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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 380

Toda obra de arquitectura, independientemente de su magnitud, de su localización dentro de la ciudad, del uso al que esté destinada o del nivel de difusión del que haya sido objeto, tiene una historia y cobra un significado tanto para los que la habitan como para aquellos que se aproximan a ella, más aún cuando se tienen claros sus antecedentes. Con ello no estamos diciendo nada nuevo, pero creemos que puede servir de necesaria introducción a la nota que hoy dedicaremos a la casa Vega, proyectada en 1973 por los arquitectos Alberto Tucker Mellior (1937-2021) y Mario Ramañach (1917-1984).

1. Ubicación de la casa Vega dentro de la urbanización Prados del Este.

Ubicada al fondo de una calle ciega que marca el final (o el inicio, depende de cómo se mire) de la avenida Los Jardines en la urbanización Prados del Este, al sureste de Caracas, la casa significó para sus proyectistas la oportunidad no sólo de satisfacer con creces las aspiraciones de sus clientes a través de una obra de indudable calidad sino que sirvió, además, para sellar una amistad forjada durante años entre un maestro y su discípulo, quienes asumieron el reto de tomar la batuta en la aventura que se encuentra detrás de la creación y puesta en marcha de la Carrera de Arquitectura de la Universidad Simón Bolívar.

Alberto Tucker, mientras cursó estudios de arquitectura en la Universidad de Cornell a comienzos de los años 60 (regresó a Venezuela en 1964), tuvo la oportunidad de conocer a Mario Romañach, destacado arquitecto cubano con una amplia y fructífera producción de obras en su país entre 1945 y 1959 (la cual puede consultarse en https://www.urbipedia.org/hoja/Mario_Roma%C3%B1ach), lo cual permiten catalogarlo como uno de los más importantes arquitectos modernos de la isla caribeña. Cabe añadir que Romañach, quien tuvo que emprender el camino del exilio a los Estados Unidos a finales de 1959, durante su estadía en Norteamérica fue profesor de las universidades de Harvard (había conocido a Walter Gropius en La Habana), Cornell y Pennsylvania, siendo en la Escuela de Diseño de esta última (que como se sabe tenía gran peso la figura de Louis Kahn, a quien admiraba) donde desarrolló con mayor intensidad su carrera académica y en ese estado donde logró acumular cierta obra construida.

2. Algunas de las obras realizadas por Mario Romañach en Cuba entre 1945 y 1959. Arriba izquierda: Casa Noval Cueto, Cubanacán (1948-1949). Arriba derecha: Apartamentos para Evangelina Aristigueta de Vidana (1956). Abajo izquierda: Casa Evangelina Aristigueta, Cubanacán (1953). Abajo centro izquierda: Casa Ernesto Suárez, Querejeta (1959). Abajo centro derecha: Casa Rufino Álvarez, La Habana (1956-1957). Abajo derecha: Casa Manuel Saavedra, Querejeta (1951).

Pues bien, en el marco de la creación de la Universidad de Caracas, luego Simón Bolívar, alternativa a la penetración política de que había sido objeto la Universidad Central de Venezuela desde mediados de los años 60 del siglo XX, quienes la concibieron en 1967 vieron en el modelo organizativo aplicado por algunas casas de estudio de Estados Unidos y Canadá una oportunidad de romper con el rígido esquema que regía a las universidades nacionales. Dándole un carácter “experimental”, una estructura departamental que derivaba en la oferta de ”carreras” y contando con un apacible lugar para desarrollarse lejano al bullicio capitalino, Ernesto Mayz Vallenilla, rector desde 1969, encontró la oportunidad propicia para dar cuerpo a su tesis de un “humanismo planetario” el cual “encontrará su satisfacción en la huida y el retorno a un mundo virtuoso, idealizado, en un campo que se yergue sobre una colina en la que se cultivarán los hombres que subyugarán el caos urbano por el conocimiento; constructores de la nueva ciudad reformada mediante el dominio consciente de la técnica”, afirmará Carlos Olaizola en “Mario Ramañach. El arquitecto cubano que sirvió de puente entre Pensilvania y Caracas”, ponencia presentada en la Trienal de Investigación FAU 2017.

