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¿SABÍA USTED…

… que en 1936, tras dos años de trabajos, se reinaugura el Parque Carabobo?

1. Carlos Raúl Villanueva y Francisco Narváez. Parque Carabobo (1934-1936).

Para llevar a cabo una nota lo más completa posible sobre el espacio público que hoy conocemos como Plaza o Parque Carabobo, pareciera necesario remontarse, como mínimo al último cuarto del siglo XVIII cuando en la manzana que ocupa se comenzó a gestar la posibilidad de construir la Casa de Misericordia, nombre, por cierto, que quedó en la memoria urbana para denominar la esquina noroeste del predio actual.

Así, de acuerdo al artículo publicado por María Dolores Fuentes en Chronica Nova (1986) titulado “Una institución benéfica venezolana: La Casa de Misericordia de Caracas (1787-1797)”, es en el período señalado que se pueden encontrar nuevas realizaciones dedicadas al área de la salud dentro de la ciudad colonial. De entre ellas “la Casa de Misericordia, conocida en la época por diversos nombres (Casa Hospicio, Casa de Recogimiento, Cárcel de Corrección, etc.) alusivos a la evolución que experimenta en su corto periodo de existencia … a diferencia de los anteriores, …respondía al modelo de hospicio general”.

2. Plano de la Ciudad de Santiago de León de Caracas en el año 1810 (Autor: Enrique Mendoza Solar), donde hemos resaltado la ubicación de la manzana donde estaba ubicada la Casa de la Misericordia identificada en la leyenda con el nº 57. Allí también se identifca en la manzana al norte la «Casa de corrección» (nº 58) y aledaño, al este, el «Campo- Santo» (nº 61) donde hoy se encuentra el Liceo Andrés Bello.

Aunque Fuentes habla de “un gran edificio que nunca llega a hacerse”, para el cual el ingeniero Fermín de Rueda había elaborado un plano en 1788 a instancias del gobernador Juan de Guillelmi, asumiendo que por las dificultades económicas y prioridades presentes en la época seguramente el hospicio terminó funcionando “en las casas allí existentes”, Rosario Salazar Bravo en su Tesis Doctoral en Arquitectura (FAU UCV) “Caracas, 1753-1810. Morfología y funciones urbanas desde la cotidianidad”, aprobada el año 2013, pareciera insinuar la efectiva construcción del edificio de Fermín de Rueda.

Salazar Bravo señala lo siguiente: “Del año 1788 datan las primeras negociaciones realizadas a fines de adquirir un terreno adecuado donde construir la instalación que se conocería como la Casa de La Misericordia; su ubicación se decidió en el barrio de La Candelaria, una vez descartados otros lugares como la calle de San Juan, la cuadra perteneciente a las Monjas de la Concepción ubicada en Santa Rosalía”.

3. Proyecto para la Casa de Misericordia en el barrio La Candelaria. Ingeniero Fermín de Rueda (1788).

En todo caso el proyecto del ingeniero de Rueda se trataba de “un edificio de planta cuadrada articulado según un eje de simetría bilateral que le dividía en dos secciones, una para cada sexo, similar a las características del hospital de San Lázaro. Entre sus principales dependencias figuraban los dormitorios, cuartos para locos, para incorregibles y una capilla común. Dado que el concepto de su diseño estuvo influido por las ideas de uno de sus principales impulsores, el obispo Fray Juan Antonio de la Virgen María y Viana, y éste aducía que no sólo debía darse acogida a los pobres sino que convenía acostumbrarles al trabajo decente ejerciendo algún oficio, se previó de antemano la posibilidad de que en la casa se procesara algodón, motivo por el que se le habilitaron estancias donde se hilase, tejiese y cosiese”.

La Casa de Misericordia, de accidentada trayectoria y permanentes estrecheces económicas, “a causa de la premura de su fundación o tal vez porque nunca se la dotó de ordenanzas donde quedaran claramente fijados sus objetivos, … evoluciona sensiblemente a lo largo de los diez años en que aparece documentada”, afirmará Fuentes. Así, en sus inicios se pensó como “casa hospicio” para socorrer a los verdaderamente necesitados, diferenciándose entre “los mendigos de verdad y los de oficio”. Luego “se concibe el asilo tanto para unos como para otros” y se le empieza a conocer como “Casa de Misericordia”. “El cuarto estadio de su evolución se corresponde con la ‘Casa’ o ‘Cárcel de Corrección’ y sus inquilinos pasan a conocerse como ‘reos de corrección’, lo que revela que se ha operado en este corto periodo un cambio profundo”, señalará Fuentes. Fue, además, la primera institución para el cuidado de los enajenados en la ciudad. También funcionó como casa de acogida de niños no deseados, depositados por sus madres para que fuesen criados por la institución.

