1989•Se concluye la construcción y pone en servicio un cuerpo comercial anexo a la fachada sur del Edificio Mene Grande, sobre la Avenida Francisco de Miranda, en la Urbanización Los Palos Grandes, Caracas, proyectado por Julio Volante (arquitecto Universidad de Buenos Aires, Argentina – revalida FAU-UCV, promoción 16F/1967).
La nueva edificación se levantó utilizando el área entre la edificación y la avenida destinada a estacionamiento.
El nuevo cuerpo tiene 4 pisos de altura. La planta baja se encuentra a un metro por debajo del nivel de la vía urbana, creando un espacio de desahogo para los comercios.
Entre el nuevo cuerpo comercial y el edificio de oficinas se dejó un espacio público, en el cual queda todavía un centenario mijao, recuerdo de los «palos grandes» de esa hacienda.
El material predominante utilizado en la construcción de la edificación fue el concreto armado en obra limpia, con partes de la fachada definida con paños de vidrio de color, hecho que contrasta notablemente con el estilo y carácter que le dio el arquitecto Rafael José Larraín Basalo al edificio proyectado por él e inaugurado en 1966.
1931• Por disposición del general Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, el Ministerio de Obras Públicas se aboca a la construcción de diferentes edificios y arreglos de las instalaciones del Hipódromo Nacional, ubicado en la urbanización El Paraiso.
Entre estos se destaca el Pabellón, edificio para reuniones sociales y banquetes, que se encuentra colindante con la Plaza Petión y con la avenida Carabobo, que tiene 2.000 m2 de construcción.
De acuerdo a la Memoria que presenta el citado Ministerio, «sus fundaciones fueron construidas considerando la posibilidad de ampliar con un segundo piso. Los techos de los corredores, del bar y de las dependencias de servicio se construyeron de platabandas; mientras que el salón central es de armadura metálica de una luz de 23,50 m por 23,50 m, cubierta de laminas de zinc; el cielo raso es de celotex y esta colocado en forma de escalones y los interespacios sirven para ventilación y para alumbrado indirecto.
La instalación eléctrica ha sido estudiada cuidadosamente; el salón principal con diversas luces de colores cambiantes y una cornisa luminosa de vidrios blancos opacos que la circundan».
Se programó la construcción para ser concluida en 9 semanas.
… que en 1967, hace ya 50 años, se concluye el proyecto para la ampliación del hotel Tamanaco, realizado por Américo Faillace, Nelson Douahi, Manuel Corao y Manuel Fuentes Madriz?
1. Vista del hotel Tamanaco desde la avenida principal de Las Mercedes. Circa 1954
La construcción del hotel Tamanaco se constituyó para la Caracas de la década de 1950 en una de las más importantes señales de que el espíritu modernizador se estaba apoderando de la ciudad. Son varias las razones que llevan a otorgarle a este edificio un indudable valor referencial. La primera es que se convierte en puntal de la política impulsada desde 1946 por el Ministerio de Fomento por darle prioridad a la actividad turística en el país. El Tamanaco, primera instalación hotelera de gran envergadura que se realiza en una ciudad movida por el auge de la construcción proveniente de la renta petrolera, desplaza de este sitial al hotel Ávila; también Las Mercedes hace otro tanto con San Bernardino como la urbanización hacia la cual se dirige la mayor demanda de servicios comerciales y residenciales para quienes trabajan administrativamente en el negocio de los hidrocarburos. La segunda razón tiene que ver con su localización: una pequeña colina ubicada como remate visual de la avenida principal de Las Mercedes, desde la cual no sólo era posible apreciar la casi totalidad del valle de Caracas sino que, además, le permitía al hotel ser visto desde diferentes puntos de la ciudad, circunstancia que lo convirtió casi de inmediato, gracias a la acertada respuesta dada por sus proyectistas, en ícono arquitectónico y carta de presentación ante el mundo de que el país poseía una infraestructura de primera.