Pues bien, quiso el destino que Justo Pastor Farías (encargado entre otros de organizar los estudios de ingeniería en la USB), quien a su vez había encomendado a Gustavo Legórburu la tarea de organizar los correspondientes a arquitectura como alternativa a una “politizada” UCV que atravesaba, además, el proceso de Renovación Universitaria, se aproximarán, una vez creada la carrera en enero de 1971, a un desconocido Alberto Tucker Mellior para proponerle que fuese el primer Coordinador y terminase de armar el Plan de Estudios.

3. Mario Romañach (izquierda) y Alberto Tucker (derecha).
4. Mario Romañach al centro, en los espacios exteriores de la casa-club donde funcionó la primera sede de la carrera de Arquitectura de la USB; a la izquierda, Julio Maragall, de espalda Alberto Tucker y a la derecha Jorge Núñez.

Tucker, sin experiencia alguna en la docencia y egresado de una universidad norteamericana como Cornell, según testimonio ofrecido a Olaizola, por aquellos años se había asociado a su maestro Mario Romañach quien venía con frecuencia al país y lo animaría a que aceptara el importante desafío ofreciéndole todo su apoyo y experiencia.

Será Romañach, por tanto, quien, luego de revisar el voluminoso trabajo adelantado por Legórburu, le proponga a Tucker a través de un diagrama, de una manera sencilla, clara y directa todo lo que debería ser y contener la carrera:“… el número de años de diseño con el número de diseños que debía contemplar el plan, la cadena de estructura, en fin, todo el esquema organizativo estaba allí, en una simple hoja blanca, y me dijo, esto es todo lo que debe tener la carrera”, le confesará Tucker a Olaizola. Luego Tucker le presentará esa propuesta a Legórburu obteniendo su aprobación.

Olaizola añadirá: “Gracias a este hecho afortunado, termina Mario Romañach involucrado en la concepción del Plan de Estudios, aplicando algunas de las destrezas que lo llevaron a ser considerado el mejor arquitecto de Cuba y un ‘notable profesor en Estados Unidos’ (Dagit, 2013, p. 45); el dibujo del cual se servía para expresar sus ideas, y la capacidad de síntesis y claridad conceptual, fueron aptitudes que se harían patentes en los años sucesivos, cuando su labor tras bastidores terminará resultando clave para la consolidación de la carrera de Arquitectura de la Universidad Simón Bolívar y para la renovación de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela”.

De tal manera, el diseño de la casa Vega proyectada justo en aquellos años y el plan de estudios de la carrera de arquitectura de la USB tienen como denominador común esa feliz coincidencia.

5. Vista aérea de la casa Vega (a la derecha de la imagen).

La casa, visita de culto para estudiantes y egresados de la USB y lección de arquitectura, responde al lugar donde se encuentra (el final de una calle y una amplia parcela) y resuelve el programa convencional asignado mediante la creación de dos volúmenes: uno conformado por dos paralelepípedos desplazados los cuales, orientados en sentido noreste-suroeste, favorecen su cabal apreciación y resuelven el acceso de personas y vehículos; y otro, ubicado en el borde sureste del terreno completando un interesante juego compositivo, conformado por un cubo aislado concebido originalmente como oficina o consultorio y que funciona actualmente como casa de huéspedes.

6. Izquierda arriba: La fachada hacia la calle. Izquierda abajo: La fachada hacia el jardín. Derecha: Zaguán de entrada en el primer piso
7. Diversas vistas del interior de la casa Vega.

Hacia el frente, dejando una amplia área de estacionamiento en la planta baja, se desarrolla una imponente escalera que, finalizando en un pequeño zaguán, señala al primer piso y al lugar donde los dos volúmenes se solapan como el sitio donde se entrará formalmente a la vivienda. Ello ofrece la oportunidad de tener una muy lograda distribución funcional hacia las diversas zonas que la componen: el cuerpo más angosto contendrá las habitaciones en dos niveles; el más ancho, las áreas sociales (sala-comedor) en planta alta y la cocina junto a los servicios en la planta baja (con acceso directo también desde el exterior), que contarán con un amplio desahogo abierto hacia el generoso jardín posterior, techado por el vacío dejado bajo el propio volumen que hacia la calle, bajo una operación similar, había permitido techar parte del estacionamiento.