En estas condiciones transitará la entidad el final de la época colonial y toda la Independencia, con la particularidad de que Manuel Landaeta Rosales en Una calle histórica de Caracas (1907) señalará lo siguiente: “En 1810, se fraguó en la misma casa de Misericordia, la Revolución que tuvo lugar el 19 de abril de 1810 que fue la base de la independencia Suramericana”, reclamando para el lugar un respeto patrimonial e histórico que como veremos no fue valorado.

4. El Parque de La Misericordia (luego Parque Carabobo) tras la intervención propuesta por Ricardo Razetti en 1911.

El hecho es que a Antonio Guzmán Blanco en 1881, durante su segundo mandato, con motivo de la conmemoración de los 60 años de la realización de la Batalla de Carabobo, le correspondió ordenar la demolición de la Casa de la Misericordia y destinar la manzana por ella ocupada a crear una plaza ornamental que desde entonces adquirió el nombre de la batalla que selló nuestra independencia. El también llamado inicialmente Parque de la Misericordia contó con una “fontana indígena” que luego estuvo rodando por diversos lugares de Caracas según http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/10/la-plaza-de-la-misericordia-y-algo-mas.html.

Tal y como reseñan María Isabel Peña e Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015): “El diseño inicial integraba con diagonales ocho jardines y un círculo central, donde se implantaron seis bustos fundidos en París (de los cuales sólo se conservan dos) obra de los venezolanos Andrés Pérez Mujica (1873-1920) y Lorenzo González (1876-1948)”. Los bustos mencionados, de los cuales sólo se señalan cuatro dedicados a héroes participantes en Carabobo: Ambrosio Plaza, Thomas Ilderton Farriar, Pedro Camejo (El Negro Primero) y Manuel Cedeño en el blog de María Sigillo ya mencionado, aparecieron con motivo de la celebración en 1911 del primer centenario de la Independencia, cuando el ingeniero Ricardo Razetti (1868-1932), Director de Edificios y Ornato de poblaciones en el despacho de Obras Públicas, “modernizará el área poblada de árboles”.

5. Parque Carabobo (c.1950).
6. Fuente central de Parque Carabobo con el conjunto de cinco piezas tituladas «Las indígenas», obra del escultor margariteño Francisco Narváez.
7. Detalles de «Las indígenas» en el Parque Carabobo.

El espacio sufrió otra modificación en 1924 hasta que, en 1934, Carlos Raúl Villanueva, a cargo de la Dirección de Obras Públicas y Ornato del Ministerio de Obras Públicas, rediseña la plaza. “Villanueva proyecta una fuente de planta circular y coloca en su interior un conjunto escultórico de Francisco Narváez (1905-1982), formado por cinco grupos de figuras humanas, que exaltan la belleza mestiza. La participación de Narváez en esta obra crea fuertes vínculos entre ambos, que luego los llevará a trabajar juntos en múltiples monumentos públicos que demuestran su afinidad y talento. La plaza, sombreada con árboles de amplias copas, resuelve las diferencias topográficas existentes de un extremo y otro, y ofrece distintas áreas de permanencia. En 1983, sufre una modificación en su cuadrante noroeste, eliminándose la jardinería para ubicar la estación de Metro que lleva su nombre”, precisarán Peña y González Viso.

8. Parque Carabobo. Planta de conjunto.
9. Placa colocada en el Parque Carabobo que rememora el sitio donde estuvo ubicada la Casa de Misericodia y remite al confinamiento allí de Joaquina Sánchez, esposa del precursor de la Independencia José María España.

