2005• Luego de siete meses de intensos trabajos realizados por la Alcaldía de Iribarren se concluye la restauración del Edificio Nacional de Barquisimeto, el cual había sido inaugurado y puesto en servicio en 1956, para centralizar en él las sedes de los poderes públicos del estado Lara: Tribunales, Correo, Inspectoría de tránsito, Archivos y Registros entre otros. Hoy día funcionan en él, exclusivamente, los diferentes órganos del Poder Judicial.
Como parte del proyecto de restauración la Alcaldía de Iribarren había organizado en el mismo año 2005, un concurso para integrar un vitral de grandes dimensiones en la fachada del edificio. El concurso fue ganado por el artista Leonel Durán, con la obra “La patria se viste de Justicia”, que tiene 315 paneles y está basado en la evolución legislativa del país, con referencias a la historia de América Latina. En él se refleja en la parte superior a Bolívar de Civil y Legislador.
1965• Se termina la construcción de la Iglesia del Colegio La Salle de la Colina, proyectada en 1963 por Guinand & Benacerraf (Carlos Guinand Baldó (1925-1982) (FI UCV, 1º Promoción de Arquitectos) y Moisés Benacerraf (1924-1998) (Universidad de Yale, 1947), con la colaboración del arquitecto y artista plástico Alberto Iriarte (1920-1993) (Universidad Nacional, Bogotá, Colombia).
La Capilla, de planta cuadrada, anchas paredes cubiertas en piedra natural en parte de su espacio interior, cuyo altar fue ubicado bajo un cono truncado provisto de iluminación cenital, a través del cual se producen notables efectos de luz y sombra, con una cubierta de suaves curvas, resuelta en concreto en obra limpia, configura un volumen cuya forma recuerda inmediatamente a la Capilla de Ronchamp, Francia, consagrada en 1955, obra del arquitecto Le Corbusier, con quien Alberto Iriarte trabajó.
Procesión de alumnos y hermanos educadores alrededor del templo antes de su bendición por parte del Cardenal José Humberto Quintero.
La bendición de la nueva iglesia fue realizada por el Cardenal José Humberto Quintero Parra, ante la presencia de Ramón Escobar Salom, Ministro de Justicia, José Manuel Siso Martínez, Ministro de Educación y del Embajador de España en Venezuela.
De acuerdo a lo expresado por el arquitecto Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, Caracas, 2015: «Su volumetría se compone de una planta rectangular que se abre levemente en abanico, cuya nave central está confinada entre muros tratados con distinta forma y carácter, un cono truncado que define el altar, una cubierta compuesta de bóvedas de concreto dispuestas en sentido norte-sur, un cuerpo independiente que representa el campanario y un volumen lateral que configura un patio».
Y completa González Viso: «Las variaciones formales en los muros, la luz cenital en el altar y la iluminación a través de muros perforados, enriquecen el interior y crean un ambiente adecuado para la liturgia”.
Detalle del concreto en obra limpia utilizado como acabado por los arquitectos en la Iglesia del Colegio La Salle de la Colina. Imagen: portada del Nº30 – marzo-abril 196, revista Punto FAU UCV.Fotografía de la Capilla del Colegio La Salle La Colina, publicada en la revista Wallpaper en mayo del 2024, en el articulo “Caracas Moderna” vista por el fotógrafo Adam Štêch.
Fuentes consultadas: Memoria Escolar 1964-1965. Colegio La Salle La Colina / Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, Caracas, 2015 / Contactos- Fundación Arquitectura y Ciudad.
1970• A solicitud del arquitecto Carlos Guinand Baldó, Gobernador del Distrito Federal, la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, en uso de sus atribuciones, declaró Monumentos Históricos Nacionales a la Casa de la Hacienda “La Vega”, la Casa de la Hacienda “Ibarra” y la Quinta “Anauco Arriba”. Resolución que quedó registrada en la Gaceta Oficial de la República de Venezuela, Año XCII, Mes XI, Caracas, 8 de septiembre de 1970, Número 29.313 La imagen que ilustra esta nota corresponde a otro monumento histórico nacional que no corrió con igual suerte: el portal de la Casa de Don Juan de Vegas y Bertodano, Contador de la Real Hacienda, la cual había sido construida en 1783 y en donde funcionó el célebre Colegio Cháves desde 1842 hasta poco antes de ser demolida en 1953 para construir la avenida Urdaneta.
