Una breve historia de la arquitectura a través de la fotografía
Giovana Martino
21 de agosto de 2022
Tomado de ArchDaily
El pasado 19 de agosto se celebró el día mundial de la fotografía, herramienta fundamental para el registro del imaginario de nuestra sociedad. Si, por un lado, la fotografía es protagonista de diálogos que involucran arquitectura y ciudad, retratando momentos históricos y realzando edificios, por otro lado, nos guía por el contexto y el backstage del momento, eternizando el proceso.
La primera imagen grabada en papel fue realizada por Joseph Nicéphore Niepce, un inventor francés nacido en 1765 que se interesó por las enseñanzas de Leonardo Da Vinci sobre los métodos y efectos de la cámara oscura. A principios del siglo XIX, después de que varios pintores y dibujantes utilizaran la imagen invertida resultante de la cámara oscura para reproducir la realidad en sus dibujos, los inventos y descubrimientos relacionados con la Revolución Industrial permitieron fijar una imagen proyectada desde esta herramienta sobre papel o metal. A principios del siglo XIX, utilizando una caja de madera orientada hacia el jardín y un papel tratado químicamente, Niepce logró imprimir la imagen de su patio trasero en la hoja, dando como resultado la que se considera la primera fotografía de la historia -que tuvo como objeto principal la arquitectura de un jardín residencial.
La técnica mejoró a lo largo de los siglos XIX y XX cuando se empezaron a realizar impresiones en papel fotográfico y también evolucionó la tecnología de los dispositivos. Con el siglo XXI, la fotografía impresa cayó en desuso y finalmente llegamos a la era digital, con cámaras digitales y teléfonos celulares. Con su popularización, la fotografía se ha convertido en una herramienta tanto para registrar momentos familiares icónicos como grandes escenas históricas, como un medio para perpetuar la cotidianidad y el contexto banal, convirtiéndose en un objeto casi investigativo del pasado, que también es visto por la historia de arquitectura. Además de registrar los grandes edificios como objetos y obras de arte para admirar, la fotografía también pudo registrar los procesos constructivos de obras emblemáticas.
El Empire State Building, por ejemplo, comenzó a construirse en 1930 en Nueva York, marcando un avance fundamental en la arquitectura con el uso del hormigón y el acero que, combinados, permitieron que los edificios crecieran verticalmente, iniciando un nuevo proceso global de densificación urbana. Bajo la dirección del estudio de arquitectura Shreve, Lamb & Harmon Associates y la empresa de construcción Starrett Bros. & Eken, la estructura se elevó a un ritmo de 4,5 pisos por semana, completando los 102 pisos en solo 1 año y 45 días de construcción. El fotógrafo y sociólogo Lewis Hine registró el proceso de construcción del Empire State en fotografías icónicas que muestran los riesgos que esta técnica supondría para la construcción desde entonces.
A partir de la década de 1940, la arquitectura moderna se consagró en todo el mundo con nombres como Le Corbusier, Mies Van der Rohe y Frank Lloyd Wright. La construcción de Brasilia, a fines de la década de 1950, mostró el uso de hormigón armado en formas nunca antes vistas. Con un sitio de construcción literalmente del tamaño de una ciudad, la odisea atrajo a trabajadores de todo el país a una región remota, creando grupos urbanos que luego se convertirían en las conocidas ciudades satélite. El fotógrafo franco-brasileño Marcel Gautherot capturó en imágenes el sitio de construcción de ese período, registrando la inmensidad del desafío de construir una ciudad entera en 4 años.
Al mismo tiempo que la fotografía de Gautherot registraba literalmente la construcción de la arquitectura moderna, otras fotografías marcan lo que se consideraría su final. Diseñada por Minoru Yamasaki, la icónica urbanización Pruitt-Igoe es considerada un hito de la arquitectura modernista: con casi 3.000 unidades, el proyecto pretendía cubrir casi la mitad del déficit habitacional señalado por el gobierno en la década de 1950 en St. Louis, Estados Unidos. El declive del proyecto comenzó después de que terminaran las obras, en 1955, y menos de 20 años después, en julio de 1972, se completó la primera etapa de demolición del conjunto, ampliamente registrada en videos y fotografías.
El desarrollo de la tecnología digital ligada a la arquitectura en la posmodernidad de los años 80 también impacta en la forma de construir y en las obras. A principios de la década de 2000, el fotógrafo Iwan Baan capturó cómo se vería este sitio de construcción más aerodinámico en el proyecto CCTV en Beijing, China, concebido por OMA de Rem Koolhaas. Además de las fotos del sitio de construcción, Baan también registra en imágenes el impacto del edificio en su entorno, destacando el contraste entre la escala de CCTV y toda su tecnología y las pequeñas casas del vecindario.
A partir de las imágenes de Baan, Gautherot, Hine y tantos otros, percibimos el potencial de la fotografía más allá del registro descriptivo; nos muestran cómo la fotografía informa y provoca debates, pudiendo estimular reflexiones sobre sus objetos y momentos históricos.
Como tantos otros materiales que son utilizados en la industria de la construcción, la pintura “producto fluido que, aplicado sobre una superficie en capas relativamente delgadas, se transforma al cabo de un tiempo en una capa sólida que se adhiere a dicha superficie, de tal forma que recubre, protege y decora el elemento sobre el que se ha aplicado”, tiene antecedentes remotos. En tiempos antiguos la pintura era hecha a base de pigmento y se empleaba con el apoyo de implementos tales como brochas o pinceles a los cuales se han sumado rodillos y pistolas existiendo siempre la posibilidad de ser aplicada por inmersión.
Del apoyo que nos ofrece Wikipedia sabemos que el uso de la pintura ofrece diversas vertientes siendo considerada como la base de una de las primeras expresiones artísticas de la humanidad. En su preparación, el hombre primitivo utilizó mezclas basadas en ocre rojo o amarillo, hematita, óxido de manganeso y carbón vegetal. A pesar de la diversidad de ingredientes que se ha logrado descubrir usados como pigmentos, la mayoría de las pinturas echaban mano del aceite o agua como base diluyente, disolvente o vehículo para lograr la consistencia adecuada.
Dentro de la evolución que ha sufrido la pintura como material industrializable, se conoce que “en 1718, Marshall Smith inventó en Inglaterra una ‘Máquina o motor para moler colores’. No se sabe con exactitud cómo funcionaba, pero era un dispositivo que aumentaba la eficacia de la molienda de pigmentos de forma espectacular. Pronto, una empresa llamada Emerton and Manby anunciaba pinturas a precios excepcionalmente bajos que habían sido molidas con una tecnología que ahorraba trabajo”.
1. Izquierda: Henry Alden Sherwin. Derecha: Edward Porter Williams.2. Izquierda: Sede de Sherwin Willams & Co. (1870). Derecha: Tienda de venta de pinturas Sherwin-Williams (c.1920).3. Algunas fotos que muestran los años iniciales en que apareció la empresa Sherwin-Williams
Pero el gran salto que sirvió de apoyo a la masiva utilización de la pintura con fines de recubrimiento y protección contra agentes externos tanto en la construcción como en el hogar, se da cuando en 1866 Henry Alden Sherwin (1842-1916) se aventura a montar un pequeño negocio en Cleveland, Ohio, EE.UU. y de ente los diversos socios que lo fueron acompañando solo uno, Edward Porter Williams (1843-1903), se mantuvo en actividad. De dicha sociedad surge en 1870 Sherwin-Williams & Co. gran fabricante de pintura e inventor en 1880 de SWP (Sherwin-Williams Paint) la primera lata de pintura lista para usar. También hará historia cuando en 1884 contrate a Percy Neyman, el primer químico empleado por un fabricante de pinturas estadounidense.
