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El año 2012 fue testigo de dos eventos que coparon el interés de los arquitectos venezolanos dirigidos a atender la necesidad de contar, de una vez por todas, con la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda en La Carlota como fundamental espacio público para todos los caraqueños.
Por un lado, el 20 de marzo, en el marco del 445 aniversario de la fundación de la ciudad, la Alcaldía del Área Metropolitana de Caracas, conjuntamente con organizaciones representantes de la sociedad civil, academias, gremios, alcaldías de los municipios integrantes del Área Metropolitana, la Gobernación de Miranda, el Colegio de Arquitectos de Venezuela, el Colegio de Ingenieros de Venezuela y el Cabildo Metropolitano, organizó el “Concurso Público de Ideas para transformar la Base Aérea La Carlota en Parque Verde Metropolitano”, reseñado en estas páginas el 7 de junio de 2020 en el Contacto FAC nº178 y cuyos ganadores, Manuel Delgado Arteaga (Venezuela), Jorge Pérez Jaramillo (Colombia) y OPUS-Oficina de Proyectos Urbanos (Colombia), fueron conocidos en acto público el 28 de noviembre.
Por el otro, en medio del desarrollo del concurso anterior, como parte de una especie de contrapunteo de carácter político, el gobierno central a través de la entonces denominada Oficina Presidencial de Planes y proyectos Especiales (OPPPE), encabezada por el arquitecto Francisco Sesto, lanza el 7 de septiembre la convocatoria a otro certamen que llevaría por nombre “Concurso Recinto Ferial de Caracas”, al cual dedicamos la nota de hoy.
Si el Concurso impulsado por la Alcaldía Metropolitana buscaba obtener ideas que apuntaran al “logro de una Ciudad Ambientalmente Sustentable, Segura e Integrada, donde ‘La Carlota’ se constituye como la pieza fundamental del Sistema de Espacios Públicos Metropolitanos de la capital”, enmarcadas a su vez en los lineamientos del Plan Estratégico Caracas Metropolitana 2020, que derivarían en la generación de una planificación que ordenara la intervención en el lugar, el promovido por la OPPPE, tomando como base el Plan Maestro 2011 elaborado unilateralmente por ese ente gubernamental, lo que buscaba era desarrollar un sector de la base aérea mediante la captación de anteproyectos destinados a resolver el edificio anunciado.

Cabe recordar que sobre La Carlota existe una larga lista de iniciativas que para abreviar, ya que fueron desglosadas por nosotros en el artículo señalado, en lo que se refiere solamente a este siglo remiten en primer lugar al anuncio hecho en 2001 por Hugo Chávez de “regalarle” a Caracas los terrenos de la base aérea, entusiasmado por unos dibujos rápidos provenientes de un cuaderno que Fruto Vivas tenía archivados, que muestran cómo se vería el espacio ocupado por lagunas y cultivos donde habría un helipuerto y la pista se mantenía para emergencias. A aquella iniciativa seguirá la tentación surgida en 2006 por construir en La Carlota desarrollos de vivienda por parte del entonces Alcalde del Municipio Chacao, Leopoldo López, para lo cual se apoya en la propuesta elaborada por el arquitecto Alberto Manrique. Seguirán luego como otros intentos: la idea, muerta al nacer en 2007, de levantar un Parque Científico Tecnológico que incluía la construcción de 620 apartamentos y que sin embargo derivó en la instalación en 2010 de una fábrica de ensamblaje de celulares; la exposición en 2007 dentro de los espacios de la FAU UCV de los resultados de una experiencia de postgrado impulsada por el Instituto de Urbanismo titulada “Propuestas para La Carlota” que dio origen a un interesante artículo de Oscar Tenreiro titulado “Un resumen de reflexiones sobre La Carlota” (Entre lo cierto y lo verdadero, 17/10/2007); la esperada decisión por parte de Hugo Chávez en 2008 de eliminar el aeropuerto (que sí se da) y trasladar la sede de la Fuerza Aérea a Maracay (lo cual no ocurre); las amenazas siempre latentes de desarrollar La Carlota por partes y de construir viviendas; la contratación de un Plan Maestro en 2008 a una empresa de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV; para “finalizar” con una nueva decisión de Chávez en julio de 2011 de convertir La Carlota en un parque (Parque Bolívar) con la incorporación en 2012 de un circuito de Fórmula 1 a ser inaugurado en 2016, que originó el ya mencionado Plan Maestro elaborado por la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (OPPPE).
Así, el llamado hecho el 7 de septiembre iba destinado a convocar un “Concurso Nacional de Arquitectura para el anteproyecto del Recinto Ferial de Caracas, como parte integral del proceso de planificación urbana que lleva a cabo el Gobierno Bolivariano para la transformación de la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda en un gran parque metropolitano”, según lo publicado en https://es.slideshare.net/recintoferialcaracas/convocatoria-concurso-nacional-de-arquitectura-recinto-ferial-de-caracas.