Ubicado entre las esquinas Pelelojo, Las Queseras, Ño Pastor y Misericordia, limítrofe con el Liceo Andrés Bello al este, la avenida Universidad al norte, la avenida Sur 13 al oeste y la Escuela de Artes Visuales Cristóbal Rojas al sur, sobre el pasado del lugar sólo nos resta añadir que lo único que ha quedado como remembranza de lo que fue la Casa de la Misericordia, aparte de la esquina que lleva su nombre, ha sido una placa de mármol fechada en 1997, colocada a los pies de las escaleras de la plaza que remite a su condición de ser uno de los primeros centros de acogida en Caracas que atendía a pacientes psiquiátricos además de recibir a personas sin hogar, huérfanos y enfermos, pero sobre todo a muchos presos políticos, a los que la Corona hacía pasar por locos. Como señalará en el portal https://eldiario.com/2022/07/24/historias-esquinas-emblematicas-caracas/: “Una de estas víctimas fue Joaquina Sánchez, esposa del precursor independentista José María España. Ella no solo apoyó su causa, sino que además diseñó el pabellón de su movimiento, que ahora es la bandera del estado Vargas. Al fracasar la revolución de su esposo, él fue ejecutado en la Plaza Mayor, mientras ella fue internada en esa casa por ocho años”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 6. Colección Crono Arquitectura Venezuela

2. http://guiaccs.com/planos/el-plano-de-mendoza-solar/

3. Rosario Salazar Bravo, “Caracas, 1753-1810. Morfología y funciones urbanas desde la cotidianidad”, Tesis Doctoral en Arquitectura (FAU UCV) aprobada el año 2013

4. María F. Sigillo, Caracas en retrospectiva, «La Plaza de la Miseicordia y algo más» visitable en http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/10/la-plaza-de-la-misericordia-y-algo-mas.html

5. https://mobile.twitter.com/Asi_era_Caracas/status/1425955397857431556

7. https://www.flickr.com/photos/jsg2/33783790226

8. http://guiaccs.com/obras/carabobo-park/

9. http://ppr-aracamuni.blogspot.com/2017/06/esquina-de-la-misericordia.html

1993• Se inaugura la exposición «La arquitectura de Carlos Raúl Villanueva»

Exposición La arquitectura de Carlos Raúl Villanueva.jpg

1993• En el marco de la V Conferencia Internacional sobre Conservación de Centros Históricos y Patrimonio Edificado Iberoamericano se inaugura en el Círculo de Bellas Artes, de Madrid, España, la exposición «La arquitectura de Carlos Raúl Villanueva».
Esta muestra, la primera sobre la obra del maestro venezolano fuera de Venezuela, fue organizada y preparada por el Centro de Información y Documentación de la FAU UCV, con el auspicio del Rectorado de la UCV, la Fundación Villanueva, el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Ímber y el Consejo Nacional de la Cultura CONAC, desempeñándose como Comisarios de la exposición Henrique Vera H. (Director de CID FAU) por Venezuela y como contraparte por España, Luis Del Rey Pérez Decano del COAM. Para el montaje en el Círculo de Bellas Artes en Madrid se tuvo el patrocinio de la Universidad de Alcalá, la Universidad de Valladolid, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, la Comunidad Autónoma de Madrid, la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, la casa de América, el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid y el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid.

La exposición, cuyo diseño y montaje estuvo a cargo de Carlos Fernández Hoyos, permaneció abierta en el Círculo de Bellas Artes entre el 29 de julio y el 8 de octubre.
El material que integró la exhibición fue mayoritariamente fotografías de Paolo Gasparini, copiadas en gran formato, las cuales formaron parte del catálogo, coeditado por la FAU UCV y el Instituto Español de Arquitectura, Ediciones de las Universidades de Alcalá de Henares y Valladolid, diseñado por Martha Sanabria en el CID FAU e impreso en Fuenlabrada (Madrid) por Graficinco, S.A.

HVH

1936• Parque Carabobo

1936• Luego de cuatro años de trabajos el Ministerio de Obras Públicas MOP concluye e inaugura el Parque Carabobo, espacio público que ocupa una manzana de la urbanización La Candelaria, ubicado en la Avenidas México, entre las esquinas Pelelojo, Las Queseras, Ño Pastor y Misericordia, proyectado por Carlos Raúl Villanueva (1900-1975) con la colaboración de Francisco Narváez (1905-1982).