Por otro lado, se conoce que en el año 1897, cuando el químico francés Charles Mureau descubrió el acrilonitrilo (un líquido sintético, incoloro y de fuerte olor que sirvió de base para elaborar los plásticos), sin saber que hacer inicialmente con él ni que éste componente estaría ligado para siempre con el desarrollo del acrílico (polimetil metacrilato). Tanto Mureau como aquellos que buscaban las tizas sintéticas en base a caseina (aglomerante) fueron los precursores de todo el inmenso mundo de los plásticos. A partir de ese primer paso se fueron desarrollando los plásticos para los más variados usos, entre ellos el de la pintura industrial.
Es interesante, sin embargo, repasar brevemente la evolución que en el tiempo ha acompañado a la firma Sherwin-Williams, ya que se convirtió en punta de lanza de las más importantes mejoras e innovaciones que presenta el ramo.
4. Evolución del logo e imagen actual de Sherwin-Williams.
Así, sabemos (con el apoyo de https://www.sherwin.com.ar/conozca-sherwin/nuestra-historia/), que en 1905 el logo de la marca que había comenzado con un camaleón sobre una paleta de pintor, muta al concepto de una lata volcando un producto sobre el globo terráqueo acompañándose del slogan “cover the earth” (cubre la tierra), conformándose de esta manera el logo oficial de Sherwin-Williams conocido internacionalmente.
En 1910 “Sherwin-Williams edita por primera vez Home Decorator, una revista que se convierte rápidamente en fuente de referencia, inspiración e información para arquitectos, pintores profesionales y dueños de casas”.
En 1935 “La compañía lanza la primera pintura al agua de la historia: Super Kem Tone. Y para su aplicación inventa el rodillo”.
El año 1955 “en Estados Unidos la línea Kem prueba su extraordinario éxito con la venta de más de 360 millones de litros” y en 1959, encontrándose en el tope del mercado mundial de la pintura, Sherwin-Williams revoluciona el mercado al lanzar “un sistema de dosificación único hasta entonces, el Colormeter, que permite al consumidor elegir entre más de 2100 colores listos para usar, sin tener que esperar su preparación en fábrica”.
En 1961 “El mercado conoce la nueva estrella de Sherwin-Williams: Loxon. Una pintura de excelente poder de cubrimiento especialmente formulada para exteriores, que alcanza rápidamente una clara posición de liderazgo”.
5. Izquierda: SWP (Sherwin-Williams Paint) la primera lata de pintura lista para usar (1880). Derecha: El dispensador Colormeter y la gama de productos Sherwin-Williams (1962)6. El impacto de la pintura dentro de las revistas de decoración, la incorporación del rodillo como instrumento y dos anuncios publicitarios de pinturas Sherwin-Williams de mediados del siglo XX.7. Super Kem Tone (1935) y Kem Glo (1964).8. Kem-Z10 (1970) y REXPAR (1973).
En 1964 aparece otro producto que por sus características inéditas, asombra al mercado de pinturas de la época: Kem Glo, “el esmalte milagroso que luce y se lava como la porcelana”.
En 1966 Sherwin-Williams celebra sus primeros 100 años y en 1969 abre el Centro Técnico Steudel en Chicago.
En 1970 “ve la luz Z-10, el látex para interiores más exitoso de las últimas décadas” y en 1973 “Sherwin-Williams presenta un nuevo látex para profesionales: Rexpar, un barniz marino que ofrece la máxima protección a la intemperie y los rayos del Sol. También se lanzan Kem Lustral y Kem Semi-Lustre, este último se conocería más tarde como Kem Satinado para finalmente convertirse en Kem Satin”. Durante esta década la marca introduce la división Sherwin-Williams Automotive.
En 2000 “Sherwin-Williams entra al nuevo milenio trabajando a pleno con la presentación de nuevos productos, como Kem Lux, Rexpar Stain y Kem Triple Acción”. En 2002 “al ya tradicional y exitoso látex para interiores Z10 y su línea de complementos, se le suma Z10 Frentes, el impermeabilizante de mejor relación costo-calidad del mercado”. También alcanza una cobertura de más de 3000 tiendas en EE.UU.
En 2004 “se lanza Z10 Exterior y una extensión de la línea de esmaltes profesionales Kem Pro”; y en 2006 “se renueva la línea REXPAR en forma completa con un diseño de avanzada y con la incorporación de productos de última tecnología para el cuidado y protección de la madera”.
En 2016 se produce el lanzamiento de la nueva línea de Loxon Larga Duración, “con un diseño renovado y nuevas tecnologías que maximizan la calidad de los productos. Las características mejoradas ofrecen más poder de cubrimiento, mayor resistencia al frote y a la intemperie, más poder antihongo, más elasticidad, más impermeabilidad, mayor ahorro de energía y más lavabilidad”.
9. Paleta de colores y productos Sherwin-Williams que ofrece en la actulidad PPV Puras Pinturas Venezolanas C.A., empresa filial del Grupo Corimon.
Y para finalizar este recorrido, en 2019 “se incorpora a la tradicional línea de Esmaltes Sintéticos KEM doble acción y KEM triple acción para madera y metal, la línea de Esmaltes al agua KEM AQUA. Con una fórmula superadora en términos de nivelación, blancura y adherencia se presenta en acabado brillante y satinado; en blanco, negro y base pastel. Estos productos de bajo olor y rápido secado llegaron para darle innovación a la marca”.
De lo que también recogemos de Wikipedia, Sherwin-Williams llega a Venezuela en 1953 cuando se funda Sherwin-Williams Venezolana mediante un acuerdo entre el grupo venezolano liderizado por el empresario Eugenio Mendoza Goiticoa y The Sherwin-Williams Company. “En la década de 1970, la empresa cambia su denominación social para llamarse C.A. Venezolana de Pinturas, y continua con la fabricación y venta de su gama de productos Sherwin-Williams. En el año 2004, después de 51 años de relaciones comerciales ambas empresas deciden separarse y de esta manera se crea la empresa Sherwin-Williams Pinturas de Venezuela, S.A. en la ciudad de Valencia. C.A. Venezolana de Pinturas continúa su operación, perteneciendo ahora al Holding Colombiano, Grupo Mundial. Bajo su denominación Venezolana de Pinturas expende las marcas Kem, Dominó (ambas antiguamente pertenecientes a Sherwin-Williams) y Pincelada (adquirida de Pinturas International, posteriormente Pintuco)”.
Ya posicionada en nuestro país en 1957 aparece en A, hombre y expresión (primera revista de arquitectura editada en el país desde 1954), la sobria y cuidada propaganda de Sherwin-Williams que ilustra nuestra postal del día de hoy diseñada por Clara Urdaneta, palpable manifestación del camino que por aquellos años estaba tomando el diseño gráfico en Venezuela.
Como se habrá visto, seguirle la pista a Sherwin-Williams es conocer de primera mano la evolución de los productos que se usan como recubrimiento, ofrecidos en la actualidad por una diversidad de empresas que, sin embargo, no han podido desbancar a la firma de origen estadounidense del tope del mercado que ya cuenta con 156 años de fundada y presencia en más de 100 países, clara demostración de que literalmente “cubre la tierra”.