Es en esa misma publicación, como parte de la información inicial que buscaba atraer a los posibles participantes, donde se da a conocer parcialmente el Plan Maestro que apuntará a la creación de Parque Bolívar, “el cual sumará 107 nuevas hectáreas de áreas verdes a la ciudad”. También que “en los espacios del Parque Bolívar se aportarán usos complementarios para crear una nueva centralidad metropolitana con edificaciones y equipamientos para la educación, recreación, turismo, deporte, cultura y trabajo”.
El concurso es definido, además de nacional, como abierto, anónimo y en una sola etapa y está dirigido “a todos los arquitectos y arquitectas venezolanos y venezolanas con sus respectivos equipos, quienes y deberán cumplir cabalmente con todos los requisitos y Bases”.
Con un premio de Bs. 500.000,00 para el ganador se garantizaba también “la firma de un contrato de prestación de servicios profesionales, para el desarrollo del proyecto”. También se otorgarían, de ser necesario “diploma con la calificación de mención a aquellas propuestas designadas por el Jurado Calificador” y certificado de participación «a todos los arquitectos que se inscriban en este Concurso y entreguen sus propuestas de acuerdo a los requisitos establecidos en las Bases”.
El jurado calificador estaba integrado por los arquitectos: César Portela (Invitado internacional), Héctor Torres (Viceministro de Proyectos y Obras Turísticas), Juan Pedro Posani (Director del Museo Nacional de Arquitectura), Gilberto Rodríguez (Asesor de Urbanismo de la OPPPE), Orlando Martínez (Director de Obras de la OPPPE) y Abner J Colmenares (Miembro suplente encargado de hacer la programación).
La parcela objeto del Concurso, ubicada en el sector sur-oeste del Parque Bolívar, contaba con un área de poco más de 53.000 m2 en la cual se debía resolver una edificación de 38.214 m2 de construcción que debía albergar las siguientes actividades: “ferias, exposiciones, congresos, convenciones, jornadas, festivales, espectáculos, banquetes y demás categorías de reuniones y otros eventos de los viajes de incentivos (corporativos, gubernamentales, sociales, técnicos, científicos, políticos, sindicales, gremiales, etc.)”, las cuales venían acompañadas de un programa de áreas donde destacaban como espacios rentables: un salón ferial, un salón de convenciones, una sala de juntas y comisiones y un auditorio acompañados de áreas de vestíbulos y servicios.
De acuerdo al cronograma, también publicado, las inscripciones se realizarían del 10 de septiembre al 19 de octubre de 2012, la entrega se pautaba para el 15 de enero de 2013 y el veredicto se daría el 30 de enero seguido por una exposición de los trabajos entregados entre el 2 y el 24 de febrero.


Finalmente, sería el 5 de febrero cuando el jurado calificador, reunido en la sede del Museo Nacional de Arquitectura (Musarq), hizo público el veredicto al que había llegado, resultando ganadora la propuesta 4163, anteproyecto presentado por los arquitectos venezolanos Servando García, egresado de la ULA, quien encabezaba el equipo integrado por además por Gabriel Quintero, Jesús Uzcátegui, Patricia Travanti, Maximiliano Ovalle y Manuel Barreto (al que se deben sumar al menos otras 10 personas), una de cuyas imágenes acompaña nuestra postal del día de hoy.
Fueron, además, reconocidas con menciones especiales las propuestas de Doménico Silvestro, Daniel Erlich, Miguel Braceli, Franco Micucci, Carlos Maurette, Francisco Jaimes Avendaño y Orlando Vásquez.
Una amplia nota de prensa publicada en https://www.aporrea.org/actualidad/n222803.html nos ha permitido conocer algunos datos relevantes como que la OPPPE le asignaría a los ganadores “un equipo de acompañamiento y supervisión para que el proyecto se adapte y cumpla con los estándares internacionales” y que según Lucas Pou, arquitecto de la OPPPE, “el equipo de García ‘entra ahora en diálogo con nosotros’ para afinar el proyecto en los próximos meses; a finales de año debe comenzar la construcción de las fundaciones, calculó. De acuerdo con el cronograma, la obra debe estar lista en diciembre de 2015… En ella, el Gobierno Nacional invertirá 384,7 millones de bolívares”.
De la misma fuente hemos sabido que “el arquitecto español César Portela, no pudo viajar a Venezuela, recibió los documentos por vía electrónica y emitió su opinión”, siendo sustituido en las deliberaciones por el miembro suplente Abner Colmenares.