Construida de manera impecable en concreto obra limpia (presente tanto en el interior como en el exterior) y cerramientos en ladrillo a la vista tratado con escrupuloso cuidado que le ofrecen una atractiva textura, la casa se muestra enigmática hacia la calle y expresiva hacia el fondo desde donde se puede apreciar el Ávila a la distancia. Las habitaciones se iluminarán desde el retiro lateral noroeste dándole a ese frente un ritmo que logra diferenciar la condición presente en los dos niveles. También está llena de detalles en madera que confirman el cuidado que tuvieron sus diseñadores de no dejar nada sin contemplar.

Pasada por alto como muchas otras por la importante recopilación y curaduría que dio origen a la exposición “La casa como tema” realizada en el Museo de Bellas Artes en 1989, la casa Vega merece un lugar en un nuevo esfuerzo que se emprenda en ese sentido en algún momento, que esperamos no sea muy lejano.

Muy bien mantenida por sus propietarios sometida a pocas modificaciones de acuerdo a su programación original, la casa Vega, reiteramos, ofrece a quien la visita la oportunidad de apreciar arquitectura al más alto nivel y a los vinculados a la carrera de arquitectura de la USB un lugar que permite beber de las fuentes, mantener vivo el recuerdo de quienes fueron sus proyectistas y descubrir, aunque sea de forma lejana, el rol jugado por ellos en su formación profesional.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. https://www.instagram.com/francomicucci/

  1. Captura de Google Earth.

2. https://www.urbipedia.org/hoja/Mario_Roma%C3%B1ach

3. https://www.urbipedia.org/hoja/Mario_Roma%C3%B1ach y https://twitter.com/ealv21/status/1381771202386141187

4. Carlos Olaizola, “Mario Ramañach. El arquitecto cubano que sirvió de puente entre Pensilvania y Caracas”, Trienal de Investigación FAU 2017 (Cortesía Enrique Larrañaga)

5. Captura de Google Earth

6. https://twitter.com/ealv21/status/1381774175476518914 y https://www.instagram.com/francomicucci/

7. https://twitter.com/ealv21/status/1381774175476518914 y Cortesía Luis Emilio Pacheco

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 379

Dentro de las empresas que, con una larga trayectoria, mayor apoyo han brindado a la industria de la construcción y en particular a arquitectos y decoradores, se encuentra Hunter Douglas, firma de origen alemán presente en el mercado desde hace más de 100 años y que aún tiene importante peso dado el carácter innovador que la caracteriza.

1. Henry Sonnenberg fundador en 1919 de una empresa de fabricación y distribución de máquinas y herramientas en Düsseldorf, Alemania, considerada como el origen de Hunter Douglas.
2. En 1933 Sonnenberg muda su negocio y se trasladarse junto a su la familia a Rotterdam, Países Bajos.

Basados en datos obtenidos de internet y en la página https://www.hunterdouglas.com, podemos afirmar que Hunter Douglas tiene su origen en 1919 gracias a la iniciativa de Henry Sonnenberg, propietario de una pequeña empresa dedicada a producir herramientas para maquinarias llamada Sonnenberg Machinery radicada en Düsseldorf, Alemania. Más adelante, Sonnenberg se vio obligado a causa de la situación en su país, y la inseguridad asociada al advenimiento de la Segunda Guerra Mundial, a mudar su negocio y trasladarse en 1933 junto a su la familia a Holanda, que se perfilaba como un país neutral.

Será en 1946 cuando, establecido para entonces en los Estados Unidos, Sonnenberg se asociará con Joe Hunter. Hunter, que con su hermano Eddie, había desarrollado importantes innovaciones en la fabricación de diversas máquinas, logrará en medio de la Gran Depresión inventar un proceso revolucionario para la fabricación de papel de aluminio cuyo perfeccionamiento dará como resultado la creación y comercialización de la primera persiana veneciana flexible exitosa y la maquinaria para fabricarla, la cual patentan. Ello marcará junto a la sociedad con Sonnenberg el punto de partida de Hunter Douglas Machinery Corporation. Cabe destacar que en esa época sólo existían las persianas horizontales de madera y que la firma, asentada en Riverside, California, logró en corto tiempo emplear a 1.000 personas.

3. Joe Hunter (izquierda) y Henry Sonnenberg (derecha) se asocian en 1946 y la empresa pasa a denominarse Hunter Douglas Machinery Corporation.
4. Maquinaria empleada por Hunter Douglas para la fabricación de persianas venecianas (c.1947)

Ya para 1947 las persianas de aluminio de Hunter Douglas habían ganado el liderazgo en el mercado estadounidense. El modelo de negocio era tan innovador como el producto: la empresa logró desarrollar una vasta red en los Estados Unidos y Canadá de más de 1.000 fabricantes independientes, que vendían las persianas durante el día y las ensamblaban a medida en sus salas de trabajo por la noche.

