interés Municipal según decreto Nº 181, publicado en Gaceta municipal extraordinaria Nº 128-04/2005 de fecha 14 de abril de 2005.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 4. Galería de Arte Nacional. Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra (1995)

  1. https://entrerayas.com/2016/06/las-mercedes-el-nuevo-centro-de-la-ciudad/

2. https://www.ciudadalcuadrado.com/mercedes

3 y 6. http://www.redfundamentos.com/blog/es/obras/detalle-146/

5. Galería de Arte Nacional. Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra (1995) y https://materialesamv.tumblr.com/post/87496513399/edificio-san-carlos-arquitecto-tomas-jose

7. https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/06/02/edif-san-carlos/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 318

En junio de 1799 el naturalista alemán Alexander Von Humboldt (1769-1859) y el médico y botánico Aimé Bonpland (1773-1858) se embarcan en la fragata Pizarro, en el puerto de La Coruña, después de obtener del rey de España, Carlos IV, pasaporte para viajar con fines científicos a las llamadas Indias Occidentales.

La fragata, después de haber sido desviada de su rumbo original hacia México por el mal tiempo, toca tierra finalmente en Cumaná. A partir de allí Humboldt y Bonpland comenzarían dieciséis meses de recorrido por Venezuela. Al llegar a Caracas en septiembre 1799, ambos se alojan en una casa grande al norte de la ciudad donde permanecerían por un período de dos meses. Alli ascienden a La Silla de Caracas en una caminata que les tomó 15 horas. Era la primera vez que a alguien se le ocurría hacerlo…

La imagen que ilustra la postal 318, es una litografía de 53 x 48 cm. que data de 1827, a partir de un dibujo coloreado a mano de Alexander Von Humboldt. Es un esquicio o bosquejo de la nivelación barométrica que muestra una sección del cerro El Ávila, que podemos suponer contiene observaciones realizadas por Humboldt a partir de sus expediciones y caminatas por la geografía del valle de Caracas.
La ilustración que lleva como título “Porto-Rico. Amer. Sep.” e identificada con el número 69, muestra en primer plano la sección de la montaña que separa el valle y el litoral señalando el “Camino de la Guaira a Caracas por la cumbre” (Chemin de la Guayra a Caracas par la Cumbre) Venezuela, y en la parte inferior izquierda el plano de la isla de Puerto Rico, junto a las Islas Vírgenes, Anguila y Saint Martin, georeferenciadas según los paralelos y meridianos.

Resulta significativo el perfil de la cadena montañosa, que se representa con precisión científica en esta ilustración dramáticamente coloreada a mano. El dibujo, que forma parte de un Atlas, muestra las características geográficas de una forma muy novedosa para su época. En la composición de la lámina, a pesar de llevar el nombre de Porto-Rico, destaca la ilustración de la sección del Ávila y su caída al mar por sobre la de la isla con la que se identifica.

La sección muestra la altura de los distintos puntos que conformaban el camino entre la Guaira y Caracas, partiendo desde La Guaira. Le siguen Maiquetía, Curucuti, El Salto, Venta Grande, el Cuayuvo, la Cumbre, el camino de las vueltas, la fuente de Sanchorquíz, La Cruz de la Guaira, la Aduana de La Pastora, hasta llegar a la Plaza Mayor de Caracas y, como referencia, el río Guaire. Humboldt construye relaciones entre estos lugares y puntos geográficos de importancia como la altura de los valles de Aragua y de los llanos de Calabozo. A su vez apunta la temperatura media de Caracas que alcanzaba los 21,5 grados centígrados, la de la Silla de Caracas que llegaba a los 15,5 grados centígrados; y la de la Guaira que rozaba los 28 grados.

1. Izquierda: Los seis tomos del «Atlas universal de geografía física, política, estadística y mineralógica, en la escala de 1/1641836 o de una línea por 1900 toesas» de Philippe Vandermaelen. Derecha: La Carta de Ensamblaje del tomo nº5 correspondiente a América Meridional

Preparado como litografía por quien fuera llamado el “Mercator de la joven Bélgica”, el visionario geógrafo y cartógrafo belga Philippe Vandermaelen (1795-1869), e impreso en Bruselas por Henri Ode, esta ilustración forma parte del hermoso “Atlas universal de geografía física, política, estadística y mineralógica, en la escala de 1/1641836 o de una línea por 1900 toesas”, elaborado tal y como explicita Vandermaelen “según los mejores mapas astronómicos observaciones y viajes en los diversos países de la Tierra”. Cabe destacar que para definir la altitud Humboldt utiliza la “toesa”, una medida que equivale a 1,94 metros.