Foto anónima tomada de una postal de la época.
Foto más reciente con el mismo encuadre de la anterior. Anónima tomada de Internet.

El diseño del maestro Villanueva, quien para el momento se desempeñaba como Director de Edificaciones y Obras de Ornato del MOP, lo realizo modificando sustancialmente la Plaza Carabobo, conjunto de jardines creados en 1881 durante el mandato de Antonio Guzmán Blanco. Su remodelación incluyo como pieza central el conjunto de cinco esculturas tituladas «Las indígenas», obra del escultor margariteño Francisco Narváez. Este fue el primer proyecto conjunto entre Villanueva y Narváez entre muchos que realizaron.

HVH

2017• Se publica “Vida y obra de Carlos Raúl Villanueva Astoul”

2017• En el mes de diciembre, la Universidad Central de Venezuela publica en la serie UCV Valores el título “Vida y obra de Carlos Raúl Villanueva Astoul”, texto de Juan Pérez Hernández (http://www.ucv.ve/…/UCV_VALORES_CARLOS_RAUL_VILLANUEVA).
El trabajo publicado es exhaustivo, completo y apoyado con excelentes fotografías el cual es una parte del Capítulo V. “VIDA Y OBRA DE CARLOS RAÚL VILLANUEVA ASTOUL” de la Tesis Doctoral “Preservación, de la Ciudad Universitaria de Caracas y de la Síntesis de las Artes”. realizada por Juan Pérez Hernández en el Departamento de Historia del Arte de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada, España, en el enero del año 2014.

HVH

HA SIDO NOTICIA

Vista de la exposición «Carlos Raúl Villanueva et la synthèse des arts», en el Centre Pompidou, París, 2021-2022. Foto: Isabela Villanueva

Carlos Raúl Villanueva en el Pompidou
 
21 de enero de 2022
Tomado de artishockrevista.com
 
En el quinto piso del Centro Pompidou, en París, se presenta desde hace unos meses una sala donde se recrean los ambientes originales de los proyectos de Carlos Raúl Villanueva (Londres, 1900-Caracas, 1975) mediante la presencia de obras similares o relacionadas con las integradas en su arquitectura. Se exhiben notas docentes, dibujos de estudios en construcción, maquetas y demás material de archivo que fueron donados por la Fundación Villanueva, junto a obras significativas como el móvil Deux vols d’oiseaux de Alexander Calder, la Projection dynamique su 30e degré de Antoine Pevsner, un dibujo sin título de Fernand Léger o el Cube bleu de Jesús Rafael Soto, entre otras.
Hay además dos obras presentadas fuera de la sala, que también forman parte de esta asociación con la obra arquitectónica de Villanueva: Berger des nuages de Jean Arp, en el pasillo del Museo, y Amphion, de Henri Laurens, en el patio.

Vista de la exposición «Carlos Raúl Villanueva et la synthèse des arts», en el Centre Pompidou, París, 2021-2022. Foto: Isabela Villanueva


Esta sala, Carlos Raúl Villanueva et la synthése des arts (Carlos Raúl Villanueva y la síntesis de las artes), estará abierta hasta finales de mayo del 2022, pero el departamento de arquitectura del Museo está trabajando en una selección aún mayor de obra que se presentará en el Museo Pompidou de Málaga en el 2024.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 265

Gracias al descubrimiento hecho por nuestro asiduo lector y amigo Lesmes Castañeda en una ya desaparecida librería de publicaciones usadas de Las Mercedes, llegó a nuestras manos, digitalizado, este número 1 (abril-mayo junio), de la revista Artes del año 1952, verdadera reliquia para curiosos.

Dirigida por Diego de Viana e impresa en el taller gráfico Cromotip, con portada sencilla en blanco donde aparece únicamente la caligrafía con que se escribe su nombre, se descubre en este ejemplar de Artes, además de su aparente periodicidad trimestral, que está integrada por siete secciones: Cultura, Teatro, Arquitectura, Pintura, Música, Letras y una especie de misceláneos que titulan como “Kaleidoscopio”. Como se ve, abarcaba, al menos de inicio, casi todo el espectro de la cultura y las bellas artes.