2. Vista de la urbanización Las Mercedes desde la colina posterior al hotel. Circa 1960
Vale la pena recordar, también, que el Tamanaco es, dentro del proceso de planificación y desarrollo de la urbanización Las Mercedes (“la urbanización más grande y mejor planeada de toda América Latina”), llevado adelante por la compañía constructora Venezolana de Inversiones C.A. (VICA), una de las piezas fundamentales que sirvió para promover la venta de parcelas en una zona entonces alejada e incomunicada con el resto de la ciudad. En tal sentido, VICA, creada en 1943 por la asociación de la familia Eraso (propietaria de las haciendas Las Mercedes y Valle Arriba) con el ingeniero civil mexicano Gustavo San Román, incorporará al trazado de Las Mercedes y en particular de su avenida principal elementos novedosos para la época: dos bombas de gasolina (una al comienzo y otra al final), un centro comercial que refuerza el inicio (con el segundo automercado abierto en Venezuela por la International Basic Economy Corporation -IBEC-) y un hotel que la remata (el Tamanaco). El visionario y emprendedor San Román por su parte se convertirá en el principal promotor del hotel y VICA aportará buena parte del capital para su construcción. Dentro del proceso de planificación del Tamanaco se registra en 1946 la creación de la empresa operadora Intercontinental Hotels Corporation, subsidiaria de Panamerican Airways para facilitar el alojamiento en las ciudades de Latinoamérica servidas por la línea aérea desde los Estados Unidos y que se comprometerá, además, a promover la realización de por lo menos tres hoteles de la misma magnitud en Puerto La Cruz, Margarita y Ciudad Bolívar. Posteriormente en 1948 se crea la C.A. Tamanaco empresa de capital mixto que será la responsable de iniciar las obras en 1950. Inaugurado en 1953, el Tamanaco fue diseñado por el reconocido profesional venezolano Gustavo Guinand van der Valls en colaboración con Holabird, Root & Burgee, firma de arquitectura de Chicago que desarrolló numerosos proyectos de hoteles en América Latina para la cadena Intercontinental. Guinand por su parte ya había proyectado y construido para la fecha el cine Lido -hoy demolido- (1946), el edificio Galipán -hoy demolido- (1950) y el edificio Easo (1952), todos ubicados en la avenida Francisco de Miranda al este de Caracas.
3. Vista del hotel recien finalizada su construcción. Circa 1954
Su planta original en forma de «V», abierta hacia el Ávila, responde a una tipología bastante difundida para instalaciones de este tipo, la cual se adapta aprovechando eficientemente la pendiente del terreno. Cuenta con 12 niveles, que reducen su superficie de forma escalonada a medida que se asciende, lo cual le otorga su aspecto característico y permite reconocer las suites en los extremos. En los niveles inferiores se desarrollan espaciosas áreas sociales, recreacionales y de servicios, entre las que destaca la piscina, que por su ubicación se convirtió durante años en el verdadero corazón del hotel. El edificio se proyectó originalmente con capacidad para 400 habitaciones y 42 suites cuyas dimensiones demostraron muy temprano no ser las más acordes para los estándares que poco a poco se fueron imponiendo a nivel internacional, lo cual llevó a sus propietarios ya en 1959 a pensar que era necesario ampliarlo y acondicionarlo.
4. A la derecha, la ampliación proyectada por Américo Faillace, Nelson Douahi y Manuel Corao en 1967
Tras 14 años de funcionamiento y posicionado como el más importante hotel de la capital, se culmina el proyecto elaborado por Américo Faillace, Nelson Douahi, Manuel Fuentes Madriz y Manuel Corao que le permitirán al Tamanaco Intercontinental actualizar sus instalaciones elevándolas a los más altos estándares internacionales que ya había alcanzado desde su apertura. Para ello se incorporaron a su programa original otras 200 habitaciones y 28 suites (adaptadas a las dimensiones que exigía la norma hotelera vigente en Venezuela), ubicadas hacia el sur en un ala que terminó modificando la planta original en “V” del cuerpo principal por otra en forma de «Y» que hoy lo identifica. Esta intervención, cuya construcción se inició en 1968 luego de su adecuación a las normas sísmicas que se originaron a raíz del terremoto de 1967, discutible en cuanto a la forma como dialoga y asimila el carácter propio de la imagen original “posterior” del edificio (hasta el punto de modificar también la orgánica marquesina que definía la entrada) no afecta, sin embargo, la emblemática fachada que se abre sobre el valle de Caracas. Luego, en 1970, formando parte también del proyecto de Faillace, Douhani, Fuentes Madriz y Corao, volcadas más hacia el este, aprovechando las vistas y buscando una mejor solución de continuidad con lo existente mediante su adaptación a la topografía, se culminarán las complejas obras que permitirán el aumento significativo de las áreas sociales del hotel, pasando a recuperar el esplendor que alcanzó en los años 50 y 60 como lugar de entretenimiento y buen comer para toda la ciudad.