En el veredicto, leído por Juan Pedro Posani, se manifestaba que “entre otros, se evaluaron criterios como la relación de la edificación con el contexto urbano, las relaciones funcionales de la edificación y su calidad espacial, los criterios estructurales y de sustentabilidad y la factibilidad económica”. Sin embargo, aclaró “que no se encontró ninguna propuesta que cumpliera con todos los criterios de evaluación establecidos en las bases, por lo que el jurado se orientó ‘a la selección, entre las mejores propuestas, de aquella que ofrece más posibilidades de ajuste y desarrollo manteniendo sus cualidades originales’. El anteproyecto, puntualizó, deberá incorporar las observaciones del jurado calificador”.
Los ganadores, en boca de Servado García, declaraban que con el Recinto Ferial “queríamos hacer un espacio inclusivo … no nada más un recinto ferial, sino un punto de encuentro donde se den otras actividades para la gente…”. También que el concepto del edificio era que “explotara hacia la ciudad generando actividades” y que su inspiración es la arquitectura colonial, “creo que partimos de allí en algún momento”.
Consultado García acerca de los materiales de construcción que se emplearán “explicó que una de las cosas que se propusieron fue poder levantar la obra con materiales y tecnología local. Se usará mucho concreto que provendrá de la planta concretera instalada en La Carlota; también planificaron emplear tubos reciclados de Pdvsa. (…) La obra contará con iluminación y ventilación naturales, así como reciclaje de agua de lluvia. Espacios como el auditorio requerirán aire acondicionado, apuntó, pero ‘lo que estamos pensando es que puede ser una alternativa’».
Para finalizar, como una demostración más de la ruta llena de ofertas incumplidas que acompaña la realización de concursos de arquitectura en Venezuela, Francisco Sesto, quien tenía el rimbombante cargo de “Ministro de Estado para la Transformación Revolucionaria de la Gran Caracas”, declaró el día de la premiación “que en su larga experiencia con concursos -citó no menos de 7 u 8- casi nunca pudo ver la materialización del resultado; en cambio, con La Carlota ‘estamos en capacidad de asegurar que el resultado del concurso’ se va a concretar en pocos años”.
Más de una década ha transcurrido desde entonces y del plan elaborado por la OPPPE sólo ha quedado una desproporcionada conexión que comunica la base aérea con el Parque del Este. La Carlota sigue a la espera.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal y 5. https://www.behance.net/gallery/7198463/PUBLIC-FACILITIES-%28RECINTO-FERIAL-DE-CARACAS%29/modules/688477405
3. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad
4. https://www.archdaily.cl/cl/02-236078/mencion-concurso-recinto-ferial-caracas-micucci-arquitectos-asociados, https://www.archdaily.cl/cl/02-234522/mencion-concurso-recinto-ferial-caracas-miguel-braceli y https://www.archdaily.cl/cl/02-239530/mencion-concurso-recinto-ferial-caracas-aga-estudio-creativo

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eVolo Winners 2023 Skyscraper Competition
8 de mayo de 2023
Tomado de https://www.evolo.us/category/competition/
La revista eVolo se complace en anunciar a los ganadores del Concurso Skyscraper 2023. El Jurado seleccionó 3 ganadores y 15 menciones de honor de 309 proyectos recibidos. El premio anual establecido en 2006 reconoce ideas visionarias que a través del uso novedoso de tecnología, materiales, programas, estética y organizaciones espaciales, desafían la forma en que entendemos la arquitectura vertical y su relación con los entornos naturales y construidos.