De los dos artículos de Cultura uno titulado “Holanda cultural” estuvo firmado por Su excelencia Hendrick Riemens, Ministro de Holanda, y el segundo, “Educación primaria”, fue escrito por Eduardo Picón Lares; los de Teatro, “Lawrence Olivier y su Hamlet” y “Hacia el porvenir”, llevaron la firma de Ernesto Estrada; la sección de Pintura conformada por los textos “Joyas de arte de Venezuela” y “Vida artística” estuvo a cargo de Gastón Diehl; el escrito sobre Música “Variaciones sobre Chopin” lo elaboró Israel Peña; la sección de Letras contó con cuatro artículos y tres firmas: “Relicario” y “Alfonso de Lamartine” de René Durand, “Las dos retretas” de Eduardo Arroyo Lameda y “Ella va a misa” de Roberto Picón Lares; y Kaleidoscopio recoge los artículos “El paisaje y su flora” de Tobías Lasser y “La televisión” de James Angus.

Lamentablemente no contamos con la totalidad de la revista para saber el sesgo e inclinaciones de los textos aparecidos. Sin embargo, entre los colaboradores se encuentran verdaderos especialistas en sus respectivas áreas lo cual habla muy bien del alto nivel que se esperaba alcanzar con la publicación.

De lo anterior puede dar fe el hecho de que el artículo sobre Arquitectura, titulado “Luz, estructura y forma”, haya sido escrito nada más y nada menos que por Carlos Raúl Villanueva siendo ello un verdadero descubrimiento ya que, según tenemos entendido, no forma parte de ninguna de las antologías publicadas sobre el Maestro. También se podría afirmar que se trata de uno de sus primeros textos breves después de la aparición del libro La Caracas de ayer y de hoy, su arquitectura colonial y la Reurbanización de “El Silencio” (1950) y un poco anterior (casi simultáneo) del muy conocido ensayo “El sentido de nuestra arquitectura colonial” incluido en la Revista Shell en junio del mismo año 1952.

En “Luz, estructura y forma”, cuya extensión es de una sola página, Villanueva establece el paralelismo existente entre la arquitectura gótica y la arquitectura contemporánea en cuanto a la utilización de las técnicas propias de cada época para lograr cubrir convenientemente los espacios y a la vez permitir que la luz los bañe y “los haga vibrar”. A pesar de contar con materiales muy distintos, a la hora de resolver el mismo problema (el de cubrir e iluminar espacios) en ambos casos se apela al mismo principio: “eliminar la estructura de muros cargantes que limitan, a causa de la estabilidad, la entrada de la luz solar y a adoptar una estructura orgánica basada en el punto de apoyo que concentra las cargas sobre ciertos elementos y permite abrir totalmente el espacio facilitando la entrada triunfal de la luz”.

Para finalizar, concluye Villanueva: “Conviene también comparar similitudes de expresión en la organización del espacio exterior, en la unidad de conjunto y, sobre todo, en la forma como expresión rigurosa y fiel de la estructura”.

Fotos y dibujos que acompañan el texto «Luz, estructura y forma» de Carlos Raúl Villanueva

Ahora bien, tanto o más interesantes que el texto son las fotos y sobre todo los dibujos que lo acompañan. Así, aparecen una imagen de Notre Dame de París (siglo XII) y otra de Notre Dame de Raincy de Auguste Perret de 1921-22 que explican por si solas el breve discurso elaborado por Villanueva. Adicionalmente se presentan una serie de pequeños bocetos que exponen la evolución histórica con relación al tema tratado en lo relativo, por un lado, al muro como elemento portante versus el punto de apoyo y, por el otro, la concordancia absoluta entre la estructura, la forma y los materiales utilizados en cada época.

Por las características del trazado y la caligrafía, los dibujos son bastante similares al muy conocido “Elementos plásticos en defensa contra los elementos” de “El sentido de nuestra arquitectura colonial”, no existiendo dudas de que se trata de la misma mano del Maestro que se muestra prácticamente en el mismo momento.

Por lo que nos ha informado Lesmes, la revista Artes, al menos llegó hasta el número 7 ya que en su poder también se encuentra un ejemplar doble (números 6-7) en el que aparecen dos artículos de arquitectura: uno de Albert Harkness quien para ese momento era el agregado cultural de la embajada de Estados Unidos en el país y otro de Villanueva dedicado a la nueva ala del Museo de Bellas Artes.

ACA