5. Intervenciones sucesivas de que ha sido objeto el hotel. Arriba a la derecha y abajo a la izquierda en rojo las ampliaciones realizadas con base en el proyecto de Faillace, Douahi y Corao
Posteriormente, en 1981, se le encargó a Carlos Gómez de Llarena el proyecto de ampliación de las suites ubicadas a los extremos de la edificación, trabajo que fue realizado teniéndose el cuidado de no alterar la lectura volumétrica de la obra original y de asimilar para su resolución formal el lenguaje preexistente mediante el uso de los elementos fundamentales que lo conforman. Actualmente, habiendo dejado de pertenecer a la cadena Intercontinental, sus nuevos propietarios han decidido desarrollar una nueva y ambiciosa ampliación signada por un plan maestro que prevé la incorporación de diversos usos así como su construcción por etapas. Ello le permitirá al Tamanaco, convertido en complejo, actualizarse una vez más haciéndolo más sostenible ajustándose a los tiempos que vivimos. El hotel original ante la magnitud de la obra que se propone mantendrá su condición icónica ante la ciudad, preservándose su valor patrimonial y su fotogénica estampa plasmada a través del tiempo en inolvidables postales y estampillas. Ahora bien, si buscamos reconocer su silueta aislada recortada sobre el verde paisaje que lo rodeaba habrá que aceptar que ya hace años se perdió.
1967•Se concluye la construcción de la primera etapa de la ampliación del edificio sede del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV), ubicado un terreno adjunto al Parque Los Caobos, de acuerdo con el proyecto del arquitecto Jimmy Alcock (FAU UCV, promoción 9 / 1959), ganador en 1964 del concurso «Nuevo edificio del CIV».
La etapa del proyecto puesta en servicio contiene la zona recreacional y deportiva: piscina, jardines, cancha de bowling, bolas criollas, bar, vestuario, duchas y cocina.
La segunda etapa del proyecto, a ser construida a continuación, contemplaba la construcción del auditorio techado (con un aforo de 550 puestos) el cual tenía la particularidad de tener otro espacio de reunión al aire libre encima del anterior. Es de notar que el auditorio del edificio original tiene capacidad para 144 personas.
La tercera etapa del proyecto del arquitecto Alcock sería el edificio principal, el cual tenía 4.000 m2 distribuidos en cuatro niveles: planta baja, sótano y dos pisos de oficinas.
En la planta baja se ubicaba la biblioteca y una sala de exposiciones; en el primer piso estarían las dependencias para la junta directiva y las diferentes comisiones del Colegio. En el segundo piso funcionarían las diferentes sociedades profesionales (20 locales de 30 m2 cada uno).
En el sótano estaría el acceso al auditorio, al museo del CIV, el local para el Boletín y sus oficinas, depósitos y servicios generales.
La cuarta y última etapa contemplaba, de acuerdo a lo programado, la remodelación del edificio existente, puesto en servicio en 1941, diseñado por el arquitecto Luis Eduardo Chataing (1906-1971) (FI. UCV 1928), quien había resultado ganador del concurso organizado por el CIV en 1939 para ese fin.
1955•En el mes de diciembre, luego de 5 meses de trabajo, se inaugura la prolongación de la Autopista del Este entre La Carlota y Petare (Calle San Francisco).
En agoste de 1956 se completó el Distribuidor La Carlota y el enlace La Carlota-Avenida Francisco de Miranda. Trabajaron en la construcción las empresas VICA, MICCA, Rivero y Rodríguez, bajo la dirección y coordinación de los ingenieros Teolindo Yanez y Raúl Rodríguez, utilizando concreto premezclado suplido por la firma Mixto-Listo, C.A.
1965•Se inicia la construcción de la primera etapa de la ampliación del Edificio Sede del Colegio de Ingenieros de Venezuela de acuerdo al proyecto del arquitecto Jimmy Alcock (FAU UCV, promoción 9-1959), ganador del concurso nacional organizado por el CIV para tal fin.
HVH
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