Productos de Acero Lamigal, C.A., ubicada en Valencia, Estado Carabobo, es una empresa metalmecánica venezolana, productora a gran escala de acero galvanizado en bobinas, mediante el proceso de galvanización en continuo. La página de publicidad que la firma colocó en el nº100 de la revista entre rayas de julio-agosto 2013 ilustra nuestra postal del día de hoy.
1. De izquierda a derecha: Paul-Jacques Malouin, Luigi Galvani y Stanislaus Sorel, personajes claves dentro de la historia que dio origen al proceso de galvanización.
Entendida como una respuesta que se encontró para proteger el acero frente a la corrosión, la galvanización se trata de un proceso químico que fue descubierto en 1742, cuando el químico-farmacéutico y físico francés Paul-Jacques Malouin (1701-1778) demostró que la inmersión del acero en zinc fundido proporcionaba un recubrimiento protector contra la corrosión de gran eficacia, dándose así origen al principio de la “galvanización en caliente”. Sin embargo, la palabra proviene del nombre del inventor Luigi Galvani (1737-1798), físico y médico italiano cuyos estudios le permitieron en 1780 descifrar a partir de la electricidad producida por el contacto de dos metales diferentes sumergidos en un líquido la propiedad de la corriente eléctrica de provocar contracciones en los nervios y músculos de los seres vivos o de organismos muertos, fundando de esta manera la ingeniería electroquímica y la biofísica.
Del artículo escrito por Carles Romea titulado “La galvanización, una respuesta a la corrosión, publicado en https://www.e-zigurat.com/blog/es/galvanizacion-respuesta-corrosion/, sabemos que “los posteriores desarrollos de Stanislaus Sorel y la puesta a punto en 1836 de un procedimiento económico para decapar el acero abrieron la puerta a la utilización industrial de la galvanización en caliente. Fue el propio Sorel quien puso de manifiesto el efecto de ‘protección galvánica’, además de la protección de tipo barrera, que proporcionan los recubrimientos de zinc y que garantizan la inalterabilidad del acero de base mientras quede zinc remanente sobre la superficie del mismo. (…) La galvanización en caliente es, por tanto, un procedimiento de protección acreditado a lo largo de más de casi 200 años de empleo, cuya utilidad y eficacia están sobradamente probadas”.
2. Etapas del proceso de galvanizado por inmersión en caliente.
La información que hemos obtenido en https://www.ateg.es/revistas/revista_113/index6.html nos aporta que “el acero puede ser galvanizado mediante procesos con características muy diferentes entre sí. Sin embargo, no todo lo conocido como galvanización significa lo mismo. Los diferentes procesos de galvanización varían fundamentalmente en el espesor de la capa de zinc que se origina y los medios con los que es creada. Ambos factores tienen una enorme influencia tanto en la durabilidad de la protección como en la capacidad de soporte de carga mecánica. Los procesos más importantes son: galvanización por inmersión en caliente en continuo, en discontinuo, electrozincado (o galvanización fría) y pulverización térmica de zinc”.
Por tanto, los productos ofrecidos por Lamigal corresponden a uno de los dos procesos diferentes para aplicar recubrimiento de zinc al acero mediante el método por inmersión en caliente. En particular, se trata del “que involucra la aplicación de zinc sobre una banda o lámina continua de acero a medida que pasa por el baño de zinc fundido a alta velocidad –de aquí el término galvanizado continuo por inmersión en caliente. A medida que un rollo es procesado a través de la línea de recubrimiento, otro es soldado a su extremo final. El proceso es verdaderamente ‘continuo’ a medida que la línea opera durante días sin interrupción”, información esta última obtenida de https://latiza.zinc.org/wp-content/uploads/sites/10/2017/02/GalvInfoNote2_3.pdf.
3. Galvanización en caliente de chapa por procedimiento continuo. Esquema del proceso.
Sin pretender entrar a detallar en qué consiste el proceso de galvanizado continuo, sólo añadiríamos que una de sus características más importantes “es la formación de un fuerte enlace entre el acero y su recubrimiento de zinc. A las velocidades de procesamiento usadas en las líneas de galvanizado continuo, la plancha enrollada sólo está en el baño de zinc entre 2 y 4 segundos. Durante este breve tiempo, el metal fundido y el acero deben reaccionar para formar un fuerte enlace metalúrgico por difusión. La región del enlace es un compuesto ínter metálico, llamado la ‘capa de aleación’. (…) Esta delgada zona de enlace de aleación, la que tiene usualmente de sólo 1 a 2 micrómetros de espesor, es muy importante porque una vez que el recubrimiento es aplicado y la plancha se ha enfriado a temperatura ambiente, es re-enrollado y embarcado a los clientes para moldear a la forma deseada. Por ejemplo, la plancha puede ser profundamente embutida para formar una caja, puede ser estampada en una defensa de auto, o puede ser enrollada en un panel de construcción para techos”.
4. Planta industrial y gama de productos que ofrece Productos de Acero Lamigal, C.A.
Fundada en 1964, Productos de Acero Lamigal, C.A., de acuerdo a su portal https://www.lamigal.com.ve, nace “con 23 hombres emprendedores, quienes con visión proyectan lo que años después sería la plataforma de producción a gran escala de acero galvanizado: la Línea Continua de Galvanizado (LCG)”. La firma “tiene una capacidad de producción de 200.000 toneladas/año de Bobinas y Láminas de Acero Galvanizado”, siendo “la única empresa del sector metalúrgico de este ramo en Venezuela”. Hoy ya ha cumplido 58 años.
Comprometida con la preservación y cuidado del ambiente, Productos de Acero Lamigal, C.A. ofrece en la actualidad los siguientes productos: bobinas, láminas lisas y flejes que se utiliza como materia prima en la industria de refrigeración, construcción, automotriz y metalmecánica en general; Aceral, lámina para techos de acero galvanizado por inmersión en caliente; Aceral 1.5”, lámina galvanizada de gran formato ideal para plantas industriales, grandes desarrollos comerciales y almacenes, entre otros; Normal, lámina para techos de acero galvanizado en forma ondulada, capaz de soportar condiciones ambientales severas, gracias a la extraordinaria resistencia a la oxidación que ofrece; Normal Plus, lámina galvanizada para techos de forma ondulada, con espesor 0.20 mm en longitudes de 2,44m, 3,05 m y 3,66 m, producida en la nueva línea de Corrugación Continua Normal; y Losacero, láminas de acero galvanizado (G-60) estructural, creadas para encofrar entrepisos, placas y techos.
Los productos de acero galvanizado dentro de la industria de la construcción tuvieron un importante repunte desde que en los años 1970 se descubrieron las propiedades cancerígenas del asbesto cemento, material utilizado durante años para ser colocado en cubiertas de todo tipo y particularmente en naves industriales y viviendas de interés social. Hoy el fibrocemento que sustituyó al asbesto-cemento eliminado al primero de su composición, debe competir con una industria metalúrgica poderosa que ha copado buena parte del mercado.
5. IDEC FAU UCV. SIEMA (Sistema IDEC de Estructura Metálica Apernada).6. IDEC FAU UCV. SIPROMAT (tecnología basada en el uso de lámina delgada de acero galvanizado para la producción de paneles estructurales autoportantes de lámina corrugada).7. IDEC FAU UCV. Izquierda y centro: SITECH (sistema de techo en lámina metálica donde se hace énfasis en factores de confort térmico, producción y ensamblaje). Derecha: ENTRETECH (sistema de lámina de acero galvanizado para techos y entrepisos de construcción progresiva).