En un esfuerzo descomunal Humboldt junto a Vandermaelen y Ode, miembros de la Societé de Geographie de Paris, publican esta gran obra litográfica impresa, con una completa recopilación de la geografía del mundo en hojas separadas sin encuadernar, donde todos los mapas están en la misma escala, y donde 1 pulgada equivale a 26 millas. Los mapas del Atlas se publicaron originalmente divididos en partes contentivas de diez mapas cada una entre los años de 1825 y 1827. La publicación constaba de seis partes: la Primera parte, mostraba la geografía de Europa (con Estadísticas según Hassel); la Segunda parte, el extenso territorio de Asia; la Tercera parte el continente africano; la Cuarta parte, América Septentrional; la Quinta parte América Meridional y la Sexta parte, el territorio de Oceanía.

La construcción de este Atlas, es fundamental para la historia de la cartografía, pues puso en perspectiva un problema propio de la disciplina: cómo mostrar e ilustrar la totalidad del mundo desde el punto de vista científico, y cómo dividirlo para poder estudiarlo, representarlo, imprimirlo y reproducirlo en sucesivas imágenes. Para muchos conocedores, el Atlas de Vandermaelen con las ilustraciones de Humboldt, con frecuencia fue malinterpretado por estar impreso en hojas separadas, pues generalmente los mapas de la geografía terrestre se comprenden mejor en el contexto de sus mapas vecinos. A manera de curiosidad, en Bruselas, en un año que desconocemos, se construyó un globo que alcanzó los 7,75 metros de diámetro juntando todos los mapas contenidos en este Atlas. Ello gracias a que todos los planos estaban dibujados con sus respectivos paralelos y meridianos representando a escala la curvatura exacta de la tierra.

El dibujo que nos ocupa, incluido en el volumen 5 del Atlas, reviste suma importancia, pues sus ilustraciones mostraron por primera vez a Europa y al mundo entero nueva y valiosa información científica. Un ejemplo de ello es que la exploración pionera de Humboldt por el Orinoco, cuyos dibujos figuran en este Atlas, pudo establecer la ubicación precisa y mostrar la conexión entre el río Orinoco y el río Negro, respondiendo una pregunta que había desconcertado a los geógrafos durante tres siglos.

En el mundo del coleccionismo de mapas muchos afirman que este tipo de Atlas, aunque único en concepto y tamaño, se alejaba del estilo de los mapas generalmente apreciables como obra de arte por sus cualidades estéticas y finos detalles.  Sin embargo, la obra en el contexto del tiempo en que se desarrolló la técnica litográfica, representa una monumental pieza que alcanza estatura artística por su factura técnica, belleza y valor científico. Estos dibujos hechos a mano significaron en su momento, la mayor y mejor representación del mundo en su totalidad a escala, con un alto nivel de rigor, detalle y precisión.

Tal y como lo expresa Karl Krispin en “Alexander Von Humboldt. La visita de un hombre libre a Venezuela”, texto publicado el 17 de marzo de 2022 por la Fundación Cultural Estilo (accesible a través de https://revistaestilo.org/2022/03/17/alexander-von-humboldt-la-visita-de-un-hombre-libre-a-venezuela/) “con sus Naturgemälde, Dibujos de la naturaleza, -Humboldt- pinceló igualmente su concepción de la formación de la tierra. Ello se puede comprobar en el famoso dibujo transversal que realiza del Chimborazo, al que escaló como el Pichincha, el Cotopaxi, el Vesubio o la Silla de Caracas”.

2. Vista de la Silla de Caracas, Aimé Bonpland (c.1800).

Según Andrea Wulf, autora de La invención de la naturaleza, el nuevo mundo de Alexander von Humboldt (2016), el científico y explorador era capaz de percibir la naturaleza como una fuerza global interconectada, y a partir de este tipo de representaciones descubrir similitudes entre distintas zonas climáticas de todo el mundo, avizorando el peligro de un cambio climático provocado por el hombre, que hoy resulta evidente. Así, las ideas del visionario naturalista alemán cambiaron nuestra manera de ver el mundo natural y hoy configuran la conciencia medioambiental moderna. A su vez, Humboldt convirtió la observación científica en una narrativa poética, y sus escritos y dibujos inspiraron no sólo a naturalistas y escritores como Darwin, Wordsworth o Goethe, sino también a políticos como Jefferson y Simón Bolívar.

La ilustración que explica parte de la geografía de Caracas del valle al mar, forma parte de la David Rumsey Historical Map Collection, y puede ser revisada en detalle en la web www.davidrumsey.com.

IGV

Procedencia de las imágenes

Postal y 1. https://lib-dbserver.princeton.edu/visual_materials
/maps/websites/vandermaelen/home.htm

2. https://wellcomecollection.org/works/jsz9tsgm