1988• El Centro de Información y Documentación de la FAU UCV, dirigido por el arquitecto Odoardo Rodríguez, edita en la Serie Notas Docentes, el segundo número, titulado DIBUJOS. Ramón León.
Se trata de una publicación que contiene 50 dibujos, que son descritos en el prólogo de Pedro León Zapata, su compañero en el dictado de la asignatura de dibujo, de la siguiente manera: “Estos dibujos de Ramón León, como la Facultad de Arquitectura, como los profesores de la Facultad de Arquitectura y como los estudiantes de la Facultad de Arquitectura. están llenos de escuadras, de escalímetros, de rapidographes, de compases, reglas T, de todo ese mundo que amamos porque es tan bello y porque nos es tan útil, ellos son la línea perfecta, el ángulo perfecto el circulo perfecto”.
1970• El Museo de Bellas Artes en colaboración con el Consulado General de Finlandia monta la exposición “Arte Industrial de Finlandia». La muestra reúne los diseños de 53 reconocidos diseñadores y empresas cuyos trabajos fueron agrupados en 6 categorías: vidriería, textiles, cerámica, metal, muebles y melamina.
Piezas de cerámica para mesa diseñadas por Ulla Procopé para Wärtsilä-Arabia.
El delegado de la exhibición y autor del texto del catálogo fue el Sr. H. O. Gummerus. El responsable de la museología fue el arquitecto Börje Rajalin, quien tuvo como asistentes a los arquitectos Pekka Karppanen y Marja Karppanen. El catálogo fue diseñado por Álvaro Sotillo e impreso por Cromotip.
Las imágenes fueron tomadas del Catálogo de la exposición.
1955• El edificio de vivienda Tabaré fue diseñado por los arquitectos Martín Vegas y José Miguel Galia dos años antes de que se completara su construcción. Está ubicado en la Av. Francisco Fajardo entre Av. Sorocaima y Av. Los Proceres de la urbanización San Bernardino.
El edificio tiene una sencilla volumetría, un claro planteamiento estructural, un correcto uso de los materiales empleados, muy buenos detalles constructivos y un notable sistema de protección solar.
El edificio dispone de planta baja para comercio (que nunca fue utilizado como tal), cuatro pisos tipo (cada uno de ellos con cuatro apartamentos) y el nivel techo de diferente tratamiento.
Los apartamentos son de 48 y 64 m2, disponen de sala–comedor, kitchenette, un dormitorio y un baño.
A los apartamentos se les accede por medio de una escalera interna, recedida en relación a la fachada, creando un pequeño balcón en el descanso, que garantiza la ventilación e iluminación. No se previó ascensor.
Los arquitectos consideraron inicialmente como esquema la posibilidad de crear solo dos apartamentos por piso y utilizar ascensor, sin embargó esta modalidad se descartó por ser, en aquel momento, mucho mejor inversión los apartamentos de menor tamaño.
El volumen resultante del edificio es un cubo, con estructura de concreto armado a la vista y muros exteriores construidos con bloques de cemento sin frisar. Los ventanales de la fachada principal están enmarcados con una sencilla línea de ladrillos de arcilla que separan los materiales usados y marcan delicadas sombras. El sistema de cerramientos fue diseñado conjuntamente con el ingeniero aeronáutico Felipe Echaniz, dueño del edificio. Cada ventanal de la sala-comedor esta provista de un marco de aluminio, dividido horizontalmente en dos. La parte superior tiene internamente vidrios que se deslizan sobre rieles.
Externamente estos vidrios están protegidos del sol tropical por una romanilla pivotante horizontal, también de aluminio, las cuales al abrirlas cumplen la función de parasoles. La parte baja de cada ventana está dotada de romanillas de aluminio y una fina malla metálica en el interior como protección contra los insectos. Con este novedoso diseño se garantiza de forma natural la ventilación, la protección solar, el control de la temperatura interna de cada vivienda y las vistas. Las variaciones de luz y sombra producidas por las romanillas del edificio, su tamaño y proporciones denotan y resaltan la calidad del diseño.
Habría que insistir que este edificio es una pieza clave entre las construidas en esa década en Caracas, bien sea por la utilización racional de los materiales y los novedosos apartamentos de marcado carácter urbano, de reducidas dimensiones, sin áreas de servicio ni lavandero, concebidos para parejas o solteros, todo lo cual produce un resultado funcional, tecnológico y formal excelente.
Fotografías- Paolo Gasparini / Fuente consultada – Archivo J.M. Galia
HVH
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.