En cuanto al uso del acero galvanizado en proyectos que han surgido de investigaciones realizadas en la academia, en el Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC) de la FAU UCV se registra su presencia en los siguientes trabajos relacionados con el diseño y desarrollo de sistemas constructivos: SIEMA (Sistema IDEC de Estructura Metálica Apernada), formulado inicialmente en 1978 por la ing. Gladys Maggi cuyas losas de entrepiso y techo son de concreto armado vaciado en sitio sobre láminas de acero galvanizado como encofrado no colaborante (con evaluación y actualización de Nelson Rodríguez el 2008 y adaptación a su uso como vivienda progresiva por Beverly Hernández en 2011); SIPROMAT: tecnología basada en el uso de lámina delgada (de 0,60 y 0,45 mm de espesor) de acero galvanizado para la producción de paneles estructurales autoportantes de lámina corrugada. Su componente universal es un panel preformado de forma simétrica que permite la construcción de paredes portantes, entrepisos y cubiertas mediante el solapamiento de sus extremos para la fabricación de espacios habitables. Está fundamentalmente dirigido a producir vivienda progresiva para sectores de bajos ingresos. Surgió del Trabajo de Grado para Magister Scientiarium en Desarrollo Tecnológico de 1991 con el cual su creadora, la arq. Alejandra González obtuvo en 1995 el Premio Nacional a la Investigación Tecnológica otorgado por el CONICIT (en la misma línea de trabajo participaron posteriormente Mailing Perdomo y Velquis Velandria y se elaboró en 2005 con la participación de González, Perdomo y Velandria el Manual de producción, uso y aplicaciones de la tecnología SIPROMAT); ENTRETECH: sistema de lámina de acero galvanizado para techos y entrepisos de construcción progresiva desarrollado por la arq. Rebeca Velasco en 1995; y SITECH: sistema de techo en lámina metálica donde se hace énfasis en factores de confort térmico, producción y ensamblaje, diseñado por la arq. Beatriz Hernández en 1995.
… que el 6 de mayo de 1953 se inauguró el Pasaje Zingg?
1. Foto tomada el día de la inauguración del Pasaje Zingg. En el centro el empresario Gustavo Zingg propietario del edificio y a su lado derecho Marcos Pérez Jiménez.
La palabra “pasaje” tiene, según el Diccionario de la Lengua Española (DLE), hasta trece acepciones. De la que nos interesa hablar hoy para dar inicio a nuestra nota es de aquella que lo define como “paso público entre dos calles, algunas veces cubierto” estrechamente relacionada con otras dos: “acción de pasar de una parte a otra” y “sitio o lugar por donde se pasa”.
Para evitar confusiones pensando que cualquier calle pueda ser considerada un pasaje, hay que tomar en cuenta que, como mínimo, debe cumplirse la condición de que se haya aparecido a modo de añadidura a la trama original de cualquier ciudad, si es que no forma parte de su razón de ser. En tal sentido otras de sus características, el que sea cubierto o a cielo abierto y el que sea peatonal o vehicular, ha permitido con el tiempo acotarlo aún más privando para la segunda situación el hecho de que predomine lo peatonal, sumándosele otra que en cierta medida garantice su animación: el uso comercial.
Es así como este particular espacio público que puede ser detectado desde muy temprano dentro de la trama histórica de las ciudades, irrumpe con fuerza como hecho impuesto fundamentalmente a finales del siglo XVIII en Europa, convirtiéndose a partir de entonces en toda una tipología que dio pie a espacios memorables, apareciendo en muchos casos estrechamente vinculado con la noción de «galería» la cual, a diferencia de su pariente no siempre conecta dos calles sino que puede ser un espacio confinado.
Si nos quedamos con que un pasaje “es una calle generalmente estrecha y peatonal, que pasa por debajo o entre varios edificios y enlaza dos o más calles entre sí”, podemos confirmar parte de lo que hemos adelantado e ir precisando no sólo su identidad sino la manera como históricamente se hace presente en las ciudades. Si partimos de la ciudad medieval como el modelo, en el que el pasaje surge de manera espontánea por necesidad de dar acceso a más viviendas o aquellas que por su emplazamiento no tenían acceso desde una calle, encontramos que no será sino desde fines de 1700, cuando al aparecer la preocupación por introducir el espacio público dentro del bloque de la manzana, que el pasaje empieza a ser un elemento planificado. En este sentido, no es de menor importancia recordar que este concepto era totalmente ajeno a la planificación que imperó en toda Latinoamérica basada en el damero regulado según las Leyes de Indias, otro importante modelo que vale la pena considerar y estudiar a la luz de lo expresado.
2. Dos galerías del siglo XIX europeo. Izquierda: Galleria Vittorio Emanuele II, Milán (1861-1877). Derecha: Galleria Umberto I, Nápoles (1887-1890)
Así, como bien señala María Marta Lupano en “Ruptura de la trama urbana: los pasajes y las calles cortadas”, artículo publicado en 1998 en el nº98 de Seminario de Crítica, revista del Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas (IAA), Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires, “desde fines del 1700, en Europa comenzó una preocupación por el diseño de nuevos tipos arquitectónicos, a partir del trabajo integral sobre sus células: los bloques amanzanados. Se edificaron entonces los ‘pasajes’ que se introdujeron como calles semipúblicas en el bloque cerrado, para llevar el frente hasta el rincón más alejado a través de patios o jardines que a la manera del Palais Royal de Paris quedaron en el corazón de la manzana y la transformaron en el centro de su espacio. Las pequeñas manzanas paralelas con calles o plazoletas, mejoraron la relación frente-fondo y el asoleamiento de los edificios”.
La evolución y transformación de pasajes en galerías techadas de carácter eminentemente comercial (los “passages” franceses, las “galleries” italianas o los “passagem” alemanes), entendidas como calles cubiertas para peatones, va de la mano con el desarrollo del intercambio de mercancías a nivel internacional y tienen su apogeo entre 1790 y 1860. En París, por ejemplo, “la gran mayoría fue inaugurada en los quince años siguientes a 1822, utilizándose techos de cristal”, convirtiéndose en centros de mercaderías suntuarias e instaurándose como tipología en casi todo el mundo.
3. Dos pasajes bonaerenses: el General Paz (izquierda) y el Santamarina (derecha).4. Dos pasajes en el centro de Santiago de Chile.
El efecto que trajo la tendencia a irrumpir en las manzanas para crear pasajes llega a Latinoamérica a finales del siglo XIX teniendo una particular repercusión en ciudades como Buenos Aires y Santiago de Chile donde prevalecerá la denominación tradicional incorporándose en Buenos Aires el término “cortadas”. Las galerías, por su parte, pasarán a estar asociadas a la opulencia.
En Venezuela, dado el rezago que el país vivió durante el siglo XIX, no será sino hasta 1891 que verá en Caracas la aparición del primer paseo comercial a cielo abierto: el Pasaje Linares, comentado en el Contacto FAC nº266 del 3 de abril de 2022.