Por razones de regulación en EEUU que impedían la expansión de las empresas, Sonnenberg decide en 1956 mudarse a Canadá, decisión que no fue acompañada por Joe Hunter, razón por la cual éste se queda con la marca. Ya para entonces Hunter Douglas había patentado en 1951 la marca Luxaflex® para denominar su línea de persianas venecianas. En Canadá, Sonnenberg empieza a fabricar a escala las máquinas que permitían perforar, cortar y curvar ligeramente cada lámina de aluminio para luego, conformar el producto. En 1953 tras el éxito logrado en Estados Unidos y Canadá, Hunter Douglas se expandió a Australia.

5. Anuncios publicitarios de la década de 1950 en los que se promocionan las persianas venecianas Luxaflex® de Hunter Douglas.
6. Toldos de aluminio: otro producto elaborado desde la década de 1950 con la marca Luxaflex®

En 1958 se incorporó a la empresa Ralph Sonnenberg hijo de Henry quien con 22 años comenzó su carrera como vendedor en el Reino Unido y más tarde fundó la organización de ventas en Francia. En 1971, dos años después de que Hunter Douglas saliera a bolsa, Ralph Sonnenberg tomó las riendas de toda la empresa cosa que mantiene hasta la actualidad en compañía de sus dos hijos.

Entre el 60 y el 70 Sonnenberg decide volver a EEUU y comprar la marca Hunter Douglas nuevamente, para así recuperarla. De regreso observa que es mucho más eficiente fabricar y venderle el producto hecho a cada distribuidor que venderle la máquina para fabricarlo.

En 1970 la firma desembarca en Europa, comenzando por Holanda de donde Sonnenberg era ciudadano. En 1971, radicada en Rotterdam, Hunter Douglas N.V. se convirtió en la empresa matriz del grupo a nivel mundial. A partir de ese momento se realiza todo el desarrollo en Europa de forma sostenida. Se instala la fábrica de laminado de aluminio que mediante un proceso patentado por la firma permite definir con exactitud los componentes de la aleación antes de laminar. Ya para 1980 Hunter Douglas había expandido sus operaciones hacia Asia y América Latina.

7. Algunos productos desarrollados por Hunter Douglas entre 1960 y 2000.

Como algunas de sus importantes innovaciones cabría señalar que en 1962 Hunter Douglas lanza su primer producto arquitectónico a medida, el techo 84R; en 1966 el sistema de techo de aluminio lineal; en 1975 el nuevo sistema de persiana solar externa de alto rendimiento; en 1980 una gama completa de cortinas para ventanas que permite su expansión a Asia; en 1989 el sistema de techo de panel ancho; en 1992 los techos de celda abierta versátiles, que utilizan hasta un 90% de aluminio reciclado; y en 1998 aparece en el innovador sistema de fachada ventilada QuadroClad ™.

Desde el 2000 Hunter Douglas, asociada con 3Form (norteamericana) y NBK Architectural Terracotta (alemana), empresas que adquirirá posteriormente, se convierte en líder del mercado en soluciones de regulación de la luz natural y control solar, e incursiona en la producción de respuestas sustentables de alto diseño y alto desempeño, ampliando su compromiso con productos arquitectónicos que son adecuados tanto para las personas como para el planeta.

De 2010 será el lanzamiento, junto a 3Form, de Ditto y Koda XT, paneles translúcidos exteriores con 100 veces la resistencia al impacto del vidrio y 60 veces más resistentes que el acrílico realizados a base de resinas y que permiten a través de dos láminas dejar absolutamente al vacío y en medio de su espesor diferentes elementos que van desde variedades de telas, tejidos, hasta productos naturales como hojas de árbol; en 2015 lanza Woodwright ™ Tavola ™ y Cielos Baffle; y en 2017 HeartFelt®: sistema de techo de fieltro modular con una acústica excelente y una apariencia única con la sostenibilidad en su núcleo, que será galardonado con el prestigioso premio RedDot Award.