El PRIMER LUGAR fue para NOMAD METROPOLISES diseñado por Chufeng Wu, Chang Lu, Bozhi Zheng, Duo Wang, Shuxiao Zhang de China. El proyecto investiga una ciudad móvil que se conecta a la infraestructura existente y brinda nuevos servicios a la ciudad anfitriona. Los habitantes migran a diferentes lugares como una ciudad en lugar de como individuos.

Los ganadores del SEGUNDO LUGAR son Dennis Byun, Harry Tse, Sunjoo Lee de Nueva Zelanda por su proyecto OCEAN RE-CLAMATION SKYSCRAPER. Este rascacielos oceánico móvil se mueve a lo largo de Pacific Garbage Patch para recolectar y reciclar la basura.

K8 FOREST LIFT OFF diseñado por Ahmad Hafez y Hamzeh Al-Thweib de Alemania recibió el TERCER LUGAR en la competencia. Su proyecto en la selva amazónica concibe un nuevo modelo de desarrollo urbano que prioriza el bienestar del ecosistema y su biodiversidad.




El jurado estuvo formado por Kim Gyeong Jeung, Yu Sang Gu, Min Yeong Gi [Ganadores 2022 Skyscraper Competition], Dr. Sina Mostafavi [CEO SETUParchitecture studio, Associate Professor Texas Tech University College of Architecture] y Kathy Velikov [Principal rvtr, Vice -Presidente ACADIA, Decano Asociado de Investigación y Práctica Creativa Taubman College of Architecture and Urban Planning].
ACA

El concurso convocado por la Alcaldía del Municipio Baruta el año 2002 con el objeto de diseñar la Plaza del Sol, Mercado y Terminal de Transferencia a ubicarse en la entrada principal norte del centro tradicional de Baruta, sobre un importante espacio urbano totalmente subutilizado con frente hacia tres calles (la avenida San Sebastián o La Industria al norte, la calle Ricaurte al oeste y la calle Mariño al este), tenía como objetivo recibir propuestas que colaboraran a resolver una serie de problemas que allí se concentraban, mejorar la calidad ambiental del entorno y, de ser posible, convertirse en un primer paso de una acción ordenadora para la capital de la entidad.

Una vez concluido el proceso de convocatoria, inscripción, entrega y evaluación de los trabajos presentados a la competición, resultó ganador el proyecto elaborado por el arquitecto Jorge Rigamonti con la colaboración de Cesar Badaracco y Helena Correa Rigamonti uno de cuyos renders, el que muestra la fachada hacia la calle Mariño, por donde se tenía previsto el acceso al terminal de transferencia, ilustra nuestra postal del día de hoy.
Pensado para convertirse en la puerta de entrada al pueblo de Baruta desde Caracas y para servir de detonante de la revitalización del centro, el proyecto, que ofrece un enfoque innovador para diseñar el espacio público, buscó liberar las calles adyacentes de microbuses y vendedores informales, para permitir la organización del mobiliario urbano, ampliando y enriqueciendo el sistema peatonal.


De la descripción elaborada por los proyectistas que se puede encontrar en https://www.behance.net/gallery/12106775/Plaza-del-Sol-Public-Market-and-Transfer-TerminalE, podemos ver que el partido arquitectónico asumido contempla la construcción de una edificación en forma de “U” que “se organiza paralela a las calles para valorar su espacialidad urbana y contiene una gran plaza-patio que retoma el nombre de Plaza del Sol. Liviana y ‘transparente’, la edificación está a su vez protegida por un gran techo sombrilla y pieles vegetales verticales constituidas por una gran variedad de especies de plantas trepadoras (enredaderas) venezolanas”. El edificio, sin lugar a dudas el elemento protagónico del planteamiento, tiene carácter multifuncional e integra en un área de 12.380 m2 de construcción un terminal de autobuses con locales comerciales (mercado) y servicios relevantes para la comunidad conectándose a su vez con un centro cultural adyacente a través de un puente peatonal. Su planta trapezoidal con las caras norte y sus paralelas entre sí, es producto del interés de los proyectistas en adaptarse al perímetro del terreno, factor que origina buena parte de las decisiones en torno a su geometría.