5. Pasaje Capitolio, Caracas, c.1930.
Sólo será finalizando los años 1920 que se detecte, siempre en Caracas, la tímida llegada de otro espacio de estas características, el Pasaje Capitolio, que comunicó la avenida Oeste 2 (hoy bulevar Capitolio) con su paralela avenida Oeste, permitiendo recortar camino entre Padre Sierra y la esquina El Conde. La operación que dio origen a la concreción final de este espacio nace cuando la familia Boulton adquiere la casona que perteneció al Conde de la Granja (ubicada al sureste de la esquina El Conde) para, luego de demolerla, destinar una parte del terreno a completar el segmento norte del Pasaje, quedando el resto destinado a la construcción del hotel El Conde en 1948.
Dada su condición entre medianeras, su presencia como espacio público, su uso comercial y su condición techada-acristalada soportada en una estructura de cerchas metálicas que aporta luz natural al espacio, podría decirse que el Pasaje Capitolio fue la primera galería caraqueña, aunque no contó con la fastuosidad de sus pares europeos. Sin embargo, cabe agregar, como se señala en el Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano. Municipio Libertador.2004-2007 del Instituto del Patrimonio Cultural IPC, que “la fachada principal refleja la función volumétrica de los locales comerciales que se encuentran a los lados, como también del pasaje urbano en su espacio central. Este espacio queda resaltado por un portal de mayor altura decorado con rejas forjadas al estilo Art Nouveau. Estas rejas son de figuras curvas alusivas a formas vegetales. En este portal también se pueden apreciar grandes ventanales con marcos metálicos, herrería decorada, y cornisas con molduras en su borde superior”.
5. El edificio Zingg visto desde la Avenida Este 4 (hoy Universidad) en fechas cercanas a su nauguración en 1940
Será más de veinte años después de que se popularizara el Pasaje Capitolio, que se dará otro evento importante en la hasta entonces breve historia de los espacios caraqueños con esta tipología. Sin que la precisión nos acompañe del todo, nos aventuraríamos a decir que cuando en entre 1951 y 1953 se construye bajo el edificio Zingg (inaugurado en 1940) el pasaje que lleva el mismo nombre, se produce un importante impulso y un punto de inflexión en lo que a galerías comerciales se refiere en la ciudad capital.
En el momento en que el empresario alemán Gustavo Zingg decide trasladar a Caracas en 1932 la sede central de su reconocida casa comercial G. Zingg & Co. fundada en 1930, radicada inicialmente en Maracaibo, contrata en 1939 al ingeniero Oskar Herz el proyecto para construir una edificación corporativa exclusiva entre medianeras, a ubicarse entre las avenidas Este 6 (entre las esquinas Camejo y Colón) y Este 4 -hoy Av Universidad- (entre las esquinas de Sociedad y Traposos), la cual fue ejecutada por la Oficina Técnica Blaschitz e inaugurada en 1940. La edificación contaría con dos cuerpos que dan frente hacia cada una de las dos avenidas dejando entre ellos un espacio libre usado para los estacionamientos.
El sobrio edificio de rasgos clásicos, acabados de primera y fachadas recubiertas en mármol, supuso para el momento de su construcción un avance dentro de la incipiente modernidad arquitectónica del país, ya que fue la primera edificación de acero planificada para resistir sismos en Caracas.
6. El edificio (visto desde la Avenida Este 6) y el Pasaje Zingg en fechas cercanas a su apertura
Once años después de su puesta en funcionamiento, el edificio Zingg volverá a sacudir a la capital, ahora en un sentido distinto al de su novedad estructural, al liderizar una importante operación urbana que se puso a tono con el impacto que incorporó la realización de la avenida Bolívar. Dicha operación consistió en modificar las plantas bajas del edificio, ocupar el área de estacionamientos y salvar el desnivel entre las avenidas que lo confinan, con un novedoso pasaje comercial, conectando así el corazón de la capital con las obras que venía realizando el Centro Simón Bolívar. Le corresponderá al arquitecto de origen turco Arthur Kahn (1910-2011) realizar la propuesta y concretar el proyecto.
El planteamiento resolvió el recorrido en dos tramos y en dos secciones que, como ya se señaló, implicaron modificar las plantas bajas originales de los dos cuerpos del edificio sede y ocupar el resto de la parcela. La primera sección, nivelada con la avenida Universidad, se encuentra techada en su parte central por una cubierta a dos aguas que la provee de luz cenital natural, relacionándose espacialmente con la segunda sección, el nivel inferior que se comunica con la avenida Este 6, mediante un espacio central que posee una cúpula acristalada. Para vencer la diferencia de altura entre las calles se recurrió a la utilización de las primeras escaleras mecánicas de Caracas (otra novedad), que hoy permanecen y caracterizan este espacio.
7. Pasaje Zingg. Planta8. Tres tomas del interior del Pasaje Zingg.
El Pasaje contenía 40 locales comerciales (librerías, papelerías, venta de plumas fuentes, cafeterías, barberías, perfumerías, agencias de viaje, tiendas de modas) y servicios complementarios, tales como: un correo, telégrafo, radio y teléfonos, un restaurante, sanitarios públicos (con elegantes y lujosos tocadores para damas) y la agencia bancaria de The Royal Bank of Canada.
“La publicidad de la época promovía al Pasaje Zingg como un verdadero centro comercial, que contaba con cuarenta de las tiendas más lujosas de Caracas lo cual lo aproximaba en gran medida a una galería parisina. Esta estrategia tuvo gran impacto urbano, generando una nueva vía pública peatonal. Para mediados de los cincuenta, había llegado a ser un icono urbano”, señalarán Iván González Viso y María Isabel Peña en la nota dedicada al Pasaje Zingg en Caracas del Valle al Mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015).
Por su parte, Lorenzo González Casas en “Compraventas en CCS: De la bodega esquinera al mall”, ubicable en http://www.ccscity450.com.ve/ensayo/compraventas-en-ccs-de-la-bodega-esquinera-al-mall/, afirmará lo siguiente: “La llegada de la escalera mecánica tuvo su acto inaugural en el Pasaje Zingg de la avenida Universidad, de Arthur Kahn, entre 1951 y 1953. Amén de las novedosas escaleras, allí se establecieron baños públicos, como había hecho cuatro décadas antes Harry Gordon Selfridge en sus almacenes, con intención de prolongar la estadía del público, en especial el femenino. Junto con el Pasaje Zingg, a inicios de la década de 1960 existían en Caracas otros 21 pasajes comerciales cubiertos, lo cual indica la expansión de esta tipología”.
9. Foto del 2015 del edificio Zingg visto desde la avenida Universidad con la entrada al pasaje cerrada.10. Fotos recientes del edificio y el Pasaje Zingg.
Pasaje, galería, bulevar techado, centro comercial, apelativos todos que se le han endilgado al Pasaje Zingg, permiten, sea como sea, detectar también, como subraya Henry Vicente en “Pasaje de ida y vuelta”, artículo aparecido en el encartado de El Nacional “Todo en domingo” el 16 de junio de 2002, uno de los primeros casos en los que un edificio caraqueño evolucionó con el tiempo calificando la intervención hecha por Kahn, junto a su respuesta a la topografía, “como una simple caverna o un túnel inseridos en el edificio precedente, cuyos límites y bordes, tanto laterales como verticales, no sufren mayor variación”.
Allí, Vicente concluirá, con plena vigencia: “Hoy en día, en el que conceptos como evolución nos resultan tan de capa caída, la situación del Pasaje Zingg nos remite a un previsible desgaste en el tiempo, que preserva en sí, quizás desfigurados, los rasgos que le dieron prestigio urbano en el marco de una Caracas ávida de modernidad. (…) No deja de perseguirnos la frase con la que Susan Sontag sentenció la modernidad: ‘La modernidad es un mundo cuyo pasado se ha vuelto caduco y cuyo presente produce antigüedades instantáneas’”.