La evolución de Luxaflex®, por otro lado, ha derivado en la aparición de novedosos e innovadores productos como, por ejemplo, las exclusivas y premiadas cortinas Duette® (el producto más vendido por la compañía por su excelente relación precio-calidad), las cortinas Silhouette® ampliamente conocidas en el mundo de la arquitectura y la decoración interior, las cuales son ofrecidas con los novedosos sistemas de elevación SmartCord® y LiteRise® a los que se suman otros más sofisticados que incorporan mandos y motores a control remoto.

Por otro lado, Hunter Douglas es el principal fabricante mundial de tela Screen (tela tramada para cortinas roller) habiendo adquirido muchas compañías tanto asiáticas como europeas que fabricaban este insumo. A la tradicional cortina horizontal de aluminio, si bien ha cumplido una trayectoria de más de 70 años, se le realizó un restyling. Se modificó el cabezal, se cambiaron los componentes y se desarrolló una escalerilla nueva con prestaciones más completas. Estas últimas permiten juntar en un movimiento y como opción dos láminas dejándolas pegadas, favoreciendo una mejor visibilidad a través de la misma (sistema Magna View, desarrollado y patentado por Hunter Douglas).

8. Hunter Douglas dice presente en el siglo XXI.

En la página de Hunter Douglas Venezuela C.A. constituida en abril de 1992 como parte del crecimiento y expansión del grupo a nivel mundial, encontramos lo siguiente: “En Venezuela, la empresa cuenta con un amplio portafolio de productos para cubrimientos de ventanas, donde se pueden encontrar diversas líneas de productos como son sus exclusivas cortinas Silhouette®, Luminette®,  Pirouette® y además las cortinas Duette®, cortinas Enrollables, Panel Glide y Romanas, persianas de madera y de aluminio. (…) Por otro lado, también ofrece una amplia variedad de productos arquitectónicos como plafones de aluminio, lineales, cell (retículas) y curvos, así como revestimientos y sistemas de fachadas, cubiertas, celosías y cortasoles. Además, cuenta con 3form (panales traslúcidos de eco-resinas o vidrio) el cual es ideal para diseño interior”.

En resumen, nos encontramos en presencia de una poderosa transnacional líder mundial en cortinas y persianas y un importante actor en el mercado de productos arquitectónicos los cuales representan el 30 % del volumen total de la empresa. Sus productos están diseñados para ofrecer un sinfín de posibilidades para el control de la privacidad, la visibilidad y el impacto solar sobre el medio ambiente. De esta manera promueven el confort acústico, térmico y también visual. Se trata, además, de soluciones sostenibles ya que reducen el consumo de energía, hacen mejor uso de la luz natural y reducen el uso de aire acondicionado

El grupo está compuesto por 157 compañías con 64 plantas productivas y 93 ensambladoras, adicionalmente cuenta con organizaciones de marketing en más de 100 países.

Hunter Douglas, desde su propia creación ha tenido como denominador común la vinculación al diseño y el alto valor agregado como parte indisociable al espíritu de la compañía, lo cual ha garantizado tanto su permanencia como su ubicación en la cima del mercado de productos en su ramo.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. https://www.facebook.com/HunterDouglasEsmeralda/photos/excelente-oportunidad-de-re-decorar-tus-espacios-con-hunter-douglas/779566112375590/?paipv=0&eav=AfaIF1wzKDYwTdJw2s5FBcrLqakRSeWOzuHI4WZAH8FIPYlLT54Saz7pc-x-vLWfTtw&_rdr

1, 2, 3 y 4. https://www.hunterdouglas.com.au/our-history

5 y 6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

7. https://architectural.hunterdouglas.com.co/productos/cielo-raso-84r/, https://architectural.hunterdouglas.cl/productos/fachadas-ventiladas-quadroclad/ y https://www.hunterdouglas.com.au/our-history,

8. https://www.pinterest.fr/pin/290271138473005435/, https://www.hunterdouglasarchitectural.eu/es-ES/landing/index.jsp?id=229, https://www.hunterdouglas.com.au/our-history, https://www.pirettedraperies.com/2016/07/18/hunter-douglas-historia-de-innovacion-tecnologia-y-diseno/ y https://www.pinterest.com/pin/393431717438418812/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 378