El acceso principal ubicado sobre la calle Ricaurte, permite percibir y alcanzar de forma directa a través de una escalinata el espacio central (Plaza del Sol) y desde allí apreciar la totalidad del edificio. Desde la plaza se puede acceder directamente a la mitad de los 74 locales comerciales ubicados en la planta baja. Para llegar a los otros 37 se previó la existencia de corredores aporticados perimetrales que, pese a dar hacia la calle, se encuentran protegidos por la piel vegetal diseñada como envolvente del edificio. El mismo esquema se repite en los dos pisos superiores, existiendo en este caso corredores que se relacionan con la plaza. En total se cuenta con aproximadamente 222 locales de tamaños diferentes, teniendo los ubicados en las alas norte y sur (los más pequeños) la misma superficie entre sí, siendo los localizados al este y oeste los de mayor dimensión.
Por otro lado, el sistema de soporte de la edificación fue concebido con base en elementos de acero galvanizado, diseñados con la colaboración del ingeniero Francisco Niubo Ribo, “de grandes luces, económicas y de rápido ensamblaje”. Con la maleabilidad como atributo se pensó en la existencia de “pocos elementos cerrados con tabiquerías flexibles y livianas para los locales comerciales, modificables en el tiempo”.


Como parte de las consideraciones ambientales y de sostenibilidad tomadas muy en cuenta en el diseño, las fachadas del edificio, como ya se ha insinuado, incorporan vegetación permeable al viento “que protege del sol directo los corredores aporticados perimetrales que dan acceso a los locales comerciales del mercado, en sus 3 pisos”. Como complemento y también remate en sentido vertical, el techo sombrilla se separa del volumen edificado y a la vez lo cubre en su totalidad tamizando la luz y propiciando un micro clima cuya finalidad es la de reducir considerablemente el consumo energético.
“La terraza superior, abierta y protegida por el techo sombrilla flotante, podrá utilizarse para la ubicación de jardines, cafeterías, zonas para juegos infantiles, restaurantes, y los equipos mecánicos del edificio. El techo sombrilla permite una óptima ventilación natural y matiza la luz mediante un novedoso diseño, de forma que el sol con su propio movimiento vaya produciendo variaciones en la iluminación natural, desde la luz directa atomizada en las horas de la mañana y de la tarde, a la luz totalmente indirecta en las horas más calurosas del mediodía”. De “efecto cinético” califican los proyectistas la sensación que percibirían los usuarios a lo largo del día.
Como resultado de una muy adecuada adaptación del programa a las diferentes cotas del terreno se logra reducir al máximo el movimiento de tierra y se obtiene un mínimo impacto ambiental. Es el correcto tratamiento de la topografía el que permitió localizar el terminal de transferencia en el nivel más bajo pudiéndose acceder directamente desde la calle Mariño (extremo sureste del terreno), alcanzándose una capacidad máxima para 24 microbuses y 36 rústicos, estacionados al mismo tiempo.


El proyecto, que recibió en Río de Janeiro el “Premio de Reconocimiento 2005-América Latina” en los International Holcim Awards para Construcción Sustentable, como otras tantas propuestas ganadoras de concursos de arquitectura en nuestro país, no llegó a construirse. Así, la Plaza del Sol, Mercado y Terminal de Transferencia se sumaría, en el caso de Jorge Rigamonti (1940-2008), al Museo del Petróleo-Complejo Urbano, Cabimas, estado Zulia (1984) y el Patio-Jardín Esquina La Torre, Caracas (1995) como trabajos galardonados que se quedaron en el camino.
Nota
El proyecto que aquí hemos reseñado ha sido objeto de una completa reelaboración gráfica (modelo 3D) de parte de Nathaly Briceño, luego editada por Ramón Fermín, que se encuentra publicada en el blog CA. Catálogo de Arquitectura. Venezuela-Latinoamérica. Obras y proyectos de arquitectura con tradición moderna-materia-estructura-paisaje (https://catalogosdearquitectura.wordpress.com/2018/03/12/rigamonti-jorge-2002-plaza-del-sol-mercado-y-terminal-de-transferencia/). De allí hemos tomado también algunas imágenes que hemos considerado complementan lo que aparece en https://www.behance.net/gallery/12106775/Plaza-del-Sol-Public-Market-and-Transfer-Terminal, fuente de la que procede el resto.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal, 1, 2, 3, 4 y 5: https://www.behance.net/gallery/12106775/Plaza-del-Sol-Public-Market-and-Transfer-Terminal