… que en 1952 se concluye la construcción de la avenida Andrés Bello?
1. Avenida Andrés Bello, sector Sarría-Guaicaipuro, años 1950. Vista hacia el este. A la derecha se distingue el Santuario Nacional de María Auxiliadora y la entrada al Colegio San Francisco de Sales de la Congregación de los Salesianos.
La apertura definitiva de la avenida Andrés Bello en 1952 colaboró de manera importante al descongestionamiento del centro de la ciudad de Caracas y a conectarlo con las urbanizaciones que comenzaron desde 1929 a desarrollarse hacia el noreste: La Florida (1929), San Bernardino (1939) y Los Caobos (1939). En tal sentido, se concibió como la prolongación de la avenida Este-Oeste 1 que casi simultáneamente se estaba ampliando y transformando en la avenida Urdaneta, inaugurada pomposamente en 1953.
Sobre el trazado de la que sería la avenida ya se habían comenzado a construir desde finales del siglo XIX (1897), en Sarría, el Colegio San Francisco de Sales de la Congregación de los Salesianos (cuya primera edificación terminada el mismo año fue proyectada por el padre Gerónimo Gordini), y el Santuario Nacional de María Auxiliadora (de Pedro S. Castillo y Luis B. Castillo, terminada en 1909), vinculado al Colegio que, entre 1940 y 1942, construye el edificio escolar, el más voluminoso del conjunto. Más adelante, en la misma zona, la Cruz Roja Venezolana (que ya funcionaba desde 1931 en el antiguo hospital Linares, inaugurado en 1892 sobre la avenida Este 0), decide levantar su sede en 1947 según proyecto del arquitecto Diego Carbonell.
2. Avenida Andrés Bello, años 1950. Dos tomas, una hacia el norte y otra hacia el este que muestran el encuentro con la avenida Vollmer de San Bernardino.3. Avenida Andrés Bello, años 1950. Vista hacia el oeste que muestra el punto de contacto con la avenida Urdaneta.
Como referencia de lo que sería el lugar de llegada de la vía se tomó en cuenta la existencia desde 1930 de la sede del Club La Florida (atribuido a Manuel Mujica Millán, para el que Carlos Raúl Villanueva había presentado un proyecto a concurso en 1928), donde posteriormente, en 1958, se erigiría la iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá y luego el colegio San Antonio de La Florida. También a mitad de camino, a la altura de Maripérez, se construyó en 1946 la sede de otro club social, el Casablanca, que posteriormente se convertiría en la Hermandad Gallega.
4. Plano de Caracas y sus alrededores, 1941, donde puede observarse la propuesta de prolongación directa de la avenida Andrés Bello hacia el este.5. Plan Municipal de vialidad, 1951. Gobernación del Distrito Federal. Dirección de Obras Municipales. Hacia el centro en la parte superior se puede observar la propuesta de conectar la avenida Andrés Bello con la Cota Mil.6. Plano Regulador de Caracas, 1951. Comisión Nacional de Urbanismo.
Con los indicios que aportaban las incursiones más antiguas sobre el sector, que ya habían sido tomadas en cuenta en el “Plano general de la distribución de las nuevas avenidas, calles y carreteras” de 1936 (anexo al Plan Monumental de Caracas de 1939), no sería casual que la avenida Andrés Bello fuese incorporada por el Plan Municipal de Vialidad de 1951 como una de las 9 obras imprescindibles dentro de las 19 que allí se incluían y por el Plano Regulador de Caracas de aquel mismo año, como elemento importante de uno de los seis sistemas internos estructurantes (el este), junto a las avenidas Libertador, Lincoln y Francisco de Miranda. En particular, la Andrés Bello, como ya se ha dicho, se pensó para desahogar el casco central, pero además para enlazar y servir los sectores de San Bernardino, La Candelaria (este), Guaicaipuro, Maripérez, Los Caobos, Colina de Los Caobos (La Colina), Las Palmas y La Florida y para conectar de forma directa con uno de los sistemas de circunvalación pensado desde entonces para servir la ciudad: la avenida Cota Mil.
La avenida, que marcaba su inicio en la intersección con la Vollmer de San Bernardino, donde se conformaba una redoma que en algunas de las numerosas postales de la época se denominaba como “Plaza Estrella”, fue considerada dentro de las 19 obras imprescindibles establecidas por el señalado Plan Municipal de Vialidad de 1951. Sin embargo, como acota Juan José Martín Frechilla en Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna (2004), la Andrés Bello hizo perder “el característico ambiente de zona residencial a las urbanizaciones ‘Guaicaipuro’, ‘La Florida’, ‘Los Caobos’ y ‘Country Club’”, y quizás por ello mismo fue ejercida una importante presión para que, según Pedro Pablo Azpúrua (respaldado en el Acta de la sesión nº 210 del 19 de junio de 1951 de la Comisión Nacional de Urbanismo), citado en el mismo libro, al presentarse el Plan ante dicho ente “varios miembros de la Comisión emitieron opinión al respecto y después de larga deliberación sobre el particular, la Comisión resolvió aprobarlo y recomendarlo al ciudadano Gobernador del Distrito Federal por estar todo lo proyectado en él tal y como ha sido previsto en el Plano Regulador elaborado por esta Comisión con la salvedad de agregar la prolongación de la Avenida Andrés Bello hasta su empalme con la Cota Mil”. Es aquí donde se encuentra el origen del final abrupto y sin mayores consecuencias de la avenida y la razón por la que nunca se haya llevado a cabo su prolongación, cosa que sin duda afectaría de forma determinante a La Florida, La Campiña, el Country Club y demás urbanizaciones al este, tal y como se puede observar en el Plano de Caracas y sus alrededores de 1941.
Posteriormente, al terminarse los trabajos de construcción de la Cota Mil (hoy avenida Boyacá) a la altura de La Florida a finales de los años 60, parte del plan se retoma al decidirse que sea la avenida Los Mangos la que dirija de manera directa hacia el norte el tráfico proveniente de la Andrés Bello, pero sin resolverse de forma clara y firme la conexión entre ambas. Con relación a una posible unión expedita hacia el este con la Libertador (avenida terminada en 1965), más allá de su enlace directo a la altura del Mercado Guaicaipuro, ella se fue diluyendo a través de las transversales que comunican ambas arterias: Principal de Maripérez, Santiago de Chile y Buenos Aires (Los Caobos), Principal de Las Palmas, y Las Acacias, Los Samanes y Los Jabillos (La Florida).