El 9 de abril de 2009 en el importante diario La Vanguardia apareció la nota firmada por Joaquim Ibarz titulada “Barcelona descubre al arquitecto venezolano Carlos Raúl Villanueva”. La misma, se iniciaba de la siguiente manera: “El Fomento de las Artes y del Diseño (FAD) de Barcelona, la institución que es referente en Europa del diseño, la arquitectura y el urbanismo que se hace en Cataluña, no podía haber elegido una exposición más adecuada para conmemorar el 50 aniversario de la creación de los premios que otorga cada año al mejor edificio y al mejor interiorismo. Bocetos y planos originales, vídeos, maquetas, fotografías y nubes flotantes de Alexander Calder forman parte de la muestra Carlos Raúl Villanueva y la Ciudad Universitaria de Caracas, que se presenta en Barcelona hasta el 13 de mayo. Los muros góticos de la sede del FAD en la Plaza dels Angels acogen esta singular muestra de la que fuera considerada la obra arquitectónica más importante de la América hispana. Después de Barcelona, la exposición viajará por varias ciudades de Europa y Latinoamérica”.

De esta manera se colocaba en el lugar que le correspondía, el esfuerzo que para la promoción y llegada a feliz término de la exhibición liderizó el arquitecto venezolano Igor Peraza (a quien correspondió realizar la museografía), y que contó con la muy cuidada comisaría-curaduría del también arquitecto y profesor Javier Cerisola.

1. Cartel elaborado para la exposición.

Inaugurada el 26 de marzo de aquel año, bajo el auspicio del Gobierno Bolivariano de Venezuela y el Museo de Arquitectura (MUSARQ), Carlos Raúl Villanueva y la Ciudad Universitaria de Caracas contó con el apoyo de la Fundación Villanueva, el COPRED, la Galería de Arte Nacional, la FAU UCV y el Museo de Bellas Artes, así como del propio FAD y del Departamento de Política Territorial y Obras Públicas de la Generalitat de Cataluña.

El programa que se siguió el día de la inauguración, en la que hizo acto de presencia el embajador de la República Bolivariana de Venezuela en España, Alfredo Toro Hardi, incluyó la presentación de la exposición a cargo de Juan Pedro Posani, director general del Museo Nacional de Arquitectura, y palabras de Beth Galí, presidenta del FAD, teniendo como momento central y destacado el dictado de la conferencia “La Ciudad Universitaria de Caracas. Espacio fluido, velos y vuelos” dictada por Silvia Hernández de Lasala, la cual fue seguida por un Coloquio en el que participaron los arquitectos Josep Quetglas y César Portela estando presentes, entre otros, Oriol Bohigas y Benedetta Tagliabue.

2. Diversas tomas del montaje de la muestra.

La cobertura mediática dada a la exhibición fue amplia (de ella destacamos el artículo «Villanueva o la madurez de la vanguardia» de Oriol Bohigas publicado en El País el 31 de marzo de 2009 –https://elpais.com/diario/2009/04/01/catalunya/1238548042_850215.html-), y en casi todos los casos se trató de colocar en contexto la relevancia de la obra expuesta, declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO el año 2000, las particularidades que envolvieron tanto a la curaduría como al montaje y la cantidad y calidad del material mostrado lo cual, junto a datos relacionados a la biografía de Villanueva, su concepción del conjunto sede de la UCV y la importante experiencia de síntesis de las artes que allí se dio (que Posani calificó como “la obra de arte más importante de nuestro país”), permitían al público catalán que decidiera acudir a la sala del FAD, desconocedor en buena medida de lo que allí se exponía, tener una visión amplia de la experiencia que irían a visitar.

El muy completo artículo escrito por Elisa Rodríguez Campo para la revista ArtNexus nº 74 (septiembre-noviembre 2009), señala cómo “todo el material es mostrado elegantemente sobre un dispositivo museográfico diseñado especialmente para la muestra, inspirado en perfiles y estructuras propias de la Ciudad Universitaria”. Y añade: “Se consigue reunir 3 enormes maquetas, 25 fotografías, 49 planos y 2 bocetos, y no sólo se trata de colecciones particulares, ni colecciones oficiales sometidas a estrictos controles de seguridad, sino que parte importante del rico archivo de la Ciudad Universitaria es rescatado del propio taller de arquitectura de Villanueva y exhibido por primera vez”.