7. Avenida Andrés Bello. Vista hacia el este del sector Sarría-Guaicaipuro, posterior al año 1957 cuando ya se había abierto la conexión con la avenida Libertador.8. Avenida Andrés Bello. Dos tomas similares de la avenida Andrés Bello en el sector Sarría-Guaicaipuro mirando hacia el oeste, posteriores a 1953 y con pocos años de diferencia entre sí.9. Izquierda: Colegio Salesiano y Santuario Nacional de María Auxiliadora en la actualidad. Derecha: interior del Mercado Guaicaipuro.10. Edificio sede de la Cruz Roja Venezolana.11. De izquierda a derecha: sede del Banco Provincial, Torre Mercantil y Centro Financiero Confinanzas
Tras su apertura “oficial” en 1952, la avenida Andrés Bello además de cortar el terreno de la escuela y del oratorio del Colegio de los Salesianos, empezó a mostrar un comportamiento muy dispar en su desarrollo y vitalidad urbana. Al comienzo, en el sector oeste (San Bernardino) se produce un aumento significativo de la densidad y la aparición de una serie de sedes corporativas e institucionales: la del Banco Provincial (Gustavo Machado, John Machado y Félix Paván, 1982, al sureste en el cruce con la avenida Vollmer) y la Torre Mercantil (Manuel Fuentes y Tony Mas Lara, 1983, al norte en el cruce con la avenida El Lago). A ello se sumó al suroeste el Centro Comercial Sambil La Candelaria en 2008. Más tarde sobre la acera norte, al lado de la Torre Mercantil, se construirá el inconcluso Centro Financiero Confinanzas (Enrique Gómez Arquitectos Asociados, 1994, mejor conocido como “Torre de David”), y más hacia el este los edificios de la Fundación del Niño (actual Fundación Nacional “El Niño Simón», ARQUINA, S.R.L., 1982) y de la Contraloría General de la República, este último frente al Mercado Periférico (hoy Municipal) de Guaicaipuro (proyecto de la Oficina Técnica Carlos Blaschitz, 1953).
El Mercado, que junto al colegio de los salesianos se vio afectado por la conexión abierta hacia la avenida Libertador en 1957, marca dentro del sector de Sarría-Guaicaipuro un límite donde a partir de él se mantuvo una densidad baja con viviendas unifamiliares que con el tiempo han sufrido un proceso creciente de degradación.
12. Izquierda: Hospital Ortopédico Infantil. Derecha: Edificio Las Fundaciones13. Plaza Andrés Bello con el edificio Las Fundaciones a la derecha y el Centro Diagnóstico Integral Andrés Bello (antigua Tienda por Departamentos VAM) junto al edificio Andrés Bello a la izquierda.
Es la construcción en la acera norte, primero del Hospital Ortopédico Infantil (Carlos Guinand Sandoz asociado con los profesionales norteamericanos Wallace K. Harrison, Jacques-André Fouilhoux y Max Abramovitz, 1940-1945), y luego del edificio Las Fundaciones (Diego Carbonell, 1955 y ampliación de Bernardo Borges, Francisco Pimentel y Pablo Lasala de 1979, donde funciona actualmente el Ministerio de Alimentación) -iniciativas ambas del empresario Eugenio Mendoza Goiticoa- lo que le dará al sector próximo a Maripérez un nuevo impulso que estará acompañado al sur por el Centro Diagnóstico Integral Andrés Bello (lo que en los años 60 y 70 fue la Tienda por Departamentos VAM y en los 80 la Proveeduría OCP). También al norte en la misma zona en 1956 se inaugurará la Plaza Andrés Bello, espacio público que marcará el acceso mediante la avenida Trujillo a Pinto Salinas y a la Unidad Vecinal Simón Rodríguez, desarrollo proyectado para el barrio Tiro al Blanco en el Taller de Arquitectura del Banco Obrero (TABO) por José Manuel Mijares, bajo la supervisión de Carlos Raúl Villanueva, construido justamente en 1956. Frente a la plaza, al sur, se levantará años más tarde el edificio Centro Andrés Bello (arquitecto Raúl Garmendia e ingeniero Luis Alfonso Oberto, 1957-1969).
14. Vista al sur del encuentro de la avenida Andrés Bello y la Principal de Maripérez. A la izquierda el Parque Arístides Rojas. A la derecha la Hermandad Gallega.15. Izquierda: Torre Andrés Bello. Derecha: edificio Cattleya.
Adentrándonos en el sector de Maripérez aparecen al norte, en el cruce con la avenida principal que termina desembocando en la estación del teleférico, la ya mencionada sede de la Hermandad Gallega y el Parque Arístides Rojas (Luis Jiménez Damas, 1961-1963), uno de los espacios verdes más interesantes y poco publicitados de la capital. Más hacia el este, en la urbanización Los Caobos se ubica al sur la sede del Colegio Nacional de Periodistas y en la urbanización Las Palmas al norte, ya en zona residencial, se encuentran la Torre Andrés Bello (Manuel Rodríguez del Villar con la colaboración de Nikolajs Sidorkovs, 1969), la Policlínica Méndez Gimón y el Colegio Cervantes en el cruce con la Principal de Las Palmas. Hacia el final, en la urbanización La Florida, en la esquina suroeste con la avenida Los Samanes, destaca el edificio de vivienda multifamiliar Cattleya (José Miguel Galia, 1967).
16. Postal de la avenida Andres Bello, años 1950.17. La iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá y el Colegio San Antonio de La Florida.
El fin de la vía, como ya hemos dicho, lo marca la presencia entre las avenidas Los Samanes y Los Jabillos, en los terrenos que fueron del Club La Florida hasta 1942 y luego del Instituto Escuela hasta 1945, de la iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá (proyecto de Edgar Pardo Stolk con la colaboración de Frederich Schwertle Stegerer) y el Colegio San Antonio de La Florida.
La desigual avenida Andrés Bello (como gran parte de las principales arterias de Caracas) hoy muestra signos claros de un deterioro muy distante a las imágenes que las apacibles postales tomadas durante sus primeros años presentaban. Al total desfiguramiento de su contacto con la avenida Urdaneta protagonizado por un lamentable “elevado”, sus aceras e importantes espacios públicos (la plaza Andrés Bello y el parque Arístides Rojas) sufren de un preocupante abandono que se traduce en inseguridad, dejando en la boca, una vez más, el sabor de la espera por la llegada de tiempos mejores.
El material definido por el DLE (con o sin acento) como “1. f. Conglomerado de papel impregnado y revestido de resina artificial, que se adhiere a ciertas maderas para protegerlas», y conocido con el nombre genérico de “laminado decorativo”, al igual que muchos otros productos, viene asociado con la denominación comercial de la firma norteamericana que en 1922 lo registró con el nombre de Formica®.
Los antecedentes y desarrollo de Formica, tal y como se recoge en https://www.formica.com/es-es/campaigns/history, se remontan a 1913 cuando “Daniel J. O’Conor presenta una solicitud de patente para un proceso de fabricación de aislantes laminados mientras trabajaba en Westinghouse Electric & Manufacturing Company (Westinghouse). O’Conor y Herbert A. Faber dejan Westinghouse y junto con el banquero John G. Tomlin se unen en sociedad como ‘Formica Products Company’. Los tres socios planean producir anillos V para conmutadores en los que el laminado sustituye a la mica. El primer pedido de la compañía lo realiza Chaimers Motor Company”. De la idea inicial de sustituir a la mica con el nuevo producto es el origen del nombre formica.
Izquierda: Daniel J. O’Conor y Herbert A. Faber fundadores de la sociedad Formica Products Company. Derecha: Logo original de Formica creado en 1917.Izquierda: En 1922 Formica se convierte en marca registrada. Derecha: 1927: Formica crea crea el primer laminado decorativo.
En 1917 Formica Insulation Company establece sus primeros contactos con la incipiente industria radiofónica y desarrolla los primeros componentes de comunicación para la Marina y el Cuerpo de Comunicaciones del ejército estadounidense y, tras su conversión en marca registrada en 1922, será en 1927 cuando la compañía “crea el primer laminado decorativo con resinas amino y una capa de barrera opaca para bloquear el interior oscuro”, lo cual supone el comienzo de un cambio de enfoque de los productos industriales a los decorativos.