3. Portada y página de créditos del catálogo de la exposición.

Por otra parte, la muestra estuvo acompañada con la publicación de un muy cuidado catálogo bilingüe, el cual se colocó a la altura del compromiso asumido. Producido por el Museo Nacional de Arquitectura, coordinado por Javier Cerisola y diseñado por Eduardo López y Mahadev Rojas, la edición está acompañada con fotografías de Paolo Gasparini y Silvia Lasala y tuvo un tiraje de 1.000 ejemplares. Se estructuró colocando el “Catálogo de obras” (impreso en papel glasé con excelente resolución) en sus páginas centrales y contiene los textos “Villanueva en Barcelona” de Juan Pedro Posani; “Pequeña historia de una exposición” de Beth Galí; “Curar Villanueva” de Javier Cerisola; “La Ciudad Universitaria de Caracas. Síntesis de modernidad, tradición, técnica, arte y naturaleza” de Silvia Hernández de Lasala; cerrando con “La síntesis de las artes” y “El problema de la integración” de Carlos Raúl Villanueva. Además, cuenta como “Anexos” con una Biografía de Carlos Raúl Villanueva, una Cronología de la Ciudad Universitaria de Caracas y una Selección bibliográfica.

4. Algunas de las páginas interiores del catálogo.

Del escrito elaborado por Cerisola, el que mejor ilustra los avatares que giraron en torno a la conceptualización, selección, documentación y acopio del vasto material que conforma la exposición abierta en Barcelona, verdadero trabajo en equipo, se pueden detectar los dos importantes retos que le correspondió enfrentar como su curador: el primero consistió en encontrar un filón que le otorgara a la muestra una connotación particular en vista de la cantidad de veces que ya había sido abordada y exhibida la obra de Villanueva. El segundo, justamente, apuntó a señalar cómo su carácter novedoso consistió en resaltar la fuente primordial de donde procedió el material expuesto: “Por primera vez, se recurre exclusivamente para una exposición sobre la Ciudad Universitaria de Caracas, a mostrar los materiales originales guardados en el archivo de la propia Ciudad Universitaria”, expresará Cerisola. Por ello la muestra, a diferencia de lo que han sido los dibujos mayormente conocidos del Maestro, sirvió para hacer en cierta forma público el repositorio que contiene toda la planimetría que soportó la construcción de la magna obra preservado en la “Casona Ibarra” y, por tanto, tuvo que ser acompañada de un arduo proceso de selección de entre “más de 8.000 unidades entre planos originales, definitivos o desechados, esquemas generales, bocetos y fotocopias simples o intervenidas por los dibujantes; sin contar fotografías, álbumes de informes técnicos, memorias y otro documentos escritos”. Como desafío, silente si se quiere, se encontraba el hecho de que tan ardua labor se dirigía a un público que desconocía el valor expresivo y formativo encerrado en el vasto material que se develaba.

5. Otras dos páginas interiores del catálogo.

El resultado, casi arqueológico, terminó agrupando “piezas tan valiosas como planos dibujados tradicionalmente a lápiz y firmados por el maestro, maquetas de hasta 60 años de antigüedad, croquis y bocetos, así como planos firmados conjuntamente por Villanueva y los mismos artistas, lo cual evidencia cómo este arquitecto supo escoger al más selecto grupo de artistas de la escena de vanguardia en Europa y Estados Unidos e invitarlos a formar parte activa del proyecto, dejándolos hablar desde sus propias poéticas e integrándolos a la empresa que se había trazado”, complementará Rodríguez Campo.

Será en definitiva “la huella contenida en aquellos papeles, hoy velados por un color amarillento, sobre los que se distinguen sellos que dictaminan ‘definitivo’, así como discretas salpicaduras de vino, recuerdo del éxito de un proyecto tan colosal como único, no sólo para la generación que le tocó verlo erigirse sino para todas las generaciones que hemos tenido la oportunidad de disfrutarlo”, lo que sin duda otorgó a lo presentado en Barcelona hace 14 años un valor propio, trascendente e inolvidable.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela

  1. https://scalae.net/evento/exposicion-del-fad-carlos-raul-villanueva-y-la-ciudad-universitaria-de-caracas

2. http://igorperaza.com/es/portfolio/exposicion-carlos-raul-villanueva/, http://archive.osa.cat/images/2009/fad%20villanueva/index.html y https://www.artnexus.com/es/magazines/article-magazine-artnexus/5d63490290cc21cf7c0a21ef/74/carlos-raul-villanueva

3, 4 y 5. Catálogo de la exposición Carlos Raúl Villanueva y la Ciudad Universitaria de Caracas, Fundación Museos Nacionales/Museo de Arquitectura/Fomento de las Artes y del Diseño, 2009