En 1931 se inventa “el laminado a prueba de cigarrillos agregando una capa de aluminio”, comenzándose a usar desde entonces en las mesas de cafeterías, bares, clubes nocturnos y restaurantes populares y, desde el año siguiente en “los interiores de los trasatlánticos, zepelines y vagones de ferrocarril, además de estaciones, vestíbulos y salones”.
A modo de complemento Wikipedia añadirá: “Durante la Segunda Guerra Mundial, (la compañía) manufacturó hélices de avión de madera impregnadas en plástico. Después de la guerra, su uso técnico decayó, hasta cesar en 1970, en favor de los laminados decorativos y los usos meramente domésticos”.
Aunque aterriza en Europa en los años cuarenta, es a partir de 1952 cuando el uso del laminado marca Formica® se expande considerablemente a nivel internacional pasando a ser “el material más reconocido para equipar la cocina moderna”. Las novedosas “técnicas de posformado” que permiten a los fabricantes doblar los laminados son introducidas en 1953.
Será en 1970 cuando Formica Corporation funda la Junta Asesora de Diseño (Design Advisory Board, DAB) con un grupo de arquitectos y diseñadores influyentes “para trasladar el laminado de la marca Formica de los años 60 al presente”.
Izquierda: En 1950 Brooks Stevens crea la primera invención gráfica de la compañía: el icónico diseño «Skylark» rebautizado «Boomerang» en 1954. Derecha: 1953: Formica inventa nuevas técnicas de postformado para doblar laminados.Izquierda: Propaganda de Formica en el catálogo de la Feria Mundial de Nueva York de 1965. Derecha: En 1978, la Comisión Federal de Comercio (FTC) de los Estados Unidos intentó retirar la marca registrada de Formica alegando que la palabra “Formica” se había convertido en un término genérico.
Una situación realmente llamativa de produce en 1978 cuando la Comisión Federal de Comercio (FTC) de los Estados Unidos intentó retirar la marca registrada de Formica alegando que la palabra “Formica” se había convertido en un término genérico, generándose un gran revuelo en la comunidad empresarial, “que ve en ello un intento de destruir la función de las marcas registradas en la economía”. Finalmente, la acción de la FTC fue suspendida.
Para 1989, momento en que aparece la propaganda que ilustra nuestra postal del día de hoy publicada en la revista ESPACIO, ya hacía siete años que la compañía había presentado ColorCore®, material de revestimiento de alto rendimiento completamente homogéneo en toda su masa, tanto en la superficie como en el núcleo idóneo para superficies de alto tránsito, cualidades que son resaltadas en el aviso dado su uso en variados locales y edificios de Caracas.
Izquierda: En 1982 Formica presenta ColorCore®, material de revestimiento de alto rendimiento completamente homogéneo en toda su masa. Derecha: En 1990 se presenta la colección internacional de laminados de metal que en 2001 ya tendrá marca propia: Formica DecoMetal®.Izquierda: Con motivo de la celebración su 75 aniversario, Formica publica Formica & Design (Formica y diseño) a cargo de Susan G. Lewin, editado por Rizzoli. Derecha: Al arribar a los 100 años en 2013 se publica Formica Forever (Formica para siempre), producido por Formica Corporation y diseñado por Abbott Miller, de la firma Pentagram
Por otro lado, hay dos interesantes publicaciones que lanza la compañía a lo largo del tiempo. La primera de 1988, cuando celebraba su 75 aniversario, titulada Formica & Design (Formica y diseño) a cargo de Susan G. Lewin y editada por Rizzoli, en la que se examina todos los aspectos de la influencia artística y cultural de la marca así como la evolución, aplicaciones y diversidad de usos que se le han dado al material, que en la década de los años 1930 ya adornaba los interiores del trasatlántico Queen Mary y el Radio City Music Hall, entre otros.
El segundo libro, de edición limitada, aparece en 2013 con motivo de la conmemoración del centenario de la marca y se titula Formica Forever (Formica para siempre). Producido por Formica Corporation y diseñado por Abbott Miller, de la firma Pentagram, en sus 408 páginas contiene más de 400 imágenes y fue inspirado en un muestrario de laminados de la marca Formica de la década de 1960. De la nota de presentación de la publicación extraemos los siguiente: A través de Formica Forever “conocerá los orígenes de la fórmica como material industrial desarrollado como aislante eléctrico sintético (en sustitución de la «mica»), su evolución hasta convertirse en un material de acabado duradero y decorativo en barcos, trenes y, sobre todo, su uso en las casas norteamericanas de la posguerra. Fue entonces cuando y donde el ‘mundo de limpiar con un paño’ alcanzó su pináculo, con Formica salvando a la humanidad de eones de suciedad, mugre, gérmenes y olores, y luciendo genial, también, debido a su belleza indestructible. El espectro de colores, láminas, vetas de madera, patrones y acabados están bien representados mediante magníficos gráficos”.
Siempre según https://www.formica.com/es-es/campaigns/history, la evolución de Formica registra, además de un creciente mejoramiento de sus propiedades resistentes, practicidad y adaptabilidad a diversos usos, otros dos momentos importantes: en 1990 se presenta la colección internacional de laminados de metal que en 2001 ya tendrá marca propia: Formica DecoMetal®; y en 2017 se produce el lanzamiento de Formica Infiniti® “un resistente laminado mate, y se añaden 20 nuevos laminados decorativos a la gama TrueScale”.
Izquierda: Las fábricas que producen el laminado marca Formica obtienen en 2011 la certificación GREENGUARD® de calidad del aire interior. Derecha: En 2012 Formica Group “se convierte en el primer fabricante de laminados en el mundo que recibe la etiqueta Carbon Trust de reducción de carbono”.
Acorde con los tiempos que transcurren las fábricas que producen el laminado marca Formica obtienen en 2011 la certificación GREENGUARD® de calidad del aire interior y en 2012 Formica Group “se convierte en el primer fabricante de laminados en el mundo que recibe la etiqueta Carbon Trust de reducción de carbono”.
Con el tiempo han aparecido en el mercado otros laminados decorativos en busca de competir con la marca Formica® pero la calidad y niveles de diseño de este producto siempre han prevalecido. También ha debido lidiar con una frecuente confusión con la melamina, debiéndose aclarar que mientras ésta es el nombre genérico de los laminados a baja presión (LPL), la formica se trata de un laminado a alta presión (HPL). Quizá esta ambigüedad esté también asociada a la definición que de formica hemos encontrado en el Diccionario panhispánico de dudas (https://www.rae.es/dpd/formica), que dejamos como cierre de la nota para nuestros lectores:
«formica o fórmica. Este sustantivo femenino, que designa cierta resina sintética utilizada para recubrir muebles, deriva del nombre de una marca registrada, de patente norteamericana. En español se emplea con dos acentuaciones, ambas válidas. La forma llana formica [formíka] es la usada mayoritariamente en casi todo el ámbito hispánico: «Puso los vasos sobre una horrenda mesita de formica» (Díaz Piel [Cuba 1996]); pero en el área andina y en los países del Río de la Plata se usa con preferencia la forma esdrújula fórmica: «Sentado a la mesa de fórmica del boliche de Corrientes» (Andrade Dios [Arg. 1993]). Debe evitarse en español la pronunciación inglesa [formáika]».